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Crítica de Una joven prometedora de Emerald Fennell

Una joven prometedora ha sido una de las sorpresas de 2020, arrasando en la temporada de premios y consiguiendo 5 nominaciones a los Oscars, de los que sólo ganó el de Mejor Guión Original. Tras mis reseñas de Nomadland y Minari, hoy me centro en la película de Emerald Fennell con una estelar Carey Mulligan.

PUNTUACIÓN: 7/10

Cassie tenía un brillante futuro por delante hasta que un desagradable incidente truncó su carrera. Ahora nada en su vida es lo que parece: es inteligente, audaz y vive una doble vida de noche. Cassie tiene la oportunidad de enmendar todo lo que no salió bien en su pasado… vengándose de los culpables. (FILMAFFINITY)

Emerald Lilly Fennell (Londres, 1985) es una actriz, escritora, productora y directora inglesa. Como actriz apareción en dramas históricos como Albert Nobbs (2011), Anna Karenina (2012), The Danish Girl (2015). Fennell fue especialmente conocida al ser la showrunner de la segunda temporada de Killing Eve (2019), que consiguió dos nominaciones al premio Primetime Emmy.

Una chica prometedora ha sido escrita, producida y dirigida por Fennell y ha conseguido cinco nominaciones a los Oscars, entre ellas Mejor Película, Mejor Directora, Mejor Guión Original, Mejor Actriz Carey Mulligan y Mejor Montaje Frédéric Thoraval. Fennell ha conseguido su primer Oscar aunque en la categoría de Mejor Guión Original, por lo que sin duda debe estar contenta. La película cuenta además con fotografía de Benjamin Kračun y música de Anthony Willis.

Carey Mulligan es la gran protagonista de la película, interpretando a Cassandra «Cassie» Thomas, una joven traumatizada tras la violación y posterior suicidio de una amiga suya, que tomará una decisión poco común frente a la “cultura de la violación” que domina la sociedad americana, motivo de crítica de la película.

Junto a  Mulligan, tenemos en diferentes papeles secundarios a Bo Burnham, Alison Brie, Clancy Brown, Jennifer Coolidge, Laverne Cox y Connie Britton.

Empezando por lo positivo, Carey Mulligan realiza una espectacular actuación que hace que entienda y comparta todos los elogios que había leído previamente sobre ella. De hecho, si no fuera porque competía con Frances McDormand, hubiera visto normalísimo que hubiera ganado el Oscar. Mulligan realiza una interpretación espectacular consiguiendo cambiar de registro con segundos de diferencia. Su Cassie es dura, pero también frágil y desequilibrada, ofreciendo un recital de interpretación.

La película es una crítica sin medias tintas de la cultura de la violación que está extendida en los Estados Unidos, sobre todo en el ámbito universitario pero no solo allí. Y busca poner de manifiesto cómo en este contexto, que una chica sea emborrachada y violada es visto casi como normal y culpa de la chica, ya que sabía a lo que se exponía al emborracharse, mientras que los intentos de denuncia se descartan, incluso por otras mujeres, para no “arruinar la vida a unos chavales que total, cometieron un error. Y además, ella ya sabía a lo que se exponía.” Esta terrible realidad es algo que merece combatirse y películas como esta pueden servir para que las nuevas generaciones entiendan que no es normal realizar estos hechos que además son delitos.

En este sentido, la película es casi una recopilación de todos las excusas y negativas que una mujer ha podido encontrarse en su entorno al denunciar haber sufrido una violación “de borrachera” y encontrarse para su desgracia que no es creída ni por sus supuestas amigas, ni por la policía o la sociedad en su conjunto.

Sin embargo, dentro de lo loable de su intención, encuentro un enorme desequilibrio entre la interpretación estelar de Mulligan con el nivel de la película en si. No he conectado nada con el tono general de la película y las cosas que el guión utiliza para construir la historia. De hecho, más que un “thriller salvaje” como la he visto clasificada, la película está bordeando peligrosamente la farsa en muchos momentos con su maniqueismo y sus momentos de brocha gorda. Porque no es sorpresa ver que todos los hombres de la edad de Cassie que vemos en la película son unos violadores en potencia, además de unos cobardes que se crecen cuando piensan que está borracha a su merced pero se “cagan” cuando ella les hace frente. Esto hace que una parte de la sorpresa de la película no llegue a serlo porque te lo ves venir a la legua.

Además, visualmente Una joven prometedora tiene más en común con un videoclip de Britney Spears que con un thriller o el cine de denuncia. Entiendo que esto es algo totalmente buscado por Fennell, como si quisiera mostrarnos que en la normalidad de la vida real es donde suceden los hechos más terribles, a los que no se les da la importancia que se debería. Y el caso es que puedo entender el objetivo que intenta alcanzar con esta aproximación visual, pero sinceramente no estoy seguro que acierte.

Además de maniquea, el guión de Fennell me parece tramposo, ya que no tiene problemas de mostrar a una Cassie como una inadaptada social debido a su trauma, pero luego en un exceso moralista, resulta que la joven se embarca en una misión de “venganza” para la que no comete ningún delito y todo lo que hace está dentro de la ley. Mostrar a la protagonista no solo como vengativa con razón, sino inteligente y perfecta en su razonamiento y sin embargo vista por la sociedad como una “perdedora” por no tener un buen trabajo o estar casada con niños me parece, un exceso del guión que rompe mi suspensión de credulidad. Y si, el mensaje feminista en ese sentido también es muy evidente, intentando llamar a la sororidad entre las mujeres.

Otro elemento que no puedo dejar de comentar es que el guión (ganador del Oscar a Mejor Guión Original este año) tiene un momento WTF?! ridículo que de hecho es lo que provoca el giro final. El momento clave, planteado a partir de un “porque si” arbitrario incomprensible. Y me molesta que esto que la prensa seri” criticaría y sobre analizaría con el cine de género, aquí se deja pasar como si tal cosa, entiendo que porque lo importante es el mensaje sobre la forma. Yo mismo estoy criticando bastante el guión de Falcon y el Soldado de Invierno, por sus “porque sis” igual de aleatorios como estos, pero parece que cuando se trata de cine “de autor” hay que ser más permisivo. Lo tendré en cuenta.

Este WTF! y el anticlimático y loquísimo final hicieron que piense que la película me haya parecido que va de más a menos y me deje con cierta sensación de decepción, aún entendiendo que globalmente, es una película con elementos destacables e interesantes.

Comparto el trailer de la película:

Una joven prometedora ha sido interesante, aunque no me ha dejado con ganas de volverla a ver.

PUNTUACIÓN: 7/10

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¡Saludos a todos!

Critica de Nomadland, de Chloé Zhao.

las historias “slice of life” suelen dejarme frío, la verdad. Tal vez por eso tenga tanto mérito lo mucho que Nomadland me ha emocionado teniendo en cuenta que no tienen historia (en el sentido de arco y narración con principio y final). La película de Chloé Zhao con una inconmensurable Frances McDormand me ha encantado y entiendo que haya ganado los tres Oscars a Mejor Película, Mejor Directora y Mejor Actriz.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Una mujer, después de perderlo todo durante la recesión, se embarca en un viaje hacia el Oeste americano viviendo como una nómada en una caravana. Tras el colapso económico que afectó también a su ciudad en la zona rural de Nevada, Fern toma su camioneta y se pone en camino para explorar una vida fuera de la sociedad convencional, como nómada moderna. (FILMAFFINITY)

Chloé Zhao (Pekín, 31 de marzo de 1982) es una directora de cine china-estadounidense. Nació en Pekín pero pasó su adolescencia en Brighton, Reino Unido. Estudió ciencias políticas en Mount Holyoke College, después de lo cual se apuntó a un programa de dirección de cine de la Universidad de Nueva York. Hizo su película debut con Songs My Brothers Taught Me, que se estrenó en el Festival de Cine de Sundance de 2015. En 2017, fue premiada en el Festival Internacional de Cine de Cannes por su película The Rider.

Nomadland ha cosechado numerosos ppremios intenacionales, empezando por el León de Oro en el Festival Internacional de Cine de Venecia y el Premio del Público en el Festival Internacional de Cine de Toronto. También ha gando dos premios en los Globos de Oro, mejor película dramática y mejor director (Zhao), así como cuatro Critics’ Choice Awards y BAFTAs.

Estaba nominada para seis premios Óscar: Mejor película, mejor director (Zhao) y mejor actriz (McDormand), Mejor Guion Adaptado (Zhao), Mejor Montaje (Zhao) y Mejor Fotografía (Joshua James Richards), y ha ganado los tres primeros, convirtiéndose en la gran ganadora de esta edición.

Nomadland está basado en el libro Nomadland: Surviving America in the Twenty-First Century de la escritora y periodista Jessica Bruder, publicado en 2017, sobre el fenómeno de los estadounidenses mayores que, tras la recesión de 2008, adoptaron estilos de vida migratorios viajando por los Estados Unidos en busca de trabajo estacional.

Frances McDormand y Peter Spears obtuvieron los derechos cinematográficos del libro en 2017. Después de ver la película de Chloé Zhao The Rider en el Festival Internacional de Cine de Toronto de 2017,
McDormand decidió hablar con ella sobre el proyecto, consiguiendo que se sumara encantada.

Es más, Zhao no solo la dirige, sino que en la mejor tradición del cine independiente americano escribió la adaptación, la produce y realizó el montaje de Nomadland.

Junto a la maravillosa y omnipresente Frances McDormand, la película cuenta con David Strathairn en un papel secundario, así como a los nómadas de la vida real Linda May, Swankie y Bob Wells como versiones ficticias de ellos mismos.

La filmación de Nomadland se llevó a cabo durante cuatro meses en el otoño de 2018, con Zhao dividió el tiempo entre el set y la preproducción de Eternals, la próxima película de Marvel Studios. McDormand, Zhao y otros miembros del reparto y el equipo técnico vivieron en camionetas durante el transcurso de la producción.

Entrando en materia, Nomadland me ha parecido una película bella y poética, pero también dura, sobre todo en lo relacionado con la forma en que pone de relevancia a estas personas a los que la sociedad moderna dejó en el camino, o ellos no supieron adaptarse y prefieron buscar su propio camino. Es muy ilustrativo de los males que afligen a la sociedad americana el hecho que la mayoría de estos nómadas modernos sean personas mayores en su jubilación o que perdieron su trabajo y ya no consiguieron recuperar una vida “normal”.

El drama que vive el personaje interpretado por McDormand se siente dolorosamente real y aunque a ella no la importe vivir en soledad, de hecho es lo que prefiere, a mi como espectador hacía que se encogiera el corazón incluso a pesar de las bellas imágenes que la película nos mostraba a su alrededor.

Los paisajes espectaculares, los silencios y la vida contemplativa de Fern y la estupenda música de Ludovico Einaudi hacen que la película tenga una cualidad poética innegable mientras acompañamos a Fern en sus viajes y conocemos a los amigos que hace por el camino y a su familia. Me gusta también que no hayan soluciones fáciles ni respuestas para estos problemas, más que nada porque no existen ni es el objetivo de Nomadland. Si acaso, dado que de tenerlo, el objetivo era mostrar a la sociedad “normal” la existencia de estas personas, diría que el éxito es monumental a todos los niveles.

Frances McDormand es un triunfo en esta película. No cabe duda que McDormand es muy lista y también sabe buscar los papeles que mejor se acoplan a su perfil por otra parte minimalista de interpretación. Por algo ella es la productora de Nomadland y la que buscó a Zhoe. Dicho esto, es que con la primera escena y viendo a McDormand mostrar cara compungida y preocupada, y ya me tenía comiendo de su mano.

Escribiendo esta reseña confirmé que varios actores eran nómadas en la vida real. Y digo esto porque viendo la película varios personajes transmitían una sensación de verdad que no había duda que no podían ser actores seleccionados en un casting. Linda May, Swankie y Bob Wells aportan ese extra de carisma y verosimilitud que me parece un acierto sensacional.

Otro detalle muy chulo es que aunque realmente no existe una historia tradicional en el sentido de arco y narración con principio y final, la historia tiene una cualidad cíclica que también hizo que me gustara la forma en que nos muestran este momento en la vida de Fern.

Comentaba al comienzo que no suelo conectar con las películas de género “slice of life”, Sin ir más lejos, Minari, otra de las nominadas a los Oscars me dejó frío y entra en la categoría de “sin más”. Sin embargo, el elemento emocional de Nomadland me atrapó desde el primer fotograma gracias al carisma y talento de McDormand, y ya no me soltó hasta el final de la película, que resultaron ser unos 108 minutos extremadamente satisfactorios.

Como digo, no le encuentro el fallo a la película. En todo caso, el hecho que sea una historia en la que en el fondo no pasa casi nada ni hay una conclusión hacen que haya que tener muy claro qué tipo de película se va a ver o anticipo que mucha gente pueda quedarse dormida en el cine o decepcionada al no haber pasado nada “interesante”. Yo he entrado en la película y me gustó mucho más de lo que esperaba a priori, pero entendería que hubiera gente que no lo consiguiera.

Comparto el trailer de la película:

Nomadland es una gran película y vistas el resto de candidatas, mi favorita para los Oscars. Os la recomiendo.

PUNTUACIÓN: 8/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de The Undoing de David E. Kelly (HBO)

HBO estrenó el pasado otoño The Undoing, un thriller psicológico creado por David E. Kelly basada en la novela You Should Have Known de Jean Hanff Korelitz, que tiene a Nicole Kidman y Hugh Grant como sus principales reclamos. Comento mis impresiones sobre este bluf.

PUNTUACIÓN: 5/10

6 episodios. Grace Sachs (Nicole Kidman) es una mujer que ha cumplido todos los sueños de su vida: es una psicóloga que está a punto de publicar su primer libro, tiene un marido devoto, Jonathan Fraser (Hugh Grant), oncólogo pediatra de prestigio, y un hijo que va a uno de los colegios más importantes de Nueva York. Sin embargo, pocas semanas antes de que su libro se publique, la vida de Grace cambia por completo. Una trágica muerte y la desaparición de su marido Jonathan alteran drásticamente su forma de ver el mundo, y la obligan a comenzar de cero. Su única preocupación ahora es garantizar que su hijo pueda vivir la vida que se merece. Por desgracia para ambos, la tarea es mucho más complicada de lo que parece. (FILMAFFINITY)

David Edward Kelley (1956) es antiguo abogado reconvertido a escritor y productor de éxito para la televisión. Es conocido por ser el creador de series como Picket Fences, Chicago Hope, The Practice, Ally McBeal, Boston Public, Boston Legal, Harry’s Law, y más recientemente, Big Little Lies. The Undoing, serie que adapta la novela de 2014 You Should Have Known de Jean Hanff Korelitz es su último éxito televisivo, al hacer historia para la HBO al ser la primera serie original de la cadena en ganar audiencia todas las semanas durante el transcurso de la temporada , con un final que fue el programa más visto desde el final de la temporada 2 de Big Little Lies.

Los seis episodios de The undoing han sido dirigidos por Susanne Bier, directora, guionista y productora de cine danesa. Ha dirigido Brothers (2004), After the Wedding (2006), In a Better World (2010) y Bird Box (2018) para cine, y la miniserie de televisión The Night Manager y The Undoing para HBO. Bier es la primera directora en ganar un Globo de Oro, un Premio Primetime Emmy y un Premio de Cine Europeo.

The Undoing cuenta con fotografía de Anthony Dod Mantle y música de Evgueni Galperine, Sacha Galperine y Víctor Reyes, con la particularidad de que la canción “Dream a Little Dream of Me” que aparece en los títulos de créditos está cantada por la propia Nicole Kidman.

Como comentaba antes, el principal reclamo que vendió la serie es su pareja protagonista. Nicole Kidman es Grace Fraser una psicóloga de éxito casada con prestigioso doctor Jonathan Frazer (Hugh Grant). Donald Sutherland interpreta al rico padre de Grace, al que Jonathan nunca le cayó bien e intentará ayudar a su hija cuando todo su mundo se derrumbe.

El resto del reparto está compuesto por Édgar Ramírez como el detective de policía Joe Mendoza, Noah Jupe como Henry Fraser, el hijo de Grace y Jonathan, Lily Rabe como Sylvia Steinetz, una abogada (también de éxito) amiga de Grace que lleva a su hija al mismo colegio exclusivo que Henry. Noma Dumezweni es la abogada sin escrúpulos (y también de éxito) Haley Fitzgerald experta en conseguir que los culpables no pisen la cárcel. Por último, Matilda De Angelis e Ismael Cruz Córdova interpretan a Elena y Fernando Alves, un matrimonio cuyo hijo Miguel fue tratado de cáncer por Jonathan y que ahora comparte colegio con Henry.

Empezando por los elementos positivos, debo reconocer que el Star-Power de los protagonistas Kidman y Grant resulta un reclamo perfecto, a los que se suma el siempre estupendo Donald Sutherland en el típico secundario de prestigio que ayuda a elevar el caché. Y ellos solos consiguen vender la serie, con un carisma que se transmite en cada escena.

Otro elemento positivo es su propia duración de 6 episodios, que nos permitió verla y conocer el final de la historia en 3 días. En las últimas fechas parece que estoy más interesado en historias cortas con principio y final antes que largas temporadas que se eternicen. En el caso de The undoing, la serie está planteada como una montaña rusa de giros y sorpresas para mantener enganchado al espectador, y reconozco que la serie cumple con el objetivo de entretenimiento, aunque sea con algún detalle absurdo que luego comentaré.

Por otro lado, The undoing cuenta con unos perfectos valores de producción. Está rodada en Nueva York, con el glamour que ello supone, los protagonistas son ricos y famosos que viven en lujosas viviendas y visten de punta en blanco, y se nota que hay un intento clarísimo en cada escena de mostrar a Nicole Kidman como el ejemplo de belleza y estilo perfectos, algo que viene supongo del propio target femenino que busca captar la serie, y del hecho que Kidman es además productora de la serie. Si la ficción en muchas ocasiones sirve para evadirnos de nuestra gris realidad diaria para trasladarnos a un mundo idealizado de lujo y riqueza, The Undoing cumple completamente esta función.

The Undoing traducido sería algo así como ruina, perdición, o deshacer lo que estaba hecho, lo cual ya explica lo que a priori es el concepto clave de la serie, y es seguir a Grace mientras su perfecto mundo se deshace a su alrededor.

Empecé a ver la serie sin haber leído la sinopsis. Pero tras el decepcionante final que no voy a spoilear, alucino leyéndola porque no tiene nada que ver con lo que he visto: “Una trágica muerte y la desaparición de su marido Jonathan alteran drásticamente la forma de ver el mundo (de Grace), y la obligan a comenzar de cero. Su única preocupación ahora es garantizar que su hijo pueda vivir la vida que se merece. Por desgracia para ambos, la tarea es mucho más complicada de lo que parece.”

Whaaaaaat?!! A ver, The undoing está planteada como una típica historia de Agatha Christie en la que tras un crimen hay que averiguar quien fue el asesino y cada episodio crea dudas sobre lo que acabas de ver además de lanzar la posibilidad que otra persona sea realmente el asesino. Y es cierto que hay muchas sorpresas y revelaciones impactantes en cada episodio, pero la resolución tendría que estar a la altura, cosa que no ocurre. Además, el giro que se espera en este tipo de narrativa, que es la única que ha existido en los episodios previos, no llega a suceder nunca, provocando una sensación de decepción y de que acabamos de ver un bluf en toda regla.

Por otro lado, teniendo en cuenta que Nicole Kidman es la gran protagonista absoluta, uno esperaría ver un cierto desarrollo de su personaje que lo haga interesante. Sin embargo, a pesar de aparecer guapísima en pantalla en todo momento, su Grace es un fail espectacular porque es un envoltorio totalmente vacío. ¿Qué rasgos tiene Grace, cual es su personalidad? Pues es una página en blanco, un pegote que ve como van pasando cosas a su alrededor mientras ella pone ojos llorosos y mira alucinada hacia el infinito, siempre pasiva y sin actuar ni hacer nada realmente interesante. El guión me parece flojísimo en ese aspecto. Y en otros también no os vayáis a pensar.

Volviendo a la sinopsis, Grace es una millonaria con un padre aún más rico que ella. En ningún caso tiene que empezar de cero. Por que, en fin, es millonaria. Y si el guionista considera que mudarse de una casa a una mansión aún más lujosa (de su padre) es un drama, lo que demuestra es que no vive en el mundo real. Su único “superpoder” es su habilidad de pasearse por Nueva York luciendo vestuarios maravillosos. ¿Es Grace inteligente? Se le supone por la profesión que ejerce, pero sus actos en pantalla no me permiten afirmarlo, la verdad. Incluso me hace gracia que la sinopsis habla que ha escrito un libro que va a ser publicado que en la serie no llega a mostrarse jamás.

En este sentido, veo mucho más interesante la interpretación de Hugh Grant que al menos aporta unas interesantes gotas de ambigüedad que te hacen dudar de lo que ha pasado.


David E. Kelly escribe series “para mujeres”, sin que ello sea para nada un calificativo peyorativo. Al revés, la forma de asegurar el éxito de un producto es tener claro cual es tu target para ofrecer a tu público lo que quieren ver. Y Kelly lo tiene claro, su público son mujeres por encima de ¿los 30/40 años? a las que las gusta ver a otras mujeres con ropas caras, maquillajes perfectos y viviendas de ensueño que tienen que enfrentarse a algún que otro problema que nos entretenga. De hecho, diría que no es casualidad que todas las mujeres que vemos en pantalla son o bien ricas o profesionales de éxito que son muy buenas en su trabajo, mientras que los hombres son mostrados desde un prisma mucho menos favorecedor.

Otro elemento que refuerza esta sensación es la forma en que se nos presenta a la joven, voluptuosa y sexual Elena Alves (Matilda De Angelis) de alguna manera como “rival” de las madres del colegio entre las que se encuentra Grace. Kelly busca que sus espectadoras se identifiquen con la situación que sufre Grace, ante los “ataques” a su estabilidad a manos de otra mujer más joven y sexual que ella.

Volviendo a la historia, si el thriller policiaco es un bluff y la construcción de la protagonista inexistente, no debería sorprender que no haya encajado nada con esta serie ni por supuesto se la pueda recomendar a nadie. Tampoco es que esto sea ningún drama dado que no formo parte del público objetivo de la serie. Me quedo eso sí con el consuelo que a mi mujer tampoco le gustó nada el final y le pareció lo peor. De hecho, ambos acabamos opinando que hace 10 años esta misma serie hubiera tenido un final muy diferente, y el actual clima social sobre todo en los Estados Unidos ha provocado que se haya querido rodar una historia de este tipo. Y no digo más para no entrar en territorio spoilers.

Lo que esto debe servirme es para recordar que mejor no empiezo a ver la siguiente serie creada por Kelly porque no se va ajustar a mis gustos. Hay contenidos de sobra que me apetecen que no me los acabo, así que mejor si nos separamos y cada uno por su lado.

Lo que si me molesta es que al estar ante un drama protagonizado por una mujer “fuerte” tengamos unas críticas mayoritariamente positivas ante una historia que acaba siendo un bluf de proporciones bastante importantes que ni acierta el misterio ni crea ninguna profundidad psicológica en la protagonista. Y luego, tendremos que escuchar de esas mismas personas que tal o cual película de aventuras “tiene un nulo desarrollo de personajes”, cuando posiblemente lo tenga y mucho mejor que lo visto aquí. Pero claro, se confirma que como siempre no es qué sino quien lo importante a la hora de valorar un producto de entretenimiento.

Comparto el trailer de la serie:

No me ha gustado The Undoing, me parece la siguiente serie televisiva de usar y tirar. Entiendo que seguro tiene su público y hasta es posible que le haya gustado, tendré que esforzarme en buscar contenidos pensados para mi.

PUNTUACIÓN: 5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Saint Maud de Rose Glass

Ante la falta de estrenos potentes y las ganas de ir al cine, he optado por ver Saint Maud, drama psicológico que supone el debut en la dirección de la directora y escritora británica Rose Glass y que fue estrenada entre otros en el pasado Festival de Sitges.

PUNTUACIÓN: 6/10

Maud es una joven enfermera que, tras un oscuro trauma, se vuelve devota de la fe cristiana. Cuando empieza a trabajar cuidando a Amanda, una bailarina jubilada enferma de cáncer, la fe de Maud le inspira la obsesiva convicción de que debe salvar el alma de su paciente de la condena eterna… sea cual sea el coste. (FILMAFFINITY)

Saint Maud ha sido escrita y dirigida por Rose Glass (1990). Tras licenciarse en cine y video en la London College of Communication con el corto Storm House, estudió en la NFTC (National Film and Television School), donde consiguió cierto reconocimiento en 2014 con su corto Room 55 realizado como trabajo de fin de carrera. Gracias a él empezó a trabajar con la productora Film4 para lo que acabaría siendo Saint Maud, que también cuenta con la productora especialista en terror A24.

Saint Maud es una película estrenada en 2019 en el festival de Toronto, aunque el COVID provocó el retraso en su estreno, como le ha pasado a tantas y tantas películas. La película, de apenas 84 minutos de duración, títulos de créditos incluidos, cuenta con claustrofóbica fotografía de Ben Fordesman, montaje de Mark Towns y música de Adam Janota Bzowski.

El gran descubrimiento de Saint Maud es la actriz protagonista Morfydd Clark, que realiza una intensísima interpretación de la desequilibrada Maud. Y no cabe que más gente se ha fijado en las dotes interpretativas de Clark, porque ha sido contratada por Amazon para la serie de El Señor de los Anillos que ya está en producción.

Junto a Clark, hay que destacar también a Jennifer Ehle como Amanda, una bailarina de éxito que tiene una enfermedad terminal y a la que Maud irá a cuidar a su casa a modo de interna.

A la hora de escribir el guión, Glass se dejó llevar por una curiosidad, particularmente en la “idea de colocar una película completamente dentro de la cabeza de una mujer joven y alguien que tiene esta relación intensa, personal e inusual con Dios”. Este elemento distintivo es la clave de Saint Maud, al hacer que un personaje tan subjetivo sea nuestro narrador y punto de vista, conectándola con clásicos como Taxi Driver o Carrie.

Morfydd Clark lo hace super genial como Maud y su implicación con esta joven transmite toda la confusión, el dolor, el gozo y el resto de emociones y fases por las que pasa el personaje durante la película. Aunque nunca se aclara, la película da a entender que a partir de un trauma sufrido por la muerte de algún paciente, Maud sufre una crisis nerviosa y/o mental, de forma que su realidad interior ya no se encuentra en sintonía con la realidad física del mundo en que vivimos.

Me han gustado también la claustrofóbica puesta en escena y la fotografía de Ben Fordesman que muestra una fría realidad en la que la mayoría de la gente peca de egoísmo e individualismo y del que Maud intenta escapar. En mi opinión hay algunos momentos opresivos y otros malsanos que te dejan con mal cuerpo, pero realmente no estamos ante una película de TERROR tal y como yo lo entiendo, sino que temáticamente veo a Maud como un drama psicológico. En todo caso, e independientemente de la etiqueta que queramos ponerle a la película, sí me ha gustado leer a la directora opinar que “Y debo decir que en esa catalogación (de la película), no me gusta nada la etiqueta de “terror elevado (Elevated Terror)”. Es un estilo que podría conectar claramente con el terror psicológico, pues en el fondo estamos hablando de personajes y sus traumas.”

Me gusta que Rose Glass sepa sacar el máximo partido a todos elementos de que dispone, la música, el montaje, incluso el vestuario y las localizaciones, y sabe el tipo de historia quiere contar, obteniendo el máximo impacto a las imágenes que crea para el espectador. Narrativamente, le veo un interesante futuro como contadora de historias, y creo que Saint Maud entra completamente en la categoría de “película con concepto impactante para llamar la atención en festivales “, que se supone que toda opera prima debe tener.

Sin embargo, no puedo ser igual de elogioso en lo relativo a su guión, que al final es de largo el elemento más flojo de la película y lo que hace que al final a pesar de ver elementos interesantes, al final Saint Maud entra en la categoría de “vista sin más, no me deja con ganas de volver a verla ni creo que lo vaya a hacer”.

Ya no es sólo el hecho que la película dura 80 minutos escasos porque tampoco hay nada más que rascar de esta historia, sino que la historia está pobremente construida de forma que no hay una evolución en el personaje de Maud que construya un climax realmente potente que se sienta de alguna manera que el personaje se “ha ganado”

A continuación entro en territorio de SPOILERS, si realmente estás pensando verla, ¡no sigas leyendo!!

El problema principal de Saint Maud es que la película establece desde el primer momento que Maud está loca, en ningún caso se crea ni siquiera la duda sobre si lo que experimenta es real. La interesante idea inicial “de colocar una película completamente dentro de la cabeza de una mujer joven que tiene una relación intensa, personal e inusual con Dios”, no acaba de verse reflejado en pantalla al contraponerse siempre con el mundo real.

Incluso los elementos físicos que experimenta, similares a un orgasmo, cuando cree estar en contacto con Dios no consiguen “engañar” al espectador y desviarnos de nuestro convencimiento sobre que Maud es una pobre chiquilla desequilibrada cuya mente le hace ver cosas que no están realmente ahí.

Unido a esto, las cosas que le pasan a Maud tampoco son tan interesantes ni hay un hilo conductor que explique su evolución durante la película más allá de intentar escapar de una realidad fría y oscura en la que no tiene amigos ni elementos positivos a los que aferrarse. Maud ya estaba desequilibrada al comienzo y a pesar de una ligera pérdida de fe, lo sigue estando al final, haciendo que el final sea casi inevitable, quitándole en parte el impacto emocional que hubiera podido tener en caso de que se hubiera generado alguna duda sobre su desequilibrio mental y sobre la posibilidad de que realmente sí estuviera hablando con DIOS. No es el caso.

Como comentaba antes, no me arrepiento de haber visto Saint Maud y he visto elementos interesantes, pero se me queda muy lejos de la unánime aclamación de la crítica. Por ejemplo, con motivo de su estreno en Sitges, El Periódico publicó “La directora británica ha conquistado a la crítica con su debut, el retorcido clásico instantáneo ‘Saint Maud’.

Comparto el trailer de la película:

Me ha faltado una historia más potente a Saint Maud que hubiera sacado mejor partido del interesante concepto de partida. En todo caso, prefiero quedarme con lo bueno.

PUNTUACIÓN: 6/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de El padre de Florian Zeller

La primera película del año 2021 que veo en el cine ha significado un fantástico y duro duelo interpretativo entre Anthony Hopkins y Olivia Colman en El padre, drama dirigido por el director y dramaturgo francés Florian Zeller adaptando su propia obra de teatro.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Anthony (Anthony Hopkins), un hombre de 80 años mordaz, algo travieso y que tercamente ha decidido vivir solo, rechaza todos y cada uno de las cuidadoras que su hija Anne (Olivia Colman) intenta contratar para que le ayuden en casa. Está desesperada porque ya no puede visitarle a diario y siente que la mente de su padre empieza a fallar y se desconecta cada vez más de la realidad. Anne sufre la paulatina pérdida de su padre a medida que la mente de éste se deteriora, pero también se aferra al derecho a vivir su propia vida. (FILMAFFINITY)

Florian Zeller es un novelista, dramaturgo y director francés. Ganó el prestigioso Prix Interallié en 2004 por su novela La Fascination du Pire (Fascination of Evil) y varios premios por sus obras de teatro. Su obra de teatro Le Père (el padre) ganó en 2014 el premio Molière a la Mejor Obra francesa del año. Se estrenó en septiembre de 2012 en el Théâtre Hébertot, París, con Robert Hirsch (André) e Isabelle Gélinas (Anne) y fue considerada “la obra nueva más aclamada de la última década” ganando varios premios y nominaciones en París, Londres y Nueva York.

Su comedia, The Truth, se estrenó en el West End de Londres en junio de 2017 y recibió una nominación al premio Olivier a la mejor comedia. The Height of the Storm, protagonizada por Jonathan Pryce y Eileen Atkins, se estrenó en el West End de Londres en septiembre de 2018 y en Broadway de Nueva York en septiembre de 2019. Ha sido nombrada “mejor obra de teatro de 2018” y “una de las mejores obras de teatro del siglo XXI” por The Guardian.

Para la adaptación cinematográfica de su obra El padre, Zeller no hay duda que ha ido a lo seguro al conseguir que los espectaculares Anthony Hopkins y Olivia Colman firmaran para interpretar al anciano Anthony y a su hija Anne respectivamente. Junto a ellos tenemos a unos estupendos Rufus Sewell as Paul, Imogen Poots, Mark Gatiss y Olivia Williams, confirmando la cualidad teatral de la historia con pocos personajes y localizaciones.

La película, de tan sólo 97 minutos de duración, cuenta con fotografía de Ben Smithard, montaje de Yorgos Lamprinos y música de Ben Smithard.

El padre es una interesante e intrigante mirada hacia la realidad de la demencia senil y como afecta no sólo a las personas mayores sino también a los que les cuidan de forma a menudo ingrata y desde luego no reconocida. El primer elemento que me ha gustado de la película es su propia estructura fragmentada. Lo que parece ser un retrato de apariencia convencional de un anciano enfurecido contra su hija y su cuidadora se transforma enseguida en un brillante estudio de una mente que cae en un pozo, de forma que el espectador asistimos casi igual aturdidos que el pobre Anthony Hopkins ante lo que está sucediendo a su alrededor, que no es otra cosa que su mente empieza a jugarle malas pasadas aunque él no quiera admitirlo.

El padre nos ofrece un duelo actoral antológico. Por un lado, Anthony Hopkins está en modo Dios ofreciendo otra interpretación magistral, aunque en este caso ofreciendo un retrato doloroso pero muy real de lo que supone perder la memoria al hacernos mayores. Y por otro lado, tenemos a una Olivia Colman como su sufridora hija que ama a su padre y quiere cuidarle pero ve como su estado no se lo va a permitir. Hay que reconocer que estos papeles son un regalo ya que están pensados para el lucimiento de los actores, y no veo nada malo en que ambos lo aprovechen para ofrecernos una película magistral desde el punto de vista actoral y la emoción que transmiten.

Por cierto, aunque es obvio, en la medida de lo posible si podéis os recomiendo que veáis la película en V.O. para poder alucinar con las potentes interpretaciones de ambos actores en sus voces originales, repletas de matices super interesantes que diría que es imposible que puedan ser trasladados igual de bien al castellano.

Visualmente la película transmite en todo momento su origen teatral, pero Zeller hace un estupendo uso de los espacios y la colocación de cámara para transmitir la confusión en la que se ha convertido la vida de Anthony. La ejecución transmite sencillez y la sensación de eliminar todo elemento superfluo que impida el trabajo de sus dos estrellas y del resto de un reparto muy acertado.

Sólo hay un elemento que no me cuadró de la película, y es que la película está contada desde el punto de vista de la confundida mente de Anthony. Sin embargo, en una escena Zeller cambia el punto de vista, creando una situación que no se corresponde con el resto. Entiendo que este elemento sirve para mostrar el drama que la hija vive en silencio cuidando a su padre y como eso la va minando a ella también, pero me pareció una escena un poco tramposa.

En todo caso, hay películas como Sound of Metal que reseñé la semana pasada o este El padre que no son películas de historia sino de personajes, y creo que merecen la pena ser descubiertas. De momento, el 2021 ha empezado bien, espero que la racha de buenas películas se mantenga.

Comparto el trailer de la película:

El padre es una de esas películas que hay que ver aunque sólo sea para admirar el gran talento interpretativo de Hopkins y Colman. Reconozco que no salgo maravillado, pero me ha resultado interesante y me ha gustado.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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