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Crítica de Contagio de Steven Soderbergh

Ahora que el mes de junio y el pase de fase de confinamiento parece que nos hace pensar que lo peor de la crisis del Covid-19 ha pasado, he encontrado el estado mental adecuado para poder ver Contagio, la estupenda película de 2011 de Steven Soderbergh que está de plena actualidad.

PUNTUACIÓN: 8/10

De repente, sin saber cuál es su origen, aunque todo hace sospechar que comienza con el viaje de una norteamericana a un casino de Hong Kong, un virus mortal comienza a propagarse por todo el mundo. En pocos días, la enfermedad empieza a diezmar a la población. El contagio se produce por mero contacto entre los seres humanos. Un thriller realista y sin efectos especiales sobre los efectos de una epidemia. (FILMAFFINITY)

Steven Soderbergh dirige esta película estrenada en 2011 que en su momento tomó como inspiración laproblemática que planteaban los brotes de SARS entre 2002-04 y  de la gripe A (H1N1) en 2009-2010, con la que la actual Covid-19 comparte numerosos elementos. P ara escribir el guión contó con Scott Z. Burns, colaborador habitual suyo, planteando la historia desde el realismo, mostrando de forma comprensible y clara la respuesta científica y de salud pública ante una pandemia, y las diferentes derivadas que ello ocasiona a todos los niveles, desde sociales como empresariales e incluso en las relaciones internacionales.

Estamos por tanto ante historia coral, y me ha encanto poder disfrutar de un reparto de superestrellas entre las que tenemos a Matt Damon, Jude Law, Kate Winslet, Laurence Fishburne, Marion Cotillard y Gwyneth Paltrow, cubriendo la pandemia desde todos los puntos de vista.

A partir de un padre de familia normal, Mitch Emhoff (Damon), cuya vida se derrumba por la muerte de su mujer Beth (Paltrow) y su hijo, que son unas de las primeras víctimas de la epidemia en los Estados Unidos, conoceremos las consecuencias que la pandemia causa en la sociedad americana, cuyo confinamiento provoca pánico, saqueos y escasez. Damon ofrece el punto de vista de la gente normal y consigue dotar a su personaje de la perfecta humanidad ante lo que se le viene encima.

Laurence Fishburne es el Dr. Ellis Cheever responsable del Centro de Control de Enfermedades en Atlanta, y tendrá que enfrentarse a la vertiente científica pero también a la dimensión humana de la enfermedad, mostrando que nadie es perfecto y se puede ser un buen profesional y a la vez cometer errores. El Dr. Cheever manda a su amiga la Dra. Erin Mears (Kate Winslet) a investigar los primeros brotes en los Estados Unidos y a tratar de encontrar algún medio para controlar su propagación.

Mientras tanto, la Organización Mundial de la Salud manda a Hong Kong a la doctora Leonora Orantes (Marion Cotillard) para que se encargue de la investigación en el terreno, al creerse que la enfermedad se generó allí.

Mientras la doctora Ally Hextall (Jennifer Ehle) o el doctor Ian Sussman (Elliot Gould) intentan identificar el virus que provoca la pandemia y a su vez, encontrar una vacuna, Alan Krumweide (Jude Law), un bloguero online, extiende teorías de la conspiración contra la versión oficial y genera dudas entre la sociedad sobre las medicinas que se están preparando.

Soderbergh, que además de dirigir realiza la función de director de fotografía, siempre ha sido un maestro en el uso de la cámara y hace que desde el primer momento el espectador esté en el centro de la acción. Manteniendo además  un pulso narrativo brutal, consigue que todo se explique de forma clara y que no nos perdamos a pesar de los diferentes saltos entre personajes y localizaciones.

La música de Cliff Martínez transmite la sensación de frenetismo y drama aséptico ante una enfermedad contra la que no se puede combatir, solo asilarte para no enfermar. Además, con un estupendo montaje de Stephen Mirrione, consigue condensar un tema tan complejo con múltiples derivadas en una película perfecta de 100 minutos que condensa los principales temas que merecer ser considerados.

Soderbergh pone uno de los focos de la película en los medios de expansión de la enfermedad, que no son solo las personas, sino también los objetos que estos tocan y que serán tocados por otras personas que seguramente acabarán contagiadas. Este segundo detenido en los objetos, a veces ni siquiera tanto tiempo, tiene un efecto dramático increíble, sobre todo sabiendo como sabemos ahora cuales son los principales mecanismos de autoprotección.

Pero no es este el único hallazgo que Soderbergh nos ofrece durante la película, siendo de hecho una master class de síntesis y fluidez narrativa, de forma que ofrece una de las películas más redondas de su filmografía.

Lo alucinante de este Contagio es lo bien que muestra un motón de temas asociados a una pandemia que están de rabiosa y triste actualidad. Desde un gobierno chino que empieza con más interés de tapar el escándalo que de ofrecer soluciones, a un periódico que cuando conoce la existencia de la pendemia se resiste a publicarlo porque «no quiere ser el primero en gritar LOBO». O los funcionarios públicos de un estado que a pesar de haber ya muertes en su territorio no quiere que se tomen medidas drásticas porque pueden afectar a la temporada de ventas de Acción de Gracias, y ante la construcción de un hospital de campaña pregunta quien va a pagarlo.

El personaje de Jude Law también muestra con gran acierto la realidad de las fake-news y los «expertos» que desafían la verdad oficial para conseguir su propio beneficio, otro elemento de plena actualidad. Aunque esta no es una historia de buenos y malos, me parece que quizá para Soberbergh él simboliza al «villano» de la historia, que rompe la paz social y ayuda a sacar lo peor de nosotros mismos.

En general las empresas farmacéuticas no salen demasiado bien paradas, aunque no se realiza una crítica directa contra ellas. Tampoco los sindicatos tienen en esta historia una función positiva, y veremos  como la escasez y la enfermedad sacan lo peor de mucha gente. Desde ese punto de vista, el guión de Contagio lo veo super realista y un poco descreido.

En todo caso, igual que ha pasado en la vida real, los grandes héroes de Contagio son el personal sanitario y los investigadores que buscan una cura, que ponen su vocación de servicio por encima de su seguridad personal y que sufrirán en sus carnes la enfermedad. Estos profesionales dan el toque humano positivo al que aferrarse incluso aunque se equivoquen y a veces antepongan a su familia frente al bien común. También en este aspecto, el no convertirles en seres perfectos hace que todo transmita una mayor sensación de realismo y me creo algunas decisiones que se toman, incluso las equivocadas.

Además del pánico de masas y al colapso del orden social, veremos los problemas derivados por la escasez de recursos que sufren los sanitarios y en general todo el mundo, algo que también hemos visto en las últimas semanas.

Además de todo lo anterior, la película como experiencia audiovisual está también planteada en clave de thriller en la que se investiga el nacimiento de la epidemia y quien fue el paciente «cero» que comenzó su transmisión. Incluso ese elemento está perfectamente resuelto gracias a un perfecto montaje que consigue que el visionado haya sido excelente de principio a fin.

Contagio me parece una película excente que huye de efectismos baratos y presenta una dura realidad posible que nueve años más tarde se ha convertido en dolorosa realidad.

Comparto el trailer de la película:

Contagio es una película espectacular que aunque se estrenó en 2011 está de plena actualidad debido a la situación que estamos viviendo por la crisis del Covid-19. Si tienes el adecuado estado mental, te la recomiendo completamente.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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Crítica de The Report de Scott Z. Burns (Prime Video)

The Report, estrenada en Prime Video de Amazon, es una estupenda película denuncia dirigida por Scott Z. Burns con un Adam Driver on-fire inspirada en hechos reales, cumple de sobra su objetivo de indignar al público sobre un asunto escandaloso del pasado reciente de los Estados Unidos como fue las torturas a detenidos en bases americanas.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Cuenta la historia de Daniel Jones (Adam Driver), el principal investigador del estudio que el Senado de los Estados Unidos realizó en el programa de «Interrogación y Detención» de la CIA, y del que posteriormente se daría a conocer su inmoral e inefectiva brutalidad. Una vez descubierta la verdad, Jones haría todo lo posible por dar a conocer ante todo el mundo lo que muchos trataron de mantener en secreto a toda costa. (FILMAFFINITY)

Scott Z. Burns es un productor, guionista y director americano que consiguió notoriedad al producir en 2006 An Inconvenient Truth, el documental de Al Gore sobre el cambio climático que consiguió el Óscar a Mejor Documental, a pesar que posteriormente se conociera que los datos de este documental eran falsos. En 2007 escribió el guión de The Bourne Ultimátum de Matt Damon, pasando a continuación a realizar la mayor parte de su carrera colaborando con Steven Soderbergh, escribiendo los guiones de sus películas The Informante (2009), Contagio (2011), dude Effect (2013), The Mercy (2017) y la reciente y decepcionante The Laundromat (2019), estrenada en Netflix. The Report es su segunda película como director tras PU-239 (2006), en la que también escribe el guión, y cuenta con Soderbergh de productor.

The Report cuenta con Adam Driver y Annette Bening como protagonistas, así como algunos secundarios de lujo como Jon Hamm, Michael C. Hall o Tim Blake Nelson.

En cualquier otra época The Report hubiera generado un escándalo, ahora está pasando totalmente desapercibida. La película conecta con el cine denuncia de los 70, a partir de la investigación del Senado USA de las torturas de la CIA realizada tras el 11-S, un momento convulso de la historia americana en el que las agencias de seguridad se vieron desbordadas por un nuevo tipo de enemigo y, por qué no decirlo, por sus propios errores.

The Report está muy bien rodada y cuenta de forma dinámica un tema espinoso y que podría resultar aburrido, como fue esta investigación de las comunicaciones de la CIA en un sótano oscuro, así como la lucha política para evitar que el informe llegará a ver la luz.

Adam Driver está muy bien como siempre, y lo mismo podría decir de Annette Bening, pero más que las interpretaciones impacta e indigna conocer la realidad de lo que pasó. Las torturas a detenidos nunca funcionaron ni dieron información vital, la CIA lo sabía y siguieron utilizándola, engañando a sabiendas al público americano y a miembros del gobierno para ocultarlo.

Y es esta sensación (realidad) de impunidad, de que la CIA y en general los poderosos en la sombra pueden hacer lo que quieran y salirse con la suya sin pagar ningún precio, es lo mejor y lo peor de la película. Y precisamente por eso me parece que The Report es un gran éxito, al conseguir transmitir perfectamente y con frialdad quirúrgica esta triste realidad.

Esto es lo mejor y lo peor, ya que me parece que en esta sociedad tan polarizada el público republicano puede ver esta película como un ataque contra ellos y automáticamente no la va a ver independientemente de lo que cuenta. Y es una pena porque el mensaje no diría que sea ese ni mucho menos, pero en parte creo que es uno de los potivos por los que está película está pasando completamente desapercibida.

Además, al ser una producción de Amazon nos ha llegado directamente a casa, donde tiene que competir con la marea de estrenos semanales en todas las plataformas, lo que también contribuye a esta sensación de que el gran público ni siquiera conoce que esta película existe. Lo cual considero que es una lástima.

Comparto el trailer de la película:

Es una pena que una estupenda película denuncia con The Report vaya a pasar tan desapercibida. La recomiendo sin duda.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

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Crítica de The Laundromat: Dinero Sucio de Steven Soderbergh (Netflix)

Steven Soderbergh estrena con Netflix su última película The Laundromat: Dinero Sucio, contando los entresijos de los paraisos fiscales y las compañía pantalla que abogados sin escrúpulos crean para que los poderosos oculten su patrimonio y no paguen impuestos.

PUNTUACIÓN: 5/10

Una viuda (Meryl Streep) investiga un fraude al seguro. Todas las pistas conducen a dos abogados de Ciudad de Panamá (Gary Oldman y Antonio Banderas) que se benefician de las lagunas del sistema financiero mundial…. Película sobre los llamados «papeles de Panamá», investigación periodística del 2017 en la que tras un filtración de un despacho de abogados se desveló que importantes personalidad mundiales tenían patrimonio no declarado en bancos de Panamá, paraíso fiscal. (FILMAFFINITY)

Dirigida por Steven Soderbergh a partir de un guión de Scott Z. Burns adaptando la novela de Jake Bernstein “Secrecy World: Inside the Panama Papers Investigation of Illicit Money Networks and the Global Elite.“, The Laundromat cuenta con un reparto de autentico lujo formado por Meryl Streep, Gary Oldman y Antonio Banderas en los papeles principales, y Jeffrey Wright, Robert Patrick, David Schwimmer y Sharon Stone entre otros como secundarios.

Tras años buscando financiación, Netflix produjo la última película de Steven Soderbergh The Laundromat: Dinero Sucio, historia en forma de fábula sobre el escándalo de los Papeles de Panamá y en general sobre la realidad de los paraisos fiscales. Un tema super interesante que sin embargo, tras ver la película, solo me transmitió una idea: Ahora entiendo por qué ningún estudio tradicional quiso financiársela.

Quedan lejos los días de los grandes éxitos comerciales de Steven Soderbergh como la serie de Ocean´s 11 o Erin Brockovich. Sin embargo, en los últimos años ha seguido ofreciendo una interesante filmografía alejado del mainstream que confirmaban que no ha perdido su buen ojo para contar historias a partir de un enfoque personal. Esto hace que sus películas sean de obligado visionado, incluso las fallidas como esta.

Y es que una cosa es contarnos como funcionan los paraísos fiscales y que el espectador entienda por la narración por qué están mal, no solo desde el punto de vista moral y ético en el que hay pocas dudas, sino también desde un punto de vista legal. Y frente a los grises legales y los complejos entramados societarios que a menudo impiden perseguir estas conductas, es básico un cambio en las normativas legales internacionales para perseguir estas conductas.

Sin embargo, Soderbergh opta por un panfleto político, una sátira en la que los villanos Gary Oldman y Antonio Banderas cuentan su historia a los espectadores mirando a la cámara y dirigiéndose a nosotros en todo momento. Digo sátira porque no hay matices, desde el primer fotograma son mostrados como unos gilis prepotentes que merecen ser “ostiados”, con trajes brillantes y ostentosos y actitud sobrada y chulesca. Esto provoca que a pesar de estar hablando de hechos reales muy serios que afectaron la vida de mucha gente, como la estafa de seguros mostrada, yo como espectador no pude tomarme en serio lo que me estaban contando.

Hay sin embargo una idea muy potente en la película que no conocía que merece destacarse y que casi justifica la existencia de The Laundromat, y es que los Estados Unidos fueron los creadores del primer paraíso fiscal de la historia en el estado de Delaware, paraiso fiscal que aún existe y que permite evitar cada año el pago de miles de millones a empresas de todo el pais. Esto es importante porque mientras se nos llena la boca de hablar de lugares exóticos como Islas Cayman o Panamá, resulta que el enemigo siempre estuvo en casa, y las autoridades no hacen nada para evitarlo.

Lamentablemente, a pesar del potentísimo casting, Meryl Streep o Antonio Banderas tienen poco donde rascar al actuar como narradores de parte. Gary Oldman está al menos curioso al interpretar a un abogado de origen aleman, adoptando un acento que al menos supuso cierto desafío interpretativo, pero poco más. Y el resto de secundarios de lujo, poco o nada que comentar porque poco o nada tienen que rascar.

Comparto el trailer de la película:

The Laundromat es una película denuncia fallida que, sin embargo, va a tener una difusión amplísima gracias a su estreno en Netflix, lo que me hace pensar que Soderbergh ha conseguido su objetivo que planteaba con ella.

PUNTUACIÓN: 5/10

 

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Godless de Scott Frank, el western llega a Netflix

Godless es un notable western recién estrenado en Netflix que ha sido creado por el guionista y director Scott Frank y que contado con Steven Soderberg como productor ejecutivo. Toda una garantía que ha dado sus frutos.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Scott Frank es un veterano profesional de gran experiencia. Como escritor cuenta con películas como Logan (James Mangold, 2017), Minority Report (Steven Spielberg, 2002) o Out of sight (Steven Soderberh, 1998). Como director ha dirigido entre otras The Lookout (2007) y la super entretenida Caminando entre las tumbas, que ya recomendé en 2014.

Con semejante curriculum, Frank ha demostrado una gran versatilidad y un gusto por la narración de corte clásico. Y tras escribir historias de detectives, noir, ciencia ficción o incluso super-héroes, resulta que su proyecto soñado era un western que escribió en 2002-03 sobre un grupo de mujeres que viven solas en el pueblo de La Belle, Nuevo México.

Los hombres de La Belle murieron casi en su totalidad en un accidente en la mina del pueblo. Roy Goode (Jack O´Connell), es un pistolero que ha escapado con el botín del último asalto de la banda del temido Frank Griffin (Jeff Daniel), un criminal que está aterrorizando todo el territorio. Goode era como un hijo para Griffin, que hará lo que sea por atraparle, y matará a todo el que ayude a Goode en su huida.

Alice Fletcher (Michelle Dockery) es una viuda que saca adelante su granja y a su hijo con la única ayuda de su suegra Iyovi (Tanto Cardinal), una india Paiute. Alice ha enviudado en dos ocasiones, y las mujeres de La Belle la consideran la fuente de todas las desgracias que sufre el pueblo.

En La Belle las mujeres creen estar casi desprotegidas porque su cobarde y veterano Sheriff Bill McNue (Scoot McNairy) pasa cada vez más tiempo fuera del pueblo, buscando quizá su salud perdida. Y ante esta situación, es la hermana de Bill, Mary Agnes (Merritt Wever), y el joven e inexperto ayudante del Sheriff Whitey Winn (Thomas Brodie-Sangster) los que tienen que dar un paso adelante para defender el pueblo.

Todos estos personajes y algunoz más son los protagonistas de esta historia coral que busca claramente romper algunos tópicos del género del western.

Para que un western triunfe, son imprescindibles los paisajes sin fin, las bellas puestas de sol y los héroes crepusculares. Godless tiene todo y más, gracias a una excelente factura técnica, de la que destaco la fotografía de Steven Meizler y el montaje de Michelle Tesoro. Otro descubrimiento de esta serie es la emocionante música de Carlos Rafael Rivera. Todo ello sirve para dar a una serie de 2017 un feeling atemporal que creo que hará que la sigamos viendo y disfrutando durante muchos años.

Pero la clave para que Godless triunfe donde otras muchas no lo consiguieron es gracias a los personajes y a las interpretaciones de todo el reparto. Personajes que se sienten reales y que luchan para salir adelante en una tierra que como el título indica no tiene un Dios que proteja a los justos y a los buenos de espíritu.

En este sentido, me han gustado mucho los tres protagonistas principales, Jeff Daniels haciendo el papel de villano, Jack O´Connell y Michelle Dockery. Rodeados de un buen casting consiguen que sus escenas sean las que transmitan mayor credibilidad.

Otro elemento interesante de la serie es el propio pueblo de La Belle. Una propuesta más políticamente correcta podría haber convertido el pueblo en un paraíso de moral e inteligencia, pero la realidad es que sus habitantes tienen los mismos prejuicios y comenten los mismos errores que los hombres. Repudian a una mujer sin motivo real, perjudican el vecino pueblo de Blackdom habitado por personas de color, y miran mal a los que son diferentes. Los buenos actos son realizados por personas, independientemente de su sexo, su raza o su orientación sexual. Y si al final consiguen sobrevivir será gracias a trabajar todas unidas, evitando las envidias y los intereses particulares.

Solo tengo un problema con Godless, y es su final. Y eso que es emocionante y cierra de manera lógica las diferentes tramas. Pero es quizá demasiado bonito y esperaba algún giro que no llegó a producirse. Eso es bueno en el sentido que nos ahorra locuras finales, pero ha hecho que me dejara la sensación de haber visto una serie notable que le faltó muy poco para ser algo más.

Dicho esto, Godless es efectivamente una serie notable que tiene además la duración perfecta. Se nota que Scott Frank es antes de nada escritor, porque la historia fluye perfectamente durante sus siete episodios y deja que cada personaje pueda contar su parte de la historia a su propio ritmo. La ventaja de estrenarse en Netflix, además de poder verse de un tirón, es que cada episodio puede tener una duración distinta, de forma que no es necesario alargar innecesariamente un capítulo porque deben «ocuparse» obligatoriamente 60 minutos, como a veces me ha parecido en series como Luke Cage o Preacher, por compararlo con otras series que no consegui acabar de ver. De esta forma, Godless cuenta con episodios entre los 40 y los 80 minutos.

Comparto el teaser de esta serie, que da un buen feeling de lo que vamos a ver sin spoilear nada importante:

Godless es un notable western. Si te gusta el género, y en general la buena televisión bien escrita, excelente interpretada y con una perfecta factura técnica, no te la puedes perder.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Crítica de Logan Lucky, de Steven Soderbergh

La vuelta a la dirección de Steven Soderbergh con Logan Lucky (La suerte de los Logan) es un nuevo ejercicio de estilo del director de Ocean´s 11, Traffic o Out of sight  que dejará contentos a todos los espectadores que buscan un entretenimiento de calidad.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Intentando revertir una maldición familiar, tres hermanos, Jimmy (Channing Tatum), Mellie (Riley Keough) y Clyde Logan (Adam Driver), intentan llevar a cabo un gran atraco durante una importante carrera de coches en Concord, Carolina del Norte.

Steven Soderbergh anunció tras «Behind the candelabra» en 2013 su retirada de la dirección para tomarse unas merecidas vacaciones y dedicarse a otras actividades. Sin embargo, este periodo sabático fue más bien corto, ya que inmediatamente a continuación comenzó el rodaje de «The Knick», la serie de televisión protagonizada por Clive Owen en un hospital de Nueva York de principios de siglo XX. Así que solo quedaba esperar a ver qué proyecto conseguía devolverle al redil.

Soderbergh siempre ha sido un renovador dentro del negocio del cine. Ya en 2005 estrenó simultáneamente en salas de cine y por canales digitales «Bubble», película rodada con actores no profesionales, lo que le granjeó el rechazo de los distribuidores. También ha sabido alternar películas gran presupuesto con otras obras de arte y ensayo, películas rodadas con film tradicional o en formato digital, e incluso no duda en rodar guiones de otros escritores además de los suyos.

Hay que decir que NO siempre acierta, pero eso pone su carrera incluso más en valor, gracias a su capacidad de arriesgar y no acomodarse en conceptos fácilmente vendibles.

Y en el caso de Logan lucky, Sodebergh ha producido la película con fuentes independientes para mantener total libertad creativa. Tras poner en marcha la producción y rodar la película, se ha movido para venderla a distribuidores americanos e internacionales, de forma que incluso antes de estrenarse ya habían recuperado la inversión.

Tras todo lo anterior, lo cierto es que me hizo mucha gracias saber que el concepto general de este Logan lucky es «Ocean´s 11 protagonizada por paletos sureños.» Un concepto que aunque en la superficie parece que Soderbergh tira sobre seguro contando una historia de robos, en la ejecución marca muchas diferencias con sus grandes éxitos.

El guión de Logan Lucky lo firma Rebecca Blunt, escritora sin experiencia previa que podría ocultar un pseudónimo del propio Soderbergh, de su mujer Jules Asner, o de algún amigo de la pareja. Un guión que va directo al grano y que es extremadamente entretenido, sin renunciar a presentarnos a unos protagonistas con los que nos encariñamos inmediatamente, lo que en mi libro lo califico de «carisma». Pero no un carisma revestido con personalidad y glamour como en Ocean´s 11, sino uno basado en la empatía con unos perdedores que no se resignan.

Como siempre, uno de los grandes éxitos de la película es su casting. Channing Tatum es Jimmy Logan, un padre divorciado que alterna trabajos de poca monta hasta que se encuentra con lo que puede ser su gran oportunidad, que es el robo del circuito de Narcar aprovechando unas obras en las que trabajaba hasta ser despedido debido a una antigua lesión en una rodilla que truncó sus posibilidades de ser jugador profesional de fútbol americano. Jimmy es un perdedor de manual, pero que a pesar de todo se guarda unos ases en la manga.

Jimmy cuenta con la ayuda de su hermano Clyde (Adam Driver) un veterano de Irak, donde perdió su brazo izquierdo en combate, que trabaja en el bar local, y su hermana Mellie (Riley Keough), enamorada de los coches que trabaja como peluquera y que de momento es la excepción a la regla de la mala suerte de los Logan.

Lo malo es que para llevar a cabo su plan, necesitan la ayuda de Joe Bang (Daniel Craig), un experto en explosivos. El único problema es que está en la cárcel cumpliendo condena. Así que si quieren su ayuda, tendrán primero que idear un plan para sacarle de prisión y devolverle antes que los guardias se den cuenta de lo que está pasando. Casi nada. Joe es tío excéntrico que permite a Craig romper con su archiconocido papel de Bond, James Bond. Y no hay duda que se ha divertido rodando esta película.

En el fondo, no estamos ante un grupo de criminales, sino unos perdedores que tienen que aprender sobre la marcha el negocio del crimen, y que van cometiendo errores por el camino.

Junto a ellos, tenemos un grupo de secundarios de lujo encabezados por Hillary Swank, Katie Holmes, Sebastian Stan o Seth MacFarlane que ayudan a dar un toque divertido a cada escena.

Técnicamente, la película es excelente, de eso no había ninguna duda. Y es que Soderbergh no solo dirige, sino que también realiza las funciones de director de fotografía bajo el pseudónimo de Peter Andrews, y el montaje, como Mary Ann Bernard. La película tiene un ritmo perfecto, alternando los momentos divertidos con los giros del guión y las revelaciones, todo ello trufado de momentos de gran emotividad.  Acompañando todo, la música de David Holmes conecta perfectamente.

Estaba pensando en algo menos bueno sobre la película para no comentar solo lo positivo, pero excepto algún pequeño problema de ritmo al comienzo de la película, hasta que el plan realmente toma cuerpo, no se me ocurre nada. Y es que estamos ante una película llena de estilo que está perfectamente rodada, con una historia que engancha protagonizada por perdedores que nos tienen ganados desde el primer fotograma.

Comparto el trailer de la película:

Logan lucky es una película excelente que solo busca entretener, y lo consigue totalmente. En estos días, me alegro que autores como Steven Soderbergh puedan seguir trabajando con la máxima libertad creativa. Yo por mi parte seguiré apoyándole con mi dinero, y os invito que si podais, veais esta película en pantalla grande.

PUNTUACIÓN: 7.5/10