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Crítica de Geiger Vol. 1 de Geoff Johns, Gary Frank y Brad Anderson (Image Comics)

Empiezo las reseñas comiqueras de 2022 por todo lo alto con GEIGER, el primer comic de creación propia del equipo superestrella formado por Geoff Johns y Gary Frank, Geiger, con colores de Brad Anderson, cuyo primer volumen ha sido publicado por Image Comics.

PUNTUACIÓN: 8/10

¡El equipo aclamado por la crítica del escritor GEOFF JOHNS y el artista GARY FRANK se une al colorista superestrella BRAD ANDERSON para traer a Image Comics a su primer héroe de creación propia! Ambientada en los años posteriores a la devastación del planeta por una guerra nuclear, forajidos desesperados luchan por sobrevivir en un mundo de caos radiactivo. Más allá del páramo envenenado vive un hombre al que incluso los Nightcrawlers y Organ People temen. Algunos lo llaman Joe Glow, otros lo llaman Meltdown Man. Pero su nombre … es Geiger.

Este primer volumen de Geiger recopila los números 1 a 6 USA.

Debo reconocer que los últimos comics de Geoff Johns y Gary Frank que leí el año pasado, las novelas gráficas Batman: Tierra Uno, no me acabaron de cuadrar. No siendo en absoluto malo, ojo. Por suerte, el final de año me ha traído este comic que me ha reconciliado completamente con esta pareja creativa que siempre me ha flipado con comics como El reloj del juicio final y Superman: Secret origin.

No hay duda que la sociedad americana en los últimos años está paranoica con la idea del final del mundo debido a guerras nucleares o cambio climático. Geiger enlaza completamente en esta moda al plantear un mundo post-apocalíptico en el que un misterioso ser con poderes atómicos vive en el desierto desolado protegiendo un silo donde se encuentra lo más preciado para él y tiene que enfrentarse a los carroñeros y todos aquellos que buscan aprovecharse de los inocentes.

Geiger plantea una historia super entretenida perfectamente construida que no sólo resulta entretenida por si misma, sino que sirve para lanzar un universo superheroico propio de forma original, al mostrar la existencia de otros héroes a lo largo de la historia, de forma que imagino que le permitirá a Johns escribir historias diferentes en los próximos años conservando los derechos de esta obra. Por ponerle un pero, el villano de la historia resulta un pelín bluff debido a que los niveles de poder de Geiger le convierten en demasiado poderoso. En todo caso, me gusta la forma en que Johns ha construido al protagonista de forma que podamos empatizar con él. Eso, y el descubrimiento de las diferentes facciones existentes en Las Vegas junto con los restos del ejército americano plantean una complejidad que me dejó con ganas de leer el siguiente volumen.

En el apartado artístico, siempre da gusto leer un comic de Gary Frank, con un Brad Anderson que resulta perfecto en el color. El estilo realista de Frank a la hora de la creación de los personajes y su perfecta fluidez narrativa son perfectos para la historia, y Anderson añade unos colores alucinantes cuando Geiger «enciende» sus poderes atómicos. La historia de Johns está bien, pero sólo por el dibujo de Frank y Anderson merece la pena leer este comic.

Realmente no se me ocurre nada menos bueno excepto el tema del villano, aunque imagino que Johns puede haber planteado esto así para que el siguiente villano que busque venganza sea el realmente peligroso. Dentro del sub-género de los futuros distópicos post-apocalípticos, Geiger me ha parecido un comic modélico.

Comparto el trailer creado por Image Comics:

Y a continuación comparto las primeras páginas del comic:

Geiger ha supuesto un comic estupendo con una buena historia mejor dibujada que cumple de forma modélica a la hora de ofrecer una buena aventura en si misma abriendo a la vez un montón de posibilidades de cara al futuro. ¡Sacad más comics, por favor!!

PUNTUACIÓN: 8/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Batman: Tierra Uno de Geoff Johns y Gary Frank (DC Comics – ECC Ediciones)

Hoy toca repasar Batman: Tierra Uno, la serie de tres novelas gráficas de DC Comics en la que la editorial dio libertad total a Geoff Johns y Gary Frank para reimaginar los mitos de Batman, aprovechando que ECC Ediciones publicó hace un par de meses su tercer y último volumen.

PUNTUACIÓN: 6,5/10

Batman no es un héroe.

Es solo un hombre.

Fallible, vulnerable y enojado.

En una Gotham City donde amigos y enemigos son indistinguibles, el camino de Bruce Wayne para convertirse en el Caballero Oscuro está plagado de más obstáculos que nunca. Centrado en castigar a los verdaderos asesinos de sus padres y a la policía corrupta que les permitió salir libres, la sed de venganza de Bruce Wayne alimenta su loca cruzada y nadie, ni siquiera Alfred, puede detenerlo.

En la tradición del Superman: Earth One, número uno en ventas del New York Times, el escritor Geoff Johns y el artista Gary Frank re-imaginan una nueva mitología para el Caballero de la Noche, donde lo familiar ya no es lo esperado en esta serie de novelas gráficas originales de DC Comics.

La línea Tierra Uno es una línea de novelas gráficas autónomas destinadas a contar los orígenes de los principales personajes de DC Comics para una nueva generación de lectores. El hecho de lanzar este sello como novelas gráficas y no como grapas tradicionales mostraba además el interés de DC de ofrecer contenidos al canal de las librerías tradicionales que demandan de obras en este formato y que podían significar una mina de oro para DC en caso de funcionar entre lectores no fans del género de superhéroes.

La línea Tierra Uno fue inaugurada en 2010 con Superman: Tierra Uno, serie de tres novelas gráficas de J. Michael Straczynski con dibujos de Shane Davis (Vol. 1 y 2, de 2012) y Ardian Syaf (vol. 3, en 2015). Además del Wonder Woman: Tierra Uno de Grant Morrison y Yanick Paquette (2016, 2018 y 2021), la línea ha publicado también dos novelas gráficas de Teen Titans a cargo de Jeff Lemire con Terry Dodson (Vol. 1, 2014) y Andrew T. MacDonald (Vol. 2, 2016) y otras dos de Green Lantern, obra de Gabriel Hardman y Corinna Bechko y publicadas en 2018 y 2020.

En lo referido a este Batman: Tierra Uno, el anuncio de que Geoff Johns y Gary Frank iban a hacerse cargo de recontar el origen de Batman para las nuevas generaciones parecía un win-win de libro, sumando el amplio conocimiento del universo DC de Johns con el maravillosos estilo de dibujo de Frank. De hecho, la pareja ya triunfó con su Superman: Origen Secreto en 2009-10, lo que invitaba a pensar que podían dar también en la diana con Batman. Sin embargo, la cosa no acabó de cuadrar, con una recepción de la crítica más bien tibia y unas ventas que imagino tampoco debieron ser lo que DC esperaba. Esto hizo que aunque la primera novela gráfica se publicara en 2012, hubiera que esperar 3 años, hasta 2015, para que se publicara la segunda novela gráfica y casi 6 años para que la tercera y última novela gráfica haya visto la luz este 2021. Los compromisos de Johns en Warner produciendo las películas y series de televisión de DC Comics, pero también otros comics como Doomsday Clock de Johns y Frank o Batman: Three Jokers de Johns y Jason Fabok no cabe duda que tuvieron prioridad para DC Comics, lo que fue retrasando el final de la historia que hemos tenido este año.

Ahora que pude leer entero este Batman: Tierra Uno, no hay duda que Geoff Johns había pensado largo y tendido sobre la figura de Batman y cómo sería la existencia de una figura así en el mundo real. El punto de partida de esta historia es el “realismo”, y no tengo claro si planteaba estas novelas gráficas a modo de storyboards para un hipotético reboot de la franquicia cinematográfica de Christopher Nolan, The Dark Knight Rises se estrenó el mismo año 2012 que salió el primer volumen, o directamente es que Batman Begins influyó completamente en la forma en que Johns se aproximó a esta obra, tratando de trasladar el feeling cinematográfico de esa historia de origen realista al mundo del comic. Y esto es lo mejor y lo peor de la historia, sinceramente.

Por un lado, resulta super interesante ver a un Bruce Wayne un tanto gilipollas que no deja de equivocarse y ser apaleado mientras se inicia en el mundo del vigilantismo callejero, y que tendrá que aprender además toda la parte de detective que inicialmente ni se había planteado. Me gusta ver que inicialmente se mueve con un equipo muy limitado que va mejorando a medida que va descubriendo las cosas que necesita y quien puede proporcionárselas. Y también que Alfred sea un militar experto que va a entrenar y a ayudar a Bruce pero con cero experiencia como mayordomo, porque lo lógico es que sea o una cosa o la otra, pero no las dos no como vimos en los últimos años del Alfred en continuidad.

La creación del ecosistema de Gotham es otro elemento que Johns construye poco a poco y lo va haciendo crecer de forma orgánica, dando una vuelta de tuerca a la figura de James Gordon o Harvey Bullock que me gusta bastante. A pesar de los cambios que se plantean a nivel general, Gotham sigue siendo un foco de crimen y corrupción en el que los criminales campan a sus anchas e incluso ocupan el Ayuntamiento. Esto crea dos niveles de enemigos para Bruce / Batman, por un lado los rateros y mafiosos a nivel de calle, al que hay que sumar el sistémico de los poderosos que controlan la ciudad. Y además, está la búsqueda del asesino de Thomas y Martha Wayne.

Las tres novelas gráficas de Batman: Tierra Uno cuentan con 140 páginas la primera y 160 las dos siguientes. El formato ayuda a que la historia tenga un ritmo diferente al del comic-book mensual, haciendo que la lectura de cada volumen se haga de una sentada y resulte muy entretenida. Hay que reconocer que aunque Johns plantea una realidad muy pensada que ofrece una más que correcta historia de origen del Hombre Murciélago de este mundo alternativo, gran parte de la gracia al menos para mi ha estado en ir descubriendo los cambios respecto al canon original. Y lo malo es que Tierra Uno sale perdiendo prácticamente en cualquier comparación a su contrapartida en continuidad. Que sería lógico si pensamos en el Año Uno de Frank Miller y David Mazzucchelli o El largo Halloween de Jeph Loeb y Tim Sale, pero es que sale perdiendo respecto a casi todo, exceptuando tal vez la horrenda etapa de Scott Snyder. Incluyendo además la versión cinematrográfica de Nolan, estrenada pocos años antes.

Empezando por unos villanos que resultan ser un bluff importante en todos los casos. Voy a evitar dar detalles del tercer volumen dado que se ha editado más recientemente, pero hablamos que los volúmenes uno y dos llevan en circulación seis años, tiempo más que suficiente para que quien quisiera leerlos lo hubiera hecho. Agradezco que en este origen Johns haya evitado a Joker, un personaje que en los últimos años está demasiado manoseado, pero lo cierto es que ni Oswald Cobbepot ni Edward Nigma están a la altura y se ven lastrados de la premisa de “realismo” inicial que les quita de un plumazo la sensación de peligro. Por otro lado, dentro de la sorpresa inicial que plantean los hermanos Dent en esta historia, realmente no mejoran el canon existente y su historia es un tanto intrascendentes. Lamentablemente, ojo. Esto hace que globalmente la historia no sea mala, pero le falta el intangible del carisma, de la personalidad, que parece que se pierdan cuando el foco está en el “realismo”.

En el apartado artístico, tengo sentimientos encontrados. No descubro nada si digo que Gary Frank es uno de los grandes nombres del comic mainstream de superhéroes, con una perfecta narrativa y una ortodoxia en cuanto a su narrativa y la perfección anatómica de sus personajes fuera de toda duda. En Tierra Uno acompañan a Frank Jon Sibal en el entintado y Brad Anderson, que forman un potente equipo artístico se mire como se mire. Tras 30 años dibujando comics al más alto nivel, no seré yo el que diga que un comic suyo no está bien.

Y sin embargo, su extremo naturalismo y la obsesión del planteamiento realista del comic acaban siendo un problema, empezando por el luminoso y casi poco apropiado color que aplica Brad Anderson, que evita la oscuridad nocturna y la ambientación gótica que tenemos tan asociada al personaje. La historia está bien contada y se lee de forma super fluida, pero evita tantos aspectos icónicos que entiendo que se desechan por la obsesión del realismo (sin ir más lejos el verle desplazarse entre edificios), que no quedan prácticamente momentos de lucimiento para el dibujo de Frank.

Por otro lado, el dibujo de Frank ya digo que es narrativamente intachable, pero sus diseños son totalmente fallidos, empezando por los diferentes trajes de Batman con su símbolo de murciélago en el pecho, o la forma de su máscara, que en la mayoría de los casos queda rara. Además, el rediseño que hace del traje de Catwoman puede ser de largo el peor que recuerdo nunca del personaje. Incluso peor que el traje sexualizado de Jim Balent, entre otros. También en el apartado artístico, me da pena tener que decir que no mejora lo existente en continuidad.

Por estos motivos, me sabe mal decirlo, pero la sensación que me queda tras la lectura de este Batman Tierra Uno es de proyecto fallido, seguro no desde el punto de vista de las ventas, pero sin duda si desde el creativo o del resultado final.

Batman: Tierra Uno se queda como una historia correcta que no acaba de explotar con el carisma y la aventura que los lectores veteranos deseábamos, y que globalmente te deja la sensación que no mejora el standard previo. Entretenido pero sin más, en este caso no me ha terminado de cuadrar.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Stargirl temporada 1 (HBO)

Aprovechando mi nueva suscripción a HBO he podido ver entera la primera temporada de Stargirl, la serie creada por Geoff Johns inspirada en el personaje de DC Comics creado por él junto al dibujante Lee Moder. Y dentro que es un buen entretenimiento juvenil que transmite la idea de legado de los comics DC, he encontrado un nivel general acorde con otras series de Warner del canal CW.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

La serie sigue a la estudiante de secundaria Courtney Whitmore, interpretada por Brec Bassinger, quien descubre un bastón cósmico y se convierte en la inspiración para una nueva generación de superhéroes que se convierten en la Sociedad de la Justicia de América.

Geoff Johns (Green Lantern, Flash, El Reloj del Juicio Final) creó al personaje de Courtney Whitmore junto al dibujante Lee Moder en 1999. Fue presentada en su comic Stars and S.T.R.I.P.E., en el que originalmente adquiría la identidad superheroica de Star-Spangled Kid. Posteriormente, cambió su nombre a Stargirl cuando el Starman en activo en ese momento (Jack Knight, protagonista de la maravillosa serie de James Robinson y Tony Harris entre otros) se retiró, pasando a formar parte activa de la Justice Society of America (JSA), que en ese momento estaba guionizada por el propio Johns junto a David S. Goyer.

Johns ha creado esta serie de televisión cuya primera temporada de 13 episodios se estrenó el pasado mes de mayo y que aunque inicialmente formaba parte del canal de streaming DC Universe, se ha unido al catálogo de la cadena The CW junto a Green Arrow, Flash, Supergirl o Batwoman. En España la serie estuvo disponible en HBO al día siguiente de su estreno en USA. La serie ha sido renovada por una segunda temporada cuyo estreno está previsto para 2021, si el COVID no lo impide.

Stargirl ha sido creada por Geoff Johns, y cuenta con Sarah Schechter, Glen Winter, Greg Beeman, Melissa Carter y Greg Berlanti como productores ejecutivos. Además de creador, Geoff Johns escribe 4 de los 13 episodios de esta temporada. El resto de episodios han sido escrito por Colleen McGuinness (2), James Dale Robinson (2), Melissa Carter (2), Taylor Streitz , Evan Ball, Paula Sevenbergen.

Por su parte, los trece episodios han tenido 12 directores, entre los que se encuentran Glen Winter, Michael Nankin, Rob Hardy, David Straiton, Chris Manley, Lea Thompson, Geary McLeod, Tamra Davis, Andi Armaganian , Jennifer Phang , Toa Fraser y Greg Beeman, el único que dirigió 2 episodios. La serie ha contado con fotografía de Scott Peck y Chris Manley, con música de Pinar Toprak.

Brec Bassinger es la gran protagonista al interpretar a Courtney Whitmore / Stargirl: una estudiante de segundo año de secundaria de Los Ángeles que tras mudarse con su familia a Blue Valley descubre una poderosa arma, el Bastón Cósmico, y se convierte en la heroína adolescente Stargirl.

La familia de Courtney está formada por su madre Bárbara Whitmore (Amy Smart), y su nueva pareja Pat Dugan (Luke Wilson), que en el pasado era Stripesy, el ayudante del Starman original de la JSA (interpretado casi a modo de cameo por Joel McHale). Em secreto, Pat buscaba trasladarse a Blue Valley para investigar un misterio que le atormenta desde hace una década. Junto a ellos, el hijo de Pat Mike (Trae Romano) completa la familia.

En el instituto Courtney conocerá a nuevos amigos y enemigos: Yolanda Montez (Yvette Monreal), Beth Chapel (Anjelika Washington), Rick Tyler (Cameron Gellma), Henry King Jr. (Jake Austin Walker) o Cindy Burman (Meg DeLacy) entre otros acompañarán a la protagonista en el instituto y fuera de él.

En el lado de los numerosos villanos de esta primera temporada, tememos a Jordan Mahkent / Icicle (Neil Jackson), Henry King Sr. / Brainwave (Christopher James Baker), Steven Sharpe / Gambler (Eric Goins), Lawrence «Crusher» Crock / Sportsmaster (Neil Hopkins), Paula Brooks / Tigresa (Joy Osmanski), Anaya Bowin / The Fiddler (Hina Khan) y el Dr. Shiro Ito / Dragon King (Nelson Lee), entre otros. Como véis, en lo referido al número de enemigos, la serie va sobrada.

Empezando con mi valoración de la serie, como veis he intentado ser deliberadamente ambiguo con el papel de los numerosos personajes que protagonizan la serie para intentar, en la medida de lo posible no chafaros las numerosísimas sorpresas y apariciones especiales que tenemos en la serie. Aunque luego entraré un poco más a fondo en la parte de spoilers, todos los fans de la JSA y del concepto del legado de los comics de DC, creo que van a disfrutar de esta serie.

Ese es el principal activo de una serie que, al final, sólo pretende entretener al target juvenil al que claramente está dirigido. No, yo no creo ser su público objetivo. Y al igual que otras series de CW, si entras en su juego puede ser muy disfrutable, a pesar de tener algunos elementos que hicieron mi suspensión de credulidad saltara por los aires en varios momentos. El elemento clave de una nueva generación de héroes que se levantan para enfrentarse al mal inspirados en los antiguos miembros de la JSA mola, y en ese aspecto se nota la mano de Geoff Johns en el guión y en la construcción de los personajes.

Un Johns que consigue transmitir el encanto de los mejores comics de DC en los que la personalidad de los héroes y no sus poderes son lo importante, y el vínculo mientras aprenden a utilizarlos hace que el equipo unido sea más fuerte que la suma de sus piezas individuales. Además, dentro de la locura que es que unos adolescentes se enfrenten a villanos asesinos super veteranos, Johns plantea el guión de forma que queda razonablemente bien justificado por qué sólo los héroes juveniles podían enfrentarse a esta amenaza. No tanto que venzan, eso entra dentro de los tópicos del género, pero al menos el cómo se llega hasta ahí está relativamente bien resuelto.

Otro detalle chulo de Stargirl y del guión de Johns, es que hace que la antagonista de Courtney sea Cindy Burman, la típica chica popular líder de las animadoras asquerosa del instituto de Blue Valley. Pero Cindy es además Shiv, la hija de Dragon King y una villana en ciernes superpoderosa que le va a poner difícil las cosas a Courtney. Y digo que esto mola porque Shiv fue también la villana en los primeros comics guionizados por Johns del personaje, en ese momento bajo el nombre de Star-Spangled Kid. Este es uno de los muchos easter-eggs de la serie que los fans de los comics van a disfrutar pero que no impide entender la historia a los no lectores.

Tengo un problema con la protagonista Brec Bassinger. Realmente no con la actriz, claro, sino con el personaje que interpreta, la adolescente de 15 años Courtney Whitmore. Por un lado, veo que Bassinger es una buena actriz que transmite la vitalidad y la alegría de vivir juvenil, a pesar de sufrir algunos dramas durante la temporada. También me ha parecido que desde el punto de vista físico y con su habilidad gimnástica, cumple de sobra con las escenas de acción. En un mundo en el que el “grim-n-gritty” aún sigue vigente en el medio audiovisual gracias a desastres como Batman v Superman de Zack Snyder o Joker de Todd Phillips, me parece genial que se hagan series como ésta planteada desde una perspectiva positiva que busca encontrar lo bueno que tenemos dentro, no amplificar lo malo.

Todo eso lo entiendo y me gusta. Pero volviendo a Courtney Whitmore / Stargirl, lamento decir que me cae mal el 75% del tiempo. Porque una cosa es ser positiva y otra ser una inconsciente que en su faceta superheroica pasa de lo que la dicen y hace lo que le sale del %$·€ todo el rato porque ella quiere. Volviendo al target objetivo, de nuevo entiendo que una serie que en el fondo es una aventura juvenil implica que los adolescentes hacen cosas fuera de toda lógica que los mayores les prohiben, y que Courtney lo haga es normal. En todo caso, también debo reconocer que Stargirl va de menos a mas y sufre una evolución super interesante que la hace crecer un montón como personaje.

También me doy cuenta que en los comics, desde Batman y Robin y todo lo que vino a continuación, nos hemos acostumbrado a ver a niños peleando contra adultos, y en la página lo vemos normal y mola, pero sin embargo verlo en imagen real no funciona igual de bien porque, claro, es imposible e irreal. Y esta sensación la tuve en varios momentos de la serie, junto a algún que otro WTF! Puntual.

Por si fuera poco, el climax final es de largo el peor episodio de toda la temporada porque, entre otras cosas, los efectos especiales no están a la altura. Y el caso es que en general la serie luce bastante bien y los efectos especiales relativos a los vuelos de Stargirl y sus demostraciones gimnásticas están bien realizadas y coreografiadas. Quizá el hecho que este episodio sea el peor de todos hizo que globalmente la sensación con la que me quedé sea peor que el nivel de la serie en su conjunto, lo cual me parece una pena.

En todo caso, dado que Stargirl tiene el corazón el el sitio correcto, como entretenimiento ligero la serie funciona y es entretenida, aunque la pongo al nivel de Flash o Supergirl. En función de lo que te parezcan estas series entiendo que podrás disfrutar el visionado de este primera temporada. En todo caso, si eres super fan de los comics y en concreto de la JSA, no te puedes perder esta serie.

Para comentar los elementos menos buenos que me impidieron disfrutar del todo la serie, tengo que entrar a comentar elementos clave de la trama CON SPOILERS. Sigue leyendo bajo tu responsabilidad.

El primer elemento extraño de la serie lo encontramos en el propio episodio piloto, con un prólogo en el que vemos a la JSA siendo asesinada por la Injustice Society of America (ISA) formada por Icicle, Brainwave, Sportsmaster, Tigresa y la sorpresa de Solomon Grundy. Sólo Pat Dugan (Luke Wilson), el padre adoptivo de Courtney consigue escapar con vida por los pelos, llevándose a un moribundo Starman (Joel McHale) que muere en sus brazos, dejándole el Bastón Cósmico a su cargo, hasta que encuentre al siguiente portador.

Hasta ahí, el comienzo impacta, cumple su objetivo de captar la atención de los espectadores y me moló mucho. Sin embargo, tras derrotar la ISA a la JSA, los villanos ¿desaparecen durante 10 años para ocultarse por algún motivo en Blue Valley? NO tiene sentido, dado que en la serie nunca se menciona la existencia de otros héroes como Batman, Superman, Wonder Woman o en general la Justice League que podrían enfrentarse a ellos. Y del resto que sí mencionan, entre ellos los sorprendentes 7 Soldados de la Victoria, su líder Shining Knight también es derrotado y le dejan con vida sin recuerdos para reirse de él. No se corresponde el nivel de poder de estos villanos con el salto temporal que se produce.

Otro elemento importante y fundamental es que la serie utiliza los trajes y elementos icónicos de los miembros de la JSA como claves para pasar los poderes a los chavales de la nueva generación. Dejando aparte la locura que es que Pat esté escapando de la ISA para evitar que le maten pero encuentre el tiempo de volver al lugar de la batalla para recoger los trajes de los muertos antes que llegue la policía, bomberos, ambulancias o que los propios villanos se los queden como trofeos, la serie muestra que lo especial son los trajes, no quienes los empuñan. De esta forma, Yolanda Montez se convierte en Wildcat, Beth Chapel en Dr. Midnight y Rick Tyler en Hourman, pero si los trajes los hubieran encontrado otras personas, buenas o malas, hubieran podido utilizar sus poderes también. Comentaba al principio que lo principal de los comics no son los poderes, sino las personas que los tienen, pero en el caso de ESTA serie los trajes y los poderes asociados sí son fundamentales y definitorios. En este sentido, que Pat construya a S.T.R.I.P.E., un robot gigante volador es de largo lo menos loco que vamos a encontrarnos.

Además de lo cuestionable de los orígenes de los chavales superheroicos, hay un problema muy grande con los villanos, en especial con la mente maestra que es Jordan Mahkent / Icicle. La serie intenta humanizarle para que no sea un villano de opereta, pero personalmente no me lo creo. Lo que es peor, toda la humanidad que muestra inicialmente hace que su paso a villano full-time sea increíble en el sentido más literal del término, llegando a alcanzar niveles un tanto penosos.

Entiendo la que serie no hay que tomarla demasiado en serio debido al target adolescente que comentaba antes, como tampoco hacemos con Flash o Green Arrow, y que con los ojos adecuados Stargirl es muy entretenida. Pero convertir a la ISA en unos super villanos asesinos de unos héroes veteranos hace que sea ridículo que se planteen que unos chavales sin experiencia puedan no ya hacerles sombra, sino derrotarles . Y si encima el climax es un fail en toda regla por unos insatisfactorios enfrentamientos entre Stargirl / Shiv, Brainwave / Wildcat y sobre todo Solomon Grundy / Hourman, pues la sensación final es normal que sea algo decepcionante. Por ejemplo, entre matar a un villano y dejar libre a Grundy como al final acaba haciendo Hourman, algo ridículo se mire como se mire, hay un enorme rango de opciones la primera de las cuales es dejarle inconsciente para la que lo policía o el ejército le detenga. Este momento es un WTF! en toda regla, al igual que el Wildcat / Brainwave en el que el villano emplea un truco que hasta ese moemnto no le había hecho falta dado su nivel de poder.

Dado que Pat y Courtney tienen más objetos de otros miembros de la JSA, entre ellos la linterna de Green Lantern, el bolígrafo de Johnnie Thunder y creo que la máscara anti gas de Sandman, no hay duda que la alineación de los jóvenes JSA va a crecer de cara a la segunda temporada ya confirmada. En todo caso, ya digo que aunque estas últimas líneas puedan parecer muy negativas, globalmente la serie me ha entretenido y con el estado mental adecuando creo que puede funcionar muy bien entre público de todas las edades.

Comparto el trailer de Stargirl:

Stargirl es un más que correcto entretenimiento, aunque no puedo negar que me he llevado un pequeño chasco con ella. En todo caso, si eres fan de los comics no dudo que hay muchas oportunidades de que te guste.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Y tu, ¿viste la película, qué te pareció? Espero tus comentarios. Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Batman: Three Jokers de Geoff Johns y Jason Fabok (DC Comics – Black Label)

Batman: Three Jokers de Geoff Johns y Jason Fabok es uno de los comics de DC más anticipados de los últimos años, y una vez pude leer el tercer y último número, me quedo con sentimientos encontrados, que voy a intentar explicar en esta CRÍTICA SIN SPOILERS.

PUNTUACIÓN: 8/10

Treinta años después de que Batman: The Killing Joke cambiara los cómics para siempre, Three Jokers reexamina el mito de quién o qué es The Joker y cual es la clave de su eterna batalla con Batman. El exitoso escritor del New York Times Geoff Johns y Jason Fabok, el equipo creativo que libró la “Guerra Darkseid” en las páginas de La Liga de la Justicia, se reúnen para contar la historia definitiva de Batman y El Joker.

Después de años de anticipación comenzando en DC Universe: Rebirth # 1, la miniserie épica que estabas esperando está aquí: descubre por qué hay tres Jokers y qué significa eso para el Caballero Oscuro y el Payaso Príncipe del Crimen. ¡Es un misterio diferente a todos los que Batman se ha enfrentado jamás!

Tras el éxito monumental de El Reloj del Juicio Final y lo que este comic significa para Superman, tenía muchas ganas de leer a Geoff Johns enfrentándose a los mitos de Batman, y en concreto a su relación / enfrentamiento con Joker. Resulta curioso que dentro de la larga historia de Johns como guionista de DC Comics nunca se haya encargado de ninguna colección del Hombre Murciélago, centrado como ha estado con Green Lantern, Flash, la JSA y Superman entre otras series.

La génesis de este Three Jokers se remonta a mayo de 2016, cuando dentro del especial DC Comics Special: Rebirth que significó un cambio de rumbo editorial, además de anunciar la llegada de los personajes de Watchmen al universo DC, Johns presentó a Batman investigando la posible existencia de varios Jokers, rompiendo la idea que el Joker siempre había sido la misma persona.

En el fondo, estamos ante una idea genial de Johns inspirada en la larga historia editorial del personaje. Desde su nacimiento en 1939, Batman fue adaptándose a las modas de las diferentes décadas, ofreciendo diferentes versiones, por ejemplo la versión «camp» de los años 50 y 60, hasta que Dennys O’Neil y Neal Adams y Marshall Rogers redefinieron al personaje en los años 70, creando una versión que prácticamente llegó hasta nuestros días. El concepto de Johns plantea ¿y si estas diferentes versiones del Joker que vimos a lo largo de los años no fueron fruto del paso del tiempo y las modas de cada momento, sino que eran personas diferentes? Esto plantea 3 versiones diferentes de Joker: El Criminal, el villano de la primera época de Batman, más interesado en su objetivo y menos en juegos teatrales; el Comediante, que dejó paralítica a Bárbara y que esconde una versión más sádica; y el Payaso, que casi mató a Jason Todd y que sólo encuentra diversión en el sufrimiento de otros.

Lamentablemente, el complejo planning editorial de DC y los diferentes encargos de Geoff Johns dentro de Warner, donde se encarga del área de las películas y series basadas en los personajes de DC, han provocado que la salida de esta serie Three Jokers se retrasara hasta este 2020. Y cuatro años han acabado siendo demasiado tiempo. De hecho, este retraso ha provocado que finalmente este comic haya salido dentro del sello Black Label de DC Comics fuera de continuidad, dado que el Joker que sale en estas páginas difiere demasiado respecto a las versiones que se han visto en los últimos años dentro de las series de Batman.

Sin embargo, independientemente de si está o no en continuidad, las expectativas del fandom estaban por todo lo alto, hasta el punto que DC anunció que las ventas del número 1 habían superado los 300,000 ejemplares. Three Jokers es un éxito monumental de ventas y muy probablemente será el comic más vendido del año en USA. Sabedor del hype que se había creado, DC sacó este comic con un montón de portadas alternativas destinadas a destacar la presencia de varios Jokers diferentes con el paso de los años. Estas portadas también destacan a los 3 héroes cuyas vidas se han visto más afectadas por el Joker y que se enfrentarán a él en esta serie: Batman, Batgirl / Barbara Gordon, a la que el Joker dejó paralítica en La Broma Asesina de 1988; y Jason Todd, el 2º Robin que fue torturado y casi asesinado en Una Muerte en la Familia también de 1988, y que retornaría décadas después convertido en Red Hood (Capucha Roja).

Entrando ya en materia, Three Jokers probablemente haya sido víctima de su propio hype. Me ha parecido un gran comic de Batman y Joker, muy superior por ejemplo a otros comics más o menos recientes como La muerte de la familia de Scott Snyder y Greg Capullo o el actual arco Joker´s War que se está publicando en USA, pero que se queda muy lejos de ser el comic que marque un antes y un después y que vaya a tener la misma repercusión que en su día tuvo La Broma Asesina de Alan Moore y Dave Gibbons. En este sentido, la propia publicidad de DC vendiendo este comic como “la historia definitiva de Batman y El Joker” me parece totalmente desproporcionada y posible generador de más de una frustración.

Empezando en lo positivo, que lo hay y mucho, me encanta que en Three Jokers Barbara Gordon y Jason Todd le roben en muchos momentos el protagonismo a Batman. De hecho, Red Hood es un personaje al que le tengo bastante tirria desde que fue introducido en el universo DC, y creo que Johns ha clavado la caracterización de un joven que siente (con razón) que en el momento clave de su vida todo el mundo le falló y no tuvo a nadie que le ayudara. La humanidad que transmiten Jason y Barbara, héroes a los que el Joker llevó más allá de su punto de ruptura, me ha emocionado. Y creo que son los mejores retratos de los personajes desde ni me acuerdo, marcando eso sí las diferencias entre ambos: Mientras Jason abrazó la oscuridad tras ser casi asesinado por Joker, Barbara luchó lo indecible por volver a andar y no ha renunciado a sus fuertes convicciones morales.

Otra cosa que me ha gustado mucho de este comic ha sido confirmar lo bien que conoce y comprende Geoff Johns a Batman y todo su mundo, construyendo una historia atemporal que conecta con todos los mitos del personaje sin necesidad de adscribirse a una época determinada. Esto creo que puede ser un gran valor del comic en el futuro, y es que muchas veces la compleja continuidad comiquera puede hacer que algunos arcos tengan en parte fecha de caducidad al estar adscritos al momento editorial en el que se enmarcan, como le pasa por ejemplo al arco de Snyder y Capullo que mencionaba antes. Esta cualidad atemporal puede hacer que dentro de 5 o 10 años este volumen siga vendiéndose y se coloque en las estanterías al lado del Batman Año Uno, La Broma Asesina, The Long Halloween y tantos otros comics históricos del personaje.

Otro importante valor a destacar de Batman: Three Jokers es el maravilloso apartado artístico formado por Jason Fabok al dibujo y Brad Anderson al color. Fabok es un dibujante de estilo clásico, con una perfecta composición y unas anatomías que muestran a hombres y mujeres en plenitud física. El comic está maravillosamente dibujado hasta el punto que no es necesario leer los bocadillos para seguir la acción y entender lo que está pasando. Además, el encargo se complicaba al tener que mostrar a los tres Jokers protagonistas siendo fieles a su esencia y a la vez diferentes entre si. Y me alegra comprobar que Fabok resuelve el problema con nota.

En lo referido a la composición de página, veo a Johns muy deudor de Alan Moore y Dave Gibbons. Al igual que ya vimos en El Reloj del Juicio Final , Three Jokers se construye a partir de una narrativa de página con una rejilla de 9 viñetas. Hay muchas viñetas con planos medios de los protagonistas que miran a cámara como si nos estuvieran mirando a nosotros los lectores que me crea una sensación extraña, algo que entiendo está buscado por Johns.

Three Jokers es una miniserie de 3 comics de 48 páginas. Esto ha permitido a Johns plantear la historia con un ritmo más pausado que el de los comi-books tradicionales, pudiendo alargar más las escenas y consiguiendo un mayor impacto emocional. Además, las sorpresas están bien dosificadas y los cliffhangers al final de cada número me han parecido estupendos. Creo que la historia y el arte brillan a gran altura y merecen que paguemos el precio de portada para tener estos comics en casa.

Como véis, todo está muy bien y no le pongo un pero a nada. Y sin embargo… el final no acaba de estar a la altura. A la altura no de ESTE comic, sino de las expectativas de una historia destinada a mirarle de tu a tu a La Broma Asesina. Ahí, la historia se queda bastante por debajo. Además, veo a Johns realizando una labor revisionista sobre lo que los comics de Moore significaron para DC. Si en El Reloj del Juicio Final Johns hace una enmienda contra el “grim-n-gritty” surgido a partir de Watchmen, algo de lo que realmente Moore no es responsable más allá de crear un comic maravilloso que mucha gente malinterpretó, para Johns la idea clave de este Three Joker es que no importa quien es/fue el Joker antes de convertirse en el avatar del Caos de Gotham City, lo importante es que es el gran rival de Batman y siempre que haya un Batman existirá un Joker opuesto a él. Si Joker creía en La Broma Asesina que cualquiera podía convertirse en Joker si tenía un mal día, para Johns eso es lo de menos, ya que Joker es tan eterno como Batman y existirá siempre, tragándose cualquier atisbo de personalidad que tuviera antes.

Y luego hay un par de sorpresas finales que entran 100% en territorio spoiler que plantean una serie de dudas sobre la continuidad y me hacen pensar si no fueron estos elementos de las 10 últimas páginas los que hicieron que al final DC optara por colocar esta historia fuera de continuidad dentro del sello Black Label. Hay una idea sorprendente aunque no del todo descabellada dada la relación histórica de los personajes, y un giro final que recuerda de alguna forma al final de The Long Halloween que no le acabo de ver el sentido ni creo que vaya a tener más recorrido más allá de este comic. Sobre todo este último elemento hace que quizá el comic no sea todo lo satisfactorio que la brillantez de los dos primeros números planteaba.

De hecho, es curioso que a pesar de estar ante un comic editado por el sello Black Label, Johns al final de la historia se muestra como un buen guionista de la casa deja sus juguetes prácticamente igual que como los encontró, para que el siguiente guionista pueda plantear su historia sin excesivos sobresaltos. Teniendo en cuenta que nos vendían el comic como «la historia definitiva de Batman y El Joker», esto no llega a cumplirse para Batman o el Joker, pero tampoco para Batgirl y Red Hood, que no han evolucionado ni han aprendido nada que modifique su status-quo de forma sustancial.

En todo caso, creo que estamos ante uno de los comics más importantes del año de Batman y una obra notable que va a gustar a todo tipo de público, sobre todo los fans de toda la vida que no están al tanto de la actualidad de DC ni le preocupa la continuidad, sólo que la lectura en si sea interesante. Cosa que creo que Three Jokers cumple de sobra.

Comparto para abrir boca las páginas iniciales de este comic, donde disfrutaréis el estupendo dibujo de Jason Fabok:

Three Jokers ha sido un comic estupendo que se queda sin embargo por debajo de su propio hype. En todo caso, creo que hará las delicias de todos los aficionados de Batman y su mundo.

PUNTUACIÓN: 8/10

¿Has leído ya el comic? ¿Qué te pareció?¿O eres de los que se espera a la edición española de ECC Ediciones? Espero tus comentarios!!! Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

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Crítica de El Reloj del Juicio Final de Geoff Johns y Gary Frank

Tenía cierto reparo a leer El Reloj del Juicio Final de Geoff Johns y Gary Frank, sería de 12 números con la reunión de los personajes de Watchmen con los héroes del universo DC tradicional. Y lo que me he encontrado ha sido uno de los comics más emocionantes que recuerdo de la DC Comics en continuidad que hará las delicias a todos los lectores veteranos como yo.

PUNTUACIÓN: 9/10

ECC Ediciones tiene el orgullo de presentar uno de los cómics más esperados de todos los tiempos. Batman, Superman y otros muchos héroes y villanos de DC Comics se encuentran por primera vez con los personajes de Watchmen. ¿Es el Doctor Manhattan el responsable de trastocar la continuidad del Universo DC? Nadie está preparado para lo que sucede en estas páginas. Geoff Johns, el guionista que colocó la chapa del Comediante en la Batcueva, colabora de nuevo con la estrella del dibujo Gary Frank (¡Shazam!) para dar continuidad al clásico atemporal de Alan Moore y Dave Gibbons y dar respuesta a todos los misterios surgidos desde la publicación de Universo DC: Renacimiento.

Doomsday Clock surgió como parte de Rebirth, el relanzamiento que DC Comics realizó de su línea editorial en mayo de 2016. Geoff Johns fue el escritor de este especial en el que se sugería que el Doctor Manhattan de Watchmen había cruzado al universo DC tradicional. Tras el crossover “La Chapa” entre Batman y Flash de Abril y Mayo de 2017 en el que se ahondaba en esta misteriosa presencia, en ese mismo mes de mayo se anunció la publicación de El Reloj del Juicio Final, realizado por el Dream-Team de Geoff Johns y el artista Gary Frank. Johns expresó que había una historia interesante a partir del contraste entre Superman, un extraterrestre que encarna el concepto de compasión y humanidad, y el Doctor Manhattan, un humano normal cuyos poderes que le han separado de la humanidad.

En Estados Unidos, los 12 números de El Reloj del Juicio Final se publicaron entre noviembre de 2017 y diciembre de 2019. Aunque inicialmente se planteó con una periodicidad mensual con dos meses de descanso entre medias, DC en seguida cambió su periodicidad a bimensual para acoplarlo al volumen de trabajo que requería para los autores. A pesar de ello, el número 11 se publicó en septiembre de 2019, 4 meses de su fecha inicial de publicación, mientras que el número 12 salió en diciembre de 2019. Durante su publicación en grapa, esta serie siempre superó los 100,000 ejemplares vendidos en Estados Unidos, y resultó un enorme éxito de ventas, que fue reforzado con los tomos recopilatorios.

En España ECC Ediciones empezó la publicación de esta miniserie en julio de 2019, al tener ya presente los retrasos en la salida de los últimos números americanos, publicando la serie a ritmo mensual excepto por un pequeño salto entre los números 10 y 11, de forma que terminó de publicarse en Julio de 2020. Mirando en la web de ECC, parece que hay prevista la publicación de una edición en tapa dura para diciembre de este año, entiendo que a tiempo de navidad.

Reconozco que de base, estoy en contra de las continuaciones de Watchmen debido a la jugada que DC le hizo en su día a Alan Moore, al prometerle que los derechos del comic se le darían a Moore y Gibbons cuando el comic dejara de estar en impresión, cosa que 34 años después aún no ha sucedido. Dado que para Moore Watchmen era una obra cerrada con un principio y final y que él ya había contado lo que quería y no estaba de acuerdo en que se hicieran continuaciones, en su día no compré los Before Watchmen, ni tampoco esta serie El Reloj del Juicio Final. Gracias a mi amigo Félix pude finalmente leer este comic de Geoff Johns y Gary Frank, y tengo que reconocer que me acabo de encontrar uno de los mejores comics de DC del año, de cualquier año.

Geoff Johns y Gary Frank han creado una carta de amor al género superheroico y a Superman como el primero y el mejor de todos, y lo hacen desde el respeto más absoluto por el comic de Moore y Gibbons y sus personajes. Whoa!! Conseguir esto no es nada fácil, casi parece que Johns ha conseguido la cuadratura del círculo.

Sin embargo, por empezar por elementos menos buenos, es posible que lectores de Watchmen que hayan comprado este comic puedan acabar decepcionados ya que Johns utiliza de forma brillante a estos personajes para poner en valor al Universo DC y a sus héroes de todas las épocas, previos incluso a la obra de Moore y Gibbons, con un Superman en el centro de una nueva mitología. Esto para mi es un gran logro, pero para un lector no acostumbrado al Universo DC, puede resultar chocante, y hasta confuso en varios momentos por el uso de personajes, situaciones y hasta fechas reales de publicación que no tienen por qué ser conocidas por el gran público.

De igual forma, la historia va de menos a más y hay que dar un margen a que la historia de Johns despegue. Y diría que en la primera mitad en la que los personajes de Watchmen son los grandes protagonistas, la historia de Johns es quizá en exceso derivativa de la obra de Moore y Gibbons. Cada número se centra en un personaje, y se fuerzan algunos elementos como la entrada en prisión de Rorschach claramente para que nos recuerden al comic original. En paralelo se crea un puzzle complejo situado en varios momentos temporales que se irá resolviendo en el perfecto final en el número 12. Como véis, dicho así parece una copia evidente.

Otro elemento derivativo de este El Reloj del Juicio Final es el propio diseño de la portada, con el primer plano de la primera viñeta del comic, que a su vez es un elemento secundario de la historia, con el título del comic en vertical con la misma tipografía que se usó en Watchmen, en el lado izquierdo de la portada. Este elemento también puede ayudar a provocar la confusión que comentaba antes, al pensar un lector no habitual que van a leer un nuevo comic de Watchmen, cuando diría que este comic es en realidad una historia del Universo DC en la que aparecen algunos personajes del Watchmen original de Moore y Gibbons, junto con algunos nuevos.

Mientras El Reloj del Juicio Final es un “Watchmen 2” en la primera mitad, el comic se queda en un buen comic bien realizado sin más, pero con una extraña sensación de familiaridad y que esto de alguna medida ya lo habiamos leído. Pero en cuanto el comic vira en su segunda mitad y se convierte en un EVENTO de DC Comics con el destino del multiveso en juego, la historia aumenta la tensión y ofrece un buen puñado de momentazos que me pusieron el corazón en un puño y me hicieron gritar de emoción (literalmente) leyendo la resolución del perfecto número 12.

Aprovecho este punto para reconocer a Gary Frank. Se trata de uno de los grandes artistas de DC y realmente no se le alaba lo suficiente. El Reloj del Juicio Final puede ser su obra cumbre dentro de una carrera increíble con montón de comicazos a sus espaldas: Superman: Secret Origin y Batman: Earth One (junto a Geoff Johns), Midnight Nation de J. Michael Straczynski o el Incredible Hulk junto a Peter David, entre otros.

Desde el respeto a Gibbons y utilizando sus mismas herramientas narrativas como el uso de rejillas de 9 viñetas por página, consigue crear una obra que se siente propia, aunque venga inspirada e influenciada por la obra de Dave Gibbons. En el apartado gráfico, Frank está de 10, no se le puede poner ni un solo pero. Además, su colaboración con el colorista Brad Anderson ofrecen unas páginas perfectas narrativamente, que hacen que la lectura sea una delicia.

Junto a Frank, el trabajo de Johns me parece también brillante. No se si este El Reloj del Juicio Final es su obra maestra, pero va a quedar muy probablemente en su Top 3. Y lo hace desde el respeto más absoluto al comic original de Watchmen, llevando al Dr. Manhattan y a Ozymandias un paso más alla y provocando una evolución que se siente lógica por lo leído en los 24 números, los 12 originales de Watchmen y estos 12 de ahora.

Johns plantea El Reloj del Juicio Final como una obra indivisible que aunque puede leerse comic a comic se disfruta incluso más con la lectura de un tirón. La tensión creciente que construye me parece maravillosa, y el todo cobre sentido de manera brillante en las últimas páginas me ha parecido bestial. Como comic que simplemente cuenta una entretenida aventura con principio y final me ha gustado mucho mucho. Pero esta obra tiene otros niveles de lectura que hacen que este comic me parezca una pasada.

A nivel metalingüístico, este comic resalta el deseo de Johns de demostrar que la industria del comic ha superado el «grim-n-gritty» de 1986, estilo que nació a partir del éxito de Watchmen pero que no fue creado por Moore y Gibbons, sino por otros autores que buscaron copiarles, en muchos aspectos mostrando que no habían entendido nada del comic de Watchmen, quedándose sólo con los aspectos superficiales. Tras tener su auge en el final de los 80 y sobre todo en la década de los 90, 30 años después todavía sigue presente en la industria mainstream americana.

El mundo del comic puede (DEBE) ser luminoso y optimista, y ofrecer valores positivos a los que los lectores debemos aspirar. El mensaje de Batman a Rorschach de apropiarse de máscaras negativas para transformarlas en algo positivo es súper importante hoy en día, debido a la gran polarización que sufre nuestra sociedad.

A nivel editorial, Johns crea una historia súper emocionante que ADEMÁS busca arreglar los problemas de continuidad de toda la historia de DC. El concepto del Metaverso con Superman y la Tierra en el centro me parece super brillante, más aún por su simplicidad. Siempre ha existido un Superman que inspire a los lectores, y seguirá existiendo en el futuro, sin importar que iteración del personaje tengamos, si el Superman de la Silver Age, de la Golden, la versión de Byrne post Crisis de 1985, el reinicio del Universo DC de 2011 de los Nuevos 52, el Rebirth de 2016 o quien sabe qué versión llegue en el futuro. Superman es eterno, y este comic sirve para ponerle aún más si cabe en el centro del universo DC.

Dentro del jaleo editorial que supone la DC del siglo XXI, con múltiples reinicios y relanzamientos que eliminan aspectos del pasado y los ponen en entredicho, Johns pone el énfasis en lo verdaderamente importante, que es la emoción y el corazón que Superman imprime en cada página, y cómo es y será siempre un icono independientemente del aspecto o el enfoque que tengan sus comics en un momento determinado.

Por ponerle otro pero, quizá los nuevos personajes del mundo de Watchmen Marioneta, Mimo o el nuevo Rorschach están un poco por debajo de la historia, pero al final cada uno de ellos tienen un papel que jugar, y sirven para resaltar que las historias nunca terminan. En todo caso, me encuentro maravillado con este comic, que se convierte en una lectura obligatoria para todos los fans de los comics de DC pero sobre todo veteranos como yo. El Reloj del Juicio Final se ha creado con vocación de clásico absoluto de DC, y muestra las posibilidades del género para contar historias que solo pueden crearse en el medio del comic.

Las mejores historias son las que dejan poso, las que te tienen pensando en ella horas después de haberla terminado y estás con ganas de volver a leerla y disfrutarla, sabiendo que en las nuevas lecturas vas a encontrar detalles que se escaparon. En ese sentido, El Reloj del Juicio Final me ha parecido un éxito sin paliativos, con una historia llena de emoción.

(Offtopic) Me ha gustado tanto este comic en la forma en que crea una nueva historia construyendo desde el respeto a los comics que vinieron antes, que hace que odie un poco más la serie de Damon Lindelof de la HBO que usa a estos personajes como excusa para contar otra cosa. Este Reloj del Juicio Final me ha parecido la forma perfecta de continuar desde el respeto con una obra previa, respetando lo existente y construyendo a partir de ahí, confirmando que es posible. Si se quiere. Qué lástima que Lindelof fuera a su aire pensando que su historia sobre el reacismo era más importante que el mundo creado por Moore. En todo caso, podéis leer mi reseña de esta serie de la HBO aquí.

Entiendo que la naturaleza derivativa de este comic respecto a la obra de Moore y Gibbons va a colocar a este comic siempre un peldaño por debajo del Watchmen original. Y entiendo que para lectores poco habituados al Universo DC puede resultar incluso confuso en algunos momentos. Pero Geoff Johns y Gary Frank han creado un comic muy especial para todos los fans de DC que es un must-read absoluto.

Cuando pensamos en DC, pensamos en escritores como Brian Michael Bendis, Grant Morrison, Greg Rucka… Pero visto lo visto, Geoff Johns es para mi el gran AUTOR de la casa, que no tiene el reconocimiento que merece quizá por haber bajado su producción comiquera al centrarse en las versiones cinematográficas y televisivas de los héroes de DC. Ahora que su acoso online sigue en marcha por parte de los del culto a Zack Snyder, veo que no se le agradece lo suficiente todo lo que ha creado para DC en todos estos años. Para mi, Johns es un grande entre los grandes, y ojalá podamos seguir disfrutándole en DC durante muchos años.

Por último, aparte de confirmar que tendré que comprarme el tomo de El Reloj del Juicio Final cuando salga en España, este comic me ha dejado con muchísimas ganas de leer Batman: Three Jokers de Geoff Johns y Jason Fabok, que está publicándose en estos momentos en USA dentro del sello Black Label. Esta semana me llegan los 2 primeros números y a final de mes se publica el último, por lo que en breve espero estar escribiendo mi reseña del nuevo comic de Johns.

El Reloj del Juicio Final es una miniserie sobresaliente que pone de manifiesto lo importante que es Superman para varias generaciones de lectores y para DC Comics en su conjunto. Un comic imprescindible para todos los fans de los comics de DC entre los que me incluyo.

PUNTUACIÓN: 9/10

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