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Crítica de Geiger Vol. 1 de Geoff Johns, Gary Frank y Brad Anderson (Image Comics)

Empiezo las reseñas comiqueras de 2022 por todo lo alto con GEIGER, el primer comic de creación propia del equipo superestrella formado por Geoff Johns y Gary Frank, Geiger, con colores de Brad Anderson, cuyo primer volumen ha sido publicado por Image Comics.

PUNTUACIÓN: 8/10

¡El equipo aclamado por la crítica del escritor GEOFF JOHNS y el artista GARY FRANK se une al colorista superestrella BRAD ANDERSON para traer a Image Comics a su primer héroe de creación propia! Ambientada en los años posteriores a la devastación del planeta por una guerra nuclear, forajidos desesperados luchan por sobrevivir en un mundo de caos radiactivo. Más allá del páramo envenenado vive un hombre al que incluso los Nightcrawlers y Organ People temen. Algunos lo llaman Joe Glow, otros lo llaman Meltdown Man. Pero su nombre … es Geiger.

Este primer volumen de Geiger recopila los números 1 a 6 USA.

Debo reconocer que los últimos comics de Geoff Johns y Gary Frank que leí el año pasado, las novelas gráficas Batman: Tierra Uno, no me acabaron de cuadrar. No siendo en absoluto malo, ojo. Por suerte, el final de año me ha traído este comic que me ha reconciliado completamente con esta pareja creativa que siempre me ha flipado con comics como El reloj del juicio final y Superman: Secret origin.

No hay duda que la sociedad americana en los últimos años está paranoica con la idea del final del mundo debido a guerras nucleares o cambio climático. Geiger enlaza completamente en esta moda al plantear un mundo post-apocalíptico en el que un misterioso ser con poderes atómicos vive en el desierto desolado protegiendo un silo donde se encuentra lo más preciado para él y tiene que enfrentarse a los carroñeros y todos aquellos que buscan aprovecharse de los inocentes.

Geiger plantea una historia super entretenida perfectamente construida que no sólo resulta entretenida por si misma, sino que sirve para lanzar un universo superheroico propio de forma original, al mostrar la existencia de otros héroes a lo largo de la historia, de forma que imagino que le permitirá a Johns escribir historias diferentes en los próximos años conservando los derechos de esta obra. Por ponerle un pero, el villano de la historia resulta un pelín bluff debido a que los niveles de poder de Geiger le convierten en demasiado poderoso. En todo caso, me gusta la forma en que Johns ha construido al protagonista de forma que podamos empatizar con él. Eso, y el descubrimiento de las diferentes facciones existentes en Las Vegas junto con los restos del ejército americano plantean una complejidad que me dejó con ganas de leer el siguiente volumen.

En el apartado artístico, siempre da gusto leer un comic de Gary Frank, con un Brad Anderson que resulta perfecto en el color. El estilo realista de Frank a la hora de la creación de los personajes y su perfecta fluidez narrativa son perfectos para la historia, y Anderson añade unos colores alucinantes cuando Geiger «enciende» sus poderes atómicos. La historia de Johns está bien, pero sólo por el dibujo de Frank y Anderson merece la pena leer este comic.

Realmente no se me ocurre nada menos bueno excepto el tema del villano, aunque imagino que Johns puede haber planteado esto así para que el siguiente villano que busque venganza sea el realmente peligroso. Dentro del sub-género de los futuros distópicos post-apocalípticos, Geiger me ha parecido un comic modélico.

Comparto el trailer creado por Image Comics:

Y a continuación comparto las primeras páginas del comic:

Geiger ha supuesto un comic estupendo con una buena historia mejor dibujada que cumple de forma modélica a la hora de ofrecer una buena aventura en si misma abriendo a la vez un montón de posibilidades de cara al futuro. ¡Sacad más comics, por favor!!

PUNTUACIÓN: 8/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Batman: Tierra Uno de Geoff Johns y Gary Frank (DC Comics – ECC Ediciones)

Hoy toca repasar Batman: Tierra Uno, la serie de tres novelas gráficas de DC Comics en la que la editorial dio libertad total a Geoff Johns y Gary Frank para reimaginar los mitos de Batman, aprovechando que ECC Ediciones publicó hace un par de meses su tercer y último volumen.

PUNTUACIÓN: 6,5/10

Batman no es un héroe.

Es solo un hombre.

Fallible, vulnerable y enojado.

En una Gotham City donde amigos y enemigos son indistinguibles, el camino de Bruce Wayne para convertirse en el Caballero Oscuro está plagado de más obstáculos que nunca. Centrado en castigar a los verdaderos asesinos de sus padres y a la policía corrupta que les permitió salir libres, la sed de venganza de Bruce Wayne alimenta su loca cruzada y nadie, ni siquiera Alfred, puede detenerlo.

En la tradición del Superman: Earth One, número uno en ventas del New York Times, el escritor Geoff Johns y el artista Gary Frank re-imaginan una nueva mitología para el Caballero de la Noche, donde lo familiar ya no es lo esperado en esta serie de novelas gráficas originales de DC Comics.

La línea Tierra Uno es una línea de novelas gráficas autónomas destinadas a contar los orígenes de los principales personajes de DC Comics para una nueva generación de lectores. El hecho de lanzar este sello como novelas gráficas y no como grapas tradicionales mostraba además el interés de DC de ofrecer contenidos al canal de las librerías tradicionales que demandan de obras en este formato y que podían significar una mina de oro para DC en caso de funcionar entre lectores no fans del género de superhéroes.

La línea Tierra Uno fue inaugurada en 2010 con Superman: Tierra Uno, serie de tres novelas gráficas de J. Michael Straczynski con dibujos de Shane Davis (Vol. 1 y 2, de 2012) y Ardian Syaf (vol. 3, en 2015). Además del Wonder Woman: Tierra Uno de Grant Morrison y Yanick Paquette (2016, 2018 y 2021), la línea ha publicado también dos novelas gráficas de Teen Titans a cargo de Jeff Lemire con Terry Dodson (Vol. 1, 2014) y Andrew T. MacDonald (Vol. 2, 2016) y otras dos de Green Lantern, obra de Gabriel Hardman y Corinna Bechko y publicadas en 2018 y 2020.

En lo referido a este Batman: Tierra Uno, el anuncio de que Geoff Johns y Gary Frank iban a hacerse cargo de recontar el origen de Batman para las nuevas generaciones parecía un win-win de libro, sumando el amplio conocimiento del universo DC de Johns con el maravillosos estilo de dibujo de Frank. De hecho, la pareja ya triunfó con su Superman: Origen Secreto en 2009-10, lo que invitaba a pensar que podían dar también en la diana con Batman. Sin embargo, la cosa no acabó de cuadrar, con una recepción de la crítica más bien tibia y unas ventas que imagino tampoco debieron ser lo que DC esperaba. Esto hizo que aunque la primera novela gráfica se publicara en 2012, hubiera que esperar 3 años, hasta 2015, para que se publicara la segunda novela gráfica y casi 6 años para que la tercera y última novela gráfica haya visto la luz este 2021. Los compromisos de Johns en Warner produciendo las películas y series de televisión de DC Comics, pero también otros comics como Doomsday Clock de Johns y Frank o Batman: Three Jokers de Johns y Jason Fabok no cabe duda que tuvieron prioridad para DC Comics, lo que fue retrasando el final de la historia que hemos tenido este año.

Ahora que pude leer entero este Batman: Tierra Uno, no hay duda que Geoff Johns había pensado largo y tendido sobre la figura de Batman y cómo sería la existencia de una figura así en el mundo real. El punto de partida de esta historia es el “realismo”, y no tengo claro si planteaba estas novelas gráficas a modo de storyboards para un hipotético reboot de la franquicia cinematográfica de Christopher Nolan, The Dark Knight Rises se estrenó el mismo año 2012 que salió el primer volumen, o directamente es que Batman Begins influyó completamente en la forma en que Johns se aproximó a esta obra, tratando de trasladar el feeling cinematográfico de esa historia de origen realista al mundo del comic. Y esto es lo mejor y lo peor de la historia, sinceramente.

Por un lado, resulta super interesante ver a un Bruce Wayne un tanto gilipollas que no deja de equivocarse y ser apaleado mientras se inicia en el mundo del vigilantismo callejero, y que tendrá que aprender además toda la parte de detective que inicialmente ni se había planteado. Me gusta ver que inicialmente se mueve con un equipo muy limitado que va mejorando a medida que va descubriendo las cosas que necesita y quien puede proporcionárselas. Y también que Alfred sea un militar experto que va a entrenar y a ayudar a Bruce pero con cero experiencia como mayordomo, porque lo lógico es que sea o una cosa o la otra, pero no las dos no como vimos en los últimos años del Alfred en continuidad.

La creación del ecosistema de Gotham es otro elemento que Johns construye poco a poco y lo va haciendo crecer de forma orgánica, dando una vuelta de tuerca a la figura de James Gordon o Harvey Bullock que me gusta bastante. A pesar de los cambios que se plantean a nivel general, Gotham sigue siendo un foco de crimen y corrupción en el que los criminales campan a sus anchas e incluso ocupan el Ayuntamiento. Esto crea dos niveles de enemigos para Bruce / Batman, por un lado los rateros y mafiosos a nivel de calle, al que hay que sumar el sistémico de los poderosos que controlan la ciudad. Y además, está la búsqueda del asesino de Thomas y Martha Wayne.

Las tres novelas gráficas de Batman: Tierra Uno cuentan con 140 páginas la primera y 160 las dos siguientes. El formato ayuda a que la historia tenga un ritmo diferente al del comic-book mensual, haciendo que la lectura de cada volumen se haga de una sentada y resulte muy entretenida. Hay que reconocer que aunque Johns plantea una realidad muy pensada que ofrece una más que correcta historia de origen del Hombre Murciélago de este mundo alternativo, gran parte de la gracia al menos para mi ha estado en ir descubriendo los cambios respecto al canon original. Y lo malo es que Tierra Uno sale perdiendo prácticamente en cualquier comparación a su contrapartida en continuidad. Que sería lógico si pensamos en el Año Uno de Frank Miller y David Mazzucchelli o El largo Halloween de Jeph Loeb y Tim Sale, pero es que sale perdiendo respecto a casi todo, exceptuando tal vez la horrenda etapa de Scott Snyder. Incluyendo además la versión cinematrográfica de Nolan, estrenada pocos años antes.

Empezando por unos villanos que resultan ser un bluff importante en todos los casos. Voy a evitar dar detalles del tercer volumen dado que se ha editado más recientemente, pero hablamos que los volúmenes uno y dos llevan en circulación seis años, tiempo más que suficiente para que quien quisiera leerlos lo hubiera hecho. Agradezco que en este origen Johns haya evitado a Joker, un personaje que en los últimos años está demasiado manoseado, pero lo cierto es que ni Oswald Cobbepot ni Edward Nigma están a la altura y se ven lastrados de la premisa de “realismo” inicial que les quita de un plumazo la sensación de peligro. Por otro lado, dentro de la sorpresa inicial que plantean los hermanos Dent en esta historia, realmente no mejoran el canon existente y su historia es un tanto intrascendentes. Lamentablemente, ojo. Esto hace que globalmente la historia no sea mala, pero le falta el intangible del carisma, de la personalidad, que parece que se pierdan cuando el foco está en el “realismo”.

En el apartado artístico, tengo sentimientos encontrados. No descubro nada si digo que Gary Frank es uno de los grandes nombres del comic mainstream de superhéroes, con una perfecta narrativa y una ortodoxia en cuanto a su narrativa y la perfección anatómica de sus personajes fuera de toda duda. En Tierra Uno acompañan a Frank Jon Sibal en el entintado y Brad Anderson, que forman un potente equipo artístico se mire como se mire. Tras 30 años dibujando comics al más alto nivel, no seré yo el que diga que un comic suyo no está bien.

Y sin embargo, su extremo naturalismo y la obsesión del planteamiento realista del comic acaban siendo un problema, empezando por el luminoso y casi poco apropiado color que aplica Brad Anderson, que evita la oscuridad nocturna y la ambientación gótica que tenemos tan asociada al personaje. La historia está bien contada y se lee de forma super fluida, pero evita tantos aspectos icónicos que entiendo que se desechan por la obsesión del realismo (sin ir más lejos el verle desplazarse entre edificios), que no quedan prácticamente momentos de lucimiento para el dibujo de Frank.

Por otro lado, el dibujo de Frank ya digo que es narrativamente intachable, pero sus diseños son totalmente fallidos, empezando por los diferentes trajes de Batman con su símbolo de murciélago en el pecho, o la forma de su máscara, que en la mayoría de los casos queda rara. Además, el rediseño que hace del traje de Catwoman puede ser de largo el peor que recuerdo nunca del personaje. Incluso peor que el traje sexualizado de Jim Balent, entre otros. También en el apartado artístico, me da pena tener que decir que no mejora lo existente en continuidad.

Por estos motivos, me sabe mal decirlo, pero la sensación que me queda tras la lectura de este Batman Tierra Uno es de proyecto fallido, seguro no desde el punto de vista de las ventas, pero sin duda si desde el creativo o del resultado final.

Batman: Tierra Uno se queda como una historia correcta que no acaba de explotar con el carisma y la aventura que los lectores veteranos deseábamos, y que globalmente te deja la sensación que no mejora el standard previo. Entretenido pero sin más, en este caso no me ha terminado de cuadrar.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de El Reloj del Juicio Final de Geoff Johns y Gary Frank

Tenía cierto reparo a leer El Reloj del Juicio Final de Geoff Johns y Gary Frank, sería de 12 números con la reunión de los personajes de Watchmen con los héroes del universo DC tradicional. Y lo que me he encontrado ha sido uno de los comics más emocionantes que recuerdo de la DC Comics en continuidad que hará las delicias a todos los lectores veteranos como yo.

PUNTUACIÓN: 9/10

ECC Ediciones tiene el orgullo de presentar uno de los cómics más esperados de todos los tiempos. Batman, Superman y otros muchos héroes y villanos de DC Comics se encuentran por primera vez con los personajes de Watchmen. ¿Es el Doctor Manhattan el responsable de trastocar la continuidad del Universo DC? Nadie está preparado para lo que sucede en estas páginas. Geoff Johns, el guionista que colocó la chapa del Comediante en la Batcueva, colabora de nuevo con la estrella del dibujo Gary Frank (¡Shazam!) para dar continuidad al clásico atemporal de Alan Moore y Dave Gibbons y dar respuesta a todos los misterios surgidos desde la publicación de Universo DC: Renacimiento.

Doomsday Clock surgió como parte de Rebirth, el relanzamiento que DC Comics realizó de su línea editorial en mayo de 2016. Geoff Johns fue el escritor de este especial en el que se sugería que el Doctor Manhattan de Watchmen había cruzado al universo DC tradicional. Tras el crossover “La Chapa” entre Batman y Flash de Abril y Mayo de 2017 en el que se ahondaba en esta misteriosa presencia, en ese mismo mes de mayo se anunció la publicación de El Reloj del Juicio Final, realizado por el Dream-Team de Geoff Johns y el artista Gary Frank. Johns expresó que había una historia interesante a partir del contraste entre Superman, un extraterrestre que encarna el concepto de compasión y humanidad, y el Doctor Manhattan, un humano normal cuyos poderes que le han separado de la humanidad.

En Estados Unidos, los 12 números de El Reloj del Juicio Final se publicaron entre noviembre de 2017 y diciembre de 2019. Aunque inicialmente se planteó con una periodicidad mensual con dos meses de descanso entre medias, DC en seguida cambió su periodicidad a bimensual para acoplarlo al volumen de trabajo que requería para los autores. A pesar de ello, el número 11 se publicó en septiembre de 2019, 4 meses de su fecha inicial de publicación, mientras que el número 12 salió en diciembre de 2019. Durante su publicación en grapa, esta serie siempre superó los 100,000 ejemplares vendidos en Estados Unidos, y resultó un enorme éxito de ventas, que fue reforzado con los tomos recopilatorios.

En España ECC Ediciones empezó la publicación de esta miniserie en julio de 2019, al tener ya presente los retrasos en la salida de los últimos números americanos, publicando la serie a ritmo mensual excepto por un pequeño salto entre los números 10 y 11, de forma que terminó de publicarse en Julio de 2020. Mirando en la web de ECC, parece que hay prevista la publicación de una edición en tapa dura para diciembre de este año, entiendo que a tiempo de navidad.

Reconozco que de base, estoy en contra de las continuaciones de Watchmen debido a la jugada que DC le hizo en su día a Alan Moore, al prometerle que los derechos del comic se le darían a Moore y Gibbons cuando el comic dejara de estar en impresión, cosa que 34 años después aún no ha sucedido. Dado que para Moore Watchmen era una obra cerrada con un principio y final y que él ya había contado lo que quería y no estaba de acuerdo en que se hicieran continuaciones, en su día no compré los Before Watchmen, ni tampoco esta serie El Reloj del Juicio Final. Gracias a mi amigo Félix pude finalmente leer este comic de Geoff Johns y Gary Frank, y tengo que reconocer que me acabo de encontrar uno de los mejores comics de DC del año, de cualquier año.

Geoff Johns y Gary Frank han creado una carta de amor al género superheroico y a Superman como el primero y el mejor de todos, y lo hacen desde el respeto más absoluto por el comic de Moore y Gibbons y sus personajes. Whoa!! Conseguir esto no es nada fácil, casi parece que Johns ha conseguido la cuadratura del círculo.

Sin embargo, por empezar por elementos menos buenos, es posible que lectores de Watchmen que hayan comprado este comic puedan acabar decepcionados ya que Johns utiliza de forma brillante a estos personajes para poner en valor al Universo DC y a sus héroes de todas las épocas, previos incluso a la obra de Moore y Gibbons, con un Superman en el centro de una nueva mitología. Esto para mi es un gran logro, pero para un lector no acostumbrado al Universo DC, puede resultar chocante, y hasta confuso en varios momentos por el uso de personajes, situaciones y hasta fechas reales de publicación que no tienen por qué ser conocidas por el gran público.

De igual forma, la historia va de menos a más y hay que dar un margen a que la historia de Johns despegue. Y diría que en la primera mitad en la que los personajes de Watchmen son los grandes protagonistas, la historia de Johns es quizá en exceso derivativa de la obra de Moore y Gibbons. Cada número se centra en un personaje, y se fuerzan algunos elementos como la entrada en prisión de Rorschach claramente para que nos recuerden al comic original. En paralelo se crea un puzzle complejo situado en varios momentos temporales que se irá resolviendo en el perfecto final en el número 12. Como véis, dicho así parece una copia evidente.

Otro elemento derivativo de este El Reloj del Juicio Final es el propio diseño de la portada, con el primer plano de la primera viñeta del comic, que a su vez es un elemento secundario de la historia, con el título del comic en vertical con la misma tipografía que se usó en Watchmen, en el lado izquierdo de la portada. Este elemento también puede ayudar a provocar la confusión que comentaba antes, al pensar un lector no habitual que van a leer un nuevo comic de Watchmen, cuando diría que este comic es en realidad una historia del Universo DC en la que aparecen algunos personajes del Watchmen original de Moore y Gibbons, junto con algunos nuevos.

Mientras El Reloj del Juicio Final es un “Watchmen 2” en la primera mitad, el comic se queda en un buen comic bien realizado sin más, pero con una extraña sensación de familiaridad y que esto de alguna medida ya lo habiamos leído. Pero en cuanto el comic vira en su segunda mitad y se convierte en un EVENTO de DC Comics con el destino del multiveso en juego, la historia aumenta la tensión y ofrece un buen puñado de momentazos que me pusieron el corazón en un puño y me hicieron gritar de emoción (literalmente) leyendo la resolución del perfecto número 12.

Aprovecho este punto para reconocer a Gary Frank. Se trata de uno de los grandes artistas de DC y realmente no se le alaba lo suficiente. El Reloj del Juicio Final puede ser su obra cumbre dentro de una carrera increíble con montón de comicazos a sus espaldas: Superman: Secret Origin y Batman: Earth One (junto a Geoff Johns), Midnight Nation de J. Michael Straczynski o el Incredible Hulk junto a Peter David, entre otros.

Desde el respeto a Gibbons y utilizando sus mismas herramientas narrativas como el uso de rejillas de 9 viñetas por página, consigue crear una obra que se siente propia, aunque venga inspirada e influenciada por la obra de Dave Gibbons. En el apartado gráfico, Frank está de 10, no se le puede poner ni un solo pero. Además, su colaboración con el colorista Brad Anderson ofrecen unas páginas perfectas narrativamente, que hacen que la lectura sea una delicia.

Junto a Frank, el trabajo de Johns me parece también brillante. No se si este El Reloj del Juicio Final es su obra maestra, pero va a quedar muy probablemente en su Top 3. Y lo hace desde el respeto más absoluto al comic original de Watchmen, llevando al Dr. Manhattan y a Ozymandias un paso más alla y provocando una evolución que se siente lógica por lo leído en los 24 números, los 12 originales de Watchmen y estos 12 de ahora.

Johns plantea El Reloj del Juicio Final como una obra indivisible que aunque puede leerse comic a comic se disfruta incluso más con la lectura de un tirón. La tensión creciente que construye me parece maravillosa, y el todo cobre sentido de manera brillante en las últimas páginas me ha parecido bestial. Como comic que simplemente cuenta una entretenida aventura con principio y final me ha gustado mucho mucho. Pero esta obra tiene otros niveles de lectura que hacen que este comic me parezca una pasada.

A nivel metalingüístico, este comic resalta el deseo de Johns de demostrar que la industria del comic ha superado el «grim-n-gritty» de 1986, estilo que nació a partir del éxito de Watchmen pero que no fue creado por Moore y Gibbons, sino por otros autores que buscaron copiarles, en muchos aspectos mostrando que no habían entendido nada del comic de Watchmen, quedándose sólo con los aspectos superficiales. Tras tener su auge en el final de los 80 y sobre todo en la década de los 90, 30 años después todavía sigue presente en la industria mainstream americana.

El mundo del comic puede (DEBE) ser luminoso y optimista, y ofrecer valores positivos a los que los lectores debemos aspirar. El mensaje de Batman a Rorschach de apropiarse de máscaras negativas para transformarlas en algo positivo es súper importante hoy en día, debido a la gran polarización que sufre nuestra sociedad.

A nivel editorial, Johns crea una historia súper emocionante que ADEMÁS busca arreglar los problemas de continuidad de toda la historia de DC. El concepto del Metaverso con Superman y la Tierra en el centro me parece super brillante, más aún por su simplicidad. Siempre ha existido un Superman que inspire a los lectores, y seguirá existiendo en el futuro, sin importar que iteración del personaje tengamos, si el Superman de la Silver Age, de la Golden, la versión de Byrne post Crisis de 1985, el reinicio del Universo DC de 2011 de los Nuevos 52, el Rebirth de 2016 o quien sabe qué versión llegue en el futuro. Superman es eterno, y este comic sirve para ponerle aún más si cabe en el centro del universo DC.

Dentro del jaleo editorial que supone la DC del siglo XXI, con múltiples reinicios y relanzamientos que eliminan aspectos del pasado y los ponen en entredicho, Johns pone el énfasis en lo verdaderamente importante, que es la emoción y el corazón que Superman imprime en cada página, y cómo es y será siempre un icono independientemente del aspecto o el enfoque que tengan sus comics en un momento determinado.

Por ponerle otro pero, quizá los nuevos personajes del mundo de Watchmen Marioneta, Mimo o el nuevo Rorschach están un poco por debajo de la historia, pero al final cada uno de ellos tienen un papel que jugar, y sirven para resaltar que las historias nunca terminan. En todo caso, me encuentro maravillado con este comic, que se convierte en una lectura obligatoria para todos los fans de los comics de DC pero sobre todo veteranos como yo. El Reloj del Juicio Final se ha creado con vocación de clásico absoluto de DC, y muestra las posibilidades del género para contar historias que solo pueden crearse en el medio del comic.

Las mejores historias son las que dejan poso, las que te tienen pensando en ella horas después de haberla terminado y estás con ganas de volver a leerla y disfrutarla, sabiendo que en las nuevas lecturas vas a encontrar detalles que se escaparon. En ese sentido, El Reloj del Juicio Final me ha parecido un éxito sin paliativos, con una historia llena de emoción.

(Offtopic) Me ha gustado tanto este comic en la forma en que crea una nueva historia construyendo desde el respeto a los comics que vinieron antes, que hace que odie un poco más la serie de Damon Lindelof de la HBO que usa a estos personajes como excusa para contar otra cosa. Este Reloj del Juicio Final me ha parecido la forma perfecta de continuar desde el respeto con una obra previa, respetando lo existente y construyendo a partir de ahí, confirmando que es posible. Si se quiere. Qué lástima que Lindelof fuera a su aire pensando que su historia sobre el reacismo era más importante que el mundo creado por Moore. En todo caso, podéis leer mi reseña de esta serie de la HBO aquí.

Entiendo que la naturaleza derivativa de este comic respecto a la obra de Moore y Gibbons va a colocar a este comic siempre un peldaño por debajo del Watchmen original. Y entiendo que para lectores poco habituados al Universo DC puede resultar incluso confuso en algunos momentos. Pero Geoff Johns y Gary Frank han creado un comic muy especial para todos los fans de DC que es un must-read absoluto.

Cuando pensamos en DC, pensamos en escritores como Brian Michael Bendis, Grant Morrison, Greg Rucka… Pero visto lo visto, Geoff Johns es para mi el gran AUTOR de la casa, que no tiene el reconocimiento que merece quizá por haber bajado su producción comiquera al centrarse en las versiones cinematográficas y televisivas de los héroes de DC. Ahora que su acoso online sigue en marcha por parte de los del culto a Zack Snyder, veo que no se le agradece lo suficiente todo lo que ha creado para DC en todos estos años. Para mi, Johns es un grande entre los grandes, y ojalá podamos seguir disfrutándole en DC durante muchos años.

Por último, aparte de confirmar que tendré que comprarme el tomo de El Reloj del Juicio Final cuando salga en España, este comic me ha dejado con muchísimas ganas de leer Batman: Three Jokers de Geoff Johns y Jason Fabok, que está publicándose en estos momentos en USA dentro del sello Black Label. Esta semana me llegan los 2 primeros números y a final de mes se publica el último, por lo que en breve espero estar escribiendo mi reseña del nuevo comic de Johns.

El Reloj del Juicio Final es una miniserie sobresaliente que pone de manifiesto lo importante que es Superman para varias generaciones de lectores y para DC Comics en su conjunto. Un comic imprescindible para todos los fans de los comics de DC entre los que me incluyo.

PUNTUACIÓN: 9/10

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Crítica de Superman: Secret Origin de George Johns y Gary Frank

Geoff Johns y Gary Frank plantearon realizar el origen definitivo de Superman unificando la mitología del personaje en diferentes medios. El resultado fue Superman: Secret Origin, un comic imprescindible para todos los fans del personaje.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

El equipo superestrella del escritor Geoff Johns y el artista Gary Frank redefinen el origen de Superman para el siglo XXI. Esta historia explosiva explica el origen definitivo de Superman, relatando el viaje de Clark Kent desde los campos de maíz de Smallville hasta los rascacielos de Metrópolis. Sea testigo de una nueva mirada a los inicios de Lex Luthor, The Legion of Super-Heroes, Lois Lane, Metallo, Jimmy Olsen, The Parasite y más de sus personajes favoritos de la familia Superman. Es una mirada al pasado mítico del Hombre de Acero con una mirada hacia el futuro. SUPERMAN: SECRET ORIGIN fue publicado por DC Comics como una miniserie de 6 números entre finales de 2009 y principios de 2010.

Geoff Johns es un escritor galardonado y uno de los escritores de cómics más populares de la actualidad. Johns es el autor de las novelas gráficas superventas de The New York Times Aquaman: The Trench, Blackest Night, Green Lantern: Sinestro Corps War, Justice League: Origin, Superman: Brainiac y Batman: Earth One, que alcanzó el número 1 en la lista de los más vendidos. También es conocido por transformar a Green Lantern en una de las franquicias con más éxito comercial y crítico en los cómics. Johns nació en Detroit y estudió artes mediáticas, escritura de guiones y cine en la Universidad Estatal de Michigan. Después de mudarse a Los Ángeles, se convirtió en asistente de Richard Donner, director de Superman: The Movie. Él y su mentor Donner más tarde co-escribieron Superman: Last Son presentando el regreso del general Zod. Johns ha escrito para varios otros medios, incluidos episodios de Smallville, Arrow y Adult Swim’s Robot Chicken, por los cuales fue nominado junto con sus coautores para un Emmy. Es el director creativo de DC Entertainment y reside en Los Ángeles, California.

Gary Frank, oriundo de Bristol, Inglaterra, comenzó su carrera en los cómics trabajando en varios títulos para Marvel UK antes de ingresar a la escena de los cómics estadounidenses como dibujante en Marvel’s Incredible Hulk. Frank luego vino a DC Comics donde fue el artista original en BIRDS OF PREY y dibujó las aventuras de SUPERGIRL. También ha trabajado en GEN 13 de WildStorm, así como en su serie de creación propia Kin. Frank, junto con el escritor Geoff Johns, ha trabajado en los títulos superventas SUPERMAN: BRAINIAC, SUPERMAN Y LA LEGIÓN DE LOS SUPERHÉROES. Y el bestseller número 1 del New York Times, BATMAN: EARTH ONE.

Superman Secret Origin es una estupenda historia de origen que sirve para unificar y condensar en un único cómic 70 años de historia del personaje (en el momento en que este cómic se publicó) que provocaron diferentes variaciones a lo largo de los años.

A partir de una historia por otro lado conocida por todos, Jor El es el último superviviente del planeta Krypton que fue encontrado por los Kent y enseñado unos fuertes valores morales, veremos a un adolescente Clark Kent cuyos poderes están activándose y tiene miedo a hacer miedo de hacer daño a sus amigos Pete y Lana.

Geoff Johns conecta años de historias en este origen, presentando a los amigos de instituto de Clark, haciendo que viviera aventuras como Superboy (algo que John Byrne descartó en los 80),  y que conociera a la Legión de Superhéroes del siglo XXX.

Otro hecho interesante de es que Johns conecta a Lex Luthor con Smallville haciendo que crezca allí antes de mudarse a Metrópolis, algo que ya vimos en la serie de televisión de Smallville años antes, de forma que no se asusta por recoger influencias de otros medios no comiqueros.

De hecho, el Clark adulto que llega a Metrópolis es 100% Christopher Reeve, el educado y patoso reportero con buen corazón. Aunque en parte me gusta que Gary Frank claramente esté dibujando a Reeve en estas páginas, quizá me hubiera preferido que está influencia no fuera tan evidente.

Más que cómics concretos, parece que Johns está recreando el trabajo de su maestro y mentor Richard Donner en Superman: La Película (1978), con la llegada de Clark al Daily Planet, conociendo a Lois Lane, Perry White y Jimmy Olsen entre otros.

Lo novedoso de este cómic es que en esta primera aventura no estamos viendo a SUPERMAN, sino a Clark con el traje rojo y azul, mostrando unas dudas muy humanas sobre si estará a la altura del desafío y el miedo a si será aceptado o visto como un monstruo. El aprendizaje y la experiencia que adquiere en esta aventura que veremos a continuación destila toda la esencia del personaje, hasta el punto que es lógico que al final ya tengamos al conocido Hombre de Acero.

Quizá el único pero que le pongo a este cómic es que el origen de Superman es genial desde el punto de vista emocional y de aprendizaje, pero la historia no tiene un gran antagonista. La amenaza de Parásito, Metallo y el propio ejército de los Estados Unidos realmente me dejaron con la sensación que no dieron la talla, dejando para más adelante el enfrentamiento que realmente estábamos deseando ver, el de Superman frente al ya multimillonario Lex Luthor. El comic si presenta la envidia de Luthor hacia el Hombre de Acero, y como esto es el catalizador de todo lo que pasa en Metrópolis, pero al final en parte este comic queda como un prólogo de algo que veremos mejor desarrollado en el futuro.

En el apartado artístico, Gary Frank con el entintado de Jon Sibal y colores de Brad Anderson son perfectos para el encargo de narrar este origen dotándole de una cualidad atemporal. Frank es un dibujante de la vieja escuela y sus lápices siempre cuentan la historia de la forma más clara, huyendo de florituras innecesarias.

En lo referido al arte, es una gozada la perfecta caracterización de cada personaje, con rasgos únicos e icónicos, siendo un verdadero «quien es quien» del mundo de Superman. Además, Johns plantea cada número con varias splash-pages con los momentos y personajes más icónicos, y Frank aprovecha la oportunidad para lucirse.

No puedo evitar comentar como este cómic de 2009 y 2010 condensa casi todos los mitos de Superman, y algunas escenas de este cómic fueron tergiversadas en Man of Steel (Zack Snyder, 2014). David Goyer usa en su guión elementos mostrados en este cómic como la aparición de un tornado, pero el joven Clark salva a Lana en el comic mientras que en la película dejó morir a su padre, en uno de los momentos más lamentables de la historia cinematográfica del personaje.

Entiendo que al ser este cómic quizá muy deudor del Superman de Donner, que además fue copiado en 2006 por Bryan Singer en Superman Returns, Snyder y Goyer optaron por hacer algo diferente, pero su resultado final no mejoró lo ya existente.

Superman: Secret Origin es un comic que destila la esencia del Hombre de Acero y que ningún fan del personaje debería perderse.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

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Midnight Nation de J. Michael Straczynski y Gary Frank #Reseñoviembre Día 21

Tras recomendar westerns, thrillers de espionaje y as últimas novedades comiqueras, en el #reseñoviembre de hoy toca destacar un drama existencial revestido de historia sobrenatural.

#RESEÑOVIEMBRE Día 21: Midnight nation de J. Michael Straczynski y Gary Frank

Guión: J. Michael Straczynski

Dibujo: Gary Frank, con entintado de Jason Gorder y Jonathan Sibal

Color: Dan Kemp, Matt Milla y Justin Ponsor

Primera publicación: Midnight nation 1-12 (Top Cow – Image Comics 2000-2002)

Edición Española: Norma Comics 2007

RESUMEN: J. Michael Straczynski, creador de la mítica serie de TV Babylon 5, salta al mundo de los cómics con este apasionante relato de un hombre en busca de su alma, con Gary Frank (El increíble Hulk, Gen 13) a los lápices. A pesar de todo, en este mundo sin expectativas aún hay lugar para la esperanza, aún hay sitio para que Laurel y David recuperen su alma y regresen, para que algún día se acabe el ciclo de dolor.

 

Midnight Nation es un comic inesperado. Lo que parecía que iba a ser un thriller policiaco con toques sobrenaturales es en realidad un drama existencial y un retrato certero a una sociedad que tiene miedo de vivir en plenitud y queda agazapada al lado de la hoguera por miedo a lo que habrá más allá. Sin darse cuenta que la vida es riesgo, es equivocarse y aprender de ello, y que para amar hay que arriesgarse a perder y eso es parte intrínseca de ser humano. Straczynski comentó que muchos de sus problemas personales durante más de 20 años fueron el hilo conductor que le inspiró a crear este comic, y a mi esta historia me transmitió una verdad muy auténtica.

Aunque la obra es de 2000, encuentro tras su relectura que el tema central de esta obra sigue super vigente en nuestra sociedad actual en el que las redes sociales hacen que mucha gente se encuentra más sola que nunca a pesar de tener muchos amigos en redes sociales, sin darse cuenta que la presencia online es un sucedáneo de la vida real.

Gary Frank se hizo super conocido gracias a Hulk con Peter David y alcanzó el status de estrella en DC Comics con series como el Superman Secret Origin, pero donde realmente brilla es en comics de este tipo en los que lo fantástico queda en segundo plano y lo importante es saber plasmar las expresiones y los sentimientos de los protagonistas. En Midnight Nation compone un tapiz de seres perdidos para los que encontrar su camino hacia la luz es ya misión imposible, haciendo cada personaje muestre unas expresiones super realistas y trasmitan la desesperanza en que se ha convertido sus vidas.

Midnight Nation puede no ser un comic para todo el mundo, pero ofrece un rayo de esperanza para un mundo complejo en el que no llegas a apreciar lo realmente importante hasta que lo pierdes todo, y que solo a partir de ese momento puedes empezar a vivir.

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