Archivo de la etiqueta: Ian McShane

Crítica de Hellboy de Neil Marshall (Prime Video)

No vi en su día Hellboy de Neil Marshall. Aprovechando su estreno en Prime Video me ha quitado la espinita que tenía clavada y me he encontrado con un correcto entretenimiento que aunque no sea ninguna maravilla probablemente no mereciera el vapuleo mediático y el boycott que sufrió de una parte del fandom.

PUNTUACIÓN: 6/10

La Agencia para la Investigación y Defensa Paranormal (AIDP) encomienda a Hellboy (David Harbour) la tarea de derrotar a un espíritu ancestral: Nimue, conocida como “La Reina de la Sangre”. Nimue fue la amante del mismísimo Merlín durante el reinado del Rey Arturo, de él aprendió los hechizos que la llevaron a ser una de las brujas más poderosas… Pero la locura se apoderó de ella y aprisionó al mago para toda la eternidad. Hace siglos consiguieron acabar con esta villana, enterrándola profundamente, pero ha vuelto de entre los muertos con la intención de destruir a la humanidad con su magia negra.

Hellboy fue creado por Mike Mignola en 1993 como una curiosidad en el San Diego Comic-Con Comic nº2, y su popularidad ha ido creciendo hasta el punto de ser probablemente el personaje de creación propia más conocido surgido de la editorial Dark Horse. Es curioso resaltar que su primera miniserie Seeds of Destruction de 1994 estuvo co-guionizada por John Byrne, ya que Mignola en ese momento no tenía la confianza suficiente en sus dotes cómo escritor. Sin embargo, su popularidad fue creciendo de forma exponencial con el paso de los años, habiendo protagonizado además de sus comics, varios video-juegos, películas de animación y tres películas en imagen real. Lo cierto es que para ser un personaje indy los fans del personaje y el propio Mignola deberían estar más que satisfechos.

Hellboy fue descubierto por el gran público gracias a Guillermo del Toro y sus dos películas estrenadas en 2004 y 2008. Las películas de Del Toro cimentaron la reputación del director mexicano como un estupendo autor de género fantástico con un sello distintivo como era su capacidad para construir de mundos. Sin embargo, hay que reconocer que aunque rentables, no fueron grandes éxitos de taquilla, y diría que Mignola no debió acabar del todo contento con el resultado final, al buscar de cara a esta tercera película un cambio que la acercara más a su visión del personaje.

Del Toro quería escribir y dirigir la tercera película que cerrara de alguna manera “su” trilogía. Al serle ofrecida únicamente labores de productor, abandonó el proyecto llevándose a Ron Perlman con él, por lo que se optó por empezar de cero con una nueva historia que sin embargo no contara una historia de origen. Mignola escribió un tratamiento junto a Andrew Cosby, que aparece acreditado como guionista juntoa a Christopher Golden.

Los anuncios de la contratación del veterano director Neil Marshall (Dog Doldiers, The Descent) y una apuesta por el terror frente a la sensibilidad fantástica de Del Toro, con la intención de estrenar una película R (para adultos) que garantizara altas dosis de sangre y (posiblemente) violencia enviaban señales que la película podía ir en la buena dirección.

La película se rodó en 2017 en localizaciones de Gran Bretaña y Bulgaria. Hellboy contó con fotografía de Lorenzo Senatore, tras sustituir al colaborador de Marshall Sam McCurdy, montaje de Martin Bernfeld y música de Benjamin Wallfisch.

Además de la fidelidad al material original, el casting de la película a priori apuntaba que podía ser otro de sus puntos fuertes. El veterano David Harbour (Stranger Things) fue elegido como Hellboy (Anung Un Rama ) el demonio criado entre humanos que trabaja para la organización gubernamental llamada Oficina de Investigación y Defensa Paranormal (BPRD en inglés). Ian McShane (Deadwood, John Wick, American Gods) es Trevor Bruttenholm, el padre adoptivo de Hellboy y fundador del BPRD mientras que Milla Jovovich interpretaría a Nimue, la Reina de Sangre que busca destruir a la humanidad. Sasha Lane interpreta a Alice Monaghan, una medium que fue salvada por Hellboy de niña y que ahora le devolverá el favor.

La polémica surgió al tener que abandonar Ed Skrein la producción al ser acusados los productores de whitewashing, al darle el papel de Ben Daimio, un multiforme miembro del BPRD de ascendencia japonés-estadounidense. Finalmente, el papel fue interpretado por Daniel Dae Kim, pero esta controversia se unía a que los fans de Guillermo del Toro habían llamado a boycotear la película al no dirigirla él, obviando el pequeño detalle que el creador del personaje es Mike Mignola, y él tenía todo el derecho de querer ver una versión más fiel de SU personaje en pantalla.

La película contó con un presupuesto de 50 millones y recaudó tan sólo 55 millones en todo el mundo. A las anteriores polémicas y unas críticas desastrosas que hundieron a la película a los pocos días del estreno, se unieron dos controversias que también perjudicaron a la película. En primer lugar, en España se hizo público que la copia que se estrenaría en cine NO era la versión “sin censura” de la película que los fans esperábamos dado su calificativo “R” inicial, al haberse eliminado del montaje alrededor de 30/45 segundos de escenas gores, casi en cada escena de acción, que sí podrían verse en una versión “un-rated” en Blu-ray. Esto fue un bajonazo importante.

Pero casi peor fue conocer los problemas que tuvo la producción, con peleas constantes de los productores Lawrence Gordon y Lloyd Levin con el director Neil Marshall en el set de rodaje, creando una atmósfera tensa para el equipo de producción y el reparto, que fue lo que precipitó la sustitución del director de fotografía, además de problemas con el montaje final que se iba a estrenar. Todos estos hechos ayudaron a crear una atmósfera negativa que claramente perjudicó a la película. De hecho, a pesar de ser lector de comics y fan del fantástico, yo decidí no verla en el cine. Y si yo que era público objetivo no la vi, ni que decir de la gran mayoría a los que las películas fantásticas no les gustan.

Hecha esta larga introducción, os estaréis preguntando qué me pareció la película, ¿no? Vamos a ello!!

Comentaba al inicio que Hellboy, no siendo ninguna maravilla, me había gustado. Más incluso de lo que esperaba teniendo en cuenta todo lo anterior. De lo que estoy seguro es que no mereció el vapuleo mediático y el boycott que sufrió, lo que me muestra a unos medios de comunicación sobre todo americanos ávidos de polémicas y controversias de las que sacar punta que parece que huelen la sangre cuando algo tiene problemas y no dudan a ir a degüello.

Empezando por los elementos positivos, ¡¡la nueva imagen de Hellboy me parece cojonuda!!! La versión de Del Toro me parecía super acartonada e irreal, nunca conecté con Ron Perlman y su caracterización con toques de humor. No hay duda que Marshall y los productores llegaron con la versión aprendida, porque empezando por el rojo de su piel, el pelo con la coleta y los detalles toscos de sus cuernos y vestuario, me lo creo todo y me parece la versión definitiva del personaje.

Unido a esto, alucino también con la interpretación de David Harbour. Aparte de tener la presencia física que requiere el personaje, Harbour opta por dar un tono macarra tanto a su voz como a su expresión corporal que le va como anillo al dedo al personaje. Y además le suma ansiedad por ser aceptado y formar parte de algo, un chaval que a pesar de su chulería le duele que la gente le vea como un monstruo, algo que él en parte sabe que es lo que es, dada su procedencia infernal. Harbour aporta unos matices super interesantes a Hellboy y veo totalmente justificado que el actor expresara que estaba super orgullosos de su trabajo en la película, a pesar que en todo trabajo colectivo hay elementos fuera de su control.

La película dura dos horas que son de puro entretenimiento. Todo el rato están pasando un montón de cosas y como en una buena peli de James Bond, hay un montón de localizaciones y situaciones diferentes. Este Hellboy acierta con el tono de aventura terrorífica con mucha acción y gore, frente a la historia fantástica con gotas de humor de la versión de Del Toro.

El guión parece una enciclopedia de Hellboy debido a la gran cantidad de personajes y situaciones inspiradas en el comic original. Casi parece que al no estar seguros si iban a poder hacer una cuarta película, los productores hubieran optado por no guardarse nada e intentan encajar todo el lore de Hellboy en un único contenedor. Esto y el claro intento de crear un tono más cercano al comic lo veo también como detalles a de agradecer. Aunque no todo funciona, luego comentaremos, al menos el intento iba bien encaminado.

El guión presenta también una idea interesante al hacer que Nimue realmente tenga motivos “justificados” para querer destruir a la humanidad, al mostrar en el prólogo que ella buscaba una paz del mundo sobrenatural con los humanos pero fue traicionada por Merlín y el Rey Arturo, debido a su egoísmo y afán de poder. Que los humanos con su actitud depredadora fueran igual de malos que los monstruos crea un dilema moral que justificaría la duda que muestra Hellboy sobre a qué bando debe lealtad.

En resumen, planteada como un entretenimiento sin pretensiones para un público fan del personaje o que busque una punkarrada de acción que se aleje del entretenimiento para todos los públicos de otras producciones basadas en personajes de comic, algo similar a lo que fue Deadpool en su día aunque sin el mismo humor, creo que Hellboy cumple con lo que planteaba.

Creo que en parte Harbour acertó cuando vió que muchas críticas fueron injustas con la película al compararla con las películas de Marvel, al plantear otra cosa. La metáfora del chocolate y que la gente se quejara que Hellboy no era un buen chocolate cuando ellos realmente ofrecían vainilla, es muy acertada.

Dicho esto, veo un montón de buenas intenciones en Hellboy, pero la ejecución en la mayoría de momentos no está a la altura. Empezando por los elementos negativos, voy a empezar con una pequeña maldad, ya que contratar a Milla Jovovich fue el pecado original que mató la película, porque todos sabemos que es imposible que una película de Jovovich del siglo XXI sea buena.

Bromas aparte, ella está correcta dada las limitaciones del personaje, comentaba que la película es entretenida y pasan muchas cosas, pero siendo cierto, la narrativa no consigue crear tensión en ningún momento, hasta el punto de parecer que estamos casi en un video-juego en el que todo es repetitivo: Hellboy llega a un sitio, hay un monstruo, lo mata y pasamos a la siguiente pantalla. Los secundarios están ahí, lo intentan pero tienen el carisma de una maceta entre otros motivos porque el guión toca muchos palos sin dar profundidad a nada. Sólo las tablas de McShane hacen que su personaje tenga cierto empaque, lo malo es que casi no aparece en pantalla.

Hay que decir que los 50 millones de presupuesto lucen geniales en pantalla y creo que la producción aprovecha bien los recursos a su disposición. Excepto por algún momento puntual que sí canta, el gore y el CGI están razonablemente bien conseguidos y creo que este Hellboy puede mirar de tú a tu a blockbusters como Wonder Woman 1984. Aunque claro, esto es más demérito de Patty Jenkins que acierto de Marshall.

El verdadero problema de Hellboy es un climax que es un despropósito en el que no hay ninguna tensión. Los personajes se juntan… y sin más, la película se terminó. Comentaba antes la idea interesante sobre que los humanos atacaron y engañaron primero y que Nimue tiene motivos de estas mosqueada al ser los humanos igual de malos que los monstruos o incluso peores. Lo malo es que esto no va a ningún lado y al final al ser “la mala” muere de la forma más tonta en un final que fue un anticlimax que me dejó muerto.

Por otro lado, la película insiste en mostrar a humanos intentando matar a Hellboy por ser un monstruo e incluso sus aliados de BPRD preparando planes de contingencia contra él debido a profecías que indican que él provocará el fin del mundo. Hellboy por su parte no deja de hacer el bien pero se pregunta porqué vivir con los humanos cuando su apariencia y origen es el infierno. Todo ello busca general una duda sobre si en el momento clave, Hellboy se unirá a Nimue, pero es una tensión que nunca es real porque a pesar de lo que los personajes dicen de él, Hellboy siempre hace lo correcto, lo que contradice la supuesta lucha interna que no llegamos a creernos en ningún momento.

En todo caso, no siendo gran cosa, la película no es el despropósito que se pintó previamente, no se si por gente que esperaba ver una comedia romántica o yo que se. Aunque ya digo que falta tensión en toda la narrativa, el guión hace que los personajes se comporten de forma lógica sin cometer locuras, e incluso fallando el climax por este motivo, todo sucede de forma lógica, lo cual ya es más de lo que puede decir un gran porcentaje de películas y series estrenadas que son un todo vale continua (si, te miro a ti, Álex de la Iglesia).

Comparto el trailer de la película:

Viendo la película sin prejuicios previos, Hellboy cumple y entretiene, aunque reconozco no me deja con ganas de volverla a ver. Teniendo en cuenta que está disponible en Prime Video, puede servir perfectamente para una noche entre semana en la que no sabes qué ver.

PUNTUACIÓN: 6/10

Espero vuestras opiniones en la zona de comentarios. Y si te gustó elartículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de John Wick 3: Parabelum, de Chad Stahelski

John Wick Capítulo 3: Parabellum, dirigida por Chad Stahelski y con unos excelentes Keanu Reeves y Halle Berry, es tan entretenida como repetitiva, mostrando claros signos de agotamiento de la fórmula. En todo caso, agradezco que exista este tipo de película que cubre el hueco que existía en el cine de acción mainstream.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Tras los sucesos de la segunda película, John Wick ha sido excomulgado y pesa sobre él una recompensa de 14 millones de dólares. Convertido en objetivo de todo el submundo criminal, tendrá que buscar ayuda en su familia y en antiguas compañeras si quiere sobrevivir.

Chad Stahelski repite en la dirección de John Wick 3, que cuenta con un guión escrito a cuatro manos por Derek Kolstad, guionista de las dos primeras partes, Shay Hatten, Chris Collins y Marc Abrams. A Keanu Reeves y los ya habituales Ian McShane, Laurence Fishburne y Lance Reddick se unen para esta tercera parte Halle Berry, Mark Dacascos y Asia Kate Dillon.

La película cuenta con música de Tyler Bates y Joel J. Richard, con fotografía de Dan Laustsen y montaje de Evan Schiff.

Esta reseña es FULL SPOILERS, así que te recomiendo que si eres un fan de las películas de acción vayas a verla antes de leer el resto de la reseña. ¡Estáis advertidos!!

Empezando por lo más positivo, ver a Keanu Reeves y Halle Berry realizar la mayoría de escenas de acción es bestial. Verles entrenando para la película sabiendo que Keanu va a cumplir 55 años y Halle 53 es una pasada, y la verdad es que lucen geniales en pantalla realizando las largas escenas de acción.

En lo referido a estas escenas de acción, me encanta lo bien que se ven y como optan siempre por el plano largo y la narración clara, frente a los montajes videocliperos con los que nos castigaban otras películas de acción más o menos recientes que optaban por esta fórmula tramposa para intentar tapar sus carencias. John Wick no tiene problema en mostrar la habilidad de todo el reparto en realizar sus stunts, y esto es muy de agradecer.

Además, el diseño de producción es excelente cuenta con unos sets imponentes que ayudan a crear unas escenas visualmente sobresalientes. Se nota que hay una criterio estético muy definido que busca imágenes de gran belleza que atrapen al espectador, y es una pena que acaben quedando en momentos un tanto vacíos a medida que avanza el metraje.

Y por otro lado, la película utiliza de forma brutal a unos perros para una escena de acción, lo que mola mucho, y cuenta con unas primeras escenas de acción en una biblioteca, con uso creativo de libros incluido, en una tienda con cuchillos y en una cuadra con caballos que molan mucho. Justo a continuación, la escena en Marrakech protagonizada por Keanu Reeves y Halle Berry dando cera mola mucho, y marca lo mejor de la película y el comienzo de la caída en barrena que sufre John Wick en su segunda mitad.

Empezando a comentar los aspectos que menos me han gustado, justo a continuación de la escena en Marrakech se produce el giro de la película. Y este giro para mi es un WTF! de libro a partir del cual John Wick 3 degenera hasta convertirse en un parodia de si misma. A esto contribuye el penoso papel que dan al villano interpretado por Mark Dacascos (un clásico de las películas de acción), que trasmite este feeling casi paródico en lugar de ofrecer una sensación real de amenaza. Ni Mark Dacascos ni la Magistrada interpretada por Asia Kate Dillon que representa a la “Alta Mesa” en Nueva York aportan nada positivo a la película más allá de intentar lucir “guays”.

John Wick 3 muestra que hay un claro agotamiento de la fórmula del “gun-fu” cuando Keanu Reeves y Halle Berry están repitiendo una y otra vez la misma técnica de proyección-suelo-disparo a la cabeza. En las primeras escenas mola, pero ya durante la pelea de Halle Berry acaba siendo monótona y repetitiva. E incluso la brutal entrada en acción de los perros acaba siendo monótona cuando les vemos destrozar por octava vez los genitales de los esbirros que atacan a Berry.

De hecho, comparando con otras películas como Vengadores e incluso Misión Imposible en las que cada personaje tiene un estilo de lucha que ayuda a definir su personalidad, es un bajón ver a Halle Berry realizando las mismas técnicas que Reeves, no solo por el elemento “copia”, sino porque si Berry es tan buena como él, que lo es, él ya no es “el mejor” si claramente hay dos asesinos con la misma capacidad.

E incluso aunque hay dos persecuciones bastante chulas con Keanu a caballo y en moto perseguido por esbirros en motos, mi suspensión de credulidad salta por los aires al ver a asesinos expertos acercarse hasta él con espadas y cuchillos a gran velocidad para ser masacrados por las armas de fuego de Wick.

Esa misma repetición de esquemas, monotonía y casi hasta aburrimiento tiene su máxima expresión en el tiroteo final, que casi se convierte en una parodia de si mismo y de estar dentro de un  videojuego sin ningún tipo de tensión, provocando situaciones casi ridículas como que Wick dispare 20 veces al mismo asesino para atravesar su armadura.

Otro hecho que no me gustó y que me parece casi ofensivo es que el final de John Wick 3 nos deja a Keanu Reeves, narrativamente hablando, prácticamente en el mismo lugar en el que estaba al final de John Wick 2, dejando el final para la cuarta parte. Hasta tal punto es supérfluo lo que nos acaban de contar que probablemente si te saltas esta película y te pones a ver la cuarta tras la segunda probablemente no pasará nada y no nos perderemos nada importante.

La obra culmen del cine de acción del siglo XXI sigue siendo The Raid, a mucha distancia de todo lo demás. No solo por sus brutales escenas de acción, sino por lo bien rodado que está todo y la enorme tensión creciente que van construyendo, algo de lo que John Wick 3 podría aprender. En este sentido, no es casualidad que Yayan “Perro Loco” Ruhian de The Raid 1 y Cecep Arif Rahman, el villano de The Raid 2,  salgan en esta película. Y de hecho, que sean los únicos “villanos” que sobreviven al enfrentamiento con Keanu muestra claramente el respeto que el equipo de John Wick tiene hacia la película de Gareth Evans.

John Wick 3 ha sido un gran éxito de taquilla. Con tan sólo 40 millones de presupuesto, ha recaudado 120 millones sólo en los USA en el momento que escribo estas líneas, más otros 100 millones más en el resto del mundo. No es de extrañar que los productores contaran con este éxito a la hora de confirmar que la saga va a tener una cuarta parte cuya fecha de estreno es 2021. Estos dos años de diferencias me sugieren que todo el mundo se da cuenta que la edad de Keanu, a punto de cumplir 55 años, puede ser un problema a medio plazo, por lo que se han propuesto acelerar para estrenar la siguiente película lo antes posible.

Y si te quedaste con ganas de más John Wick, puedes escuchar la nueva edición del Twisted Podcast, grabado justo al terminar de ver la película:

https://www.ivoox.com/36737594

Comparto el trailer de la película:

John Wick Capítulo 3: Parabellum es entretenida pero muestra unos síntomas claros de agotamiento. Una película únicamente dirigida para los muy fans del cine de acción.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

 

John Wick 2: Pacto de Sangre – Acción in your face

John Wick 2: Pacto de Sangre está protagonizada por Keanu Reeve y dirigida por Chad Stahelski, y refina la fórmula que hizo de la primera parte una película de culto para los aficionados al cine de acción en 2014.

A John Wick (Keanu Reeves) le mataron a su perro y le robaron el coche en la primera parte. Esto provocó un baño de sangre en Nueva York que no dejó títere con cabeza. Ahora, mientras recupera su coche, un antiguo asociado miembro de la camorra italiana le pedirá su ayuda exigiendo que cumpla un pacto de sangre que firmó años antes de retirarse. Más vale que las autoridades italianas encarguen muchas bolsas para cadáveres, las van a necesitar…

Lo mejor de John Wick (2014) era su falta de pretensiones en cuanto a profundidad argumental, que contrasta con unas excelentes coreografías de acción en las que se combinaba el uso de artes marciales con armas de fuego. La violencia “in-your-face” es la gran protagonista con un John Wick ejecutando sin problemas a sus enemigos disparándoles a la cara desde corta distancia. Aunque por supuesto no llega al nivel del cine de Hong-Kong o Indonesia (con The Raid a la cabeza), sus largos planos secuencia casi daban la sensación que estar ante lo mejor que se podía conseguir en el cine comercial americano. Al menos, hasta el éxito de taquilla de Deadpool del año pasado, que ha abierto la puerta a más producciones con calificación para adultos con un mayor presupuesto, que permiten un mayor nivel de violencia en pantalla.

Además, aunque el argumento se resume en el típico “me atacas, voy a vengarme” que hemos visto innumerables veces en películas de Stallone, Seagal, etc… el argumento de una sociedad de criminales en la sombra a la que John Wick pertenecía hasta que se retiró, resultaba curioso y abría un montón de posibilidades que esta segunda película aprovecha.

El director Chad Stahelski, se inició en el mundo del cine como especialista, llegando a doblar a Keanu Reeves en Matrix, donde entablaron amistad. Tras actuar en multitud de películas, amplió su currículum realizando labores de coordinador de stunts, y director de segunda unidad en producciones de acción, hasta que consiguió dar el salto a la dirección con la primera John Wick. Stahelski y Reeves comparten la misma filosofía en lo referido al tipo de acción que les gusta, e identificaron un claro déficit en el tipo de acción que se podía ver en las pantallas de cine, acertando completamente.

Gracias al éxito de la primera película, este “Pacto de Sangre” cuenta con un mayor presupuesto que luce claramente en pantalla. Y ante todo, aplican la máxima de “si no está roto no hay que arreglar nada”. Las coreografías de acción son más espectaculares, y tengo que destacar especialmente la escena inicial en la que nos recuerdan que John Wick es el pu&% amo, y que eleva el nivel comparada con la primera parte. Junto al arranque, la última escena es visualmente apabullante y muestran que muchas veces no es un tema de presupuesto, sino de tener las ideas claras y intentar mostrar algo diferente.

Y además, la película sirve también para ampliar lo que conocemos de la sociedad secreta que domina el mundo del hampa a nivel mundial. Aunque de manera muy esquemática conocemos más cosas sobre el mundo de John Wick, y sin duda será una parte importante del argumento en la siguiente película. Porque dado el éxito comercial de la película, no tengo duda que vamos a tener una tercera parte de John Wick que sirva para cerrar la trilogía.

Si tengo que comentar algo negativo de la película es que en la parte central hay una saturación de violencia y muertes que diría que roza el umbral del ridículo y la autoparodia. Sobre todo en lo relativo al enfrentamiento entre John Wick y el asesino que interpreta el rapero Common. Aunque esto fue una sensación personal, que el resto de gente que vino conmigo a verla no tuvieron.

Lo que también noté es que en esta parte central la acción no mola tanto como en la primera película. Aunque se mantienen los largos planos secuencia de acción, hay un exceso de casi primeros planos de John Wick disparando a gente que se le acerca a un metro de distancia para morir, cuando en la anterior los planos eran más generales y se podía ver mejor el espacio por el que se movía el personaje de Keanu Reeves.

Al menos, la película “pierde” unos minutos mostrando la preparación de Wick ante el inminente tiroteo en Roma, o el encargo de ropa a prueba de balas que le mantiene con vida, de forma que en parte justifica algunas de las locuras que vamos a ver a continuación.

Además, la película cuenta con un variado grupo de secundarios de renombre entre los que encontramos a Laurence Fishburne, Ian McShane, Franco Nero o John Legizamo  que aportan su calidad a la cinta y que ayudan a que la película luzca mejor.

Comparto el trailer de la película, para que os hagais una idea de lo que podeis esperar:

John Wick 2 ofrece justo lo que se espera de ella. Es entretenida y aunque “solo” ofrece más de los mismo, es un producto muy bien ejecutado. Si te gusta el cine de acción palomitero sin pretensiones, te gustará John Wick.

PUNTUACIÓN: 6.5/10