Archivo de la etiqueta: Nightwing

Crítica de All In Nightwing 1-2 de Dan Watters y Dexter Soy (DC Comics – Panini)

El presupuesto es limitado, es imposible poder comprar todos los comics que me apetece leer. Por suerte, nuestro amigo Félix nos dejó los dos primeros números de la nueva etapa de Nightwing de la edición de Panini, que incluyen el primer arco Que siga el espectáculo y han sido realizados por Dan Watters, Dexter Soy y Verónica Gandini.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Blüdhaven rebosa violencia, sus bandas criminales luchan por llenar el hueco tras la limpieza realizada por Nightwing. Pero quizás haya un agente externo incitando esos choques. Para descubrir la verdad, Nightwing deberá hacer lo impensable sin importar el precio. Alianzas, golpes, tragedias y mucho más, en este nuevo comienzo que redefinirá lo que significa ser un héroe.

Nightwing se enfrenta al recuerdo de un oscuro encuentro de su época de Robin. Éste podría ser el secreto que revele la siniestra naturaleza de la jefa de Spheric Solutions y sus maquinaciones. Además, una llamada de auxilio sumará a otra banda más al tablero de juego, en el plan de Dick Grayson por salvar Blüdhaven de una sangrienta batalla.

Los dos primeros números de la edición de Panini All In Nightwing incluyen Nightwing 119-124 USA.

Tras el final de la histórica etapa de Tom Taylor y Bruno Redondo, DC tenía un encargo complicado con Nightwing, porque el equipo creativo que les sustituyera iba a ser objeto de una inevitable comparación. Pero, al mismo tiempo, precisamente el comic de Nightwing es uno de los mejores ejemplos de la importancia de un buen dibujante por encima incluso del trabajo del guionista. Como decía, cuando Bruno Redondo dibujó Nightwing, el comic era histórico, ofreciendo un despliegue visual que se seguirá recordando durante años. Pero lo cierto es que excepto el último arco de la etapa, Redondo dibujó muy pocos comics de los últimos dos años de la colección. Y la diferencia fue abismal. Que Redondo dibujara o no lo hiciera provocaba que Nightwing pasara de ser el comic más bonito de ver / leer de la actualidad comiquera, a una colección mediocre a la que le faltaba punch por todas partes, desnudando que las tramas planteadas por Tom Taylor no eran nada del otro mundo.

De cara a esta nueva etapa, el factor dibujo resultaba clave. Y esperaba que este elemento fuera muy tenido en cuenta por parte de los editores de DC a la hora de elegir el siguiente equipo creativo.

Y lamentablemente, quizá la parte en la que más cojea esta nueva etapa de Nightwing es con el dibujo de Dexter Soy, que viene acompañado por Verónica Gandini en el color. Soy intenta ser espectacular y que sus páginas luzcan visualmente atractivas, pero se queda muy muy lejos de la brillantez que Bruno Redondo aportó a la colección. Igual es una comparación injusta, porque Redondo aportó una personalidad al personaje como no se veía desde los tiempos de Scott MacDaniel a finales de los años 90. Pero incluso sin la comparación, Soy me parece un dibujante sólo correcto, al que le falta muchísimo para llegar al nivel de los Mora, Samnee, Xermánico, Jiménez o Janín. Que un comic de Nightwing no luzca sobresaliente es un pecado. Y este fallo no creo que sea achacable ni siquiera a Soy, que en realidad se esfuerza al máximo y se nota que lo intenta, sino más bien de los editores. Intentando ver el lado positivo, creo que Soy tiene bastante margen de mejora. Y creo que el hecho que haya dibujado sin fallo los 6 números de este primer arco de Nightwing me parece algo muy positivo, que ayuda a crear la personalidad gráfica de esta etapa guionizada por Dan Watters.

Entrando a valorar la historia de Dan Watters, creo que hace un buen trabajo con Nightwing / Dick Grayson, mostrándole como el héroe de fuertes valores morales que intenta ayudar a todo el mundo, incluso a los criminales. Sobre todo si son niños, lo cual es un elemento continuista de la esta de Taylor. No hay nada que me guste más que leer un comic en el que el protagonista sea reconocible, y este Nightwing lo es.

Una de las novedades más grandes de la anterior etapa de Taylor fue la presentación de la hermana de Dick, Melinda Grayson-Lin (anteriormente conocida como Melinda Zucco). Melinda es la actual alcaldesa de Blüdhaven, a la que tenemos que sumar la incorporación de Maggie Sawyer como jefa de policía, tras mudarse desde Metrópolis. Y ambas tienen una gran importancia en este primer arco que presenta la amenaza de Olivia Pearce y su empresa, Spheric Solutions.

Tras el vacío de poder por la caída de Blockbuster, las bandas de Blüdhaven intentan reorganizarse, pero un nuevo jugador va a poner a unos contra otros intentando provocar una guerra. Desde el principio queda claro que Olivia Pearce es la responsable, porque se aprovecha de la violencia para hacer negocio vendiendo tecnología militar a la policía de Blüdhaven. El argumento de hacer que sea la rica empresaria la villana por encima de los granujas callejeros es un argumento recurrente de desde hace unos años años en Nightwing, y en ese sentido la serie se siente también continuista con la etapa anterior.

La novedad es la presentación del Cirque du Sin (el Circo del Pecado), unos villanos del pasado de Batman y Nightwing, del que Pearce es su Colombina, y la misteriosa presencia de The Zanni, el líder del Circo y cuya naturaleza mística plantea la gran incógnita de este arco. Este arco inicial de Watters en el guion me parece que está bien como presentación del nuevo statu-quo que quiere plantear el guionista y que te deje con ganas de más.

La pena es que el dibujo no sea sobresaliente, porque esta buena historia se hubiera convertido en un comic notable. Como el dibujo de Soy se queda en «bien sin más», estamos ante un buen comic que se queda muy lejos de mis colecciones favoritas de DC actuales. Debido a la limitación presupuestaria, Nightwing no es una de los comics que compro. Y tras leer este primer arco gracias a mi amigo Félix, tengo que decir que esta decisión se ha visto confirmada. Con la cantidad de comics notables o sobresalientes que hay en la actualidad, que un comic esté simplemente bien provoca que no pase el corte.

Comparto las primeras páginas del primer número USA:

Nightwing está bien, pero no está tan bien como para comprarlo.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Nightwing 114-118 de Tom Taylor y Bruno Redondo (DC Comics)

Termina la histórica etapa de Tom Taylor y Bruno Redondo en Nightwing con el arco Fallen Grayson que se ha publicado en los números 114 a 118 de su serie regular. Ahora que por fin me llegó el último número analizo este último arco, y en general toda la etapa que ahora termina.

PUNTUACIÓN: 7/10

¡ÚLTIMO ARCO DE LA PREMIADA SERIE DE TOM TAYLOR Y BRUNO REDONDO!

Embárcate en un emocionante viaje por las calles de Blüdhaven y despídete del dúo dinámico formado por Tom Taylor y Bruno Redondo en la épica conclusión de su galardonada serie. Una vez superado el miedo de Nightwing a las alturas, regresa a Blüdhaven para enfrentarse por última vez a Heartless y Tony Zucco. Es la batalla que todos estabais esperando. Y si algo hemos aprendido de Nightwing estos dos últimos años, es que nunca tiene que hacerlo solo. Una cosa es segura, Blüdhaven nunca será lo mismo después de esto.

A partir de ahora, cuando hablemos de Nightwing uno de los nombres que asociaremos automáticamente al personaje va a ser el de Bruno Redondo. El artista español se une al panteón de artistas ilustres de Nightwing junto a George Pérez o Scott McDaniel, entre otros, con un estilo que combina la personalidad, la humanidad y la fluidez en la página. Dick Grayson nunca ha lucido más espectacular como lo ha hecho Redondo, y Redondo ha conseguido además que volviera a enamorarme de Barbara Gordon. Hablaba de la humanidad que transmiten los personajes de Redondo, y para mi esta es su principal virtud, porque cuando lees sus comics sientes que Dick y Barbara (o los demás) son personas reales que te podrías cruzar por la calle. Hay por supuesto una parte de aventura superheroica, pero la parte en que más han acertado con Nightwing es la caracterización de los protagonista.

El trazo claro de Redondo siempre ha ayudado a contar la historia de la forma más clara y dinámica posible, hasta el punto que en muchas ocasiones los textos de Taylor no eran necesarios para entender y disfrutar la historia. Y sobre todo, Redondo se ha convertido en una super estrella del mainstream gracias a su espectacular estructura de la página y sus atractivas composiciones, que resaltaban el aspecto atlético y gimnástico de Nightwing.

Y no me quiero olvidar del color de Adriano Lucas, que con su paleta de color luminosa ha transmitido de forma increíble el feel-good que el comic necesitaba para ayudar a que conectáramos con Dick y los demás. Además, cuando la cosa se ponía chunga Lucas también ayudaba a generar la tensión que la acción necesitaba.

El dibujo de Nightwing cuando lo ha dibujado Bruno Redondo es de 10. De 11 incluso.

Que lo mejor de Nightwing ha sido el dibujo de Bruno Rendondo es una obviedad. Y esto es lo mejor de la colección, pero también resalta el problema que en realidad ha tenido el comic. Porque cuando Redondo la dibujaba, el comic es un espectáculo, pero los numerosos artistas fill-ineros de la colección convirtieron a Nightwing en un comic montonero. Artistas como Travis Moore o Steven Byrne no pudieron estar a la altura y convirtieron un comic con una narrativa brillante en algo aburrido y sin interés.

Esto es sin duda es un problema, pensando que Redondo dibujó el maravilloso número 105 dibujado desde el punto de vista de Nightwing, y no volvió hasta el 114 que inicia este último arco Fallen Grayson. Lo que significa que en esta última etapa Nightwing estuvo 8 meses sin disfrutar del arte de Redondo. Pero es más, de los últimos 18 números de la colección Redondo sólo dibujó 5, lo que hace complicado que podamos calificar la colección de Nightwing como de Taylor y Redondo en este último año y medio.

Entrando en las historias de Tom Taylor, empezando por las cosas positivas, me gusta la falta de ego de un escritor cuando comprende que lo excepcional de un comic es el dibujo de Redondo y sabe quitarse de en medio y plantear argumentos que ayuden al lucimiento de su colaborador. En este mundo de personalismos, me gusta mucho la capacidad de saber jugar en equipo de Taylor.

Aparte de plantear escenas de acción en las que Redondo se luce, Taylor ha planteado su etapa para resaltar la humanidad de Dick Grayson y como probablemente sea el mejor héroe de DC por encima incluso de la Trinidad de Batman, Superman y Wonder Woman. Pero en muchos momentos nos hemos encontrado con un Dick Grayson super bueno y super empático rodeado de gente que nos cuentan a los lectores reiteradamente que Nightwing es el mejor héroe de todos. Pero cuyas acciones no confirman esa afirmación. Por ejemplo cuando todo hijo de vecino descubre su identidad secreta. O cuando todo el mundo le derrota, sobre todo si son mujeres. Pensando en el arco de Melinda Zucco (que luego cambiaría su apellido por Grayson), o la antigua novia de Dick Bea Bennett, convertida en reina pirata de Bludhaven.

La vida privada de Dick ha cobrado un mayor protagonismo en la etapa de Tom Taylor. El grupo de secundarios de Nightwing se ha incrementado con el descubrimiento de que Dick tiene una hermana secreta (Melinda) y a devolverle el protagonismo a Bea Bennett, la pareja de Dick en su etapa en la colección de Grayson. Y por supuesto, con la recuperación de Barbara Gordon, confirmada como el alma gemela de Dick y el amor de su vida. La parte de la historia de amor de Dick y Barbara es de largo lo que más me ha gustado de esta etapa de Tom Taylor.

Sin embargo, es precisamente la parte superheróica la que más ha flaqueado, más allá de las acrobacias espectaculares dibujadas por Redondo. Aparte de recuperar a Blockbuster, el villano de la etapa de Chuck Dixon y Scott McDaniel, y Tony Zucco, el asesino de los padres de Dick, el principal villano de la etapa de Taylor ha sido Heartless, el villano de este último arco de Nightwing Fallen Grayson. Un villano que no va a pasar a la historia de la colección y que de alguna manera representa el evidente aspecto woke de la colección. Porque hablamos de un rico hombre blanco hijo de papá que literalmente arranca los corazones de hombres de clase trabajadora para sobrevivir, siendo la personalización de la metáfora del parásito rico de raza blanca cuya riqueza y bienestar proviene de la explotación de la gente normal. Tom Taylor creó a Heartless, y Tom Taylor ha acabado con él, de forma que va a quedar para siempre como un villano asociado a él. Pero que no era demasiado interesante para empezar, por lo que me extrañaría que nadie quisiera utilizarle de nuevo en el futuro.

El otro aspecto más polémico de la colección desde un punto de vista woke es que Taylor responde a la polémica artificial que se planteó hace años en las redes sociales por gente que no lee comics que afirmaban que los comics mainstream de superhéroes eran ridículos y estaban alejados de la realidad porque mientras el héroe pelea contra el colorido villano de turno, en realidad evitan solucionar los problemas de la gente corriente que sufre por culpa de la pobreza. El argumento no puede ser más maniqueo y falso, porque aunque no se vea en cada comic que se publica de Batman, Bruce Wayne da millones a causas benéficas. Pero claro, el hombre blanco rico se ha convertido en el enemigo público número 1 para algunas personas y organizaciones de izquierdas, independientemente de lo que hagan en realidad. Y aparte de lo ridículo que es exigir «realismo» a un comic de superhéroes que en un porcentaje muy grande se trata de un entretenimiento escapista. Precisamente si algo no quiero al leer comics de superhéroes es encontrarme las mismas mie%$· que tengo en mi día a día. Pero algunas personas si se creen con derecho a decirle a los creadores y a las editoriales qué deben incluir sus historias

Taylor debió de pensar que algo de razón tendrían estas críticas sobre la falta de contenido «social», dado que ha hecho que una parte muy importante de su etapa gire con la forma en que Dick usa el dinero que ha heredado de Alfred Pennyworth para ayudar a los pobres de Blüdhaven, en especial a sus niños huérfanos. Comentaba en positivo el interés de Taylor de mostrar a Dick Grayson, no a Nightwing, como el mejor héroe del universo DC, y es precisamente con esto como Taylor nos muestra la faceta más altruista y comprometida de Dick para ayudar a sus vecinos. Este foco que es positivo se convierte, viendo el vaso medio vacío, en lo que provocó que leyendo muchas aventuras sintiera que las cosas que le vemos hacer a Nightwing no fueran demasiado interesantes. Porque no lo eran, en cierto sentido, Nightwing se convirtió en secundario de su propio comic.

He hablado mucho de la etapa en su conjunto, y muy poco de este arco Fallen Grayson. Y en positivo, todo comic dibujado por Bruno Redondo es una pasada y una gozada de leer. Lo digo muchas veces, pero el comic es ante todo un medio visual, y la diferencia entre el éxito o fracaso de un comic pasa por tener un artista TOP como Redondo o cualquiera del artistas mediocres que le sustituyeron en el último año. Cada grapa de Fallen Grayson tiene varios momentazos visuales y su lectura es un placer. El detalle de ver a Bruce Wayne acudir a Blüdhaven a ayudar a Dick ofrece un momentazo muy muy chulo, sin ir más lejos.

Fallen Grayson nos muestra el plan de Heartless para destruir todo lo que Dick Grayson ha construido para ayudar a la gente de Bludhaven. La historia tiene un montón de convencionalismos para hacer avanzar este plan que en realidad no molesta porque sin eso no hay historia. Lo que nos lleva al clásico «fall-from-grace» que nos lleva a que Dick se levante de cara al contraataque que tendremos en el climax final del último número. Un tema importante del último año y pico de historias de Taylor es que Dick sufre unos ataques de pánico (o de vértigo) cada vez que se subía a un lugar elevado, lo que obviamente le impedía realizar muchas de su labores de superhéroe. La explicación del motivo de este vértigo y su conexión con el pasado de Dick y la muerte de sus padres acaba siendo una pequeña gran chorrada que resume en parte los problemas de las historias de Nightwing de Tom Taylor una vez perdían el salvavidas del dibujo de Redondo.

Y es que en su conjunto, las historias de Tom Taylor como mucho creo que están «correctas». Muy bien en la parte emocional de Dick Grayson como persona de carne y hueso, pero bastante mediocre cuando pensamos en la parte superheroica. Con lo chula que empezó esta etapa con el lejano Nightwing 78 publicado a primeros de 2021, el final me ha parecido que ha quedado bastante descafeinado. De nuevo, pensando en la historia de Taylor, porque el dibujo de Redondo es TOP. Lo que si tengo que agradecer a Taylor y Redondo es que fruto de su buen trabajo me hicieron comprar un comic de DC en continuidad, algo que hacía años que no hacía. Y que creo que fue el germen de todos los comics que poco a poco he vuelto a comprar de la editorial de Batman y Superman.

Quiero terminar esta entrada con la última página de esta etapa, que Redondo dibuja y colorea. Una pagina maravillosa que homenajea el cuadro Noche estrellada de Van Gogh y que me parece una maravilla que transmite perfectamente la emoción que nos ha dado este comic. A pesar de las cosas con las que no he conectado, quiero dar las gracias a Taylor, Redondo y todo el equipo de DC por esta etapa de Nightwing. Conseguisteis entrar en mi corazón y es algo que recordaré toda la vida.

Comparto las primeras páginas del número 114 que dan comienzo a este último arco de Taylor y Redondo:

Termina Nightwing de Taylor y Redondo. Y lo hace con una sensación agridulce, porque una etapa que pintaba a histórica se fue diluyendo con el paso de los meses. Y sobre todo, por la ausencia de Redondo durante muchos meses.

PUNTUACIÓN: 7/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Nightwing 106-109 de Tom Taylor y Stephen Byrne (DC Comics)

Sin Bruno Redondo al dibujo Nightwing no mola ni la mitad. Esto se hace palpable en el último arco de la colección The crew of the crossed, que se ha desarrollado en los números 106 a 109 con guion de Tom Taylor, dibujo del artista invitado Stephen Byrne, y color de Adriano Lucas.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

¡NIGHTWING SE VUELVE MARINO!

Navega por alta mar con Nightwing y Batgirl mientras atraviesan el océano en busca de la sociedad secreta The Hold que se remonta a cuando se fundó Blüdhaven. Ya vimos en Nightwing #99 que la cámara acorazada de esta sociedad tenía varias cajas fuertes… y aquí descubriremos que una tenía el nombre de Nightwing.

Nightwing se ha convertido en un comic de 40 páginas (con anuncions) con veinte páginas de historia principal más una historia de complemento de 8 páginas.

Mi primera crítica a Nightwing viene precisamente de la decisión de DC de añadir 8 páginas de historia para justificar el aumento de precio de este comic, que ha pasado de costar 3.99 US$ a 4.99 $ desde el número 101 USA. Y esta subida no sería importante si las historias de complemento fueran interesantes, cosa que no sucede. En los números 106 a 108 tenemos una historia en tres partes con guion de Michael W. Conrad, dibujo de Serg Acuña y color de Ivan Plascencia que es super chorra con un dibujo flojísimo con el que no he conectado nada. En el número 109 Tom Taylor escribe una historia que sirve de prólogo dentro de esta colección al evento Beast World que tiene dibujo de Sami Basri y color de Adriano Lucas. Y a pesar de estar Taylor, esta historia no evita tener cierta sensación de intrascendencia, sumado a otro dibujante poco interesante.

En todo caso, los problemas siempre surgen cuando algo empieza a no funcionar. Si la colección de Nightwing me flipara como hace un año, este aumento de precio no sería en absoluto un problema. Dicho esto, lo de las historias de complemento es una castaña que nunca funciona, y me molesta un poco que DC insista en este tipo de iniciativas.

Aprovecho para destacar las alucinantes portadas de Bruno Redondo para este arco, que acompañan este artículo. Redondo nos regala imágenes potentísimas que conectan la iconicidad de Nightwing con el mundo de los piratas que es el eje de la historia de este arco. Redondo como narrador es un dibujante brillante, pero brilla aún más desde el punto de vista artístico como creador de imágenes que venden el comic. ¡Qué bueno eres, Bruno!

El problema es que Redondo ya no es el dibujante de Nightwing y se limita a dibujar únicamente las portadas. En las últimas 9 grapas redondo sólo ha dibujado una, el chulísimo número 105 contado desde el punto de vista de Dick Grayson. Rise of the Underworld, el arco de los números 101-104 con los Titanes de invitados especiales en que se enfrentaron a Grinning Man y Neron tuvo dibujo de Travis Moore, este arco pirata ha sido dibujado por Stephen Byrne y los próximos números con el tie-in de Beast World (de momento los números 110-112) tendrán a Sami Basri de dibujante, que no me ha gustado nada en la historia de complemento del número 109. Y la diferencia es abismal.

Stephen Byrne no es un mal dibujante, pero tampoco es alguien especialmente bueno. Entra en la cada vez más numerosa categoría de dibujantes «correctos» que pueblan los comics de Marvel y DC, gente que cumple plazos de entrega y plasman en imágenes la historia de los guionistas de forma funcional y sobre todo, sin personalidad. Y si algo tenía el comic de Nightwing hasta ahora con Redondo, era personalidad.

Excepto casos puntuales, Marvel y DC han optado por dejar en segundo plano a los artistas resaltando su naturaleza intercambiable, como si diera igual que un comic lo dibuje Redondo o cualquier otro artista. Y este arco es una buena prueba de ello. Taylor plantea en todas las grapas momentazos para que el dibujante se luzca, pero cuando Redondo provocaba WHOA!! en cada página, Byrne ofrece unas escenas de acción rutinarias con planos que no ofrecen ninguna brillantez visual. En este sentido, hay un par de páginas con splash-pages fija en la que Nightwing se va moviendo por la imagen, algo en lo que Redondo es un maestro, que en manos de Byrne nos ofrece momentos sin chispa ninguna.

Pero no es sólo en la parte espectacular y en la acción donde flojea Byrne, porque en lo relativo a las caracterizaciones dibuja a Nightwing y a Bea Bennett, la coprotagonista del arco, siempre con la misma expresión. Da igual si un personaje es acuchillado, está contento o enfadado, la falta de emociones reales es otro problema de un dibujo que he encontrado bastante flojo. Sobre todo, pensando en de donde veniamos con el artista castellano manchego.

Por supuesto, en un comic la historia es importante, pero es el dibujante el que hace que el conjunto tenga el salto de calidad. Y Tom Taylor sigue escribiendo a Dick con la empatía y humanidad como el año pasado. Pero el comic no es lo mismo. Y no lo es precisamente porque Nightwing ha perdido la personalidad de Bruno Redondo, que para mi era igual de importante que el guion de Taylor.

En lo referente a la historia, más allá de la trama pirata, Taylor utiliza este arco para recuperar a una secundaria de la etapa anterior a él, Bea Bennett, que fue pareja de Dick cuando estaba amnésico tras recibir un tiro en la cabeza. (Si, eso pasó. Aunque a veces queramos mirar hacia otro lado y hacer como si no existió). Me gusta la forma en que Taylor construye el mundo de Dick y en este caso incorpora elementos pasados incluso cuando provienen de comics que no son demasiado buenos. Tras este arco, imagino que Bea Bennett se convertirá en secundario recurrente de la colección, que en ningún caso amenaza a Barbara Gordon como interés romántico de Dick.

Dicho esto, Taylor destaca por las caracterizaciones, pero sus guiones en la parte de historia superheroica siempre han sido un poco chof. Hasta ahora, que pasaran pocas cosas interesantes se «perdonaba» porque Redondo molaba 1000, pero en el momento en que el dibujo flojea es cuando te das cuenta que el guion tampoco es que sea ninguna genialidad. Con Redondo Nightwing era el mejor comic de DC, algo que dejó de ser cuando empezó a publicarse World´s Finest de Mark Waid y Dan Mora. Pero ahora que el dibujo es montonero, esa valoración se traslada también a la historia.

Sin Bruno Redondo Nightwing es un comic más, ha perdido toda la iconicidad, personalidad y salto de calidad inicial. Aunque en realidad no le encuentro problemas importante, la historia de Taylor no pasa de correcta. Si tenemos en cuenta esto, la subida de precios por unas historias de complemento sacacuartos y que el próximo arco es un tie-in del evento Beast World de Titans que no compro, se me plantea el momento perfecto para dejar de comprar esta colección. Hemos tenido 20 números estupendos de Nightwing, pero el desgaste se ha hecho más que evidente a lo largo de este 2023. Una pena.

Comparto las primeras páginas de este número:

Sin Bruno Redondo Nightwing es un comic más. Uno que voy a dejar de comprar. Qué pena.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Nightwing 105 de Tom Taylor y Bruno Redondo (DC Comics)

El retorno al dibujo de Nightwing de Bruno Redondo con color de Adriano Lucas nos recuerda que los comics son ante todo diversión y entretenimiento, ofreciendo un comic en el que Tom Taylor sabe echase a un lado para que el dibujo brille.

PUNTUACIÓN: 8/10

¡Las mentes maestras Tom Taylor y Bruno Redondo vuelven a la carga para presentar a los fans de Nightwing otro número especial diseñado exclusivamente para que sean Nightwing por un día!

Esta historia de gran tamaño mostrará a Nightwing desde su punto de vista, ¡permitiendo a los lectores usar sus palos y saltar a través de Blüdhaven! No querrás perderte este número, ya que habrá otras sorpresas por el camino, ¡incluso quién aparecerá a tu lado!

Nightwing 105 es un número especial con 30 páginas de historia y un precio acorde de 4.99 dólares.

En los meses anteriores me quejaba de lo mucho que se notaba cuando Bruno Redondo no dibujaba Nightwing, como pasó en el arco anterior con Neron y los Titanes. Sin embargo, su retorno a la serie resulta un comic que vuelve a situarle saliendo por la puerta grande. Creo haber leído a Redondo comentar que la idea de plantear el comic mostrando las viñetas como si fueran el punto de vista de Nightwing se le ocurrió cuando Tom Taylor estuvo en España el pasado otoño con motivo de la Madrid Comic Pop-Up y estuvieron varios días juntos compartiendo convención y cenas y charlas en Madrid hasta altas horas de la madrugada. Y la verdad es que me parece una idea genial.

Como pasa con toda la etapa de Taylor, lo importante de este comic es el carisma y la química de Dick y Barbara, Nightwing y Batgirl, y no tanto la profundidad de la historia. Y en este comic Taylor plantea una historia que sirva de excusa para ponerlo todo en marcha y permitir el lucimiento de Redondo y de Adriano Lucas al color. Y vaya si se lucen. El dibujo de esta grapa está a otro nivel, es de esos comics que quieres volver una y otra vez a él para admirar los grandes y pequeños detalles del dibujo, que nos regala momentos magistrales. Así da gusto comprar un comic de superhéroes.

La idea de un empresario malvado que hace negocio del sufrimiento de la gente, en este caso con la venta de vacunas para un peligroso virus, no es algo nuevo. De hecho, una parte importante del mundo de los superhéroes es enfrentarse a millonarios malvados, y es una idea muy básica en todo tipo de entretenimiento desde Kung-fu a El Equipo A, por poner dos ejemplos. Lo quizá más novedoso en este mundo políticamente correcto es ver al héroe alinearse con el teórico villano que ha robado un cargamento peligroso (en teoría). Por supuesto, si este villano resulta ser una villana o villanas, por supuesto la redención es posible y es importante entender el punto de vista de la persona a la que te enfrentas. El caso es que todo esto lo veo en la historia, pero hay que reconocer que Taylor plantea la historia de forma super entretenida, así que nunca parece que nos están colando un panfleto y se puede disfrutar.

Lo malo de Nightwing es que este comic es espectacular, pero nada garantiza que Redondo vaya a quedarse varios meses seguidos en la serie, y su falta se nota un montón. Por el momento, hoy hay que felicitarse porque este comic exista y por la calidad de Bruno Redondo. ¡Qué bueno es!

Comparto las primeras páginas del comic:

Así si, Nightwing. Ojalá Bruno Redondo vuelva para una buena tanda de episodios.

PUNTUACIÓN: 8/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Nightwing 101-104 de Tom Taylor, C.S. Pacat, Travis Moore y Eduardo Pansica (DC Comics)

Hoy quiero hablar del último arco de Nightwing en DC Comics que se ha desarrollado en los números 101 a 104, obra de Tom Taylor, Travis Moore y Adriano Lucas en la historia principal, y C.S. Pacat, Eduardo Pansica y varios artistas en la historia de complemento.

PUNTUACIÓN: 6/10

Tras los acontecimientos de Crisis Oscura, Superman tiene una charla con Nightwing, haciéndole saber que ahora es el momento de Dick para liderar… así que Nightwing reúne a un grupo de amigos para ser la primera liga del Universo DC y traslada su base de operaciones a Blüdhaven. ¡Conoce a los nuevos Titanes!

Además, tras los acontecimientos del Anuario Nightwing 2022 y el crossover Superman y Nightwing, Nightwing continúa siendo mentor de Jon Kent de la misma forma que Dick aprendió al ser entrenado por Batman… pero a su manera más alentadora.

Dado el éxito de Nightwing, DC Comics ha tomado una decisión que considero polémica, al aumentar las páginas (y el precio) de la colección ofreciendo la historia principal de Tom Taylor y además una historia de complemento realizada por otros autores. De esta forma, Nightwing: Rise of the Underworld es la historia principal con el retorno a la colección de Nerón en un arco sin Bruno Redondo dibujado por Travis Moore y color del habitual Adriano Lucas.

En estas grapas tenemos también Nightwing & Superman: Night at the circus, una historia en cuatro partes escrita por C.S. Pacat con dibujo de Eduardo Pansica y entintado de Julio Ferreira en las tres primeras partes, y Daniel Hora y entintado de Jonás Trindale en la parte cuatro, todo con color de Adriano Lucas.

Tom Taylor empezó a guionizar Nightwing en el número 78, por lo que ya lleva 2 años completos en la colección. Y este arco Rise of the Underworld es un buen ejemplo de sus puntos fuertes como escritor, pero también de los débiles. En positivo, el fuerte de Taylor es la empatía que provoca en todos los personajes que aparecen por estas páginas. De Dick (Nightwing) Grayson ya ni hablo, pero es que la aparición de los Titanes me parece una pasada, cada personaje con la personalidad que toca comportándose como los héroes que son. Junto a ellos, la niña Olivia Desmond, hija de Blockbuster que está siendo perseguida por Nerón por culpa de un acuerdo que hizo su padre con este demonio, es una ricura de niña que te enamora desde la primera página. La frescura y la empatía que provocan los personajes es indudable, algo que es muy bueno.

Es curioso que vaya a calificar al guionista de DCSos (entre otros muchos comics) como un guionista de personajes más que de trama. Porque en DCsos están pasando cosas interesante todo el rato realizadas por personajes carismáticos. Sin embargo, en Nightwing me encuentro que los personajes sudan carisma y personalidad, pero las aventuras que están viviendo acaban siendo bastante aburridas y faltas de interés. Y como ejemplo este arco que tiene como villano primero al Grinning Man, un esbirro de Nerón, para terminar con el Señor del Inframundo.

Creo que este arco resalta la obviedad de lo importante que es el dibujo en un comic mainstream como Nightwing. Porque cuando Redondo dibuja, a la personalidad hay que sumar un dibujo maravilloso que consigue contar la historia de forma atractiva, encontrando siempre algún hallazgo visual en cada grapa. Sin embargo, cuando Redondo falla, el elefante está claramente visible en la cacharrería, al no poder disimular los artistas fillineros la falta de fuerza de la historia de Taylor.

Entiendo que este es un comic mainstream que no pretende ser rompedor en nada y tiene como único objetivo entretener, cosa que consigue razonablemente bien. Sin embargo, ni Grinning Man ni Nerón transmiten nunca sensación de peligro, lo cual no es una buena noticia. Tampoco la bajada al infierno transmite ninguna sensación peligrosa o perturbadora, quedando el arco como uno de los más flojos hasta la fecha. Tras la presentación de los Titanes en números anteriores, esto parece más planteado como un prólogo de su nueva colección que como una historia de Nightwing destinada a ser recordada. Vosotros decidís si es bueno o malo.

En el apartado gráfico, podéis ver a lo largo de la reseña las estupendas portadas de Bruno Redondo con Adriano Lucas. Dentro que se ha tomado cuatro meses de vacaciones en lo referido al arte interio, al menos tengo que decir que se nota que se lo ha pasado genial diseñando portadas que se salgan de lo habitual, por ejemplo en la del número 104 en que recrea un famoso meme de internet.

En lo referido al arte interior del comic, lamentablemente Travis Moore no consigue que olvidemos la falta de Redondo. Su dibujo es correcto y cumplidor, pero la historia de Taylor parece que no juega a su favor. El Infierno de Moore resulta demasiado nítido, con los colores de Adriano Lucas realzando una estética limpia y casi plástica que no le pega nada. Neron y el resto de demonios parecen muñecos de plástico que no tienen ninguna sensación de peligro o amenaza. El otro villano del arco, Grinning Man, un multiforme que tiene una sonrisa perpétua en su cara debería tener un elemento perturbador que tampoco funciona en ningún momento. En general Nightwing tiene un tono ligero, pero en lo relativo al dibujo de la faceta fantástica este arco, no acaba de funcionar.

Otro elemento que no me entra en la cabeza es que Moore no puede dibujar los 4 números en su totalidad, al tener que dibujar Vasco Georgiev siete páginas del número 103. Un Georgiev que obviamente es más flojo que Moore, como podréis imaginar. El motivo por los que Moore no consiguió mantener la regularidad mensual ni siquiera cuatro meses me vuela la cabeza. Porque si hablamos de Marcos Martín puedo entender que su calidad merece la espera, pero Moore es un dibujante bastante del montón, la única forma de poder crearse una carrera profesional es al menos siendo cumplidor con las fechas de entrega. No hacerlo es ya fallar en el primer aspecto básico. No entiendo nada.

A una historia de Taylor no demasiado acertada y un dibujo cumplidor sin más hay que sumarle el tema de la historia de complemento y el aumento de precio, pasando de 3.99$ a 4.99$. La historia de Nightwing y Superman en el circo son literalmente «minutos de la basura» pensando en términos de baloncesto. Empezando porque Taylor no escribe la historia y el dibujante Eduardo Pansica, con entintado de Julio Ferreira y color de Adriado Lucas, es todavía más montonero que el de Moore. De hecho, que esta historia es un complemento de segunda puede apreciarse en el hecho que Pansica no llega ni siquiera a completar el arco, al dibujar la cuarta parte de ocho páginas Daniel Hora con entintado de Jonás Trindale.

Entiendo que todo es worldbuilding y que esta historia se plantea para reafirmar la relación de Dick Grayson con Jon Kent, el hijo de Clark y nuevo Superman. Pero esta historia con una investigación criminal me ha parecido un bluff que no ha justificado el aumento de un dólar en el precio de portada. La escritora C.S. Pacat ya escribió una historia corta del Annual 2022, en concreto la que inicia la relación ente Dick y Jon. Pero si estos comics deben su tarjeta de presentación, dentro de ser correctos, no me dejan con ganas de volver a leer nada nuevo suyo.

Dick Grayson es uno de mis personajes favoritos de siempre, pero reconozco que cuando no lo dibuja redondo los alicientes para comprar esta colección son cada vez menores. En el apretado panorama editorial, que un comic esté bien sin más no es suficiente.

Comparto las primeras páginas del número 101:

Nightwing no es lo mismo sin Bruno Redondo, como hemos sido claros espectadores en el último arco de la serie.

PUNTUACIÓN: 6/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!