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Crítica de Nightwing 78-83 de Tom Taylor y Bruno Redondo (DC Comics)

Te amo Tom Taylor y a Bruno Redondo. En su faceta artística y creativa, claro!! El final del primer arco de este equipo creativo super estrella en Nightwing me permite recomendar este comic que me ha hecho volver a comprar grapas mensuales de DC Comics en continuidad. Un comic maravilloso que gustara tanto a fans veteranos como a posibles nuevos lectores debido al enorme corazón de Dick Grayson.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Nightwing está de regreso, ¡y su impulso para mantener a Blüdhaven a salvo nunca ha sido tan fuerte! Pero su ciudad adoptiva ha elegido un nuevo alcalde con el apellido Zucco. Cuando Nightwing solicita la ayuda de Batgirl para investigar al político que lleva el mismo nombre que el hombre que asesinó a sus padres, descubre detalles que sorprenderán y cambiarán fundamentalmente al héroe. El exitoso equipo del New York Times formado por el escritor Tom Taylor (DCeased, Injustice) y el artista Bruno Redondo (Injustice, Suicide Squad) están a punto de llevar a Nightwing a la siguiente etapa de su evolución como héroe.

Leaping into de Light, el primer arco de Tom Taylor y Bruno Redondo en la serie de Nightwing, ha sido publicado en los números 78 a 83 USA.

A estas alturas, no voy a descubrir a Tom Taylor. Me encanta lo que está haciendo en DC Comics, con comics estupendos como DCsos, Escuadrón Suicida o Hellblazer, además de entre otras, una increíble etapa en Lobezna en Marvel. Taylor en la actualidad es uno de los 3 mejores escritores de superhéroes puros del mercado, centrado en ofrecer grandes aventuras con una perfecta caracterización de los personajes, haciendo que te enamores de ellos instantáneamente.

El verdadero descubrimiento para mi de este Nightwing ha sido el del artista español Bruno Redondo, con color de Adriano Lucas. De hecho, compré el Nightwing 78 y me fui de cabeza a continuación a comprar toda su etapa en Escuadrón Suicida junto a Taylor, que disfruté de principio a fin.

Ya escribí hace unos meses mis impresiones del Nightwing 78, el primer número de Taylor y Redondo en la serie que consiguió hacerme llorar de emoción y que prometía un retorno a la grandeza del personaje, que siempre fue mi favorito de DC por encima de Batman o Superman. El chaval que a pesar de su trauma y de perder a sus pares, no dejó que la oscuridad le envolviera como a Batman. Una vez leído el arco al completo, confirmo que tenemos ante nosotros la que puede ser una de las grandes etapas de Nightwing de toda su historia.

En estas páginas, Taylor nos devuelve al mejor Dick Grayson, el boy-scout de claros valores morales que sabe que el cómo se vence es tan importante como la victoria en si, y el comic es ante todo una historia planteada para recordarnos que lo importante de Dick nunca fueron sus habilidades gimnásticas, sino su gran corazón y su obsesión de ayudar a todo aquel que lo necesite.

El positivismo y el feel-good inundan estas páginas, y Taylor pone el foco en Dick pero también en otros personajes de la batfamilia como Barbara Gordon, que va a tener una gran importancia en la serie, o Tim Drake, ofreciendo diálogos increíbles que dan en el clavo de sus personalidades y ofrecen momentos maravillosos.

En el lado de las amenazas, Taylor recupera al clásico villano Blockbuster, que fue el gran antagonista en la histórica etapa de Chuck Dixon y Scott McDaniel, además de Heartless, un villano de nueva creación. Junto a ellos, la aparición de Melinda Zucco, la hija de Tony Zucco, el asesino de los padres de Dick, convertida en alcaldesa de Bludhaven, va a generar un shock que cambiará el mundo de Dick para siempre.

En general, visto el primer arco en conjunto tiene un buen equilibrio entre la parte personal de Dick y su vertiente superheroica, aunque me gusta que sea Dick el que lleve la voz cantante en estas páginas y Taylor se centre en su vertiente más personal, mostrando que ya era un héroe que buscaba ayudar a quien lo necesitara mucho antes de convertirse en Robin. Y que no necesita a Nightwing para hacer el bien en Bluhaven. Además, teniendo en cuenta el sorprendente final del arco, parece que Taylor quiere manenter a Dick Grayson en el foco durante toda su etapa, incluso más que Nightwing, algo de lo que no puedo estar más contento.

El otro gran triunfo del comic es el dibujo de Bruno Redondo con color de Adriano Lucas. Sus lápices muestran una narrativa limpia y clara en la que siempre está claro lo que pasa, y los colores de Adriano Lucas tienen el punto de luz que diferencia Blüdhaven de la clásica Gotham, aunque sea también una ciudad peligrosa que le va a poner las cosas difíciles a Dick. Gracias a Redondo, los personajes transmiten personalidad y todo el corazón del mundo, que es básico para que el comic triunfe como lo hace. Reconozco que me he enamorado de la versión de Barbara Gordon que dibuja Redondo, llena de personalidad y empatía, alejándola de la fría Oráculo que fue durante muchos años.

Otro elemento sobresaliente de Redondo es su extraordinario uso de la página para ofrecernos siempre la acción de la forma más espectacular posible, utilizando un recurso que Scott McDaniel popularizó en su día, dibujando a varias figuras de Dick en la misma viñeta para mostrar su movimiento y sus habilidades gimnásticas. Redondo utiliza páginas simples o aprovecha la doble página para mostrar escenas horizontalmente que enfatizan la espectacularidad o la emoción, en función de lo que necesite la historia en ese momento. Recordando mi reseña de DCsos: Planeta Muerto, me lamentaba que el dibujo de Trevor Hairsine era sólo correcto y desaprovecha los múltiples momentazos que Taylor le proporcionaba para lucirse. Eso no pasa en Nightwing, con un Redondo creando en cada grapa momentazos para el recuerdo y unas splash-pages maravillosas.

Comentar además que Redondo dibuja casi completamente este primer arco, dejando para el veterano Rick Leonardi gran parte del número 82 en el que conoceremos una parte del pasado de los padres de Dick desconocida hasta ahora y que va a cambiar su presente de forma radical. Dentro del fastidio que es no tener a Redondo en todo el arco, poder disfrutar del veterano y siempre excelente Leonardi en la escena del flashback justifica este cambio en el dibujo y hace que el salto no quede mal.

Por ponerle un pero, Dick / Nightwing es uno de los mejores héroes con una larga experiencia, pero aparece en este primer arco en varias ocasiones cometiendo errores y siendo superado, no digo más por los spoilers. Entiendo que sobre todo uno de esos momentos (que no puedo comentar por los spoiler) está concebido por necesidades dramáticas y para poner en marcha lo que nos cuentan a continuación, pero se me hace raro que siendo lo veterano que es, cometa errores de principiante de bulto que podrían haberle costado la vida.

En todo caso, es un pero pequeñito que no empeña un primer arco que he disfrutado de principio a fin. Comparto a continuación algunas páginas del número 79 para que lo flipéis:

Tom Taylor y Bruno Redondo han devuelto a Nightwing a la grandeza, y nos prometen una etapa que puede quedar para el recuerdo. ¡No os la podéis perder!!

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de DCsos: Planeta Muerto, de Tom Taylor y Trevor Hairsine (DC Comics – ECC Ediciones)

Tom Taylor continúa en racha en DCsos: Planeta Muerto, la tercera miniserie de la serie DCsos junto al dibujante Trevor Hairsine en la que un virus ha convertido la Tierra del universo DC en un apocalipsis zombie. Comparto mis impresiones de esta miniserie que ECC terminó de publicar recienemente.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

La corrupta Ecuación de la Antivida convirtió a miles de millones de personas en monstruos, incluyendo a los héroes más grandes de la Tierra, conduciendo al planeta a un inminente apocalipsis. Años más tarde, una llamada de socorro pone en alerta a Damian Wayne, Jon Kent y Cassie Sandsmark, que han asumido en el exilio planetario el legado de Batman, Superman y Wonder Woman, respectivamente. ¿Todavía hay vida en la Tierra? ¿Está preparada la nueva Liga de la Justicia para enfrentarse al horror? ¡Tom Taylor y Trevor Hairsine, los responsables de DCsos, vuelven a la carga!

DCSos fue uno de los éxitos de DC más inesperados del final de 2019 y primeros meses de 2020. A la estupenda miniserie inicial le siguió la también impactante DCSos: Inmortales, planteada a modo de spin-off con personajes secundarios que no tuvieron cabida en la miniserie inicial. Ahora en Planeta Muerto, la historia da un salto de 5 años en el que conoceremos cómo les ha ido a los héroes que sobrevivieron y qué motivo les hará tener que volver a la Tierra.

¡Qué bonito debe ser que una editorial como DC Comics te deje jugar con todos sus juguetes! Tom Taylor debe sentirse un auténtico privilegiado como escritor, y los lectores somos a su vez afortunados de poder disfrutar de comics de este tipo de comics fuera de la continuidad normal. En esta DCsos: Planeta Muerto, Taylor une las tramas de la primera miniserie de DCSos que finalizaba con los héroes más poderosos que habían sobrevivido abandonando el planeta con la población que pudieron salvar, y de DCsos: Inmortales, en la que conocíamos como seguían las cosas en la Tierra para los que se quedaron.

Taylor combina magistralmente dos líneas argumentales principales en este Planeta Muerto. Por un lado la búsqueda de una cura a la Ecuación de la Antivida, tarea para la que los jóvenes héroes que formarán la nueva Liga de la Justicia tendrán que viajar hasta Nueva Génesis y más allá, y por otro la preparación de los héroes místicos como John Constantine, la Cosa del Pantano o Zatanna, ante la inminente llegada de un demonio que quiere que la Tierra arda aprovechando el vacío de poder. Pero no es esta la única amenaza, ya que los peligros se acumulan y la supervivencia de lo que queda de la Tierra se complica a cada número que pasa.

Taylor combina la que es su seña de identidad narrativa como escritor de superhéroes, hacer que los personajes nos importen con apenas dos líneas de diálogo, con un extenso conocimiento del Universo DC para poder utilizar a una gran cantidad de personajes, tanto héroes como villanos, de forma coherente, ofreciendo un comic con una historia autocontenida super entretenida que es en si misma un autentico evento de DC con el destino de la Tierra en juego. Pero esto es DCsos, de forma que en cada número tenemos muertes dolorosas que nos impactan, así como momentazos y sorpresas que nos dejaban cada mes con ganas de más.

Destacaría también que a pesar de la situación en la que se encuentran los héroes, el comic tiene un tono de esperanza con unos jóvenes héroes como Jonathan Kent o Damian Wayne buscando hacer lo correcto incluso en las puertas del infierno. En este sentido, los diálogos de Damian con otros miembros de la bat-familia son buenísimos y consiguen dar en el clavo dejándome con una sonrisa en la cara mientras los leía. Lástima que no todos sobrevivan. Una de cal y otra de arena, en eso Taylor también se muestra como un experto narrador. Junto al optimismo juvenil, John Constantine aporta el pragmatismo de alguien que hará lo que hay que hacer para salvar la vida en la Tierra, y tiene también momentos muy chulos junto a la Cosa del Pantano. Pero incluso él, por muy cínico que sea, se comporta como un verdadero héroe en estas páginas, no hay ninguna duda de ello.

Otro elemento a destacar es que Taylor que podría haber optado por más de lo mismo, casquería y muertes de personajes icónicos, cosa que realmente es lo que hizo en su día Marvel con sus Marvel Zombies. Sin embargo ha dirigido este DCsos: Planeta Muerto hacia nuevos caminos que ¡acaban ofreciendo un final satisfactorio a la historia! Whoa! Esta es otra cualidad de Taylor que me gusta mucho, la forma en que va al grano y sabe que lo bueno, si breve, dos veces bueno. Dejando obviamente argumentos abiertos que pueden permitir continuar la historia en cualquier momento si él o DC lo desean, claro. El resultado global es una obra redonda que gustará a los fans del Universo DC y que creo que puede hacer un tomo muy chulo cuando DC recopile las tres miniseries en un único volumen, cosa que estoy seguro que no tardarán en hacer.

En el apartado artístico, al dibujante Trevor Hairsine le acompañan Gigi Baldassini y Stefano Gaudiano en las tintas y Rain Beredo en el color. No soy un gran fan de Hairsine y en algunos momentos, más a medida que avanza la serie, me da la sensación que algunas viñetas suyas se quedan como medio abocetadas. Sin embargo, consigue clavar la parte emocional que hace que los personajes te atrapen, y no se corta en unos momentos gores que son dolorosamente impactantes. Globalmente, me parece un equipo sólido aunque no super estrella, y que cumplen bien con la complejidad del encargo y a tener que dibujar a las decenas de personajes principales de DC. Dicho esto, me queda un pelín de regusto amargo pensando que al ser una miniserie fuera de continuidad, DC no ha apostado de verdad por esta serie en el apartado artístico. Si Hairsine está correcto, no quiero imaginarme estas páginas dibujadas por Ivan Reis o Mikel Janin, hubiera posido ser algo muy grande.

Además del dibujo de Hairsine, destacaría también las estupendas portadas de Dave Finch (algunas de las cuales han acompañado este artículo), que transmiten de maravilla el horror que nos vamos a encontrar en estas páginas. El caso es que no soy demasiado fan de Finch como dibujante, pero como portadista hay que reconocer que hace un buen trabajo.

DCsos Planeta Muerto ha sido un éxito total que consigue atrapar al lector de forma modélica. Tom Taylor tiene claro el tipo de entretenimiento que nos está ofreciente y qué lector va a leerle, y nos ofrece mucho más de los que esperábamos a priori. Ojalá más series de este tipo de Taylor, por favor.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

¿Leíste este comic, que te pareció? Espero tus comentarios. Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

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Crítica de Escuadrón Suicida 1-11 de Tom Taylor y Bruno Redondo (DC Comics – ECC Ediciones)

Esta semana se estrena por fin The Suicide Squadron del genial James Gunn. Es por ello el momento perfecto para recomendar el último gran comic de esta cabecera a cargo de los fan-favourite Tom Taylor y los artistas españoles Bruno Redondo y Daniel Sempere, que ECC Ediciones terminó de publicar en España hace unos pocos meses.

PUNTUACIÓN: 8/10

¡Nueva serie mensual! Los responsables de la etapa más celebrada de Injustice, el escritor Tom Taylor y el dibujante español Bruno Redondo, presentan la encarnación más salvaje de la Fuerza Especial X. El infierno se desata cuando Harley Quinn, Deadshot y el resto del Escuadrón descubren que han sido traicionados por el mismísimo gobierno estadounidense. ¿En quién pueden confiar ahora los villanos? Los líderes en la sombra y los protagonistas han cambiado, pero el objetivo sigue siendo el mismo: ¡sobrevivir!

Tom Taylor parece una mina de oro para DC Comics. A pesar de la decepción de Seven Secrets en Boom, sigo disfrutando de su DCSos y Nightwing, pero hoy quiero centrarme en su historia de 11 números para Escuadrón Suicida, un arco cerrado planteado desde el comienzo con un final claro que significó la plataforma de lanzamiento de una nueva generación de héroes: Osita, Guiño, Aerie y Jog como principales y Tilacina, Gatita Caos y Mortífero Seis como personajes secundarios del grupo.

Junto a Taylor tenemos en el dibujo al dibujante español Bruno Redondo, que dibuja a lápiz y tinta. El artista nacido en Alcázar de San Juan y afincado en Barcelona, que empezó a colaborar con Taylor en Injustice, ha pegado un salto de calidad bestial en los últimos años, algo que se hace palpable en estas páginas y en su actual encargo Nightwing. Su estilo se caracteriza por un lápiz fino centrado en la narrativa y en la caracterización, consiguiendo que la acción se vea de la forma más dinámica posible y que le cojas cariño a los personajes.

Redondo dibuja ocho de los once números, y en este caso tenemos mucha suerte, o los editores de DC acertaron de pleno, porque los tres fill-ins están dibujados por el barcelonés Daniel Sempere, otro excelente dibujante que consigue que no notemos la ausencia gracias a su estupenda narrativa. Con Sempere tenemos a Juan Albarrán en las tintas, y Adriano Lucas en el color de toda la serie, lo que también ayuda a dar una mayor uniformidad al conjunto

Estos once números son una montaña rusa estupenda en la que nunca sabes lo que va a suceder a continuación. Frente al nuevo grupo de personajes, Harley Quinn y Deadshot son los principales personajes que se mantienen de anteriores alineaciones del Escuadrón Suicida. Una cosa muy chula que queda establecida desde el primer número es que excepto quizá Harley Quinn, cualquiera del resto puede morir en cualquier momento. Que la esperanza de vida en esta actividad no es muy grande queda claro en todos los números.

Taylor consigue que pasen muchas cosas en cada grapa con una o dos sorpresas y/o puntazos por número, siendo lo contrario al decompressing storytelling (¿he oído Bendis?). Y es muy listo, porque dentro que este en un comic centrado en la aventura y la acción, consigue añadir las gotas justas de caracterización en los personajes para que cuando llegue el golpe, la muerte te impacte porque has llegado a cogerle cariño. Taylor se confirma en cada encargo en un maestro en lo relativo a la narrativa periódica que ofrecen los comics.

Otro elemento a favor es que puedes empezar a leer este comic de cero sin necesidad de tener bagaje previo con esta cabecera de Escuadrón Suicida, o con los personajes individuales, ya que Taylor ofrece la información justa para engancharte sin problemas. De hecho, la caracterización de Osita, Guiño y Aerie me parece modélica, dejándonos con ganas de leer más de estas heroinas de nueva creación.

En lo relativo a la amenaza, Taylor plantea su historia como una crítica hacia la explotación que los Estados Unidos, y en concreto el conglomerado industrial-militar, plantea hacia países del tercer mundo con recursos naturales a los que buscan esquilmar a cualquier precio, poniendo y quitando gobiernos para controlarles. Este es un tema recurrente desde los años 70 en todos los medios, y creo que Taylor equilibra bien la aventura pura con la denuncia, quedando un comic super entretenido de leer que deja al lector con una satisfacción total.

Por mencionar un pero hacia Taylor, como digo pasan muchas cosas en estos 11 números y hay un montón de giros en la narración, pero quizá algunas de las sorpresas, principalmente todo lo relacionado a la identidad del villano en la sombra, son un tanto gratuitas y tramposas. De igual modo, la forma en que resuelve el último cliffhanger del final del número 10 es otra trampa de guión de libro, que se perdona por lo entretenido que es todo, pero que no deja de estar ahí, a la vista de todos.

Por otro lado, dentro que este Escuadrón Suicida me ha gustado mucho y que dentro de la propia naturaleza del comic está que mueran la mayoría de personajes, se me plantea la duda con una muerte de un personaje principal de la serie. Si alguien importante muere, el impacto es mayor, eso está claro. Pero ¿realmente era necesario que muriera? Diría que Taylor sabía de inicio que ese personaje tenía que morir al final, contando con el beneplácito editorial, y por eso hay un número casi entero dedicado a él y a su familia previamente con el objetivo de amplificar la pérdida. En todo caso, dentro que está más que justificado, me deja cierta sensación de que no era realmente necesaria y se planteó para transmitir que el comic era “importante” y su compra imprescindible.

Esto último no es una crítica real, más bien la confirmación que me da pena que ESE personaje haya muerto, a priori sin posibilidad de resurrección, al tratarse de un humano normal y corriente. Descanse en paz.

Comparto las primeras páginas del comic:

Escuadrón Suicida de Tom Taylor y Bruno Redondo es la enésima confirmación que no hay malos personajes sino malos autores que no saben sacarles partido. Y Taylor, Redondo y Sempere son muy buenos.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Seven Secrets Vol. 1 de Tom Taylor, Daniele Di Nicuolo y Walter Baiamonte (Boom Studios)

Cuando un escritor está on-fire, hay que subirse al tren porque todo lo que publica es oro puro. Esta ley del comic es totalmente aplicable a Tom Taylor y su nuevo comic Seven Secrets, cuyo primer volumen ha sido publicado recientemente por Boom Studios, con dibujo de Daniele Di Nicuolo y color de Walter Baiamonte. Comparto mis impresiones de este tomo inaugural.

PUNTUACIÓN: 6,5/10

SIETE SECRETOS CAMBIARÁN EL MUNDO.

Durante siglos, la Orden ha confiado en Guardianes y Poseedores para proteger los Secretos en siete maletines contra todo daño, pero cuando su fortaleza es atacada y los secretos se ponen en peligro, toda la Orden debe enfrentar su mayor temor: un enemigo que sabe demasiado y está dispuesto a matar para conseguir lo que quiere. Ahora, el miembro más nuevo de la Orden, Caspar, debe descubrir la verdad de los Secretos antes de que lo haga el enemigo, o arriesgarse a perderlo todo.

El autor bestseller del New York Times Tom Taylor (DCeased) y el artista favorito de los fans Daniele Di Nicuolo (Mighty Morphin Power Rangers) presentan una nueva serie sobre siete secretos poderosos, palabras, maravillas, armas y cosas peores, con el poder de cambiar el mundo.

Este volumen recopila los números 1-6 de la edición USA.

Las artes marciales vuelven a estar de moda. Esto es algo que me parece super curioso, la verdad. Y aunque cuentan con premisas totalmente diferente, hay un momento mientras leía este comic que no pude más que acordarme del excelente Fire Power de Robert Kirkman, Chris Samnee y Matt Wilson. Volveré a la comparación más adelante, pero no cabe duda que aparte de excelentes series de televisión como Warrior en HBO o escenas puntuales en Érase una vez en Hollywood que han mantenido viva la llama de las artes marciales, fue el anuncio de Marvel de una película de Shang-Chi lo que creo que consiguió asentar esta moda en la que nos encontramos dentro del ámbito mainstream. No es extraño que este verano también se estrene una película protagonizada por Snake Eyes, el G.I. Joe más cool de toda la vida.

Tom Taylor se ha confirmado en los últimos tiempos como un seguro de vida. Lobezna, Dcsos, Hellblazer, su serie más reciente de Nightwing o Escuadrón Suicida (que reseñaré en breve), todos sus comics me parecen una chulada que tienen clarísimo su objetivo de entretenimiento pero que consigue clavar a los personajes casi con una línea de diálogo. Cuando descubrí que tenía un nuevo comic independiente en Boom, tenía claro que lo quería tener, porque hay que “aprovecharse” de los escritores mientras están on-fire y en el momento de máxima creatividad.

Esta premisas de siete secretos, organizaciones secretas y conspiraciones que llevan sucediendo desde hace siglos me parece una premisa quizá no excesivamente original, pero que puede dar mucho juego, la verdad. Aparte del “high-concept”, Taylor marca en este comic las que son sus señas de identidad con una historia planteada desde la acción pero en la que consigue que empaticemos con el protagonista Caspar incluso antes de llegar a aparecer en el comic. La forma en que Taylor consigue que conectemos con él de forma inmediata, además de su complejo árbol genealógico, me parece la principal virtud de este primer volumen y la columna vertebral que va a hacer que nos enganchemos al comic.

Y junto a Caspar, que hayan siete secretos guardados por siete parejas de protectores, llamados a su vez Guardian y Poseedor por la función que realizan cada uno de ellos, puede permitir a Taylor alargar la historia de forma orgánica todo lo que le interese a poco que quiera mostrarnos el origen de estos Guardianes y el misterio del secreto que guardan. Aparte por supuesto de las historias de la Orden y sus enemigos.

Comparaba antes a Sietes secretos con Fire Power. Esto me vino a la mente justo en la página que acabo de compartir en la que Caspar empieza a entrenarse en la escuela secreta de la Orden. Y aunque está claro que son historias totalmente diferentes que llevan a sus personajes por sus propios caminos, de alguna manera las comparaciones son inevitables al tratarse de comics de acción centrados en el entretenimiento con personajes con habilidades marciales en los que organizaciones secretas se enfrentan en la sombra.

Y lamentablemente, en la comparación, Seven Secrets sale perdiendo en casi todo, siendo el elemento más flagrante es el apartado artístico. No me han gustado ni el dibujo de Daniele Di Nicuolo ni los colores de Walter Baiamonte. Y vaya por delante que casi todo el mundo sale perdiendo en la comparación con Chris Samnee, pero el estilo de Di Nicuolo sencillamente no está a la altura de la exigencia, en mi opinión. Sus páginas tienen una influencia clarísima del manga en la narrativa y las expresiones de los personajes, con un tono cartoon que no acaba de funcionarme casi en ningún momento que hace que el 99% de las caras del comic sean siempre la misma sin mostrar una correcta dramatización de las situaciones. El comic queda con una sensación de mezcla de manga y comic infantil / “all-ages” que no acaba de cuadran con la violencia que algunas escenas nos están contando.

Di Nicuolo intenta jugar en varios momentos con la estructura de página creando una narración en apaisado juntando las dos páginas, pero realmente falla a la hora de dotarlas de un mayor dinamismo respecto a una página normal, de forma que momentos pensados para generar un WHOAH!!! se quedan en escenas correctas sin más. Además, utiliza en exceso el uso de primeros planos de caras en mi opinión no con motivos dramáticos, ya digo que sus expresiones son el 95% de las veces las mismas, sino en mi opinión para intentar disimular de alguna manera su evidente falta de fondos y sus escenas sin chispa.

Con el elemento añadido que diría que el primer número está mucho mejor dibujado en todos los sentidos que el resto de números de este tomo, como si hubiera tenido más tiempo en el arranque de la serie pero luego los plazos de entrega le hubieran pillado, obligando casi a entregar lo que fuera con tan de llegar a imprenta.

El color en los comics debe ayudar a contar la historia, no sólo haciendo que luzca más brillante y/o emocionante, sino ayudando a transmitir estados de ánimo según cada momento concreto. En este sentido, valoro a Walter Baiamonte como meramente funcional, con unos colores que ahí están pero no colaboran a la hora de contar la historia ni ayudan a disimular los defectos del apresurado lápiz de Di Nicuolo o su falta de fondos. Hay veces que un color alucinante salva un dibujo montonero, por ejemplo en Wasted Space con un estupendo Jason Wordie, no es el caso de este Seven Secrets.

Y tengo claro que excepto honrosas excepciones, Dan Mora en Klaus, por ejemplo, cuando compro un comic de Boom se que el arte va a ser inferior a la media de un comic Marvel o DC, y lo asumo porque prefiero leer cosas nuevas y diferentes y no quedarme con la misma hamburguesa con queso de siempre (que por otro lado me encanta). Pero la realidad es que el apartado artístico de este comic me ha decepcionado mucho. Y si un comic es 50% historia y 50% arte, o incluso más, no puede puntuar bien un comic con un dibujo que no me gustó.

Por no acertar, Taylor no acierta con el cliffhanger de final del volumen, que es el menos potente de los seis comics que se recopilan en este tomo, algo en lo que Kirkman jamás hubiera fallado, de forma que han cortado aquí como hubieran podido cortar en el comic previo o el siguiente, y me ha parecido un detalle un poco chof.

Y no me entendáis mal, no me ha gustado el dibujo pero creo sinceramente que la historia tiene potencial y como me ha gustado y me ha dejado con ganas de saber como continúa la historia, no tengo duda que compraré el segundo volumen seguro.

Comparto las primeras páginas de este primer volumen, que como digo son algunas de las mejores que vamos a encontrar:

¡Qué pena no haber conectado nada con el dibujo de Daniele Di Nicuolo! Porque tengo claro que la historia de Tom Taylor va a darnos un montón de sorpresas y mucho entretenimiento. En todo caso, me quedo con ganas de saber cómo continúa la historia, ya os comentaré cuando salga el segundo tomo a final de año.

PUNTUACIÓN: 6,5/10

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Crítica de Nightwing 78 de Tom Taylor y Bruno Redondo (DC Comics)

Esta semana ha dado comienzo la nueva etapa de Nightwing en DC Comics, con unos Tom Taylor y Bruno Redondo empeñados en devolvernos a los días de gloría del personaje. Por lo visto en este primer número, no podían empezar con mejor pie.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Nightwing está de regreso, ¡y su impulso para mantener a Blüdhaven a salvo nunca ha sido tan fuerte! Pero su ciudad adoptiva ha elegido un nuevo alcalde con el apellido Zucco. Cuando Nightwing solicita la ayuda de Batgirl para investigar al político que lleva el mismo nombre que el hombre que asesinó a sus padres, descubre detalles que sorprenderán y cambiarán fundamentalmente al héroe. El exitoso equipo del New York Times formado por el escritor Tom Taylor (DCeased, Injustice) y el artista Bruno Redondo (Injustice, Suicide Squad) están a punto de llevar a Nightwing a la siguiente etapa de su evolución como héroe.

Dick Grayson es de largo mi personaje favorito de DC Comics. No Batman, ni Superman. El chaval que a pesar de sufrir un trauma similar al de Bruce Wayne, no dejó que la oscuridad se adueñara de su alma y consiguió forjarse su propio camino primero como Robin, después como Nightwing, líder de los míticos New Teen Titans de Marv Wolman y George Pérez, mi comic favorito junto a la Patrulla X de Chris Claremont, John Byrne, Paul Smith, John Romita Jr., Marc Silvestri, Jim Lee y tantos otros artistas.

Desde las primeras aventuras de Nightwing en solitario, y sobre todo a partir de la serie de Chuck Dixon y Scott McDaniel, sus comics siempre han tenido grandes dosis de aventuras y despliegues acrobáticos, con un toque de positivismo sin importar lo difíciles que sean las apuestas a las que se enfrenta. Comprobar que Tom Taylor y Bruno Redondo nos consiguen devolver ese feel-good ya desde el primer número de su etapa con el personaje me llena de alegría.

Reconozco que esto no es noticia en lo relativo a Tom Taylor, ya que su capacidad de condensar la esencia, lo mejor de cada personaje, con apenas dos líneas de diálogo es algo que ya hemos disfrutado en todos sus comics previos. Con Taylor, Dick vuelve a ser el boy-scout de claros valores morales que sabe que el cómo se vence es tan importante como la victoria en si, y el comic es ante todo una historia planteada para recordarnos que lo importante de Dick nunca fueron sus habilidades gimnásticas, sino su gran corazón. De hecho, unas páginas de este comic con una aparición sorpresa me han llenado los ojos de lágrimas de emoción, algo que realmente no esperaba en absoluto. ¡Qué bueno es Tom Taylor!!

Entrando en el apartado artístico, los comics de Nightwing siempre fueron algunos de los mejor dibujados de la editorial, y me alegra comprobar que Bruno Redondo, con color de Adriano Lucas, aunque tiene un estilo muy diferente al de por ejemplo Scott McDaniel, consiguen estar a la altura del desafío. Sus lápices muestran una narrativa limpia y clara en la que siempre está claro lo que pasa, y los colores de Adriano Lucas tienen el punto de luz que diferencia Blüdhaven de la clásica Gotham, aunque sea también una ciudad peligrosa que le va a poner las cosas difíciles a Dick. Gracias a Redondo, los personajes transmiten personalidad y todo el corazón del mundo, que es básico para que el comic triunfe como lo hace. El retorno de un clásico villano de la etapa de Dixon y McDaniel, así como una sorpresa sacada del pasado, prometen que las cosas se van a poner super interesantes en los próximos meses.

Otro tema importante de este número es que es extremadamente “reader-friendly”. Si, yo soy veterano y he disfrutado muchísimo el comic, pero alguien que nunca ha leído nada puede coger este comic y conocer en 20 páginas quién es Dick, qué le motiva, su gran corazón, al menos uno de los principales secundarios de la serie y los desafíos a los que se van a enfrentar. Como número de arranque de una etapa, no se le puede pedir más.

Comparto varias páginas del comic:

Por lo visto en este primer número, las cosas pintan muy, muy bien para los aficionados a Nightwing, Taylor y Redondo nos van a hacer disfrutar como hacía tiempo no lo hacíamos con el personaje. Un comic de aventuras super recomendable con un gran corazón. No os lo podéis perder.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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