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Crítica de Monkey Man de Dev Patel

Fui con ganas de pasar un buen rato con el debut en la dirección del actor Dev Patel. Y quizá por eso el chasco que me he llevado con Monkey Man haya sido tan grande.

PUNTUACIÓN: 4:10

Kid es un delincuente que acaba de salir de prisión y vive en la India, intentando adaptarse a un mundo marcado por la avaricia y carente de valores espirituales. Allí luchará por buscar venganza por la muerte de su madre y defender a las clases más desfavorecidas. (FILMAFFINITY)

Dev Patel (Harrow, Londres, 1990) es un actor y ahora director británico. Además de destacar el hecho que Patel nació en Inglaterra, sus padres son hindúes gujarati pero ambos nacieron en Nairobi (Kenia), donde existía una importante comunidad. Patel comenzó su carrera en la serie juvenil Skins (2007). Su consagración llegó con el papel protagonista en Slumdog Millionaire (Danny Boyle, 2008), por el que Patel fue nominado al premio BAFTA al mejor actor protagonista. La carrera de Patel se amplió con papeles protagonistas en las comedias-dramas El mejor hotel exótico Marigold (2011) y El segundo hotel exótico Marigold (2015), el thriller de ciencia ficción Chappie (2015) y un papel secundario en la serie de HBO The Newsroom (2012-2014). Por su interpretación en el drama Lion (2016), Patel ganó el premio BAFTA al mejor actor de reparto y fue nominado al Oscar al mejor actor de reparto. Posteriormente protagonizó las películas independientes Hotel Mumbai (2018), The Personal History of David Copperfield (2019) y The Green Knight (2021). Monkey Man supone su debut en la dirección.

Además de dirigirla, Monkey Man es una idea de Patel que fue desarrollada en guión por Paul Angunawela, John Collee y el propio Patel. La película de 121 minutos de duración cuenta con fotografía de Sharone Meir, montaje de Dávid Jancsó y Tim Murrell, y música de Jed Kurzel. Me resulta curioso comprobar que la película no se rodó en India, sino en una pequeña isla de Batam, Indonesia. Además, Monkey Man cobró cierta relevancia al comprar Netflix los derechos de emisión, que fueron recomprados por Jordan Peele al no ver el canal de streaming potencial en la película, que tuvo un presupuesto de 10 millones de dólares.

Dev Patel interpreta a Kid / Bobby / Monkey Man (con Jatin Malik como él de niño). Sharlto Copley es Tigre, la única cara reconocible además de la de Patel. El resto del reparto lo forman Pitobash como Alfonso, Vipin Sharma como Alfa, Sikandar Kher como Rana Singh, Sobhita Dhulipala como Sita, Ashwini Kalsekar como Queenie Kapoor, Adithi Kalkunte como Neela, Makarand Deshpande como Baba Shakti y Zakir Hussain como el maestro.

Queriendo buscar cosas positivas que decir de Monkey Man, hay que reconocerle a Dev Patel que lo ha dado todo durante el rodaje de la película. Por lo que se ha comentado, Patel se rompió una mano al comenzar la grabación y sufrió varias heridas durante las diferentes coreografías de acción. Y aunque la ejecución haya fallado, a priori la intención de crear una historia de venganza que conectara con la cultura hindú y los problemas sociales que sufre el país podría habernos dado una película muy chula. Lamentablemente, esto es todo lo positivo que puedo decir de Monkey Man.

Monkey Man es uno de los mayores fracasos creativos que recuerdo en lo referido a cine de acción. Desde Los Mercen4rios no he sufrido una decepción igual en una sala de cine, y al menos en ese caso fui mentalizado que lo que me esperaba no sería demasiado bueno. (Fue peor). Y es que quitando la intención, en la ejecución creo que Patel ha fallado a todos los niveles con una película en la que no me ha gustado casi ninguna de las decisiones creativas que ha tomado.

Empezando por la fallida decisión que toma para rodar las escenas de acción. Patel emplea una «shaky-camera» situada el 99% del tiempo en medio de la acción, literalmente. De forma que no acaba de verse bien lo que está pasando prácticamente nunca. Creo haber leído que ha rodado algunas cosas con un iPhone e incluso con GoPros, y más allá de la posible novedad técnica, la triste realidad es que el resultado final no funciona. Resulta curioso que justo la mejor escena de acción de la película sea la de la cocina del restaurante, justo porque la cámara parece dar dos pasos atrás y permite que los espectadores entendamos lo que está pasando. Si unimos esta cámara temblorosa en medio de la acción a un montaje demencial con miles de cortes, tenemos un ejemplo casi para una tesis doctoral de cómo NO rodar escenas de acción y, yendo más allá, qué NO hacer a la hora de montar una película que se va a estrenar en salas comerciales.

Por supuesto, que una película de acción falle en la representación de la acción es un problema importante. Vital. Pero Patel falla en todo lo demás, empezando por la historia. Monkey Man tiene una duración de dos horas que resulta ridículamente larga, y el guion provoca que la película se me hiciera super larga y aburrida. En lugar de mostrar la muerte de la madre desde el principio que es lo que provoca la historia de venganza, Patel plantea una idea ridícula que es plantear esta muerte como si fuera un misterio que hay que desentrañar, creando una narrativa fragmentada que no nos muestra el suceso en sí hasta bien pasada la primera hora y pico de película. Lo cual es ridículo, porque ya sabemos lo fundamental, la madre murió asesinada y el jefe de policía corrupto lo hizo y merece la muerte. Tener que llegar hasta tan lejos en la historia para ver cómo lo hizo convirtió este camino en momento insufribles y repetitivos, provocando el aburrimiento más absoluto. Apoyado, de nuevo, con un montaje demencial que igual alguien pensó equivocadamente que daba una estética o un ritmo rompedores. NO lo hace, todo mal.

Esto me recuerda algo que ya he sentido en otras películas o comics, y es que a priori está bien pensar hacer cosas no habituales para no caer en el tópico, pero que sea «diferente» no lo hace automáticamente mejor. Dependerá de la ejecución. Y esto es lo que le pasa a Patel. No quiere mostrar la muerte de la madre al comienzo porque es un cliché del género de acción, pero lo que hace alarga una película que no tendría que hacer superado los 100 minutos, perjudicando el ritmo y el disfrute. En este sentido, más allá de la frase publicitaria calificando Monkey Man como un «John Wick con ADN hindú», también Patel comenta que ha intentado conscientemente no copiar a las películas de John Wick, planteando cosas diferentes. Y dentro que está bien no copiar a otras películas recientes, lo que queda claro es que el resultado final palidece totalmente en la comparación.

Volviendo a la historia, hay un elemento de crítica hacia el poder político y religioso en la India que aplasta a los pobres y los masacra por intereses económicos. Pero esta parte que he leído en Filmaffinity que es de las cosas más celebradas de la película en realidad es uno de los tópicos más típicos del cine de acción, que es hacer que los pobres tengan que levantarse ante el poderoso. En todo caso, esto en si mismo no es un problema, claro. Pero el caso es que Patel plantea una idea super cuestionable, ya que hace que el protagonista falle un primer ataque porque se supone que lo hizo con motivos egoístas. Sin embargo, tras ser rescatado al borde de la muerte por el clérigo de la casta inferior, dan a entender que si lucha por el pueblo podrá vencer a los enemigos, cosa que acaba sucediendo (obviamente). Sin embargo, él no está luchando por el pueblo, sino que sigue queriendo vengarse de los que mataron a su madre. Nada de lo que hace Monkey Man va a redundar en una mejora de la vida de los pobres, y lo normal es que al día siguiente sean machacados igual que siempre. Lo único, eso si, es que las personas malas han muerto, pero el status-quo se mantiene igual, viendo que el títere político de estos malvados ha ganado las elecciones. Por lo que esta idea de «héroe de los pobres» en realidad no es lo que la película muestra, aunque este grupo acuda a ayudarle en el climax de la película, con lo que se pone de relevancia otra vez la diferencia entre la posible intención y el resultado final.

Luego además, la película tiene chorradas a mansalva, como que Monkey Man se gane la vida en peleas amañadas y cuando apueste a su favor nadie vea nada raro. O el absurdo interés de hacer que empaticemos con el traficante y delincuente al que Monkey Man engaña para entrar en el círculo de los poderosos. Porque aunque tuvo una vida dura, como todo el mundo por otra parte, es escoria como todos los demás criminales. Es curioso que centro que todos los personajes son unidimensionales sin matices, este criminal es lo más parecido a personaje con evolución a lo largo de la película. Lo cual es otra muestra de lo mucho que falla el guion. Porque Monkey Man es igual de unidimensional que los demás, dentro que su objetivo en la vida es obtener la venganza y ya luego lo demás le da igual.

Aunque hay algún plano interesante aquí y allá y alguna muerte imaginativa, he visto mucha pretenciosidad en Dev Patel en ¡una película de venganza! Por ejemplo, con los aburridísimos y repetitivos planos de la madre y Monkey Man de niño andando por la jungla viendo sus pies, como si estuviera copiando a Terrence Malik en una situación que no pega. En otra escena ante unas muertes super explícitas y violentas de Monkey Man, Patel coloca una canción pop ¿noventera? que no pega nada con el tono hiper violento de la película, como si buscara hacer más digeribles las muertes que causa, lo cual para mi es otra decisión fallida por parte de Patel. Y como véis, van unas cuantas.

Aunque no quiero alargarme, dado que queda claro que no me ha gustado la película, sólo diré que hay que ser muy mal director, o en realidad no entender los esquemas del cine de acción, para hacer una escena de entrenamiento que en lugar de dar subidón al espectador resulte soporífera. Es que es de primero de cine de acción / artes marciales, es lo mínimo que se debería exigir a un director novel. Y en esto Patel fracasa como en todo lo anterior. Y no, que Monkey Man entrene mientras el clérigo de la casta inferior toca dos tambores tradicionales, resaltando el elemento étnico, no es suficiente para hacer que esta escena mola. Cosa que no lo hace. Por cierto, para plantear una película huyendo de tópicos, Patel plantea una escena con una persecución en un carricoche que más típica no puede ser, y con una ejecución igual de mala que todo lo demás.

Esta reseña me ha quedado muy negativa, pero os podéis creer que fui al cine seguro que la película me iba a gustar. Evito ir al cine a ver una película sabiendo que no me va a gustar, para eso me la ahorro y no me gasto mi dinero. Y problema solucionado. Por eso me sabe tan mal que Monkey Man no me haya gustado nada.

Por supuesto, Patel tiene todo el derecho a tomar todas las decisiones creativas que estime oportuno, pero de igual manera yo tengo la suficiente libertad para poder decir si creo que dichas decisiones fueron acertadas o erróneas. Y hay más de los segundo que de lo primero. Por todos estos motivos, en este caso NO os recomiendo que vayáis a verla en el cine.

Comparto el trailer de la película:

La decepción que me he llevado con Monkey Man no tiene nombre, ¡qué mal me sabe!! Lamentablemente, en este caso no os la puedo recomendar.

PUNTUACIÓN: 4/10

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Crítica de La primera profecía de Arkasha Stevenson

Mi hermano Fernando me persuadió para que fuéramos a ver La primera profecía, opera prima de la directora Arkasha Stevenson que hace de precuela del clásico de terror de Richard Donner. Y me alegra decir que me ha gustado mucho.

PUNTUACIÓN: 8/10

Cuando una joven estadounidense es enviada a Roma para iniciar una vida de servicio a la Iglesia, se topa con una oscuridad que pone en cuestión su propia fe y descubre una conspiración aterradora que espera provocar el nacimiento de la encarnación del mal. Precuela de ‘La profecía’ (1976). (FILMAFFINITY)

Arkasha Stevenson es una cineasta y ex periodista estadounidense. Ha dirigido episodios de Legion y Briarpatch, así como la tercera temporada de Channel Zero. La primera profecía supone una brillante opera prime de una directora a la que habrá que seguir con interés.

El guión ha sido escrito por Tim Smith, Keith Thomas y Arkasha Stevenson, a partir de una historia de Ben Jacoby basada en los personajes creados por David Seltzer para el clásico La Profecía (Richard Donner, 1976). La película de 119 minutos de duración ha contado con un importante presupuesto de 30 millones de dólares, altísimo dentro del género de terror. Rodada el localizaciones de Roma, tiene fotografía de Aaron Morton, montaje de Bob Murawski y Amy E. Duddleston y música de Mark Korven.

La protagonista Nell Tiger Free (Londres, 1999) ha sido para mi el gran descubrimiento de esta película además de su directora. Pero en realidad ya la conocía, dado que ha Nell ha aparecido en series como Servant (Apple TV) y Too Old to Die Young (Prime Video). También interpretó a Myrcella Baratheon en las temporadas 5 y 6 de Juego de tronos (HBO), aunque este es su primer gran papel para el cine. La actriz británica interpreta a como Margaret Daino, una estadounidense enviada a Roma para trabajar en un orfanato antes de tomar el velo y convertirse en monja.

El resto de actores principales de la película son Sônia Braga como Sor Silvia, la abadesa del orfanato Vizzardeli de Roma donde trabajará Margaret, Ralph Ineson como el Padre Brennan, Bill Nighy como el Cardenal Lawrence, un alto cargo de la iglesia católica, Tawfeek Barhom como el padre Gabriel, miembro del clero católico que trabaja en el orfanato y María Caballero como Luz Valez, compañera de piso de Margaret en Vizzardeli. Nicole Sorace como Carlita Scianna, una niña mayor de Vizzardeli, Ishtar Currie Wilson como la hermana Anjelica, una monja perturbada en Vizzardeli, Andrea Arcangeli como Paolo, un hombre que se encuentra con Margaret y Charles Dance como el padre Harris completarían el reparto.

La primera profecía me ha encantado. Y tengo que reconocer que a priori no era una película que me apeteciera ver. Por supuesto he visto La profecía de Richard Donner, pero pueden haber pasado fácil más de 25 años desde la última vez que la vi. Y en general la moda actual de explotar IPs conocidas, como se dice ahora, en muchos casos no me llama especialmente la atención. Sin embargo, como decía al principio, me alegro que mi hermano me convenciera para ir a verla, porque me ha parecido un peliculón. Por lo que acabo de comentar, aunque conozco el argumento de La profecía y que generó varias secuelas protagonizadas por Sam Neill, en realidad no tenía en mi mente esta película ni había pensado en ella dado que como os digo no pensaba verla y lo de ir al cine fue casi pensado y hecho. Y la verdad es que lo he agradecido un montón durante el visionado.

Entrando ya en materia, me parece una bendita maravilla lo que acaba de hacer la directora Arkasha Stevenson en su primera película. La primera profecía es una película modélica que todo lo hace bien. Que tiene claras las influencias pero sabe crear su propia historia y su propia mitología. Que sabe que es una película de terror pero no se averguüenza de ello y saca todo el partido a las posibilidades expresivas que se le proporcionan. El guion me parece muy acertado, sobre todo por la forma de plantear el principio de la película, que recuerda poderosamente a La profecía original, pero luego lleva la película por otros derroteros. Hay que decir que aunque plantea una sorpresa que sea el giro del tercer acto, en realidad este giro es algo que es evidente y se ve venir. Pero esto no creo que sea un problema del guion sino que los espectadores hemos visto ya mucho cine y llegamos muy guerreados. Dicho esto, si hubieron varios elementos de la historia que me sorprendieron, entre otros el propio final.

La puesta en escena con localizaciones en Roma ayuda a crear la atmósfera que se espera en una historia de terror satánico. Stevenson plantea una película con el ritmo perfecto que hace que estés super intrigado de principio a fin. Además de una fotografía perfecta y un montaje que resalta la naturaleza satánica de la historia, con numerosos momentazos, quiero destacar el montaje de sonido que incorpora elementos espeluznantes super chulos. Y aunque no es una película de sustos fáciles y jump-scares, hay varios momentos que casi consiguieron que apartara la cabeza porque me resultaron super perturbadores, sobre todo referidas a las visiones de Margaret y las escenas de partos. Y además, la película añade el mítico «Ave Satani» de Jerry Goldsmith, el tema principal de la película clásica, lo cual fue también un puntazo.

Como comentaba, la interpretación de Nell Tiger Free me ha encantado no, lo siguiente. Su creación de Margaret es tan alucinante que creo que puede ser una de las grandes interpretaciones del año y que debería recibir como mínimo una nominación a los Oscars. Y sin embargo, tengo claro que al ser una película de terror clásico, nada de un «elevated horror» o castañas similares de directores gafapastas acomplejados, su trabajo será ninguneado por el stablishment cinematográfico como tantas veces ha sucedido en el pasado. Margaret tiene unos matices bestiales, y en los momentos de sus visiones construye momentos potentísimos. Vimos la película en versión original, y los matices en su voz ayudaron a meterme aún más en la película.

El resto del casting cumple muy bien con lo que la historia requiere de ellos, destacando los veteranos Sônia Braga, Ralph Ineson y Bill Nighy, pero también la joven Nicole Sorace que interpreta a Carlita Scianna, una huérfana adolescente que sufre castigos continuados por parte de las monjas y que a Margaret le recuerda su propia infancia en otro orfanato en este caso en Estados Unidos. En realidad nadie diría que está super bien, pero que ayudad con su buen hacer a que la película sea tan satisfactoria.

Por cierto, me ha encantado que en el final se muestra una foto de archivo de Gregory Peck, lo que reafirma que esta película se plantea como precuela del clásico del cine de terror, y no como un reboot del concepto que lleve a los productores a plantear una nueva franquicia cinematográfica. Cosa que igual pasa, que tampoco se puede poner la mano en el fuego por nadie y menos por un estudio de Hollywood. Pero en realidad sí que me gustaría me cuanta más gente posible se animara a ver esta película porque de verdad que lo merece.

La primera profecía me ha parecido un peliculón. No pensaba verla y me ha dejado super satisfecho. No le pido más a una película de terror, te la recomiendo sin duda.

Comparto el trailer de la película:

La primera profecía es una película modélica que todo lo hace bien y destaca por su alucinante protagonista. Super recomendable.

PUNTUACIÓN: 8 /10

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Crítica de Godzilla y Kong: El nuevo imperio de Adam Wingard

Tras el éxito de Godzilla vs Kong (2021), la productora Legendary ha vuelto a contar con el director Adam Wingard para realizar Godzilla y Kong: El nuevo imperio, la siguiente película del monsterverso.

PUNTUACIÓN: 8/10

Una aventura cinematográfica completamente nueva, que enfrentará al todopoderoso Kong y al temible Godzilla contra una colosal amenaza desconocida escondida dentro de nuestro mundo. La nueva y épica película profundizará en las historias de estos titanes, sus orígenes y los misterios de Isla Calavera y más allá, mientras descubre la batalla mítica que ayudó a forjar a estos seres extraordinarios y los unió a la humanidad para siempre.

Adam Windard es un director, productor, guionista, editor, director de fotografía, actor y compositor en numerosas películas estadounidenses. Dentro del género de terror y acción ha dirigido las películas You’re Next (2011), The Guest (2014) y Blair Witch (2016). Dentro de producciones de mayor presupuesto tenemos Death Note para Netflix (2017) y Godzilla vs. Kong (2021).

La película de 115 minutos de duración cuenta con un guion de Terry Rossio, Simon Barrett y Jeremy Slater, basado en una historia de Rossio, Barrett y Adam Wingard. El presupuesto ronda los 135 millones de dólares, y en ella tenemos la fotografía de Ben Seresin, el montaje de Josh Schaeffer y la música de Tom Holkenborg y Antonio Di Iorio.

Rebecca Hall como la Dra. Ilene Andrews, Brian Tyree Henry como Bernie Hayes y Kaylee Hottle como Jia repiten sus papeles de la película anterior. Los nuevos actores de esta secuela son Dan Stevens como Trapper, Alex Ferns, Fala Chen y Rachel House.

Godzilla y Kong: El nuevo imperio es un disfrute absoluto de película. Si eres fan del monsterverso seguro la vas a disfrutar un montón. Y lo primero que tengo que decir de la película es que me ha flipado poder llegar a ver la película sin que me spoileran las sorpresas super tremendas que tiene la película en su tercio final. Al igual que en la primera Godzilla vs Kong , hay un elemento clave de la historia que Legendary ha conseguido ocultar durante la promoción de la película, y llegar a disfrutar de estas sorpresas ha sido una pasada.

Dado que soy #TeamKong (mi hijo es super #TeamGodzilla) me ha alegrado ver que Kong y su búsqueda por la Tierra Hueca de más seres como él ocupa la parte principal de la trama de la película. Esto no quiere decir que Godzilla no aparezca, antes del climax final tiene un par de combates contra Titanes que están chulos, pero la realidad es que el gorila gigante tiene preferencia en la película, como también cobra protagonismo los orígenes de Jia como miembro de la tribu perdida de los Iwi de Isla Calavera.

Me gusta que la trama sea sencilla y un poco loca, hay que reconocerlo. Pero a la vez, funciona de maravilla dentro del contexto del Monsterverse. Una de las cosas que me flipa es la enorme cantidad de minutos en los que no hay diálogos, dado que estamos con uno u otro monstruo. E incluso en la parte de los humanos. Estas escenas son perfectamente entendibles porque han conseguido que empaticemos completamente con Kong y su búsqueda de una familia. Cuando le están machacando te sabe muy mal y no quieres que nuestro héroe sufra. Y como buena película de monstruos / buddy movie que se precie, antes de trabajar en equipo vuelven a tener una pelea espectacular entre ellos. Una pelea repleta de momentazos.

Otro elemento que me parece muy acertado es la decisión de reducir el reparto de personajes humanos al mínimo posible, al tener apenas a 4 personajes. Por un lado tenemos a Jia, la niña sordomuda que conocimos en la primera Godzilla vs. Kong que es la última miembro de la tribu Iwi de Isla Calavera que queda con vida. Junto a ella está su madre adoptiva la Dra. Ilene Andrews, a los que se unen el veterinario de Kong Trapper y el podcaster de conspiraciones Bernie Hayes. De hecho, en la expedición a la Tierra Hueca les acompaña otra persona que sientes desde el primer fotograma que es carne de cañón que va a morir inmediatamente. Cosa que sucede casi inmediatamente y que sería casi un tropo del género de monstruos.

Rebecca Hall es una actriz que me gusta mucho, y desde que le descubrí en Legion, Dan Stevens es un actor que me chifla y que creo que tiene un carisma bestial en pantalla. Kaylee Hottle como Jia es el corazón de la película, y me encanta que sea ella la clave en uno de esos giros tan locos que comentaba antes. Loco pero que en el contexto de la locura máxima que es todo a mi me funciona. Por último, Brian Tyree Henry como Bernie Hayes es el encargado de los momentos divertidos, muchas veces a su costa, pero que consigue dar el equilibrio adecuado a una participación humana que está ajustada sin llegar a resultar cargante. Recuerdo como en Godzilla: King of monsters de 2019 los humanos eran lamentables, pero creo que desde entonces los productores han mejorado muchísimo, porque diría que la película mejora debido este reparto tan corto y yendo la historia al grano desde el minuto uno, limitando la parte en la superficie de la Tierra.

Aunque me declaro muy fan del personaje de Jia, que como digo es el corazón de la película, en realidad cuando vas al cine a ver una película de Godzilla y Kong, esperas espectáculo. Y El nuevo imperio es un peliculón con un montón de escenones de acción alucinantes. Si algo no es esta película es sutil, pero para triunfar necesitaba un despliegue de efectos especiales alucinante, y Adam Wingard cumple con nota.

Empezando por la creación de la Tierra Hueca y sus habitantes, el diseño de este mundo entiendo que es totalmente CGI, y ofrece un espacio que se siente casi físico. El asentamiento que descubrirán el grupo de protagonistas nos da una escala majestuosa que conecta con todo lo relacionado con este mundo. A esto hay que sumar unos combates de monstruos alucinantes y algunas sorpresas que hacen que la película sea super épica con la escala de peleas de monstruos que los aficionados le pedimos. Cuando he descubierto que el presupuesto es de 135 millones de dólares me he sorprendido gratamente, porque la película luce como si hubiera costado 200 millones o más. Este presupuesto ajustado y el que espero que sea un gran boca a boca creo que aseguran que esta película de Legendary resultará rentable, de lo que me alegro gratamente.

Por cierto, en esta película es complicado tener un villano con carisma dado que son gorilas gigantes. Esto es información del trailer, luego no estoy spoileando nada. Pero la verdad es que el Rey Cicatriz resulta un villano estupendo que consigue dar una gran sensación de peligro, empezando con su primer combate contra Kong, que como podéis imaginar no acaba bien para nuestro héroe. Sus actos son realmente malvados y ofrece el nivel de amenaza que hace que incluso con la unión de Godzilla y Kong no esté claro que puedan derrotarle.

He disfrutado muchísimo con Godzilla y Kong. De hecho, el único pero que tengo es que NO hay ninguna conexión con la serie de televisión Monarch: Legacy of Monster recién emitida en Apple TV. De hecho, que no haya ningún cameo de los protagonistas de esa serie lo he sentido casi como una estafa, dado lo publicitada que fue la pertenencia de la serie al monsterverso, cosa que esta película ha dejado un poco en entredicho. Es que de hecho, los protagonistas de la serie tras su aventura en la Tierra Hueca aparecían en las instalaciones de APEX (luego Monarch) en la Isla Calavera, luego Keiko al menos podría (debería) haber estado allí.

En realidad este es un pero pequeñito, dado que la película se disfruta un montón por si misma, resultando un entretenimiento estupendo que cuenta una historia con principio y final satisfactorio. En este sentido, Godzilla no ha cambiado su status-quo de defensor de la Tierra frente a los Titanes, pero sí puede decirse que el mundo de Kong ha cambiado para siempre. Y que ahora sí que se ha ganado el título de KING Kong.

Obviamente si te gusta este tipo de cine, vas a disfrutar de Godzilla y Kong: El nuevo imperio. Y esto me lleva a otro de los aciertos de la película, al tener muy claro Adam Wingard el tipo de película que tenía que hacer para acertar, y no arrugarse a la hora de plantear los elementos más locos de la trama, que permiten por ejemplo el alucinante combate en gravedad cero. Un cambio gravitacional que puede ser un «porque si» total, pero es que mola un montón y nos da un tipo de combate que no se habían visto hasta ahora en la franquicia.

Mientras escribo estas líneas acabo de descubrir que muchas críticas profesiones no están poniéndola bien, afirmando que «sólo nos da peleas de monstruos». ¡PERO SI ES ESO POR LO QUE FUIMOS A VERLA!!! Se vuelve a ver una desconexión tremenda entre la opinión de estos «profesionales» y el público que pagamos una entrada de cine porque queremos que nos entretengan. Godzilla y Kong: El nuevo imperio lo consigue. Para mi el éxito es total. Y si Legendary decidiera hacer una tercera película de esta serie, creo que Adam Wingard se ha ganado con su buen hacer el poder dirigirla, cerrando así SU trilogía de monstruos.

Comparto el trailer de la película:

Godzilla y Kong: El nuevo imperio es un éxito total que nos da a los aficionados la escala y potencia de combates de monstruos que estábamos demandando, superando a la primera película. No puedo recomendarla más.

PUNTUACIÓN: 8 /10

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Crítica de Road House de Doug Liman (Prime Video)

Creo que NO llegué a ver la Road House original protagonizada por Patrick Swayze. Pero tener a Jake Gyllenhaal protagonizando una película de acción dirigida por Doug Liman (franquicia Bourne) me animó a verla, aprovechando su estreno en Prime Video.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Dalton es un exluchador de la UFC que acepta un trabajo como portero en un bar de carretera de los Cayos de Florida, sólo para descubrir que este paraíso no es todo lo que parece… Remake de la película de 1989 ‘Road House’ sobre un portero de un bar con Patrick Swayze. (FILMAFFINITY)

Douglas Eric Liman (Nueva York, 1965) es un director y productor de cine estadounidense. Es conocido por dirigir las películas Swingers (1996), Go (1999), The Bourne Identity (2002), Mr. & Mrs. Smith (2005), Jumper (2008), Edge of Tomorrow (2014) y American Made (2017).

Road House es una reimaginación de la película homónima de 1989 protagonizada por Patrick Swayze, y cuenta con un guion de Anthony Bagarozzi y Charles Mondry. La película de 121 minutos de duración tiene fotografía de Henry Braham. montaje de Doc Crotzer y música de Christophe Beck. El estreno estuvo rodeado de polémica al publicar Liman una carta afirmando que no promocionaría la película como protesta ante Prime Video por no estrenar en cines la película, tras la comprar de MGM por parte de Amazon.

En el reparto el principal interés recae en Jake Gyllenhaal como el protagonista Elwood Dalton. Road House significa la primera participación de Conor McGregor en una película, interpretando al malvado Knox, al que tendrá que enfrentarse Dalton. El resto del reparto está formado entre otros por Daniela Melchior como Ellie, Billy Magnussen como Ben Brandt, Jessica Williams como Frankie, Joaquim de Almeida como El Sheriff, JD Pardo como Dell y Austin Post como Carter.

Road House es una película super divertida que recupera el feeling de las películas de los años 80 y 90 que tenían claro el elemento de entretenimiento pero sin tomarse muy en serio a si mismas. Me lo he pasado genial viéndola, porque aparte de unas escenas de acción super chulas con un Jake Gyllenhaal entregado, me he encontrado riéndome en muchísimos momentos. Sin duda Road House me ha parecido super recomendable y entretenida.

Road House tiene un elemento de western autodeclarado, al tener a un solitario llegando a un pueblo acosado por un rico que quiere hacerse con el control de toda la zona, que abandonará el pueblo tras solucionar el entuerto habiendo mejorado la vida de aquellos a los que ha conocido, buscando nuevas aventuras en otro sitio. Jake Gyllenhaal es un perfecto protagonista que llena la pantalla con su presencia, con una filosofía casi de ronin estoico que queda genial. La forma en que intenta controlarse en todo momento porque teme lo que puede hacer si se enfada es otro elemento super molón y super ochentero que aquí funciona de maravilla.

El principal reclamo de Road House además de Gyllenhaal son las escenas de acción, y tenemos coreografías estupendas y algunos planos increíbles. Luego comentaré algún elemento menos bueno de las escenas de acción, pero ver planos en los que SI hay contacto entre la mano / puño y la cara del contrario me parece una novedad super interesante para el cine de acción comercial. Además, se ha publicitado mucho la participación de Conor McGregor como el villano Knox, y creo que es un over-the-top super exagerado que diría que funciona con el tono de comedia de la película. Los dos combates de Gyllenhaal y McGregor están plagado de combos super alucinantes, justificando de sobra el visionado de la película.

Puestos a comentar elementos menos buenos, por un lado hay que reconocer que el guion está telegrafiado desde el minuto uno, viéndose venir prácticamente todo, empezando con que el personaje de Dalton vive atormentado no porque perdiera un combate cuando era profesional de la UFC, sino por la forma en que lo ganó. O que el rico que quiere hacerse con la propiedad del bar sea un niñato hijo de un padre mafioso rico, que resulta super «ostiable». Dicho esto, en realidad esta falta de sorpresas en lo relativo a la historia tampoco impidió que disfrutara de la película, en cierto sentido forma parte de su encanto.

Otro elemento que merece comentarse es la forma en que Doug Liman ha rodado la acción, ofreciendo planazos en algunos momentos pero también cosas que no acaban de cuadrar. Aunque a priori no te lo imaginas al ser peleas a puñetazos bastante tradicionales, Liman emplea muchísimos elementos digitales para rodar las peleas, por ejemplo para mostrar que SI hay contacto entre la mano y cara de los que pelean. Y esto hace que como digo haya planos super guapos, pero también otros que quedan raros. Además, diría que en algunos momentos acelera la velocidad de la imagen, lo cual también queda raro. Globalmente creo que las escenas de acción están super chulas, pero igual porque el ojo no está entrenado para estos cambios, no acaban de resultar satisfactorios.

Lo que sí me ha gustado mucho y ayudó a que disfrutara un montón la película es el elemento de humor que permea en toda la película. Como parte de no tomarse en serio a si misma, Road House tiene unos diálogos loquísimos, por ejemplo con el esbirro al que Dalton le rompe el brazo, que me recordó al mejor Turk de la etapa de Frank Miller en Daredevil. Entiendo que si alguien vino esperando una película super seria y dramática puede pensar «¿Qué cojones estoy viendo?» Pero en realidad este humor super chorra de la película con unos personajes super exagerados me hicieron disfrutar de principio a fin.

En cierto sentido tienes que estar mentalizado para lo que vas a ver en Road House para disfrutarla. Pero igual por ser espectador de esas míticas películas de acción de los años 80 y 90, el tono y todo lo que Doug Liman plantea en esta película me lo han acertado de principio a fin. Y diría que a poco que te guste el cine de acción de esa época, seguro que te lo acierta a ti también.

Comparto el trailer de la película:

Road House es una película super divertida que recupera el feeling de las películas de los años 80 y 90 que tenían claro el elemento de entretenimiento pero sin tomarse muy en serio a si mismas. Me lo he pasado genial viéndola, y la recomiendo sin duda.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Cazafantasmas: Imperio helado, de Gil Kenan

Pasé un buen rato viendo Cazafantasmas: Más allá, la película de 2021 de Jason Reitman que retomaba a los personajes de las películas clásicas de los 80. Es por esto que me he llevado a los niños a ver Cazafantasmas: Imperio helado, la continuación que ha sido escrita y dirigida por Gil Kenan, guionista junto a Reitman de la anterior película.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Después de los eventos de Oklahoma, el equipo de Cazafantasmas regresa a donde comenzó todo: ¡Nueva York! La historia de la familia Spengler continúa con un nuevo grupo de Cazafantasmas. (FILMAFFINITY)

Cazafantasmas: Imperio helado es una comedia sobrenatural dirigida por Gil Kenan a partir de un guion que escribió junto a Jason Reitman. Es la secuela de Cazafantasmas: Afterlife (2021) y la quinta película de la franquicia Cazafantasmas.

Gil Kenan (1976) es un guionista y director británico-estadounidense. Empezó dirigiendo la película de animación Monster House (2006). En imagen real ha dirigido City of Ember (2008), Poltergeist (2015) y A boy called Christmas (2021). Ese mismo año, en 2021 se estrenó Cazafantasmas: Más allá, la película que marcó el inicio de la colaboración de Kenan con Jason Reitman, hijo del mítico director y productor Ivan Reitman.

Cazafantasmas: Imperio helado es una película de 115 minutos de duración y un presupuesto de 100 millones de dólares. Cuenta con fotografía de Eric Steelberg, montaje de Nathan Orloff y Shane Reid, y música de Dario Marianelli.

Los protagonistas de Cazafantasmas: Más allá vuelven para esta continuación. Paul Rudd como Gary Grooberson-Spengler, Carrie Coon como su pareja Callie Spengler, y Finn Wolfhard y Mckenna Grace como los hijos de Callie Trevor y Phoebe Spengler.

De las películas originales encontramos a Bill Murray como el Dr. Peter Venkman, Dan Aykroyd como el Dr. Raymond «Ray» Stantz, Ernie Hudson como el Dr. Winston Zeddemore, Annie Potts como Janine Melnitz y William Atherton como el alcalde Walter Peck. Y junto a todos ellos encontramos a Kumail Nanjiani como Nadeem Razmaadi, Patton Oswalt como el Dr. Hubert Wartzki, Celeste O’Connor como Lucky Domingo y Logan Kim como Podcast, Emily Alyn Lind como la fantasma Melody, y James Acaster como el doctor Lars Pinfield.

Cazafantasmas: Imperio helado me ha gustado bastante. El primer elemento a destacar es la forma en que da protagonismo a un reparto super coral de más de 10 integrantes, dando a todos ellos uno o varios momentos de gloria. Creo que la principal virtud de esta película es un buen guion que transmite el cariño y respeto que los creativos tienen hacia estos personajes, dando un equilibrio perfecto a la familia protagonistas y a los protagonistas de las películas originales. Pero a la vez, expande de una forma que me ha parecido muy chula las posibilidades de este mundo plagado de fantasmas al crear el millonario Winston Zeddemore (Ernie Hudson) un segundo grupo de investigadores de lo paranormal, que creo que puede dar mucho juego. Otro elemento positivo es que por supuesto si has visto Cazafantasmas: Más allá seguro disfrutarás de esta película, pero la historia te da suficiente información como para que no sea imprescindible haberla visto para poder disfrutar esta.

El gancho emocional lo ofrece Mckenna Grace como la adolescente Phoebe Spengler, y creo que hace un trabajo estupendo, si bien el giro que hacen para que se libere el villano diría que está un poco cogido por los pelos, aunque entra dentro de los «errores de la adolescencia». Me gusta el carisma y la empatía que Paul Rudd añade en las películas en las que participa, siendo esta un buen ejemplo, dentro que su protagonismo es limitado por lo que comentaba del reparto coral y la distribución de minutos y protagonistas. Los que sufren este reparto de minutos es Carrie Coon y sobre todo un Finn Wolfhard que en realidad no hace casi nada de interés en toda la película, aunque está casi siempre presente. Por la parte de los clásicos, es un placer tener en pantalla a Bill Murray, aunque diría que es el que menos sale, Dan Aykroyd, Ernie Hudson y Annie Potts.

La película está planteada para todos los públicos, y esto es algo que puede ser positivo y negativo. Por el lado positivo, llevé a mi sobrino pequeño a verla con nosotros y la disfrutó sin problemas dado que no hay ningún momento perturbador que pueda resultar problemático para los más pequeños. La película tiene mucho humor y algún que otro susto bien tirado, que hace que el visionado pasara volando. En todo caso, mirando el vaso medio vacío, que esta película sea para todos los públicos igual provoca que algún espectador más mayor piense, con razón, que todo es muy blanco y sin momentos realmente aterradores. A mi no me supuso un problema, pero entiendo que esta sensación pueda existir.

Cazafantasmas: Imperio helado tiene una duración inferior a las dos horas, y puede ser un ejemplo raro de blockbuster al que le hubiera venido bien tener 10/15 minutos más para tener un climax final más potente y elaborado. En realidad el climax está bien y resulta correcto, de nuevo destacando la forma en que da protagonismo a múltiples personajes para enfrentarse al villano final. Pero diría que a la película le falta algo de ese «Imperio helado» que se promete en el trailer y en el propio título de la película, si bien como digo la película me ha gustado y da un más que correcto entretenimiento. Además, tener a un villano final que sólo aparece en los últimos minutos de película no puede ser continuista respecto a las películas previas.

Un ejemplo claro de que la película ha sufrido en la sala de montaje es que la imagen de arriba que salía en los trailers pero no ha llegado a la versión estrenada. Porque el trailer y el poster de la película sugiere que la nueva generación llevan la chaqueta roja que les diferencia de los monos grises que llevan los personajes clásicos, pero al final eso no pasa, y sólo tenemos al personaje de Lucky Domingo (Celeste O’Connor) llevando esta chaqueta. Supongo que al final debieron decidir que si todos son Cazafantasmas, todos debían llevar la misma ropa, el mono gris. Y en ese aspecto diría que Gil Kenan y Jason Reitman tienen razón, porque queda mejor así.

Como digo, puestos a comentar aspectos negativos o menos buenos, en realidad sería lo blanco que es todo, al ser una película seguro planteada para que los padres puedan llevar a los más pequeños sin problemas. Dentro que todo está bien medido y es correcto, en realidad le faltan momentos impactantes que me hicieran pensar «esto es la bomba». Y diría que este target infantil por supuesto lo impide. Y ojo que las películas clásicas eran PG13, los Cazafantasmas nunca han sido un entretenimiento para adultos, si bien algún comentario sexual de Bill Murray igual no ha envejecido bien. Dentro de ser una buena película, me quedo con la sensación que no hay nada notable, y mucho menos sobresaliente.

La película ha costado 100 millones de dólares, y me parece que lucen bastante bien en pantalla. Otra derivada de este ajustado presupuesto es que sólo necesita conseguir 250 millones de taquilla para resultar rentable. Y tengo que reconocer que me gusta la forma respetuosa en que están planteando esta nueva serie de películas, espero que tengan éxito.

No lo he comentado antes, pero por supuesto la película tiene un montón de guiños a las películas clásicas que alegran la existencia a los espectadores veteranos como yo pero no impiden el disfrute de los más pequeños. De hecho, mi hijo me comentó que hubiera molado haber visto esta película en versión original porque hay guiños a la canción clásica de Ray Parker Jr., que en castellano están bien pero hubiera molado más escuchar en inglés.

En resumen, Cazafantasmas: Imperio helado me ha dado un buen entretenimiento. No me ha cambiado la vida, pero está bien poder compartir con mi hijo estas películas que tantas alegrías nos dieron hace 40 años.

Comparto el trailer de la película:

Cazafantasmas: Imperio helado es una buena película que expande la franquicia y da momentos a todos los personajes, dando un buen entretenimiento para todos los públicos, en especial para los más pequeños.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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