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Crítica de Blonde de Andrew Dominik (Netflix)

Blonde de Andrew Dominik es uno de los estrenos más esperados de la temporada debido a la super anticipada interpretación que Ana de Armas realiza de Marilyn Monroe. Gracias a Netflix pude ver la película.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Basada en el bestseller de la cinco veces finalista al Premio Pulitzer, Joyce Carol Oates, BLONDE es la historia personal audazmente reinventada de la sex symbol más famosa del mundo, Marilyn Monroe. La película es un retrato ficticio de la modelo, actriz y cantante durante los años 50 y 60, contada a través de la mirada moderna de la cultura de las celebridades.

Andrew Dominik (1967) es un director de cine y guionista australiano nacido en Nueva Zelanda. Ha dirigido la película policíaca Chopper (2000), el western dramático El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford (2007), la película policíaca neo-noir Killing Them Softly (2012). También ha dirigido el documental One More Time with Feeling (2016) y dos episodios de la serie de Netflix Mindhunter en 2019. Además de dirigir Blonde, Dominik ha escrito el guion adaptando la novela de Joyce Carol Oates.

Bonde cuenta con música de Nick Cave y Warren Ellis, fotografía de Chayse Irvin y montaje de Adam Robinson. Con un importante presupuesto 22 millones de dólares teniendo en cuenta su faceta independiente, la película puede ser compleja de ver dado sus larguísimos 166 minutos de duración, aunque dado s estreno en Netflix no puede descartarse que una gran parte del público la vea en varias sentadas.

En el casting tenemos a Ana de Armas como Norma Jeane Mortenson / Marilyn Monroe, Lily Fisher como la joven Norma Jeane Mortenson, Adrien Brody como Arthur Miller, un renombrado dramaturgo y tercer marido de Marilyn. Bobby Cannavale como Joe DiMaggio, el ex jugador de béisbol de los New York Yankees y segundo marido de Marilyn. Xavier Samuel como Charles «Cass» Chaplin Jr, el hijo del icono del cine mudo Charlie Chaplin. Julianne Nicholson como Gladys Pearl Baker, la madre emocionalmente inestable de Marilyn. Caspar Phillipson como John F. Kennedy / El Presidente, el 35º Presidente de los Estados Unidos. Toby Huss como Allan «Whitey» Snyder, el maquillador personal de Marilyn. Sara Paxton como Miss Flynn, David Warshofsky como Darryl F. Zanuck, Evan Williams como Edward G. Robinson Jr. y Michael Masini como Tony Curtis

Entrando a valorar la película, Blonde es ese tipo de película que va a marcar para siempre la carrera profesional de su protagonista. Ana de Armas está inmensa, la forma en que se mimetiza con Marilyn Monroe y con Norma Jeane, la persona que era antes de convertirse en un icono a nivel mundial, me parece al alcance de muy pocas actrices. Su doble interpretación es impresionante, porque por un lado tenemos a Norma Jeane, una joven inteligente que sólo quería sea amada y que sufrió debido al trauma infantil provocado por la falta de un padre y de tener a una madre desequilibrada. Y por otro lado está Marilyn el icono del cine que hará lo que sea para ser amada por el público que veía sus películas. Los matices entre ambas personalidades son interesantísimos y Ana de Armas consigue que sepamos en cada momento quien es la que ha tomado el control. Alucinante.

Reconozco que no tengo claro si esta dualidad tras extrema entre Norma Jeane y Marilyn que nos muestra la película sucedió en su vida real, desde luego diría que se me hace difícil de creer. Sin embargo, esta duda sobre la fidelidad no oculta que ofrece a Ana de Armas el lienzo perfecto para realizar un tour-de-force actoral y creativo que hará que se comente durante mucho tiempo esta interpretación. Hasta el punto que De Armas en muchos momentos parece que se fusionó con el personaje que está interpretando, de tan perfecto que lo hace.

Andrew Dominik plantea una propuesta arriesgada, ya que no plantea un biopic al uso que cuente la vida de Marilyn, sino que en muchos momentos parece que busca recrear los estados mentales que sentiría la actriz ante los diferentes sucesos que tuvo que vivir. Visualmente la película alterna muchos momentos en blanco & negro con otros en color que ayuda a que sintamos la sensación de trasladarnos a otra época, además de realizar una alucinante reconstrucción de escenas clave de la filmografía de Marilyn, llegando Ana de Armas a cantar las canciones originales de sus películas, como en Los caballeros las prefieren rubias.

Ante todo Blonde es un drama muy fuerte, ya que la película pone de relevancia el drama que muchas mujeres tuvieron que sufrir en la industria de Hollywood, al obligarlas a practicar sexo con ejecutivos sin escrúpulos para poder tener una oportunidad delante de las cámaras. Tampoco la industria del cine sale demasiado bien parada al mostrar como ante los problemas de Marilyn los estudios optaron en varios momentos por mantenerla drogada con tal de poder terminar los rodajes en los que estaba inmersa. En lugar de intentar ayudarla, la película muestra a unos interesados que ponían antes al negocio que la salud de las personas.

Aunque hay escenas con elevada carga sexual, la verdad es que todo está rodado de forma muy elegante, y aunque está claro lo que está pasando, realmente no se muestra explícitamente nada. Ejemplo de esto es la violación inicial de Marilyn a manos de un ejecutivo, o su «cita» con el Presidente Kennedy, que está narrado de forma muy fuerte al escuchar los pensamientos de Marilyn durante el acto, lo que ofrece un plus de dramatismo a una situación ya de por si super desagradable.

Entiendo que esta película pueda estar escociendo en la industria, al poner de relevancia Blonde lo que sin duda fue una terrible cultura de la violación a manos de las personas poderosas de Hollywood, pero también aplicable a los grandes poderes políticos, empezando por el presidente de los Estados Unidos. Algo que ha seguido existiendo (y que supongo no ha desaparecido), como el reciente escándalo de Harvey Weinstein puso de relevancia hace pocos años. Que actrices y actores sepan que para conseguir un papel tienen que acostarse con el productor creo que es una lacra que está muy lejos de terminar.

Además de la maravillosa Ana de Armas, la película se beneficia de un casting estupendo, entre los que encontramos a sus maridos Bobby Cannavale como Joe DiMaggio y Adrien Brody como Arthur Miller. Ambos actores, y en general el casting al completo, recrean maravillosamente bien momentos históricos y sirven de perfecto complemento a la historia que plantea Dominik.

Aunque Ana De Armas ES la película y está de Oscar (como no se lo den creo que me voy a enfadar mucho), la verdad es que se me ha hecho difícil conectar con la propuesta del director Andrew Dominik. Empezando por la ridículamente larga duración de la película de 160 minutos. El hecho de recrear estados mentales más que hechos concretos crea muchos momentos muy bellos visualmente pero que narrativamente provocan que la película tenga un ritmo inexistente, debido a la sucesión de elementos muchas veces inconexos a lo largo de todo el metraje.

Hay muchos y muy variados momentos de la vida de Marilyn que conocemos gracias a la gran cantidad de imágenes que se conservan que son recreados por la película. Sin embargo, como digo me falta un hilo conductor más claro, porque aparte de una ligera reflexión sobre el éxito en el show-business y cómo Marilyn intentó sobrevivir a él (algo que podría decirse que no llegó a conseguir), está la dualidad de su personalidad y la forma en que ambas intentaron ser felices cuando planteaban conceptos antagónicos. También como para el público la figura mítica de Marilyn transciende a la persona, llegando a ser un icono independientemente de lo que ella quisiera como actriz o persona.

Globalmente, como comentaba me ha gustado mucho Ana de armas, pero la película no tanto, si algo así es posible en una propuesta de esta naturaleza.

Comparto el trailer de la película:

Blonde marcará una época por la hipnótica interpretación de Ana de Armas, aunque reconozco que no he acabado de conectar con la premisa de Andrew Dominik.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Cobra Kai temporada 5 (Netflix)

Tenía ganas de ver la quinta y posiblemente última temporada de Cobra Kai que se acaba estrenar en Netflix. Comento mis impresiones de esta temporada, lo bueno y lo no tan bueno de una serie que en su temporada anterior ya mostraba claros síntomas de agotamiento.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Cobra Kai está ambientada 34 años después de la película original de Karate Kid, reexaminando la narrativa desde el punto de vista de Johnny Lawrence (William Zabka), y su decisión de reabrir el dojo de karate Cobra Kai que lleva a reavivar su antigua rivalidad con Daniel LaRusso (Ralph Macchio). En esta quinta temporada,

La serie, creada por Josh Heald, Jon Hurwitz y Hayden Schlossberg, basándose en los personajes de las películas clásicas de Karate Kid de los años 80 creados por Robert Mark Kamen, fue producida por Youtube Red, el fracasado canal con contenidos propios de pago que intentó lanzar Youtube entre 2018 y 2019. La espectacular primera temporada fue estrenada en mayo de 2018 mientras que la segunda lo hizo en abril de 2019. Tras la compra de la serie por parte de Netflix, estrenó su exitosa tercera temporada en diciembre de 2020, con una cuarta temporada estrenada a final de 2021. La temporada de 10 episodios tiene la virtud de ofrecer un buen final a la historia en caso que quieran finalizarlo ahora, y a la vez deja una enorme puerta abierta en caso de querer incluso ampliar la franquicia.

Las estrellas de Karate Kid Ralph Macchio y William Zabka repiten sus papeles como Daniel LaRusso y Johnny Lawrence. Cobra Kai también está protagonizada por Courtney Henggeler (Amanda, mujer de Daniel), Xolo Maridueña (Miguel), Tanner Buchanan (Robbie Keene, hijo de Johnny), Mary Mouser (Samantha, hija de Daniel), Martin Kove (John Kreese), Peyton List (Tory Nichols) y Thomas Ian Griffith como Terry Silver, el villano de Karate Kid 3.

En esta temporada tenemos el retorno de Yuji Okumoto como Chozen Toguchi, el villano de Karate Kid 2 reconvertido a amigo de Daniel, y los cameos de Sean Kanan como Mike Barnes, el luchador malo alumno de Terry Silver de Karate Kid 3 también reconvertido a buena persona y Robyn Lively, que interpretó a Jessica en Karate Kid 3.

Empezando al revés de lo que suelo hacer, la verdad es que noté unos clarísimos síntomas de agotamiento de la fórmula de Cobra Kai la temporada anterior, con un alargamiento de tramas de resultaba redundante y un exceso de elementos de culebrón en lugar de lo que nos gusta, los entrenamientos y combates de Karate. Tampoco me gusta nada que utilicen a Johnny de alivio cómico a costa de estar anclado en los 80 y por ejemplo no saber nada de tecnología. Creo que han alargado el chiste hasta niveles infumables y hace ya tiempo que dejó de tener gracia. Estos aspectos hicieron que le empezara a ver las costuras narrativas a la serie, y la verdad es que los tres o cuatro primeros episodios no hacen más que redundar en estos elementos que no me gustaron. El viaje de Miguel a México no pinta nada, el sentimiento de culpa de Daniel LaRusso tras perder ante Terry Silver acaba aburriendo y los gags a costa de Johnny por ejemplo al hacerle conductor de Uber me parece penoso. Visto desde ese punto de vista, la serie mantiene algunos de los elementos que menos me gustaban.

El paso del tiempo no le está jugando una buena pasada a las escenas de artes marciales. Y hay que entender que Ralph Macchio y Thomas Ian Griffith tienen 60 años y no están para muchos trotes, al igual que un William Zabka con 56. De hecho, dado que ¡Martin Kove tiene 75 años! la serie plantea para el combate que John Kreese tiene en la cárcel que lo realice Barrett Carnahan, el actor que interpretaba al joven Kreese que viajó a Vietnam. Dentro de los problemas físicos, esta solución creo que resulta bastante acertada. Y con sus carencias, sus combates en el climax final del último episodio me han parecido que tienen bastante fuerza y quedan bastante correctos en lo relativo a coreografías pero genial en la parte emocional.

Lo que no veo tan bien es que los combates de los chavales, sobre todo los de Samantha y Tory, sean tan tan flojos. Y tengo claro que esto no es una serie de flipadas tipo John Wick, pero después de 5 temporadas esperaba que ya plantearan combates mejores. Pero tampoco Miguel, Robbie o Eli (Hawk) me parece que hayan mejorado sus habilidades marciales, la verdad. De hecho, en las temporadas 2 y 3 hubieron unos brillantísimos combates multitudinarios que me volaron la cabeza. Lo visto en el climax de esta temporada me parece rodado con desgana y sin chispa, como si fuera un compromiso que hay que pasar de la forma más funcional y menos interesantes posible.

Por suerte, la serie triunfa por los personajes y la forma en que se van tejiendo las relaciones entre ambos. A pesar de lo que comentaba antes, la serie plantea un climax final super satisfactorio para Johnny y Daniel que hace que funcione como final de la serie si decidieran cerrarla aquí. También los chavales tras años de enfrentamientos y malos entendidos entre ellos terminan en un momento perfecto emocionalmente, lo cual me parece muy chulo. Siempre digo que una serie, comic, película, etc… normalita si el clavan el final te deja con buen sabor de boca que hace que el conjunto parezca mejor de lo que es (mira tú si no con Rogue One). Eso mismo sucede con el final de esta temporada de Cobra Kai, está muy bien.

Cobra Kai en muchos aspectos ha ido de crecer y mejorar, no dejando que los errores del pasado definan nuestro presente si el cambio es posible. Ese ha sido el centro emocional de Johnny y la temporada le muestra ya en paz consigo mismo y aceptando su vida y su amistad con Daniel. Un Daniel que aunque tiene dudas y cree que ha causado más mal que bien, al final entiende como le enseñó el señor Miyagi que algunas luchas deben ser luchadas porque no se debe permitir que los malos ganen. Su viaje emocional y su evolución me parece que está muy bien, dentro que los momentos iniciales en los que parece que Daniel ha cambiado de rol con Johnny y es él el oscuro no acaban de funcionar del todo bien.

La serie ha hecho gala de una enorme construcción perfectamente ensamblada en la que nostalgia y entretenimiento actual se daban la mano. En esta quinta temporada quizá llevan un pelín demasiado lejos lo de los cameos de actores de Karate Kid 3, pero en el fondo tampoco desentonan y consiguen dejarnos con una sonrisa.

Creo que es posible que esta sea la última temporada de Cobra Kai. Y lo digo a pesar que los guionistas han dejado una enorme puerta abierta para su continuación. En todo caso, diría que esta continuación debería ser con un nuevo título, ya sea Miyagi-do o quien sabe si no volverán al clásico Karate Kid. Lo digo porque tras este final, el uso de Cobra Kai como contraste de la escuela de Daniel y Johnny (Miyagi-do) ha dejado de tener sentido. Y no dudo que esta temporada va a tener una audiencia muy buena, además que al final estamos ante una serie bastante barata de producir. Estos motivos me hacen pensar que Cobra Kai podría terminar aquí, al mismo tiempo que se abre la posibilidad a un spin.of que amplíe la franquicia.

Al final, Cobra Kai ha sido un entretenimiento de primer orden, y a veces (¿siempre?) no hay que pedirle nada más a una serie de estas características. Lo que tengo claro es que a pesar de la decepción de la cuarta temporada y del inicio titubeante de esta, si la serie continuara, sea con el nombre que sea, yo estoy seguro que le daré una oportunidad.

Comparto el trailer de esta temporada:

A pesar de las dudas iniciales, Cobra Kai consigue levantar el vuelo y dejarnos con un gran sabor de boca en lo que podría ser el final de la serie, pero quien sabe si el comienzo de algo mayor.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Carter de Jung Byung-gil (Netflix)

Una de las cosas buenas que nos ha traído el streaming es poder ver propuestas bizarras jamás hubieran llegado a los cines por los canales tradicionales. Es el caso de Carter, película de acción coreana dirigida por Jung Byung-gil que se ha estrenado recientemente en Netflix, que incluso siendo fallida me ha dado cosas interesantes.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Un hombre se despierta sin recordar nada. Guiado por la misteriosa voz del dispositivo en su oído, emprende una misión plagada de peligros para rescatar a una rehén.

Jung Byung-gil es un director y guionista coreano. Antes de Carter había dirigido Action Boys (2008), Confession of murder (2112) y La villana (2017). Jung Byung-gil escribe el guión de este película junto a Byeong-sik Jung. La película de 132 larguísimos minutos de duración está protagonizada por Joo Won en el papel principal y Lee Sung-jae, Jeong So-ri y Kim Bo-min.

Incluso considerando que Carter es una película fallida, nos ha dado algunos momentos geniales con unas escenas de acción diferentes a todo lo que he visto. De alguna manera, Carter se siente en muchos momentos como si estuviéramos viendo un videojuego, con unos movimientos de cámara loquísimos que nos muestra al personaje en medio de la acción desde todos los puntos de vista imaginables. Aparte de numerosísimos efectos digitales, entiendo que el uso de drones ha sido clave para el rodaje de algunas escenas clave de la película.

Esta sensibilidad de video-juego la verdad es que se nota también con unos efectos que sobre todo en el segunda mitad son super cantosos y dan un poco de pena. Me quejaba de Ms. Marvel, pero aquí hay muchos planos sencillamente ridículos. Y dicho esto, la falta de pretensiones y casi hasta de vergüenza a la hora de no importarle que se noten los efectos con tal de mostrar el plano super imposible en la escena de acción creo que en este caso hay que valorarlo positivamente, la verdad.

Lo malo es que Carter acaba siendo super excesiva con sus más de dos horas de duración, hasta niveles de provocar agotamiento en el espectador. A esto hay que sumarle que la historia es una ridiculez que te dice una cosa y la contraria, con una sensibilidad 100% coreana que bajo el prisma europeo hace que casi todo lo que vemos parezca una patochada ridícula. El protagonista Joo Won lo da todo en las escenas de acción, pero acaba no siendo suficiente dado que Carter no se siente una persona real sino un personaje de video juego, lo que hace que la empatía sea imposible.

Carter nos ha servido para hacer unas risas al verla en casa, con unos momentos de humor involuntario que a mi me valen, y una primera mitad que si me gustó y me sorprendió. No la hubiera vista en el cine, y de haberlo hecho posiblemente hubiera salido enfadado por pagar por ver esta bizarrada sin sentido, pero agradezco que gracias a Netflix podamos disfrutar en casa de una película tan diferente a todo lo que he visto este año.

Comparto el trailer de la película:

Carter es una película fallida que se me hizo eterna, pero también hay que reconocerle inventiva y ganas de hacer algo diferente, con una primera mitad super entretenida.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

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Crítica de Sandman temporada 1 (Netflix)

Tras años y años de espera, por fin se ha estrenado en Netflix la primera temporada de Sandman, la adaptación a imagen real del mítico comic de Neil Gaiman y artistas como Sam Kieth o Mike Dringenberg en DC Comics. Comparto mis impresiones de una serie que muestra que ser una copia casi literal del comic puede no ser suficiente.

PUNTUACIÓN: 6/10

Adaptación del aclamado cómic de Neil Gaiman, que mezcla el mito moderno y la fantasía tenebrosa, y en el que la ficción contemporánea, el drama histórico y la leyenda se entrelazan. ‘The Sandman’ sigue a las personas y los lugares afectados por Morfeo (Tom Sturridge), el Rey del Sueño, mientras repara los errores cósmicos -y humanos- que ha cometido durante su vasta existencia.

Sandman es la obra magna de Neil Gaiman, publicada por DC Comics a lo largo de 75 números entre 1989 y 1996. Junto a Gaiman, los artistas Sam Kieth y Mike Dringenberg aparecen acreditados como creadores, aunque por sus páginas pasaron artistas de la talla de Jill Thompson, Coreen Dollan, Kelley Jones, Charles Vess, Michael Zulli, Marc Hemper y muchos más. Aparte de narrar la historia de Morfeo, el Señor del Sueño, y como el cambio es inevitable lo quiera él o no, el comic sirvió para que Gaiman explorar sus inquietudes como contador de historias, planteando numerosas historias fuera de la trama principal con personajes como William Shakespeare, analizando la propia naturaleza de las historias. Tras cerrar la historia, Gaiman ha vuelto cada pocos años para contar nuevas historias en este mundo, como Obertura junto al increíble J.H. Williams III.

El hecho que durante muchos años la adaptación de Sandman a la gran pantalla primero y a la pequeña pantalla después se encontrara con múltiples dificultades que hicieron temer que llegara a producirse tiene mucho que ver con la propia naturaleza de Sandman como comic. De hecho, podría decirse que Sandman es EL COMIC que sacó todo el partido de las posibilidades del medio contando una historia que sólo podía contarse en este formato. Desde la lectura mensual de las grapas obligando al lector a esperar entre cada número, a poder jugar con el formato de los arcos con historias que van desde un número hasta 13 de Las Benévolas que tenían o no que ver con la trama principal. O que el cambio de dibujante añadiera matices a la escritura y los personajes de Gaiman, dándoles nuevos matices y mayor profundidad, en muchos momentos más sentimientos y hasta poesía. De hecho, fue/es el comic que mostró a los lectores y autores de literatura fantástica y terror que el comic es un medio artístico y expresivo diferente a la literatura que en muchos casos los comics podían llegar a ofrecer historias que eran/son mejores. Y que no es ni tiene que sentirse «menos que».

Esta serie de Sandman ha sido desarrollada por el propio Gaiman, David S. Goyer (Trilogía de Batman de Nolan, Blade) y Allan Heinberg (Young Avengers) para Netflix, y está producida por DC Entertainment y Warner Bros. Television. Esta primera temporada cuenta con 10 episodios centrados en los dos primeros arcos del comic, Preludios y Nocturnos y La casa de muñecas. Los episodios fueron dirigidos por Mike Barker (el episodio piloto), Jamie Childs (Eps 2-5, con lo que sería el arco Preludios y Nocturnos en el que Morfeo recupera sus objetos de poder), Mairzee Almas (ep. 6), Andrés Baiz (eps. 7-8), Coralie Fargeat (ep. 9) y Louise Hooper (ep. 10). Gaiman, Goyer y Heinberg escriben el episodio piloto, y Heinberg el segundo, pero cuentan a partir de ahí con 8 escritores diferentes para los 8 episodios restantes, lo cual visto lo visto no parece que haya sido una decisión acertada.

Entrando al reparto, Tom Sturridge interpreta a Sueño, el señor de los sueños y gobernante del reino del Sueño, también conocido como Morfeo. Gwendoline Christie es Lucifer, la gobernante del Infierno, Vivienne Acheampong es Lucien, la bibliotecaria del Sueño, Boyd Holbrook es el Corinthian, una pesadilla que escapó del Sueño. Charles Dance interpreta a Roderick Burgess, el ocultista que atrapó a Sueño,​ David Thewlis es su hijo John, fruto de una relación con Ethel Cripps (Niamh Walsh de joven y Joely Richardson de adulta). Jena Coleman como Joanna Constantine, una maga que ayudará a Morfeo, mientras que Kirby Howell-Baptiste es Muerte, la hermana de Sueño. Sanjeev Bhaskar y Asim Chaudhry interpretan a Caín y Abel, residentes del Sueño basados en los personajes bíblicos. Por último, destacaría a Mason Alexander Park como Deseo y Kyo Ra como Rose Walker.

Entrando en materia, esta primera temporada de Sandman es un ejemplo perfecto de lo difícil que es trasladar una obra de un medio a otro. Siendo en lo fundamental un copia literal de los sucesos que pasan en los dos primeros arcos y ofreciendo una versión perfecta e icónica de los personajes, es una pena que se hayan limitado a mostrar los hechos olvidándose de la emoción y la ambientación de terror y fantástica, limitándose a exponer los hechos, no en crear emoción alrededor de los personajes y las situaciones.

Empezando con los elementos positivos, se nota que Gaiman está super involucrado en esta serie, porque en el 95% la serie adapta al medio televisivo sus historias y personajes de forma correcta y reconocible. El comic en sus inicios formaba parte del universo superheroíco de DC Comics y por él pasaron personajes de la Liga de la Justicia, el demonio Etrigan o John Constantine. Me parece normal que la serie haya tenido que hacer cambios para obviar a estos personajes y hacerla 100% autocontenida, y diría que estos cambios le sientan bien a la serie y son lógicos con el núcleo de lo que se quiere contar. Para todos los fans del comic, que esta serie sea una realidad ya es fuente de alegría.

Estoy contento con el casting de la serie, creo que Tom Sturridge es un perfecto Morfeo. Un personaje muy complicado de interpretar, ya que al actuar según su naturaleza de Eterno, no se considera bueno ni malo, lo que provoca que dicho de forma coloquial, sea un frío gilipollas la mayor parte del tiempo. Transmitir esa frialdad y la necesidad que tiene de asumir que el cambio es inevitable creo que son elementos que Sturridge añade muy bien a su interpretación. Jena Coleman creo que está genial como Joanna Constantine y consigue que no echemos en falta a su familiar John, el siempre genial David Thewlis borda el papel de John Burgess y Kirby Howell-Baptiste transmite de forma perfecta la empatía de la Muerte comiquera.

El resto del reparto lo veo correcto, cumpliendo lo que se pide de ellos pero sin demasiado carisma. En este grupo coloco a Gwendoline Christie como Lucifer, Vivienne Acheampong como Lucien, Boyd Holbrook como el Corintio o Kyo Ra como Rose Walker. En todo caso, poder ver en imagen eal a estos personajes y otros como Cain Abel, Goldie, Merv o Lyta Hall es una alegría inmensa.

De todos los episodios, ha sido el sexto El sonido de sus alas el único que realmente me ha emocionado. Lo cual no es extraño, al salirse de las tramas principales para mostrarnos la conversación de Morfeo y Muerte primero, y la relación que Sueño comparte con el mortal Hob Gadling que se negó a morir y con el que se ve cada 100 años. El resto de episodios siendo correctos, con algún pero que luego comentaré, me han parecido fríos y sin chispa. Visto que en la primera temporada de la serie sólo han cubierto los dos primeros arcos del comic, Preludios y Nocturnos y La Casa de Muñecas, si la audiencia funciona Netflix puede encontrar un filón con esta serie, que fácilmente se podría alargar hasta la cuarta o quinta temporada a poco que los autores lo hagan medianamente bien.

Como comentaba antes, la serie de televisión se olvida que Sandman es mucho más que la historia de Gaiman, historia que SI está bien trasladada a imagen real. Sandman es también la personalidad que sus artistas añadieron en la página impresa, y es eso precisamente lo que o bien han olvidado o han obviado a la hora de crear la serie. Sam Kieth con su estilo gótico y sus figuras no naturalistas planteó el comic como una fantasía oscura muy cercana al terror que lo convirtió en algo diferente a todo lo que se estaba publicando en ese momento en el ámbito mainstream americano.

En la serie no tenemos nada de eso, todo se muestra limpio, iluminado, aséptico. Los creativos se centran en exponer los hechos y mostrarlo todo perfectamente bien, cuando a veces sugerir acaba siendo mejor. El intangible de la calidad artística, la creación de atmósferas terroríficas y sobrenaturales, la personalidad en la forma en que nos cuentan la historia en viñetas, todo eso se ha perdido. Por eso Sandman NO es una novela. Tampoco una novela ilustrada, es un comic que mostró todo el partido a las posibilidades del medio. Y por eso durante mucho tiempo parecía que Sandman era otro Watchmen, un concepto imposible de trasladar a imagen real real. Por poner un ejemplo, incluso siendo uno de los mejores episodios, en el primer episodio El sueño de los justos la serie emplea mucho tiempo y recursos en recrear perfectamente la Inglaterra de 1920, con sus coches, su ropa y localizaciones perfectas. Sin embargo, el feeling de terror del comic ni está ni se lo espera.

Gaiman, con Goyer y Heinberg, no puede ser más fiel al comic y a sí mismo, y a la vez al conjunto le falta chispa, personalidad, y me ha dejado indiferente. Como colección expositiva de hechos podría decirse que funciona, como historia que tiene que enganchar con los personajes y transmitir emoción la serie fracasa estrepitosamente. Y eso lo digo yo que he leído el comic varias veces, me considero fan de Gaiman y tenía ganas de ver la serie. No tengo claro que un espectador que no conozca nada del comic original vaya a ver esto y se vaya a enganchar a la forma en que los creativos nos cuentan esta historia.

Por cierto, me pareció curiosísimo que justo tras el final del primer episodio se mostrara un trailer de lo que estaba por venir, algo que diría que nunca había visto en una serie de Netflix. Para una serie de estreno semanal mostrar el trailer en ese momento puede tener sentido para pedir a la audiencia que se acuerde de volver la semana siguiente, pero no en un contenido de Netflix que se sabe que se puede ver en modo maratón. Esto me sugiere que hasta los creativos de la serie se dieron cuenta que lo mostrado hasta ese momento era más bien pobre de cara a enganchar a los espectadores que no hubieran leído el comic, que entiendo que son la mayoría.

La traslación literal de la historia acaba provocando que se pierdan cosas, empezando por el intangible que nos enganchó la primera vez a Sandman que es mucho más que la historia de Gaiman. Pero incluso obviando la comparación de la serie de televisión con el comic, Sandman como serie de televisión tiene un problema tremendo con unos episodios que siendo fieles al comic resultan aburridísimos y están rodados de forma terriblemente cutre. Hay un primer elemento y es que diría que Sandman es una serie con un presupuesto importante para crear todos los sets de rodaje y los numerosos efectos especiales. Sin embargo, los directores parecen acostumbrados al cartón piedra de Doctor Who y no acaban de saber qué hacer con todos estos recursos para conseguir crear una serie con personalidad en los que estos recursos luzcan como se merecen. En este caso, como digo no es un problema de falta de recursos sino de habilidad o falta de ella de los directores y resto de equipo técnico.

Por otro lado, la serie como comentaba adapta dos arcos argumentales del comic, Preludios y Nocturnos y La Casa de Muñecas. Esto hace que la serie esté claramente partida en dos. En cuatro, realmente. Con una primera parte en el primer episodio casi a modo de prólogo que nos cuenta como Morfeo es atrapado y escapa un siglo después y una segunda con los episodios 2 a 5 en la que Morfeo recupera sus objetos de poder, lo que cerraría el arco de Preludios y nocturnos. En la tercera parte tendríamos el episodio 6 que es autoconclusivo y el mejor de toda la temporada, dejando los últimos 4 episodios como la última parte para contarnos el arco de la Casa de Muñecas.

Dentro de estos dos bloques, diría que el primer arco de Preludios y Nocturnos tendría un bien a nivel general simplemente por poder ver Sandman en imagen real, pero al segundo de Casa de Muñecas le daría un 5 pelado siendo generoso. Hay cosas muy chulas de este arco, como la presentación de Joanna Constantine, o Caín y Abel. Sin embargo, el climax del quinto episodio, 24/7, que en el comic fue uno de los más aterradores de todo el comic de nuevo queda mal resuelto en la serie. No porque no muestre a nivel general lo mismo que el comic, sino porque como digo no crea ninguna atmósfera terrorífica, ni tensión, ni hay un climax dramático que valga la pena. Pero incluso en los episodios que si me gustaron, narrativamente la serie tiene múltiples lagunas, como por ejemplo con la presentación del Corintio y en general todo lo que va haciendo, algo super mal resuelto como si Gaiman realmente pensara que no había problema porque los espectadores ya habriamos leído el comic y rellenariamos de alguna manera los huecos

Comentaba que el 6º episodio acabó siendo mi favorito de toda la serie. Sin embargo, todo el arco de Casa de Muñecas resultan unos episodios lamentables, super aburridos y televisivos en el peor de los sentidos posibles que dejan al espectador con un mal sabor de boca. Uno de los motivos puede ser la falta de tensión y de sensación de peligro debido a la forma mediocre en que está contado todo. El hecho que hayan 3 directores para estos cuatro episodios me indica que la calidad media no era muy bueno, la verdad. Pero incluso dentro de una serie, los buenos guionistas y los buenos directores consiguen que los episodios individuales tengan elementos destacables y se sientas satisfactorios por si mismos, cosa que no llega nunca a pasar en esta serie.

Me sabe mal que Sandman no me haya volado la cabeza. Esto me recuerda que Gaiman durante muchos años expresó que prefería que Sandman NO se hiciera antes que se hiciera con una versión que no estuviera a la altura del comic. Lamento tener que decirlo, pero tras ver esta primera temporada de Sandman en Netflix, no puedo decir que la serie sea mala porque no lo es, pero tampoco que sea especialmente buena. Qué pena. Creo que la versión BUENA de Sandman aún no nos ha llegado, y visto lo visto, lo más probable es que nunca lleguemos a verla.

Por cierto, leo de nuevo la entrada y me doy cuenta que aunque no me considero a mi mismo un «super fan de Sandman», en el fondo si que soy fan del comic, porque me molesta un poco que no hayan sabido trasladar la maravilla que significó leerlo la primera vez. Quiero decir que si hablamos de por ejemplo la Legión de Superhéroes, en el fondo me daría igual si la adaptación la hacen bien o mal porque los personajes no me interesaron. Y eso obviamente no me pasa con Sandman.

Comparto el trailer de Sandman:

Sandman es correcta pero se queda muy muy lejos de saber trasladar la magia y la emoción del comic a la pequeña pantalla. No puedo decir que sea mala, pero tampoco que sea especialmente buena. Qué pena.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Crítica de RRR de S.S. Rajamouli (Netflix)

Tras varias semanas de espera, por fin pude ver RRR en Netflix, y compruebo que en este caso el hype entre los fans del cine de acción estaba más que justificado.

PUNTUACIÓN: 8/10

Dos revolucionarios legendarios viajan lejos de su hogar para luchar por su país en los años 20. (FILMAFFINITY)

RRR (Rise, Roar, Revolt – Levantarse, Rugir, Rebelarse) es una película india de 2022 en lengua telugu dirigida por S. S. Rajamouli, que escribió la película con V. Vijayendra Prasad. Se trata una historia de ficción sobre dos revolucionarios indios que existieron realmente, Alluri Sitarama Raju (Charan) y Komaram Bheem (Rama Rao), y su lucha contra el Raj británico. Ambientada en 1920, la trama explora el periodo no documentado de sus vidas en el que ambos revolucionarios decidieron pasar a la clandestinidad antes de iniciar la lucha por su país. Rajamouli se topó con historias sobre las vidas de Rama Raju y Bheem y conectó las coincidencias entre ellos, imaginando lo que habría pasado si se hubieran conocido y hubieran sido amigos.

La película está protagonizada por N. T. Rama Rao Jr. como Komaram Bheem, un líder tribal gond de Telangana que luchó contra el Nizam de Hyderabad por la liberación del Estado de Hyderabad. Ram Charan interpreta a Alluri Sitarama Raju, un líder revolucionario de Andhra Pradesh que llevó a cabo una campaña armada contra el Raj británico.

Varun Buddhadev como el joven Alluri Sitarama Raju, Ajay Devgn como Venkata Rama Raju, el padre de Rama Raju, Alia Bhatt como Sita, la prima y prometida de Rama Raju, Shriya Saran como Sarojini, la madre de Rama Raju, Samuthirakani como Venkateswarulu, Ray Stevenson como el gobernador Scott Buxton, Alison Doody como Catherine Buxton, Olivia Morris como Jennifer «Jenny», el interés amoroso de Bheem y Chatrapathi Sekhar como Jangu, el compañero de Bheem.

La película de tres horas de duración cuenta con fotografía de Senthil Kumar, montaje de A. Sreekar Prasad y música de M. M. Keeravani. Con un presupuesto estimado de 70 millones de dólares, el más alto de la historia en India, la película se estrenó el 25 de marzo de 2022 y habría recaudado alrededor de 150 millones sólo en India. El estreno en Netflix ha sido en diferido, ya que durante varias semanas la película sólo podía verse en cuentas americanas o que tuvieran la configuración en inglés, y no ha sido hasta recientemente que se ha podido ver dentro de la programación normal de Netflix, aunque en una versión sin traducir en lengua telugu de la India.

Empezando a valorar la película, hay que empezar por un elemento fundamental que marca toda la película, y es que RRR es una película producida y pensada para el público de India que tiene una sensibilidad diferente a la occidental. Muy, muy diferente. La película está llena de elementos cursis hasta decir basta, y los personajes no tienen personalidad más allá de la del arquetipo que representan. Los héroes son seres de luz pura y los malos son malos malísimos sin matices, como si estuviéramos ante un cuento infantil de los que contamos a nuestros hijos de 5/6 años. Hago este comentario porque RRR es una película que exige que el espectador acepte la propuesta para disfrutarla.

Pero si entras en el juego, RRR incluye las escenas más exageradas, locas y maravillosas que posiblemente veamos en una película de acción este año. La película consigue el doble propósito de volarme la cabeza en muchos momentos y al mismo tiempo hacerme ver que es una patochada ridícula a partes iguales. En mi casa, viendo la película con mi mujer y mi hijo las carcajadas fueron constantes ante las fantasmadas alucinantemente ridículas que estuvimos disfrutando durante el metraje. La verdad es que viendo la reacción en mi casa pienso que si RRR se proyectara por ejemplo en el festival de Sitges, el nivel de locura colectiva que podría llegar a vivirse en la sala creo que sería enorme.

Y es que la duración de 3 horas es también absurdamente larga, hasta el punto que la película hace un corte a modo de intermedio para que el público indio pudiera levantarse al baño, etc… en el visionado de los cines en India. Y diciendo esto, la verdad es que las escenas de acción hacen que merezca la pena «gastar» tres horas de tu vida para ver la película, siempre claro que te gusten las películas de acción. Algunas de las coreografías de acción como la del asalto a la mansión del gobernador Scott o todo el climax final son una maravilla inclasificable que deja como un aprendices a directores como Zack Snyder en el uso de la cámara lenta y los planos ultramolones.

Otro elemento a comentar de RRR es que es una película ultranacionalista, planteada como exaltación nacional de dos personajes históricos de la lucha contra los ingleses. Este nacionalismo llega hasta niveles ridículos si lo piensas con la mentalidad europea, pero realmente encaja con el conjunto de la propuesta. Como fan del cine de acción americano que está cansado de escuchar calificativos como «americanada», «fascistoide» o «fantasmada», me haría gracia ver que dicen esas mismas personas supuestos creadores de opinión sobre esta película.

Visualmente la película está llena de planos alucinantes llenos de molonidad. Casi parece que lo importante es crear el fotograma perfecto, aunque la forma en que la película llega hasta ahí puede ser ridículo como comento visto con ojos de España en 2022. Además, fruto de los nulos complejos, o que al público de India les trae sin cuidado, hay varios planos de CGI terrible, sobre todo durante el asalto a la mansión del gobernador, que los aceptas porque son escenas super divertidas y over-the-top, de forma que aunque acaba siendo excesiva y exagerada en la forma en que nos cuentan todo, al final es coherente con el espíritu de la premisa.

RRR es una patochada ridícula o la mejor película de acción del año. No hay término medio. E incluso puede llegar a ser ambas cosas a la vez y que eso sea algo bueno. Pero eso ya depende de ti.

Comparto el trailer de la película:

Si te gusta el cine de acción y entras en el tono y la absurdez de la propuesta, RRR puede ser una de las películas más sorprendentes, locas y satisfactorias que veremos este año y en muchísimo tiempo.

PUNTUACIÓN: 8/10

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