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Crítica de Biblioteca Marvel Los Cuatro Fantásticos vol. 10 de Stan Lee y Jack Kirby (Marvel Comics – Panini)

Llegamos a uno de los puntos culminantes de la historia de Los Cuatro Fantásticos en el décimo volumen de la Biblioteca Marvel de Panini, obra de Stan Lee y Jack Kirby, al asistir a la presentación de Galactus y su heraldo Silver Surfer.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ABSOLUTO

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. Ésta es la Era Marvel de los Cómics y jamás fueron dichas palabras más acertadas. ¡»La trilogía de Galactus»! ¡El debut de Estela Plateada! «Este hombre… ¡este monstruo!». Nada se puede medir a estos relatos. Contiene los correos de lectores de la edición original. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este décimo volumen incluye Fantastic Four 48-53 USA, publicados originalmente en 1966.

Calificar de «histórico» este de Biblioteca Marvel Los Cuatro fantásticos no es para nada desmesurado, teniendo en cuenta que en estas 6 grapas USA asistimos a la presentación de Silver Surfer, Galactus, Wyatt Wingfoot, Pantera Negra con todo su mundo de Wakanda y su archienemigo Ulyses Claw. Además, el número 51 USA es el mítico «This Man, this monster», que recientemente Alex Ross homenajeó en su maravilloso comic Círculo Cerrado, planteado como una continuación de ese número. Es una locura pensar en el frenesí creativo que la pareja Lee y Kirby tuvieron durante esos años, en los que casi cada grapa era la semilla de una nueva faceta del Universo Marvel. Cada una de las aventuras de estas grapas hoy en día serían no ya un arco completo de cualquier colección actual, sino casi un evento editorial.

En otras reseñas de la Biblioteca Marvel he comentado que como lector de los años 80, nunca conecté con el dibujo de Jack Kirby. Ya en esos años su estilo transmitía una sensación «viejuna» que no se podía comparar con la fuerza de Frank Miller y la narrativa de George Pérez o John Byrne. Sin embargo, leer estos 50 números de los Cuatro Fantásticos me han reconciliado con su figura, ya que dentro de ser unos comics de su tiempo en lo relativo a trajes, vehículos, etc… muestran una imaginación desbordante.

Y la verdad es que Jack Kirby está impresionante en estos comics. A Kirby le acompaña Joe Sinnott en el entintado, con unas tintas que creo le sientan muy bien a Kirby, transmitiendo la fuerza y la espectacularidad de los lápices de The King. Aparte de la locura sin complejos que es el diseño de Galactus, cabe recordar que Kirby prácticamente creaba él sólo el comic tras una breve conversación con Lee sobre los aspectos generales de cada grapa. Es público y notorio que Kirby creó a Silver Surfer, descubriéndolo Lee cuando vio las páginas dibujadas. Frente a lo recargados que eran los diseños de Kirby, sorprende la simplicidad de Silver Surfer, y quizá por ese sea un personaje que ha perdurado todo este tiempo, con esa estética de ser superior no anclado a los problemas humanos.

Lo mismo podría decirse de Pantera Negra, el primer superhéroe africano de Marvel, con un mundo de Wakanda que combina la ultra tecnología con algunos clichés alrededor de las culturas africanas. El despliegue artístico de estos números merecen la pena ser poseídos por cualquier fan de los comics Marvel. Porque son comics realmente históricos dentro de Marvel, incluso a pesar de los elementos menos buenos que he encontrado en estas aventuras y que ahora paso a comentar.

Tengo que decir que la saga de Galactus si la leí hace un montón de años. No recuerdo si en casa de mis primos de Madrid con sus ediciones de Vértice, o con alguna reedición de Forum en ¿Clásicos Marvel o similar? Estoy bastante seguro de haberla leído, aunque igual el hecho que esta historia sea comentada y referenciada en tantos comics posteriores, empezando por la serie de Silver Surfer de Stan Lee y John Buscema, que igual la memoria me juega malas pasadas. Los comics que diría que NO había leído antes son el nº51 «Este hombre, este monstruo», y la historia en dos partes con la presentación de Pantera Negra que apareció en los números 52 y 53 USA. O en caso de haberlos leído, no los recordaba en absoluto.

Y ahora que me puesto a leerlos en la edición de la Biblioteca Marvel, me pasa que veo que la importancia histórica de estos comics debido a la creación de estos personajes míticos del Universo Marvel es muy superior a la calidad de las aventuras que viven los Cuatro Fantásticos en estas páginas. O dicho de otra manera, el worldbuilding es muy superior al pijameo contenido en estos números. Unas aventuras que, con ojos de 2024, han envejecido terriblemente mal.

He comentado en muchas ocasiones el gran valor de Stan Lee como cronista de una época y cómo sabía leer las modas y tendencias sociales para introducirlas en los comics, dotando al Universo Marvel de una sensación «actual» para el lector que estoy seguro que en su momento le volaría la cabeza a los jóvenes fans. El Lee editor que creó un universo cohesionado donde todos los héroes vivían sus aventuras es también mérito suyo, como lo es también la idea de continuidad y que las historias se construyeran a partir de las anteriores, viendo crecer y cambiar a los personajes en las páginas de estos comics. Estos son valores de los comics Marvel que no tenían los comics de DC. No sólo no los tenían es que los editores de DC no soñaban que los comics podían hacerse de otra manera a cómo lo llevaban haciendo desde los años 40. Y aunque luego está la faceta polémica y cómo se apropió del éxito de sus compañeros Ditko y Kirby aprovechando su labor de Editor en Jefe de Marvel. O la duda eterna de qué parte de los argumentos era suya y cuanto se lo inventaron los artistas al dibujar los comics, quedando en algunos casos en un mero dialoguista de las páginas de Kirby y Ditko. Pero no se puede negar que Lee cambió el paradigma editorial en Estados Unidos. Kirby en solitario, o Ditko en solitario no lo hubieran hecho.

Y una vez dejo atrás estos aspectos, en realidad me encuentro en este décimo volumen de la Biblioteca Marvel Los Cuatro Fantásticos unos comics terribles. Empezando porque la saga con la presentación de los Inhumanos, que se empezó a contar en el volumen 9 desde el número 44 al 47 USA, no termina en ese número, sino que Lee mete de mala manera 7 páginas en el número 48, dando un final anticlimático tremendamente insatisfactorio. Como lector, pensar que me dejen con ese cliffhanger para terminar la historia tan mal me vuela la cabeza.

Otro elemento que me llama la atención y que ha envejecido muy mal es el hecho que la saga de Galactus se cuenta a lo largo de tres grapas USA (los números 48, 49 y el especial aniversario 50). Sin embargo, en realidad esta historia se podría haber contado en sólo dos grapas, teniendo en cuenta que la historia termina en la página 10 del número 50, abriendo Lee en el resto de páginas una serie de tramas de cara a los próximos números. Una decisión que me parece absurda y super anticlimática, vista con ojos actuales. Y aquí entro a la parte que es mejor la presentación de Galactus que las cosas que hace, algo trasladable a los protagonistas. En estos comics, sobre todo en el nº48 tenemos un clásico de la historia de Marvel, al afirmar el Vigilante que no puede inmiscuirse en los asuntos de los hombres para hacerlo justo a continuación, al intentar proteger a la Tierra de la llegada de Silver Surfer.

La llegada de Galactus, más allá del concepto de «Dios llegando a la Tierra», se resuelve de una forma super decepcionante. De hecho, Galactus, con su faldita y la G gigante en el pecho de su traje, no llega a hacer nada que justifique su calificativo de deidad. La sensación es que Lee y Ditko tuvieron una idea épica, pero no acabaron de saber cómo aprovecharla y llevarla a su máxima expresión.

Tras el número 50 llegó «Este hombre, este monstruo», una historia unitaria que rompió las sagas de sagas que se habían leído en los últimos meses, al continuarse inmediatamente los arcos de los 4 Terribles, los Inhumanos y ahora Galactus y Silver Surfer. La idea de un villano suplantando a la Cosa pero aprendiendo de la nobleza que Ben Grimm tiene en su interior es un buen concepto, pero la ejecución de nuevo queda lastrada por la idiotez absoluta de que Ben llegue al edificio Baxter y Reed no reconozca la cara de su mejor amigo. Aparte de la chorrada absoluta de tener a un villano, un científico envidioso del éxito de Reed, que aparentemente muere al final de esta grapa y que Stan lee no se molestó ni siquiera en darle un nombre. Vale que el personaje moría, pero no molestarse en darle un nombre es una idea tremenda. Un error garrafal que se mantuvo durante más de 55 años, hasta que Alex Ross lo «arregló» en Círculo cerrado.

La presentación del mundo de Wakanda es espectacular gracias a la desbordante imaginación de Jack Kirby, pero la idea de Stan Lee para justificar la reunión es un poco de bombero torero. Porque tenemos a un T´Challa que ante el inminente ataque de Claw decide que en lugar de pedirles ayuda a los héroes es mejor llevarles a Wakanda con engaños para derrotarles en combate, para así convencerse a si mismo que puede vencer sólo a Klaw. Está claro que la idea de «héroes luchando por una confusión para acabar unirse ante una amenaza mayor» está en el ADN de los comics Marvel, pero en este caso tenemos un ataque premeditado a traición, en realidad esto dista mucho de lo que acabo de comentar.

Si a esto le sumamos que Johnny Storm invita porque si a su compañero de universidad Wyatt Wingfoot que está durmiendo y no tiene opción de decidir si quiere ir a un viaje a África antes de ser «raptado», tenemos un montón de ideas muy tontas en estas páginas. A todo esto, que por ser nativo americano resulte ser un experto rastreador no se si con ojos de 2024 es una idea muy racista al convertirle en un estereotipo andante, o una idea genial que sirve para afirmar a un colectivo oprimido en los Estados Unidos, sobre todo pensando que es él es que acaba salvando a los Cuatro Fantásticos al ser una «wild-card» inesperada para T´Challa. Por cierto, a esto hay que sumar toda la trama de Johnny en la universidad, que supongo que la plantearía para conectar con los jóvenes de la época, pero que de momento resulta super insulsa y chorra.

A esto hay que sumar el aspecto que aún no he comentado y que es lo que peor ha envejecido en estos comics: los diálogos. Y entiendo el factor histórico y todo lo que queramos, pero los personajes resultan super antipáticos, por ejemplo con Reed ninguneando todo el rato a Sue. Me ha resultado un suplicio absoluto leer el número 53 USA con T´Challa contando la historia de su pueblo siendo interrumpido de mala manera por Ben Grimm repetidamente, mostrando una falta de educación y una estupidez inadmisible. Es que si se supone que tiene que ofrecer un punto de ligereza y humor, no lo consigue en absoluto, como no sucedía tampoco en los comics de Nick Furia, Agente de SHIELD que leí recientemente.

A nivel macro estos comics son historia viva de Marvel Comics, y mi parte coleccionista se alegra poder tener estos comics en mi casa, gracias a la estupenda edición de Panini. Pero debido a su antigüedad, encuentro que las ideas contenidas son mucho mejores que su ejecución. En positivo, creo que la Biblioteca Marvel me ha reconciliado de alguna manera con Jack Kirby, apreciando en su justa manera su fuerza e imaginación. Me había puesto como obligación comprar como mínimo hasta el número 50 USA, pero llegados a este punto creo que voy a comprar todos los comics que dibuje Kirby, y luego ya veremos.

Comparto las primeras páginas del comic:

Los Cuatro Fantásticos viven en estas páginas algunas de sus aventuras más icónicas que han marcado a la Casa de las Ideas durante años. Pocos comics son más «importantes» que estas grapas.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ABSOLUTO

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¡Saludos a todos!

Crítica de Biblioteca Marvel Nick Furia Agente de SHIELD vol. 1 de Stan Lee, Jack Kirby y vv.aa. (Marvel Comics – Panini)

Dentro de la Biblioteca Marvel de Panini había un comic que tenía muchísima curiosidad por leer, las primeras aventuras de Nick Furia, Agente de SHIELD de Stan Lee, Jack Kirby y un montón de artistas más.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO SESENTERO

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. Stan Lee y Jack Kirby se meten de lleno en el mundo de los espías, de la mano del mejor de ellos. ¡Nick Furia alcanza la dirección de SHIELD mientras Hydra despliega su sombra sobre el mundo! Contiene los correos de lectores de la edición original y la cronología que lo sitúa todo en contexto. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este primer volumen de Nick Furia, Agente de SHIELD incluye los comics Strange Tales 135-144 USA, publicados entres agosto de 1965 y mayo de 1966.

Aparte de un buen guionista, Stan Lee fue sobre todo una gran esponja que supo captar las modas y cambios sociales de la sociedad americana de los años 60 y 70, trasladándolos a los comics de forma casi inmediata. Este comic de Nick Furia, Agente de SHIELD es una muestra estupenda, en la medida en que Lee transformó a un soldado de la 2ª Guerra Mundial en la versión Marvel de James Bond 007, tras darse cuenta de la popularidad que el género de espías estaba cobrando en esos años en cine y televisión. Se dio la circunstancia que durante algunos meses Marvel estuvo publicando 2 colecciones protagonizadas por Nick Furia, estas aventuras publicadas en la colección Strange Tales co-protagonizada junto al Doctor Extraño, y el comic bélico Sargent Fury and his howling commandos, ambientado en la 2ª Guerra Mundial.

Al tratarse de unas historias publicadas en Strange Tales, las aventuras de Nick Furia constaban de sólo 12 páginas por número, lo que obligaba a ir al grano desde la primera página. Es por esto que este primer volumen publicado por Panini incluye 10 números USA. A pesar de esta extensión reducida, la verdad es que las grapas de Nick Furia cumplen de sobra con la dosis de entretenimiento, igual como si fuera una grapa normal.

Leyendo este comic uno no puede más que sentir nostalgia por estos tiempos más sencillos en los que Stan Lee nos presentó a S.H.I.E.L.D., acrónimo de Supreme Headquarters, International Espionage, Law-Enforcement Division (División internacional para la ejecución y el cumplimiento de la ley). La super organización de espionaje del Universo Marvel fue fundada entre otros por Tony Stark y contaba con la tecnología y los inventos más locos imaginables, enfrentándose en sus primeras páginas a la amenaza de Hydra. Estas primeras aventuras son super locas, pensando que Hydra tiene a cientos de agentes vigilando los pasos de Furia en medio de Nueva York. Pero incluso más si pensamos en los recursos de SHIELD. En estas páginas asistimos a las primeras apariciones del coche volador de Furia, el Helitransporte, la base de SHIELD cuya entrada estaba en una peluquería o los Simulacros Dotados de Vida. Elementos todos ellos claves de la iconografía de la Marvel de esos años.

A pesar de la limitación de páginas, Lee emplea numerosas páginas para mostrar la villanía de Hydra y cómo el más mínimo error se paga con la vida. La frase mítica de «corta una cabeza y dos más ocuparán su lugar» se acuñó también en estas páginas. Dentro de ser unos comics que he encontrado super entretenidos a pesar del elemento añejo que tienen, hay que reconocer que hay varios elementos realmente ridículos de estas historias. Empezando por toda la parte de la hija del Líder Supremo («qué máscara tan horrible»), que da un poco de vergüenza ajena. Aparte de esto, Lee plantea un misterio alrededor de la identidad del Hydra Supremo que resulta también bastante bochornoso.

En realidad me lo he pasado muy bien leyendo estos comics, supongo que porque tenía claro el elemento viejuno y no he dejado que me afectara la experiencia. Dicho esto, me llama la atención lo mal que envejecen las caracterizaciones de Stan Lee. Y es que Nick Furia es un imbécil que no hay quien le aguante, al hacer Lee que cada comentario de un subordinado suyo tenga una contestación absurda de Furia como si se estuviera haciendo el gracioso. ¡Eres el jefe, tienes que tratar bien a tus hombres!!! Estos diálogos si me sacaban de la lectura y son de largo lo peor del comic.

Aparte de Hydra, en estas páginas SHIELD se enfrentará a Mentallo y el Arreglador, que realizan una alianza maligna de esas que tan acostumbrados nos tenían en esta época. Otro villano de estas páginas fue el Druida, Un personaje que no tuvo demasiado recorrido, más que nada porque tiene una mezcla un poco rara entre misticismo y tecnología que diría que incluso con la mentalidad de los 60 no debía funcionar.

Otro elemento destacado de estas aventuras es la construcción del Universo Marvel que se plantea. Aparte de Dum-Dum Dugan, el clásico lugarteniente de Furia, Tony Stark en su faceta de ingeniero inventor millonario tiene una importancia notable en estas aventuras, no sólo por la parte de dotar de recursos a SHIELD, sino por los inventos y cachivaches que se inventa para su arsenal. De hecho, es Stark el que soluciona la amenaza de Hydra desarmando el satélite que han lanzado a órbita. Que sea Stark y no Iron Man el protagonista es un elemento curioso de estos comics. Además de ellos, en estas páginas asistimos a la presentación de Jasper Sitwell, que en ese momento es un joven inexperto lleno de ilusión por trabajar con una leyenda como Furia.

En el apartado artístico asistimos a la compleja producción que tenían los comics Marvel en estos primeros años de 1965-66. Porque incluso pensando que hablamos de 12 páginas por grapa, los otros compromisos de Jack Kirby impedían que pudiera hacerse cargo como artista completo. Curiosamente el Strange Tales 135 si cuenta con dibujo completo de Jack Kirby con entintado de Dick Ayers. Igual Kirby se dio cuenta de la importancia del comic en cuestión y quiso dibujar él la presentación de Nick Furia, Agente de SHIELD. Y si en algo destaca Kirby, aparte de la fuerza y dramatismo que imprimía en sus viñetas, es en la creación de tecnología super loca, algo que le viene perfecto para la creación de esta SHIELD primigenia.

Los números 136-138 cuentan con bocetos de Kirby y dibujo de John Severin. El número 139 tiene bocetos de Kirby y dibujo Joe Sinnot, el número 140 de nuevo bocetos de Kirby pero en este caso el dibujo es de Don Heck, con entintado de Joe Sinnot. El 141 tiene dibujo de Kirby y entintado Frank Ray, el 142 tiene dibujo de Kirby con Mike Demeo en el entintado, el 143 el dibujo es de Kirby con Howard Purcell, con entintado de Mike Demeo. Por último, el número 144 cuenta con bocetos de Kirby, dibujo de Howard Purcell con tinta de Mike Demeo.

Los números de John Severin muestran su estilo de forma más marcada, pero el resto de comics se benefician enormemente de tener a Kirby planteando el diseño de página y los bocetos de las viñetas, resultando unos comics repletos de acción que resultan super dinámicos. En este caso, tenemos un dibujo que consigue que la experiencia de lectura sea satisfactoria.

Aunque se nota el elemento viejuno de estos comics, el encanto de tener en mis manos las primeras aventuras de Nick Furia como líder de SHIELD me han gustado bastante, me alegro de haber comprado este volumen de la Biblioteca Marvel de Panini.

Comparto las primeras páginas del comic:

Nick Furia, Agente de SHIELD es un comic hijo de su tiempo que en muchos aspectos no ha envejecido demasiado bien. Sin embargo, no se por qué le he encontrado un encanto y una personalidad sorprendentes, dejándome una sensación satisfactoria.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO SESENTERO

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Crítica de Biblioteca Marvel Patrulla X vol. 3 de Stan Lee, Jack Kirby y Jay Gavin (Marvel Comics – Panini)

Tercer volumen de la Biblioteca Marvel: La Patrulla-X con muchas novedades tanto en lo referido en la historia de Stan Lee, con importantes presentaciones de personajes, como en el dibujo, al limitarse Jack Kirby a realizar el diseño de página que era terminado por Alex Toth primero y Jay Gavin después.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. Presenta la llegada de dos de los más significativos elementos de la cosmogonía mutante: Juggernaut, la imparable amenaza detrás de la que se oculta el origen del Profesor-X, y Los Centinelas, gigantescos robots diseñados para acabar con todos los mutantes. Contiene los correos de lectores de la edición original. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este tercer volumen contiene The X-Men 12-17 USA, publicados entre 1965-66. Destacar que a partir del número 14 USA la colección pasó a publicarse mensualmente, abandonando la periodicidad bimensual con la que comenzó. Algo que indicaba que las ventas de Marvel no dejaban de crecer.

Dentro de las cosas positivas con que me quedo tras la lectura de este tercer volumen de la Biblioteca Marvel: La Patrulla-X, lo primero y principal es que me ha dejado buen sabor de boca. Gracias sobre todo a la personalidad de los jóvenes héroes y a la presentación de personajes míticos de la historia mutante como son los mencionados Juggernaut, los Centinelas y Mente Maestra, y su creador, el antropólogo Bolivar Trask. Y esto tan obvio que es confiar que un comic te deje buen sabor de boca es algo que no conseguí con el último volumen de la Biblioteca Marvel: Los Vengadores.

En lo referido al guion, Stan Lee plantea un arco de dos números (números 12-13 USA) para la presentación de Juggernaut y sobre todo, para contarnos una parte importante del origen del profesor Xavier que conecta con su hermanastro Cain Marko. Tras esto, el origen de los Centinelas es una historia en tres partes (14-16 USA), una extensión poco habitual en la Marvel de esos años. Una Marvel (y un Stan Lee) que ya empezaba a plantear numerosas historias de 2 partes pero sólo en Los 4 Fantásticos tuvimos una historia de mayor extensión durante la presentación de los Inhumanos. Por último, un enemigo sorpresa se cuela en la mansión de Xavier en el último número de este volumen (17 USA) mientras los héroes se enfrentan a las consecuencias del combate contra los Centinelas, siendo el principal el que Bobby Drake tenga que ser trasladado al hospital por sus ideas durante la batalla.

Una de las cosas que peor llevo de estos comics clásicos son los poderes cambiantes de Charles Xavier, que le sirven para lo que sea necesario en cada momento. Que analice mentalmente los circuitos robóticos de un Centinela visto con ojos de 2024 es sinceramente ridículo, algo que se repite con la idea de bombero torero que se inventa Lee para que la Patrulla-X pueda vencer a los Centinelas (porque si ya era cuestionable que un cristal interfiriera con la señal enviada por Mente Maestra, que estando el cristal fuera de la base de Mente Maestra interfiera con la señal de los Centinelas de dentro es de traca). En estos números, la importancia de Xavier por encima de sus alumnos es algo que desequilibra la narración. Empezando por emplear dos números para contar su origen, utilizando un elemento folletinesco al unirlo al de Cain Marko. En estos números se plantea una idea clave sobre Juggernaut que ha llegado hasta nuestros días, que la única forma de vencerle es quitarle el casco, al hacerle susceptible a un ataque psíquico.

Dentro de ser Xavier demasiado poderoso, el comic para mi triunfa gracias a Scott, Jean, Warren, Bobby y Hank. Los chavales tienen una personalidad super chula que nos muestra claves que (casi) han llegado hasta nuestros días. Volviendo al volumen de la B.M. Los Vengadores en la que los héroes se comportaban como imbéciles (iba a poner algo más fuerte, pero me he refrenado), la joven Patrulla-X son héroes que se lanzan puyas pero tienen claro que su objetivo es ayudar a la humanidad, poniendo la seguridad de sus compañeros por encima de la suya propia. Una cualidad digna de elogio que explica por qué son verdaderos héroes de corazón. Además, Lee da también margen para que los chavales crezcan, al ver el origen de Hank McCoy mientras está prisionero de Mente Maestra, o cuando conocemos a la familia de Warren Worthington III. Aparte de las heridas de Bobby Drake que la han llevado al hospital. Aunque con la filosofía de los años 60 y alguna chorradilla, la construcción de la personalidad y el aprendizaje en el uso de los poderes de los jóvenes me parece lo mejor del comic. Para mi esto justifica la compra de esta Biblioteca Marvel de la Patrulla-X y me deja con buen sabor de boca.

En la parte del dibujo, Como vimos en Los Vengadores, Jack Kirby empezó a notar la presión de los plazos de entrega, lo que le llevó a abandonar colecciones al dar prioridad a Los 4 Fantásticos y Journey into MIstery (Thor). En estos números Kirby se mantiene como portadista de la colección, realizando un diseño básico de página para que el dibujante tuviera una guía para su trabajo. A pesar de esta ayuda, hay que reconocer que me doy cuenta de lo bueno que era Kirby cuando vemos el desempeño de otros artistas menos dotados que él para el género de los superhéroes. Y no cabe duda que la falta de Kirby hace que el dibujo se resienta en estas grapas.

En estos números nos encontramos a Alex Toth con entintado de Vince Colletta en el número 12 USA. Toth es uno de los grandes nombres del comic de los años 50, además de tener una destacadísima etapa en animación en los años 60 y 70 en Hannah-Barbera. Leyendo el artículo que acompaña esta volumen descubro que este comic de La Patrulla-X fue la única colaboración de Toth en Marvel, y no siendo un mal dibujo si siento que tiene una sensibilidad quizá demasiado clásica. Aunque, claro, al lado de Kirby cualquier artista palidecería.

Jay Gavin (pseudónimo de Werner Roth, otro artista muy prolífico en los años 50) se convirtió en el artista oficioso de La Patrulla-X a partir del número 13 USA, que contó con entintado de Joe Sinnot. Vince Colletta en el número 14 y Dick Ayers en las tres grapas restantes (números 15-17) serán los entintadores de estos comics. Gavin (Roth) por supuesto carece de la fuerza de Kirby, pero en estas grapas he agradecido el intento de hacer que los jóvenes mutantes luzcan como jóvenes, además de mostrarles con rasgos diferentes entre ellos.

Por cierto, no se de quien fue el diseño de los Centinelas, si de Kirby o de Gavin, pero la idea de hacerles cabezones les ha quitado toda la sensación de amenaza. Si a esto le sumamos el menor dinamismo de Gavin a la hora de dibujar las coreografías de acción, nos quedan unos comics en los que el dibujo me parece que está sólo correcto.

Estos comics de La Patrulla-X son claramente hijos de su tiempo. Pero dentro de encontrar elementos cuestionables en las historias de Stan Lee, en realidad me parecen los comics en los que mejor están los protagonistas sobre todo si lo comparamos con unos Los Cuatro Fantásticos con un Reed super chulesco y unos Vengadores en los que Capitán América, Ojo de Halcón y Mercurio son directamente gilipollas.

Tener en este comic a unos héroes puros que se empeñan en hacer lo correcto a pesar de tener a una sociedad que empieza a temerles me parece un punto muy positivo de estas historias. Por cierto, la presentación que Bolivar Trask hace de la amenaza mutante será la semilla para todas las que vinieron detrás sobre las que se asienta la franquicia mutante y tan buen partido supo sacar Chris Claremont años más tarde. Elementos como este o la primera aparición de Cerebro justifican el calificativo de histórico de estos comics y que me merezca la pena comprar y poseer por fin estos comics clásico de Marvel.

Si estos comics de Patrulla-X hubieran tenido dibujo de Kirby serían la bomba, pero he encontrado muchas cosas que merecen la pena de estos comics. Los he disfrutado, no me importa reconocerlo.

Comparto las primeras páginas del número 12 USA con el que arranca este volumen:

La Biblioteca Marvel de la Patrulla-X sigue ofreciendo buenos comics aunque con el problema de no tener a Jack Kirby ya en el dibujo. Sin embargo, leer las primeras apariciones de Juggernaut, Los Centinelas y Molde Maestro compensan cualquier elemento menos bueno en los dibujos.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO

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¡Saludos a todos!

Crítica de Biblioteca Marvel: Los Vengadores vol. 4 de Stan Lee y Don Heck (Marvel Comics – Panini)

Cuarto volumen de la Biblioteca Marvel: Los Vengadores de Stan Lee y Don Heck con comics que creo estoy leyendo por primera vez.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ENVEJECIDO

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. El grupo presidido por el Capitán América asiste a la llegada de El Espadachín. ¿Se trata de un aliado o un enemigo? Un viejo aliado del Barón Zemo encuentra una nueva fuente de poder. Nada de eso será comparable a cuando Kang el Conquistador ataque de nuevo. Contiene los correos de lectores de la edición original. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este cuarto volumen recopila The Avengers vol. 1 #19-24 USA, publicados originalmente en 1965, aunque el número 24 USA tiene una fecha de portada de enero de 1966.

Desde que empecé a comprar la Biblioteca Marvel de Panini he reconocido que mi interés en estos comics es más a modo enciclopédico e histórico que por lo mucho que me puedan gustar unos comics que cuando los descubrí en los años 80 ya me parecían que palidecían y habían envejecido mal comparado con los Claremont, Wolfman, Byrne, Pérez o Miller. La verdad es que tenía ganas de poseer las primeras aventuras de colecciones míticas para mi como Los 4 Fantásticos, La Patrulla-X o esta colección de Los Vengadores. Es casi un ahora o nunca, si no los compraba ya con este formato perfecto para ser leído, es más que probable que nunca lo hiciera.

He hecho esta introducción porque quiero que entendáis que tengo claro que estos comics son hijos de su tiempo y en muchos aspectos su interés en más histórico y emocional como fan que soy de los comics Marvel. Sabía a lo que me exponía cuando empecé esta colección. Pero ha sido con este cuarto volumen de Los Vengadores la primera vez que siento que estos comics han envejecido tremendamente mal. En el volumen anterior tuvimos el mítico cambio de guardia con la marcha de los Vengadores originales y la llegada de Ojo de Halcón, la Bruja Escarlata y Mercurio. El Avengers #16 es un comic IMPORTANTE. De hecho, la historia del grupo no se explica sin ese comic en el que marcó que las alineaciones eran móviles y los héroes entraban y salían según la conveniencia del Bullpen editorial. Por este motivo, comprar el volumen 3 era algo obligatorio.

Pero llegamos a este cuarto volumen de Los Vengadores y ahora sí he sentido leyendo estos comics lo mal que han envejecido los guiones de Stan Lee, con el agravante de tener a Don Heck dibujando, no a Jack Kirby. Y la diferencia en abismal. Aparte que la alineación de 4 héroes puede ser la más floja de la historia del grupo, con unas dinámicas de personajes que me han llegado incluso a molestar mientras leía estas páginas.

En las 6 grapas USA incluidas en este volumen tenemos tres historias de dos números cada una, con la presentación de El Espadachín (con el Mandarín de invitado especial) en los números 19-20, el nuevo Hombre Maravilla (Erik Josten, un antiguo esbirro de Zemo) con la Encantadora y un cameo del Circo del Mal (números 21-22) y un nuevo ataque de Kang para los dos últimos números, 23 y 24 USA.

Lo que peor llevo con estos comics es la caracterización de los héroes. Una cosa es que los personajes se lancen pullas entre si, que entra dentro del ADN de los comics Marvel. Y otra que Ojo de Halcón sea gilipollas el 100% del tiempo y Steve Rogers un borde maleducado y chulesco. Unas actitudes que les despojan de las cualidades heroicas que se les supone. Estas caracterizaciones super bordes no son únicas de estos comics, porque Reed Richards peca de lo mismo en las aventuras de los 4 Fantásticos de estas mismas fechas. Pero lo que tenemos en estas páginas es un exceso. Sobre todo porque cuando Clint no pelea con el Capi lo hace con Mercurio a ver quien la tiene más grande y merece ser el nuevo líder del grupo sustituyendo al anciano Rogers. Un Rogers que está medio depresivo y bordeando la enfermedad mental porque ha escrito una carta a Nick Furia para que le admita en SHIELD y no le ha respondido. En la parte de las caracterizaciones, lo he encontrado prácticamente todo mal.

Por supuesto, que Wanda pudiera ser la líder era una imposibilidad que ni siquiera ella contempla, a pesar que sus poderes la convierten en un miembro valiosa del grupo. Porque está limitada a comparsa que se encuentra a la sombra de su hermano y en general de cualquier hombre que pase por ahí. Escenas como verla llorar en el número 23 tras abandonar el grupo Steve porque le gustaba verle hacer gimnasia es un momento de vergüenza ajena demasiado habitual en los comics de esos años.

Stan Lee plantea los elementos folletinescos habituales, convirtiendo a El Espadachín es el maestro que enseñó a Clint Burton a usar su arco en el circo antes de descubrir que era un ladrón, y a pesar de ser un villano tiene cierto sentido del honor. Eric Josten se enamora de la Encantadora y hará lo que sea que le pida, mientras la Encantadora pone en marcha un plan para desacreditar a los héroes. Y Kang en medio de una campaña de conquista se enamora de la princesa Ravonna de un mundo futuro y está dispuesto a perderlo todo por su amor. ¿WTF? Entiendo el elemento histórico de estos comics, pero lo de Kang visto con ojos de 2024 resulta ridículo.

La historia y los diálogos de Lee han envejecido fatal. Hay elementos que son en parte entendibles pensando la naturaleza de historias para niños de los comics Marvel, aunque luego Lee afirmara que sus aspiraciones eran de captar a lectores juveniles y universitarios. Y son cosas como que Los Vengadores estén luchando contra el Espadachín en la mansión y cuando este escapa tras unos segundos de apagón y Mercurio se ofrece a buscarle, el Capitán América dice «Demasiado tarde, ya habrá huido». ¡Pero si estará en la habitación contigua, y estás hablando con un velocista!!! Se que estos son convencionalismos del pijameo, pero la ejecución es tan mediocre (de nuevo, con ojos de 2024) que estos comics me parece tontísimos. O todo lo referido al plan de la Encantadora para desacreditar a los Vengadores de la segunda historia. Tontísima. Luego tenemos elementos de pseudo ciencia-ficción como una tecnología que roba una carta de la mesa de Nick Furia que en su momento sería super modernos, pero cuya no-ciencia absurda genera perplejidad.

Aparte de todo lo anterior, está el elefante en la cacharrería. Y es que en realidad las aventuras del Capi, Ojo de Halcón, Mercurio y la Bruja Escarlata no acaban de funcionar. La disminución de poder hace que Lee plantee unos vilanos más bien flojos, y a las interacciones les falta el carisma de personajes como Thor o Iron Man, provocando que la lectura de estos comics sea decepcionante.

El veterano Don Heck dibuja los seis números de este cuarto volumen de la Biblioteca Marvel Los Vengadores. A Heck le acompañan en el entintado Dick Ayers (números 19 y 24), Wally Wood (20-22) y John Romita (23). Heck resulta tan correcto como aburrido, mostrando otra faceta en que estos comics tampoco han envejecido nada bien. Nunca he sido fan de Jack Kirby, pero cuando leo comics de dibujantes coetáneos como es Heck, que en 1965 era un artista veterano de 36 años, es cuando te das cuenta el gigante que era Kirby y lo rompedor que debió sentirse en la época. Los combates de Heck son bastante montoneros, sin la gracia ni las fluidas coreografías de Kirby. Y diría que trabajar con el modo Marvel con Lee planteando un plot que Heck tenía que trasladar a imágenes no era lo ideal para un dibujante mucho menos imaginativo.

Otra cosa que he notado es cómo todos los personajes están dibujados iguales. Ojo de Halcón lleva siempre la máscara, pero en las breves ocasiones del número 19 en que se la quita en las páginas de su origen, parece un clon de Steve Rogers, rubio cachas sin ningún elemento característico propio. Cuando Heck dibuja a la princesa Ravonna, parece la hermana gemela de Wanda.

El dibujo es clave para el disfrute de un comic y tener un dibujo tan correcto, dicho sin una connotación positiva, no ayuda a que la experiencia sea satisfactoria. Y entiendo que parte del problema nace de las historias de Lee que también son flojas con esta nueva alineación, pero sumado todo hace que el conjunto haya sido decepcionante.

De hecho, la lectura de este cuarto volumen me ha hecho replantearme qué hacer con esta Biblioteca Marvel. Y me genera una duda importante, porque Roy Thomas no llega hasta el número 35 USA, y John Buscema no lo hace hasta el 41 USA. Y en realidad también tenía ganas de comprar la etapa de Thomas y Buscema, que es una de las más celebradas del grupo y tampoco llegué a comprar nunca. Lo malo es que eso dignifica que tendré que «tragar» con al menos dos volúmenes más como el actual, que tengo que reconocer que no me ha gustado. Supongo que tendré que ponerme más que nunca en modo coleccionista.

Comparto las primeras páginas de este volumen, con la llegada del Espadachín:

La Biblioteca Marvel de Los Vengadores nos ofrece unos comics un poco lastrados por el correcto dibujo de Don Heck y por todos los elementos de la historia y los diálogos de Stan Lee que no han envejecido demasiado bien.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ENVEJECIDO

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Crítica de Biblioteca Marvel- Los 4 Fantásticos vol. 9 de Stan Lee y Jack Kirby (Marvel Comics – Panini)

Noveno volumen de Biblioteca Marvel Los 4 Fantásticos de Stan Lee y Jack Kirby. Y además de la boda de Reed y Sue y la presentación de Los Inhumanos, en este volumen tenemos la llegada de Joe Sinnott como entintador de Kirby, en la que muchos consideran la mejor etapa de la colección.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ABSOLUTO

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. Una edad de oro como ninguna otra ha comenzado para la serie de La Primera Familia. Estos son los cómics cuya grandeza resuena a lo largo de las décadas. La boda de Reed Richards y Sue Storm, con todo el Universo Marvel invitado. Y, a continuación, la llegada de Los Inhumanos. Contiene los correos de lectores de la edición original y la cronología que lo sitúa todo en contexto. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este noveno volumen recopila Fantastic Four 43-47 y Annual 3 USA publicados entre octubre de 1965 y febrero de 1966.

El octavo volumen de la Biblioteca Marvel Los 4 Fantásticos nos dejó con un cliffhanger, al quedarse inconcluso el arco en el que los 4 Terribles habia lavado el cerebro a Ben Grim. El número 43 cierra este arco y cuenta con entintado de Vince Colletta, que hace que muchas viñetas tengan apariencia casi de estar a medio terminar. Colletta fue famoso por quitar líneas de Kirby para trabajar menos, y aquí el diseño de la Antorcha Humana o el Hombre de Arena le van perfecto para entintar dichas figuras de la forma más básica posible.

Hay que destacar que para ser un comics de 20 páginas pasan un montón de cosas, desde la operación para quitarle el lavado de cabeza de Ben, el ataque los villanos y la victoria final de los héroes. Fruto de los años en que se publicó este comic, 1965 en concreto, la historia de Lee está repleta de chorradas a ojos de 2023, como el (inexistente) plan de Reed para vencer a los villanos o que Johnny deje escapar a Medusa simplemente por ser guapa. Hay muchas cosas que no han envejecido bien, pero al menos la sensación de comic ligero creado desde un punto de vista positivo permite que esta aventura se lea con agrado aún reconociendo estos elementos que han envejecido peor.

Vince Colletta se mantuvo como entintador del Annual 3 de la colección, un especial destinado a ser historia viva de Marvel, al mostrarnos la accidentada boda de Sue y Reed. Para la Marvel de 1965 no había mayor evento que el crossover, de forma que en realidad la historia de Lee y Kirby es una excusa para hacer que aparecieran TODOS los héroes de Marvel hasta esa fecha. Bueno, a pesar de aparecer en la portada, Hulk y Namor no aparecen a una celebración que el Doctor Muerte intenta empañar lanzando a casi todos villanos existentes gracias a un rayo mental. Esto es una excusa para mostrar aunque sea una viñeta de un montón de personajes en la que es un argumento más bien «chorra». El detalle de la broma de incluirse Leey y Kirby en el comic intentando entrar en la celebración de la boda es también un detalle que te deja con la sonrisa en la cara.

Como curiosidad, me llama la atención que aunque en la portada nos venden que el annual tiene 72 páginas, en realidad la boda solo tiene 23, rellenando el resto del comic que reediciones de comics antiguos del grupo. Algo super habitual en la época pero que de nuevo resulta llamativo hoy en día.

La llegada de los Inhumanos es una saga de 5 números de los que los 4 primeros están incluidos en este volumen, de forma que nos volvemos a quedar sin la conclusión de la historia. En estos números tenemos una presentación paso a paso de los Inhumanos, al arrancar el número 44 con Medusa intentando escapar de Gorgón, que la persigue para devolverla a su hogar. En este número Gorgón tiene apariencia de villano y conocemos que es un ser super poderoso que podría destruir toda la ciudad de Nueva York con sus patadas. La aparición del Hombre Dragón ayuda a que esta grapa sea super dinámica y anticipe unas aventuras que se leen volando.

En el número 45 Johnny conocerá a Cristal, lo que le hará descubrir además a los inhumanos Karknak y Tritón. El número finaliza con la aparición de Rayo Negro, que nos deja con un clifhhanger que sirve de preludio de la batalla en el número 46. Tras esto, en el 47 descubriremos Attilan, la ciudad secreta de los Inhumanos, y a Máximus el Magnífico, el hermano de Rayo Negro que es un villano que quiere el trono de los Inhumanos para él.

El número 44 marca la llegada de Joe Sinnott al entintado, y la mejora es importante y se nota desde la primera grapa. Sinnot encaja mejor con el lápiz de Kirby y ayuda a que el dinamismo de estos comics luzca increíble. Sobre estas grapas destacaría también que algunos diseños como el del propio Rayo Negro o Tritón igual no estaban del todo claros, yendo el comic un poco sobre la marcha, como por otro lado siempre hizo Lee.

De igual manera, la historia de Lee refleja el problema del envejecimiento, al estar llena de ideas sencillas que no si están muy bien ejecutadas. La idea que Gorgón busque a Medusa para llevarla a Attilan cuando está dominada por Maximus igual no tiene demasiado sentido. Por no hablar que hasta ese momento villana Medusa acabe no pagando por sus delitos cometidos justo al resto de los 4 Terribles.

Con todo, hay que ser benevolente con estos comics en los que Lee y Kirby se marcaron como nunca antes la expansión del Universo Marvel, llenándolo de seres y ambientaciones a cual más maravillosa. Y en el próximo número tendremos la llegada de Galactus, no se podrá volver la colección más galáctica que entonces. Aunque gracias a mis primos leí muchos comics de Vértice, no recuerdo haber leído antes estos comics, lo que hace que la función de recuperar y añadir estas aventuras a mi biblioteca está más que conseguido. Y yo encantado por ello.

La Biblioteca Marvel. Los 4 Fantásticos nos está devolviendo momentos míticos de la historia de Marvel que estoy disfrutando mucho en esta primera lectura casi 60 años después de que se publicaran por primera vez.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ABSOLUTO

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