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Crítica de Cable: Amor y Cromo de David Pepose y Mike Henderson (Marvel Comics – Panini)

Había leído comentarios muy positivos de Cable: Amor y Cromo, el comic de David Pepose y Mike Henderson, con color de Arif Prianto. Y me he encontrado una historia muy guay de Pepose lastrada en parte por un dibujo de Henderson que no pasa de «correcto».

PUNTUACIÓN: 7/10

Desde sus primeros días, Nathan Christopher Summers ha estado viviendo en tiempo prestado, librando una guerra solitaria contra el virus tecnoorgánico. Después de quedar varado en una ciudad distópica, su vida cambiará para siempre. ¡Acción, amenazas y las mayores armas del universo en la nueva aventura de Cable!

Este comic incluye Cable: Love & Chrome 1-5 USA.

Antes de Cable: Amor y Cromo, sólo había leído alguna grapa suelta de David Pepose. En realidad apenas le conocía. Y la verdad es que su historia planteada como un blockbuster palomitero de acción, me ha gustado mucho. Tras una aventura por el continuo espacio-tiempo, en la que conoce al misterioso Cigarra, que tiene una cuenta pendiente con Cable que quiere saldar con sangre, Cable termina en Bahía de Salvación, un mundo asolado por el Virus Tecnoorgánico. El poderoso Conclave Primordial viven en el cielo y tienen a los pobres y los enfermos casi como esclavos para conseguir un poco de «chispa», lo único que puede detener el avance del virus. Frente a esta injusticia se ha levantado la Comandante Avery Ryder, lider de un movimiento revolucionario.

Como su nombre implica, en esta miniserie de Cable tenemos mucho amor, al ser Nathan Summers y Avery Rider almas gemelas acosados además por la misma enfermedad. Avery le enseña que lo importante no es el tiempo que les queda de vida, sino como usas el tiempo que tienes. Lo mejor del comic es la forma en que Pepose plantea esta historia de amor, yendo al grano en la parte de la aventura, consiguiendo que conectes con Avery Rider y sea protagonista al mismo nivel que Nathan. Esa parte me ha gustado mucho. También tenemos mucho cromo, al estar ambos protagonistas enfermos del virus tecnoorgánico y usar Cable pistolones de todos los tamaños y formas. Y si la historia está bien, el giro con el que me encontré en las dos últimas grapas me ha parecido antológico. Un giro que conecta con la capacidad de Cable de poder viajar por el tiempo, algo que Pepose utiliza de forma brillante.

Por poner un pero a la historia de Pepose, en realidad chirría un poco que Cable diga que lo que siente por Avery no lo había sentido antes, teniendo en cuenta que Nathan ¡estuvo casado! La conexión por la enfermedad no me parece suficiente para esa afirmación, recodando las diferentes relaciones sentimentales que ha tenido Cable, empezando por Dominó, con la que comparte la habilidad guerrera y el gusto por las black-ops. Además, sin spoilear el enorme giro del comic que es la identidad de Cigarra, la historia ha planteado un montón de paradojas temporales que no son resueltas de ninguna manera. El final me parece que está bien y me dejó con buen sabor de boca, pero no me cuadra que exista continuo espacio-temporal después de ver lo que pasa en esta miniserie. Quedando cierta sensación de «todo vale» mientras leía el comic.

Cable: Amor y Cromo podía haber sido uno de los grandes comics de Marvel de 2025. Si, se que dado el lamentable estado de Marvel, eso tampoco es gran cosa. Pero en el lado menos bueno tengo que colocar el correcto dibujo de Mike Henderson, que viene con color de Arif Prianto. A pesar de los momentazos que plantea Pepose en todas las grapas, el bajo nivel de Henderson provoca que la lectura me parezca una oportunidad perdida increíble. Sin ir más lejos, las super molonas de esta miniserie han sido realizadas por Ian Churchill con Morry Hollowell. Churchill era un habitual de las colecciones mutantes en los 90 y primeros 2000, y viendo sus espectaculares portadas hubiera deseado que hubiera hecho el dibujo interior. Cosa que no ocurre.

Henderson es flojete, las cosas como son. Ni su narrativa ni su composición de página resulta atractiva, y sus lápices me parecen muy poco atractivos, de forma que en varios momentos disfrutaba de la historia de Pepose a pesar del dibujo. Qué pena. Si este comic era un examen para el equipo creativo, Henderson NO pasaría el corte, pero en lo relativo al blockbuster de acción, creo que no me importaría leer el próximo trabajo de Pepose.

Puestos a evaluar, los que también suspenden serían los editores de Marvel que han dado luz verde a esta miniserie pero luego contratan a un dibujante inferior para hacer el trabajo. Como si de alguna manera Marvel tuviera que publicar 100 grapas al mes y al final quien las haga o de qué personajes sean algo secundario. Claramente lo es. Y es por esto que tenga que lamentarme que una miniseríe que podría hacer sido un comicazo se quede en algo que «está bien» por culpa del dibujo. Y no, no me vale que alguien me diga que el presupuesto de Marvel ha disminuido y con el dinero que tienen no pueden contratar a un dibujante mejor para una serie percibida como protagonizada por un personaje de 2ª o 3ª categoría.

Comparto las primeras páginas del comic:

Cable: Amor y Cromo es un buen comic que me deja la sensación que con un dibujante mejor podriamos tener uno de los mejores comics Marvel de 2025. Qué pena.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Alien: Planeta Tierra 1×06 (Disney+)

Tras el interludio del quinto episodio de la semana pasada, en este sexto episodio de Alien: Planeta Tierra los problemas se acumulan y nos ponemos en la plataforma de lanzamiento que nos llevará hasta el climax final.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Episodio 6. La mosca

La tensión aumenta al enfrentarse enemigos poderosos. La curiosidad tiene consecuencias letales.

El creador de la serie Noah Hawley escribe el guion de este capítulo junto a Lisa Long. El episodio de 59 minutos de duración ha sido dirigido por Ugla Hauksdóttir, que ya dirigió el cuarto episodio.

En el reparto encontramos a Sydney Chandler como Wendy, la primera híbrida (una persona cuya conciencia humana ha sido transferida a un cuerpo sintético). Alex Lawther es Joe Hermit, médico de la Fuerza de Seguridad de Prodigy Corporation y hermano de Wendy. Essie Davis hace de Dame Sylvia, empleada de Prodigy Corporation, David Rysdahl como Arthur Sylvia, científico y esposo de Dame Sylvia, Samuel Blenkin es Boy Kavalier, director ejecutivo de Prodigy Corporation y el billonario más joven del mundo, Babou Ceesay interpreta a Morrow, el oficial de seguridad cyborg (humano con algunas partes sintéticas) del USCSS Maginot, y Timothy Olyphant es Kirsh, el científico jefe sintético de Prodigy Corporation, que ejerce de mentor y entrenador de Wendy. Además, el grupo de 5 híbridos creados a continuación de Wendy son Adarsh Gourav como Slightly, Erana James como Curly, Lily Newmark como Nibs y Jonathan Ajayi como Smee y Kit Young como Tootles.

Tras el episodio de la semana pasada en el que conocimos la historia de la USCSS Maginot y el motivo por el que se estrelló en la Tierra, en el episodio de esta semana las diferentes tramas que se han ido presentando han empezado a colisionar para dirigirnos hacia un climax que espero sea super satisfactorio. Por lo visto hasta ahora, la forma en que se está construyendo la tensión invita al optimismo.

Los problemas de los híbridos aumentan. Tras el episodio violento de Nibs, es sometida a un procedimiento que borra su memoria de la última semana como forma de acabar con su trauma. Wendy está encantada de hablar y comunicarse con el xenomorfo, pero descubrir lo que le han hecho a Nibs es la confirmación de que la empresa es capaz de hacer cosas malvadas. Y aparte, el que Nibs descubra que le han borrado la memoria seguro no puede acabar bien. Desde luego, no para Dame Sylvia.

Desde el principio de la serie estaba claro que la curiosidad de los híbridos y su falta de experiencia en los problemas y las complejidades de la vida adulta acabarían por provocar situaciones mortales. En este episodio llegamos a ese momento. Y eso es además de los intentos ridículos de Slightly para entrar en el laboratorio y conseguir inocular un embrión de xenomorfo en un humano, debido al chantaje de Morrow, que está amenazando con matar a su familia si no hace lo que él quiere. El final del episodio ha dejado la serie en un momento espectacular, y todo apunta a que los dos últimos episodios van a ser la bomba.

La parte de los aliens por fin ha explotado y nos ha dado unos momentos alucinantes. La semana pasada descubrimos que el alien cabeza-ojos de pulpo es un ser inteligente que planea la forma de escapar a su cautiverio. Y si es posible, la muerte de sus carceleros humanos. Como en la Maginot, la forma en que va a participar para provocar que alguien cometa un error y pueda caer presa de otro alien resulta aterrador. Y si parecía que no teniamos bastante con el xenomorfo, el ojo-pulpo y la lombriz come sangre, ver por primera vez al alien mosca me ha dado un momentazo tremendo.

Estaba claro que Slightly tenía que encontrar a una víctima, y el elegido una vez el hermano de Wendy Joe le falla era obvio. Lo que no es tan obvio es cómo va a poder escapar de los guardias llevando el cuerpo inoculado con el embrión del xenomorfo. Más allá de la posibilidad de tener un xenomorfo suelto, el resto de aliens plantean una amenaza casi igual de peligrosa y aterradora. Quizá más, dado que lo que puede hacer el xenomorfo lo tenemos claro, pero aún nos falta por conocer muchas cosas del resto de aliens, empezando por el bicho árbol.

Por si fuera poco, la negociación entre Kavalier y Yutani para entregar a los aliens no ha ido bien para los segundos, lo que sugiere que estamos a punto de ver un ataque armado a la isla de Kavalier por parte de un equipo de Wailand-Yutani dirigido por Morrow. La posibilidad de una guerra abierta en medio de la huida de varios aliens de la zona de cuarentena apunta a muchos momentazos en el futuro inmediato.

Y por supuesto tenemos la wild-card que supone el sintético Kirsh, al que hace tiempo he calado y tenía claro que tenía sus propios planes aparte de las órdenes del irascible Kavalier. La frialdad de Kirsh y la forma en que lo ve todo y deja que las cosas sucedan pudiendo evitarlo añade un factor aterrador imprevisible, porque no tengo ni idea qué está planteando más allá de generar caos que pueda perjudicar a Kavalier. Algo que sin duda Kavalier merece que le pase, sobre todo tras descubrir su participación en la caída de la Maginot a la Tierra.

Me ha gustado mucho este sexto episodio de Alien: Planeta Tierra. Buscando elementos menos buenos del guion, resulta super obvio y llamativo que Noah Hawley tenga que plantear un «gente tonta haciendo tonterías» para justificar la huida de los aliens de su cautiverio. En parte se explica por el desconocimiento y la falta de miedo de los híbridos, que al final son mentes de niños dirigiendo un cuerpo super evolucionado. Lo que tiene menos pase es la incompetente del humano que acompaña a Slightly al laboratorio, que debería haber pedido ayuda y lanzar una alerta roja en el momento en que descubrió que algo no iba bien y que era posible que un alien hubiera escapado. Pero claro, si todos hicieran lo razonable, no habría serie porque los aliens no se hubieran escapado. Y la diversión pasa por esta huida y el caos y la destrucción que se va a generar.

A todo esto, los efectos especiales me parece que están geniales, en especial en lo referido al diseño de los aliens y la forma en que se mueven en pantalla. Aunque la tensión que se está generando me parece genial, también tengo que reconocer que la falta de momentos gore o incluso sangrientos también lo pongo en el debe de esta serie. Puedo entender que Alien: Planeta Tierra no pueda ser todo lo punki y radical que debería al producirse bajo el paraguas de Disney y emitirse en Disney+. Espero eso sí que la serie esté yendo de menos a más y los niveles de terror y violencia aumenten en los dos episodios que quedan de esta serie.

En todo caso, este pequeño pero no evita que el episodio me haya gustado mucho y tener muchísimas ganas de saber cómo continuará la historia. Los primeros episodios de Alien: Planeta Tierra me generaron algunas dudas, pero en los últimos episodios la cosa no ha dejado de mejorar, por lo que me encuentro bastante satisfecho con esta serie de Disney+. Esperemos que el final esté a la altura.

Comparto el trailer de esta serie:

Alien: Planeta Tierra ha pisado el acelerador y nos dirige hacia el climax final de forma brillante. La cosa no deja de mejorar.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Un mundo bajo Muerte 4 de Ryan North y R.B. Silva (Marvel Comics – Panini)

Cuarto número de Un mundo bajo Muerte, el evento de Marvel Comics realizado por Ryan North y R. B. Silva, con color de David Curiel, el comic en el que Victor Von Doom se hace con el control del planeta tras convertirse en el Hechicero Supremo de esta realidad. Y en el que en este número tendrá que enfrentarse con Dormammu.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Dormammu ha atacado la Tierra y desterrado a sus héroes a otra dimensión. Sólo Muerte se interpone en su camino. Pero Muerte nunca ha necesitado aliados para hacer lo que tiene que hacerse. Llega la batalla definitiva entre dos titanes. ¿Su final? No lo verás venir.

Desde que Panini empezó a publicar Un mundo bajo Muerte me estoy preguntando por qué no estoy conectando con este comic. Una parte importante es la sensación de tener escenas de combates intrascendentes colocadas en cada grapa casi por obligación, que no resuelven nada porque lo importante nos los cuentan los personajes mientras hablan entre ellos. Que en un medio como el comic los personajes nos cuenten las cosas en lugar de verlas es un problema que no ayuda al disfrute de este comic. Aparte de la nula sorpresa que North ha planteado hasta en momento en nada de lo que ha sucedido, moviéndose por territorios esperables.

Sin embargo, este cuarto número debería romper todo eso al ser una grapa entera de combate entre Muerte y Dormammu, que se ha aprovechado de un descuido de Muerte para invadir la Tierra, desterrando a todos los héroes. Si todo el tebeo es una gran escena de acción, la cosa debería mejorar, pensando que tenemos a R.B. Silba y David Curiel en el color. ¿No? Lamentablemente, no es el caso. Esta grapa me ha abierto los ojos al gran problema de esta serie / evento, además de la anodina historia de Ryan North. Y es el dibujo de Silva.

R.B. Silva llamó la atención de todos en Potencias de X junto a Jonathan Hickman. En ese momento apuntaba a artista super estrella, pero sus siguientes encargos han ido enfriando estas expectativas. Y en Un mundo bajo Muerte creo que ha tocado fondo como narrador. Dicho para mal. Y su primer problema es que la narrativa es extraña, incómoda de ver y de leer. No lo se seguro, pero diría que Silva dibuja con tablet y con maquetas digitales de los personajes. Eso hace que anatómicamente sean correctos, pero las figuras no provoquen ningún impacto emocional.

Además, una parte fundamental de sus páginas se plantean haciendo que el color sea el protagonista, lo que va en contra de la narrativa que debería ofrecer su trabajo. Ves una página cualquiera y el color de David Curiel es super llamativo y resultón. Pero cuando te planteas lo que sucede en cada viñeta, te das cuenta que todo resulta super confuso, entre otros motivos porque Silva dibuja en muchas viñetas las figuras muy pequeñas, llegando a plantear apenas siluetas en varias viñetas, confiando que el color maquille el resultado final. Y superficialmente es así, aunque cuando terminas de leer la grapa vuelves a sentir que de nuevo la grapa no ha llegado a ser todo lo satisfactoria que debería haber sido.

Y esto es una pena, porque en este caso Ryan North si plantea momentazos para que Silva se luzca. La página de Muerta acuchillando a Dormammu con garras místicas como si fuera Lobezno es un momentazo de esta grapa. O la propia idea de los hechizos lanzados por Muerte diferidos en el tiempo. Aquí si he visto elementos interesantes, pero el dibujo de Silva perjudica la narrativa general y el disfrute del comic. Y tampoco tengo ni idea si unos plazos de entrega imposibles han impedido a Solva desplegar su mejor trabajo, pero sea por el motivo que sea, el resultado no es bueno.

El combate no ha terminado, y este número nos ha dejado con un estupendo cliffhanger final. La sensación que tengo es que el quinto número de la serie también va a ser mayoritariamente combate. Un número que marca el ecuador de una serie que por un motivo u otro nunca ha acabado de despegar. Leo a muchos amigos tuiteros alabando el trabajo de Ryan North en Los 4 Fantásticos, pero este comic no me está dejando con ganas de leer nada suyo a continuación. Espero que la cosa pueda mejorar y nos deje con buen sabor de boca. Porque de momento no puedo decir que sea un mal comic, pero tampoco uno muy bueno.

Comparto páginas de este comic:

A pesar de lo extraño que suena, me empiezo a convencer que es el dibujo de R.B. Silva lo que me está impidiendo disfrutar de Un mundo bajo Muerte. Y es algo que a estas alturas no tiene solución.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de The savage sword of Conan 9 de Patrick Zircher (Titan Comics)

Noveno número de la nueva etapa de The Savage Sword of Conan en Titan Comics con una estupenda historia de Conan y Valeria de Patrick Zircher, y otros interesantes extras que hacen este comic un estupendo entretenimiento para los amantes de la espada y brujería.

PUNTUACIÓN: 8/10

Patrick Zircher se adentra en la Era Hiboria con una historia de grandes aventuras protagonizada por Conan y Valeria, mientras que Fabian Nicieza y el dibujante Sean Chen crean una historia de alto riesgo sobre un asesinato protagonizada por Kull. ¡También incluye portadas que se convertirán en clásicos instantáneos de Alex Horley y el difunto Neal Adams, increíbles pin-ups y mucho más!

Patrick Zircher está demostrando ser un autor maravilloso para el mundo de Conan y en general para los personajes creador por Robert E. Howard. Además de la historia de 50 páginas incluida en este comic, en la actualidad está realizando también para Titan Comics una miniserie protagonizada por Solomon Kane.

En lo referido a esta historia, The sunless isle (La isla sin Sol), tenemos a Conan y Valeria en una búsqueda de un tesoro para el Rey Asgalun que les llevará a una isla llena de peligros y monstruos terroríficos. Zircher dibuja a un Conan super canónico y poderoso que está genial, y su Valeria es una guerrera feroz que al mismo tiempo tiene una belleza y una potencia sexual bestial. Ambas caracterizaciones conectan perfectamente con el feeling que las historias de Robert E. Howard y se sienten correctas con lo que se espera en una historia de Conan. La aventura se lee en una sentada y me parece que es un éxito absoluto.

Este número cuenta con una estupenda portada de Neal Adams, una historia corta de 11 páginas de Kull realizada por Fabian Nicieza y Sean Chen, y varios pin-ups de Valerio Giangiordano y Geof Isherwood, que hacen que la lectura de este comic sea un placer.

Me está gustando mucho la nueva etapa de The Savage Sword of Conan de Titan Comics. Y el próximo número el magazine conectará con el próximo evento de Conan Scourge of the Serpent guionizado por Jim Zub. Estamos en un momento estupendo para ser fan del cimmerio.

Comparto páginas de la historia principal de Patrick Zircher:

La actual etapa de The Savage Sword of Conan sigue ofreciendo a los fans unas historias estupendas que sacian nuestra sed de aventuras en la Edad Hiboria.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Expediente Warren: El último rito de Michael Chaves

Tenía ganas de que me gustara la última película de Expediente Warren: El último rito, dirigida por Michael Chaves. Lo que no esperaba era encontrarme un peliculón que lo hace todo bien.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Los investigadores de lo paranormal Ed y Lorraine Warren se enfrentan a un último caso aterrador en el que están implicadas entidades misteriosas a las que deben enfrentarse.

Expediente Warren: El último rito es la cuarta película de la serie The Conjuring creada por James Wan, tras Expediente Warren (James Wan, 2013), Expediente Warren: El caso Enfield (James Wan, 2016) y Expediente Warren: Obligado por el demonio (Michael Chaves, 2021). Dentro de este universo cinematográfico de terror encontramos las películas Annabelle (John R. Leonetti, 2014), Annabelle: Creation (Adam F. Sandberg, 2017), La monja (Corin Hardy, 2018), Annabelle comes home (Gary Dauberman, 2019) y La monja 2 (Michael Chaves, 2023).

Michael Chaves (1984) empezó su carrera realizando cortometrajes, consiguiendo llamar la atención de James Wan con su ópera prima La maldición de La Llorona (2019). Tras esto ha realizado varias de las películas del universo The Conjuring, hasta el punto de poder decirse que Chaves es uno de los hombres de confianza de Wan: Expediente Warren: Obligado por el demonio (2021), La monja II (2023) y ahora esta última película.

La película de 135 minutos de duración y un presupuesto de 55 millones de dólares ha contado con un guion de Ian Goldberg, Richard Naing y David Leslie Johnson-McGoldrick, a partir de una idea de Johnson-McGoldrick y James Wan, con fotografía de Eli Born, montaje de Gregory Plotkin y Elliot Greenberg, y música de Benjamin Wallfisch. Aunque esta cuarta película de Expediente Warren (The Conjuring) está pensada para cerrar la historia, su arrollador éxito de taquilla hace que sea casi imposible que la productora de James Wan Atomic Monster no se vaya a plantear una nueva película. Y es que tan sólo en su primer fin de semana de estreno la película ha recaudado más de 190 millones de dólares, lo que asegura que vaya a ser una de las películas más rentables del año.

La película está protagonizada por Patrick Wilson y Vera Farmiga, que vuelven a interpretar sus papeles como los investigadores paranormales Ed y Lorraine Warren. Mia Tomlinson es Judy Warren, la hija de la pareja. Ben Hardy como Tony Spera, el novio de Judy, Steve Coulter como el padre Gordon, Rebecca Calder y Elliot Cowan como Janet y Jack Smurl, los padres donde sucederán los hechos traumáticos de la película, completan el reparto.

Cuando una serie cinematográfica se alarga con múltiples películas, normalmente los espectadores esperamos que la calidad de cada nueva entrega vaya disminuyendo. Sobre todo en el género de terror, pero no sólo. Empiezo con este comentario porque fui al cine esperando que la película fuera entretenida y ya. Con eso ya me conformaba, no esperaba encontrarme ninguna genialidad. Y por eso podéis imaginaron el sorpresón positivo que me he llevado al descubrir que Expediente Warren: El último rito es un peliculón.

Hablamos de un películón dentro del género de terror al que se adscribe. Aunque sea un poco tonto decirlo, esta es la cuarta película de Expediente Warren, si te están esperando otra cosa no te puedes sorprender porque no sea lo que esperas. No es un terror de gore ni de giros loquísimos de guion. Además, como en películas anteriores, El último rito viene con la frase de «inspirada en hechos reales». Esto no significa que todo lo que vayamos a ver vaya a ser realista, dado que los sustos y las posesiones demoniacas van a estar presentes en todo momento, con escenas muy potentes situadas en el plano onírico / astral. Si entendemos que a partir de algo que pasó o no pasó en 1986 la película crea la historia que más les interesa, mejor para todos.

Tenía ciertos reparos cuando descubrí que la película superaba las dos horas de duración. Sin embargo, me gusta mucho que una vez pasado el intensísimo prólogo inicial, El último rito emplee tiempo en que conozcamos la vida de la familia Warren en 1986, muchos años después de uno de sus primeros casos en 1964 que terminó con el nacimiento prematuro de su hija Judy, y de la familia Smurl, en cuya casa tendrán lugar los hechos que los Warren tendrán que investigar. Como en una buena película de género negro, me gusta mucho que durante más de media película tengamos dos líneas narrativas en paralelo hasta que llegan a encontrarse. Es la típica estructura de «dos casos que acaban siendo el mismo caso» que tan habitualmente hemos visto en las historias de detectives, aplicado al terror.

La dirección de Michael Chaves me parece magistral dentro del género de terror. Chaves sabe colocar la cámara en el sitio justo para provocar el mayor impacto visual, planteando unas composiciones super elegantes que me mantuvieron en el borde de mi asiento a lo largo de toda la película. El ritmo en la primera mitad es lento, pero siempre interesante. En este caso NO se cumple la lógica que no comparto de «lento = aburrido». Además, la forma en que se va incrementando la tensión hasta llegar al climax final me parece modélico. Unido a lo anterior, tanto la fotografía como el montaje me parecen brillantes, dejando claro que los profesionales que han trabajado en la película son gente de gran experiencia que saben acertar en las decisiones que toman.

Por supuesto, si Expediente Warren: EL rito final triunfa, es por la calidad, química y personalidad del reparto de la película. Patrick Wilson y Vera Farmiga como los investigadores paranormales Ed y Lorraine Warren están maravillosos. Los Warren han abandonado sus investigaciones tras sufrir Ed un infarto y el médico avisarles que otro golpe al corazón podría ser fatal. Lorraine (Vera Farmiga) tiene habilidades paranormales, y durante 20 años ha enseñado a su hija Judy (Mia Tomlinson) para que cierre ese portal, a pesar que en los últimos tiempos las visiones son cada vez más fuertes e imposibles de bloquear. El caso de los Smurl conecta con los Warren sin ellos lleguen si quiera a imaginarlo, lo que hace que la amenaza se sienta personal. Me encanta ver la química y el cariño que muestran los miembros de la familia Warren, y eso es éxito de los tres protagonistas.

El resto del reparto empezando con Ben Hardy como Tony Spera, el novio y posterior marido de Judy, Steve Coulter como el Padre Gordon, amigo de los Warren que les informaba cuando había un caso sobrenatural, o todos los miembros de la familia Smurl, creo que cumplen perfectamente con lo que la historia pide de ellos.

En estos tiempos de «terror elevado» y de gafapastas avergonzados de ver una película de terror que buscan añadir calificativos para describir lo que han visto, resulta refrescante ver una película que sabe qué tipo de historia ofrece a los espectadores y lo hace de forma brillante. Michael Chaves no inventa ninguna rueda y todo entra dentro de lo esperable en el género de terror de posesiones. Pero es que todo lo hace bien. Mientras la progresía cultural busca encumbrar cualquier cosa que parezca diferente o que quiera transmitir un mensaje «importante», no me extraña que el público abrace y vaya en masa a ver una película que «solo» es una buena película de terror.

En ese sentido, frente a las consignas de diversidad woke que aún dominan el entretenimiento mainstream americano, entiendo que otro punto que ha ayudado a que el público vaya en masa al cine es tener a dos protagonistas blancos que se quieren y que forman una familia tradicional que transmite valores cristianos, con una hija y un entorno que viven felices con esas ideas. Es un placer tener a Patrick Wilson y Vera Farmiga porque son grandes actores los dos y comparten una química increíble en pantalla. Pero en este mundo políticamente correcto, tener a una pareja protagonista no formada por personas de diferente raza, que se quieren sin reservas y viven una relación adulta en la que no se muestra al hombre como alguien incapaz o incompetente como forma de destacar a la mujer, me parece lo más punki y antisistema que he visto en los últimos tiempos. (Si, te miro a ti, Los Rose, entre otras muchas). Dos protagonistas que confían en el otro y saben que cuando llegue el momento harán lo que tengan que hacer para ayudarle. Buff, que radicales. Quien hubiera pensado que el público es justo eso lo que quiere ver.

Expediente Warren: Los últimos ritos está pensada como un cierre satisfactorio para esta serie de películas creadas por James Wan. Un final que creo es perfecto. Sin embargo, como pasó con la franquicia de John Wick (también 4 películas), creo que viendo como han roto la taquilla, va a ser imposible que Atomic Monster no piense formas de seguir haciendo más películas en este mundo. Desde luego, si siguen planteando películas con buenas historias y un trabajo tan notable de todo el equipo, el éxito está mas que asegurado. Y yo iré encantado al cine a verlas.

Comparto el trailer de la película:

Expediente Warren: El último rito me ha parecido un películón. Da gusto ver una película que resulta tan satisfactoria en todos los aspectos. Si te gustaron las películas anteriores de Expediente Warren, no te puedes perder esta, de momento, última película de la saga.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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