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Crítica de Elio de Madeline Sharafian, Domee Shi y Adrian Molina (Disney+)

No vi en su momento Elio, la última película de Pixar estrenada este verano, que fue dirigida por Madeline Sharafian y Domee Shi. Aprovechando su estreno en Disney+ me animé a verla.

PUNTUACIÓN: 6/10

La historia de Elio, un niño de 11 años con una imaginación desbordante y una enorme obsesión por los extraterrestres, que lucha por encajar hasta que de repente es transportado al espacio y es identificado por error como el embajador galáctico de la Tierra. (FILMAFFINITY)

Elio es una película estadounidense de aventuras y ciencia ficción animada de 2025 producida por Pixar Animation Studios para Walt Disney Pictures. Dirigida por Madeline Sharafian y Domee Shi (Red), tras abandonar Adrian Molina (Coco) la dirección para ponerse con Coco 2. La guion de la película fue escrito por Julia Cho, Mark Hammer y Mike Jones, a partir de una historia desarrollada por Molina, Sharafian, Shi y Cho. La película cuenta con fotografía de Derek Williams y Jordan Rempel, montaje de Anna Wolitzky y Steve Bloom, y música de Rob Simonsen. Descontando los títulos de crédito, la película tiene una duración inferior a los 90 minutos. Destacar además que Elio resultó un monumental fracaso de taquilla tras su estreno en cines, al recaudar 154 millones de dólares en todo el mundo a partir de un presupuesto superior a 150 millones.

En el reparto de voces originales encontramos a Yonas Kibreab como Elio Solís, un niño de once años que es identificado erróneamente por los alienígenas como el embajador de la Tierra; Zoe Saldaña como Olga Solís, tía de Elio y comandante de la Fuerza Aérea. Remy Edgerly como Glordon, un alienígena con forma de gusano del que Elio se hace amigo; Brandon Moon como Helix, un embajador alienígena; Brad Garrett como Lord Grigon, un corpulento señor de la guerra alienígena con una armadura de alta tecnología que es el padre de Glordon; Jameela Jamil como Questa, una embajadora alienígena con forma de radiodonte; y Dylan Gilmer como Bryce, un niño que comparte la misma fascinación por los alienígenas que Elio.

Hace unos años el estreno de una película de Pixar era un acontecimiento para los amantes del cine de animación. En parte, el ascenso de calidad y capacidad de entretenimiento de otros estudios como Dreamworks y Illumination consiguieron que Disney perdiera el casi monopolio en el cine de animación que mantuvo durante décadas. Y por si fuera poco, la decisión de Disney de no estrenar en cine varias película de Pixar durante el COVID para estrenarlas en Disney+ tuvo la perversa consecuencia que los espectadores entendiéramos que si la propia Disney no creía que esa película mereciera un estreno en cines, ¿Para qué pagar por ver la película en cines? Sobre todo cuando Disney nos ha informado que en 3 meses se va a estrenar en Disney+.

La certeza del estreno en 3 meses en Disney+ y el hecho que en realidad la película no me llamaba la atención, provocaron que no viera esta película en el cine. A todo esto, a los problemas creados por Disney habría que sumar la casi nula promoción que ha hecho de la película, que provocó que amigos fans de la animación no se enteraran que la película existía hasta que se estrenó en el cine. Caso real que viví este verano hablando con unas amigas con niños pequeños. Además hay otros elementos intangibles que hacen que una película por un motivo u otro no pinte bien. Incluso antes de conocer la parte de la intrahistoria que ha rodeado la producción de esta película de Pixar.

Elio fue concebida por Adrián Molina (director y guionista de Coco) como una historia sobre la madurez y la alienación juvenil, inspirada en su infancia en una base militar, previo a su posterior ingreso en el Instituto de las Artes de California, donde realmente Molina se encontró a si mismo. Dos años después, en 2024 Pixar informó que Molina abandonaba el proyecto para centrarse en la dirección de Coco 2, confirmando el estudio a Madeline Sharafian y Domee Shi (Red) en la dirección de la película.

En las semanas previas al estreno, Elio se vio envuelta en la controversia, al publicarse un artículo en The Hollywood Reporter que afirmaba que Pixar había eliminado toda la caracterización del protagonista que conectaba con temática queer. Un protagonista que es un niño de 11 años, no nos olvidemos. Así que por un motivo u otro, Elio no llamó la atención de ningún público al que teóricamente se dirigía.

Y entrando a valorar Elio por sus aspectos positivos, la película me ha resultado muy entretenida con una duración directa al grano de menos de 90 minutos que me parece adecuada a lo que nos han contado. A pesar de la polémica creada, Elio es una película blanca para todos los públicos que no tiene ningún elemento que pueda resultar problemático para ningún padre, y que puede poner a sus hijos sin problemas.

La animación de Pixar es una maravilla como siempre, destacando sobre todo en la construcción del hábitat alienígena Communiverso, que es una flipada de color y espectacularidad. Los serie alienígenas también me han gustado mucho, destacando sobre todo el de la raza de Glordon, unos gusanos que en su forma adulta son insertados en una armadura de alta tecnología preparada para la guerra, como veremos con Lord Grigon, el padre de Glordon. Aunque igual la animación no es tan brillante o sorprendente que como en otros clásicos del estudio, los amantes de la animación vamos a flipar con la película.

Elio es un niño de 11 años cuyos padres fallecen y que criado por su tía, una militar que renuncia a su sueño de ser astronauta por cuidarle. Elio conoce gracias a ella la misión del Voyager 1 y el mensaje de concordia que lleva para que sea encontrado por una posible civilización alienígena. Tras años aislándose y rechazando hacer amigos, Elio consigue su sueño de ser abducido por unos alienígenas, y vive una aventura colorida en la que encontrará a un amigo en el ser más inesperado y en la que descubrirá cosas que cambiarán su forma de ver el mundo. El mensaje que da igual lo raro que sientas que eres, siempre puedes conocer amigos y encontrar tu lugar en el mundo, me parece positivo.

Como amante de la ciencia-ficción espacial, la mención al Voyager 1 y su importancia en la trama me han gustado, al igual que la escena en que los protagonistas escapan del campo de residuos especiales que rodea el planeta gracias al trabajo en equipo de científicos de todo el mundo. La idea del trabajo en equipo y en confiar en la ciencia son cosas que siempre me gustan.

Además, como Pixar es muy lista, además de la parte de la trama de Elio sintiéndose solo hasta el punto de querer irse a otro planeta, la película añade una segunda subtrama sobre el trabajo y el sacrificio que significa ser padre, y como haces siempre lo mejor para tus hijos aunque ellos no lo valoren ni desde luego lo agradezcan. Algo representado en Olga, la tía de Elio, pero de forma inesperada también en Lord Grigon. Este aspecto conecta con la idea que siempre tuvo Pixar de hacer películas que apelen de una manera u otra al público infantil pero también al adulto. Algo que me parece bien, por supuesto.

En resumen, como entretenimiento sin complicaciones, creo Elio cumple de sobra su función. Y dado que puede verse «gratis» con tu suscripción a Disney+, mejor que mejor.

Ya entrando en los aspectos negativos, quizá el principal problema de Elio es precisamente su protagonista. Tengo que agradecer el intento de Pixar de corregir el rumbo de una producción con problemas, que acabó entregando una película tan entretenida como insustancial.

Y quizá el problema insalvable viene en su origen con Elio. Un niño hispano (luego vuelvo a eso), que entra completamente en la calificación de «ostiable» desde el minuto uno. Elio sufre un trauma por la muerte de sus padres. Pero luego no deja de comportarse como un repelente hacia todo el mundo. Dice que no tiene amigos, pero en realidad no quiere tenerlos y trata mal a los que se acercan a él de buena fe. Afirma que nadie le quiere cuando su tía ha expresado delante suyo que ha abandonado su sueño de ser astronauta para cuidarle y estar con él. Hay que ser egoísta y bastante asqueroso para tratar a su tía como lo hace. Pero es que incluso todo eso no es suficiente para justificar su enfermiza obsesión con ser abducido que roza la enfermedad mental. De modo que por primera vez en ni me acuerdo me encontré con un protagonista de una película de Disney / Pixar que me caía mal.

Lo curioso de la caracterización de Elio es que rompe además con otro aspecto clave para el mundo progresista americano, su condición de hispano. Y lo cierto es que Elio es hispano porque nos lo han dicho, pero si algo se caracteriza el mundo hispano (por ejemplo Coco o Encanto) es el respeto y la lucha de los protagonistas por su familia. Y en concreto, con mantenerla unida. Incluso en Lilo & Stitch la idea de mantener unida a la familia es esencial. Elio es todo lo contrario. Y es algo que a priori no tiene nada de negativo, aunque en el caso de esta película no acabó de funcionarme.

Hay otro elemento menos importante que es la nula profundidad o incluso interés de los aliens que Elio descubrirá en su viaje. Porque sus diseños son super chulos, pero no tienen personalidad aparte de estar presentes en pantalla. Y resultan bastante decepcionantes a nivel global.

Aparte de los problemas de Elio, otra cosa que me pasó durante la película es que a pesar de la aventura y los seres coloridos, en realidad no tenía claro lo que Pixar me estaba intentando contar. Porque Pixar no es Illumination, una película de Minions no tiene mayor mensaje aparte de las bromas de pedo, culo, pis. (Bueno, hay quien dice que si tienen mensaje, dado que eternizan el modelo de familia tradicional invisibilizando a personas de otros colectivos). Pero creo que me entendéis. Las películas de Pixar además de ser entretenidas aprovechan en su mayoría para resaltar un tema concreto. Luca las aventuras y las amistades que hacimos en verano cuando fuimos niños, Red sobre la ansiedad de la adolescencia y muy evidentemente con la llegada de la menstruación, etc… Y estaba viendo Elio y no acababa de ver qué me estaban contando.

Adrián Molina (director y guionista de Coco), primer director y creador de la idea inicial afirmó que quería hacer una sobre la alienación juvenil y el paso al periodo adulto, inspirada en su infancia en una base militar, previo a su posterior ingreso en el Instituto de las Artes de California, donde realmente Molina se encontró a si mismo. ¿Estaba en la idea original la idea que Elio, como algunas personas gays, tenían que abandonar el mundo (la familia) que les reprime para poder salir del armario y ser feliz siendo él mismo? Obviamente no podemos saber si ese era el tema de la película, pero si lo era, me alegro que Pixar lo cambiara. De hecho, ya tuve que sufrir el despropósito de Mundo extraño, la terrible película de Disney que hacía apología de la idea que los adultos lo hacen(mos) todo mal (han destruido el planeta) y está bien que los niños les rechacen y hagan lo que ellos prefieran.

Viendo Elio no he visto en él ningún elemento gay/queer. Según el artículo de THR, porque lo quitaron. Pero, ¿en serio un niño de 11 es gay? Esto me recuerda la misma polémica ridícula que surgió con Luca, en la que descerebrados afirmaban estar ofendidísmos porque Pixar había quitado un supuesto romance gay entre los 2 niños protagonistas. Algo que nunca estuvo ahí, y que en realidad mostraba a gente ridícula que solo le gusta algo si «habla de lo suyo». Y al igual que en Luca, creo que hubiera sido inadecuado en Elio teniendo como tiene 11 años. Y me parece perfecto que cada uno elija con quien quiere compartir su vida y ser feliz, pero un niño pequeño antes de la pubertad no está en eso. Querer forzar para que lo esté y así poder cubrir tu mensaje identitario me parece un error.

Al final, me gusta la idea que es posible encontrar amigos hasta en los lugares más insospechados, aunque un poco tienes que querer encontrarlos, unido al reconocimiento que la película hace a la figura de los padres, que en este caso puede ser una madre poco convencional al ser inicialmente la tía del protagonista. Pero sobre todo la parte de los padres parece lo que probablemente es, un injerto de última hora. Algo que no está mal, de hecho está guay, pero que no está todo lo bien ensamblado que me hubiera gustado.

Ver cómo Pixar hizo control de daños y redujo el metraje a menos de 90 minutos es otro elemento que me sugiere que el estudio quitó todo lo que consideró no esencial y se centró en la aventura con sus contados momentos dramáticos. Consiguiendo acertar sólo a medias, al quedar Elio como una película entretenida que puede verse tranquilamente con los más pequeños de la casa, pero es una de las películas más flojas de Pixar.

Comparto el trailer de la película:

Elio es una película entretenida a la que le falta un protagonista que funcione y una idea potente. Sin duda, una de las películas más flojas de Pixar.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Reflexiones de Domingo 20/2025: Un variadito de comics y cine

¡Feliz Domingo! Hoy aprovecho mi sección de Reflexiones de Domingo para un variado de temas que he visto a lo largo de la semana.

PANINI PUBLICA EL ESPECIAL MASACRE / BATMAN APENAS 3 SEMANAS DESPUÉS DE SU PUBLICACIÓN EN USA

El crossover que estabas deseando leer pero que dabas por imposible. Masacre se enfrenta a Batman al tiempo que Marvel y DC se unen por primera vez después de varias décadas. Wade Wilson ha sido contratado para un trabajo en Gotham City. ¿Contará con la ayuda de Batman o éste le señalará como un nuevo enemigo? Zeb Wells y Greg Capullo tienen la respuesta. ¡Y esto es sólo el comienzo! A continuación, el Capitán América y Wonder Woman se encuentran, cortesía de Chip Zdarsky y Terry Dodson; Jeff y Krypto comparten juegos, con Kelly Thompson y Gurihiru; Kevin Smith, acompañado de Adam Kubert, reúne a sus dos personajes fetiche, Daredevil y Green Arrow, y otros formidables equipos presentan los más sorprendentes cruces entre ambas compañías. ¡Un acontecimiento que no puedes perderte!

Reconozco que no tengo especial ilusión por la nueva tanda de especiales que Marvel y DC Comics van a lanzar combinando a sus personajes. Puestos a elegir, prefiero muchísimo más el Batman – Deadpool de Grant Morrison y Dan Mora que el comic preparado por Marvel, obra de Zeb Wells y Greg Capullo. Wells no me llama nada la atención y los últimos trabajos de Capullo en Marvel me han parecido inferiores a su trabajo en DC.

Otro motivo de queja es el propio formato del comic, dado que han planteado una historia principal de Wells y Capullo con una extensión de veintipocas páginas, a la que siguen varias historias cortas protagonizadas por otros personajes, como Daredevil-Green Arrow. De forma que la sensación sin haberlo leído es que este comic va a ser apenas un teaser de las aventuras que podrían haber sido. Aparte de la excusa perfecta para lanzar decenas de portadas alternativas con todo tipo de crossovers, algunos soñados, otros super locos.

Lo que me parece una pasada es que PANINI haya entendido el evento que tiene entre manos y haya corrido increíblemente para publicar este especial apenas 3 semanas después que se publicara en USA. Normalmente el salto entre la edición USA y la española es de unos 4 meses en el caso de Marvel, lo cual me parece que es un plazo super ajustado. Que haya podido publicar este comic con tan poca diferencia me parece que puede significar un antes y un después para el mundo de los superhéroes en España. Y entiendo que probablemente no sea viable para toda la línea editorial pero si creo que va a poder extenderse para comics especiales como sin duda es este.

Llamativo es también que Panini se haya lanzado a saco al mundo de las portadas alternativas al publicar este comic con 5 portadas, incluida la polémica portada dibujada por Frank MIller. Como LECTOR que soy, el tema de las portadas alternativas es algo que me deja perplejo, pero tengo claro que las ventas que provocan son una parte importante de los ingresos que están manteniendo a flote a editoriales y a librerías. Las decisiones de publicar el comic de forma inmediata sumado a las portadas creo que va a ayudar a que Panini venda como churros este comic. Un comic que ya apuntaba a super ventas.

Por contra, los que creo que no deben de estar nada contentos son las librerías especializadas que traen comics USA de importación. Porque es posible que algún comprador con dudas si comprar este comic USA igual se han esperado a comprarlo en español debido a que va a salir la semana que viene. Otra duda que se me plantea si somos los mismos que compramos grapas USA y españolas, que creo que si. En mi caso yo compro las grapas Marvel en la edición española de Panini, pero la mayoría del indy y DC lo compro en grapas y tomos USA. En realidad aplaudo a Panini por su gestión para publicar este comic tan rápido, pero al mismo tiempo, me sabe mal por las librerías especializadas. Espero que no tengan que comer muchas grapas USA de este especial.

Y ahora la pregunta que queda hacerse es, ¿Qué edición voy a comprar yo? Porque aunque es cierto que no me apetecía a priori, creo que acabaré comprándolo de todos modos. Y lo cierto es que la edición de Panini es más económica que las grapas USA, así que blanco y en botella.

MARK MILLAR ANUNCIA CONQUERED, SU NUEVO COMIC EXCLUSIVO EN KICKSTARTER

Independence Day meets Game of Thrones!

Imagina que nuestro mundo es invadido por un reino fantástico y que todos tenemos que luchar por nuestras vidas o vivir bajo su yugo para siempre.

Las luces se apagaron, se cortó la electricidad y se abrió un agujero en el espacio tan grande como el mundo. Lo que salió por él destrozó Estados Unidos, tomó la Casa Blanca y los ojos de un enemigo que no sabíamos que existía buscaban nuevas naciones que someter.

Conquered es una nueva serie de cuatro volúmenes creada por Mark Millar (Kick-Ass, Civil War) y Valerio Giangiordano (Nemesis: Rogue´s Gallery, Spawn) sobre un mundo ablandado por la tecnología y las leyes creadas por el hombre, obligado a luchar por su vida o convertirse en esclavo de los millones de bárbaros que atacan con sus caballos, dragones y bestias mitológicas que creíamos que solo existían en los cuentos.

Clasificación por edades: 18+ público adulto

En sólo un día, el Kickstarter de Conquered ya ha cumplido su objetivo, así que Millar debe estar contento, ya que su anterior crowdfunding para el comic Psychic Sam con John Romita Jr. también fue un éxito. Sin embargo el anuncio de este nuevo comic me sugirió varias cosas.

Lo primero es que el dibujo de Valerio Giangiordano no acabó de convencerme en Nemesis: Rogue´s Gallery. Giangiordano es el último de la actual hornada de dibujantes de tableta de ordenador cuyas plantillas le hacen dibujar cosas anatómicamente correctas y montones de fondos de edificios y arquitectura, pero al que le falta la espectacularidad y la emoción que debería formar parte del ADN de cualquier comic. Copiándome de mi reseña «este exceso de «realismo» acaba provocando que las imágenes con las que cuenta la historia me resultan demasiado estáticas. Es por esto que quizá las imágenes no consiguen ser todo lo espectaculares e impactantes que en realidad el medio comiquero le permitiría, no contando la historia de la mejor manera posible». Esto es un punto en contra.

Lo siguiente que me sugiere este anuncio es que parece confirmarse la sensación que Netflix ha cambiado su contrato con Millar (o el contrato ha caducado) y el escritor escocés está buscándose la vida por su cuenta aparte del Millarworld. El trabajo que Millar hacía para Netflix NO era publicar comics sino crear conceptos que pudieran desarrollarse para cine y televisión. Conceptos que luego algunos se convirtieron en comic, como The Magic Order. Pero tras un porrón de años, Netflix en realidad no ha producido casi nada. Jupiter´s Legacy fue un fracaso y se canceló tras su primera temporada y Super Crooks se convirtió en una serie de anime. Poco, muy poco. Dentro que en el mundo del comic Millar ha creado comics estupendos como Big game, desde el punto de vista empresarial de Netflix, no se si la compra de Millarworld les ha salido rentable.

En ese sentido, en lo primero que se ha notado este cambio en el status del Millarworld propiedad de Netflix es que ha cerrado el grifo a Millar, provocando una bajada inmediata de calidad de los dibujantes que Millar ha contratado en la última hornada. El desastre de Vatican City dibujada por el artista no profesional Per Berg, el horror de leer el final de Jupiter´s Legacy con tres dibujantes diferentes en una serie de 5 números, dos de ellos no demasiado buenos, o el propio Giangiordano dejan claro que los tiempos en que Millar colaboraba con Pepe Larraz, Jorge Jiménez, Stuart Immonem, Greg Capullo o Goran Parlov quedan muy lejos de la situación actual de la compañía.

Por último, Millar tiene un ego enorme y no deja de recordar a sus seguidores que SU Civil War es el tomo más vendido de Marvel en el siglo XXI. Sin embargo, dentro que eso es verdad y está claro que Millar ganó muchísimo dinero durante tu tiempo en Marvel, la actualidad no es tan exitosa. Si, el kickstarter de Psychic Sam con John Romita Jr. fue un éxito que cumplió el objetivo. Pero en realidad, tan sólo 1.686 patrocinadores contribuyeron 80.966 £ibras al proyecto. Es cierto que multiplicaron por 4 el objetivo propuesto, pero viendo como otros kickstarters como el de G.I. Joe de Skybound ingresaron casi 3.800.000 dólares gracias a 10.490 patrocinadores, te das cuenta que la popularidad de Millar es como mucho relativa.

Para Conquered, 545 patrocinadores han aportado 34.000 dólares en el primer día. Está bien, pero en absoluto es un éxito arrollador. Daniel Warren Johnson en cada uno de sus dos kickstarters ha ingresado muchísimo más que Millar. ¿Quién es realmente más popular? Y sobre todo, ¿sigue siendo Millar un guionista estrella del mainstream comiquero que mueve al gran público a comprar sus comics? Pensando en los últimos comics que ha publicado o se publicarán en breve, la respuesta es NO.

Normalmente compro los comics indys en edición USA. Creo que para Conquered me esperaré a ver si alguna editorial española lo saca. Y en ese caso, ya veré si lo compro o no.

Comparto páginas del comic:

VOLVIMOS AL CINE A VER AVATAR: EL SENTIDO DEL AGUA EN 3D

Tengo Avatar: El sentido del agua comprada en blu-ray y la hemos visto varias veces en casa. Pero poder volver a verla en pantalla grande y en 3D era algo demasiado bueno para dejarlo pasar. Además, seguramente debido por el acondicionamiento cinéfilo que impongo en mi casa, mi hijo también tenía ganas de verla de nuevo en 3D.

Y es un peliculón. Menudo disfrute y qué increíble sensación inmersiva me ha vuelto a dar James Cameron. Tengo claro que Avatar Fire & Ash va a ser un peliculón. Probablemente sea LA PELÍCULA de 2025. Junto a Superman, esta es la película que más ganas tenía de ver este año, y estoy seguro que James Cameron no me va a decepcionar como si lo hizo James Gunn.

Esto me recuerda la chorrada esta de la «nula importancia cultural» de Avatar con que los gafapastas nos martirizan cada cierto tiempo. En breve empezaremos a leer a gente en redes sociales decirnos lo poco que les importa la película y como no piensan verla en el cine. El público no sabremos el nombre de Jake Sully, pero gastaremos nuestro dinero en ver la película. Y el propio hecho de hablar de algo aunque sea para decir que no te importa ya refleja la importancia que tiene esa cosa, aunque intenten negarla.

Tengo claro que Avatar Fire & Ash lo va a volver a petar. Todo el mundo vamos a ir en tromba estas navidades a verla en 3D en pantalla grande y casi seguro será la película más taquillera del año. El caso de Avatar creo que es un nuevo ejemplo de como las redes sociales no representan al mundo real.

VIMOS TRON: LEGACY ANTES DEL ESTRENO DE TRON: ARES

Aún recuerdo cuando vi Tron (Steven Lisberger, 1982) y me voló la cabeza con su concepto de un humano entrando en mundo digital. En 2010 Disney estrenó Tron: Legacy (Joseph Kosinski), con la que intentaba aprovechar el concepto de Tron para crear una franquicia multimedia. El resultado no salió como Disney esperaba, al tener una taquilla suficiente para no perder dinero y ser rentable pero sin poder ser considerada un exitazo.

Disney parece que no ha perdido la ilusión con Tron, porque va a estrenar una tercera película Tron: Ares, dirigida por el director noruego Joachim Rønning y protagonizada por Jared Leto y con Jeff Bridges retomando su papel de Kevin Flynn de las películas anteriores.

Cuando pienso en Tron no dejo de pensar que se trata de películas que nunca consiguieron cumplir con las expectativas de su alucinante concepto de humano metido en un videjuego. La primera Tron no se la he puesto a mi hijo porque sus efectos especiales han envejecido realmente mal. La sigo teniendo mucho cariño por lo que supuso a mi yo de 8 años cuando la vi por primera vez, pero creo que es mejor que se quede en los recuerdos nostálgicos.

Sin embargo, puestos a ver Tron: Ares en el cine, le comenté a mi hijo si quería ver Legacy a modo de previa. Y a él le gusto mucho y ahora seguro que iremos al cine a ver Ares. Así que objetivo cumplido. Incluso si como parece van a desechar a los personajes de Legacy para esta nueva película 15 años después.

En mi caso me sigue flipando la música de Daft Punk y sigo enamorado de Olivia Wilde es su papel de Quora. Y el diseño de producción es acojonantemente bueno. Lo malo es el nulo carisma que tenía Garrett Hedlund como el protagonista Sam Flynn y lo flojo que es el guion que parecía planteado para copiar descaradamente elementos de la franquicia de Matrix. Me parece una película entretenida que entra en la categoría de «debería haber estado mejor».

Tengo ganas que me guste Tron: Ares. La idea de que el mundo digital invade el mundo real me parece una buena idea, para no dar la sensación de repetición. La banda sonora de Nine Inch Nails seguro me va a gustar y visualmente será la bomba.

Sin embargo, esta semana me entero que mucha gente online quiere que la película fracase porque Jared Leto fue acusado este verano de conducta inapropiada con varias mujeres, algunas menores de edad, cosa que él niega. No se qué pensar sobre las denuncias contra él, dentro que el término «conducta inapropiada» es una forma de decir que en realidad no ha cometido ningún delito. Pero leyendo sobre el tema, si parece que era de dominio en público en Hollywood, aunque nadie denunció nada, que Leto era el típico baboso que le entraba a toda mujer que pasara por su lado. Como dice mi madre, al vicio de pedir, la virtud de no dar.

Leto no me parece ni bien ni mal como actor, aunque destaca su mal ojo para elegir papeles, pensando que ha sido Joker y Morbius. Me gusta su grupo 30 seconds to Mars, pero sin entusiasmo. Teniendo la ocasión de verle este año en Benicasim, no compré la entrada al FIB. Pero es curioso que antes de estas denuncias Leto ya era super odiado en redes sociales tras hacer de Joker en Escuadrón Suicida de David Ayer. También amado, tiena ¿tenía? miles de seguidorAs en redes sociales. Su imagen de Jesucristo con melena y barba parecía sugerir que iba a iniciar una secta sexual, las cosas como son. En todo caso, quise ver Tron: Ares antes de saber que Leto la protagonizaba, y la veré a pesar de él.

Os dejo con el trailer de Tron: Ares. Espero que a la tercera vaya la vencida y esta sea la película que de verdad me flipe.

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Crítica de Una batalla tras otra de Paul Thomas Anderson

Paul Thomas Anderson es un director único, y su colaboración con Leonardo DiCaprio era de obligado visionado en el cine. Hoy comento mis impresiones de Una batalla tras otra.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Cuando su malvado enemigo resurge después de 16 años, una banda de exrevolucionarios se reúne para rescatar a la hija de uno de los suyos, encarnado por Leonardo DiCaprio. Adaptación de la novela ‘Vineland’, de Thomas Pynchon, escrita en 1990, sobre los movimientos radicales de los años sesenta.

Paul Thomas Anderson (Los Ángeles, 1970) es un cineasta estadounidense considerado como uno de los guionistas y directores más destacados de su generación. Entre sus galardones se incluyen un premio BAFTA y nominaciones a once premios Óscar, tres Globos de Oro y un Grammy. También es la única persona que ha ganado el premio al mejor director en el Festival de Cine de Cannes, el León de Plata en el Festival de Cine de Venecia y el Oso de Plata y el Oso de Oro en el Festival de Cine de Berlín.

Tras su debut como director con Hard Eight (1996), Anderson obtuvo un gran éxito comercial y de crítica con Boogie Nights (1997), y recibió nuevos elogios con Magnolia (1999) y Punch-Drunk Love (2002). There Will Be Blood (2007), su quinta película, es considerada por muchos como una de las mejores películas del siglo XXI. Le siguieron The Master (2012), Inherent Vice (2014), una adaptación de la novela homónima de Thomas Pynchon. Phantom Thread (2017) y Licorice Pizza (2021) son sus últimas películas entes de esta nueva película.

Anderson produce, dirige y escribe esta película ligéramente inspirada en la novela Vineland, de Thomas Pynchon, publicada en 1990. La película de 162 minutos de duración cuenta con fotografía de Michael Bauman, montaje de Andy Jurgensen y música de Jonny Greenwood. Por cierto, me he quedamos muy loco pensando que esta película tiene una presupuesto de 150 millones de dólares, una cantidad imposible de recuperar, a pesar que esta película se plantee como «de prestigio» de cara a la temporada de premios.

En el reparto sobresale Leonardo DiCaprio como Bob Ferguson, un exrevolucionario que lleva 16 años viviendo oculto junto a su hija Willa (Chase Infiniti). Teyana Taylor como Perfidia Beverly Hills, la madre de Willa y pareja de Bob, Sean Penn como el coronel Steven J. Lockjaw, el villano de la película; Benicio del Toro como Sergio St. Carlos, Regina Hall como Deandra, Alana Haim como Mae West, Wood Harris como Laredo y Tony Goldwyn como Virgil Throckmorton, completan el reparto.

Empezando por los elementos positivos, Paul Thomas Anderson es un director y guionista que tiene clara la historia que quiere contar y lo hace de forma notable. El control visual y narrativo de Anderson consigue que a pesar de la casi nula acción que tiene la película (luego comento esto), las más de dos y media de película casi nunca se hagan largas. Más que acción, Anderson plantea una tensión estupenda alternada con momentos realmente graciosos a costa del personaje de Bob interpretado por Leonardo DiCaprio. Visualmente y como narrador, Paul Thomas Anderson me parece de 10.

Tras un largo prólogo en el que conocemos el pasado revolucionario violento de Bob y su pareja Perfidia Beverly Hills, y su relación con el policía racista Steven J. Lockjaw, brillantemente interpretado también por Sean Penn, la película da un salto de 16 años y se romperá en dos líneas argumentales. Tras la redada de Lockjaw en el pueblo donde vive Bob y su hija Willa, padre e hija se separan. Por un lado veremos los intentos de Bob de llegar al santuario donde está su hija, para luego intentar liberarla cuando sea detenida por la policía. Mientras, veremos lo que les sucede a Willa por un lado y Lockjaw por el otro.

Leonardo DiCaprio está increíble en esta película. Estamos ante un actor que borda cada uno de los personajes que interpresa. Y me hace cierta gracia pensar que este millonario considerado uno de los actores más guapos de su generación tiene tantos complejos por su situación «privilegiada» (según los estándares progresistas actuales) que en sus última películas está eligiendo conscientemente ser un white-trash patético. Porque Bob lo es, es un adulto borracho y drogata que va durante el 75% del metraje de la película vestido con una bata de andar por casa para parecer aún más lamentable. Y que está desastrado y no recuerda elementos básicos para su supervivencia al ser una persona buscada por el FBI, debido al consumo de alcohol y drogas.

Otro actorazo es Sean Penn. Su construcción del villano de la película, el policía racista aspirante a ingresar en el KKK Steven J. Lockjaw me parece super interesante. Escuchar a Penn en la versión original me ha resultado una pasada, y plantea a una persona que está tiesa en todo momento y se mueve con una mezcla de Terminator y un retrasado mental. Hay una parte importante de la película que es parodia, y es algo de lo que me di cuenta a mitad de película. Pero en este sentido, siempre me ha llamado la atención como el intento de muchas películas de retratar a los racistas como personas ridículas casi retrasados mentales también deja en mal lugar a los que supuestamente se les oponen y pierden. En todo caso, las interpretaciones de DiCaprio y Penn son de las que merece la pena pagar sólo por verlas.

Una batalla tras otra me ha gustado, pero no me ha flipado. Y en eso reconozco que las expectativas creadas por la propia película han jugado en mi contra. Porque tenemos una película llamada Una batalla tras otra que muestra en su poster y las fotos promocionales a Leonardo DiCaprio empuñando un rifle, que anticipa una película de acción que la película en realidad no es. Y cuando digo acción por supuesto tengo claro que esta es una película de Paul Thomas Anderson y no de Michael Bay. Pero estaba esperando un climax que nunca llegó. Y tengo claro que en la parte de expectativas hay una parte que es mía, pero también que la promoción de la película vende una película que no es. No se si voy a ser el único, pero creo que no seré el único que salga decepcionado con la película en ese aspecto.

En positivo, al principio de la película tras un robo hay unas escenas en la que los revolucionarios huyen en coches y acaban provocando varios accidentes de tráfico que son momentos excelente. Y durante el final hay una persecución en unas carreteras que suben y bajan colinas que plantean una tensión genial. Esto me sugiere que no es que Anderson no sepa rodar acción, simplemente no le interesaba hacerlo.

También en positivo, como DiCaprio es un actorazo, me hace muchísima gracia y son momentos geniales cuando a Bob le piden una contraseña que él no recuerda porque se ha pasado 15 años bebiendo y fumando maría. La película es super entretenida cuando sumas el elemento de patetismo de DiCaprio con un Benicio del Toro en modo zen, y me hizo pasar un rato excelente. De hecho, hizo que casi se me olvidara el hecho de estar viendo a personas afroamericanas e hispanas super capaces y resolutivas mientras que los blancos son todos patéticos y lamentables. En las personas de Bob (DiCaprio), Lockjaw (Penn) y los miembros del KKK que aparecen con otro nombre. Y, en serio que me agota este maniqueismo.

Dicho esto, tengo que reconocer que Paul Thomas Anderson no plantea sólo una crítica hacia los blancos americanos de ultraderecha, dado que también muestra a los revolucionarios de izquierdas de formas nada favorecedoras. Algo que se aprecia claramente en Perfidia Beverly Hills, la madre de Willa, cuya acciones muestran que no es una revolucionaria por sus valores, sino que es una loca egoísta adicta a la adrenalina y la violencia, y que si no hubiera sido esta causa hubiera acabando ejerciendo violencia por otro motivo. Su relación con Lockjaw y lo que hace a Bob y Willa hacen de ella una persona despreciable.

Además de Perfidia hay varias personas del grupo revolucionario que no dudarán en vender a sus camaradas en cuanto son detenidas, con tal de librarse ellas. Comentaba que hay aspectos que no me gustaron, pero al mismo tiempo agradezco una película que no es maniquea y no plantea todo en términos de blanco y negro, si sabes buscar esos elementos.

Por cierto, se me olvidó comentarlo antes, pero una cosa que NO me ha gustado nada es la música de la película. Se que es una elección creativa de Anderson, pero no me gusta nada la música asonante y repetitiva que no pega con lo que estamos viendo en imágenes. Intento pensar en el motivo de este elección, pero si es crear tensión, a mi no me ha funcionado.

Comentaba que la película no se me hizo larga, pero un poco si en la última persecución. También diré que hay alguna conveniencia en la historia, o directamente trampa de guion, pero como el conjunto es tan entretenido, fueron momentos que en realidad no me molestaron durante el visionado. Algo que achaco también al buen hacer de Anderson como guionista y director.

Sumando todos estos elementos, Me base mal no haber disfrutado más una película que claramente es notable. Tengo claro que veré seguro la próxima película de Anderson, y espero que no tarde 3 años en hacerla. Dicho esto, Me quedo muy loco pensando que hay mucha gente en redes sociales afirmando que Una batalla tras otra es la mejor película del año. Y está claro que no han habido demasiadas películas notables este año, lo que ayuda a esta apreciación. Pero me parece significativo del nivel que hay en Film-twitter en la actualidad.

Por último, me ha volado la cabeza que Warner haya pagado los 150 millones que ha costado la película. Anderson es un director de película de 30-50 millones que pocas veces ha conseguido que las taquillas las paguen. Y por mucho que ya haya críticos afirmando que una película «de prestigio» no debe verse en términos económicos, debido a los posibles premios que va a ganar y porque a la larga va a tener múltiples ingresos durante años debido a su emisión en televisión y en streaming, eso es algo que puedes decir de una película de 30 millones. Pero hablamos del presupuesto de un blockbuster, 150 millones son una barbaridad. Y por muchos premios que ganen, si es un fracaso en taquilla se tendrá que decir.

Apple hace películas sin importarle la taquilla de cine. Por ejemplo Los asesinos de la luna, Napoleón o incluso F1 The Movie, llegando a vender los derechos de distribución de esta última porque no le interesaban. Y me parece genial que lo hagan. Pero intentar vender una película con presupuesto de blockbuster como si fuera casi de arte y ensayo no me parece correcto. Dicho esto, me alegro que Warner haya invertido esta barbaridad, porque así yo pude verla.

Comparto el trailer de la película:

Una batalla tras otra es una buena película excelentemente realizada, con la que sin embargo no he acabado de conectar como me hubiera gustado.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de El club del crimen de los jueves de Chris Columbus (Netflix)

Netflix ha estrenado El club del crimen de los jueves, la última película de Chris Columbus con un reparto estelar que da a los suscriptores un entretenimiento blanco para todos los públicos.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Cuatro irreprimibles jubilados dedican su tiempo a resolver casos de asesinatos sin resolver por diversión, pero sus investigaciones casuales dan un giro emocionante cuando se encuentran con un verdadero misterio entre manos.

Christopher Joseph Columbus (Spangler, Pensilvania, 1958) es un cineasta estadounidense. Tras escribir guiones para varias comedias adolescentes a mediados de la década de 1980, entre ellas Gremlins, Los Goonies y El joven Sherlock Holmes, debutó como director con una aventura adolescente, Adventures in Babysitting (1987). Columbus alcanzó el reconocimiento poco después con la exitosa comedia navideña Solo en casa (1990) y su secuela, Solo en casa 2: Perdido en Nueva York (1992). La comedia Mrs. Doubtfire (1993), protagonizada por Robin Williams, fue otro éxito de taquilla para Columbus. A lo largo de la década de 1990 dirigió varias películas más, que en su mayoría tuvieron una acogida tibia. Sin embargo, volvió a alcanzar el éxito comercial al dirigir las adaptaciones cinematográficas de las novelas de J. K. Rowling, Harry Potter y la piedra filosofal (2001) y su secuela, Harry Potter y la cámara secreta (2002). Además de dirigir, Columbus fue productor de Harry Potter y el prisionero de Azkaban (2004) y del drama Criadas y señoras (2011), por el que fue nominado al Óscar a la mejor película. También dirigió la película fantástica Percy Jackson: El ladrón del rayo (2010) y la comedia de acción en 3D Pixels (2015).

Columbus produce y dirige esta película basada en los libros de Richard Osman, que ha sido adaptada al cine por Katy Brand y Suzanne Heathcote. La película de 118 minutos de duración tiene fotografía de Don Burgess, montaje de Dan Zimmerman y música de Thomas Newman.

En el reparto tenemos a los juvilados miembros del club de los jueves, formato por Helen Mirren como Elizabeth Best, una mujer con habilidades misteriosas; Pierce Brosnan como Ron Ritchie, un líder sindical jubilado; Ben Kingsley como Ibrahim Arif, un psiquiatra jubilado, y Celia Imrie como Joyce Meadowcroft, una enfermera de traumatología jubilada.

El resto del reparto está formado en sus papeles principales por Naomi Ackie como Donna De Freitas, una agente de policía local; Daniel Mays como el inspector jefe Chris Hudson, el oficial investigador superior y superior de De Freitas; Henry Lloyd-Hughes como Bogdan, un manitas polaco empleado en el pueblo; Tom Ellis como Jason Ritchie, el famoso hijo exboxeador de Ron, David Tennant como Ian Ventham, un ambicioso hombre de negocios, Jonathan Pryce como Stephen Best, el marido de Elizabeth, aficionado al ajedrez, Paul Freeman como John Gray, un veterinario jubilado y Geoff Bell como Tony Curran, socio de Ian.

Tener a Helen Mirren, Pierce Brosnan y Ben Kingsley en una película supone un reclamo muy grande para los aficionados al cine veteranos como yo. Y me resulta muy curioso recordar que Brosnan y Mirren compartían protagonismo en Tierra de mafiosos, una serie con un target muy diferente al de esta película estrenada en Netflix. Hace unos años se comentaba que Hollywood obligaba que muchas actrices por encima de los 50 se retiraran por falta de papeles interesantes. Esto parece que está cambiando. Y no hay más que ver los papeles que Mirren ha protagonizado en los últimos años, por ejemplo 1923 con Harrison Ford, para comprobar que las cosas están cambiando. O tal vez es que como no hay relevo generacional con el carisma de las veteranas estrellas del cine, los productores siguen buscándoles para ir sobre seguro.

Empezando a comentar mis impresiones de El club del crimen de los jueves, parece obvio que las historias tipo Agatha Christie están de moda otra vez. Empezando por las nuevas versiones de las novelas de la escritora británica protagonizadas por Hercules Poirot, la serie de películas Knives out de Rian Johnson o la serie Poker Face, que está actualizando el concepto de whudunnit popularizado por Colombo. En el caso de esta película tenemos a 3 jubilados que viven en una residencia super exclusiva que se enfrenta a la especulación inmobiliaria, lo que va a generar varias muertes misteriosas. Estos jubilados de orígenes diversos y con conocimientos muy diferentes entre si tienen como hobby intentar resolver casos que la policía tiene pendiente. Ante un problema en un caso de hace 30 años, el grupo pide ayuda a Joyce Meadowcroft, una señora recién instalada que fue enfermera de traumatología. El caso, en realidad casos, a los que tendrán que enfrentarse, resultarán estar más conectados a su residencia de lo que les gustaría, y permitirán a los jubilados demostrar sus variadas habilidades.

El club del crimen de los jueves es un entretenimiento super blanco y para todos los públicos, entrando en el target masivo que busca Netflix. El reparto creo que está muy bien, cumpliendo todos con lo que la historia necesita de ellos. Aparte del trío protagonista, creo que también están muy bien Naoimi Ackie como la agente De Freitas, que colaborará a veces a su costa con los jubilados, y Jonathan Pryce como el marido de Elisabeth (Mirren) que sufre alzheimer.

La película me ha parecido entretenida y me ha hecho pasar un buen rato. Quizá lo menos bueno es que toda la película parece telegrafiada sin apenas sorpresas. Por ejemplo haciendo que Brosnan sea el encargado de hacer varios gags cómicos para que el grupo consiga la información que necesita. En cierto sentido creo que la sensación de familiaridad que tiene toda la película es algo buscado por el director Chris Columbus desde el principio. El guion se plantea sin que haya ni medio elemento perturbador o que pueda generar un shock entre el público. De forma que pareciéndome entretenida, también creo que podía haber tenido un poco más de picante. Columbus es perfecto para esta sensación de «todos los públicos» que tiene la película. Y pensando en su buen ojo como productor, no tengo duda que si la audiencia es buena, Columbus y Netflix seguro darán luz verde a nuevas películas dentro de esta serie lo antes posible.

El club del crimen de los jueves es ese tipo de película que no busca cambiar la vida de nadie, simplemente distraernos del mundo real durante dos horas. Y eso lo cumple perfectamente, siendo una película que mi madre de 82 años puede ver sin problemas y disfrutarla, y yo puedo hacerlo también con mi hijo.

Comparto el trailer de la película:

El club del crimen de los jueves es una película feel-good blanca, dentro de ser un whudunnit, para todos los públicos que cumple con su función de entretenimiento.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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2000 días seguidos publicando en el blog

Hoy 20 de septiembre de 2025 alcanzo otro hito en el blog, al cumplir 2000 días publicando diariamente artículos en el blog sin interrupción. Una cifra impresionante.

Esta cifra de 2000 días seguidos publicando posts se une al 12 cumpleaños del blog que celebré el pasado mes de agosto. Y en realidad, en estos 12 años y un mes he publicado 2766 artículos, lo que muestra la enorme diferencia en la cantidad de artículos que publiqué los primeros años, y los más de 5 años en que la norma se ha convertido en escribir todos los días para subir al día siguiente un nuevo post. En realidad no es exactamente así, porque los fines de semana suelo adelantar 3/4 artículos que me dan margen para ir tranquilo durante los días laborables en los que la cosa se me complica con el trabajo, el baloncesto del nene y la vida en general. Pero me gusta la idea romántica de escritor que escribe todos los días.

Y lo cierto es que no tengo intención de parar ahora mismo. Hubo un momento cuando llevaba 1700-1800 días en que me plantee un poco la obligación de intentar llegar a estos 2000 días. Pero ahora que me he quitado este peso de encima, sigo teniendo ganas de escribir de las cosas que me apasionan. Y también de por qué no me gustan o no conecto con algunos comics, películas o series, como la decepción que me he pegado con el séptimo episodio de Alien: Planera Tierra. Pero mientras siga descubriendo comics alucinantes como el de la imagen, la sensación es que voy a seguir escribiendo y publicando este blog durante mucho tiempo.

Hace unas semanas compartí un artículo sobre mi relación actual con Marvel Comics, marcada por la decepción ante el horrible estado en que se encuentra la editorial. Un largo artículo que te invito a que leas. Y siguiendo con los temas que comentaba en ese post, hablando todas las semanas con mi hermano Fernando, la idea que al final siempre se repite es que no tiene sentido COMPRAR por obligación comics que no están ofreciendo el mínimo exigible de entretenimiento que le pedimos a los comics de superhéroes. No hay ninguna obligación de comprar comics de Marvel más allá de las «ralladas» mentales que a veces nos creamos los propios lectores, creando obligaciones absurdas que no son reales. Sobre todo cuando estamos en un momento maravilloso para leer comics, con un nivel de calidad maravilloso en otras editoriales.

Un ejemplo increíble de esto lo tenemos con el primer número de Absolute Martian Manhunter que ha publicado Panini este mes. Un comic que me ha volado la cabeza. Tengo que quitarme el sombrero y me levanto a aplaudir a Deniz Camp y sobre todo al maestro Javier Rodríguez. Camp plantea una historia muy interesante y original que Rodríguez transforma en una obra de arte. El comic me ha encantado y me ha dejado con ganas de más. Probablemente acabe comprando la serie en grapa USA para poder leer de un tirón los 6 números que ya han salido.

Y dentro de todo, una de las cosas que más me han gustado es la forma en que plantea su narrativa, al ofrecer al lector una historia contada de una forma que solo se puede contar en los comics. Estoy cansado de ver a gente minusvalorar los comics cuando es un medio narrativo, expresivo y artístico diferentes a la literatura o el cine / series TV. Leo a veces comics que parecen planteados para vender el concepto a Hollywood, como un medio para conseguir otra cosa que interesa más al editor o a los creadores. También me pasa, en Marvel y en otras editoriales, que leo un comic y lo veo mediocre y sin personalidad. De hecho, parece que los editores son los primeros que demandan esa uniformidad, perdiendo en el camino la capacidad de sorpresa y maravilla que los comics siempre deberían tener.

Absolute Martian Manhunter es todo lo contrario. Es un triunfo absoluto. Y aunque se me escapara cuando salió en USA, me alegro de haberlo podido leer ahora. He disfrutado muchísimo la brillantez del dibujo y la sorprendente historia que sólo Rodríguez y Camp podían hacer. Y al mismo tiempo, este comic me recuerda lo que los comics deberían ser, o al menos intentar aspirar a ser. Y lamentablemente, en lo que se han convertido. Con su apuesta por las portadas alternativas sin fin, sus historias sin interés reciclando conceptos ya vistos realizada por artistas intercambiables que transmiten que todo es mediocre. Y que los editores lo saben y no les importa.

Los lectores merecemos más. Merecemos más comics como éste.

Y ahora, quiero compartir otra reflexión sobre el estado de la crítica de obras de entretenimiento que vi hace unos días:

En Twitter (no me sale decir X) seguimos teniendo lo mejor y lo peor de las redes sociales. Lo mejor es por ejemplo la capacidad de tener noticias en directo contadas por quienes las están viviendo, evitando el filtro que aplican luego muchas agencias de noticias. También me gusta tener contacto con opiniones y puntos de vista que no conocería de no estar en esta red social. Se tiende a demonizar las redes sociales, a veces con razón, por ejemplo con la vergonzosa y casi delictiva alegría mostrada por psicópatas por el asesinato de Charlie Kirk hace unos días. Pero yo intento sacar las cosas positivas.

Digo esto porque a partir de leer a alguien quejarse que Carlos Boyero critica al cine español en lugar de alabarlo (como parece que implican sus palabras), me di cuenta que esa opinión es un reflejo de la relación que una parte de las empresas y los aficionados quieren que sean las redes sociales. No espacios de diálogo sino campanas de eco que solamente repitan lo que ellos quieren.

Tener que recordar que el trabajo de un crítico de cine no es «incentivar que la gente vaya al cine» sino analizar una película y explicar los motivos por los que le ha gustado o no. Pensar que los críticos son publicistas de las películas me parece bochornoso (para la persona que tiene esas opiniones). Algo que sólo refleja la idea corporativista que se tiene de la cultura, el entretenimiento y la crítica. Aparte de reflejar lo poco predispuestos que están algunos a leer opiniones que no coincidan con las suyas.

Y en el mundo del comic, es llamativo como dice el amigo Megatron (@sr_ferran) que «no existe critica de tebeos, solo gente que incentiva su compra, también llamados «divulgadores»». Y por eso cuando alguien realiza una labor realmente «crítica», como mínimo es calificado de HATER por los de las unanimidades tuiteras y los del «yo solo hablo en positivo.»

Me encanta recomendar comics que me entusiasman como por ejemplo el Absolute Martian Manhunter. Pero al mismo tiempo me sorprende y un poco asusta la tendencia acrítica de una parte del fandom que compra o sigue a algo ciegamente hasta el punto de enfadarse cuando lee algo que no se ajusta a su opinión. Prefiero gente que tenga criterio aunque no coincida con el mío. El «yo solo hablo en positivo» creo que es una de las lacras más grandes que se ha creado en el fandom y en la supuesta crítica «profesional». Y digo esto porque algunas reseñas en páginas webs americanas dan mucha vergüenza ajena, no es un tema únicamente de España.

Por ejemplo, hace unos meses se formó una polémica alrededor de una película o serie de Marvel. No recuerdo exactamente, pero fue anterior incluso al estreno de Capitán América: Brave New World. El producto en cuestión era bastante deficiente, pero como una minoría de haters se metieron con la actriz protagonista (o la directora, ya no me acuerdo), mucha gente comentaba orgulloso que aunque había visto problemas en esa película y habían cosas que no le habían gustado, optaba conscientemente por no comentarlas en redes sociales «para no dar munición a los haters». De forma que se centraban en comentar únicamente aquello que si le había gustado. Por supuesto, eso provocaba una valoración sesgada que generaba una mentira que se extendía en redes sociales, intentando convencer a la gente que la película era mejor de lo que rea en realidad. Por supuesto, no estoy de acuerdo con esa forma de actuar. Por cierto, aparte de todo en general, otro elemento que dejó claro el fracaso creativo y de taquilla de Capitán América: Brave New World fue la forma en que «los fans» dejaron de hablar casi inmediatamente de la película. Porque en realidad esas personas no podían hablar entusiasmados de una película que ni ellos mismo pensaban que fuera «buena», aunque lo expresaran en un primer momento.

No creo ser ejemplo de nada. Pero sinceramente creo que mi actitud de buscar cosas positivas de películas / comics que NO me han gustado y al revés, pensar e intentar explicar las cosas que no me gustan incluso de obras que si lo han hecho, debería ser el mínimo exigible a la crítica. No importa si es profesional o amateur, frontera que las redes sociales han difuminado completamente. Que alguien diga que «X le gusta mucho» no tiene demasiado valor cuando todo le gusta. Lo mismo para los haters que lo critican todo siempre, porque siempre pueden encontrarse cosas interesantes. Cuando lees un crítica matizada y razonada en positivo y en negativo, siempre es mejor. Incluso cuando no estés de acuerdo con algo que diga, esa opinión tiene más valor que la de los que opinan que «todo es genial».

Por cierto, leyendo esto me falta comentar otro aspecto clave. Y es la importancia de encontrar un crítico que tenga gustos similares a los tuyos. Porque por mucha crítica razonada, si el que escribe la reseña es de los que califican una película según su importancia social y no por lo que la película cuenta, puede darse la situación habitual de ver una película encumbrada y que no te guste nada. Por eso es necesario escuchar o leer críticas de personas con los que los gustos conecten. En ese sentido, ya pueden decir misa los críticos o darle premios los festivales, si mi hermano ve una película y me dice que es «basura», mejor me la ahorro. Porque no tiene sentido pagar por algo que no te va a gustar para quejarte luego.

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