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Crítica de Robot Dreams de Pablo Berger.

Tenía curiosidad y ganas de ver Robot Dreams, la película de animación de Pablo Berger (Blancanieves), ganadora de los premios a mejor guion adaptado y mejor film de animación en los Goyas de este año, ganando además el premio a Mejor película independiente 2023 en los premios Annie, mejor película de animación en los premios del Cine Europeo y que está nominada a mejor largometraje de animación en los Oscars.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Basada en la popular novela gráfica de Sara Varon. Dog es un perro solitario que vive en Manhattan. Un día decide construirse un robot, para que sea amigo. Su amistad crece, hasta hacerse inseparables, al ritmo de la Nueva York de los 80. Una noche de verano, Dog, con gran pena, se ve obligado a abandonar al robot en la playa. (FILMAFFINITY)

Pablo Berger Uranga (Bilbao, 1963) es un director de cine español. En 1988 dirigió su primer cortometraje, Mamá, una producción de Joaquín Trincado, con dirección artística de Álex de la Iglesia. Con los múltiples premios obtenidos consiguió una beca de la Diputación Foral de Vizcaya para estudiar un máster en cine en la New York University donde dirigió su corto “Truth and Beauty” por el que fue nominado a los Emmy. Su ópera prima, la coproducción hispano-danesa Torremolinos 73 (2003), con Javier Cámara, Candela Peña, Mads Mikkelsen y Fernando Tejero. En 2012 estrenó su segunda película, Blancanieves, que fue elegida para representar a España en los Premios Óscar en la categoría de Mejor película de habla no inglesa, y que ganó 10 Premios Goya. En 2017 estrenó Abracadabra, una comedia de nuevo protagonizada por Maribel Verdú. Robot dreams es, por tanto, su cuarta película como director, y la primera de animación.

Berger escribe el guion adaptando el cómic homónimo de Sara Varón. Con montaje de Fernando Franco y música de Alfonso de Vilallonga, hay que destacar también el trabajo de Benoît Feroumonts como director de animación. La película de 102 minutos es una co-producción hispano-francesa. Y como comentaba al principio, Robot Dream ha conseguido una aclamación universal, ganando además numerosos galardones y premios como los premios a mejor guion adaptado y mejor film de animación en los Goyas de este año, ganando además el premio a Mejor película independiente 2023 en los premios Annie, mejor película de animación en los premios del Cine Europeo y el premio del público del Festival de Sitges. Además, está nominada a mejor largometraje de animación en los Oscars, aunque creo que Hayao Miyazaki ganará este premio por El chico y la garza.

Robot dreams es una película con un montón de elemento super chulos que quiero empezar destacando. En especial la animación y que planteen una narrativa sin diálogos. Pablo Berger parece especializado con lo de la narrativa sin diálogos, y en esta película lleva el «experimento» un paso más allá, pensando en el homenaje al cine mudo que fue su Blancanieves. Es muy difícil plantear una historia sin diálogos y con unos diseños de personajes a priori extremadamente simples como son Dog y Robot, y que sus sentimientos y motivaciones estén siempre claros. He visto algunos videos de making-of relativos a la animación, y me alucina algo que comenta el director de animación Benoît Feroumonts, y es que cuando tienes diseños tan «simples», puede parecer que la animación es más sencilla de hacer, cuando es al revés. Resulta muchísimo más complicado dotar de vida a unos personajes que son apenas dos líneas básicas. Y sin embargo, el éxito de la película es tremendo. En todo momento sabes lo que sienten y cuales son sus preocupaciones, y momentos como el baile con patines me parece una pasada. Esto me parece un éxito maravilloso.

Además de la narrativa sin diálogos, la animación me ha parecido un triunfo absoluto. No se si es un tema de Berger o ya el comic original estaba ambientado en una Nueva York habitada por animales antropomórficos, pero todo ello sirve para que cada imagen sea un despliegue visual que sobrecargaba mis sentidos. Las imágenes son super coloridas y vibrantes, y aunque los diseños de los personajes / animales puede decirse que son lo más sencillos e icónicos posibles, los fondos cuentan con un nivel de detalle increíble. Desde los ladrillos en la pared de la casa de Dog (o los tornillos sueltos por suelo mientras monta a Robot), o la maravilla que es ver a Dog y Robot andar por las calles, la película tiene un montón de detalles que hacen que todo sea una delicia.

Unido a la personalidad de Nueva York y la excepcional animación, ambientar la historia en los años 80, con el punk y el germen de lo que seria el rap en las calles, ayuda a cimentar la sensación de historia mítica ambientada en un mundo ideal, casi como si de un cuento de hadas se tratara. Esta Nueva York era la cima del capitalismo, pero era también un centro cultural y social a nivel mundial. Y por lo que se dice, si algo malo ha traído la globalización es que la ciudad es mucho más segura, pero todo se ha uniformizado y se ha perdido parte de su personalidad. Plantear la historia en este mundo idealizado pasado, unido a una música y la selección de canciones convierten a Robot Dreams en una película llena de emoción. Otro detalle interesante es que aunque hay un drama muy gordo por la pérdida de un ser querido, el tono es optimista en todo momento, dando la sensación que ante todo quieren dejarte con buen sabor de boca.

Como digo, la animación es una maravilla. Y todo iba bien hasta que empiezo a pensar en la historia, en lo que Pablo Berger nos está contando en Robot dreams. Que, de nuevo, no se si es literal al comic o se toma alguna licencia. Y ahí la experiencia se me desmontó en gran medida, incluso a pesar de lo mucho que he disfrutado de la animación de la película. Intelectualmente y tras pensar en la película, veo claro la intención de contar una historia agridulce sobre la pérdida de una amistad y como a pesar de los momentos malos, los protagonistas consiguen seguir con sus vidas y llegan a ser felices cada uno por su lado. Como lección de vida, la intención de Robot dreams me parece loable y super bienintencionada.

Pero entonces entramos en la EJECUCIÓN, y ahí es donde para mi la película descarrila. Todo lo referido a Dog me parece un fail como una casa de principio a fin. Partiendo con que Dog no hace un amigo, COMPRA a un amigo, lo cual es una diferencia fundamental que hace que la metáfora de la historia de amistad se desmorone. Incluso aceptando que sin ese momento no hay película, la forma con que Dog pierde a Robot en la playa y no hace apenas nada por recuperarle, me parece un momento ridículo. Porque a lo largo de los meses a la playa sí acceden los conejos o el buscador de metales, que se limite a ir una noche me parece casi un insulto, pensando que no hablamos de un teléfono o una tostadora, sino su mejor amigo y un ser sentiente e inteligente. Si Dog hubiera hecho otro amigo o amiga la percepción sería mejor, pero por la parte de Dog vuelve a ser feliz y deja atrás su pasado cuando COMPRA un nuevo robot que se convierte en su nuevo mejor amigo. La derivada capitalista y mercantilista que sugiere que si tienes dinero no tienes nada de lo que preocuparte me parece lo contrario a cualquier intención bella o poética.

La película hace alusión a los sueños de Robot mientras está inmóvil en la playa, mientras imagina formas en las que podría volver a reunirse con su amigo (y dueño) Dog. Estas escenas oníricas son super chulas, y alternan este mundo ideal con la fría realidad del invierno en la ciudad. En paralelo la película nos muestra los sueños de Robot y lo que le va pasando en la playa con la vida de Dog, creando dos narrativas que no tienes claro si volverán a reunirse en algún momento. Que a pesar de todas las vicisitudes Robot pueda encontrar la felicidad con un nuevo dueño y acepte que Dog ha rehecho su vida sin él y no le necesita, es un momento muy chulo que me deja con cierto buen sabor de boca, dentro que Robot si lo piensas un poco es un siervo al servicio de otro amo. Es un amigo porque su programación le impone serlo, pero no es realmente libre. Como digo, la parte de Robot es más satisfactoria que la de Dog, porque es él quien decide no ir al encuentro de su antiguo dueño y quedarse con el actual, al ver que Dog ha rehecho su vida. Pero a poco que escarbamos en lo que significa esto, en realidad no estamos ante una situación SATISFACTORIA.

Como veis, Creo que hay un enorme desequilibrio entre lo que Robot dreams quiere contarnos y la forma empleada para hacerlo. Y esto me lleva a otra reflexión. ¿Quién es el público objetivo de Pablo Berger cuando decide hacer esta película? En realidad veo bastante claro que esta NO es una película para niños, ni en fondo ni en forma. Aparte que el mensaje para los niños de que no pasa nada con perder un juguete porque siempre puedes comprarte (o que te compren) otro es lo menos indicado creo yo que se le puede decir a un niño en este mundo hiper consumista en que nos encontramos a unos niños que no consiguen mantener la atención por nada más allá de 5 minutos o un video de Tik-Tok.

Una vez descartado el público infantil, aparte de lo cansino que supone tener que rebatir que el que una película sea de animación no significa que tenga que ser infantil, queda la evidencia que Robot dreams es una película dirigida a un público adulto. Y aquí tengo que hacer otra vez la matización sobre que no se si Berger ha adaptado literalmente el comic de Sara Varón o no. Pero esta historia no puede ser tomada muy en serio por un público adulto y nos obliga a una suspensión de la credulidad total, algo que no me gusta en general pero menos si cabe en una película que viene con el marcado de «inteligente». Y no me gusta nada cuando una película, serie, comic, etc… me deja con la sensación que el autor se cree más inteligente que yo (el consumidor).

De nuevo intentando ver el vaso medio lleno veo que esta historia de amistad entre un perro y su robot puede plantearse como un canto por la diversidad y la mezcla de personas diferentes. Me creo que este intento de historia de amistad entre seres diversos pueda conectar con todo tipo de espectadores y sugerir todo tipo de relaciones en la relativo al sexo, la raza, la edad o cualquier factor que se quiera imaginar. Lo único es que usar una COMPRA y la superioridad de una persona sobre la otra no creo que sea una idea sana en absoluto. Aparte que como digo, los robots siendo inteligentes y teniendo sueños son seres totalmente dependientes de sus dueños. La metáfora no puede funcionar en estas condiciones.

Tenía muchas ganas que Robot dreams me encantara, y me sabe muy mal que la historia me parezca tan deficiente. Qué pena.

Comparto el trailer de la película:

Me sabe super mal que teniendo como tiene una animación alucinante, el mensaje y la historia de Robot Dreams de amigos de usar y tirar porque siempre puedes comprar otros no me haya dejado disfrutar de la película y no me dejara con buen sabor de boca.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Sala de profesores de Ilker Çatak

Sigo con las películas nominadas a los Oscars. Y aprovechando que estaba en proyección cenca de casa me fui a ver Sala de profesores, la película alemana dirigida por Ilker Çatak que está nominada en la categoría de mejor película internacional.

PUNTUACIÓN: 5/10

Carla Nowak, una idealista profesora de matemáticas y deportes, comienza su primer trabajo en una escuela de secundaria. Cuando se producen una serie de robos en la escuela y se sospecha de uno de sus alumnos, decide llegar al fondo del asunto por su cuenta. Carla intenta mediar entre padres indignados, colegas obstinados y estudiantes agresivos, pero se enfrenta a las implacables estructuras del sistema escolar. (FILMAFFINITY)

İlker Çatak (Berlín, 1984) es un director de cine alemán hijo de inmigrantes turcos. A los doce años se trasladó a Estambul, donde se graduó en la escuela de la embajada. Después regresó a Alemania y trabajó durante cuatro años en producciones cinematográficas alemanas e internacionales. Sala de profesores es la cuarta película de este director tras Once Upon a Time… Indianerland (2017), I Was, I Am, I Will Be (2019) y Stambul Garden (2021).

Ilker Çatak escribe el guion junto a Johannes Duncker. Sala de profesores es una película de 98 minutos de duración que cuenta con fotografía de Judith Kaufmann, montaje de Gesa Jäger y música de Marvin Miller. Aparte de su nominación a los Oscars, la película ganó 6 premios del cine alemán entre los que tenemos mejor película, director, actriz y guion original.

En el reparto de actores alemanes encontramos a Léonie Benesch como Carla Nowak, Michael Klammer como Thomas Liebenwerda, Rafael Stachowiak como Milosz Dudek, Anne-Kathrin Gummich como la Dra. Bettina Böhm y Eva Löbau como Friederike Kuhn

Sala de profesores es un drama ambientado en el ámbito escolar. Pensando en cosas positivas, el director Ilker Çatak consigue crear una buena tensión a lo largo de los 100 minutos de duración jugando con la música y el montaje de sonido. Y dado que me gusta ver películas diferentes que me saquen de mi zona de confort, no me arrepiento de haberla visto y creo que tiene elementos interesantes a nivel general.

Sin embargo, el problema principal de Sala de profesores es que no me creo nada de lo que me cuentan. Cuando se fuerzan tantas situaciones que llegan a ser absurdas, se genera una desconexión que impide que disfrute de la película. En muchas ocasiones he comentado sobre los blockbusters que los espectadores aceptamos una o dos «chorradas», faltas de lógica o casualidades imposibles, a veces como elementos imprescindibles para que la trama avance. Pero a partir de la tercera o cuarta, sientes que lo que estás viendo no funciona. Y esto mismo se aplica a todo tipo de cine, ya sea de autor o europeo, mi experiencia no es diferente en función de si es una película de gran presupuesto o indy, lo que me cuentan debe tener sentido. O no resultarme absurdo.

Y Sala de profesores está llena de situaciones que manipulan la lógica y fuerzan situaciones que de por si resultarían complejas hasta convertirla en una locura. Empezando porque la protagonista, la profesora Carla Nowak, ve a otra profesora robar monedas de la hucha del café y no hace nada ni le dice nada. (Y puede tener una explicación, esa mujer puede haber echado 2 € y querer sacar el cambio. Pero como no se hace nada, tu suposición es tan buena como cualquier otra y a lo mejor esa persona si ha robado calderilla porque puede). Cuando digo que se fuerzan situaciones hablo que ante un problema de robos en el instituto, que la dirección hable con los DELEGADOS de las clases es lo lógico y casi lo mínimo que debe hacerse, y que se intente ver como una coacción inaceptable es absurdo. Por supuesto, esto lleva a una escena de racismo institucional porque el sospechoso resulta ser un chaval de origen pakistaní, pero tal y como está contado esto es consecuencia del señalamiento del delegado, y sin embargo no se toman medidas ni se piden explicaciones cuando ese chivatazo se demuestra falso.

El conflicto surge cuando Carla deja su ordenador grabando apuntando a su chaqueta y graba como una persona le roba el bolso, una mujer que para más inri es madre de un alumno de su clase. (Hablando de forzar situaciones). Entra dentro de lo normal que incluso cogida con las manos en la masa la ladrona sea una caradura que plantea una huida hacia delante para evitar pagar por sus actos. Lo que no es tan normal es que tal y como está contada la película, no puede inferirse que Carla grabe durante días hasta que pilla a la ladrona sino que es una grabación puntual. Sin conocer la legislación alemana entiendo que una grabación sistemática sin permiso es ilegal, pero dejarse un móvil grabando puntualmente supongo que no. Y sin embargo, que esta grabación no autorizada parece ser el centro de atención frente a lo importante que es que se ha pillado a una ladrona in-fraganti. De nuevo, forzando unas escenas que acaban siendo ridículas, como por ejemplo la reunión con los padres.

Había leído comentarios como que la actriz Léonie Benesch hacía un trabajo fantástico como la protagonista Carla Nowak. Pero una vez vista en realidad no me parece que sea nada excepcional. Si hace bien el transmitir que la profesora intenta mantener la compostura cuando está sufriendo tensión por algunas situaciones, pero en general es un personaje bastante inexpresivo. Creo que está bien, pero sin más. Como todo el funcional reparto de esta película. Una parte importante de la película supongo que era mostrar la tensión que sufren los profesores por culpa de alumnos, padres, otros profesores y en general, por el ecosistema que existe en los centros educativos. Pero aunque la intención sea loable, mi experiencia no ha sido buena debido a una ejecución que considero como mínimo cuestionable.

Quizá mi problema no es tanto con la actriz sino por una historia buenista con la que no he conectado y me fue echando poco a poco del visionado. Me genera perplejidad que una persona adulta aparentemente inteligente no sepa responder cuando los chavales del periódico del instituto la recriminan que el instituto pensara que el ladrón podía ser un alumno, cuando estadísticamente si por ejemplo hay 1000 alumnos en el centro, 50 profesores, 5 bedeles y 10 personas de limpieza, ¿Quién es más probable que sea el ladrón? Aparte que es absurdo que la profesora acepte ser entrevistada estando en mitad del problema, como también lo es que se imprima el periódico sin que un adulto lo supervise antes. Eso no pasaría.

La moraleja de la película es que al final da igual el problema que surja en el centro escolar, los que acaban pagándolo son los niños. Y esta idea me parece hasta correcta. Pero eso es una cosa a nivel general. Y otra cosa es que por mucho que el niño sufra porque su madre ha sido acusada de robar, rompe un cristal, agrede a Carla y le roba y destruye su ordenador, donde se supone está el video de su madre robando. Tras realizar estos actos, tiene que ser castigado y suspendido. No hacerlo, por muy buenista que sea sea Carla, no sólo es imposible sino indeseable, porque también los niños deben aprender que los actos tienen consecuencias. Esta muy bien lo de «siempre sufren los niños», pero en esta situación no hay otra alternativa, y no es culpa de instituto.

A menudo he comentado que las duraciones de las películas de dos horas y media o tres se están yendo de las manos a los estudios. Sin embargo, en realidad el problema no son tanto los minutos de la película sino si conectas con lo que te están contando. En el caso de Sala de profesores, miré el móvil para ver cuanto faltaba cuando se cumplía la hora de proyección. (Estábamos 3 personas en la sala, estoy seguro que no molesté a nadie). La película se me hizo larguísima. Y al final esto sucedió porque no me creía nada de lo que me contaban.

Comentaba al principio que Sala de profesores había ganado 6 premios del cine alemán. Si esta es la mejor película alemana, la industria germana está hecha polvo, menudo desastre deben ser las otras. O claro, cabe la posibilidad que como pasa tantas veces, se aúpe a una película que no es para tanto debido a su tema «importante». Lo que si estoy detectando es que la calidad media de estas películas «de festivales» se ha desplomado en los últimos años. Aparte del auge del streaming, es casi normal que el público generalista poco a poco deje de ver este tipo de películas en pantalla grande.

Comparto el trailer de la película:

No me he creído nada de lo que me han contado en Sala de profesores. Normal que no me haya gustado.

PUNTUACIÓN: 5/10

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¡Saludos a todos!

Reflexiones de Domingo 03/2024: Mi quiniela para los Oscars 2024

Como todos los años, publico mi quiniela para los Oscars 2024.

Hago todos los años la aclaración de que esta quiniela va a reflejar las películas y profesionales que más me han gustado en cada una de las categorías, no las que piense que van a ganar. Todo apunta a que este es el año de Oppenheimer, pero como en otras ocasiones conecto poco con el engranaje que siempre prepara Christopher Nolan.

Otra aclaración es que en su momento decidí no ver Barbie al no creer que era el público objetivo de esa película. Aunque diría que las nominaciones son ya premio más que suficiente para este blockbuster, por motivos obvios no voy a incluirla en mi quiniela de ganadores, al no poder valorarla.

Oppenheimer es la gran favorita de este año, de eso no hay duda. La película de Christopher Nolan se ha hecho con 13 nominaciones. La sigue muy de cerca Pobres criaturas con 11 y Los asesinos de la luna con 10. Algo menos de lo esperado ha obtenido Barbie que, con 8 nominaciones, con la polémica por la NO nominación a Mejor Actriz para Margot Robbie o a Greta Gerwig en la dirección. Le siguen Maestro de Bradley Cooper con 7 nominaciones y después las tres que podríamos catalogar como revelaciones. Las indies American Fiction y Los que se quedan, así como la francesa Anatomía de una caída y la inglesa La zona de interés se han hecho con 5 nominaciones. Napoleón solo ha tenido 3 nominaciones poco importantes, mientras que Vidas pasadas o Nyad, pese a contar solo con dos nominaciones, lucharán por premios de primer nivel.

Sin más, empiezo con la quiniela:

MEJOR PELÍCULA

  • American Fiction
  • Anatomía de una caída
  • Barbie
  • Los que se quedan
  • Los asesinos de la luna
  • Maestro
  • Oppenheimer
  • Vidas pasadas
  • Pobres criaturas
  • La zona de interés

Pobres criaturas me ha parecido de largo la mejor película del año. La más potente, la más imaginativa y la más brillante en todos los aspectos. pero igual que pienso esto creo que no va a ganar, ya que Oppenheimer y Nolan tienen telegrafiado el premio de este año.

MEJOR DIRECTOR

  • Justine Triet, por Anatomía de una caída
  • Martin Scorsese, por Los asesinos de la luna
  • Yorgos Lanthimos, por Pobres criaturas
  • Christopher Nolan, por Oppenheimer
  • Jonathan Glazer, por La zona de interés

Yorgos Lanthimos debería ganar por lo mismo que creo que pobres criaturas es la mejor película del año. Sin embargo, no creo que lo vaya a hacer.

MEJOR ACTRIZ

  • Lily Gladstone, por Los asesinos de la luna
  • Carey Mulligan, por Maestro
  • Sandra Hüller, por Anatomía de una caída
  • Annette Bening, por Nyad
  • Emma Stone, por Pobres criaturas

Aquí creo que no debería haber debate, porque la interpretación de Emma Stone es histórica.

MEJOR ACTOR

  • Bradley Cooper, por Maestro
  • Colman Domingo, por Rustin
  • Paul Giamatti, por Los que se quedan
  • Cillian Murphy, por Oppenheimer
  • Jeffrey Wright, por American Fiction

Me cae bien Bradley Cooper y me gustaría que ganara por su transformación en Leonard Bernstein. Pero entre que no se por qué pero parece que está mal visto por una parte de la crítica, creo que Cillian Murphy, que por otra parte lo hizo muy bien como Oppenheimer va a ganar este año

MEJOR ACTRIZ DE REPARTO

  • Emily Blunt, por Oppenheimer
  • Da’Vine Joy Randolph, por Los que se quedan
  • Danielle Brooks, por El color púrpura
  • Jodie Foster, por Nyad
  • America Ferrera, por Barbie

Da´Vine Joy Randolph me parece que realiza una interpretación asombrosa llena de emoción. Mi favorita sin duda.

MEJOR ACTOR DE REPARTO

  • Sterling K. Brown, por American Fiction
  • Robert De Niro, por Los asesinos de la luna
  • Robert Downey Jr., por Oppenheimer
  • Ryan Gosling, por Barbie
  • Mark Ruffalo, por Pobres criaturas

Robert Downey Jr. la verdad es que lo hace muy bien y creo que lo tiene todo a favor para ganar el Oscar de este año.

MEJOR GUION ORIGINAL

  • Arthur Harari y Justine Triet, por Anatomía de una caída
  • David Hemingson, por Los que se quedan
  • Samy Burch, por Secretos de un escándalo
  • Celine Song, por Vidas pasadas
  • Josh Singer y Bradley Cooper, por Maestro

Me gustó mucho Los que se quedan, y también Maestro. Sin embargo, he apostado por Justine Triet y su marido Arthur Haari como ganadores de Anatomía de una caída y su compleja disección de las relaciones de pareja. Peor me parecería que ganara Celine Song el Oscars a modo de premio de consolación por no ganar la mejor película por jugar la baza de la diversidad racial.

MEJOR GUION ADAPTADO

  • Cord Jefferson, por American Fiction
  • Greta Gerwig y Noah Baumbach, por Barbie
  • Christopher Nolan, por Oppenheimer
  • Tony McNamara, por Pobres criaturas
  • Jonathan Glazer, por La zona de interés

Tony McNamara debería ganar por Pobres criaturas, pero no descarto que Greta Gerwig y Noah Baumbach ganen por Barbie de nuevo a modo de premio de consolación porque Oppenheimer gane los premios principales de mejor película y mejor director.

MEJOR DISEÑO DE PRODUCCION

  • Barbie
  • Los asesinos de la luna
  • Napoleón
  • Oppenheimer
  • Pobres criaturas

De nuevo, el sorprendente e imaginativo diseño de Pobres criaturas creo que debería ser premiado, pero mucho me tempo que Los Alamos de Oppenheimer puede ser la afortunada.

MEJOR PELÍCULA INTERNACIONAL

  • Reino Unido, La zona de interés
  • Japón, Perfect Days
  • España, La sociedad de la nieve
  • Italia, Yo capitán
  • Alemania, Sala de profesores

Me gustaría mucho que ganara Bayona con La sociedad de la nieve, pero no sería descartable que la potente premisa de La zona de interés se lleve el premio. A ver si hay suerte.

MEJOR MONTAJE

  • Anatomía de una caída
  • Los que se quedan
  • Los asesinos de la luna
  • Oppenheimer
  • Pobres criaturas

Aquí hay pocas dudas, porque el montaje en color y blanco y negro con varios momentos temporales de Oppenheimer la sitúan por delante de las demás.

MEJOR FOTOGRAFÍA

  • El Conde
  • Los asesinos de la luna
  • Maestro
  • Oppenheimer
  • Pobres criaturas

Excepto El Conde que no la he visto, la verdad es que cualquiera de las otras cuatro películas podría ganar el premio. Opto por Pobres criaturas, pero estaré feliz por cualquiera de los otros ganadores.

MEJOR PELÍCULA DE ANIMACIÓN

  • El chico y la garza
  • Elemental
  • Nimona
  • Robot Dreams
  • Spider-Man: Cruzando el Multiverso

Me gustaría que ganara Robot dreams del español Pable Berger, pero creo que Hayao Miyazaki va a ganar, aunque no conectara con la ultima película del estudio Ghibli.

MEJOR VESTUARIO

  • Barbie
  • Los asesinos de la luna
  • Napoleón
  • Oppenheimer
  • Pobres criaturas

El vestuario de Pobres criaturas me parece espectacular. Aunque la verdad es que todos son buenísimos.

MEJOR MAQUILLAJE Y PELUQUERÍA

  • Golda
  • Maestro
  • Oppenheimer
  • Pobres criaturas
  • La sociedad de la nieve

La forma en que convirtieron a Bradley Cooper en Leonard Bernstein me parece espectacular, pensando que es el protagonista principal y está la mayor parte del tiempo en pantalla. Sin embargo, el maquillaje y peluquería de Pobres criaturas también es una pasada.

MEJOR SONIDO

  • Oppenheimer (Christopher Nolan)
  • Maestro (Bradley Cooper)
  • La zona de interés (Jonathan Glazer)
  • The Creator (Gareth Edwards)
  • Misión imposible: Sentencia mortal – Parte 1 (Christopher McQuarrie)

El perturbador sonido de La zona de interés creo que merece el premio de este año, siendo el sonido de todas excepcional.

MEJOR BANDA SONORA

  • Laura Karpman por American Fiction
  • John Williams por Indiana Jones y el dial del destino
  • Robbie Robertson por Los asesinos de la luna
  • Ludwig Göransson por Oppenheimer
  • Jerskin Fendrix por Pobres criaturas

Me sabe mal decir que John Williams no se merece el Oscar, pero su nominación parece por obligación por una banda sonora que es como la última película de Indiana Jones, descafeinada. Ludwig Göransson por Oppenheimer creo que puede ganar.

MEJOR CANCIÓN

  • «It Never Went Away” de American Symphony
  • “I’m Just Ken” de Barbie
  • «The Fire Inside» de Flamin’ Hot: La historia de los Cheetos picantes
  • “What Was I Made For?” de Barbie
  • “Wahzhazhe (A Song For My People)” de Killers of the Flower Moon

Comentaba que no vi Barbie, pero con el nivel de viralización de I´m just Ken me parecería imposible que no ganara esta canción, pensando además que Ryan Gosling va a actuar en la ceremonia.

MEJORES EFECTOS ESPECIALES

  • The Creator (Gareth Edwards)
  • Godzilla Minus One (Takashi Yamazaki)
  • Guardianes de la galaxia Vol. 3 (James Gunn)
  • Misión imposible: Sentencia mortal – Parte 1 (Christopher McQuarrie)
  • Napoleón (Ridley Scott)

Todo lo que no sea que gane Guardianes de la Galaxia sería una injusticia total pensando en las emociones que nos transmitieron unos seres creados con CGI.

En resumen, según mi quiniela Pobres criaturas sería la gran triunfadora de la noche con 7 premios, seguida por Oppenheimer con 4. Luego ya estarían el resto de premios más repartidos. Sinceramente, no creo que vaya a acertar, pero prefiero ser honesto conmigo mismo.

¿Qué os parece este quiniela?¿Quiénes son vuestros favoritos de este año? Espero vuestros comentarios.

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¡Saludos a todos!

Crítica de American fiction de Cord Jefferson

Mi visionado de las películas nominadas a Mejor Película de los Oscars 2024 termina con American fiction, uno de los sleepers del año y una sorprendente sátira contra el mundo de lo políticamente correcto en el ámbito cultural.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

El profesor de inglés y escritor Thelonious ‘Monk’ Ellison escribe una novela satírica bajo seudónimo, con la intención de denunciar la hipocresía de la industria editorial. (FILMAFFINITY)

Cord Jefferson (Arizona, 1982) es un escritor y director estadounidense. Tras empezar a trabajar como periodista y editor, pasó a trabajar como guionista para televisión. Escribió para el late-night de Comedy Central The Nightly Show with Larry Wilmore (2015-2016), la serie de comedia de Netflix Master of None (2017) y la sitcom de NBC The Good Place (2017-2019). Por su trabajo en la serie de HBO Watchmen (2019), recibió el premio Primetime Emmy al mejor guionista de una serie limitada o película. American Fiction (2023) es su debut en la dirección de un largometraje, labor que acompaña además con la escritura del guion, basada en la novela de 2001 Erasure, de Percival Everett. Por ambos aspectos recibió nominaciones a Mejor Película y Mejor Guion Adaptado en los Oscars.

La película de 117 minutos de duración cuenta con fotografía de Cristina Dunlap, montaje de Hilda Rasula y música de Laura Karpman. Además de Mejor Película y Mejor Guion adaptado, la película ha recibido un total de 5 nominaciones, sumando la de Mejor Actor Jeffrey Wright, Mejor Actor de Reparto Sterling K. Brown y Mejor Banda Sonora Laura Karpman. Destacar que aunque ha ganado premios en varios festivales, en el de Toronto en el que tuvo su premiere la película ganó el Premio del Público.

Jeffrey Wright es el gran protagonista de la película en su papel del Dr. Thelonious «Monk» Ellison. En el resto del reparto encontramos, en los papeles principales a Erika Alexander como Coraline, la pareja de Monk, a Tracee Ellis Ross y Sterling K. Brown como los doctores Lisa y Clifford «Cliff» Ellison, hermanos de Monk, Leslie Uggams como Agnes Ellison, madre de los hermanos Ellison, Issa Rae como Sintara Golden, John Ortiz como Arthur, Adam Brody como Wiley y Keith David como Willy the Wonker.

American Fiction me ha parecido un peliculón. Estamos ante una película divertidísima en toda la parte de la sátira que critica el estado actual del mundo cultural americano que dice buscar escuchar voces diversas, pero en lo relativo a los autores afroamericanos se limita a difundir y extender el estereotipo del negrata delincuente y traficante con una nula educación. A esto hay que sumar un elemento dramático centrado en la vida familiar de Monk y su relación con sus hermanos y madre que me parece que funciona también de maravilla y sirve de estupendo contrapunto a los momentos más hilarantes.

La película empieza por todo lo alto con una escena que resume el estado de la vida en los Estados Unidos y la dictadura de lo políticamente correcto en el ámbito cultural y universitario. Durante una clase en la universidad donde Monk da clase de literatura del Sur, una alumna blanca le exige que borre «nigger» de la pizarra de la clase cuando es el título de un libro que los alumnos tienen que leer. Monk estalla cuando le dice que si él, un afroamericano, puede aceptar ver escrita esa palabra tabú en los USA, una blanca que no ha sufrido el racismo sistémico de la sociedad debería poder hacerlo también. El resultado de ese intercambio es que la alumna abandona la clase entre lágrimas y Monk es invitado a abandonar la universidad por «alterar» a la alumna.

Tras eso, Monk sufre el rechazo de su último libro a pesar de ser una historia bien planteada con buenos personajes y conflicto, dado que no reflejar suficientemente la «experiencia negra» que esperan leer los editores, a pesar de ser él afroamericano. Quemado por esto y por comprobar en una feria que lo que se vende es una basura impostada, (We’s Lives in Da Ghetto, escrito con faltas de ortografía, de la escritora afroamericana Sintara Golden) decide colocar toda su bilis en un manuscrito que es una burla a todo lo que encuentra ofensivo pero los editores demandan: My Pafology (título con un error ortográfico hecho a propósito a partir del término correcto pathology «patología») Su sorpresa es comprobar que los editores no pillan la broma y tras leerlo quieren publicarlo porque se lo han tomado totalmente en serio y piensan que va a ser un gran éxito. Aunque Monk tiene su orgullo, sus problemas económicos relativos al cuidado de su madre aquejada de alzheimer le obligan a aceptar la oferta de la editora. Todas estas escenas nos ofrecen unos momentos divertidísimos que me tuvieron con la sonrisa en la cara toda la película. Los tratos de Monk con Hollywood son otros de los momentazos más divertidos de la película, con un escritor estrella de raza blanca diciéndole a un afroamericano lo que es más «negro» y auténtico.

Aparte del humor irónico, la película funciona porque el elemento dramático de la familia Ellison se siente dolorosamente real, en especial los problemas que gente normal tiene en cuanto un miembro de su familia enferma y necesita realizar gastos médicos para cuidarla. El equilibrio entre comedia y drama, no siendo un dramón super chungo de provocar la lágrima fácil, es otro de los éxitos de la película, y esto se asienta por un reparto espectacular.

Jeffrey Wright en su papel del Dr. Thelonious «Monk» Ellison está increíble, me encanta que haya sido nominado a los Oscars. Si la película es tan graciosa es sin duda gracias a su interpretación. Cuando se hace pasar por un ex-presidiario para vender el libro me moría de risa, su cambio de registro dentro de una misma escena es una pasada. Dicho esto, me gusta que Monk sea un gilipollas que trate mal a su pareja y no se abra para poder ser amado por no saber ser empático con los demás.

Junto a Wright el resto del reparto me parece espectacular, empezando por el pequeño pero intenso papel de Sterling K. Brown como Cliff, el hermano gay de Monk que se escaquea de los cuidados de su madre enferma. Erika Alexander como Coraline, la pareja de Monk, Tracee Ellis Ross como Lisa, la otra hermana de Monk, y Leslie Uggams como Agnes Ellison como la madre de los los Ellison, forman un trío que nos dan momentos super emocionantes.

American fiction me ha encantado y me lo he pasado genial. Y dentro de las locuras más over-the-top que nos muestra, no dudo que estas exageraciones son algo que pasa tal cual en el mundo literario americano. La película es una adaptación de la novela de 2001 Erasure, de Percival Everett, que criticaba el estado de la industria editorial americana y en concreto el establishment literario afroamericano. En estos 20 años desde que se escribió el libro no diría que el mundo editorial haya mejorado, más bien al contrario. Y es que el auge de los discursos identitarios de todo tipo están más en el candelero que nunca.

Por ponerle un pero que en realidad no me ha impedido disfrutar de la película, dado el propio clima identitario que comentaba antes, no me sorprende que una película «afroamericana» muestre a todos los blancos como personas estúpidas y ridículas sin excepción. Sin embargo, dentro de las personas racializadas ahí si encontramos a gente con valores positivos, empezando por la propia escritora de la novela chunga que provoca toda la situación, que resulta ser una profesional muy válida. De hecho, el único afroamericano con elementos negativos es el propio Monk. Y no dudo que los jefes de las editoriales y la gente de Hollywood sean en general así de gilipollas y alejados de la realidad, pero es curioso que ni un sólo blanco sea mostrado con una cualidad positiva.

Por cierto, esta película lo tenía muy difícil para acertar con el final, y me alegra decir que me parece un acierto más de la película, que clava la estupidez de la industria que antes comentaba y resulta super satisfactorio. Sin embargo, merece una reflexión si el hecho que Monk se haga rico renunciando a sus principios aceptando entrar en el sistema que despreciaba es una buena noticia o una muestra de lo corrupto y deshumanizador que es el mundo del entretenimiento. Y cómo si eres una persona íntegra es más que probable que te mueras de hambre.

Y luego tenemos en España un elemento metatextual super chulo si pensamos que la película propiedad de Amazon Prime NO se ha estrenado en cines y no tiene de momento fecha de entrega en streaming en Prime Video. Quiero entender que se están esperando por si American Fiction gana algún Oscar, lo que haría que su estreno generara más visionados. Pero puede tener el efecto contrario si no gana, pensando que hay mucha gente (empezando por mi mismo) que nos apetece ver las nominadas a los Oscars antes de la ceremonia.

En todo caso, que una película de gran calidad y super divertida no se haya estrenado todavía apoya la idea que la industria del entretenimiento no busca ni apoya las obras de calidad con una buena diversidad, a pesar de dicen en sus notas de prensa, etc…, sino únicamente las que perpetúan los estereotipos establecidos.

En todo caso, si tenéis ocasión cuando (si) se estrene, no lo dudéis y animaros a ver American Fiction, os encantará.

Comparto el trailer de la película:

American fiction es una película divertidísima que recomiendo completamente.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de Vidas pasadas de Celine Song

Siguiendo con la revisión de las películas nominadas al Oscar a Mejor Película hoy toca analizar Vidas pasadas, la película de la directora coreana-canadiense afincada en Estados Unidos Celine Song.

PUNTUACIÓN: 6/10

Nora y Hae Sung, dos amigos de la infancia con una fuerte conexión, se separaron cuando la familia de Nora, que entonces tenía solo 10 años, emigró desde Corea del Sur a Canadá. Muchos años después, cuando Nora está estudiando teatro en Nueva York, ambos se reencuentra con él online, y pasarán juntos una semana que les enfrentará al amor, al destino y a las elecciones que componen una vida.

Celine Song (nacida Song Ha-yeong, 1988) es una directora, dramaturga y guionista coreano-canadiense afincada en Estados Unidos. Song nació en Corea del Sur. Sus padres, ambos artistas, trasladaron a la familia a Markham (Ontario, Canadá) cuando ella tenía 12 años. Song cursó sus estudios universitarios en la Queen’s University de Ontario y estudió psicología, antes de obtener un máster en dramaturgia por la Universidad de Columbia de Nueva York en 2014. Entre sus obras destacan Endlings y La gaviota de Los Sims 4.

Vidas pasadas es la opera prima de Song, que además de dirigir también escribe su guion a partir de elementos de su propia vida. La película cuenta con fotografía de Shabier Kirchner, montaje de Keith Fraase y música de Christopher Bear y Daniel Rossen. La película de 100 minutos de duración fue estrenada en el Festival de Sundance con gran éxito. Es una producción de A24 y ha contado con un presupuesto de 12 millones de dólares. La película ha sido nominada para los Oscars a Mejor Película y Mejor Guion Original, además de haber conseguido otros galardones por todo el mundo.

En el reparto encontramos a Teo Yoo como Hae Sung (con Seung Min Yim como un joven Hae Sung); Greta Lee como Nora / Na-Young (con Seung Ah Moon como una Nora joven); John Magaro como Arthur, el marido americano de Nora, Ji Hye Yoon como la madre de Nora, Choi Won-young como el padre de Nora y Min Young Ahn como la madre de Hae Sung.

Vidas pasadas me ha sorprendido. Por la planificación de contenidos del blog, en este caso toda la parte con la ficha técnica que acabas de leer la escribí antes de ver la película. Y me ha llamado la atención como toda la historia familiar de Nora / Hae Sung es idéntica a la vida de la directora Celine Song. Lo cual no es bueno ni malo, obviamente. La clave es ver lo que hace con ello Song para plantear su historia. Y me encuentro con una película supuestamente romántica sobre el primer amor perdido creada por una persona que no cree en el amor ni desde luego en el destino, sino más bien en llevar tu ambición personal hasta sus últimas consecuencias.

La película presenta al público occidental el concepto budista coreano de In-Yun, que simboliza la conexión, el destino de dos personas nacidas para estar unidas a partir de sus «vidas pasadas», siguiendo la idea de la reencarnación. Lo malo es que en el diálogo en el que Nora / Na-Young le cuenta lo que significa In-Yun a su futuro marido Arthur, Nora le dice que en realidad eso es una chorrada que la gente cuenta para seducir a su pareja. A partir de ahí no dejo de ver una historia cínica sobre un amor utópico que la directora no cree que exista.

Na-Young debería estar triste cuando con 12 años va a abandonar a su amigo del colegio Hae Sung. Pero en lugar de ello, coge lo que es una decisión egoísta de sus padres sobre la que no tuvo opinión y la hace suya, contándole a sus amigos del colegio que aprovechará el cambio para ganar el premio Nobel de literatura, dado que nunca se lo darán a un coreano (pero si de lo pueden dar a una «americana»). Luego, con el transcurrir de los años, la americanizada Nora va cambiando sus objetivos, «conformándose» con ganar un Pulitzer y luego un Tony, peo siendo una buena profesional en su campo que parece haber tenido un éxito relativo. Cuando Arthur, su marido, se muestra inquieto con el hecho que Nora vuelva a encontrarse con su amigo de la infancia 24 años después, expone con fría objetividad que en realidad no cree que Nora esté enamorado de él, sino que le utilizó para conseguir una tarjeta de residencia para poder vivir en Nueva York. Cosa que en realidad es lo que ha pasado. Cuando Nora le dice «pero te olvidas de una cosa, y es que te quiero», el diálogo suena falso y hueco, a no ser que entiendas ese «amor» como un «te uso por mi conveniencia». No se si mi estado mental actual me sitúa un poco cínico, pero esto lo veo clarísimo a lo largo de toda la película.

Que la directora Celine Song no cree en el amor romántico no es algo limitado únicamente a la protagonista femenina. Hae Sung en Corea debería haberse casado hace varios años con su novia de allí, pero no lo han hecho porque él tiene un trabajo normal y por tradición debería tener una profesión mucho más importante que la de la mujer, por lo que expresa que lo normal para la cultura coreana es que ella busque a alguien mejor que él. De nuevo tenemos una idea utilitarista de la vida que nada tiene que ver con la idea de amor romántico, y que él pueda estar enamorado de su novia no es un factor en la ecuación de si deberían casarse. Aparte de la idea utópica del «amor de juventud», en realidad Nora nunca se ha planteado cambiar nada en su vida porque ella siempre prefirió su vida en Nueva York. Y por lo mismo que sufre en Corea, Hae Sung ni siquiera le pregunta a Nora si se iría con él porque sabe que no es digno de ella desde esta perspectiva económica de la vida, lo cual es algo tristísimo si pensamos en él. Desde el punto de vista de Hae Sung, más que una película romántica estamos ante un drama bestial que si algo refleja es la dureza de la competitiva cultura coreana para el bienestar psicológico y emocional de los hombres coreanos.

Vidas pasadas es una película americana, producida en Estados Unidos creada por una directora afincada en Nueva York con una actriz protagonista Greta Lee nacida en Los Ángeles, obviamente de padres coreanos emigrantes. Por su parte, el protagonista Teo Yoo nació en Alemania de padres coreanos, aunque en este caso en la actualidad si vive y trabaja en Corea. Sin embargo, la película está narrada el 90% del tiempo en coreano, obligando al público americano a verla con subtítulos, algo poco habitual. Es evidente la similitud con Minari, una película nominada a los Oscars de forma ridícula al apostar por el elemento identitario de mostrar la dificultad de una familia de inmigrantes coreanos en Estados Unidos para salir adelante. Sin embargo, lo que sí encuentro interesante de Vidas pasadas es que la directora Celine Song utiliza la película no para mostrar la dificultad de Nora para amoldarse a su vida americana, cosa que hace sin problemas debido a su personalidad individualista y ambiciosa, sino para mostrar lo lejos que está de sus raíces coreana y ya no cree ser un coreana «pura».

De hecho, Nora afirma que ya sólo habla en coreano con su madre, afincada en Canadá, y luego con Hae Sung, y sólo él la nombra con su nombre coreano Na-Young durante sus conversaciones por Skype. Y cuando piensa en Hae Sung, no deja de ver en él elementos de la cultura coreana que ella ya no siente como suya. Podría pensarse que Nora se siente desubicada, pero en realidad ha abrazado el individualismo americano sin problemas, hecho que se puede ver cuando 12 años después de separarse, tras reestablecer el contacto online, Nora decide parar las comunicaciones con Hae Sung para centrarse en su vida y en su carrera americana, sintiendo que estas charlas la anclan a un pasado del que no quiere saber nada. Una decisión que lleva a los siguientes 12 años de salto temporal en el que no tienen contacto.

Por cierto, aunque es un elemento no mencionado, en la película Nora y Hae Sung tienen 36 años cuando se reencuentran en Nueva York. Y me parece curioso que Nora parece estar super centrada en su profesión hasta el punto de haber decidido no haber tenido hijos con su marido a pesar de llevar 7 años casados. Otro elemento que muestra el egoísmo / individualismo de la sociedad que marca todo en esta película.

Pensando en otros elementos de Vidas pasadas, me ha gustado la composición que Celine Song plantea para contar su historia, llena de planos con los dos protagonistas cerca pero siempre separados. Visualmente la película tiene elementos muy muy interesantes, como los planos de Seúl que parecen planteados para mostrar un pasado casi mítico para Nora que ya no es su vida. Aunque tenga reparos en la historia, Song como directora creo que ha hecho un trabajo estupendo.

Los dos protagonistas me parece que están espectaculares, sobre todo Teo Yoo, que muestra de forma minimalista pero claramente entendible su dolor ante el convencimiento que amor de su vida siempre ha estado fuera de su alcance. La película muestra pequeños detalles que muestran como a pesar de tener 36 años es un niño nervioso ante la reunión, con detalles como que lleve aún mochila o que se mire en el estanque para ver si está bien peinado. De alguna manera la película está contada desde el punto de vista de ella, y lo que queda claro es que para Nora, Hae Sung es «demasiado coreano» para ella, no se amolda a lo que necesita.

Greta Lee como Nora / Na-Young creo que está también muy bien, aunque diría que el punto de vista cínico hacia el amor de la historia que plantea la directora provoca que su impacto sea menor dado el utilitarismo con el que ha comandado su vida. La penúltima escena en la que ella deja ir a Hae Sung y luego llora desconsolada en el hombro de su marido Arthur queda un poco para la galería, al querer mostrar que abandona sus sueños de infancia por la comodidad de su vida actual. El momento en que le dice a Hae Sung que ella ahora es Nora y ha dejado su pasado atrás, pero que Na-Young existió y él la mantuvo vida en sus recuerdos, si me parece un momento emocionante.

Por cierto, aunque tiene un papel muy secundario, me ha gustado mucho también la interpretación de John Magaro como Arthur, el marido de Nora. Y como de forma también muy minimalista expresa muy claramente que sabe que en realidad Nora no le ama y sólo le utiliza. Aparte que es imposible competir con la figura idealizada de un amor de juventud. Desde luego, Nora no le ama usando el concepto occidental de amor. Aunque a lo mejor lo que hace Nora con su marido si es amor desde una concepción coreana de la vida, y resulta que ella sí es más parecida a la cultura que creía dejar atrás de lo que ella quiere reconocer. Momentos como cuando Arthur le dice a Nora que sueña en coreano, y por tanto existe un elemento que la mantiene alejada de él, o la escena en el bar en el que los dos amigos se ponen a hablar en coreano desplazándole completamente es otro momento doloroso para él, que creo que acepta porque él si está enamorado de ella, y con tan de estar juntos puede aceptar el hecho que ella no le ame.

Ver Vidas pasadas me ha parecido muy interesante. En realidad, me alegro que gracias a los Oscars haya visto una película que claramente se sale de mi zona de confort, aunque me sorprende ver que tanta gente no entienda la película con la claridad que la veo yo y la alabe como una gran película romántica que diría que nunca pretendió ser.

Comparto el trailer de la película:

Vidas pasadas me parece la anti-película romántica. Me quedo muy muerto pensando que o yo no entiendo nada o el resto del mundo no ha entendido lo que ha visto.

PUNTUACIÓN: 6/10

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