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Crítica de Bitelchús Bitelchús de Tim Burton

34 años después de la primera Beetlejuice nos llega una sorprendente continuación llena de frikismo que nos muestra al mejor Tim Burton, con el plus de tener a un carismático y entregado reparto que brilla en esta comedia negra.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Tras una inesperada tragedia familiar, tres generaciones de la familia Deetz regresan a Winter River. La vida de Lydia, todavía atormentada por Bitelchús, da un vuelco cuando su rebelde hija adolescente, Astrid, descubre la misteriosa maqueta de la ciudad en el desván y el portal al Más Allá se abre accidentalmente. Con los problemas que se avecinan en ambos reinos, es sólo cuestión de tiempo que alguien diga el nombre de Bitelchús tres veces y el travieso demonio regrese para desatar su propio caos. (FILMAFFINITY)

Timothy Walter Burton (1958) es un director, productor, escritor, animador e ilustrador estadounidense. Conocido por ser pionero de la cultura gótica en la industria cinematográfica estadounidense, Burton es famoso por sus películas góticas de terror y fantasía. Ha recibido numerosos galardones, entre ellos un premio Emmy, así como nominaciones a dos premios de la Academia, un Globo de Oro y tres premios BAFTA. Burton debutó como director de cine con la comedia La gran aventura de Pee-wee (1985) y adquirió notoriedad por Beetlejuice (1988) y Eduardo Manostijeras (1990). ¡Burton también dirigió las películas de superhéroes Batman (1989) y Batman Returns (1992); las películas de animación Corpse Bride (2005) y Frankenweenie (2012); las películas de ciencia ficción Mars Attacks! (1996) y El planeta de los simios (2001); la película de terror sobrenatural Sleepy Hollow (1999); las películas de fantasía Big Fish (2003), Alicia en el país de las maravillas (2010), Sombras tenebrosas (2012) y Dumbo (2019); los musicales Charlie y la fábrica de chocolate (2005) y Sweeney Todd: el barbero diabólico de la calle Fleet (2007); y los dramas biográficos Ed Wood (1994) y Big Eyes (2014). A partir de 2022, Burton ha dirigido varios episodios de la serie de Netflix Wednesday, por la que recibió una nominación al premio Primetime Emmy a la mejor dirección de una serie de comedia.

La primera película de Beetlejuice se estrenó en 1988. Para esta secuela, Tim Burton ha vuelto a colaborar con Alfred Gough y Miles Millar, que escriben el guion a partir de una historia suya y de Seth Grahame-Smith. La película de 104 minutos de duración y un presupuesto estimado de 100 minutos ha contado con fotografía de Haris Zambarloukos, montaje de Jay Prychidny y música del mítico Danny Elfman, que vuelve para escribir una banda sonora estupenda con el perfecto feeling gótico de y Halloween.

En el reparto tenemos el retorno de Michael Keaton, Winona Ryder y Catherine O’Hara retoman sus papeles originales. Keaton es Betelgeuse (pronunciado «Beetlejuice»), un fantasma de ultratumba y «bioexorcista» que quiere casarse con alguien del reino de los vivos. Winona Ryder es Lydia Deetz, la antigua adolescente gótica que estuvo a punto de casarse con Betelgeuse en 1988, ahora madre de Astrid Deetz y presentadora del programa Ghost House with Lydia Deetz, mientras que Catherine O’Hara es Delia Deetz, madrastra de Lydia.

Jenna Ortega es Astrid Deetz, la hija adolescente de Lydia, Justin Theroux interpreta a Rory, el actual novio de Lydia y productor de su programa de televisión. Monica Bellucci es Delores LaVerge, la ex mujer de Betelgeuse que, en vida, fue una mujer misteriosa y una bruja chupa-almas. Willem Dafoe hace de Wolf Jackson, un detective fantasma que, en vida, fue una estrella de acción de serie B. Burn Gorman como el padre Damien, un reverendo de Winter River y Arthur Conti como Jeremy Frazier, un joven que es el interés amoroso de Astrid completarían el reparto.

Tengo que reconocer que NO soy fan de Beetlejuice. Vi la primera película en su día y gracias a ella conocí a Tim Burton, Michael Keaton y Winona Rider, a los que seguí viendo en Batman, Eduardo Manostijeras y tantas otras películas ya míticas. Pero dentro que la película me gustó en su día, estoy bastante seguro que no la he visto en el siglo XXI. Así que me acercaba a esta Beetlejuice Betlejuice con curiosidad, porque no recordaba casi nada de la película original más allá de detalles básicos, de forma que no anticiparía nada importante. Pero al no ser un fanboy, también cabía la posibilidad que NO me gustara, porque no le tengo ningún aprecio a esta franquicia.

Dicho esto, la verdad es que Beetlejuice Betlejuice me ha parecido super divertida y me ha hecho mucha gracia el humor absurdo de Burton. La conexión de la película con Halloween es otro elemento obvio que también ayuda al disfrute absoluto. El carisma de Michael Keaton y Winona Rider se daba por supuesto, pero la química de Winona con su «hija» Jenna Ortega es otro de los elementos claves que explican el éxito de la comedia negra. Vimos la película en Versión Original y es una pasada escuchar el recital de voces y expresiones que despliega en la película, dentro que como en la primera película, en realidad sus minutos de metraje no son demasiados. Que Burton contratara a Jenna Ortga parecía obvio, pensando que protagonizó Wednesday, producida por Burton. Gracias a ella, creo que los veteranos podemos conectar con Keaton o Rider, pero los espectadores más jóvenes claramente conectarán con Ortega, de forma que había a priori algo para todos los espectadores.

La película tiene muchas tramas, quizá demasiadas. Y algunas funcionan mejor que otras. Por un lado, la muerte del padre de Lydia (Winona) fuerza una reunión con su madre Delia y su hija Astrid, con las que estaba separada, volviendo a su casa en Winter River donde tuvieron lugar los hechos de la primera película. Lydia está desequilibrada por culpa de sus poderes sobrenaturales, y es la presentadora de un programa de televisión que tiene como productor a Rory, un aprovechado que claramente está con ella por el interés. Delia es una artista multimedia y también está medio loca, planteando que el funeral de su marido se convierta en una performance artística. Y por su parte, Astrid odia a su madre porque tras la muerte de su padre, Lydia la dijo que no podía comunicarse con él en el más allá para ayudar a su hija a paliar el golpe por su repentina muerte.

A esto hay que añadir el despertar en el más allá de Delores LaVerge (Belluci), una súcuba que chupa almas y busca a Beetlejuice para quedarse con su alma, algo que quedó pendiente de su noche nupcial. Y hablando de Beetlejuice, él sigue con lo suyo en el más allá mientras sigue buscando contactar con Lydia, incluso después de todos estos años. Además, Willem Dafoe es el extravagante agente Wolf Jackson del más allá, que tiene que controlar el status-quo, mientras que Astrid conocerá a Jeremy, un chico local con un secreto inesperado (en realidad no tanto), mientras se acerca una noche de Halloween diferente a todas las que han vivido.

Michael Keaton tiene mucha gracia, lo digo de nuevo, y la película cuenta con un montón de gags visuales super locos que en su mayor parte me han funcionado. Además, me ha gustado mucho el uso de maquetas y algunos elementos físicos que daban un aspecto artesanal a la película, si el término es adecuado. Aunque también hay CGI en muchísimas escenas, que en realidad está bastante bien integrado. El diseño de producción me parece una pasada, y ayudan al éxito del conjunto. Y por supuesto, la música de Danny Elfman me alegró el corazón desde la primera nota que escuché en la película.

Puestos a ponerle un pero, la verdad es que hay tramas que funcionan peor que las partes muy buenas de la película. Las locuras de Delia, la madre de Lydia y abuela de Astrid, todo lo relacionado con el novio de Lydia, o el personaje de Willen Dafoe en realidad no aportan demasiado y son en realidad una broma de un único uso que acaban siendo excesivos. Y mira que me gusta Willen Dafoe, pero aquí es apenas un gag. Y un poco lo mismo le pasa a la guapísima Monica Belluci. Esto hace que Beetlejuice Beetlejuice sea una película desequilibrada con grandísimos momentos y otros un poco tontos.

Sin embargo, globalmente me flipa la forma en que Alfred Gough y Miles Millar consiguen conectar satisfactoriamente todos estos estos elementos y algunos más, con visita al más allá incluida y reunión familiar inesperada, en apenas 100 minutos. Pensando en la manía de las dos horas y media del mainstream cinematográfico, la duración de esta película y su super satisfactorio final (aunque no para todos) me parecen una parte importante de su encanto y que la sensación con la que me quedé sea tan satisfactoria.

Si, Beetlejuice Beetlejuice es desequilibrada. Pero me gusta que el empeño de todos sea entretener con una historia ligera sin más pretensiones que las que consiguen satisfacer. Hacer pasar a los espectadores un buen rato. En este sentido, el tono de comedia con elementos freaks es el que está presente en todo momento, dejando claro lo que es la película. Y lo que no es.

Pensando en el final de la película, no me importaría que hicieran una tercera parte. Pero a ser posible, que no tarden treinta y pico años. Si te acercas al cina con la mentalidad adecuada, creo que Beetlejuice Beetlejuice es un entretenimiento más que digno. A mi me hizo pasar un rato estupendo.

Comparto el trailer de la película:

A pesar de sus altibajos, Bitelchús Bitelchús me ha parecido super divertida y me ha dejado con la sonrisa en la cara. No le puedo pedir más.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de The Olympian Affair de Jim Butcher (The Cinder Spires libro 2)

Hacía un montón que no leía un nuevo libro de Jim Butcher, uno de mis escritores favoritos de fantasía. Poder leer aprovechando las vacaciones de verano el segundo libro de su serie steampunk The Cinder Spires, The Olympian Affair, ha sido una gozada.

PUNTUACIÓN: 8/10

¡Un bestseller instantáneo del New York Times!

El destino de los Cinder Spires puede decidirse con espadas cruzadas en la próxima y emocionante aventura fantástica del autor de The Dresden Files, en esta serie de familias nobles, espadachines y dirigibles, éxito de ventas del New York Times.

Durante siglos, las Espiras de Ceniza han salvaguardado a la humanidad, elevándose muy por encima del mortífero mundo de la superficie. En sus salones reinan las casas aristocráticas, que desarrollan maravillas científicas y construyen flotas de dirigibles para la defensa y el comercio.

Ahora, las Agujas están al borde de una guerra abierta.

Todo el mundo sabe que se acerca. Los cañones de las grandes flotas de dirigibles que controlan los cielos entre los últimos bastiones de la humanidad pronto hablarán con furia, y la Espira Albión se encuentra sola contra el abrumador poder de la Armada de la Espira Aurora y su nueva arma secreta, capaz de destruir la población de Espiras enteras.

Una cumbre comercial en Spire Olympia proporciona una oportunidad para que el Spirearch, Lord Albion, asegure alianzas que darán forma a los resultados de la guerra, y con ese fin envía al capitán corsario Francis Madison Grimm y a la tripulación del AMS Predator para reforzar a los agentes diplomáticos del Spirearch.

Hará falta audacia, habilidad y no poca espectacularidad para convencer al mundo de que apoye al Spire Albion, suponiendo que no sea demasiado tarde.

Jim Butcher es un autor de bestsellers y un entusiasta de las artes marciales. Su currículum incluye una larga lista de habilidades que quedaron obsoletas hace al menos 200 años, y se dedicó a escribir porque cualquier otra cosa probablemente le habría vuelto loco. Vive con su familia en Independence, Missouri.

La primera novela de la serie Cinder Spires, The Aeronaut’s Windlass, fue publicada en 2017, y se ha hecho muy larga la espera para poder leer esta segunda parte. Es cierto que en este tiempo Butcher publicó varias novelas del mago de Chicago Harry Dresden, pero parece ser que Butcher tuvo problemas de todo tipo en estos ultimos años, lo que afectaron a su escritura. Que finalmente este libro The Olympian Affair sea una realidad ya es motivo de alegría antes incluso de empezar a leerlo.

En lo relativo a esta serie de The Cinder Spires, me llama la atención de inicio el concepto de base steampunk, al tener una sociedad que vive en enormes ciudades voladoras tras un apocalipsis que convirtió la supervivencia de la humanidad en la superficie imposible. Las ciudades se comunican gracias a barcos voladores gracias a unas energías casi mágicas extraídas de unos cristales superpoderosos, existiendo unas personas casi mágicas gracias a la comprensión de estas fuerzas. Los cristales permiten el comercio entre ciudades, pero también la piratería. Y en los últimos tiempos, una casi guerra abierta entre los dos reinos más poderosos, las Spires Albion y Aurora.

Jim Butcher me parece un autor muy partícular. Recuerdo que su anterior serie de novelas Codex Alera, que me parecen una maravilla, surgieron a partir de una apuesta que le invitaba a crear una historia a partir de los elementos más dispares imaginables, a lo que Butcher respondió uniendo a las legiones romanas con unos seres muy parecidos a los Pokémons. En el caso de esta serie Cinder Spires, parece que contar historias de piratas en un ambiente steampunk es la idea clave, con batallas navales convertidas en aéreas con sus abordajes y todo lo demás. La verdad es que tras dos novelas, el resultado no puede resultar más entretenido y satisfactorio.

The Olympian Affair tiene conspiraciones de salón, seres sobrenaturales super poderosos, duelos a espadas, combate aéreos e incluso una expedición a la superficie. Dentro de sus 600 páginas la verdad es que siempre están pasando cosas interesantes, con un buen equilibrio entre los diferentes protagonistas, cada uno de los cuales tiene su propia misión que es clave para el resultado final. Y además, como pasa siempre en novelas de este tipo que pertenecen a una serie, el descubrimiento que además de la guerra en ciernes hay una amenaza mayor en la sombra que amenaza la supervivencia de la raza humana, nos da de alguna manera la guinda del pastel. Un pastel que espero que Butcher nos ofrezca una continuación más pronto que tarde.

Por ponerle algún pero, la resolución de uno de los duelos me pareció un giro que ya le había leído a Butcher en alguna novela anterior (¿Quizá en alguna de las de la serie Codex Alera?) No recuerdo donde, pero este giro, aunque lógico, no me pareció original. También la resolución del climax final durante el combate aéreo me pareció que se plantea de una forma demasiado facilona, aunque de nuevo lógica con las habilidades de los personajes sobrenaturales de la novela. Dicho esto, lo cierto es que The Olympian Affair es una novela super entretenida que se convirtió en un «gira-páginas» absoluto, que una vez empecé no pude dejar hasta que terminé la novela.

Como creador de fantasía, creo que Butcher es un escritor estupendo que brilla en la construcción de mundos pero también creando a personajes que te importan y a los que no quieres que les pase nada. The Olympian Affair me ha encantado y espero que la próxima novela no le lleve tanto tiempo. Si te gusta el steampunk o en general la fantasía sin complejos, The Cinder Spires es una serie de novelas super entretenida que recomiendo.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Feliz 11 cumpleaños, Stars-my-destination

Hoy 20 de agosto mi blog Stars-my-destination cumple 11 años. ¡Qué locura! Resulta una excusa perfecta para echar la vista atrás.

20 de Agosto de 2013. Mi primer artículo del blog fue «Star Wars. El comienzo de todo». Este blog nació como parte de un ejercicio que tuve que hacer mientras realizaba un curso de Community Manager. En dicho ejercicio, me pedían crear un blog y dotarlo de contenido. Dado el tiempo que me iba a costar opté por escribir sobre lo que me gusta, por lo que la opción de hacer reseñas o artículos de obras de la cultura friki me pareció la mejor opción. Es curioso como las cosas han cambiado en estos 11 años, porque en mi empresa dejé de llevar las redes sociales hace años y ahora estoy orientado hacia otras facetas, pero el blog sigue siendo una de las constantes de mi vida de fan de los comics, la ciencia ficción y la fantasía.

En mi cuenta de Twitter cuento que en este blog Stars-my-destination escribo sobre cine, comics, series de TV, novelas, y en general de todo aquello que me apasiona. En este mundo de haters y gente enfadada por todo excepto por lo realmente importante, hablo en positivo de mis aficiones frikis. Y eso sigue siendo así once años después, aunque en alguna ocasión tenga que justificar por qué algo no me ha gustado. Tengo que reconocer que tener esta suerte de diario de las aficiones frikis que consumo, poder recomendar aquellas obras que realmente me han gustado mucho y analizar porqué algo me ha gustado o no lo ha hecho, me sirve de terapia de relajación y me aleja de los problemas y el stress del mundo real.

Escribir todos los días es una satisfacción en si mismo, pero me encanta ver cómo el blog mantiene unas cifras de visitas tremendas. Tras superar las 100.000 visitas anuales al blog en 2023 y pensando que este artículo de celebración de hoy marca los 1604 días publicando un artículo todos los días sin interrupción, son hitos que jamás pensé que llegaría a alcanzar. Y ya lo de mantener un blog durante 11 años ni hablamos. Esta cifra que seguirá aumentando en los próximos días, semanas y años, porque de momento aún sigo con ganas de escribir.

A continuación, voy a comentar los principales hitos del último año en los diferentes elementos frikis.

COMIC – ENERGON UNIVERSE , CONAN , WORLD´S FINEST

Desde hace años ya no sigo a personajes sino más bien a los creadores. Y si en algo se ha caracterizado la segunda mitad de 2023 y este 2024 ha sido por la irrupción del Energon Universe del sello Skybound de Robert Kirkman. Tener a Daniel Warren Johnson realizando Transformers ha sido un sueño hecho realidad, y el resto de comics del sello que combina las franquicias de Transformers y G.I. Joe me están gustando, sobre todo Void Rivals de Robert Kirkman y Lorenzo de Felici y Duke de Joshua Williamson y Tom Reilly. Poder leer en noviembre el reinicio de G.I. Joe puede ser unos de los momentazos de 2024.

Otro de los nombres propios de este último año sería CONAN. Los nuevos comics del cimmerio de Titan Comics me están encantando. Ya sea la serie normal de Conan The Barbarian de Jim Zub, Roberto de la Torre y Doug Braithwaite, o la nueva edición de la revista en blanco y negro The Savage Sword of Conan. Estamos en un gran momento para ser fan del personaje creado por Robert E. Howard, porque a los comics oficiales se unen las nuevas obras surgidas de la entrada del personaje en el dominio público. Fruto de esto, este año disfruté muchísimo Sangre Bárbara de El Torres y Joe Bocardo.

La otra gran alegría de este último año es comprobar que estoy disfrutando mucho más los comics de DC Comics que los de Marvel. Una parte importante de este cambio de tendencia lo tienen Mark Waid y Dan Mora, la pareja super estrella que me vuela la cabeza siempre, sin importar el comic que publiquen. Batman – Superman World´s Finest ha sido junto a Transformers el mejor comic todos los meses. Y lo más importante es que el trabajo de Waid y Mora es el ideal al que los fans de los comics de superhéroes aspiramos cuando empezamos este hobby. Y es que sus comics presentan a personajes reconocibles en su versión más icónica que se enfrentan a amenazas más grandes que la vida, con un dibujo alucinante que me vuela la cabe en cada página. Como digo, no le pido más a los comics de superhéroes. Y si encima se encargan de un evento como Absolute Power, el disfrute es absoluto.

Junto a Maid y Mora, Jason Aaron y Doug Mahnke me encantan en Batman Off-World, un comic que demuestra que a pesar de la extraña ambientación, Aaron entiende de maravilla a Batman. Además, Geoff Johns y Mikel Janin publican a cuentagotas la JSA, mientras que Tom Taylor y Bruno Redondo se acercan al final de su etapa en Nightwing. Todo esto provoca que aprovechando el relanzamiento que DC ha preparado en Octube con su DC All In, pueda darse la circunstancia que por primera vez en más de 10 años compre más grapas de DC que de Marvel.

Y es que Marvel se está convirtiendo en un desierto. Excepto los comics de Jed MacKay, Doctor Extraño, Caballero Luna y ahora Los Vengadores (aunque el dibujo a menudo resta en lugar de sumar), me cuesta encontrar comics que me llamen la atención o que conecten con mis gustos. Como ejemplo negativo, el final de la Era de Krakoa nos está ofreciendo algunos comics terribles. Y lo peor es que mientras los comics de DC me tienen ilusionado, con Marvel es todo lo contrario, el desencanto aumenta con cada decepción.

CINE

En lo que llevamos de 2024 he visto 35 películas en salas comerciales. De momento, supero ampliamente las 4 películas mensuales en pantalla grande, lo cual no es más que el resultado lógico de querer que sigan existiendo los cines. Para lo que no cabe otra que pasar por caja cuando algo me apetece.

En lo que llevamos de 2024 tengo que decir que he visto bastantes películas notables, pero aún no he visto LA PELÍCULA de 2024. Furiosa, de la Saga de Mad Max, Godzilla y Kong: El nuevo imperio y Alien: Romulus son buenos intentos de mantener vivas sus respectivas franquicias, mientras que dentro que me gustó mucho Del Revés 2, al final en lo fundamental resulta la misma película que la primera parte.

Por la parte de las decepciones, no comparto el entusiasmo hacia Dune: Parte 2 o Deadpool y Lobezno. En positivo, poder ver en el alucinante formato 4DX Twisters me dió una montaña rusa de emociones que justifican el ir al menos una vez al año a Valencia a ver una película en este formato. En negativo, me sabe fatal el experimento que Kevin Costner planteó con Horizon: An American Saga, su épica serie de películas del oeste que en parte ha financiado con su dinero, y que al fracasar en taquilla la primera película se canceló el estreno de la segunda, que estaba previsto para este mes de agosto. Y no se qué me molesta mas: Por un lado está toda la gente que se queja de la falta de variedad del cine actual y que todo son franquicias, que luego tampoco apoya una película hecha con corazón y que era diferente a todo lo que se estrena actualmente. Y por otro lado, los peores son todos los encefalogramas planos que incluso se alegran que Kevin Costner vaya a perder su dinero con el fracaso de Horizon, y lo mismo podría decirse de Megalópolis de Francis Ford Coppola, porque han cometido el pecado de querer crear sus películas de espaldas a los gustos de unos ejecutivos de Hollywood que están más preocupados de resultar políticamente correctos que en hacer buenas películas.

En los últimos meses de 2024 tampoco apuntan a que vaya a ver grandes peliculones, espero que alguna película me sorprenda positivamente.

TELEVISIÓN

2024 fue el año en que dejé de pagar Disney+ mensualmente. Si el contenido es poco y malo, no tiene sentido pagar por unas películas de Marvel Studios que en su gran mayoría ya tengo compradas en Blue-ray. Llevo meses tratando a Disney+ igual que a otras plataformas como Max, Apple TV o Netflix, sólo suscribiéndome cuando hay algo que me apetece, por ejemplo Shogun. Y la verdad es que la fórmula me está funcionando, porque por un lado me evita ver basura de Netflix simplemente porque es la novedad de la semana, concentrándome en lo que realmente quiero ver. Gracias a esto he disfrutado en Apple TV Monarch: Legacy of monsters, Para toda la humanidad T4 o Masters of the air. En el último mes, en Max disfruté de La Casa del Dragón T2 (y mi hijo se vió todo Juego de Tronos), Mare of Easttown o Tokyo Vice T2.

Sentirme que no soy un espectador cautivo que tiene que ver una serie de Star Wars por obligación es una sensación estupenda. Y a quien le pique que sea un «mal fan» por no querer dar mi dinero a alguien que claramente no hace sus series pensando en mi, pues que se rasque. En breve volveré a suscribirme a Disney+ porque quiero ver The Bear T3 y Sólo asesinatos en el edificio, pero desde luego me alegro de haberme quitado el peso de pensar que tengo algún tipo de obligación hacia una mega corporación como Disney, algo absurdo pero que sin duda existe en el mainstream actual.

PODCASTS

Sigo colaborando con El Colmo Podcast, aunque nuestra periodicidad no está siendo la ideal en este 2024. Junto a mis amigos de Alcora paso un rato genil comentando los últimos estrenos de cine o televisión. Además de El Colmo, agradezco a mi amigo tuitero Marcos de Tomando un chiriflús que cuente conmigo para podcasts comiqueros que disfruto también un montón.

Mientras mi hermano Fernando y yo buscamos tiempo que resucitar nuestro Twisted Podcast, mis horas del día no me llegan para más, espero poder seguir poniendo mi granito de arena en estos programas.

No quiero terminar esas líneas sin daros las gracias a los que me leéis de forma habitual, vuestros “me gustan” y vuestros comentarios se agradecen un montón y me dan fuerzas para seguir escribiendo. También gracias a todos los amigos de Twitter con los que comparto aficiones frikis, que hacen que la vida sea un poco más chula. Aunque se que hay mucho elemento tóxico en internet, en su mayoría yo estoy disfrutando de lo bueno de las redes sociales, y es gracias a vosotros.

Gracias a todos, espero que el año que vienen pueda celebrar un nuevo aniversario y pueda compartirlo con todos vosotros.

¡FELIZ CUMPLEAÑOS, STARSMYDESTINATION!!!

Crítica de Alien: Romulus de Fede Álvarez

Tenía ganas de ver Alien: Romulus, la nueva película de la franquicia de los xenomorfos realizada por el especialista en terror Fede Álvarez, que ha cumplido con las expectativas y mucho más.

PUNTUACIÓN: 8/10

Mientras rebuscan en las profundidades de una estación espacial abandonada, un grupo de jóvenes colonizadores del espacio se encuentra cara a cara con la forma de vida más aterradora del universo.

Fede Álvarez (Montevideo, Uruguay, 1978). Se dió a conocer en 2009 gracia a su cortometraje ¡Ataque de pácino!, lo que le llevó a firmar un contrato con la productora Ghost House, que acabó con él dirigiendo el remake de Evil Dead (2013). Tras esto dirigió la estupenda Don´t breathe (2016) y la fallida adaptación de The Girl in the Spider’s Web (2918). Tras producir y escribir Don´t breathe 2 (2021) y realizar la serie Calls (2021) para Apple TV, consiguió convencer a Redley Scott para realizar esta nueva película de Alien.

Álvarez escribe el guion de la película junto a su colaborador habitual Rodo Sayagues. La película ha sido producida por Ridley Scott a través de su productora Scott Free y ha contado con fotografía de Galo Olivares, montaje de Jake Roberts y música de Benjamin Wallfisches. Alien: Romulus tiene un ajustadísimo presupuesto de 80 millones de dólares, lo que puede ser vital para asegurar su rentabilidad, y fue rodada mayoritariamente en Budapest.

Por la propia premisa de la película, Alien: Romulus cuenta con un reparto con muy pocos integrantes. 2024 parece ser el año de Cailee Spaeny, ya que hace unos meses protagonizó Civil War de Alex Garland y ahora hace de Rain, una joven que ansía abandonar su colonia minera junto a su hermano Andy (la otra gran sorpresa positiva de la película, interpretado por David Jonsson), para ir a otro planeta donde pueda ver la luz del sol. El resto de jóvenes de la tripulación que la acompañarán a la estación espacila Romulus a la deriva son Archie Renaux como Tyler, el ex novio de Rain, Isabela Merced como Kay, la hermana de Tyler, Spike Fearn como Bjorn, el primo de Tyler y Kay y Aileen Wu como Navarro, piloto y novia de Bjorn.

Alien: Romulus es un extraordinario ejercicio de estilo y tensión por parte de su director Fede Álvarez. Además, sirve para mostrar la reverencia que el director uruguayo tiene por la franquicia iniciada por Ridley Scott en 1979. La película suponen una vuelta a las esencias de los xenomorfos, con una premisa que en cierto sentido recuerda a la de otra película de Álvarez: Don´t breathe. En el sentido que en ambas películas tenemos un grupo de jóvenes que entra en un espacio cerrado para robar, siendo sorprendidos por una presencia que no esperaban. Los pasillos claustrofóbicos, las sorpresas en cada esquina y una tensión opresiva son varias claves de una película que empieza a fuego lento pero que nos ofrece una segunda hora notable.

La película parece un catálogo de lo mejor de la franquicia, conectando con todas las películas previas (sin contar con los subproductos de Alien vs Predator). De la película original recupera la atmósfera de terror con una tripulación superada ampliamente por unos inesperados xenomorfos, con la presencia de la corporación Waylan-Yutami que como siempre es la verdadera villana de la película. En ese sentido, Alien: Romulus lleva esta villanía un paso más allá, al mostrar que el planeta minero donde viven Rain y sus amigos es prácticamente una trampa donde la empresa mantiene a los trabajadores casi en un régimen de esclavitud, al no permitirles abandonar el planeta.

La película recupera todos los mitos a Alien, empezando con los Facehuggers, que protagonizan unas escenas geniales llenas de tensión, el Chestburster y por último la versión adulta. Por cierto, Romulus muestra otro elemento muy interesante de la franquicia, al mostrar como tras nacer el chestburster, tiene que formar una nueva crisálida para conseguir su forma y tamaño adulto. La sorpresa es comprobar que Álvarez también incorpora en la película elementos de Prometheus y Covenant, algo que también conectaría con aspectos de Alien Resurrección y que sirven para darnos la sorpresa inesperada de la película en su parte final.

Fede Álvarez la verdad es que puede estar orgulloso de su trabajo en Alien: Romulus. La tensión es palpable durante toda la película, y me gusta que prácticamente todos los sets sean espacios físicos que tienen peso en pantalla. Además, los aliens combinan animatronics alucinantes con versiones CGI que no desentonan. La trama toma esquemas del terror el tener un set de terror al que le sigue otro y luego otro. Y aunque tenemos una primera mitad que casi parece un remake que toma elementos de las películas previas, en la segunda mitad Álvarez plantea una escena en gravedad cero que me parece brillante y es una interesante añadido a los mitos de alien, aparte de un climax final que me vuela la cabeza y resulta totalmente inesperado.

Por ponerle algún pero, la obsesión de los estudios por añadir easter-eggs y guiños a las películas previas hace que haya una aparición mediante CGI de un personaje que queda raro. Raro porque el actor falleció y por tanto sabes que lo que ves es CGI, pero también porque en realidad no era necesario. Por otro lado, había leído de Alien: Romulus era super aterradora, y la verdad es que no me lo ha parecido, dentro que al ser un espectador curtido en esta franquicia hay muy pocas cosas que me puedan alterar por muy buen trabajo que haga el director. Por último, un pequeño pero inevitable en este tipo de películas, y es que la franquicia no ha dejado claro el tiempo de incubación del huevo de alien en su huesped humano, de forma que pueden ser horas (¿o días?) en la primera Alien o en Aliens, a apenas minutos en Romulus. De igual manera tenemos el paso de chestburster a alien adulto, que también sucede con minutos de diferencia. En todo caso, este es un pero muy pequeño que en realidad no me molestó durante el visionado, así que ni tan mal. En todo caso, como veis, son muy pocas cosas las que no me han funcionado, porque en realidad la película me gustó bastante.

El reparto me parece que está muy bien. Cailee Spaeny se luce como heroina de Alien: Romulus, transmitiendo humanidad y empatía, y dando caña cuando llega el momento, en una escena que recuerda para bien Aliens de James Cameron. Junto a Spaeny, David Jonsson como su hermano Andy es la gran sorpresa actoral. Andy parece sufrir algún tipo de discapacidad, pero sufrirá varios cambios a lo largo de la película que provocarán que su rango interpretativo se amplíe para convertirle en el personaje más interesante de la película. El resto un poco sabes que están ahí para morir, y la verdad es que hay un par de muertes realmente potentes.

Aparte del catálogo de lugares comunes, me ha gustado mucho la sorpresa que me ha dado la película en su último cuarto. Antes de ir al cine me temía que los mejores momentos de la película estuvieran en el trailer, y la verdad es que no es así. Aparte, de nuevo recordando Aliens, por si no fuera suficiente con los aliens, hay una cuenta atrás que obliga a los protagonistas a correr si no quieren morir en la estación Romulus, lo que añade una capa adicional de tensión y urgencia a todo lo que hacen. En algunos aspectos Alien: Romulus parece (porque lo es) un back-to-basics, pero cuando algo se ejecuta con esta brillantez el resultado no puede ser más que notable.

Como decía, los guiños a las películas previas es constante, incluso a la locura máxima que en su día representó Alien Resurrección. Esto en realidad es algo que me gusta mucho. El final con reminiscencias a la película original deja el escenario lo bastante abierto como para que en caso que Romulus sea un éxito, el estudio pueda plantearse una continuación. Visto lo visto, ojalá Alien: Romulus sea un éxito, me parece que es una forma modélica de dar nueva vida a una franquicia que parecía quemada. En muchos sentidos, me recordó para bien lo que Predator: Prey significó para la franquicia de Depredador el año pasado.

Además, cuando he descubierto que su presupuesto fue de apenas 80 millones, me he llevado una alegría muy grande. Primero porque lucen espectacularmente bien en pantalla, pareciendo un blockbuster de gran presupuesto. Pero también porque tener un presupuesto tan ajustado permitirá que la película pueda ser rentable a poco que supere los 200 millones de dólares de taquilla en todo el mundo ya empezará a dar beneficios. Una cifra que creo (espero) que sea muy accesible.

Si os gusta la ciencia-ficción, os gustará Alien: Romulus. Si os gusta el terror, también. Y si además sois fans de la franquicia, entonces no te la puedes perder.

Comparto el trailer de la película:

Alien: Romulus es una película notable que marca el camino para otros creadores y estudios que quieran relanzar franquicias cinmeatográficas.

PUNTUACIÓN: 8/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de La trampa de M. Night Shyamalan

Intento ver todas las películas de M. Night Shyamalan sin saber nada de la trama. Y La trampa, su última película protagonizada por Josh Hartnett, es super entretenida, tramposa y desequilibrada.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Un padre y su hija adolescente asisten a un concierto de música pop, donde se dan cuenta de que están en el centro de un oscuro y siniestro suceso. (FILMAFFINITY)

La trampa es la decimosexta película del director M. Night Shyamalan (India, 1970). El director de El sexto sentido y Unbreakable parece que está viviendo una segunda juventud desde que Split (2016) supuso una sorpresa tremenda para los aficionados. Glass (2019), Old (2021) y Llaman a la puerta (2023) han sido sus últimas propuestas en las que ha sabido labrarse una carrera envidiable con películas de presupuestos ajustados y conceptos siempre originales.

M. Night Shyamalan produce, escribe y dirige su nueva película que parece que muestra un aumento de escala respecto a sus películas anteriores, abandonando las cabañas y las playas apartadas por un gran estadio de conciertos. La película se ha rodado en Cincinnati (Ohio) y se trasladó a Toronto (Ontario, Canadá). El concierto pop de la película, conocido como «Tanaka Arena», se rodó en el FirstOntario Centre, un estadio con capacidad para 20.000 espectadores. La película de 105 minutos de duración y 30 millones de presupuesto ha contado con fotografía de de Sayombhu Mukdeeprom, fue editado por Noëmi Preiswerk y cuenta con música de Herdís Stefánsdóttir. A destacar además que la hija de M. Night Shyamalan Saleka escribe y canta las canciones de la película y tiene un papel destacado en la película.

Josh Hartnett es el protagonista absoluto de la película interpretando a Cooper, un padre abnegado que quiere dar a su hija Riley (Ariel Donoghue) el regalo de su vida, al llevarla al concierto de su artista favorita Lady Raven, interpretada por Saleka Night Shyamalan, hija del director. Alison Pill como Rachel, madre de Riley y esposa de Cooper, Hayley Mills como la Dra. Josephine Grant, la psicóloga que ha realizado el perfil del Carnicero y que dirige la búsqueda en el concierto. Jonathan Langdon como Jamie y Mark Bacolcol como Spencer completan el reparto.

Aviso, la reseña obligatoriamente incluye SPOILERS relativos a la trama de la película. ¡Estáis avisados!

Como decía al principio, soy el tipo de espectador que no quiere saber nada de películas como La trampa porque confío totalmente en su director M. Night Shyamalan. Sin embargo, compruebo que el trailer de la película ya desvela EL GIRO de la historia, una idea tan loca que seguro ayudó a vender la película y que yo no conocía: Un padre lleva a su hija a un concierto en el que descubre que la policía ha preparado una trampa para detener a un asesino en serie que resulta ser el propio protagonista.

La película plantea un punto de vista interesante al seguir al villano, algo que me ha parecido muy Hitchcockniano. Y Shyamalan construye una estupenda tensión durante el concierto en la que casi quieres que el malo escape y burle a la policía. Porque en realidad la película no va de quien es el asesino, sino de si va a conseguir escapar y, en su caso, cómo lo va a hacer. Y la primera mitad de la película en el estadio me parece lo mejor de La trampa, en la que además de ver los intentos de Cooper de escapar de la policía hay una buena química entre él y su hija Riley que inicialmente te hace dudar que él pueda ser el malo de la película. Dentro de esta buena primera parte me gusta mucho la forma en que Shyamalan rueda el concierto y los movimientos de padre e hija.

Viendo la historia, hay un límite de veces en que el padre puede abandonar a su hija durante el concierto sin romper la suspensión de credulidad. Sin embargo, viendo la locura en que se convierte la película a partir que los protagonistas abandonan el concierto, casi preferiría que se hubieran mantenido allí todo el metraje. Dicho esto, a pesar de lo que comentaré a continuación, La trampa me ha parecido super entretenida dentro de su locura y su over-the-top. Y creo que si entras en el juego, la película puede ser super disfrutona.

La parte del estadio está lleno de tensión, a lo que hay que añadir preguntas importantes que quedan en el aire como ¿Cómo sabía la policía que el asesino en serie El Carnicero iba a estar en el concierto? Esto hace que la primera hora me parezca modélica. Sin embargo, el primer elemento cuestionable es que a partir de este momento y de que los protagonistas abandonan el edificio, La trampa da un protagonismo excesivo a Saleka Shyamalan, la hija del director. Si el nepotismo de hacer que su hija cante (y escriba) las canciones de la película no era suficiente, ella será clave no sólo en la detención del malo, sino en la liberación del rehén de Cooper. Esto hace que la película abandone toda la química que había entre padre e hija que era uno de las mejores cosas de la película se abandone a favor de la locura más absoluta.

Había cierta lógica y bastante tensión en la primera mitad. Pero ya la forma en que Copper consigue escapar de la trampa en el estadio es un what-the-fuck alucinante. Y a partir de ahí, la película va cuesta abajo y sin freno, planteando locura tras absurdez tras sinsentido. Todo ello para generar una sorpresa tras otra, un giro y un más difícil todavía que puede ser muy divertido para algunos espectadores, o una locura para otros. Por suerte, yo estuve en el grupo de los primeros, quizá porque Shyamalan creo que entiende el elemento de entretenimiento y le quita la sensación de seriedad que tenía hasta ese momento. Igual esto no es algo bueno.

Josh Hartnett creo que lo hace super bien como un padre que se preocupa por su hija pero tiene otra faceta más oscura ya que es un sociópata asesino en serie. Dentro de una actuación muy contenida, tiene algunos tics que transmiten que algo no cuadra con él. Y a medida que avanza la cita se une al over-the-top sobre todo con la llegada a su casa y cuando conocemos a su mujer, interpretada excelentemente por Alison Pill, con un papel pequeño pero super importante. Saleka Shyamalan es una cantante correcta, pero es una actriz limitada y no acaba de estar a la altura de Hartnett. Dicho esto, diría que el casting, en el que como siempre Shyamalan se guarda un pequeño papel, cumple perfectamente con lo que necesita la película.

Visualmente Shyamalan plantea algún momento chulo en el concierto, demostrando que sabe rodar en grandes localizaciones, especializado como estuvo en muchas películas en espacios pequeños. La forma en que plantea los planos durante el concierto me ha gustado mucho, aunque globalmente me han faltado más momentazos, que se pierden entre los giros loquísimos de Shyamalan. A pesar de la sorprendente premisa, creo que el director no acaba de sacarle todo el partido, quedando una película entretenida que sin embargo no tengo claro que vaya a volver a ver.

Comparto el trailer de la película:

La trampa es un enorme juego de artificios que te resultará super entretenida si entras en la locura que plantea M. Night Shyamalan.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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