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Crítica de Batman & Robin: Year One de Mark Waid y Chris Samnee (DC Comics)

La serie limitada Batman & Robin Year One de Mark Waid y Chris Samnee, con color de Matheus Lopes, que acaba de terminar en Estados Unidos, me parece una maravilla.

PUNTUACIÓN: 9/10

¡VUELVE EL ACLAAMADO EQUIPO FORMADO POR MARK WAID Y CHRIS SAMNEE!

Mientras Bruce Wayne se adapta a la realidad de adoptar al huérfano Dick Grayson, un misterioso nuevo jefe del crimen llamado el General llega a Gotham para hacerse con el control de la ciudad, desorganizando y destruyendo a las demás bandas. Pero, ¿qué relación tiene con Dos Caras? Batman y su nuevo compañero, Robin, buscan respuestas, pero tendrán que darlo todo para navegar por ambos lados de su relación como padre e hijo y dúo dinámico, ¡con el presente y el futuro de Dick Grayson en juego!

Batman & Robin: Year One ha sido una serie de 12 números que acaba de terminar en Estados Unidos.

Mark Waid es una autoridad en el mundo del comic mainstream, habiendo trabajado para las principales editoriales, Marvel, DC, Fantagraphics, Event, Top Cow, Dynamite y Archie Comics. Su nombre está ligado a The Flash y Kingdom Come en DC, pero también a Capitán América, en cuya última etapa ya colaboró con Chris Samnee, Los Cuatro Fantásticos y Daredevil para Marvel. Junto a estos trabajos más mainstream, entre 2007 y 2010, Waid fue Editor Jefe y posteriormente Director Creativo de Boom! Studios, donde también publicó sus series de creación propia Irredeemable e Incorruptible. Batman-Superman: World´s Finest supuso su retorno a DC Comics, donde se ha convertido en uno de sus guionistas principales. En los últimos tiempos realizó el evento Lazarus Planet, lanzó la colección de Shazam! con Dan Mora, con el que ha repetido en el evento Absolute Power y en la colección Justice League Unlimited.

Chris Samnee es un dibujante galardonado con los premios Eisner y Harvey. Es sobre todo conocido por su trabajo en Daredevil, Black Widow y Thor: The Mighty Avenger en Marvel Comics. Vive en St. Louis, Missouri, con su esposa Laura y sus tres hijas. Junto a sus trabajo de encargo en Marvel y DC, en los últimos tiempos hemos disfrutado del arte de Samnee en el comic Fire Power junto a Robert Kirkman, publicada en el sello Skybound de Image Comics, su comic all-ages Jonna and the umpossible monsters en Oni Press, y ahora esta serie en DC con uno de los mejores guionistas del medio como es Mark Waid.

Por quitármelo lo antes posible de la cabeza, si tengo que poner un pero a este comic sería la tendencia cada vez más evidente de DC Comics a reescribir su historia, publicando comics como esta serie destinada a contar historias que ya se contaron en su momento, como es el primer año de la relación de Batman con un jovencísimo Dick Grayson. En esto Mark Waid se ha convertido en todo un ejemplo, dado que su comic Batman – Superman: World´s Finest es precisamente eso, al plantear aventuras en un momento indeterminado del pasado de DC que en muchos casos muestra la primera vez que los personajes hacen algo o se enfrentan juntos contra determinados villanos. Por no hablar de las numerosas miniseries y especiales que DC ha publicado para (re)contar los orígenes de la mayoría de villanos de la Batfamilia. Y ojo que entiendo que DC ahora publica (se supone) para una nueva generación de lectores, por lo que tiene sentido que quiera publicar nuevos comics con estos orígenes o primeras aventuras.

Mientras lo que publiquen tenga la calidad de este Batman & Robin: Año Uno, por mi que hagan revisionismo con lo que quieran. Si ese es el único pero que se me puede ocurrir de esta serie Batman & Robin: Year One, ya podéis imaginar lo mucho que me ha gustado.

Este comic me parece una maravilla. Y el primer elemento destacable es ver que Maid y Samnee están acreditados como argumentistas, lo que resalta el deseo de Samnee de ser un mero dibujante de las ideas de otro, para convertirse en creador al mismo nivel que su colaborador, Mark Waid. Muchas veces comento de algunos comics que se nota que e guionista ha hablado con el dibujante para plantear historias que toquen elementos que le gusten al artista, y así tenerle contento. En el caso de Batman & Robin: Year One, hablamos que Waid y Samnee han planteado la historia que les apetecía contar a ambos. Y Samnee la ha dibujado como los ángeles.

Empezando con la historia, el primer elemento destacable es que Waid y Samnee evitan utilizar a muchos villanos clásicos como Joker, etc… presentando un nuevo villano el General Anthony Grimaldi, un exmilitar que planea apoderarse de Gotham City. A medida que avance la historia veremos a Clayface (Matt Hagen) y a Dos Caras, pero yo agradecí muchísimo que no sea la típica historia clónica de decenas otras que ya hemos leído previamente. Dentro que el comic me parece excepcional, obviamente no podía plantear nada que rompiera con cientos de comics previos que son canon de los personajes, por lo resulta lógico y casi hasta obligatoria la vuelta al status-quo del universo DC.

Aunque he leído montones de historias de Batman y el joven Robin Dick Grayson, estos comics tienen el corazón en el sitio correcto en todo correcto. La alegría de Dick cuando se pone el traje de Robin se convierte en contagiosa, con un toque Silver Age que me parece ideal. Me gusta muchísimo también ver a un Batman alejado del grim-n-gritty con que se representó al personaje durante mucho tiempo, malentendiendo lo que Frank Miller planteó en The Dark Knight Returns y Batman: Year One. El Batman de Waid y Samnee es humano y con preocupaciones reales que me llegan al corazón.

La trama a lo largo de estos 12 números está llena de sorpresas impactantes, acción desbordante y la emoción perfecta que debe haber en estar primeras aventuras de Dick Grayson como Robin. Estamos ante un comic con un feeling positivo que sabe dejar al lector con una sonrisa en la cara tras haber leído un comic con el ADN perfecto que se supone que tienen que tener estas aventuras.

Chris Samnee da una master-class de narrativa de comic en esta colección. Me vuela la cabeza la capacidad de Samnne de dibujar cualquier cosa por difícil que sea haciendo que parezca lo más sencillo del mundo. Las coreografías de acción son increíbles, consiguiendo que sean super espectaculares y a la vez brille por su dinamismo y lo claro que se entiende todo. ¡Qué bueno es!

Pero no es sólo en la acción, cuando decía que el comic tiene el corazón en el sitio adecuado es porque me encanta la forma en que Samnee dibuja a un niño de 10 años convertido en superhéroe. Su cara, su altura y su expresión corporal son siempre las de un niño. Un Dick que se las da de valiente y sin miedo, pero que no deja de ser un niño traumatizado por la muerte violenta de sus padres. En ese sentido, la relación de Dick con Alfred me parece una maravilla. Y el resto de relaciones y caracterizaciones están clavadas, empezando por Batman y por Bruce Wayne, es super canónica y perfecta. Samnee sabe trasmitir además la emoción justa en cada momento, es que todo lo hace bien.

Samnee tiene otra cualidad alucinante, que es su sensación de dibujar comics para todas las edades. Yo flipo con este comic, pero a mi hijo de 17 años le encantaría también. Y estoy seguro que un niño de 10 años alucinaría igual que yo. Hay una tendencia en resaltar la idea de que los comics de superhéroes son historias «adultas» porque muchos de sus lectores y clientes actuales lo somos. Pero Waid y Sanmee parece que quieran ir contracorriente recordando que la idea primigenia de los superhéroes se dirigía hacia los niños, y que es un error olvidarles como receptores potenciales de estas historias.

Da la sensación que tanto Waid como Samnee han creado un comic con vocación atemporal que dentro de 20 años siga imprimiéndose y siendo disfrutado por nuevas generaciones de lectores. El éxito para mi es monumental.

Comparto las primeras páginas del comic:

Batman & Robin: Year One ha sido pura magia hecha comic. Menuda maravilla nos han regalado Waid y Samnee. Una imprescindible para todo aquel que ame el mundo del comic.

PUNTUACIÓN: 9/10

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Crítica de Batman 2 de Matt Fraction y Jorge Jiménez (DC Comics)

El primer número de la nueva etapa de Batman de Matt Fraction y Jorge Jiménez me gustó mucho. Y este segundo con la aparición especial de Robin (Tim Drake) mantiene el nivel dejando claro lo que va a ser una de las claves de esta etapa, tener a la policía de Gotham contra ellos.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Herido, esposado y arrojado en la parte trasera de un furgón policial del GCPD junto a una docena de criminales violentos y sin esposar, Robin (Tim Drake) tendrá que utilizar todo lo que ha aprendido del Caballero Oscuro si quiere sobrevivir a su propia noche oscura.

¿Llegará Batman a tiempo para ayudarle, o esta misión cambiará para siempre la forma en que la ciudad y el GCPD ven al Dúo Dinámico?

Este Batman 2 ha sufrido una polémica absurda en los Estado Unidos, al afirmar Batman en un momento dado de la historia que está contra la polícía que comete delitos como es la brutalidad policial. Esto ha sentado mal a algunas personas que diría que han leído pocos comics de Batman, dado que Batman siempre ha combatido la corrupción policial. Esta declaración de intenciones no es nada nuevo, no entiendo el motivo de la polémica, la verdad. De hecho, no puedo dejar de recordar que cuando Nightwing se fue a Blüdhaven por primera vez, TODO el cuerpo de policía de la ciudad era corrupto y no pasó nada. Es que no lo entiendo.

Pasada la polémica, lo cierto es que Matt Fraction plantea otra buena historia autoconclusiva que tiene a Tim Drake (el tercer Robin) de protagonista. La forma en que Fraction plantea la relación entre Tim y Bruce me gusta mucho, con Damian siendo Damian en una escena genial. Desde el momento en que Vandal Savage se había convertido en Comisario de policía de Gotham, estaba claro que la policía iba a convertirse en enemiga de Batman. La excusa que se plantea en este número me parece super correcta, abriendo un nuevo status-quo para la batfamilia que puede dar mucho juego. Por la parte del guion, me quedo bastante satisfecho con Fraction.

Jorge Jiménez con el color de Tomeu Morey sigue siendo el M.V.P. de este comic. El dibujo del español es magistral, consiguiendo planos super potentes con una narrativa atractiva llena de personalidad. Jiménez es buenísimo, porque acierta en la parte emocional y además consigue que algunas situaciones tengan el toque justo de humor. Por ejemplo, cuando Tim está detenido y lucha contra unos macarras en la parte trasera de un vehículo policial que está cogiendo a propósito todos los baches y desniveles imaginables. La etapa previa guionizada por Chip Zdarsky fue flojísima (según todos los comentarios, porque no la he leído). Pero Jiménez se encuentra en un momento creativo en que convierte en oro todo lo que toca, haciendo que sus comics sean compra obligada sólo por el dibujo.

La nueva etapa de Fraction y Jiménez lleva sólo dos números, pero el interés está por todo lo alto.

Comparto las primeras páginas del comic:

Batman de Fraction y Jiménez ha empezado super bien.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de Batman – Superman: World´s Finest 40-44 de Mark Waid y Adrián Gutiérrez (DC Comics)

Batman – Superman: World´s Finest es uno de los comics más disfrutones de la DC Comics actual. Hoy comento mis impresiones de los números 40 a 44 de la serie regular, como siempre con guiones de Mark Waid y dibujada por Adrián Gutiérrez (40-43) y por Lucas Meyer (44).

PUNTUACIÓN: 8/10

¡Comienza Bizarro World Tour!

Arriba es abajo, izquierda es derecha y rojo es verde, pero el peligro sigue siendo peligro cuando Batman y Superman despiertan en el Mundo Bizarro sin saber cómo llegaron allí, ¡ni por qué los persigue uno de los seres más peligrosos del universo! Aunque sobrevivan, ¿podrán encontrar el camino de vuelta a casa desde un planeta al revés a tiempo para salvar a sus amigos del peligro?

Frente a la tónica general de la serie de arcos de 4 números, este arco en el que volvemos al mundo de Bizarro contó únicamente con 3 grapas USA, publicadas en los números 41 a 43.

Un virus está asolando Mundo Bizarro, al convertir a sus habitantes en gente inteligente a la manera humana. Lo que es un desastre que puede acabar con esta civilización. Los Bizarro Superman y Batman piden ayuda a sus contrapartidas humanas, acabando por error Robin también aislado en un mundo de pesadilla. Saber qué ha causado este virus, intentar arreglarlo y descubrir a las versiones Bizarras de personajes como el propio Batman, Lex Luthor o Brainiac, son los principales puntos fuertes de este arco. Aparte de la gracia que tiene ver a versiones «inteligentes» de Batman y Superman, sumando además sus interacciones con los héroes originales.

Mark Waid se nota que se lo pasa cañón dialogando a los seres del Mundo Bizarro, y consigue que el comic sea un estupendo entretenimiento dentro de la naturaleza ligera de la colección. Dentro de ser un arco de apenas 3 grapas, consigue que hayan un montón de sorpresas y giros, consiguiendo que no sepas nunca lo que va a suceder a continuación. Y aunque inicialmente parecía que Robin no pintaba demasiado en este arco en el Mundo Bizarro, Dick va a ser clave en varios momentos.

Desde el punto de vista de la historia, me parce un arco muy equilibrado, con un Waid jugando con todos los juguetes imaginables de los mundos de Batman y Superman. El disfrute es total.

Adrián Gutiérrez dibuja en su totalidad los números 41 y 42, pero supongo que por los plazos de entrega, Sean Izaakse tiene que dibujar prácticamente la mitad del número 43 que cierra la historia. Una vez me he acostumbrado al dibujo super dinámico de Gutiérrez, la verdad es que estoy disfrutando mucho de esta colección. A eso hay que sumar en positivo que Izaakse es un buen narrador, lo que hace que dentro del salto de estilos, su comic se lea estupendamente.

Gutiérrez parece que ha debido congeniar de maravilla con Mark Waid, porque sus imágenes de acción están bien, pero lo mejor de su dibujo es el sentido del humor que tiene todo. Por ejemplo, el diseño del Bizarro-Lex Luthor como un tío super majo me hizo mucha mucha gracia. Pero junto a eso, en las primeras páginas del arco, que puedes ver a continuación, Gutiérrez se las apaña para plantear un tono terrorífico que funciona de maravilla.

El dibujo de estos comics son también u elemento que explica el éxito de esta colección.

¡¿BRUCE WAYNE Y CLARK KENT EN LAS GARRAS DE… UN LATE-NIGHT?!

Una amenaza acecha Metrópolis, pero Superman y Batman no pueden hacer nada al respecto hasta que Clark Kent y Bruce Wayne encuentren la manera de escapar… ¿de un programa de entrevistas? ¿Dependerá de sus amigos —Perry White, Lois Lane, el comisario Gordon y Alfred Pennyworth— intervenir y ayudar a salvar el día?

Antes de Bizarro World Tour se publicó el número 40 «Late night on the town», una historia que combina a Batman y Superman con kaijus y monstruos gigantes que amenazan con destruir Metrópolis. Llevo meses viendo como los kaijus deben estar de moda en Estados Unidos, porque no dejo de ver historias protagonizadas por ellos. Algo que para mi asegura el disfrute.

Waidn plantea la historia para criticar a los medios de comunicación más novedosos, al plantear que el villano es el presentador de un podcast online que provoca la amenaza para aumentar la audiencia de su programa. La forma de hacerlo es de lo más loco y over-the-top, pero entra dentro de la locura de este comic. Adrián Gutiérrez con el color de Matt Herms está estupendo como siempre, y añade algunos gags visuales super chulos. Tener grapas autoconclusivas de esta calidad es algo que alegra mi corazón de fan de los comics de superhéroes.

¡Porque lo pedisteis: el regreso del equipo Supergirl/Robin! ¡Edición viaje por carretera!

En una misión internacional secreta, Robin se alía con la Chica de Acero… ¡que decide «animar» lo que se supone que es una discreta operación encubierta!

El número 44 es otro número autoconclusivo escrito por Waid y Mark Russell, con Lucas Meyer dibujando y Rain Beredo en el color. Este comic amplía una de las subtramas más divertidas de la colección, la relación de amor-odio entre Robin (Dick Grayson) y Supergirl. El guion es realmente divertido, con unos diálogos geniales y un sentido del humor que funciona de maravilla. Si a eso le sumamos el maravilloso dibujo de Meyer, que entiende el tono humorístico de la historia y la plasma de forma maravillosa en este número, tenemos un comic autoconclusivo que explica perfectamente el éxito de esta colección. Es que todo es genial.

En resumen, aunque ya no tenemos a Dan Mora más que en las estupendas portadas (portadones, en realidad) Batman – Superman: World’s Finest sigue siendo un comic super disfrutón que siempre me deja con buen sabor de boca.

Comparto las páginas del número 41 USA que inician el arco Bizarro World Tour:

Me reenganché al universo comiquero de DC gracias entre otros a Batman – Superman: World´s Finest. Y 44 números después sigue siendo una de las colecciones más disfrutonas.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de New History of the DC Universe 3 de Mark Waid, Dan Jurgens y Doug Mahnke (DC Comics)

Tercer número de la Nueva Historia del Universo DC de Mark Waid. Un comic dibujado por Dan Jurgens y Doug Mahnke que cubre los sucesos a partir del final de Crisis en Tierrras Infinitas hasta el final de Final Crisis y la resurrección de Barry Allen.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Tras los catastróficos acontecimientos de Crisis en las Tierras Infinitas, el Universo DC ha cambiado para siempre. Se pasa el testigo cuando héroes legendarios como Wally West abrazan el legado de sus predecesores, héroes como Hal Jordan se ven tentados por la oscuridad y la Liga de la Justicia se enfrenta a nuevas y formidables amenazas como Doomsday, Black Hand y Superboy-Prime. El narrador Barry Allen resume estos acontecimientos a través de su regreso, ¡que culminará con el cataclísmico Flashpoint!

Esta Nueva Historia del Universo DC parece escrita para mi. Lo primero a destacar es que todos los sucesos de detallados en este tercer número son comic que ya leí en directo cuando se publicaron, lo cual ayuda a que la conexión emocional sea mayor. Hablamos de los comics publicados por DC desde 1987, año en que terminaron las míticas Crisis en Tierras Infinitas, hasta 2010, tras contarnos la Crisis Final de Grant Morrison y ver la resurrección de Flash que sucedió en The Flash: Rebirth de Geoff Johns y Ethan Van Sciver.

Dentro que los principales eventos están todos en estas páginas y en esto no hay sorpresas, me llama la atención las cosas que Waid incorpora en la narración principal de Barry Allen, como la segunda alineación de Doom Patrol que empezó en el Universo DC normal pero terminó en Vertigo. También me resulta llamativo que el universo Milestone, que nació como un sello separado pero fue incorporado al universo DC por el reboot de los Nuevos 52, ahora forma parte de la nueva continuidad desde siempre. Un universo Milestone que cuenta con 2 páginas dentro de este número, algo que diría que no se corresponde con la importancia real que han tenido estos comics más allá del hecho que Milestone fuera creado por autores afroamericanos.

En este número tenemos el mismo problema que ya comenté en el segundo número, que es el baile de dibujantes. En positivo, Dan Jurgens y Doug Mahnke son más similares en estilo y narrativa de lo que lo fueron Brad Walker y Mike Allred. Un Allred cuyo estilo me resulta totalmente inadecuado para un comic de esta naturaleza. Pero hay una diferencia bestial entre el impacto visual que consigue Mahnke, con color de David Baron, que nos ofrece páginas increíbles, con la falta de fuerza que el siempre correcto Jurgens ofrece para este comic.

Jurgens está entintado por Norm Rapmund, con color de John Kalisz. Y dentro que entiendo que es una opinión totalmente subjetiva, a sus páginas les falta fuerza, son como decía antes «correctas». Algo que no es suficiente cuando hablamos de un comic con vocación de clásico como se supone que es esta Nueva Historia del Univers DC. Es llamativo por ejemplo lo poco acertada que está su representación de la Muerte de Superman. Pero es algo que le pasa en todas sus páginas. Y me parece una pena.

Por contra, igual es que conecto más con el estilo de Mahnke, pero sus páginas me parecen una pasada, empezando con la página en la que Joker dispara a Barbara Gordon y mata a Jason Todd, la de la corrupción de Hal Jordan por parte de Parallax , más adelante la guerra del espectro de colores que vimos en Green Lantern de Geoff Johns. Visualmente me da pena que tengamos un comic en el que sólo el 50% del comic es una pasada.

El problema de fondo de este comic es que uno de los motivos de la iconicidad de la primera Historia del Universo DC de Marv Wolfman y George Pérez fue debido a que fue dibujada en su totalidad por Pérez. Si esa miniserie hubiera estado dibujada a 4 manos entre varios dibujantes, el impacto visual y emocional no hubiera sido ni la mitad del que tiene. Y eso es justo lo que le pasa a esta New History of the DC Universe. Tras leer 3 grapas dibujadas por 6 dibujantes diferentes, dos de los cuales no me ha gustado, creo que se ha perdido una ocasión de oro para crear un comic para el recuerdo que dentro de 10/15/20 años se seguirá vendiendo. Algo que se va a agravar al comprobar que el cuarto número va a estar dibujado por Tony S. Daniel y  Hayden Sherman, pensando que Daniel no me gusta nada. Este baile de dibujantes creo sinceramente que están desluciendo el resultado final. Y me parece una pena.

Como en números anteriores, el comic se completa con un apéndice escrito por Dave Wilgosz basado en la investigación que llevaron a cabo Waid y él para la creación de este comic. Unos apéndices que en realidad son la verdadera línea temporal oficial de DC Comics, ya que el mismo comic indica que los eventos narrados por Barry Allen están agrupados temáticamente para que tengan una cohesión narrativa, pero que la línea temporal de los principales sucesos, eventos y actores es la que tenemos en estas páginas finales.

Y la verdad es que en estas 14 páginas si tenemos detalladas un montón de historias y personajes, como el momento en que Wally West conoció a su futura mujer Linda Park, la aparición de The Ray en los años 90 o la de Kyle Rayner, el Green Lantern que sustituyó a Hal Jordan cuando perdió la cabeza. Este apéndice incluye momentazos de los comics de esos años, como el Underworld Unleashed de Neron, la presentación de Prometheus en la Justice League de Grant Morrison o el arco de No Man´s Land en la franquicia de Batman. También alguno de los desastres noventeros, como la sustitución de Diana por Artemis como Wonder Woman.

Hablaba al principio de la conexión emocional que tengo con unos comics que compré y leí en el momento en que se publicaban, y reconozco que la inclusión de muchos de estos comics en la timeline oficial de eventos principales es algo que me encanta.

Queda un último número de esta Nueva Historia del Universo DC, y tengo muchas ganas de ver cómo Waid cierra la historia. Lástima el baile de dibujantes.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de DC KO 1 de Scott Snyder y Javi Fernández (DC Comics)

Empieza DC KO, el primer gran evento de DC Comics desde Absolute Power que va a estar realizado por Scott Snyder y Javi Fernández, con el color de Alejandro Sánchez.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

¡El Corazón de Apokolips ha transformado la Tierra en un infierno en preparación para el regreso de Darkseid! ¡El fin del Universo DC está aquí!

La única oportunidad que tiene la Liga de la Justicia para derrotar a Darkseid es participar en un torneo mortal, ¡una batalla real épica y exagerada que te sorprenderá! Los héroes más grandes del mundo luchan para convertirse en el campeón que se enfrentará a Darkseid en el ring, pero hay una trampa… cuanto más te acercas al Corazón de Apokolips, más te corrompe y te convierte en algo peligroso.

¿Qué personaje de DC tiene lo que hay que tener para llegar hasta el final? ¿Quién está dispuesto a hacer lo que sea necesario para ganar, incluso si eso significa acabar con sus amigos y familiares? ¿Quieres volverte loco? ¡Pues volvámonos locos!

Scott Snyder es uno de los «arquitectos» de DC Comics. El Absolute Universe surgió de una idea suya, o al menos una idea desarrollada por él a partir de una petición editorial, y se ha convertido en el mayor éxito de DC en los últimos 15 años. En mi caso tengo una relación de amor-odio con él, porque creo que es un escritor con buenas ideas que no siempre sabe desarrollarlas para llevarlas a buen puerto. Eso fue justo lo que le pasó en la mayoría de arcos de su Batman junto a Greg Capullo, que acabó siendo una etapa mayoritariamente decepcionante.

Snyder también se ha caracterizado por plantear ideas muy tontas como conceptos clave de eventos de la casa, como vimos en Dark Nights: Metal, pero que desde cierto punto de vista resultan adecuadas con la escala de evento multiversal que los lectores de DC queremos leer. En mi reseña de Dark Nights: Metal le califiqué como un «vende humo, que tiene buenas ideas y crea conceptos que son rompedores y pintan muy bien, pero su ejecución y sobre todo la conclusión nunca están a la altura de las expectativas que él mismo crea». 

Y lo cierto es que el primer número de DC KO es justo eso. Un comienzo impactante a partir de una idea muy loca que provoca que se cree una competición en la que 32 héroes y villanos lucharán para convertirse en el campeón del corazón nacido de Apokolips que crece en el centro de la Tierra. Un campeón que podría enfrentarse a Darkseid pero que puede ser corrompido por ese poder.

El comic establece las reglas y pone a los jugadores al comienzo del torneo, con múltiples sorpresas relacionadas con la identidad de los jugadores que consiguen llegar . Y los que no lo hacen. Como es habitual en los comics de Snyder, el escritor plantea un montón de texto en voz en off que hace que sea un comic que cuesta leer, y que deja clara la escala de la amenaza a la que se enfrentan y lo que pasaría si no intentaran esta idea desesperada.

Narrativamente, Snyder cumple perfectamente con lo que un inicio de evento debe dar a los lectores, acertando también en el elemento emocional. Y como buen escritor de comics mainstream, nos sorprende con unas últimas páginas en la que presenta unas posibles apariciones sorpresas que pueden ser bestiales si se confirman, además de explicarnos que un competidor no es quien dice ser, lo que hace que la amenaza y la incertidumbre se incrementen de forma exponencial.

En la parte del dibujo tenemos al granadino Javi Fernández con color de Alejandro Sánchez, al que le acompaña en este número Xermánico en las páginas de interludio. Lo primero a destacar es la pasada que es que los dibujantes españoles estén triunfando en Estados Unidos, con una larguísima lista a la que ahora se une Fernández. Se que se me olvida gente, pero es una pasada ver a Mikel Janin, Javier Rodríguez, Jorge Jiménez, Daniel Sempere o el mismo Xermánico triunfando y dibujando las principales cabeceras de DC. A lo que ahora hay que sumar al dibujante granadino.

El dibujo de Javi Fernández para este primer número me ha gustado pero no me ha flipado. Lo primero que toca hacer es acostumbrarme a su estilo visual, algo que seguro ha influido en la apreciación inicial. Por lo visto en este comic, Fernández triunfa a la hora que conectemos con el elemento emocional de la historia y el drama al que van a enfrentarse los héroes. Sin embargo, algunas imágenes no acaban de ser lo potentes visualmente hablando que podrían haber sido, además de tener alguna viñeta suelta en la que las caras de los personajes están un pelín más abocetadas de lo que me gusta ver. En todo caso, creo que estamos ante un buen dibujante que puede hacer un trabajo estupendo. A ver qué tal los siguientes números.

El primer número de DC KO cumple su función y me ha enganchado. Y eso que yo no soy fan de la lucha libre y la idea de un torneo como eje de un evento me parecía una idea tontísima. Dicho esto, lo cierto es que el problema de Snyder nunca fueron sus arranques, que siempre han tenido un toque rompedor que engancha, sino la forma en que termina sus historias y los WTFs? que incorpora a sus tramas. Esperemos que en este caso tengamos la mejor versión de Snyder y el comic triunfe como me gustaría.

Comparo las primeras páginas del comic:

DC KO 1 ha hecho lo que tenía que hacer, presentar la loquísima premisa que pone en marcha la acción, a los jugadores y la trampa. Más que suficiente para enganchar a los lectores. A mi me ha enganchado.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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