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Reflexiones de domingo 8/2023 – El mundo del comic necesita un revulsivo

Pensando en un tema para el artículo de hoy, parece que los astros se han alineado esta semana. Y es que llevo algún tiempo pensando que el mundo del comic mainstream americano se encuentra en un momento de crisis profunda en la que nada consigue emocionar a los lectores de una manera similar a la forma en que Avatar 2 o Top Gun Maverick revitalizaron las salas comerciales. El anuncio por parte de Marvel de Ultimate Invasion, una nueva colección de Jonathan Hickman y Bryan Hitch en la que que retoman 8 años después del final de Secret Wars el universo Ultimate, me sirve para reforzar este argumento.

Ultimate Invasion va a ser una serie limitada de 4 números que comenzará a publicarse en Junio. La serie de Hickman y Hitch contará con elementos del universo Ultimate Marvel como El Hacedor (una versión alternativa malvada de Reed Richards) y Miles Morales (quizás el personaje original más importante de Ultimate Marvel, aunque fue creado por Brian Michael Bendis y Sara Pichelli en las etapas finales de este universo, en 2011), que desempeñarán papeles importantes en la historia. Y además asistiremos a una nueva reunión de unos nuevos Illuminatis de Marvel Comics.

«Creo que es justo decir que tanto Bryan como yo ya hemos dedicado nuestro tiempo a hacer comics del universo Ultimate, así que cuando Marvel nos puso este proyecto delante, ambos sabíamos que tenía que haber una buena razón para revisitar la idea de ‘Ultimate Comics’ más allá de contar una historia chula o simplemente trabajar juntos, que es algo que hemos estado intentando hacer durante años», comenta Hickman en la entrevista exclusiva a Entertainment Weekly que ha dado la primicia. «Así que con eso en mente, no podía ser replicar o revisitar lo que Bryan hizo en los Ultimates originales -crear una versión aerodinámica y modernizada que eventualmente se convertiría en la columna vertebral del MCU- y ciertamente no podía ser lo que yo hice, que era un capítulo final de un universo preexistente.»

Por su parte, Hitch dice: «Han pasado más de 20 años desde que empecé a trabajar en The Ultimates, un proyecto que tendría un gran impacto en mi propia carrera y más allá, así que cuando Marvel vino a mí con la idea de revisitar el Universo Ultimate con el hombre que tan brillante y espectacularmente destruyó el anterior, ¡me puse manos a la obra! Jonathan es un magnífico guionista de grandes epopeyas y hemos hablado de trabajar juntos más de una vez, así que esta nueva aventura del Universo Ultimate que nos une es muy emocionante. Puedo aportar dos décadas de experiencia como artista y narrador. Es nuevo, diferente y familiar. Es una historia de gran presupuesto, de alto concepto y en pantalla panorámica. Me siento como en casa».

Hickman continúa: «también pensamos que la idea misma de Ultimate Comics debía invertirse con respecto a lo que era el universo original. Queríamos que fuera algo que realmente sólo pudiera existir en el espacio del cómic: Una nueva forma de pensar y disfrutar de una nueva versión del Universo Marvel. Estoy bastante contento de decir que parece que hemos logrado esas cosas y estamos muy emocionados de que todo el mundo pueda leerlo.» «El Hacedor», dice Hickman, es «el vehículo perfecto para llevarnos del punto A al punto B».

Después de que el cómic Secret Wars terminara en 2015, Hickman se tomó un descanso de los cómics de Marvel durante unos años mientras se centraba más en proyectos independientes como East of West con Nick Dragotta. Pero Hickman regresó a Marvel con fuerza en 2019, revitalizando a los X-Men en la monumental serie de eventos House of X/Powers of X y supervisando una nueva generación de historias mutante. Cuando Hickman dejó los cómics de X-Men con el evento Inferno de 2021, dijo a EW que Marvel tenía «la expectativa de que escribiera libros más grandes que tuvieran un mayor alcance que los cómics mensuales regulares». Su insinuación de que Ultimate Invasion supondrá «una nueva forma de pensar y disfrutar» de los cómics de Marvel parece encajar en esa idea.

*Información e imágenes extraídas de la exclusiva de EW.

En 2015 el primer número de Star Wars de Jason Aaron y John Cassaday en Marvel vendió más de un millón de ejemplares. Ese mismo año, el primer número de Secret Wars de Jonathan Hickman y Esad Ribic, la miniserie que cerró el Universo Ultimate que ahora parece se va a retomar de alguna manera, vendió más de 550.000 ejemplares. Tuvieron que pasar 3 años para que el Action Comics 1000 vendiera más de medio millón de ejemplares en 2018. El reinicio de X-Men tras las exitosas House of X / Power of X, siendo el comic más vendido de 2019 «sólo» consiguió vender 250.000 ejemplares, mientras que el comic más vendido de 2020, Wolverine 1, no llegó a los 200.000 ejemplares.

Durante el COVID, el primero número de BRZRKR publicado por Boom Studios! rompió todos los registros al vender más de 600.000 ejemplares en 2021. Pero dejando aparte sorpresas puntuales como el comic de Keanu Reeves, Matt Kindt y Ron Garney, a lo que podría añadir el resurgimiento de la franquicia de SPAWN de Todd McFarlane a partir de alcanzar su histórico número 300, lo cierto que es parece que las ventas de las colecciones regulares están en caída libre. En 2022 leí numerosos artículos de tiendas de comics en Estados Unidos quejándose de no vender (casi) nada de DC y cada vez menos de Marvel. En este sentido, leer a Tom Breevort admitir que Marvel ha cambiado de política y frente a la tradición de series abiertas ahora prefieren publicar miniseries de 5 números que renuevan en caso de tener ventas aceptables. Leer que Marvel no confía que la mayoría de sus colecciones puedan llegar al número 10/15 y por eso confían en el aumento de ventas que un número 1 genera, es ciertamente descorazonador.

Y no hablo únicamente de Marvel y DC. En un momento en el que los lectores tenemos la mayor oferta disponible a nuestra disposición de mayor calidad, hubo un goteo incesante de creadores que se quejaban que las ventas de sus comics de creación propia no llegan a resultar rentables, viéndose obligados a volver a trabajos de encargo que aseguran unos ingresos que no tienen con sus propiedades. Cuando más oferta hay más difícil resulta llamar la atención de lectores que en muchos casos no llegaron a saber ni que publicaste una nueva obra. Y hablo de gente que publica en Image, si pensamos en autores de editoriales más pequeñas, la situación puede ser dramática en muchos casos. O directamente como en España, donde muchos autores tienen que compaginar el comic con otros trabajos remunerados que equilibren su economía.

Creo que fue a Mark Millar al primero que le leí en su newsletter que la industria del comic mainstream americano necesita comics que generen un gran interés en los aficionados. Dentro de los correctos comics que seguro están publicando Marvel, DC y las demás editoriales (según los gustos de cada uno), nada llama realmente la atención del fandom y le hace desear comprar ese comic al sentir que es el equivalente comiquero de un EVENTO del MCU cinematográfico. Millar utilizaba esta reflexión para vender su próximo comic BIG GAME que va a dibujar PEPE LARRAZ, pero creo el escritor escocés ha dado en la diana.

Y para ello la única forma de conseguirlo es unir a personajes icónicos con los mejores autores. ¿Quién no compraría una Liga de la Justicia de Jonathan Hickman con Pepe Larraz? ¿O un Spiderman de Tom Taylor y Daniel Warren Johnson? En un momento que parece que nada consigue romper una rutina nada emocionante, la industria necesita más comics como el BRZRKR de Keanu Reeves o el Batman / Spawn de Todd McFarlane y greg Capullo ¡todos los meses! Comics que hagan que compradores poco habituales se animen a comprarlos en su librería más cercana y, con suerte, una vez allí pueda probar otras cosas. Como pasa con los blockbusters palomiteros del cine, que Avatar triunfe entre el público significa que los cines están llenos y son rentables. Pues eso mismo necesitan ahora mismo las librerías de comics.

Y cuando hablo de COMICS EVENTOS no me refiero a crossovers como V.X.E. El día del juicio recién finalizado en Marvel, o las Crisis Oscuras en Tierras Infinitas de DC Comics que ECC Ediciones acaba de comenzar a publicar en España. Me refiero a comics que se sientan IMPORTANTES, de forma que nadie puede perderse. ¿Frank Miller y David Mazzucchelli se reunen para una historia de Daredevil? Compro. Cada lector seguro que tenemos nuestro Dream-Team, pero realmente necesitamos historias con grandes ideas espectacularmente dibujadas por autores de primera fila. Leer al cuarto copión de Stuart Immonem que dentro de ser correcto no sabe transmitir la magia que si tienen los verdaderos super estrellas es cualquier cosa excepto emocionante.

Y dentro de estos comics IMPORTANTES habría que añadir, además de especiales concretos como el Batman / Spawn que comentaba antes, colecciones como The Walking Dead o SAGA, comics mensuales que invitan a los lectores a pasarse todos los meses por la librería, y cuyas ventas aumentan a medida que el boca a boca funciona entre los aficionados. Y cuyos tomos recopilatorios son aún más populares que las grapas, ofreciendo ventas constantes a las librerías que aprovechando que están allí quizá quieran probar otras historias.

El anuncio de Ultimate Invasion de Hickman y Hitch se une al reinicio de Los Vengadores de Jed MacKay y C.F. Villa previsto un mes antes, en Mayo. Tras la decepción que está resultando la franquicia mutante tras la marcha de Hickman, a pesar del hype que me generan estos anuncios, si tuviera que calificar los años de C.B. Cebulski como Editor en Jefe de Marvel, la valoración no sería demasiado buena. Y obviamente se han producido comics excelentes como el Thor de Jason Aaron y Dauterman, Inmortal Hulk de Al Ewing y Joe Bennet o Veneno de Donny Cates y Ryan Stegman, pero a nivel general la Casa de las Ideas se encuentra a años luz de la calidad de la Marvel Now! inaugurada hace 10 años, en 2013. Una etapa que de alguna forma desembocó en las Secret Wars en 2015.

Espero que estos anuncios y otros muchos que se confirmen durante 2023 den un meneo a la industria y generen el interés de los aficionados por esas historias. Y esto mismo es compatible con que realmente Hickman no es para nada un seguro de vida, teniendo en cuenta su trabajo en los mutantes, y décadas antes en los comics de la línea Ultimate. Pero dejando aparte mis opiniones personales, creo que su Ultimate Invasion puede ser unos de los comics «importantes» de 2023. En este sentido, tengo claro que Big Game, el comic que Mark Millar anunció junto a Pepe Larraz y sobre el que hablaba antes, va a ser un pelotazo. Ahora sólo falta que Robert Kirkman, Rick Remender, Warren Ellis o Grant Morrison anuncien proyectos para este año y que se vendan estupendamente. (ah, perdón! Warren Ellis no, que parece que sigue cancelado). Porque no se tu, pero yo planeo seguir comprando comics durante muchos años, ni me planteo dejar de leer.

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Leyendo Secret Wars de Jonathan Hickman, Esad Ribic, Ive Svorcina y Alex Ross

Tras terminarme la larguísima historia-río que Jonathan Hickman planteó en Vengadores y Nuevos Vengadores (puedes leer las partes uno, dos, tres, cuatro y cinco en los links respectivos), resulta obligatorio recuperar Secret Wars, el evento de Marvel de 2015/16 con dibujo de Esad Ribic, color de Ive Svorcina e icónicas portadas de Alex Ross que nos dio una de las historias más satisfactorias del siglo XXI.

PUNTUCIÓN: 8.5/10

¡El mayor evento de la historia de Marvel! La Incursión final tiene lugar. El Universo Marvel colisiona con el Universo Ultimate. Cuando ambos hayan desaparecido, todo lo que quedará será… Mundo de Batalla, una nueva realidad gobernada por el único hombre que pudo salvar los restos de la destrucción: Victor Von Muerte.

Publicada en Estados Unidos entre mayo de 2015 y enero de 2016, Marvel anunció esta miniserie inicialmente como de ocho números, pero finalmente amplió la serie con un noveno número final. Aunque los tres primeros números salieron con periodicidad quincenal, finalmente el resto de números se publicaron mensualmente, con un salto de un mes entre los números 5 y 6 que permitió a Ribic coger aire y recuperar el ritmo de publicación hasta el final de la serie.

Jonathan Hickman comenta que la idea de hacer unas Secret Wars con un Mundo de Batalla la tenía en la cabeza desde mucho antes de empezar a trabajar en Vengadores. De hecho, era un tema de conversación recurrente con el editor Tom Breevort, que la encontraba interesante pero creía que la idea necesitaba ser más trabajada y esperar al momento adecuado para lanzarla. Estamos hablando de 2009-2010, mucho antes de que Hickman desembarcara en Vengadores. De hecho, durante un tiempo Hickman planteó un escenario en el que su etapa en 4 Fantásticos presentara el concepto de las Incursiones y culminara en estas Secret Wars. Finalmente, la idea tuvo que ser aparcada hasta más adelante.

Las Secret Wars originales se publicaron en 1984-85 y es una de esas ideas que los fans recordamos con cariño incluso reconociendo que la historia dejaba bastante que desear. Aparte de la realidad de saber que la maxiserie fue un masivo elemento de promoción para convencer a Mattel de que apostara por los personajes de Marvel y lanzara su propia línea de figuras de acción. Figuras y naves que yo compré cuando salieron en España, las cosas como son. Dicho esto, el comic de Jim Shooter, Mike Zeck y Bob Layton sigue siendo una de las historias de mayor importancia histórica para Marvel por todo lo que supuso para sus personajes y la forma en que lanzó la idea de eventos dentro del universo Marvel desarrolladas en miniseries fuera de las colecciones normales.

A la hora de recrear las Secret Wars en el siglo XXI, Marvel y Hickman plantearon repetir la idea de un Mundo de Batalla creado de retazos de otros mundos, con la diferencia de ser creado por Victor Von Muerte en lugar de por el Todopoderoso de la historia original. Aprovechando la última Incursión que marcó el final de la etapa de Vengadores y Nuevos Vengadores que provocaría la destrucción de todos los universos, se creaba el marco narrativo perfecto para plantear un evento a gran escala que repitiera el concepto (y el éxito) de la Era de Apocalipsis (1995-96) dentro de la franquicia mutante, pero ampliado a todo el Universo Marvel.

El principal problema que le veo al final de la etapa de Hickman en Vengadores, aparte de los personajes fuera de su caracterización icónica (te miro a ti, Steve Rogers) es que planteó un NO final en ambas colecciones, al dejarlo todo abierto de cara a las Secret Wars. Sin embargo, como lector de Secret Wars la situación es la contraria, ya que todo el primer número está planteado para narrar el choque de realidades de las tierras 616 (la normal del universo Marvel) y la 1610 (el universo Ultimate), culminando el comic con la destrucción de todas las realidades y la formación del Mundo de Batalla en el segundo número. De esta forma, Secret Wars da información suficiente para entender la historia sin necesidad de haber leído los comics previos de Vengadores, que se convierten en un largo prólogo del evento. Obviamente, si los lees la experiencia mejora porque conoces porqué Thanos y su Cábala se encuentran en el universo 1610 y son aliados del joven y amoral Reed Richards de esa realidad, o cómo llegan Muerte y el Hombre Molécula a su enfrentamiento con los Beyonders (Todopoderosos) al comienzo del comic. Pero el comic puede entenderse sin problemas y la miniserie de nueve números forma una historia unitaria autocontenida en si misma. Lo cual es algo que tiene mucho mérito.

Como pasó con la Era de Apocalipsis, durante los meses de evento la mayoría de comics de la editorial dejaron de publicarse y fueron sustituidos por miniseries ambientadas en los diferentes reinos del Mundo de Batalla. Unas pocas series englobadas con el branding «Last Days» contaban los últimos días / horas de los héroes de esa cabecera antes de la incursión, pero la mayoría de comics de Marvel estaban englobados dentro del Mundo de Batalla. La lectura de estas miniseries junto a la serie principal enriquecía un montón la experiencia de este Mundo de Batalla durante los meses en que se publicaron, y hay algunas miniseries super chulas. Pero la realidad es que excepto Thors de Jason Aaron y Chris Sprouse, ninguna de estas series son necesarias para seguir la historia central de Hickman. De hecho, ahora que volví a leer esta maxiserie, sólo eché de menos leer la serie de Thors que cambia la lealtad del cuerpo de policías de Muerte de cara al climax de la colección.

Cuando lees Secret Wars, te das cuenta que Hickman empezó a pensar en ella durante su etapa en los 4 Fantásticos, porque se siente como una historia de la Primera Familia ampliada centrada en la rivalidad de Victor von Muerte y Reed Richards y con una gran importancia de Susan Richards, Valeria y Franklin. De hecho, sorprende un poco que Steve Rogers y Tony Stark, que fueron el centro de sus Vengadores, no es que no tengan importancia en la historia, es que ni siquiera aparecen. En la maxiserie original Muerte robaba los poderes al Todopoderoso, así que tenía todo el sentido que fuera él el creador del Mundo de Batalla en este reboot, siendo a todos los efectos el Dios de este mundo. A pesar de que Muerte salvó la realidad y eso es un hecho positivo innegable, su empeño de borrar de la existencia a Reed Richards y adueñarse de su vida casándose con Susan indica una obsesión que condena al fracaso su experimento. Sobre todo cuando los problemas empiezan a aparecer en el Mundo de Batalla dentro de las balsas salvavidas provenientes de las realidades anteriores. A pesar de todo, si hay un personaje que sale reforzado de esta miniserie, ese sería Muerte, ya que su complejidad e incluso nobleza está muy presente en todo el relato, incluso a pesar de quedar al final por debajo de Reed.

Los nueve números de la serie son un prodigio de síntesis narrativa y ofrecen un entretenimiento de primer orden, planteando un montón de conceptos en cada grapa mientras construye el Mundo de Batalla (y luego mientras lo destruye), dejando siempre unos cliffhangers super chulos que nos dejaban con ganas de más. El final del segundo número con la sorpresa de la identidad de los usuarios de la balsa que llegan al Mundo de Batalla es un momentazo increíble, uno de los mejores del comic.

Además del trío Richards (los Reeds de 616 y 1610) y Muerte y de los integrantes de los 4F, hay otros protagonistas interesantes en las Secret Wars como Stephen Extraño, T´Challa o Namor, algo que confirma la sensación que siempre tuve sobre que donde realmente Hickman se encontraba a gusto era en el comic de los Nuevos Vengadores (los Illuminati, vaya), frente a la que se suponía que era la serie principal de Vengadores. En los villanos, aunque sea en un rol secundario, Hickman utiliza bastante a Mr. Siniestro, algo que repitió en su relanzamiento de la franquicia mutante. Y junto a ellos, un Miles Morales que tras esta miniserie daría el salto del universo Ultimate al tradicional 616.

Secret Wars es un comic super entretenido que me deja una sensación super satisfactoria. Por ponerle un pero, quizá la resolución resulta un poco apresurada. Por ejemplo, el final del Reed Richards del universo Ultimate es, por decirlo suavemente, anticlimática. En ese sentido, se explica que Muerte no actúa casi nunca siendo omnipotente porque su principal preocupación está en mantener la existencia del Mundo de Batalla, pero al final echas un poco de menos que no haya usado sus habilidades en más ocasiones. Dicho esto, las veces que SI los usa con Stephen Extraño, Fénix o Thanos resultan unos momentazos increíbles.

Además de la compleja y satisfactoria historia de Hickman, Secret Wars triunfa por un apartado artístico sobresaliente. Empezando por las maravillosas portadas de Alex Ross, que son ya historia viva de la editorial. Junto a Ross, Esad Ribic y el colorista Ive Svorcina ofrecen uno de sus mejores trabajos de sus carreras.

Ribic ha dibujado grandes comics como Thor con Jason Aaron, Silver Surfer Requiem con J. Michael Straczynski o Loki con Robert Rodi. Pero la escala y la épica que plantea en Secret Wars, el worldbuilding del Mundo de Batalla y las decenas de personajes que aparecen en cada grapa que siempre se muestran en una versión icónica y reconocible, convierten este trabajo en el más exitoso y satisfactorio de su carrera. Se recuerda mucho y con razón las portadas de Ross, pero el dibujo interior de Ribic y el color de Svorcina son magia pura.

Además de la llegada de de Miles Morales al universo Marvel (y de otro personaje que ni siquiera aparece en esta miniserie aunque es nombrado en un par de ocasiones) y la transformación de Muerte en un héroe que intenta ser «mejor» tras pedírselo Reed en el climax final de la serie, el gran cambio que trajo estas Secret Wars fue la desaparición del comic de los 4 Fantásticos por primera vez desde su estreno en 1961. Hay que reconocer que los tiempos de gloria de la Primera Familia de la primera etapa de Stan Lee y Jack Kirby en los que el grupo era el centro del universo Marvel hacía tiempo que había pasado. Y quizá Mark Waid y Mike Wieringo fueron los autores de la última gran etapa del grupo en los primeros años del siglo XXI antes que Jonathan Hickman les devolviera al estrellato entre 2009 y 2011.

Pero siendo esto cierto, da pena que el elemento clave del cierre de su colección no fuera editorial o creativo, sino el boycott que Ike Perlmutter (Presidente de Marvel en ese momento) impuso hacia los personajes cuyos derechos cinematográficos estaban en manos de 20th Century Fox como la Patrulla X. Fruto de esto vino el ostracismo que sufrieron los mutantes durante esos años, al intentar la editorial sustituirles por los Inhumanos en importancia mediática. Algo que obviamente acabó en fracaso estrepitoso. Los mutantes eran una franquicia demasiado grande como para dejar de publicarla, y sus personajes, demasiado conocidos e icónicos. Sin embargo, los 4 Fantásticos al final eran una única colección, y en los últimos años ni siquiera una que vendiera demasiado bien.

A pesar de esta imposición política, la verdad es que Hickman les da un gran final a la familia Richards, resaltando la faceta de imaginautas y exploradores en las que siempre se movió tan bien el grupo, siendo este un estupendo punto y aparte en su vida editorial. Habría que esperar dos años y medio hasta septiembre de 2018 para volver a tener un comic de los 4 Fantásticos, al iniciarse entonces la etapa de Dan Slott, una etapa recién finalizada que lamentablemente no ha acabado de cuajar. Pero esa es otra historia.

Volver a leer Secret Wars ha sido una alegría y la confirmación que estamos ante uno de los mejores eventos de Marvel del siglo XXI. Unas aventuras super recomendables que no puedes dejar de leer.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

POSDATA: Ahora que he leído la serie principal de Secret Wars que cierra la etapa de Jonathan Hickman en Marvel entre 2012 y 2016, no puedo evitarlo y me voy a leer las series que compusieron el Mundo de Batalla. La semana que viene comparto con vosotros mis impresiones.

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Leyendo Los Vengadores de Jonathan Hickman – Parte 2: Infinity

Segunda parte de de mi relectura de la etapa de Jonathan Hickman en Los Vengadores en la que me voy a centrar en el evento INFINITY publicado por Marvel Comics entre agosto y noviembre de 2013, tan sólo ocho meses después de empezar la etapa de Hickman.

Infinity es uno de los mejores eventos de Marvel del Siglo XXI, las cosas como son. Esto hace que la valoración positiva del mismo oculte que Marvel planteó un evento apenas siete meses después que Jonathan Hickman empezara su etapa en Vengadores y Nuevos Vengadores. En Vengadores Hickman contó con 13 números quincenales, con los que ya pudo empezar a contar su historia. Pero en Nuevos Vengadores apenas se habían publicado 7 grapas cuando empezaron los tie-ins del evento. Si el evento hubiera fracasado, que no lo hizo, la historia hablaría de una Marvel boicoteando a la que se suponía que era el comic franquicia de la editorial, interfiriendo la historia de Hickman con tramas añadidas que nada tenían que ver. Pero en este sentido hay que agradecer que la planificación de Marvel y las famosas reuniones anuales de Arquitectos en las que se planificaban las líneas maestras de la editorial para el año siguiente, permitieron a Hickman trabajar con margen suficiente para cuadrar de forma brillante este evento dentro de su historia-río.

INFINITY 1-6, de Jonathan Hickman, Jim Cheung, Jerome Opeña, Dustin Weaver y Dustin Ponsor (Agosto – Noviembre 2013)

«Sí… Todos conocemos esa Tierra, pero esta… esta es una Tierra más sabrosa que la acostumbrada. Una Tierra cambiada… Tenemos noticias de discordia en la casa Inhumana, cisma entre escuelas mutantes. Y ahora la noticia más sabrosa de todas… Hermanos. Hermanas. Afilen sus dientes, prepárense para consumir una gran comida. La Tierra, verán… No tiene Vengadores«. Corvus Glaive

El comienzo del evento de verano más esperado del año, que cambiará tu forma de ver el Universo Marvel:
-El estallido de la guerra en dos frentes: La Tierra y el Espacio, con nuestros héroes divididos entre ellos.
-El regreso de Thanos, que destroza el mundo.

Infinity tiene una virtud inédita en este tipo de eventos, y es que plantea DOS TRAMAS separadas dentro del evento, no una como siempre hemos visto. Mientras Los Vengadores viajan al espacio para enfrentarse a la amenaza planetaria que suponen los Constructores (la raza a la que pertenecía Aleph, el personaje presentado en Vengadores #1), Thanos decide atacar la Tierra al considerar que se encuentra desprotegida. En el comic / evento principal tenemos ambas tramas desarrollándose simultáneamente, mientras que las series centrales de Hickman (y en otros muchos tie-ins) veremos desarrolladas estas tramas por separado: Los Vengadores con Leinil Francis Yu centrados en la guerra estelar de todas las razas conocidas del universo Marvel 616 contra los Constructores, mientras que en Nuevos Vengadores con Mike Deodato Jr. veremos como los Illuminati se enfrentan a la amenaza de Thanos en la Tierra y a nuevas incursiones.

Una cosa que me ha gustado mucho de la relectura es que a pesar de tener un orden de lectura claro incluyendo los tie-ins, realmente leyendo la miniserie principal tienes las acciones principales, así como disfrutas de los principales momentazos del evento (y hay un porrón a lo largo de los seis números de la miniserie), de forma que casi no haría falta leer las series satélites. En este sentido, aunque Vengadores y Nuevos Vengadores son dos caras de la misma historia-río de Hickman y se supone que los lectores comprariamos seguro ambas series, si hubiera algún caso que un lector p.ej. sólo compraba Nuevos Vengadores, no necesitaba comprar la grapa de los Vengadores para disfrutar de la historia de los Illuminati y comprender lo principal que está pasando en el espacio. Y viceversa.

Thanos tiene su importancia más adelante dentro de la historia río de Hickman. Sin embargo, la sensación que me dio la relectura es que Hickman tenía pensado en sus planes iniciales la guerra contra los Constructores, a lo que Marvel añadió e impuso el añadido de la subtrama de Thanos en la Tierra que acabaría provocando uno de los hechos más cataclísmicos en el universo Marvel desde que en 2006 Wanda Maximoff dijo su ya mítico «NO MORE MUTANTS» en Dinastía de M de Brian Michael Bendis y Olivier Coipel: La destrucción de Attilan (hogar de los Inhumanos) y la dispersión por toda la tierra de las nieblas Terrígenas que provocó una explosión de nacimientos de Inhumanos en todo el planeta.

Para esto, hace falta un poco de contexto para entender los planes de Marvel que se reflejan dentro de esta miniserie. En 2012 Marvel Studios rompió el mundo del cine mainstream con Los Vengadores de Joss Whedon, consiguiendo que personajes considerados de segunda fila brillaran más que los iconos más conocidos del mundo del comic. En paralelo, Fox mantenía los derechos de los X-Men y en general de todos los mutantes. Aunque la franquicia cinematográfica iniciada en 2000 por Bryan Singer parecía en capa caída desde la decepción de X-Men: La decisión final (Brett Rattner, 2006), la brillante X-Men: First Class (Matthew Vaughn, 2011) insufló nueva vida a la franquicia. Y con el anuncio del retorno de Bryan Singer a la dirección de X-Men: Días de futuro pasado (estrenada en 2014), en esos momentos de 2012/2013 las cosas pintaban bien para Fox.

Esto provocó que Ike Perlmutter, CEO de Marvel Entertainment desde 2005, decidió que no Marvel Comics no iba a ayudar de ninguna manera a que Fox vendiera unas películas que eran competencia directa del MCU. Y para ello, Marvel planteó dejar de lado a la franquicia mutante, la principal línea editorial de Marvel durante más de 15 años gracias a la celebrada etapa de Chris Claremont. La jugada del staff editorial de Marvel pasaba por promocionar a los Inhumanos para intentar que se convirtieran en los mutantes del siglo XXI, evitando crear a nuevos mutantes (cuyos derechos cinematográficos pasarían directamente a pertenecer a Fox) y pasando a un segundo término en los planes de una Marvel que en esos años estaba centrada en la franquicia Vengadora. Todo ello empezó aquí en Infinity, al tener todo el arco de Thanos en la Tierra planteado para culminar en la dispersión de las Nieblas Terrígenas y el surgimiento de una nueva generación de personajes inhumanos, no mutantes. Fruto de esto surgió Ms. Marvel, el personaje creado por Sana Anamat, G. Willow Wilson y Adrian Alphona cuya serie de televisión acabamos de ver en Disney+ adquirió sus habilidades a raíz de estos hechos y fue una de las primeras y más populares entre los nuevos inhumanos de la editorial.

Volviendo al comic en si, hablando de la historia de Infinity, que Hickman pudiera disponer del doble de páginas respecto a los comics normales para desarrollar su historia fue una ventaja fundamental, consiguiendo transmitir la escala de evento de aniquilación global en el que el futuro de la Tierra 616 está doblemente en juego. De esta manera, en el primer número asistimos al poder destructor de los Constructores, capaces que destruir mundos enteros en un abrir y cerrar de ojos. Mientras esto sucede y obliga al grupo principal de Vengadores a partir a enfrentarse a esta amenaza antes que llegue a la Tierra. Mientras, Thanos busca un secreto en posesión de Rayo Negro, y el conocimiento de la marcha de los Héroes Más Poderosos de la Tierra precipita sus planes de invasión con su flota de naves piratas que van a bloquear el planeta.

En el apartado gráfico, el siempre notable Jim Cheung dibuja el primero y el sexto número de esta miniserie, con Jerome Opeña dibujando y entintando los números 2 a 5, con Dustin Weaver dibujando además algunas páginas de estos números. Todo el arco cuenta con colores de Justin Ponsor y para las páginas de Cheung encontramos entintados de Mark Morales, John Livesay, David Meikis y Guillemo Ortego. Cheung es un dibujante maravilloso que siempre está bien en todo lo que hace y sus dos grapas son estupendas en todos los aspectos, haciendo fácil lo difícil y convirtiendo la experiencia de la lectura de esta saga en un placer. De estas grapas destacaría su narrativa en general pero sobre todo un combate de Thor contra Thanos durante el climax ya en la Tierra que me recordó de alguna manera el final de Vengadores Infinity War. De hecho, diría que al ser este comic de 2013 y la película de 2018, la inspiración es más que evidente empezando por la presentación (si no estoy equivocado) de la Guardia Negra de Thanos en esta saga, que luego tendrían su versión cinematográfica pocos años después: Corvus Glaive, Proxima Midnight, Black Dwarf y Ebony Maw.

Comentaba hace una semana que quizá uno de los peros de los primeros números de Los Vengadores es que tras el primer arco dibujado por Jerome Opeña, los diferentes artistas se notaban uno o varios peldaños por debajo suyo, lo que provocaba que esos comics necesariamente fueron peores que los de Opeña. Y dentro de todo, cuando veo las páginas de Opeña en este evento, agradezco que tuviera los meses suficientes para poder dibujar estos cuatro números. Si el final del primer número de Vengadores es una de las grandes splash-pages de la historia de Los Vengadores, en este evento tenemos el momentazo de Starbrand en el tercer número que de alguna manera justifica sólo por esto su participación en la serie. Si a esto le sumamos el momento negociador de Thor en el cuarto y el homenaje de los planetas recuperados a los Vengadores tras expulsar de ellos a los Constructores, Infinity sirvió para confirmar a Opeña a uno de los grandes dibujantes del mainstream de esos años con un ojo especialísimo para transmitir épica más grande que la vida en las páginas de sus comics. Lástima que no se prodigue más.

Por cierto, otro de los elementos gráficos destacados de Infinity son sus estupendas y llamativas portadas conceptuales creadas para la miniserie principal por Adam Kubert, que aplican un color diferente a cada número / fase del conflicto, y que me parecen una pasada. Por el lado negativo, va a parecer con razón que le tengo tirria a Dustin Weaver, pero es que sus páginas las veo super flojísimas sumando además la comparación con Opeña y Cheung con los que comparte grapas. Aparte que estas páginas son en su mayoría pertenecientes a la trama de Rayo Negro y Attilan que se sienten de alguna manera secundarias a las tramas generales.

Viendo los grandes momentazos que Hickman prepara para cada número, queda claro que para él la guerra contra los constructores era lo principal de este evento. Pero incluso mostrando la invasión de Thanos y su combate contra Rayo Negro, Hickman incluye en esta parte de la Tierra las cosas que realmente le interesan a él, como la escalada en la guerra Wakanda-Atlantis (Black Panther – Namor) que llega casi a un punto de no-retorno, así como el hecho que las Incursiones de otras realidades no paran ni en medio de una invasión planetaria.

En todo caso, a pesar de las páginas más flojas de Weaver y de una trama de los Inhumanos que años más tarde se confirmó como un tremendo fail creativo que llevó a los mutantes a unos años penosos mientras se promocionaba una franquicia que se vio desde el comienzo que no tenía personajes con el carisma suficiente que justificaran la promoción tan enorme que recibieron, Infinity me parece uno de los grandes eventos de la Marvel reciente, un comic que todos los amantes de los Vengadores deberían leer.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

LOS VENGADORES 14-17 (PRELUDE) + 18-23 (TIE-INS) de Jonathan Hickman, Nick Spencer, Stefano Caselli, Leinil Francis Yu, Frank Martin, Gerry Alanguilan, Sunny Gho y David Curiel (Junio – Noviembre 2013)

Aprovechando la regularidad quincenal, 10 grapas de Los Vengadores se agrupan dentro del evento Infinity. Repito: 10 grapas. Hay que reconocer que los 4 números de preludio son bastante, bastante laterales y están centrados en las tramas normales de Hickman, de forma que el «preludio a Infinity» parece más una campaña publicitaria más que otra cosa.

En este Preludio, Nick Spencer ayudó a Hickman con el guion, entiendo que los diálogos, debido al supongo complejo trabajo de coordinación de todas las series. Estos comics están dibujados por el siempre correcto Steano Caselli, con color de Frank Martin y se centran en la continuación de las Origin Bombs lanzadas por Ex Nihilo al comienzo de la colección. Al activarse a la vez todos los seres nacidos de estas bombas genéticas en varias partes del mundo, empieza una carrera contra el reloj entre los Vengadores, que quieren evitar la amenaza, e I.M.A. que busca controlarlos. Al mismo tiempo, Manifold y el Capitán Universo viajarán al espacio donde descubrirán la amenaza de los Constructores y su capacidad destructiva a nivel planetario y que se dirigen hacia la Tierra. Mientras, Nighmask y Starbrand deben dar un paso adelante para ayudar a la Tierra frente a la inminente amenaza de los Constructores, mientras que los Capitanes América y Marvel viajan a Marte para reclutar a Ex Nihilo y Abyss a su causa, reuniendo la mayor y más poderosa alineación de los Vengadores jamás vista.

Con estos comics me pasa lo mismo que con los justo anteriores de Hickman que comenté en mi artículo de la semana pasada con la primera parte de la relectura de esta etapa. Son comics extremadamente correctos pero que en realidad no me transmiten nada, entrarían en la categoría de «bien sin más». Y mira que Caselli es un buen dibujante, pero la historia de Hickman y las amenazas que aquí tenemos no me infunden ni respeto ni sensación de amenaza. En cierto sentido, el propio calificativo del «Preludio» tampoco ayuda a disfrutar de estos comics, ya que de alguna manera Marvel te está diciendo que la amenaza de los mutados por la Origin Bomb de Ex Nihilo no es demasiado importante, como si de alguna manera estuviéramos haciendo tiempo hasta que llegaran los comics «buenos». Los de Infinity, claro.

Infinity llegó y los tie-ins directamente relacionados con el evento son los números 18 a 23, dibujados por Leinil Francis Yu con tintas de Gerry Alanguilan y color de Sunny Gho y David Curiel. Con Yu tengo una relación de amor-odio, le reconozco que sus páginas tienen fuerza y personalidad pero en muchos momentos se me hace muy difícil pensar en él como un «buen» dibujante. Sin embargo, Yu realiza las portadas respetando el branding cromático del evento y sus portadas son super chulas y poco habituales, de forma que imagino que llamarían un montón la atención al verlas en las baldas de las estanterías de las librerías.

En los números 18 a 21 Los Vengadores están en el espacio, ampliando los sucesos de la serie principal mientras las principales razas galácticas se enfrentan a los Constructores. En los números 22 y 23 ya tenemos el retorno a la Tierra para enfrentarse a la fuerzas de Thanos. Como en otros eventos de Marvel, estos tie-ins ayudan a dar mayor sensación de escala ante la amenaza, al mismo tiempo que nos dan información más o menos interesantes sobre personajes o situaciones que no tienen cabida en la historia principal, lo cual siempre mola a la hora de «empaparte» del evento.

Sin embargo, al final los grandes momentazos del evento están siempre en la miniserie principal, de forma que nunca tenemos en estas páginas algo realmente clave para la acción principal o visualmente potente. Por ejemplo, un grupo de Vengadores es hecho prisionero por los Constructores y en estas páginas vemos cómo son liberados, pero no es una escena clave en ningún sentido. De hecho, Hickman menciona esta misión de rescate en la miniserie con apenas una viñeta, luego al final no siendo malos comics no me dejan la sensación de «imprescindibles» para la comprensión y disfrute de este evento. Y estamos hablando de 6 números, la cosa no es moco de pavo, ojo. Por cierto, si esta sensación me dejan estos números, no quiero ni pensar qué pensaría de otros tie-ins como Capitana Marvel, que imagino sería aún más secundario que estos comics guionizados por Hickman.

Es cierto que la amenaza de los Constructores existe desde el primer arco de Hickman en Vengadores y es una trama central de su etapa. Pero en cierto sentido imagino que en un primer momento Hickman plantearía la miniserie Infinity dentro de la serie principal y cuando Marvel pensó en ampliar al historia y darle categoría de evento, tuvo que pensar nuevos contenidos para estos seis números, que son los que finalmente se publicaron.

PUNTUACIÓN: 7/10

NUEVOS VENGADORES 8 (PRELUDE) + 9-12 (TIE-INS + EPÍLOGO) de Jonathan Hickman, Mike Deodato Jr. y Frank Martin (Junio – Noviembre 2013)

Comentaba en el apartado de la miniserie principal que dentro que Hickman sigue los mandatos editoriales para lanzar la Bomba Terrígena de los Inhumanos, aprovecha en gran medida las grapas de Nuevos Vengadores para seguir desarrollando sus tramas relativas a los Illuminati. De hecho la serie se beneficia de tener tan sólo 5 grapas directamente relacionados con el evento, y de ellos un es un preludio, tres la trama principal y el último hace la función de epílogo del evento.

Tener en todas las grapas de Mike Deodato Jr al dibujo, con color de Frank Martin, es una ventaja enorme para poder disfrutar de estos comics, consiguiendo que los 12 comics que se habían publicado hasta ese momento tuvieran únicamente a dos dibujantes: Steve Epting y Deodato. En los últimos años Deodato ha envejecido bastante mal (y al ejemplo de The Resistance me remito), pero hace 9 años seguía siendo uno de los grandes artistas de la Marvel de la época. Sus páginas transmiten potencia y los personajes están todos perfectamente caracterizados.

En estas páginas encontramos la traición de Wakanda que provoca la destrucción de Atlantis, la venganza de Namor aprovechando a la Guardia Negra de Thanos, así como el descubrimiento que Rayo Negro ya tenía planeado lanzar las Nieblas Terrígenas, y la invasión de Thanos tan sólo adelantó el lanzamiento. Un Thanos que verá como su cuerpo es guardado en un sarcófago tras ser derrotado por su hijo Thane, el cual parecía que podía ser un personaje importante pero acabó teniendo una presencia muy menor en el universo Marvel.

Hay eventos en Marvel que obligan a parar durante varios meses la trama principal de muchas grapas y dejan mal sabor de boca en el lector que estaba disfrutando más esos argumentos normales. NO es el caso de estos Nuevo Vengadores, en los que Hickman consigue integrar acertadamente esta doble vertiente narrativa, ofreciendo unos comics super entretenidos que ayudan a hacer avanzar la historia río y a la vez aportan matices interesantes a Infinity. Unos comics que me dejaron sensación más que satisfactoria. Desde luego, mucho mayor que la que tuve con los comics de la serie hermana.

PUNTUACIÓN: 8/10

Infinity fue un gran evento de Marvel. Sin embargo, no consigue que me quite la sensación que los Nuevos Vengadores son la colección realmente buena de la etapa de Hickman, quedando la que se supone la colección principal en un segundo plano. No podéis imaginar lo curioso que esto me parece, la verdad.



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¡Saludos a todos!

Leyendo Los Vengadores de Jonathan Hickman – Parte 1

Este mes de septiembre quiero emplearlo para la relectura de una de las etapas más importantes en Marvel Comics de este siglo XXI, Los Vengadores de Jonathan Hickman.

Jonathan Hickman nació en North Carolina en 1972 (acaba de cumplir 50 años este mes de septiembre) y cursó estudios de arquitectura.

Antes de dedicarse a los cómics, Hickman trabajó en el desarrollo de páginas web y CD-ROM y, posteriormente, en publicidad. Hickman empezó a publicar sus primeros comics de creación propia con más de 30 años, una curiosa anomalía pensando en las carreras del 99% de profesionales del comic. Entre 2006 y 2008, publicó en Image Comics sus primeros cómics The Nightly News y Pax Romana, ambas escritas, dibujadas, coloreadas y con rotuladas por él, unos comics que mostraban una potente personalidad y un novedoso gusto por el diseño aplicado a los comics. Estas obras llamaron la atención de Marvel, que le contrató en 2009 para crear Secret Warriors, que seguía a Nick Fury y a un grupo de agentes con superpoderes. Ese mismo año comenzó su aclamada etapa en Fantastic Four. En 2010 Hickman creó S.H.I.E.L.D. junto a su amigo el dibujante Dustin Weaver, comic que mostraba la historia secreta de la organización de espionaje. Durante este periodo, continuó publicando en Image proyectos propios como Transhuman con el artista J. M. Ringuet, A Red Mass for Mars con el artista Ryan Bodenheim y The Red Wing con Nick Pitarra.

Coincidiendo con el final de su etapa en Cuatro Fantásticos y como parte del relanzamiento de Marvel NOW!, una iniciativa destinada a competir (y destruir) el impulso que DC Comics había conseguido el año anterior con el relanzamiento de su línea editorial de septiembre de 2011 con Los Nuevos 52, a finales de 2012 Hickman pasó a encargarse de Los Vengadores y Nuevos Vengadores, planteando una ambiciosa historia-río entre ambas colecciones (y su derivada Avengers World) que culminó en uno de los mejores eventos del siglo XXI, Secret Wars (2015). Tras el éxito en Vengadores y Secret Wars, Hickman pasó unos años publicando comics de creación propia hasta que en 2019 se confirmó el relanzamiento de toda la franquicia mutante con Dinastía de X y Potencia de X, la etapa en Krakoa que aún está en marcha, a pesar que Hickman abandonó la franquicia a finales de 2021 con la publicación de la miniserie Inferno. Actualmente estamos a la espera de la confirmación del que será su próximo gran encargo en Marvel, que ya se ha empezado a teasear en las últimas semanas.

De cara a organizarme para esta relectura y debido a la extensión de la etapa de Hickman me he planteado realizar 5 artículos que iré publicando en las próximas semanas. En este primer artículo me centraré en el comienzo de sus dos series, Los Vengadores 1-13 y Nuevos Vengadores 1-7, que marca las bases de lo que serán los temas centrales de la historia-río de Hickman.

En el segundo artículo reseñaré Infinity, el evento galáctico de Marvel de 2013-2014 y los tie-ins de ambas series: Vengadores 14-23 y Nuevos Vengadores 8-12. En el tercer post reseñaré la siguiente fase de Vengadores y su conexión con el evento Original Sin: Los Vengadores 24-34 y Nuevos Vengadores 13-23. En el cuarto artículo repasaré la tercera serie satélite de Vengadores que surgió durante esta etapa, Avengers World, comic de 21 números que aunque empezó siendo guionizada por Hickman en seguida pasó a manos de Nick Spencer y otros escritores. Por último, en el quinto artículo hablaré de Time runs out, la etapa final de Hickman antes de Secret War que se desarrolló en Los Vengadores 35-44 y Nuevos Vengadores 24-33.

Esta relectura reconozco que en parte se va a ver condicionada por el hecho de haber seguido leído comics de Hickman durante estos años y de no haber acabado de encajar con su etapa con los mutantes de Marvel. En este sentido, creo que hay elementos y estructuras narrativas de Hickman que se me van a hacer más evidentes ahora de lo que sentí en su momento cuando lo leí por primera vez. Pero bueno, tampoco quiero adelantarme, vamos a ver qué tal.

LOS VENGADORES 1-13 de Jonathan Hickman, Jerome Opeña, Adam Kubert, Dustin Weaver y Mike Deodato (Diciembre 2012 – Junio 2013)

«No había nada. Seguido de todo. Remolinos, motas ardientes de creación que daban vueltas alrededor de soles que daban vida. Y entonces… Corrimos hacia la luz. Fue la chispa que inició el fuego… una leyenda que creció al contarse. Algunos creen que comenzó en el momento en que Hyperion fue rescatado de un universo moribundo. Otros dicen que fue cuando La Guardia se rompió en la luna muerta. Muchos más piensan que fue cuando Ex Nihilo terraformó Marte, convirtiendo el planeta rojo en verde. Todos están equivocados. Como sucedió antes de La Luz. Antes de La Guerra. Y antes de La Caída. Comenzó con dos hombres. Comenzó con una idea.» Narrador

Es un nuevo día y un nuevo comienzo para los Héroes Más Poderosos de la Tierra, con un nuevo equipo más grande y mejor que nunca. Y no sólo serán los «Héroes más poderosos de la Tierra»: cuando la galaxia esté en peligro, los Vengadores responderán a la llamada.

Con el relanzamiento de Marvel Now! de 2013 creado para luchar contra la competencia de los Nuevos 52 de DC Comics, Marvel tomó la decisión contraria a DC que lanzó 52 colecciones simultáneamente, reduciendo el números de colecciones de su parrilla pero con equipos creativos de primer nivel, haciendo que sus pesos pesados Amazing Spiderman y Vengadores se publicaran a ritmo quincenal, mientras que otras colecciones punteras como New X-Men empezaran a publicar 18 comics al año. El resultado de publicar menos series pero más potentes y con más ejemplares por año fue rotundo, barriendo Marvel a DC de las principales cifras de ventas a las librerías especializadas durante esos años. Vengadores mantuvo la periodicidad quincenal un año entero, hasta su número 23, que marcó el final del evento Infinity en esta colección.

Hickman comentó para este arranque que Vengadores y Nuevos Vengadores eran dos caras de la misma moneda, partes de una única gran historia-río. Nuevos Vengadores trataría sobre la MUERTE, de todas las realidades, mientras que Vengadores trataría sobre la VIDA, ampliando la escala de las amenazas a las que se enfrentarán nuestros héroes y con ello el número de miembros activos de los Vengadores, con especialistas interesantes para problemas muy concretos que pudieran encontrarse. Y que aún aumentarán más a medida que avance la serie.

El primer arco de tres números dibujado por Jerome Opeña con color de Dean White me parece aún hoy en día una barbaridad. Opeña nos ofrece algunas páginas super icónicas, y en concreto la del final del primer número con el Capitán América convocando al nuevo equipo de Vengadores puede ser una de las páginas más icónicas de la historia de Marvel. Debido al impacto que tuvo el estreno de la película de Los Vengadores de Joss Whedon en 2012, que se convirtió en una de las más taquilleras de la historia, Marvel planteó a Hickman que usara para el arranque la misma alineación que los espectadores acababan de ver en el cine, la formada por Capitán América, Iron Man, Thor, Hulk, Viuda Negra y Ojo de Halcón para intentar captar a nuevos lectores que buscaran una versión reconocible del grupo. Tener a Steve Rogers y Tony Stark como arquitectos de una versión ampliada del grupo es además de algo lógico y continuista con la historia de los comics, también un giño a los fans del MCU cinematográfico.

En este primer arco Hickman realiza un prodigio de síntesis, ya que además de presentar a nuevos personajes que tendrán una gran importancia en el futuro como Ex Nihilo, Abyss y Aleph nacidos como villanos del arco, en especial la raza de los Constructores a la que pertenece Aleph. Junto a ellos, asistiremos al retorno al grupo de Capitán Marvel (Carol Danvers), Halcón (Sam Wilson), Lobezno (Logan), Spider-Woman (Jessica Drew) y Spiderman (¿Peter Parker?), las nuevas incorporaciones de Cannonball (Sam Guthrie), Sunspot (Bobby Da Costa), Manifold (Eden Fesi) y Shang-Chi, y las primeras apariciones de Smasher y los nuevos Hyperion y Capitán Universo. No está mal para tres grapas.

Aleph es un miembro de los Constructores, presentados aquí como la raza más antigua del universo. Al ser «perfectos», crearon sistemas para controlar la estructura del espacio y el tiempo, con diferentes razas llamadas Alephs, Gardeners, Curators, Abyss y Caretakers para llevar a cabo de misión de crear su visión de un Universo perfecto. Este Aleph llevaba dos huevos como parte de su misión de terraformación, uno de un Jardinero y el otro de un Abyss, Ex Nihilo y su hermana Abyss, respectivamente. Tras llegar a Marte y restaurar la vida en el planeta rojo, Ex Nihilo disparara cinco Bombas evolutivas (Origin Bombs) a la Tierra, lo que provoca la reacción defensiva de Los Vengadores. En este primer arco aparte de grandes momentos de acción, grandes ideas de Hickman y un dibujo imperial de Opeña descubrimos que Aleph y Capitán Universo han captado que algo no funciona correctamente en el Universo, argumento que será ampliado en la colección de Nuevos Vengadores. Como arranque de una nueva colección, no se puede pedir más.

Tras este potente arranque, Hickman levanta el freno del acelerador para plantear los tres números siguientes para presentar a algunos de los nuevos personajes que acaba de presentar: Hyperion (número 4), Smasher (nº 5) y Capitán Universo (nº 6), en un comic que nos trae al Universo Marvel 616 una versión actualizada de Nightmask, personaje creado en los años 80 en el Nuevo Universo creado por Jim Shooter que Hickman creará de cero en esta nueva versión. Estos comics están dibujados por Adam Kubert con color de Frank Martin, y aunque son correctos, claramente se notan que no están al mismo nivel que el que Opeña nos ofreció previamente.

Narrativamente, veo imprescindible que Hickman nos presente a los nuevos reclutas para que nos importen más adelante. De hecho, no son sólo ellos, ya que Shang-chi, el Superior Spiderman o los miembros de X-Force Bala de Cañon y Mancha Solar (personajes de los que Hickman se declara super fan) también tienen sus momentos en estas páginas. Sin embargo, en la relectura me ha pasado como con muchos de los comics de Hickman en Patrulla-X. Son comics que están bien y sirven para construir el marco narrativo de lo que va a serie su historia río, pero me dejan con una sensación de ser unos comics correctos sin más, desde luego no las mejores aventuras que se hubieran podido contar con estos personajes y en esas circunstancias.

En el tercer arco de la serie publicado en los números 7-9, dibujados por Dustin Weaver con color de Justin Ponsor, asistiremos a la llegada a laTierra de un Evento Blanco que marca la llegada de Starbrand al Universo Marvel, un nuevo personaje del Nuevo Universo que Hickman aprovecha e incorpora a su historia río. Nightmask nos explicará a lo largo de este arco que Starbrand es un sistema de defensa planetaria unipersonal creado por los Constructores. En este arco conoceremos las verdaderas intenciones de Ex Nihilo al lanzar sus Bombas evolutivas a la Tierra, y como al descubrir que el planeta está roto, Nightmask y Starbrand aceptarán ayudar para intentar arreglarlo. De momento, estos 9 números muestran que Hickman tiene muchas sorpresas en la recámara, pero que estamos ante una gran historia, no son realmente arcos sucesivos con aventuras autoconclusivas, al construirse todo a partir de lo visto hasta ese momento.

Si Adam Kubert es inferior a Jerome Opeña, Dustin Weaver queda realmente mal comparado con Kubert, lo cual muestra los problemas derivados de la periodicidad quincenal. Aunque Hickman y los editores de Marvel entiendo trabajaron con la suficiente antelación como para conseguir que al menos cada arco completo de historias lo dibujara un dibujante, la sensación mirando únicamente el apartado gráfico es que Los Vengadores no lucen todo lo bien que deberían en estas páginas, con un Weaver muy decepcionante en las expresiones faciales y en general en la narrativa de estos comics. Ser amigo de Hickman no debería permitirte dibujar un comic de Vengadores si no estás al nivel requerido.

A continuación tenemos cuatro números dibujados por Mike Deodato Jr con color de Frank Martin, publicados en los números 10 al 13. En lo positivo, Deodato mejora a un Dustin Weaver que no me gustó nada en el arco anterior, lo cual es sin duda una mejora importante. El número 10 es una aventura autoconclusiva en los que Los Vengadores irán a Canadá a ayudar al gobierno ante los efectos de la Origin Bomb que cayó en su territorio. El número 11 es otra aventura autoconclusiva en la que un grupo especialista de Vengadores viaja a Macao para intentar descubrir los planes de I.M.A. ante una inminente subasta de armas. El grupo formado por Capitana Marvel, Viuda Negra, Spider-Woman, Shang-Chi, Bala de Cañón y Mancha Solar, justificando de alguna manera que estos personajes hayan sido incluidos en la alineación de Vengadores.

Los números 12 y 13 es una aventura en dos partes con los Vengadores viajando a la Tierra Salvaje para proteger a los niños evolucionados nacidos a partir de la Origin Bomb de los experimentos del Alto Evolucionador. Este número servirá además para presentar la relación de amistad que Hickman ha planteado para Hyperion y Thor, seres inmortales super poderosos en un mundo de hormigas que tendrán más en común de lo que ambos pudieran imaginar, empezando por su ansia de proteger a los inocentes sea como sea.

Como en los arcos anteriores, este grupo de historias siguen estando correctas, pero aunque forman parte del world-building general me siguen dejando con la sensación que le faltan la fuerza que se le exige a cualquier grapa mensual que debe provocar que quieras comprar la colección el mes siguiente. De alguna manera manera entiendo que Marvel confiaba en que la promesa de la gran historia-río de Hickman nos mantuviera interesados a los lectores (lo hacía), y a la vez, a pesar de estar ante unos comics que NO son notables, al ser quincenales en seguida llegaba el siguiente número que nos daba una nueva dosis de aventuras y no dejaba al espectador con ganas de dejar de leer. Además, justo a continuación llegaría el evento Infinity que cambiaría el status-quo del Universo Marvel de esos años y nos subiría durante esos meses a lo más alto. Aunque de eso hablaré la semana que viene.

De alguna manera, dentro que como digo son comics correctos, la relectura me dejó la sensación que los editores de Marvel vivieron de rentas estos números, aprovechando el hype increíble que los primeros comics de Hickman y Opeña provocaron a todos los lectores y confiando en los momentazos que Infinity nos ofrecerían en apenas unos meses.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

NUEVOS VENGADORES 1-7 de Jonathan Hickman, Steve Epting y Mike Deodato (Enero – Junio 2013)

«Todo muere. Tú, yo. Todos en este planeta. Nuestro sol. Nuestra galaxia. Y, eventualmente, el universo mismo. Esto es simplemente cómo son las cosas. Es inevitable. Y lo acepto. » Mister Fantastic

Para evitar la colisión de nuestro universo con otro, los Illuminati, liderados por Pantera Negra, deben reunirse ¡AHORA! Es el equipo más poderoso y brillante del Universo Marvel -Pantera Negra, Iron Man, Doctor Extraño, Black Bolt, Mister Fantastic, Namor. y La Bestia- contra una legión infinita de realidades paralelas.

Curiosamente, tras leer el arranque de ambas series, Nuevos Vengadores ha resultado ser LA SERIE de esta etapa río de Hickman. Y eso aceptando que Hickman hace trampas, ya que realmente el comic debería haberse titulado «Illuminati» y no Nuevos Vengadores, al centrarse en el grupo creado por Brian Michael Bendis de grandes figuras del Universo Marvel como Iron Man, Mr. Fantástico, Doctor Extraño, Black Panther, Namor y Charles Xavier que decidieron unirse en secreto para combatir juntos las grandes amenazas a nivel planetario para el planeta Tierra, con independencia del grupo al que pertenecen cada uno por separado. Entiendo que el título es un elemento comercial inevitable, pero realmente sería lo único menos bueno que se me ocurren de este comic, al no representar lo que vamos a ver.

Hickman sustituye a Xavier (en ese momento muerto tras el final de Vengadores vs X-Men) por Bestia, y añade al Capitán América en el arranque. El comic se centra en la presentación de las Incursiones, un suceso en el que dos realidades del multiverso colisionan y ante ello sólo hay dos posibilidades: Que ambas realidades se destruyan o salvar tu realidad a costa de destruir la otra. Las incursiones y la figura de Black Swan, una visitante de otra realidad que llegó a la Tierra 616 con la primera incursión a la que tuvo que enfrentarse Black Panther en solitario, son los grandes protagonistas de este arranque. Conocer que el multiverso está implosionando y que al final todas las realidades van a morir es el centro de este comic, y genera unos interesantísimos debates morales entre los diferentes personajes, que encuentro que son de lo mejor que ha escrito Hickman hasta la fecha.

La traición que los Illuminati cometerán contra el Capitán América, que no quiere apoyar al grupo a destruir otras realidades, y sobre todo el enfrentamiento de Black Panther contra Namor (con guerra entre Wakanda contra Atlantis) serán los grandes elementos de la serie en relación con los personajes. Unos personajes que Hickman representa de forma super convincente y reconocible en estos números iniciales a los que no puedo ponerles ni un pero.

Otro elemento a destacar de estos primeros meses es la interconexión de Nuevos Vengadores con su serie hermana, mostrando lo bien pensado que lo tenía Hickman y sus planes a largo plazo. A pesar de ser historias que realmente van a su aire y pueden leerse independientemente, hay muchos detalles chulísimos cuando leías ambas series a la vez que enriquecían la experiencia lectora y que me alegra poder decir que he vuelto a disfrutar en esta relectura. Por ejemplo, al comienzo de Vengadores Steve Rogers tiene un sueño extraño en el que sólo recuerda a varios amigos mirándole. Esa escena cobra una nueva dimensión cuando en Nuevos Vengadores asistimos a la traición de sus amigos Illuminati. Y que hará estallar al grupo en Pecado Original, aunque sea adelantarme demasiado. Por poner otro ejemplo, en Nuevos Vengadores descubrimos que Tony Stark está construyendo una esfera de Dyson alrededor del Sol para conseguir más energía para poder combatir las inminentes amenazas. Y justo a la vez, veremos en Vengadores como la solución ante la falta de control de Starbrand de sus recién adquiridos poderes es trasladarle a esa misma esfera junto a Nightmask mientras aprende a utilizarlo.

Otro elemento que me flipa de estos primeros números de Nuevos Vengadores son las alucinantes portadas de Jock para los primeros 6 números, que mejoran y dejan en mal lugar al 99% de comics mainstream, de la época o actuales. Estas portadas me flipan, son mucho mucho mejores que las de su serie hermana, muchas de las cuales estuvieron dibujadas por Dustin Weaver.

Por cierto, frente al ritmo quincenal de publicación de Vengadores, Nuevos Vengadores se aprovechó de la salida mensual consiguiendo que Steve Epting pudiera dibujar los 6 primeros números de la serie correspondientes al primer arco, con tintas de Rick Magyar y color de Frank D´Armata. En número 7 está dibujado por un Mike Deodato Jr. que parecía el artista suplente «oficial» de la franquicia y se encargará de todo el arco siguiente con el tie-in con Infinity, lo cual no está tampoco nada mal. Pero estos seis números consecutivos de Epting me parecen una maravilla desde el punto de vista gráfico. Sin duda, tener a un artista com él en cualquier título es un seguro de vida.

En resumen, Nuevos Vengadores era la serie que prometía las emociones más fuertes de la etapa de Hickman, con un arranque super potente que me encantó.

PUNTUACIÓN: 9/10

La semana que viene continuo este repaso con la segunda parte centrada en el evento Infinity, que sirvió para cambiar el statu-quo de todo el universo Marvel, en algunos aspectos no se si para bien.

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Crítica de Lobezno 20 y 21 (Marvel Comics – Panini)

Este mes de agosto tenemos a Lobezno por partida doble, ya que Panini publica el especial X-Men Unlimited: Latitude de Jonathan Hickman y Declan Shalvey que fue publicado originalmente en la web Marvel Unlimited, y el primer número de la colección regular después de X Vidas / X Muertes de Lobezno con los habituales Benjamin Percy y Adam Kubert.

LOBEZNO 20 de Jonathan Hickman y Declan Shalvey

¡Lobezno salta al vacío! te presentamos un número muy especial, con los cuatro capítulos de la historia creada por Jonathan Hickman y Declan Shalvey para Marvel Infinity Comics y que ahora podrás atesorar para siempre. Logan se enfrenta al rescate de tres mutantes secuestrados por IMA y no se detendrá ante nada con tal de salvarlos.

Este número contiene el especial X-Men Unlimited: Latitude One-Shot USA.

Este especial Latitud es un experimento bastante interesante ya que nació como web comic y la idea era que Lobezno siempre caía para ayudar al lector a que hiciera scroll para hacer avanzar la acción en la viñeta. La parte de la historia de Jonathan Hickman en gran parte es darle la excusa de alguna manera para que Declan Shalvey se luzca con su dibujo para un especial en el que se encarga de todo, tinta y color.

Hickman plantea el comic para recordar por qué Lobezno es el mejor en lo que hace, y añade unas gotas de humor a costa de varios esbirros de IMA, algo que ya hemos visto en otras ocasiones y que en este comic ayuda a dar un tono más ligero a un comic que por otra parte no tiene más objetivo que el de entretener. Sobre esto de Lobezno, reconozco que no conecto nada con el Lobezno del siglo XXI que no es que sea inmortal, sino que lo han convertido en inmatable y casi indestructible, lo que resta toda sensación de peligro a su alrededor. Esto hace que cometa locuras absurdas como lanzarse de una nave espacial en órbita geoestacionaria con la Tierra hacia otra nave sin traje espacial ni siquiera oxígeno. Y está claro que los comics no son «realistas» y esto luce super cool en el comic, aparte que con las resurrecciones de Krakoa, ¿por qué no cometer una locura que se sabe que no va a tener repercusión? Pero dentro de la suspensión de credulidad, ver a este Lobezno no me provoca especial empatía.

Aparte de estas consideraciones, como digo este comic es una excusa para que Declan Shalvey nos haga alucinar con un dibujo de los que justifican la compra del comic sin tener en cuenta otras consideraciones. La verdad es que leí en su momento la primera parte de este especial en el Marvel Unlimited ya que estaba gratuita, y la versión online con la viñeta que se alargaba con el scroll de la pantalla quedaba muy chula, la verdad. Dicho esto, realmente era de alguna manera un gimmick para la versión online que en cuanto a narrativa no ha perdido casi nada en su traslación al papel. Bueno, si se pierde la sensación de altura y escala mientras Lobezno cae hacia la siguiente parte de su misión, pero todo lo demás, y sobre todo lo que Lobezno hace que al final es lo principal, está todo aquí.

Leyendo este especial, dentro de lo chulo que es el dibujo de Shalvey, entiendes que de alguna manera Marvel no acabe de tener claro cómo crear contenidos que se sientan pensados para ser vistos en tablets o móviles, y que a la vez sean relevantes dentro del universo Marvel en su conjunto. Más que nada porque al final este comic especial no deja de ser una aventura aislada de Lobezno. Por cierto, dada la marcha de Jonathan Hickman de la franquicia mutante, me queda la duda de si el final de este comic con su sorpresa final va a ser continuado en alguna parte, cosa que no tengo claro que haya pasado. Realmente sería muy raro que la franquicia mutante no se acordara de algo así, pero cosas más raras han pasado, así que no sería descartable tampoco.

Comparto las primeras páginas del comic:

PUNTUACIÓN: 7.5/10

LOBEZNO 21 de Benjamin Percy, Adam Kubert, Frank Martin y Lijjo Lima

¡El brutal regreso del mejor en lo que hace… con un inesperado compañero! Masacre era el rey de Staten Island. Ahora quiere convertirse en ciudadano honorífico de Krakoa. Lobezno sólo quiere que cierre la boca. Pero después de que Wade descubra un peligroso complot contra el paraíso mutante, Logan no tendrá más remedio que contar con su ayuda. 

Este número contiene Wolverine 20 USA.

La vuelta a la normalidad después de X vidas / X Muertes de Lobezno hay que reconocer que le sienta bien a Logan. Y más si se trae a Adam Kubert consigo. Kubert, con Frank Martin y Dijjo Lima en el color, me transmite que tenía ganas de volver a dibujar a Lobezno y plantea un despliegue artístico maravilloso, sobre todo con unas primeras páginas, que podéis ver a continuación, en las que juega con unas composiciones preciosistas, queriendo de alguna forma indicar que incluso si no te gusta la historia, debes comprar la grapa únicamente por el dibujo.

Leyendo el Spot On de Julián M. Clemente, parece que la Oficina X ha planteado este reinicio como una especia de buddy-movie juntando a dos opuestos como son Logan y Wade Wilson (Deadpool). Hacía tiempo que no leía / compraba nada del mercenario bocazas, por lo que tengo que reconocer que su humor y su ruptura de la cuarta pared me han hecho gracia. Creo que el choque de personalidades puede dar bastante juego en los próximos números, aunque el tiempo lo dirá. Lo que si debo indicar es que en el fondo, las locuras over-the-top es este Lobezno inmortal e indestructible no se diferencian demasiado con lo que esperamos ver en un comic de Deadpool, por lo que habrá que ver si el villano que se vislumbra en la última página es capaz de ofrecer una amenaza a la altura. Más que nada porque nada de lo que les tenga preparado va a afectar realmente a ambos personajes inmortales, lo que ya he comentado en varias ocasiones que es uno de los grandes problemas del actual mundo de Krakoa.

Benjamin Percy me ha demostrado que conoce a Logan y sabe escribirle de manera reconocible en este comic. Y por lo visto en esta grapa, parece que también ha sabido cogerle el tono justo a Deadpool, por lo que espero que sus aventuras tengan el tono adecuado para conseguir que el entretenimiento sea máximo. El problema quizá que tiene Percy es que no ha sabido cerrar todo lo bien que me hubiera gustado las historias que hemos tenido hasta ahora en Lobezno. Espero que no sea el caso a partir de ahora. En todo caso, como comic de aventuras ligeras, creo que este Lobezno de momento pasa el corte.

Comparto las primeras páginas del comic:

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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