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Reflexiones de Domingo 08/2026: Marvel Comics anuncia Midnight

¡Feliz Domingo! Marvel ha anunciado Midnight, su nuevo universo comiquero que buscará llenar el agujero que va a dejar en las cuentas de Marvel la finalización del segundo volumen del Universo Ultimate. Hoy quiero comentar mis impresiones sobre este anuncio y las primeras tres series anunciadas.

Pero antes, os invito a escuchar el último podcat en el que he participado.

LA TIERRA SALVAJE SE VA A UN MUNDO BAJO MUERTE

El evento de Marvel Comics Un mundo bajo Muerte no me gustó nada, como ya expresé en mi reseña del último número. Sin embargo, no pude negarme y acudí a la llamada de Eladio para grabar el último programa de La Tierra Salvaje. Junto a Matías y Lázaro desgranamos las cosas positivas de este evento pero también comentamos todas las cosas que no nos han funcionado de este comic de Ryan North, R.B. Silva y David Curiel. Son algo más de dos horas y cuarto de diversión comiquera que os invito que escuchéis.

MIDNIGHT, EL NUEVO UNIVERSO DE TERROR DE MARVEL COMICS

Marvel Comics presenta «Midnight», una nueva y audaz línea editorial a cargo de un elenco estelar de creadores, que arranca en agosto con «Midnight X-Men», de Jonathan Hickman y Matteo Della Fonte, seguida de «Midnight Fantastic Four», de Benjamin Percy y Kev Walker, y «Midnight Spider-Man», de Phillip Kennedy Johnson y Scie Tronc.

Los creadores modernos más emblemáticos de Marvel tienen vía libre para reimaginar a los héroes con giros impactantes y transformaciones escalofriantes en una narrativa sin límites que mantendrá a los lectores en vilo número tras número.

Los X-Men ya no luchan por la aceptación, sino que ansían sangre. Los Cuatro Fantásticos se adentran en lo desconocido no para salvar el mundo, sino para desatar el terror sobre él. Y Spider-Man descubre que de un gran poder… surge algo monstruoso.

MIDNIGHT X-MEN Jonathan Hickman, Matteo della Fonte. Agosto.

Las sombras de Nueva York están plagadas de vampiros y de los Empyres mutantes. La espada de Damocles pende sobre la paz entre estas dos especies y las facciones que las componen. Se avecina una guerra abierta y los que aún no se han transformado quedarán atrapados en el fuego cruzado.

MIDNIGHT FANTASTIC FOUR Benjamin Percy, Kev Walker. Septiembre.

Un científico obsesivo se adentra en los secretos del universo que quizá sería mejor que la humanidad no conociera, lo que provoca que él y otras tres personas sufran deformaciones extrañas y espantosas. ¿Qué horribles secretos se esconden en las nuevas dimensiones que han descubierto? ¿Podrá la humanidad sobrevivir a este descubrimiento?

MIDNIGHT SPIDER-MAN. Phillip Kennedy Johnson, Scie Tronc. Octubre.

La despiadada corporación Oscorp transforma al joven Peter Parker en un espantoso híbrido de araña en su búsqueda de la vida eterna. Cuando Oscorp comienza a utilizar los secretos revelados por su mutación para crear más híbridos entre humanos y animales, Peter acepta su nueva y grotesca forma para detenerlos.

«Desde el Nuevo Universo original hasta los dos Universos Ultimate, Marvel cuenta con una larga trayectoria en la creación e inspiración de mundos audaces, repletos de personajes inolvidables e ideas frescas que resultan novedosas y, al mismo tiempo, reconocibles», explicó el editor jefe C.B. Cebulski. «Con la nueva línea Midnight, hemos dado a algunos de nuestros creadores más destacados la oportunidad de adentrarse en los rincones más oscuros de su imaginación y dar vida a algunas de las versiones más espeluznantes y aterradoras del Universo Marvel que jamás hayáis visto».

Se revelarán más detalles en los próximos meses, pero hoy se desvela la portada principal de MIDNIGHT X-MEN n.º 1, obra de Dike Ruan. En consonancia con el aura misteriosa y siniestra de la línea, las portadas principales de los títulos de MIDNIGHT serán «Cloaked Covers», parcialmente ocultas, y la ilustración completa se revelará al pasar la página. A excepción de los números de debut, la ilustración completa permanecerá envuelta en sombras, revelándose solo a los lectores lo suficientemente atrevidos como para cogerlos de los expositores.

Esta es la información de la nota de prensa de Marvel Comics.

Mi impresión sobre este anuncio es principalmente de indiferencia.

La principal novedad del Ultimate Universe y del Universo Absolute de DC Comics respecto a los universos tradicionales es que en ambos casos estos mundos alternativos fueron creados por villanos, por lo que la balanza está inclinada a favor de los malos. Este desequilibrio permite contar más oscuras que a lo que nos tienen acostumbrados en Marvel y DC, con mayores apuestas del juego que nunca. Y la verdad es que en ambos casos, la jugada comercial les ha salido bien a las dos editoriales. Sobre todo para DC, pero también para Marvel.

La gran diferencia entre Marvel y DC es que Marvel planteó esta nueva versión del Universo Ultimate con fecha de caducidad y un final anunciado dos años y pico después de su estreno. El universo Absolute de DC también tiene un timeline claro por parte de Scott Snyder y el resto de creadores, pero su éxito arrollador ha provocado que su línea editorial siga creciendo sin un final a la vista. Final que, en caso de que llegue, tardará años en producirse.

En el momento de mayor desastre creativo de Marvel Comics en toda su historia, tiene mérito que hayan cerrado su línea de comics más exitosa cuando la historia lo demandaba. Hickman abandonó Krakoa a mitad, o le invitaron a irse, pero hay que alegrarse con que a priori haya podido contar todo lo que quería contar en su Ultimate Spider-Man. Pero la clave es que a Rey muerto, rey puesto. Tras la decepción de Imperial y el final de Ultimate Spider-Man, Marvel le ha pedido a Hickman que imagine un nuevo universo. Y Hickman plantea su historia en el lado del Universo Marvel que aún no había tocado. EL TERROR. Lo cierto, es que ver un mundo oscuro de vampiros y monstruos no es algo que me apetezca leer, la verdad. Entre otros motivos, porque hace nada que tuvimos Caza sangrienta.

Aparte que ya estoy escarmentado con los decepcionantes comics de Hickman, hay un elemento que ha resultado clave para que vaya a pasar de este nuevo universo. LA SENSACIÓN DE WHAT IF. Un mundo en el que los X-Men se convirtieron en vampiros de hecho fue una de las historias que se publicaron en esta cabecera clásica de Marvel. Y en una grapa ya contaban lo fundamental. He leído las sinopsis de las tres colecciones, y ninguna me ha llamado la atención. Este mundo de terror no es para mi. Por supuesto, plantear un universo alternativo permite a los tres escritores ser todo lo punki que quieran y matar a quienes les apetezca. Lo mismo que hizo Tom Taylor con los personajes de DC en DCSOS. El lector al que le gusten los golpes de efecto y las muertes truculentas va a disfrutar Midnight. Yo no soy ese tipo de lector.

Pero además siento que estamos ante una historia con fecha de caducidad. Si el universo Ultimate duró dos años y pico, esta historia de monstruos y vampiros me da la sensación que no se va a extender más allá de 12/15 entregas. Y es otro elemento que no invita a que empiece a leer. Porque en realidad, a mi lo que me ha interesado siempre son los universos principales de Marvel y DC, no los mundos alternativos. Y en el caso de Midnight, no compro.

Por cierto, hablando de comprar, me llama la atención el nuevo gimmick que se ha inventado Marvel para este universo: Las «Cloaked Covers». Portadas envueltas en bolsa de plástico para que no puedas ojear el interior en las que sólo se muestra una parte de la portada, dejando en misterio las apariciones especiales de cada número. Sólo quien compre este comic podrá descubrir lo que se oculta en el interior. Les deseo suerte con esta iniciativa, pero algo me dice que no van a provocar que oleadas de lectores se agolpen en las librerías para comprar estos comics. Por de pronto, conmigo que no cuenten.

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Crítica de Imperial 4 de Jonathan Hickman, Iban Coello y Federico Vicentini (Marvel Comics – Panini)

Termina Imperial, la miniserie de Jonathan Hickman con la que Marvel Comics intenta relanzar su franquicia galáctica. Un comic dibujado por Iban Coello y Federico Vicentini, con color de Federico Blee. Y se confirma la decepción.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

La conclusión del evento cósmico que ha revolucionado este escenario del Universo Marvel como no ocurría desde Aniquilación. Un final que es también un nuevo principio y que servirá de plataforma de lanzamiento para las nuevas cinco series que conformarán Imperial War

Ya tenemos el final de Imperial y de la revolución que Marvel buscaba para su franquicia galáctica. Y este final ha ido en la línea de los números anteriores, acabando como un comic super decepcionante. Y no ya decepcionante, sino absurdo. Que es lo peor que podría sucederle a un comic que aspira a entretener al lector. Imperial parece planteada para recuperar a los Inhumanos tras 5 o 6 años de destierro editorial. Pero la forma en que lo han hecho ha sido más bien ridícula, sobre todo pensando que les han dejado en una situación muy similar a la que estuvieron hace años, luchando por convertirse en los señores de los Kree. Para intentar hacer algo nuevo, Hickman les ha dejado de forma muy similar a como estaban.

Por otro lado, antes de esta miniserie existía un Consejo Galáctico. Las maquinaciones de los Inhumanos utilizaron al Gran Maestro de intermediario involuntario para iniciar la guerra civil usando a los Skrulls. Tras esta guerra, ahora hay una Unión de planetas, aunque sin los Shi´Ar ni los Skrulls, con Starlord a la cabeza. De nuevo, más allá del cambio en de liderazgo, el status-quo no es tan diferente como esta miniserie anunciaba. Partiendo que hay una Unión, algo que parecía que iba a ser lo primero con lo que iban a acabar.

Lo que no soporto de Jonathan Hickman es la falta de coherencia de sus historias y cómo retuerce a los personajes para convertirles en irreconocibles para ajustarlos a su narrativa. Esto ha vuelto a pasar, y me saca de mis casillas. Los Inhumanos, su rey Rayo Negro y Maximus, pero para el caso es lo mismo, han provocado una guerra civil asesinando a líderes de todas las razas y engañando a los Skrulls. Nova y Starlord lo descubren, se lo cuentan a Shuri, ¿y no pasa nada? Starlord dice que no dice nada porque eso afectaría a la recién creada unión, algo absurdo. No me lo creo. Starlord es un cabeza caliente que nunca aceptaría que el asesino de su padre saliera impune. Pero Jonathan Hickman manda, así que Marvel acepta cambiar al personaje para convertirle en un político que lidia con las complejidades de la geopolítica cósmica. Es lamentable. Y partimos de un pecado de base, que es que había que relanzar a los Inhumanos, la forma de hacerlo era secundaria.

Los inhumanos ya no son héroes, son una raza que hará lo que les interese en cada momento, aunque eso provoque una guerra sangrienta con miles o millones de muertos y que una raza que había aceptado la unión con otros pueblos, los skrulls, vuelva a su lado más violento y radical. Esto conecta con la maldita moda del entretenimiento mainstream que malinterpretó Juego de Tronos y que plantea que no existe el bien y el mal porque tonos nos movemos en tonos de grises. Digo malinterpretó porque la historia de George R.R. Martin obviamente funciona para Juego de Tronos, Igual que el tono de Joe Abercrombie es perfecto para sus novelas, pero eso no significa que todo el entretenimiento deba usar ese planteamiento. Sencillamente, esa no es la historia que yo quiero leer. Que se la quede quien la quiera. Aparte, este arco de los inhumanos resalta el lado identitario que está rompiendo las sociedades modernas, al indicar que lo que le viene bien a «su gente» es lo correcto, aunque rompa y destruya a los demás.

Otro elemento absurdo que no he entendido es es el de los wakandianos. Tras el combate Hickman le hace decir un discurso a Shuri en el que afirma que han intentado trabajar con la democracia pero que se ha demostrado que no funciona y que hace falta un liderazgo fuerte que pueda tomar las decisiones difíciles. Su hermano T´Challa, obviamente. Pero luego, en las últimas páginas, Shuri y T´Challa comentan que ¡Wakanda también forma parte de la Unión!! De nuevo, no he entendido a los wakandianos. Y me resulta ridícula la idea que el no denunciar a los Inhumanos es porque es interese. Porque incluso si los planes de T´Challa son de adueñarse de la galaxia y con esta guerra han quitado del tablero a los Shi´Ar y a los Skrulls, ahora tendrán que derrotar a los Inhumanos. Por no hablar de Starlord y del resto de razas galácticas. El lado identitario que tan poco me gusta que comentaba sobre los Inhumanos obviamente también es aplicable para T´Challa y su reino. Como digo, entiendo que lo importante para Marvel es como dejan el tablero al final y la forma de llegar hasta ese punto es secundaria, pero para mi la forma si es importante. Es clave.

Otro de los problemas del comic viene con el dibujo. Marvel ha decidido dividir el encargo entre Iban Coello y Federico Vicentini, todo ello con color de Federico Blee. Y tengo que decir que me ha gustado el trabajo de Coello, que plantea páginas super dinámicas con una narrativa perfecta. Sin embargo, Vicentini es todo lo contrario, no me ha gustado nada. En concreto, en el climax final del combate contra los skrulls, Vicentini plantea páginas que son melés con decenas de personajes en las que no se entiende lo que está pasando. Tener a decenas de skrulls iguales entre si, y de varios acusadores que también comparten aspecto y son indistinguibles, desde luego no ayuda. Pero su narrativa es terrible, aún estoy intentando descubrir lo que ha pasado. Dentro del desastre de estas páginas, creo que el color de Federico Blee tampoco ayuda, al plantear un color que lo difumina todo y ayuda a la confusión general.

Las páginas de Coello están chulas y se entiende perfectamente lo que sucede. Las páginas de Vicentini son un desastre. Y no es sólo en los combates, no hay más que ver cómo Coello plantea las páginas finales de los Inhumanos, que molan, con las de Vicentini con T´Challa y Shuri, donde no plantean esta conversación de forma interesante, usando sombras que impiden ver las caras de los personajes, y no funcionan en absoluto. Lo cierto es el desastre mayor es la historia de Hickman, pero tener un comic en el que sólo el 50% del dibujo funciona también es un problema.

Volviendo al principio, Imperial debería provocar un renovado interés por la franquicia galáctica de Marvel. Tras leer esta miniserie, no voy a comprar ninguna colección. No me interesa. Tengo cierta curiosidad con lo que Jed MacKay pueda hacer con Nova, pero no lo suficiente como para comprarlo. Sobre todo pensando en que están ambientadas en un mundo en el que Starlord está tan tranquilo dejando que los asesinos de su padre y de miles de personas, están libres y sin pagar por sus crímenes. Estos no son los comics Marvel con lo que yo crecí y no los quiero leer. Buena suerte en encontrar a su público objetivo. Lamentablemente, cada vez con más frecuencia me doy cuenta que los valores de Marvel no son los míos.

Comparto las primeras páginas del comic:

Marvel quería un cambio en la parte galáctica del Universo Marvel y ya lo tiene. Sin embargo, Jonathan Hickman ni siquiera sabe iniciar tramas que resulten llamativas o interesantes, resultando la enésima decepción.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

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Crítica de Imperial 3 de Jonathan Hickman, Iban Coello y Federico Vicentini (Marvel Comics – Panini)

Tercer número de Imperial, el comic de Jonathan Hickman, Iban Coello, Federico Vicentini y Federico Blee en el que se intenta insuflar nueva vida a la franquicia galáctica de Marvel. Un número en los que se ponen las cartas sobre la mesa y conoceremos a los dos villanos en la sombra que han conspirado para provocar la guerra.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Tercera parte del gran evento cósmico de Marvel. Mientras la guerra comienza a extenderse a lo largo del universo, descubrimos quién ha orquestado el gran juego de poder entre las casas y se presenta la última oportunidad para detener la contienda. ¿Serán los héroes capaces de hacerlo?

Si me habéis leído desde hace tiempo, creo que sabéis que no conecto con el estilo de escritura de Jonathan Hickman. Así que en realidad me doy cuenta que el problema es mío por comprar algo que hay muchas posibilidades que no me vaya a gustar. Pero al final siempre pesa más el deseo de saber cual va ser la siguiente «Next-Big-Thing» de Marvel, ya que en los últimos años han decidido que sea Hickman quien lance los nuevos conceptos que se quiere que sean importantes en los próximos meses y años.

Imperial es el intento de revitalizar la franquicia galáctica de Marvel, con una miniserie planteada para generar una guerra de todos contra todos que presente un tapiz interesante para nuevas historias que llamen la atención del lector. Este tercer número de miniserie me recuerda muchísimo a la para mi fallida miniserie Ultimate Invasion que presentó la nueva versión del Universo Ultimate. Y en concreto, este Imperial 3 es demasiado similar al Ultimate Invasion 3, el comic en el que Hickman planteó una grapa doble para mostrar a los villanos de ese universo hablando de principio a fin para explicar sus planes de dominación de este mundo. Todo un comic empleado en una conversación.

Imperial 3 desvela el misterio de los 2 jugadores que han conspirado en la sombra para provocar esta guerra civil. A poco que conozcas el universo Marvel, hay un ser cósmico que estaba cantado que sería uno de los dos jugadores. La sorpresa positiva del comic está en la identidad del segundo jugador, que significa el retorno de un grupo ausente del universo Marvel desde hace más de 5 años. Aunque Hickman cree, siempre lo ha creído, que ver a gente lista hablando de sus cosas va a resultar interesante para el lector, lo cierto es que no es así. Incluso con la sorpresa nada sorprendente que uno de los jugadores traiciona al otro justo cuando el otro quería traicionar al primero. La realidad es que el comic es un tostón, lo contrario a entretenido.

Hickman fracasa por su frialdad emocional y porque en realidad los personajes no pueden traernos más sin cuidado. El segundo villano que plantea la sorpresa del comic es un villano al que siempre he considerado super repelente, no me gusta nada. De hecho, diría que nunca fue la mente maestra que Hickman le hace ser en este comic. La idea de que planee conspiraciones con más de un año de antelación y lo organice todo para ganarle la mano a un ser cósmico que si es experto en esos menesteres, es uno de esos cambios de naturaleza tan habituales en los comics de Hickman. Cambios que alteran la esencia de los personajes para que el engranaje que plantea puede suceder. ¿Os suena esto de otros comics previos de Hickman?

Cada escritor escribe sus historia como quiere, con la estructura que mejor le convenga. Pero no aguanto que Hickman no plantee la grapa como unidad narrativa satisfactoria, pegándome una chapa expositiva acojonante en este número. Justo como ya hizo en Ultimate Invasion 3. De hecho, mi yo cínico me hace plantearme (de nuevo) que Hickman ni siquiera quiere contar una historia completa sino un prólogo de otra cosa mayor, y por eso sus últimas miniseries son apenas de 4 números. Porque el final es lo de menos, de hecho, posiblemente ni siquiera plantee uno. Y no es que el Hickman de «estructura sobre personajes» me sorprenda con nada que no supiera. Pero quizá si me sorprende que Marvel venda todo como un comic «inteligente» con nuevas ideas, mientras plantea que la guerra empieza gracias a que los skrulls se han infiltrado en todos los reinos y cometen actos de terrorismo. LOS SKRULLS. Super novedoso todo, qué os puedo decir que no sepáis.

Siguiendo con la comparación con Ultimate Invasion, al menos esa miniserie estuvo dibujada en su totalidad por Bryan Hitch, que hizo que el comic diera gusto verlo. Sin embargo, en estos dos años Marvel ha avanzado con su estrategia de desmerecer la importancia de sus artistas en sus comics. Los editores de Marvel creen que los dibujantes son secundarios e intercambiables, por eso no ven un problema en que esta miniserie esté dibujada por Iban Coello y Federico Vicentini, con el color de Federico Blee. Coello me gusta bastante, Vicentini menos. Y ambos se reparten los capítulos del comic. Pero al final la sensación es de un comic sin personalidad, más allá de la narrativa de estructura de Hickman. Y un comic sin personalidad gráfica es un comic sin alma. Otro elemento que no ayuda al disfrute del comic.

Fruto de la estrategia de Marvel de generar apenas un prólogo, me encuentro que Panini no va a publicar el mes que viene el final de esta miniserie de 4 números, sino un tomo en el que se recopilan los 5 one-shots Imperial War: Black Panther, Planet She-Hulk, Exiles, Nova Centurion e Imperial Guardians. Especiales planteados como prólogo de las series regulares o miniseries que surgirán a raíz de este evento. Y tras leer una miniserie super insatisfactoria que ni siquiera ha terminado, me doy cuenta de dos cosas:

– Imperial NO me deja con ganas de leer nada más.

– Incluso en el caso del comic que si me genera cierta curiosidad, la serie de Nova que guioniza Jed MacKay, NO voy a comprar ese comic a sabiendas que inmediatamente se cruzará con el resto de comics que no me interesan.

Si el objetivo de un comic es provocar en el lector las ganas de leer los siguientes, Hickman NO ha cumplido con su parte del trato. Compraré el último número de Imperial en Febrero y ya. Y creo que va siendo hora que me baje definitivamente del carro Hickman, por muy importante que diga Marvel que va a ser su siguiente concepto que busque revitalizar a un personaje o franquicia. En realidad, es que son comics que no son para mi. Llevo tantos años leyendo comics Marvel que se me hace difícil, casi doloroso dejar ir este universo. Pero tras darle incontables oportunidades para que me enganchen con lo que sea, me doy cuenta que igual ha llegado el momento de dejarlo descansar una temporada. Dejé de comprar DC y el mundo no se detuvo. Ahora años más tarde DC está mejor que nunca y parte de su atractivo reside en el tiempo transcurrido y las ganas de reencontrarme con muchos personajes. Probablemente esto mismo le sentaría bien a Marvel. Va a ser fácil ponerlo en marcha, simplemente esperar que las etapas de los comics que compro vayan acabando.

Comparto páginas del comic:

La capacidad de Hickman de no contar nada satisfactorio con una grapa de 40 páginas está alcanzando dimensiones épicas. Un grapa entera de Imperial para descubrir el plan del villano. Vaya tela.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

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Crítica de Imperial 2 de Jonathan Hickman, Iban Coello y Federico Vicentini (Marvel Comics – Panini)

Segundo número de Imperial, la miniserie de 4 números con la que Marvel Comics le ha dado las llaves de su franquicia galáctica a Jonathan Hickman para que la rehaga a su gusto. Un comic con dibujos de Iban Coello y Federico Vicentini.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Las consecuencias del misterioso asesinato de los gobernantes de los imperios galácticos encienden la llama de la guerra. Mientras el conflicto se intensifica, Nova y Starlord se apresuran a descubrir quién está detrás de cada uno de estos actos malvados: ¡un viaje que los lleva al Imperio Intergaláctico de Wakanda!

Imperial es un comic de 40 páginas con 32 páginas de historia, porque hace tiempo quedó claro que las 20 páginas de una grapa normal no le llegan a Jonathan Hickman para nada. Si recordáis mi reseña del primer número de esta miniserie, estaba bastante molesto con la forma en que Hickman se meaba en la continuidad de Marvel Comics, inventándose y cambiando sobre la marcha aquellas cosas que no le interesaban o que prefería que fueran diferentes a como eran en realidad. Así yo también creo una nueva franquicia comiquera.

Tengo que reconocer que este segundo número me ha gustado bastante más que el primero. Dentro que la trampa de la premisa y no puede desaparecer, empezando por la aparición imposible de Hulk, al menos este comic ha sido más directo y la premisa más sencilla. La guerra estalla contra Wakanda al creerles todos culpables de los asesinatos del número anterior. Lo lógico sería comunicar las pruebas contra ellos, pero para qué si mola más empezar una guerra abierta de todos contra ellos. La guerra se desarrolla en varios frentes, pero todo se mueve de forma clara y entendible, consiguiendo que el comic sea super dinámico. Y como Marvel convirtió hace años a los wakandeses en los putos amos, tienen listo el contrataque justo para derrotar a todos sus enemigos. O al menos, hasta que aparece el tercer jugador, el verdadero villano que ha querido que esta guerra empiece para llevar a cabo sus planes sin oposición.

Por un lado creo que el giro de este comic no puede ser más comiquero y más Marvel. Eso es un punto positivo. Aunque para lo listo que Marvel vende que es Hickman para justificar la importancia de sus comics, resulta muy ridículo que en un imperio galáctico poblado entre otros por multiformes no demasiado de fiar, empezando por los skrulls pero no sólo por ellos, las naves de los diferentes imperios no tengan detectores de ADN que eviten la infiltración de impostores, asesinos o traidores. Pero claro, entonces no hay comic. Como comic de aventuras ligero, esta segunda grapa me parece correcta, pero no creo que sea ninguna maravilla. Y desde luego, no creo que Hickman vaya a resolver nada más allá de presentar al villano en la sombra y plantear un status-quo más peligroso de lo habitual, aunque en realidad el universo Marvel siempre lo ha sido.

Teniendo en cuenta lo que pasa en esta grapa, me parece curioso la nula importancia del Emperador Hulkling y su marido en esta colección. Pensando que es el regente del Imperio Kree-Skrull en ejercicio. Viendo la portada del número 3 veo que por fin les veremos, pero me da que no cuadran con lo que Hickman ha planeado. Veremos si me equivoco. Lo que no es sorpresa es que en esta grapa no se haga ni mención a Hulka. De hecho, creo que no va a volver a aparecer en este comic, dado que ya se ha quedado varada en Sakaar, donde vivirá sus próximas aventuras intentando recrear la magia de Planet Hulk. Esto no se si es bueno o malo, pero es un ejemplo más del estilo de Hickman de «no cuento nada y lo dejo todo abierto porque ya verás que el próximo comic estará mejor que este».

En la parte gráfica, Iban Coello y Federico Vicentini se reparten el dibujo, todo ello coloreado por Federico Blee. Si no me equivoco, Coello se encarga de las partes de Nova, Starlord, los Hulks y los Black Panther, mientras que Vicentini dibuja la parte de los Shi´Ar. Y como en el primer número, tengo que decir que me gusta muchísimo más el dibujo de Coello, su narrativa es muchísimo más clara y legible que la de Vicentini. Me fastidia que Marvel nos siga castigando con esta política de dividir una grapa entre varios dibujantes. Porque hablamos de una serie de ¡4 números!! Con un poco de planificación no hubiera sido tan complicado que Coello dibujara toda la serie. Pero, claro, para eso hay que querer. Y Marvel no está por la labor. Porque como todo el mundo sabe, los dibujantes son secundarios e intercambiables. ¿Quién compra comics por los dibujos? Desde luego, los clientes de Marvel, no. Con todo, reconozco que Vicentini no es mal dibujante, aunque a mi me gusta menos, por lo que el dibujo no es un problema grande.

Imperial 2 es un comic de acción prácticamente en su totalidad, que se lee en un suspiro. Y cuyo cliffhanger te deja con ganas de saber cómo va a continuar Hickman la historia. Pero se me queda muy lejos de ser una colección para el recuerdo, más allá del hecho objetivo de ser la serie que lanzó una nueva continuidad en la parte espacial de Marvel.

Comparto las primeras páginas del comic:

Este segundo número de Imperial me ha gustado más de lo que esperaba. A ver qué tal estará el tercero, donde parece que se descubrirá la identidad de los conspiradores en la sombra que han orquestado todo.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Imperial 1 de Jonathan Hickman, Iban Coello y Federico Vicentini (Marvel Comics – Panini)

Marvel Comics paga a Jonathan Hickman no para escribir comics, que también, sino para plantear nuevos conceptos que puedan ser explotados por la editorial. Tras el relanzamiento del universo Ultimate, Hickman ha puesto su mirada en la parte galáctica del Universo Marvel en Imperial, la nueva miniseries estrenada este mes que cuenta con dibujo de Iban Coello y Federico Vicentini, con color de Federico Blee. Comparto mis impresiones del primer número.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

El comienzo del evento que cambiará la faz de la Marvel cósmica. Jonathan Hickman, Iban Coello y Federico Vicentini presentan una historia de intriga, misterios y guerra que tiene lugar al mismo tiempo que se configura un nuevo orden galáctico. Con la participación de Hulks, Panteras Negras, Novas, Guardianes y reyes y reinas cósmicos. ¡Una lectura imprescindible!

Antes de empezar a comentar mis impresiones de Imperial, me vais a permitir un pequeño desahogo. Aunque en realidad es algo que tiene que ver con la historia de Jonathan Hickman, así que tiene relevancia.

Llevo comprando dos años la etapa de El Increíble Hulk de Phillip Kennedy Johnson y Nic Klein. DOS AÑOS. Y en ella Hulk y Bruce Banner se encuentran más enfrentados que nunca mientras escapan de la Primogénita, un ser Primordial madre de todos los monstruos que busca a Hulk a toda costa. Hulk junto a su amiga Charlie viajan por las carreteras secundarias de los Estados Unidos mientras nos regalan historias impactantes repletas de body-horror.

En paralelo, en las páginas de Fénix vimos que las principales razas de la galaxia han formado una alianza galáctica. En una de las ideas más ridículas que he leído en 2025, Gladiator de los Shi´Ar llama a Perrikus y a Thanos para que les ayuden a destruir a Fénix, a pesar que estos seres son asesinos de masas galácticos. Por supuesto, Perrikus y Thanos se hacen con el control de la galaxia hasta que Fénix salva la situación chasqueando los dedos.

Recuerdo estas situaciones porque reconozco que me ha jodido bastante lo que plantea Hickman para esta miniserie, básicamente riéndose de la continuidad de Marvel Comics y desechándola para hacer lo que a él más le conviene. Sólo así se explica que un Hulk Worldbreaker viaje al espacio junto a Hulka y Amadeus Cho para el funeral de uno de los hijos de Hulk en Sakaar. ¿Cuándo sucede esto? Es físicamente imposible, a no ser que esta historia esté ambientada en una realidad alternativa, que esto pueda suceder al mismo tiempo que la etapa de Phillip Kennedy Johnson en Hulk. Una etapa que no es pequeña precisamente, es complicado ignorarla como si no importara. La forma en que Marvel Comics se ríe de su propia continuidad y de paso de los lectores a los que estas cosas nos importan me ha volado la cabeza. Me siento como si me hubieran dado un puñetazo en los morros, y no exagero. Si hubieran puesto un cartelito explicativo que en lo relativo a Hulk esta historia sucede entre la etapa de Donny Cates y la de PKJ, por ejemplo, igual no diría nada. Dentro que sería absurdo, porque Imperial sucede en el presente del Universo Marvel. No sólo eso, es lo más importante en lo referido a la franquicia galáctica de Marvel que va a marcar el futuro inmediato. De hecho, como diría que los editores deben darse cuenta que no tiene sentido, han optado por la solución del avestruz y han agachado la cabeza a ver si nadie se da cuenta. Es penoso.

Una vez me he tragado este sapo en las primeras páginas del comic, me he encontrado con una historia bastante previsible que reniega de la teórica inteligencia de Hickman a la hora de plantear tramas novedosas. Alguien planea dominar la galaxia o al menos empezar una guerra, y para ello ha empezado a matar monarcas y líderes galácticos mediante un veneno casi imposible de rastrear y curar. El hijo de Hulk, señor de Sakaar, o la hermana de Peter Quill (Starlord) están entre algunos de sus victimas. El comic plantea un engaño, al plantearse que el asesino podría ser wakandés, al llevar una armadura de Vibranium, lo que sitúa a la galaxia al borde de la guerra. Algo que sin duda beneficia a los verdaderos asesinos, que se mantienen conspirando en la sombra.

Los asesinatos parece que intentan evitar la creación del Consejo Galáctico. Lo malo es que como ya hemos visto en Fénix, este consejo ya existe. Whaaaat?!!! Rechazando la continuidad yo también se hacer comic diferentes. Lo dicho, me parece una estafa total. Este Hickman me parece el más vago en mucho tiempo. Incluso aunque los giros y las sorpresas espero que sean constantes en los 3 números restantes. No se lo que le pagan en Marvel, pero de momento este arranque ha sido decepcionante. Y peor, facilón.

El apartado gráfico tenemos a Iban Coello y Federico Vicentini, con color de Federico Blee. En positivo, Coello y Vicentini tienen estilos relativamente similares, lo que hace que el salto entre ellos no sea abrupto. Además, el hecho que este comic de 56 páginas esté dividido en 4 capítulos ayuda a que este salto no sea un problema. Dentro que la idea que Marvel no quiere que una miniserie de 4 números tenga continuidad gráfica y contrate a dos artistas me parece la misma estafa que llevan cometiendo desde hace años. La estafa de intentar vendernos que los dibujantes son secundarios e intercambiables. Porque para ellos lo son. Coello me gusta más que Vicentini, pero en realidad creo que ambos hacen un buen trabajo.

Panini acertó al vender esta grapa al precio promocional de 3.50 euros. En lugar de los 6.50 e que tendría que hacer costado. Esto fue una de las cosas que ayudó a que comprara este comienzo, al igual que la idea de estar ante una miniserie de apenas 4 números diseñada para plantear un nuevo statu-quo que luego será desarrollado por 4 miniseries en paralelo. Esto es básicamente lo mismo que hizo Hickman en el Universo Ultimate en la miniserie Ultimate Invasion, serie que no me convenció.

Y aunque acabamos de empezar, parece claro que una de las series va a ser para Hulka, atrapada en Sakaar como regente. Tras varias series que nunca llegaron a funcionar, resulta curioso que el futuro de Jennifer Walters pase por protagonizar su propio Planet SHE-Hulk. Junto a ella, Starlord y Nova son (van a ser) claves en este reinicio. Y no se si el reino de Wakanda tendrá su propia serie.

En todo caso, reconozco que hace tiempo que no conecto nada con los comics de Jonathan Hickman. Sobre todo, de los comics importantes que Marvel le encarga cada vez con más frecuencia. Aunque tampoco me funcionan los proyectos «secundarios» como Wolverine Revenge con Greg Capullo o Aliens vs Avengers con Esad Ribic. Así que no debería quejarme porque este comic no me ha funcionado. Dicho esto, si algo dominaba hasta ahora Hickman era la creación de conceptos muy potentes que te dejaban con ganas de más en sus primeros números. Aparte de la nula continuidad, que el concepto sea correcto sin más si me parece una sorpresa negativa. Eso si que no lo esperaba.

Comparto las primeras páginas de este comic:

Si no tenemos en cuenta la nula continuidad, Imperial es un correcto inicio a un nuevo statu-quo en la vertiente galáctica del Universo Marvel.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

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