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Crítica de Lioness temporada 3 (SkyShowtime)

La tercera temporada de Lioness puede ser la mejor serie de televisión de 2026. Taylor Sheridan es el puto amo del entretenimiento televisivo de calidad para un público adulto que busca temas complejos sin sermones ni panfletos.

PUNTUACIÓN: 9.5/10

Joe McNamara (Zoe Saldaña) es secuestrada brutalmente al comienzo de la temporada, lo que da inicio a una guerra de inteligencia de alto riesgo dirigida por Kaitlyn (Nicole Kidman) y Westfield (Michael Kelly) para rescatarla, mientras conoceremos los sucesos que llevaron al secuestro.

Taylor Sheridan (Carolina del Norte, 1970) es un cineasta, productor, guionista y actor estadounidense. Como actor, Sheridan trabajó en series como Hijos de la anarquía y Veronica Mars. Dio el salto a guionista con Sicario (2015), la brillante película de Denis Villeneuve por la que fue nominado al premio Writers Guild of America al mejor guion original. Con Hell or High water (David Mackenzie, 2016), fue nominado al Óscar al Mejor Guion Original. Su primera película como director y guionsta fue Wind River (2017), tras la que escribió la secuela de 2018 de Sicario: El día del soldado dirigida por Stefano Sollima. En 2021 estrenó su segunda película como director, Aquellos que desean mi muerte, protagonizada por Angelina Jolie.

En televisión, Sheridan ha construido un imperio en Paramount Network y lo ha hecho a partir de buenas historias que han ido creciendo paso a paso. Además de Yellowstone, serie de la que es co-creador junto a John Linson, productor, guionista y director de algunos episodios, ha creado sus precuelas 1883 (2021) y 1923 (2022), y es cocreador del thriller policíaco Mayor of Kingstown con Jeremy Renner, con quien coincidió en Wind River. También ha creado la serie policíaca Tulsa King, que co-escribe y dirige con Terence Winter y está protagonizada por Sylvester Stallone.

Taylor Sheridan está on-fire en SkyShowtime (Paramount+ en USA). Si alguien pensaba que se iba a tomar unas vacaciones tras el final de Yellowstone, no podía estar más equivocado. Landman con Billy Bob Thornton, The Madison con Michelle Pfeiffer y Kurt Russell, y Lioness muestran que aún Sheridan aún tiene cuerda para rato.

Taylor Sheridan escribe los ocho episodios de esta tercera temporada de Lioness. Michael Friedman ha dirigido 5 episodios, mientras que D.J. Caruso dirige dos y Robert McLachlan el restante. Frente a la premisa de la básica de mujeres soldado del ejército de los EE. UU. infiltrándose en misiones de alto riesgo, esta tercera temporada ha dado un vuelco total a la historia, siendo de largo la mejor hasta la fecha.

En el reparto tenemos a las habituales Zoe Saldaña en el papel de Joe McNamara, jefa del programa Lioness; Nicole Kidman como Kaitlyn Meade, supervisora de la CIA y jefa de Joe; Michael Kelly como Byron Westfield, subdirector de Operaciones de la CIA y jefe de Kaitlyn; y Morgan Freeman en el papel de Edwin Mullins, secretario de Estado de EE. UU.

Dave Annable interpreta a Neal McNamara, el marido de Joe. Los miembros del equipo son Laysla De Oliveira como Cruz Manuelos, Jill Wagner como Bobby, LaMonica Garrett como Tucker, James Jordan como Two Cups, Austin Hébert como Randy, Jonah Wharton como Tex, Genesis Rodríguez como la capitana Josephina Carrillo y Thad Luckinbill como Kyle McManus, oficial superior de la CIA y compañero de Joe.

Los nuevos personajes de esta tercera temporada son Elizaveta Neretin en el papel de Oleksandra Balakin, una agente ucraniana de la FISU y espía infiltrada en el SVR ruso, y Lev Gorn en el papel de Maxim Petrov, el embajador adjunto de Rusia en Estados Unidos

Taylor Sheridan es tan puto amo que en Lioness se guarda el papel de Cody Spears, un miembro de la Fuerza Delta del Ejército de los Estados Unidos que es aún más duro que todos los soldados del equipo Lioness. Y que les explica como funcionan las cosas en el frente de batalla del siglo XXI. Y Sheridan lo hace porque puede. Y queda mega guay. ¡Hell Yeah!!

La tercera temporada de Lioness me ha impresionado. Me gustaron mucho las dos anteriores, pero quizá el formato de infiltrar a una mujer soldado en un nuevo enemigo de los Estados Unidos podía ser repetitivo. Por suerte, Taylor Sheridan es un productor igual de bueno que en su faceta de escritor, y se dio cuenta de esto antes que nadie. Por eso esta tercera temporada es completamente diferente de las anteriores.

Sheridan cambia incluso la estructura de la serie, al lanzarnos el shock del secuestro de Joe nada más iniciarse la serie, para engancharnos completamente. A partir de ahí, la narración de divide en dos líneas temporales. Una en el pasado que muestran la última misión del equipo Lioness en Ucrania, en medio de la guerra contra Rusia, y todo lo que llevó hasta el secuestro de Joe. En paralelo, en el presente toda la maquinaria de los Estados Unidos se enfoca en encontrar a los secuestradores y salvar a Joe antes de que abandonen los Estados Unidos, momento en el Joe puede darse por muerta. Y encontrarla no va a ser fácil, porque hay una conspiración con varios frentes abiertos en los que no va a ser fácil saber en quien confiar. Porque incluso los agentes dobles pueden tener sus propias bazas que jugar.

Lo primero a destacar de Lioness es que es una serie que luce espectacular. No se lo que Paramount+ se ha gastado en esta serie, pero todas las escenas están planteadas como un blockbuster palomitero de primer nivel. El combate en Ucrania empleando drones y la infiltración del equipo de Joe para secuestrar a un militar ruso de alto rango me ha ofrecido momentos increíbles que creo que no había visto antes en una película o serie. Y mira que el género militar me gusta mucho. Además, no puede decirse que en esta temporada haya mucha acción. Pero los tiroteos que tenemos están rodados como Dios. Son escenas breves, secas y directas, en la que la tensión estalla en un segundo y el que dispara primero a menudo es el que sale con vida. Me encantan las coreografías locas y peliculeras tipo John Wick, pero esto es mucho mejor. Mucho, mucho mejor.

Igual que los tiroteos, los diálogos de Taylor Sheridan confirman por qué es el mejor guionista de la televisión a mucha diferencia de todos los demás. Diálogos directos, afilados, que no malgastan ni una palabra de más. Porque este mundo las acciones hablan más que las palabras. Y porque estos militares no se andan con tonterías. Incluso las escenas expositivas, a menudo informando a Morgan Freeman, son momentazos que me tenían pegado al televisor gracias al carisma de Freeman, Kidman, Kelly y Saldaña.

Una parte importante de la serie en la que la CIA y el ejército buscan operativos rusos infiltrados en los Estados Unidos, le sirve a Sheridan para hacer un certero comentario sobre el estado del país. Y como suele ser en él habitual, no deja títere con cabeza. Me encanta ver a los wokes indignados con Sheridan llamándole fascista (facha en España) porque muestra que las grandes potencias enemigas de los USA como Rusia o China lleva años invirtiendo en empresas, medios de comunicación y universidades para influir en la vida americana y crear un caldo de cultivo contra el gobierno y la sociedad americana, para debilitarla. Como si fuera algo que no se hubiera demostrado que ya ha pasado.

Para una parte de los Estados Unidos, el concepto del heroísmo está trasnochado. Por eso una parte de Hollywood no quiere hacer historias de héroes puros que luchan contra el mal simplemente porque es lo correcto. Lo que nos lleva a películas terribles que supuestamente deberían transmitir heroismo y que en realidad muestran a una villana con un traje de superhéroe con una S asesinar a sangre fría a un enemigo derrotado que no supone una amenaza y podría haber sido detenido y llevado a juicio. Me estoy desviando, pero digo esto porque otra parte de la sociedad SI cree en hacer lo correcto. Incluso en dar la vida por un ideal o para que sus hijos puedan seguir disfrutando del nivel de bienestar que disfrutan actualmente. Y que los enemigos de los USA quieren arrebatarles. La dureza que implica vivir según esos ideales para los soldados que lo llevan a cabo es mostrado de forma brillante por Taylor Sheridan. Claramente esta serie es para ese tipo de público.

La escena en que Joe detiene a un topo ruso que es un profesor de universidad pagado para difundir las ideas comunistas en una obra de arte. Porque Joe afirma lo que pensamos todos, que respetaría a ese traidor si hubiera donado toda su fortuna a la causa comunista, pero se dedica a convertir a jóvenes desde su púlpito con las ventajas de su vida de (casi) millonario a la que no piensa renunciar. Seguro que es algo que ha escocido a más de un actor, cantante o influencer de ideas de izquierda en los Estados Unidos. Por cosas como esta entiendo que Sheridan moleste tanto a algunos sectores «progresistas». Empezando porque no están acostumbrados que una serie o un autor no difunda la propaganda woke como se les exige. Algo que ha colonizado el 85-90% del entretenimiento actual. Que alguien como Sheridan sea tan rabiosamente independiente sin duda ofende a todos los del pensamiento único. Y hay un montón en Estados Unidos y también en España.

Pero Sheridan no está para darnos sermones, sino para mostrarnos un mundo peligroso en el que todos los países tienen sus intereses y harán lo que sea para conseguirlos. Incluso países que son teóricamente aliados de los americanos. De hecho, otro de los enormes aciertos de la serie es que mientras intentan liberar a Joe, en realidad no saben quien ordenó el secuestro. Lo que hace imposible que puedan detenerle. Ni ahora ni tampoco en el futuro si decide llevar las cosas un paso más allá. La complejidad de la conspiración hace que se hagan suposiciones que no tienen por qué ser correctas. Y gente inocente puede pagar el precio si están equivocados.

Por supuesto, la serie muestra los poderes casi absolutos que tienen las fuerzas del orden en virtud de las leyes que se crearon tras el 11 de Septiembre. Leyes que ningún presidente demócrata han derogado y que permiten la tortura y la detención indefinida sin cargos ni control judicial. En esta serie vemos acciones dirigidas a gente que la serie demuestra que es «mala». O como mínimo, traidores a sueldo de otros países enemigos de los EE. UU. Que para el caso es lo mismo. Sin embargo, no hay que ser muy lince para darte cuenta de lo terrorífico que puede ser este poder casi absoluto en manos de gente con agendas políticas e intereses económicos que defender. Ver la serie sirve no sólo para ver el alcance del poder del gobierno de los Estados Unidos y su complejo militar, sino cuestionarte la cantidad de abusos y situaciones injustas que pueden haber sucedido en los últimos años al amparo de estas leyes.

Y dentro de esa zona gris, me vuela la cabeza y me aterroriza que los «heroes» sean capaces de las mismas crueldades y torturas que los supuestos villanos. Joe es torturada por sus captores, pero no es muy diferente a lo que viven los prisioneros de Guantánamo. Que sean capaces de matar a gente inocente, incluso los que hasta hace 5 minutos eran aliados, muestra lo chungo que es este mundo y lo complicado que es todo. Por supuesto, los miembros de Lioness son los «buenos» de esta serie. Pero en realidad viendo lo que son capaces de hacer, no creo que sea un calificativo adecuado para ellos. Sheridan no está para colarnos planfletos, sino historias complejas como el mundo que vivimos. Protagoniza por personas con grandes zonas de gris.

La duración de 8 episodios me ha parecido perfecta, y la experiencia de ver semana a semana la serie una maravilla. Sheridan entiende como nadie el formato televisivo y consigue darnos en todos los episodios momentos dramáticos y giros que hacen avanzar la trama que hacen que el espectador siempre queramos más. Como formato televisivo que es, la tercera temporada de Lioness ha resultado un éxito monumental. Y como guinda, Sheridan desvela la identidad del villano en una última escena que conecta con temporadas anteriores y nos lleva de cabeza a una cuarta temporada que puede ser la bomba. Temporada que de momento no ha sido confirmada por Paramount+.

Aunque en realidad, lo cierto es que me da igual lo que Sheridan haga a continuación, lo veré seguro. Tras Lioness, llega el momento de ver The Madison, una historia completamente diferente, pero 100% Sheridan. Espero que Paramount+ no cometa una locura y renueve Lioness, aunque lo cierto es que hace unos meses salieron informaciones sobre la ruptura de relaciones del jefe de Paramount con Sheridan. Desde luego, ellos se lo pierden.

Comparto el trailer de esta tercera temporada de Lioness:

Lioness me ha impresionado. Ya sabía lo bueno que es Taylor Sheridan, pero es que esta serie está a otro nivel. Qué barbaridad.

PUNTUACIÓN: 9.5/10

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Crítica de Lioness temporada 2 (SkyShowtime)

El visionado de la segunda temporada de Lioness, la serie militar creada por Taylor Sheridan en SkyShowtime, me ha proporcionado una sorpresa muy positiva.

PUNTUACIÓN: 8/10

Un grupo de agentes secretos de la CIA compuesto en su mayoría por mujeres, hace todo lo necesario por mantener el mundo a salvo. Descubre la nueva serie de espionaje, solo en SkyShowtime.

La lucha de la CIA contra el terrorismo ahora se desarrolla en suelo estadounidense. Joe, Kaitlyn y Byron reclutan a una nueva agente para el equipo de Lioness, quien deberá infiltrarse en una organización que hasta entonces desconocían. Joe, sometida a una fuerte presión de todos los lados, deberá hacer frente a los profundos sacrificios personales que ha hecho como líder del programa Lioness.

Taylor Sheridan (Carolina del Norte, 1970) es un cineasta, productor, guionista y actor estadounidense. Como actor, Sheridan trabajó en series como Hijos de la anarquía y Veronica Mars. Dio el salto a guionista con Sicario (2015), la brillante película de Denis Villeneuve por la que fue nominado al premio Writers Guild of America al mejor guion original. Con Hell or High water (David Mackenzie, 2016), fue nominado al Óscar al Mejor Guion Original. Su primera película como director y guionsta fue Wind River (2017), tras la que escribió la secuela de 2018 de Sicario: El día del soldado dirigida por Stefano Sollima. En 2021 estrenó su segunda película como director, Aquellos que desean mi muerte, protagonizada por Angelina Jolie.

En televisión, Sheridan ha construido un imperio en Paramount Network y lo ha hecho a partir de buenas historias que han ido creciendo paso a paso. Además de Yellowstone, serie de la que es co-creador junto a John Linson, productor, guionista y director de algunos episodios, ha creado sus precuelas 1883 (2021) y 1923 (2022), y es cocreador del thriller policíaco Mayor of Kingstown con Jeremy Renner, con quien coincidió en Wind River. También ha creado la serie policíaca Tulsa King, que co-escribe y dirige con Terence Winter y está protagonizada por Sylvester Stallone.

Taylor Sheridan está on-fire en SkyShowtime (Paramount+ en USA). Si alguien pensaba que se iba a tomas unas vacaciones tras el final de Yellowstone, no podía estar más equivocado. Sheridan escribe los 8 episodios que forman parte de esta segunda temporada de Lioness, además de dirigir los dos primeros episodios. El resto han sido dirigidos por Michael Friedman (2 episodios) y Stephen Kay (4). Tras ver Lioness, me queda empezar a ver Landman, drama también creado por Sheridan ambientada en el mundo de los pozos petrolíferos de Texas y que está protagonizado por Billy Bob Thornton.

En este segunda temporada tenemos de vuelta a Zoe Saldaña como Joe, oficial de la CIA a cargo del programa Lioness sobre el terreno. Junto a ella tenemos a Laysla De Oliveira como Cruz Manuelos, una marine de reconocimiento novata en el programa Lioness en la primera temporada que ya es una agente veterana en esta segunda. Dave Annable como Neil, marido de Joe y cirujano oncológico pediátrico. Jill Wagner como Bobby, jefe de equipo del QRF del programa Lioness. Thad Luckinbill como Kyle, oficial de la CIA y colega de Joe. Hannah Love Lanier como Kate, la hija adolescente de Joe y Neil. Nicole Kidman como Kaitlyn Meade, funcionaria de alto rango de la CIA en el programa Lioness y jefa de Joe. Morgan Freeman como el Secretario de Estado de EE.UU. Edwin Mullins y Michael Kelly como Byron Westfield, subdirector de la CIA y supervisor de Kaitlyn. El nuevo personaje de esta temporada es la capitana Josephina Carrillo, interpretada por Génesis Rodríguez, una piloto de helicópteros Apache del ejército de los EE.UU. reclutada para el programa Lioness debido a su conexión familiar con el cártel mexicano que secuestró a una congresista estadounidense. Por cierto, otro detalle curioso es que al igual que en Yellowstone, Taylor Sheridan se ha guardado un papel para si mismo en la serie, el veterano miembro de los Delta Cody Spears, que trabajará con la CIA a lo largo de la temporada.

El concepto de Lioness era un grupo de la CIA que entrenaba a mujeres militares para que se infiltraran en lugares de gran peligro para conseguir información que permitiera el asesinato de los principales líderes del terrorismo internacional. En la primera temporada la novata Cruz se hizo amiga de la hija de un líder de un grupo terrorista árabe, consiguiendo eliminarle. Y tengo que reconocer que la premisa de «nueva agente infiltrada, ahora en un cártel de la droga de México» me parecía un poco más de lo mismo. Algo que no estaba mal pero en realidad no me parecía especialmente atractivo cuando se estrenó la serie. Esto es una sensación totalmente aleatoria y subjetiva, porque por ejemplo la segunda temporada de Reacher, pensando en series de acción, claramente fue «más de lo mismo», y no pudo dejarme más satisfecho. Por suerte, el principal acierto de esta temporada de Lioness es que Sheridan se sale de la tangente y la trama no tiene nada que ver con la premisa inicial de «agente femenina infiltrada». Y lo que tenemos es mucho más, mucho mejor.

En esta segunda temporada, tras secuestrar un cártel mexicano a una congresista americana, la CIA descubre que este grupo criminal tiene conexiones con el gobierno chino, que busca probar las defensas y aprovecharse de las debilidades a lo largo de la frontera. Ante esto, el plan es el mismo de siempre, captar a una militar con vínculos familiares con este cártel para que se infiltre y encuentre a su tío, con el objetivo de asesinarle. Lo que pasa es que el plan nunca llega a realizarse, al complicarse todo una barbaridad. Y me gusta la idea que los mejores planes en el papel se convierten en papel mojado cuando empieza la acción sobre el terreno.

Hablando de acción, hay un montón a lo largo de los 8 episodios de esta temporada. Una acción seca y directa que deja claro que las fuerzas especiales no disparan dos veces si con una bala pueden completar el trabajo. La acción está super bien rodada y es otro de los hechos destacables y diferenciales de Lioness. El primer ataque a la casa de la congresista, el rescate realizado por el grupo de Joe, o las misiones con el helicóptero Apache pilotado por la capitana Carrillo son momentos super potentes que sólo por ellos se justifica el visionado de la serie si eres fan de las historias de acción militar.

Lioness tiene un problema casi insalvable, y es que la protagonista Joe, interpretado por Zoe Saldaña, es una gilipollas que me cae mal. No es de ahora, ya en la primera temporada que cayó super mal y esa percepción no sólo no ha cambiado, sino que se ha confirmado. La forma en que coacciona a la capitana Josephina Carrillo para que renuncie a toda su vida en el ejército para trabajar con la CIA, lo quiera ella o no, es asquerosa. Y entiendo que en parte Joe es como el personaje del Coronel Nathan R. Jessep de Algunos hombres buenos, interpretado por Jack Nickolson, el militar que no teme ensuciarse las manos y hacer lo que haga falta para que los Estados Unidos puedan mantener su pureza. Pero Joe encarna todo lo malo de las agencias black-ops del gobierno americano que actúan sin control por todo el mundo haciendo lo que quieren porque están «protegiendo la seguridad nacional». Por ejemplo, viendo como tratan (torturan) al agente de la DEA que creen se ha vendido a los narcos para resultar que no es así.

De alguna manera veo que Sheridan ha planteado en Joe una inversión de los típicos papeles de militares duros interpretados por hombres en el entretenimiento. Siendo ella la que pone la seguridad de los Estados Unidos por encima de todo lo demás, mientras su marido se queda en casa lamentando que les deje solos y que pueda morir en cualquier momento. En negativo, la serie se alarga demasiado tiempo con este subargumento, de forma que prácticamente en todos los episodios tenemos que ver al menos una escena del marido de Joe, que no acaba de ir a ningún sitio. Aparte del problema que es ver la interpretación super over-the-top de Zoe Saldana, alternando fases de super dura motherfucker con momentos lamentables llorando por las esquinas pensando que está dejando sola a su familia. Aparte que el personaje de Joe me parece super chungo, lo cierto es que la interpretación super sentida / super exagerada de Saldana no ayuda a hacer este personaje más aceptable.

Hablando del resto del reparto, Morgan Freeman está super mayor, pero al mismo tiempo los dos monólogos que tiene son super potentes. Nicole Kidman como la jefa de Joe en la CIA tiene una cara imposible desde que se operó y se la estiró tanto que parece que no va a poder expresar una emoción. Pero lo cierto es que encaja con una alto cargo de la CIA que vendería a su madre si eso es lo que necesita para llevar a cabo una misión. Y me hace gracia lo que Michael Kelly, que lleva ¿10 años? repitiendo su papel de House of Cards que le lanzó a la fama, con la misma cara seria y sus tics afectados. Dicho esto, creo que Lioness tiene un reparto estupendo con un carisma bestial en el que todo el mundo cumple con nota con lo que Sheridan les pide.

Hablando de Sheridan, me gusta que en la conclusión de la temporada muestre que las cosas no pueden verse en términos de blanco y negro puros, dado que el mundo es complejo y toda acción provoca múltiples derivadas y ramificaciones. Aunque Sheridan plantea un gran climax de acción en Irán, lo más importante tiene lugar en México cuando la CIA llega a un acuerdo con los narcos para que se desvinculen de sus amigos chinos. Las consecuencias de ese pacto y el propio hecho de llegar a un acuerdo con un grupo criminal es tremendo.

Una de las cosas que más escuece en España sobre las series de Taylor Sheridan es su ideología, siendo catalogado por mucha gente en redes sociales como un «facha». Creo que debe molestar mucho que una persona esté teniendo tanto éxito entre el gran público contando buenas historias que refutan muchos aspectos de las modas de lo políticamente correcto, por ejemplo que no estar de acuerdo con algo que dice una persona NO ES UN DISCURSO DE ODIO. Al igual que el que haya una ideología que exige adhesión ciega sin que nadie pueda contraponer ninguna idea diferente, por miedo a ser tachado de «__ista», es lo contrario a democrático. Yellowstone, 1923, Tulsa King, Mayor of Kingstown o incluso esta Lioness pueden considerarse series «para hombres». Y no entiendo que esto puede verse como un problema cuando en el 99% del entretenimiento de Netflix o Disney+ claramente son contenidos de «progresismo activista» que quiere decirte como tienes que pensar, hablar y relacionarte. El mensaje de Taylor es mucho más sencillo y directo, y no busca cambiar el mundo, simplemente entretener con una buena historia. Desde luego, yo lo prefiero.

Junto a las claves narrativas, que me parecen super interesantes sin perjudicar el factor entretenimiento que debe tener cada episodio, me hace gracia que Sheridan haya creado para si unos personajes que son el ejemplo claro de ideal de poder. Si en Yellowstone su papel era un adiestrador de caballos super experto que seduce a todas las mujeres a su alrededor, en Lioness es un DELTA tirador super experto de gran veteranía que controla como nadie las misiones de combate. En todo caso, dado que esta es su serie, me parece bien que haga lo que quiera, mientras el estudio se lo permita.

Zoe Saldaña comentó recientemente que había firmado un contrato para tres temporadas de Lioness. No se qué audiencia ha tenido esta segunda temporada, pero si tengo claro que yo veré lo siguiente que realice Sheridan para SkyShowtime. Empezando por Landman, la segunda temporada de 1923 o esperemos que una tercera temporada de Lioness ya para el año que viene. Pensar que todos estas series vienen de la mente de Taylor Sheridan me parece una locura. Ahora mismo veo a Sheridan al nivel (cada uno en lo suyo) de lo que Brandon Sanderson significa para la narrativa fantástica. Y mientras siga ofreciendo este nivel en sus series, yo las veré encantado.

Comparto el trailer de esta temporada:

Me ha gustado mucho la capacidad de Taylor Sheridan de no ir a lo fácil y ofrecernos en la segunda temporada de Lioness una historia muy diferente a la de la primera temporada.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Special Ops: Lioness (SkyShowtime)

La nueva serie creada por Taylor Sheridan en SkyShowtime no es un western sino un thriller ambientado en el mundo de las operaciones especiales que luchan contra el terrorismo internacional. Hoy analizo Special Ops: Lioness.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

8 episodios. Está basada en un programa militar real de EE.UU. y relata la historia de Cruz Manuelos (Laysla De Oliveira), una joven marine que se incorpora al equipo Lioness Engagement con el objetivo de infiltrarse en una organización terrorista y desmantelarla.

Taylor Sheridan (Carolina del Norte, 1970) es un cineasta, productor, guionista y actor estadounidense. Como actor, Sheridan trabajó en series como Hijos de la anarquía y Veronica Mars. Dio el salto a guionista con Sicario (2015), la brillante película de Denis Villeneuve por la que fue nominado al premio Writers Guild of America al mejor guion original. Con Hell or High water (David Mackenzie, 2016), fue nominado al Óscar al Mejor Guion Original. Su primera película como director y guionsta fue Wind River (2017), tras la que escribió la secuela de 2018 de Sicario: El día del soldado dirigida por Stefano Sollima. En 2021 estrenó su segunda película como director, Aquellos que desean mi muerte, protagonizada por Angelina Jolie.

En televisión, Sheridan ha construido un imperio en Paramount Network y lo ha hecho a partir de buenas historias que han ido creciendo paso a paso. Además de Yellowstone, serie de la que es co-creador junto a John Linson, productor, guionista y director de algunos episodios, ha creado sus precuelas 1883 (2021) y 1923 (2022), y es cocreador del thriller policíaco Mayor of Kingstown con Jeremy Renner, con quien coincidió en Wind River. También ha creado la serie policíaca Tulsa King, que co-escribe y dirige con Terence Winter y está protagonizada por Sylvester Stallone. Special Ops: Lioness es su última serie.

Sheridan ha creado y producido Special Ops: Lioness, además de escribir los ocho episodios que forman esta temporada. Estos episodios han sido dirigidos por John Hillcoat (4 episodios), Anthony Byrne (2) y Paul Cameron (2). Con esta serie Sheridan se toma un respiro de los westerns modernos que está realizando con la saga de Yellowstone, planteando un thriller de naturaleza militar.

En el reparto tenemos a Zoe Saldaña como Joe, oficial de la CIA a cargo del programa Lioness sobre el terreno. Laysla De Oliveira como Cruz Manuelos, una marine de reconocimiento y novata en el programa Lioness. Dave Annable como Neil, marido de Joe y cirujano oncológico pediátrico. Jill Wagner como Bobby, jefe de equipo del QRF del programa Lioness. Thad Luckinbill como Kyle, oficial de la CIA y colega de Joe. Stephanie Nur como Aaliyah Amrohi, la hija de un presunto terrorista. Hannah Love Lanier como Kate, la hija adolescente de Joe y Neil. Nicole Kidman como Kaitlyn Meade, funcionaria de alto rango de la CIA en el programa Lioness y jefa de Joe. Morgan Freeman como el Secretario de Estado de EE.UU. Edwin Mullins y Michael Kelly como Byron Westfield, subdirector de la CIA y supervisor de Kaitlyn.

Special Ops: Lioness es una correcta serie de acción cuya premisa es ver a una joven agente de las fuerzas especiales hacerse amiga de una rica heredera saudí para poder llegar hasta su padre, un poderoso hombre de negocios que financia a grupos terroristas en todo el mundo, para eliminarle. La serie sigue a dos personajes femeninos: Laysla De Oliveira como Cruz, una joven sin futuro reclutada por los marines que tras sufrir un duro entrenamiento se verá trasladada a un mundo de lujo que la es totalmente ajena. Saber si va a poder mentir sin ser descubierta y como poco a poco se va a ir involucrando emocionalmente van a ser sus principales desafíos mientras esté de incógnito.

Además de Cruz, Zoe Saldaña es Joe, la oficial de la CIA a cargo del programa Lioness sobre el terreno que recluta a Cruz. Aunque estamos en una serie de acción, la historia de divide casi en dos al conocer los problemas de Joe para conciliar su vida militar con la familia, en especial con su hija adolescente Kate. Joe tiene el rango dramático perfecto para que este papel sea un caramelo que cualquier actriz querría, y Zoe Saldaña realmente está super bien. Aparte de Saldaña, verla compartir pantalla con Nicole Kidman es uno de los grandes lujos de la serie, que casi consigue por si solo que Lioness merezca la pena.

Siguiendo el patrón de la narrativa actual, el primer episodio es el más espectacular de la serie, al asistir a una misión del grupo Lioness antes de empezar su siguiente misión con la llegada de Cruz. Al estar hablando de misiones de fuerzas especiales, la acción y los tiroteos son secos y directos, como supongo serán en la vida real, cosa que yo agradezco tremendamente. Y en este episodio se marcan las reglas del juego, ya que incluso cumpliendo la misión la soldado encubierta es muy probable que no viva para contarlo.

Dentro del elemento de entretenimiento que tiene la serie, si tengo que comentar algo menos bueno diría que el propio Sheridan se dio cuenta en seguida que la historia del entrenamiento de Cruz y su posterior infiltración no aguantaba por ella misma la serie, de forma que añade los problemas de Joe en su vida familiar para añadir un dramatismo que la otra trama posiblemente no tenía. En este sentido, el drama que vive la hija de Joe casi parece la forma de Sheridan de mostrar en televisión un enorme «Fuck You!!» a la generación adolescente actual, que es todo caprichos y nunca tuvo que trabajar por nada, y por tanto le falta el carácter de la gente llana de Wyoming o donde sea.

Además, para evitar la falta de acción, algo que no puede ser en una serie de este tipo, los miembros del equipo Lioness se ven envueltos en otras misiones en paralelo que no aportan nada a la trama general más allá de eso, tener la excusa para que haya una escena de acción en el episodio. Y aunque el final conecta con la idea de acción seca y directa, este final resulta un tanto anticlimático, no estando al nivel de los primeros episodios.

Además, Sheridan muestra un intento de mostrar elementos interesantes de geopolítica con la explicación de las conexiones de las empresas petroleras en todo el mundo, que se unen al propio interés de los políticos de Washington para que no se altere el actual equilibrio, dado que sería malo para los negocios. Dentro de este contexto, Sheridan da los detalles clave, pero no evita que el conjunto quede un poco maniqueo. En todo caso, ver Special Ops: Lioness semana a semana me ha entretenido bastante, pero sin enamorarme, excepto el episodio piloto que si me pareció muy bueno.

Por cierto, otro elemento a destacar aparte del estupendo reparto es que la serie transmite la sensación de haber sido una producción en la que Sheridan ha contado con todos los recursos que necesitaba para contar la historia que él quería. Aparte de tener múltiples localizaciones, y unos vehículos y armamentos que lucen espectaculares en pantalla, la serie sabe ser espectacular cuando toca, y cuando tocar la fibra emocional.

Special Ops: Lioness es una buena historia, pero su final anticlimático aunque lógico no me ha dejado en lo más alto. Se nota que Sheridan sigue contando las historias que más interesantes le parecen a él. Pero en este casi diría que más allá de la idea de mostrar a mujeres participando en misiones de combate de las fuerzas especiales, la premisa no ha acabado de ser todo lo carismática e interesante que me hubiera gustado.

Comparto el trailer de esta serie:

Special Ops: Lioness estuvo bien, pero a la vez debería haberme gustado más. Sin encontrar nada especialmente malo, tampoco nada me ha parecido notable después del piloto. Pero sigo confiando en Sheridan para que me entretenga.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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