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Crítica de Aquellos que desean mi muerte, de Taylor Sheridan

Taylor Sheridan nos ofrece en Aquellos que desean mi muerte un modélico thriller directo y sin artificios, con un estupendo reparto encabezado por Angelina Jolie que luce a gran nivel.

PUNTUACIÓN: 7/10

Connor (Finn Little), un adolescente testigo de un asesinato, es perseguido por dos asesinos gemelos a través de las tierras salvajes de Montana. Aunque cuenta con Hannah (Angelina Jolie), una experta de la supervivencia para evitar que los secuaces le den caza, un incendio cercano pronto amenaza con acabar con la vida de todos los implicados. (FILMAFFINITY)

Taylor Sheridan se ha hecho un nombre dentro del género del thriller de acción, primero como guionista de las excelentes Sicario (Denis Villeneuve, 2015) y Hell or high water (David Mackenzie, 2016), por la que fue nominado a Mejor Guión en los Oscars de 2017.

Tras estos éxitos, avanzó un peldaño más en su carrera al dirigir la también excelente Wind river (2017), un duro thriller ambientado en una reserva india de Wyoming. Tras su guión de Sicario: El día del soldado (Stefano Sollima 2018), creó la serie de televisión Yellowstone protagonizada por Kevin Costner, que actualmente tiene pendiente de estreno su cuarta temporada y que tengo muchas ganas de ver, a ver su me pongo a ello en breve. En 2021 parece que se han solapado sus estrenos, porque hace apenas dos semanas del estreno en Prime Video de Sin remordimientos (Stefano Sollima), que se ha juntado con el estreno en cine de esta película.

Aquellos que desean mi muerte está basado en el libro del mismo título de escrito por Michael Koryta, escribiendo Koryta y Sheridan el guión junto a Charles Leavitt. La película cuenta con música Brian Tyler, fotografía de Ben Richardson y montaje de Chad Galster. Curiosamente, la película se ha estrenado en España con una semana de adelanto respecto a Estados Unidos.

La película cuenta con un estupendo reparto que cumple con nota con lo que Sheridan necesitaba de ellos. Angelina Jolie es el nombre mediático que ayuda a vender la película, e interpreta a Hannah Faber, una veterana bombera forestal traumatizada por un suceso de su pasado que ayudará a Connor Casserly (Finn Little) un niño que escapa de una pareja de asesinos (Aidan Gillen y Nicholas Hoult) que han asesinado a su padre Owen (Jake Weber). Connor intenta llegar a casa de su tío Ethan (Jon Bernthal), sheriff de Montana con su embarazadísima esposa, Allison (Medina Senghore). Las vidas de todos ellos sufrirán del frenesí asesino de esta pareja de criminales.

Aquellos que desean mi muerte entraría del primer al último fotograma en la definición de “thriller clásico” o “narrativa de la vieja escuela”. Tras un potentísimo arranque en el que conoceremos las dos líneas argumentales principales, la de Angelina Jolie por un lado y la de Aidan (Meñique de Juego de Tronos) Gillen y Nicholas (Mad Max: Fury Road) Hoult por otro, la película plantea una narración seca y directa que va al grano y no desperdicia ni un segundo de metraje en elementos superfluos. De hecho, no llegamos a conocer qué es el mcguffin que el padre de Connor conoce que provoca la persecución.

A modo de anécdota, me gustaría comentar que cuando me enteré que Taylor Sheridan tenía nueva película y se estrenaba en cine, tenía tan claro que la iba a ver que no me molesté en ver el trailer o leer siquiera la sinopsis. De esta forma, excepto por el detalle que Angelina era una bombero forestal, llegué completamente en blanco y con cero expectativas de lo que iba a ver. Y tengo que reconocer que la película me ha gustado, pero me ha faltado un climax más potente y satisfactorio que me dejara en lo más alto. Sin embargo, entiendo que no todas las películas tienen que ser obras maestras ni aspirar a ser “la mejor del año” para cumplir de sobra con el objetivo de entretenimiento y la del director de mostrarnos un thriller con toques de western ambientado en la naturaleza más salvaje y peligrosa.

Un elemento quiero destacar es el guión, que me parece modélico y cuenta de maravilla la historia sin necesidad de giros locos o golpes de efectos absurdos, algo a lo que el cine comercial actual nos tiene acostumbrado en los últimos años. La narración es austera y todo se desarrolla de forma lógica hasta el final. Y esto que parece una obviedad y lo mínimo exigible, ver una película con una historia lógica que sea contada de forma sólida y sin locuras, a veces es lo primero que se olvidan los grandes estudios en sus blockbusters, o si no, que se lo pregunten a Zack Snyder y su “Snyder-Cut”.

Rodar en espacios naturales dota a la película de un feeling de western que le va genial a esta historia de persecución, algo que conecta además con el gusto de Sheridan de historias de frontera alejados de las comodidades de las grandes ciudades. Unos espacios habitados con gente dura de fuertes valores que suelen ser los grandes olvidados de la sociedad de consumo actual. En este sentido, Aquellos que desean mi muerte significa un peldaño más en la que está siendo una sólida carrera artística por parte de Sheridan.

También me parece que el reparto está super bien escogido y saben transmitir todo su carisma en los momentos en que aparecen en pantalla. Empezando por la empatía que transmite Owen, el padre de Connor, estupendamente interpretado por Jake Weber, a quien aún recuerdo de El Amanecer de los muertos. También me gusta el niño Finn Little como Connor, transmite muy bien su dolor y las ganas de encontrar a alguien en quien confiar. Incluso a pesar de su frío papel, me gusta también la pereja de asesinos formada por Aidan Gillen y Nicholas Hoult, preocupados por la logística e inconvenientes del encargo recibido. Jon Bernthal tiene un papel pequeño pero lo hace genial como el Sheriff local, un tío duro que hará lo que sea por su familia.

Y luego está Angelina. Parto de la base que creo que lo hace genial y consigue que sintamos el drama por el que pasa su personaje. La parte “actoral” está super bien conseguida. Sin embargo, el pero de la película, puestos a buscarle uno a una película super correcta en todo, es que lo que le pasa a su personaje y al niño resulta muchísimo menos interesante que la otra parte con el arco de los asesinos buscando al niño y la gente con la que se van encontrando. En ese sentido, narrativamente hay un importante desequilibrio que quizá es lo que provocó que, habiéndome gustado todo y pensando que el climax es coherente con lo visto hasta ese momento, no haya conseguido que conectara emocionalmente como me hubiera gustado.

Como digo, es por ponerle un pero, ya que en general Aquellos que desean mi muerte me ha gustado y confirma que volveré a ver la próxima película de Taylor Sheridan sin necesidad de saber cual es su trama o qué actores la protagonizan.

Comparto el trailer de la película:

Aquellos que desean mi muerte es un thriller de la vieja escuela que no busca cambiarte la vida, pero si ofrecerte un más que acertado entretenimiento.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Sin remordimientos, de Stefano Sollima (Prime Video)

Prime Video se ha puesto las pilas en su intento de disputar a Netflix el primer puesto como proveedor de entretenimiento televisivo familiar. El pasado fin de semana disfrutamos del final de la estupenda Invencible y también se estrenó Sin remordimientos, película de acción basada en la novela de Tom Clancy que ha sido dirigida por Stefano Sollima y con un Michael B. Jordan confirmando que nació para protagonizar películas de acción.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

John Clark, un ex marine de los Navy Seal reconvertido en agente encubierto operativo de la CIA, busca vengar la muerte de su mujer, destapando de manera involuntaria un complot de inimaginable alcance… Basado en el libro de Tom Clancy ambientado en el universo de Jack Ryan. (FILMAFFINITY)

Reconozco que no había leído la novela de Tom Clancy de 1993 en que se basa la película, pero Clancy siempre ha sido un seguro de vida en lo referido a las historias de espionaje y de acción militar. Esta película llevaba años intentando despegar sin éxito, hasta que Paramount consiguió levantar el proyecto al contar con Michael B. Jordan (Creed, Black Panther) como protagonista, y contratar al director italiano especializado en cine de accion Stefano Sollima (Sicario: El día del soldado). Taylor Sheridan (Wind river, Sicario) fue contratado para reescribir el guión de los años 90 para darle un toque más actual. Junto a él, Will Staples, que escribió el guión del video juego Call of Duty: Modern Warfare 3, aparece acreditado en el guión.

La película ha contado con fotografía de Philippe Rousselot, montaje de Matthew Newman y música de Jónsi. Inicialmente Paramount tenia intención de estrenar Sin remordimientos en cines, pero el COVID obligó a retrasar su estreno, y finalmente Prime adquirió los derechos de distribución a nivel mundial, lo que ha permitido su estreno el pasado 30 de abril. Los planes iniciales eran que Jordan protagonizara esta película y su secuela Rainbow Six, aunque habrá que esperar a ver la acogida de esta película para saber si dicha película acabará convirtiéndose en realidad.

Michael B. Jordan es el gran protagonista de la película, interpretando a John Kelly, un SEAL super hábil que empezará una misión de venganza. La película cuenta con unos buenos secundarios entre los que encontramos a Jamie Bell como el agente de la CIA Robert Ritter, Guy Pierce como el Secretario de Defensa Thomas Clay, y Jodie Turner-Smith como la teniente comandante Karen Greer, superior de Kelly y que resulta ser la hija de James Greer (Wendel Pierce), el compañero de Jack Ryan en la serie de televisión que Prime también estrenó hace algún tiempo. Esto podría indicar que en algún momento del futuro podría ser posible que tuviéramos una reunión de estos personajes creados por Tom Clancy.

Me gusta el cine de acción y de operaciones especiales, no tengo ningún problema en reconocerlo. Tampoco soy de los que odian las “americanadas” o las películas que se muestran claramente pro-ejército y más concretamente, pro-soldados que cumplen sus órdenes y que están vendidos por los políticos y los burócratas. Quizá es por esto que Sin remordimientos me ha parecido cojonuda. Dentro de que es lo que es, claro. Una película de acción militar enérgica, seca y directa que muestra misiones de combate realistas. En eso, se nota que Sin remordimientos sabe qué tipo de cine quiere ser y no se avergüenza de ello, por lo que el disfrute es total.

Dicho esto, hay que admitir que la historia es básica a más no poder y cumple con todos los clichés del cine de venganza e intriga militar internacional. Y que el giro se ve venir desde el minuto cero y además no puede ser de otra forma. En este sentido, me ha sorprendido que Taylor Sheridan haya firmado este guión, aunque también es posible que lo que en 1993 cuando Clancy lo escribió fuera super novedoso y ahora algunos elementos en la historia los hayamos tenido hasta en la sopa en un montón de películas y series de televisión en estos últimos 20 años.

Reconociendo lo básico de la historia, creo que el carisma de Michael B. Jordan es lo que consigue que esta película sobresalga y no fuera carne de “directo a video”. Además de ser el mejor en su trabajo, Jordan transmite el dolor ante la muerte de su familia que resulta super real y consiguió llegarme. Y cuando se pone a dar cera, demuestra por qué es uno de los soldados más capaces de su unidad, que son lo mejor de lo mejor. Y aunque en cuanto a historia, el guión de Sheridan como comento es básico, sí quiero destacar que consigue que a pesar de sus diálogos cortos y directos, reducidos a la mínima expresión, consigamos empatizar con todos los personajes.

También me gusta la seca y directa dirección de Sollima, que como los mejores soldados que no desperdician dos golpes si con el primero pueden derribar a su enemigo. Sin remordimientos no muestra un plano de más ni se recrea en las escenas de acción huyendo de los momentos videocliperos a lo Michael Bay o Zack Snyder. Y en esto caso, estas historias me funcionan de maravilla porque casi consigue poner al espectador en medio de la acción.

No quiero alargarme mucho más. La película me ha gustado aunque obviamente no me va a cambiar la vida. Y por eso, me sorprende la cantidad de críticas negativas que está teniendo, como fan del cine de acción no lo entiendo. O si, quizá a mucha crítica “seria” que no le gusta el género para empezar se le notan demasiado sus prejuicios. O quizá su inequívoco posicionamiento pro-soldados, que entiendo tampoco está de moda en el mundo activista cool actual.

Que no os engañen. Si os gusta el cine de acción y bélico, dadle una oportunidad a esta película, el entretenimiento está más que asegurado.

Comparto el trailer de la película:

Sin remordimientos ofrece un más que buen entretenimiento para los fans del cine de acción y bélico. A veces, no hace falta nada más.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Sicario: El día del Soldado, de Stefano Sollima

Sicario de Denis Villeneuve fue una de las mejores películas de 2015. Tenía por tanto muchas ganas de ver la continuación, Sicario: El día del Soldado, dirigida por Stefano Sollima a partir de un guión de Taylor Sheridan, y me alegra poder decir que es un peliculón que me ha flipado.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

La guerra contra los cárteles de la droga se ha intensificado en la frontera entre EE.UU. y México a medida que han comenzado a traficar con terroristas. Para hacer frente a esta guerra, el agente federal Matt Graver (Josh Brolin) vuelve a hacer equipo con el volátil Alejandro Gillick (Benicio del Toro).

Stefano Sollima es un director italiano conocido principalmente por la serie de televisión Gomorra, basada en la novela de Roberto Saviano sobre la Camorra, y la película Suburra (2015), también de temática criminal. Aunque desconocido para mi, creo que era una buena opción para sustituir el increíble Denis Villeneuve. 

Sicario: El día del Soldado está escrita por Taylor Sheridan, autor del guión de la primera película, que consigue ofrecer un guión sólido, duro y sin misericordia. Sheridan (Hell or High Water, Wind River) es un maestro es construir historias de frontera que tienen un interesante subtexto que igual no es del agrado de todo el mundo, y que me perece mucho más potente incluso que el de la primera película.

Sicario estaba narrada a través de los ojos de Emily Blunt, una más que capaz agente del FBI que sin embargo estaba sobrepasada por el brutal conflicto contra el cartel. El mensaje de esta película era que sólo se puede combatir al fuego con fuego, y que las leyes que construyen una democracia son un impedimento para derrotar al cartel. Un mensaje un tanto peligroso, debo decir.

Para esta segunda parte, Sheridan nos muestra quienes son las principales víctimas de esta guerra: los niños. Aunque la película triunfa gracias al carisma de Josh Brolin y Benicio del Toro, omnipresentes en pantalla, también veremos dos caras de este conflicto, el de Isabel Reyes (Isabela Moner), hija de un narco que será secuestrada, y Elijah Rodriguez (Elijah Rodriguez), un joven americano que vive en Texas y que se verá atraído al cártel para salir de la pobreza. Hay una tercera niña que me heló la sangre que sale brevemente al comienzo de la película, una víctima de la guerra abierta en la frontera. Esta es la principal y más importante novedad de esta película respecto al original, que nos muestra las consecuencias de la violencia sin necesidad de darnos discursos políticos sensibleros.

En la primera Sicario, disfrutamos también con la fotografía del maestro Robert Deakins. Era imposible que Sicario 2 pudiera igualar al tándem Villeneuve+Deakins, pero me alegra decir que la fotografía de Dariusz Wolski y la dirección de Sollima se quedan muy cerca.

Destacar además que la película está dedicada a la memoria de Jóhann Jóhannsson, autor de la música de la primera película. Para esta Sicario 2, Hildur Guðnadóttir utiliza el impactante tema principal, y consigue mantenernos en tensión toda la película.

Entrando en materia, Sicario: El día del Soldado es un peliculón. Los protagonistas Brolin y Del Toro sin duda no son buenas personas, pero hacen lo que hay que hacer según sus creencias. Brolin es un agente de la CIA que no duda en hacer lo que sea para conseguir sus objetivos. Y vimos a Del Toro matar a niños en la película anterior, así que no son héroes, ni quieren serlo. Pero el que se encuentren en esa zona gris del que no duda en ensuciarse las manos me parece super interesante. El carisma de ambos actores es brutal, y aunque diría que Del Toro sigue un peldaño por encima, se agradece que Brolin tenga un mayor protagonismo en esta segunda parte respecto a la anterior, que estaba construida a partir del personaje de Emily Blunt.

Además, el guión de Sheridan cuenta un montón de cosas sobre la actual situación en la frontera sin tener que dar un mitin político, como quien es el que más se beneficia del cierre de la frontera y cómo interesa antes una guerra entre bandas, aún sabiendo que provocará muertes inocentes, que descabezar a los carteles.

Pero lo mejor del guión que consigue que nunca sepas qué va a pasar a continuación. Todo es inesperado e impactante, y consigue que estés en tensión durante todo el visionado, viendo situaciones lógicas que sin embargo consiguen no ser evidentes.

Stefano Sollima me ha sorprendido muchísimo como director. Las escenas de acción están ejecutadas con precisión quirúrgica, y están rodadas de forma que se amplifica el impacto en el espectador. En el actual cine comercial, hay una tendencia a la “coreografía” en las escenas de acción, que sirva para potenciar el entretenimiento. NO hay nada de esto en Sicario. La acción es seca, dura, brutal y termina en un segundo, igual que en la vida real. Además, el utilizar los ojos de la niña Isabel Reyes, hace que nos sintamos en todo momento en medio de la acción.  La película tiene un excelente ritmo que no da un respiro, y no sabría decantarme por una escena concreta, porque el conjunto es excelente. Todo el arranque es brutal, igual que el secuestro, la emboscada en la carretera, el ataque de los helicópteros… ¡Buff!!

Si tuviera que ponerle un pero a la película, sería quizá un final un poco anticlimático, ya que estás esperando un enfrentamiento que al final no llega a producirse. Pero una vez reposada la película, diría que este final es aún mejor por el elemento realista que transmite. En el cine esperas un gran final en el que el malo pierda y todo vaya a ir bien a partir de ese momento. En la vida real lo importante es poder vivir un día más. No existen las soluciones fáciles y los niños quedan traumatizados para toda su vida. En este aspecto, este final aún con su sensación episódica me parece más honesto que el de la clásica película de Hollywood. Algo que diría que es precisamente la intención de la película.
Comparto el trailer de la película:
Sicario: El día del soldado es una excelente película de acción que trata temas adultos de manera perfecta, y que creo que va a estar dentro de mi Top-5 del año. Si te gusta el cine inteligente con resonancias al mundo real en que vivimos, no debes perderte esta película.
PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

 

Reseñas Express: Los archivos del Pentágono, Tres anuncios en las afueras y Wind River

Durante los meses de enero y febrero los cines están copados con los estrenos de calidad que aspiran a ganar los Oscars el próximo 4 de marzo. Esta acumulación de estrenos me obligan a comentar las siguientes películas en formato reducido.

 

Los archivos del Pentágono de Steven Spielberg

¿De qué va? En junio de 1971, los principales periódicos de EE.UU., entre los que se encontraban The New York Times y The Washington Post, tomaron una valiente posición en favor de la libertad de expresión, informando sobre los documentos del Pentágono y el encubrimiento masivo de secretos por parte del gobierno, que había durado cuatro décadas y cuatro presidencias estadounidenses. En ese momento, Katherine Graham (Meryl Streep), primera mujer editora del Post, y el director Ben Bradlee (Tom Hanks) intentaba relanzar un periódico en decadencia. Juntos decidieron tomar la audaz decisión de apoyar al The New York Times y luchar contra el intento de la Administración Nixon de restringir la primera enmienda… Historia basada en los documentos del Post que recogían información clasificada sobre la Guerra de Vietnam. Su publicación generó un enorme debate sobre la libertad de expresión y acabó en una dura batalla legal ante el Tribunal Supremo.

Opinión: Steven Spielberg, Meryl Streep y Tom Hanks juntos para contar una historia real que celebra la importancia de la libertad de prensa. ¿Puede haber algo más clásico? La película diría que ofrece justo lo que promete. En mi caso, he disfrutado la película de principio a fin, pero puedo entender a la gente que dice que en la primera hora no pasa nada y que no hay giro, sino que al final todo sucede como estaba previsto.

En mi caso, este película vuelve a mostrarnos lo buen narrador que es Spielberg. Me maravilló la forma en que consigue crear momentos de gran tensión mientras cuenta unos hechos cuyo final es público y notorio: El Washington Post SI publicó los papeles, y finalmente el Tribunal Supremo les dio la razón. Sin embargo, la película nos mete en el meollo de las conversaciones y las presiones a las que estuvo sometida Katherine Graham (Meryl Streep) para que su periódico no publicara los papeles, ante la posibilidad de que el periódico tuviera que cerrar e incluso ante la posibilidad de terminar en prisión por desacato. La excelente música de John Williams y la fotografía de Janusz Kamiński son otros elementos destacados a la hora de crear ese feeling de película clásica y atemporal que sirve además casi de preludio a “Todos los hombres del Presidente” y el caso Watergate.

La clave de la película es que no estamos ante una historia sobre Vietnam ni sobre la investigación periodística, sino de la decisión que tuvo que tomar una mujer a la que la sociedad de la época ninguneaba. Meryl Streep hace una excelente interpretación de una persona real que vivió esta situación, pero también como arquetipo de la lucha de la mujer para alzarse frente a la discriminación, y una sociedad que repetía que las mujeres no valían más que para criar a los hijos, hasta el punto que las mujeres llegaban a creerlo como si fuera la realidad.

Junto a ella también destaca un enorme Tom Hanks como Ben Bradlee, el Director del Wahington Post que movió cielo y tierra para publicar la noticia y que creía en el papel de los medios de comunicación como controladores del gobierno federal. Hanks es también un faro que ilumina cada escena, y su personaje tiene una correcta evolución en su relación con Katherine, pasando de aguantarla educadamente pensado que nadie le va a decir lo que tiene que hacer, y menos una mujer, a entender las presiones que tuvo que soportar y cómo ella amaba el periódico incluso más que él. Además, destacaría que todo el reparto está muy correcto ayudan a meternos en el feeling de los años setenta.

Otra cosa que me llamó mucho fue la forma como la película nos muestra cómo se realizaban y se imprimían los periódicos de la época, y cómo hay un montón de profesiones que han debido quedar en desuso con el paso de los años y la difusión de los ordenadores y los medios online.

Y por último, aunque la película me gustó mucho, también me ha provocado una reflexión no sólo sobre la situación actual de los medios de comunicación “serios” en medio de esta época de la post-verdad capitaneada por Trump, sino sobre la elección de esta historia situada en una época caracterizada por la lucha por los derechos sociales. Digo esto porque es muy fácil hablar de Nixon como el diablo (literalmente), pero la realidad es que hemos visto hechos y actitudes muy parecidas en Bush, e incluso otros presidentes como Clinton u Obama han mantenido estas mismas políticas que atacan derechos fundamentales y que acusan de “traidores” a personas anónimas que lo arriesgan todo con tal de sacar a la luz los excesos del gobierno con la excusa de la seguridad nacional.

PUNTUACIÓN: 7.5/10 

 

Tres anuncios a las afueras, de Martin McDonagh

¿De qué va? Mildred Hayes (Frances McDormand), una mujer de 50 años cuya hija ha sido asesinada, decide iniciar por su cuenta una guerra contra la policía de su pueblo al considerar que no hacen lo suficiente para resolver el caso y hacer justicia.

Opinión: Tres anuncios ha sido una decepción, y no puedo creer que para tanta gente esta película pueda ser la mejor del año. Hay que reconocer que el trío protagonista está espectacular, en especial una Frances McDormand que sin duda merece el Oscar. A ella se le unen Woody Harrelson y Sam Rockwell, ambos nominados al Oscar como Mejor Actor Secundario, aunque en mi opinión Rockwell destaca frente a un Harrelson correcto.

El problema no son las interpretaciones, es lo que el guión de Martin McDonagh les obliga a hacer. Un guión que intenta combinar el profundo drama de Mildred ante la muerte de su hija, con unos momentos de humor negro que no funcionan en ningún momento y que rompen el ritmo de cada escena. Pero es que además, hay un giro sorprendente justo a mitad de la cinta que rompe la película en dos. Lo malo es que la película estaba siendo interesante hasta ese momento, pero a partir de ahí los personajes pierden toda la credibilidad al sufrir una evolución imposible que convierten el drama casi en una parodia.

Hay quien dice que Tres anuncios es una crónica de la realidad de la América profunda, pero si esa era la intención de McDonagh, lo cierto es que el fracaso es monumental, y esta crónica queda convertida en un estereotipo tras otro que casi provoca el sonrojo. En resumen, Tres anuncios me ha parecido una película correcta pero irreal, apoyada por unos grandes actores.

PUNTUACIÓN: 6.0/10

 

Wind River, de Taylor Sheridan

¿De qué va? Una agente del FBI se alía con un veterano rastreador local para investigar un asesinato ocurrido en una reserva de nativos americanos… Ópera prima del guionista de “Sicario” y “Comanchería”.

Opinión: ¿Wind River, os estareis preguntando? Lo primero a comentar es que me parece increíble que esta película no haya llegado a estrenarse en los cines, y tuviera que esperar para poder verla a que se estrenara en La 1 este pasado fin de semana. Está claro que Taylor Sheridan no es Spielberg o Aaron Sorkin, pero hay que recordar que Sheridan ganó el Oscar a Mejor Guión Original con la excelente Comanchería (Hell or high water) el año pasado, una película con la que comparte muchos de los elementos de crónica social de esta Wind River.

La película está ambientada en la reserva india de Wind River en Wyoming, una tierra inhóspita en la que la gente no tiene esperanza y sus días son todos iguales, ahogados por el alcohol y las drogas. En ese ambiente hostil, no existen estadísticas oficiales de mujeres indias desaparecidas, y muy pocos crímenes son resueltos en la actualidad.

Aunque Wind River en la superficie es una investigación criminal, en el fondo es un impactante crónica que muestra sin tapujos la realidad que sufren miles de personas que viven en estas zonas rurales de los Estados Unidos. En este aspecto, Taylor Sheridan se confirma con esta su tercera historia como un excelente narrador de la vida en la frontera.

Si Wind River triunfa es porque todos los actores trasmiten una gran verdad. Es divertido comentar que la pareja protagonista, Jeremy Renner y Elisabeth Olsen son Clint Burton y Wanda Maximoff de los Vengadores de Marvel. Olsen interpreta muy correctamente a una agente del FBI que se encuentra claramente fuera de su elemento y que conocerá el dolor de los habitantes de esta región. Pero es Jeremy Renner el que brilla como Cory Lambert, un cazador que trabaja para el estado cazando animales que atacan al ganado, y que tendrá que ayudar a detener a otra clase de depredador. Lambert sufrió una gran pérdida y este asesinato revolverá un dolor que llevaba consigo y que amenazaba con consumirle.  En Wind River no hay finales felices, solo seres reales que deben aprender a vivir con un dolor que no les abandonará nunca. Buff!!

Mi opinión es que Wind River trasmite verdad. Una dura e inmisericorde verdad que no da alegrías y que solo permite vivir la vida día a día. En ese aspecto, en la comparación, Tres carteles me parece falsa y sin la fuerza de lo que Taylor Sheridan consigue transmitir con esta película.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

En resumen, dos buenas película y una pequeña gran decepción que mucho me temo que puede ser la gran protagonista de los Oscars si Guillermo del Toro y su La forma del agua no lo impide. Pero para eso, aún tendremos que esperar un mes.

Y vosotros, ¿habeis visto estas películas, qué os han parecido?

Hell or high water

Hell or high water es una gran película que puede ser vista simplemente como una buena película de robos, pero que tiene un transfondo mucho más interesante cuando empiezas a escarbar en la superficie. Dirigida por David Mackenzie a partir de un guión de Taylor Sheridan (Sicario), está protagonizada por Chris Pine, Ben Foster y el veterado Jeff Bridges.

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Agobiados por las deudas, un padre divorciado (Pine) y su hermano ex-convicto (Foster) empiezan una cadena de robos en bancos del estado de Texas. Los hermanos tienen un plan desesperado aunque saben que no suele haber feliz para perdedores como ellos. Y las cosas se pondrán aún más difíciles cuando el Ranger Marcus Hamilton (Bridges), un veterano agente a punto de jubilarse, inicie su persecución.

Este es el argumento libre de spoilers de la película. Y a priori, este argumento no difiere nada del de miles de películas de robos que pueden verse todos los años, lo cual no la hace demasiado atractivo a priori, siendo sinceros. La clave que marca la diferencia es el subtexto de la película y la excelente puesta en escena.

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“Hell or high water” es una frase hecha que vendría a significar hacer algo pase lo que pase, o contra viento y marea. Y es un significado perfecto a lo que vamos a ver en la película.

La película destaca gracias a una fotografía de Giles Nuttgens que nos traslada con sus grandes paisajes a los westerns clásicos, pero con un toque triste y apesadumbrado. La música de Nick Cave y Warren Ellis es también modélica en trasmitir una atmósfera crespuscular ante la vida en Texas en la actualidad. Aunque los texanos son seres orgullosos, muchos malviven en el umbral de una pobreza provocada por el propio sistema económico, en este caso personificado en los bancos que asfixian a la gente. Y que se traduce en paisajes desde la carretera llenos de casas que se venden, negocios cerrados por bancarrotas y gente sin esperanza ni futuro.

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Estamos ante un western crespuscular de libro en el que unos hermanos pobres que se levantan ante una injusticia, aún a sabiendas que este tipo de historias rara vez terminan bien para los protagonistas. En este aspecto, Chris Pine y Ben Foster realizan unas estupendas y muy creíbles interpretaciones de personas con múltiples facetas, que intentan hacer lo correcto pero que no son buenas personas, y que no dudarán en matar a quien se ponga en su camino, aunque sean inocentes.

Jeff Bridges hace una típica interpretación de un veterano Ranger que aunque se resiste a retirarse sabe que solo le queda una bala en la recámara. Y que solo ha hecho una cosa en su vida y sin eso no le queda nada. Me gustaron también sus diálogos con su ayudante Alberto Parker (Gil Birmingham), al que machaca continuamente por ser medio indio medio mexicano, en un tono racista chungo que son típicos (y esperables) de un policía de Texas, pero que rompen el imperante tono depresivo.

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Además de película de robos, me gusta mucho como funciona también de crítica social, exponiendo la dura y triste situación de unas personas, todos los que salen en la película, que cada vez lo tienen más difícil para salir adelante. Y que aunque lo pasan mal, ni piden ayuda ni hay nadie para dársela.

Hay momentos brillantes en este aspecto como los vaqueros que escapan de un incendio con su ganado y que no esperan la ayuda de nadie porque nadie va a acudir, la camarera que depende de una propina para pagar su hipoteca o los propios hermanos que aceptan su destino pero que siguen adelante porque es lo que hay que hacer.

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Quizá el único pero de la película es que la crítica la había puesto por las nubes, y tras verla “solo” me pareció una película notable. Aunque el tema de las expectativas es algo totalmente fuera de control de los autores, que ya hacen bastante entregando una película que engancha desde el primer fotograma.

Comparto el trailer de la película para que tengais una primera idea sobre qué esperar. Aunque, como siempre, casi os recomendaría que NO lo vierais, para poder disfrutarla sabiendo lo menos posible:

Hell or High Water es un brillante western crepuscular que demuestra que las buenas películas no necesitan de argumentos complicados ni novedosos, mientras se tengan las ideas muy claras de qué se quiere contar y como ponerlo en práctica. Una película de perdedores muy interesante que te recomiendo.

PUNTUACIÓN: 8/10