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Crítica de La trampa de M. Night Shyamalan

Intento ver todas las películas de M. Night Shyamalan sin saber nada de la trama. Y La trampa, su última película protagonizada por Josh Hartnett, es super entretenida, tramposa y desequilibrada.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Un padre y su hija adolescente asisten a un concierto de música pop, donde se dan cuenta de que están en el centro de un oscuro y siniestro suceso. (FILMAFFINITY)

La trampa es la decimosexta película del director M. Night Shyamalan (India, 1970). El director de El sexto sentido y Unbreakable parece que está viviendo una segunda juventud desde que Split (2016) supuso una sorpresa tremenda para los aficionados. Glass (2019), Old (2021) y Llaman a la puerta (2023) han sido sus últimas propuestas en las que ha sabido labrarse una carrera envidiable con películas de presupuestos ajustados y conceptos siempre originales.

M. Night Shyamalan produce, escribe y dirige su nueva película que parece que muestra un aumento de escala respecto a sus películas anteriores, abandonando las cabañas y las playas apartadas por un gran estadio de conciertos. La película se ha rodado en Cincinnati (Ohio) y se trasladó a Toronto (Ontario, Canadá). El concierto pop de la película, conocido como «Tanaka Arena», se rodó en el FirstOntario Centre, un estadio con capacidad para 20.000 espectadores. La película de 105 minutos de duración y 30 millones de presupuesto ha contado con fotografía de de Sayombhu Mukdeeprom, fue editado por Noëmi Preiswerk y cuenta con música de Herdís Stefánsdóttir. A destacar además que la hija de M. Night Shyamalan Saleka escribe y canta las canciones de la película y tiene un papel destacado en la película.

Josh Hartnett es el protagonista absoluto de la película interpretando a Cooper, un padre abnegado que quiere dar a su hija Riley (Ariel Donoghue) el regalo de su vida, al llevarla al concierto de su artista favorita Lady Raven, interpretada por Saleka Night Shyamalan, hija del director. Alison Pill como Rachel, madre de Riley y esposa de Cooper, Hayley Mills como la Dra. Josephine Grant, la psicóloga que ha realizado el perfil del Carnicero y que dirige la búsqueda en el concierto. Jonathan Langdon como Jamie y Mark Bacolcol como Spencer completan el reparto.

Aviso, la reseña obligatoriamente incluye SPOILERS relativos a la trama de la película. ¡Estáis avisados!

Como decía al principio, soy el tipo de espectador que no quiere saber nada de películas como La trampa porque confío totalmente en su director M. Night Shyamalan. Sin embargo, compruebo que el trailer de la película ya desvela EL GIRO de la historia, una idea tan loca que seguro ayudó a vender la película y que yo no conocía: Un padre lleva a su hija a un concierto en el que descubre que la policía ha preparado una trampa para detener a un asesino en serie que resulta ser el propio protagonista.

La película plantea un punto de vista interesante al seguir al villano, algo que me ha parecido muy Hitchcockniano. Y Shyamalan construye una estupenda tensión durante el concierto en la que casi quieres que el malo escape y burle a la policía. Porque en realidad la película no va de quien es el asesino, sino de si va a conseguir escapar y, en su caso, cómo lo va a hacer. Y la primera mitad de la película en el estadio me parece lo mejor de La trampa, en la que además de ver los intentos de Cooper de escapar de la policía hay una buena química entre él y su hija Riley que inicialmente te hace dudar que él pueda ser el malo de la película. Dentro de esta buena primera parte me gusta mucho la forma en que Shyamalan rueda el concierto y los movimientos de padre e hija.

Viendo la historia, hay un límite de veces en que el padre puede abandonar a su hija durante el concierto sin romper la suspensión de credulidad. Sin embargo, viendo la locura en que se convierte la película a partir que los protagonistas abandonan el concierto, casi preferiría que se hubieran mantenido allí todo el metraje. Dicho esto, a pesar de lo que comentaré a continuación, La trampa me ha parecido super entretenida dentro de su locura y su over-the-top. Y creo que si entras en el juego, la película puede ser super disfrutona.

La parte del estadio está lleno de tensión, a lo que hay que añadir preguntas importantes que quedan en el aire como ¿Cómo sabía la policía que el asesino en serie El Carnicero iba a estar en el concierto? Esto hace que la primera hora me parezca modélica. Sin embargo, el primer elemento cuestionable es que a partir de este momento y de que los protagonistas abandonan el edificio, La trampa da un protagonismo excesivo a Saleka Shyamalan, la hija del director. Si el nepotismo de hacer que su hija cante (y escriba) las canciones de la película no era suficiente, ella será clave no sólo en la detención del malo, sino en la liberación del rehén de Cooper. Esto hace que la película abandone toda la química que había entre padre e hija que era uno de las mejores cosas de la película se abandone a favor de la locura más absoluta.

Había cierta lógica y bastante tensión en la primera mitad. Pero ya la forma en que Copper consigue escapar de la trampa en el estadio es un what-the-fuck alucinante. Y a partir de ahí, la película va cuesta abajo y sin freno, planteando locura tras absurdez tras sinsentido. Todo ello para generar una sorpresa tras otra, un giro y un más difícil todavía que puede ser muy divertido para algunos espectadores, o una locura para otros. Por suerte, yo estuve en el grupo de los primeros, quizá porque Shyamalan creo que entiende el elemento de entretenimiento y le quita la sensación de seriedad que tenía hasta ese momento. Igual esto no es algo bueno.

Josh Hartnett creo que lo hace super bien como un padre que se preocupa por su hija pero tiene otra faceta más oscura ya que es un sociópata asesino en serie. Dentro de una actuación muy contenida, tiene algunos tics que transmiten que algo no cuadra con él. Y a medida que avanza la cita se une al over-the-top sobre todo con la llegada a su casa y cuando conocemos a su mujer, interpretada excelentemente por Alison Pill, con un papel pequeño pero super importante. Saleka Shyamalan es una cantante correcta, pero es una actriz limitada y no acaba de estar a la altura de Hartnett. Dicho esto, diría que el casting, en el que como siempre Shyamalan se guarda un pequeño papel, cumple perfectamente con lo que necesita la película.

Visualmente Shyamalan plantea algún momento chulo en el concierto, demostrando que sabe rodar en grandes localizaciones, especializado como estuvo en muchas películas en espacios pequeños. La forma en que plantea los planos durante el concierto me ha gustado mucho, aunque globalmente me han faltado más momentazos, que se pierden entre los giros loquísimos de Shyamalan. A pesar de la sorprendente premisa, creo que el director no acaba de sacarle todo el partido, quedando una película entretenida que sin embargo no tengo claro que vaya a volver a ver.

Comparto el trailer de la película:

La trampa es un enorme juego de artificios que te resultará super entretenida si entras en la locura que plantea M. Night Shyamalan.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Los vigilantes de Ishana Shyamalan

Fui al cine a ver Los vigilantes, la ópera prima de Ishana Shyamalan, la hija de M. Night Shyamalan, sin saber nada de la película, dándole el voto de confianza. Y me he encontrado con una buena película de misterio, no terror, con el característico giro en la trama marca de su padre.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Mina, una artista de 28 años, queda varada en un bosque en el oeste de Irlanda. Cuando encuentra refugio, sin saberlo, queda atrapada junto a tres extraños que son observados y acechados por misteriosas criaturas cada noche. (FILMAFFINITY)

Ishana Night Shyamalan es hija de M. Night Shyamalan, que produce esta película que es su opera prima, que ha escrito y dirigido. Ishana colabora frecuentemente con su hermana mayor, Saleka, y ha dirigido la mayoría de sus vídeos musicales. Dirigió y escribió varios episodios de la serie de televisión Servant, de la que su padre era el showrunner. Shyamalan también dirigió la segunda unidad en las películas de su padre Old (2021) y Knock at the Cabin (2023).

Los vigilantes es una película de 102 minutos de duración que cuenta con fotografía de Eli Arenson, montaje Job ter Burg y música de Abel Korzeniowski. Destacar además que M. Night Shyamalan financió el mismo la película, que posteriormente vendió a Warner para su distribución. En Wikipedia indican que Warner pagó 30 millones, lo que sugiere que la película sería de bajo presupuesto y este acuerdo le ha debido proporcionar beneficios al director y productor.

Debido a su premisa de personas encerradas en un espacio del que no pueden salir, el reparto es super limitado. El principal reclamo es tener a Dakota Fanning como la protagonista Mina, una joven acosada por un pecado de su infancia que no ha sabido dejar atrás. Georgina Campbell como Ciara, Olwen Fouéré como Madeline y Oliver Finnegan como Daniel serán los compañeros de Mina en el bunker del bosque, mientras que Alistair Brammer es John, el marido de Ciara que intenta abandonar el bosque para pedir ayuda, y John Lynch es el Profesor.

Los vigilantes me parece una película meritoria pensando que es la opera prima de su directora Ishana Shyamalan. Y se nota que ha aprendido con su padre, tomando muchas de sus señas de identidad. Empezando por ser una historia de tensión, que no terror, que se desarrolla en un espacio cerrado la mayor parte del tiempo (ya sea en la cabaña o el bosque circundante) con su propio ritmo y sin jump-scares demasiado obvios. Una joven con pecados del pasado se pierde en un bosque en Irlanda y acaba en un bunker muy peculiar con otras 3 personas. El edificio tiene una pared que permite ver el interior, de forma que los habitantes del bosque pueden verles. Salir de noche está prohibido y si no se meten en el bunker antes del anochecer, morirán. Como también lo harán si intentan abandonar el bosque, al no poder llegar a ningún sitio habitado antes que anochezca. Por la noche, los misteriosos habitantes del bosque les observarán toda la noche.

A partir de estas reglas concretas y un entorno lleno de peligros, sobre todo los enormes y extraños agujeros que pueblan el bosque que llevan al subsuelo, se forma una historia que consiguió engancharme por el suspense de lo que estaba pasando. Es verdad que los protagonistas aparte de Mina (Dakota Fanning) no tienen personalidad y están porque tienen una función en la historia, pero al ser una historia » de misterio», no fue algo que me generara ningún problema durante el visionado de la película.

Dentro de la parte de aprender con su padre también está el plantear una situación absurda en la historia. Una situación que, como pasó en La Visita (2015) de M. Night Shyamalan, es una ridiculez pero sin ella no hay película. También está el GIRO de la historia en su parte final. No se puede llamar una Shyamalan y no hacer una película con giro final. E igual que comento sobre la absurdez tengo que decir que creo que Ishana Shyamalan acierta con el giro y, sobre todo, con la identidad de los habitantes del bosque. Una identidad que conecta con el gusto de su padre de inspirarse en los mitos y leyendas para sus películas, como por ejemplo en La joven del agua (2006).

Creo que Los vigilantes es una película muy meritoria al ser la opera prime de su directora, dentro que no me atrevería a calificarla de notable. Comentaba la falta de jump-scares, algo que no en realidad necesito para disfrutar de una película. Pero si me parece que todo es demasiado plano, me falta la brillantez visual que todas las películas de su padre tienen en algunos planos y con algunas elecciones narrativas. Todo está bien contado y la historia sobre todo en lo referido a la identidad de los habitantes del bosque me funciona y creo que es una idea estupenda, pero el concepto visualmente creo que podía haber dado más de si.

Dentro de ser una película de bajo presupuesto, me han gustado los efectos para mostrar a los habitantes del bosque y dejar claro que NO son humanos. Como digo, el único pero a una película que en general me ha gustado es la chorrada del argumento que comentaba antes, y que el conjunto no me parezca notable. Pero en general salí contento del cine de ver esta película y estaré atento a ver hacia donde dirige su carrera esta directora.

Comparto el trailer de la película, que casi os recomendaría que NO viérais:

Los vigilantes me parece una buena película que justifica ir al cine a verla. A veces, siempre, no se le puede pedir más a una película que nos entretenga metiéndonos en un mundo diferente, e Ishana Shyamalan lo consigue. La auguro un interesante futuro.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Llaman a la puerta de M. Night Shyamalan

Se ha estrenado el nuevo ejercicio de estilo de M. Night Shyamalan Llaman a la puerta, y lamento decir que me ha parecido una de las películas más flojas de la filmografía del director afincado en Pensilvania.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

Durante unas vacaciones en una cabaña en un bosque alejada de todo, una niña y sus padres se convierten en rehenes de cuatro desconocidos armados que obligan a la familia a tomar una decisión imposible para evitar el apocalipsis. Con acceso limitado al mundo exterior, la familia deberá decidir qué creer antes de que todo esté perdido.

Llaman a la puerta es la segunda película de la colaboración entre la productora de Shyamalan Blinding Edge Pictures con Universal Pictures, siendo Old (2021) fue la primera película de ese acuerdo. Shyamalan produce, dirige y escribió el guion de la película, a partir de un borrador inicial de Steve Desmond y Michael Sherman, adaptando la novela de 2018 The cabin at the end of the world de Paul G. Tremblay.

Fruto del acuerdo de dos películas con Universal, la película ha contado con un presupuesto de 20 millones de dólares, siendo rodada en su mayoría en localizaciones en Burlington County, Nueva Jersey entre abril y junio de 2022. Los directores de fotografía son Jarin Blaschke y Lowell A. Meyer, y cuenta con montaje de Noemi Katharina Preiswerk y música de Herdís Stefánsdóttir. Llaman a la puerta tiene una ajustada duración de 100 minutos, perfecta para el tipo de historia que presenta.

En el reparto encontramos a Jonathan Groff y Ben Aldridge como Eric y Andrew, una pareja que se va de vacaciones a una cabaña apartada del mundo con su hija adoptiva Wen (Kristen Cui). Los cuatro intrusos son Dave Bautista como Leonard, Nikki Amuka-Bird como Sabrina, Abby Quinn como Adriane y Rupert Grint como Redmond.

M. Night Shyamalan realiza un estupendo ejercicio de estilo y de narrativa cinematográfica en Llaman a la puerta. Se trata de una película rodada en un ¿90%? dentro de la localización de la cabaña en el que hay un uso perfecto de cada plano y cada encuadre para contar su historia de la forma perfecta. Shyamalan acierta también en el ritmo de la película, intercalando flashbacks del pasado de Eric y Andrew que nos hace conocerles un poco más, de cara al drama que van a vivir a partir de la decisión imposible que se les pide que tomen. Hay metáforas muy interesantes, como cuando Wen al principio de la película mete en un tarro a unos saltamontes que no distinguen la diferencia entre su nueva realidad dentro del tarro con la naturaleza, algo que igual es aplicable a la raza humana.

En el caso de esta película, el giro viene de la propia premisa, que hace que lo que apuntaba a un home invasion se transforme en un drama sobrenatural casi desde el primer momento. La película NO es terror, pero consigue mantener al espectador super enganchado ante las extrañas situaciones que esta familia va a tener que vivir. Y a pesar de todo, estamos ante una historia que pone el foco en el amor, en el amor por tu familia, pero el amor desinteresado que está dispuesto a sacrificarse por el bien de la humanidad.

Al tratarse de una historia de premisa, los actores están todos correctos y funcionales, pero destacaría a Dave Bautista de entre todo el reparto. Los primerísimos primeros planos que usa Shyamalan en bastantes momentos enfatiza el drama psicológico que viven los personajes y la tensión de las situaciones, lo cual es otro elemento muy destacable de la película. Realmente, en lo relativo a la narrativa cinematográfica, no se le puede poner un pero a esta película.

El problema es la historia en si. Tenemos una historia sin sorpresas en el que todo es como parece a partir que se establece de qué va la película. A pesar de un ligero intento de generar dudas sobre si lo que está pasando es real o una complicada venganza, al final todo sigue el plan marcado desde el comienzo hasta el final inevitable que se intuye desde el minuto uno. Y aunque la premisa es potente y Shyamalan consigue mantener el interés, creo que globalmente al conjunto le falta punch por todos lados. Comentaba que no es terror, pero tampoco plantea momentos memorables de un tensión imposible dentro de la corrección de todo el conjunto.

Por cierto, dada la naturaleza de película de presupuesto super ajustado, hay algunos efectos especiales en varios momentos de la historia que quedan regulares, incluso a pesar de intentar disimularlos al estar viendo esos hechos a través de la televisión. En este sentido, por un lado agradezco la libertad creativa que tiene ahora mismo Shyamalan gracias entre otros aspectos, a los bajos presupuestos con los que trabaja. Y ojalá siga pudiendo hacer sus películas durante mucho tiempo. Pero en el caso de Llaman a su puerta, a pesar de su premisa de casi una única localización, hubiera agradecido que pudiera contar con más medios.

Me sabe mal decirlo, pero creo que Llaman a la puerta es la película más floja de los últimos años de Shyamalan, con una historia que falla en el climax debido a la inevitabilidad y la corrección de todo el conjunto. Y a todo esto, me sorprende la calificación por edades de la película +16 en España y R en USA, dado que aunque hay varias muertes en la historia, realmente nunca se ve nada de forma explícita. Otro elemento correcto que no llega a impactar.

Comparto el trailer de la película:

Llaman a la puerta es un pequeño tropezón para Shyamalan. A pesar de ser un estupendo ejercicio de estilo, al conjunto le falta punch, quedando bastante descafeinada.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

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Crítica de Tiempo de M. Night Shyamalan

Una película de M. Night Shyamalan es siempre una montaña rusa inesperada de tensión. Tiempo, su última película recién estrenada, nos ofrece eso mismo y mucho más gracias a su original premisa.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Durante unas vacaciones en un paraíso tropical, una familia empieza a percibir que en la recóndita playa elegida para relajarse unas horas suceden algunas anomalías temporales…

Inspirado en la novela gráfica Sandcastle de Pierre Oscar Levy y Frederik Peeters (aunque sólo en la premisa básica), M. Night Shyamalan escribe y dirige la que es su decimo cuarta película en 30 años, lo que marca una carrera envidiable. La película ha costado tan sólo 30 millones de producir, principalmente debido a la propia localización donde sucede la historia, lo que invita a pensar que va a volver a resultar rentable para los productores

Para Tiempo, Shyamalan ha contado con fotografía de Mike Gioulakis, música de Trevor Gureckis y montaje de Brett M. Reed. Debido a la propia premisa, la película está rodada íntegramente en la República Dominicana, siendo la primera película en la que Shyamalan no rueda en Filadelfia. A destacar además que la película se rodó a partir de Septiembre de 2020, terminando en noviembre, lo que marca una de las primeras películas producida tras el COVID.

La familia Cappa protagonista está interpretada por Gael García Bernal y Vicky Krieps como los padres Guy y Prisca. Alexa Swinton, Thomasin McKenzie y Embeth Davidtz interpretan a la hija mayor Maddox que al comienzo de la película tiene 11 años mientras que Luca Faustino Rodriguez, Alex Wolff y Emun Elliott interpretan a Trent, el hijo pequeño de 6.

Junto a los integrantes de la familia Cappa, el reparto de veraneantes atrapados en la playa se completa con Rufus Sewell, Chrystal, Nikki Amuka-Bird, Ken Leung,Eliza Scanlen, Kyle Bailey y Mikaya Fisher. Además, como siempre Shyamalan se guarda un papel secundario en la película.

Tiempo me ha gustado mucho, la verdad. Shyamalan como siempre se erige en un maestro a la hora de planificar una historia sencilla pero muy original con sorpresas y mucha tensión a lo largo de sus 100 minutos de duración. A pesar de rodar prácticamente en una única localización, Shyamalan realiza un trabajo de cámara espectacular que saca el máximo partido del espacio aumentando en muchos momentos la sensación de paranoia que van sintiendo las víctimas de esta playa, además de ayudar a mostrar el paso del tiempo de forma brillante.

Tiempo es una película de trama más que de personajes, pero me gusta cómo consigue hacer que empaticemos, aunque sea un poco, con casi todos los veraneantes. Además, de forma muy inteligente nos muestra como el paso del tiempo afecta a la mente además de a los cuerpos, haciendo que esta situación afecte de forma diferente a cada persona que allí se encuentra. En este sentido, ningún actor del reparto me ha enamorado pero sí creo que realizan un buen trabajo y cumplen con lo que Shyamalan necesitaba de ellos.

En cierto sentido, me recuerda a películas tipo Cube en la que no hay un antagonista al que enfrentarse porque es el espacio en el que se encuentran el que supone el desafío insalvable. Esto, narrativamente, me parece un plus para la película, aunque al mismo tiempo entiendo que haga que pueda haber espectadores que no conecten con la premisa de base, algo vital para poder entrar en la película y disfrutarla.

Como pasa en mucha parte de la filmografía de Shyamalan, la propia premisa encierra una truco que permita finalizar la historia. NO estoy hablando de los tan traídos agujeros de guión, Tiempo NO los tiene, pero si que mencionar una vez un elemento en un diálogo que se supone intrascendente al comienzo de la película que acaba resultando la clave en la resolución sin haber aparecido antes en pantalla es eso, un truco, una pequeña trampa. En todo caso, reconociendo esto, realmente durante el visionado no me supuso ningún problema la forma como finaliza su historia.

Por otro lado, aunque hay cierta pseudo ciencia durante la película, realmente Shyamalan no quiere explicar nada, sólo mostrar lo que sufren un grupo de gente enfrentado a esta situación. Por ello, el final es csi también secundario, lo que en cierto sentido esto recuerda a un episodio de En los límites de la realidad. Esta sensación de ¿intrascendencia? puede que no encaje a según que tipo de espectadores. En mi caso, entré de lleno en la historia y me ha ofrecido un estupendo entretenimiento que he disfrutado mucho.

Comparto el trailer de la película, que casi os recomiendo que NO veáis:

Tiempo ha sido una película super entretenida. Solo por eso ya merece la pena, a veces no hace falta más.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Glass, de M. Night Shyamalan

M. Night Shyamalan nos sorprendió en 2017 con Múltiple, una buenísima película excepcionalmente interpretada por James Mcavoy y Anya Taylor-Joy que además tenía una impactante sorpresa a modo de escena post-créditos. Dos años después llega Glass, la película que cierra sorprendéntemente la historia que empezó en 2000 con El Protegido.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Continuando desde donde lo dejó «Múltiple», «Glass» sigue los pasos de David Dunn (Bruce Willis) en su búsqueda de la figura superhumana de «La Bestia». En la sombra, Elijah Price (Samuel L. Jackson) parece emerger como una figura clave que conoce los secretos de ambos. Secuela de «El protegido» y «Múltiple», de M. Night Shyamalan.

M. Night Shyamalan cosechó un éxito arrollador en 1999 con El sexto sentido, película que revolucionó el género de suspense y que lanzó su carrera. Con un estilo muy característico a la hora de contar sus historias, estamos a un autor en el sentido más literal y claro del término.

En 2000, su siguiente película El protegido tuvo una acogida más fría de crítica y público. La película, con su visión del mundo del comic y su aproximación realista al mundo de los superhéroes resultó sorprendente para la época, en un momento que aún no se había estrenado Spiderman de San Raimi (2002), que marcó la explosión definitiva del género en el cine.

Señales en 2002 con Mel Gibson fue de nuevo un éxito de taquilla, aunque su atractivo para el público empezó a decaer en El bosque (2004), y sobre todo, con La joven del agua (2006), revisión de los mitos artúricos que significó su primer fracaso en taquilla.

Posteriores fracasos en 2010, Airbender, y 2013 After Earth parecían indicar que su carrera profesional estaba acabada. Sin embargo, supo reinventarse en 2015 con La visita, película de bajo presupuesto que financió él de su propio bolsillo y que realizó con completa libertad creativa, que le hizo volver a la senda del éxito, que se vió confirmado en 2017 con Split (Múltiple).

Tras Glass puedo decir que Shyamalan se encuentra en un excelente momento creativo, aunque hay que reconocer que tiene muchos haters en la crítica que no conectan con su tipo de cine.

Glass es una película inesperada y sorprendente que merece mucho la pena y que gustará a todos los fans del fantástico.

Empezando en lo positivo, el guión de Shyamalan es como siempre un engranaje perfecto que invierte tiempo en los tres protagonistas mientras construye la tensión, consigue que dudemos sobre lo que está pasando en realidad, y hace que nos estalle la cabeza con las sorpresas. La narración es lenta, algo habitual en su filmografía, pero incluye mucha más acción de lo que estamos acostumbrados.

Todo el reparto está increíble. James McAvoy es de nuevo el gran protagonista y vuelve a realizar un despliegue interpretativo bestial ampliando el número de personalidades, con algunos cambios en plano alucinantes. Bruce Willis y Samuel L. Jackson, a pesar de tener papales más contenidos, están también muy bien, sobre todo al haber visto la película en V.O.  Pero es que además las secundarias Sarah Paulson como la psiquiatra Dra. Staple y Anya Taylor-Joy de nuevo como la joven Casey están geniales. Y Spencer Treat Clark y Charlaine Woodard repiten los papeles del hijo de David Dunn y la madre de Elijah ¡19 años después! algo alucinante para mi.

Visualmente la película es sobresaliente y parece imposible que sólo haya costado 20 millones. Con una fotografía chulísima de Mike Gioulakis, utiliza diferentes gamas cromáticas para distinguir a los protagonistas.  Además, el montaje de Luke Ciarrocchi y Blu Murray aprovecha escenas descartadas de El protegido de forma excelente. Pero además, Glass es la demostración del excelente momento creativo de M. Night Shyamalan, que maneja perfectamente los tiempos y visualmente ofrece varios momentazos espectaculares.

Otro elemento muy positivo es que no se qué esperaba de esta película, pero Glass destroza mis expectativas previas, en mi opinión para bien. Estamos ante una película de superhéroes que reconoce los convencionalismos del género, como el climax final con el enfrentamiento definitivo del héroe con el villano, pero que a la vez plantea situaciones novedosas y originales a partir de ellos. Y que realiza un certero análisis de lo que significa ser especial en el mundo real actual.

Además, incluso cuando nos sorprende con varios giros y sorpresas anticlimáticas que resultan, hay que reconocerlo, un inesperado bajonazo  emocional, Shyamalan consigue terminar la película dando un rayo de esperanza, no solo a los personajes, sino a nosotros espectadores que vivimos en nuestro cínico y descreído mundo real. Y quizá esa sea la clave de las malas críticas.

Otro elemento a destacar es que a pesar de su pequeño papel, en minutos en pantalla, del personaje de Mr. Glass (Jackson), Glass es el título perfecto para la película porque ofrece la clave de toda la historia. McAvoy aporta los fuegos artificiales con su interpretación de La Bestia, pero la motivación de Elijah es el corazón que da gasolina y esperanza al final.

Glass no es perfecta. Tras un arranque de 10 presentando a David Dunn y a La Bestia, la película parece que pierda un poco el ritmo al llegar al psiquiátrico, cuando empieza a contarnos de qué va en realidad la película. Y tras 19 años de El Protegido, uno esperaría un papel más importante para David Dunn (Willis), el héroe de la película, del que realmente tiene. Además, aunque la película hila bien todos los elementos del guión, su desarrollo es lento como en otras películas del director, lo que puede hacer que algún espectador incauto no conecte con la película.

Todos estos aspectos pueden correctamente merecer una crítica razonada, y entiendo que haya gente a la que le pueda gustar más o menos la película, por estos motivo u otros compeltamente diferentes. Y las opiniones pueden ser todo lo variadas que se quiera. Lo que no entiendo para la nada es la enmienda a la totalidad que hacen algunos críticos contra la película.

Hay un mensaje muy potente en Glass sobre la necesidad de tener fe en que luchando podemos convertirnos en personas extraordinarias, aún cuando tenemos enfrente a una sociedad que machaca al diferente. Un tema con el que los lectores de cómics sin duda conectamos. Y  precisamente por eso creo que Glass va a conectar con fans del fantástico de todo tipo, y no con personas cínicas y descreídas.

Las pelis Marvel son geniales y las disfruto una barbaridad. Son historias fantásticas que no se avergüenzan de su origen ni de su imaginación y nos trasladan a un mundo en el que los héroes nos enseñan importantes valores morales. Glass arriesga porque apuesta por creer en lo fantástico aunque estemos en el mundo real. El personaje de Elijah (Jackson) ya lo dice: «Un hecho extraordinario puede tener una explicación racional. Pero eso no significa que sea la única respuesta, ni la correcta». En los tiempos que corren, hay que ser muy valiente para dar esa visión del mundo moderno.

Y frente a las voces que buscan la homogeneización de nuestras sociedad y del ocio que consumimos, está genial poder disfrutar una obra de un autor personalísimo que tiene una visión propia de la narrativa audiovisual, y también de la fuerza de las historias para moldear nuestra realidad. Por mi parte, lo único que puedo hacer es seguir apoyándole con mi dinero, pagando mi entrada para ver sus películas en cine.

Dado que Shyamalan sólo gastó 20 millones en hacer la película, que en parte ha conseguido mediante autofinanciación, y ha recaudado 45 millones en USA y otros 45 millones en el resto del mundo solo en el primer fin de semana, ya podemos decir que la película es un éxito y va a ser muy rentable para Shyamalan y Blumhouse, la productora de Glass.

Sinceramente, me alegro mucho que un autor como Shyamalan vaya a poder seguir haciendo un tipo de cine que solo él hace y que en ese sentido es tremendamente original. Y me sorprende el odio que parece que tanta gente (críticos) le tienen. Ahora mismo, Glass suspende claramente en Rotten Tomatoes con un 36% de aprobación.  Y no lo entiendo. Es una película bien interpretada y dirigida con un guión que cuadra a la perfección y con un poderío visual innegable. Puedo entender que gente diga «no es lo que esperaba», «no conecté con la historia», o incluso «no me gusta». Pero no que un «profesional» de la crítica diga que es mala.

Y, de nuevo, la clave es que Shyamalan repite en Glass un tema recurrente en su filmografía: Hay que tener fe. Según sus diferentes películas, indicaba que tener fe en la suerte ¿el destino?, en lo mitológico, en lo sobrenatural o en lo extraordinario. Incluso aunque eso choque con la realidad científica observable. Y entiendo que ese mensaje repetido de Shyamalan no encaja con las élites culturales «serias». ¿Os sorprende que mucha gente que opina que Infinity War no es cine «de verdad» diga que no le gustó Glass? A mí no. De hecho, explica muchas cosas.

He llegado a leer a un estúpido argumentar en una web americana, a partir de decir que no le gustó Glass, por qué no le deberían producir más películas a Shyamalan. Obviando que costeó de su bolsillo La Visita y Split antes de venderlas al productor. Y que de hecho, ¡son películas que han dado beneficios!! Whaaaat!!! Es decir, en lugar de decir que como no me gusta un tipo de cine no lo veo, intenta que no vuelva a poder rodar una película un autor que no encaja con el tipo de cine que ese indocumentado quiere ver. Penoso, aunque ilustrativo del estado del mundo actual. Incluso negando la realidad objetiva que Glass va a ser una película rentable que de beneficios aunque a él no le guste.

Comparto el trailer, que reconozco que no vi hasta después de ver la película para que nada me spoileara:

Glass no es lo que esperaba, pero lo que Shymalan me ha ofrecido es algo mucho mejor y con unos matices super interesantes. Una película que creo va a encantar a todos los fans del fantástico que continúa con muchos de los temas comunes de su filmografía

PUNTUACIÓN: 8.5/10