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Crítica de Peaky Blinders temporada 6 (Netflix)

Tenía muchísimas ganas de ver la sexta temporada de Peaky Blinders recién estrenada en Netflix. Comento mis impresiones de unos episodios que siendo una pasada quedan condicionados por el hecho que NO han cerrado la historia.

PUNTUACIÓN: 7,5/10

Peaky Blinders es un drama criminal de época ambientado inicialmente en la Birmingham de 1919, en la que la familia Shelby liderada por Thomas (Cillian Murphy) controla los bajos fondos de la ciudad. A lo largo de las cinco temporadas iniciales, el poder y la influencia de los Shelby no paró de crecer en todo el Reino Unido. Sin embargo, en la quinta temporada Tommy pareció encontrar al enemigo que no podía derrotar, el lider del partido fascista inglés Sir Oswald Mosley (Sam Claflin).

Tras resolver el monumental cliffhanger con el que terminó la quinta temporada, la sexta temporada da un salto de 4 años hasta el final de 1933, un momento en el que el final de la prohibición en Estados Unidos abre un nuevo mundo de oportunidades para Tommy y su familia. Sin embargo, en Inglaterra los problemas siguen presentes, con el partido fascista de Sir Oswald Mosley está consiguiendo cada vez más poder, intentando emular el ascenso de los Nazis en Alemania.

El creador de Peaky Blinders Steven Knight vuelve a escribir los 6 episodios de esta sexta temporada estrenada en Netflix el pasado 10 de junio. Anthony Byrne, que ya dirigió la quinta temporada, repite en la dirección en todos los episodios. Aunque Knight indicó que esta era la última temporada de Peaky Blinders, posteriormente se anunció que se planeaba realizar una película a modo de evento que realmente cerrara todas las tramas abiertas. Esta decisión explica las decisiones creativas posteriores que se ven reflejadas en la historia que han presentado a los espectadores.

En esta sexta temporada, volvemos a encontrarnos con los miembros de la familia Shelby, encabezados por un espectacular Cillian Murphy como Tommy. Junto a él, tenemos a Paul Anderson como Arthur Shelby, Jr., el hermano mayor de Tommy, Sophie Rundle como Ada Thorne (antes Shelby), la única hermana de la familia, Finn Cole como Michael Gray, el primo de los Shelby hijo de Polly (la tristemente fallecida Halen McCrory, cuya memoria es recordada en el primer episodio), Harry Kirton como Finn Shelby, el más joven de los hermanos, y Natasha O’Keeffe como Elizabeth «Lizzie» Shelby, la segunda esposa de Tommy y la madre de su hija Ruby.

Junto a Sam Claflin como Sir Oswald Mosley, un político británico fundador de la Unión Británica de Fascistas, la siempre estupenda Anya Taylor-Joy como Gina Gray, la esposa americana de Michael, y Charlene McKenna como Laura McKee/Capitán Swing, una líder del IRA que sigue teniendo una deuda pendiente con Tommy, presentados en la temporada anterior, en esta sexta y última temporada conoceremos a James Frecheville como Jack Nelson, líder de una banda del sur de Boston, tío de Gina y jefe de Michael en Estados Unidos, con contactos políticos que llegan hasta la Casa Blanca y que es la clave de poner empezar a hacer negocios en los Estados Unidos, Amber Anderson como Lady Diana Mitford, la segunda esposa de Sir Mosley, una de las aristocráticas hermanas Mitford y una socialista fascista, y Conrad Khan como Erasmus «Duke» Shelby, el primogénito de Tommy nacido antes de la Gran Guerra sin que él supiera de su existencia.

Empezando a comentar mis impresiones de esta sexta temporada, tengo que reconocer que una parte fundamental de que la quinta temporada me pareciera la más floja de todas, fue en hecho que NO tuviera un final y dejara literalmente todo a mitad, empezando por el intento de suicidio de Tommy. Y claro que las otras temporadas tuvieron cliffhangers loquísimos como ese, como el del final de la primera temporada en que el inspector de policía Chester Campbell (Sam Neill) parecía que había matado de un disparo a Grace (Annabelle Wallis). O el final de la tercera temporada en el que la policía detenía a los Shelby. Pero incluso en esos momentos el «villano» de esa temporada había sido derrotado y había una sensación que un capítulo de la historia se había cerrado.

Narrativamente, todo lo que vemos está muy bien y va construyendo una estupenda tensión de cara al último episodio en la que varias tramas llegan a su explosivo final. Además, la serie plantea un último giro alucinante que me ha volado la cabeza y que abre unas posibilidades bestiales de cara a la película que debe cerrar la historia. Sin embargo, dentro que como digo la serie me ha gustado mucho, la verdad es que es una pena que al NO ser el final, algo que al menos se sabía con antelación, haya varios elementos que no tengan el final que deberían haber tenido de haberse cerrado todo con esta temporada.

Y tengo claro que la valoración final sobre Peaky Blinders queda pendiente de ver la película que cierre la historia. Si aciertan con el final puede quedar en el imaginario colectivo como una de las grandes series criminales de la historia. Pero dicho esto, encuentro una preocupante tendencia de todas las cadenas y productoras de querer alargar más de la cuenta una historia que hubiera quedado mejor cerrada si se hubiera hecho ya. Y al ejemplo de este Peaky Blinders o al anundio de la quinta temporada de Stranger Things me remito.

La parte emocional de Tommy Shelby siempre ha sido el corazón de la serie, y aunque todo el reparto está maravilloso, realmente todo está construido para que Cillian Murphy se luzca en numerosos momentos. Esta sexta temporada ha sido aún más si cabe la más centrada en Tommy, con el resto de personajes orbitando a su alrededor. Lo cual no es necesariamente malo, ya que Cillian Murphy está como siempre increíble. Su obsesión de cumplir los objetivos que se ha planteado para garantizar la supervivencia de su familia provoca que se aparten de su lado todos los que le quieren y añade una cualidad trágica a la historia dado que todo apunta que NO saldrá con vida de esta. A esto hay que sumar que Tommy sufre importantes golpes en su vida personal que le castigan donde más le duele. Toda su evolución y la forma en que culmina su historia me parecen estupendas.

En este sentido, la trama general del surgimiento del partido fascista / nazi en el Reino Unido de la década de los años 30 añade un contexto histórico muy interesante. De hecho, aunque no tengo ni idea el nivel de fidelidad de este argumento con los hechos reales, si está documentado que muchos políticos y nobles ingleses estaban en esa época muy cercanos a las tesis fascistas como remedio frente a la amenaza del comunismo y como medio de garantizarse sus privilegios. No tengo ni idea si los personajes de Sir Oswald Mosley o el americano Jack Nelson están basados en alguna figura real, pero son justo el tipo de personajes clasistas asquerosos que la serie necesitaba en este momento. En ese sentido, ¿Jack Nelson puede estar inspirado en el patriarca de la familia Kennedy? No se por qué, pero esa idea se me pasó por la cabeza en varios momentos. Dicho esto, aunque a nivel general me gustan, también veo que no llegan a los niveles de peligro real que tuvimos en otras temporadas de la serie.

La dirección de Anthony Byrne amplifica en esta sexta temporada las sensaciones que me dejó en la temporada anterior, al plantear una narración más visual que nunca en la que prima la potencia de las imágenes y la música frente a la trama. Le pasan un montón de cosas a Tommy Shelby en esta temporada, y sufre mucho. Pero a la vez, tenemos episodios de 50 minutos en los que hay dos / tres escenas alargadas sin diálogos con personajes yendo de un sitio a otro que acaban siendo un tanto redundantes y repetitivos. En los episodios 5 y 6 diría que incluso más. Y realmente son momentos visualmente brillantes en la mejor tradición de Peaky Blinders, pero a la vez me dejaba cierta sensación que realmente no estaban pasando tantas cosas en cada uno de los episodios.

Por cierto, la duración de 6 episodios siempre me ha parecido perfecta, y su estreno en Netflix me permitió organizarme el visionado a razón de un episodio al día, reconociendo eso si que no pude contenerme y vi los dos últimos episodios a la vez. Y el caso es que me gusta mucho Peaky Blinders y he disfrutado esta última temporada, pero al mismo tiempo noto que a este final de la historia le falta la fuerza, la tensión y la sensación de amenaza del comienzo, aunque el sexto episodio está muy bien.

Comparto el trailer de esta sexta temporada:

Peaky Blinders es un estupendo entretenimiento, pero hay que reconocer que estando muy bien, estos dos últimas temporadas no han estado a la altura de las cuatro primeras. En todo caso, me dejan muy loco esperando que anuncien la fecha de estreno de la película que cierre la historia. Qué difícil es saber cerrar bien las historias…

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Un lugar tranquilo 2 de John Krasinski

Tras más de un año de espera hemos podido disfrutar de Un lugar tranquilo 2, secuela de nuevo dirigida por John Krasinski con Emily Blunt de protagonista junto a Cillian Murphy, que mantiene las señas de identidad de la exitosa primera parte de 2018.

PUNTUACIÓN: 7/10

Tras los fatales acontecimientos sucedidos en la primera parte, la familia Abbot (Emily Blunt, Millicent Simmonds y Noah Jupe) debe enfrentarse a los peligros del mundo exterior mientras luchan en silencio por sobrevivir. Forzados a aventurarse en lo desconocido, pronto se dan cuenta de que las criaturas que cazan orientadas por el sonido no son la única amenaza que acecha más allá del camino de arena. Secuela de la exitosa producción «Un lugar tranquilo» (A Quiet Place, 2018).

John Krasinski dirige y escribe el guión de esta secuela que tiene muy claro el tipo de entretenimiento que quiere ser y cumple de sobra. Con Krasinski colaboran Polly Morgan en la fotografía, Marco Beltrami en la música y Michael P. Shawver en el montaje de una película de 96 minutos que de nuevo va al grano de principio a fin. Dicho esto de forma positiva.

En el reparto repiten todos los miembros de la familia Abbot: Emily Blunt como Evelyn, Millicent Simmonds como su hija sorda Regan, clave para descubrir la debilidad de los Aliens al final de la primera película. Noah Jupe es el segundo hijo de Evelyn Marcus y el propio John Krasinski se guarda una aparición a modo de flashback que está super bien. Para esta segunda parte se incorporan el genial Cillian Murphy como Emmett, un vecino de los Abbott, y Djimon Hounsou.

Un lugar tranquilo 2 debería haberse estrenado en 2020, pero debido al COVID se retrasó como tantas otras películas más de un año. Y me alegra comprobar que la película, con 60 millones de presupuesto (más de tres veces lo que costó la primera), ya lleva recaudados 200 millones, lo que significa que estamos ante uno de los primeros éxitos de taquilla post-COVID de una película mainstream americana. Esto me llena de alegría, y espero que los inminentes estrenos de Fast 9 y Black Widow ayuden a que los espectadores volvemos a los cines aprovechando además las vacaciones de verano.

Empezando en mi valoración de la película, lo principal es que me ha gustado y me ha hecho pasar un muy buen rato. Krasinski mantiene las señas de identidad de la primera parte y construye una secuela modélica en todos sus apartados técnicos. Visualmente la película tiene escenas y planos estupendos con una mayor presencia de los aliens en pantalla, que entiendo es lo que ha provocado que el presupuesto se triplique. Y los bichos la verdad es que lucen de maravilla y su inserción con humanos durante los ataques está muy bien y no me canta el CGI en ningún momento, consiguiendo momentos de gran tensión.

El montaje de sonido es sobresaliente al igual que en la primera parte, repitiendo casi una película muda en los que cada sonido es un aviso de desastre inminente. Los sustos están muy bien planificados y funcionan de maravilla durante el ajustado metraje. De hecho, frente a la moda absurda de películas larguísimas de dos horas o dos horas y media, me gusta la idea de una película que dura menos de 100 minutos y todo lo que nos ofrece es potente. En mi opinión, ojalá podamos volver a películas en los que la síntesis juega un papel en la narración.

Cillian Murphy es un crack y hace bueno todo en lo que sale, y en esta película me gusta la química que comparte con Emily Blunt, que sigue siendo todo cariño y empatía hacia sus hijos. Murphy tiene un papel muy básico, un padre atormentado por la muerte de sus seres queridos que tendrá que volver a encontrar la fuerza para ayudar a otros, pero dentro de eso creo que realiza un buen trabajo. Igual que Blunt, que en esta secuela pierde un poco de protagonismo en favor de sus hijos.

Si en la primera película el personaje de Regan, la hija sorda interpretada por Millicent Simmonds, resultaba super antipático, en esta segunda parte su protagonismo aumenta para bien, pasando el papel de “niño repelente” a su hermano Marcus (Noah Jupe). Entendiendo claro, que eso es lo que el guión les hace hacer, claro, que no es culpa de los niños actores. Dicho esto, me gusta mucho el final que sirve un poco de reivindicación de los dos niños ante todo el terror que han sufrido por parte de los monstruos, haciendo que se conviertan en dueños de sus propios destinos. En ese sentido, ¡muy buen final!

El problema de Un lugar tranquilo 2 es que a pesar del estupendo apartado técnico y el carisma de las interpretaciones, la película en muchos momentos recurre al “tontos haciendo tonterías” para hacer que la trama avance, lo cual me indica que Krasinski va justito en la faceta de escritor, sabiendo qué momentos potentes visualmente quiere que aparezcan pero dándole un poco igual la forma en que los personajes lleguen a esa situación.

Otro detalle que molesta un poco es que Krasinski se salta además las normas establecidas en la primera película sobre las habilidades de los aliens para forzar unas situaciones que hacen saltar por los aires la suspensión de credulidad. Por ejemplo, el hecho que si hay un sonido alto tapa los pequeños ruidos de la familia que no deberían poder ser escuchados por los monstruos. Y entiendo que en parte la película se construye para llegar a ciertos momentazos, pero da un poco de pena que el propio director le de igual cargarse la propia coherencia de su mundo de ficción.

En todo caso, aunque noté estos elementos menos buenos durante el visionado, no evitan que globalmente la película me haya gustado y crea que forma un buen conjunto unida a la primera parte.

Comparto el trailer de la película:

A pesar de las tonterías e inconsistencias del guión, Un lugar tranquilo 2 es un más que buen entretenimiento. Si los Krasinski se decidieran a hacer una tercera parte que cerrara la trilogía, no tengo duda que volvería a pagar para verla en el cine. Tal y como están las cosas, no hay mejor halago.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Peaky Blinders Temporada 5 (Netflix)

Y llegó el día que Peaky Blinders bajó el nivel. Cierto es que la cuarta temporada me parece insuperable, pero eso no quita que la quinta y de momento última temporada que acabo de ver en Netflix me haya parecido la menos buena hasta ahora, aunque igual de entretenida y carismática.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Octubre de 1929. El crack de Wall Street destruye las inversiones de la familia Shelby en Estados Unidos. Mientras, en Inglaterra, la banda escocesa de los Billy Boys busca arrebatar el control del crimen de los Shelby, mientras Tommy en la Cámara de los Comunes conocerá a Oswald Mosley, político que busca crear un nuevo partido Fascista y Reino Unido y amenaza la estabilidad del pais.

La quinta temporada se emitió entre agosto y septiembre de 2019, y es de momento la última en emitirse, aunque su creador Steven Knight ha expresado su intención de rodar dos temporadas más, que nos lleven hasta los albores de la Segunda Guerra Mundial en 1940. Los seis episodios de esta temporada han sido dirigidos por Anthony Byrne y escritos por el propio Knight.

En esta quinta temporada, volvemos a encontrarnos con los miembros de la familia Shelby, encabezados por un espectacular Cillian Murphy como Tommy. Junto a él, tenemos a Helen McCrory como la tía de Tommy, Elizabeth “Polly” Gray, Paul Anderson como Arthur Shelby, Jr., el hermano mayor de Tommy, Sophie Rundle como Ada Thorne (antes Shelby), la única hermana de la familia, Finn Cole como Michael Gray, el hijo de Polly, Harry Kirton como Finn Shelby, el pequeño de los hermanos y Aidan Gillen como Aberama Gold.

En esta quinta temporada tenemos las incorporaciones de Sam Claflin como Oswald Mosley, un político británico fundador de la Unión Británica de Fascistas, que se va a convertir en el gran enemigo de Tommy. Brian Gleeson como Jimmy McCavern, líder de la banda escocesa de los Billy Boys aliado de Mosley que buscará destruir el imperio de los Shelby y la siempre espectacular Anya Taylor-Joy como Gina Gray, la esposa americana de Michael, completan los principales personajes de esta serie, que se caracteriza por otro lado por su sensación coral.

Ya he comentado en otras ocasiones que aparte del extraordinario reparto encabezado por Cillian Murphy, lo que más me gusta de Peaky Blinders es la espectacular recreación histórica del mundo criminal de Birmingham y en general de la propia Inglaterra. En este sentido, ahora que asistimos al final de la década de 1920, está genial ver como la serie se enfrenta a hechos históricos como el Crack de Wall Street de 1929 y el alzamiento del fascismo que nos acabó conduciendo a la segunda Guerra Mundial.

Ahora que Tommy es un respetable hombre de negocios y político, estas circunstancias van a dinamitar su ordenada existencia de los últimos tiempos, tras enfrentarse a la vendetta de la familia Changretta. Y esto llega e un momento en el que los excesos de toda una vida parecen estar pasándole factura a Tommy. Frente a la cuarta temporada que marca el punto alto de la serie, en esta nueva hay una sensación que Tommy Shelby se ha convertido en su peor enemigo.

Hablando de la cuarta temporada, está claro que si la has visto (como yo), es imposible que no quieras ver este nuevo capítulo de la historia. Y dado que Tommy, Polly, Arthur, Ada o Michael son ya casi como de la familia, sus desventuras y problemas interesan y hacen que estés implicado con ellos desde el minuto uno. En ese sentido, Peaky Blinders T5 es super entretenida y ofrece un más que buen entretenimiento.

Otro elemento destacable es que la serie muestre justo ahora el nacimiento del fascismo en Reino Unido en 1929, precisamente tras el crack de la bolsa que arruinó a muchas familias, sobre todo en Estados unidos, pero también en U.K. Esto tiene una correlación indudable con el surgimiento de los populismos en Europa tras la crisis financiera de 2008, y da un poco de miedo comprobar como los frentismos que se crearon en Europa en 1930 que desembocaron en la 2ª Guerra Mundial se están viendo casi copiados en la actualidad.

Además, dado que estoy enamorado de Anya Taylor-Joy desde que la conocí en Múltiple y en La Bruja, descubrirla en esta quinta temporada me ha encantado, aún reconociendo que interpreta un papel muy pequeño y secundario.

En lo menos bueno, aunque la temporada es super entretenida y sus 6 episodios me siguen pareciendo la duración perfecta, me parece que esta tanda sufre porque no tenemos el carisma de un Adrien Brody o un Tom Hardy como antagonista. Sam Claflin como el político Oswald Mosley me parece que está correcto sin más, cumpliendo su función, pero no llega a dar una réplica a la altura de Cillian Murphy.

Sin embargo, el gran problema de esta temporada es que no es una historia completa como fueron las anteriores. Cierto que normalmente Steven Knight nos dejaba con un giro final que nos dejaba un poco rotos, sin ir más lejos con el final de la primera temporada, pero globalmente podía decirse que el núcleo de la historia quedaba cerrado. Esto no pasa ahora, hasta el punto que tras el sexto episodio, la historia, TODA, queda completamente colgada, hasta el punto que me sentí hasta un poco estafado con el final planteado.

Dicho esto, debo reconocer el control del ritmo y la tensión narrativa que nos ofrece Steven Knight en estos capítulos. Una vez pasado el shock del crack bursátil del primer episodio, los siguientes episodios me estaban pareciendo un poco intrascendentes, pero ha resultado que es porque se estaba guardando un último episodio repleto de giros, sorpresas, traiciones y un cliffhanger monumental, siendo de largo el mejor de toda la temporada. En ese sentido, la sensación de intrascendencia ha resultado estara provocada porque Knight estaba construyendo narrativamente, pero no para esta quinta temporada, sino de cara a la sexta.

Que estas líneas no os confundan, cuando se estrene la nueva temporada yo estaré el primero en la cola (metafórica) para verla, pero que me siga encantando Peaky Blinders no significa que no vea que esta quinta temporada se me haya quedado demasiado corta, lo cual es la primera vez que me pasa.

Comparto el trailer de este temporada:

La 5ª temporada de Peaky Blinders está por debajo de las anteriores pero sigue siendo un estupendo entretenimiento. Y ahora, solo nos queda esperar noticias sobre cuando se estrenará la sexta, que entiendo no será hasta 2021 como pronto.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

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Crítica de Peaky Blinders temporada 4 (Netflix)

Vendetta. Las decisiones del pasado tienen consecuencias, como van a aprender la familia Shelby, con el carismático Tommy (Cillian Murphy) a la cabeza en la cuarta temporada de Peaky Blinders, el drama histórico de temática criminal de la BBC disponible en Netflix.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

1925. La familia Shelby se encuentra rota tras los sucesos de la pasada temporada. Y en el momento de mayor debilidad, van a tener que enfrentarse a la mayor amenaza hasta la fecha, al llegar a Birmingham Luca Changretta (Adrien Brody), miembro de la familia Changretta que ha declarado Vendetta contra la familia y no descansará hasta que todos, hombres, mujeres y niños paguen por la muerte de su padre y su hermano.

Stephen Knight, creador de la serie, vuelve a escribir los seis episodios de esta cuarta temporada, que han sido todos dirigidos por David Caffrey. La serie fue emitida originalmente en el canal BBC2 entre noviembre y diciembre de 2017. Al final de esta temporada, Knight confirmó que su intención es que Peaky Blinders tenga en total 7 temporadas, de las cuales la quinta ya se estrenó en 2019, lo que significa que, crucemos los dedos, si el COVID no lo impide, la sexta temporada se estrenará el año que viene, en 2021.

En esta cuarta temporada, volvemos a encontrarnos con los miembros de la familia Shelby, encabezados por un espectacular Cillian Murphy como Tommy. Junto a él, tenemos a Helen McCrory como la tía de Tommy, Elizabeth “Polly” Gray, Paul Anderson como Arthur Shelby, Jr., el hermano mayor de Tommy, Sophie Rundle como Ada Thorne (antes Shelby), la única hermana de la familia, Joe Cole como John Shelby, el hermano pequeño de Tommy, y Finn Cole como Michael Gray, el hijo perdido de Polly encontrado en la temporada anterior forman el núcleo duro de la familia. Junto a ellos encontramos al gran Tom Hardy como Alfred “Alfie” Solomons, el lider de una banda mafiosa judía de Camdem Town, que vuelve a mostrar todo su carisma en esta temporada

Junto a los miembros de la familia Shelby, esta cuarta temporada nos presenta al enorme Adrien Brody como Luca Changretta, miembro de la mafia siciliana que ha viajado desde Nueva york buscando venganza. Aidan Gillen (Juego de Tronos, Bohemian Rhapsofy) es Aberama Gold, jefe de un clan gitano extremadamente violento al que Tommy pedirá ayuda para enfrentarse a los Changretta. Y junto a ambos la serie presenta a Charlie Murphy como Jessie Eden, una líder sindicalista miembro del partido comunista que cree que el momento de la revolución es ahora y que ha declarado una huelga en las empresas Shelby en el peor momento.

Si tengo que decir cual es para mi el ideal de serie de televisión, Peaky Blinders se encuentra muy cerca de la perfección, al estar planteada en temporadas cortas de seis temporadas que obligan a ir directos al grano aunque sin olvidarse del desarrollo de personajes. Viendo esta serie no tengo nunca la sensación de estar viendo “minutos de la basura” tan habituales en otras serie, sin ir más lejos de Netflix, y la historia de Steven Knight siempre avanza un montón cambiando el statu-quo de los personajes respecto a cómo se encontraban al principio.

Aparte de la extraordinaria recreación histórica del Brimingham de la década de 1920, la serie cuenta con un reparto espectacular, destacando sobre todos el impresionante Cillian Murphy, que cada temporada le veo mejor y con más carisma. Tom Hardy vuelve a ofrecer varios momentos gloriosos esta temporada, en la que también sobresale un enorme Adrien Brody, que transmite un carisma y una sensación de peligro espectaculares cada vez que aparece en pantalla. Unido a esto, veo Peaky Blinders en Netflix porque me permite verla en versión original, algo que inexplicablemente no permite Prime Video, y me ha alucinado también el acento italiano que Brody imprime a su personaje.

La amenaza de la mafia italiana aporta un elemento novedoso que le sienta de maravilla a esta cuarte temporada. Ya en la pasada temporada los Shelby recordaron que no eran intocables y ahora sentirán el miedo y el dolor en sus propias carnes. Además de este tema principal, las luchas sociales que se viven en la ciudad y la amenaza del comunismo aportan un chulísimo extra que conecta con la realidad histórica que se vivía en esos momentos en Reino Unido y que hace que la vida de Tommy Shelby sea aún más interesante.

Además, visualmente la serie vuelve a contar con momentazos todos los episodios y unos giros y sorpresas que me dejaban muy loco al final de cada episodio. Como digo, he conectado espectacularmente con esta serie y no veo el momento de empezar la quinta temporada.

Comparto el trailer de esta cuarta temporada:

Peaky Blinders no deja de crecer y mantiene tras cuatro temporadas un nivel modélico que ya quisieran para si la mayoría de series de la parrilla televisiva.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

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Crítica de Peaky Blinders temporada 3 (Netflix)

¡Madre mía de mi vida, Peaky Blinders!! El drama histórica creado por Steven Knight para la BBC disponible en Netflix inspirado en la historia real de una familia de criminales británicos consigue en su tercera temporada ser aún más apasionante y adictiva.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

«En un futuro próximo, el Señor Churchill querrá hablar con usted en persona, señor Shelby. Tiene un trabajo para usted. Estaremos en contacto.»

Dos años más tarde, en 1924, durante la boda de Tommy Shelby y Grace Burgess, el trabajo solicitado por Churchill meterá a los Shelby en una red de intriga y peligro al encontrarse en el centro de un complot político internacional del que será muy difícil escapar con vida. Acorralado contra la pared, Tommy deberá decidir cual es el menor de dos males, al tener por un lado a la exclusiva Liga Económica que posee todo el poder económico, político y policial de Gran Bretaña por un lado, y la violencia y locura de unos exiliados rusos con un ejército de cosacos a su servicio.

Stephen Knight vuelve a escribir los seis episodios de esta tercera temporada, que han sido todos dirigidos por Tim Mielants, ampliando el foco con un argumento más grande e internacional respecto a las anteriores temporadas centradas en Birmingham primero y Londres después.

En esta tercera temporada, volvemos a encontrarnos con los miembros de la familia Shelby, encabezados por un espectacular Cillian Murphy como Tommy. Junto a él, tenemos a Helen McCrory como la tía de Tommy,  Elizabeth «Polly» Gray, Paul Anderson como Arthur Shelby, Jr., el hermano mayor de Tommy, Sophie Rundle como Ada Thorne (antes Shelby), la única hermana de la familia, Joe Cole como John Shelby, el hermano pequeño de Tommy, y Finn Cole como Michael Gray, el hijo perdido de Polly encontrado en la temporada anterior forman el núcleo duro de la familia.

Junto a ellos encontramos a Annabelle Wallis como Grace Burgess, la futura esposa de Tommy, así como el gran Tom Hardy como Alfred «Alfie» Solomons, el lider de una banda mafiosa judía de Camdem Town. Nuevas incorporaciones de esta tercera temporada son Paddy Considine como el Padre John Hughes, portavoz de la Sección D anticomunista de la Liga Económica, así como Gaite Jansen como la Gran Duquesa Tatiana Petrovna, una aristócrata que huyó de Rusia tras la revolución comunista con su familia y que aspira a crear una revolución en su pais con ayuda británica que les devuelva al poder.

Lo mejor de Peaky Blinders es lo entretenida y adictiva que es mientras realiza una maravillosa recreación del mundo criminal de la Inglaterra de la década de 1920. Y como en cada episodio la sensación de escalada del peligro y la tensión es palpable, dejándonos además con un climax monumental al final de la temporada.

Cilliam Murphy es el gran protagonista, y borda su interpretación de Tommy Shelby, el jefe de la familia mafiosa de los Peaky Binders que se va a dar un baño de fría realidad en esta temporada. Murphy construye a un extraordinario Tommy y transmite de maravilla todo el rango de intensas emociones que sufrirá en esta temporada. Y es que, si algo queda claro en esta temporada es que nadie está a salvo, y cualquiera puede morir de la forma más cruel y despiadada posible.

Otro elemento brutal de Peaky Blinders es que la duración de seis episodios por temporada me parece perfecta. Además de que pasan un montón de cosas, este formato permite que todos los miembros de la familia tengan su importancia y crezcan dentro de la serie.  Y a la vez, al ser sólo seis episodios, Steven Knight tiene que ir siempre al grano sin desperdiciar ni un segundo, de forma que la sensación de «minutos de la basura» que lamentablemente se hace muy presente en otras series actuales nunca aparece durante el visionado de esta tercera temporada.

El aumento de la escala y del peligro nunca fue tan palpable como en esta termporada, así como la sensación de soledad de Tommy, al no tener a nadie que le pueda ayudar sin querer antes apuñalarle por la espalda. Esto se hace muy presente en la breve pero antológica aparición de Alfie Solomon, el genial personaje interpretado por Tom Hardy. Aparte su loquísimo acento en la versión original, Solomon es alguien super peligroso sin necesidad de portar él mismo ninguna arma. Y además articula una de las frases claves de esta temporada, al recordarle a Tommy que a pesar de sus intentos de convertirse en un hombre de negocios honrado, es y siempre será un hombre cruel y malvado que ha matado a cientos de inocentes sin motivo. Tommy es igual de malvado que Alfie, y cuando le llegue el final será más que merecido.

Otro elemento importante es que frente a la realidad que los Shelby son malas personas, no hay duda en este respecto, se alza contra ellos otra fuerza que a pesar de vestirse de respetabilidad, es igual de mala que ellos: La Liga Económica, la personificación de los poderes políticos y económicos que son los que realmente gobiernan en Inglaterra. Los Shelby son mafiosos y criminales, pero esta sociedad en la sombra de la que el Padre John Hughes es su portavoz es igual de malvada y merece caer, igual que los Shelby. Aunque dado que ellos tienen el «stablishment» de su parte, es poco probable que vaya a suceder.

Además, la parte de la trama rusa ayuda a transmitir la idea que hay personas incluso peores que los Shelby a quien temer. Además, los cosacos son aún más locos e impredecibles que los son la familia gitana de los Shelby.

Otro elemento importante que me ha gustado en la forma como el guión encuentra la forma de colocar en la historia elementos reales de la época como fue la lucha de las mujeres por conseguir mayores derechos en la machista sociedad británica, O las intrigas políticas derivadas de la caída del Zar en Rusia y el alzamiento del comunismo, visto como una amenaza real e inminente para los países democráticos.

En resumen, esta tercera temporada de Peaky Blinders ha sido un gran triunfo que convierte a esta serie en una de las imprescindibles del panorama televisivo.

Comparto el trailer de esta tercera temporada:

La tercera temporada de Peaky Blinders ha sido estupenda y encima nos ha dejado en todo lo alto. Teniendo en cuenta que de momento ya se han estrenado 5 de las 7 temporadas previstas, me queda diversión para rato.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

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