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Crítica de Contagio de Steven Soderbergh

Ahora que el mes de junio y el pase de fase de confinamiento parece que nos hace pensar que lo peor de la crisis del Covid-19 ha pasado, he encontrado el estado mental adecuado para poder ver Contagio, la estupenda película de 2011 de Steven Soderbergh que está de plena actualidad.

PUNTUACIÓN: 8/10

De repente, sin saber cuál es su origen, aunque todo hace sospechar que comienza con el viaje de una norteamericana a un casino de Hong Kong, un virus mortal comienza a propagarse por todo el mundo. En pocos días, la enfermedad empieza a diezmar a la población. El contagio se produce por mero contacto entre los seres humanos. Un thriller realista y sin efectos especiales sobre los efectos de una epidemia. (FILMAFFINITY)

Steven Soderbergh dirige esta película estrenada en 2011 que en su momento tomó como inspiración laproblemática que planteaban los brotes de SARS entre 2002-04 y  de la gripe A (H1N1) en 2009-2010, con la que la actual Covid-19 comparte numerosos elementos. P ara escribir el guión contó con Scott Z. Burns, colaborador habitual suyo, planteando la historia desde el realismo, mostrando de forma comprensible y clara la respuesta científica y de salud pública ante una pandemia, y las diferentes derivadas que ello ocasiona a todos los niveles, desde sociales como empresariales e incluso en las relaciones internacionales.

Estamos por tanto ante historia coral, y me ha encanto poder disfrutar de un reparto de superestrellas entre las que tenemos a Matt Damon, Jude Law, Kate Winslet, Laurence Fishburne, Marion Cotillard y Gwyneth Paltrow, cubriendo la pandemia desde todos los puntos de vista.

A partir de un padre de familia normal, Mitch Emhoff (Damon), cuya vida se derrumba por la muerte de su mujer Beth (Paltrow) y su hijo, que son unas de las primeras víctimas de la epidemia en los Estados Unidos, conoceremos las consecuencias que la pandemia causa en la sociedad americana, cuyo confinamiento provoca pánico, saqueos y escasez. Damon ofrece el punto de vista de la gente normal y consigue dotar a su personaje de la perfecta humanidad ante lo que se le viene encima.

Laurence Fishburne es el Dr. Ellis Cheever responsable del Centro de Control de Enfermedades en Atlanta, y tendrá que enfrentarse a la vertiente científica pero también a la dimensión humana de la enfermedad, mostrando que nadie es perfecto y se puede ser un buen profesional y a la vez cometer errores. El Dr. Cheever manda a su amiga la Dra. Erin Mears (Kate Winslet) a investigar los primeros brotes en los Estados Unidos y a tratar de encontrar algún medio para controlar su propagación.

Mientras tanto, la Organización Mundial de la Salud manda a Hong Kong a la doctora Leonora Orantes (Marion Cotillard) para que se encargue de la investigación en el terreno, al creerse que la enfermedad se generó allí.

Mientras la doctora Ally Hextall (Jennifer Ehle) o el doctor Ian Sussman (Elliot Gould) intentan identificar el virus que provoca la pandemia y a su vez, encontrar una vacuna, Alan Krumweide (Jude Law), un bloguero online, extiende teorías de la conspiración contra la versión oficial y genera dudas entre la sociedad sobre las medicinas que se están preparando.

Soderbergh, que además de dirigir realiza la función de director de fotografía, siempre ha sido un maestro en el uso de la cámara y hace que desde el primer momento el espectador esté en el centro de la acción. Manteniendo además  un pulso narrativo brutal, consigue que todo se explique de forma clara y que no nos perdamos a pesar de los diferentes saltos entre personajes y localizaciones.

La música de Cliff Martínez transmite la sensación de frenetismo y drama aséptico ante una enfermedad contra la que no se puede combatir, solo asilarte para no enfermar. Además, con un estupendo montaje de Stephen Mirrione, consigue condensar un tema tan complejo con múltiples derivadas en una película perfecta de 100 minutos que condensa los principales temas que merecer ser considerados.

Soderbergh pone uno de los focos de la película en los medios de expansión de la enfermedad, que no son solo las personas, sino también los objetos que estos tocan y que serán tocados por otras personas que seguramente acabarán contagiadas. Este segundo detenido en los objetos, a veces ni siquiera tanto tiempo, tiene un efecto dramático increíble, sobre todo sabiendo como sabemos ahora cuales son los principales mecanismos de autoprotección.

Pero no es este el único hallazgo que Soderbergh nos ofrece durante la película, siendo de hecho una master class de síntesis y fluidez narrativa, de forma que ofrece una de las películas más redondas de su filmografía.

Lo alucinante de este Contagio es lo bien que muestra un motón de temas asociados a una pandemia que están de rabiosa y triste actualidad. Desde un gobierno chino que empieza con más interés de tapar el escándalo que de ofrecer soluciones, a un periódico que cuando conoce la existencia de la pendemia se resiste a publicarlo porque “no quiere ser el primero en gritar LOBO”. O los funcionarios públicos de un estado que a pesar de haber ya muertes en su territorio no quiere que se tomen medidas drásticas porque pueden afectar a la temporada de ventas de Acción de Gracias, y ante la construcción de un hospital de campaña pregunta quien va a pagarlo.

El personaje de Jude Law también muestra con gran acierto la realidad de las fake-news y los “expertos” que desafían la verdad oficial para conseguir su propio beneficio, otro elemento de plena actualidad. Aunque esta no es una historia de buenos y malos, me parece que quizá para Soberbergh él simboliza al “villano” de la historia, que rompe la paz social y ayuda a sacar lo peor de nosotros mismos.

En general las empresas farmacéuticas no salen demasiado bien paradas, aunque no se realiza una crítica directa contra ellas. Tampoco los sindicatos tienen en esta historia una función positiva, y veremos  como la escasez y la enfermedad sacan lo peor de mucha gente. Desde ese punto de vista, el guión de Contagio lo veo super realista y un poco descreido.

En todo caso, igual que ha pasado en la vida real, los grandes héroes de Contagio son el personal sanitario y los investigadores que buscan una cura, que ponen su vocación de servicio por encima de su seguridad personal y que sufrirán en sus carnes la enfermedad. Estos profesionales dan el toque humano positivo al que aferrarse incluso aunque se equivoquen y a veces antepongan a su familia frente al bien común. También en este aspecto, el no convertirles en seres perfectos hace que todo transmita una mayor sensación de realismo y me creo algunas decisiones que se toman, incluso las equivocadas.

Además del pánico de masas y al colapso del orden social, veremos los problemas derivados por la escasez de recursos que sufren los sanitarios y en general todo el mundo, algo que también hemos visto en las últimas semanas.

Además de todo lo anterior, la película como experiencia audiovisual está también planteada en clave de thriller en la que se investiga el nacimiento de la epidemia y quien fue el paciente “cero” que comenzó su transmisión. Incluso ese elemento está perfectamente resuelto gracias a un perfecto montaje que consigue que el visionado haya sido excelente de principio a fin.

Contagio me parece una película excente que huye de efectismos baratos y presenta una dura realidad posible que nueve años más tarde se ha convertido en dolorosa realidad.

Comparto el trailer de la película:

Contagio es una película espectacular que aunque se estrenó en 2011 está de plena actualidad debido a la situación que estamos viviendo por la crisis del Covid-19. Si tienes el adecuado estado mental, te la recomiendo completamente.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de Ford v Ferrari, de James Mangold

Ford v Ferrari (Le Mans 66) de James Mangold es una buena película basada en hechos reales del mundo de las carreras con unos excelentes Christian Bale y Matt Damon. Una película que lo hace todo bien pero que se me queda en “buena sin más” y alejada de mi top de películas de 2019.

PUNTUACIÓN: 7/10

Ford v Ferrari se centra en un excéntrico y decidido equipo americano de ingenieros y diseñadores, liderados por el visionario automovilístico Carroll Shelby (Matt Damon) y su conductor británico Ken Miles (Christian Bale). Henry Ford II y Lee Iacocca les dan la misión de construir desde cero un nuevo automóvil con el fin de derrocar el dominio de Ferrari en el Campeonato del Mundo de Le Mans de 1966. (FILMAFFINITY)

James Mangold (Logan, Tren 3:10 a Yuma) dirige y escribe el guión de esta película inspirada en hechos reales que adapta el libro de A.J. Baime. Además de Mangold, Jason Keller, Jez Butterworth y John-Henry Butterworth colaboraron en el guión. Ford v Ferrari cuenta con música de Marco Beltrami ( Logan, Tren 3:10 a Yuma, Yo, Robot, Guerra Mundial Z…) y una excelente fotografía de Phedon Papamichael (Tren 3:10 a Yuma, Nebraska,…)

Viendo el equipo técnico, no hay duda que Mangold confía totalmente en sus colaboradores habituales, y lo cierto es que en lo referido a estos apartados, la película es irreprochables, y se demuestra el viejo dicho que si algo no está roto, no lo cambies.

Christian Bale es Ken Miles, un piloto inglés que es un desastre en su vida normal y que solo es feliz cuando conduce. Matt Damon es Carroll Shelby, un expiloto campeón en Le Mans experto en el diseño coches de carreras.

Ambos protagonizarán el asalto de Ford al trono de Ferrari en las míticas 24 horas de Le Mans de 1966. Para crear un coche de carreras ganador, Shelby y Miles tendrán que enfrentarse no a los italianos, sino a la burocracia de una gran empresa, la FORD de los años 60, que ahoga la creatividad y busca la estardarización de todo lo que hacen.

Escuchar a Bale y Damon en Versión Original ha sido una pasada, aunque reconozco que un poco complicada. Bale crea un acento super british cerrado bastante complicado de entender en muchos momentos, mientras que Damon añade a su interpretación un acento sureño algo más sencillo de entender. No es sólo el carisma, la personalidad y la buena química que ambos transmiten en pantalla, es que son grandísimos actores y detalles como los acentos, para igualarles a las personas reales a las que encarnan, es un detalle brutal.

Técnicamente, Ford v Ferrari está super bien rodada, la fotografía y el montaje de sonido son espectaculares y meten al espectador en el circuito al lado de Christian Bale. Hay varios momentos durante las carreras que son bestiales, creo que la faceta de película “deportiva” es una pasada. Pero además de como una funcional historia de carreras, la película funciona razonablemente bien como una fábula de creativos vs burócratas, gracias a unas notables interpretaciones que elevan el acabado final.

Sin conocerlo exactamente, me ha parecido que la recreación del mundo de las carreras de los años 60 es también perfecta, y he visto fotos de la época que demuestran que Mangold y su equipo han cuidado hasta el último detalle. La película ha contado con un presupuesto cercano a los 100 millones de dólares y la verdad es que lucen en pantalla. Este presupuesto es super importante teniendo en cuenta el momento de incertidumbre que están viviendo los grandes estudios para presentar propuestas que capten la atención del espectador y les hagan ir al cine porque la película parece mejor que la última serie de Netflix o la HBO, y demostraría que la Fox tiene una confianza total en el directo de Logan.

Dicho esto, y recalcando que la película en líneas generales me ha gustado y creo que todo lo que propone lo hace razonablemente bien, personalmente se me ha quedado en una película de “bien sin más”. Ford v Ferrari es correcta en todo pero no consigue emocionarme nunca y no me dejó con ganas de volverla a ver. Quizá es porque nunca fui demasiado fan de las carreras de formula 1 o porque los protagonistas no tiene un verdadero desafío que vencer más allá de hacer que “el sistema y la burocracia” sean los antagonistas a superar, pero me ha parecido una historia muy funcional de dos personas muy diferentes que tienen que trabajar juntos para conseguir que sus sueños se hagan realidad.

Respetando todas las opiniones, no entiendo esta obsesión de encumbrar películas que son solo correctas, ni la falta de memoria de mucha gente para los que el estreno de la semana parece que sea siempre la mejor película del año… hasta el siguiente estreno 7 días más tarde. Es cierto que el carisma de Bale y Damon elevan la calidad de una película que en circunstancias normales sería muy normalita, pero en ningún caso se me ocurriría calificarla de sobresaliente.

Personalmente, una película sobre el mundo de las carreras y sus pilotos que me gustó mucho más que esta Ford v Ferrari fue Rush de Ron Howard (2013), con unos excelentes Daniel Brühl como Niki Lauda y Chris Hemsworth como James Hunt, que aún no me explico como pudo pasar tan desapercibida. Un película en la que nos muestran una rivalidad legendaria en el mundo de la Fórmula 1 de los años 70 con dos grandes pilotos con formas de ver la vida opuestas pero que compartían el amor por el deporte y el ansia de superación.

Comparto el trailer de la película:

Ford v Ferrari cuenta esta historia inspirada en hechos reales de forma correctísima y funcional, y es una película especialmente indicada para los fans de las películas deportivas de superación.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

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¡Saludos a todos!

Marte, la película más positiva del año

Marte, la nueva película de Ridley Scott, es un triunfo total, y una película realmente inspiradora y positiva, que me ha encantado.

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El concepto es muy simple, pero a la vez muy bien ejecutado. El astronauta Mark Watney (Matt Damon) queda abandonado y dado por muerto en la superficie de Marte, tras sufrir un accidente durante la evacuación de la misión en la que participaba.

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Ante esta situación, Watney tendrá que utilizar al máximo sus conocimientos de biología y su ingenio para conseguir sobrevivir hasta que llegue el rescate, que puede tardar años. Y lo primero y principal es resolver como cultivar alimentos en Marte, algo que mucha gente tacharía de imposible.

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La película nos devuelve la fe en el trabajo de Ridley Scott, que llevaba casi 10 años encadenando fracaso tras fracaso, quizá no económico pero sin duda sí creativo. En el caso que nos ocupa, el guión de Drew Goddard realizado a partir del best-seller del escritor Andy Weir, es tan directo al grano y claro en su planteamiento y mensaje que consiguió que Scott solo se tuviera que preocupar del aspecto visual y narrativo, ámbitos en los que demuestra que sigue siendo un maestro.

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Matt Damon realiza un enorme interpretación en el papel de astronauta Watney. La película funciona gracias a él, y hubiera podido encallar si el papel hubiera recaído en otro actor menos inteligente. Porque inteligencia es lo que su actuación requería, sabiendo trasmitir carisma, desesperación o humor en dosis justas y en el momento adecuado.

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Este McGyver en Marte se apoya también en un enorme casting de grandes actores y jóvenes promesas que buscan despuntar, aglutinando uno de esos repartos de prestigio que tanto nos gusta ve en superproducciones de Hollywood. Matt Damon, Jessica Chastain, Jeff Daniels o Sean Bean en el lado de los veteranos están perfectamente acompañados por unos muy correctos actores de la nueva generación, como Michael Peña, Kate Mara, Chiwetel Ejiofor, Sebastian Stan o Donald Glover. Y aunque prácticamente todos son pequeños papeles que no pasan del arquetipo, todos consiguen unas interpretaciones creíbles.

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Porque otro aspecto importante de la película es la tensión constante alrededor de las dos líneas argumentales que circulan en paralelo durante los más de 140 minutos, que pasan como un suspiro. Por un lado, averiguar como consigue sobrevivir Watney, y por otro, una vez consigue ponerse en contacto con la Tierra, como se organizan los científicos y astronautas de todo el mundo para diseñar y ejecutar su rescate.

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La música de Harry Gregson-Williams encaja perfectamente con el espíritu de los pioneros y los descubridores que la película trasmite, sin necesidad de caer en pomposidades o estridencias innecesarias. La fotografía de Dariusz Wolski  ayuda a mostrarnos al planeta rojo en toda su majestuosidad, al mismo tiempo que da un tono muy realista a la acción en la Tierra y la vida de Watney en el módulo Marciano. Además, los efectos especiales están perfectos en todo momento.

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Al final, el mensaje es claro: No hay problema sin solución si ponemos a los mejores. Y si nos unimos, no hay montaña que no pueda ser escalada, ni fuerza de la naturaleza que no pueda ser vencida. Pero siempre desde un punto de vista positivo, buscando sumar entre todos y no dividir.

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Comparto con vosotros el trailer de la película:

Marte es una película que nos devuelve la fe en la raza humana y nos muestra de lo que somos capaces si somos capaces de trabajar unidos por el bien común. Una de las mejores películas del año, y totalmente recomendable, tanto si te gusta la ciencia ficción como si no.

¡Totalmente recomendable!

Puntuación: 9/10