Nueve años después de Zootrópolis nos llega una esperada secuela que ha sido dirigida por Jared Bush y Byron Howard, aspirando a repetir el éxito entre niños y padres.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
Judy y Nick se encuentran tras la retorcida pista de un misterioso reptil que llega a Zootopia y pone patas arriba la metrópolis de los mamíferos. Para resolver el caso, Judy y Nick deben ir de incógnito a nuevas partes inesperadas de la ciudad, donde su creciente asociación se pone a prueba como nunca antes.
Jared Bush y Byron Howard ya dirigieron la primera película, junto a Rich Moore. Bush además se encarga de escribir el guion de esta película animada de Disney de 108 minutos de duración que ha contado con un presupuesto de 150 millones de dólares. Destacar que el genial Michael Giacchino escribe la música de la película.
En la versión original tenemos en las voces a Ginnifer Goodwin como Judy Hopps, una joven coneja optimista de Bunnyburrow y la primera coneja del Departamento de Policía de Zootopia (ZPD); Jason Bateman como Nick Wilde, un astuto zorro rojo y antiguo estafador que más tarde se unió al Departamento de Policía de Zootopia como su primer zorro; Ke Huy Quan como Gary De’Snake, una víbora de foseta perseguida por Judy y Nick mientras intenta ayudar a su familia; Fortune Feimster como Nibbles Maplestick, una castora presentadora de un podcast y teórica de la conspiración; Andy Samberg como Pawbert Lynxley, un lince canadiense que es el más torpe y joven de la familia Lynxley; David Strathairn como Milton Lynxley, el padre de Pawbert y patriarca de la familia Lynxley; Shakira como Gazelle, una gacela de Thomson que es una estrella de la música pop; Idris Elba como el jefe Bogo, el jefe de policía del Departamento de Policía de Zootopia, un búfalo africano; y Patrick Warburton como el alcalde Brian Winddancer, un semental que es un antiguo actor y actual alcalde de Zootopia, sucesor de Leodore Lionheart y Dawn Bellwethe.
Zootrópolis es una de las mejores películas de animación de las dos últimas décadas. Su diseño de un mundo en el que los animales conviven en harmonía en una ciudad que tiene cabida para todos era alucinante. Y a una animación super imaginativa que era un caramelo para los ojos había que añadir una historia brillante que abrazaba el noir para presentar un caso que no era como parecía en un principio, con un giro antológico que me vuela la cabeza cada vez que la veo. Porque es una película que invita a múltiples visionados y que tiene claro su obligación de entretener a los niños y a los papás.
Zootrópolis 2 lo tenía muy fácil y muy difícil a la vez. Muy fácil porque el mundo que habían creado para la primera película es fantástico y tiene un potencial ilimitado para nuevas historias y nuevos animales y hábitats. Pero la historia de la primera película era brillante, y no tenía claro que Disney fuera capaz de repetir la jugada.
Y empezando por lo menos bueno, no. Jared Bush y Byron Howard no consiguen llegar con Zootrópolis 2 a los niveles de brillantez de la primera película, al plantear un caso sin sorpresa que resulta bastante evidente desde el minuto uno. Esto hace que la película no pueda estar al mismo nivel de la primera. Pero dejando de lado esto, lo cierto es que Zootrópolis 2 es una película super disfrutable que nos hizo pasar un rato estupendo a toda la familia.
Y lo primero a destacar en la parte positiva es que la animación es alucinante. Como la primera vez, la película tiene tantos detalles alucinantes que es imposible quedarte con todos en el primer visionado. Como buena secuela, una de las cosas geniales de Zootrópolis 2 es que amplía el mundo que conocemos, al viajar Judy y Nick a un nuevo hábitat, el pantano de animales acuáticos. Además, tenemos más minutos en la tundra y en el desierto, unas escenas que son pura diversión.
La película plantea un montón de gags visuales super buenos. Por ejemplo, hay un homenaje a El resplandor alucinante, un gag que obviamente sólo los padres vamos a entender y flipar con él. Pero hay un montón de gagas para los más pequeños, como la morsa que repite lo que le dicen, consiguiendo que haya un buen equilibrio en la diversión para toda la familia. Una vez no planteamos la comparación con la primera película, esta película es super disfrutable. Por ese motivo, no me extraña que la película sea un éxito de taquilla en todo el mundo.
La película presenta a dos nuevos personajes: Nibbles Maplestick, una castora presentadora de un podcast y amante de las teorías de la conspiración, y Gary De’Snake, una víbora perteneciente a la familia de animales más temida de la ciudad tras ser acusados de asesinato hace un siglo, coincidiendo con la fundación de la ciudad. La clave de la película es que la historia de la ciudad, fundada hace un siglo a partir de la invención por parte de la familia Linxley de las paredes climáticas que separan los diferentes hábitats, no es lo que todo el mundo pensaba que era. Los Linxley son la familia más poderosa de la ciudad, unos linces que acaban siendo más peligrosos de lo que Judy o Nick podían imaginar.
Por supuesto, la relación de Judy y Nick es el centro de la película. Y una de las cosas que más me han llamado la atención es que Judy es la protagonista absoluta de la historia, siendo la conejita heroica que siempre ha sido y buscando hacer lo correcto en todo momento. Aunque ello la convierta en una fugitiva buscada por la policía. El rol de Nick es secundario, con un desequilibrio enorme entre ambos. Al final, los roles se igualan algo, pero sin llegar al punto de equilibrio.
Al salir de la película, mi hijo me comentó que había sentido que la metáfora de la película en relación a las víboras y los linces le recordó a la historia de los Estados Unidos y como los poderosos se quedaban con la tierra y expulsaban a los nativos americanos, píntándoles durante décadas como los malos en numerosas historias de entretenimiento mainstream. Esto es algo que entendió sin que yo le dijeran nada al respecto, lo cual resalta lo claro del mensaje.
Otra derivada de la historia es que el malo de la película acaba siendo el rico y el poderoso. Dentro de la narrativa del entretenimiento mainstream, esto no es una sorpresa en absoluto, pero si es un elemento que hace que la historia fuera muy evidente y se perdiera parte de la sorpresa que si tuvo la primera parte.
En todo caso, una historia que llama al entendimiento entre los diferentes me parece un mensaje bastante típico de Disney. Típico pero necesario y muy bonito que los niños más pequeños conozcan ahora que son pequeños. La coexistencia es posible, siempre que todos queramos. Y está bien que la moraleja positiva esté en el centro de las historias del entretenimiento familiar.
Comparto el trailer de la película:
Me ha gustado mucho Zootrópolis 2, que no sea igual de brillante que la primera no supuso ningún problema.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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Conocí al director Paul Urkijo Alijo gracias a Irati . Gaua es su siguiente película, y comparte muchas de las claves de esa película.
PUNTUACIÓN: 7/10
Montañas vascas, siglo XVII. En plena caza de brujas, Kattalin huye de su marido, abandonando el caserío en mitad de la noche. Perdida en la negrura del bosque, siente una presencia que la persigue. En su camino, se topa con tres mujeres que, mientras lavan la ropa junto al río, comparten cuentos de miedo y habladurías del pueblo. Para su asombro, Kattalin acabará convirtiéndose en parte de esas mismas historias.
Paul Urkijo Alijo nace en 1984 en Vitoria-Gasteiz (Pais Vasco). Desde muy pequeño le apasionan el cine, la ilustración, la literatura, y los cómics, con predilección por el género fantástico, siendo un gran aficionado a la lectura de mitología y cuentos tradicionales. En 2008 Se licencia en Bellas Artes y profesionalmente se dedica a la realización de audiovisuales, la ilustración y la infografía. Así comienza a escribir y realizar sus propios cortometrajes de ficción y animación. Los cortometrajes que ha escrito y dirigido han ganado 85 premios nacionales e internacionales y más de 400 selecciones por todo el mundo. En 2016 escribe, produce y dirige su primer largometraje titulado Errementari, una película de género fantástico basada en el cuento del folclore vasco “Patxi Errementaria”. En 2023 estrenó Irati.
Además de dirigirla, Urkijo también escribe el guion de la película. La pelicula de 93 minutos de duración cuenta con Música de Aránzazu Calleja i Mursego, fotografía de Gorka Gómez Andreu y montaje de Elena Ruiz Guitart. La novedad de esta película estrenada este año en el Festival de Sithes es que está rodada íntegramente en euskera, aunque yo la he visto en su versión doblada.
En el reparto encontramos a Yune Nogueiras como Kattalin, Ane Gabarain como Beltra, Elena Irureta como Graxiana, Iñake Irastorza como Reme, Xabi «Jabato» López como Pello, Erika Olaizola como Maritxu, Elena Uriz como Estertxi, Manex Fuchs como Mateo, Elías García como Gaueko, Inguma y Akerbeltz, y Laura Iturregi como Eugenia.
Irati fue una película que destacaba principalmente por la celebración de la cultura y la historia del norte de España. Su diseño de producción era fantástico pero sufría por una historia flojita que transitaba por demasiados lugares comunes, y unas interpretaciones casi amateurs por la limitación de tener que trabajar con actores que hablaran euskera.
Lo primero a destacar de Gaua es que me ha parecido muchísimo mejor película. Como en Irati, el diseño de producción es fantástico, con un vestuario maravilloso y una iluminación naturalista que consigue llevarte al pasado del norte de España. La historia se nutre de las historias populares y el folklore del norte de España relativo a las brujas, con el típico toque anticatólico esperable en este tipo de historias. La historia tiene un fuerte elemento feminista y de sororidad femenina, mientras que los hombres adultos de esta historia son todos malvados, egoístas y se merecen lo que les va a pasar. Dentro que esto es super evidente, tengo que decir que en el contexto de esta historia funciona y no ha generado incomodidad mientras la veía.
Pensando en películas españolas con temática de brujas, en Akelarre (Pablo Agüero, 2020) existía una estudiada ambigüedad en una historia planteada en términos realistas sobre el mundo de las brujas y cómo a menudo se acusaba a gente inocente por motivos diversos. En contraste, Gaua juega desde el principio dentro de la temática fantástica, inspirada en el mundo de los cuentos oscuros y las historias de terror. La magia y los seres sobrenaturales existen y forman parte del acervo cultural y social de la región. Y en este mundo de dioses primigenios y demonios, Kattalin se escapa de su abusivo marido en medio de la noche, adentrándose en un mundo oscuro y peligroso. Tras caer desmayada, se despierta tras ser encontrada por tres ancianas que comparten historias en el lavadero local. En ese momento estas mujeres son libres de sus maridos y de las rigurosas leyes del párroco local, siendo realmente libres para beber, reir y pasar un buen rato. Katta escuchará varias historias terroríficas que en realidad son parte de su propia vida.
La estructura de cuento oscuro hace que cada historia nos muestre una faceta diferente de una comarca dominada por el miedo a los párrocos cristianos, que buscan «chivatos» que acusen a brujas o cualquiera que se enfrente con su doctrina. Junto a esto, tenemos el machismo social que obliga a las mujeres a casarse o quedar como solteronas.
El problema de Irati aparte de las lamentables interpretaciones fue que la historia era muy muy floja y estaba llena de lugares comunes. Y Gaua tiene unas actrices que hacen un trabajo estupendo transmitiendo todo lo que el director necesitaba de ellas. Me han gustado mucho Yune Nogueiras como la joven protagonista Katta, y Ane Gabarain, Elena Irureta e Iñake Irastorza como las 3 ancianas brujas.
El diseño de producción y la iluminación naturalista plantea momentos oscuros en los que los efectos especiales de los seres sobrenaturales están perfectamente integrados, quedando guay. Los planos nocturnos refuerzan la belleza de los bosques de euskadi, y el akelarre final, aunque esperable, está rodado con fuerza y buen gusto.
El problema principal que he visto es el de los lugares comunes. Para ser una película de 90 minutos hubo varios momentos en que las historias se me hacían largas, y siempre tenía la sensación que todo lo que me mostraban me sugería que esto ya lo había visto anteriormente. Posiblemente mejor. Dentro que no hay nada especialmente malo, en uno de los cuentos la narración resulta confusa porque empieza en el teórico presente para pasar al pasado sin ruptura evidente, lo que hace que lo que se ve resultara confuso. Además, hay un akelarre final, qué menos, pero se plantea un sorprendente final feliz que es un WTF? como una casa que se lo han sacado de la manga directamente porque si. Lo hizo un mago, pero aplicado al mundo de las brujas. Quizá parte del problema en la historia es la falta de ambigüedad, las buenas son muy buenas y sufren mucho y los malos son muy malos y se merecen lo que les pasa. En parte, la estructura de cuento permite este simplismo. Pero también provoca que la película en la parte del guion no sea tan bueno como la ambientación de la película.
En general, Gaua me ha gustado, creo que ha sido dinero bien invertido. Sin embargo, hablando en términos generales, estaba viendo Gaua y no dejaba de pensar en algo que mi amiga Bea nos ha comentado en varias ocasiones sobre la Leyenda Negra, entre otras en el último podcast de El Colmo dedicado a las películas de brujas. Y es que se habla mucho en el entretenimiento mainstream sobre la Inquisición española como si fuera el mayor genocida de la historia, y lo cierto es que en España casi no se quemaron brujas, mientras que en países como Alemania, Suiza, Polonia y muchos más se persiguieron muchísimo más y se mataron a miles de personas. Miles y miles más que en España. Algo que aparentemente no concita el rechazo de sus sociedades. Mientras, en España en los últimos años Akelarre y ahora Gaua comparten la crítica hacia la iglesia católica y dan una imagen algo distorsionada de la realidad histórica, sobre todo cuando como digo la comparas con la realidad de otros países. Y está genial intentar destacar el folclore local y sus tradiciones, pero canta un poco que siempre se busque el enemigo de fuera para aglutinar a «tu» pueblo. Es tan evidente que la parte feminista con hombres super malos todos ni siquiera me molestó en esta película.
En todo caso, esta es una apreciación lateral hacia una película que ya digo que en líneas generales me ha gustado. Si te gusta la historia y el folklore medieval, creo que Gaua te va a gustar.
Comparto el trailer de la película:
Gaua me ha gustado y tiene una ambientación fantástica. Pero al mismo tiempo, todo me sonaba a ya visto, lo que en cierta forma me ha restado puntos.
PUNTUACIÓN: 7/10
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Me encanta Glen Powell. Y creo que Edgar Wright es un director talentoso. La unión de ambos para The running man, la nueva versión de la novela de Stephen King que tuvo una famosa versión protagonizada por Arnold Schwarzenegger, era de visionado obligado en pantalla grande.
PUNTUACIÓN: 5.5/10
En una sociedad de un futuro cercano, The Running Man es el programa de mayor audiencia de la televisión: una competición mortal en la que los concursantes, conocidos como Runners, deben sobrevivir 30 días mientras son perseguidos por asesinos profesionales. Cada movimiento es retransmitido a un público sediento de sangre y cada día que pasa, la recompensa en metálico es mayor. Desesperado por salvar a su hija enferma, Ben Richards (Glen Powell), de clase trabajadora, es convencido por el encantador pero despiadado productor del programa, Dan Killian (Josh Brolin), para que participe en el juego como último recurso. Pero la rebeldía, los instintos y las agallas de Ben lo convierten en un inesperado favorito de los fans y en una amenaza para todo el sistema. A medida que se disparan los índices de audiencia, también lo hace el peligro, y Ben debe burlar no sólo a los Cazadores, sino a una nación adicta a verle caer.
Edgar Howard Wright (1974) es un director de cine, guionista y productor inglés. Inicialmente conocido gracias a sus colaboraciones con Simon Pegg y Nick Frost, primero en la serie de televisión Spaced (1999-2001), seguido de la ya mítica trilogía del Cornetto: Shaun of the dead (2004), Hot Fuzz (2007) y The World’s End (2013). Entre medias dirigió la maravillosa Scott Pilgrim vs. the World (2010), y junto con Joe Cornish y Steven Moffat escribió el guión de Las aventuras de Tintin (Steven Spielberg, 2011). Fichado por Marvel Studios para dirigir Ant-Man, finalmente tuvo que abandonar el proyecto por diferencias creativas, tras lo cual dirigió Baby Driver (2017) y el documental The Sparks Brothers (2021) antes del estreno de Última noche en Soho (2021).
Wright produce, dirige y escribe el guion junto a Michael Bacall de esta adaptación de la novela de 1982 de Stephen King. La película de 133 minutos de duración y un presupuesto de 110 minutos cuenta con fotografía de Chung-hoon Chung, montaje de Paul Machliss y música de Steven Price.
The Running Man está protagonizada y casi monopolizada por Glen Powell como Ben Richards, el abnegado marido y padre que se apunta al concurso mortífero para conseguir dinero para medicinas para su hija enferma. Josh Brolin interpreta a Dan Killian, el productor del programa, Colman Domingo como Bobby «Bobby T» Thompson, el presentador del programa, Lee Pace es Evan McCone, el líder enmascarado de los cazadores, Michael Cera aparece como Elton Parrakis, un rebelde que ayuda a Ben, Emilia Jones es Amelia Williams, una civil secuestrada por Ben, William H. Macy es Molie Jernigan, un hombre que ayuda a Ben cuando está huyendo Daniel Ezra como Bradley Throckmorton, un rebelde que ayuda a Ben, Jayme Lawson como Sheila Richards, la esposa de Ben, Alyssa y Sienna Benn como Cathy Richards, la hija pequeña de Ben, Katy O’Brian como Jenni Laughlin, una concursante, Karl Glusman como Frank, un cazador, Martin Herlihy como Tim Jansky, un concursante, completan el reparto.
Glen Powell me parece claramente una ESTRELLA de cine, el actor con más carisma de la última hornada de actores. Y esta realidad queda completamente claro viendo The running man, una película en la que su presencia y carisma aguanta la película y en la que está presente en pantalla el 95% del tiempo. Powell es uno de los grandes motivos por los que vi la película y su presencia para mi vende la película y me justifica pagar por verla en pantalla grande.
Justo a Powell, Edgar Wright me parece que es un director que tiene flow. Por supuesto por su capacidad de plantear escenas e imágenes visualmente poderosas, pero también por el fantástico uso que hace de la música y las canciones en películas como Baby driver o Última noche en Soho. Aunque en esta última la historia me falló algo, para mi The running man tenía una combinación ganadora.
Unido a esto tenemos el propio concepto de The running man. Reconozco que no he leído la novela de Stephen King, pero la película de Arnold Schwarzenegger de 1988 dirigida por Paul Michael Glaser me parece un clásico alucinante de esos años maravillosos. Creo que fue el año pasado cuando le puse a mi hijo esa película y reconozco que ha envejecido bastante mal sobre todo por la parte de los cazadores, que ahora quedan ridículos. Tras ver esa película y llevarme un pequeño chasco por habérsela puesto a mi hijo, reconozco que estaba con muchas ganas de encontrarme con la versión definitiva de este concepto. Lamentablemente, no ha sido así.
Empezando por las partes positivas, incluso aunque en muchos aspectos me parece una película fallida, creo que Glen Powell está fantástico en el papel de Ben Richards, el protagonista que se apunta al concurso mortífero para conseguir dinero para medicinas para su hija enferma. Powell me hace conectar completamente con sus problemas y nos muestra la crueldad de este futuro distópico en el que aparentemente las grandes corporaciones se han hecho con el poder en los Estados Unidos. Richards es un buen hombre que ayuda a compañeros de trabajo en peligro y que denuncia los excesos de la empresa que pone en peligro a sus trabajadores, lo que provoca que se le incluya en una lista negra que le impide trabajar en ningún sitio. Nadie estaría lo bastante loco como para apuntarse en un programa en el que nadie ha conseguido sobrevivir, pero Richards se encuentra en una situación límite.
El primer tercio de la película me parece que está genial. Todo me funciona. El drama de Richards y la forma en que el programa realiza las pruebas de candidatos del que sale elegido para The running man. La selección de otros 2 concursantes, y las reglas que debe cumplir para ganar el gran premio de 1000 millones de dólares: Sobrevivir 30 días solo por el país con 5 cazadores con todo el poder y los recursos del programa buscándole para matarle en directo. Richards debe enviar a la cadena un video demostrando que sigue con vida, y si falla en enviarlo, pierde el premio. Obviamente, cuando deja la cinta en correos, la cadena sabe en qué área se encuentra. Para empeorar las cosas, el programa ha puesto una recompensa sobre su cabeza de forma que cualquiera que le localice e informe sobre su paradero, o incluso le mate, recibirá una cuantiosa recompensa, lo que hace que tenga a prácticamente todo un país en su contra.
La crítica hacia los medio de comunicación que mienten para crear su mensaje y convertir en un enemigo a quienes ellos quieren es otro elemento muy presente en la película, como lo es la idea que la televisión y en general el entretenimiento actual se ha convertido en el nuevo circo romano que los espectadores nos tragamos como si fuéramos zombies. Mientras las grandes empresas nos adormecen con este salvaje entretenimiento, la vida es cada vez peor y la gente corriente sufre al no poder permitirse una vida honrada. Todo eso lo tenemos en la primera parte de la película y como digo esta película me estaba gustando mucho.
Luego tenemos el papel de Edgar Wright, que consigue que The running man luzca maravillosa visualmente. Hablaba de un director con flow, y lo cierto es que la película en ese apartado no se le puede poner ni un pero. Además, Wright añade unas canciones funki con mucho ritmo que hace que varias escenas parezca que tengan tempo, y son escenas super llamativas. Sobre todo cuando tienes a una estrella como Powell llenando la pantalla.
Sin embargo, eso no es suficiente cuando la historia me parece completamente fallida y se derrumba en el último tercio, sobre todo a partir de la llegada del personaje interpretado por Michael Cera. Hasta ese momento, la película estaba empezando a tener problemas, pero seguía siendo super disfrutable. Pero a partir de ahí, la película se convierte en una locura tras una chorrada tras un todo vale algo ridículo. Por cierto, en positivo tengo que decir que incluso cuando la historia se convierte en una locura (en el mal sentido), la película sigue siendo super entretenida. Tratándose de una película de dos horas y media de duración, a mi nunca me aburrió. Sobre todo porque el protagonista no deja de moverse y cambiar su localización, creándose pequeñas mini capítulos.
Como decía al principio, no he leído la novela de King, así que no puedo decir si esta versión de The running man es una buena o mala adaptación, sólo si como película que cuenta una historia me funciona. Y en muchos aspectos, no lo hace. En positivo, la película tiene un giro muy chulo, que es una crítica hacia el mundo de los realities actuales, cuando Richards descubre que el programa NO le va a matar porque sería malo para las audiencias. No le van a matar si no están en directo, y por supuesto, no le van a matar demasiado pronto porque si eso sucede, el programa acabaría demasiado pronto. Sin embargo, lo que Richards hace a partir de ese momento es ridículo, porque que no le vayan a matar no significa que no le puedan detener. De hecho, es ridículo que no suceda.
Otro problema que he encontrado con la película es que para llamarse The running man, en realidad me he encontrado muy pocas persecuciones y menos acción de lo esperado. De hecho, puede decirse que el trailer muestra los dos principales sets de acción, el hotel que acaba explotando con Richards cayendo a las alcantarillas, y la persecución por el campo que termina con Richards saltando de un coche de explota a un río. Es que quitas eso, y en realidad, es prácticamente todo lo que hay antes del climax final. Para ser una película tan larga, me parece demasiado poco.
Y no puedo comparar con la novela, pero si con la película de Schwarzenegger. Y aunque la acción de la película de los 80 ha envejecido fatal, pero en otros aspectos me parece una película mucho más redonda. Por ejemplo, tenía mucho más sentido que la persecución tuviera lugar a lo largo de un único día. Más que tener un programa que se alarga durante días en los que en realidad no tienen nada que emitir porque los perseguidos están escondidos y no se sabe donde están. En la película de Schwarzenegger, se indica que hay una rebelión que se opone al régimen despótico, y que Arnold les encuentre es el detonante para la lucha que derrotará a los malvados. Sin embargo, en la versión de Wright todo lo que le pasa a Richards es completamente por casualidad, sin tener Richards ningún papel más allá que le vayan explicando como es la realidad en la que se encuentra. En ese sentido, su papel se convierte en muy poco proactivo a lo largo de una parte importante del tiempo.
Otro elemento que me ha dejado bastante perplejo es la música. Hablaba antes del flow de Wright y cómo la música tiene una gran importancia en sus películas. Sin embargo, lamentablemente en esta película creo que Wright equivoca completamente el tono, entre otros motivos por canciones que no casan con lo que pasa en pantalla. Aunque ver escenas con tempo es curioso, en realidad no pegan en momentos en que Richards está escapando y tiene que mantener un perfil bajo. A todo esto, para tener una recompensa sobre su cabeza, lo cierto es que es algo que prácticamente no se ve en toda la película.
El reparto creo que no es parte de los problemas de la película, haciendo un buen trabajo. aparte de Powell, tenemos a Josh Brolin, Colman Domingo, Lee Pace, Michael Cera, William H. Macy y Emilia Jones. Y todos están estupendos y cumplen con lo que Wright necesita de ellos. Brolin está genial como el amoral director del programa que hará lo que sea por la audiencia, como cambiar los mensajes que graba Richards para que parezca un asqueroso hijo de puta que merece morir.
Precisamente por esto que digo, el final y la forma en que la película hace que de forma imposible Richards pase de ser el más odiado del mundo al más amado. Es algo que la película nunca justifica y que queda como una ridiculez que sucede porque si. Porque aparte de todo la película SI ha indicado que los poderosos controlan completamente los medios de comunicación, por lo que nada fuera del mensaje oficial se ha podido contar. En esta versión, varios momentos absurdos, se plante un giro final que recuerda al final de la película de Schwarzenegger. Solo que en aquella película tenía sentido y en esta es una ridiculez. Otra más.
Me sabe fatal que esta película no me haya funcionado. En positivo, como digo la película es muy entretenida y a mi no se me hizo larga. Aunque a mi hermano Fernando si. Y hay que decir que el presupuesto se ve en pantalla, hay un montón de momentazos visuales y el diseño de producción me parece super chulo. Me sabe mal que con lo difícil que es hacer una buena película, se cuide la fotografía, se cuide el montaje, la música o el diseño de producción. Y sin embargo, Wright no acabe de darle una vuelta más a un guion que no es todo lo bueno como debería.
Por otro lado, justo cuando estaba entrando en el cine me di cuenta de otro posible problema que ayuda a explicar que esta película haya fracasado completamente en la taquilla internacional. Y es que se ha estrenado con una semana de diferencia con La larga marcha. Dos películas basadas en novelas de Stephen King en las que los Estados Unidos se ha convertido en una distopía y en las que un gobierno despótico emite un programa de televisión que graba la muerte de gente inocente de forma super dramática y bastante morbosa. Aunque las historias son muy diferentes, como veis la premisa es super similar. Y podrían entender que el público esté cansado de que le quieran colar panfletos que hablen mediante metáforas de la realidad política de los Estados Unidos. Por cierto, para que no haya duda tengo que decir que La larga marcha me ha gustado muchísimo más que esta The running man. Qué pena.
Comparto el trailer de la película:
Me sabe fatal, pero creo que Edgar Wright no ha acertado con The running man, me parece una historia completamente fallida. Lástima.
PUNTUACIÓN: 5.5/10
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La larga marcha es una adaptación de una novela de Stephen King, dirigida por Martin Lawrence (Constantine, Soy leyenda, Los juegos del hambre).
PUNTUACIÓN:8/10
En un futuro distópico, cien adolescentes participan en una brutal competición conocida como «La larga marcha», donde deben caminar sin descanso: si se detienen o reducen la velocidad de la marcha, mueren. Solo uno sobrevivirá. Adaptación cinematográfica de la novela de Stephen King.
Francis Lawrence (Viena 1971) es un director y productor de cine estadounidense. Tras consolidarse como director de vídeos musicales y anuncios publicitarios, Lawrence debutó como director de largometrajes con Constantine (2005). Desde entonces, ha dirigido Soy leyenda (2007), el drama romántico Agua para elefantes (2011), y la serie de películas de Los juegos del hambre (2013-presente). Además, dirigió el thriller de espionaje Red Sparrow (2018), que me gustó mucho.
La larga marcha es una novela de Stephen King que J.T. Moliner se ha encargado de adaptar para este versión cinematográfica. La película de 108 minutos de duración y un presupuesto de 20 millones de dólares ha contado con fotografía de Jo Willems, montaje de Mark Yoshikawa y música de Jeremiah Fraites.
La película tiene un reparto joven formado entre otros por Cooper Hoffman como Raymond «Ray» Garraty (n.º 47), David Jonsson como Peter «Pete» McVries (n.º 23), Garrett Wareing como Billy Stebbins (n.º 38), Tut Nyuot como Arthur «Art» Baker (n.º 6), Charlie Plummer como Gary Barkovitch (n.º 5), Ben Wang como Hank Olson (n.º 46), Jordan Gonzalez como Richard Harkness (n.º 49), Joshua Odjick como Collie Parker (n.º 48). Junto a ellos Mark Hamill interpreta al Mayor.
Stephen King escribió esta novela a finales de los años 60, siendo publicada en 1979. Me resulta muy curioso descubrir que esta historia de King es previa, y posiblemente influyó, en muchas obras posteriores que han adquirido una enorme popularidad, como por ejemplo Battle Royale (Koushun Takami, 1999) y Los juegos del hambre (Suzanne Collins, 2008,–). Leo que King se inspiró en el drama de Vietnam en el que miles de jóvenes se veían obligados a ir a morir a una tierra lejana por un sistema que no habían elegido y no podían cambiar.
La película ofrece una visión nihilista y sin esperanza del futuro de los Estados Unidos. Tras una guerra civil, el país está sumido en la pobreza y es controlado por un régimen militar totalitario que ha limitado las libertades y prohibido la literatura y todo aquello que ellos consideran anti-patriota. En este mundo de pobres, todos los años se hace una competición con 50 jóvenes elegidos por sorteo, uno por cada estado. El juego es sencillo, andar por encima de los 5 km por hora hasta que sólo quede uno. El ganador podrá elegir el premio que prefiera. Los demás serán asesinados uno a uno.
El tema es tremendamente dramático, y el director Francis Lawrence no duda en mostrar muchas de las ejecuciones con todo detalle, viendo como soldados pegan un disparo en la cabeza al joven que se para. Hay muchos momentos tremendos, y en cierto sentido puede decirse que Lawrence se recrea con esta violencia del estado opresor hacia jóvenes que no pueden hacer nada para evitarla.
Sin embargo, lo que más me ha gustado de La larga marcha es que Lawrence plantea la historia como una celebración de la amistad y del espíritu humano incluso en las peores circunstancias. Aunque los participantes saben que sólo uno va a sobrevivir y todos los demás van a morir, la historia no plantea una rivalidad para ver quien gana la carrera, sino un intento sincero de los protagonistas por ser buenas personas y ayudar al que tienen a su lado, si está en su mano hacerlo.
Los regímenes totalitarios como el comunismo se aprovechan de la desigualdad del poder del estado, con su policía y ejército opresores, contra el individuo que no puede hacer nada contra ellos para defenderse. En este sentido, los participantes nos plantean que cuando el sistema es corrupto, en realidad nadie participa por voluntad propia, aunque quieran pensar que es así. Y por tanto, aunque no sirvan de nada hay que celebrar los pequeños actos de desafío que puedan realizar a lo largo de sus vidas.
Martin Lawrence triunfa absolutamente con La larga marcha. A pesar de ser una película con un argumento sencillo, consigue que la narración sea siempre emocionante, consiguiendo que nunca me aburriera. A pesar que como digo el patrón de andar, hablar entre ellos y que uno de los participantes muera, se repite a lo largo de toda la película. Lawrence realiza unos planos super currados que resaltan el drama tremendo que viven los chavales con la celebración de la amistad y la camaradería incluso en la peor de las circunstancias, como vemos aquí. Su dirección me parece notable, consiguiendo que la película tenga drama, emoción y mucha incertidumbre ante el desenlace de la película.
Los chavales protagonistas me han gustado mucho. La película se apoya en la amistad que entablan Ray (nº 47, interpretado por Cooper Hoffman) y Pete (Nº23, David Johnson). Ambos están increíbles y transmiten una humanidad y unas ganas de sobrevivir que me parecen increíbles. Cuando veo la metáfora del Vietnam que planteaba King en su novela, puedo sentir la conexión con los pelotones de soldados formados por personas muy diferentes de diferentes partes de los Estados Unidos que lucharon por sobrevivir y crearon vínculos para toda la vida entre ellos.
Ben Wang (protagonista de Karate Kind Legends) es Hank (nº46) y Tut Nyuot interpreta a Art (nº6). Ellos 4 formarán «Los mosqueteros» que intetarán ayudarse durante la marcha. Todos los chavales están geniales transmitiendo lo que la historia necesita de cada uno de ellos, ya sean algunos momentos divertidos, dramáticos o directamente terroríficos cuando todos vayan muriendo.
La sorpresa de la película es ver a Mark Hamill (Luke Skywalker) interpretar al Mayor, el villano de la película. No vi la película en versión original, así que no pude disfrutar de la voz de Hamill, pero creo que es un buen villano que representa lo más aterrador de los totalitarismos que convierten a seres mediocres en líderes que pueden decidir la vida y la muerte de seres humanos por motivos totalmente egoístas. El Mayor no es un gran hombre, pero su voluntad es ley, lo que le convierte en un ser terrorífico. Hamill lo hace genial, lo que hace que me pregunte qué pasó para que Hamill estuviera fuera las películas durante varias décadas, limitando su aparición a la del doblaje de series de animación como la de Batman: The Animated Series. Igual algún día lo descubriré.
La música, el montaje y la fotografía de La larga marcha me parecen sobresalientes. Reconozco que es una historia que hay que ver con el estado mental adecuado, porque el drama y la muerte sin sentido es la constante de la película. Pero que en medio de esta historia de terror los chavales decidan intentar ser buenas personas lo cambia todo. Incluso en un sistema corrupto como este ofrece un rayo de esperanza. Uno muy pequeño, pero ahí está.
El final es sorprendente y me ha gustado. No voy a spoilearlo porque creo que merecéis llegar sin que os chafen esta sorpresa. Las historias de los protagonistas y sus motivos para apuntarse a la carrera son super emocionantes. Aunque el final podría decirse que rompe con el intento de ser buenas personas, de alguna manera es el único posible para dejar una cierta sensación satisfactoria, dentro de lo horroroso que es todo. Y que en realidad no está en su mano cambiar la dictadura que controla el país. Me he enterado que Lawrence ha cambiado el final respecto a la novela de King, pero me gusta. Y además podría ser que plantea un última escena metafórica que implica más de lo que la imagen muestra, que en ese caso si está copiado del final de King.
No sabía qué esperar de La larga marcha, pero me ha parecido una película super emocionante y recomendable.
Comparto el trailer de la película:
La larga marcha me ha gustado mucho. Dentro de lo macabro de la temática, su historia de superación y de amistad me ha emocionado.
PUNTUACIÓN: 8/10
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Me gustó mucho Predator: La presa, así que tener la oportunidad de ver la siguiente película en imagen real de Dan Trachtenberg en la franquicia Predator: Badlands, era de visionado obligado en pantalla grande.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
Un joven Predator marginado de su clan encuentra un improbable aliado en su viaje en busca del adversario definitivo.
Dan Trachtenberg (1981) es un director de cine y presentador de podcasts estadounidense. Dirigió en 2016 la brillante 10 Cloverfield Lane, que le valió una nominación al Premio del Gremio de Directores de América por Dirección Destacada de un director nobel. Trachtenberg fue uno de los tres presentadores del podcast The Totally Rad Show y fue copresentador del podcast Geekdrome. También dirigió episodios del podcast Ctrl+Alt+Chicken. También el director del cortometraje de 2011 Portal: No Escape, de un episodio de Black Mirror titulado «Playtest» y del episodio piloto de The Boys. En 2021, dirigió el episodio de estreno de la serie de Peacock The Lost Symbol, donde también hace funciones de productor ejecutivo. El éxito volvió a alcanzar a Trachtenberg en 2022 con el estreno en 2022 en Disney+ de la entretenidísima Predator: La presa , que dio un nuevo impulso a la franquicia de Predator. A modo de previa de esta película Disney+ estrenó este verano la película de animación Predator: Asesino de asesinos, que me parece un buen añadido a la franquicia de Depredador.
Además de producirla, Trachtenberg creó la idea de esta película junto a Patrick Aison, que escribió el guión definitivo. La película de 107 minutos de duración y un presupuesto cercano a los 100 millones de presupuesto ha contado con fotografía de Jeff Cutter, montaje de Stefan Grube y David Trachtenberg, y música de Sarah Schachner y Benjamin Wallfisch.
En el reparto tenemos a Elle Fanning interpreta a Thia, una sintética dañada de la Corporación Weyland-Yutani que se alía con Dek (Dimitrius Schuster-Koloamatangi), un joven depredador marginado por ser pequeño.
Predator: Badlands me ha parecido una película super entretenida. Uno de los principales éxitos de la película empieza con la propia premisa, al hacer que un joven Predator (la raza se llama Yautja, pero se me hace raro utilizarlo) se encuentre de cacería en el planeta Genna, en el que todos los seres que lo habitan son igual de peligrosos que él o más. Encontrándose en la cima me la pirámide de depredadores el Kalisk, un ser que generaciones enteras de predators han intentado cazar y han muerto en el intento, hasta el punto que el planeta ha sido renombrado por los Yuatja como «Death Planet». Estamos tan acostumbrados a ver a un predator cazando a gente a lo largo de la historia que este cambio es interesante y coloca a la película en territorio inexplorado.
Dan Trachtenberg plantea además una ampliación tremenda de lo que conocemos de la cultura Yautja, al conocer los motivos que impulsan a Dek a cazar a este ser invencible. De alguna manera y para sorpresa de nadie los Yautja tienen ideas similares a las de los espartanos que descartaban a los recién nacidos que mostraban deformidades al nacer. Y esto provoca un arranque super potente para la película, con una intensidad que en realidad no baja en ningún momento.
Predator: Badlands tiene una duración perfecta de 100 minutos, que sirve para que tengamos mucha acción, sorpresas y traiciones y un climax que me parece estupendo. La conexión que hace Trachtenberg de Predator con el mundo de alien a través de la corporación Weylan Yutami me parece también super acertada. También hay que decir que esta película tiene un estupendo sabor a la serie B, entre otros motivos no teniendo inconveniente de añadir algún que otro elemento «tonto » a la historia, por ejemplo en lo referido al cuerpo de la sintética Thia. Detalles que por otro lado no impiden en absoluto el disfrute de la película.
Me ha gustado Elle Fanning como la sintética Thia. Un papel que viene con sorpresa incorporada. El predator Dek se la encuentra sin piernas tras haber sido atacada por el Kalisk, y convencerá al predator que su conocimiento del planeta y sus habitantes puede serle útil, cosa que se confirmará más adelante. Thia es una sintética dañada que tiene gracia en sus apreciaciones y la forma en que intenta llegar a Dek. Su papel, y sobre todo la sorpresa de la película, son otro de los grandes éxitos de la propuesta planteada por Trachtenberg.
Dimitrius Schuster-Koloamatangi interpreta al Yautja Dek, pero con todo el maquillaje y las prótesis no se le llega a ver, aunque hay que decir que hace una interpretación muy atlética que conecta con lo que se espera de un predator. Aunque no vaya a ser nunca un papel de premio, creo que realiza un trabajo estupendo transmitiendo lo que el personaje alienígena tenía que transmitir en cada momento.
La película tiene un presupuesto de 100 milones de dólares, y la verdad es que hay muchísimo trabajo de efectos especiales con la creación de los distintos reinos alienígenas repletos de hábitats y series peligrosos. El visionado de la película tuvo un gran problema, que comento a continuación, pero visualmente diría que la película luce genial y hará las delicias para todos los amantes de la ciencia ficción. Como digo, la película me ha gustado mucho.
Dentro del disfrute general, si algo menos bueno tengo que comentar es la propia premisa y algunas inconsistencias en la forma en que vemos la sociedad yautja. Por ejemplo, choca un poco que tras ver durante montones de películas que los predators son los principales asesinos de la galaxia por encima de los aliens, resulta que exista un planeta que no se atrevan a pisar. La sociedad Yautja también tiene alguna cosa que no aguanta un análisis demasiado intenso, dentro que como en realidad no hemos visto casi nada de esta sociedad, Trachtenberg tenía via libre para plantear lo que quisiera. En todo caso, estos son detalles menores que como digo no me han impedido disfrutar de la película.
Lamentablemente, tuvimos un problema tremendo con el visionado de la película en los cines Ocines de Castellón. La sala vende una experiencia «Premium» y sus entradas son más caras que las del resto de cines cercanos. Pero su Sala 3 proyectó la película tan oscura, entiendo que debido a que su bombilla ha perdido potencia, por lo que bastantes partes de la película no pudimos verlas en condiciones.
En Disney+ ofrecen un avance de 5 minutos de la película, y la diferencia de lo que vimos en la tele de casa o en el móvil con lo que nos encontramos en los Ocines fue abismal. Y ya no es que la película se viera super oscura, que también, es que entiendo que debido a la falta de intensidad, las imágenes no tenían profundidad ni contraste, con lo que no se distinguían las texturas ni se veían los colores que si vimos en casa cuando volvimos frustrados del cine.
Mi hermano puso una hoja de reclamación, pero me parece lamentable que los cines sepan que están proyectando mal una película y lo hagan igualmente porque el público en general no nos vamos a quejar. De hecho un empleado si reconoció que la película no se había proyecto bien, pero luego bajó la cabeza cuando su jefa le dijo que todo estaba correcto.
Predator: Badlands creo que es una película que hubiera disfrutado muchísimo si la hubiera podido ver en condiciones. De hecho, de alguna manera me siento estafado porque me han hurtado la posibilidad de ver correctamente una película que tenía muchas ganas de ver.
Hablamos del problema de la falta de público en los cines y como la afición cinéfila parece estar herida de muerta. Y una parte está claro que es debido a los cambios en las modas y en la forma en que consumimos el ocio en la actualidad, siempre a través de smartphones. Pero una parte del problema también viene de ir al cine y no tener una buena experiencia, ya sea por la gente maleducada que habla durante la película o enciendo el móvil. Y sin duda porque muchas salas proyectan las películas de forma inadecuada. En mi caso, tengo claro que no voy a volver a pisar la sala 3 de estos cines, y ya veremos si esto no aumenta al cine en su conjunto.
Ya está bastante fastidiado el mundo real como para encima ni nos dejen ver una película en paz. ¡Qué desastre!
Comparto el trailer de la película:
Predator: Badlands me parece una serie B super entretenida. Lástima que la deficiencia de la pantalla donde la vi me privó de disfrutarla en condiciones.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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¡Saludos a todos!
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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