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Crítica de Eddington de Ari Aster

Estuve dudando si ver en el cine Eddington, la nueva película de Ari Aster (Hereditary, Midsommar). Al final pudo más la curiosidad, y me he llevado una sorpresa muy positiva.

PUNTUACIÓN: 7/10

En un viaje por carretera, una pareja se queda atrapada en Eddington, un pequeño pueblo de Nuevo México durante la pandemia. Inicialmente son bien acogidos, pero todo da un giro siniestro al caer la noche. El enfrentamiento entre el sheriff (Joaquin Phoenix) y el alcalde (Pedro Pascal) desata el caos cuando los vecinos se enfrentan entre sí.

Ari Aster (Nueva York, 1986) es un cineasta estadounidense. Tras obtener un reconocimiento inicial por el cortometraje The Strange Thing About the Johnsons (2011), se dio a conocer por escribir y dirigir los largometrajes Hereditary (2018) y Midsommar (2019), siendo considerado por la crítica uno de los exponentes de un nuevo «elevated terror«. Tras alejarse del género de terror con Beau Is Afraid (2023), Eddington, su última película, se estrenó en el Festival de Cannes de 2025.

Aster escribe, dirige y produce Eddington, una película de A24 con un presupuesto de 25 millones de dólares que ha contado con fotografía de Darius Khondji, el montaje es de Lucian Johnston y la música es de Daniel Pemberton y Bobby Krlic. La película se ha rodado en Nuevo México.

En el reparto tenemos a Joaquin Phoenix como Joe Cross, sheriff de Eddington y candidato a la alcaldía; Pedro Pascal como Ted García, actual alcalde de Eddington que se presenta a la reelección; Emma Stone como Louise Cross, esposa de Joe; Austin Butler como Vernon Jefferson Peak, líder de una secta radical; Luke Grimes como Guy Tooley, agente de la oficina del sheriff de Eddington; Deirdre O’Connell como Dawn, la madre de Louise; Micheal Ward como Michael Cooke, un joven ayudante del sheriff; Amélie Hoeferle como Sarah Allen, una influencer comprometida con la justicia social; Clifton Collins Jr. como Lodge, un vagabundo; William Belleau como el agente Butterfly Jiménez, un policía de Pueblo, la localidad colindante con Eddington; Matt Gomez Hidaka como Eric García, el hijo del alcalde García y Cameron Mann como Brian, el mejor amigo de Eric.

Antes de empezar con Eddington quiero hacer un comentario previo sobre la filmografía de Ari Aster. Hereditary me parece un peliculón en el que todo es sobresaliente. Sin embargo, a pesar de la brillantez visual de Midsommar, no conecté nada con una película que me resultó obvia, lo contrario a la ambigüedad de Hereditary. Reconozco que no he visto Beau is afraid porque tenía una pinta de «paja mental autoral» que echaba para atrás. Y no pasa nada porque lo sea (si es que lo es, como digo no lo se), mientras Aster encuentre empresas que le financien, bien por él. No conectar con Beau y la posible sensación de que a Aster se le había subido un poco el ego autoral hizo que no conectara tampoco con la premisa de Eddington, haciéndome dudar si ver o no la película. Al final, viendo que el resto de estrenos de la cartelera de esta semana me apetecían aún menos, al final si fui a ver Eddington. Y me alegro de haberla visto.

Me he llevado una sorpresa absoluta con Eddington. Y con Ari Aster. Porque me he encontrado con un creador enfadado con la sociedad de su país que plantea una crítica despiadada contra todos. Derecha, izquierda, poder económico, activismos varios, locos de las conspiraciones… Nadie sale bien parado. Y lo hace mediante una película super interesante que huye de maniqueismos y que se limita a plantear situaciones que el espectador tendrá que valorar por si mismo.

Cuando no sabía si ver la película en el cine, había leído críticas tibias y negativas de Eddington, por ejemplo cuando se estrenó en Cannes. Y tras verla puedo entender a las Pepa Bueno de la vida no les gusta, porque Aster no está por la labor de señalar buenos y malos cuando todos son mezquinos y egoístas. Ni de plantear soluciones fáciles imposibles de aplicar en una sociedad en la que al final el poderoso se sale con la suya. En el clima de polarización actual, que alguien se atreva a criticar a TODO el mundo es la forma más rápida de conseguir que no guste a nadie. Y tengo que aplaudir la audacia y valentía del director por ir tan contra corriente.

Ari Aster plantea su historia en Mayo de 2020 durante el confinamiento del COVID y en el estallido del movimiento Black Lives Matter tras la muerte de George Floyd a manos de un policía. Y es un momento clave que sirve para que Aster muestre lo rota que está la sociedad americana.

En el pueblo de Eddington (Nuevo México) conviven arquetipos de lo peor de la sociedad americana. El Sheriff Joe Cross (Joaquin Phoenix) es un negacionista que vive amargado por una esposa emocionalmente inestable, Louise (Emma Stone), y la madre de esta, Dawn. Una fanática de las teorías conspirativas que vive con ellos y que no deja de calentar la cabeza a su hija, que ya tiene problemas de por si. Joe no da la sensación de ser malvado, aunque lo que va a hacer durante la película lo sea, sino que parece una persona patética no demasiado inteligente que ve como su mundo se derrumba sin entender él nada, lo que provocará que se rompa por dentro.

Joe vive enfrentado con el alcalde Ted García (Pedro Pascal) por un agravio falso que nunca pasó. Sin embargo, Ted es mostrado como alguien que se ha vendido a una gran empresa para que pueda instalarse en su localidad, poniendo en riesgo entre otras cosas el suministro de agua potable al pueblo. Y vive en un casoplón que sugiere que ha cobrado un buen dinero por traicionar a sus vecinos. De forma que Ted tampoco es buena persona. En cierta forma, es peor que Joe porque él es un incapaz inútil, mientras que Ted sabe perfectamente lo que supone que esa empresa se instale en la localidad, y lo lleva adelante de todos modos.

En este mundo marcado por las medidas anti COVID llama la atención el negacionismo de Joe, que parece que actúa «por cojones» cuando lleva mascarilla y se la quita justo para entrar en el supermercado. La excusa del asma no cuela, aunque luego resulta que SI tiene esta enfermedad. Pero la realidad del negacionismo se contrapone con la realidad de que algunas medidas son absurdas en un pueblo de pocos habitantes en el que el propio desierto ya sirve de distancia social entre los vecinos. Por lo que estas medidas solo sirven para encabronar la convivencia.

La muerte de George Floyd y el nacimiento del Black Lives Matter sirven para que Aster machaque de forma super divertida a todos los activismos ridículos que sin embargo llevan dominando las redes sociales desde hace 5 años. Un activismo en el que una chica blanca se convierte en portavoz de los agravios contra los afroamericanos y se enfada cuando un afroamericano que no ha sufrido la opresión que denuncia no se une a su causa. No se si existe el término black-splaining, pero sería de aplicación en este caso. También me hace mucha gracia ver cómo los jóvenes se unen al movimiento para ver si ligan. (Algo que años más tarde descubrimos que fue uno de los motivos principales para el nacimiento de Podemos). Y cómo en medio del confinamiento los chavales necesitan sentir que pertenecen a algo, y les sirve igual hacer un botellón en medio del desierto o manifestarse contra el racismo sistémico de la sociedad de Eddington, aunque nada indica que eso haya sucedido jamás contra los afroamericanos del pueblo. Y aunque Joe sea uno de muchos «malos» de la película, en realidad tiene razón al no hacer nada contra los chavales en sus primeras manifestaciones porque los chicos necesitan tener algo que hacer tras semanas encerrados solos en sus casas.

Las sectas que buscan personas con problemas para aprovecharse de ellos, la importancia del postureo de las redes sociales y sobre todo la forma en que las grandes empresas buscan aprovecharse de las acciones de los movimientos sociales para conseguir sus propios fines, son otros elementos mostrados de forma un tanto atropellada. Pero resalta la idea que Aster está disparando contra todo. Y ayudando a construir la idea con que me ha dejado la película, y es que la sociedad americana no tiene salvación porque todos son parte del problema y están tan empeñados en resaltar las diferencias que jamás resolverán os problemas de fondo. No mientras las grandes empresas rieguen de dinero zonas oprimidas para conseguir que se haga lo que ellos quieren.

Quizá el problema de Eddington es que no tiene un foco claro sobre lo que nos quiere contar a lo largo de las más de dos horas de película. Y no es que la película se me haya hecho larga, pero me tenían intrigado con unas situaciones que no acababan de estar bien hiladas más allá de la crítica a toda la sociedad americana, diseccionando en cada escenas a un grupo o colectivo en cada escena concreta.

Hasta el enorme giro que transforma la película en su último tercio, resultaba difícil saber de qué iba Eddington. Y a partir de ese giro empieza un todo vale super loco y exagerado que convierte la película en otra cosa en su última media hora. Por cierto, me parece curioso que en este momento resulte que los «conspiranoicos» tenían razón. Dentro de que como se quejan de 80 cosas están completamente desacreditados y cuando aciertan en una, a nadie le importa ni nadie les hace caso.

Me ha gustado el trabajo de Ari Aster. Por supuesto aplaudo su valentía al escribir una historia que critica a todo el mundo, entiendo que a sabiendas que eso le iba a poner a todos esos grupos en contra. De hecho, hubo un momento que me di cuenta que Aster había planteado una historia en la que protagonista de la película, el sheriff interpretado por Joaquin Phoenix, era en realidad el «malo». Bueno, uno de los malos. Estamos ante una película que no busca que el espectador empatice con ninguno de los personajes, que parecen arquetipos más que personas reales. Su dirección me parece muy interesante, porque a pesar de la sensación de «qué cojones me está contando», en realidad Eddington nunca se me hizo larga y tiene algunas escenas visualmente acojonantes.

En este momento tengo que entrar a valorar el reparto. Joaquin Phoenix está en su salsa con personajes atípicos como este. Y consigue transmitir la sensación de patetismo, no de que su personaje sea especialmente malvado. Me ha sabido mal el poco peso que tiene Pedro Pascal en la historia, a pesar de ser el segundo en importancia en el poster. Y aunque también tiene un papel pequeño, me flipa la valentía de Emma Stone interpretando a un personaje «extraño» con problemas psicológicos. La carrera de Stone está marcada hacia este tipo de personajes incómodos, y me parece maravilloso que Stone los busque de forma tan clara. El resto del reparto creo que cumplen sin más con lo que Ari Aster necesitaba de ellos, sin más.

Otro problema de Eddington es que sin tocar nada de su historia, tuvo la opción de terminar la película de forma perfecta, resaltando la idea de que todo acaba mal para la sociedad. Sin embargo, tras este final perfecto Aster añade dos escenas más que no aportan nada que no pudiera ser intuido viendo lo anterior y que me robaron de la sensación de que Aster había clavado el final. Al alargar situaciones que no eran necesarias. El epílogo con ese personaje practicando con su rifle deja la película en una situación de nuevo ambigüa que cada uno puede interpretar como quiera. Mi sensación es que todas estas peripecias que dejan la sociedad rota y a personas heridas sólo pueden provocar más violencia en el futuro. Igual es esto, igual no.

Reconozco que sigo sin intención de ver Beau is afraid, pero gracias a Eddington si Aster consigue hacer una nueva película, estaré atento para verla. Y digo esto porque sus dos últimas películas han sido sonados fracasos de taquilla, por lo que está por ver si A24 sigue confiando en él. Por mi parte, me alegro de haber visto Eddington, no esperaba nada y me he encontrado una película que me hizo pensar y que resultó super sorprendente.

En este mundo de panfletos ideológicos me gusta encontrarme de forma totalmente inesperada una película que presenta los hechos sin tomar parte para que el espectador la interprete como quiera, pero bajo la premisa que todos son culpables de la situación actual. Sólo por eso, Ari Aster se ha ganado mi respeto.

Comparto el trailer de la película:

Me ha sorprendido la mala leche que ha mostrado Ari Aster en Eddington, mostrando que su idea de los Estados Unidos es un polvorín a punto de estallar por culpa de las personas que lo habitan.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Expediente Warren: El último rito de Michael Chaves

Tenía ganas de que me gustara la última película de Expediente Warren: El último rito, dirigida por Michael Chaves. Lo que no esperaba era encontrarme un peliculón que lo hace todo bien.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Los investigadores de lo paranormal Ed y Lorraine Warren se enfrentan a un último caso aterrador en el que están implicadas entidades misteriosas a las que deben enfrentarse.

Expediente Warren: El último rito es la cuarta película de la serie The Conjuring creada por James Wan, tras Expediente Warren (James Wan, 2013), Expediente Warren: El caso Enfield (James Wan, 2016) y Expediente Warren: Obligado por el demonio (Michael Chaves, 2021). Dentro de este universo cinematográfico de terror encontramos las películas Annabelle (John R. Leonetti, 2014), Annabelle: Creation (Adam F. Sandberg, 2017), La monja (Corin Hardy, 2018), Annabelle comes home (Gary Dauberman, 2019) y La monja 2 (Michael Chaves, 2023).

Michael Chaves (1984) empezó su carrera realizando cortometrajes, consiguiendo llamar la atención de James Wan con su ópera prima La maldición de La Llorona (2019). Tras esto ha realizado varias de las películas del universo The Conjuring, hasta el punto de poder decirse que Chaves es uno de los hombres de confianza de Wan: Expediente Warren: Obligado por el demonio (2021), La monja II (2023) y ahora esta última película.

La película de 135 minutos de duración y un presupuesto de 55 millones de dólares ha contado con un guion de Ian Goldberg, Richard Naing y David Leslie Johnson-McGoldrick, a partir de una idea de Johnson-McGoldrick y James Wan, con fotografía de Eli Born, montaje de Gregory Plotkin y Elliot Greenberg, y música de Benjamin Wallfisch. Aunque esta cuarta película de Expediente Warren (The Conjuring) está pensada para cerrar la historia, su arrollador éxito de taquilla hace que sea casi imposible que la productora de James Wan Atomic Monster no se vaya a plantear una nueva película. Y es que tan sólo en su primer fin de semana de estreno la película ha recaudado más de 190 millones de dólares, lo que asegura que vaya a ser una de las películas más rentables del año.

La película está protagonizada por Patrick Wilson y Vera Farmiga, que vuelven a interpretar sus papeles como los investigadores paranormales Ed y Lorraine Warren. Mia Tomlinson es Judy Warren, la hija de la pareja. Ben Hardy como Tony Spera, el novio de Judy, Steve Coulter como el padre Gordon, Rebecca Calder y Elliot Cowan como Janet y Jack Smurl, los padres donde sucederán los hechos traumáticos de la película, completan el reparto.

Cuando una serie cinematográfica se alarga con múltiples películas, normalmente los espectadores esperamos que la calidad de cada nueva entrega vaya disminuyendo. Sobre todo en el género de terror, pero no sólo. Empiezo con este comentario porque fui al cine esperando que la película fuera entretenida y ya. Con eso ya me conformaba, no esperaba encontrarme ninguna genialidad. Y por eso podéis imaginaron el sorpresón positivo que me he llevado al descubrir que Expediente Warren: El último rito es un peliculón.

Hablamos de un películón dentro del género de terror al que se adscribe. Aunque sea un poco tonto decirlo, esta es la cuarta película de Expediente Warren, si te están esperando otra cosa no te puedes sorprender porque no sea lo que esperas. No es un terror de gore ni de giros loquísimos de guion. Además, como en películas anteriores, El último rito viene con la frase de «inspirada en hechos reales». Esto no significa que todo lo que vayamos a ver vaya a ser realista, dado que los sustos y las posesiones demoniacas van a estar presentes en todo momento, con escenas muy potentes situadas en el plano onírico / astral. Si entendemos que a partir de algo que pasó o no pasó en 1986 la película crea la historia que más les interesa, mejor para todos.

Tenía ciertos reparos cuando descubrí que la película superaba las dos horas de duración. Sin embargo, me gusta mucho que una vez pasado el intensísimo prólogo inicial, El último rito emplee tiempo en que conozcamos la vida de la familia Warren en 1986, muchos años después de uno de sus primeros casos en 1964 que terminó con el nacimiento prematuro de su hija Judy, y de la familia Smurl, en cuya casa tendrán lugar los hechos que los Warren tendrán que investigar. Como en una buena película de género negro, me gusta mucho que durante más de media película tengamos dos líneas narrativas en paralelo hasta que llegan a encontrarse. Es la típica estructura de «dos casos que acaban siendo el mismo caso» que tan habitualmente hemos visto en las historias de detectives, aplicado al terror.

La dirección de Michael Chaves me parece magistral dentro del género de terror. Chaves sabe colocar la cámara en el sitio justo para provocar el mayor impacto visual, planteando unas composiciones super elegantes que me mantuvieron en el borde de mi asiento a lo largo de toda la película. El ritmo en la primera mitad es lento, pero siempre interesante. En este caso NO se cumple la lógica que no comparto de «lento = aburrido». Además, la forma en que se va incrementando la tensión hasta llegar al climax final me parece modélico. Unido a lo anterior, tanto la fotografía como el montaje me parecen brillantes, dejando claro que los profesionales que han trabajado en la película son gente de gran experiencia que saben acertar en las decisiones que toman.

Por supuesto, si Expediente Warren: EL rito final triunfa, es por la calidad, química y personalidad del reparto de la película. Patrick Wilson y Vera Farmiga como los investigadores paranormales Ed y Lorraine Warren están maravillosos. Los Warren han abandonado sus investigaciones tras sufrir Ed un infarto y el médico avisarles que otro golpe al corazón podría ser fatal. Lorraine (Vera Farmiga) tiene habilidades paranormales, y durante 20 años ha enseñado a su hija Judy (Mia Tomlinson) para que cierre ese portal, a pesar que en los últimos tiempos las visiones son cada vez más fuertes e imposibles de bloquear. El caso de los Smurl conecta con los Warren sin ellos lleguen si quiera a imaginarlo, lo que hace que la amenaza se sienta personal. Me encanta ver la química y el cariño que muestran los miembros de la familia Warren, y eso es éxito de los tres protagonistas.

El resto del reparto empezando con Ben Hardy como Tony Spera, el novio y posterior marido de Judy, Steve Coulter como el Padre Gordon, amigo de los Warren que les informaba cuando había un caso sobrenatural, o todos los miembros de la familia Smurl, creo que cumplen perfectamente con lo que la historia pide de ellos.

En estos tiempos de «terror elevado» y de gafapastas avergonzados de ver una película de terror que buscan añadir calificativos para describir lo que han visto, resulta refrescante ver una película que sabe qué tipo de historia ofrece a los espectadores y lo hace de forma brillante. Michael Chaves no inventa ninguna rueda y todo entra dentro de lo esperable en el género de terror de posesiones. Pero es que todo lo hace bien. Mientras la progresía cultural busca encumbrar cualquier cosa que parezca diferente o que quiera transmitir un mensaje «importante», no me extraña que el público abrace y vaya en masa a ver una película que «solo» es una buena película de terror.

En ese sentido, frente a las consignas de diversidad woke que aún dominan el entretenimiento mainstream americano, entiendo que otro punto que ha ayudado a que el público vaya en masa al cine es tener a dos protagonistas blancos que se quieren y que forman una familia tradicional que transmite valores cristianos, con una hija y un entorno que viven felices con esas ideas. Es un placer tener a Patrick Wilson y Vera Farmiga porque son grandes actores los dos y comparten una química increíble en pantalla. Pero en este mundo políticamente correcto, tener a una pareja protagonista no formada por personas de diferente raza, que se quieren sin reservas y viven una relación adulta en la que no se muestra al hombre como alguien incapaz o incompetente como forma de destacar a la mujer, me parece lo más punki y antisistema que he visto en los últimos tiempos. (Si, te miro a ti, Los Rose, entre otras muchas). Dos protagonistas que confían en el otro y saben que cuando llegue el momento harán lo que tengan que hacer para ayudarle. Buff, que radicales. Quien hubiera pensado que el público es justo eso lo que quiere ver.

Expediente Warren: Los últimos ritos está pensada como un cierre satisfactorio para esta serie de películas creadas por James Wan. Un final que creo es perfecto. Sin embargo, como pasó con la franquicia de John Wick (también 4 películas), creo que viendo como han roto la taquilla, va a ser imposible que Atomic Monster no piense formas de seguir haciendo más películas en este mundo. Desde luego, si siguen planteando películas con buenas historias y un trabajo tan notable de todo el equipo, el éxito está mas que asegurado. Y yo iré encantado al cine a verlas.

Comparto el trailer de la película:

Expediente Warren: El último rito me ha parecido un películón. Da gusto ver una película que resulta tan satisfactoria en todos los aspectos. Si te gustaron las películas anteriores de Expediente Warren, no te puedes perder esta, de momento, última película de la saga.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de Los Rose de Jay Roach

Los Rose es una nueva versión del clásico de los años 80 La guerra de los Rose, basada en la novela de Warren Adler. En esta nueva versión el director Jay Roach dirige a Benedict Cumberbatch y Olivia Colman en una supuesta comedia que no me ha convencido.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

La vida parece fácil para la pareja perfecta que forman Ivy y Theo: carreras de éxito, un matrimonio feliz y unos hijos estupendos. Pero detrás de la fachada de su supuesta vida ideal, se avecina una tormenta: la carrera de Theo se desploma mientras que las ambiciones de Ivy despegan, lo que desencadena una caja de Pandora de competitividad y resentimiento ocultos… Reinterpretación del clásico de 1989 «La guerra de los Rose», basada en la novela de Warren Adler.

Mathew Jay Roach (Albuquerque, Nuevo México, 1957) es un cineasta estadounidense. Es conocido principalmente por dirigir la serie de películas Austin Powers, Meet the Parents, Dinner for Schmucks, The Campaign, Trumbo y Bombshell. Los Rose cuenta con un guion de Tony McNamara basado en la novela La guerra de los Rose, de Warren Adler. Esta novela ya tuvo una exitosa adaptación cinematográfica en 1989 que contaba con Michael Douglas, Kathleen Turner y Danny DeVito como protagonistas. La película de 105 minutos de duración ha contado con un presupuesto de 19 millones de dólares y tiene fotografía de Florian Hoffmeister, el montaje es de Jon Poll y la música de Theodore Shapiro.

Benedict Cumberbatch y Olivia Colman interpretan a Theo e Ivy Rose, él arquitecto y ella una prometedora restauradora.

Hala Finley y Delaney Quinn interpretan a Hattie Rose, hija de los Rose en diferentes momentos temporales, igual que Wells Rappaport y Ollie Robinson interpretan a Roy, el hijo de la pareja. El resto del reparto lo completan Andy Samberg como Barry, amigo de los Rose, abogado de divorcio de Theo y marido de Amy (Kate McKinnon). Ncuti Gatwa interpreta a Jeffrey, gerente del restaurante de Ivy, Sunita Mani es Jane, segunda chef de Ivy, Zoë Chao hace de Sally, amiga de los Rose y esposa de Rory (Jamie Demetriou).

La guerra de los Rose es una de las películas míticas de los años 80. Tras varias película de aventuras como Tras el corazón verde o La joya del NIlo, Michael Douglas y Kathleen Turner se convirtieron en una de las parejas más conocidas de Hollywood y con mayor éxito. El cambio de verles como una pareja que vivía aventuras y se enamoraba a ser un matrimonio que termina tirándose los trastos a la cabeza por su divorcio fue un shock en su momento. Y tengo que reconocer que me acerqué a ver esta nueva versión sin acordarme de casi nada excepto su mítico final.

Esta nueva versión tenía a su favor contar con una fantástica pareja de actores como son Benedict Cumberbatch y Olivia Colman interpretando a el matrimonio formado por Theo e Ivy Rose. Cumberbatch y Colman son actorazos y me han encantado siempre que les he visto en la gran pantalla o en la pequeña. Como creía que Los Rose iba a estar bien, invité a mi madre de 82 años a que me acompañara. Y menudo chasco me me llevado. Yo y mi madre, a ella tampoco le gustó nada.

Un primer gran problema de Los Roses es que se supone que es una comedia, pero nada de lo que presenta tiene gracia. De hecho, hay varios gags a cuenta de que Ivy (Colman) sufre un problema alérgico por comer algo prohibido en el que Theo la chantajea con no darle la medicación para que se pueda recuperar a no ser que firme el contrato de divorcio. Se supone que debe ser un gag ocurrente y muy bestia, pero jamás es divertido, más bien genera un rechazo absoluto hacia el que lo hace, al ser una situación muy turbia que sólo una mente perturbada podría realizar. Y como esa hay unas cuantas. Que una película no sea divertida y produzca rechazo es un problema muy gordo, indica que el director Jay Roach ha equivocado completamente el tono y la historia.

Buscando cosas positivas, creo que en realidad Benedict Cumberbatch y Olivia Colman cumplen con lo que el director necesitaba de ellos. Lo malo es que eso significa convertirse en unas personas odiosas que se comportan de las peores formas posibles hacia su pareja.

Theo e Ivy Rose son una pareja británica que se escapa de su vida rutinaria británica para vivir una aventura en Estados Unidos. Theo es un arquitecto de éxito que ha diseñado un museo marítimo en su localidad costera de California. Ivy se dedica a cuidar de los niños y ha aparcado su pasión por la cocina hasta que Theo le compra un local para que pueda abrir su propio restaurante. Durante una tormenta, debido a una error o incompetencia de Theo, el museo queda destruido mientras que el restaurante de Ivy se llena de gente escapando de la tormenta. Una de esas personas es una crítica culinaria famosa, lo que hace que el negocio de Ivy sea un éxito fulgurante, convirtiéndose en una afamada chef que empieza a abrir restaurantes por toda California.

Theo no puede trabajar debido al destrozo a su reputación que tuvo que su edificio se cayera y a un video que le grabaron en ese momento que se hizo viral, que terminó de ridiculizarle y destruir su reputación. Por eso, la pareja hace un cambio de roles y él se queda en casa cuidando a los niños mientras ella se hace rica con sus restaurantes. Ivy se centra en los negocios y no acaba de estar de acuerdo con la forma en que Theo educa a sus hijos centrados en el ejercicio físico y la salud. Pero tampoco está en casa para cambiar nada. Los años pasan y los niños reciben un beca de estudios en Miami centrada en la actividad física, por lo que se mudan dejando sólo al matrimonio.

Aunque intentan reconducir la relación, de hecho Ivy paga la construcción de la que se supone va a ser la casa ideal de la familia que ha diseñado Theo, llega un momento de no retorno en el que Theo pide el divorcio. A pesar de poder aspirar a recibir la mitad de la fortuna de Ivy, Theo sólo quiere quedarse la casa que él diseño y construyó. Ivy, por supuesto se niega t si algo quiere es precisamente la casa. Con lo que empezará la «Guerra de los Rose» al que aludía la película de los 80. Una guerra literal con violencia física y momentos tremendos que son todo menos «graciosos». Comentaba que Cumberbatch y Colman están bien, pero lo cierto es que lo están siendo odiosos. Y claro, eso es un problema muy grande.

Y no son los únicos que caen mal. Excepto los niños que interpretan a los hijos de la pareja, que están bien y son niños encantadores, aunque obsesionados con el ejercicio físico, el resto de adultos amigos de la pareja son super repelentes y asquerosos. Aparte de estar ante una comedia que no hace gracia, todos los adultos son gente despreciable que caen mal y entran en la categoría de «ostiable». En concreto Andy Samberg como Barry y Kate McKinnon como su mujer Amy están todo el rato provocando situaciones embarazosas dicho con la peor de las connotaciones posibles.

Hay otra situación que me ha parecido lamentable. Mientras veía la película no me cuadraban varias cosas, aparte de lo odioso y perturbador de pensar que el director pensaba que las situaciones embarazosas eran remotamente divertidas. Y es el elemento WOKE, que termina de arruinar la película.

En la película de Michael Douglas y Kathleen Turner él era un abogado de éxito y ella una ama de casa. Esta película cambia los roles, sobre lo que no tengo ningún problema. Pero lo que si es un problema es que La Guerra de los Rose mostraba a los dos atacando a su pareja, pero no les calificaba previamente, haciendo lo que cada uno pensaba que es mejor para él / ella. Y en realidad, comportándose ambos de forma muy similar.

Pero esta nueva película la historia SI toma partido. Ivy es una empresaria de éxito y una cocinera magistral, mientras que Theo es un incompetente al que se le hundió un edificio diseñado por él. No se dedica a los niños por convicción sino porque no tiene otra posibilidad, mientras que ella es una mujer exitosa. Los intentos de humor desagradable giran sobre el fracaso profesional de Theo, mientras que la película nunca hace humor a costa de Ivy o sus aptitudes profesionales. La diferencia entre ambas películas es abismal. Y me ha molestado esta falta de neutralidad. De hecho, me parece tremendo.

En lo que si son iguales es en la forma en que se comportar uno con la otra y viceversa. Algo que provoca situaciones desagradables por lo mal que se tratan y lo mezquinos que son. Sin embargo, cuando llega el climax final, el que recordaba de la película original, asistimos a una situación accidental provocado de nuevo por la incompetencia de Theo. La forma en que plantean este final me rompió la cabeza para mal. Porque si al principio mostraron a un miembro de la familia siendo un incompetente, lo lógico para igualar las cosas sería que la otra cometiera el error. Pero no, la incompetencia sólo va en una dirección. De vergüenza.

Peor que no me gustara Los Rose es pensar que llevé a mi madre a verla. El vocabulario soez y sexualmente explícito tampoco ayudó a que pudiéramos conectar con la película. En el visionado de Los Nore se ha juntado una tormenta perfecta en la que todo me ha volado la cabeza para mal. Y aunque es el menor de los problemas, señalar también que Michael Douglas y Kathleen Turner eran mitos sexuales, actores guapísimos. Sin embargo, aunque Colman es una gran actriz, es lo contrario a un a una belleza. Y en realidad, cuando vamos al cine queremos ver una versión idealizada del mundo corriente con gente guapa. Cumberbatch lo es, pero está centrado en el humor a su costa, y Colman desde luego no lo es. Otra cosa que no funciona. Y van…

Comparto el trailer de Los Rose:

No me ha gustado Los Rose. Creo que su director Jay Roach equivoca todo el planteamiento y la ejecución. Aparte de plantear unos cambios que no mejoran el original.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

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Crítica de Nadie 2 de Timo Tjahjanto

En su momento no vi en el cine Nadie (Ilya Naishuller, 2021), pero dentro del montón de estrenos veraniegos he encontrado tiempo para escaparme a ver Nadie 2, de nuevo protagonizada por Bob Odenkirk y dirigida por Timo Tjahjanto (The night comes for us, The Shadow strays).

PUNTUACIÓN: 7/10

Cuatro años después de enfrentarse involuntariamente a la mafia rusa, Hutch sigue manteniendo con la organización criminal una deuda de 30 millones de dólares que trata de saldar poco a poco con una serie interminable de golpes contra matones internacionales. Pese a disfrutar como siempre de la faceta más trepidante y física de su «trabajo», Hutch y su esposa Becca se sienten agotados y distanciados. Para intentar remediarlo, deciden llevarse a sus hijos de escapada al mismo lugar al que Hutch iba de vacaciones con su hermano Harry cuando eran pequeños.

Timothy Tjahjanto (Indonesia, 1980) es un cineasta indonesio conocido por sus películas de terror y acción. Además de dirigir, producir y escribir el guion de sus propias películas, Tjahjanto también es conocido por formar parte del dúo The Mo Brothers junto con su amigo y compañero cineasta Kimo Stamboel. El dúo recibió una nominación al premio Citra al mejor director en 2016 por Headshot, mientras que el propio Tjahjanto ganó el premio Maya al mejor director en 2019 por May the Devil Take You. Otras películas dirigidas por él son The night comes for us (2018). May the devil take you too (2020), Perempuan Bergaun Merah y The Big 4 (2022), y The Shadow strays (2024).

Nadie 2 cuenta con guion de Derek Kolstad (John Wick) y Aaron Rabin a partir de una historia de Kolstad. La película de 89 minutos de duración y un presupuesto de 25 millones de dólares ha contado con fotografía de Callan Green, el montaje es de Elísabet Ronaldsdóttir y la música es de Dominic Lewis.

En el reparto tenemos a Bob Odenkirk como Hutch Mansell, un antiguo asesino a sueldo del gobierno. Connie Nielsen es Becca Mansell, la esposa de Hutch. John Ortiz interpreta a Wyatt Martin, el dueño de un parque temático que es el representante de la mafia en la localidad. Colin Hanks es Abel, un sheriff corrupto, RZA hace de Harry Mansell, el hermano menor adoptivo de Hutch, Christopher Lloyd es David Mansell, el padre de Hutch y agente retirado del FBI. Sharon Stone como Lendina, la mente maestra del crimen organizado, y Colin Salmon como «el Barber», el antiguo supervisor gubernamental de Hutch, completan el reparto.

Nadie partía de la premisa de tener a un protagonista con imagen de oficinista que es en realidad un peligroso asesino en la tradición de John Wick. De hecho, tener a Derek Kolstad (creador de la franquicia protagonizada por Keanu Reeves) ya era un indicativo claro de por donde iban los tiros. No vi la película en el cine pero cuando finalmente la vi en plataformas me encantó. Por eso cuando se estrenó Nadie 2 he hecho por ir a verla en el cine.

Y tengo que reconocer que me lo he pasado genial viendo Nadie 2, dentro de que la premisa de irse de vacaciones para escapar del trabajo para encontrarse con los problemas allí no puede estar más telegrafiada. Todo se mueve por territorios esperables dentro del género, pero gracias a la potente dirección de Timo Tjahjanto la película es un éxito absoluto. Tjahjanto ofrece unas novedosas coreografías de acción sacando el máximo partido posible a cada una de las localizaciones, y sabe añadir un tono humorístico genial, dentro de las barbaridades violentas que vemos en los diferentes sets de acción.

Como en la primera película, Bob Odenkirk retomando su papel de Hutch Mansell, es lo mejor de la película. Odenkirk aporte el toque de humor perfecto y da el feeling de hombre normal en situaciones excepcionales, aunque en realidad sea el puto amo. Parte de la gracia es verle encajar golpes que notas que podría esquivar porque no quiere ponerse en modo serial-killer y arruinar las vacaciones a su familia. Como decía antes, nada en Nadie 2 es realmente original, pero Odenkirk entiende la broma desde el primer momento y es el que mejor la transmite.

El resto del reparto cumplen con lo que la historia pide de ellos. Connie Nielsen como la amante esposa de Hutch a pesar de todo es un poco increíble, pero entra en la locura general, de forma que no desentona. Christopher Lloyd y RZA tienen pequeños papeles y simplemente aparecen.

Dentro que la película es lo que es y me da el entretenimiento que buscaba, tengo que decir que me ha dado un poco de pena ver a Sharon Stone en este trabajo alimenticio como la mala de la película. Dentro que por supuesto es normal que todos el mundo tiene que trabajar para ganarse la vida. Stone tiene una aparición breve como la jefa criminal que controla los negocios locales y está super over-the-top. Aunque en realidad está en el tono loco que la película pedía de ella, así que tampoco es que lo haga mal.

Nadie 2 tiene además la virtud de su ajustada duración de 90 minutos. Todo el equipo tiene claro el tipo de película que es, y no tiene sentido alargarla más de la cuenta. De forma que la película va al grano y te cuenta lo que quiere contarte de la forma más directa posible.

En muchas ocasiones veo que se usa la expresión «hamburguesa con queso» como algo negativo para desmerecer una película. Pero en el caso de Nadie 2 veo que es una película que sabe qué tipo de entretenimiento es y cumple de sobra gracias a sus divertidas y exageradas escenas de acción. Me encanta comer hamburguesas de vez en cuando, sobre todo si está bien hecha como es el caso de esta película. Nadie 2 no inventa nada ni falta que le hace. Me lo pasé genial viéndola.

Comparto el trailer de la película:

Nadie 2 es una película esperable pero que me ha parecido super divertida y con unas imaginativas escenas de acción. Todo bien.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Agárralo como puedas, de Akiva Schaffer

Tenía ganas de hacerme unas risas sin más pretensiones que pasar un buen rato. Y lo he conseguido con la nueva versión de  Agárralo como puedas de Akiva Schaffer, protagonizada por Liam Neeson y Pamela Anderson.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

El torpe teniente Frank Drebin Jr. intenta resolver un asesinato vinculado a un magnate tecnológico. Mientras investiga, su unidad policial corre peligro de ser cerrada. Con la ayuda de una escritora de crímenes, Frank se verá envuelto en situaciones tan absurdas como explosivas. Reboot de la popular franquicia de comedia «Agárralo como puedas» y la serie de televisión «Police Squad!».

Akiva Daniel Shebar Schaffer (Berkeley, 1977) es un escritor, productor, director, comediante, actor y rapero estadounidense. Es miembro del grupo musical cómico The Lonely Island, junto con sus amigos de la infancia Andy Samberg y Jorma Taccone. En 2005, Saturday Night Live contrató al trío, y Schaffer se incorporó como guionista. Después de SNL, Schaffer pasó a dirigir películas como Hot Rod, The Watch, Popstar: Never Stop Never Stopping y Chip ‘n Dale: Rescue Rangers.

Además de dirigir, Schaffer escribe el guion junto a Doug Mand y Dan Gregor. La película de 85 minutos de duración y un presupuesto de 40 millones de dólares cuenta con fotografía de Brandon Trost, montaje de Brian Scott Olds y música de Lorne Balfe.

En el reparto tenemos a Liam Neeson como el teniente Frank Drebin Jr., Pamela Anderson como Beth Davenport, Paul Walter Hauser como el capitán Ed Hocken Jr., Danny Huston como Richard Cane, CCH Pounder como el jefe Davis y Kevin Durand como Sig Gustafson.

Agárralo como puedas es un intento de recuperar la popularidad de las comedias parodias de otras películas y series que triunfaron en los años 80 y 90: Aterriza como puedas, Top Secret, Hot Shots! 1 y 2 y, por supuesto, la serie de Agárralo como puedas protagonizada por Leslie Nielsen. Y en muchos aspectos, esta nueva película de Agárralo como puedas se siente como una película anacrónica, al plantear un humor que no es habitual ver en la actualidad. Un humor planteado con unos gags visuales super tontos que me hacían sonreír todo el tiempo y unos diálogos absurdos que lanzan un montón de bromas por minuto a ver si alguna alcanza el objetivo.

Este tipo de comedias super locas exigen que el espectador entre en el juego para disfrutarla. Y tengo que decir que dentro que me ha hecho pasar un buen rato, no diría que esta comedia es mejor que las clásicas antes mencionadas. Pero probablemente no sea culpa de la película, sino que yo he cambiado y soy 30 años más viejo. Y eso afecta a la forma como disfruto de la película. Excepto dos gags muy bestias que si me hicieron reír a carcajadas, la mayoría del tiempo el humor me tenía con la sonrisa en la cara. Algo que fue compartido por las pocas personas con las que compartí sesión. La sensación anacrónica también está con el tipo de humor de la película. Por ejemplo me gustó mucho un gag repetido a lo largo de la película, ver como a Frank le dan un café cuando entra en una habitación, sobre todo cerca de la comisaría. Algo que provoca situaciones super absurdas.

En el reparto tenemos a unos acertados Liam Neeson y Pamela Anderson como los protagonistas. Unos protagonistas de 73 y 58 años respectivamente, lo cual es otro elemento anacrónico de la película. Neeson comenta que el mayor desafío es actuar friamente como si los diálogos tuvieran sentido, confiando que el gag va a funcionar sin necesidad de histrionismos por su parte. Algo que al final es seguir la tradición que Leslie Nielsen popularizó en las películas clásicas. Y la vena cómica de Anderson también supone una sorpresa muy chula, con un tema musical super divertido.

Tenía ganas de reírme y pasar un buen rato. Agárralo como puedas me ha dado eso. Incluso sin haber llegado a morirme de risa, considero un dinero bien invertido. A veces no hace falta más. Objetivo cumplido.

Comparto el trailer de la película:

Agárralo como puedas me…

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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