Comenzamos la segunda mitad de Skinbreaker sin levantar el pie del acelerador. El cómic de Robert Kirkman y David Finch, con color de Analissa Leoni, me tiene atrapado por completo.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
Anok descubre el verdadero coste de ser el Anciano… pero ¿a qué precio?
Me encanta el uso de las elipsis que Robert Kirkman plantea en Skinbreaker. Tras el sorprendente e impactante giro del número anterior que cambió la vida en la tribu, las cosas están yendo a peor. Paca, el nuevo líder, ha destruido todas las innovaciones y está destinado a hacer que la gente viva peor al tener que depender de los cazadores. Los avisos de Anok antes del combate sobre que los animales del bosque se estaban acercando demasiado a la tribu y que todos corren peligro no se han tenido en cuenta. Y casi anticipan que la tribu está destinada a ser destruida.
Kirkman plantea en esta grapa una historia sencilla que se desarrolla de forma lógica, dejando margen para que David Finch se luzca como siempre. Resulta súper llamativa la capacidad de Kirkman de dejar siempre el cómic en una situación apasionante que provoca que la lectura del siguiente número sea una necesidad.
Y como en números anteriores, el MVP de Skinbreaker es David Finch. Además de la espectacularidad del cómic, Finch consigue que los personajes transmitan un montón, consiguiendo que me preocupe por Anok y su familia, y por el futuro de la tribu en su conjunto. Aunque la historia se cuenta por la acción y no tanto por las emociones, Finch consigue que cada página sea un despliegue visual que consigue que me pierda entre las imágenes.
Quedan tres números de Skinbreaker, y no me atrevo a anticipar lo que puede pasar a continuación. Luego cuando lo lea pensaré que era lógico que las cosas sucedieran así, pero de momento temo por la vida de Anok. Tendré que esperar un mes para saber cómo continúa.
Comparto algunas páginas del comic:
Skinbreaker es el cómic que más ganas tengo de leer cada vez que me llegan los comics de la librería. Y cada mes confirma que estamos ante un cómic destinado a ser un bestseller atemporal.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
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Sigo con mi visionado de las películas nominadas a los Oscars 2026. Hoy es el turno de Marty Supreme, la película de Joshua Safdie protagonizada por Timothée Chalamet que ha recibido 9 nominaciones, entre ellas Mejor película, Mejor director y Mejor actor.
PUNTUACIÓN: 5/10
Marty Mauser, un joven buscavidas que juega al ping pong con una ambición desmesurada, está dispuesto a todo para cumplir su sueño. Con ayuda, entre otros, de la estrella de cine Carol Dunne, demostrará al mundo entero su grandeza.
Joshua Henry Safdie (Nueva York, 1984) es un cineasta estadounidense. Es conocido principalmente por escribir y dirigir las películas de suspense y crimen Good Time (2017) y Uncut Gems (2019) junto a su hermano menor Benny Safdie, formando los hermanos Safdie. Marty Supreme es el primer trabajo como director en solitario de Safdie desde The Pleasure of Being Robbed (2008).
Safdie coescribió el guion junto con Ronald Bronstein, basándose libremente en la vida de Marty Reisman, pero realizando numerosos cambios durante la esrit escritura. El director de fotografía Darius Khondji rodó la película en película de 35 mm, y Daniel Lopatin, colaborador habitual de Safdie, compuso la banda sonora. Safdie y Bronstein montaron ellos mismo la película de 150 minutos de duración, que ha contado con un presupuesto cercano a los 70 millones de dólares.
En el reparto tenemos a Timothée Chalamet como Marty Mauser, un aspirante a campeón de tenis de mesa, ferozmente decidido a ser el mejor en este deporte. Gwyneth Paltrow como Kay Stone, una rica actriz retirada y miembro de la alta sociedad que mantiene una relación sexual con Marty. Odessa A’zion como Rachel Mizler, una amiga de la infancia de Marty, casada, que mantiene una aventura con él. Kevin O’Leary como Milton Rockwell, un influyente hombre de negocios y marido de Kay que se interesa por Marty y el tenis de mesa. Tyler Okonma como Wally, un taxista y amigo de Marty, también experto en tenis de mesa. Abel Ferrara como Ezra Mishkin, un delincuente con el que Marty se cruza; y Fran Drescher como Rebecca Mauser, la madre de Marty.
Marty Supreme ha recibido 9 nominaciones, Mejor película y Mejor Director, Mejor actor, Mejor guion original, Mejor casting, Mejor fotografía, Mejor diseño de producción, Mejor montaje y Mejor vestuario.
Conocí a Joshua Safdie junto a su hermano Benny con Uncut gems (2019), una película sobre un protagonista asqueroso que empleaba casi todo su tiempo para hacer sentir mal al espectador con las cosas chungas que hacía y le pasaban. Es por esto que no tenía demasiadas ganas de ver Marty Supreme, porque apuntaba a que Marty Supreme iba a ser justo esto. Finalmente me animé a verla debido a mi próxima participación en el podcast de El Mundo.
También tengo que reconocer algo. Timothée Chalamet me cae como el culo. Igual es buen actor, pero ha demostrado que es un trepa asqueroso que mataría a su madre para conseguir un Óscar, como vimos con la forma asquerosa en que trató a Woody Allen. No porque creyera nada de lo que le acusaron, sino porque pensaba que hacerlo le beneficiaría en la carrera hacia los premios.
Empezando ya con la película, Joshua Safdie ha acertado completamente con el casting de Timothée como protagonista, porque tenemos una película siguiendo a un personaje de ficción, Marty Mauser, que es un asqueroso que hará lo que sea pisoteando a quien sea para conseguir el éxito en el ping-pong. El argumento dice que Marty Mauser es un «buscavidas», pero hay formas y formas de serlo. Y en esta película, Marty es un cacho de mierda que trata mal a todo el mundo y se comporta casi como un enfermo mental que cree que el mundo le debe algo.
Dentro que la película se me ha hecho super larga, al menos Safdie plantea muchas situaciones, o al menos yo interpreto que lo hace, desde el humor negrísimo, consiguiendo que momentos bochornosos se conviertan casi en gags. Lo malo es que son situaciones que realmente son super chungas, mientras Marty roba un perro de un anciano herido para ganar dinero, por ejemplo, para luego perderlo. O acostarse con una antigua estrella de cine (Paltrow) aburrida con su matrimonio, como forma de llegar al marido para que le financie el viaje al Campeonato del Mundo en Japón. Son situaciones que no son graciosas y el mero hecho que se planteen así muestra una brújula moral bastante cuestionable. En positivo, habría que agradecer que un director como Safdie se atreva a hacer algo tan a contracorriente, al no pretender pontificar ni vendernos un panfleto.
En realidad, no es sólo Marty el que es un ser humano lamentable, porque parece que todos los personajes cometen todos los errores imaginables. De hecho, parece que casi lo hagan a propósito, el tomar siempre la decisión equivocada en todo lo que hacen. La película se divide entre las malas personas sin un atisbo moral y unas teóricamente víctimas que son mostrados como gilipollas que un poco merecen lo que les va a pasar. O al menos, lo que a Marty le gustaría que pasara. Como digo, temáticamente la película es extraña, siempre moviéndose entre el drama y la comedia negra. Y reconozco que no he conectado nada con ella.
Buscando cosas positivas, al menos el casting es super acertado y todos los actores y actrices lo hacen genial. Timothée Chalamet hace un despliegue de tics desagradables que ayudan a que una persona que no gusta acabe siendo una abominación. Gwyneth Paltrow y Odessa A’zion, las mujeres en la vida de Marty, son egoístas y traicioneras, y por eso conectan tan bien con Timothée.
Dentro de una película a contracorriente que busca alterar al espectador con la inmoralidad de Marty, el intento de blanqueamiento del protagonista al final me parece casi hasta deshonesto. Entre otros motivos porque sabes que aunque la película quiera dejarle haciendo una buena acción, no va a durar y al día siguiente les va a dejar a todos en la estacada como siempre ha hecho. Aparte que Marty no aprende ni evoluciona para convertirse en mejor persona sino que vuelve porque no tiene donde ir.
Se ha criticado mucho la duración de los blockbusters palomiteros. Sin embargo, no entiendo cómo la ridícula duración de 150 minutos de Marty Supreme no ha sido objeto de crítica, porque la película se me ha hecho larguísima. Y es que todas, TODAS las escenas están alargadas de más. Y entiendo que en parte es algo hecho a propósito para generar la sensación incómoda en el espectador sobre la que hablaba antes. Pero esto son anécdotas sin gracia que deberían haberse cortado para que la película no superara las dos horas de películas. Porque en realidad la historia no daba para tanto.
Otro elemento curioso es el uso de CGI en las partidas de ping-pong para la bola, que me ha sacado completamente de la película. Creo que hay escenas alargadas que acaban siendo ridículas al hacer que los jugadores jueguen puntos imposibles que rompen la sensación de verosimilitud de la película, antes incluso de analizar si el CGI de la bola está bien o mal. que en una película supuestamente dramática se planteen estas escenas resulta ridículo. Al menos a mi me lo pareció. Y, de nuevo, me hace pensar en las masivas críticas hacia los blockbusters por sus efectos especiales, mientras que parece que por ser una película «de autor» se le debe permitir hacer cualquier ridiculez. Y luego además hay que aguantar ridiculeces durante la promoción de la película como que Timothée ha entrenado durante años, «jugando con sus amigos entre rodajes» y ha alcanzado un nivel casi de campeón de este deporte. Si es que te tienes que reir. En realidad, el ping-pon sólo aparece en dos momentos puntuales, el primero en el campeonato en Londres y luego en el climax final en Japón. Pero son escenas que pierden todo el dramatismo que deberían tener porque me tenían pensando lo inverosímil que eran. Esto es un problema muy grande.
A pesar que no me gustó Marty Supreme, al menos tengo que agradecer haber visto algo diferente al 99% del resto de los estrenos que veré este año. Es raro ver una película planteada para boicotear toto el rato el protagonista mostrándole como un ser patético mientras sigue teniendo delirios de grandeza. En eso si aplaudo a Joshua Safdie, porque creo que hay que ser un poco kamikaze para plantear esta historia.
Dicho esto, espero que la película no gane ningún Oscar. Desde luego, ojalá Timothée no lo gane, a ver si conseguimos entre todos que el enorme ego que tiene se le desinfle un poco.
Comparto el trailer de la película:
Marty Supreme se me ha hecho larga. Y no creo que Timothée esté tan bien. Con todo, lo que plantea tiene cierta gracia, dentro de lo asqueroso que me caiga el protagonista.
PUNTUACIÓN: 6/10
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Aunque no esperaba nada, me fui al cine a ver Hellboy: El hombre retorcido, película dirigida por Brian Taylor (Crank) estrenada en 2024 que llega a España con muchísimo retraso.
PUNTUACIÓN: 7/10
Hellboy y una agente novata del BPRD se quedan varados en los Apalaches rurales de los años cincuenta. Allí descubren una pequeña comunidad embrujada, liderada por el Hombre Torcido. (FILMAFFINITY)
Brian Taylor es un director estadounidense conocido principalmente por colaborar con Mark Neveldine en el equipo de guionistas y directores Neveldine/Taylor, directores de Crank, Crank: High volume y Ghost Rider: Spirit of Vengenace.
Taylor dirige Hellboy: El hombre retorcido a partir de un guion que escribió junto con Mignola y Christopher Golden, adaptando la serie limitada The Crooked Man escrita por Mignola. La película producida por Millennium Media, Dark Horse Entertainment, Nu Boyana Film Studios y Campbell Grobman Films, es el segundo reinicio de la serie de películas Hellboy después de las dos dirigidas por Guillermo del Toro, y la cuarta entrega de acción real de la franquicia. Con un presupuesto de 20 millones de dólares y una duración de 99 minutos, la película cuenta con una fotografía de Ivan Vatsov, montaje de Ryan Denmark y música de Sven Faulconer.
En el reparto encontramos al desconocido Jack Kesy como Hellboy, al que acompañan Martin Bassindale como El Hombre Retorcido, una entidad sobrenatural que acecha en los Montes Apalaches. Jefferson White como Tom Ferrell, un exsoldado que se encontró con El Hombre Torcido durante su infancia. Adeline Rudolph como Bobbie Jo Song, una agente novata de la B.P.R.D. y compañera de Hellboy. Joseph Marcell como el reverendo Nathaniel Armstrong Watts, un pastor religioso. Leah McNamara como Effie Kolb, una acólita del Hombre Torcido, y Hannah Margetson como Cora Fisher, una bruja y exnovia de Tom.
Resulta llamativo que un personaje como Hellboy, importante dentro del indy pero a muchas leguas de la popularidad de Marvel o DC tenga 4 películas en imagen real. No entro en la calidad. Mientras, iconos como Wonder Woman o Iron Man tienen muchas menos. El caso es que no puedo decir que sea fan de los comics de Mignola. Compré las primeras miniseries allá por el siglo XX, pero la idea misma de resolver a ostias problemas sobrenaturales tengo que reconocer que nunca me ha funcionado del todo.
No tenía ninguna expectativa, pero leer unas declaraciones de Mignola afirmando que esta película era la que mejor trasladaba el tono y la intención de los comics a la gran pantalla me llenó de cierta curiosidad. Aunque también recordé que Mignola SIEMPRE ha hablado muy bien de las películas anteriores antes de su estreno, porque toca promocionarla. Y no es hasta más tarde que descubrimos que en realidad Mignola no estuvo demasiado contento del tono de las películas de del Toro, y por eso se puso él a intentar producir y controlar las siguientes películas.
Hellboy: El hombre retorcido en realidad se estrenó en 2024, pero por esas cosas raras de la distribución independiente no llegó a España hasta ahora. De hecho, ahora descubro en Wikipedia que en realidad la película no se estrenó en cines en USA, y pasó a distribuirse directa a video. Eso claramente no es una buena noticia. A pesar de todo, me encontré con una tarde libre mientras mi hijo estaba en un cumpleaños, así que finalmente me animé a verla en el cine.
Y me alegro un montón de haber visto Hellboy: El hombre retorcido en pantalla grande. Lo primero a destacar es SI es la adaptación más fiel del tono y el estilo de historias de los comics. Pensando que Mignola con su colaborador habitual Christopher Golden son los que adaptaron el comic a la gran pantalla. Había que ser optimista, pero a veces las cosas se tuercen, cosa que no sucede en esta película.
Hellboy es un bravucón que se las da de duro y que pega un puñetazo antes de pensar lo que está sucediendo, lo que le mete en numerosos problemas. La socarronería que muestra en sus diálogos está clavada a los comics, y desde el principio pensé que el tono estaba perfecto.
Luego hay que destacar el trabajo del director Brian Taylor, que saca oro del presupuesto. Comparado con otras películas de terror, 20 millones es un presupuesto importante, pero hay que pagar la prótesis de Hellboy y algunos planos digitales como son el tren, la araña y la serpiente gigantes, con lo que creo que le quedó poco para todo lo demás. Y con lo que tiene, plantea una película visualmente potentísima, y a la vez, extraña.
Hellboy: El hombre torcido es una historia de brujas y hechiceros. Taylor plantea una gran multitud de escenas con desenfoques tremendos que sirven para transmitir la sensación de confusión que sienten las víctimas de las brujas, al ver cómo su mundo se desmorona por cosas que desafían la lógica y la razón. Además, la película es calculadamente oscura, lo que ayuda a ahorrar en decorados pero también tiene un propósito narrativo. Si a eso sumamos unos planos imaginativos con contrapicados y soluciones que se alejan de la narrativa de plano medio de serie de televisión que abunda en muchas películas, tenemos una película que transmite personalidad y ganas de salirse de lo convencional.
Como buena historia de brujas y de Hellboy, me gusta que la película no haga concesiones y muchos personajes sufran una muerte cruel. También me gusta la sensación de aventura pequeña en la que el destino del mundo NO está en juego, que es justo lo que eran muchos de los comics de Hellboy. Esto es otro elemento que hace que la película sea tan satisfactoria.
Dicho esto, a pesar de la nula explicación de la historia de Hellboy, algo que podría ser un problema para algunos espectadores, la película plantea una subtrama con la madre de Hellboy que me da que se planteaba como una posible historia que pudiera continuarse en una eventual quinta película. Lo chulo de esto es que viendo cómo se plantea, queda la duda de si es algo que Hellboy ha vivido en realidad o si era una pesadilla provocada por el villano para matar a los protagonistas.
Hablando de los villanos, me ha gustado la representación en pantalla de El hombre retorcido. Cuando has visto tanto cine como he visto yo, nada o casi nada consigue dar miedo en realidad. Pero dicho esto, la sensación malsana que trasmite cada vez que aparece es genial. Este villano y las brujas que le siguen son un grupo que realmente dan una buenísima sensación de peligro.
En lo referido al reparto, sólo conocía a Jefferson White por su papel del cowboy atontado de Yellowstone. White hace un buen trabajo en su papel de Tom Ferrell, un joven traumatizado que huyó del pueblo hace años y que vuelve ahora para enfrentarse a los demonios que pueblan esta zona rural. No conocía a Jack Kesy, pero creo que es un Hellboy estupendo. Adeline Rudolph como Bobbie Jo Song, la compañera de Hellboy en esta aventura, Joseph Marcell, Leah McNamara y Hannah Margetson cumplen perfectamente con lo que la película necesita de ellos.
Por ponerle un pero que para mi no lo es, la película es café para los muy cafeteros, hasta el punto que todo empieza sin dar la mínima explicación de nada más allá que se encuentran en el año 1957. Para mi no es un problema porque conozco al personaje, pero en la sesión es la que estuve al menos 6 personas se salieron de la sesión, lo que indica que la propuesta no les funcionó. Desde el punto de vista de hacer una película «amigable» para el espectador, no hubiera costado nada haber explicado en algún momento el origen de Hellboy y dos pinceladas de su trabajo en el B.P.R.D.
Hellboy en el cine nunca ha terminado de triunfar, pero en los comics hablamos de un personaje cuyos tomos se llevan vendiendo como churros en los últimos 30 años. Eso quiere decir que debe haber decenas de miles de personas (o más) que le conocen y han leído sus aventuras. De alguna manera creo que Mignola ha hecho esta película para ellos. Y aunque no ser amigable para el espectador casual puede ser un problema, en mi caso creo que Mignola ha sido muy valiente al tener claro que esta película es un producto de nicho que no busca contentar a un público masivo que abandonó al personaje en las películas previas en imagen real.
Por todo ello, la valoración que hago de esta película es muy positivo. Encuentro que todo lo que he visto, todo lo que el director y Mignola han planteado está muy bien resuelto. Claramente nada es de sobresaliente, pero he conectado con todo desde el minuto uno. Si eres fan de Hellboy, la diversión está asegurada.
Comparto el trailer de la película:
Hellboy: El hombre retorcido ha sido una película perfecta en todo lo que plantea, ofreciendo un entretenimiento perfecto para los fans muy cafeteros.
PUNTUACIÓN: 7/10
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Siguiendo con las películas nominadas a los Oscars, por fin he visto en Netflix Sueños de trenes, la película de Clint Bentley protagonizada por Joel Edgerton y Felicity Jones, que ha recibido 4 nominaciones, entre ellas Mejor Película.
PUNTUACIÓN: 8/10
Robert Grainier es un jornalero que trabaja talando árboles en Idaho durante la construcción del ferrocarril en el Oeste americano a principios del siglo XX. Golpeado por la tragedia, lucha por adaptarse a su nuevo entorno.
Clint Bentley (Florida, 1985) es un director y guionista estadounidense. Entre sus trabajos como director se encuentran Jockey (2021) y Train Dreams (2025). Por su trabajo como guionista, Bentley ha sido nominado dos veces al Óscar al mejor guion adaptado, primero por Sing Sing (2023) y ahora por Sueños de trenes. Además de Mejor Película y Mejor Guion Adaptado, la película tiene nominaciones a la Mejor Fotografía (Adopho Veloso) y Mejor Canción (Train Dreams de Nick Cave y Bryce Dessner).
Bentley coescribió el guion junto con Greg Kwedar, basado en la novela corta de Denis Johnson publicada en 2011. La película cuenta con fotografía de Adolpho Veloso, montaje de Parker Laramie y música de Bryce Dessner. La película de 102 minutos de duración se estrenó en el Festival de Cine de Sundance el 26 de enero de 2025. Poco después, Netflix adquirió los derechos de distribución de la película.
En el reparto tenemos a Joel Edgerton como Robert Grainier, el protagonista cuya vida conoceremos. Felicity Jones es Gladys Olding Grainier, la esposa de Robert, Kerry Condon interpreta a Claire Thompson, una trabajadora forestal, William H. Macy es Arn Peeples, un experto en explosivos que trabaja con Robert, Nathaniel Arcand es Ignatius Jack, un tendero y amigo de Robert, John Diehl interpreta a Billy, un viejo leñador, y Will Patton es el narrador.
Sing Sing me gustó cuando la vi, pero no conocía la faceta de Clint Bentley como director antes de esta película. Y me verdad es que me ha gustado mucho Sueño de trenes. Leyendo cosas sobre la película, Bentley se declara fan de Terrence Malick, y es algo que se transmite en la película. Sueño de trenes es la historia de una persona sin importancia que nunca hizo nada importante o reseñable. Pero que tuvo una mujer a la que amó y una hija a la que adoró durante el tiempo en que pudieron estar juntos.
Bentley plantea una película llena de poesía en la que las imágenes son mucho que más que la narración de sucesos, sino que transmiten estados de ánimo y la sensación que el hombre es insignificante ante la naturaleza en la que viven, trabajan y mueren. La nominación de la fotografía es totalmente merecida, porque cada imagen y cada plano podría formar parte de los hilos de One perfect shot de Twitter.
Es muy complicado rodar una película en la que de alguna manera no pasa nada importante, y sin embargo, la película me atrapó de principio a fin. Sueño de trenes claramente se sale mi zona de confort cinéfila, acostumbrado a los thrillers y al cine de acción, y me ha encantado.
Para interpretar al protagonista Robert Grainier hacía falta un actor estoico, y Joel Edgerton está fantástico. Edgerton es uno de esos actores que no son super estrellas pero sabes que sus trabajos son siempre sólidos. Grainier es una persona que casi no habla, al tener la película a un narrador con la voz de Will Patton contándonos los hechos clave de la historia. La naturaleza impasible de Grainier tiene que ver con que nunca ha tenido que expresar sus sentimientos en voz alta, y a pesar de todo sientes la tristeza que sintió una gran parte de su vida. El trabajo de Edgerton me ha parecido increíble. Y me sabe mal que no tenga mas reconocimiento en una industria que sólo premia los papeles histriónicos que se construyen a partir de la pornografía emocional.
El resto del reparto me parece que están brillantes dentro de lo cortos que son la mayoría de papeles. Felicity Jones como Gladys, la esposa de Robert, es un amor que transmite la alegría de vivir. Me encanta Jones, creo que siempre está bien, y de alguna manera me supo que su papel fuera tan corto, dentro que la historia es la que es. Kerry Condon y William H. Macy son también caras conocidas y aportan su carisma en momentos clave de la película.
Además de la belleza y crueldad de la Naturaleza, que seguirá existiendo cuando nos hayamos extinguido, hay otro tema en Sueño de Trenes sobre la insignificancia de las personas también centrado en las empresas madereras en las que trabaja Grainier, que usa a una persona pero le da igual si vives o mueres, y seguirán con su actividad cueste lo que cueste. También se muestra la crueldad del ser humano que mata a un trabajador sin más motivo que el ser chino, y a nadie le importa ni nadie hace nada por evitarlo.
Estoy escribiendo esta reseña y me vienen a la cabeza innumerables imágenes de la película. Imágenes que cuentan la historia y me transmitieron una belleza y una poesía que me acompañarán siempre, cada vez que piense en Sueños de trenes. Me alegro de que Netflix compara los derechos y hiciera posible que pudiera verla. Se habla mucho de que Netflix está matando el cine, pero sin ellos jamás hubiera visto este película. Desde luego, hubiera sido imposible que una película de estas característica se estrenara en mi localidad. Me alegro de haberla visto.
Comparto el trailer de la película:
Sueño de trenes me ha parecido una gran película. Me alegro por los reconocimientos que ha conseguido la película, son totalmente merecidos.
PUNTUACIÓN: 8/10
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Sam Raimi es un director cuyas películas entran en la lista de visionado obligado. Send Help, protagonizada por Rachel McAdams y Dylan O´Brien, es un éxito absoluto que posiblemente sea la película más divertida, asquerosa y disfrutona que veré en este 2026.
PUNTUACIÓN: 9/10
Después de que un accidente de avión deje varados en una isla remota a una competente empleada y a su insoportable jefe, ella deberá utilizar sus habilidades de supervivencia para mantenerlos a ambos con vida, a pesar de su difícil relación.
Sam Raimi (Michigan, 1959) es un director de cine y productor. Es mundialmente conocido por ser el director de la trilogía de original de Spider-Man (2002-2007), pero es además uno de los grandes nombres del terror de los años 80 gracias a su serie de Evil Dead. Antes de Spiderman dirigió la estupenda película de superhéroes Darkman (1990) antes que existiera siquiera el género y el thriller policíaco neo-noir Un plan sencillo (1998). Tras romper con Sony (o más concretamente, Sony rompió con él) dirigió la muy destacable película de terror Drag Me to Hell (2009) y la no tan acertada Oz the Great and Powerful (2013) para Disney. Raimi estuvo varios años sin dirigir una película hasta que volvió por la puerta grande dirigiendo Doctor Strange en el multiverso de la locura. En este periodo, se mantuvo como productor de numerosas películas o series, por ejemplo tenemos ese milagro hecho serie que fue Ash vs. Evil Dead, o la brillante Posesión infernal: El despertar.
Send help cuenta con un guion de Damian Shannon y Mark Swift. La película de 115 minutos de duración cuenta con música del mítico Danny Elfman, con fotografía de Bill Pope y montaje de Bob Murawski. Con un presupuesto de 40 millones de dólares, se ha rodado en localizaciones en Sidney, Tailandia y Los Ángeles.
En el reparto encontramos a Rachel McAdams como la gran protagonista: Linda Liddle, una trabajadora del Departamento de Planificación y Estrategia de una empresa de gestión financiera y entusiasta de la supervivencia. Dylan O’Brien es Bradley Preston, el recién nombrado director ejecutivo de la empresa de gestión financiera donde trabaja Linda. Edyll Ismail como Zuri, la prometida de Bradley, Xavier Samuel como Donovan, un compañero de trabajo de Linda al que Bradley asciende en lugar de a ella, y Chris Pang como Chase, uno de los miembros del círculo íntimo de Bradley, completan el reparto en sus papeles principales.
Sam Raimi es un maestro en lo suyo. Send help (Enviad ayuda) es un despliegue narrativo que me conquista desde el primer fotograma. La película se plantea como una historia de supervivencia al caer en un isla desierta dos personas que no pueden ser más diferentes entre si. Rachel McAdams es Linda Liddle, una increíble trabajadora pero sin don de gentes y un poco desastrada, que ha sufrido el golpe de ver cómo el ascenso que le prometió el anterior gerente le es robado por el nuevo jefe, el hijo del anterior CEO fallecido, Bradley Presto (Dylan O´Brien).
La narrativa de Raimi es el principal éxito de la película, y lo que consigue que la película se salga de lo común. El director de Posesión infernal nos regala algunos de los momentos más sangrientos y asquerosos que creo que veré este año en una sala de cine. Unos momentazos que provocaron una risa salvaje entre los espectadores que estábamos en el cine. Sólo por esta mezcla de asco y diversión merece la pena ver la película.
Pero no es sólo el exceso de sangre y otros fluidos, la narrativa de Raimi es sobresaliente. Sus planos son increíbles y aparte de sacar todo el partido a las localizaciones naturales, consiguen amplificar la sensación de paranoia y de no saber qué va a pasar a continuación. Además, tenemos un Raimi juguetón que juega todo el rato con el tono de la película, alternando el survival con el humor negro con un thriller conspiranoico en el que no sabes quien es el bueno y quien el malo. O si ese concepto es siquiera aplicable.
Para esta estudiada ambigüedad, Rachel McAdams y Dylan O´Brian están perfectos. En especial McAdams es una protagonista espectacular. Linda Liddle es una mujer por la que sientes pena inicialmente, pero que cuando llegan a la isla sufre un cambio brutal, siendo a partir de ese momento la que dominará todas las situaciones y que sacará a relucir una vena casi psicótica cuando querrá pagarse algunas cuentas pendientes.
Por su parte, Bradley Preston pasa de ser un jefe un poco despótico movido sólo por lo superficial que se convertirá en víctima tras sobrevivir al accidente de avión pero estar herido en un primer momento. Sin embargo, que seas una víctima no te convierte en el «bueno», como también descubriremos durante la película.
Como buen thriller, Send Help tiene un montón de sorpresas a lo largo de su metraje. Algunas son muy locas, pero en realidad con el tono de humor que Sam Raimi imprime aceptas sin problemas algunas de las locuras que iremos descubriendo. Por cierto, hablando del tono, la música de mítico Danny Elfman es perfecta, transmitiendo lo que Raimi necesita en cada momentos.
Normalmente busco siempre cosas positivas y negativas de cada obra que analizo. Y en realidad Send help me ha parecido una película perfecta. La diversión que me ha dado me ha recordado el disfrute de Ash vs. Evil Dead, o Posesión infernal: El despertar. Aunque sobre todo esta segunda era más terror puro y en Send Help la comedia negra está presente la mayoría del tiempo. Pero pensando en ello, es cierto que Sam Raimi es un director muy particular, o que podría provocar que más de un espectador no conecte con su propuesta. No es mi caso, ojo, pero puedo imaginar que podría suceder.
Da gusto ver una película de un maestro contador de historia como es Sam Raimi. Nadie tiene la sensibilidad de Raimi, ver Send Help ha sido un éxito alucinante que me ha hecho pasar uno de los mejores ratos en una sala de cine en muchos años.
Comparto el trailer de la película:
Send help (Enviad ayuda) es un éxito absoluto. ¡Qué bueno es Sam Raimi!
PUNTUACIÓN: 9/10
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¡Saludos a todos!
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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