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Crítica de Iron Lung de Mark Fischbach

Una de las sorpresas cinematográficas de 2026 ha sido el inesperado éxito de taquilla de Iron Lung, adaptación del videojuego del mismo nombre que ha creado de forma independiente fuera de los estudios tradicionales el youtuber Mark Fischbach. Por ese motivo me animé a verla.

PUNTUACIÓN: 5/10

Película basada en el juego del mismo nombre, ambientada en un futuro postapocalíptico en el que un suceso conocido como ‘El rapto silencioso’ provocó la desaparición de todas las estrellas y planetas habitables conocidos del universo. Un convicto es enviado a explorar un océano de sangre descubierto en una luna desolada, utilizando un pequeño submarino apodado ‘Pulmón de Hierro’, la única esperanza que queda.

Mark Edward Fischbach (Hawái, 1989), conocido profesionalmente como Markiplier, es un YouTuber, cineasta y actor estadounidense. Es uno de los YouTubers más populares de la plataforma y es conocido por sus vídeos «Let’s Play» de videojuegos independientes de terror. Forbes lo incluyó en la lista de los creadores de contenido mejor pagados de la plataforma en 2022 y ha ganado cuatro premios Streamy y un premio Golden Joystick. Ha aprovechado su fama en YouTube para desarrollar una notable carrera en los medios de comunicación, incursionando en la actuación y la realización cinematográfica.

Fischbach escribe, edita y dirige esta película que adaptap el videojuego de 2022 de David Szymanski. Al querer hacer su película sin interferencias de productores de grandes estudios, Fischbach ha conseguido de forma independiente los 4 millones de dólares que necesitó para hacer la película. Además, fruto de esta autogestión, Fischbach tuvo que hablar personalmente con las cadenas de cines americanas para conseguir que su película pudiera verse en todo el país. Su popularidad como youtubers ha sido un elemento clave para que su proyecto llegara a buen puerto. No sólo eso, cuando escribo estas líneas la película ha superado la barrera de los 50 millones de recaudación, significando un éxito monumental para él y quienes apostaron en él.

La película de 125 millones de dólares está rodada casi completamente dentro del minisubmarino que dirige el protagonista, protagonizado por él. Phillip Roy es el director de fotografía, mientras que Andrew Hulshult se encarga de la música. Destacar además que el creador del juego David Szymanski participó también en la preproducción de la película y tiene un cameo como uno de los narradores.

En el reparto, además de Fischbach como Simon, el protagonista conductor de un submarino en una misión suicida, le acompañan Caroline Kaplan como Ava, Troy Baker como David, Elsie Lovelock como la voz del Portavoz, Lovelock también aparece como investigadora principal en el SM-8, Elle LaMont como la voz del Susurro, que también aparece como asistente de investigación en el SM-8, Mick Lauer como la voz del anterior ocupante del SM-13, David Pettitt como el Padre, Seán McLoughlin como Jack y Alanah Pearce como una voz familiar.

Empezando por los elementos positivos. En realidad no sabía nada de la película más allá del éxito de taquilla en USA y que era una adaptación de algo (en ese momento no sabía si era un videojuego, una novela o lo que fuera. Tenía curiosidad y decidí no mirar nada antes de verla para que me sorprendiera. Y si que me ha sorprendido.

Dentro de las películas de bajo presupuesto localizadas en una única localización, me ha sorprendido que su duración supere las dos horas, porque normalmente este tipo de películas duran 90 minutos justitos. A veces ni eso. Y en esta película tenemos una ciencia ficción distópica en la que la humanidad está casi aniquilada por un suceso cósmico inexplicable. Unos de los pocos supervivientes se dirigieron a una luna en la que han encontrado un mar de sangre que podría tener la clave para su supervivencia. Lo malo es que, como no podía ser de otra manera, en el fondo de este mal hay algo esperándoles.

Simon, el protagonista, es un convicto que es elegido para que baje con un pequeño submarino, de ahí el nombre Iron lung (pulmón de hierro), para buscar pruebas de la existencia de nutrientes que puedan mantener con vida a los pocos humanos que aún viven. El submarino es un ladrillo, y Simon sólo puede moverlo adelante y atrás y a los lados. Su única comunicación con el exterior es una radio que le comunica con el grupo que se encuentra navegando la superficie de este mar de sangre. además, una cámara de rayos X hace fotos que son radiografías del exterior del submarino, dado que la solidez de la sangre impide otros medios para orientarse en el fondo del mar.

Lo que tenemos es un brillante ejercicio de tensión, sacando todo el partido de un brillante montaje de sonido que consigue momentos super perturbadores. Hablando de momentos perturbadores, todas las imágenes de rayos X nos ofrecen imágenes de pesadilla nada habituales de ver en el cine comercial. De hecho, uno de los grandes puntazos de la película es darte cuenta que cuando Simon descubre un esqueleto en el fondo del mar de un habitante de ese planeta muerto hace años, igual no está tan muerto. Además, la sensación claustrofóbica está super bien conseguida a lo largo de las 2 horas de películas. Tiene mérito tener prácticamente a un único actor en una localización cerrada y conseguir mantener el interés del espectador durante casi toda la película.

Iron Lung me parece una película interesante que saca todo el partido posible a los medios con los que cuenta. Fischbach como actor acierta al plantear un personaje con pecados en su pasado que está en una misión suicida y lo sabe. Su decisión de seguir adelante a pesar de estar en una situación en la que no entiende nada ni en realidad hay respuestas a sus preguntas. Como director creo que plantea una correcta película de terror en la que la confusión es parte central de todo.

Dicho esto, tengo que reconocer que Iron lung no me ha gustado. No tanto por la puesta en escena, sino por terminar de verla y quedarme con la sensación que me ha faltado información a montones para entender la película. Porque el director ha decidido mantenerlo todo en la incertidumbre y la ambigüedad más absoluta. Empezando por el suceso que destruyó a la humanidad o el crimen que Simon cometió (o no) que le llevó al interior del submarino. Tengo que reconocer que odio cuando una película no se explica y es un poco un todo vale porque en realidad no sabemos nada, y por tanto todo es posible.

Una de las cosas que hice al terminar la película es buscar información del videojuego y tengo que decir que la adaptación es perfecta, trasladando perfectamente estar en un submarino muy básico. Las imágenes de rayos X también están sacados directamente del juego, y ofrecen la misma sensación opresiva y perturbadora. Como adaptación me parece estupenda. De hecho, Fischbach añade un elemento de esperanza que parece que el juego no tenía, teniendo un final super desolador.

Otro elemento a tener en cuenta es que como me ha pasado en otras ocasiones. no vimos bien la película porque en los cines Cinesa de Castellón no la proyectaron bien y todo se veía más oscuro de lo que debería. Mucho más oscuro que lo que podemos ver en el trailer que podéis ver a continuación. Que una película oscura se vea mal tampoco ayuda a disfrutar de la película. Por ejemplo, en el climax final, el mar de sangre tóxica se ve no roja sino casi marrón oscuro, haciendo que muchos momentos de este climax sean super confusos. Más de lo que estaba siendo todo, vamos.

Me alegra que una película independiente como esta tenga éxito y encuentre a su público, porque eso puede abrir la puerta que otros creadores apasionados puedan conseguir financiación para sus proyectos. Pero lamentablemente Iron lung no ha sido para mi.

Comparto el trailer de la película:

No me ha gustado Iron Lung. Pero agradezco que existan películas creadas por soñadores capaces de lo que sea para convertir su sueño en realidad. Y me gusta lo que este éxito puede significar para otros creadores que esperan su oportunidad.

PUNTUACIÓN: 5/10

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Crítica de Sin conexión de Bradley Cooper

La nueva película de Bradley Cooper Sin conexión protagonizada por Will Arnett y Laura Dern es un estupendo ejemplo de cine para adultos que merece mucha más repercusión de la que ha tenido.

PUNTUACIÓN: 8/10

Mientras su matrimonio se desmorona silenciosamente, Alex se enfrenta a la mediana edad y a un divorcio inminente, buscando un nuevo propósito en el mundo de la comedia neoyorquina, mientras que Tess se enfrenta a los sacrificios que ha hecho por su familia, lo que les obliga a lidiar con la crianza compartida, la identidad y si el amor puede adoptar una nueva forma.

Bradley Cooper es un actor y productor de éxito y ha participado en infinidad de películas como actor. Su debut como director fue la excelente Ha nacido una estrella de 2018, a la que siguió Maestro (2024), el brillante biopic de Leonard Bernstein. Para esta película Cooper dirige, produce, realiza las funciones de operador de cámara y escribe el guion con Will Arnett y Mark Chappell. La película está basada libremente en la vida del comediante inglés John Bishop, quien aparece acreditado en la historia. La película tiene una duración de 121 minutos y ha contado con fotografía de Matthew Libatique, montaje de Charlie Greene y música de James Newberry.

En el reparto tenemos a Will Arnett como Alex Novak, Laura Dern como Tess Novak, Andra Day como Christine, la esposa de Balls (Bradley Cooper), el mejor amigo de Alex, Amy Sedaris como Kemp, presentadora del Comedy Cellar, Sean Hayes como Stephen, el recién casado esposo de Geoffrey, Christine Ebersole como Marilyn, la madre de Alex, Ciarán Hinds como Jan, el padre de Alex, Scott Icenogle como Geoffrey, el recién casado esposo de Stephen, Chloe Radcliffe como Nina, una comediante del Cellar, Jordan Jensen como Jill, una comediante del Cellar con la que Alex se enrolla, y Peyton Manning como Laird, quien tiene una cita con Tess después de que ella se separa.

Entré a ver Sin conexión sin saber nada de la película, excepto obviamente que la dirigía Bradley Cooper. Viendo la maestría de sus dos películas, era obligado ver esta. Y lo primero que me llamó la atención es que imagino que por la vorágine de los Oscars, en realidad no sabía ni que esta película existía. Si no es porque mi hermano Fernando me comentó de verla, ni me hubiera enterado. Y es llamativo porque estamos ante un peliculón para el público adulto, ese que todos los estudios dicen buscar y que ejemplifica el cine «de calidad» que se supone aspiran a hacer. La nula promoción de películas de este tipo me parece casi criminal.

En parte, casi entiendo la falta de promoción. El mundo cinematográfico actual está poblado de EVENTOS y de películas de temáticas «importantes» desde el punto de vista identitario o político. Sin conexión no es ni una cosa ni la otra. Estamos ante un drama con toques de humor, o una comedia dramática, sobre la forma en que dos personas recién separadas intentan seguir adelante con sus vidas. Puede que no sea «importante» desde el punto de vista político o identitario, pero es una película llena de humanidad que habla de temas universales con los que todos podemos conectar.

Sin conexión es una película de actores. En ese sentido, el trabajo de los protagonistas Will Arnett y Laura Dern me parece sobresaliente. En realidad Sin conexión está más centrado en el personaje de Alex, el marido de Tess que decide dar un cambio a su vida y dedidarse a la stand-up comedy, comedia en vivo, aunque no tiene ni idea de como hacerlo. Por su parte, Tess, antigua jugadora olímpica de Volleyball, se planteará dedicarse a entrenar para volver a conectar con una faceta de su vida que abandonó al casarse y tener hijos. Arnett y Dern demuestran lo grandísimos actores que son sin necesidad de momentos histriónicos ni over-the-top, sacando el máximo partido de una historia que podría calificarse de «slice-of-life».

La vida de la ex-pareja está llena de pequeños momentos de alegría y de drama, a veces todo al mismo tiempo. También situaciones que resaltan que las personas también nos equivocamos y cometemos errores. Como la vida misma. Al mismo tiempo, me ha gustado el plantel de actores secundarios, que ofrecen momentos que parecen de improvisación absoluta, pero que imagino que están super trabajados. Bradley Cooper se guarda un pequeño papel como Balls, un aspirante a actor que ofrece el personaje extravagante de la historia. Todos los personajes transmiten humanidad, en lo que es para mi lo mejor de la película.

Si tengo que calificar con una palabra la dirección de Bradley Cooper, lo primero que se me ocurre es «elegante». Me alucina la forma en que Cooper mueve la cámara alrededor de los personajes y hace que te sientas al lado de los protagonistas. En especial tenemos las actuaciones de Alex en escenarios de garitos pequeños, en las que la cámara operada por Cooper está siempre al lado del protagonista. Y alrededor. Y aunque hay una cierta sensación de cámara en mano, Cooper se las apaña para que la historia visualmente trasmita la elegancia a la que aludía antes.

Sin conexión actualiza de forma brillante el género de las comedias románticas, mostrando que no es necesario mostrar grandes pasiones para tocarte el corazón. La evolución de los protagonistas y la forma en que ambos abren sus corazones, reconocen los problemas que provocaron el fracaso de su primer matrimonio y se atreven a mirar hacia delante me parece super emocionante. Ojalá pueda ver muchas más películas como Sin conexión, que tengan la humanidad y personalidad que tiene esta película.

Y luego está la forma en que la crítica y los medios han ninguneado una película para mi más que notable. Pero claro, no está protagonizado por minorías raciales ni toca temas de denuncia social, política o identitaria. Que dos actores de raza blanca muestren sus problemas sentimentales entiendo que es un tema muy poco importante para los creadores de opinión. Y sin embargo, Sin conexión es un ejemplo de GRAN CINE, aquel que transmite verdad y humanidad. No le pido más a una película.

Creo que Sin conexión no va a aguantar mucho en la cartelera, pero si puedes no lo dudes y acércate al cine a verla en pantalla grande.

Comparto el trailer de la película:

Sin conexión me ha parece una película notable. Ojalá más películas así.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de El agente secreto de Kleber Mendoça Filho

Una de las grandes sorpresas de los Oscars 2026 es El agente secreto, película brasileña dirigida por Kleber Mendoça filho y protagonizada por el siempre estupendo Wagner Moura, que ha recibido 4 nominaciones, entre ellas Mejor película y Mejor película internacional.

PUNTUACIÓN: 6/10

En 1977, durante la dictadura militar brasileña, Marcelo, un profesor que huye de un pasado turbulento, regresa huyendo a la ciudad de Recife, donde espera construir una nueva vida y reencontrarse con su hijo. Pero pronto se da cuenta de que la ciudad está lejos de ser el refugio que busca, que las fuerzas gubernamentales le persiguen y las amenazas de muerte se ciernen sobre él. (FILMAFFINITY)

Kleber de Mendonça Vasconcellos Filho (Recife, Brasil, 1968) es un director, guionista y productor de cine brasileño. Comenzó su carrera como crítico de cine y en 2002 dio el salto al mundo de la dirección, inicialmente con cortometrajes y documentales. En 2012, su primer largometraje narrativo, Neighboring Sounds (2012), fue incluido por The New York Times en su lista de lo mejor del año. Sus siguientes películas, Aquarius (2016) y Bacurau (2019), fueron nominadas a la Palma de Oro en el Festival de Cannes, mientras que la última ganó el Premio del Jurado en Cannes.

Por El agente secreto, Mendonça Filho ganó el premio al mejor director en el Festival de Cannes y el premio a la mejor película en lengua no inglesa en la 83.ª edición de los Globos de Oro, mientras que la película también fue nominada a mejor película, mejor película internacional, mejor actor Wagner Moura y mejor reparto en los Premios Óscar.

Kleber Mendoça filho produce, dirige y escribe el guion de esta película de 161 minutos de duración, que tiene fotografía de Evgenia Alexandrova, montaje de Eduardo Serrano y Matheus Faria, y música de Tomaz Alves Souza y Mateus Alves.

En el reparto tenemos a Wagner Moura como Armando Solimões, Enzo Nunes como el joven Fernando Solimões, Carlos Francisco como el Sr. Alexandre, Tânia Maria como Dona Sebastiana, Robério Diógenes como Euclides, Gabriel Leone como Bobbi Borba, Roney Villela como Augusto Borba, Kaiony Venâncio como Vilmar, Maria Fernanda Cândido como Elza y Thomás Aquino como Valdemar

El agente agente me ha parecido interesante en algunos aspectos, pero totalmente decepcionante en muchos otros. En lo positivo, Kleber Mendoça filho plantea desde el primer fotograma la idea de que en el Brasil de 1977 la vida no valía nada y cualquiera podía morir por estar en el sitio equivocado en el momento incorrecto. La primera escena en la gasolinera en la que hay un cadáver que nadie ha ido a recogerlo desde hace varios días porque por el carnaval la policía está ocupada en otras cosas, es una escena terrible. Incluso aunque el muerto fuera un ladrón que intentó robar la gasolinera. En esa escena tenemos sirve además para que conozcamos que la policía es corrupta y muy probablemente no puede confiarse en ella para nada. Este arranque me ha gustado mucho y plantea una tensión perfecta.

Sin embargo, Kleber Mendoça filho es un narrador tramposo al plantear una película histórica con un elemento muy fuerte de crítica social sin explicar nada y plantear una serie de anécdotas totalmente descontextualizadas del momento histórico. Por ejemplo, yo sabía que en los años 70 hubo una dictadura militar en Brasil, pero en realidad no sabía si en 1977 ya había terminado o no. Que la película empiece afirmando simplemente que Brasil en 1977 vivía tiempos turbulentos me parece un planteamiento super cobarde por parte del director.

En positivo, el casting me parece fantástico. Wagner Moura está increíble, tiene un carisma alucinante y la cámara le adora. Sólo por él merece la pena ver la película. Aunque tengo muchos reparos con la película, la nominación al Oscars de Moura me parece super merecido. Y eso a pesar que su personaje es una persona que huye de las autoridades que no es realmente heroico ni hace nada de relevancia en la película. Más que una película «narrativa», Kleber Mendoça filho parece plantear un «slice-of-life» en el que conoceremos las vidas cruzadas de muchas personas. Incluso de los policías corruptos que campan a sus anchas en Recife. En especial, el personaje de Doña Sebastiana me parece maravilloso. Los actores que viven en el edificio de Sebastiana y que el protagonista Armando conoce transmiten verdad y verosimilitud. El reparto es todo amor y me encanta.

Sin embargo, el slice-of-life me parece super tramposo al plantear historias en medio de sus vidas que ni te dan un contexto de cómo llegaron hasta allí ni luego resuelven de ninguna manera. Así me parece muy fácil hacer una película. Lo extraño es que la crítica le aclame por contar la nada. Por ejemplo, en medio de la dictadura militar nos encontramos que el personaje de Armando tiene que huir por un caso de corrupción económica de un jefe de la universidad donde trabajaba el protagonista, de forma que la parte de la dictadura militar no acaba de verse más allá de ser el contexto en el que viven.

El agente secreto es una historia original de Kleber Mendoça filho, creo que no está basado en nada concreto en lo relativo a los personajes. Si que parece que una subtrama de la película, lo del tiburón en el que encontraron una pierna humana, si parece ser algo que pasó realmente en Recife en esos años. Como también es verdad la psicosis que se generó en la población tras desaparecer del laboratorio forense dicha pierna, generando noticias loquísimas en varios periódicos. De alguna manera, parece que los detalles más ridículos resultan que si fueron reales. En positivo, la forma en que El agente secreto muestra la vida de la gente corriente en esos años me gusta mucho.

En negativo, más allá de aceptar el slice-of-life, me ha parecido super loco la forma en que Kleber Mendoça filho no cuenta nada en los larguísimos 160 minutos de duración, haciendo que la película sea ridículamente larga. Criticamos la duración de los blockbusters, a veces con razón, pero lo de la duración de las películas «de autor» es flipante también.

Otro elemento de vergüenza ajena es su anticlimático final. Estoy muy mosqueado con la tomadura de pelo del final, sacando todo de contexto y haciendo que todo lo anterior no haya servido de nada. Ridículo es poco. El epílogo en el presente me parece algo inclasificable. Intentando buscar algo positivo a este epílogo, quiero interpretarlo como que Kleber Mendoça filho quiere decir que es importante que se siga investigando para que se recuerde a las víctimas de la violencia incluso cuando ni sus hijos los recuerdan porque murieron cuando eran muy jóvenes. Pero eso es una suposición tan buena como cualquier cosa que cualquiera pueda imaginarse.

En este momento tengo que lamentar la faceta pretenciosa de Kleber Mendoça filho, empezando por llamar la película El agente secreto cuando la historia no tiene nada que ver. (La única conexión es que en el cine donde trabaja el suegro de Armando proyectan una película o serie llamada como la película. Eso es todo. Fuá, qué locura, madre mía). Dentro de la pretenciosidad incluyo su capacidad de hacer una película de 160 minutos que no cuenta nada y que lo máximo que hace es transmitir un estado de ánimo.

No sabía nada de la película y no esperaba nada. Y de verdad que intento buscar aspectos positivos, y claramente los tiene. Pero lamento tener que decir que no he podido conectar nada con esta película. El t de Kleber Mendoça filho me ha dejado muy loco.

Comparto el trailer de la película:

El agente secreto es una película correcta, pero me parece muy loco las nominaciones y los premios que está consiguiendo.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Crítica de Ruta de escape de Bart Layton

Las películas de robos me flipan, así que tenía ganas de ver Ruta de escape (Crime 101), la película de Bart Layton protagonizada por Chris Hemsworth y un montón de caras conocidas.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Davis (Chris Hemsworth) es un escurridizo ladrón cuyos atracos de alto riesgo tienen desconcertada a la policía. Davis está planeando su mayor golpe, con la esperanza de que sea el último, cuando se cruza en su camino Sharon (Halle Berry), una desilusionada ejecutiva de seguros con la que se ve obligado a trabajar, y Orman (Barry Keoghan) un ladrón rival, con métodos mucho más inquietantes que los de Davis. A medida que se acerca el golpe multimillonario, el implacable teniente Lubesnik (Mark Ruffalo), se acerca a la operación, aumentando considerablemente el riesgo de lo que está en juego y difuminando la línea entre cazador y presa. Pronto, cada uno tendrá que aceptar el coste de sus decisiones asumiendo que no hay vuelta atrás. Adaptación de las novelas de Don Winslow ‘Rotos’.

Bartholomew Nicholas Layton (Londres, 1975) es un cineasta inglés. Saltó a la fama como documentalista, ganando un premio BAFTA al mejor debut y una nominación al mejor documental por The Imposter (2012). Posteriormente, dirigió la película American Animals (2018), un híbrido entre documental y docudrama basado en el robo de libros de la Universidad de Transilvania.

Layton escribe también el guion de esta película que adapta la novela de Don Wilson del mismo título. La película de 140 minutos de duración y un presupuesto de 90 millones de dólares ha sido producida por la Metro Goldwyn Mayer, ahora propiedad de Amazon (Prime Video). La película tiene fotografía de Erik Wilson, montaje de Jacob Secher Schulsinger y Julian Hart, y música de Blanck Mass.

Chris Hemsworth interpreta a Mike/James Davis, un ladrón de joyas de Los Ángeles; Mark Ruffalo es el detective Lou Lubesnick, que persigue a Mike; Barry Keoghan hace de Ormon, un joven motociclista psicótico y violento; Halle Berry es Sharon, una corredora de seguros que se verá salpicada en el último plan de Mike para robar 11 millones de dólares. Monica Barbaro como Maya, el interés amoroso de Mike; Corey Hawkins como el detective Tillman, compañero de Lou, Jennifer Jason Leigh como Angie, la exmujer de Lou, Nick Nolte como Money, el pasante de Mike que vende la mercancía robada, y Tate Donovan como Steven Monroe, un cliente adinerado de Sharon, completan el reparto.

Ruta de escape utiliza la fórmula de las vidas cruzadas que convergen en una situación límite. Por un lado tenemos a Chris Hemsworth como Mike, un ladrón que nunca ha sido pillado y no deja pistas, no utiliza violencia en sus golpes, pero cree que su suerte se está agotando y quiere retirarse. Lo malo es que para ello hace falta un último golpe que le de el colchón financiero que necesita.

Luego tenemos a Mark Ruffalo como el detective Lou Lubesnick, que es el típico policía un poco quemado pero íntegro que cree saber que todos los robos han sido ejecutados por un único hombre, pero el que nadie le cree. La tercera pata del triángulo es Halle Berry como Sharon, una agente de seguros de 52 años que es super buena en su trabajo pero a la que su empresa no ha dado el ascenso que le prometieron y merece.

El reparto de Plan de escape es de relumbrón, con un montón de caras conocidas que ayudan a dar a la película una capa de prestigio. Viendo repartos de este tipo, uno no puede evitar conectar esta película con otros clásicos del género de robos como Heat o la trilogía de Ocean´s eleven. Estando esta película a un nivel muy muy inferior, eso si. Dentro de las caras conocidas, me ha sabido un poco mal que Jennifer Jason Leigh sólo aparezca en ¡una escena!, mientras que Nick Nolte también aparece y desaparece. Desde ese punto de vista, ha sido una pena.

Tengo que decir que Ruta de escape es una película muy entretenida que me estaba gustando hasta que llegamos al climax final, que es un sinsentido absurdo que hace que la película me dejara con mal sabor de boca. Todo en la película está bien, el diseño de producción, el montaje, la música. Todo ayuda a meterte en la historia y a mantenerte en tensión.

Lo malo es que todo está bien pero nada es notable. Empezando por un guion que va de más a menos y se desinfla bochornosamente en su tramo final. Me acordaba antes de Heat, que en realidad está en otra liga. Pero eso sucede, aparte de por todo en general, por un guion con unos diálogos demasiado expositivos que no son demasiado acertado. Ya no es comparar Ruta de escape con Heat, es que cualquier cosa de Taylor Sheridan le pega mil patadas a lo que plantea Bart Layton en su guion. Y ya no sólo son los diálogos, es que como digo el climax final es una absurdez tras otra que empaña lo que estaba siendo una buena película.

Hay otro elemento que para mi queda claro viendo Ruta de escape. Y es que me gusta Chris Hemsworth, me cae bien. Pero no es tan buen actor como a él le gustaría. Y desde luego, no tiene el carisma necesario para mantener la atención del espectador. Y es verdad que los diálogos tampoco le hacen ningún favor ni le permiten hacer un trabajo memorable, pero al final Chris no tiene lo que se espera de una estrella. Algo que por ejemplo Glen Powell si tiene.

Luego hay otro aspecto llamativo de la historia. Y es que aunque en apariencia estamos ante una película para adultos, en realidad sus personajes y situaciones no pueden ser más blancos y estereotipados, huyendo constantemente de lo que podría ser visto como «problemático». De esta manera, Hemsworth es un ladrón pero tiene valores morales que le impiden hacer daño. Y es ladrón porque tuvo una infancia muy dura como huérfano que no le dejó otra opción. Todo muy conveniente. Sobre todo porque al conocer a su novia, interpretada por una desaprovechada Monica Barbaro, sueña por primera vez en su vida con la posibilidad de ser feliz.

Halle Berry decide ayudar al ladrón al descubrir que sus jefes se han aprovechado de su trabajo y no van a ascenderla como la prometieron. Pero luego tiene un cambio de parecer porque Halle Berry no puede ser una criminal. Hablando de criminales «malos», Barry Keoghan interpreta al villano Ormon, el ladrón violento e incompetente que consigue ser el personaje «ostiable» de la película, el que estás deseando que muerda el polvo.

Mark Ruffalo es otro estereotipo andante, el policía que está casado con su trabajo y que ve patrones donde nadie más los ve. Sobre todo porque hablamos de robos en los que no hay ninguna pista. Es super íntegro en un mundo policial rodeado de corruptelas que fuerza a los hombres buenos a «jugar en equipo» o serán suspendidos. Su personaje es probablemente el peor construido y el que peor parado sale de la película, al realizar las peores absurdeces que tienen lugar en el climax final. Que son unos giros absurdos que empañan lo que estaba siendo una buena película.

Como digo, parece que todo está hecho para ser lo más blando y correcto posible, lo que provoca que a la película le falte chispa. Por ejemplo, la chista que tiene el personaje de Parker en sus novelas, comics o películas, cuya amoralidad le hace más atractivo que cualquier cosa que veamos en esta película.

Siendo realistas, en realidad Ruta de escape es el primer thriller del director Bart Layton, por lo que igual el reparto planteaba unas expectativas imposibles para la película. Pero por unas cosas o por otras, me voy con la sensación que esta película debería haber sido mucho mejor de lo que finalmente ha sido. En este caso, es curioso que una película en la que todo está bien, excepto los últimos 10 minutos de película, acabe no siendo suficiente.

Comparto el trailer de la película:

Ruta de escape no está mal pero debería haber sido mucho mejor de lo que ha acabado siendo. Una pena.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Sin piedad de Timur Bekmambetov

En redes sociales los «profesionales» habían masacrado Sin piedad, la película de Timur Bekmambetov (Wanted, Abraham Lincoln: Vampire Hunter) protagonizada por Chris Pratt y Rebecca Ferguson. Al final me animé a verla para ver si realmente era tan mala como la pintaban. Por supuesto, no lo era.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

En un futuro próximo, un detective (Chris Pratt) es acusado de asesinar a su esposa. Tiene 90 minutos para demostrar su inocencia ante la Jueza de la I.A. avanzada (Rebecca Ferguson), a la que él mismo defendió en su día, antes de que esta decida su destino.

Timur Nuruakhitovich Bekmambetov (Unión Soviética, 1961) es un cineasta y empresario tecnológico kazajo-ruso. Es conocido principalmente por la épica fantástica Night Watch (2004), el thriller de acción Wanted (2008) y la película de terror histórico Abraham Lincoln: Vampire Hunter (2012), así como por las películas de screenlife Unfriended (2015), Searching (2018), Profile (2018) y War of the Worlds (2025).

Sin piedad es una película producida por Amazon MGM Studios (Prime Video), estudio con el que Chris Pratt mantiene una buena relación profesional, con Sony Pictures encargándose de la distribución internacional. La película nace a partir de un guion de Marco van Belle y tiene fotografía de Khalid Mohtaseb, montaje de Austin Keeling y Lam T. Nguyen, con música de Ramin Djawadi. El rodaje tuvo lugar en Los Ángeles, con un montaje final de 100 minutos de duración. El presupuesto estimado es de 60 millones de dólares.

En el reparto tenemos a Chris Pratt como el detective Christopher «Chris» Raven, un agente de la policía de Los Ángeles que está siendo juzgado por el asesinato de su esposa; Rebecca Ferguson como la jueza Maddox, una IA que forma parte del programa Mercy; Kali Reis como Jacqueline «Jaq» Diallo, la compañera de Chris; Annabelle Wallis como Nicole Raven, la difunta esposa de Chris; Chris Sullivan como Robert «Rob» Nelson, el padrino de Alcohólicos Anónimos de Chris y compañero de trabajo de Nicole; Kylie Rogers como Britt Raven, la hija de Chris, y Kenneth Choi como Ray Vale, el difunto compañero de Chris.

Sin piedad es un thriller efectivo que parte de una premisa interesante que hace a la película diferente, pero que también plantea una limitación que podía significar el principal problema de la película. La premisa de ciencia ficción anticipatoria es que debido al aumento exponencial de crímenes violentos en los Estados Unidos, en los casos en los que las evidencias parece irrefutables los acusados son juzgados por un sistema dirigido por un I.A., y en caso de encontrarle culpable el acusado muere en ese mismo momento. Para demostrar su inocencia y poder salvar la vida, la I.A. pone a disposición del acusado un poder casi ilimitado, al poder entrar sin limitación en cualquier teléfono, cámara u ordenador que esté conectado en línea con la I.A. para buscar pruebas de su inocencia. De momento, todos los casos hasta la fecha han acabado confirmando la condena del acusado.

La limitación actoral es brutal, porque Chris Pratt se pasa el 99% del metraje atado a una silla de ejecución en una habitación cerrada. Y se despierta borracho sin saber lo que ha pasado, lo que plantea la duda inicial sobre si él realmente pudo matar a su mujer. Junto a él Rebecca Ferguson interpreta a la I.A. que le juzga, de forma que sólo la vemos de medio cuerpo y en primeros planos, y su interpretación debe ser lo más austera de movimientos y sentimientos posible. Sin embargo, me alegra poder decir que estas limitaciones no impidieron que disfrutara de la película.

En especial Chris Pratt demuestra que es uno de los pocos actores que ahora mismo puede decirse que es una ESTRELLA de cine. Pratt consigue transmitir toda la confusión inicial y la duda ante un pasado que le muestra como un policía alcohólico que no se ha portado bien con su esposa. A pesar de la limitación de movimientos, Pratt demuestra que no los necesita una vez se pone en marcha la investigación, porque su personalidad se adueña de la pantalla. En positivo también, dentro que Rebecca Ferguson interpreta a una I.A. a priori sin sentimientos, Ferguson añade un toque de ironía en su interpretación, incluso de duda cuando se plantea que igual puede haberse equivocado con su primera valoración del caso. En una película en la que la pareja protagonista está presente en pantalla el 90% del tiempo, me alegra que ellos sean los artífices del éxito de la película.

Pero ojo que Sin piedad dista mucho de ser perfecta. El principal problema es su guion. A pesar de que la película es super entretenida, lo cierto es que se plantean una serie de trampas que resultan un poco ridículas una vez te paras a pensar un poco en lo que acabas de ver. Esa sensación de trampa, empezando porque Chris Pratt no recuerde lo que hizo en los momentos previos a la muerte de su mujer, no la tuve durante el visionado sino una vez terminó la película y me puse a pensar en ella. Luego a lo mejor no está tan mal, si pensamos en lo que opinaba al respecto Alfred Hitchcock. Bueno, en realidad cuando se descubre todo el pastel es una locura tan grande, y sobre todo, una casualidad sobre una imposibilidad sobre una locura, que un poco sí que pensé que los giros finales eran un poco demasiado.

En positivo, Timur Bekmambetov plantea un ejercicio narrativo diferente con esta película, creo que influido en los videojuegos de primera persona y los videos corto de Youtube o TikTok. Cuando Pratt empieza a investigar la muerte de su mujer, muchas de las escenas se ven desde las cámaras personales de policías, con lo que tienes la sensación de estar siempre en medio de la acción, con unas imágenes a menudo caóticas. Por ejemplo, cuando seguimos una persecución desde una de esas cámaras. El resultado a veces me gusta y otras veces no tanto, pero me parece interesante que se intente plantear un lenguaje visual diferente al de los thrillers tradicionales.

El presupuesto de 60 millones de la película puede parecer exagerado pensando que la mayoría del tiempo tenemos a dos personas hablando en un espacio cerrado. Pero la película plantea numerosos elementos de ciencia ficción empezando por unos vehículos voladores que usa la policía. Además de varias explosiones y recreaciones digitales. Dicho esto, vería normal que la mayor partida de gasto haya sido para pagar a Pratt y a Ferguson, porque la película se estrena en cines debido a su presencia y ellos son el principal reclamo que provocó que quisiera verla. Así que sin saber lo que han cobrado, seguro lo merecen.

Con los tiempos que corren, uno pensaría que la mala de la película sería la I.A. Pero me ha llamado la atención también la idea positiva que se transmite de ella, porque incluso equivocándose está aprendiendo para mejorar y hacerlo mejor la próxima vez. Lo que no es sorpresa es que cuando se conozcan todos los misterios, resulte que el eslabón débil sea el ser humano, en concreto la policía, que son los que proporcionan la información a la I.A. para que juzgue. Y claro, si las pruebas son incorrectas el veredicto no puede acertar.

Sin piedad dista mucho de ser perfecta. Pero es una película más que digna que se atreve a plantear cosas diferentes y que tiene una duración y un ritmo que me parecen perfectos. No va a ser la mejor película para nadie, pero estoy seguro que van a estrenarse películas mucho peores y con historias mucho más trilladas y con sensación de «esto ya lo he visto».

Sin embargo, la crítica americana y las redes sociales se tiraron en contra de la película. Y más concretamente, de Chris Pratt. Y hay que ser sinceros, el hecho que sea un cristiano practicamente  que no se ha unido al coro progresista contra los republicanos y Donald Trump, le ha granjeado el odio de muchas personas de izquierdas en los Estados Unidos. Y puedo equivocarme, pero diría que Pratt no ha dicho nunca que apoye a los republicanos, o que haya votado a Trump. Pero tampoco ha dicho que vote demócrata, y eso es suficiente para ser puesto en la picota por los «buenistas» de izquierdas. Unas personas que se han propuesto boicotear sus películas, porque ya se sabe que o estás conmigo al 100% o estás contra mi sin término medio. En España hay críticas de todo tipo, buenas y malas. Pero en USA las críticas fueron exageradamente malas, y no tengo duda que fueron por ideología, no por un análisis sincero de los pros y contras de esta película.

Chris Pratt ha protagonizado películas malas, claro que sí. Pero la virulencia de algunos comentarios me hizo sospechar que había más campaña organizada en su contra que problemas reales de la película. Por eso me animé a verla incluso cuando la cosa no pintara demasiado bien. Por cierto, si os animáis a ver la película, NO veáis el trailer, ya que destripa algunos de los giros más importantes de la película. Y lo cierto es que una vez vista, creo que Sin piedad es una película más que digna que cuando la veas en casa cuando se entrene en Prime Video, estoy seguro que diréis «pues no es tan mala, ha sido entretenida».

Comparto el trailer de la película, que os recoiendo que NO leáis:

Sin piedad me ha parecido un curioso experimento narrativo que no sale tan mal parado como las críticas especializadas hacen creer.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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