Vuelve Landman, la serie creada por Taylor Sheridan y protagonizada por Billy Bob Thornton ambientada en el mundo de las explotaciones petrolíferas de Texas.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
Ambientada en las proverbiales ciudades en auge del oeste de Texas, se trata de un drama sobre la búsqueda de la fortuna en el mundo de las plataformas petrolíferas basada en el podcast ‘Boomtown’, una historia de clases, con matones y multimillonarios salvajes que impulsan un boom tan grande que está cambiando nuestro clima, nuestra economía y nuestra geopolítica.
Esta segunda temporada continúa donde lo dejó la primera. Tras la muerte de Monty Miller, su viuda Cami Miller (Demi Moore) toma el control activo de M-Tex Oil, ascendiendo a Tommy Norris (Billy Bob Thornton) a presidente de la empresa. Pero su relación empezará a deteriorarse rápidamente.
Taylor Sheridan (Yellowstone, 1923, 1887) vuelve a escribir toda esta nueva temporada, que ha tenido a Stephen Kay como director de los 10 episodios. Aunque los medios «progresistas» están haciendo el vacío a esta serie, las audiencias han seguido acompañando, porque Paremount+ ha confirmado la producción de una tercera temporada.
En el reparto tenemos a Billy Bob Thornton como Tommy Norris, una combinación de agente inmobiliario petrolero y vicepresidente de operaciones de M-Tex Oil. Ali Larter es Angela Norris, exmujer de Tommy y madre de Cooper (Jacob Lofland) y Ainsley (Michelle Randolph).
Paulina Chavez interpreta a Ariana Medina, viuda de Elvio y amor platónico de Cooper, Kayla Wallace es Rebecca Falcone, abogada especializada en causalidad en Shepherd-Hastings y más tarde asesora interna de M-Tex Oil, Demi Moore es Cami Miller, la propietaria de M-Tex Oil, mientras que Andy García interpreta a Danny «Gallino» Morrell, el cubanoamericano jefe del cártel internacional de la droga Gallino. La novedad de esta temporada es poder disfrutar de Sam Elliott como Thomas «T. L.» Norris, padre de Tommy.
Taylor Sheridan es el puto amo. Tras romper todos los registro televisivos con Yellowstone, ahora ha trasladado con éxito la idea de mostrar a hombres rudos trabajadores al mundo de la extracción de petróleo en Texas. Me gusta la idea que no hay que arreglar algo que NO está roto, porque tengo que decir que la primera temporada me gustó mucho. Pero al mismo tiempo me flipa la capacidad analítica de Sheridan y cómo para esta segunda temporada ha conseguido afinar su fórmula de éxito, llegando a mejorar lo que ya estaba super bien.
Tener a Billy Bob Thornton como protagonista es una pasada. Pero unirle en esta segunda a Sam Elliott como su padre, T.L. Norris, es un lujo acojonante. Tommy descubrirá el fallecimiento de su madre, que estaba en una residencia y a la que no veía desde hace más de 20 años. El funeral hará que padre e hijo se reencuentren, y los espectadores conoceremos el drama que vivió Tommy cuando fue niño debido a los problemas mentales de su madre. Sheridan es probablemente el mejor dialogista actual, y estos actores consiguen sacar oro de cada situación.
Otra situación que mejora la serie es la forma en que Sheridan saca partido a tener a Demi Moore y a Andy García. Moore interpreta a Cami Miller, la propietaria de M-Tex Oil tras la muerte de su marido en la primera temporada. Andy García interpreta a Danny «Gallino» Morrell, el jefe del cártel de la droga al que Tommy conoció en la primera temporada, resulta ser un poderoso inversor que quiere ayudar a Tommy y a Cami ante los problemas financieros de M-Tex, algo a lo que Tommy se opone ferozmente. Ambos actores tienen una química brutal en pantalla, y verles juntos ayuda a cimentar el éxito de la serie.
Aunque en realidad, Landman no es una serie de altas finanzas, sino una historia a pie de calle. Y en este sentido, es alucinante cómo Sheridan consigue que conectemos con TODOS los personajes, incluso los miembros de la cuadrilla de perforación de Tommy. Unos operarios que simbolizan a la gente corriente que se juega la vida para proveer a su familia.
Landman está llena de personajes memorables por motivos variados. Por ejemplo, me muero de risa con la mujer de Tommy Angela, y con su hija Ainsley. Sheridan sabe que los espectadores queremos ver bellas mujeres, y ambas madre e hija son una locura de cuerpos esculturales con muy poca ropa encima. Pero junto al elemento físico, Angela simboliza la figura de la mujer que tiene claro que no va a trabajar ni aunque la maten, porque merece a un hombre rico que cubra todas sus necesidades y caprichos. Un tipo de mujer que es real, por mucho que a algunos les pueda escocer.
Sobre Ainsley, me vuela la cabeza que sea una pija tremenda, pero también alguien inocente que en realidad parece que ve lo mejor de la gente. Ainsley se muere de ganas de ir a la Universidad para seguir con su carrera de animadora. Las peripecias de las chicas con el grupo de jubilados a los que ayudan son super divertidas. Y además, Sheridan aprovecha para tirar con acierto hacia las chorradas de lo políticamente correcto, al tener que compartir habitación con una chica que usa los pronombres «they/them» y que se comporta como una gilipolla amargada hacia Ainsley. En todo caso, me gusta como Sheridan plantea que incluso las personas diferentes pueden llegar a entenderse y ser amigas si al menos intentan entender al otro.
Los 10 episodios de esta segunda temporada son un ejemplo maravilloso de buenísima televisión. Cada episodio cuenta con varios hitos emocionales y situaciones potentes en el ámbito laboral de la extracción de petróleo. Junto a todo lo demás, me gusta mucho la relación de Cooper con Paulina , la viuda de Elvio que se ha convertido en el amor de Cooper. Cooper avanza en su faceta profesional, mientras que en la faceta romántica se va a convertir en un pelele ante Paulina. Cooper me recuerda en parte al vaquero tontorrón de Yellowstone al que le tenían que explicar todo, y que en cierto sentido hacía de nuestros ojos. De nuevo, afinando la fórmula del éxito, Cooper tiene grandes momentos laborales y emocionales junto a Paulina. Una Paulina cuyo trabajo en un bar va a llevar a un suceso traumático.
Otro personajazo es el de la abogada Rebecca Falcone, que en esta temporada seguirá siendo la puta ama pero también que se siente sola y encontrará el amor en el sitio menos esperable. Sheridan aprovecha a Rebecca y a Cooper para que los espectadores conozcamos los entresijos del negocio y lo difícil que es tener éxito, siendo casi como ir a apostar a Las Vegas.
Landman es un éxito monumental. Ofrece el tipo de entretenimiento con el que conecto inmediatamente. Sheridan tienen una capacidad brutal para escribir personajes memorables, y conocer su vida y sus trabajos y amores me da una de los mejores series que creo que veré en este 2025. Y por si fuera poco, el giro alucinante de la serie en sus dos últimos episodios ha dejado a Landman en un momento espectacular de cara a la tercera temporada. Porque la audiencia de esta serie sigue siendo una de las mejores de SkyShowtime (Paramount+ en Estados Unidos).
Comparto el trailer de esta segunda temporada:
Landman es una seriaza. Y Taylor Sheridan es el puto amo. No hay más.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
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