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Crítica de Eden de Ron Howard

Aunque el éxito comercial le ha abandonado, Ron Howard me parece un director maravilloso. Eden, su última película con un reparto estelar, es el ejemplo más reciente de una película estupenda que no ha podido encontrar ni siquiera distribución en España.

PUNTUACIÓN: 8/10

En 1932, un grupo de europeos busca una nueva vida en una isla deshabitada del archipiélago de las Galápagos. Ellos y quienes les siguen creen haber encontrado el paraíso, pero descubren que el infierno son los demás.

Ron Howard (Oklahoma, 1954) es uno de los grandes nombres del cine comercial de los últimos 40 años. Niño actor en sus inicios, y aunque trabajó en películas como American Grafitti (George Lucas, 1973), en seguida dirigió sus pasos hacia la dirección, donde ha dirigido clásicos como Willow (1982), Llamaradas (1991), Apollo 13 (1995), ganando el Óscar al mejor director y el Óscar a la mejor película por Una mente maravillosa (2001), volviendo a ser nominado a los mismos premios por el drama histórico Frost/Nixon (2008).

Entre sus películas se encuentran las comedias Night Shift (1982), Splash (1984) y Cocoon (1985), el dram sobre el mundo periodístico The Paper (1994). Howard ha dirigido además Cinderella Man (2005), Rush (2013), En el corazón del mar (2015) y Thirteen Lives (2022). La película fantástica infantil El Grinch (2000), la comedia The Dilemma (2011), el drama espacial Solo: Una historia de Star Wars (2018), así como la serie de películas de Robert Langdon: El código Da Vinci (2006), Ángeles y demonios (2009) e Inferno (2016).

Eden está basada en la historia real de unos colonos europeos que llegaron a la isla Floreana, en las Islas Galápagos, Ecuador. A partir de una historia de Howard junto a Noah Pink, Pink escribió el guion de esta película de 129 minutos de duración y un presupuesto de 40 millones de dólares. La película se rodó en localizaciones en Australia, con un pequeño equipo rodando localizaciones en el archipiélago de las Galápagos. Eden cuenta con fotografía de Mathias Herndl, montaje de Matt Villa y música de Hans Zimmer. Destacar a modo negativo que la película se estrenó en el Festival de Toronto de 2024, no encontrando distribución en los Estados Unidos hasta este mes de agosto. Aunque en Alemania SI se estrenó, debido a la procedencia de los protagonistas reales de la historia, en España de momento, no tiene prevista su estreno en cines en España. Posiblemente porque Prime Video adquirió los derechos de la película para varios países.

Pocas veces puede encontrarse en una película el reparto que tiene Eden. Jude Law interpreta al Dr. Friedrich Ritter, un «loco» que abandonó la civilización para vivir en soledad junto a su compañera Dora Strauch (Vanessa Kirby), Daniel Brühl es Heinz Wittmer, un pobre traumatizado por la 1ª Guerra Mundial que abandona Alemania para unirse al doctor, llevando a su joven mujer Margret Wittmer (Sydney Sweeney). Por último Ana de Armas es la baronesa Eloise Bosquet de Wagner Wehrhorn, que también llega a la isla con la intención de construir un resort de lujo para millonarios.

Jonathan Tittel como Harry Wittmer, hijo de Heinz y Margret; Richard Roxburgh como Allan Hancock; Toby Wallace como Robert Phillipson, y Felix Kammerer como Rudolph Lorenz completan el reparto.

Eden es una historia inspirada en hechos reales que cuenta la pesadilla en que se convirtió la vida de varias personas que llegaron a la isla de Floreana en las Galápagos, esperando encontrarse con un paraíso y que sufrieron un desastre provocado por las duras condiciones de vida y la imposible convivencia que tuvo lugar entre ellos. El drama acabó con la muerte de varias personas, y se generaron dos versiones diferentes de estos hechos, en los que se culpaba a personas diferentes de los crímenes. Esta película toma partido, al contar la película desde el punto de vista de una de esas versiones, aunque indica al final que existen dos versiones de estos hechos, para que cada uno elija lo que prefiere creer.

Ron Howard es un director magistral. Me sabe fatal que de alguna manera haya perdido el favor del público. O más bien diría de las distribuidoras, hasta el punto que esta película no se vaya a estrenar en salas comerciales. De hecho, si no recuerdo mal, la excelente Trece vidas ya se estreno directamente en Prime Video.

Entrando en Eden, esta película explica lo que hace que ame el cine y su capacidad de contar una historia que no conocía de forma sintética con principio y final satisfactorios. Con un reparto estelar que hace que el visionado sea un placer y una narrativa espectacular que hace que la película nunca se haga larga o los temas repetitivos. El primer éxito de la película sin duda gira en la capacidad de Howard de contar una historia de forma atractiva y interesante. En ese sentido, siento que hay que celebrar que Howard se encuentra en un momento de plenitud creativa como este.

Luego tenemos a un reparto espectacular con Jude Law, Vanessa Kirby, Sydney Sweene, Ana de Armas y Daniel Brühl. En mi opinión Eden podía plantear para estos actores y actrices un desafío actoral que les saque se su zona de confort, dándoles un vehículo dramático para la temporada de premios. Y aunque fueron completamente olvidados, creo que todos están geniales con lo que sus personajes demandaban. (Por cierto, si Eden se ha estrenado en USA este me de agosto, no se si eso la convierte en elegible para los premios de este año).

Jude Law es Dr. Friedrich Ritter, un profesor que se alejó del mundo contemporáneo y se fue a crear una nueva sociedad MEJOR, en el confín del mundo y en total soledad. Ritter se ha convertido en una celebridad en la Alemania pre-Nazi, al publicar los periódicos sus diarios, que muestran una versión edulcorada y auto indulgente de lo que supone la dura vida en la naturaleza, donde todo es un desafío. Empezando por encontrar agua. A Ritter le acompaña su compañera Dora Strauch (Vanessa Kirby), una fría mujer para lo único importante es que Ritter termine de escribir su manifiesto que cambiará la vida de la sociedad. O eso creen ellos. Strauch sufre de esclerosis múltiple y esperaba que el clima de las Galápagos la ayudara (no lo hace), y a pesar de esto ella hace muchas de las tareas de la casa en medio de la nada.

La feliz vida de Ritter y Strauch será alterada por la llegada de una pareja con un niño pequeño. Heinz Wittmer (Daniel Brühl), un veterano de la 1ª Guerra Mundial que bordeando la pobreza decidió venderlo todo para comprar un pasaje para Floreana con su familia para acompañar al Doctor Ritter, del que es un fiel seguidor. Con Wittmer viaja su joven mujer Margret (Sydney Sweeney), que está embarazada, y Harry, su hijo de un matrimonio anterior. Wittmer esperaba encontrar un paraíso para su familia, aunque le espera un terrible choque de realidad.

Ritter es una persona amoral y nada empático, mientras que Strauch es super altiva, y en lugar de ayudarles a establecerles les engañan para que se establezcan en el que creen es el peor lugar de la isla, con la esperanza que en unos meses el hambre les obligará a marcharse, dejándoles de nuevo la isla para ellos solos. Lo que no esperaban es que el trabajo duro y la necesidad al no tener otro lugar donde ir hace que los Wittmer tengan éxito. Más éxito encontrando agua y cultivando que el que tuvo Ritter, lo que provoca que el doctor se vaya amargando aún más de lo que ya estaba, al darse cuenta que igual él no lo sabe todo ni es el mejor en lo que hace.

El siguiente conflicto se produce con la llegada de la baronesa Eloise Bosquet de Wagner Wehrhorn (Ana de Armas), una supuesta rica que es realidad es una buscavidas, que llega a la isla con dos amantes y la intención de construir un hotel de lujo para super millonarios. Lo malo es que la baronesa no está acostumbrada a trabajar, sino que busca aprovecharse de todo el mundo, lo que convertirá a la isla en un polvorín.

La película muestra momentos muy chungos, como que los amantes de la baronesa roben a la familia Wittmer mientras Margret está de parto y es atacada en la granja por unos perros salvajes. Para luego tener la cara dura de preparar una cena especial a sus vecinos con las latas robadas. A sabiendas que ellos saben que lo son.

Eden triunfa gracias a que el reparto triunfa transmitiendo lo que los personajes experimentan. La principal ganadora es Sydney Sweeney como Margret. La película en realidad nos muestra su punto de vista, y es tremendo ver lo que sufre con su marido para crear un hogar, para ver cómo una mujer amoral intenta robárselo todo. Margret refleja la historia de muchas mujeres de su época, que no amaban a sus maridos y simplemente se casaron con el primero que llegó y las sacó de su hogar familiar. Que vivió una historia de penurias en la que el «amor» no fue nunca un factor y las obligaciones eran el pan de cada día. Pero que supo salir adelante a pesar de todos los problemas.

Jude Law está genial en el viaje a la locura de su personaje, que ve que su ordenada vida se desmorona y desafía todas sus creencias, como ser vegetariano cuando tu cosecha se echa a perder y empiezas a pasar hambre. Ana de Armas es la sensualidad y la amoralidad hecha mujer, alguien que tiene claro que hará lo que sea y pisará a quien sea con tan de salirse con la suya. Daniel Brühl tiene un papel más gris (como en otras películas en general), haciendo del hombre que es un poco simple y sólo sabe trabajar, pero que llegará un momento en que no se dejará pisotear y defenderá lo que es suyo. Del quinteto protagonista quizá la que brilla menos es Vanessa Kirby, pero diría que es porque es el personaje con menos chica del grupo. Dentro de todo, Kirby transmite muy bien esa altivez y esa sensación de creerse mejor que los demás, aunque los demás tengan comida y tu no.

Aunque Eden puede verse como una historia de supervivencia sin más, mientras la veía me sugirió en varios momentos como una alegoría de la lucha de clases y como en un ambiente hostil, mientras una familia trabajadora busca sobrevivir gracias a su trabajo y esfuerzo, deben enfrentarse primero al rechazo de la familia de un estrato cultural superior, que no deja de mirarles por encima del hombro como si ellos fueran mejores simplemente por ser profesores y haber llegado antes.

La parte de lucha de clases se acentúa aún más con la llegada de la baronesa, una «rica» que no hace más que aprovecharse del trabajo de los demás y que con tal de no trabajar es capaz de todo, por supuesto de robar las pertenencias de los Wittmer. El mensaje final es que la clase proletaria NO necesita ni a los «profesores» ni a los «nobles» para sobrevivir, mientras que los otros dos SI necesitan de su esfuerzo para no morirse de hambre. Este mensaje me parece muy interesante.

Desde la perspectiva americana guiada por el individualismo, los Wittmer son una familia hecha a si misma, el ideal soñado. Que tiene que enfrentarse con estratos sociales superiores al suyo que no les van a dejar prosperar. Y mirando desde Europa, esta historia puede verse como anticapitalista, dentro que aparte de las etiquetas yo como espectador estaba pidiendo que los Wittmer se levantaran y no se dejaran pisotear. En todo caso, el final estaba marcado de antemano, al tratarse de hechos reales. Lo que no esperaba es la forma en que se plantea, resultando un climax final super potente que me gustó mucho.

Eden me ha gustado mucho. Y aunque todo el reparto está muy bien, creo que la película sirve para reivindicar a Sydney Sweeney, que claramente no es sólo una cara bonita (y dos cosas más), sino que es una pedazo de actriz espectacular. Aparte del casting, creo que la película supone un nuevo éxito para la carrera de un Ron Howard que está componiendo una carrera super ecléctica con una idea principal: Siempre entretener al espectador. Algo que Eden consigue de principio a fin.

Comparto el trailer de la película:

Eden me ha gustado mucho. Una historia super potente con el extra de estar inspirado en hechos reales, unas interpretaciones espectaculares y un director en modo top. No le pido más al cine comercial.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Espíritus de Venganza: Su nombre es Venganza de Howard Mackie y Sabir Pirzasa (Marvel Comics – Panini)

Disfruté mucho la etapa de Benjamin Percy en Motorista Fantasma, lo que me ha animado a comprar Espíritus de Venganza: Su nombre es venganza, el comic que continúa la historia y reúne a todos los Ghost Riders existentes. Un volumen escrito por el veterano Howard Mackie y Sabir Pirzada, y dibujado por Javier Saltares, Sean Damiel Hill, Chris Campana, Devmalya Orimanik, Brian Level, Paul Davidson y José Luis Soares.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

¡Los Espíritus de la Venganza del pasado, presente y futuro se unen en una aventura llena de acción! Johnny Blaze, Danny Ketch, Robbie Reyes, El Encapuchado y Kushala, juntos en una sangrienta saga que pondrá a prueba su alianza como nunca antes había ocurrido.

Este tomo incluye el especial Ghost Rider: Return of Vengeance y Spirits of Vengeance 1-6 USA.

Hay comics que sirven para recordarme la compleja historia que tienen algunos personajes de Marvel Comics. Es el caso de este tomo Espíritus de Venganza publicado por Panini. El comic está planteado como un evento que reúne todas las encarnaciones conocidas de Ghost Rider. Utilizo la denominación americana porque algunos personajes como Robbie Reyes ponían a prueba el título de «Motorista Fantasma», planteando la traducción de un correcto «Piloto Fantasma».

Primero tenemos el especial Ghost Rider: Return of Vengeance realizado por los clásicos Howard Mackie y Javier Saltares, lo que supone un chute de adrenalina noventero absoluto. Dicho esto con todas las connotaciones positivas posibles. A Saltares le acompaña Arif Prianto en el color, realizando un trabajo estupendo de narrativa y potencia visual. Mackie plantea una historia que recupera a Venganza, una de las diversas encarnaciones de Ghost Rider nacido en la etapa de Jason Aaron en la colección, unos comics publicados hace más de 15 años y que casi parecen historia antigua. Como presentación de Venganza para los que no le conozcan, y de su huesped el ex-policía Michael Badilino, el comic creo que es un éxito que cumple perfectamente su función con un dibujo estupendo.

Luego llega la miniserie Spirits of Vengeance, con guion de Sabir Pirzada, dibujada por una locura de dibujantes. En positivo, tengo que agradecer a Pirzada la currada que se ha pegado leyendo todos los comics de Ghost Rider para poder plantear una historia en la que reúna a todos los que alguna vez han protagonizado un comic de Ghost Rider.

David Hernández pregunta en el prólogo de este comic con qué personaje nos aficionamos a Ghost Rider. Yo tengo que reconocer que aunque conocía a Johnny Blaze, fue Danny Ketch el que hizo que comprara regularmente sus aventuras con los míticos comics de Howard Mackie, Mark Texeira y el propio Javier Saltares. Años más tarde llegaron los Michael Badilino, Robbie Reyes e incluso Alejandra Jones, complicando una cronología que ya estaba empezando a estar demasiado abarrotada. Y aunque en los últimos años me he acostumbrado y me gustan los comics protagonizados por el original Johnny Blaze, es una alegría ver a Danny o a Robbie.

Hablaba que alabo la INTENCIÓN de Sabir Pirzada a la hora de plantear una historia que tenga como protagonista a Blaze, Ketch y Venganza / Badilino, y que recuerde por ejemplo que Robbie Reyes se encuentra en la Cantera Divina tras la etapa de Jason Aaron en Los Vengadores. Desde ese punto de vista, tiene sentido que el primer número de la miniserie esté protagonizado por Venganza, el segundo por Blaze y el tercero por Ketch, asistiendo a la reunión de este trío a partir del quinto número, asistiendo en el cuarto al origen de Michael Badilino para los lectores que no le conozcan. (Aunque en España no sea el caso por acabar de ller el especial escrito por Mackie). Dentro de la tarea de recuperación de personajes, Pirzada nos devuelve a personajes nacidos en los años 70 como Linda Littletrees, demostrando que se ha empapado de la historia del personaje, lo que es de agradecer.

Sin embargo, globalmente este comic lo que ha servido es para recordar lo intercambiables y redundantes que se han convertido los Ghost Riders, con demasiados personajes compartiendo poderes. Algo que este miniserie resalta de forma no demasiado positiva. Esta manía de héroes repetidos es un problema muy grande en Marvel Comics. Y lo peor, un problema que en Marvel no creen que lo sea, por lo que no se plantean una solución. Hablaba de los cómics de los años 90, y mientras Danny Ketch era Ghost Rider, Johnny Blaze aparecía sin poderes como uno de los Midnight Sons, cazando demonios con su escopeta de cañones recortados. Como molaba. Ese era el camino a seguir, algo que se ha perdido en el siglo XXI. Porque si todos son Ghost Rider, se está perdiendo lo especial y único que tenía el personaje a lo largo de la historia. Una cosa es que Aaron presentara a Ghost Riders de diferentes épocas, que si no me equivoco no llegaron a coincidir dentro de su etapa en la colección de Ghost Rider pero si en la locura de final de Los Vengadores, y otra que todos sigan existiendo y compartiendo poderes en el presente como si tal cosa. Algo que para mi no es positivo.

Aunque tengo que agradecer la labor arqueológica de Pirzada, en realidad este comic ha sido un follón que hacía que me perdiera con sus numerosos personajes, como Linda Littletrees que comentaba antes, el nuevo personaje de Fantasma que acompaña a Robbie Reyes, o el villano Doctor Kumar. La sensación de perderse leyendo un comic no es agradable. Y si eso me ha pasado a mi que he leído muchísimos comic de este personaje (aunque seguro que no todos), qué no le pueda haber pasado a un lector novato. Espíritus de Venganza es uno de los comics MENOS reader-friendly que ha leído en mucho tiempo. Aunque me gusta leer comics de Ghost Rider, que esta historia no termine y te deje con un cliffhanger monumental no hace que la sensación sea todo lo satisfactoria que me hubiera gustado.

Otro tema es el dibujo. Me parece una locura que una miniserie de 6 grapas USA haya sido dibujada por 6 artistas diferentes. Sean Damiel Hill dibuja los números 1, 4-6, Chris Campana el número 2, Devmalya Pramanik el número 3, Brian Level el 4 y 5, Paul Davidson el 5 y 6 y José Luis Soares también el número 6. Incluso planteando que cada grapa centrada en un personaje la dibuje un artista diferente como forma de que dotarles de mayor personalidad, creo que es algo que NO funciones. Aparte que que por otro lado no es exactamente así, porque Blaze aparece en el primer número y esas páginas no las dibuja Campana que dibuja el número 2. Plantear un comic con 6 dibujantes me parece un insulto a los lectores. Tal cual. Que provoca que este volumen de Panini sea un batiburrillo sin personalidad que acaba siendo incómodo de leer. Aparte de lo complicada de la historia de Pirzada.

Y el caso es que el comic no está mal mal, pero con un poco más de cariño por parte de Marvel, simplemente con que la miniserie hubiera tenido un único dibujante, mis sensaciones serían mucho mejores de lo que han sido. Una pena.

Aparte, descubro en el texto final de David Hernández que el cliffhanger con el que termina este comic tenía que haberse continuado en una segunda miniserie de Pirzada con dibujo de Paul Davidson (Namor), que Marvel ha cancelado tras ver las ventas de las solicitaciones del Previews (de la distribuidora que sea). Así que nos han dejado a los pocos lectores que hemos comprado este tomo en una situación incómoda, al no saber si esta historia va a ser terminada. Y en su caso, cuando.

A pesar de las buenas intenciones de Sabir Pirzada y su faceta de historiador de la historia de Ghost Rider, me quedo con la sensación que el baile de dibujantes y la propia historia de Pirzada no me han dejado disfrutar de este comic como me hubiera gustado.

Comparto las primeras páginas del comic:

Espíritus de Venganza: Su nombre es Venganza es un correcto intento de unir a todos los Ghost Riders de la historia, pero que se se me queda muy corto tanto por historia como por dibujo.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Nadie 2 de Timo Tjahjanto

En su momento no vi en el cine Nadie (Ilya Naishuller, 2021), pero dentro del montón de estrenos veraniegos he encontrado tiempo para escaparme a ver Nadie 2, de nuevo protagonizada por Bob Odenkirk y dirigida por Timo Tjahjanto (The night comes for us, The Shadow strays).

PUNTUACIÓN: 7/10

Cuatro años después de enfrentarse involuntariamente a la mafia rusa, Hutch sigue manteniendo con la organización criminal una deuda de 30 millones de dólares que trata de saldar poco a poco con una serie interminable de golpes contra matones internacionales. Pese a disfrutar como siempre de la faceta más trepidante y física de su «trabajo», Hutch y su esposa Becca se sienten agotados y distanciados. Para intentar remediarlo, deciden llevarse a sus hijos de escapada al mismo lugar al que Hutch iba de vacaciones con su hermano Harry cuando eran pequeños.

Timothy Tjahjanto (Indonesia, 1980) es un cineasta indonesio conocido por sus películas de terror y acción. Además de dirigir, producir y escribir el guion de sus propias películas, Tjahjanto también es conocido por formar parte del dúo The Mo Brothers junto con su amigo y compañero cineasta Kimo Stamboel. El dúo recibió una nominación al premio Citra al mejor director en 2016 por Headshot, mientras que el propio Tjahjanto ganó el premio Maya al mejor director en 2019 por May the Devil Take You. Otras películas dirigidas por él son The night comes for us (2018). May the devil take you too (2020), Perempuan Bergaun Merah y The Big 4 (2022), y The Shadow strays (2024).

Nadie 2 cuenta con guion de Derek Kolstad (John Wick) y Aaron Rabin a partir de una historia de Kolstad. La película de 89 minutos de duración y un presupuesto de 25 millones de dólares ha contado con fotografía de Callan Green, el montaje es de Elísabet Ronaldsdóttir y la música es de Dominic Lewis.

En el reparto tenemos a Bob Odenkirk como Hutch Mansell, un antiguo asesino a sueldo del gobierno. Connie Nielsen es Becca Mansell, la esposa de Hutch. John Ortiz interpreta a Wyatt Martin, el dueño de un parque temático que es el representante de la mafia en la localidad. Colin Hanks es Abel, un sheriff corrupto, RZA hace de Harry Mansell, el hermano menor adoptivo de Hutch, Christopher Lloyd es David Mansell, el padre de Hutch y agente retirado del FBI. Sharon Stone como Lendina, la mente maestra del crimen organizado, y Colin Salmon como «el Barber», el antiguo supervisor gubernamental de Hutch, completan el reparto.

Nadie partía de la premisa de tener a un protagonista con imagen de oficinista que es en realidad un peligroso asesino en la tradición de John Wick. De hecho, tener a Derek Kolstad (creador de la franquicia protagonizada por Keanu Reeves) ya era un indicativo claro de por donde iban los tiros. No vi la película en el cine pero cuando finalmente la vi en plataformas me encantó. Por eso cuando se estrenó Nadie 2 he hecho por ir a verla en el cine.

Y tengo que reconocer que me lo he pasado genial viendo Nadie 2, dentro de que la premisa de irse de vacaciones para escapar del trabajo para encontrarse con los problemas allí no puede estar más telegrafiada. Todo se mueve por territorios esperables dentro del género, pero gracias a la potente dirección de Timo Tjahjanto la película es un éxito absoluto. Tjahjanto ofrece unas novedosas coreografías de acción sacando el máximo partido posible a cada una de las localizaciones, y sabe añadir un tono humorístico genial, dentro de las barbaridades violentas que vemos en los diferentes sets de acción.

Como en la primera película, Bob Odenkirk retomando su papel de Hutch Mansell, es lo mejor de la película. Odenkirk aporte el toque de humor perfecto y da el feeling de hombre normal en situaciones excepcionales, aunque en realidad sea el puto amo. Parte de la gracia es verle encajar golpes que notas que podría esquivar porque no quiere ponerse en modo serial-killer y arruinar las vacaciones a su familia. Como decía antes, nada en Nadie 2 es realmente original, pero Odenkirk entiende la broma desde el primer momento y es el que mejor la transmite.

El resto del reparto cumplen con lo que la historia pide de ellos. Connie Nielsen como la amante esposa de Hutch a pesar de todo es un poco increíble, pero entra en la locura general, de forma que no desentona. Christopher Lloyd y RZA tienen pequeños papeles y simplemente aparecen.

Dentro que la película es lo que es y me da el entretenimiento que buscaba, tengo que decir que me ha dado un poco de pena ver a Sharon Stone en este trabajo alimenticio como la mala de la película. Dentro que por supuesto es normal que todos el mundo tiene que trabajar para ganarse la vida. Stone tiene una aparición breve como la jefa criminal que controla los negocios locales y está super over-the-top. Aunque en realidad está en el tono loco que la película pedía de ella, así que tampoco es que lo haga mal.

Nadie 2 tiene además la virtud de su ajustada duración de 90 minutos. Todo el equipo tiene claro el tipo de película que es, y no tiene sentido alargarla más de la cuenta. De forma que la película va al grano y te cuenta lo que quiere contarte de la forma más directa posible.

En muchas ocasiones veo que se usa la expresión «hamburguesa con queso» como algo negativo para desmerecer una película. Pero en el caso de Nadie 2 veo que es una película que sabe qué tipo de entretenimiento es y cumple de sobra gracias a sus divertidas y exageradas escenas de acción. Me encanta comer hamburguesas de vez en cuando, sobre todo si está bien hecha como es el caso de esta película. Nadie 2 no inventa nada ni falta que le hace. Me lo pasé genial viéndola.

Comparto el trailer de la película:

Nadie 2 es una película esperable pero que me ha parecido super divertida y con unas imaginativas escenas de acción. Todo bien.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Starlight de Mark Millar y Goran Parlov (Panini)

Comienzo el mes de septiembre recuperando Starlight. El regreso de Duke McQueen, uno de los mejores comics de Mark Millar que cuenta con un fantástico dibujo de Goran Parlov con color de Ive Svorcina. Un comic que fue publicado en España por Panini.

PUNTUACIÓN: 9/10

Hace cuarenta años, Duke McQueen era un héroe espacial que llegó a salvar a un mundo de la tiranía. Pero, pasó el tiempo y regresó casa, contrajo matrimonio, tuvo hijos y se convirtió en un anciano que sobrevivía solo gracias a sus recuerdos… hasta la noche en que un antiguo cohete brillante descendió desde los cielos y le convocó para una aventura final.

Mark Millar, el guionista de Kick-Ass, y Goran Parlov, dibujante de Punisher: Max, nos ofrecen una maravillosa fábula espacial.

Mark Millar (Coatbridge, Escocia, 1969) es uno de los grandes nombres del comic comercial americano de los últimos 25 años. Millar empezó su carrera en el comic inglés, publicando su primer comic en USA el 1994, en la colección de Swamp Thing. Es esto primeros años trabajó mucho con Grant Morrison, con quien comparte los créditos en la miniserie Skrull Kill Krew para Marvel, Vampirella para Harris, así como The Flash y Aztek: The Ultimate Man para DC. En DC su primer éxito de crítica, que no de ventas, fue su etapa de 2 años en Superman Adventures, con la que fue nominado a dos premios Eisner. El comic que si fue un éxito de ventas fue el Elseworlds Superman: Red son, realizado junto a Dave Johnson y que terminó Kilian Plunkett y que fue publicado en 2002. Antes, en 1999 Millar con Frank Quitely revolucionaron The Authority tras terminar Warren Ellis y Bryan Hitch su celebrada etapa, que inauguró la narrativa widescreen en el comic americano.

En 2000 Millar fichó por Marvel Comics, realizando a lo largo de una década algunos de los comics más exitosos de Marvel del Siglo XXI. The Ultimates con Bryan Hitch y Civil War con Steve McNiven. En esos años Millar fue uno de los principales arquitectos de Marvel, coordinando junto a Brian Michael Bendis, Ed Brubaker, Jason Aaron, Jonathan Hickman o Matt Fraction las principales líneas narrativas de la editorial. Millar trabajó en Ultimate X-Men y Ultimate Fantastic Four, creando entre otros el concepto de Marvel Zombies. Otros comics destacados de Millar son Marvel Knights Spider-Man con Terry Dodson, Marvel 1985 con el artista Tommy Lee Edwards, Fantastic Four con Bryan Hitch, Lobezno Enemigo del Estado con John Romita Jr., Además, Millar junto al dibujante Steve McNiven crearon Old Man Logan. Muchas de las historias creadas por Millar sirvieron de base para numerosas adaptaciones cinematográficas.

Durante sus años en Marvel Millar entendió que el futuro del comic mainstream (y el dinero) estaba en los comics de creación propia, iniciando su sello Millarworld en 2004, en el que ha publicado sobre todo en Image Comics algunos comics super exitosos que tuvieron además adaptación cinematográfica: Wanted, Kick-ass y Kingsman, Tras la compra de Netflix de Millarworld en 2017, llegaron Jupiter´s Legacy y Super Crooks con diferente éxito, pero esto no puede ocultar el hecho que Millar se ha juntado en los últimos 20 años con los mejores dibujantes del medio para realizar unos comics siempre super entretenidos: Chrononauts, Starlight, Empress, Reborn The Magic Orden, Nemesis y Nemesis Reloaded, Prodigy, Ambassadors… Big Game fue el gran evento que unió estos 20 años de historias, regalándonos un final de fiesta espectacular. Actualmente, Millar publica sus comics en Dark Horse, y acaba de lanzar un exitoso crowdfunding junto a John Romita Jr. para publicar su comic Psychic Sam.

Goran Parlov (Pula, 1967) es un dibujante de cómics croata. Parlov comenzó a dibujar cómics profesionalmente a principios de los años 90, tras mudarse a Italia. Su primer trabajo publicado fue en la revista Ken Parker Magazine, donde dibujó un episodio de la serie regular y un relato corto, escrito por Giancarlo Berardi. En 1993, Parlov se unió a Bonelli, donde comenzó ilustrando la serie Nick Raider y más tarde pasó a Magico Vento. A principios de la década de 2000 comenzó a trabajar para el mercado estadounidense, primero en Vertigo, donde terminó la serie Outlaw Nation de Jamie Delano. Posteriormente realizó un arco argumental de relleno en Y: The Last Man, pasando a trabajar para Marvel, comenzando con Black Widow. Es especialmente celebrada su colaboración con Garth Ennis en su etapa en Punisher Max, creando el personaje de Barracuda. Tras terminar esta etapa ha seguido trabajando con Ennis en las series Fury Max y Punisher Max: The Platoon.

Cuando pensamos en Mark Millar tenemos la imagen de un escritor obsesionado con el molonismo y en plantear argumentos super punkis y ultra violentos que sean perfectos para ser adaptados a cine o televisión. En cierto sentido no digo que no sea cierto, pero en realidad creo que la mayoría de esas criticas vienen de gente envidiosa porque Millar se ha forrado haciendo lo que le gusta mejor que nadie, entiendo las claves del negocio y ofreciendo contenidos que interesan a los estudios de cine.

En un mundo del comic de grandes sagas comiqueras, Millar puede decirse que fue completamente contracorriente con la creación de su sello Millarworld antes de venderlo a Netflix, al no plantear largas series tipo Scalped, Preacher, Deadly Class o The walking dead. Al contrario, los primeros comics como este Starlight historias cortas, en este caso 6 números, que ofrecían un principio y un final satisfactorio. Con estas historias Millar conseguía llamar la atención de los mejores dibujantes del medio, que no tenían que «hipotecarse» demasiados meses en un comic que en ese momento no se sabía si iba a ser un éxito comercial o no, y también de los estudios de Hollywood, al ofrecerles una historia perfecta para ser adaptada al cine. Millar no inventó nada, pero supo ver antes que nadie, o mejor que nadie, la necesidad de contenidos de Hollywood, y se forró con ello. Bien por él.

Hablaba de la visión cínica que se tiene de Millar. Pero Starlight es la refutación de todo lo que se le critica. En este comic no tenemos al Millar más cínico y ácido intentando parecer un tipo duro, sino a un escritor que transmite su amor hacia el pulp y los comics de la Golden Age. Otra crítica a Millar es que sus historias son «pitchs» molones para vender su historia a Hollywood, usando el comic a modo de storyboard. Como si el hecho de tener la capacidad de vender sus historias a otros medios fuera algo malo. Y el argumento de Starlight también lo es, pero ello no impide ofrecernos una aventura espectacular planteada desde una óptica positiva, que además consigue atraparnos emocionalmente.

¿Y si Flash Gordon volviera a la Tierra y nadie creyera sus aventuras en Mongo? ¿Y si 40 años más tarde convertido en un anciano tiene que vivir una última aventura?

Eso es Starlight. Para mi uno de los comics más redondos y satisfactorios de la carrera de Millar.

Me gusta mucho la historia de Millar, pero los verdaderos MVPs de Starlight con el dibujante croata Goran Parlov y el colorista Ive Svorcina. Son ellos los que transmiten el tono luminoso a la historia, consiguiendo que el comic sea una aventura optimista a pesar de los muchos desastres y crímenes que tienen lugar. Svorcina triunfa con el color, creando un contraste maravilloso entre el mundo de Tantalus donde Duke McQueen vivió una aventura increíble hace 40 años, liberando el planeta del tirano Tifón, y el mundo gris en la Tierra en la que nadie le creyó excepto su mujer, que acaba de fallecer por un cáncer.

El dibujo de Goran Parlov es una master-class de dibujo y narrativa. Starlight tiene un feeling a comic europeo en lo que se refiere a los diseños de personajes y la creación del mundo de Tantalus. Además, Parlov tiene como prioridad contar siempre la historia de la forma más clara para el lector. Y aunque hay un montón de detalle en los lápices de Parlov cuando es necesario, también me flipa la capacidad de Parlov para no dibujar ni una línea de más, transmitiendo una emoción tremenda en muchos casos con imágenes que recuerdan al cartoon.

Parlov me voló la cabeza con esta colección, y por supuesto en sus comics Max de Punisher junto a Garth Ennis. Convirtiéndose en uno de mis artistas favoritos. Su trabajo en Starlight es de 10.

Es verdad que a veces Millar peca de golpes de efectos en sus historias para llamar la atención del espectador. Y que en algunos comics se notaba un esquema repetido al plantear en muchas ocasiones un giro punki cuando alguien traiciona al protagonista, cambiando el statu-quo de ese mundo.

Sin embargo, como decía al principio en Starlight deja que su amor por los comics y por las buenas historias se transmita de principio a fin. Por un lado tenemos a un protagonista maravilloso. La presentación del comic en el que alterna imágenes de Duke McQueen en Tantalus viviendo numerosas aventuras con la frialdad de su vida actual consiguió llegarme al corazón. Aparte de la humillación de que nadie ni siquiera sus hijos crean a Duke, el comic arranca como si de Up se tratara con la muerte de Joanne, su mujer y alma gemela, la única persona que si le creyó y con quien compartió su vida. El dolor en el funeral y por el abandono de sus hijos hace que las escenas de aventura de Duke en Tantalus sean aún más luminosas y casi dolorosas, pensando en ese momento es algo que Duke vivió en un pasado lejano en el que uno no acaba de tener claro si fue realidad o un sueño.

En este momento Parlov demuestra su maestría, planteando viñetas sueltas de Duke en Tantalus con aventuras a cual mayor alternadas con la vída triste de Duke en el presente. Unas viñetas que sugieren unas aventuras increíbles, que de alguna manera el comic invita al lector a que las imagine. El primer número de esta serie me parece magistral.

El primer giro que pone en marcha la historia sucede con el cliffhanger final de esta grapa, con la llegada de una nave de Tantalus a casa de Duke. La nave está pilotada por un niño de 12 años, Krish Moor, que viene a buscar a Duke porque Tantalus ha sido conquistada por una raza guerrera tiránica, los Broteanos, dirigidos por el malvado Rey Pescador. Pese a las reticencias iniciales, Duke acompañará a Krish de vuelta a Tantalus, donde la aventura comenzará. Otra vez.

Por supuesto, los malos son terribles y hay una traición que pondrá a los héroes al borde de la derrota. Conoceremos que a pesar de su corta edad Krish tiene un gran trauma debido a la muerte de sus padres a manos de los conquistadores, lo que añade una mapa extra de dramatismo al comic. Sin embargo, el climax ofrece una visión positiva del mundo que igual no casa con el mundo cínico actual, en el que el pueblo puede liberarse si se une contra el tirano y escucha al héroe que hace lo correcto sin importar lo que pueda pasarle. Hablamos de Superman como el héroe que inspira (cuando se hace bien). Duke McQueen nos ofrece mucho de eso también en este comic.

Starlight es un comic que se lee de una sentada. Millar y Parlov publicaron este comic en Image Comics en 2014, siendo publicado por Panini en 2016. Hacía unos años que no volvía a leerlo, pero su relectura aprovechando las vacaciones ha sido una pasada. El comic no es que conserve todo su encanto, que lo hace. Es que pensando en el estado del comic mainstream americano centrado en plantear arcos y sagas de muchos números que no van a ningún lado, la capacidad de síntesis de Millar y cómo consigue ofrecernos un final perfecto a la historia me parece una maravilla.

No se si Panini hizo una segunda edición de Starlight, pero si no es así me parece una pena, porque este comic me parece una maravilla.

Comparto las primeras páginas del comic:

Starlight es un comic perfecto. La perfecta combinación de un dibujo magistral con una aventura fantástica que es una celebración del pulp y la capacidad de soñar con mundos diferentes al nuestro. Ojalá todos los comics fueran así.

PUNTUACIÓN: 9/10

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Reflexiones de Domingo 18/2025: Sobre mi relación actual con Marvel Comics

¡Feliz Domingo! Termina el mes de agosto (y casi el verano) con la vuelta al trabajo y a las rutinas de la vuelta al cole. Hoy recupero el formato de Reflexiones de Domingo para hablar de mi afición comiquera y el estado en que se encuentra mi relación con Marvel Comics.

TU HOBBY NO ES UN CONTRATO DE POR VIDA

Leer es mi principal hobby. Y me gustan los comics de superhéroes. Llevo leyéndolos más de 40 años. Incluso antes de aprender a leer ya me alucinaban sus imágenes icónicas, sus personajes coloridos y su acción más grande que la vida. Los comics de superhéroes forman parte de mi vida y tengo claro que de una manera u otra seguiré leyendo hasta que me muera. Dentro de mi amor por los personajes de Marvel, DC, etc… cada cierto tiempo tengo que recordarme que los comics son ENTRETENIMIENTO, NO UNA RELIGIÓN OBLIGATORIA. En el momento que un comic no conecta contigo por el motivo que sea, lo mejor es dejar de comprarlo.

Tengo un respeto absoluto por los coleccionistas que compran todo lo que se publica de un personaje o grupo de personajes, independientemente de si el comic es bueno, malo, muy bueno o muy malo. Me parece genial que cada cual viva sus aficiones de la forma que quiera. Pero yo no soy ese tipo de fan. El factor «lector» es la parte fundamental de mi ecuación del entretenimiento. Si el guion de un comic no me gusta o su dibujo no alcanza el mínimo exigible de calidad, lo que toca es no perder tiempo y dinero con algo que no cumple su parte para que merezca la pena la compra. Sobre todo cuando en el ámbito indy se están publicando muchísimos comics muy buenos para los que no me llega el presupuesto. No puedo comprar todo lo que me gustaría leer, así que ¿Por qué seguir comprando lo que no apasiona?

En mi opinión, comprar algo por una obligación mal entendida hacia unos personajes o una editorial es un error. Sobre todo porque en todo caso sería al revés. La obligación, de existir, es de la editorial hacia sus clientes, los lectores, teniendo que publicar comics que queramos comprar y leer. La culpa y la responsabilidad por la caída de ventas es única y exclusiva de la editorial, no de los lectores. Cada vez que Marvel desmerece a sus clientes actuales buscando un posible lector «diverso» futuro que no existe en el canal actual de distribución, es nuestra obligación hacerles saber con nuestra cartera que esos comics no nos interesan. Es la única forma que Marvel y el resto de grandes corporaciones entiendan que no queremos esos comic. Comprar algo que sabes que no te gusta para quejarte no hace más que alimentar al monstruo del consumismo en que se han convertido las grandes editoriales. El único mensaje que entienden es NO comprar sus comics si no te gustan. La idea de que una editorial sepa que tiene compradores «cautivos» que van a comprar sus productos sin importan lo malos que sean es una de las peores situaciones posibles. Así es muy difícil imaginar que nada vaya a provocar un cambio que haga que quieran aumentar la calidad de sus comics.

Por ejemplo, volví a comprar Thor a finales de 2012 con la llegada de Jason Aaron a la colección. Y estuve más de 10 años super feliz comprando este comic, hasta que Al Ewing me echó de la colección. Me supo mal por los años seguidos en que compré las aventuras del Dios del Trueno, pero claramente la actual etapa no es un comic para mi. Ya volveré cuando la cosa mejore. O no, vete tu a saber. A todo esto, Ewing tiene el dudoso honor de haberme echado de dos colecciones que llevaba tiempo comprando, Thor y también Veneno. Buff, qué lamentable.

A pesar de todo, mi corazón marvelita no me deja desengancharme del todo, y sigo probando nuevas colecciones con la esperanza que me enganchen. Lamentablemente, las nuevas etapas de Iron Man y Vengadores Costa Oeste han sido decepcionantes y no las he seguido comprando más allá de su primer número. Compré Fénix pero también estoy viendo el momento de dejar de comprarla. Excepto por la alegría que ha supuesto la llegada de Jed MacKay a Marvel, con comics increíbles como Doctor Extraño o Caballero Luna, nada parece engancharme. Debido a guiones bastante flojos en general, pero también por unos dibujos carentes de personalidad.

MARVEL COMICS ESTÁ EN SU PEOR MOMENTO CREATIVO DE SU HISTORIA

Es un hecho incuestionable. Además de la ínfima calidad media de sus colecciones, la Marvel de C.B. Cebulski está en una huida hacia delante utilizando las peores tácticas comerciales imaginables. Desde hace años se ha lanzado a la sobreexplotación de las portadas alternativas en TODOS sus comics, buscando engañar al comprador coleccionista y dejando claro que la calidad de sus historias es secundario con tal de vender a costa de lo que sea. En los últimos meses, Marvel (y creo que DC también) han anunciado lo que es una estafa en toda regla con el lanzamiento de comics con portadas secretas. Comics en los que no ves la portada y que te invitan a comprar por la posibilidad de que te salga una portada extra rara que supuestamente es muy valiosa por su escasez. NO LO SON. Las prácticas de los «sobres sorpresas» han sido siempre una estafa, pero que las grandes editoriales se lancen a utilizar este reclamo sólo demuestra lo desesperados que están.

Además, Marvel lleva años solapando eventos «importantes» que acaban no siéndolo tanto y a los que han hinchado con montones de tie-ins de calidad más que cuestionable. Cuando Marvel intenta venderte que todo es importante, acaba generando el efecto contrario, que los lectores entendamos que en realidad nada lo es.

La idea de evento sacacuartos va a adquirir una nueva dimensión con la inminente Age of Revelation, una nueva línea narrativa nacida en la franquicia mutante. El relanzamiento de toda la línea editorial mutante tras la fallida Era de Krakoa ha sido un fracaso. La mayoría de las series nacidas bajo la marca From the ashes acabaron canceladas en menos de un año. Cada vez sus comics venden menos, y la sensación que ni Jed MacKay ni Gail simone han acabado de acertar en las colecciones centrales Patrulla-X e Imposible Patrulla-X es una evidencia entre el fandom. Y en vista de este fracaso editorial, ¿Qué hace Marvel?  Con la excusa de que se cumplen 30 años de la publicación de la primera Era de Apocalipsis, Marvel se ha lanzado a una locura editorial en la que va a parar la actual continuidad en muchas de sus colecciones para publicar ¡16 nuevas colecciones! situadas en un futuro dentro de 10 años que ve renacer al nuevo heredero de Apocalipsis: Doug Ramsey.

Volver a leerlo. Como los lectores (compradores no coleccionistas) NO compramos 4/5 grapas mensuales mutantes, la opción de Marvel para enganchar de nuevo a sus antiguos clientes es intentar «obligarnos» a que compremos 16 grapas durante 4 meses que dura el evento. Es tan absurdo y ridículo escribir estas líneas que no entiendo que nadie del staff editorial no está abochornado de proponerlo siquiera. Por supuesto, Marvel nos quiere hacer creer que este What if? ambientado en el futuro del universo Marvel va a ser super importante. Lo que debería ser un punto de entrada de nuevos lectores se va a convertir en un punto de salida masiva. Y no es que no quiera pagar por esos comics, es que no me apetece leerlos ni gratis. Mi tiempo es demasiado valioso como para perderlo en esa purria.

Volviendo al elemento de entretenimiento al que aludía al principio, yo tengo claro que me bajo del carro de los mutantes en cuando reinicien la realidad y pasen a este continuo alternativo. A mi que no me busquen. Pero este anuncio ha provocado un efecto en cascada que no esperaba. Y es que ¿Para qué comprar Patrulla-X e Imposible Patrulla-X durante estos próximos meses si se que las colecciones van a quedar cortadas a mitad? Reconozco que compro estas dos grapas más por familiaridad con los personajes que porque estén realmente bien. No son malos comics, pero tampoco son espectaculares. Para mi Jed MacKay está más acertado que Gail Simone, y en general ambos cumplen con el mínimo de entretenimiento que exijo a un comic para comprarlo. Al punto de salida que es Age of Revelation se une ahora un ansia creciente para dejar de comprarlo lo antes posible, meses antes que llegue este reinicio. Por que no hay nada menos apetecible que leer algo que sabes que va a quedar a medias. Y es justo lo que se está dando ahora mismo en Marvel. Una tormenta perfecta que puede terminar conmigo comprando apenas una o dos grapas mensuales.

LA FALTA DE INTERÉS EN LOS COMICS MODERNOS HACE QUE NOS FIJEMOS EN LOS CLÁSICOS

Una derivada inesperada de la falta de calidad de los comics actuales de Marvel ha sido que a falta de buenos comics que leer, he empezado a fijarme y a comprar comics clásicos que en su momento no compré. Empezando con los Omnibus de Panini de Conan El Bárbaro, con la etapa original de Marvel de Roy Thomas, Barry Windsord Smith y John Buscema entre otros. Una etapa que compré hasta el número 100, para llegar a tener la muerte de Belit.

Panini dió un pelotazo en diciembre de 2022 con el lanzamiento de su Biblioteca Marvel. No había nacido cuando Vertice empezó a publicar Marvel en España con sus recordados comics en blanco y negro, así que obviamente fue imposible comprarlos. Aunque si leí la gran mayoría, dado que mis primos de Madrid si los tenían y aprovechaba mis visitas para devorarlos. La primera Bliblioteca Marvel de Comics Forum no me interesó por el blanco y negro, que para mi desmerecía a las grapas originales de Marvel. Y la edición de los Omnibus son tochales demasiado tochos para mi (valga la redundancia). Es por esto que la actual Biblioteca Marvel en color ha sido un sueño hecho realidad para mi, y me está permitiendo comprar por primera vez las primeras aventuras de Los Cuatro Fantásticos de Stan Lee y Jack Kirby, de Los Vengadores o de La Patrulla-X. En un formato que para mi es el mejor para poder leer estas aventuras.

El problema de los comics clásicos es que a pesar de saber lo que me esperaba, hay que reconocer que muchos de estos comics han envejecido tremendamente mal. Y ojo que tengo claro su interés histórico. En parte los compro por eso y por un interés en este caso si de completismo. Pero son comics complicados. Y no es un tema sólo de los comics de los años 60, hace poco compré el Omnibus de Micronautas, unos comics publicados entre 1979 y 1981, y aunque los guiones de Bill Mantlo fueron una sorpresa positiva, me llevé un chasco con el dibujo de un primerizo Michael Golden. Incluso sabiendo lo que compro, la verdad es que incluso comics míticos de los años 80, empezando por La Patrulla-X de Claremont, son comics duros de leer en 2025. Si ya hablamos de comics que ya en su momento eran normales o simplemente estaban «bien», hay que tener mucho cuidado con según que comics clásicos se compran debido al «mono» de buenos comics Marvel.

Dicho esto, aunque no lo calificaría de «clásico», disfruté muchísimo del Omnibus del Castigador de Rick Remender, con la etapa completa publicada originalmente entre 2009 y 2011. Tampoco tengo presupuesto para hacer desembolsos demasiado grandes, pero la realidad es que hay que mirar mucho y tener claro lo que vas a comprar antes de invertir el pastón que cuenta uno de estos tochales. Pero está claro que si los comics Marvel actuales no funcionan, hay otras opciones para seguir comprando y leyendo Marvel. Aparte por supuesto de releer los comics de nuestra comiteca.

EL MUNDO DEL COMIC ES CÍCLICO

En 2015 dejé de comprar grapas de DC Comics en continuidad aprovechando la mudanza de DC a California que provocó el ¿evento? Convergencia. La caída de calidad de DC con Dan Didio tras el reboot de los Nuevos 52 fue tan acusado que no salía rentable comprarles nada. (Bueno, alguna cosa suelta si compraba). Me supo muy mal, pero llegué a entender que podía pasar sin comprar grapas de DC, seguía teniendo grapas y libros de sobra para saciar mi hambre de nuevas lecturas. Años más tarde, DC ha revertido esta situación y se encuentra en un estupendo momento creativo que hace que cada vez les compre más colecciones. Quizá uno de los motivos por los que estoy disfrutando tanto los comics de DC ahora sea por los años en que dejé de comprarlos y las ganas que tenía de leer buenas historias con estos personajes.

El entretenimiento es cíclico, como vemos en cine y televisión. También en el mundo editorial. Si hace 10 años dejé de comprar DC y no me pasó nada, veo cada vez más factible dejar de comprar Marvel. Hace unos años era imposible incluso imaginarlo, ahora es una realidad cada vez más cercana. Y lo mejor para mi, que es malo para Marvel, es mi convencimiento que mi afición lectora no se resentirá por ello. Al contrario, me abrirá la posibilidad de descubrir otros comics, autores y editoriales que con el tiempo puedan convertirse en mis favoritos.

Me gustaría que Marvel revirtiera la lamentable situación en la que se encuentra, pero la veo cuesta abajo y sin frenos. Da la sensación que el cambio es imposible hasta que no se estrellen o echen a Cebulski, lo que suceda primero. Igual no es mala idea descansar una temporada de una editorial que dejó hace mucho de ser la Casa de las Ideas. De esta manera, cuando vuelvan los buenos comics, los cogeré con más ganas.

¿QUÉ SOLUCIONES PROPONGO?

Releyendo este post antes de publicarlo me he dado cuenta que me estaba quedando un post bastante negativo. Aunque refleja al 100% mi estado de ánimo. No quiero terminarlo de esta manera, así que voy a comentar qué opciones veo para mejorar esta situación.

En realidad la idea no es mía, Mark Millar ya la propuso hace tiempo. Y es una idea muy simple: Hay que contratar a los mejores, pagándoles un sueldo a la altura de su caché.

Como Marvel y DC no tienen dinero para grandes desembolsos de dinero por adelantado a creadores, la idea de Millar pasaba por aumentar exponencialmente el pago de royalties a partir de que el comic alcance una cifra determinada de ventas. Por ejemplo, royalties del 50% para ventas superiores a 60.000 ejemplares. Una cifra de ventas que muy muy pocos comics tienen en la actualidad, y que significarían un win-win para todos. Para Marvel porque conseguiría un aumento automático y significativo de ventas en toda su línea editorial, y desde luego para los autores que cobrarían lo que merecen. Y con ese dinero encima de la mesa sería factible que autores como Grant Morrison, Ed Brubaker, Bryan K. Vaughan, Greg Rucka, Rick Remender o Sean Murphy se animaran a trabajar de nuevo para Marvel. No sólo ellos, ¿Podría plantearse que un Brandon Sanderson o un Joe Abercrombie, por pensar en una idea muy loca, escribieran un comic para Marvel? Con mucho dinero encima de la mesa y tiempo para trabajar a su aire, seguro que si. Por supuesto, la clave de la idea de Millar no es tanto en el % de royalties que tienen que cobrar, que sería opinable y en lo que Millar tiene un interés claro en caso de volver a Marvel, sino el hecho que los autores super estrella merecen sueldos acordes a su calidad.

Marvel tiene que contratar a los mejores autores actuales que sepan captar las modas y el interés de los lectores. Y en ese sentido, más allá de mi corazoncito de fan, también soy realista. Porque amo el trabajo de Walter Simonson o John Byrne, pero ellos son demasiado mayores para esta idea de relanzar los comics Marvel. Tampoco Frank Miller. Dicho esto, el posible retorno de Warren Ellis o del propio Millar a Marvel sería un acontecimiento. O la posibilidad de volver a leer un comic de Daniel Warren Johnson o Robert Kirkman para Marvel.

Esta idea va en contra de la política que Marvel (y DC) llevan realizando en los últimos años, que se resume en que cada vez pagan menos a sus trabajadores, sobre todo a los freelancers. Millar afirmó que en la cúspide de su popularidad llegó a cobrar en Marvel 1000$ por página más royalties, y en la actualidad sabe que hay escritores que cobran apenas 90$ por página, a lo que hay que sumar que no cobran royalties debido a las bajas ventas de esos comics. Unos royalties que son un 2% a partir de 50.000 ejemplares, cifra que casi nadie supera hoy en día. Nada que ver con los ingresos de Millar en 2000 y lo que propone para el futuro.

En los años 90 y 2000 un escritor o dibujante se hacía un nombre gracias a trabajar en comics independientes en Image o en otras editoriales. Gracias a estos trabajos llamaban la atención de las Majors y conseguían trabajar para ellas, ganando mucho más en Marvel o DC de lo que ingresaban en sus primeros comics de creación propia. Pasados los años, cuando estos autores ya eran super estrellas para el fandom, abandonaban Marvel y DC para trabajar de nuevo en sus propias historias, que aparte de venderse muy bien podían venderse a los estudios de Hollywood. En ese aspecto, Millar fue un pionero que abrió muchas puertas. Y sobre todo, la confirmación que Hollywood existía y estaba interesada en el mundo del comic.

Este ciclo creativo ha cambiado. Desde hace una década, Marvel y DC están contratando desconocidos sin apenas experiencia en el mundo del comic. Sin duda las tarifas menguantes actuales han provocado el éxodo de autores consagrados, teniendo que nutrirse de gente con ganas de hacerse un nombre, aunque sea a costa de trabajar con salarios de miseria (comparados con los de hace 20 años). La bajada de calidad de los comics de Marvel también se explica pensando en que Marvel está de alguna manera formando a profesionales que no están fogueados en otros trabajos previos, como pasaba antes. Normal que la calidad baje. Por ese motivo, antes que Netflix le cortara el grifo a Millar, durante muchos años Millarworld contrataba a los mejores dibujantes del medio pagándoles mucho más de lo que cobraban en Marvel o DC. Por eso hasta hace poco eran los comics con mejor dibujo del mainstream. Un honor que ahora ostenta el Energon Universe.

Aparte de ser autores que no se sabe si llegarán a ser buenos profesionales, hay que sumar otro elemento. Y es que además de las posibles injerencias editoriales y los plazos de entrega leoninos, estos autores no son tontos y evitan crear nuevos personajes o historias que por definición serán propiedad de Marvel, guardándose sus mejores ideas para cuando se marchen a hacer su comic de creación propia e intenten vender el concepto a Hollywood.

A esto hay que sumar la contratación de «paracaidistas» venidos de otros medios debido no a su calidad como autor sino para cubrir determinadas cuotas ideológicas, raciales, sexuales y de todo tipo. Autores que no conocen a los personajes ni casi como se hace un comic, y que sólo busca contar «su» historia identitaria, cosa que editores igual de ideologizados consienten. Y luego estos editores y «periodistas» igual de sectarios se sorprenden porque dicho comic no vende, señalando a los fans como los culpables del fracaso en lugar de mirarse a si mismos como responsables que son de publicar algo que nadie quería en primer lugar.

La calidad cuesta dinero y se tiene que pagar. No hay más. ¿Qué prefieres leer, el nuevo comic de Warren Ellis, o un comic de un autor desconocido que no ha trabajado en nada relevante? Es que no hay color. Y Marvel sólo mejorará la calidad media de su línea editorial contratando a mejores autores. Obviamente, la estrategia actual de Marvel de hacer rotar a equipos creativos mediocres de unas series que no venden a otras nuevas que tampoco van a vender no va a funcionar. Si quieres que Patrulla-X vuelva a vender como cuando Grant Morrison o Josh Whedon escribieron el comic, tienes contratar a estrellas al mismo nivel, todo lo que no sea eso no lo va a funcionar.

Además, para que un comic venda Marvel también debe transmitir que está pensado para unos clientes a los que los editores de Marvel han insultado en demasiadas ocasiones, calificándoles(nos) de racistas o machistas por no comprar el comic que ellos quieren. Cuando te olvidas de entretener para publicar tu panfleto ideológico infumable, señalando a todo el que no opine como ellos, resulta ridículo que luego se extrañen cuando no interesa a nadie y acaban cancelándolo por bajas ventas. Si creas un comic que claramente no es para mi, ¿por qué tengo yo nada que ver con su fracaso de ventas? Como mucho, la «culpa» sería de que su público objetivo no apareció para comprar esa colección. Y tampoco, porque si este público no sabe que existe ese comic es responsabilidad de la editorial, no del cliente.

Cambiar lo que lleva siendo la norma en los últimos ¿10 años? no va a ser fácil. Pero Marvel tiene que demostrar a los consumidores actuales y pasados que vuelven a estar en el centro de atención. Algo que sólo puede demostrarse con hechos que confirmen que la editorial dirige sus esfuerzos en entretenerles(nos) y no a ese unicornio que es el «cliente joven diverso» que no existe (o al menos no va a comprar superhéroes no importa lo que hagan). En ese caso, tendriamos el inicio del cambio imprescindible para que los comics de Marvel vuelvan a venderse. La nueva serie de Punisher Red Band para adultos sin duda es una buena noticia que va en la dirección correcta.

Si Marvel apuesta por grandes creadores pagándoles lo que merecen para que hagan comic entretenidos que apelen a los lectores compradores, que simplemente queremos leer buenas historias de nuestros personajes favoritos, sería un primer paso en la buena dirección. Y si se olvidan al menos durante un año de crossovers y eventos absurdos y dejan a estos autores crear sus historias sin interferencias con la extensión que necesiten, el éxito está asegurado.

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