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Crítica de Biblioteca Marvel. Los Vengadores vol. 7 de Roy Thomas, Don Heck y John Buscema (Marvel Comics – Panini)

El séptimo volumen de Biblioteca Marvel. Los Vengadores de Roy Thomas y Don Heck trae la novedad de la llegada de Hércules al grupo, así como del mítico John Buscema a la colección.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ENVEJECIDO

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. En medio de nosotros… ¡un inmortal! La irrupción de Hércules entre Los Héroes Más Poderosos de la Tierra supone un cambio fundamental para el grupo. Necesitarán todo su poder si quieren hacer frente al regreso de Namor. Pero la gran revolución de este tomo se encuentra en la llegada de John Buscema, llamado a ser uno de los dibujantes fundamentales de Los Vengadores. Contiene los correos de lectores de la edición original y la cronología que lo sitúa todo en contexto. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este séptimo volumen de la Biblioteca Marvel. Los Vengadores incluye Avengers 37-42 USA, publicados en 1967.

En el anterior volumen de la Biblioteca Marvel. Los Vengadores asistimos a la sustitución de Roy Thomas como guionista de la serie. Thomas, ayudante de Lee, era el recambio perfecto que permitía a Lee a centrarse en su faceta de editor y supervisor de toda la línea editorial de Marvel, además de «escribir» las colecciones en las que seguía al cargo, como Los Cuatro Fantásticos o Spiderman. Y en estos primeros números, Thomas se muestra continuista frente a las ideas con las que Lee contruyó el Universo Marvel.

Este volumen comienza con un número 37 que sirve de cierre de la historia en dos partes que vimos en el volumen anterior, en que el grupo se enfrentaba contra una raza alienígena de Ixar, que llegan a la Tierra con un ejército de robots super poderosos llamados Ultroides. Este comic es interesante porque Thomas afirmó en el texto que incluye este volumen (perteneciente de la edición del Marvel Masterworks número 4), que para Lee, el número ideal de miembros de Los Vengadores era de 4, buscando sin duda imitar el éxito de Los Cuatro Fantásticos. Sin embargo, en este comic tenemos a 7 héroes, ya que a la alinieación habitual de Capitán América, Ojo de Halcón, Goliat, Avispa, Bruja Escarlata y Mercurio se les unió la Viuda Negra, en ese momento era medio novia de Clint Burton.

El comic en si no tiene demasiado interés más allá de la presencia de Natasha Romanoff y de la importancia que Goliat tiene en estas historias, muy superior al del resto de personajes, incluido al Capitán América. Después de varios combates de todo tipo protagonizados por los diferentes personajes, la resolución obligando a la mene maestra detrás de los Ixar a abandonar el planeta o morir resulta un final bastante anticlimático y facilón.

Roy Thomas comenta que pidió a Stan Lee en retorno de Thor a la colección, al considerarlo algo fundamental. Thomas no consiguió convencer a Lee, pero a cambio obtuvo el permiso para incorporar a HÉRCULES, el hijo de Zeus fue presentado precisamente en The Mighty Thor. Thomas plantea otro comic típico de la Marvel de esa época, con el combate entre Los Vengadores y Hércules provocado por una confusión. O más bien, debido al lavado de cerebro de la Encantadora, que hechiza a Hércules.

Pensando en el número de personajes máximo que exigía Lee, en esta grapas el Capitán América debe ausentarse para vivir una aventura en su propia colección. Mientras, Natasha Romanoff es captada por Nick Furia para que se incorpore a S.H.I.E.L.D. como agente encubierta. Esto echa por tierra su intención de unirse a los Vengadores para estar junto a su amado Clint, añadiendo el toque de dramatismo de folletín que tanto le gustaba a Lee y que Thomas abrazó inmediatamente. De este comic destaca la crueldad verbal de Hank Pym hacia Natasha, haciendo que recuerde lo bordes y desagradables que eran en muchos momentos los héroes de Marvel en los años 60. También, la desagradable sorpresa que aguarda a Hércules al final, al sufrir por partida doble. Primero por haberle lavado el cerebro la Encantadora, y luego porque su padre le destierra un año del Olimpo por abandonar su reino sin permiso. El exilio de Hércules es un segundo elemento de drama de folletín que tenemos en la colección, y se sumará al dolor que sufre Clint tras haber sido abandonado por Natasha.

Por cierto, en realidad Natasha no abandona la serie, dado que veremos sus aventuras mientras lleva a cabo la misión de Nick Furia, que exige que se infiltra tras el Telón de Acero comunista, para lo que tendrá que realizar varios robos y ser considerada una criminal. El uso de estas tramas secundarias es algo que recuerda a lo que Lee y Kirby estaban planteando en Los Cuatro Fantásticos, por ejemplo con la trama de los Inhumanos.

Los números 39 y 40 son dos historias autonclusivas en las que los Vengadores se enfrentarán primero al Pensador Loco y su Triunvirato del Terror (formado por los villanos de tercera categoría Cabeza de Martillo, Martinete y Bola de Trueno), para a continuación enfrentarse a Namor. A partir de una trama de los comics de Capitán América, el grupo reducido a Goliat, Avispa, Ojo de Halcón y Hércules partirán para intentar encontrar el poderoso Cubo Cósmico, encontrándose con el Señor de Atlantis. El combate entre Hércules y Namos es para mi lo principal de esta grapa que obviamente termina perdiéndose el trozo del Cubo, de forma que la historia pudiera ser contada en la colección del Capitán América.

El número 41 resulta histórico por la llegada de John Buscema a la colección, al tener que sustituir a un Don Heck que tuvo que abandonar la serie, en ese momento se pensaba que momentariamente, para dibujar el primer Annual de los Vengadores, un especial de 54 páginas que iba a llevarle tres meses dibujar. Este es el principal elemento destacable de un comic que es la primera parte de dos de una aventura en la que los Vengadores se enfrentarán a Diablo y al Hombre Dragón. Como vemos, Thomas sigue reutilizando personajes (villanos) de otras colecciones, empezando por el propio Hércules aparecido en Thor. Las historias en si no tienen nada especial, con un cliffhanger en el que Goliat y Avispa son hechos prisioneros por Diablo. Aunque si destacaría el deus-ex-machina bestial que supone la llegada de la nada de Capitán América, que llega en el momento justo para salvar al situación.

Mientras los Vengadores siguen con su combate contra Diablo, la Viuda Negra sigue con su infiltración en China (aunque no nombren el país exactamente), lo que provocará la siguiente aventura del grupo, cuando vayan a su rescate cruzando el globo. En resumen, los guiones de Thomas han sido bastante rutinarios y faltos de atractivo, Incluyendo un cameo de los Cuatro Fantásticos a los que piden ayuda para combatir a Diablo. Los diálogos de Thomas con ojos de 2024 son super recargados y se me han hecho super pesados de leer. Los dramas de Ojo de Halcón y su chulería, unida a la de Goliat, hacen que los protagonistas sean desagradables. A falta de que lleguen otros comics históricos, como la llegada de Caballero Negro o Vision, no tengo claro que vaya a leer a corto plazo, al ser el interés de estos comics más histórico que otra cosa.

El segundo hecho histórico de este volumen es la llegada de John Buscema a la colección, un artista que ayudó a definir la personalidad gráfica de la colección. Buscema era un artista veterano que llevaba trabajando en el medio desde 1948 y al que Lee captó de una empresa de publicidad. Con Buscema, Los Vengadores recuperaron la fuerza que perdieron al abandonar la serie Jack Kirby. Don Heck era un artista tan anatómicamente perfecto como aburrido a la hora de conseguir de los comics fueran atractivos visualmente. Y puedo entender la importancia de artistas como Heck para cualquier editorial, al proporcionar cierta solidez artística y la capacidad de mantener sin problemas el ritmo mensual de publicación. Pero el resultado era tener unos comics que no me resultan agradables o atractivos para leer.

John Buscema llega a la colección en el número 41 USA, un número que dibuja y entinta él. En el número 42 tenemos a Buscema con entintado de George Bell, entintador habitual de la sería que trabajaba con Don Heck. Buscema en estas páginas me parece que está demasiado respetuoso y continuista respecto al dibujo de Heck, por lo que el dibujo de Buscema aún necesita explotar, cosa que entiendo que sucederá en los próximos meses. En este volumen se aprecia un poco la mejora, pero no tanto como la diferencia de calidad que existe entre ambos. Con todo, la mejora es mu de agradecer, porque estos comics de Heck me estaban empezando a resultar un peñazo.

Por cierto, otro tema que hay que destacar es la terrible portada de Gil Kane y Stan Goldberg que Panini ha elegido para este volumen de la Biblioteca Marvel Los Vengadores. Narrativamente tiene sentido usar esta portada que destaca la figura del recién llegado Hércules, junto a un montón de cabezas flotantes, algo que estaba muy de moda en aquella época. Pero la verdad es que la cara de Hércules y la perspectiva elegida por Kane para esta imagen no me funcionan en absoluto.

Reconozco que el interés de esta Biblioteca Marvel. Los Vengadores está siendo más histórico y completista que otra cosa. Porque la verdad es que estos comics ha envejecido bastante mal en todos los sentidos, tanto la historia como el dibujo. A pesar de esto, sigo con ganas de comprar mínimo los primeros 50 números de Los Vengadores.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ENVEJECIDO

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Crítica de Biblioteca Marvel. Los Cuatro Fantásticos vol. 12 de Stan Lee y Jack Kirby (Marvel Comics – Panini)

La Biblioteca Marvel. Los Cuatro Fantásticos de Stan Lee y Jack Kirby se encuentra en su momento culminante en su duodécimo volumen publicado en 1967. Unos comics que justifican más que de sobra su categoría de «clásico absoluto» del comic.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ABSOLUTO

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. El Doctor Muerte se ha hecho con el poder de Estela Plateada. ¿Quién podrá derrotarlo? ¡Los 4 Fantásticos necesitan ayuda! A continuación, llega un reformulado Hombre de Arena y el debut de Blastaar en la Zona Negativa. Contiene los correos de lectores de la edición original y la cronología que lo sitúa todo en contexto. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este volumen incluye Fantastic Four 59-64 USA, comics publicados todos en 1967.

Los últimos volúmenes de la Biblioteca Marvel. Los Cuatro Fantásticos me están mostrando el punto culminante de la colaboración de Stan Lee y Jack Kirby. Lo primero que hay que decir de estos comics es que al publicarse estos comics en 1967, un momento en que el trabajo de Stan Lee como editor le consumía cada vez más tiempo, en estas páginas tenemos a un Jack Kirby haciendo el 90% de la producción de la historia, empezando por la historia y la forma de ser contada, quedando Lee para dialogar las páginas que entregaba Kirby. Incluso aceptando que Lee y Kirby tenían conversaciones previas en las que comentaban y se supone llegaban al acuerdo de lo que tenía que pasar en cada número de forma general. Pero aunque estas conversaciones existían, luego Kirby hacía lo que más le interesó, como vimos con la creación de Silver Surfer el año anterior.

Y la verdad es que el dibujo de estos números de Kirby es magistral. Los personajes transmiten toda su fuerza, su majestuosidad y carisma, convirtiéndose en seres más grandes que la vida que conectaban con la mitología. La imagen de Rayo Negro volando en Attilan en el número 59, el ataque del Doctor Muerte volando sobre la table en el nº 60, el collage del nº 62 para mostrar la Zona Negativa o la enorme splash-page de Blastaar del nº 63 son alucinantes. Y justifican completamente que Kirby sea EL REY de los comics. El despliegue artístico de Kirby, con el entintado de Joe Sinnot, a lo largo de estos números me parece histórico. Maravilloso. He comentado muchas veces que nunca conecté con el dibujo de Kirby, al ser un chaval que me aficioné a comprar y coleccionar comics en los años 80 con John Byrne, Frank Miller y George Pérez. Kirby para mi siempre fue sinónimo de «viejuno», pero en estos comics entiendo completamente su categoría de super estrella.

En lo referente a la narrativa de estos comics, hay mucho que comentar. Un primer aspecto que entiendo rompió con la forma en que se hacían los comics más clásicos, es la forma en que Kirby y Lee mezclaban líneas argumentales que tenían lugar al mismo tiempo, resultando en algunos casos super anticlimático. Por ejemplo, al final del volumen anterior el Doctor Muerte había robado el poder de Silver Surfer y derrotado a los 3 Fantásticos (Reed, Sue y Ben). Sin embargo, en el número 59 que abre este ejemplar la trama de Muerte parece que queda en stand-by, al asistir a la liberación de Attilan de la cúpula que la aprisionaba desde hacía varios meses, algo que había sido una trama secundaria recurrente en los números previos. El comic con la demostración de los poderes de Rayo Negro es una pasada, pero para quien llegara esperando leer un nuevo combate contra los 4F, igual se vió decepcionado.

El combate entre el Muerte cósmico y los 4F tiene lugar en el número 60, y aquí tenemos uno de los problemas de Kirby como storyteller, al asistir a páginas y páginas de combates espectaculares que provocan que la forma en que vencen a Muerte sea super anticlimático, al suceder casi fuera de plano en las dos últimas páginas.

Otro elemento llamativo de estos comics es que Lee y Kirby no dejan ni un segundo de respiro a los protagonistas. Y es que justo cuando llegan al edificio Baxter tras el combate contra Muerte se inicia la siguiente amenaza, en este caso un Hombre de Arena que se ha infiltrado en el hogar de los 4F simplemente para mostrarles que es más poderoso que antes y puede derrotarles él solo. Esa es la profundidad que tenemos en estas páginas. Mientras ello sucede, tenemos la continuación de la subtrama de los Inhumanos, al desplazarse Crystal con Mandíbulas hasta Nueva York para reunirse con su amado Johnny Storm.

El combate contra el Hombre de Arena se ve interrumpido a mitad cuando Reed Richards cae a la Zona Negativa, provocando el siguiente cliffhanger. En el número 62, además de Crystal y Mandíbulas, Tritón de los Inhumanos acudirá a ayudar a la Primera Familia a rescatar a Reed. En realidad, lo hace todo Tritón. El salvamento deja abierta la puerta para que otro ser entre en nuestra realidad. BLASTAAR! Con una de estas tonterías de los comics de los años 60, casualmente Blastaar y el Hombre de Arena se encuentran en el tejado del Edificio Baxter, El Hombre de Arena no se había marchado aunque a priori habían pasado horas, y deciden colaborar para hacerse con el control del mundo.

El combate final contra estos dos villanos en las calles de Nueva York tendrá lugar en el número 63 USA, un combate que acaba resolviéndose gracias a la inteligencia de Reed, que idea un casco que deja indefenso a Blastaar. Mientras, el Hombre de Arena ha quedado disuelto en el río Hudson, aunque no es detenido, lo que provoca que vaya a tardar semanas o meses en volver a unirse.

Tras varios meses de grandes emociones, el número 63 USA es una aventura autoconclusiva cuyo único interés es la primera aparición de un Centinela Kree, algo que anticipará la presentación de esta raza galáctica en futuros episodios. Aunque supongo que en ese momento, ni Kirby ni desde luego Lee sabían la importancia que tendrían en el futuro del Universo Marvel la raza que acababa de normar Lee en estas páginas.

Una de las claves de los comics de superhéroes es que el paso del tiempo NO es igual en los comics que en la vida real. Estos comics son un ejemplo perfecto de esto, ya que desde que el Doctor Muerte roba los poderes de Silver Surfer en el nº58 USA hasta que los 4 Fantásticos derrotan a Blastaar y al Hombre de Arena en el número 63 USA han pasado un par de días como máximo en el Universo Marvel, mientras que para los lectores han trascurridos cinco meses.

Por el lado del reparto de protagonistas, destaca la forma en que Lee y Kirby ampliaron la plantilla de héroes con los Inhumanos al no poder darles una serie regular por las limitaciones que tenía Marvel con la distribuidora. Aparte del romance juvenil de Johnny y Crystal, Mandíbulas de iba a convertir en un secundario habitual del comic, a lo que hay que sumar a Tritón y el resto de los inhumanos. Además, aunque Lee y Kirby reutilizan a villanos previos como el Doctor Muerte y el Hombre de Arena, también siguen presentando a nuevos personajes como es Blastaar, que significa una amenaza muy real contra los héroes.

Comentaba que Kirby está tan centrado en la espectacularidad de los combates que a menudo se le olvidaba dejar sitio para plantear un final satisfactorio. Le pasó con el Doctor Muerte y también sucede en la derrota de Blastaar. En esto se nota que Kirby sólo pensaba en términos gráficos, al pensar que la historia siempre era secundaria a su dibujo. Esto es un festín para los ojos, las cosas claras, pero con ojos de 2024 provoca que los comics nunca tengan el gran final que querrías que tuvieran.

Además, como en los volúmenes previos, los diálogos de Lee tampoco han envejecido demasiado bien, al amplificar todas las emociones hasta llevarla a momentos casi operísticos. Ver a Sue siempre llorando y siendo excesivamente emocional podía ser visto como normal en 1967, pero en la actualidad sería un problema. Dicho esto, me gusta que Crystal también se ofrezca a ayudar siempre que tenga ocasión, aunque sea Johnny el que intente rechazar su ayuda por una caballerosidad mal entendida.

Los enfrentamientos verbales de Reed y Ben son otra constante, con un Reed comportándose de forma borde como en otras ocasiones y un Ben mostrando más inteligencia de la que aparenta al enfadar a Reed como forma que se levante para buscar la forma de derrotar a Muerte. Estos diálogos pueden no haber envejecido demasiado bien, pero no empañan el buen sabor de boca que me han dejado estos comics de la Biblioteca Marvel de Los Cuatro Fantásticos. Ya lo tenía claro, pero me merece la pena comprar esta colección al menos hasta el número 102 en que Kirby abandonó la colección.

Si buscaba los motivos por los que los primeros comics Marvel enamoraron a toda una generación de lectores, sin duda estos comics de Los Cuatro Fantásticos representan un ejemplo maravilloso de la calidad rompedora que atesoraban estos comics. Su calificativo de CLÁSICO DEL COMIC está mas que merecida. Y yo los estoy disfrutando un montón.

Comparto las primeras páginas de este volumen, pertenecientes al número 59 USA:

La Biblioteca Marvel: Los Cuatro Fantásticos me está dando lo mejor de los Comics Marvel de los años 60. Unos comics irrepetibles que me alegra poder tener en mi poder tras todos estos años.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ABSOLUTO

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Crítica de Biblioteca Marvel. La Patrulla-X vol. 5 de Roy Thomas y Werner Roth (Marvel Comics – Panini)

Quinto volumen de Biblioteca Marvel. La Patrulla-X con unos asentados Roy Thomas en el guion y Werner Roth en el dibujo, con tintas de Dick Ayers y John Tartaglione. Unos comics cuyo principal interés es su factor histórico.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. ¡La plaga de La Langosta! ¡La amenaza de El Tigre! ¡El regreso de Mímico! ¡La presentación de Banshee, un mutante destinado a hacer historia! Contiene los correos de los lectores de la edición original y la cronología que lo sitúa todo en contexto. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este volumen incluye The X-Men 24-29 USA, publicados en 1966-67.

Roy Thomas ya se puede decir que era el guionista oficial de la colección alejado de la sombra de Stan Lee. Y en estas seis aventuras presenta 3 aventuras, una primera aventura autoconclusiva contra el totalmente olvidable villano La Langosta, una segunda aventura de dos números contra El Tigre y posteriormente contra este villano también olvidable con el poder del Dios maya Kukulcán. Por último, una aventura en tres partes que plantea el regreso de Mímico, en este caso como aliado de la Patrulla-X, aunque inicialmente tengamos el clásico desencuentro entre elos. Este retorno será bastante accidentado, ya que los mutantes tendrán que enfrentarse al Amo de las Marionetas, a la presentación de Banshee y su socio El Ogro, que son esbirros de la oscura organización Factor Tres (vaya nombre más ridículo para una organización malvada), y finalmente, con el Super Adaptoide.

Aparte de las peleas, el comic destaca por el drama de folletín que Thomas incorpora a estas historias, sobre todo por el drama que se crea al abandonar Jean Grey la escuela de Xavier para irse a estudiar a la Universidad de Nueva York. La marcha es un drama para Cíclope, pero siempre en su voz interior, porque nunca dice nada en voz alta delante de su amada. Y también para Warren, que también competía por el amor de Jean. La llegada de Mímico (un Cal Rankin que ha recuperado la memoria) va a alterar el equilibrio de los Hombres-X, dado que su chulería y poderes supondrán un conflicto permanente. Creo que a pesar de algunos elementos muy exagerados y de folletín, Roy Thomas acertó trayendo a este personaje al un grupo que claramente necesitaba un empujón que les hiciera más interesantes y atractivos para los lectores.

Tener a Mímico en los números 27, 28 y 29 hace que destaquen lo flojos que son los números previos. El comic de La Langosta parece la típica aventura copiando la moda de películas de terror de los años 50 y 60 con insectos gigantes, con un villano con un traje sencillamente ridículo y un conflicto que no daba para demasiado. Mucho peor es el número 28 en el que unos esbirros de El Tigre, humanos normales, se las apañan para derrotar a Bestia, Hombre de Hielo y Ángel de la forma más ridícula y vergonzosa. Con un Cíclope que tampoco es de mucha ayuda. El número siguiente en el que se desplazan al inventado país de San Rico para enfrentarse a un El Tigre poseido por el dios maya Kukulcán pierde muchísimo tiempo en cosas secundarias y no da tiempo para que se puedan enfrentar a este villano de forma adecuada, provocando que el final sea super anticlimático y con un interés menguante. El único interés de este comic es, en realidad, el golpe que supone para la ya baja autoestima de Scott Summers que hiera a Warren por accidente durante el combate.

Una de las cosas que mas me llaman la atención de estos comics, y que peor han envejecido, son algunas convenciones de esa época como cuando el Amo de las Marionetas escapa porque si cuando estaba literalmente a metros de los Hombres-X. «Oh, no! Acabo de darme cuenta que el elusivo Amo de las Marionetas se ha escapado«, dice Bestia. PERO SI LES HAS DEJADO ESCAPAR TU, ¿Cómo es posible? Tampoco han envejecido nada bien los diálogos, con unas conversaciones y un drama realmente tonto con ojos de 2024. Especialmente quiero destacar para mal un diálogo interior de Ángel en el que tras una discursión con Cíclope, piensa para si mismo: «Odio parecer una copia barata de Ojo de Halcón pero no puedo evitarlo«. Obviamente este no es un diálogo real que nadie diría (o pensaría), sino que es una apelación al lector que se supone compra ambas colecciones, una forma de resaltar la idea de universo compartido de estos primeros años del universo Marvel. Pero con ojos actuales, toda la situación no puede parecer más ridícula. Y me doy cuenta que estoy utilizando el término «ridículo» quizá en demasiadas ocasiones. Pero algunos elementos de estos comic sin duda lo son.

En la parte del dibujo, Werner Roth no consigue quitarse la etiqueta de correcto sin chispa que ya vi en el volumen anterior. A Roth le acompañan en el entintado Dick Ayers en los cinco primeros números y John Tartaglione en el número 29 USA. Por empezar con los elementos positivos, me gusta ver a los miembros de la Patrulla-X vestidos de civil, en especial Jean Grey. Está genial verla hacer cosas normales como ir a la universidad, aunque mostrado bajo el prisma de los machistas años 60 en el que nada más llegar ya hace un nuevo «amigo», se va a tomar un batido con él y va a aplaudirle en unas competiciones de atletismo. También me gusta ver las caras de Scott, Warren, Bobby y Hank, y en esto Roth se muestra como un correcto anatomista.

Otro elemento inesperado es que en el número 27 Jean cose un nuevo traje para la Patrulla-X (otro elemento que ha envejecido regular). Unos trajes que acentúan el uso del azul en la parte superior, disminuyendo un amarillo que no era lo más espectacular del conjunto precisamente. Y que incorporan un cinturón rojo que ayuda a contrastar las proporciones. Dentro de la norma de que todos los héroes compartan equipación de la escuela de Xavier, la verdad es que me gusta mucho más este traje que el que teniamos hasta ahora. Un traje que se ha impuesto con el paso de los años.

Pero una vez comentadas las cosas positivas, lo cierto es que Roth es un dibujante muy flojo pensando en el género de los superhéroes. Puede ser anatómicamente correcto, pero que no sabe como hacer que sus comics luzcan espectaculares y atractivos. De hecho, creo que una parte importante que estos comics parezcan haber envejecido peor puede ser precisamente por un dibujo que es lo contrario a emocionante.

Thomas escribe con el método de Stan Lee, amplificando los dramas interiores de los personajes creando un folletín bastante deficiente, visto con ojos de 2024. En estas aventuras incorpora pistas y detalles que tendrán su continuación en próximos números, empezando por la amenaza de Factor Tres. Pero también con pequeños misterios como lo que se esconde en el interior de la habitación que Xavier tiene cerrada a cal y canto. Me ha gustado el protagonismo que Mímico tiene en el número 29 USA, último de este volumen, y es una pena que su final parece que sugiere que se trata de la última aparición de momento de ese personaje.

Diría que con una óptica de los años 60 Thomas estaba escribiendo unos comics muy en la senda de los comics Marvel establecida por Stan Lee, Jack Kirby y Steve Ditko. Sin embargo, detalles como el protagonismo de Mímico ya eran un síntoma claro que esta Patrulla-X necesitaba un revulsivo. En mi caso, creo que pesa más mi interés completista que el atractivo real que puedan tener unos comics que en realidad han envejecido bastante mal. Reconozco que tengo ganas de tener de forma ordenada todos los comics previos a la Segunda Génesis de la Patrulla-X. Así que Panini puede estar tranquila, que seguiré comprando esta colección.

Biblioteca Marvel. La Patrulla-X nos ofrece es este quinto volumen unas correctas aventuras pero que empiezan a repetir la valoración de «sin más» y «no han envejecido demasiado bien» en demasiadas ocasiones.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO

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Crítica de Biblioteca Marvel. Los Vengadores vol. 6 de Stan Lee, Roy Thomas y Don Heck (Marvel Comics – Panini)

Sexto volumen de la Biblioteca Marvel. Los Vengadores marcado por el cambio en los guiones de la colección, al sustituir Roy Thomas a Stan Lee, iniciando una etapa que se alargó más de cinco años. Unos comics que cuentan con dibujo del clásico y poco atractivo Don Heck.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO POCO POTENTE

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. Mercurio y La Bruja Escarlata abandonan Los Vengadores después del regreso de Hank Pym, como Goliat, y La Avispa. ¿Será suficiente para hacer frente al odio puro de Los Hijos de la Serpiente? Te presentamos una nueva amenaza: El Láser Viviente. Además: Stan Lee cede el testigo a Roy Thomas. Contiene los correos de lectores de la edición original y la cronología que lo sitúa todo en contexto. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Esta volumen contiene The Avengers 31-36 USA, publicados en 1966 y 1967.

Tras la marcha de Jack Kirby, la segunda revolución llegó a los Vengadores con el fichaje como Roy Thomas, que se convirtió en el guionista oficial de la colección en el número 35,publicado en diciembre de 1966. Resulta curioso que la llegada de Thomas se produce en mitad de una historia de dos partes, teniendo que cerrar la historia iniciada por Lee en el número 34. Un Lee que se mantenía como editor de la colección y en general de toda la línea editorial de Marvel Comics.

Este sexto volumen de la Biblioteca Marvel Los Vengadores se compone de varias historias de dos números de duración. El número 31 termina la aventura de Goliat en Sudamérica que se inició en el volumen anterior, en la que la búsqueda de un remedio al problema físico que sufre y que le mantiene anclado en un tamaño de 3 metros de altura le lleva a descubrir una civilización subterránea en la que dos bandos se disputan el control de una llama que proporciona un poder enorme al quien lo posea. Los números 32 y 33 es una aventura en el que los Vengadores se enfrentan a la organización racista Los Hijos dela Serpiente, en los números 34 y 35 tenemos la presentación de El Láser Viviente, y en el número 36 empieza una historia que enfrenta a los héroes contra una raza alienígena de Ixar, que llegan a la Tierra con un ejército de robots super poderosos. Una aventura cuyo final leeremos en el próximo volumen.

En lo relativo a las historias, me parece curioso que Lee se muestre muy cómodo con una alineaciones de tan sólo 4 miembros. Si con el primer gran cambio del grupo del número 16 USA Los Vengadores era el Capitán América, Ojo de Halcón, Bruja Escarlata y Mercurio, el retorno al grupo de Goliat (la nueva identidad de Hank Pym) y Avispa provocó que Wanda y Pietro se marcharan a Europa para intentar encontrar la forma de recuperar sus poderes. Aquí hay que hacer un inciso ante lo ridículo que se ve con ojos de 2024 que dos mutantes (¿O no lo son? El cacao que tiene Marvel montado es importante) piensen en irse a Europa ya que «el aire de nuestra tierra natal nos dio nuestras habilidades sobrehumanas…» y solo allí creen que podrán recuperar sus poderes.

La marcha de Wanda y Pietro provoca una nueva alineación de 4 miembros, una en la que Goliat es mostrado como la voz cantante del grupo, muy por encima del Capitán América. De hecho, sorprende que en el arco de los Hijos de la Serpiente Steve es hecho prisionero durante casi toda la historia, teniendo que hacer Hank el discurso motivacional contra el racismo. Esto ahora sería impensable, pero el caso es que el Hombre Hormiga fue uno de los primeros superhéroes de Marvel, y es normal que para Lee Hank Pym tuviera que dar un paso adelante en el liderazgo del grupo. Algo similar pasa en la aventura siguiente, en la que de nuevo el Capitán América es hecho prisionero por Láser Viviente, en este caso junto a Ojo de Halcón y Avispa, teniendo que ser Hank el que acuda a rescatarles en el número siguiente.

Además del protagonismo de Goliat en el lado superheróico, Hank Pym también es protagonista en el lado humano. En estos comics se presenta a Bill Foster, un científico de color que ayudará a Hank a descubrir la forma de volver al tamaño normal, un Foster que en el futuro se convertirá en Goliat II. Esta presentación es también historia de Los Vengadores, y refuerza el papel central que Lee planteó para Hank en esta tanda de episodios. El retorno de Wanda y Pietro en el número 36 anticipa un cambio en estas dinámicas, como también lo es tener a la Viuda Negra de secundaria en los números 32 y 33 y su vuelta en este número 36, lo que anticipa que el grupo podría crecer hasta los 7 miembros o más.

En lo relativo a las historias de Lee tenemos montones de detalles que han envejecido fatal, como que la historia de Láser Viviente se plantea al ver el villano a Janet y quedarse enamorado de ella, como antes se enamoró de una amiga de Janet a la que acosaba. O que un robot a las órdenes de Ixar se pueda hacer pasar por Wanda en el número 36, cuyo plan sea raptar a superhéroes para que luchen por él en una guerra intergaláctica. En positivo, tener a Natasha Romanoff acompañando de alguna manera a Janet me gusta. Y cuando Wanda se reincorpore al grupo podemos encontrarnos con 3 mujeres en el grupo, una cifra inédita en ninguna otra colección de Marvel. El cambio de guionista y la llegada de Roy Thomas no provoca que estas chorradas de guion disminuyan, hasta el punto que tener de editor a Lee provocó que casi no se notara su ausencia.

He comentado en reseñas anteriores lo mucho que se notó el cambio del dibujo en esta colección de Los Vengadores, y lo poco atractivo que se ven estos comics comparado con cualquier cosa que hiciera Jack Kirby en esa época. Pero aparte del aspecto viejuno y el poco dinamismo, del dibujo de Don Heck, que se entinta a si mismo en todos los números excepto el nº 31 entintado por Frank Giacola, en este volumen me ha llamado la atención para mal lo terribles que son sus diseños de los nuevos villanos que conocemos en este volumen. Por un lado tenemos a los Hijos de la Serpiente, que son una organización racista que no queda claro si llevan un saco a modo uniforme y que tipo de máscara terrible se les ha ocurrido utilizar. O como pueden ver algo con ella. Tampoco el diseño del Laser Viviente me ha gustado nada. Hasta ahora Heck utilizaba conceptos y personajes creados por Kirby, pero cuando llega la hora de mostrar su creatividad con nuevos personajes, quedan muy en evidencia sus carencias en este aspecto.

La lectura de este volumen ha sido un poco pesada porque aunque Heck dibuja unas correctas anatomías, su dibujo no transmite emoción ni estar ante una historia más-grande-que-la-vida. Todo se ve excesivamente mundano y correcto, pero no tiene la espectacularidad que se le espera a un comic de superhéroes. En general Heck tiene una composición de página adecuada, pero en varias viñetas algunas caras de héroes y villanos están un poco desdibujadas, aparte que es difícil diferenciar a Steve Rogers, Clint Burton o Hank Pym dado que les dibuja a todos igual. Otro detalle negativo es que Hack parece no saber cómo dibujar al afroamericano Bill Foster, al que casi siempre le saca en viñetas pequeñas o de perfil, algo que me llamó mucho la atención y me parece muy evidente.

Por cierto, otro detalle curioso del dibujo de Don Heck es el fallo que comete en la portada del número 33 USA, que ha sido elegida como portada de este volumen de la Biblioteca Marvel Los Vengadores, al colocar en la portada a una Bruja Escarlata que NO aparece en el comic, dejando fuera de la misma a Avispa, que sí protagoniza el comic con el Capitán América, Ojo de Halcón y Goliat.

Leyendo este sexto volumen de Los Vengadores tengo claro que la colección necesitaba un revulsivo en su apartado gráfico que le devolviera parte de la emoción y fuerza perdidas. Por suerte, en el próximo volumen tendremos la llegada de John Buscema, que me dará la calidad gráfica que estoy demandando a esta colección y que por ejemplo en este volumen siento que no me han dado.

En todo caso, tener en mi posesión y poder leer por primera vez algunos comics que nunca tuve me compensa los aspectos que peor han envejecido de estos comics. Y de aquí a nada podré decir que ya me habré hecho con los 50 primeros números de este comic clásico de Marvel Comics.

Comparto las primeras páginas del comic:

La Biblioteca Marvel. Los Vengadores llega a un nuevo cambio con la llegada de Roy Thomas, que durará para una etapa de varios años como guionista de la colección superando a Stan Lee. Lástima que el dibujo me parezca tan flojo.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO POCO ATRACTIVO

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Crítica de Biblioteca Marvel. Nick Furia Agente de S.H.I.E.L.D. vol. 2 de Stan Lee, Jack Kirby y Jim Steranko (Marvel Comics – Panini)

Segundo volumen de la Biblioteca Marvel. Nick Furia Agente de S.H.I.E.L.D. realizado por talentos como Jack Kirby, John Buscema, Stan Lee, Denny O’Neil y Don Heck que sirve de presentación de I.M.A. y del mítico Jim Steranko.

PUNTUACIÓN: CLASICAZO

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. SHIELD tiene una docena de Señuelos Dotados de Vida de Nick Furia listos para entrar en acción. ¿Qué puede salir mal? ¿Y si IMA se hiciera con uno de ellos? Hydra vive, más poderosa que nunca, y te lo contará la nueva sensación de Marvel: ¡Jim Steranko! Contiene los correos de lectores de la edición original y la cronología que lo sitúa todo en contexto. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este volumen incluye Strange Tales 145-153 y Tales of Suspense 78, publicados en 1966 y 1967.

Pedro Monje comenta en la introducción de este segundo volumen de la Biblioteca Marvel Nick Furia Agente de S.H.I.E.L.D. que la llegada de Jim Steranko a esta colección coincidió con el quinto aniversario de Los Cuatro Fantásticos, lo que para varios historiadores y fans marca el final de los años fundacionales de Marvel. Otro detalle histórico incluido en este volumen es que el Strange Tales 146 marca el último número en que pudimos tener al mismo tiempo en una misma grapa a los fundadores de Marvel, al guionizarlo todo Stan Lee y tener a Jack Kirby en la historia de Furia mientras que Steve Ditko dibujó la de Doctor Extraño. Esta fue fue la última grapa que realizó Ditko para Marvel, al abandonar Strange Tales y The Amazing Spider-Man casi al mismo tiempo.

La llegada de Steranko de momento en este volumen se realizó de forma escalonada. En este primer volumen tenemos los tres primeros comics que dibujó en los números 151, 152 y 153 de Strange Tales, pero partiendo de los bocetos de Jack Kirby, como era la norma en la colección. Resulta curioso leer el texto de Steranko al final de este tomo, porque comenta que mientras para Lee este encargo al novato Steranko lo planteaba como la forma de que Steranko aprendería del maestro Kirby cómo se realizaban los comics Marvel, en realidad para él fue una tortura porqué sintió que seguir los esquemas narrativos de Kirby no hacía sino coartar su propia creatividad, que no estalló hasta que se pudo convertir en autor completo. Algo que no veremos hasta el próximo volumen. Destacar también que Steranko realiza la portada del número 153, lo que señalaba que la salida de El Rey de la colección era inminente, como así sucedió en el siguiente número.

Siguiendo con el dibujo, Jack Kirby realiza los bocetos de todos los números de Strange Tales, mientras que si dibuja el número de Tales of Suspense 78 que muestra el primer team-up entre el Capitán América y Furia en esa colección. Y la verdad es que este número de Tales of Suspense nos muestra la fuerza de Kirby sin restricciones, y cómo en las historias de Strange Tales esta fuerza queda bastante diluida al ser el acabado final responsabilidad de los artistas asignados a cada número. El correcto Don Heck dibuja los números 145, 146 y 147 con entintado de Mickey Demeo, mientras que realiza lápiz y tinta en el número 148. Ogden Whitney dibuja el número 149, un número que tiene además la peculiaridad de tener guion de Denny O´Neil, en lugar de Stan Lee, que se guarda el papel de «editor» para aparecer en los títulos de créditos. John Buscema con entintado de Frank Giacola se encargan del número 150, previo a la llegada a Steranko.

En lo referido a este apartado gráfico, el dibujo en general está bien, con una sobrecarga de vehículos, armas y elementos científicos de todo tipo, sumado a una lucha sin tregua del protagonista contra las fuerzas del mal. Sin embargo, este bien no es «notable» notándose a la legua que cuando Kirby no dibuja, el interés de estos comics baja muchos enteros.

En la parte del guion, lo más destacado es que Stan Lee NO guioniza todos los números de Strange Tales. Al número 149 guionizado por Denny O´Neil hay que sumar que el propio Kirby guionizó y realizó los bocetos del número 148 que fue dibujado por Don Heck. Y además, Lee abandonó la colección un número antes que Kirby, ya que el número 153 previo a que Steranko tomara el control total cuenta con guion de otro histórico de Marvel, Roy Thomas. Curiosamente, ese número empieza con Furia afeitándose en la barbería que es la tapadera de la entrada de SHIELD, una metáfora de cómo Steranko «limpiaría» su imagen y la alejaría del rudo luchador de la segunda Guerra Mundial, algo que veremos en el próximo volumen.

En lo relativo a la historia, el volumen empieza con el final de la historia que empezó en el volumen anterior que sirvió de presentación de Jasper Sitwell, el joven e inteligente ayudante de Furia deseoso de agradar a su jefe que protagonizará numerosos encontronazos con Dum-Dum Dugan. Esta aventura les enfrentó al Druida, un villano que usa alta tecnología que intenta pasar por magia, y que por lo que cuentan en la introducción nunca más se supo. Es importante recordar que al compartir Nick Furia cabecera con el Doctor Extraño, sus aventuras sólo podían tener una extensión de 12 páginas, lo que obligaba a condensar la historia yendo al grano más rápido para dejar paso a la acción. Por este motivo las historia no pueden ser complejas ni complicadas.

Lo que peor ha envejecido de este volumen son los diálogos de Stan Lee. Como ya comenté en el post con mis opiniones del primer volumen, no me gusta nada que Lee convierta a Furia en un chistoso borde que se mete y se ríe de sus subordinados. Pero en realidad esto no es sólo un problema de Furia, porque las caracterizaciones del pelota Sitwell y el viejo envidioso Dugan frente a la valía del joven ayudante me parecen penosos. Y entiendo que aquí Lee seguía las modas de la época, al presentar a un joven agente para que los lectores pudieran tener un personaje en quien verse reflejados, dada que la veteranía de Furia lo impedía. Otro detalle muy loco es tener a organizaciones malvadas ultrapoderosas de alta tecnología como la del Druida, Ellos e I.M.A., para que resulte que excepto del Druida que como decía antes nunca más se supo, todas ellas acaben siendo la misma, al pertenecer todas a HYDRA.

Dicho esto, en general estos comics me han resultado super entretenidos con esta lucha constante de SHIELD contra organizaciones super tecnológicas y super poderosas. Los combate cuerpo a cuerpo o entre vehículos terrestres, anfibios y aéreos es una de las constantes de la serie. Y como comenta Jim Staranko en su texto, aparte de buscar experimentar y plantear cosas nuevas para el mundo del comic, siempre tuvo claro que el primer y principal objetivo era entretener a los lectores, cosa que este segundo volumen de Nick Furia consigue sin duda.

Y ahora, a esperar a lo que realmente quería volver a leer, la etapa como autor completo de Jim Steranko. Unos comics que en realidad ya tengo en casa de mis padresgracias a la edición que Forum hizo dentro de la serie Clásicos Marvel. Aunque no tengo claro si esos clásicos Marvel publicaron toda la etapa de Steranko o sólo la historia del Zodiaco. Tenía ganas de tener en casa esta colección desde su inicio, cosa que estoy consiguiendo y por la que estoy encantado. La Biblioteca Marvel de Panini sigue con una edición estupenda de estas colecciones clásicas de Marvel, y estoy encantado de poder tener en casa estas colecciones.

Comparto las primeras páginas del comic:

Nick Furia, agente de S.H.I.E.L.D. es claramente un comic de su época, pero me gusta poder tener la llegada de Jim Steranko a la colección, a falta de poder disfrutar su histórica etapa a partir del siguiente volumen.

PUNTUACIÓN: CLASICAZO

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