DC KO termina de la mejor manera posible con un quinto número super épico realizado por Scott Snyder, Javi Fernández y Alejandro Sánchez en el color, Joshua Williamson y Xermánico en el interludio y en las páginas 28 a 31, y a Wes Craig en el epílogo.
PUNTUACIÓN: 9/10
¡LA BATALLA FINAL POR EL CORAZÓN DE APOKOLIPS!
En la refriega que comenzó con docenas de héroes y villanos compitiendo por la oportunidad de ganar el poder definitivo en el universo, ¡ahora solo queda uno! Pero para ser coronado verdaderamente como el Rey Omega, debes luchar contra algo más que los obstáculos en tu camino… debes luchar contra ti mismo. Es el final definitivo, en el que se coronará al único y verdadero campeón, el destino de todos los seres vivos pende de un hilo y una decisión impactante llevará al Universo DC al siguiente nivel. Escribiríamos más, pero, sinceramente, cualquier cosa más sería un spoiler, así que prepárate, ponte el traje y ¡lánzate a la ronda final!
DC KO ha sido uno de los eventos más locos, imposibles y super entretenidos que he leído en mucho tiempo. La posible extinción de la raza humana al convertir Darkseid el planeta Tierra en una réplica de Apokolips es una flipada muy grande que exigía cierta suspensión de la credulidad. Con ideas más grandes que la vida un poco absurdas como que en unos pocos días los héroes del universo DC pueden construir unas arcas que permitan la evacuación de toda la humanidad, o que la única forma de evitarlo es realizar un torneo de lucha libre en el que héroes y villanos de DC se enfrentar para convertirse en el poseedor de el Corazón de Apokolips. A la hora de valorar DC KO hay que admitir primero que nada que el lector tiene que poner un poco de su parte para entrar en la premisa y disfrutar el comic.
Quizás una parte del motivo de que he disfrutado tanto de DC KO es precisamente por la forma en que DC se atreve a lanzar conceptos locos que no tienen nada de «realistas». Cuando más imposible ha sido todo, más he disfrutado con una escala que sólo puede crearse en los comics. Resulta refrescante leer un evento que sólo busca entretener, ofreciendo eso sí una lectura meta de la necesidad de cambio constante al que está abocado la industria de los superhéroes para mantener el interés del lector. No buscan hacer analogías de la problemática política de los Estados Unidos. Sólo una gran épica con el destino del universo en juego en el que los mayores iconos del mundo del comic deben jugarse el todo por el todo. Y cuando hablamos de iconos, hablamos de SUPERMAN.
DC KO estaba siendo una pasada super entretenida en los primeros 4 meses de evento. Y reconozco que antes de comprar este último número, tenía bastante miedo al encontrarme al Scott Snyder que no sabía terminar nunca sus historias de forma satisfactoria (Batman), o que convertía sus eventos en un «todo-vale» infumable (Dark Nights of Metal). Por suerte, no ha sido así. Este quinto número nos ofrece un final super satisfactorio que es además una celebración de SUPERMAN y de los héroes que hacen lo correcto cueste lo que cuente. En este mundo del comic en el que otras editoriales han convertido el relativismo moral en la norma para sus «¿héroes?», me alegra muchísimo que DC tenga tan claro lo que los lectores queremos leer. Y sea capaz de ofrecer lecturas con el corazón en el sitio correcto. Así si.
Parte de la gracia de DC KO han sido unos tie-ins que han dado la escala que esta historia necesitaba. Me han gustado muchísimo DC KO: Knightfight de Joshua Williamson y Dan Mora, Justice League Unlimited de Mark Waid y Dan Mora, y Superman de Joshua Williamson y Eddie Barrows. Todos estos comics (y más) nos han dado una historia satisfactoria en si mismas que además ampliaban la escala de la amenaza a la que se enfrentan los héroes. Y en concreto en el comic de Supeman tenemos uno preludio de los sucesos de este DC KO 5, al conocer el origen real de Doomsday y su importancia clave para la resolución de esta amenaza sobrenatural que es Darkseid. La miniserie principal puede leerse y disfrutarse por si misma, pero si lees el resto de series, la experiencia es mucho más satisfactorio.
A lo largo de DC KO hemos visto las diferentes eliminatorias con combates de múltiples héroes de villanos. Sin embargo, en el momento de mayor necesidad, cuando todo está perdido, me ha flipado que SUPERMAN esté en el centro de todo, siendo el único que puede enfrentarse a Darkseid con esperanzas de sobrevivir. El comic refleja el espíritu indomable de los héroes y como incluso en el peor momento la luz se impone a la oscuridad siempre que los héroes sean los seres positivos sin matices que todos queremos que sean. Ofreciendo un final que es a la vez un fantástico prólogo a DC Next Level, la siguiente etapa editorial en la que DC va a lanzar un montón de nuevas colecciones de personajes tan distintos como son Lobo, Deathstroke, Demon, Firestorm, Zatanna, Jonah Hex o Batwoman.
En la parte del dibujo, Javi Fernández no es todavía un super estrella, pero tengo claro que lo va a ser. Como Mikel Janin, Jorge Jiménez y tantos otros antes que él. El combate final de Superman y Darkseid a lo largo del multiverso y el continuo temporal es resuelto de forma brillante por Fernández, resaltando que estamos ante una historia que sólo se puede contar de esta manera en los comic. Más allá que alguna cara pueda quedarle un poco rara, lo cierto es que Fernández ha mostrado imaginación a la hora de contar esta historia de la forma más dinámica y espectacular posible, sabiendo añadir la dosis de narración meta que es la guinda del paste.
Fernández dibuja la práctica totalidad del comic, aunque además tenemos a Xermánico dibujando la parte del prólogo, en la que por fin sabremos lo que ese prólogo era en realidad, y la conclusión. A la vez, recordando que Wes Craig dibujó el capítulo de Darkseid del especial DC All In, tiene sentido que él dibuje el epílogo de este comic en el que descubriremos que la amenaza de Darkseid está muy lejos de haber sido derrotado. Como mucho, los héroes lo que han conseguido es un tiempo muerto antes del siguiente combate.
Cuando un comic te gusta, el resultado más automático es que te quedas con ganas de leer más comics similares. Por supuesto de los mismos autores, pero también de una editorial que sabe entender el tipo de comics que queremos leer los aficionados, y nos los están dando de forma brillante. Tras terminar DC KO, ya estoy viendo qué nuevas series de DC Next Level comprar. De momento, Lobo y Firestorm van seguras. Pero tengo ganas de probar más colecciones y dejar que me sorprendan para bien. DC lleva dos años haciendo un trabajo maravilloso permitiendo que los mejores creadores trabajen con la máxima libertad para conseguir comics creativamente satisfactorios. El éxito es rotundo.
Comparto las primeras páginas del comic:
DC KO ha sido todo lo que quiero leer en un evento superheroico. DC está on-fire y espero que lo siga estando durante mucho tiempo.
PUNTUACIÓN: 9/10
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Termina el tie-in del evento DC KO en la colección de Superman, un comic brillante que ofrece nueva luz a la relación de Superman con Doomsday gracias al gran trabajo de Joshua Williamson y el dibujo de Eddie Barrows, con entintado de Eber Ferreira y color de Alejandro Sánchez.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
¡ROCA DE APOKOLIPS! ¡El plan de Darkseid ha funcionado! La Tierra se ha transformado en Apokolips. Su Legión Oscura prepara la Tierra para su inminente llegada. Si Superman está atrapado en el torneo, ¿quién podrá enfrentarse a ellos y derrotarlos?
¡EL FINAL ESTÁ CERCA! La participación de Superman en el torneo ha pasado factura. Ahora, la Legión de Darkseid planea hacer un gran sacrificio por su señor, y Time Trapper llega demasiado tarde para detenerlos. Solo tres héroes inesperados pueden mostrarle la luz a la Legión corrupta… ¡El final de este número prepara el terreno para el final de DC K.O., pero también para grandes cambios en la situación de Superman!
Decidí engancharme de nuevo a la colección de Superman en el número 19 USA, aprovechando el reinicio de la línea editorial con el DC ALL IN. Y en estos 17 números, Joshua Williamson ha planteado como uno de los puntos claves transformar al personaje de Doomsday y su relación con Superman. Esa reconstrucción llega a su punto culminante en estos números correspondientes al tie-in del evento DC KO. Y me siento afortunado de haber leído mes a mes la evolución de la relación entre ambos. El sentido de la lectura mensual de las grapas de universos comiqueros es precisamente poder vivir la vida al mismo tiempo que los personajes, asistiendo de forma gradual a cambios radicales que afectarán al statu-quo de estos personajes. Me parece una pasada.
Cuando un escritor es bueno, se nota. La diferencia con uno mediocre (¿he oído Ryan North en Un mundo bajo Muerte? cough, cough…) es abismal. Y esto se aprecia claramente en este tie-in de DC KO. Mientras Superman se encuentra combatiendo en el Torneo por el Corazón de Apokolips, el protagonismo de estos números reside en Lois Lane, Superboy Prime y Doomsday / Time Master. Y Williamson consigue que empaticemos con todos de forma absoluta. De hecho, es que se las apaña para que el robot de Superman que aparece por primera vez en estos números tenga un protagonismo increíble y nos preocupemos por su final. Todo ello es una muestra de escritura superheroica maravillosa.
La amenaza de la Legión de Darkseid es estupenda, pero además Williamson se las apaña para darle un giro a la malvada Saturn Girl que me parece excelente. Además, la gracia de leer eventos superheroicos es poder leer mes a mes todas las colecciones. Williamson conecta los sucesos de estos números con DC KO y otros tie-ins como el de Justice League Unlimited de forma orgánica, sin interrumpir esta trama pero dejando los detalles justos para que quieras leer la otra colección. Todo lo que plantea Williamson me parece un éxito absoluto.
Las portadas de estos números corre a cargo de Dan Mora, y son geniales como siempre. Los interiores son de Eddie Barrows, con entintado de Eber Ferreira y color de Alejandro Sánchez. Y reconozco que le estoy cogiendo el gusto al estilo de Barrows. Alguna cara le sigue quedando un poco rara, pero en general me parece un dibujo perfecto para el género superheroico. La caracterización de todos los personajes tramiten el corazón o la maldad que se supone de ellos, estando siempre el corazón en el sitio adecuado. Y sus imágenes son super potentes.
Empecé a leer Superman hacer 17 meses. Tras DC KO se anuncian cambios radicales en esta colección. Pero mientras Williamson se mantenga en la colección, la compra seguirá siendo obligada. Si Mora vuelve a dibujar sería perfecto. Pero incluso sin él creo que el comic está más que bien cubierto con dibujantes como Barrows. Estoy más que satisfecho con este comic.
Comparto las primeras páginas del número 34 USA:
Superman está siendo una lectura espectacular. Estoy super feliz de tener un comic suyo que me haya estar totalmente enganchado al personaje.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
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Termina el tie-in de DC KO en la colección de Aquaman con los números 13 y 14, escritos como siempre por Jeremy Adams, con dibujo de Daniel Bayliss y color de Rex Lokus. Unos números centrados en Andrina, la hija de Arthur y Mera proveniente de otra dimensión.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
¡LA REINA MERA SE LEVANTA!
Mientras Arturo continúa su lucha en el gran evento DC K.O., ¡el reino oculto de Atlantis por fin emerge! Pero no todo está bien, y la Reina Mera se encuentra cara a cara con el enemigo más letal que ha atacado su hermoso reino hasta la fecha. ¡Nuevas amenazas, nuevo drama, un viaje al trono de Kahndaq y el regreso de Manta Negra!
La verdadera naturaleza de Andrina se revela cuando Aquaman se enfrenta al mismísimo Poseidón. Mera tiene una oportunidad de ayudar a su verdadero amor, pero su acción podría destruir al avatar del azul para siempre.
Una cosa está clara con Jeremy Adams. No se guarda nada, va a tope en cada grapa. La serie empezó con un enorme arco de 8 números en los que Aquaman se enfrentó al Dios Acuático Dagon y significó una revolución para el mundo de Arthur Curry. Dándole unos nuevos poderes y un nuevo grupo de interesantes personajes secundarios. Entre ellos, Andrina, la hija de Mera y Andrina que aparentemente se había convertido en una joven poderosa y enfadada. El cambio en la colección fue brutal, y cuando llegamos a los tie-ins con DC KO, reconozco que pensaba que íbamos a tener unos números de transición antes del siguiente gran arco. Nada más lejos de la realidad. Estos números han planteado un brutal cambio de statu-quo que van a marcar los próximos años. Así de importantes son estos números.
Al volver a la Tierra, enseguida quedó claro que algo raro sucedía con Andrina, la hija de Arthur y Mera. Está joven oculta un gran secreto que conecta con Mera, que resulta que está con vida, poniendo en duda todo lo que Aquaman vivió en la dimensión de Dagon. En estos dos números conoceremos la verdadera identidad de Andrina, unas revelaciones super impactantes que conectan con el reino de Xebel del que proviene Mera. Esta historia me resulta súper sorprendente e impactante, sobre todo teniendo en cuenta el shock que han supuesto las ultimas páginas del número 14 USA. La capacidad de Jeremy Adams de entretener y sorprender siendo coherente con la historia de los protagonistas me parece brillante.
Pensando en el enorme cliffhanger con el que nos ha dejado Aquaman, parece que esta colección se va a convertir en una de las más entretenidas de DC Comics en un momento en que la editorial está brillando como hacía años no lo hacía. ¡Qué bueno es Jeremy Adams!!
Estos dos números de Aquaman están dibujados por Daniel Bayllis con color del habitual Rex Lokus. La colección empezó con el correcto John Timms, que tiene la capacidad de crecer aún más como dibujante y convertirse en una super estrella. Ahora tenemos a Daniel Bayliss, que lo calificaría como correcto pero un peldaño por debajo de Timms. No esta mal, todo está bien contado, pero le falta una pizca de espectacularidad y otra de emoción a su dibujo. La historia de Adams me ha gustado mucho, pero el nivel del dibujo hace imposible que le ponga mejor nota a estos comics.
Lo que si quiero resaltar también es que Jeremy Adams hace que merezca la pena comprar y leer esta colección mes a mes. Cada grapa presenta tramas interesantes y nunca sientes estar leyendo un relleno, todo es importante. Y en concreto estás dos grapas, fundamentales para lanzar la colección a una etapa totalmente nueva, sorprendente y emocionante. Así da gusto.
Comparto las primeras páginas del número 13 USA:
Aquaman me parece un comic super entretenido. Y con el shock que acabamos de leer, la compra de Aquaman va a ser una obligación durante muchos meses.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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El reinicio de G.I. Joe A Real American Hero del escritor Larry Hama como parte del sello Skybound de Robert Kirkman cumple dos años, que se celebran con un numero 325 dibujado por Chris Mooneyham y color de Francesco Segala. Antes, tenemos 3 números dibujados por Paul Pelletier y entintado de Tony Kordos.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
¡EDICIÓN ESPECIAL 325º ANIVERSARIO!
Dos nuevos Joes hacen su PRIMERA APARICIÓN mientras Duke y Roadblock lideran una peligrosa operación encubierta en Borovia.
¡Una nueva era para G.I. JOE: A REAL AMERICAN HERO comienza aquí!
Larry Hama está manteniendo la colección de G.I. Joe con una estupenda salud en su nueva casa de Skybound. Tras la super entretenida batalla de Springfield, en los últimos números ha planteado una narrativa de aventuras autoconclusivas en casa grapa, que ofrecen una misión militar, o dos, en las que los fans de los Joes disfrutarán como nunca.
Aunque la portada resalta el número especial 25, o 325 en la numeración legado, en realidad estamos ante un numero normal de 20 páginas. El hecho principal de este cómic es la presentación de dos nuevos Joes: Down Rangel, una francotiradora, y R.C., un operador de drones. Estos nuevos Joes acompañan a Duke y a Roadblock en una misión de reconocimiento a Boravia, en la que se enfrentarán a enemigos del país vecino de Darklonia. Como es obvio, las específicas habilidades de ambos serán fundamentales para que el equipo pueda salir con vida. Para ser una aventura en tan solo 29 páginas, el ritmo y la sensación de amenaza están perfectamente conseguidos, al igual que la habilidad de los nuevos Joes.
El comics está dibujado por Chris Mooneyham, con color de Francesco Segala. Y me encanta como el estilo de Mooneyham resulta perfecto para estas historias de acción militar. Mooneyham consigue que la acción fluya en la página, ayudando a que el entretenimiento sea estupendo. Su narrativa plantea páginas con hasta 10 viñetas, aunque predominan las 7 viñetas por página. Esto no evita que hayan momentos visualmente estupendos, como el ataque de drones inicial, la tensión con el francotirador enemigo o el momento de Roadblock. Con todo, esta grapa da una dosis de entretenimiento perfecta que justifica la compra de esta colección en grapa mensual.
Antes de (3)25, la colección ha ofrecido tres grapas estupendas, con aventuras super entretenidas que muestran a un montón de Joes diferentes. Por ejemplo, en el número 22 tiene no una, sino dos misiones simultáneas para localizar dos bases de Revanche situadas en lugares remotos. Por un lado, Lady Laye lidera a un equipo formado por Mongoose, Dusty y Lightfoot en el desierto de Benzheen, una misión de reconocimiento que se irá al traste con la llegada de una terrorífica tormenta de arena.
El segundo equipo formado por Iceberg, Frostbite, Snow Job y Sub-Zero se encuentran en la tundra helada de Früsenland, donde descubrirán que estás bases pueden ser convertidas en lanzaderas de misiles con carga nuclear, lo que forzará una arriesgada misión de ataque. Dentro de la brevedad de las misiones, al dividirse el cómic en dos historias de 10 páginas cada una, la tensión es palpable mientras la acción pasa de una misión a la otra. Con el contraste de que una está en el desierto y otro en una zona helada.
El dibujo de este cómic corre a cargo de Paul Pelletier, con entintado de Tony Kordis y color de Francesco Segala. Y tengo que decir que aunque el dibujo de Pelletier me gusta, el de Mooneyham me gusta un poco más. De alguna manera, la claridad narrativa y la limpieza de las imágenes de Pelletier tienen algo que me encaja menos para esta acción militar que el toque «sucio» de Mooneyham. Con todo, creo que estamos ante un cómic super entretenido.
Entre las aventuras de los Joes, Larry Hama plantea el número 23 para ver el punto de vista de los villanos. Así, descubrimos los planes del Comandante Cobra para recuperar su poder perdido frente a Destro y Revanche. Que será un «quién es quien» de los aliados del Comandante para lectores como yo que no estoy tan familiarizado con todos los personajes. En esta grapa también veremos lo que planean los Dreadnoks de Zartan y la I.A. de Revanche. Mientras Destro y la Baronesa también preparan una misión desconocida.
Una de las partes más divertidas de G.I. Joe es que no hablamos solo de «buenos contra malos», dado que tenemos todos estos bandos enfrentados también entre si. Esto me parece súper chulo y añade una dosis de incertidumbre que funciona muy bien en esta colección. Dentro que estamos ante un entretenimiento escapista muy ligero, me gusta que Hama tenga claro desde el minuto uno el tipo de cómic que está escribiendo y qué esperamos de él los lectores.
Pelletier dibuja también esta grapa, y me gusta la forma que tiene de dibujar a los villanos y sus numerosos vehículos. Algunos de los cuales me trasladan a mi niñez cuando empecé a comprar los muñecos de G.I. Joe.
Por último, en el número 24 Lady Jaye lidera a otro grupo y lo lleva al espacio, para derribar lo que parecía un satélite que no funcionaba y que se convierte en una base secreta orbital de Revanche. A Jaye le acompañan Payload, Countdown, Hardtop y Sci-Fi, y tendrán que enfrentarse a un Blue Ninja de Revanche en gravedad cero. La aventura dibujada por Pelletier vuelve a cumplir el objetivo que busco en el cómic cuando lo compro. Y dentro que no puedo decir que sea un cómic sobresaliente o que sea la mejor lectura del mundo, si me gusta la honestidad de la propuesta de Larry Hama.
G.I. Joe es un cómic super entretenido. No busca cambiar la vida de nadie, pero ofrece una buena historia bien dibujada con personajes que me interesan. No le puedo pedir más a un cómic mainstream americano.
Comparto las primeras páginas del número 325:
G.I. Joe A Real American Hero es un cómic que sabe el tipo de entretenimiento que ofrece a sus lectores y lo que los lectores queremos de él. No se le puede pedir más, y lo que hace lo hace siempre bien.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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Termina Un mundo bajo Muerte el evento de Marvel Comics de Ryan North, R.B. Silva y David Curiel nos han contado el auge y caída de Victor Von Doom como Hechicero Supremo.
PUNTUACIÓN: 2/10
Crítica CON spoilers.
La conclusión. Después de una sucesión de triunfos, el Emperador Muerte sufre una intolerable derrota que no puede alterar. Como consecuencia de ello, tendrá que tomar una decisión que alterará su existencia para siempre, y el mundo entero sufrirá las consecuencias. Si el Hechicero Supremo cae, ¿quién tomará su lugar?
Un mundo bajo Muerte se las ha apañado para hacerlo todo al revés. El final del número 8 nos trajo uno de los momentos más fuertes de toda la serie cuando Muerte vencía completamente a todos los héroes de la Tierra pero provocando accidentalmente la muerte de su sobrina Valeria Richards. El comic arranca con la mejor página de este comic, que podéis ver abajo en las imágenes de preview. En ella, descubrimos como Valeria robó el corazón de Muerte desde que era un bebé, convirtiéndose en su mayor rasgo de humanidad, y al final, en el motivo de su caída. A partir de ahí, tenemos un comic que va cuesta abajo y se olvida de conceptos como ritmo, resolución emocional y ofrecer un final satisfactorio.
En mi reseña del número 8 hice una suposición errónea. Ante la muerte de Valeria pensé que la sobrina de Muerte había hecho un «Doctor Extraño en Infinity War», que era darse cuenta que Muerte era invencible y ganaría el combate, y sacrifica su vida para provocar su caída. La parte de ser resucitada era opcional. Esa opción resultaba razonable, y resaltaría la inteligencia de Valeria entendiendo el único final posible para derrotar a su tío a pesar que le ama profundamente. Narrativamente, plantearía un drama en la figura de Valeria y la elevaría aún más en un comic en el que ella ha sido posiblemente de lo poco interesante.
Pero no. Me equivoqué. Valeria muere POR ACCIDENTE. Es decir, Muerte había ganado, su reinado hubiera sido eterno y los héroes perdieron. De hecho, se ha hecho evidente a lo largo de la serie que si Muerte no ha matado a los «héroes» a pesar de todo, es precisamente porque sabe que eso disgustaría a su sobrina. Volviendo a lo anterior, este hecho provocado por el azar es narrativa, emocional y dramáticamente, un bajón tremendo y un ejemplo palpable de escritura chapucera. Se recupera el statu-quo porque Muerte pierde por un accidente, lo que le lleva luego a sacrificar su vida para salvar la de su sobrina. El momento clave de toda la serie no viene por la acción de nadie, sino por azar. Lo que decía antes sobre potencia dramática o climax emocional queda borrado de un plumazo.
Pero una vez se confirma el accidente y no un plan premeditado, la muerte de Valeria es una situación ridícula que no aguanta un análisis serio. Recordemos que Ryan North ha convertido a Muerte en todopoderoso. Y como ha sucedido en tantas ocasiones en la historia reciente de Marvel, cuando aumentas de esa manera los poderes de los personajes, acabas llegando a un callejón sin salida del que no se puede salir. En el número anterior, Muerte se está enfrentando a ataques simultáneos de todos los héroes mientras habla con su sobrina. Todo a la vez, manteniendo a los héroes a raya. Luego, en el climax del número 8, en palabras textuales de Ryan North: «Ante los ojos y las cámaras del planeta, derroto a todos. Cada fragmento encuentra un objetivo. Con poder suficiente para poner a esos «héroes» mejorados al borde de la muerte. Lo justo para que sobrevivan apenas y dolorosamente, desgarran sus armaduras, su carne, sus huesos.»
¿Entendemos lo que sucede? Muerte usa el poder justo para dejar al borde de la muerte a personajes con niveles de poderes abismalmente diferentes. Usa lo justo para herir casi de muerte a Viuda Negra que es una humana normal sin poderes, a Iron Man que lleva armadura, a Thor que es un Dios o la Capitana Marvel. El nivel de control que eso implica es inimaginable, a la altura de un DIOS. Y con ese nivel de poder, ¿nos tenemos que creer que Muerte no controla todas las esquirlas hasta el punto que matan a su sobrina? Una esquirla sin control podía haber matado a un héroe, y Muerte lo evita en todos los casos. Tampoco es creíble que Muerte domine toda la zona de combate para incapacitar a todos los héroes y no detecte a su sobrina. Es ridículo. Es absurdo. No puede ser. Y provoca que el castillo de naipes se derrumbe.
Porque al final, todo es un enorme «porque si». Es uno de los ejemplos más lamentables de escritura que he visto en mucho tiempo. Como que Reed Richards pierda un trozo de cerebro ante Muerte en el número 6 y en el 7 se convierta en el Científico Supremo de forma ridícula volviendo a enfrentarse a Muerte esta vez en el plano astral. Para volver a ser derrotado. Ha sido una sucesión de golpes de efectos provocados porque si una y otra vez. Y llega un momento en que incluso el límite de un fanboy tiene un límite.
Otro de los problemas del comic es la manía de querer hacer un comentario a problemas del mundo real, en lugar de hacer historias en los que los héroes se comportan como tales. En palabras de Reed Richards: «En vez de ayudar a la gente, te ayudaste a ti mismo. Hiciste que el fascismo fuera interesante, incluso atractivo. Se lo vendiste a la gente como una opción razonable… y ha destruido todo lo que ha tocado. Incluido a ti, Victor». Esto es un completo desastre que no se sostiene.
Muerte en su reinado ha dado sanidad y educación gratuita universal, la construido infraestructuras que mejoran la vida de la gente y ha acabado con las fronteras y las guerras. No es que «haya hecho el fascismo atractivo», es que ha tomado decisiones que HAN MEJORADO LA VIDA DE LA GENTE. Eso es incontestable. Reed califica de fascismo mejorar la vida de la gente, que es algo que el propio comic dice que sucede, no es una interpretación mía. Si eso es fascismo, ¿está diciendo Reed que las democracias no solucionan los problemas de la gente? De nuevo, no lo digo yo, es la única conclusión lógica que puede sacarse de lo que está diciendo. Es una idea terrible. Si el objetivo del comic es «alertar ante los peligros del fascismo», Marvel y Ryan North fracasan espectacularmente. Casi diría que parece que lo alienten, en realidad.
Otra idea terrible es que Muerte obtiene el poder LEGALMENTE. Muerte usa la esencia vital de los latverianos para aumentar su poder, un hecho terrible. Pero eso no tuvo nada que ver con que Muerte convenciera a las naciones de la Tierra a cederle el control. Dicho por el propio comic. De forma que los «héroes» han derrocado a un gobernante legítimo. Es lo que ha pasado. Y sin duda es horrible lo que hace en Latveria, pero usar la esencia vital de un millón de personas (porque no queda claro si están muertos o como en todo en el mundo del comic es una situación que puede ser revertida), beneficia a 8.000 millones de formas claramente medibles. Aunque sea algo terrible, ¿no es una ecuación que merecería un análisis? Una situación compleja se convierte en la excusa para provocar una pelea. Todo es decepcionante. Y por supuesto que Muerte actúa por orgullo, para demostrar a los héroes que él lo puede hacer mejor, sobre todo mejor que Reed Richards. Y una conclusión razonable es que lo ha sido. Pero lo peor de este comic es que Marvel no cree que sea necesario explicar por qué era necesario eliminar el bien que Muerte si había realizado a toda la humanidad.
En un comic de superhéroes tiene que haber peleas. Y en Un mundo bajo Muerte estas han sido lamentables. Sobre todo porque se sentían secundarias, al estar pasando siempre algo en paralelo que era lo realmente importante de esa grapa. Eso es algo que ha pasado a lo largo de toda la serie, mientras descubren que Muerte no controla con magia a los políticos, para descubrir lo que oculta Muerte en Latveria y en parte, también en varios momentos del combate final que tiene lugar a lo largo de los números 7 y 8. Por la parte del espectáculo, el comic es un fracaso.
El guion de Ryan North es terrible. Luego vuelvo a ello. Pero hay que pararse un momento a comentar el desastre que es el ¿dibujo? de R.B. Silva. Comparto cuatro páginas para que veáis un ejemplo. Tras sacrificarse Muerte para resucitar a Valeria, él y Reed Richards tienen una última conversación. En las dos primeras páginas, sólo vemos bien la cara de Reed en dos viñetas, y en una tiene una expresión terrible. Luego, tenemos una página completa con 5 viñetas en la que sólo vemos la cara de Reed en una, y desde atrás, en un escorzo que no aporta nada narrativamente. ¿Qué mie%$@ es esto? ¿Qué tipo de potencia dramática puede tener una escena en la que no vemos la cara de los protagonistas? Es todo terrible. ¿Cómo es posible que ningún editor no se de cuenta que la escena no funciona?
Durante toda la serie se producía una situación extraña, al leer una grapa y sentir que lo que nos han contado no resultaba interesante, hasta el punto de que todo me resbalaba. A medida que avanzaba la serie, y este último número ha sido la dolorosa confirmación, hemos tenido páginas de personajes en sombra o dibujados de espalda de forma que no se les ve. Hacer la cuenta. Incluso en las splash-pages, por ejemplo la primera reunión de los héroes en el número uno, tenemos una imagen que tendría que ser increíble y no lo es porque no se ve bien a prácticamente nadie excepto Spider-Man. Obviamente, eso es un problema. No tengo ni idea, pero creo que es bastante evidente que Silva no dibuja a mano, sino con tableta. Y tiene creados patrones de los personajes que utiliza para dibujar. Esto puede ayudar al «realismo» de algunas imágenes, pero roba toda la magia del comic cuando no dibuja a ningún personaje de forma que provoque conexión emocional con el lector.
En reseñas anteriores comenté lo llamativo del color de David Curiel, que llegaba al punto de tapar el dibujo. Pero ahora me doy cuenta que es al revés. R.B. Silva dibuja un tebeo carente de fuerza o emotividad tomando todas las decisiones narrativas equivocadas para impedir la conexión con los personajes, y el color ayuda a disimular las carencias narrativas de Silva. En realidad, Curiel ayuda a Silva, no le perjudica. Pero es imposible que el color pueda añadir corazón o emoción a escenas a las que Silva no lo ha conseguido transmitir. Por ejemplo, en este último números tenemos 5 páginas de Muerte visitando a los Vishanti primero y al Tribunal Viviente después, en los que no vemos bien a Muerte en ningún momento. Tuvo que decirme mi hermano que Muerte se había quitado la máscara ante el Tribunal para darme cuenta que era verdad, de tan mal dibujado que está todo.
Que un comic resulta llamativo gracias al color no hace que el dibujo sea bueno. Un muerto bajo Muerte es un ejemplo de mal dibujo que ha olvidado una premisa básica de la narrativa, que para conectar con los personajes y con lo que pasa, primero tenemos que verles. Me parece un fracaso de nivel colosal.
Y luego tenemos el fracaso que más duele.
Leo comics de superhéroes porque me gusta la idea del bien contra el mal, de héroes con valores morales que nos sirven de ejemplo y nos invitan a los lectores a ser mejores personas. Si todo ello está bien dibujado, obviamente es un plus. En Un mundo bajo Muerte, Reed Richards se niega a intentar salvar a Muerte tras haber resucitado Muerte a su hija Valeria. En realidad, Reed no hubiera podido deshacer el dictamen del Tribunal Supremo, pero ES QUE NI SIQUIERA LO INTENTA. Me vuela la cabeza que el guionista de la serie de Los Cuatro Fantásticos demuestre que no sabe quien es Reed Richards y ha planteado una caracterización atroz a lo largo de toda la serie. He estado leyendo el comic queriendo que me guste, no atreviéndome a puntuarla con suspenso porque en el fondo he sido marvelita toda mi vida. Pero ya está bien. Si tenía dudas si leer los comics de North de los 4F, esta serie me ha dado la respuesto: NO.
En el momento en el que los héroes dejan de ser héroes y no hacen lo correcto aunque sea complicado y les vaya a poner en problemas más adelante, el mito fundacional de Marvel con Spider-Man a la cabeza se derrumba. ¿Qué sentido tiene leer esta mierda? El relativismo moral con el que Marvel lleva castigando a sus personajes y a los lectores es posiblemente lo que más daño está haciendo al disfrute de estos comics. Empezando con que los Vengadores se alíen con los Señores del Mal para derrotar a Muerte. ¿En qué momento los editores de Marvel pensaron que esto era una buena idea? Normal que cada vez más gente abandone la lectura, si los «héroes» dejan de comportarse como tales y muestran unas derivas autoritarias muy poco disfrutables. No suelo ser de comparaciones, pero leer esto al mismo tiempo que leía DC KO de Scott Snyder y los comics de Superman y DK KO: Knightfall de Joshua Williamson, o la JLU de Mark Waid, con los dibujantes Javi Fernández, Dan Mora y Eddie Barrows. Y la diferencia es abismal. Abismal desde el ADN de lo que debe mostrar un comic de superhéroes, que es a gente haciendo lo correcto. Marvel ha decidido que no está en ese negocio.
Además, tenemos el problema de la narrativa de golpes de efecto, el todo vale y las historias sin consecuencias. Dormammu atacó la Tierra cuando Muerte no renovó los hechizos de protección de Stephen Extraño. En el número 5 Muerte le destierra con un hechizo conectado a su fuerza vital. Muerte muere, por lo que Dormammu es libre, imagino que está super enfadado por la afrenta, y la Tierra no tiene Hechicero Supremo. Seguro no tiene hechizos de protección, cuando muerte ni siquiera sabía que tenía que invocarlos. ¿Por qué no ataca de nuevo y se apodera de todo ahora? La Tierra está indefensa y sus héroes en su peor momento. Si vuelve a desterrarles en la dimensión de bolsillo, la victoria es automática. Da igual. Por cierto, otra muestra de los imposibles niveles de poder y los callejones sin salida a los que aludía antes.
En el número 8, Muerte crea un punto fijo temporal que no va a poder ser cambiado. Lo cambian en el número siguiente con un chasquido de dedos del Tribunal Supremo. Valeria muere también en el número 8 y es resucitado en el 9. En estas condiciones, ¿Tenemos que creernos que Muerte ha muerto definitivamente? Claro que no. De hecho, no se lo creen ni los personajes, con ese Muerte diciéndole a Reed «cuida bien de mi mundo», dejando implícito el «hasta que regrese». Cuando los comics no tienen consecuencias y eso se repite en los comics Marvel una, y otra, y otra vez, al final provocas también la desconexión del lector porque sabes que todo va a ser deshecho en cuanto les interese a los editores.
Más allá de si el comic es mejor o peor, y tengo claro que North y Silva han intentado hacerlo lo mejor que han podido o sabido, pero su calidad no da para más, el problema principal de Marvel es editorial. Veo a unos editores incapaces que ni siquiera se dan cuenta que han convertido a sus personajes en seres muy poco heroicos, y sus comics en historias lamentables sin consecuencias que parecen excusas para publicar múltiples portadas alternativas. Ahí se si esfuerzan.
Mi afición de leer comics Marvel se ha convertido en misión imposible. Por suerte, DC Comics si parece dedicada a mostrar a héroes en su versión más icónica y reconocible, con valores que yo quiero que mi hijo disfrute. En Marvel es imposible. Mejor bajarse del carro hasta que no echen a todos los editores. Y hasta que no traigan a gente con talento que conozca de verdad a los personajes y quieran hacer historias de héroes, en lugar de comics «importantes» que pongan el foco en criticar la situación política del mundo real. Ya está bien.
Comparto las primeras páginas del comic:
Un mundo bajo Muerte ha sido una nueva decepción por parte de Marvel. Ya he perdido la cuenta. Pero se acabó.
PUNTUACIÓN: 2/10
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Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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