Tras la Quintesson War, Darak, Solila y sus recién encontrados aliados de Cobra-La quedan varados en un planeta desolado en el que van a encontrar una inesperada presencia. Void Rivals 32 de Robert Kirkman, Conor Hughes y Patricio Delpeche están consiguiendo que cada número sea mejor que el anterior.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
Tras la Guerra de los Quintesson, Darak y Solia se ven obligados a huir y acaban perdidos juntos, con el peligro acechándoles por todas partes.
Con el estreno de M.A.S.K. 1 surgió el notición de la confirmación que ROM entraba a formar parte del Universo Energón del sello Skybound de Robert Kirkman. En concreto, en decenas de copias con «blind bags» del M.A.S.K. los lectores se encontraban un ejemplar de un especial de ROM de Kirkman con el dibujante Roberto de Felici, creador visual de esta Void Rivals, pudiendo tener los compradores la primera aparición de ROM. Cuando se conoció la noticia, ya expresé mi alegría por poder disfrutar nuevas aventuras del Caballero del Espacio. En ese comic y las entrevistas que Kirkman concedió ya se indicaba que los lectores que quisieran disfrutar de más aventuras de ROM podrían hacerlo dentro de Void Rivals.
Y ahora que por fin ha llegado el Void Rivals 32, lo cierto es que ROM aparece en la última viñeta del cómic. Lo importante en realidad es la emoción que Kirkman, Hughes y Delpeche consiguen transmitir a los lectores en este número centrado en las consecuencias de la Quintesson War. En el arco anterior, los Quintesson han conquistado el Anillo Sagrado y asesinado al padre de Darak. Solila y Darak consiguen salir del planeta para pedir ayuda gracias a Pithona y sus recursos de Cobra-La. Pero al escapar, la nave viviente Leviathan fue herido mortalmente. Los protagonistas consiguen llegar a un planeta antes de la muerte de la nave, que es el arranque de esta historia.
Lo mejor de una historia de ciencia ficción como esta es su imprevisibilidad, no saber lo que puede pasar a continuación. Y en Void Rivals esto lo tenemos de serie. Da gusto leer este cómic. Por supuesto por la historia. Pero también por tener a un dibujante como Conor Hughes que es perfecto para esta colección, en contraste con el inadecuado Andrei Bressan que dibujó Quintesson War. Tener un comic en el que la historia y el arte están alineados me parece algo fantástico. Ahora si puedo disfrutar de Void Rivals.
En realidad, Skybound indicaba que para seguir a ROM, el comic a comprar era Void Rivals 33, no este número. Pero con o sin ROM, lo cierto es que el conflicto de Void Rivals ya es apasionante de por si. Y lo mejor es que no tengo ni idea de hacia donde va a llevar Robert Kirkman la historia. Porque diría que a los protagonistas les queda un laaaaargo periplo para llegar a la Tierra. Si es que llegan.
Comparto las primeras páginas de esta grapa:
En las 20 paginas de esta grapa, Kirkman consigue que conectemos con el dolor que sienten estos personajes. Para ellos necesita de un dibujante super competente como es Conor g. Hughes junto a Patricio Delpeche en el color hacen un trabajo fantástico en este número, reforzando el dolor de Pithona y Darak. Además, cuando llega ROM, su imagen es súper llamativa, con un brazo biológico alienígena y una capa orgánica que se aleja del canon clásico. Que me ha gustado mucho.
Void Rivals es un maravilloso ejemplo de ciencia ficción en el cualquier cosa puede pasar. Y me encanta.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
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