Archivo de la etiqueta: Robert Kirkman

Crítica de Fire Power vol. 5 de Robert Kirkman y Chris Samnee (Image Comics)

Quinto volumen de Fire Power de Robert Kirkman y Samnee, con color de Matt Wilson. El espectacular comic de artes marciales y fantasía está poniéndose cada vez más interesante.

PUNTUACIÓN: 8/10

Las leyendas son ciertas. El dragón es real. El mundo está en peligro. Y ahora los viejos maestros de Owen se han unido a él en la lucha.

Este quinto volumen contiene los números 19-24 de la edición americana editada por Image Comics.

Tras el satisfactorio final de Oblivion Song, Fire power es el único comic que está publicando Robert Kirkman en la actualidad, y la verdad es que lo estoy disfrutando un montón. Uno de los principales elementos que estoy disfrutando es ver como una historia de artes marciales bastante canónica es sus comienzos con occidental que viaja por accidente a un templo de artes marciales oculto para aprender sus secretos está mutando hacia una historia de fantasía que sigue conectando con los mitos del cine asiático pero que no deja de crecer en lo referido a la escala de la amenaza a la que se tienen que enfrentar los protagonistas.

No tengo claro cual va a ser la duración de Fire Power, si terminará en el próximo volumen como Oblivion Song (el sexto) o vamos a una serie más amplia que tipo Outcast que tuvo 8 volúmenes. O quien saber si incluso más. Lo que es una pasada en cualquier caso y dure lo que dure el comic es que Kirkman en lo relativo a la historia no se guarda nada y va a tope desde el minuto uno. En todas y cada una de las grapas y de los arcos que hemos leído hasta ahora. Recordando además los mejores tiempos de The Walking Dead, aunque este arco cuenta con 6 grapas USA, se lee de un tirón y te cuesta ver el punto de conexión entre números, porque todo fluye de forma asombrosa. Además, cuando lo lees por segunda vez puede apreciarse cómo cada grapa tiene su propio hito y deja al lector con un cliffhanger que le deja con ganas de más. La forma en que Kirkman consigue crear sus historias haciendo que parezca fácil es algo que me tiene maravillado.

Y por supuesto, es una pasada disfrutar de un comic con el apartado gráfico de este Fire Power, con un Chris Samnee en modo Dios perfectamente acompañado por Matt Wilson en el color. De hecho, mola la sensación que transmite el comic que hay veces que lo mejor que puede hacer un guionista es quitarse de en medio y dejar que el artista haga magia con su creatividad. Porque eso es justo lo que parece en estas páginas. Aunque está claro que no es el caso, sobre todo en el climax final casi parece que estamos ante un «Stan Lee», cuando el guionista y editor le pasaba un párrafo con «Spiderman lucha contra X» y luego Ditko rellenaba 10 páginas con coreografías y peleas. Teniendo en cuenta la planificación de Kirkman y el ritmo que imprime a sus historias, además de los propios cliffhangers en cada grapa, está claro que no es el caso, pero sí que Samnee ha tenido mucha mucha libertad para contar la historia de la forma más espectacular y potente posible. Y eso se nota.

La lectura de este Fire Power es un placer. De hecho, como digo por los momentos de acción, más que leer habría que decir disfrutar de un comic que no necesita bocadillos para que la historia se entienda perfectamente. Samnee se encuentra el plenitud artística y el color de Matt Wilson es perfecto para transmitir la sensación de amenaza y la potencia de los combates que vamos a presenciar. Mientras Kirkman y Samnee mantengan este nivel y la misma ilusión por el comic, por mi como si siguen publicando Fire Power 5 años más, yo lo compraré encantado.

Comparto las primeras páginas del comic:

Fire Power se mantiene como uno de los comics más entretenidos del panorama americano. Un must-buy absoluto que no te puedes perder.

PUNTUACIÓN: 8/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Crossover vol. 2 de Donny Cates y Geoff Shaw (Image Comics – Panini)

Segundo volumen de Crossover de Donny Cates y Geoff Shaw, con colores de Dee Cunniffe, que trae a numerosos invitados especiales amigos de los creadores del comic para reforzar la idea de comic meta textual que habla sobre el proceso de creación y la relación entre autores y su obra impresa.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Hace cinco años el reino de ficción de los cómics colapsó sobre nuestro mundo real. Ahora, en medio del caos, se alza una nueva amenaza. Alguien, o algo, está matando guionistas de cómics por todo el país. ¡Scott Snyder! ¡Brian K. Vaughn! ¡Chip Zdarsky! ¡Robert Kirkman! ¡Brian Michael Bendis! Nadie está a salvo en el sangriento y explosivo segundo volumen de… ¡Crossover!

Este segundo volumen incluye los números 7 a 13 USA, que además de los creadores, incluyen historias de Chip Zdarsky y Phil Hester (nº 7), Brian Michael Bendis y Michael Avon Oeming (nº 10, Powers) y Robert Kirkman con Phil Hester (nº 12, The walking dead).

Crossover es un comic con una elevada carga metatextual, al presentar la premisa de un mundo en el que personajes de comic han penetrado en el mundo «real». En el primer volumen jugaron a sorprender al lector al incorporar a la historia a numerosos personajes del mundo indy como Madman (creado por Mike Allred), Savage Dragon (Erik Larsen), Hit-Girl (Mark Millar y Romita Jr.) y muchos otros, creando una situación en la que cualquier cosa podía pasar. En este segundo volumen la dosis de entretenimiento se mueve hacia la narración metatextual, jugando con la relación entre creador y obra y como una vez el personaje aparece impreso en el comic deja de pertenecer a los creadores y pasar a ser de los lectores.

Hablando de comics en los que se reflexiona sobre la relación de los personajes de comic con sus creadores, creo que hay una influencia y homenaje claros de Cates y Shaw a comics maravillosos como el Animal Man de Grant Morrison en el que Buddy le pedía explicaciones a su creador por todo el sufrimiento que le había hecho pasar, y en modo humorístico a la Hulka de John Byrne en el que Jennifer criticaba y acababa despidiendo a Byrne por los comics malos que estaba creando a su costa. Tengo que reconocer que dada la fama de creador de historias punkies de Cates, dentro que el comic es muy entretenido, no acaba de sorprender que la idea de Crossover ante esta relación sea hacer que un personaje de comic quiera matar a su creador. De la forma más sangrienta y chunga posible, claro.

En este volumen, más que crossover de personajes (que los hay), el cruce se realiza entre autores de comics amigos de Cates y Shaw. Ya no es que Bendis y Oeming presten a los personajes de Powers, es que Bendis aparece en el comic y un segmento del comic está escrito por el y dibujado por Oeming. De igual forma, sorprende que todo el número 7 esté guionizado por Chip Dzarsky con dibujo de Phil Hester y tinta de Ande Parks, algo que rompe como digo las expectativas previas.

Dentro de este elemento metatextual, me gusta la forma en que resaltan algo que sobre todo en el mundo mainstream de Marvel y DC se ha dejado de lado, y es que el comic es un esfuerzo colaborativo entre un escritor que imagina la historia y un artista que la transforma en imágenes y sin el cual el comic por definición no existiría. Los Vengadores de Hickman no son sólo del guionista, o no deberían ser, dado que habría que valorar a los diferentes artistas que trabajaron en ella, cosa que lamentablemente suele obviarse. Sin embargo, en los últimos años los plazos de entrega cada vez más ajustados hacen imposible que un artista pueda mantenerse en una colección, provocando las propias editoriales que hayan una sucesión de artistas sustitutos y fill-ins constantes que hacen imposible que haya una continuidad artística que sí encontramos en el indy. Hablamos tanto del Veneno de Donny Cates en lugar del Veneno de Cates y Stegman, por ejemplo, que está genial que se nos recuerde explícitamente que este crossover es tan propiedad de Geoff Shaw como de Cates, y de hecho Shaw es fundamental para darle el aspecto gráfico que al final tiene el comic.

Hablando de Shaw, su trabajo en Crossover junto al colorista Dee Cunniffe me parece que está genial y brilla a gran altura, presentando la historia de forma super dinámica y jugando sin problemas con los diferentes estilos de dibujo que se asocian a los personajes especiales que pasarán por estas páginas. He comentado muchas veces que se me hace difícil poder valorar positivamente un comic si el dibujo es montonero (o directamente mediocre), y me alegra confirmar que no es el caso en absoluto con este comic.

Dentro que el comic me ha gustado, hay una parte con la que he conectado menos. Y es que Crossover se ha vuelto menos divertido en este segundo volumen, al pasar de ser un comic que muestra una aventura protagonizada por personajes de comic, al convertirse en un comic que habla de los autores que los crean. La parte de Bendis o Kirkman puede considerarse bromas autoconscientes al enfrentarse a lo que siempre se ha dicho (y criticado) sobre sus comics y su estilo de creación, y en el caso de Zdarsky a la imagen pública que él se ha creado. Pero la parte que Cates se guarda para si mismo me ha resultado super egomaniaca y bastante ombliguista, convirtiendo la historia en un «mira que listo y ocurrente soy». Y lo que es peor, mira qué vida tan interesante tengo que provoca que este comic sea de esta manera. Unido a esto, llega a un nivel de autoconsciencia meta textural que Cates incluso introduce una pulla a la web de cotilleos comiqueros Bleeding-Cool que es imposible de entender a no ser que estés un poco al tanto de la actualidad USA, lo que de nuevo provoca que en lugar de plantear un comic entretenido, está presentando uno que presume de lo ocurrente e imaginativo que es. Cosa que lo es a medias, en mi opinión.

Cates en todo caso confirma en Crossover que es un experto narrador que entiende perfectamente el medio comiquero, creando unos estupendos cliffhangers al final de cada grapa que mantienen al lector interesando en el comic y en lo que va a pasar a continuación. En ese sentido, el cliffhanger final del tomo resulta super chulo aunque se trata de un giro que claramente se ve venir. Crossover me parece un buen comic, pero me deja cierta sensación que no es tan inteligente como Cates cree, o quiere hacernos creer. Sin embargo, puestos a no decir sólo cosas que no me han encajado, me gusta de este comic la idea que al ser todo ficción, no tiene sentido limitarte a ti mismo creando un comic cuando puedes ir a por todas si te atreves a estar dispuesto a romper tus propios límites autoimpuestos.

Por cierto, dentro que este segundo volumen de Crossover me ha gustado (aunque sin fliparme), compruebo para mi disgusto que tras la publicación de este segundo volumen en USA, no se ha publicado ninguna nueva grapa, ni siquiera está solicitado el número 14. Esto significa que vamos a tardar muchísimo tiempo en poder leer el tercer volumen, que ya veremos si es el último de la serie.

Leí que Donny Cates ha estado una temporada pachucho. Y aunque va a abandonar su trabajo en Hulk y Thor, tiene ya planificada una historia importante para Marvel, que de momento aún no puede ser anunciada. Espero que además del trabajo por encargo pueda volver a ponerse al día con su trabajo de creación propia, no sólo este Crossover, sino también Redneck, su otra serie en Image con dibujos de Lissandro Estherren, cuyo último arco se canceló y está pendiente también de publicarse.

Comparto las primeras páginas de este volumen, obra de Chip Zdarsky y Phil Hester:

Crossover me parece un buen comic pero demasiado auto consciente de si mismo, de forma que se ha perdido un poco el disfrute que debería darnos su lectura.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Fire Power vol. 4 de Robert Kirkman y Chris Samnee (Image Comics)

Fire Power de Robert Kirkman, Chris Samnee y colores de Matt Wilson no levanta el pie del acelerador en un estupendo cuarto volumen que plantea una revolución en esta serie de artes marciales editada por Image Comics.

PUNTUACIÓN: 8/10

¡Serie superventas creada por Robert Kirkman (THE WALKING DEAD, INVINCIBLE, OBLIVION SONG) y Chris Samnee (Daredevil, Black Widow)!

Quien ejerce el poder del fuego está destinado a salvar el mundo, pero Owen Johnson ha dado la espalda a esa vida. No quiere el poder, nunca lo quiso. Sólo quiere criar a su familia y vivir su vida, pero fuerzas invisibles están trabajando para hacer eso imposible. El peligro acecha en cada esquina mientras el pasado de Owen vuelve a perseguirle. 

Este cuarto volumen recopila los números 13 a 18 USA.

Robert Kirkman es uno de mis escritores de comic favoritos y Fire Power me vuela la cabeza cada vez que me llega un nuevo volumen. La capacidad de crear personajes carismáticos que generan empatía en los lectores me alucina, porque es dificilísimo conseguirlo con tan pocas líneas de diálogo. Pero además de su habilidad en la construcción de personajes, lo principal es la forma en que plantea una historia de acción que no levanta el pie del acelerador en ningún momento.

Estamos ante el cuarto volumen de la serie regular y tras un final de volumen anterior que parecía indicar la victoria de los héroes, en este volumen la historia da un giro ante la aparición del que parece que puede ser EL VILLANO de esta colección por encima de lo que habiamos visto hasta la fecha. Tras unos números iniciales de tomo en los que plantea el nuevo statu-quo de los protagonistas, Fire Power pega un giro que ha dejado el comic en el mejor momento hasta la fecha. Y me gusta mucho que esto lo digo siempre al final de cada tomo, porque la historia sigue yendo a más.

Dentro que los tomos en tapa blanda de Skybound están geniales a un precio muy ajustado, reconozco que me molesta un poco que no incluyan las portadas originales. Dicho esto, la historia es super chula con unos cliffhangers que funcionan de maravilla, pero a la vez hay una fluidez tan perfecta que resulta difícil saber cuando termina un comic y empieza el siguiente. Es por esto que desde cierto punto sentido entiendo la no publicación de las portadas separando las diferentes grapas ya que se leen como una historia unitaria, aunque al mismo tiempo creo que deberían haberlas incluido al final del tomo.

En el apartado gráfico, me alucina Chris Samnee. Hace siempre fácil lo difícil y sus páginas son un prodigio de narrativa. El color de Matt Wilson encaja perfectamente y convierta la lectura de este comic en una delicia que te lees en una sentada. Es imposible ponerle un pero al apartado gráfico, que mira de tu a tu (y supera) al 99% de los comics que se publican actualmente.

Conociendo a Kirkman, pienso que Fire Power puede ser una serie larga, aunque quizá no tanto como The Walking Dead o Invencible. La posibilidad por ejemplo de ver crecer a los hijos de Owen ofrece unas posibilidades super interesantes en caso que el concepto se alargara. Dicho esto, y tras enterarme que Oblivion Song cierra (para mi por sorpresa) tras 36 números, me da cierta sensación que igual Kirkman y Samnee podría terminar la historia antes de lo podría imaginarme. Pero no quiero adelantarme y prefiero disfrutar de Fire Power dure lo que dure, porque en todo caso cuando cierre no tengo duda que lo hará de forma perfecta y orgánica en el mejor momento posible.

Comparto las primeras páginas de este volumen:

Fire power me parece una de las series más entretenidas del actual panorama comiquero y me está dando un nivel de disfrute alucinante que quiero recomendar a todo el mundo.

PUNTUACIÓN: 8/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Haunt vol. 3 de Robert Kirkman, Todd McFarlane y Greg Capullo (Image Comics – Planeta) 

Termino con mi lectura de Haunt, el comic creado por Robert Kirkman y Todd McFarlane que contó con dibujos del siempre genial Greg Capullo, cuyo tercer tomo fue el último con este equipo creativo.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

El nuevo personaje creado por los autores de Los muertos vivientes y Spawn concluye su etapa.

Los hermanos Kilgore se asientan en su nuevo poder, pero nada es fácil en el mundo de Haunt. La misteriosa Aparición persigue al dúo sin descanso y, sin embargo, un nuevo aliado tendrá las respuestas para su derrota definitiva.

Robert Kirkman (Los muertos vivientes, Ladrón de ladrones, Paria), Todd McFarlane (Spawn) y Greg Capullo (Spawn, Batman) presentan el arco final de Haunt.

Este tercer volumen recopila los números 13 a 18 USA de la serie publicada en Image Comics entre febrero y noviembre de 2011. El tercer tomo que tengo en mis manos no fue publicado hasta mayo de 2012, publicado posteriormente en España por Planeta Comic.

El concepto de Haunt de un hermano que consigue poderes gracias al fantasma de su hermano asesinado nos ofreció dos volúmenes super entretenidos de acción paramilitar super violenta y over-the-top. Puedes leer en los siguientes links mis opiniones de los volúmenes uno y dos.

Tras estos dos volúmenes centrados en la acción con una caracterización justita, Kirkman plantea este tercer volumen para dar más información sobre el elemento sobrenatural de Haunt y cómo pudo Kurt volver al mundo real tras ser asesinado, trayendo consigo las habilidades superhumanas que le ofrece a su hermano Daniel. Para ello emplea a la Aparición, un ente del más allá cuya misión es impedir que los espíritus puedan campar a sus anchas por el mundo terrenal y que ha puesto su punto de mira en Kurt.

Se nota que Kirkman tenía un montón de ideas para Haunt y ofrece una historia con sorpresas en todas las grapas que casi no da un segundo de respiro. De hecho, el número 16 planteado para dar muchas de las respuestas que nos llevábamos preguntando desde el número 1 es casi una rara-avis en la obra de Kirkman. Sin embargo, diría que en los meses que transcurrieron desde el final del volumen 2 y el principio de este quedó claro que la etapa llegaba a su fin, de forma que Kirkman está más centrado en cerrar las tramas abiertas de la mejor manera posible que desarrollar los diferentes elementos que tenía a su disposición. Esto hace que, en mi opinión, todo lo relativo a la Aparición al final quede convertido en un bluff un pelín decepcionante, a pesar de que el comic sigue siendo super entretenido.

Las páginas de Greg Capullo con tintas de Jonathan Glapion y colores de Fco. Plascencia tienen el dinamismo y la fluidez narrativa que nos tiene acostumbrado, y que le han convertido en uno de los mejores dibujantes del medio. La verdad que es que sólo por el dibujo de Capullo merece la pena leer este comic. Lo malo es que en 2011 Capullo estaba a punto de dar el salto a DC Comics para dibujar el reinicio de Batman de los Nuevos 52 junto a Scott Snyder y convertirse en uno de los grandes artistas maintream del medio. Es por esto que el número 17 publicado en agosto de 2011 fue su último número en la serie, un número que ni siquiera llegó a dibujar en su totalidad, y cada página no dibujada por él se siente como un ladrillo colocado al lado de las suyas.

En este tercer volumen de Haunt, Todd McFarlane aparece acreditado como «Creador / Tintas adicionales / Dibujo nº18». El último número de esta etapa, el 18, tardó 3 meses en publicarse (noviembre 2011) y tiene también lápices de Mr. Sheldon, Travis Sengaus y John Goff y se siente como lo que es: Un número casi de relleno producido con la obligación de cerrar de la mejor manera posible la etapa de Kirkman en el comic, sin preocuparse de cómo quedara artísticamente. Kirkman dejó los juguetes listos para que el comic pudiera ser continuado por un nuevo equipo creativo formado por Joe Casey y Nathan Fox. La nueva etapa de Haunt sin sus autores originales no cuajó y la serie acabó en su número 30.

A pesar de haberme quedado con la miel en los labios con Haunt, creo que es mejor quedarse con lo bueno, y la verdad es que Kirkman y Capullo nos dieron un comic super bien dibujado con una aventura que tenía claro el tipo de historia que era y a quien iba dirigido. Yo la he disfrutado, no me arrepiento para nada de haberlo comprado.

Comparto las primeras páginas del comienzo de este tomo:

Es una pena que Haunt fuera cortada en seco, porque el concepto hubiera dado para un montón de aventuras más. En todo caso, estos 3 tomos escritos por Kirkman con dibujo de Capullo, además de ser super entretenidos, se convierten en compra obligada para los fans de ambos profesionales.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Espero vuestras opiniones en la zona de comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Haunt vol. 2 de Robert Kirkman, Todd McFarlane y Greg Capullo (Image Comics – Planeta)

Tras el super entretenido volumen inicial de Haunt, el comic creado por Robert Kirkman y Todd McFarlane, continúo con la lectura del segundo volumen que cuenta con dibujo del siempre estupendo Greg Capullo.

PUNTUACIÓN: 7/10

Daniel Kilgore es arrastrado a la vida secreta de asesinato y espionaje de su hermano Kurt, del que estaba separado, por su fantasma. Sin entrenamiento alguno, guiado por el espíritu de su hermano agente secreto, Daniel ahora debe resolver el asesinato de su hermano y salvar al mundo, ¡o morir en el intento!

Este segundo volumen recopila los números 6 a 12 de la edición original de Image Comics, y fue publicado en febrero de 2011 en USA, siendo Planeta Comic quien se encargó de la edición española. El volumen presenta a GREG CAPULLO como dibujante completo, tras realizar sólo los bocetos del primer volumen.

Todd McFarlane sólo realiza las portadas de los números 6 y 7, además de la tinta de ambos números, dejando las tintas principales del resto de números a Jonathan Glapion, todo ello coloreado por Fco Plascencia. Capullo a su vez se encargó de las portadas de los números 8 a 12. La presencia de McFarlane en esos números quedó reducida a un testimonial «tintas adicionales en los números 8-12» y por supuesto a aparecer como creador del comic junto a Kirkman. Y sinceramente, creo que los lectores salimos ganando con el cambio, ya que siempre me ha parecido que Capullo es mejor artista y narrador que McFarlane. Ryan Ottley, que hizo el lápiz del primer volumen a partir de los bocetos de Capullo, desaparece completamente del comic, considerando el experimento del primer volumen finalizado.

El volumen comienza con un número autoconclusivo, el nº6, en el que vemos los sucesos principales del primer volumen contados desde el punto de vista de Mirage, el ambiguo personaje que apareció al final del arco. Y es super interesante que la primera página es un calco exacto de la primera página del número 1, pero cambiando los personajes, lo que indica la inteligencia de Kirkman a la hora de plantear sus historias y como los personajes comparten más cosas de las que se hubiera podido pensar inicialmente.

Los números 7 a 12 ya forman un segundo arco en el que Daniel Kilgore empieza a controlar sus habilidades y se encuentra a gusto con su nueva vida como agente secreto. Aunque obviamente quedan temas abiertos, el arco de Kirkman plantea un final satisfactorio al primer año de historias de Haunt, de forma que realmente con estos 12 números tienes una historia bastante cerrada.

Kirkman plantea Haunt como una historia de aventuras con altas dosis de ultraviolencia y gore, con cabezas cortadas casi en cada número, en la que vemos a Daniel explotar al máximo los poderes de Haunt mientras empieza a realizar misiones para la agencia. Haunt es un comic para adultos en el sentido que no es para niños debido al gore y la violencia explícita y a las altas dosis de sexualización de las mujeres que aparecen el comic. De alguna manera me viene a la cabeza la película de Deadpool para explicar el tipo de comic que plantean Kirkman, McFarlane y Capullo. NO hay temas complejos ni maduros, pero si mucha acción y mujeres ligeras de ropa en poses cuestionables desde una sensibilidad de 2021. Como cambian las cosas en tan sólo 10 años.

Pero que esto que os acabo de decir no os engañe. Porque si entras en la propuesta de Kirkman y Capullo, realmente estamos ante un comic super entretenido en el que pasan un montón de cosas, hay sorpresas todos los números y Daniel crece muchísimo como protagonista. Haunt es el ejemplo perfecto de comic que tiene claro qué tipo de historia es y a qué público se dirige, ofreciendo una diversión sin complejos que me resulta estupenda.

Y si encima está dibujado por Capullo, con tintas de Jonathan Glapion y color de Fco Plascencia, el comic ya justifica la compra sólo por disfrutar del arte que nos ofrecen. Me gusta el estilo de Ryan Ottley, la verdad, pero mucho más el de Capullo, y en este volumen nos ofrece un dinamismo en las escenas de acción increíble. Además, su caracterización de Daniel ya empieza a crear a un protagonista tridimensional por el que merece la pena preocuparse, de forma que el comic es un éxito total.

Como no puede ser de otra forma, Kirkman nos deja con un estupendo cliffhanger en el que se intuye que en el tercer volumen, el último de Kirkman y Capullo en la serie, conoceremos los detalles del origen de los poderes sobrenaturales que unen a los hermanos Kilgore. Haunt no es un comic que vaya a cambiarle la vida a nadie, pero si ofrece un super buen entretenimiento que podría tener su equivalencia en un blockbuster palomitero de acción veraniego.

Y sinceramente, me quedé con ganas de saber cómo sigue la historia en el próximo volumen. La semana que viene os comentaré mis impresiones, ya que mi hermano Fernando ya se hizo con él.

PUNTUACIÓN: 7/10

Espero vuestras opiniones en la zona de comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.