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Crítica de Huck vol. 2 de Mark Millar y Rafael Albuquerque (Dark Horse Comics)

¡Vuelve Huck! El comic de Mark Millar y Rafael Albuquerque, con color de Dave McCaig vuelve para un segundo arco de seis números USA, que por fin he podido leer esta semana.

PUNTUACIÓN: 8/10

Un hombre que solo quiere alegrarte el día, enfrentándose al mundo real y con la esperanza de cambiarlo.

Huck es la novela gráfica definitiva para sentirse bien, y es imprescindible para cualquiera que necesite un poco de dopamina.

En la secuela de la novela gráfica más querida de Millarworld, Millar y Albuquerque vuelven con la continuación de la historia de un hombre autista con dones extraordinarios, que solo quiere hacer una buena acción cada día y aportar su granito de arena para hacer del mundo un lugar mejor.

En esta historia, descubre que hay otras personas como él en todo el mundo, pero están en peligro y se esconden de las autoridades que conocen el secreto detrás de sus dones y quieren asegurarse su poder sobre ellos.

¡El regreso de un superhéroe conmovedor y que te hace sentir bien!

Recopila Huck: Big Bad World #1-#6.

La primera miniserie de Huck de publicó en 2015. Parece mentira que haya pasado tanto tiempo en animarse Millar a publicar esta continuación. La premisa de Huck planteaba una crítica a los comics grim-n-gritty que aún hoy dominan una parte del mundo editorial americano. Al contrario, Huck es una versión de Superman que sólo quiere ayudar al prójimo sin buscar nada a cambio. Sus poderes en realidad son que puede encontrar a cualquiera con tan sólo tocar algo que perteneciera a esa persona. Oir su nombre y escuchar cosas sobre esa persona también sirve. Además, Huck tiene super fuerza, aunque no es invulnerable.

Para esta miniserie Millar ha querido contarnos el origen de sus poderes. En realidad, no los suyos, sino incluso los de su madre, que fue la que realmente lo empezó todo. Y no sólo ella, porque descubrirán que existen muchos más dotados en el mundo que intentan hacer el bien dentro de una sociedad cruel. La duración de 6 grapas USA me parece perfecta para la historia que plantea Millar, realizando unos cliffhangers super locos a partir del cuarto número.

La historia de Millar es eficaz y sabe crear los shocks en el momento justo. Siempre se ha dicho que Millar es el rey del blockbuster, y en mi opinión no hay nada de malo en ello si se hace bien. Y en Huck, Millar hace un buen trabajo. De hecho, en cierto sentido me he encontrado a un Millar autoconsciente, de forma que sabía que todos los lectores esperábamos la traición del cuarto número, un giro que hemos visto en muchos comics previos suyos, para no hacer lo que se esperaba. Si hay una traición y un shock super inesperado, pero no es el que parecía que estaba telegrafiado, lo cual es una noticia estupenda. De hecho, excepto una cosa que luego comentaré, el comic es una delicia super absorbente que se lee prácticamente de una sentada.

Aunque como digo la historia de Millar me ha gustado, con un matiz sobre el que hablaré en la siguiente sección, en realidad el M.V.P. de Huck es el dibujo de Rafael Albuquerque, con el color de Dave McCaig. Albuquerque es un dibujante extraordinario. Su estilo transmite una personalidad maravillosa que rebosa todos los protagonistas. A lo que tenemos que sumar una narrativa magistral que siempre sabe poner el plano en el sitio donde más claro va ver la acción el lector, y al mismo tiempo donde mayor impacto emocional va a provocar. Albuquerque me parece un super estrella.

A Albuquerque le acompaña Dave McCaig en el color, que también hace un trabajo mayúsculo. Por ejemplo, la idea de utilizar una base de color diferente según el momento temporal en el que se encuentren los protagonistas, con tonos amarillos para el pasado y azules para el presente, me parece un acierto que hace que todo luzca más claro y sea imposible perderse.

Me quejo amargamente cuando una editorial como Marvel ha puesto el dibujo de sus comics en un nivel inferior respecto a los escritores. Contratando a dibujantes mediocres porque parece claro con las tarifas que ofrecen ningún artista importante quiere trabajar con ellos. Un dibujo mediocre produce un comic mediocre en el mejor escenario. Es así. En eso Millar siempre se mostró como un pionero a la hora de colaborar con el mejor talente disponible. Y el talento se ve en la página. Sólo por la calidad de Albuquerque este comic es mejor que el 95% de cualquier cosa publicada en estos últimos meses.

Hasta ahora he comentado las cosas buenas del comic. Ahora toca comentar lo menos bueno, que es la explicación del origen de los poderes de Huck, su madre y el resto de personajes superdotados que irán conociendo en esta aventura. Un origen que resulta bastante ridículo y que es un deus-ex-machina bestial. No dicho para bien. Dicho esto, en realidad el comic lo he disfrutado mucho, porque al ser sólo una conveniencia, la acepto para que la historia avance y nos de las explicaciones que demandábamos. Si hubieran 2/3 WTF? en el comic la cosa seguro hubiera cambiado. Pero con esta única locura no me han chafado las buenas sensaciones del comic.

Otro tema es que a partir del shock del cliffhanger final del cuarto número, hay un momento después de la masacre en que se vio claro cómo iba Millar a resolverlo todo. Sobre todo pensando en los personajes que quedaban con vida y los poderes de cada uno. Creo que eso no es un problema del comic, sino que yo ya he leído muchos, muchos comics de MIllar y ya se los ticks narrativos que utiliza el escritor escocés.

A pesar del toque de locura ridícula que aparece en los últimos números, y en la resolución de la historia, Huck volumen 2 es un comic super entretenido que ha dado gusto leer. Sólo por eso y por el maravilloso dibujo de Albuquerque, me alegro de haber comprado este comic.

Comparto las primeras páginas del comic:

Huck es un tebeo super entretenido que cuenta con un dibujo super estrella. Así da gusto comprar un comic.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de The Sacrificers vol. 3 de Rick Remender, Max Fiumara y André Lima Araujo (Image Comics)

The Sacrificers, el comic se fantasía de Rick Remender y Max Fiumara publicado por Image Comics se pone en modo extinción de toda vida en un tercer volumen que cuenta también con dibujo del artista portugués André Lima Araujo.

PUNTUACIÓN: 8/10

Cuando el mundo que has conocido es una mentira, la confianza es un delgado acto de equilibrio. La búsqueda de venganza de Pigeon se intensifica con terribles ramificaciones, Soluna descubre un secreto que la lleva a tomar la decisión más difícil de su vida, y la nueva misión del Capataz conduce a un choque de dioses. Cuando la ideología de unos pocos controla la vida de la mayoría, sólo hay una forma de recuperar el poder.

Recopilación de la historia completa de NO LIGHT BEYOND publicada en los números 12 a 15 USA, el tercer capítulo de la exitosa serie de los creadores favoritos de los fans RICK REMENDER, MAX FIUMARA y ANDRÉ LIMA ARAÚJO.

El tercer volumen de The Sacrificers empieza justo donde se quedó el volumen anterior. El Dios Sol Rokos ha demandado que se reanuden los sacrificios humanos, y sin poder evitarlo, su hija Soluna y Beatrice, la hermana de Pigeon, son obligadas a unirse a la caravana de los que serán sacrificados a continuación. Mientras, Pigeon sigue con su campaña para destruir a todos los falsos Dioses que en lugar de ayudar a la humanidad se alimentan de ellos como alimañas.

Este arco No light beyond consta de 4 números, lamentablemente. Y me flipa el equilibrio que Remender consigue en este comic entre la acción más grande que la vida a un nivel super poderoso, con la emoción que destila la historia y la crítica feroz contra las religiones organizadas.

Además de conocer a Fniff, un vengativo Dios de las plantas al que los seres vivos no le caen demasiado bien, en este arco tendremos a Pigeon luchando contra múltiples enemigos, llegando a encontrar un aliado inesperado de cara a su inmediata lucha contra Rokos. Un Rokos que va a perder la calma cuando crea que su hija ha sido asesinada y nos dará algunas de las páginas más bestias que voy a leer este año.

El argentino Max Fiumara al dibujo con el color de Dave McCaig me parece un equipo creativo fantástico. Fiumara transmite el dolor y el odio que buye por las venas de Pigeon, y es impresionante cuando se pone con las escenas de acción. Además, los diseños de los protagonistas y de este mundo son tremendos. Fiumara se ha convertido en uno de mis dibujantes favoritos, y en este arco cuando Pigeon se vuelve un Super Guerrero a lo Bola de Drac, tenemos unas páginas tremendas.

Por este motivo, entenderéis mi decepción al descubrir que Fiumara NO dibujaba todo el arco, al dibujar el habitual de Remender André Lima Araujo el número 13 USA. Y el caso es que Lima Araujo me gusta y ya dibujó los números 10 y 11 publicados en el volumen anterior. Pero siendo muy bueno, no llega al nivel de Fiumara.

El comic se encuentra en un momento fantástico al final de este arco, con un posible enfrentamiento entre Pigeon y el Dios Rokos. Sin embargo, parece que Remender y Fiumara se han debido tomar un descanso puntual, porque el número 16 aún no ha sido solicitado en USA (esta semana se han conocido los comics de Agosto), por lo que nos espera casi un año de espera para el siguiente volumen. Eso y el bajón por encontrarme un tomo con apenas 4 grapas es lo que me ha hecho bajarle la nota, porque por la historia y el arte se merece un sobresaliente.

En cualquier caso, tengo que flipar con el momento creativo de Rick Remender dentro de su empresa Giant Generator. Y además de los colecciones regulares, está anunciando más comics con Paul Azaceta y Daniel acuña entre otros, lo que asegura que estas colecciones serán de las mejor dibujadas de las estanterías.

Comparto las primeras páginas son rotular del número 12 USA:

The Sacrificers me encanta. Si no le pongo más nota es por encontrarme un volumen de apenas 4 grapas USA. Pero todo lo que leo me está flipando. Pero alucino con el momento creativo en que se encuentra Rick Remender.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de The Sacrificers vol. 2 de Rick Remender, Max Fiumara y André Lima Araujo (Image Comics)

Segundo volumen de The Sacrificers de Rick Remender, Max Fiumara, André Lima Araujo y color de Dave McCaig.

PUNTUACIÓN: 8/10

El trauma ineludible del abuso infantil de Pigeon se convierte en rabia cegadora contra un mundo que nunca le protegió, una rabia que por fin tiene la fuerza de expresar de una forma imposible de ignorar. La riqueza y el amor con los que Soluna creció no la prepararon para la caída en desgracia y la pérdida de control a las que ahora se enfrenta. A través de estas dos vidas divergentes, se remodelará un mundo y nacerá un nuevo dios.

Este segundo volumen recopila los números 7-11 USA.

Tras el tremendo giro del final del primer arco, Pigeon y Solina han dado un vuelco a sus vidas y de alguna manera se han convertido en el otro. Tras toda una vida maltratado hasta el punto que sus padres ni siquiera le dieron un nombre, como si fuera ganado del que no quieres encariñarte ante de llevarle al matadero, Pigeon encuentra el poder para rebelarse contra una sociedad que se aprovecha y se alimenta del débil. Aunque no sabe lo que ha provocado que el mundo se dirija hacia su destrucción no es culpa suya, ha tenido el valor de levantarse y luchar contra todo lo que está mal en el mundo. Y la sensación es que todo lo que quiere es ver el mundo arder. Por su parte Soluna ha tenido una vida plácida como hija de los dioses Sol y Luna que dominan este mundo, y una vez lo ha perdido todo se dirige hacia un infierno en el que conocerá como vive y sufre el pueblo llano. Y el comic apunta a que su sufrimiento n ha hecho más que empezar.

Rick Remender es especialista en crear historia con comentario y crítica social, y en The Sacrificers vuelve a los high-concepts super potentes con unos protagonistas que tienen delante suyo un viaje que les cambiará completamente. La idea de unos Dioses que exprimen la vida de la gente corriente que les adora como forma de mantenerse jóvenes y fuertes es una idea que sirve para criticar no solo a los extremismos religiosos (aunque también) sino a una sociedad capitalista en la que el SISTEMA se aprovecha del débil y ha construido unas estructuras para mantenerles dóciles y sumisos. Este comic es un grito para romper estas estructuras, y de momento nos está ofreciendo momentos crueles y la promesa de una venganza. Así que todo bien.

En el apartado artístico tenemos una de cal y otra de ahora. Me encanta el estilo de Max Fiumara con el color de Dave McCaig. A pesar de ser Pigeon un pájaro antropomórfico, sus personaje transmiten una expresividad bestial. El dolor que transmite Soluna me parece una barbaridad, y consigue que el comic tenga un dibujo sobresaliente. El pero sobre el que comentaba es que Fiumara NO dibuja las cinco grapas de este volumen, sino sólo los números 7, 8 y 9. Y reconozco que su sustituto André Lima Araujo es otro artista sobresaliente dentro del roster de artistas que colaboran con Remender. Pero me parece una pena que un comic de creación propia pierda la consistencia artística en apenas dos volúmenes. Entiendo que algún motivo importante habrá impedido a Fiumara realizar estas grapas, pero espero que estas ausencias no se hagan habituales.

Otro tema a comentar es el hecho que Remender plantea un tomo con 5 grapas en lugar de las 6 con que empezó la historia. Esto ya lo vi en Deadly Class, que empezó con arcos de 6 grapas y llegó a sacar tomos con apenas 4 grapas, lo que me pareció un detalle muy feo dentro de una colección maravillosa. En todo caso, no he leído ninguna declaración de Remender, pero viendo la velocidad con que Pigeon se ha encargado del Dios del Mar, la sensación que tengo es que The Sacrifficers no va a ser una serie larga al nivel de Deadly Class o Black Science, sino que en 25-30 números (4 o 5 tomos) creo que pueda terminar la historia. Esto supone una extensión mayor que las de otras series recientes como Una sed de venganza justificada, The Scumbag o Death or glory, y para mi explica la ambición con que Remender plantea esta historia de fantasía oscura.

The Sacrificers es el tipo de comic que conecta conmigo inmediatamente y me da el tipo de entretenimiento antisistema con mensaje potente que me encanta.

Comparto las primeras páginas del comic:

Se nota que The Sacrificers es una historia muy personal para Rick Remender, mostrando su lado más antisistema y radical, que no va reñida con el entretenimiento. Y cuando tenemos un comic con un dibujo increíble, la conexión es total.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de The Sacrificers 1-6 de Rick Remender y Max Fiumara (Image Comics)

Tenía muchas ganas de leer el nuevo comic de Rick Remender, The Sacrificers cuenta con dibujo de Max Fiumara y color de Dave McCaig, dentro del sello Giant Generator de Remender, una potente historia de fantasía con numerosos elementos de crítica social.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

El mañana es un armonioso paraíso gracias a cinco familias que hacen que todo sea perfecto… por el precio de un hijo por hogar. Ahora, cuando llega el vencimiento de esa factura, un hijo del que se espera que lo dé todo por una familia que nunca le quiso y una hija acomodada decidida a destruir la utopía deben unirse para poner fin al reinado antinaturalmente prolongado de una generación.

El escritor superventas del New York Times RICK REMENDER (LOW, DEADLY CLASS, Uncanny X-Force) une sus fuerzas a las de la superestrella MAX FIUMARA (Amazing Spider-Man, Four Eyes, Lucifer) para llevarles a través del oscuro mundo de ciencia ficción de LOS SACRIFICADORES (The Sacrificers).

Rick Remender empezó en la industria de la animación en proyectos como el gigante de hierro o Anastasia, mientras hacía cómics en su tiempo libre. A mediados de la década de 2000 empezó a publicar cómics en Image e IDW como Fear Agent o Night Mary. Sus guiones en estas series independientes le abrieron las puertas de Marvel Comics hasta convertirlo en puntal de la editorial en series como Capitán AméricaImposibles X-Force o Imposibles Vengadores. Actualmente ha vuelto a dirigir sus esfuerzos en la creación de series independientes como Ciencia OscuraClase Letal o Low cosechando un gran éxito.

Fuera del mundo del cómic ha seguido trabajando en proyectos de videojuegos como en los guiones de Dead Space o Bulletstorm, y en el diseño de CDs de bandas como Lagwagon o NOFX.

Nacido en Buenos Aires, Argentina, Max Fiumara ha trabajado en comics desde el 2002, para editoriales como Avatar Press, Marvel, DC y Dark Horse. En títulos como Amazing Spiderman, Hulk Smash Avengers, o Namor. También en una participación con Warren Ellis en BlackGas. En el 2008 co-creó Four Eyes con Joe Kelly, publicado por Image Comics. Desde el 2012 trabaja junto a Mike Mignola en AIDP y la serie regular Abe Sapien, junto a su hermano Sebastián.

Una sed de venganza justificada fue el último comic de Remender que leí, a principio del año pasado. Y The Sacrificers es un cambio importante a todos los niveles, porque si el comic de André Lima Araújo era un comic de acción hongkonera con una historia directa sin añadidos ni subtextos, en The Sacrificers Remender plantea una historia de fantasía oscura con metáforas interesantes y abundante crítica social. La premisa me parece super potente, al presentar un mundo poblado de animales antropomórficos en la que el Dios SOL provee del sustento imprescindible para la vida. Este aparente paraíso tiene un gran pero, al tener que sacrificar todas las familias a su hijo mayor cada cierto tiempo como ofrenda a sus dioses.

Por lo visto en este primer arco, The Sacrificers va a seguir a dos personajes principales de dos ámbitos sociales totalmente diferentes. En una granja de seres pájaro, Pigeon, el hijo mayor es maltratado por su padre y alejado de la familia para que el resto de la familia no le coja cariño, dado que va a ser entregado en sacrificio. La escena inicial de maltrato es tremenda, y muestra el cáncer de base de una sociedad que acepta enviar a su muerte a sus hijos por el «bien común». Su viaje hasta alcanzar ese destino y o que hará a continuación parece que va a ser el hilo conductor de la serie.

Luego está Soluna, la hija del Dios Sol Rokos y la diosa Luna, que es una joven privilegiada que vive en el palacio celestial y está acostumbrada a salirse con la suya. Soluna quiere participar en la fiesta anual de los dioses donde se recibirán las ofrendas, al creer ella ser lo bastante mayor. Su padre, sin embargo, tiene una opinión diferente, mientras lidia con discursiones con su amante sobre su mujer, antes de ponerse a su trabajo diario de dar luz a este mundo.

Una cosa muy chula de Remender es que en la introducción nos cuenta que es un fan absoluto de David Lynch. Y aparte de su filmografía, a Remender le gusta cómo Lynch no explica el significado de su obra, dejando a la interpretación del espectador el análisis de los cada uno haya entendido. Remender afirma querer plantear eso mismo en sus comics y me parece que el éxito de este comic es monumental.

The Sacrificers plantea en su primer arco una metáfora muy bestia contra las religiones, al mostrarnos que la gente común necesita al Sol, pero en realidad los dioses también necesitan a sus fieles para sobrevivir. De hecho, podría decirse que sin ellos, los Dioses no existirían, por lo que la dependencia en mayor en un sentido que no es el que podría esperarse a priori. Esta metáfora tiene todo el alcance que queramos darle, y puede afectar sólo a las religiones o ampliarla a los líderes políticos mesiánicos que exigen sumisión al votante afirmando trabajar por su bienestar cuando en realidad se alimentan de ellos como parásitos. O la marea de influencers y líderes de opinión de las redes sociales. Incluso entrarían aquí los grandes magnates de los negocios y las empresas tipo Mark Zuckerberg, Tim Cook y todos los que se nos ocurran. La forma en que Remender muestra a estos dioses como seres egoistas que en realidad están asustados por la muerte y harán lo que sea para evitarla me parece excelente.

La historia en este primer arco de 6 grapas me ha tenido atrapado de principio a fin. Remender tiene una forma de contar sus historias con muchísima emoción, con lo que el consigue enganchar al lector al conectar con el pobre protagonista camino del matadero. Otra cosa en la que es un maestro es en dar pequeños rayos de esperanza que son luego aniquilados de forma cruel. En The Sacrificers la expresión «los ricos exprimen a los trabajadores» adquiere una nueva dimensión, ofreciendo uno de muchos momentos super impactantes. Me ha gustado mucho este comic, y el giro con el que termina este primer arco me parece antológico. Si una cosa está clara, es que Remender no ha perdido su toque.

Por supuesto, si The Sacrificers es el éxito que es es gracias al apartado artístico formado por el dibujante Max Fiumara y el colorista Dave McCaig. No me sonaba haber leído ningún comic de Fiumara, pero me parece un dibujante fantástico. El primer éxito es tener unos personajes que son animales antropomórficos que transmiten un montón de emoción y sentimientos, como vemos con los seres pájaros a los que pertenece Pigeon. Los diferentes seres son todos reconocibles, a lo que hay que añadir su capacidad de dibujar desde la granja más pobre hasta los palacios más ricos y espectaculares. Además de un buen diseño de personajes, Fiumara resulta ser un gran narrador, planteando las diferentes viñetas desde puntos de vista atractivos a la vista, contando la historia de forma interesante, añadiendo a la vez toda su personalidad.

El color de McCaig me parece también fantástico, con una paleta de color super amplia capaz de resaltar los palacios más luminosos del Dios Sol o las cárceles más grises y sin esperanza. McCaig es un veterano que ha trabajado con casi todo el mundo, y gracias a él el comic resulta aún más atractivo y espectacular.

El sexto número que cierra el primer arco se publicó a primeros de enero, y Remender comenta que la serie va a tener un parón de dos meses hasta marzo para que Fiumara tenga un respiro. Esto me parece super bien, y confío que Remender cuide a su dibujante, para que mantenga el nivel de calidad tan espectacular que nos ha ofrecido en este arco inaugural.

El cliffhanger de este primer volumen me ha volado la cabeza. Y no soy de especular, pero la sensación es que puestos a elegir, Pigeon va a optar por destruir este mundo corrupto, al no tener salvación posible. Mientras que a Solima la espera un calvario que la hará sentir en sus carnes lo que es la dura vida de la gente corriente, una gente que para ella sólo eran hormigas a sus pies.

Otra duda que se me plantea el final de este arco es saber la duración de esta serie. Tengo claro que Remender puede alargar sus comics todo lo que quiera, como tuvimos en Black Science y Deadly Class. Sin embargo, sus últimas obras como la antes mencionada Una sed de venganza justificada, Death or Glory o The scumbag han sido series cortas con historias cerradas que no han superado los 15 números. Por un lado, entiendo que el mercado no garantiza la supervivencia de comics de larga duración por lo que los autores prefieren plantear historias de duración más ajustada. Pero también hay que tener en cuenta que Remender puede escribir varios comics a la vez, pero un artista tiene que invertir todo su tiempo en un único concepto, y podría acabar cansándose al cabo de unos años. Por este motivo, la opción de un comic corto que pueda tener 3/4 tomos softcover y un tomaco en tapa dura parece la opción más probable.

Dicho esto, The Sacrificers puede tener la duración que quiera, porque yo la compraré encantado. Este tipo de comics muestran toda la habilidad de Remender como narrador, y con un dibujo TOP, es imposible resistirse. De hecho, ¡qué bonito es tener un comic en que dibujo y guion son satisfactorios!!

Comparto las primeras páginas del comic:

The Sacrificers ha empezado de la mejor forma posible, con esa mezcla de acción y crítica social para quien quiera verla. Me declaro muy fan de Remender, Fiumara y McCaig.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de We have demons de Scott Snyder y Greg Capullo (Dark Horse Comics)

Una de las sorpresas navideñas fue leer We have demons, la serie de Scott Snyder y Greg Capullo, con entintado de Jonathan Glapion y color de Dave McCaig, comic publicado inicialmente online en Comixology y que Dark Horse se encargó de sacar en su versión en papel.

PUNTUACIÓN: 6/10

De las superestrellas del cómic SCOTT SNYDER y GREG CAPULLO (Batman, Batman: El último caballero de la Tierra, Dark Nights: Metal & Death Metal) llega una nueva serie de éxito de proporciones bíblicas.

Desde los albores de la humanidad, se han contado leyendas sobre el conflicto entre ángeles y demonios. Lam Lyle, una mujer de ciencia, desechaba estas historias como sólo eso: ficción.

Pero cuando la pérdida de un ser querido lleva al descubrimiento de un demonio corpulento y benévolo llamado Gus, Lam se da cuenta de que su vida está a punto de tomar un nuevo y terrible rumbo. Con un nuevo compañero y unos poderes asombrosos a su disposición, nuestra heroína se encuentra de repente inmersa en una trepidante guerra entre el bien y el mal en la que el destino del mundo pende de un hilo…

Esta serie ha constado de 3 grapas USA, publicadas por Dark Horse. Esta edición incluye bocetos de Capullo y los guiones originales de Snyder.

Es curioso como cambian las cosas, sobre todo en lo referido a tecnología. En 2024 Comixology ya no existe, tras ser absorbida por Amazon, su propietaria desde 2014. Pero durante unos años fue el principal proveedor de comics online tras llegar a acuerdos con las principales editoriales americanas para que sus comics pudieran adquirirse en su plataforma. Subiendo su apuesta por el mundo del comic, en 2018 lanzó su iniciativa Comixology Originals, un sello dedicado a publicar comics creados por autores de primer nivel que inicialmente solo podrían ser adquiridos y leídos online a través de su app. We have demons se publicó en Comixology en 2021, el mismo año en que Dark Horse anunció un acuerdo para publicar en papel algunas de las series lanzadas por Comixology. Fruto de este acuerdo, el comic de Snyder y Capullo se publicó en papel en 2022.

Scott Snyder y Greg Capullo forman una pareja superventas. Su colaboración empezó en Batman, a partir de su relanzamiento de 2013 como parte del reinicio de los Nuevos 52. Su colección fue durante más de 4 años el comic más vendido de DC Comics, y posteriores colaboraciones de la pareja siempre han sido un éxito de ventas. Era lógico que al algún momento ampliaran su colaboración en trabajos de encargo y lanzaran un comic de creación propia. We have demons es una miniserie que sirve de presentación de los protagonistas y su mundo, y se supone que era el primer capítulo de una gran saga. Sin embargo, no se si provocado por el cierre de Comixology o porque las ventas tampoco fueron todo lo buenas que esperaban, lo cierto es que han pasado más de dos años y aparentemente esta serie no va a tener su continuación.

Entrando a valorar el comic, Snyder plantea una idea interesante al mostrarnos que ángeles y demonios no son seres de planos superiores, sino que llegaron a la Tierra a través de la caída de dos meteoritos. La lucha del bien contra el mal encontrará una nueva protagonista en la figura de Lam Lyle, una mujer de ciencia cuya existencia se derrumbará a partir de la muerte de su padre, un pastor de la iglesia que ocultaba un secreto que se convertirá en la nueva profesión de la joven. La idea que no existe el mal o el bien puros, sino que todos tenemos que lidiar con nuestros propios demonios mientras elegimos hacer el bien me parece una idea muy chula de este comic. Como lo es que el compañero de Lam sea un demonio.

La historia online contaba de ocho partes más un epílogo, que en la versión impresa se han recopilado en tres grapas USA de tamaño extendido. La narración de Snyder plantea numerosos cambios temporales y giros potentes, con traiciones, muertes sangrientas y momentos impactantes en cada episodio, consiguiendo mantener el interés del lector de principio a fin.

El principal valor del comic es el increíble dibujo de Greg Capullo, con entintado de Jonathan Glapion y color de Dave McCaig. Sólo por el arte de Capullo se justifica la compra y la lectura de este comic, consiguiendo que la experiencia sea satisfactoria. En lo referido a la representación de los demonios, estos me recordaron muchísimo a la época de Capullo en Spawn, compartiendo numerosos rasgos comunes, lo que me devolvió a mi yo lector de hace 25 años. Cuando Snyder le deja, el dibujo de Capullo es super dinámico y con todo el carisma que se espera de él. En ese sentido, Capullo se nota que se encuentra super cómodo en estas historias de corte sobrenatural con seres más allá de nuestro entendimiento.

Si tengo que ponerle un pero a este comic sería que como es habitual en Snyder, el comic está saturado de texto, con la narración en primera persona que hace Lam. Hay tanto texto descriptivo explicando el mundo en que tienen lugar estas aventuras que en varios momentos más que un comic parece que estemos en un historia ilustrada. Tener a un fuera de serie como Capullo y que esté constreñido durante una parte importante del comic me parece, más que un problema, una pena. Sobre todo porque cuanto por fin puede desatarse con las escenas de acción, está es sangrienta y super molona.

Tengo que reconocer que ya desde su etapa en Batman, el estilo recargado de Snyder nunca me ha acabado de encajar, no consigo disfrutar con sus comics como sí lo hago con los comics de autores como Jeff Lemire o Cullen Bunn, pensando en autores de comics de terror. De hecho, We have demons sirvió para que recordara por qué no compro comics de Snyder. No puedo decir que sea mala lectura, pero no conecto con ella.

Comparto las primeras páginas del comic:

We have demons es un comic correcto cuyo dibujo mejora el resultado final, aunque creo que hubiera podido ser aún más punki.

PUNTUACIÓN: 6/10

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