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Crítica de Willow temporada 1 (Disney+)

Menuda decepción más grande me he llevado con la serie de televisión de Willow estrenada en Disney+. Ahora que ya se ha emitido en su totalidad, puedo analizarla.

PUNTUACIÓN: 4/10

Willow regresa en una nueva serie ambientada años después de la película original.

Willow de Ron Howard (1988) es una de las películas de mi adolescencia. Para crear esta continuación televisiva ambientada 17 años después de la película, Lucasfilm contrató a un hombre de la casa como creador de la serie: Jonathan Kasdan, guionista de Solo: a Star Wars story e hijo del director Lawrence Kasdan, guionista de El imperio contraataca y el retorno del Jedi entre otras, además de director de películas como Silverado, Grand Canyon o Wyatt Earp. Jonathan Kasdan escribe el guion del episodio piloto (y de los dos últimos con colaboración), teniendo a Bob Dolman, guionista de la película original, como guionista del segundo episodio y uniéndose al grupo de escritores contratado por Disney, entre los que encontramos a Wendy Mericle, John Bickerstaff, Julia Cooperman, Hannah Friedman, Stu Selonick y Rayna McClendon.

Los ocho episodios de esta primera temporada han sido dirigidos, a razón de dos episodios cada uno, por Stephen Woolfenden, Debs Paterson, Philippa Lowthorpe y Jamie Childs. Además de utilizar el tema clásico de la película obra de James Horner, la serie cuenta con nueva música escrita por James Newton Howard y Xander Rodzinski. La serie de ocho episodios ha sido rodada en localizaciones naturales en Gales.

Warwick Davis vuelve a ser Willow Ufgood, un hechicero enano de Nelwyn. Junto a Willow volvemos a ver a Joanne Whalley como Sorsha, la guerrera hija de la malvada Bavmorda que 20 años después es la reina de Tir Aslin. Los nuevos personajes de esta historia ambientada 20 años después son Ruby Cruz como la princesa Kit, hija de Sorsha que lidera un grupo para rescatar a su hermano gemelo el príncipe Airk (Dempsey Bryk), secuestrado por unos misteriosos villanos. En esta misión viajan justo a Kit Erin Kellyman como Jade, una caballero en entrenamiento y la mejor amiga (novia) de Kit, Ellie Bamber como Dove, una criada de cocina y novia de Airk, Tony Revolori como el príncipe Graydon, prometido de Kit y más interesado en los libros que en los combates. Por último, Amar Chadha-Patel interpreta a Boorman, un ladrón al que se le ofrece la libertad de prisión si ayuda al grupo.

Empezando por lo positivo, hay que reconocer que la Willow original no es una historia sesuda, era una historia ligera con humor y aventura, y en este sentido Lucasfilm ha intentado recrear las mismas sensaciones y tono distendido en una historia que conecte con las nuevas generaciones. Cuando hace unas semanas compartí mis impresiones de los dos primeros episodios, ya comenté que sólo por la alegría de ver a Warwick Davis retomar a su personaje fetiche ya era suficiente para haberme ganado de inicio, por lo que tenía claro que vería esta primera temporada en tu totalidad. Lo cual era claramente otro elemento positivo. Dicho esto, ya en ese momento comenté que el inicio no me había entusiasmado, y no tenía claro si un espectador no fan de la fantasía se engancharía a una serie de estas características con esta puesta en escena.

Otro de los aspectos positivos (en serio) es que los creativos de Willow no buscan inventar ninguna rueda, al plantear una historia que recrea el espíritu de las partidas de Dungeons & Dragons en las que para las campañas siempre te encontrabas a un mago, un bruto, un espadachín, un arquero y un erudito, entre otros. Willow opta por una estructura super clásica de ensamblar una compañía formada por personas diversas que formen un grupo heterogéneo que provoque numerosas dinámicas interesantes a lo largo del viaje que tendrán que aprender a trabajar juntas si quieren sobrevivir. Otro aspecto que recuerda a muchísimas obras previas de fantasía es cuando en el climax final los protagonistas son tentados por aquello que pensaban que era el mayor deseo de su corazón, para descubrir que el viaje les ha cambiado y eso que antes era tan importante ahora ya no les sirve. Aparte que aceptar ese «regalo» implica perder tu alma, claro. La sensación de evolución durante el viaje y que los personajes salen más fuertes y unidos que cuando comenzaron es otro tópico que aquí se cumple al pie de la regla, confirmando una agradable sensación de familiaridad.

Willow es como digo un entretenimiento ligero, y supongo que valorándolo como tal y acercándose sin ninguna pretensión, creo que la serie puede ser moderadamente entretenida. La aparición de Willow en el climax final probablemente sea lo mejor de toda la temporada, y confirma mi alegría a poder ver una nueva aventura suya. Puestos a buscar algo más positivo que comentar, me flipa mucho la música, sobre todo cuando vuelven al tema original de James Horner. También los temas que añaden al final de cada episodio, como por ejemplo el Money for nothing de Dire Straits, que es un temazo atemporal alucinante.

Sin embargo, la decepción es total porque lo que a priori parecen buenas ideas a nivel general (o al menos correctas) sobre el papel, se han ido todas al traste por una ejecución lamentable en todos los aspectos. Y esto es clave, porque lo importante es el producto final, no la intención que se tenía al comienzo. Y no dudo que seguro se intentó hacer bien, tengo claro que nadie hace algo mal a propósito. Pero, ¡vaya ejecución!

La dirección de Willow ha sido nefasta. Da hasta rabia ver que Lucasfilm ha contratado a tanta gente sin talento para hacer esta serie, empezando por unos directores que han robado a la serie de toda magia o épica. No es mi propósito hacer una enumeración pormenorizada de todo lo que no me ha gustado de las mediocres y televisivas puestas en escena, dicho esto con la peor connotación posible, pero por poner un ejemplo, durante el combate final del último episodio todo está rodado con planos medios y primeros planos para que no se vea bien lo que está pasando y dónde está sucediendo, lo cual me parece lamentable. Aparte de una niebla que ¿de donde ha salido? Da igual, el objetivo que no se vea nada y no haya que invertir en decorados creíbles se ha conseguido. Por no hablar de que aparte de la lucha de Elora Danan contra la Arpía (¿no era Bavmorda?), hay otros combates del resto de héroes contra los lamentables y genéricos esbirros de la bruja que vemos como empiezan con choques de espadas mil veces vistos pero no llegamos a saber cómo finalizan. Supongo que ellos mismos sabían que era morralla que no interesaba, pero la forma de dejarlo claro es flipante. A todo esto hay que sumar un montaje lamentable con miles de cortes que resulta insultante para un espectador que quiere ver lo que les está pasando a unos personajes que están en un espacio concreto y que realizan combates en los que se encadenan acciones de ataque y defensa. Nada de eso lo hemos tenido en los 8 episodios de esta serie.

El diseño de producción de Disney Channel también me parece nefasto, tomando todas las decisiones erróneas posibles casi en cada decisión. Los decorados de cartón piedra, las armas sin peso, los vestidos mojados que se secan en un segundo, las localizaciones imposibles (porque no parecen reales ni siquiera en el contexto de fantasía de la serie…), nada ayuda a que el espectador pueda meterse en la historia, resulta imposible. Recuerdo haber leído que se trata de una de las principales series de la parrilla de Disney+ que ha contado con un presupuesto importante. Que de alguna manera los directivos acepten este nivel de calidad (o de falta de ella) que se ha ofrecido a los espectadores, me resulta flipante.

Por cierto, que de alguna manera la única vez que hemos visto un plano general potente con múltiples personajes haya sido en la escena en mitad de los créditos finales que nos anuncia la segunda temporada (de tres que va a tener la serie), cuando en toda esta serie no hayamos tenido nada ni remotamente similar me ha parecido casi un insulto a mi inteligencia como espectador. Como si me estuvieran diciendo, «si, sabemos que la serie ha sido mediocre, pero vuelve que el año que viene la cosa será mejor». Alucinante.

Comentaba que el guion a grandes rasgos mostraba ideas correctas, dentro de no ser nada originales. Sin embargo, debo decir que también en este sentido la ejecución contiene momentos verdaderamente vergonzosos. Como por ejemplo la ¿genial? idea de mostrar a los trolls de las minas de Skelling como tíos cultos con acento de universitarios de Harvard. De nuevo, puedo entender que alguien tenga una idea de bombero torero, pero que eso pase todos los filtros y llegue a verse en pantalla sin que nadie caiga que es una ridiculez y que quizá sería mejor plantear otra cosa, me deja perplejo. Como es la idea de convertir a los peligrosos Bone Reavers que viven en el Wildwood (bosque salvaje) en unos pacíficos outsiders naturistas que no son comprendidos por la sociedad y que solo buscan vivir su vida haciendo raves y orgías en el bosque. Reforzando una tendencia que no deja de verse en el mainstream, intentar entender y dar matices a grupos que en otros contextos serían unos villanos sin más. Quedando el conjunto ridículo. Visto lo visto, tengo claro que la contratación de Jonathan Kasdan como creador de esta serie es el pecado original que ha provocado todo el desastre posterior. Porque no es que no acierten con la caracterización de los héroes, es que tampoco los villanos ausentes e intercambiables resultan nada interesantes, indicándome casi que sólo pensaron en unos diseños que lucieran cool en el trailer, pero sin nada más que un cascarón vacío.

Llegamos a otro tema sensible, el reparto. En la reseña de los primeros episodios comentaba que todos los actores me habían parecido correctos sin más, con la excepción de la actriz Ruby Cruz que interpreta a Kit, debido a que el guion convertía a la princesa en alguien desagradable que caía mal. Vista la serie en su conjunto hay que reconocer que al menos en lo referido a Elora y Kit, además de Willow, sus personajes tienen una correcta evolución dentro de parámetros esperables dentro del género de la fantasía. Sin embargo, con la perspectiva de tener la temporada al completo para valorarla, entiendo que otro de los problemas insalvables para esta serie de televisión es una brutal falta de talento, carisma y calidad interpretativa de todo el reparto.

A Willow le salvo de esta valoración general, porque me gusta el personaje y casi más el actor. Y aquí reconozco que posiblemente la nostalgia de volver a ver a Warwick Davis nuble mi juicio, a lo mejor el menudo actor es igual de mediocre que el resto. No lo creo, pero bueno. Pero todos los demás me resultan totalmente olvidables, los personajes pero sobre todo los actores. La guerrera Jade, El príncipe Graydon, el príncipe Airk o el forajido Boorman son un EPIC FAIL como personajes monotemáticos sin chispa que resultan aún peores por unos actores que no saben transmitir empatía o personalidad. Cuando se habla para mal de «interpretaciones televisivas», hablamos de esto. Pero tampoco es que Ruby Cruz como la princesa Kit o Ellie Bamber como Elora sean mucho mejores actrices que el resto, y en este caso el guion les da una mayor importancia y aparición en pantalla que no viene acompañada por una mayor calidad.

Y me da pena, no me alegro en absoluto de esta decepción. Me sabe muy mal, de hecho, teniendo en cuenta las ganas que tenía de que esta serie me gustara. Sin embargo, por muy fan de la fantasía y el D&D que me considero, los consumidores no podemos aceptar como borregos cualquier cosa que nos ofrezcan en la creencia que «es de lo mío». Hace 30 años esta actitud podía ser lógica al no haber casi productos audiovisuales de este género. Pero en 2022 hay competencia como nunca antes se había visto en el género de la fantasía heroica / espada y brujería. Ya no es suficiente con crear una serie de fantasía «correcta» (y Willow es mediocre hasta decir basta) tiene que ser buena o muy buena o va a lucir cutre comparada con Los Anillos de PoderLa Casa del Dragón o The WitcherY la comparación es obligatoria, porque al final todo es entretenimiento que exige que inviertas el mismo tiempo de tu ocio para consumirlo. Hay fantasía buena y fantasía mala, y deberíamos premiar a la primera y castigar la segunda como única forma de obligar, en este caso a Disney, a que hagan las cosas mejores.

En este sentido, aparte de la decepción del visionado hay otra cosa que me molesta sobre manera, y es la gente en redes sociales que niega la posibilidad de toda crítica bajo el punto de vista de «qué esperábais, la película es igual de cutre y ligera que la serie». Y hay que negar la mayor. Para el standard de 1988 Willow lució increíble con los medios existentes en la época. De hecho, el revisionado reciente de la película con mi hijo me gustó mucho más de lo que esperaba, aceptando eso si que tenía alguna cosilla en que sí se notaba el paso del tiempo. Pero que el diseño de producción de la película de hace 35 años luzca mejor que una serie rodada en 2022 con los medios de 2022 tiene delito. Aparte que la calidad narrativa y como director de Ron Howard le da mil vueltas a lo que estos directores televisivos nos han ofrecido. Ambas historias son aventuras ligeras, pero la personalidad de los actores de una y otra también marcan mucha diferencia, aparte de un humor que en la serie no funciona nunca, mientras que mi hijo sí se reía muchas veces viendo la película. Hay mucha diferencia. De hecho, no hay color.

Esto me recuerda otro elemento, que he comentado en las últimas semanas en mi cuenta de Twitter. Y es que empezamos a ver Willow toda la familia, y ya tras la emisión de los dos primeros episodios mi mujer me dijo que no le había gustado la serie. Semanas más tarde, durante las vacaciones navideñas intenté convencer a mi hijo para ver los episodios 5 y 6 que teniamos pendientes, en ese momento ya no veiamos Willow el día del estreno, hasta que llegó un momento en que me reconoció que tras haber visto 4 episodios no le había gustado la serie y no quería seguir viéndola. El caso es que no tengo el ego de pensar que un gigante como Disney crea sus contenidos pensando en mi como target. Pero si una serie mainstream importante como es Willow no conecta con el público femenino o con un adolescente que se supone que son más público objetivo que un adulto de más de 45 años como yo, me lleva a pensar ¿en quién está pensando Disney como público objetivo de Willow? Y ojo, entiendo que mi ejemplo familiar tampoco es indicativo de nada, pero a la vez conozco a mucha gente que ha dejado colgada la serie a mitad porque hasta donde llegaron no les había gustado nada. Al final, igual muchos ejemplos individuales realmente muestran una tendencia…

Willow nos muestra en medio de los títulos de crédito que Lucasfilm ha planteado 3 temporadas. Visto lo visto, me bajo de este tren, conmigo que no cuenten.

Comparto el trailer de la serie:

Suspenso sin paliativos para Willow, que no me busquen para ver una segunda temporada.

PUNTUACIÓN: 4/10

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Crítica de Willow episodios 1 y 2 (Disney+)

Esta semana Disney+ ha estrenado los dos primeros episodios de Willow, la serie secuela del clásico de 1988 dirigido por Ron Howard que vuelve a estar interpretado por Warwick Davis. Comparto mis impresiones del arranque de esta serie.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Willow regresa en una nueva serie ambientada años después de la película original.

Aunque la posibilidad de una continuación de Willow es algo que llevaba años comentándose, no fue hasta la creación de Disney+ y la necesidad de dotarla de contenidos que la serie consiguió tener luz verde. Lucasfilm contrató a un hombre de la casa como creador de la serie: Jonathan Kasdan, guionista de Solo: a Star Wars story e hijo del director Lawrence Kasdan, guionista de El imperio contraataca y el retorno del Jedi entre otras, además de director de películas como Silverado, Grand Canyon o Wyatt Earp. Jonathan Kasdan escribe el guion del episodio piloto, teniendo a Bob Dolman, guionista de la película original, como guionista del segundo episodio y uniéndose al grupo de escritores contratado por Disney.

Estos dos episodios (de ocho que va a tener la serie) han sido dirigidos por Stephen Woolfenden, director inglés conocido por ser el director de la segunda unidad de algunas películas de Harry Potter y por dirigir algún episodio de Doctor Who. Además de utilizar el tema clásico de la película obra de James Horner, la serie cuenta con nueva música escrita por James Newton Howard.

Warwick Davis vuelve a ser Willow Ufgood, un hechicero enano de Nelwyn. Junto a Willow volvemos a ver a Joanne Whalley como Sorsha, la guerrera hija de la malvada Bavmorda que 20 años después es la reina de Tir Aslin. Los nuevos personajes de esta historia ambientada 20 años después son Ruby Cruz como la princesa Kit, hija de Sorsha que lidera un grupo para rescatar a su hermano gemelo el príncipe Airk (Dempsey Bryk), secuestrado por unos misteriosos villanos. En esta misión viajan justo a Kit Erin Kellyman como Jade, una caballero en entrenamiento y la mejor amiga (novia) de Kit, Ellie Bamber como Dove, una criada de cocina y novia de Airk, Tony Revolori como el príncipe Graydon, prometido de Kit y más interesado en los libros que en los combates. Por último, Amar Chadha-Patel interpreta a Boorman, un ladrón al que se le ofrece la libertad de prisión si ayuda al grupo.

Empezando por los elemento positivos, mi corazoncito de fan de la fantasía se alegró un montón al volver a ver a Willow Ufgood en carne y hueso. Que Warwick Davis se encuentra en condiciones de volver a trabajar en una serie de este calibre me parece una pasada. Creo que sólo por él ya sabía de antemano que iba a ver esta serie en su totalidad. Al menos en eso, Disney me tenía ganado de inicio.

La serie tiene el mismo tono de aventura ligera para toda la familia pensando en un público adolescente que tenía la película original. En eso no se le puede poner un pero porque es exactamente igual, aunque los que la viéramos en su día en el cine tengamos ahora 34 años más y no seamos niños. En ese sentido, entiendo lo difícil que es crear una serie que intenta recuperar la magia de un clásico contando algo nuevo y original. Willow fue muy importante para mi yo chaval, y esa sensación es casi imposible de recrear para mi yo adulto de 2022, pero me gustaría que sí lo consiguiera para posibles nuevos espectadores.

El nuevo reparto de actores jóvenes me parece que están todos correctos, y de alguna manera me hace gracia que recreen el espíritu de las partidas de Dungeons & Dragons en las que para las campañas siempre te encontrabas a un mago, un bruto, un espadachín, un arquero y un erudito, entre otros. La historia no intenta inventar ninguna rueda y opta por una estructura super clásica de ensamblar una compañía formada por personas diversas que formen un grupo heterogéneo que provoque numerosas dinámicas interesantes a lo largo del viaje. En esto, los lectores y fans de la fantasía heroica y todos los jugadores de rol se sentirán como en casa viendo la serie. Al menos, así me sentía yo.

Otro detalle que me hace cierta gracia es ver a actores que han trabajado en el MCU como Erin Kellyman (Karly Morgenthau en Falcon & Winter Soldier) y Tony Revolori (Flash Thompson en la última trilogía de Spiderman). Además, aunque el primer episodio diría que es bastante flojo, creo que la cosa mejora en el segundo, obviamente con la aparición de Willow, por lo que confío y deseo que la serie no deje de ir a más en los 6 episodios restantes de esta primera temporada. Ah! Se me olvidaba comentar que la serie ha sido rodada en localizaciones naturales en Gales, y algunas escenas en bosques y a caballo están chulas.

Dentro que todo me parece correcto y como comentaba antes voy a ver la serie en su totalidad, la verdad es que este arranque de Willow no me ha apasionado en absoluto. Un primer problema es la terrible puesta en escena del televisivo Stephen Woolfenden, dicho esto en el peor de los sentidos posibles. Woolfenden rueda todas las escenas de la forma menos interesante posible, lo cual tendría mérito si no fuera algo malo. Por ejemplo, en el asalto del grupo de villanos los Vendavales a Tir Aslin hay varios combates y todos están rodados con planos medios y primeros planos con millones de cortes entre ellos, no sea que tuvieran que preparar algún tipo de coreografía, algo que entiendo lleva tiempo y trabajo y claro, para qué. Modo irony on. El maravilloso pueblo de los Nelwyn que fue construido realmente para la película ahora ha sido sustituido por unos decorados de cartón piedra terribles en una cueva. Y así todo.

Willow fue un hito dentro de la fantasía heroica en los años 80 en un momento en el este género no existía en el mainstream. Que para recrear este mundo de magia y aventura hayan optado por algo mediocre en lo visual es algo terrible que si algo hace es precisamente quitar la magia que sentimos al ver Willow por primera vez. Espero que esto se mejore a medida que avance la serie, pero a priori no me ha transmitido buenas sensaciones.

Por cierto, junto a Warwick Davis me alegra también volver a ver a Joanne Whalley retomando su personaje de la ahora Reina Sorsha. Pero una vez dicho esto hay que reconocer que su personaje es el causante de una de las grandes idioteces que tiene la serie en lo relativo al personaje clave de Elora Danan. Y es un enorme elefante en una cacharrería absurdo sin el cual hay que reconocer que NO habría serie tal y como se ha planteado, pero reconozco que me ha fastidiado bastante que hayan sido tan ineptos en no pensar en algo mejor que no sea tan ridículo para poner en marcha la historia.

Esto es un gran problema inicial del guion que tienes que dejar marchar porque no tiene solución. Luego habría un segundo elemento que no es que sea un fallo pero que genera cierta duda y que espero sea aclarado a medida que avance la serie, y es el porqué ha sido justo el príncipe Airk el secuestrado, teniendo la opción de haber cogido a quien hubieran querido durante el ataque. Espero que se justifique convenientemente, ya veremos.

Antes decía que en general el casting de actores jóvenes me ha gustado. Por ponerle un pero, dentro que no me parece que actoralmente lo haga mal, a la actriz Ruby Cruz que interpreta a la princesa Kit le ha tocado bailar con la más fea (narrativa y figuradamente hablando). Al principio de la serie parece que va a ser la protagonista al tratarse de una mujer lesbiana empoderada que quiere labrarse su propio futuro sin que nadie, y en especial su madre, la mande. El ideal del feminismo woke imperante, vamos. Sin embargo, el guion la convierte en una malcriada y orgullosa, con lo cual ahora mismo es el único personaje que cae mal de todo el reparto. Espero que esto se arregle a medida que avance la serie y la podamos ver en una versión más positiva, pero la sensación tras estos dos primeros episodios de estar ante una nueva Galadriel de Los Anillos de Poder ha estamos más presente de lo que me hubiera gustado.

Comentaba al principio que me encanta el Willow original. Sin embargo, merece la pena recordar que en 1988 NO había fantasía heroica D&D en los cines. Podría decirse que Star Wars fue lo más parecido que llegamos a ver en imagen real de un género que no se estilaba y parecía para críos, ciertamente algo menor. Por eso entre otros motivos Willow fue revolucionaria en su día. E incluso con esto en mente, hay que recordar que la película que ahora es un clásico en su momento fue una decepción en taquilla. Sin embargo en 2022 hay competencia como nunca antes se había visto en el género de la fantasía heroica / espada y brujería. Ya no es suficiente con crear una serie de fantasía «correcta», tiene que ser buena (o a ser posible muy buena) o va a lucir cutre comparada con Los Anillos de Poder, La Casa del Dragón o The Witcher. Dado que La rueda del tiempo fue super cutre, estoy seguro que al menos Willow si conseguirá superar a la serie inspirada en los libros de Robert Jordan.

Que se hayan estrenado todas estas series es en sí mismo un milagro y un sueño hecho realidad para los fans de la fantasía heroica. Aparte de la existencia de series de animación estupendas como El Príncipe Dragón o Legend of Vox Machina. Y en 2023 se estrena en cine la nueva película de D&D. Es una pasada, de verdad que si. Y claro que la comparación de Willow frente a los principales contenidos de Netflix, HBO Max y Prime puede ser injusta. Pero al final todos lo hacemos, y al espectador «normal» no fan de la fantasía le tienes que dar algo que haga que le merezca la pena invertir su tiempo en Willow en lugar de en la última serie hot de Netflix. Por ejemplo Miércoles producida por Tim Burton.

Ojalá me equivoque y la cosa mejore rápidamente, pero lamentablemente se me hace difícil imaginar que mucho público no friki pueda engancharse a esta serie visto lo visto. Incluso a pesar del estupendo final del segundo episodio con la revelación que hace Willow y el cliffhanger con el que nos dejan. Cuanto más lo pienso, más me parece que siendo todo correcto, estos dos episodios de Willow no han sido lo potentes que deberían haber sido para enganchar al público no convencido previamente como es mi caso.

Comparto el trailer de esta serie:

Willow ha empezado correcta sin más. Espero que vaya de menos a más, pero lo visto hasta ahora no se si es suficiente para enganchar al público no friki de la fantasía.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Andor y el problema de la narrativa periódica

La primera temporada de Andor, la última serie de imagen real del Universo Star Wars creada por Tony Gilroy, ya está disponible en Disney+. Y aunque fui publicando reseñas de los diferentes arcos argumentales, siento que se me quedaron elementos claves por analizar ahora que ya podemos valorar la serie en su conjunto, que es lo que me mueve a escribir esta entrada.

En primer lugar, valorar que Andor globalmente me ha gustado y pienso ver la segunda temporada, cosa que no puedo decir de otras series frikis que se han estrenado este año como Obi-Wan Kenobi o Ms. Marvel. Esto en si mismo ya marca que la serie puede ser considerada un éxito de Disney+ y Lucasfilm. Hay que reconocer además que la serie va de menos a más, siendo los mejores episodios de esta temporada el 6º con el robo en Aldhani, el 10º con la fuga de la prisión en Narquina 5 y el 12º con el climax en Ferrix. A todo esto, podéis leer en los links mis opiniones sobre los cuatro arcos que se desarrollaron en los episodios 1-3, 4-6, 7-10 y 11-12.

Sin embargo, dentro que como digo la serie tiene numerosos elementos interesantes y estupendas interpretaciones, me veo en la necesidad de criticar algunas de las decisiones creativas que se han tomado en lo relativo a la estructura narrativa de Andor. Y es que no es normal que Lucasfilm haya estrenado una serie con periodicidad semanal que es imposible de ver semana a semana porque hay numerosos episodios que literalmente no cuentan nada. El planteamiento de hacer arcos dentro de la serie provocó que los episodios 1 y 2 fueran flojísimos mientras preparaban el climax del tercer episodio con el encuentro de Andor y Luthen Rael en Ferrix. Estaba tan claro que los episodios individuales no se aguantaban por si mismos que Disney tomó la inédita decisión de estrenar estos 3 episodios de golpe ante el temor cierto que si sólo estrenaban uno o dos episodios, la audiencia desertaría en masa. Y aunque esta decisión del estreno fue acertada, el estreno semanal de los episodios 4, 5 y 6 confirmaron que Andor ha sido una serie que NO puede verse con cadencia semanal, al tener de nuevo 2 episodios como son el 4 y 5 que son un suplicio para el espectador mientras esperamos el climax del robo en el planeta Aldhani.

Siguiendo con la estructura, tras mostrar a la audiencia que Andor es una serie planteada en arcos de 3 episodios, tras los dos primeros los productores y creativos rompieron su propia norma al hacer un séptimo episodio de transición que nos lleva a un tercer arco desarrollado en 4 episodios en el planeta prisión Narkina 5. Si buscaban marear a los espectadores, la verdad es que creo que lo consiguieron. En mi caso, tras ver el 7º episodio, me salté el visionado del 8º cuando se estrenó para verlo junto al 9º, para encontrarme que el arco no finalizaba esa semana y tenía que esperar una semana más para verlo. Finalmente, tras un satisfactorio episodio 10, opté con buen criterio por no ver el episodio 11 y esperarme a verlo junto al 12, lo que hizo que la sensación de relleno y presentación de elementos que explotarían en el climax final del 11º no fue tan mala como lo hubiera sido si lo hubiera visto por separado.

Con Andor me quedo con la sensación que escritores de cine han intentado escribir para televisión como si fuera lo mismo, y no es el caso en absoluto. Los arcos narrativos protagonizados por Andor tienen la estructura clásica de película mainstream con presentación-nudo-desenlace pero planteando estos elementos en cada episodio del arco. Y aunque se añadan otras líneas argumentales de varios personajes secundarios que sí se han extendido a lo largo de toda la temporada, globalmente los episodios 1, 2, 4, 5, 7 y 8 (justo la mitad de la serie) no han ofrecido elementos a los espectadores que hagan que tengan necesidad o ganas de seguir viendo la serie semanalmente.

Entiendo que Disney+ tiene que llenar su parrilla todas las semanas y para ellos ocupar 10 semanas es mejor que sólo 4, en caso que hubieran optado por ejemplo por estrenar semanalmente los arcos completos como hicieron en el estreno. Toda serie de televisión estrenada semanalmente tiene como primera obligación mostrar elementos que te hagan querer volver la semana siguiente, y ese no fue el caso en absoluto con Andor. Incluso reconociendo que la serie en su conjunto me ha gustado al haber acertado el final y debido a la complejidad de algunos personajes, no tengo claro que una serie que me hizo dejar de ver los episodios semanalmente pueda ser consideraba «buena televisión». Al menos en lo referido a su narrativa serializada, que me parece deficiente. Si Disney hubiera estrenado Andor con el modelo Netflix, tengo claro que la valoración de la serie sería diferente. Pero esto no ha pasado. De hecho, comparaba antes a Andor con Obi-Wan Kenobi que no me gustó nada. Pero al menos en lo referido al aprovechamiento del formato televisivo y del uso del episodio como unidad de medida argumental y creativo, resulta mucho más satisfactoria (incluso con sus carencias) que esta serie.

Es por esto que tras el final de la serie no dejo de leer cuentas oficiales de Disney / Star Wars (y a numerosos medios de comunicación y críticos del ambito friki) invitando a ver la serie en su totalidad incidiendo en que el esfuerzo de llegar hasta el final merecerá la pena. Porque aunque Disney no publica las cifras de audiencia, no tengo duda que Andor ha sufrido una caída abismal de audiencia en las semana malas tras la emisión de los episodios 4 y 5, o luego tras el 7-8. Y veo super normal que mucha gente se bajara del carro. Porque no es normal un episodio como el 5 en el que la gente básicamente habla entre si todo el rato sin un avance en la acción principal del robo.

Cambiando de tema, he escuchado también algún podcast comentando que manda narices que la mejor y más adulta serie de Star Wars hasta la fecha vaya a ser la menos vista de toda la franquicia. En este sentido, reconozco que el concepto «a pie de calle», la complejidad de algunos personajes y el ritmo pausado que Tony Gilroy plantea para la serie hace que pueda ser considerado «el producto de Star Wars más adulto hasta la fecha». Sin embargo, tengo que negar la mayor, porque no entiendo como el calificativo de «adulto» parece una barra libre para crear una serie aburrida o una que no cuenta nada interesante. Yo me considero adulto, y me parece que la primera temporada de The Mandalorian es de largo un mejor entretenimiento «adulto» que Andor. Volviendo a la idea clave que una serie que no te deja con ganas de ver el siguiente episodio no puede ser mejor que otra que si lo hace. Una cosa es plantear temas complejos que se desarrollen a lo largo de una temporada, cosa correctísima si se hace bien, y otra tener a personajes hablando todo un episodio sin que la trama avance de manera sustancial. Los adultos también queremos ser entretenidos con una serie de televisión (y ya si es de Star Wars ni te cuento), no se por qué motivo a una parte de la progresía cultural le parece que no es así.

Como ya fui comentando en mis reseñas de los diferentes arcos, me ha encantado la complejidad de Luthen Rael (de largo lo mejor de la serie) y la maravillosa interpretación de Stellan Skarsgård, mostrando que no todos los rebeldes eran seres de luz y algunos no tenían problema en ensuciarse las manos y hacer lo que hay que hacer para luchar contra el Imperio. También me parece sobresaliente Kino Loy, el personaje protagonizado por Andy Serkis que ve como su ordenada existencia se ve barrida por los aires ante la evidencia que sólo luchando podrá salir con vida de la prisión. Maarva, la madre de Andor, destaca en la serie gracias a la interpretación de Fiona Shaw, que eleva al personaje. Junto a ellos, ver a Forest Whitaker como Saw Gerrera siempre está bien.

Y sobre todo, me gustan las dos ideas claves de Andor. En primer lugar, que la chispa de la Rebelión más que un intento organizado de lucha fueron en su concepción muchas luchas individuales a lo largo y ancho de la galaxia, a menudo condenadas al fracaso. En ese sentido, la fuga de la prisión en Narkina 5 del episodio 10 y el levantamiento del pueblo de Ferrix durante el entierro de Maarva (mientras Andor está a otras cosas) en el último episodio me parecen los mejores momentos de toda la serie, unas escenas tremendas de tensión y emoción. Entiendo que en este sentido en la segunda temporada ya nos mostrará misiones de una Rebelión más formada y con una mayor (y mejor) estructura que plantee una amenaza al Imperio. De momento, por lo visto en esta temporada, narrativamente han dejado a la serie en un momento muy interesante.

La segunda idea clave de Andor gira en torno al Imperio, y me parece genial la forma en que nos lo presentan como una fuerza avasalladora que aplasta a la gente normal. La forma en que una burocracia excesiva se va convirtiendo en fascismo me parece muy interesante, y en esto la filosofía «a pie de calle» me parece que funciona de maravilla. Por otro lado, para mi Star Wars siempre ha mostrado que TODO el imperio es malvado, no era un tema limitado al Emperador, Darth Vader y los Moffs imperiales, todos los miembros del imperio lo son. La broma de Kevin Smith en Clerks sobre los curritos de la Estrella de la Muerte hizo un daño tremendo en esta percepción, porque para mi no hay duda. Es por esto que dentro que me ha gustado la fría precisión del ISB para detener a los rebeldes, tampoco es que mostrarles como «malvados» me parezca la genialidad que tanta gente ve.

Como ya comentaba, si pongo la balanza las cosas buenas y las que no me han gustado, al final me sale a cuenta haber visto la serie, aunque no fuera con la periodicidad semanal. Sin embargo, como digo el problema no es que el público no acepta series «adultas» de Star Wars, sino que no acepta conceptos aburridos mal contados semanalmente.

Una de las cosas que me parecen más problemáticas de Andor es la falta de carisma de Diego Luna, algo que no es problema de la serie en si, ni tampoco del propio Luna, al venir arrastrado desde el casting de Rogue One. Debido a esto, aunque las cosas que le pasan a Andor a nivel general deberían ser interesantes, la interpretación de Luna hace que queden como momentos grises que no son lo más destacados de la serie en su conjunto. Unido a esto, el concepto coral de la serie y el planteamiento de ver el nacimiento de la Rebelión desde varios puntos de vista hace que los mejores momentos de la serie sean de otros personajes mejor interpretados que Andor, lo que a la larga es un problema.

Hablando de «El nacimiento de la Rebelión», hago constar que el concepto a priori no podía ser más interesante y desde luego consiguió captar toda mi atención. Sin embargo, la ejecución en lo referido a alguna de las tramas secundarias de la serie no puede ser más montonera y mediocre. Empezando por la lamentable Mon Mothma (friamente interpretada por Genevieve O’Reilly), que convierte una teórica función de espionaje en el Senado Imperial en una serie de ridículas discursiones con su hija y en un drama alrededor de una auditoría contable. Esta parte es muy muy floja, verdaderos minutos de la basura de la serie, al igual que el intrascendente arco de Vel Sartha (Faye Marsay) la comando rebelde y líder del golpe en Aldhani que resulta ser prima de Mon Mothma. Si quitáramos todo el metraje de Vel después del robo (episodios 7-12), realmente no nos hubiéramos perdido nada, porque lo que hace no tiene trascendencia ni interés. Otro bluff. No, que su supuesta novia la abandone porque está centrada en la lucha no entra en «interesante».

Por el lado Imperial, comentaba como me gusta la forma como muestran a la fría burocracia Imperial aplastando a la gente normal. Esto está correctamente personalizado en Dedra Meero, la inteligente oficial del ISB imperial cuya tenacidad consigue descubrir la existencia de los rebeldes. Meero está correctamente interpretada por Denise Gough, pero su papel se plantea desde una frialdad extrema casi deshumanizadora, por lo que diría que está bien sin más.

El otro arco que me produce vergüenza ajena es el del subinspector de la Autoridad de Preox-Morlana Syril Karn (interpretado por Kyle Soller). Su papel como antagonista que busca detener a Andor en el primer arco es correcto, pero su fall-from-grace en los episodios 4 a 12 es realmente penoso. Su viaje a Coruscant y sus discursiones con una madre que le ridiculiza constantemente probablemente sea un arco aún peor que el de Mon Mothma. Entiendo que el creador de Andor Tony Gilroy plantea una historia coral con diferentes puntos de vista, pero como comentaba antes, lo que muestres debe ser interesante, cosa que Kyle Soller o Mon Mothma no son, o si no la sensación con la que te quedas es que han creado estos arcos para rellenar minutos, el gran problema del streaming actual.

Tener una serie sin presencia de alienígenas tampoco ayuda a que Andor tenga el feeling correcto de Star Wars. Y no es un tema de «tono adulto», sino que diría que se trata de una decisión de diseño de producción motivada por motivos presupuestarios, lo que me parece impropio de una franquicia multimillonaria como es Star Wars. Otro aspecto que provoca el feeling «a pie de calle» es la ausencia de otro aspecto consustancial a Star Wars, los viajes y combates espaciales. Creo que es algo tan evidente que en el undécimo episodio de transición antes del climax final se añaden dos escenas que maquillen esto, al ver a dos habitantes de Narkina 5 cuando Andor y Melchi escapan de la prisión, y luego con la huida de Luthen de la nave imperial que intenta atraparle. Que sean justo en el episodio 11 (de 12) diría que es porque alguien notó que estas ausencias eran atronadoras y plantearon una solución de urgencia para disimularlo.

La ambigüedad de Luthen Rael me parece de largo lo mejor de Andor a pesar de sus pocos minutos en pantalla. Que este personaje entre de alguna forma en conflicto con el espíritu de Star Wars de la lucha del bien contra el mal no me supone ningún problema mientras resulte interesante. Pero aceptando la premisa de Andor, no comulgo nada con esta idea cínica que un argumento de «el bien contra el mal» no pueda ser utilizado en una historia dirigida a un público adulto. No la compro porque me parece una falacia grosera, la verdad.

De cara a la segunda temporada ya confirmada de Andor, Tony Gilroy ha comentado en entrevistas que vuelve a plantear los 12 episodios como cuatro arcos de 3 episodios. Cada arco contará un año en la vida de Andor, se entiende que realizando diferentes misiones para Luthen, que acabarán desembocando en el comienzo de Rogue One. Visto lo visto, creo que la mejor opción será ver los arcos por separado como si fueran películas de una serie (¿he oído Bourne?), evitando el visionado semanal. Sinceramente me gustaría que Gilroy me callara la boca en la segunda temporada a base de buenos episodios. Y ojalá consiguiera engancharme y hacerme volver a ver Andor semanalmente, sería el mejor indicativo que la temporada me estará gustando mucho más que esta primera. A ver si es verdad.

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Análisis de la Fase 4 de Marvel Studios en cine y televisión

La emisión del Especial Navidad de Guardianes de la Galaxia marca el final de la Fase 4 de Marvel Studios, una fase desarrollada entre 2021 y 2022 y que tiene como principal elemento el inicio de las series de televisión en Disney+ que han ampliado como nunca antes el MCU. Es un buen momento para compartir mis impresiones sobre lo positivo y lo no tan positivo que nos ha traído el MCU en estos dos años, así como los desafíos a los que se enfrenta Marvel de cara al futuro.

No quiero centrar este artículo en valorar individualmente cada una de las películas y series estrenadas por Marvel Studios en estos dos años. Para saber mi opinión sobre cada una, os recomiendo que visitéis los artículos concretos que fui publicando en su momento y cuyos links tenéis en las tablas. Lo que sí voy a compartir a continuación es mi ranking de esta fase 4, que refleja claramente mis preferencias:

PELÍCULAS FASE 4 MCU

PELÍCULADIRECTORFECHA ESTRENOPPTOTAQUILLA
1DOCTOR STRANGE EN EL MULTIVERSO DE LA LOCURASam Raimi06/05/22200M950M
2SPIDERMAN NO WAY HOMEJon Watts17/12/21200M1900M
3SHANG-CHI Y LA LEYENDA DE LOS 10 ANILLOSDestin Daniel Cretton03/09/21150M430M
4ETERNALSChloe Zhao05/11/21200M400M
5BLACK WIDOWCate Shortland09/07/21200M380M +75M en Disney+
6BLACK PANTHER WAKANDA FOREVERRyan Coogler08/07/22250M675M*
7THOR LOVE & THUNDERTaika Waititi11/11/22250M760M

Empezando por estas películas, el COVID fue una desastre para el mundo del entretenimiento, provocando la cancelación de prácticamente todos los estrenos de 2020, retrasándolos hasta 2021 y provocando que las recaudaciones de ese año se vieran muy afectadas por las restricciones de aforos en las salas (las que estaban abiertas claro), y por el estreno simultáneo que por ejemplo Black Widow tuvo en su momento en Disney+ de pago. Esto hace que realmente las recaudaciones de 2021 no sean representativas de la fuerza de la marca Marvel Studios entre los espectadores mainstream. Incluso teniendo esto en cuenta, tanto Black Widow como Shang-Chi fueron rentables para Marvel, y sólo Eternals no dio beneficios a Marvel. Pero incluso contando las posibles pérdidas de Eternals, globalmente 2021 habría dado beneficios a Marvel. Pocos, pero mejor eso que la situación del resto de estudios.

Sin embargo, el taquillazo de Spiderman No way home (coproducción de Sony y Marvel) en las navidades de 2021 dio un respiro a las salas comerciales, ofreciendo el primer gran taquillazo post-COVID. Sin ser exagerado, puede decirse que si las salas comerciales siguen abiertas es en parte gracias (no solo, claro) a las películas de Marvel Studios que llevaron de vuelta a los cines a los espectadores de forma masiva, ofreciendo un espectáculo que merece la pena verse en pantalla grande.

Las tres películas estrenadas en 2022 han sido también super rentables para Marvel, destacando sobre todo el exitazo de Doctor Strange en todo el mundo. El cierre del mercado chino y ruso este año está provocando unas recaudaciones inferiores a lo que nos acostumbramos a ver antes del COVID, pero no evita que las películas de Marvel Studios sigan siendo super rentables. A falta de ver la recaudación final de Black Panther: Wakanda Forever, que la peor taquilla de Marvel de 2022 sean los 760M de Thor Love and Thunder es una cifra al alcance de muy pocas películas de este año. A falta del estreno de Avatar 2 de James Cameron, es seguro que las 3 películas de Marvel van a estar entre las 10 más vistas del año a nivel mundial. Y si sólo 8 películas superaN los 700 millones de recaudación, 3 son de Marvel.

Durante 2021 y 2022 se han ido repitiendo dos mantras entre los críticos de Marvel Studios. Por un lado, que 2022 sería el año en el que ya sin Covid se iba a empezar a notar el super anticipado «agotamiento de los superhéroes». Y en segundo lugar, que tras 3 fases de Marvel Studios super exitosas desde el punto de vista creativo y también financiero, en esta Fase 4 parecía que Marvel ya no tenía una hoja de ruta clara, ya no había un plan. Los datos desmienten lo que claramente es un intento de generar una profecía autocumplida, intentando generar un estado de opinión que no se apoya en datos reales sino en deseos interesados.

Marvel sigue teniendo un público fiel que una vez terminado el Covid acude a los cines a ver su último estreno. Y mientras sus recaudaciones sean superiores a los 700M, asegura que todas sus producciones van a seguir dando beneficios, lo cual es lo mínimo para mantener el negocio, a la espera que Vengadores Dinastía de Kang vuelva a romper la taquilla en 2025. Pero no hace falta irse tan lejos, ya que en mi opinión Ant-Man & The Wasp: Quantumania (Febrero 2023) y Guardianes de la Galaxia vol. 3 (Mayo 2023) van a ser grandes éxitos de taquilla.

Hay una segunda vertiente en esto del «agotamiento de los superhéroes» personalizándolo siempre en Marvel. Y es que Marvel al final está estrenando 3 películas al año, cuatro a lo sumo, lo cual no casa con esta idea falsa que sólo se estrenan películas de superhéroes que impiden que otras producciones pequeñas tengan su hueco en las carteleras. Es cierto que aparte de Marvel están el resto de estudios que también buscan su parte del pastel. En 2022 Sony estrenó Morbius y Warner The Batman y Black Adam, pero incluso sumando estas películas, salen 6 películas en las 52 semanas del año, lo cual no se corresponde con el mito que se nos está vendiendo.

Dentro que no se debería generalizar, y que The Batman de Matt Reeves me parece un peliculón, uno de los motivos que pueden explicar el éxito de Marvel entre el público, aparte de la propia existencia de un universo compartido que provoca que los espectadores queramos ver cualquier cosa que se estrenen independientemente del protagonista, es que Marvel intenta que todas sus películas sean y se sientan diferentes de las anteriores. De forma que ADEMÁS de ser aventuras de superhéroes, Doctor Strange confirma el multiverso en el MCU, tras presentarse en Spiderman No way home, Thor Love & Thunder es una comedia con una nueva protagonista femenina, mientras que Black Panther es un thriller geopolítico que presenta el duelo de los personajes ante la muerte de Chadwick Boseman. Mientras, la competencia en Morbius y Black Adam estrenan películas que «sólo» son películas de superhéroes, sintiéndose en cierto sentido anacrónicas respecto a los productos de Marvel. Aparte de la calidad en si de dichas películas.

Disney+ y en general el streaming han cambiado el paradigma del entretenimiento familiar. Ahora mismo, la mayor competencia que tiene una película no es con el resto de estrenos de la cartelera, sino con las series y películas de Netflix. Lo que ofreces tiene que ser percibido como mucho mejor que lo que tenemos «gratis» en la televisión, o no consigues que los espectadores nos levantemos del sofá y queramos pagar por ver la película en el cine. De momento, Marvel sigue dando ese algo extra que hace que el público acude al cine como también lo ha conseguido Top Gun Maverick, pero la política de Disney de estrenar con 2 meses de diferencia sus películas en Disney+ en mi opinión ya está dañando al resto de contenidos de su catálogo. Sin valorar la calidad, este verano Lightyear de Pixar se estrelló en la taquilla, y parece que Strange Words, la última película de animación de Disney, también lo va a hacer. De nuevo, sin valorar la calidad, la sensación que tengo es que al público familiar no le sale a cuenta pagar para ver en el cine a ver una película «normal» sabiendo que en dos meses estará disponible gratis en streaming. Y lo que ahora no es un problema para Marvel puede llegar a serlo si se pierde la sensación de EVENTO que de momento aún tienen las películas del MCU.

Volviendo a las críticas a Marvel durante esta Fase 4, la segunda línea de pensamiento giraba en torno a la idea que «Marvel no tiene un plan». Obviamente esto tampoco es cierto, porque si algo se desprende de los contenidos de esta fase es que se han planteado dos objetivos clarísimos. En primer lugar, presentar el MULTIVERSO en el MCU como tapiz donde se pueden desarrollar las próximas aventuras. Un multiverso que vimos a pequeña escala en Loki y What if? en Disney+, pero que nos voló la cabeza a los espectadores en Spiderman No way Home y Doctor Strange en el multiverso de la locura, presentando primero a héroes y villanos de otras realidades en «nuestra» tierra 616, para a continuación hacer que Stephen Strange viajara en su película junto a América Chávez por múltiples realidades alternativas.

El segundo objetivo de Marvel ha sido ampliar el catálogo de personajes, presentando a nuevos héroes con mayor diversidad racial destinados a sustituir a los clásicos y protagonizar el MCU en la próxima década. Aparte de toda la nueva mitología presentada en Eternals y el mundo de Shang-Chi, en esta Fase 4 hemos conocido a la nueva Black Widow Yelena Belova (y a la Supervisora o el Guardián Rojo), a América Chávez, la Thor Jane Foster y a Shuri como la nueva Black Panther, además de Namor y su reino de Talokan. Eso en el cine, porque en la televisión sufrimos la primera aventura de Sam Wilson como Capitán América (además de conocer al U.S. Agent), pudimos conocer a la nueva Hawkeye Kate Bishop que nos robó el corazón, y hemos visto las primeras aventuras de Monica Rambeau (Fotón), Marc Spector (Caballero Luna), Kamala Khan (Ms. Marvel), Jennifer Walters (Hulka), Echo y Jack Russell (Werewolf by Night). Eso sin contar a Sylvie, la Loki mujer que conocimos en su serie de televisión junto a otras versiones alternativas de Loki, además de la resurrección de Vision en su versión de Visión Blanca y del personaje de Agatha Harkness presentados en Wandavision. Tras las muertes de Tony Stark y Natasha Romanova y la jubilación de Steve Rogers, el MCU parecía que se había quedado un pojo cojo, pero estos nuevos personajes aseguran el relevo generacional y ya anticipan una joven y carismática alineación para unos posibles NUEVOS VENGADORES.

Esto me permite entrar al apartado de

SERIES TV DE MARVEL STUDIOS EN DISNEY+

Primero de todo, mi rankings de los contenidos estrenados hasta la fecha, sin contar los especiales Werewolf by night y el The Guardians of the Galaxy Holiday Special que por cierto me gustaron mucho.

SERIECREADORFECHA ESTRENOEps.
1WANDAVISIONJac Schaeffer15/01/219
2HAWKEYEJonathan Igla24/11/216
3WHAT IF? T1A.C. Bradley11/08/219
4MOON KNIGHTJeremy Slater30/03/226
5LOKI T1Michael Waldron09/06/216
6SHE-HULKJessica Gao18/08/219
7FALCON & WINTER SOLDIERMalcom Spellman19/03/216
8MS. MARVELBisha K. Ali08/06/226

En positivo, tenemos una nueva hornada de héroes que va a protagonizar las siguientes aventuras del MCU. Sin ir más lejos, Ms. Marvel va a co-protagonizar junto a Capitana Marvel The Marvels, la película que se estrena en julio de 2023 y en la que también va a participar Mónica Rambeau. El formato televisivo además permite una mayor flexibilidad a Marvel y nos ha regalado dos estupendos especiales para Halloween y Navidad de menos de una hora de duración que me han parecido geniales y que abren la puerta a más contenidos frikis que igual no tienen hueco para una serie larga, pero si son personajes que merecen su momento de gloria en imagen real.

Sin embargo, la propia existencia de Disney+ y la necesidad que siempre haya una serie de Marvel o Star Wars emitiéndose para mantener enganchados a los espectadores y justificar así su suscripción todos los meses ha provocado en 2022 que las series del MCU en Disney+ ya no son un evento que hay que ver obligatoriamente. Las primeras series Wandavision y Falcon & The Winter Soldier tuvieron de unas audiencias super buenas porque había muchas ganas de ver estos contenidos, pero en este 2022 hemos visto como las últimas series Ms. Marvel y She-Hulk han sido las menos vistas del MCU. Y aparte de la calidad de las mismas sea discutible y que por ejemplo Ms. Marvel pareciera más una serie de The CW que del MCU (dicho con todas las connotaciones negativas que te imaginas), lo cierto es que muchos espectadores que si vieron p.ej. Loki en 2021 ni siquiera empezaron a ver estas series y no pueden juzgar si es buena, mala o normalita porque no les interesan.

Hay una idea clave que dice que cuando intentas vender que todo es especial, al final provocas que nada lo sea realmente. Sobre todo en este 2022 hemos tenido una acumulación de contenidos sucesivos que se entiende por la necesidad de contenidos en la parrilla de Disney+ pero que está afectando a esta percepción. De este forma, a final de Marzo se estrenó Caballero Luna, con un mes de diferencia salió Ms. Marvel a primeros de junio, y de nuevo con apenas un mes se estrenó Hulka a mediados de agosto. La sensación cuando había espectadores que aún no habían acabado de ver una serie y ya salía la siguiente es de estar ante «la siguiente serie, otra más», no ante algo realmente único que merece tu atención. Y a la larga esto es un problema, claro.

Esto de momento afecta únicamente a las series de televisión, pero como se traslade a las películas esta idea que un producto del MCU no es imprescindible, puede afectar a toda la línea de negocio de Marvel, lo cual es para mi el principal riesgo al que Marvel Studios se enfrenta actualmente.

Creo que Quantumania y el Vol. 3 de Guardianes de la Galaxia son contenidos super potentes que no van a tener problema en triunfar en taquilla. Pero está por ver qué tal va a funcionar The Marvels con su casting mayoritariamente femenino, y sobre todo si las polémicas de las redes sociales representan al mundo real, y en concreto a los espectadores que pagan una entrada.

Capitana Marvel fue una de las películas peor valoradas del MCU, y normalmente si una película no gusta, el espectador no paga por ver su continuación. Por eso Tortugas Ninja 1 o Alicia en País de las Maravillas fueron en su momento éxitos se taquilla pero sus continuaciones se estrellaron. No porque fueran mejores o peores, sino porque el público que vio las primeras no quiso pagar por ver más de lo mismo (que no les gustó). Capitana Marvel fue un exitazo en 2019 y superó los 1100 millones de recaudación en todo el mundo sobre todo debido a que se estrenó entre Vengadores Infinity War y Vengadores Endgame, en un momento en que había un hype alucinante. Sin China ni Rusia es poco realista pensar que vaya a acercarse a los 1.000 millones, pero como comentaba arriba, mientras supere los 700 y haga ganar dinero a Marvel con ella, no habrá problema real independientemente de la polémica tuitera del momento.

Sin embargo, a medio plazo la problemática de «secuela de película mala» si creo que va a afectar al MCU. Hasta ahora todas las películas del MCU dejaban a los espectadores con sensación positiva y ganas de más, pero ya no es el caso, al estrenarse este 2022 algunas películas y series con resultados más que cuestionables. Estamos en un momento en que tras Thor Love & Thunder , si Marvel confirmara la producción de una hipotética Thor 5, yo no pagaría por verla en el cine si la dirige Taika Waititi. Y no es sólo un tema de «cine afecta a cine», ya que el desastre perpetrado por Malcom Spellman en Falcon & Winter Soldier hace ahora mismo imposible que vaya a pagar por ver en el cine la siguiente película de Capitán América: New World Order al estar escrita por él. Y al revés, no me gustó nada la presentación de Riri Williams en Black Panther: Wakanda Forever, aparte que me parece un error de casting brutal. Esto provoca que seguro NO vaya a ver la serie de televisión prevista para estrenarse en 2023. Esto puede empezar a generar un efecto en cascada que haga que más que sumar, la posibilidad de un team-up entre personajes que no hayan calado entre el público pueda restar, lo que a partir de 2024-25 podría hacer que se enciendan todas las alarmas.

Incluso aceptando que es posible y casi inevitable que alguna película del MCU se estrelle tarde o temprano en taquilla, no veo que Marvel vaya a tener demasiados problemas en el aspecto cinematográfico en los próximos años, teniendo en cuenta la potencia de los anuncios de las próximas Fases 5 y 6 que van a culminar en las Secret Wars. Lo extraordinario es el actual nivel de éxito en todas sus producciones, incluso el tropiezo de Eternals puede entenderse como una consecuencia de haberse estrenado en la coyuntura COVID. Viendo los resultados de taquilla de Sony o Warner, algún fracaso lo único que haría sería igualar a Marvel con el resto de estudios, no sería el fin del mundo.

Lo que sí invita a la reflexión es el daño que la ventana de 2 meses para los estrenos en Disney+ puede causar a medio o largo plazo, algo que unido a la saturación de contenidos de Disney+ si puede afectar a la marca, al negar la sensación de importancia que hasta ahora tenían todos los productos de Marvel. Esta sobreexplotación de contenidos hace que se pierda la sensación de EVENTO que actualmente tienen las películas de Marvel que se están estrenando en los cines. Y si eso pasa, el espectador medio puede plantearse no sin estar equivocado que no le sale a cuenta pagar por ver en el cine algo que no le apetece ver sobre todo si en nada lo tendrá disponible en Disney+.

Como comentaba al principio, la principal competencia a una película no está en el resto de estrenos de la cartelera, sino en los contenidos de streaming. Sería triste que a la larga, la principal amenaza para Marvel no venga de Sony, Warner o Paramount, sino de su matriz de Disney y su apuesta por el streaming.

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¡Saludos a todos!

Crítica de Andor episodios 11 y 12 (Disney+)

Termina la primera temporada de Andor en Disney+ con dos últimos episodios que confirman que la última serie de Star Wars en imagen real ha ido de menos a más y me ha dejado con buen sabor de boca.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

De nuevo a la fuga tras su huida de la prisión en Narkina 5, Andor tiene que actuar antes de que sea tarde.

Estos dos últimos episodios han sido dirigidos por Benjamin Caron, director del séptimo episodio, y cuentan con guiones del creador de la serie Tony Gilroy.

En el reparto, Diego Luna es Cassian Andor, un ladrón cuyo planeta Kenari fue destruido por uno de los proyectos mineros del Imperio Galáctico que salió mal. Adria Arjona es Bix Caleen, la mecánica y traficante del mercado negro amiga de Andor. Kyle Soller hace de Syril Karn, subinspector de la Autoridad de Preox-Morlana (Pre-Mor). Stellan Skarsgård es Luthen Rael, el contacto de Bix que forma parte de la Alianza Rebelde. Genevieve O’Reilly interpreta a Mon Mothma, un miembro del Senado Imperial que intenta navegar por la política del Imperio mientras ayuda en secreto a fundar la Alianza Rebelde. Por último, Denise Gough interpreta a Dedra Meero, una supervisora de la Oficina de Seguridad Imperial.

Ahora que podemos valorar la primera temporada en Andor en su totalidad, la verdad es que a pesar de alguna cosa menos buena sobre lo que ya he hablado en las reseñas de los 3 arcos anteriores, el resultado global creo que es muy positivo. El climax de esta primera temporada se desplaza a Ferrix, con motivo del funeral de Maarva, la madre de Andor, confluyendo en su capital los principales personajes buscando encontrar a Andor, unos para detenerle e interrogarle, otros como Luthen para matarle.

Antes de eso, en el episodio 11 destaca un segundo cameo de Forest Whitaker retomando su papel de Saw Gerrera, el revolucionario aún más violento contra el imperio que los rebeldes. La escena que comparte con Stellan Skarsgård es genial porque ambos son grandes actores que se lucen en cada aparición. Y pone de relevancia los grises que Tony Gilroy ha querido que conozcamos de la Rebelión, rompiendo el concepto clave de Star Wars de la lucha del bien contra el mal. Al dejar morir al comando que se dirigen a una trampa, Luthen Rael mantiene el anonimato de su topo dentro de la inteligencia imperial y hace que el odio hacia el imperio crezca en numerosos sectores imperiales, lo que a la larga espera que sirve de chispa para la creación de grupos que se opongan al Imperio. Algo que es justo lo que Saw Guerrera quiere también.

Uno de los aspectos más destacados de Andor parte de la construcción de grandes sets como es el de la capital de Ferrix. La acción allí luce estupenda porque se siente real al haber sido rodada en una localización física concreta. Junto a esto, el funeral de Maarva se convierte en una olla a presión a punto de estallar, con una tensión bestial que me he encantado, al ver cómo el enfrentamiento de los manifestantes contra los imperiales es inevitable, y cuando eso pase habrán muchas muertes.

Una de las cosas que me han gustado de Andor es que pone de relevancia que la Rebelión en el mundo de Star Wars no fue un movimiento organizado desde arriba, sino que surgió a partir de muchas luchas concretas realizadas por personas y grupos aislados entre si con el único punto en común de rechazar la violencia que el Imperio estaba realizando en su planeta natal. Y precisamente que la gente despierte y se levante es lo que busca crear Luthen con sus acciones. Un Luthen que por cierto hay que decir que no llega a hacer nada realmente destacable en Ferrix, más allá de su ambigua sonrisa que sirve de cierre de esta temporada.

El punto de vista a pie de calle que plantea el creador de Andor Tony Gilroy la verdad es que funciona muy muy bien en el último episodio de esta primera temporada. Hay que reconocer también la labor del director de estos episodios Benjamin Caron, y en general de todos los que han trabajado en la producción de esta serie. Que una producción de Lucasfilm / Disney luzca excelente no debería ser noticia, pero en este caso el feeling real de los decorados y la producción en general le sienta de maravilla a la serie.

Una de las cosas que me parecen más problemáticas de Andor es la falta de carisma de Diego Luna, algo que no es problema de la serie en si al venir arrastrado desde Rogue One. Y dentro que esto se mantiene en este episodio, los momentos de dolor de Andor al descubrir que su madre adoptiva ha muerto en Ferrix me parecieron que estaban bien y que en eso Luna sí cumple con lo que se espera del protagonista de la serie. Sin embargo, si una conclusión queda tras esta primera temporada es que Andor en realidad es una serie coral en la que lo importante es mostrar «el nacimiento de la Rebelión», quedando él en segundo plano. De esta manera, si en el episodio 10 brillaron Andy Serkis y Stellan Skarsgård, en el climax de esta temporada vuelven a brillar otros personajes por encina del personaje titular teórico protagonista. Esto no es ni bueno ni malo (bueno, un poco malo si es), sino la constatación de cómo son las cosas.

Dentro de los potentes episodios finales, se confirma que las tramas de Coruscant han sido bastante bluffs, en especial todo lo referido a una Mon Mothma que ha sido lo más insípido e intrascendente de toda la serie. Si la idea de conocer el origen de la Rebelión resultaba interesante a priori, desde luego ver los problemas bancarios de Mothma han sido casi ridículos, verdaderos minutos de la basura de la serie. La serie termina arreglando ligeramente el arco del ex-agente de la Autoridad de Preox-Morlana Syril Karn al salvar a Dedra Meero, pero eso no evita que su arco en esta temporada mientras discutía con su madre en Coruscant haya sido también un fail total.

Tampoco el arco de Vel Sartha, la prima de Mon Mothma y líder rebelde que dirigió el robo en Aldhani, resulta nada interesante una vez vistos los últimos 6 episodios de la serie, lo que supone otra narrativa bastante fallida. Junto a esto, y entendiendo que si han construido un set de rodaje con la tienda de antigüedades propiedad de Luthen Rael tienen que plantear situaciones allí que justifiquen la inversión, hay que comentar que lo contado allí ha sido repetitivo y redundante.

Hay un elemento de fondo en Andor, y que ha provocado que muchos espectadores se hayan preguntado si esta serie de Disney+ es o no es una «buena serie de Star Wars». Reconociéndose casi unánimemente que se trata de una buena historia de ciencia ficción con toques de thriller, hay algo que no te acaba de cuadrar con Star Wars cuando tienes una historia en la que el 99.99% de los personajes son humanos sin apenas presencia alienígena, y en la que además las escenas espaciales están atronadoramente ausentes. Creo que es algo tan evidente que los creativos, quien sabe si por sugerencia de alguien de Lucasfilm, optaron por presentar en el undécimo episodio dos escenas que maquillen esto, al ver a dos habitantes de Narkina 5 cuando Andor y Melchi escapan de la prisión, y luego con la huida de Luthen de la nave imperial que intenta atraparle. El caso es que esta escena espacial está genial y tiene una tensión estupenda mientras Luthen espera que la nave cargue las contramedidas que le permitan escapar de los imperiales. Pero al final esta escena, que por otro lado sirvió para añadir fotogramas super potentes al trailer, sólo ha conseguido que se notara aún más lo que le ha faltado a la serie en su conjunto.

Porque a continuación en el climax final del último episodio la serie vuelve a su esencia «a pie de calle», planteando una acción en Ferrix completamente realizada por humanos, con una acción casi más esperable de Antidisturbios que de Star Wars, al ordenarse a los soldados imperiales detener una manifestación generada a partir del funeral por la muerte de Maarva. Y es cierto que la tensión que se genera en el episodio es genial y me ha gustado mucho, pero también es verdad que el feeling no acaba de cuadrarme. Dicho esto, viendo esto mismo con mentalidad de «vaso medio lleno», puede argumentarse que nos quejamos que Star Wars se convirtiera en un refrito que repetía esquemas ya vistos en la tercera trilogía. Que Lucasfilm se haya atrevido ha hacer algo diferente y original debería ser celebrado por los aficionados. Incluso reconociendo los elementos menos buenos, sinceramente creo que la sensación a nivel es super satisfactoria.

Hay otro tema de fondo, y es que Star Wars por definición es un universo creado para ser disfrutado por todo tipo de espectadores. Es conocido que George Lucas pensaba que el target de espectadores de la primera película eran los niños y jóvenes adolescentes. Algo, todo sea dicho, en lo que claramente Lucas se equivocaba, dado que la lucha del bien contra el mal tiene un atractivo universal. Puede decirse sin temor a equivocarse que al plantearse Andor como un entretenimiento «para adultos», han creado una serie que no va a conectar con los más jóvenes, y que es extraño que Lucasfilm de alguna manera aliene a una parte fundamental de su audiencia creando una serie que NO es para ellos.

En el caso concreto de mi familia, a mi hijo Andor le ha gustado pero sin más y a mi mujer no puede interesarle menos esta serie. Esto no es categoría de nada, pero si diría que ilustra que hay una parte de los espectadores mainstream que no son consumidores de ciencia ficción (y hay un montón, muchísima más gente de lo que pensamos) que jamás se van a plantear ver Andor por mucho que les digas que plantea «situaciones adultas», porque para ellos ¡SE TRATA DE STAR WARS! Y Star Wars es ciencia ficción y frikismo para niños (dicho por ellos, obviamente no opino igual), pero por mucho que la mona se vista de seda…

Estos intentos de Disney de atraer a un público diferente del consumidor habitual de Star Wars dentro de ser lógico desde un punto de vista de empresa no tengo claro que vaya a funcionar, empezando por el hecho que los suscriptores de Disney+ precisamente somos los fans de Star Wars, Marvel o el cine de animación. Puedo equivocarme, pero tengo bastante claro que ningún suscriptor de Filmax y consumidor de cine adulto se ha suscrito a Disney+ al escuchar que Andor es una serie con un target de espectador mayor de edad.

Y ya digo que Andor me ha gustado y veré seguro la segunda temporada, pero yo ya era público converso antes de empezar a ver esta serie, por lo que no tengo claro si Disney va a tener un éxito de audiencia con esta serie.

Comparto el teaser trailer de este episodio final de Andor:

Me ha gustado la primera temporada de Andor, y este final nos ha dejado con ganas de más. Así si.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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