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Crítica de El Libro de Boba Fett episodio 3 (Disney+)

Tercer episodio de El Libro de Boba Fett en Disney+ de nuevo dirigido por Robert Rodríguez, y el primero que me ha cantado con elementos de producción cutres, algo que es la primera vez que siento en una serie en imagen real de Star Wars.

PUNTUACIÓN: 6,5/10

Episodio 3. Las calles de Mos Espa

Boba Fett debe hacer frente a dos amenazas muy distintas.

El tercer episodio de El Libro de Boba Fett sigue escrito por Jon Favreau y cuenta con Robert Rodríguez en la dirección, que ya dirigió el primer episodio. El episodio de 38 minutos, 34 sin los títulos de créditos, vuelve a la duración del estreno que se me hizo corto, contrastando con los 52 minutos del segundo. Entiendo que una ventaja del streaming es poder plantear episodios con la duración que toque y no estar obligados a rellenar minutos, pero me llama la atención la disparidad que estamos encontrando hasta el momento.

A Temuera Morrison (Boba Fett), Ming-Na Wen (Fennec Shand), Matt Berry (8D8, el droide torturador al servicio de Fett) y David Pasquesi (el mayordomo twi’lek de Mok Shaiz, alcalde de Mos Espa en Tatooine), se les unen en este episodio Carey Jones como el cazarrecompensas wookie Krrsantan, Stephen Root (Lortha Peel, una traficante de agua en el distrito de trabajo de Mos Espa), Sophie Thatcher (Drash, la líder de un grupo de cyborgs que se ponen del lado de Boba Fett), Jordan Bolger (Skad, miembro de grupo de cyborgs liderado por Drash) y la sorpresa (no tanto, pensando que es colega de Robert Rodríguez) de Danny Trejo como el entrenador de un rancor que es entregado a Boba Fett en su palacio.

Por enfrentar rápidamente el elefante en la cacharrería, ¡qué cutre eres, Robert Rodríguez!! En positivo Rodríguez se ha especializado en auto producir sus propias películas sacando oro de presupuestos ridículos, pero eso ha provocado que diera por buenas cosas que no se admitirían en un blockbuster de presupuesto alto. Y eso es justo lo que ha pasado en este episodio, con una persecución en las calles de Mos Espa que ha provocado más de un sonrojo de lo cutre y mal realizada que ha estado, con unas motos de colorines que se mueven a 1 km/hora y que un abuelo con andandor adelantaría. La ejecución de esta escena no debería haber sido aceptada en una producción de Star Wars, pero Rodríguez y cutre siempre han ido un poco de la mano, lamentablemente, de forma que este episodio tendrá el dudoso honor de ser el primer episodio cutre en la franquicia televisiva de Star Wars en Disney+.

Junto a esto, la pelea en el palacio de Boba Fett ha sido otra escena super cutre. Si la semana pasada comentaba que se notan (para mal) los 61 años de Temuera Morrison, enfrentarle en bañador a un wookie salvaje de más de dos metros de altura planteaba un desafío que era difícil que pudiera quedar bien. Y no lo hace. Ni este enfrentamiento ni el posterior de Krrsantan contra los cyborgs queda bien y amplía la sensación de coreografías de Hacendado que ha tenido gran parte del episodio.

Pero no todo es malo en el episodio, la historia planteada por Jon Favreau mantiene un buen equilibrio entre el presente y el pasado de Boba. Si la semana pasada asistimos al triunfo del asalto al tren, en este episodio la tragedia golpea al cazarrecompensas, y me gusta cómo han construido la narrativa para plantear que el adversario en la sombra que acosa a Boba es el Sindicato Pyke, que Boba conoció en la parte del pasado. Junto a este elemento, me gusta la parte de Danny Trejo explicándonos que los Rancor son seres sensibles con una conexión con su dueño, lo cual es compatible con la escena de El Retorno del Jedi en el que el cuidador del Rancos de Jabba llora de tristeza tras morir a manos de Luke. Esta parte de subversión de las expectativas, hablando de un ser a priori terrorífico como es el rancor, manteniendo la esencia 100% Star Wars es otro elemento que me gusta mucho de la historia de Favreau. También me gusta la forma en que nos informan de las diferentes familias criminales que operan en Mos Espa en la actualidad.

Hay otro elemento de la serie que espero consigan cuadrar al final, y es que a pesar de ser el protagonista omnipresente, no acabamos de empatizar con Boba Fett. Me doy cuenta que la imagen de “puto amo” que teniamos del personaje, y que volvimos a ver en The Mandalorian, no se corresponde con lo que la serie nos está mostrando, con un Boba en el presente que no deja se ser apalizado por quien sea que aparezca en cada episodio. Ese elemento unido al hecho que Boba se ha auto erigido en el Daymio de Tatooine pero no se entera de nada de lo que está pasando en Mos Espa provocan una desconexión entre lo que se espera de Boba y lo que es en realidad en la serie. Algo que también vemos en elementos extraños como que deje vivo a un enemigo como Krrsantan, por mucho que nos recuerden al comienzo de cada episodio eso de que “Jabba transmitía miedo, yo busco respeto” que parece resume la actual filosofía de Boba Fett. Lo cual es un problema, porque ser un «boy-scout» que busca hacer el bien mientras busca convertirse en el señor del crimen son aspectos que no encajan, que no pueden encajar.

Eso en el presente, porque en la parte del pasado me gusta el elemento estoico del personaje que nos sugiere a los clásicos personajes de western. Dentro que ya he comentado que veo limitado actoralmente a Temuera Morrison, creo que esa parte está bien mostrada en la serie. De hecho, de momento esta parte del pasado sigue siendo mucho más interesante que el argumento del presente.

A pesar de los elementos menos buenos que hemos tenido en este episodio, creo que El Libro de Boba Fett sigue teniéndolo todo a favor para darnos un entretenimiento a la altura del standard de calidad que The Mandalorian marcó para las series de televisión de Star Wars en Lucasfilm. La semana que viene comento si hubo mejoría.

Comparto el teaser trailer de este tercer episodio:

El Libro de Boba Fett ha dado un pequeño paso atrás, pero tiene tiempo de remontar el vuelo y acabar dejándonos con buen sabor de boca. No dudo que será así.

PUNTUACIÓN: 6,5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Star Wars: La Remesa Mala temporada 1 (Disney+)

Acaba de terminar la primera temporada de La Remesa Mala, la nueva serie de animación de Star Wars ambientada en el Universo Star Wars tras el Episodio III que ha sido creada por Dave Filloni. Y en mi opinión, Filloni vuelve a dar en la diana.

PUNTUACIÓN: 7/10

Un «mala remesa» de clones experimentales de élite, la Fuerza Clon 99, intentan abrirse camino a través de una galaxia en constante evolución justo cuando se empiezan a experimentar las primeras consecuencias de la Guerra de los Clones.

Tras el éxito de The Clone Wars y The Mandalorian, Dave Filloni vuelve al universo de Stars Wars en un momento temporal lleno de interés y que ha sido muy poco explorado en el mundo audiovisual, el inmediatamente posterior a la activación de la Orden 66 que supuso la casi aniquilación de la Orden Jedi y la creación del Imperio con el Emperador Palpatine a la cabeza.

La primera temporada de La Remesa Mala ha contado con 16 episodios y Disney ya ha confirmado que ha renovado la serie para una segunda temporada. Junto a Filloni, encontramos a Jennifer Corbett como guionista principal y Brad Rau como supervisor de dirección de todos los episodios.

Los clones especiales que forman parte de esta «remesa mala» son el experto cazador y rastreador Hunter, el experto en electrónica y cerebro del esquipo, Tech, el soldado de gran tamaño y super fuerza Wrecker, el experto francotirador del grupo, Crosshair y su última inclusión el soldado clon regular de la Legión 501 y ahora mitad cyborg Echo. A destacar que en la versión original, las voces de estos 5 personajes están realizadas por el mismo actor de doblaje, Dee Bradley Baker, que era el actor de doblaje en The Clone Wars. Junto a ellos, en Kamino conocerán a Omega una niña que resultará la primera versión experimental femenina de Jango Fett.

La remesa mala tiene mucho y bueno que destacar. Empezando por unos personajes que fueron presentados en The Clone Wars y cuyos diseños son espectaculares, resaltando las habilidades de cada uno y casi hasta su personalidad. En general, la serie se nota que es Star Wars de principio a fin y cuenta con un diseño de producción modélico que ha hecho las delicias de todos los fans de la franquicia galáctica.

Los años entre el final de Episodio III y Star Wars: Una nueva esperanza han sido poco explorados. En los últimos años Disney descubrió el filón con la exitosa Star Wars Rogue One, y en animación teniamos Star Wars Rebels, pero en ambos casos sus aventuras tenían lugar años después de que el Imperio tomara el control de la galaxia. Entiendo que Disney / Lucasfilm y el propio Filloni vieron el filón de contar nuevas aventuras justo después de la activación de la Orden 66, y esta remesa mala han sido los personajes perfectos para mostrarnos el estado de la galaxia durante esos años mientras el Imperio intentaba hacerse con el control de los diferentes planetas que forman la República.

El esquema de la serie es muy básico (y efectivo), ya que tras desobedecer las órdenes, este equipo de clones renegados viajará por la galaxia como si de un Equipo-A se tratara aceptando encargos como mercenarios mientras intentan escapar del Imperio que intenta atraparles. Estas aventuras nos han permitido ver cómo el Imperio se fue haciendo con el control de toda la galaxia, a veces con pura fuerza militar y otras con engaños y diplomacia. Estamos ante unos años convulsos que sin duda merecían ser mostrados a las nuevas generaciones de fans.

Dentro de la estructura de estos 16 episodios, hemos tenido episodios autoconclusivos con misiones más o menos autónomas y otros que han ido construyendo la narrativa principal que gira sobre los intentos de los clones de escapar del Imperio, que les busca a ellos y, sobre todo, a Omega, que acaba siendo más importante de lo que se podían intuir. De hecho, no sorprende que la serie en muchos momentos utilice a Omega como nuestro punto de vista, de forma que los niños puedan identificarse con ella como puerta de entrada a estas historias de corte militar. Dentro que estamos ante una serie para todos los públicos planteada con un target infantil y juvenil en mente, ha habido varios episodios que me han gustado bastante y entiendo que acierta completamente en su intención de ampliar la galaxia mostrando nuevos mundos y sociedades.

Filloni es además muy listo, ya que además del propio mundo de los clones en Kamino, aprovecha La Remesa Mala para hacer conexiones con personajes ya aparecidos en otros formatos, como pueden ser Saw Guerrera (Rogue One), Fenec Shard (The Mandalorian) o Kanan y Hera (Star Wars Rebels), lo cual él sabe que nos alegra a los fans y busca aumentar las conexiones de todas las series y películas de forma orgánica.

La animación de La Remesa Mala me parece correcta, en la línea de The Clone Wars. Pero dentro que no es para nada mala, con un diseño de mundos y personajes muy chulo, se me queda corta a la hora de transmitir personalidad, siendo todo tan correcto que no da la sensación de ser una serie especial, sino una más de la franquicia Star Wars. Por poner un ejemplo reciente, la animación de What if…? estrenada esta misma semana además de contar la historia de forma modélica, transmitía una personalidad bestial que es algo que eché a faltar en toda la temporada.

Y en ese sentido, encuentro que el principal pero de esta Remasa Mala no es algo realmente malo, sino algo que viene de la propia premisa de la serie y el target al que va dirigido. El que La Remesa Mala sea una serie juvenil hace que no haya nunca sensación de peligro para los protagonistas, y a pesar que sus aventuras son entretenidas, realmente a todas las historias les falta algo de chispa. No es que haya especialmente malo, y las caracterizaciones de los protagonistas me parecen correctas también, pero la extrema corrección de todo también impide que me enamore de nada. En ese sentido, como decía antes entiendo los motivos narrativos y de empatía para el espectador (juvenil) que hacen de Omega la protagonista en muchos momentos, eclipsando a los clones de la fuerza 99. Sin embargo, que esto suceda en misiones de combate en las que ella sistemáticamente desobedece órdenes (y acaba teniendo razón) no deja de ser un WTF? de libro que aceptas porque precisamente estamos antes una serie juvenil cuyo único propósito es entretener.

Es por esto que dentro que me ha gustado la serie y me ha parecido razonablemente entretenida, y sobre todo agradezco la oportunidad de poder verla con mi hijo, la serie me haya parecido correcta sin más, y no me ha enamorado especialmente nada.

Por último, destacar el éxito del estreno semanal de la serie, que ha conseguido que esta Remesa Mala haya estado en la conversación durante todo el verano, permitiendo que el boca a boca favorable haya conseguido que más gente se haya sumado a la serie. Cada vez tengo más claro que en las series que me gustan, prefiero este formato frente al formato Netflix.

Comparto el trailer de serie:

La remesa mala mantiene las buenas sensaciones que The Mandalorian, confirmando que aún quedan muchas historias que contar en una galaxia, leja, muy lejana… que nos van a enganchar.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de The Mandalorian 2×05 (Ep. 13 – La Jedi) Disney+ CON spoilers

Llegó el momento. Hoy si, ¿no? Dave Filloni escribe y dirige el quinto episodio de esta segunda temporada y las expectativas no pueden estar más altas. He publicado hasta ahora mis reseñas sin spoilers, pero dado que todo el episodio es spoiler, hoy este artículo va a ser FULL spoilers. Teniendo en cuenta que hoy lunes la propia Disney ha liberado las imágenes en cuestión, entiendo que sigo las instrucciones de Lucasfilm y no hay problema.

PUNTUACIÓN: 9/10

El Mandaloriano viaja a un mundo gobernado por una cruel magistrada que tiene una poderosa enemiga.

Pues si. Llevábamos tanto tiempo esperando ver a Ahsoka Tano, que me alegra que Dave Fillon y Jon Favreau hayan conseguido volarme la cabeza con ella, excediendo las expectativas más locas que tenía a priori.

Ya desde el episodio 2×03 cuando Bo Katan soltó la bomba que Ahsoka estaba viva en la ciudad de Calodan del planeta boscoso Corvus, todos los fans de Star Wars deseábamos que llegara el momento de verla en carne y hueso. Además, la publicación por adelantado que Dave Filloni, el creador de Star Wars Clone Wars y Rebels, escribía y dirigía este quinto episodio tampoco dejaba lugar a la duda, que nos ha tenido durante la semana contando las horas hasta poder verlo.

Dave Filloni y Jon Favreau lo tenían claro también, y en un ejemplo de conocimiento de narrativa televisiva y de respeto al fan, este episodio está dedicado a ella casi en su totalidad. Y por eso no se andan con remilgos y nos muestran a Ahsoka en todo su esplendor desde el primer minuto, mientras se encarga de varios mercenarios en un bosque en sombra. El momento es espectacular y y hace que la espera hasta haber llegado hasta aquí haya merecido la pena.

Reconozco que Rosario Dawson ha sido mi amor platónico desde que la vi por primera vez en Kids en 1995, y más adelante en película como Men in Black 2, The 25th hour, Cin City o Clerks 2. A su belleza de DIOSA GRIEGA y su inteligencia superior, se une su cualidad de «girl next door» divertida y capaz de tumbar a cualquiera bebiendo cerveza viendo el partido que la elevó a la categoría de culto, confirmado por su interpretación de Claire Temple en Daredevil. Por todo ello, verla como Ahsoka es otro sueño hecho realidad. Su personaje transmite el carisma que esperamos de ella, es una guerrera implacable y se nota además que sabe más de lo que cuenta, debido a su larga historia en las series de animación.

El episodio es espectacular en muchos aspectos, no sólo por la aparición de Ahsoka. En primer lugar, conocemos por fin el nombre de Baby Yoda, Grogu, y cómo sobrevivió a la purga de los Jedi en el episodio 3 cinematográfico. También que ocultó por miedo sus capacidades Jedi para sobrevivir, y es ese miedo el que le impide progresar en la Fuerza. Baby Yoda, perdón, Grogu, se había convertido en una fuente de ricura esta segunda temporada, pero ya tocaba hacer avanzar al personaje. En todo caso, ¿pasa algo si le seguimos llamando Baby Yoda? Es que es taaan mono….

Otro motivo de alegría es el personaje de Lang, el pistolero ex-militar al servicio de la Magistrada Morgan Elsbeth, interpretado por el mítico Michael Biehn (Terminator, Aliens, The Abyss, Tombstone, La Roca). Favreau y Filloni saben que a los aficionados al cine de acción nos va a hacer una ilusión tremenda verle, y esto es fan service en el mejor sentido posible. Si no le conoces no molesta a la narración del episodio, pero si creciste con el cine de acción de los 80 como yo, el disfrute es total.

Y este es un excelente ejemplo de cómo plantean Favreau y Filloni The Mandalorian. Dado que Mando fue toda su vida a su aire, cuando conoce a Bo Katan ¡él no la conoce de nada! De forma que la serie te da suficiente información sobre ella para que Mando sepa con quien está tratando y que nosotros disfrutemos del episodio sin conocimiento previo. Y a la vez, si eres un fan de Star Wars el disfrute es espectacular ver lo bien hilado que está todo. Y esto es aplicable a todos los episodios y la mayoría de personajes que Mando va conociendo a lo largo de sus misiones por la galaxia.

Narrativamente, Filloni plantea este episodio The Jedi como un homenaje a Kurosawa y el cine de samurais, al ver a una figura solitaria llegar a un pueblo a liberar a sus habitantes, con un duelo final en un jardín japonés. De hecho, de forma nada casual los habitantes de Corvus son asiáticos. Estos homenajes son estupendos pero, de nuevo, no entorpecen la narrativa, ofreciendo unos momentazos geniales. El episodio dura unos perfectos 40 minutos, descontando el resumen y los títulos de crédito, que como siempre en The Mandalorian van al grano y crean una aventura estupenda con los detalles justos.

Hay un montón de momentazos visuales en este episodio. De hecho, cualquier momento en el que Ahsoka aparezca en pantalla y en particular, con su uso de los sables laser, me voló la cabeza. Las emboscadas por los callejones oscuros en la batalla final son bestiales, y en general The Mandalorian está dejando en muy mal lugar a J.J. Abrams. Hay otro elemento menor si se quiere, pero que me gustó mucho del episodio, y es que Bo Katan describe Corvus como un «planeta boscoso». Cuando vemos el planeta y está todo quemado y deforestado, el primer pensamiento es ¿qué ha pasado aquí? De forma que automáticamente sabes que quien sea que esté al cargo van a ser los malos del episodio. Este detalle me gustó mucho también, siendo como es el detalle menos importante del episodio.

Pero incluso el final del episodio con los duelos entre Mando y Lang y Ahsoka y la Magistrada Elsbeth sirvió para que me diera cuenta que este episodio estaba siendo bestial, posiblemente el mejor hasta la fecha, y al mismo tiempo, planteaba un problema para el futuro que es resuelto de maravilla por Filloni y Favreau. Y es que Ahsoka mola, pero mola demasiado, hasta el punto de eclipsar a Mando.

Entiendo que ellos también lo vieron, porque Mando la abandona al final del episodio para llevar a cabo una nueva misión, mientras Ahsoka también tiene cuentas pendientes… ¡con el Gran Admirante Thrawn!! ¿Puede haber algo más grande que eso? Sinceramente, pensaba que Thrawn no estaba vivo (para mi murió en las novelas de Timothy Zahn aunque luego fuera recuperado en Rebels). ¿Hay alguna posibilidad de que Disney de luz verde a una serie de Ahsoka Tano en solitario? Yo pagaría encantado.

Por cierto, estoy viendo el episodio por cuarta vez mientras escribo este artículo, y estoy flipando muchísimo con la música de Ludwig Göransson, que ha creado para este episodio una partitura construida a partir del tema principal de Mando y otros de Star Wars que añaden capas de misterio e incertidumbre a la historia, con una celebración final super chula también. A veces no destaco como se merecen los diferentes elementos de la producción, que por otro lado es excepcional, por lo que hoy es buen momento de acordarse del elemento musical.

Comparto el teaser de este episodio:

The Mandalorian sigue haciendo historia. El futuro de Star Wars está en las mejores manos y se encuentra en la televisión. ¡Qué gran momento para ser fan de Star Wars!

PUNTUACIÓN: 9/10

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Critica de Galeria Disney: Star Wars The Mandalorian (Disney Plus)

Me encanta el cine, y parte de ese amor me lleva a querer conocer los detalles de cómo se crea la Magia del Cine. Es por esto que hoy quiero recomendaros la serie documental Galeria Disney: Star Wars The Mandalorian estrenado en Disney+, en el que Jon Favreau nos hace de maestro de ceremonias mientras nos cuenta todos los detalles de cómo The Mandalorian pasó de una idea en su cabeza a la serie más importante del año.

PUNTUACIÓN: 8/10

Tras la enorme decepción de Star Wars IX: El ascenso de Skywalker, la serie The Mandalorian me encantó y consiguió devolverme la fe en la franquicia galáctica creada por George Lucas propiedad de Disney. Y dado el enorme éxito creativo de Jon Favreau como Showrunner de la serie, ver este documental de 8 episodios en el que abarcan la producción de la serie desde todos los puntos de vista me ha parecido una maravilla y ha hecho que el disfrute con este serie se alargara durante varias semanas más.

En mi crítica de The Mandalorian ya expliqué en detalle por qué esta serie me encantó. Así que esta serie documental es un estupendo making-of que nos muestra la importancia del trabajo en equipo y crear un ambiente de trabajo que fomente la creatividad. Esta serie se compone de 8 episodios de 20 minutos de duración, en la que cada capítulo se centra en una faceta de la producción.

El episodio 1: Dirección, muestra una mesa redonda con Jon Favreau, el creador y showrunner de la serie, Dave Filoni, productor ejecutivo y director de un episodio, junto a los directores Rick Famuyima, Deborah Chow, Bryce Dallas Howard y Taika Waititi.

El episodio 2: El legado examina el profundo impacto que George Lucas creó en toda una generación de espectadores gracias a Star Wars, muchos de los cuales son ahora los profesionales que ahora han ayudado a crear The Mandalorian.

El episodio 3: El reparto, se centra en los actores protagonistas, Carl Weathers, Gina Carano y sobre todo Pedro Pascal como el Mandaloriano protagonista, que se enfrentó a un desafío actoral increíble al no mostrar su cara en ningún momento.

El episodio 4: La tecnología. Favreau y su equipo revelan la nueva tecnología que Lucasfilm ha creado para The Mandalorian que va a cambiar la forma en que se producen y realizan las películas de gran presupuesto. Un salto cualitativo impresionante que surge a partir de querer crear algo novedoso y no conformarse con los medios disponibles hasta ese momento.

El episodio 5: Efectos prácticos, nos muestra al equipo de producción comentando sobre las maquetas, las criaturas animatrónicas y el resto de efectos prácticos utilizados en The Mandalorian que ayudaron a crear el feeling perfecto que toda historia de Star Wars debería tener.

El episodio 6: El proceso, explica el proceso creativo para crear los diferentes episodios.

El episodio 7: La banda sonora, nos muestra cómo Ludwig Göransson compuso la música de The Mandalorian.

Por último, El episodio 8: Vínculos , sirve par recalcar los easter-eggs, sorpresas y curiosidades del rodaje, como son diversos elementos de atrezzo utilizados durante el rodaje de la serie, o la participación de la 501st Legion en el rodaje del último episodio.

Si algo queda claro tras ver estos documentales es que trabajar en Lucasfilm o en la ILM probablemente sean los mejores trabajos del mundo y un sueño hecho realidad para estos profesionales. Porque se nota en todas las declaraciones que sobre todo son fans de corazón de Star Wars, empezando por Dave Filloni, productor ejecutivo y mano derecha de Jon Favreau, que es una enciclopedia andante de todo lo relacionado con Star Wars.

Otro elemento fundamental que se resalta es que fruto de la colaboración y el trabajo en equipo se consigue que una buena idea mejore, y el equipo de Lucasfilm dirigido por Favreau y Filloni creó un ambiente de creatividad que fomentaba la tormenta de ideas entre todo el equipo con el objetivo que el producto final fuera el mejor posible. The Mandalorian en 100% Star Wars desde el primer al ultimo fotograma, pero a la vez consigue ofrecer una historia fresca y original que consiguió volarnos la cabeza a los fans de la franquicia galáctica.

Además, frente al mito de que da igual lo que se ruede porque «si está mal ya lo arreglaremos es post-producción», Favreau nos indica todo lo contrario, que un plano perfecto hace que la inserción posterior de efectos visuales sea más sencillo y el resultado final sea sobresaliente. Viendo The Mandalorian, incluso sabiendo cómo habían rodado la serie yo como espectador no sabía diferenciar donde acababa el set y donde empezaba la enorme pantalla led. De hecho, la perfección visual realmente me engañó siempre y me hizo creer que se fueron a rodar a un desierto, no que todo fue rodado en un set en California.

Además, la filosofía de trabajo de Favreau está centrada en planificar todo lo posible en preproducción, sobre todo teniendo en cuenta el complejo trabajo de efectos visuales digitales para el rodaje de los episodios. De esta forma todo el trabajo previo extra que realizaron facilitó muchísimo el rodaje físico, ya que todos los profesionales, los actores, el director de fotografía, etc… tienen claro a qué atenerse y cómo llevar a cabo lo que se espera de ellos. Viendo el resultad final, esta filosofía de trabajo no puede ser más acertado y satisfactorio.

Una corriente de pensamiento indica que el único buen cine que existe es el realizado por un AUTOR que tiene una visión propia sobre un tema y todo se plantea para llevar esa idea personal a la pantalla. Esta es  por supuesto una opción válida para hacer cine, teatro o televisión, pero The Mandalorian nos muestra que existe una alternativa igualmente válida: la de unos profesionales que creen en el trabajo en equipo y que saben que una idea ampliada por diferentes profesionales que aportan su creatividad sin luchas de egos siempre será mejor que la idea inicial.

Esto lo explican perfectamente Favreau y Filloni cuando explican que según su opinión, lo más divertido de crear The Mandalorian fue cuando tenían una idea, la comentaban con el equipo y a partir de ahí el departamento de arte empezaba a dibujar cosas guays y el equipo de ILM a pensar en técnicas para llevarlo a cabo, sugiriendo ideas y estilos que a su vez generan nuevas ideas. «La energía creativa se retroalimenta una vez aceptas que cada paso va a hacer la idea original mejor de lo que era en un principio. Alguna gente se agarra a su idea original pensando que nada será mejor que esa idea, pero lo cierto es que eso ahoga y limita la creatividad. En el cine, todo tiene que progresar, y eso es lo que creo que esta serie ha hecho realmente bien.»

Si te gustó The Mandalorian esta serie documental es un must-see absoluto. E incluso si no eres fan de Star Wars pero te interesa saber cómo se crea la magia del cine, no te puedes perder estea serie documental Galería Star Wars: The Mandalorian.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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Crítica de Star Wars IX El ascenso de Skywalker de J.J. Abrams (Sin Spoilers)

Se acabó el sueño. Es hora de asumir la tristeza realidad: Star Wars ya no es algo especial, es una película más de las muchas que se estrenan cada año. Y en este 2019 J.J. Abrams ha arruinado con El Ascenso de Skywalker las esperanzas de ver un final satisfactorio a esta tercera trilogía.

PUNTUACIÓN: TERRIBLE

Novena y última entrega de la saga ‘Star Wars’, y cierre de la nueva trilogía iniciada con «El despertar de la Fuerza». Rey, Finn, Poe y el resto de los héroes tendrán que encarar nuevos retos al tiempo que se enfrentan a una nueva amenaza. (FILMAFFINITY)

Buscando elementos positivos por los que comenzar, lo único salvable de El Ascenso de Skywalker es su excelente reparto. J.J. Abrams se ha confirmado como un director mediocre, pero su casting de jóvenes estrellas para El Despertar de la fuerza (2015) dió en el clavo.

Frente a Los Últimos Jedi (Rian Johnson, 2017) en la que los tres héroes Rey (Daisy Ridley), Finn (John Boyega) y Poe Dameron (Oscar Isaac) estuvieron separados literalmente hasta el plano final, Abrams hace que compartan una gran parte de la película. Y lo cierto es que mola verles juntos, los tres actores derrochan carisma y química en pantalla y ofrecen posiblemente los mejores momentos de la película.

Junto a ellos, Adam Driver como Kylo Ren vuelve a demostrar lo buen actor que es, incluso a pesar de volver a tener la cara tapada la mitad de la película. Con muy poco con lo que trabajar ofrece interesantes matices con la inflexión de su voz y la mirada que para mí indican que se encuentra un peldaño por encima de los demás. Además, de nuevo su química con Daisy Ridley es genial en pantalla y mola verles juntos.

Obviamente ver a personajes clásicos como Lando (Billy Dee Williams), Chewbacca, C3PO, R2D2  así como el Halcón Milenario siempre hace que mi corazón se ilumine un poco, a pesar de que como luego comentaré, el sueño haya acabado. Y lo mismo con la música de John Williams, maestro entre los maestros.

Todo esto es referido a los actores y sus interpretaciones, que son geniales. Otra cosa es lo que el guión les hace decir y hacer, en lo que luego entraré, y que no es tan positivo.

El Ascenso de Skywalker ofrece un mensaje positivo que también me gustó y me pareció inesperado y casi lo único original de la película, y es que aunque las personas a veces podamos pensar que estamos solos en el universo, hay otra gente como nosotros que comparte nuestra lucha. Esto se refleja en el diálogo entre Finn y Jannah en Endor, lo único genuinamente emocionante y original, cuando Finn descubre que él no fue el único desertor de la Primera Orden, más gente se reveló frente al mal, y si todos nos unimos, el mal puede ser derrotado. Este mensaje hacia la «mayoría silenciosa» mostrando que aunque el mal nos quiere asustados y solos somos más y juntos somos fuertes, me pareció muy chulo e interesante.

Y hasta aquí llega lo bueno a partir de ahora voy a empezar por todo lo malo que no me gustó, también libre de spoilers. Toca repetir que esto es una crítica a la película a partir de mis gustos, en ningún caso quiero que parezca que los que no opinéis como yo estáis equivocados. Para gustos colores, y este es el mío.

J.J. Abrams junto al guionista Chris Terrio (Batman v Superman) ejemplifican a la perfección el mal cine comercial. El mal cine en general. Creen que haciendo que pasen muchas cosas y haciendo saltar a los personajes de una localización a otra, de una sorpresa a otra sin un momento de respiro, los espectadores nos veremos arrastrados en esta vorágine y olvidaremos (o nos dará igual) si lo que estamos viendo tiene sentido o es una tontería tras otra ridícula. Y obviamente no es el caso.

Esta filosofía narrativa de «todo vale» alcanza nuevas cotas de ridiculez y absurdez en El Ascenso de Skywalker, y creo que indica que Abrams y Terrio no respetan al espectador, creen que somos tontos y nos vamos a tragar cualquier cosa si el envoltorio es bonito. Quizá hace 10 o 15 años esto fuera cierto (yo realmente no lo creo, pero bueno), pero lo que sí que está claro es que el espectador de 2019 es mucho más sofisticado e inteligente de lo que ellos creen.

Terrio ganó el Óscar al Mejor Guión Adaptado por Argo. Y tras este premio por una película «sería» se pasó al género de superhéroes primero y la ciencia ficción después en Star Wars. Y sinceramente parece que cree que son géneros menores en los que todo vale y da igual lo que muestren. Y es al revés, justo porque es ciencia ficción, debes respetar las reglas que tú mismo plantees o todo se cae en pedazos.

Por ejemplo, el guión de Abrams y Terrio establece una cuenta atrás de ¡16 horas! para crear una mal entendida sensación de urgencia, para a continuación lanzar a los héroes a una búsqueda de un tesoro por la galaxia imposible que se salta esto. Podían haber dicho 5 días, ¿por qué no? Y existiría la misma sensación de urgencia, pero no, debe ser algo inminente para ser más peligroso, más grande… Pero desde luego, no mejor y creíble. Y por esa obsesión del «más grande, más peligro, más amenaza», se provocan momentos ridículos sobre todo en el tramo final.

Y como eso todo. Cada salto de escena, cada transición está construida a partir de una tontería o una locura, da igual como hacer que los personajes vayan de A a B y luego a C. Hasta el punto que Abrams consiguió que desconectara y nada me llegara. Hay en este sentido numerosos momentos emocionales con varios personajes destinados a tocarnos la fibra sensible que fracasan al estar construidos a partir de ridiculeces, como por ejemplo el clímax emocional de Kylo, que si escribiera lo que pasa en pantalla no saldríais de vuestro asombro y bochorno, al estar nivel del vergonzoso «Martha» de BvS. Y mejor no comentar la identidad de espía infiltrado en la Primera Orden que proporciona información a los rebeldes, porque si entro en ello absurdo y tomadura de pelo será lo más bonito que se ocurriría.

Pero ya no es solo que para Abrams y Terrio todo vale, es que su guión está malísimamente escrito, plagado de diálogos expositivos tontos y repetitivos como si los espectadores fuéramos bebés que necesitamos que nos expliquen lo mismo dos o tres veces porque no lo captamos a la primera. Además, cuando tienen incluso que verbalizar lo que debemos sentir en cada escena en lugar de confiar que la escena nos lo muestre, eso significa que ni ellos mismos confían en su propia capacidad narrativa.

Comentaba que las interacciones de los protagonista molan, pero también es cierto que Abrams hace que Rey esté sola en numerosas escenas claves. Y esto resta, no suma, teniendo en cuenta que Daisy Ridley es buena actriz, pero no tan buena.

Junto a esto, no puedo evitar comentar que la inesperada muerte de Carrie Fisher alteró sin duda la historia. Abrams trabajó para insertar las pocas frases sin usar de Los Últimos Jedi para colocar al personaje con calzador en unas pocas escenas que se ven forzadas y postizas. Y la forma que plantean se despedida es también un WTF! de libro que, a esas alturas de película, ya no consigue el impacto emocional que buscaban conseguir.

Además, hubo dos momentos en que no me pude creer que Abrams haya vuelto a copiar escenas icónicas de la Star Wars original, mostrando una vez más si cabe que Abrams es un «reciclador» no un creador de nuevas historias. Qué mal.

Para empeorarlo todo, El Ascenso de Skywalker es una moción de censura a todo lo que construyó Rian Johnson en Los Últimos días. Aunque no me gustó nada el Episodio VIII, Johnson planteaba elementos interesantes, aunque muy mal ejecutados, para que Star Wars dejara de ser la historia de la familia Skywalker. En ese sentido, la sorpresa de que Rey «no era nadie» podía mover a la franquicia galáctica por nuevos caminos inexplorados, al igual que la filosofía de Kylo de matar lo viejo para que los jóvenes creen su propio camino. Ya no. J.J. Abrams desmonta todo lo construido por Johnson, que a su vez desmontó tonterías de Abrams como el personaje de Snoke, de forma que esta última trilogía pierde todo sentido de cohesión, al ser cada película una enmienda a la totalidad de la anterior.

Y hablando de Los últimos Jedi, aunque como digo no me gustó, visualmente es de largo la mejor película de toda la serie, con momentazos increíbles que todos recordamos como la destrucción del Destructor espacial, la pelea de sables laser en la sala roja o el batalla final en el desierto de sal. Abrams no es Johnson, es un director mediocre en lo visual que vuelve a ofrecer una película plana sin momentos memorables, obcecado con sus tics como las luces estroboscópicas que nos deslumbran una y otra vez sin ningún sentido narrativo más allá de ¿qué parezca todo más dinámico? No, lo que consigues es confusión. Visualmente, El Ascenso de Skywalker es también una decepción, más si cabe teniendo en cuenta la obra previa.

Disney y Lucasfilm han vendido que este Episodio IX es el final de la historia, pero incluso en esto no da un final satisfactorio, porque de hecho deja una cantidad tan grande de elementos abiertos que se demuestra que ha sido una estrategia de marketing vacía que no se corresponde con la realidad. Claramente, Lucasfilm ha intentado copiar el final de Vengadores Endgame, modélico a la hora de cerrar un capítulo dejando un mundo abierto para nuevas historias, pero hasta en eso fracasan.

Me da mucha pena que no me haya gustado esta película. A pesar de la decepción de Los Últimos Jedi, fui deseando pasar un buen rato y ni eso consiguió hacer J.J. Abrams. Y más pena me da pensar que El Ascenso de Skywalker va a ser un taquillazo porque la gente vamos a ir en masa a ver la nueva película de Star Wars precisamente por ser Star Wars, de forma que el mensaje que todo vale se va a ver reflejado en la taquilla, el dato que realmente cuenta para los estudios.

No me extraña que tras este episodio IX Lucasfilm haya paralizado nuevas películas, porque primero y principal deben conseguir que Star Wars vuelva a ser especial, cosa que ahora mismo ha dejado de ser y que no creo que vayan a recuperar. Si Disney fuera coherente, debería despedir a Kathleen Kennedy de su puesto de jefa de Lucasfilm por su decepcionante apartado cinematográfico. Obviamente eso no va a pasar, ya que Star Wars realmente es una de las franquicias más rentables económicamente no solo en cine, sino además en los parques de atracciones, las series de televisión, el merchandising, etc…

En mi caso, hace ya tiempo que me perdieron como fan que compraba, veía o consumía todo lo que me ofrecían, ya fuera libros, cómics, merchandising, etc. Tras este decepcionante El Ascenso de Skywalker probablemente me hayan perdido incluso como consumidor ocasional en el cine.

Comparto el trailer de la película:

Star Wars El ascenso de Skywalker es un triste final a este mundo que iluminó durante años mis sueños y construyó mi yo fan de la ciencia ficción. Star Wars ya no son películas de visionado obligado. Unas las veré, otras no, y no pasará nada. Qué pena.

PUNTUACIÓN TERRIBLE

 

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