Aprovechando mi suscripción a Apple TV he visto la sexta temporada de Slow Horses, la serie de espionaje británica protagonizada por Gary Oldman en la que tenemos una visión nada positiva de los servicios de inteligencia actuales.
PUNTUACIÓN: 7/10
Slough House es un purgatorio administrativo para los rechazados del servicio MI5 que han fallado gravemente en una tarea, pero no lo suficiente como para ser despedidos. Un equipo disfuncional de agentes dirigidos por su odioso jefe, el tristemente célebre Jackson Lamb (Gary Oldman), navegan entre el humo y los espejos del mundo del espionaje para defender Inglaterra de fuerzas siniestras.
En esta sexta temporada, los Slow Horses se ven obligados a huir cuando Diana Taverner los sitúa en el centro de un juego de represalias y venganza en el que hay mucho en juego.
La serie fue creada por Will Smith adaptando las novelas de la serie Slough house de Mick Herron. Esta sexta temporada adapta dos novelas de Herron, Joe Country and Slough House. Tras la salida de Smith de la serie, Gaby Chiappe se ha convertido en el productor ejecutivo y showrunner de esta secta temporada. Como en temporadas anteriores, ha contado con seis episodios que han sido dirigidos por Adam Randall. Los guiones vienen firmados por Chiappe, Edward Docx, Sophie Goodhart, Mark Denton y Jonny Stockwood.
Tengo que alegrarme porque Apple TV ha renovado Slow horses, anunciando que va a rodar al mismo tiempo las temporadas 7 y 8. Ya confirmo que las veré sin duda, porque me encanta esta serie. Espero que mientras haya libros de Herron disponibles, y Gary Oldman y el resto de actores quieran, sigan haciendo temporadas de Slow horses.
Gary Oldman es Jackson Lamb, el jefe de Slough House, desaliñado, flatulento, maleducado y de agrio ingenio; todo ello oculta una agudeza táctica y una firme lealtad a «sus» Caballos Lentos. Jack Lowden interpreta a River Cartwright, un prometedor agente del MI5 que fue enviado a Slough House tras un error muy público en un ejercicio de entrenamiento. Kristin Scott Thomas aparece en el papel de Diana Taverner, Directora del MI5.
Los miembros de Slough House con Saskia Reeves como Catherine Standish, administradora de la oficina, alcohólica en recuperación, Rosalind Eleazar como Louisa Guy, asignada a Slough House después de que una operación de seguimiento saliera mal. Christopher Chung como Roddy Ho, un odioso informático y antiguo hacktivista, Aimee-Ffion Edwards en el papel de Shirley Dander, la agente aún trautatizada por la muerte de la temporada anterior, y Tom Brooke como J.K. Coe. Junto a ellos tenemos a Ruth Bradley en el papel de Emma Flyte, la jefa de los Perros del MI5.
En esta sexta temporada tenemos el retorno de Hugo Weaving como Frank Harkness, un antiguo agente de la CIA convertido en un mercenario despiadado y padre biológico de River Cartwright y Olivia Cooke como Sidonie «Sid» Baker, una agente del MI5 competente y simpática a la que, inexplicablemente, han destinado a Slough House.
Además, Kyle Soller y MyAnna Buring interpretan a los asesinos que persigue a los agentes de Slough House, Harry Lloyd es Damien Cantor, un magnate mediático propietario de un canal de noticias, Dylan Smith hace de Andrew Nesmith, un antiguo miembro de los «Dog» que posee información crítica robada, con Lenny Rush interpreta a Reece Nesmith, el hijo de Andrew que será testigo de todo.
Por poner todas las cartas encima de la mesa, quizá el único problema de la sexta temporadade Slow horses es que no es tan brillante como la increíble quinta temporada, que me voló la cabeza. Dicho esto, el nivel de entretenimiento, humor negro y momentos dramáticos hacen de esta serie una de las joyas de la televisión actual.
La premisa y fuente del éxito de Slow horses es que frente a la visión idealizada por James Bond (y tantas otras películas y series) del mundo del espionaje, esta serie nos muestra de forma certera a un conjunto de personas nada brillantes que cometen errores, provocando que gente inocente pague con su vida por su egoísmo. Y no me refiero a los miembros de la Slough House dirigidos por Jackson Lamb. En este caso, la directora del MI6 Diana Taverner (Kristin Scott Thomas) tendrá que enfrentarse a las repercusiones de decisiones anteriores suyas, que van a provocar que los miembros del Slough house se conviertan en víctimas de una venganza internacional.
Mientras esto sucede, el carisma de Gary Oldman como Jackson Lamb se sale de la escala con su papel de una persona desagradable con ninguna habilidad para el aseo personal. Pero en realidad la serie gira en torno a River Cartwright, interpretado por Jack Lowden. En esta temporada, River se enfrentará al retorno de su padre, un asesino implacable, mientras que en el lado emocional descubrirá que su amiga la agente Sid Baker (Olivia Cooke), a la que creía muerta debido a las maquinaciones de Taverner, ha vuelto.
Slow houses es una serie super divertida. A las locuras de los miembros de la Slought house hay que unir en esta temporada el personaje de Reece Nesmith, el hijo de un agente asesinado que es testigo de todo y que nos va a dar momentos super buenos junto al ridículo Roddy Ho. El humor negro es constante, pero en esta temporada vamos a tener también algunos momentos super dramáticos, empezando por la muerte de algunos miembros del grupo.
Esta sexta temporada ha estado muy chula, aunque como decía antes no es tan buena como la temporada anterior. Y quizá el motivo es que la parte de los agentes huyendo de los asesinos está muy bien, pero la segunda trama relativa al chantaje que Taverner sufre por parte de Damien Cantor, un magnate mediático propietario de un canal de noticias, se queda como una parte mucho más floja. Con una resolución bastante chusca, aunque conecte con el tono y el mundo en que se mueven los protagonistas, con ese: «No te digo que sea verdad, sino si puedes convencer a tus jefes».
Otra de las cosas que me encanta y me duele de Slow horses es que las situaciones se resuelven pero gente como Taverner no paga por errores que han costado vidas. Además, se niega en darle un final feliz a los personajes. Tras sobrevivir apenas a la experiencia, los miembros de la Slough house van a volver a sus vidas grises sin esperanza de cambio ni mejora. Con sus miedos, sus traumas y sus adicciones. Es la forma en que nos muestran esta vida lamentable lo mejor de la serie, y en parte lo que hace que los protagonistas nos importen tanto. Incluso siendo algunos de ellos patéticos, la conexión emocional está desde el minuto cero, lo cual es otro de los motivos por los que esta serie me encanta. Y por si fuera poco, la temporada nos deja con un cliffhanger final monumental. ¿De verdad va a morir ESE personaje? Si ya pensaba ver la séptima temporada, ahora es una obligación para ver cómo resuelven este final.
Comparto el trailer de esta temporada de Slow horses:
Aunque igual esta temporada no haya estado al nivel de la anterior, Slow horses sigue siendo una serie estupenda que me encanta. A ver si estrenan pronto la siguiente temporada.
PUNTUACIÓN: 7/10
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