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Crítica de Nemesis Reloaded 1-5 de Mark Millar y Jorge Jiménez (Millarworld – Image Comics)

La primera serie de Nemesis puede ser uno de los comics que menos me gustan de Mark Millar. Sin embargo, traerse al dibujante estrella de DC Comics Jorge Jiménez para dibujar Nemesis Reloaded, reboot del concepto original, me animó a leerlo. Y hay un montón de cosas a comentar.

PUNTUACIÓN: 7/10

¡Vuelve el personaje de cómic más malvado del mundo! ¿Quién es Némesis y por qué este excéntrico multimillonario que se viste con máscara y capa quiere aterrorizar a la gente en lugar de ayudarla? ¿No es así como se supone que debe ser? Advertencia: ¡Demasiado violento y demasiado guay para algunos! No digas que no te avisamos.

Esta segunda miniserie de Némesis consta de cinco números, uno más que la primera miniserie. Y la clave del comic nos la da el propio Millar en la primera página, cuando nos informa que estamos ante un reboot del concepto de «Batman jokerizado en una frenesí criminal de muerte y destrucción», desechando los sucesos de la primera miniserie y empezando de cero. Millar comenta que el Superman de los años 50 no tenía nada que ver con la actualización que DC hizo en los años 70, que a su vez era diferente a la versión de John Byrne de 1986. No sólo es un tema de Superman, DC ha reiniciado a Shazam al menos tres veces en los últimos 40 años, cuatro si contamos la nueva serie de Mark Waid y Dan Mora recién iniciada. Si DC puede relanzar y/o reiniciar a sus personajes cada pocos años volviendo a contar sus orígenes y motivaciones, ¿Por qué no lo va a poder hacer él?

Sobre esto tengo sentimientos encontrados. Por un lado, Millar tiene razón sobre Superman y cómo DC lo ha ido adaptando al paso de los tiempos y a los cambios en la sociedad americana. Dado que Nemesis es suyo (o de Netflix, por ser más exactos), Millar puede hacer lo que quiera con él, y hace bien en no descartar nada a la hora de crear la mejor historia posible en cada momento. La idea que los reboots dejen de alguna manera de ser patrimonio de las grandes editoriales mainstream y haya autores que se atrevan a barajar este concepto con sus personajes resulta interesante. No se si para bien o para mal, porque no veo a Kirkman volviendo a contar The Walking Dead con otro viaje vital diferente para Rick Grimes, pero es interesante.

No me voy a poner exquisito es en el hecho que Millar reinicia Nemesis porque cree que con esta nueva aproximación venderá más que continuando la historia de la miniserie de 2010. Porque es exactamente el mismo motivo por el que DC reinicia sus colecciones, busca vender más de lo que lo estaba haciendo, por mucho que se venda como «un retorno a la esencia del personaje». Si los comics anteriores se vendieran lo que se espera de ellos, no se haría el reinicio. Luego en el fondo no se debería criticar que el Millar más comercial emplee las herramientas habituales del sector para vender más comics y generar hype hacia las siguientes colecciones que publicará en los próximos meses.

Sin embargo, al mismo tiempo que veo el vaso lleno desde ese punto de vista, veo que Millar de alguna manera tiene la cara muy dura al comparar un personaje con una única miniserie previa que está despreciando al empezar de cero el nuevo comic, con un personaje como Superman que es cierto que es reiniciado/relanzado cada pocos años, pero lo hace tras publicarse centenares de comics en ese periodo. Es que la diferencia es abismal.

Empezando a valorar el comic en si, la verdad es que la mejora de Nemesis reloaded en el apartado artístico frente a la primera miniserie de McNiven resulta notable. ¡Qué listo es Millar! El español Jorge Jiménez con el color de Giovanna Niro resulta super espectacular, hasta el punto que sólo por el dibujo ya merece la pena la compra. El mundo de los superhéroes NO es uno realista, nunca lo ha sido. Y aunque es una opinión subjetiva, el hiper realismo de McNiven no ayudaba a conseguir la suspensión de credulidad imprescindible para disfrutar de un comic super over-the-top que no podía ser más irreal. Un McNiven que por otro lado nos ofrecía unas escenas de acción alucinantes, sangrientas y llenas de brutalidad, demostrando porqué en 2010 era el artista más popular del mainstream americano.

Esa disfunción entre el estilo del artista y el contenido en si no lo tenemos en Nemesis reloaded, o al menos yo no lo percibo, en el dibujo de Jiménez, que abraza el over-the-top de Millar con unas páginas super dinámicas que transmiten que se lo ha pasado genial dibujando unas salvajadas que nunca le permitirían en DC. Otro de los pecados originales de Nemesis era su traje de supervillano, blanco sin ningún elemento icónico más allá de la capa, que provocaba que el personaje no tuviera nada memorable que mereciera la pena recordar. Jiménez consigue sacar el máximo partido a esta indumentaria con unas estupendas coreografías de acción y unos planos super cinematográficos que ofrecen momentazos visuales alucinantes en cada grapa. Pero además, la expresividad de los personajes es perfecta y el color ayuda no sólo a establecer el tono over-the-top sino a marcar la narración del presente con el flashback con el origen del protagonista.

Nemesis Reloaded es un comic super entretenido. Por supuesto hay una primera barrera de entrada que puede hacer que este comic NO conecte con algunos lectores, y es que se trata de la historia de un super villano asesino de masas imparable que mata inocentes. (Y culpables, luego iré con eso). Si la amoralidad no es un problema, el comic da elementos de sobra para que los lectores lo disfruten de principio a fin. En este sentido, aparte de los lectores comiqueros que busquen versiones más violentas de los comics tradicionales, creo que este comic puede funcionar con fans de los slashers y en general del género de terror. Aunque ojo, porque Millar ha rebajado el nivel de violencia, ofreciendo muchas muertes pero sin los momentos gores super sangrientos de la miniserie de McNiven. En este comic no tenemos nada ni remotamente parecido al atropello al comisario de policía de Tokio por el tren bala, con trozos de cuerpo humano (esa trozo de cara con un ojo es imborrable), o el mega violento combate de Nemesis contra los guardias de la prisión. Jiménez muestra a Nemesis cortando cabezas, tenéis una muestra abajo, pero todo resulta mucho más limpio e higiénico, creo que no hay la intención de impactar al lector como sí sucedió con la primera serie. Y esto creo que es una concesión evidente de Millar hacia la comercialidad y poder conseguir una mayor base de lectores.

En lo relativo al guion de Millar, y de momento sin entrar en spoilers, se nota como ha planteado una historia muy pensada que transmite una sensación redonda en la que todo cuadra a la perfección. Alejado de los tics habituales de su narrativa (como la típica traición del tercer/cuarto número), tenemos al mejor Millar constructor de mundos. Millar evita los aspectos más macarras que si encontrábamos en comics previos en aras de crear una historia que siendo para adultos por la violencia, resulta de lo más mainstream. Y que genera un hype increíble ante lo que está por venir.

En este Nemesis reloaded asistimos a una historia de origen de Matt Anderson mediante flashbacks que construye su motivación para atacar Los Ángeles en el presente, y que conecta con un misterio de ese mundo cuyo significado resultará super impactante. La experiencia de la lectura de las grapas mensuales ha resultado muy chula, ofreciendo cada grapa buenas sorpresas, mejor acción y un cliffhanger que te dejaba con ganas de más. NO se le puede pedir más a un comic mainstream que sólo aspira a entretener.

Creo que lo mejor de este comic es descubrir precisamente la inesperada sorpresa final. De hecho, diría que Millar también sabe que lo mejor del comic es el giro final, consiguiendo un impacto similar al que el final de El sexto sentido o Múltiple de M. Night Shyamalan regaló a los espectadores. Hace meses que Millar anunció que BIG GAME, su próximo comic con dibujo del super estrella Pepe Larraz, iba a ser el gran EVENTO que uniera todas las colecciones del Millarworld. O al menos, un montón de ellas. Un sello que hasta este momento se había caracterizado por publicar historias comerciales con un dibujo top que no mantenían ningún tipo de continuidad entre si iban a empezar a tenerla. Y si Big Game es el crossover, Nemesis reloaded es el comienzo de esta nueva etapa interconectada en el Millarworld que nos muestra la punta del iceberg. Con eso creo que este comic está más que vendido. En serio, las últimas páginas de este comic son el WTF?! más grande, dicho en positivo, que probablemente leamos en 2023.

A partir de ahora voy a tratar CON SPOILERS varios elementos que me han gustado menos de este comic, y por supuesto, este giro final. Seguid leyendo bajo vuestra responsabilidad.

OJO CON LOS SPOILERS……..

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La gran sorpresa que me ha volado la cabeza ha sido conocer que este Nemesis Reloaded tiene lugar en el mismo mundo que Wanted, uno de los primeros comics del Millarworld junto al dibujante J.G. Jones publicado en 2004. Recordar que Wanted tenía lugar en un mundo en el que los supervillanos se unieron en 1986 y asesinaron a todos los superhéroes, cambiando la realidad para que nadie recordara que estos héroes habían existido y pasando a gobernar el planeta desde las sombras.

Tiene sentido que en ese mundo over-the-top un chaval busque venganza ante la muerte de sus padres y esto sea captado por Wesley Gibson, el protagonista de la miniserie Wanted. Y que en este mundo, las fuerzas del orden se muestren incapaces de detener a Nemesis al ser unos policías tan corruptos como el mundo en el que viven. En Wanted descubrimos que los supervillanos podían saltar a diferentes dimensiones alternativas para saquear y divertirse a costa de esos mundos. Entiendo que esta tecnología va a ser lo que permita la interacción de personajes de mundos diferentes, lo que puede dar mucho juego en Big Game. Aparte que visto lo visto, no me cabe duda que Millar puede plantear retroactivamente que comics como Super Crooks y más también tienen lugar en este mundo controlado por supervillanos en la sombra.

Las opciones están todas abiertas ahora mismo para Millar, y el hype que se ha generado con el final de Nemesis Reloaded seguro va a provocar que Big Game sea uno de los comics más vendidos de 2023. Desde el punto de vista de negocio, este comic nos ha traído al mejor Millar hombre de negocios creador de entretenimiento de primer nivel. Hay que estar contento por ello. Me flipa que en un momento en el que nada de lo que publica actualmente Marvel o DC (excepto quizá conocer el final del Castigador de Aaron, Saiz y Azaceta) me despierta demasiado interés, haya tenido que venir Mark Millar para ponerme el hype por las nubes.

Por cierto, que dentro que este final me ha gustado, también tengo que hablar de lo que NO me ha gustado del guion de Nemesis reloaded, algo para lo que deberé volver al comic original de Millar con McNiven.

El high-concept de Nemesis era presentar a un Batman psicópata jokerizado en un frenesí criminal. La historia de Millar sugería una historia de origen similar a la de Batman, al plantear que Matt Anderson era un niño hijo de una pareja de asesinos en serie que jura venganza contra los policías que detuvieron a sus padres y les llevaron a la cámara de gas. En la primera miniserie Miller realizó uno de sus giros más macarras al mostrar que Nemesis NO es Anderson. De hecho, él mató a Anderson en un antro en mitad de la nada siendo niño, usando esa historia de origen como disfraz con el que ocultar su verdadera motivación, que se aburre y busca emociones fuertes. La sensación que me da es que en su momento Millar prefirió mostrar su vena más punkie y provocadora al preferir reirse del absurdo origen de Batman y resaltar que, en el mundo real, un niño que se fuera sólo al desierto a entrenarse como detective y luchador simplemente moriría sin que nadie lo supiera ni importara.

Hacemos un salto de una década y Millar se ha dado cuenta que perdió una gran ocasión al obviar la historia del origen de Nemesis en el comic original. Aparte que el giro final mostrando que el verdadero Nemesis era un rico industrial mente maestra que otorgaba las habilidad de Nemesis al mejor postor, era una ridiculez. Puesto a plantear una nueva historia que conectara con Wanted y Big Game, lo lógico era hacer que este nuevo Némesis si tuviera carisma y transmitiera ser alguien único, que es justo en lo que el primer comic falló.

De esta forma, volvemos ahora si a la historia de origen de un niño traumatizado por la muerte de sus padres, unos traficantes de droga acusados de varios asesinatos, que buscará vengarse de los policías que realizaron la detención. En especial, del líder del grupo que acaba de ser nombrado alcalde de Los Ángeles. El comic plantea de esta manera dos líneas temporales, mostrando mediante flashbacks el origen de Anderson y su camino hasta convertirse en su yo adulto, de forma que de alguna manera nos ponemos en su piel mientras vemos esta versión oscura del entrenamiento de Bruce Wayne y la creación de Batman. Y aquí viene mi gran pero. Porque el primer Nemesis estaba super influenciado por The Dark Knight de Christopher Nolan, y su historia nos mostraba que Nemesis buscaba asesinar a Blake Morrow, un policía íntegro de Washington cuyo principal defecto es que pone su trabajo por delante de su familia. En este primer comic no hay duda quien es el villano y quien el héroe que le combate e intenta sobrevivir. Nemesis es el malo.

Saltamos a 2020, y ahora la inspiración le ha venido de Joker de Todd Phillips y del surgimiento de movimientos sociales como el Black Lives Matter. Y fruto de subirse a la moda de lo políticamente correcto bajo la perspectiva de los activistas sociales, en la primera escena del comic Nemesis NO asesina a un inocente sino a los líderes de las bandas callejeras de Los Ángeles para hacerse con su control. En el gran giro final de la historia (sin tener en cuenta la conexión con Wanted) descubriremos que los policías eran corruptos y falsificaron las pruebas que inculparon a los padres de Anderson en los asesinatos, siendo inocentes de esos crímenes. No de otros crímenes como el tráfico de drogas, pero si de esos en concreto. Nemesis es un psicópata y un asesino de masas, por ejemplo el recuerdo del avión en la autopista me flipa ante la locura máxima que plantea. Pero de la misma forma que en la película de Joker, de alguna manera sus crímenes quedan explicados (y casi justificados ) por el ansia de venganza ante la injusticia que sufrió de niño. De forma que estos policías corruptos merecen morir y acaban recibiendo lo que merecían.

Y qué queréis que os diga, me da pena que esta sea la primera vez que haya sentido de forma tan clara a un Millar vendido ante las modas dominantes y las narrativas de los SJW super presentes en la narrativa mainstream de Hollywood. La parte en que Nemesis da una recompensa para que gente normal mate a policías, sin importar si son corruptos o no, provocando que las fuerzas del orden pierdan las calles asustados ante los múltiples asesinatos estoy seguro que habrá gustado a más de un activista radical americano. Nemesis puede ser un asesino múltiple, pero el alcalde y ex-policía representa la corrupción del sistema, y hay muchísimos extremistas que sólo quieren ver el mundo arder. Y Millar como antes Todd Phillips parece que les han dado la historia super punki over-the-top que conectará con esta sensibilidad. Y por si fuera poco, si todo esto pensamos que sucede en el mundo de Wanted, un mundo dominado por supervillanos en la sombra que controlan todos los elementos de la sociedad, igual resulta que que Nemesis es el héroe de la historia. Obviamente yo no lo pienso, pero hay tanto iluminado que vete tú a saber.

Decía al comienzo lo entretenido que me ha parecido el comic, sobre todo si no lo lees pensando en su conexión con el activismo del mundo real. En mi caso, dentro de lo bien dibujado que está y que sabía lo que me esperaba y no tenía problemas con las macarradas y el over-the-top, no dejaba de pensar qué era lo que no me estaba funcionando de la historia de Millar. Ahora que lo escribí, todo se ve más evidente.

Dicho esto, tengo clarísimo que voy a comprar el Big Game de Millar y Larraz, porque tampoco exijo que un producto de entretenimiento sea 100% perfecto según mis gustos particulares, dado que nada lo es.

Comparto algunas páginas del primer número:

Nemesis reloaded me ha mostrado al Millar hombre de negocios más listo que recuerdo, un maestro en generar hype para sus diferentes propiedades dentro del sello Millarworld. Y todo ello con un dibujo top del español Jorge Jiménez.

PUNTUACIÓN: 7/10

Y ahora, a esperar que llegue pronto Julio y podamos leer el primer número de Big Game. Hell yeah!!

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¡Saludos a todos!

Crítica de Jorge Jiménez: La Guerra del Joker (DC Comics – ECC Ediciones)

Gracias a una oferta pudimos hacernos a buen precio con el volumen que ECC Ediciones ha dedicado a la super estrella Jorge Jiménez aprovechando el último arco de Batman: La Guerra del Joker, con guion de James Tynion IV y color de Tomeu Morey.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Batman y el Joker son inseparables. No podrían existir el uno sin el otro. Es por esto por lo que el Príncipe Payaso del Crimen nunca ha querido de verdad destruir a su archienemigo. No obstante, ahora, la cosa ha cambiado. Tras apoderarse de Empresas Wayne, está dispuesto a tomar la ciudad con su fortuna, con una toxina mejorada y con un ejército del que forma parte su nueva novia, Punchline. El Caballero Oscuro lo va a tener más difícil que nunca; pero por suerte, va a tener de su parte a la única persona que detesta al Joker tanto como él: Harley Quinn.

Llega La guerra del Joker, dibujada por Jorge Jiménez y escrita por James Tynion IV, en una recopilación centrada en la labor del artista granadino con una entrevista y abundante material adicional.

Este volumen recopila los números  de Batman 95-100 USA.

En el panorama actual de artistas del noveno arte, Jorge Jiménez destaca como uno de los grandes dibujantes del cómic de superhéroes. Jorge nació en Cádiar, localidad de la Alpujarra Granadina, en junio de 1986. A los 24 años, dio un giro radical en su vida al dejar su formación como profesor de educación física en el INEF para perseguir su carrera como dibujante.

El esfuerzo que dedicó al dibujo le granjeó su estreno en el mercado americano, con la adaptación de la novela de Ray Bradbury All Summer in a Day. Su estilo artístico atrajo la atención de la editorial IDW, donde le ofrecieron nuevos encargos, adaptando licencias como Transformers: El lado oscuro de la luna y Jurassic Park: Dangerous Games. Fue el paso previo a su participación en el cómic basado en la serie de televisión Fringe de Warner Bros., que supuso su puerta de entrada a DC. Su primer trabajo para la major fue la continuación en formato cómic de otra conocida serie de la pequeña pantalla, Smallville.

En sus primeros años en DC, Jorge dejó su huella en títulos como Superboy y Tierra 2. Con un estilo influenciado por el shōnen manga japonés, se granjeó rápidamente un contrato de exclusividad con la editorial, a la edad de 28 años. Su labor posterior en series de referencia como Superman, Superhijos y Liga de la Justicia, así como en especiales de la talla de Batman perdido para Noches oscuras: Metal, le han catapultado hasta convertirlo en una referencia.

A lo largo de los años, Jorge Jiménez ha dado forma a diseños de personajes tan relevantes en el reciente universo DC como el nuevo Superboy (hijo de Superman), los actuales Jóvenes Titanes (incluida Crush, la hija de Lobo), Perpetua o el renovado Jor-El. En su etapa reciente en la serie regular Batman ha cocreado junto al guionista James Tynion IV un elenco de personajes que han llegado para quedarse en la mitología de Gotham, entre los que destacan Punchline, Ghostmaker, Clownhunter y Miracle Molly. De la colaboración con Tynion IV surge también el arco argumental La guerra del Joker, su último éxito. Una saga que hace tambalear el futuro del Hombre Murciélago y de Bruce Wayne en un descenso a la locura elevado por el arte de Jorge Jiménez.

En 2022 sigue al frente del apartado gráfico de Batman, esta vez junto al escritor Chip Zdarsky.

La lectura de este tomo de Batman: La Guerra del Joker me recordó la típica pregunta ¿qué es más importante en un comic, el guion o el dibujo? Y dentro que ambos elementos son consustanciales y uno no puede vivir sin el otro, siempre he creído que una historia mala o normalita puede ser salvada y mejorada por un buen dibujo, y a la vez que un mal dibujo puede convertir en ilegible un buen guion, de forma que en mi valoración tendría un 45% guion y un 55% dibujo.

Aparte del orgullo que nos tiene que dar a los fans comiqueros que numerosos artistas españoles como Mikel Janin, Daniel Sempere, Bruno Redondo o el protagonista de este volumen, Jorge Jiménez, estén triunfando actualmente en DC Comics y se encarguen de los principales comics de la editorial, la realidad que puede comprobarse tras la lectura de este volumen es que sólo por el dibujo de Jiménez merece la pena comprar este comic.

Jiménez es un crack. Batman luce super reconocible y sus páginas tienen una fuerza alucinante que harán las delicias de los fans de los comics de superhéroes en general y de Batman en particular. Con el color de Tomeu Morey, las páginas de esta Guerra del Joker lucen como deben lucir las mejores historias de Batman, resaltando este arco otro de los puntos fuertes de Jiménez como es la composición super dinámica de sus páginas. En este comic tuve la oportunidad de disfrutar del diseño de Punchline del propio Jiménez, y la verdad es que nueva aliada de Joker luce estupenda y super amenazadora, me gusta como añadido al panteón de enemigos de Batman. Aparte de esto, el granadino se atreve a pequeños cambios estéticos como zombificar a las víctimas del gas de Joker que la verdad es que añade un elemento que queda muy bien en este contexto.

Como digo, sólo por el dibujo de Jiménez merece la pena la compra y la lectura no decepciona, ofreciendo momentazos visuales en todas las grapas que me parecen estupendos.

Dentro de todo lo anterior, quizá lo menos bueno del comic sea la propia historia de James Tynion IV. Y el caso es que no diría que sea mala en absoluto, pero como lector veterano de comics que soy, todo me suena a leído. Incluso elementos originales como Punchline son empleados de forma muy predecible, envenenando primero a Batman para luego protagonizar el esperado combate con Harley Quinn. Por no hablar que nos intentan vender que estamos ante el enésimo «combate definitivo» entre Batman y Joker cuando sabemos que no va a ser así y todo se va a quedar en un inevitable continuará. Dejando aparte el estupendo dibujo, otros elementos como el envenenamiento de Batman que deja vía a libre a Joker a controlar Gotham, o el propio hecho de ver la ciudad controlada por criminales, son otros elementos que he leído numerosas veces en Batman y diría que mejor.

Diría que es la primera vez (o al menos que recuerde ahora mismo) que un villano se hace con la fortuna de Bruce Wayne y la utiliza para destruir Gotham, dejando a Batman más o menos indefenso. Y reconozco que es un elemento necesario e imprescindible para que la historia pueda suceder, hasta el punto que sin ello no hay historia. Pero la ejecución del golpe como hecho consumado al comienzo del tomo me rompió la suspensión de credulidad. Aceptando que Batman no es alta economía, sino entretenimiento ligero, no podía dejar de pensar que igual que el villano tenía una montaña de abogados para torpedear a la policía y ayuntamiento de Gotham con el dinero de Wayne, ¿acaso Bruce no tiene los mismos abogados que impedirían que este «robo» llegara a producirse? No acabé nunca de creerme esta parte de la historia, la verdad, lo cual fue un problema.

La Guerra del Joker fue además un mega evento en la batfamilia, con numerosos tie-ins relacionados fuera de la serie principal de Batman. Y en ese sentido sí que agradezco que con la lectura de estos 6 números el lector tiene el núcleo de la historia sin necesidad de leer los comics anexos. De hecho, la capacidad de síntesis de Tynion y contar todo en apenas seis grapas es algo que yo al menos agradezco un montón, sobre todo teniendo el terrible ejemplo reciente de la etapa de Tom King en el personaje. A pesar de no encontrar la historia.

Hay otro elemento de fondo que quiero comentar en relación con la lectura de este tomo y si esta Guerra del Joker me ha dejado con ganas de seguir comprando los comics de Batman. Desde el inicio de mi afición comiquera en los años 80, durante 30 años compré prácticamente todos los comics de Batman en continuidad que publicaba DC (también los Elseworlds), pero entre el reboot de los Nuevos 52 de 2011, la fallida etapa de Scott Snyder en el personaje (eso si, con el genial dibujo de Greg Capullo), y aprovechando los dos meses de Convergencia en 2015, aproveché para bajarme del carro del Universo DC. Y quitando algunas cosas puntuales fuera de continuidad como Wonder Woman Dead Earth o DCsos, y más recientemente la estupenda etapa de Nightwing de Tom Taylor y Bruno Redondo, no he encontrado hasta ahora alicientes suficientes para volver a querer meterme en el meollo de volver a la continuidad DC que me va a obligar a múltiples compras a menudo indeseadas.

Lamento decir que incluso con el dibujo de Jiménez, tampoco esta Guerra de Joker me hace cambiar de opinión. Tengo claro que el enorme fondo de catálogo de Batman que tengo comprado y leído a lo largo de todos estos años en este caso puede jugar en mi contra, porque como digo no he acabado de encontrar elementos realmente originales en la historia de Tynion a los que aferrarme que me dejen con ganas de comprar más comics suyos.

En todo caso, si ECC se anima a publicar tomos de este tipo centrados en Jiménez y encuentro ofertas como la que encontramos con este tomo, tampoco diré que no vaya comprar nuevos comics del artista español. Aprovecho el momento para destacar unos extras muy chulos como una entrevista a Jiménez y el proceso de creación de algunas de las páginas de este arco, que me parecen elementos muy destacables que también quiero destacar de esta edición.

Comparto las primeras páginas del comic:

La guerra del Joker ha sido una aventura estupenda para que Jorge Jiménez se luzca en su faceta de dibujante de la serie emblema de DC Comics, aunque reconozco que no ha conseguido que me quiera reenganchar de nuevo a los comics de DC en continuidad.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Superman + Superhijos de Peter Tomasi, diversión familiar con el Hombre de Acero

He aprovechado estas vacaciones para leerme la excelente etapa que Peter Tomasi ha guionizado para la franquicia de Superman tras el Renacimiento de DC Comics, números 1-25 de la edición americaan, así como los 10 primeros números de la serie Super Hijos protagonizada por Superboy y Robin.

PUNTUACIÓN SUPERMAN 1-25 USA Post-Rebirth (nos. 1-13 de la edición española publicada por ECC Ediciones): 7.5/10

PUNTUACIÓN SUPERSONS 1-10: 8/10

La serie de Superman está escrita por Tomasi con la colaboración del dibujante Patrick Gleason, que dibuja junto a un equipo rotativo formato por Dough Mahnke y Jorge Jiménez, con colaboraciones de artistas como Ivan Reis, Ryan Sook, Sebastian Fiumara o Tony Daniel.

La serie de Superman se centra en la familia del Superman pre-Flashpoint, y sigue la historia a través de los ojos de su hijo Jon Kent. Escribí esta línea y me dí cuenta que todo aquel que no esté al tanto del mundo del comic estará totalmente perdido con lo que acabo de decir, y en general con los comics de DC de los últimos años, lo cual es para mi el principal escollo que hay que salvar para poder disfrutar de este comic.

DC Comics llevó a cabo una revolución de toda su línea editorial en 2011, a partir de la serie Flashpoint escrita por Geoff Johns. Esta serie provocó una paradoja temporal que reinició a todos los personajes, comenzando a publicar versiones más jóvenes de los personajes clásicos que se pensó que conectarían mejor con las nuevas generaciones. En franquicias como Batman o Green Lantern se optó por no cambiar lo que no estaba roto, manteniendo los personajes casi sin cambios.

Pero Superman no tuvo tanta suerte. Casado con Lois Lane desde hace años, los editores le veían como anticuado y fuera de onda, por lo que decidieron borrar de un plumazo su extensa historia y permitir que Grant Morrison contara la historia de un joven e inexperto Clark Kent, un héroe que comete errores y que busca por encontrar su propio camino. Morrison dejó la serie en su número 18 sin conseguir dotar a la serie de la brillantez de su All-Star Superman junto a Frank Quitely, y desde ese momento el personaje deambuló sin pena ni gloria por el universo DC a pesar de varios intentos de relanzamiento.

Llegados a 2016, DC Comics sufría uno de los peores momentos editoriales, con unas ventas en caída libre provocadas por unos lectores que estaban abandonando en masa sus comics. Se demostraba que la iniciativa de Los Nuevos 52 había sido rentable los primeros años desde un punto de vista comercial, pero un desastre narrativo, al robar a muchos queridos personajes una parte fundamental de su historia. Rebirth (Renacimiento) significó un relanzamiento de toda su línea editorial surgido a partir del intento de devolver a los personajes a sus raíces, recuperando aquello que los hicieron grandes para intentar reconciliarse con el lector / coleccionista veterano que había dejado de leer comics de DC.

En el caso de Superman, para realizar este «back-to-basics» la editorial optó por utilizar las realidades alternativas como fuente de solución. El Superman casado con Lois Lane y padre del un niño llamado Jonathan pre-Flashpoint acaba en nuestra Tierra tras ser los únicos supervivientes de su mundo y habiendo vivido años en el limbo. Tras vivir en la Tierra durante años en el anonimato, el veterano Clark tendrá que volver a la acción para combatir a una amenaza que acabará con la vida del joven Superman de nuestra Tierra. De esta forma, muy a su pesar, el Superman veterano sustituirá al joven que durante cinco años fue el héroe titular de la franquicia. Toda una declaración por parte de DC Comics, que recuperó aquello que nunca debería haber borrado.

Buff, menudo rollo acabo de soltar. Pero te aseguro que si a pesar de todo este lío que te acabo de contar le das una oportunidad a este comic, lo vas a disfrutar un montón.

Superman es un gran tebeo centrado en mostrarnos la vida de la familia Kent (Smith, dado que viven de incógnito) y el amor que sienten Lois y Clark por su hijo Jon. Tomasi aprovecha a Jon, el verdadero hallazgo de esta serie, para traer de vuelta el «sense-of-wonder» a estos comics. Clark es un gran padre, pero como Superman vuelve a ser ese héroe más grande que la vida que hace siempre lo correcto y que nos inspira a que nosotros también seamos nuestra mejor versión.

Tomasi y Gleason son buenos escritores que entienden lo que necesita un buen comic de super héroes. No solo nos ofrecen aventuras estupendas del Hombre de Acero y su familia, sino que desde el primer número van sembrando con los personajes secundarios argumentos que serán desarrollados en próximos arcos de forma más extensa. Así, los 25 números que he leído, aunque dejan tramas abiertas, dan una sensación de cierre de etapa más que correcta, al contar en el último arco la historia secreta de los habitantes de Hamilton, hogar de los Kent.

Una de las cosas que más llama la atención de la etapa que me he leído, (números 1-25 USA) es que Superman no utiliza durante todos estos números su identidad de Clark Kent, que parecía había desaparecido junto al Superman de los NDC52. De hecho, la aparición en Metropolis de un Clark Kent sin memoria y superpoderes va a ser una fuente de problemas para la familia, y el punto central del único cruce con Action Comics de toda esta etapa. Una historia que prometía pero que tuvo una resolución un tanto meh.

En el apartado artístico, tenemos a unos artistas que son perfectos para el personaje como son Patrick Gleason, Doug Mahnke y el español Jorge Jiménez. Mahnke mantiene su lápiz un poco más oscuro y es perfecto para historias como la aparición de Frankenstein. Pero Gleason y Jiménez son los que mejor saben sacar partido a las escenas infantiles con Superboy y convierten a Jon en una joya que merecía mayor protagonismo. Con ellos, el Sense of wonder se transmite en casi cada viñeta y hacen de este tebeo un tebeo perfecto para todos los públicos en el sentido más ámplio y positivo del término.

Fruto de la popularidad de Jon nace la serie Superhijos (Supersons) en la que disfrutamos de las aventuras de Superboy / Jonathan Kent y Robin / Damian Wayne. Está realizada por Tomasi junto al gran descubrimiento que ha supuesto para el mundo comiquero el español Jorge Jiménez, que pasó de la serie de Superman a esta.

De Superhijos me ha encantado todo. Tomasi acierta dotando al tebeo de un tono desenfadado y juvenil con toques de «buddy-movie», lo que unido con el excelente dibujo de Jiménez lo convierten en uno de los mejores tebeos de DC. Es un gustazo ver las aventuras de Superboy (Jonathan) y Robin (Damian), dos chavales completamente opuestos. Jon es un buenazo que intenta aprender a usar sus habilidades y convertirse en un héroe del que sus padres se sientan orgullosos, mientras que Damian es un chulo sobrado y borde que sabe que él es el mejor en todo y no necesita ayuda. Este choque de personalidades crea momentos hilarantes que son lo mejor de la serie, aunque cuenta con unas escenas de acción super chulas de gran fluidez.

Super Hijos es un gran tebeo sin más pretensión que la de entretener a toda la familia, sobre todo a los más pequeños. A veces no hace falta más que esto para triunfar. No se trata de escribir historias «importantes», sino tratar con cariño a dos personajes tan buenos como Superboy y Robin, y realizar historias que presenten a los lectores su mejor versión. ¡Objetivo cumplido!

Comparto las primeras páginas del primer número sin roturar, para que podáis disfrutar de la calidad y fluidez del arte de Jorge Jiménez:

Lamentablemente, Supersons ha terminado en su número 16. Sus creadores Tomasi y Jiménez han comentado que DC tiene grandes planes para estos personajes, pero es una pena que haya cerrado esta serie, que yo de momento había leído hasta su número 10 de la edición española de ECC Ediciones.

Además, la etapa de Tomasi en Superman también terminó con el desembarco de Brian Michael Bendis en DC. El escritor super estrella de Marvel ha sido el gran fichaje de DC de 2018 y ha decidido hacerse con las riendas del Hombre de Acero, volviendo a contar su origen con la esperanza de volver a situarle como el principal personaje de la editorial. Aunque es pronto para valorar la etapa de Bendis, la consecuencia principal ha sido la sustitución de Tomasi, un escritor que ha demostrado ser perfecto para el personaje. Una pena, aunque reconozco que las ventas del Superman de Tomasi no estaban a la altura de la calidad del tebeo y que al personaje le viene bien la revolución que Bendis seguro va a plantear, para convertirle en un personaje con ventas de Top-10.

Reconozco que aunque he leído muchos tebeos de Superman, nunca fue uno de mis personajes favoritos. Sólo tebeos como la etapa de John Byrne en los lejanos 80/90 o más recientemente el All-Star Superman de Morrison habían conseguido engancharme. Puedo decir que Peter Tomasi lo ha conseguido también, tanto en Superman como en la juvenil Super Hijos. Unos tebeos geniales que han devuelto a DC Comics el sense-of-wonder y que vuelven a demostrar que no hay malos personajes, sino autores que no saben sacarles todo el partido.

Si te gusta Superman pero no sabes qué leer, te recomiendo la etapa de Peter Tomasi escribiendo al personaje, así como los divertidísimos Super Hijos, unos tebeos super frescos y entretenidos para este verano.

PUNTUACIÓN SUPERMAN: 7.5/10

PUNTUACIÓN SUPERSONS: 8/10