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Crítica de Biblioteca Marvel. La Patrulla-X vol. 8 (Marvel Comics – Panini)

Cuando decidí comprar la Biblioteca Marvel de Panini por motivos principalmente completistas, sabía que algunos comics no habrían envejecido bien. Pero los comics clásicos de La Patrulla-X me parecen terribles, motivo por el que he tardado muchos meses en comprar este octavo volumen de la serie, obra de Roy Thomas y Gary Friedrich, con dibujos de Don Heck, George Tuska, Werner Roth y John Buscema.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO FLOJÍSIMO

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. El acontecimiento que cambiará para siempre a La Patrulla-X… ¡La muerte del Profesor-X a manos de la criatura conocida como Grotesco! El regreso de Magneto, en un cruce con Los Vengadores. Continúan los orígenes de La Patrulla-X, con Cíclope y El Hombre de Hielo. Contiene los correos de lectores de la edición original y la cronología que lo sitúa todo en contexto. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este volumen incluye The X-Men 41-45, The Avengers 53 USA, publicados originalmente en 1968.

Tras comprar el séptimo volumen de la Biblioteca Marvel de esta Patrulla-X, la verdad es que me hizo plantearme si dejar de comprar estos comics clásicos. Mi intención era comprar todos los comics clásicos de La Patrulla-X que nunca compré ni leí en orden. Para conseguir todos los comics anteriores a la Segunda Génesis, momento en el que empecé a comprar la colección con la histórica llegada de Chris Claremont a los mutantes. Pero lo cierto es que estos comics son terribles. De hecho, no es que sean malos ahora leídos con mentalidad de 2025, es que en 1968 eran también terribles, y por eso la colección acabó siendo cancelada. Este volumen salió hace varios meses y elegí no comprarlo hasta ahora. Y lamento decir que me he encontrado los mismos problemas de los comics previos.

Roy Thomas acabó siendo uno de los grandes nombres de la historia de Marvel, entre otros gracias a su histórica etapa como guionista de Conan El Bárbaro a partir de 1970. Pero en el periodo de 1967-68 era un joven que estaba aprendiendo a ser un escritor, y sus historias son ridículamente tontas. Ante su limitada imaginación, Thomas planteaba historias inspiradas en cosas que leía o veía en la televisión, como fue la aparición del monstruo de Frankenstein en el volumen anterior. En este volumen tenemos dos primeros números en los que los mutantes se enfrentan al genérico Glotesco, el Sub-humano. Un villano con demasiados parecidos a el Hombre Topo o la primera aparición de Namor en los 4 Fantásticos que justifican que este villano lamentable no haya vuelto aparecer en el Universo Marvel, que yo recuerde.

Esta aventura en dos partes termina con la primera muerte del profesor Charles Xavier, que vemos en la portada de este volumen. Una muerte ridícula que está super mal planteada y que no me extraña que fuera deshecha en pocos meses. Incluso intentando leer estos comics con ojos benévolos entendiendo que los comics de 1968 (y en general la sociedad, no nos engañemos) eran muy diferentes a los actuales, los diálogos son flojísimos, las situaciones ridículas y lo contrario a interesantes, y en general el comic no justificaba su compra. Así de simple.

Fruto de las bajas ventas, Marvel se lanzó a hacer cambios para intentar hacer este comic más atractivo para los lectores. En el volumen anterior vimos el cambio en los uniformes de los jóvenes mutantes. Un cambio fatalmente representado en el comic aparte de su portada. Otro cambio es que Marvel planteó dividir el comic en dos historias, una principal de 15 páginas con un complemento de 5 páginas que inicialmente se dedicó a contar el origen de Cíclope antes de unirse a la escuela de Xavier. La reducción de 20 a 15 páginas sin duda es un motivo para que las historias sean tan flojas. Para mi, lo más flojo de todo lo que estoy leyendo en la Biblioteca Marvel.

Otro de los cambios son los cambios en los logos del comic, empezando en el número 41 con el que empieza este volumen. El numero 42 incluye el llamativo «La muerte del Profesor X» en una tipografía mayor respecto a la del propio título de la serie. En los números siguientes vemos destacado a MAGNETO (número 43), Ángel (44) y Cíclope (45). Visualmente creo que funciona para crear unas portadas llamativas, pero lamentablemente el problema es que el dibujo de esta colección es flojísimo, mucho pero que las historias de Thomas. Del tipo que te echa de la colección.

Don Heck personaliza lo contrario a emocionante o espectacular. Sus dibujos podrían funcionar para los comics de romance de Lee de los 50, pero para los superhéroes es penoso. Su incapacidad de mostrar imágenes impactantes o demostraciones de poder interesantes me dejan pasmado cada vez que leo un comic dibujado por él. Y en este volumen dibuja los números 41, 42, 44 y 45. Normal que los lectores se marcharan espantados. Werner Roth dibuja las 5 páginas con las historias de complemento, y su corrección es incluso más atractivo que las páginas de Heck. Buff, qué poco me gusta Heck. En este volumen tenemos a George Tuska dibujando el número 43 centrado en Magneto, y no siendo realmente brillante, al menos es bastante mejor que Heck. De hecho, cuando vemos a John Buscema dibujando el número 53 de Los Vengadores, la diferencia es abismal. Abismal en los planos con que Buscema representa la acción, con un dinamismo que Heck ni soñaba que fuera posible dibujar. También Buscema dibuja a los héroes y villanos de formas muchísimo más dramáticas y llamativas, consiguiendo que las flojas historias de Thomas al menos lucieran más atractivas en la página. La diferencia es abismal.

Fruto de la chorrada máxima que son las historias, en el número 43 USA, la Patrulla-X se enfrenta y es derrotada por Magneto, que lidera una nueva Hermandad de Mutantes Diabólicos con Mercurio, la Bruja Escarlata y Sapo. Tras este potente cliffhanger, Thomas abandona los guiones de la colección y le cede el testigo a Gary Friedrich, autor que años más tarde crearía a Motorista Fantasma. Lamentablemente, la calidad de las historia no mejoró demasiado. En el número 44 la acción se toma un respiro con otra historia que no va a ningún sitio. Ángel consigue escapar y se dirige a Nueva York para pedir ayuda a Los Vengadores, pero en el camino se encuentra con Cuervo Rojo, un humano que vive entre una sociedad de seres alados a los que protegió de ser aniquilados por el ejército de los Estados Unidos poniéndoles en animación suspendida. El interés de este cómic es únicamente histórica, ya que Cuervo Rojo es un personaje creado en 1940 por Joe Simon, pero era un personaje sin interés para empezar.

Tras este número, este volumen publica el primer crossover de la historia de Marvel Comics, que se produjo en X-Men 45 con guion de Friedrich y The Avengers 53 con guion de Thomas. Crossover entendido como historia que empieza en una colección y finaliza en otra. Mientras Cíclope intenta convencer a Mercurio para que les ayude y abandone a Magneto, cosa que no consigue dado que cree que sólo Magneto puede ayudar a su hermana a recuperar sus poderes, Ángel llega por fin a Nueva York y encuentra a Los Vengadores, que le acompañarán a rescatar a sus compañeros cautivos. Aunque antes tendrán que luchar contra los X-Men debido a una de esas situaciones tan típicas de los comics de superhéroes. El final de Magneto de este comic es ridículo a más no poder, y reconozco que me ha dejado con mal sabor de boca. Un mal sabor de boca aumentado en parte por el hecho que esta historia ya la leí hace unos meses, al ser incluida también en la Biblioteca Marvel Los Vengadores vol. 10. Algo correcto, dado que quien sólo compre ese comic debía poder leer la historia y entenderla sin problemas.

En la parte de las historias de origen, tras terminar el origen de Cíclope, empezó el origen de Bobby Drake Iceman. Un origen un poco tonto, aunque en este caso reconozco la dificultad de contar algo interesante en apenas 5 páginas incluyendo algo de acción y un final con sorpresa. Creo que Thomas está realmente flojo en estos comics, pero no quiero ser igual de duro con su trabajo en estos complementos.

La compra de este comic y su lectura me ha recordado algo que llevo pensando desde hace tiempo. Y es el problema de idealizar los comics clásicos sin tener en cuenta lo mal que han envejecido cuando volvemos a leer estas aventuras 55 años después. Digo esto porque en los últimos años, en parte debido al lamentable de los comics Marvel modernos, una parte de los fans se han lanzado (nos hemos lanzado) a comprar comics clásicos intentando conseguir en el pasado el entretenimiento que no encontramos en el presente. Y lamentablemente, es muy probable que no lo vayamos encontrar en los años 60. Y no hablo sólo de esta Biblioteca Marvel, aún recuerdo el chasco que me llevé hace unos meses con el primer omnibus de Micronautas, entre otros motivos por el elevado precio de este tomaco. Y son unos comics publicados entre 1979 y 1981. Imagínate la comparación con 1968.

Antes de comprar estos comics hay que saber muy bien lo que se compra. Y también hay que saber lo que estos comics clásicos NO son. E incluso sabiéndolo como lo sabía, no puedo pensar que estos comics de La Patrulla-X son realmente malos y explican el motivo de la cancelación de la colección unos años más tarde. Son comics tan malos que ni la llegada de Jim Steranko durante unos números a partir del número 50, y posteriormente de Neal Adams, consiguieron salvar la colección.

Aparte del elemento completista que comentaba al principio, tengo que decir que si me apetecía tener los comics dibujados por Neal Adams. Aunque algunos de esos comics ya los compré en su momento gracias a los Clásicos Marvel que publicó Comics Forum, me apetecía tenerlos todos. Pero llegar hasta el número 56 en que empezó Adams a dibujar se está convirtiendo en un suplicio. De nuevo me estoy planteando NO comprar los siguientes volúmenes de Biblioteca Marvel. La Patrulla-X. Descubrir que el próximo volumen no llega a los comics dibujados por Steranko, al publicar dos comics de Ka-Zar, hace que se esté convirtiendo en una posibilidad cada vez más posible.

Comparto las primeras páginas de este octavo volumen de Panini:

La Biblioteca Marvel: La Patrulla-X de Panini me parece de largo el peor comic de todos los que estoy comprando de esta época. Está resultando muy duro leer estos comics, ¡buff!

PUNTUACIÓN: CLÁSICO FLOJÍSIMO

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Crítica de Biblioteca Marvel. La Patrulla-X vol. 7 de Roy Thomas, Ross Andru, Don Heck y Werner Roth (Marvel Comics – Panini)

El séptimo volumen de la Biblioteca Marvel La Patrulla-X de Roy Thomas, Ross Andru, Don Heck y Werner Roth son unos comics flojísimos que explican por qué esta colección fue cancelada en su momento. Se me ha hecho muy dura la lectura de estos comics clásicos de 1967 y 1968.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO TERRIBLEMENTE MALO

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. La conclusión de la saga de Factor Tres, con el debut de Mekano, el regreso de Mole y el enfrentamiento contra la mente maestra detrás de esta siniestra organización. Además: presentamos los nuevos uniformes de los cinco miembros de La Patrulla-X y comienzan los orígenes de cada uno de sus miembros. Contiene los correos de lectores de la edición original y la cronología que lo sitúa todo en contexto. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este séptimo volumen de la Bibioteca Marvel. La Patrulla-X contiene The X-Men 36-40 y Not Brand Echh 4 y 8, publicados entre septiembre de 1967 y enero de 1968.

Cuando empecé a comprar la Biblioteca Marvel de Panini me movía sobre todo las ganas completistas de poder tener en mis manos los comics clásicos de mis personaje favoritos publicados antes que empezara mi afición comiquera. No era tanto las ganas de leer unos comics de hace 60 años que en algunos casos seguro han envejecido mal, sino poder tener completa mi biblioteca. Pero dicho esto, lo cierto es que son sus cosas, he ido encontrando cosas destacables en los comics de Los 4 Fantásticos de Stan Lee y Jack Kirby, Nick Furia de Lee y Kirby inicialmente y en la actualidad de Jim Steranko, y Los Vengadores. De los cuatro títulos que compro tengo que reconocer que los comics de La Patrulla-X eran los que menos estaba disfrutando. Pero los comics de este volumen no es que sean viejos, es que me han parecido realmente malos.

Nos encontramos en lo peor de los comics de La Patrulla-X. Los que explican que la colección se cancelara por bajas ventas. Y por una bajísima calidad. El desastre viene primero y principal con unos guiones de Roy Thomas que me han parecido realmente lamentables. La historia del número 36 USA refleja perfectamente la filosofía de historia mediocre que parece planteada para rellenar páginas y sacar el comic con lo que fuera. En esta historia, tras ser raptados Charles Xavier y Banshee por el malvado Factor Tres, los jóvenes mutantes tienen que buscar dinero para poder comprar los billetes de avión. Antes, el comic emplea casi 5 páginas a mostrar una ridícula pelea de Bestia contra dos ladrones que han entrado en la escuela y le ponen las cosas a Hank a pesar de ser rateros comunes. En Nueva York, acabarán luchando contra un chaval que ha robado una armadura de alta tecnología y hace el cafre en la ciudad para llamar la atención de su rico padre. Un padre que acabará pagando los billetes como agradecimiento por detener a su hijo y devolverle la armadura robada. Lamentable.

El número 37 USA nos trae al Thomas reciclador de ideas que aprovecha a personajes creados previamente. Tras llegar a Europa, la Patrulla-X es echa prisionera por Factor Tres y va a ser juzgada por crímenes contra los mutantes. El fiscal es un mutante llamado El Cambiante, el jurado los villanos Desvanecedor, Unus el intocable, la Mole y Mente Maestra, y el lider de todo, el misterioso Amo Mutante. Tras ser condenados, los héroes descubrirán que el plan del Amo Mutante es provocar un apocalipsis nuclear engañando a Rusia y a los USA para que se ataquen mutuamente. En en nº 38 la Patrulla-X de divide en dos grupos que intentarán parar los planes del amo Mutante, que se tendrán que enfrentar a los ejércitos humanos que ven a la Patrulla-X como una amenaza que está atacándoles, y a los mutantes malvados que buscan detenerles, pensando que el Amo Mutante sólo quiere aniquilar a los humanos normales.

El climax del número 39 USA nos trae la revelación que el Amo Mutante NO es un mutante, sino un alienígena que quería acabar con toda la vida para apoderarse del planeta. La unión de todos los mutantes, héroes y villanos, conseguirá acabar con la amenaza. Finalmente, en el número 40 USA la Patrulla-X luchará contra un extraño monstruo que recuerda al de Frankenstein, que acaba siendo un robot creado por una raza alienígena. Buff, los comics no pueden ser peores.

Las historias de Thomas no me han gustado nada. Pero es que editorialmente lo hacen todo mal. Empezando porque la portada de este volumen es la del número 39 USA, el climax del combate contra Factor Tres anticipada los nuevos trajes del grupo. Pero en el interior resulta que no vemos los trajes hasta la última página, una vez han vencido el combate y han vuelto a casa. Una viñeta de Don Heck y entintado de Vince Colletta que parece un boceto no demasiado trabajado. El bajón que debieron sentir los lectores leyendo este comic creo que debió ser importante. Dentro que podría decirse que la presentación en realidad fue en la misma portada. Si los lectores se hubieran ahorrado comprar y ller el comic, no se hubieran perdido gran cosa.

Aparte de una historia muy floja, Stan Lee le permitió a Thomas que a partir del número 38 el comic contaría con una historia de complemento también guionizada por Thomas en la que nos contará la creación de la Patrulla-X antes del número 1 de X-Men. Unas historias de 5 páginas que estarán dibujadas por Werner Roth, con entintado de John Verpoorten. En ellas, Charles Xavier contactará con el agente del FBI Fred Duncan para que le ayuden a encontrar y ayudar a jóvenes mutantes, evitando que se conviertan en villanos. En la segunda historia, Scott Summer, huyendo de una turba de violentos y de la policía acaba en casa de un mutante que luego conoceremos que se llama Sota de Diamantes. Un mutante que tiene intenciones malvadas y que se enfrentará contra Charles Xavier, que ha acudido para rescatar a Scott.

Estos complementos son posiblemente lo mejor de estos comics. Pero lo cierto es que son 5 páginas que se restan de la historia principal, haciendo que por ejemplo el climax de Factor Tres fuera una historia de apenas 15 páginas. Que no es que fuera a estar mejor aunque hubiera tenido 20 páginas. Pero la realidad es que las historias al ser más cortas daban una sensación aún más insatisfactoria.

Las historias de Thomas no me han gustado nada. Pero mucho peor, si es que eso es posible, son los dibujos que tenemos en este volumen. Ross Andru fue durante muchos años dibujante de Spiderman, y entiendo que estos comics debieron servirle de entrenamiento pagado. Y lamento lo que voy a decir, pero me parecen penosos. Empezando porque son lo contrario a dinámicos, emocionantes o atractivos. Con montones de viñetas casi enteras con una cara, que no está demasiado bien para empezar. Aparte de cumplir los plazos de entrega, se me hace difícil entender cómo Andru mantuvo su trabajo después de dibujar los dos comics de este volumen, los números 36, con entintado de George Bell, y el 37 con entintado de Don Heck.

Los siguientes números están dibujados por Don Heck con entintado de George Bell (nº 38), Vince Colletta (nº 39) y George Tuska (nº40). Y dentro que Heck mejora a Andru, podemos estar ante los comics peor dibujados de toda la Bilbioteca Marvel de Panini. De hecho, creo que Heck siendo bastante soso y poco espectacular en Los Vengadores estaba mucho mejor que en estos comics. No tengo claro el motivo, aunque es posible que la muy floja historia de Thomas haya provocado esta sensación.

Y no es que Werner Roth sea mucho mejor, pero en lo referido a su dibujo, me ha gustado mucho más que todo lo anterior.

Los comics de X-Men de este volumen han sido super decepcionantes. Pero el siguiente bajón es tener que sufrir dos historias del comic de humor Not Brand Echh, los números 4 y 8 publicados en 1968, en esta edición de Panini. Estos comics de «humor» no me hacen ninguna gracia. Y me dan la sensación, como ya me ha pasado cuando he visto estas historias en otros volúmenes de la Biblioteca Marvel, que son páginas «basura» (copiando el término baloncestístico de la NBA) para ocupar espacio que justifique el precio de portada de Panini. No se si es el caso, o si estos comics se incluyeron en ediciones Omnibus de la que han sacado el material para esta edición. Pero la sensación es lamentable.

Comentaba al principio que en realidad compro la Biblioteca Marvel por un ánimo completista y no tanto para leerlos pensando que me van a flipar. Pero obviamente leerlos los voy a leer. Y ningún tomo anterior me ha desagradado tanto como lo ha hecho este. Teniendo claro que Patrulla-X es la colección más floja del inicio del Universo Marvel, ya desde el primer volumen. Pero el nivel ha bajado de forma tremenda. Hace unos meses ya comentaba que tenía ganas de llegar hasta la etapa dibujada por Neal Adams, que supuso una revolución casi al nivel de lo que supuso Jim Steranko. Sin embargo, Neal Adams no llegó hasta el número 56 USA. Esto supone que aún quedan 3 volúmenes más con este nivel deficiente de guion y dibujo. Se me va a hacer muy duro seguir comprando esta colección, a pesar del ánimo completista que me lleva a comprar estos comics antiguos.

Comparto las primeras páginas de este volumen, obra de Ross Andru:

Nos encontramos en lo peor de los comics de La Patrulla

PUNTUACIÓN: CLÁSICO TREMENDAMENTE MALO

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Crítica de Biblioteca Marvel. La Patrulla-X vol. 5 de Roy Thomas y Werner Roth (Marvel Comics – Panini)

Quinto volumen de Biblioteca Marvel. La Patrulla-X con unos asentados Roy Thomas en el guion y Werner Roth en el dibujo, con tintas de Dick Ayers y John Tartaglione. Unos comics cuyo principal interés es su factor histórico.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. ¡La plaga de La Langosta! ¡La amenaza de El Tigre! ¡El regreso de Mímico! ¡La presentación de Banshee, un mutante destinado a hacer historia! Contiene los correos de los lectores de la edición original y la cronología que lo sitúa todo en contexto. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este volumen incluye The X-Men 24-29 USA, publicados en 1966-67.

Roy Thomas ya se puede decir que era el guionista oficial de la colección alejado de la sombra de Stan Lee. Y en estas seis aventuras presenta 3 aventuras, una primera aventura autoconclusiva contra el totalmente olvidable villano La Langosta, una segunda aventura de dos números contra El Tigre y posteriormente contra este villano también olvidable con el poder del Dios maya Kukulcán. Por último, una aventura en tres partes que plantea el regreso de Mímico, en este caso como aliado de la Patrulla-X, aunque inicialmente tengamos el clásico desencuentro entre elos. Este retorno será bastante accidentado, ya que los mutantes tendrán que enfrentarse al Amo de las Marionetas, a la presentación de Banshee y su socio El Ogro, que son esbirros de la oscura organización Factor Tres (vaya nombre más ridículo para una organización malvada), y finalmente, con el Super Adaptoide.

Aparte de las peleas, el comic destaca por el drama de folletín que Thomas incorpora a estas historias, sobre todo por el drama que se crea al abandonar Jean Grey la escuela de Xavier para irse a estudiar a la Universidad de Nueva York. La marcha es un drama para Cíclope, pero siempre en su voz interior, porque nunca dice nada en voz alta delante de su amada. Y también para Warren, que también competía por el amor de Jean. La llegada de Mímico (un Cal Rankin que ha recuperado la memoria) va a alterar el equilibrio de los Hombres-X, dado que su chulería y poderes supondrán un conflicto permanente. Creo que a pesar de algunos elementos muy exagerados y de folletín, Roy Thomas acertó trayendo a este personaje al un grupo que claramente necesitaba un empujón que les hiciera más interesantes y atractivos para los lectores.

Tener a Mímico en los números 27, 28 y 29 hace que destaquen lo flojos que son los números previos. El comic de La Langosta parece la típica aventura copiando la moda de películas de terror de los años 50 y 60 con insectos gigantes, con un villano con un traje sencillamente ridículo y un conflicto que no daba para demasiado. Mucho peor es el número 28 en el que unos esbirros de El Tigre, humanos normales, se las apañan para derrotar a Bestia, Hombre de Hielo y Ángel de la forma más ridícula y vergonzosa. Con un Cíclope que tampoco es de mucha ayuda. El número siguiente en el que se desplazan al inventado país de San Rico para enfrentarse a un El Tigre poseido por el dios maya Kukulcán pierde muchísimo tiempo en cosas secundarias y no da tiempo para que se puedan enfrentar a este villano de forma adecuada, provocando que el final sea super anticlimático y con un interés menguante. El único interés de este comic es, en realidad, el golpe que supone para la ya baja autoestima de Scott Summers que hiera a Warren por accidente durante el combate.

Una de las cosas que mas me llaman la atención de estos comics, y que peor han envejecido, son algunas convenciones de esa época como cuando el Amo de las Marionetas escapa porque si cuando estaba literalmente a metros de los Hombres-X. «Oh, no! Acabo de darme cuenta que el elusivo Amo de las Marionetas se ha escapado«, dice Bestia. PERO SI LES HAS DEJADO ESCAPAR TU, ¿Cómo es posible? Tampoco han envejecido nada bien los diálogos, con unas conversaciones y un drama realmente tonto con ojos de 2024. Especialmente quiero destacar para mal un diálogo interior de Ángel en el que tras una discursión con Cíclope, piensa para si mismo: «Odio parecer una copia barata de Ojo de Halcón pero no puedo evitarlo«. Obviamente este no es un diálogo real que nadie diría (o pensaría), sino que es una apelación al lector que se supone compra ambas colecciones, una forma de resaltar la idea de universo compartido de estos primeros años del universo Marvel. Pero con ojos actuales, toda la situación no puede parecer más ridícula. Y me doy cuenta que estoy utilizando el término «ridículo» quizá en demasiadas ocasiones. Pero algunos elementos de estos comic sin duda lo son.

En la parte del dibujo, Werner Roth no consigue quitarse la etiqueta de correcto sin chispa que ya vi en el volumen anterior. A Roth le acompañan en el entintado Dick Ayers en los cinco primeros números y John Tartaglione en el número 29 USA. Por empezar con los elementos positivos, me gusta ver a los miembros de la Patrulla-X vestidos de civil, en especial Jean Grey. Está genial verla hacer cosas normales como ir a la universidad, aunque mostrado bajo el prisma de los machistas años 60 en el que nada más llegar ya hace un nuevo «amigo», se va a tomar un batido con él y va a aplaudirle en unas competiciones de atletismo. También me gusta ver las caras de Scott, Warren, Bobby y Hank, y en esto Roth se muestra como un correcto anatomista.

Otro elemento inesperado es que en el número 27 Jean cose un nuevo traje para la Patrulla-X (otro elemento que ha envejecido regular). Unos trajes que acentúan el uso del azul en la parte superior, disminuyendo un amarillo que no era lo más espectacular del conjunto precisamente. Y que incorporan un cinturón rojo que ayuda a contrastar las proporciones. Dentro de la norma de que todos los héroes compartan equipación de la escuela de Xavier, la verdad es que me gusta mucho más este traje que el que teniamos hasta ahora. Un traje que se ha impuesto con el paso de los años.

Pero una vez comentadas las cosas positivas, lo cierto es que Roth es un dibujante muy flojo pensando en el género de los superhéroes. Puede ser anatómicamente correcto, pero que no sabe como hacer que sus comics luzcan espectaculares y atractivos. De hecho, creo que una parte importante que estos comics parezcan haber envejecido peor puede ser precisamente por un dibujo que es lo contrario a emocionante.

Thomas escribe con el método de Stan Lee, amplificando los dramas interiores de los personajes creando un folletín bastante deficiente, visto con ojos de 2024. En estas aventuras incorpora pistas y detalles que tendrán su continuación en próximos números, empezando por la amenaza de Factor Tres. Pero también con pequeños misterios como lo que se esconde en el interior de la habitación que Xavier tiene cerrada a cal y canto. Me ha gustado el protagonismo que Mímico tiene en el número 29 USA, último de este volumen, y es una pena que su final parece que sugiere que se trata de la última aparición de momento de ese personaje.

Diría que con una óptica de los años 60 Thomas estaba escribiendo unos comics muy en la senda de los comics Marvel establecida por Stan Lee, Jack Kirby y Steve Ditko. Sin embargo, detalles como el protagonismo de Mímico ya eran un síntoma claro que esta Patrulla-X necesitaba un revulsivo. En mi caso, creo que pesa más mi interés completista que el atractivo real que puedan tener unos comics que en realidad han envejecido bastante mal. Reconozco que tengo ganas de tener de forma ordenada todos los comics previos a la Segunda Génesis de la Patrulla-X. Así que Panini puede estar tranquila, que seguiré comprando esta colección.

Biblioteca Marvel. La Patrulla-X nos ofrece es este quinto volumen unas correctas aventuras pero que empiezan a repetir la valoración de «sin más» y «no han envejecido demasiado bien» en demasiadas ocasiones.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO

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Crítica de Biblioteca Marvel: La Patrulla-X vol. 4 de Stan Lee, Roy Thomas y Werner Roth (Marvel Comics – Panini)

El cuarto volumen de la Biblioteca Marvel: La Patrulla-X trae la novedad de la sustitución de Stan Lee en los guiones, que da paso a un jovencísimo Roy Thomas como guionista de la serie, manteniéndose Werner Roth en el dibujo con Dick Ayers en el entintado.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO DURILLO

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. El regreso de Magneto precede al debut de El Mímico, el único superhombre capaz de imitar los poderes de todos los miembros de La Patrulla-X. En este tomo descubrirás también el origen del Profesor Xavier, en la primera de las historias escritas por Roy Thomas después de sustituir a Stan Lee. ¡Es el comienzo de una nueva era para los mutantes de Marvel! Contiene los correos de lectores de la edición original. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este volumen recopìla los números 18-23 USA, publicados en 1966.

Las seis grapas que componen este cuarto volumen de la Biblioteca Marvel de La Patrulla-X se dividen en una primera grapa, el número 18 USA, para cerrar la trama de Magneto que nos dejó el cliffhanger del volumen aterior, un número suelto con la presentación de Mímico, un villano que puede copiar las habilidades del grupo (nº 19), y dos historias de dos números de extensión. La primera contra Lucifer (nos. 20 y 21), el villano que dejó inválido a Charles Xavier, y la segunda (nos. 22 y 23) reutilizando al Conde Nefaria, al que vimos en Los Vengadores y que también se enfrentó a Iron Man en Tales of Suspense.

Es importante destacar que Roy Thomas se convirtió en guionista de la serie a partir del nº 20 USA, sustituyendo al maestro Stan Lee. Y aunque era novato como guionista de Marvel, Thomas tenía 26 años en 1966, mostrándose en seguida digno de la confianza de Lee. Estos primeros números puede decirse que son continuistas, al usar Thomas a villanos ya inventados por Lee, en lugar de arriesgarse a crear personajes nuevos. Thomas se muestra como un buen conocedor de todo el universo Marvel, porque Lucifer es un villano de los mutantes, pero Nefaria y sus esbirros el Hombre Planta, Espantapájaros, Puercoespín, Anguila y Unicornio habían aparecido en otras cabeceras.

Thomas mantiene el melodrama de folletín con la no-relación entre Scott Summer y Jean Grey. Los monólogos interiores de ambos son continuistas respecto a lo visto hasta ahora, pero resultan un tanto ridículos vistos hoy en día, al llorar por las esquinas Scott porque ama a Jean pero no hace nada al respecto, al sentir que es un peligro para los demás. Al menos Jean si es proactiva, teniendo en cuenta que también afirma estar enamorada de él (no se sabe muy bien por qué), y le invita a cenar junto a ella y Ángel. Chafándole la fiesta a Warren, todo hay que decirlo. Hablando de Scott, resulta penoso verle abandonar el grupo un número por el miedo que tiene a hacer daño a alguien con sus poderes, para volver en ese mismo número y que nadie le pregunte nada. O que Xavier les de vacaciones y él se alquile una habitación en un hotel cercano porque no tiene donde ir o con quien.

Las historias de estas grapas son hijas de su tiempo, pero hay que reconocer que han envejecido tremendamente mal. Por ejemplo, en el número 20, primero del arco de Lucifer, en la primera mitad nos encontramos con que Mole y Unus, el Intocable se visten de X-Men para robar varios bancos. Y aunque los héroes evitan que se lleven el botín del segundo, en realidad escapan sin ser detenidos tras robar el primer banco con éxito. Pero es más, la reputación de la Patrulla-X queda muy dañada tras estos robos y no se ha hecho nada para repararla, al menos que se vea en la página.

Otro elemento que ha envejecido tremendamente mal son los poderes cambiantes de Charles Xavier y los villanos, y las tecnologías imposibles que justifican algunas de las situaciones. Entiendo que esto es también fruto de su tiempo, pero resulta lamentable ver a Magneto hipnotizar a los padres de Warren con su «atracción magnética», o que Nefaria envíe a Washington una imágenes sólidas de la Patrulla-X para incriminarles en sus crímenes. Y qué decir de su cúpula que cubre Washington y mantiene encerrada a la ciudad, un plan maléfico pensado para robar al gobierno… 100 millones de dólares. Que estos comics de Marvel fueran considerados «profundos» en los años 60 o incluso dirigidos a universitarios y no sólo a niños resulta un poco risible.

La mayoría de finales de estos comics resultan demasiado facilonas que llegan a resultar un poco ridículas, repitiendo Deus-Ex-Machina como que Magneto huya por la llegada de El Extraño, que Mímico crea que la máquina de su padre le aumentará los poderes mientras que Xavier sabe (vete tú a saber cómo) que se los va a quitar, o que el Jefe Supremo de la raza alienígena a la que pertenece Lucifer le destierre porque la Patrulla-X destruye a sus robots guardaespaldas (en serio). Y qué decir sobre el plan de Nefaria para robar dinero al gobierno. O que Xavier se saque de la manga una tecnología que le permite andar porque si. Incluso sabiendo el tipo de comics que son, tengo que reconocer que han envejecido tremendamente mal.

Por no decir sólo cosas negativos, en positivo tengo que decir que me gustan las caracterización de Scott, Jean, Bobby, Warren y Hank. Hablando de las Bibliotecas Marvel de Los 4 Fantásticos, Los Vengadores o incluso Nick Furia , he comentado que no me gustan nada los diálogos de Stan Lee por la forma en que convierten a los héroes en personas maleducadas y bordes con sus compañeros. Sin embargo, esta sensación no la he tenido jamás en los comics de La Patrulla-X, Stan Lee primero y Roy Thomas ahora han usado bien el elemento juvenil creando personalidades positivas que invitan a que los lectores nos podamos identificar con un personaje u otro. Sólo Scott es más pesimista y deprimente por el miedo que tiene a dañar a algún amigo con sus poderes, pero el resto transmiten un positivismo que me gusta mucho.

Otra de las constantes de estos comics es el protagonismo excesivo de Charles Xavier, que acaba siendo en muchos momentos quien salva la situación. De hecho, si me pongo a pensarlo, da las claves para derrotar a Mímico y a Lucifer, y ejecuta él mismo el plan para derrotar a Nefaria usando la misma tecnología de imágenes sólidas (si, es ridículo) que usó antes el villano. En 1966 Xavier es un héroe benigno que ayuda a la humanidad, y de alguna manera conecta con la idea de los héroes «científicos» que presentó Marvel en todas sus colecciones, un héroe que usa su inteligencia para vencer al mal. Esto sumado al elemento de ser el mentor de los jóvenes X-Men creo que es la clave que explica que en estos comics el papel principal está reservado a Xavier.

Gran parte del problema de estos comics añejos lo tengo en el dibujo de Werner Roth con entintado de Dick Ayer. Roth era un dibujante de amplísima experiencia en los años 50 y 60 que trabajó con el propio Stan Lee en los comic de romance o western. Cuando se planteó que empezara a dibujar comics de superhéroes de Marvel, Stan Lee pensó que la forma en que Roth se acostumbrara al tipo de narración de los nuevos comics de la editorial fue que Jack Kirby abocetara los comics y Roth los terminara, algo que vimos en el volumen anterior.

En estos comics Roth ya es artista completo, y siendo anatómicamente correcto, le falta toda la fuerza y el dinamismo que Kirby imprimía a sus páginas. Correcto es la palabra que más veces me viene a la cabeza cuando pienso en el dibujo de estos comics, aunque en este caso, resulta un antónimo respecto a otros calificativos que debería tener un comic de superhéroes, como «emocionante» o «potente». De hecho, algunas apariciones de los esbirros de Nefaria resultan un poco ridículas, casi como si llevaran disfraces de Halloween poco favorecedores.

Hay que reconocerle a Roth la dificultad que tenían estos comics al estar protagonizados por un grupo numeroso de héroes que había que colocar en las viñetas, consiguiendo que todo se entienda bien a pesar de la sensación de melé que hay en algunos momentos. Pero globalmente, esta sensación de corrección no es una buena noticia. Algo que se suma a las historias envejecidas contenidas en este volumen.

Cuando empecé la colección de la Biblioteca Marvel sabía de la naturaleza añeja de estos comics publicados hace 60 años. Pero mi afán completista pesó más que el atractivo de estos comics con ojos de 2024. Tenía ganas de comprar y poseer estos comics clásicos y no me arrepiento de estas compras.

Sin embargo, viendo este volumen me entra una duda sobre hasta cuando comprar la colección. Porque la mítica etapa de Neal Adams empezó en el número 55 USA. Y antes, Jim Steranko dibujó los números 50-51 USA que fueron super rompedores en su momento. Los comics de Steranko calculo que no se publicarán hasta el noveno volumen de esta colección, y los de Adams en el décimo. Esto significa que quedan 4 volúmenes con el actual equipo de un Roy Thomas novato con el correcto y muy poco emocionante Werner Roth en el dibujo. Tenía ganas de comprar estos comics hasta enlazarlo con la etapa de Claremont, para poder decir que poseo todos los comics clásicos de la Patrulla-X. Pero ahora que estoy en ello, no se si mi afán coleccionista vale tanto la pena.

Esta duda que tengo hoy me va a obligar a reflexionar sobre el alcance del coleccionismo. Tengo hasta agosto para pensarlo, dado que es cuando se publicará el quinto volumen.

Comparto las primeras páginas de este volumen, pertenecientes al número 18 USA:

Se lo que hay cuando compro la Biblioteca Marvel, pero tengo este cuarto volumen de La Patrulla-X se me ha hecho bola cuando lo leía.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO DURILLO

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Biblioteca Marvel. La Patrulla-X vol. 2 de Stan Lee y Jack Kirby (Marvel Comics – Panini)

Segundo volumen de la Biblioteca Marvel. La Patrulla-X de Stan Lee y Jack Kirby con cinco nuevas historias que forman ya parte de la historia de Marvel.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO.

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. El retorno de La Mole, la imposible amenaza de Unus, el Intocable, el primer encuentro con Los Vengadores, el origen del Profesor-X, la primera aparición de La Tierra Salvaje, con el debut de Ka-Zar y la irrupción de El Extraño, cerrando un ciclo en la existencia de Magneto. Contiene los correos de lectores de la edición original. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este segundo volumen de la Biblioteca Marvel incluye nos números 7 a 11 USA, publicados entre julio de 1964 y marzo de 1965, al publicarse el comic con periodicidad bimensual.

La Mole y Magneto y su Hermandad de Mutantes Diabólicos, Unus el Intocable, un enfrentamiento con Los Vengadores mientras Charles Xavier se enfrenta a Lucifer, la presentación de Ka-Zar y la Tierra Salvaje y El Extraño son los personajes que harán aparición por estas páginas a lo largo de las cinco aventuras que se incluyen en este segundo volumen de La Patrulla-X. Las aventuras mantienen el standard de una historia autoconclusiva en cada grapa, ofreciendo la información justa para que cualquier lector que cogiera por primera vez un comic de los X-Men pudiera seguir la historia sin problemas, conectando con los jóvenes protagonistas.

Un primer elemento destacado de estos comics es que tras la graduación de los jóvenes, Xavier se marcha (apenas dos meses – tres números), dejando a Cíclope como líder del grupo en su ausencia. No tener el comodín de Xavier les obliga a dar un paso adelante para convertirse en su mejor versión de héroe, ofreciendo buen trabajo en equipo a la hora de derrotar a sus enemigos. La Patrulla-X era bimensual, mientras que Los Vengadores ya había dado el salto a la periodicidad mensual. Esto provoca que en estas páginas asistiremos a la marcha de Mercurio y la Bruja Escarlata de la Hermandad de los Mutantes Diabólicos, para pasar unos pocos meses más tarde a forman parte de Los Vengadores, con el mítico cambio de alineación del grupo que tuvo lugar en su número 16. Número que disfrutaremos el mes que viene en la Biblioteca Marvel: Los Vengadores 3.

En la parte del guion, Stan Lee sigue creando una pseudo ciencia que provoca cierta gracia con ojos de 2023 de lo ridícula que resulta. Y al mismo tiempo, sigue mostrando unos poderes cambiantes por ejemplo en Magneto que desde un punto de vista de continuidad nos volvería locos si nos lo tomáramos al pie de la letra. Como comic para niños que son, tiene conceptos muy chulos y locos en la creación de Ka-Zar, pero también ridiculeces como que Xavier deje marchar a Lucifer tras derrotarle y destruir la bomba con la que iba a amenazar a la humanidad. Porque una cosa es NO matar y otra que los delincuentes no paguen por sus actos. Una idea muy ridícula, las cosas como son. Por no hablar del gratuito enfrentamiento entre la Patrulla-X y Los Vengadores, que podría haberse solucionado simplemente hablando entre ellos que Lucifer no podía morir al tener su corazón conectado a la bomba. Pero claro, entonces no habría comic. Lee añadió además el toque de melodrama con la no relación entre Scott Summers y Jean Grey, unos jóvenes enamorados que no expresan sus sentimientos hacia el otro y sufren por ello en silencio.

En la parte del dibujo, Jack Kirby con tintas de Chic Stone se muestra más suelto en el número de Ka-Zar ambientado en la Tierra Salvaje, con unos dinosaurios y seres salvajes que se le acoplan como anillo al dedo a sus inquietudes. Me resulta curioso que leyendo estas páginas me da la sensación que no acaba de tener claras las facciones de los miembros del grupo, en especial Iceman y Bestia, mostrándoles de forma bastante genérica sin dotarles de demasiada personalidad. Aunque en el número de Unus el Intocable Bestia cobra protagonismo, se nota que Chica Maravillosa y Cíclope son los personajes principales del comic, junto a Xavier, con Ángel y los demás de alguna manera en segundo plano. En todo caso, tenemos a un Kirby en su apogeo, aunque igual no sea éste su mejor trabajo, como puede apreciarse en la portada del comic mirando las caras de los protagonistas.

De la edición de Panini tengo que destacar negativamente que en este volumen incluyen sólo 5 grapas USA y no 6. Para mantener el mismo número de páginas y el precio del tomo, Panini ha optado por añadir una serie de extras como portadas, páginas a lápiz de Kirby e ilustraciones de diferentes reimpresiones en las que se añadieron algunas páginas. Aunque estos extras deberían gustarme, en realidad me parecen lo que son, un sacacuartos tremendo. El detalle no mola nada, pero peor es quejarme a sabiendas que cuando les interese Panini lo volverá a hacer.

Como dice la promoción, leer estos comics es una máquina del tiempo. Aprecio los elementos que han envejecido peor, pero sabiendo a lo que vengo no me suponen ningún problema. Como comics que forman parte de la historia de Marvel la verdad es que he disfrutado con la lectura. Y me gusta además la posibilidad que esta edición me da para rellenar los huecos en mi biblioteca.

Comparto las primeras páginas del comic:

La Biblioteca Marvel de La Patrulla X

PUNTUACIÓN: CLÁSICO

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