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Crítica de Boss Level de Joe Carnahan (Prime Video)

Prime Video ha estrenado Boss Level, la última película de acción de Joe Carnahan con un omnipresente Frank Grillo en una historia de ciencia-ficción que nos ofrece un estupendo entretenimiento para este verano.

PUNTUACIÓN: 7,5/10

Un oficial retirado de las Fuerzas Especiales está atrapado en un bucle temporal sin fin el día de su muerte.

La producción de Boss Level ha resultado ser una travesía en el desierto para Joe Carnahan, director entre otras películas de Narc, Smokin’ Aces, The A-Team o The Grey, entre otras. Y es que ya en 2012 Carnahan anunciaba que estaba trabajando en una película cuya premisa básica era “Atrapado en el tiempo hecha película de acción”, dos años antes del estreno de “Al filo del mañana”, la película de Tom Cruise y Emily Blunt con la que comparte esta premisa básica, aunque ambas la lleven a terrenos completamente diferentes.

Carnahan escribió el guión junto a los hermanos Chris y Eddlie Borey, que tuvieron la idea original. La película se rodó en 2018 con un estreno previsto en 2019 que sin embargo no llegó a producirse. Tras varios intentos fallidos de encontrar distribución, finalmente se estrenó en Estados Unidos en la plataforma Hulu esta primavera de 2021, llegando unos meses más tarde a España gracias a Prime Video. La película, de apenas 96 minutos de duración incluyendo los títulos de crédito, cuenta con fotografía de Juan Miguel Azpiroz, montaje de Kevin Hale y música de Clinton Shorter.

Boss Level cuenta con un casting de autentico lujo. El veterano del cine de acción Frank Grillo protagoniza de forma casi omnipresente la película, interpretando a Roy Pulver, un ex-militar que se encuentra viviendo un bucle temporal que termina cada día con su muerte. A Grillo se le unen la siempre guapísima Naomi Watts, que interpreta a la ex-mujer de Roy Jemma Wells, una científica que será la que ponga en marcha la historia. El siempre genial Mel Gibson, cada vez más cómodo en roles de villano, interpreta al Coronel Clive Ventor, el jefe de Jemma.

Junto a ellos, encontramos también en pequeños papeles a Michelle Yeoh, Annabelle Wallis, Ken Jeong, Will Sasso, Selina Lo, Meadow Williams, Mathilde Ollivier y Rob Gronkowski.

Boss Level es por supuesto y ante todo “El día de la marmota hecha película de acción”. Pero junto a esto, el título alude al mundo de los videojuegos y al último nivel al que los jugadores deben enfrentarse para finalizar el juego, tras culminar horas y horas de juego. Y es que precisamente el aprendizaje que Roy va adquiriendo con cada muerte le va permitiendo mejorar e ir conociendo elementos que le permitirán conocer su misión dentro del bucle temporal. Lo mismo que nos ha pasado a cualquiera que hemos jugado a videojuegos y hemos ido mejorando y avanzando en el juego con cada partida que jugábamos.

En este sentido, la estética de los video juegos retro está super presente en todo momento, empezando por el contador que nos informa qué muerte de Roy estamos viendo en cada momento, y la forma en que parece que él es un personaje de videojuego en muchos momentos y casi desearías tener un joystick para moverle tratar de evitar sus muchas muertes. Además por supuesto de mostrarnos varias escenas ambientadas en lo que sería un recreativo con numerosos juegos retros clásicos.

Carnahan imprime un tono de humor a la película que en mi opinión nos da el feeling perfecto que debe tener la historia. Las muchas muertes de Roy y varias situaciones durante la película ofrecen momentos over-the-top divertidísimos, y plantearlo todo como un drama serio realmente no hubiera funcionado. Boss Level es una película honesta que sabe el tipo de entretenimiento que es y a qué público va dirigido, que hubiera sido perfecta para Sitges o festivales similares. En este sentido, la veo como una película de culto que revisionar con los colegas cada pocos años para hacer unas risas, algo que también es cine, a pesar de lo que puedan pensar los culturillas del mundo.

Dentro que esto no es un drama intimista, Frank Grillo ofrece durante sus muchas muertes todo el rango de emociones posibles, desde la desesperación al estar metido en un bucle sin fin, a la determinación cuando encuentra un objetivo o el amor al encontrarse con su hijo Joe al que quiere proteger. Excepto él, Gibson y Watts, la verdad es que el resto de personajes son básicos y funcionales a más no poder, sobre todo los diferentes asesinos que son planteados como antagonistas de videojuego sin personalidad real más allá de su aspecto freak.

Por ponerle un pero, tengo claro que los 90 minutos de película ofrecen un estupendo entretenimiento que va al grano desde el minuto uno y que me ha divertido un montón. Sin embargo, quizá el final me falla un poco porque no hay un verdadero climax ni hay ningún giro más allá que lo que va aprendiendo Roy durante sus diferentes vidas le va poniendo en la dirección de las serán sus acciones en su siguiente vida. Este elemento marca quizá la esencia de serie B que tiene la película. Y dentro que como digo me ha gustado la película, es quizá el final el aspecto que seguro hubiera podido mejorarse.

Comparto el trailer de la película:

Boss Level me ha dado un subidón de adrenalina y me ha dejado con la sonrisa en el rostro. No le pedía más, para mí el éxito es total. ¡Prueba superada!

PUNTUACIÓN: 7,5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Matar a Santa de Eshorm e Ian Nelms (Prime Video)

Me ha gustado bastante Matar a Santa, película recién estrenada en Prime Video de los hermanos Eshorm e Ian Nelms que son también los escritores del guión, sobre todo porque dentro de su vocación de serie B, NO es la punkarrada que el argumento daba la sensación que podría ser, contando con mucha más profundidad de la esperada en un principio.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

La historia se centra en un Papá Noel poco ortodoxo llamado Gibson que lucha por evitar que su negocio se hunda, al mismo tiempo que evita ser asesinado por un matón contratado por un niño de 12 años tras recibir carbón en Navidad. (FILMAFFINITY)

Reconozco que no conocía de nada a los hermanos Eshom e Ian Nelms antes de ver esta película. Mirando su ficha en IMDB, descubro que los escritores / directores crecieron en el centro de California luchando con doscientos muñecos de G.I. Joe y soñando con paisajes de John Ford. Aunque sus pasiones los llevaron temporalmente en diferentes direcciones: Ian fue a la universidad con una beca de lucha libre, en el camino descubrió un nuevo interés por el inglés y la literatura, y Eshom siguió una educación en pintura de bellas artes, pero encontró que le gustaba más la ilustración de cómics. Sin embargo, al final los dos siempre volverían a su amor por el cine. Si bien Ian ha producido varios proyectos de forma independiente y Eshom ha trabajado como artista profesional de storyboards durante más de una década, los hermanos Nelms siempre escriben y dirigen juntos y han realizado múltiples cortometrajes y largometrajes premiados.

En 2013, su película ‘Lost on Purpose’ ganó numerosos premios en festivales, incluidos Mejor Película, Mejores Directores y Mejor Actriz para Jane Kaczmarek. En 2015, debutaron ‘Waffle Street’, que ganó el premio inaugural Carpe Diem del Festival de Cine de Woodstock a la Mejor Película y a la Mejor Película Narrativa en el Festival de Cine de Hollywood. El último largometraje de Nelms Bros., ‘Small Town Crime’, está protagonizado por John Hawkes, Anthony Anderson, la ganadora del premio de la Academia Octavia Spencer (que también fue productora ejecutiva), Robert Forster y Clifton Collins, Jr., La película fue estrenada en cines de todo el país el 19 de enero de 2018 y obtuvo excelentes críticas de los principales críticos del NY Times, LA Times, Variety y The Hollywood Reporter, entre otros.

Eshom e Ian Nelms han escrito y dirigido esta película que ha contado con fotografía de Johnny Derango, montaje de Traton Lee y música de Mondo Boys.

El gran valor de la película es su excelente reparto. Mel Gibson se sale como Santa / Chris Cringle, un anciano frustrado porque el mundo se está convirtiendo en un lugar sin reglas en el que cada vez menos niños son merecedores de sus regalos. Walton Goggins aparece acreditado como “Skinny Man” (hombre delgado), un sicario que tiene un resentimiento personal contra Santa por decepcionarlo en su infeliz infancia al no traerle lo que él pidió mientras era víctima de malos tratos.

Marianne Jean-Baptiste interpreta a Ruth Cringle, la amorosa esposa de Chris y una influencia moderadora que le mantiene a flote en sus momentos de mayor duda. Por su parte, Chance Hurstfield interpreta a Billy Wenan, un niño rico amoral cuyo padre tiene abandonado en casa de su abuela y no soporta perder. Él es catalizador de todo cuando el día de Navidad descubre que Santa le ha traido carbón porque se ha portado mal, a lo que responde lleno de ira contratando a Goggins para que mate a Santa.

Otros secundarios son Robert Bockstael como el Capitán Jacobs, el comandante delejército de EE. UU. asignado al taller de Chris y su enlace con el gobierno, Eric Woolfe como Elfo 7, capataz de Chris en el taller y Susanne Sutchy como Sandy, amiga de Chris Cringle y barman en North Peak.

La película son 100 minutos que van al grano desde el minuto uno y que está planteada para que sigamos el camino de los dos protagonistas, Gibson y Goggins, que se encuentran en un inevitable rumbo de colisión.

Lo que más me ha gustado de Matar a Santa es la mezcla de géneros que podemos encontrar dentro de la película. Leyendo una entrevista a los directores, me hizo gracia leer que ellos califican la película como “Un thriller con humor negro y toques de cine negro, matices de comedia y todo ello salpicado de western”. A todo lo anterior habría que añadir que “Matar a Santa” es claramente una película navideña y, si hay suerte y funciona bien en su estreno en Prime Video, el comienzo de una franquicia cinematográfica casi como si Santa fuera un superhéroe. De hecho, los hermanos Nelms comentan que en cuanto a tono y aproximación realista a un tema enimenemente fantástico, una de sus más claras fuentes de inspiración fue “El Protegido” de M. Night Shyamalan.

Mel Gibson se sale como Santa. Su interpretación minimalista aporta un montón de matices y me parece que está brillante como Chris Cringle. Un detalle muy chulo es que la película intenta ofrecer un punta de vista más o menos realista a cómo sería la vida de Santa Claus si viviera en el mundo real, pero tampoco se recrea en dar demasiados detalles de algo que realmente es muy loco e imposible, de forma que seamos los espectadores los que rellenemos los huecos.

De esta manera, Chris es un ser sobrenatural que ve cómo su optimismo natural se está viniendo abajo cuando comprueba que año tras año va dando menos regalos porque los niños son cada vez peores, hasta el punto que sus gastos no se compensan con los ingresos que el gobierno de los USA le asigna. Si, dentro de ideas locas, esta probablemente se lleve la palma. El arco de Chris en la película, aunque parezca mentira, es uno de esperanza y de seguir trabajando para que la Navidad no decaiga, algo que no cuadra con la premisa punki, lo cual es algo que me gusta mucho. Dentro de estar ante una clara serie B, el carisma de Gibson llena la pantalla y eleva el producto final de lo que podría esperarse a priori.

Walton Goggins también brilla en pantalla, a pesar de ser realmente el personaje del que menos sabemos durante la película (O al menos, hasta el climax). Goggins crea a un asesino a sueldo caracterizado por la imprevisibilidad y que recuerda al personaje de Javier Bardem en “No es pais para viejos”, un duro motherfucker que es mejor no cruzarse en su camino, porque lo más normal es que no sobrevivas para contarlo.

El viaje de Goggins buscando a Chris, mientras él intenta sacar adelante su negocio con la ayuda de los Elfos y el ejército de los Estados Unidos (mejor no preguntes), crea una narración cruzada con aires de western que nos lleva hasta un invitable Duelo en OK Corral en medio de la nieve de Alaska. En este sentido, el climax ofrece un final impactante y satisfactorio que hace que el visionado haya valido la pena.

Otro detalle que me gusta es que la película mezcla todos esos elementos que comentaba antes, pero consigue transmitir la visión personal de los directores, no parece un refrito de muchas cosas sin cohesión. Hay un tono de humor negro en varias situaciones alrededor del personaje de Goggins, pero sin querer plantear la risa, y el drama que vive Chris se entiende y no parece forzado tampoco. El rastro criminal de Goggins nos lleva hacia el noir, mientras que la vida en Alaska nos devuelve al elemento fantástico de la historia y el drama costumbrista hacia una persona que ve cómo su modo de vida de está desmoronando. Hay gotas de muchas uvas, y el vino resultante es refrescante y original. Hasta el punto que no me importaría ver una segunda película protagonizada por Gibson retomando al personaje.

Comparto el trailer de la película:

Salvar a Santa es una estupenda serie B que merece mucho la pena y que quiero recomendar a todo el mundo.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Dragged across concrete de S. Craig Zahler

La tercera película de S. Craig Zahler tras las notables Bone Tomahawk y Brawl in cell block 99 es un espectacular ejercicio de género negro crepuscular con un modélico Mel Gibson como un policía al borde de su jubilación.

PUNTUACIÓN: 8/10

Dos policías, un veterano del cuerpo (Gibson) y su joven compañero (Vaughn), son suspendidos cuando un vídeo de sus duras tácticas de detención de delincuentes se convierte en la noticia del día en los medios de comunicación. Ambos con problemas personales que podrían solucionarse con dinero, deciden aprovechar su condición de civiles para hacer algo al margen de la ley.

Dragged across concrete (arrastrado por el hormigón) es un interesante e ilustrativo título que sirve para resaltar el tema y el tono de lo que vamos a ver. Su director y guionista S. Craig Zahler, que también realiza la música junto a Jeff Herriott, muestra una gran lucidez y creatividad en esta su tercera película. Si Bone Tomahawk me pareció un interesante ejercicio de estilo para llamar a las puertas  de los festivales y Brawl in cell block 99 una estupenda serie B que sabía en qué liga jugaba y se enorgullecía de ello sacando el máximo partido en lo relativo a su violencia over-the-top, Dragged across concrete me ha traído a un autor mucho más comedido y maduro que pone la historia por encima del efectismo.

La película cuenta con fotografía de Benji Bakshi y montaje de Greg D´Auria, y tiene una duración de 153 minutos, que aunque a mi me ha gustado y no se me ha hecho larga, reconozco que quizá con 10 o 15 minutos la experiencia hubiera mejorado.

Mel Gigson y Vince Vaughn son los grandes protagonistas de la película, y una vez más muestra su imponente presencia en pantalla. Iba a poner que también son el principal “reclamo comercial”, aunque dado el acoso y los intentos de cancelación que Gibson lleva sufriendo en los últimos años, aunque creo que Gibson está enorme en la película probablemente tenerle de protagonista pudo jugar en su contra comercialmente. De hecho, a pesar de un interesante presupuesto de 15 millones, la película solo se estrenó en cines de forma limitada en marzo de 2018 en Estados Unidos, llegando a VOD tan solo un mes después.

Gibson interpreta al detective Brett Ridgeman, un veterano policía que no ha sabido ascender en el cuerpo porque prefiere el trabajo de calle y detener a los malos. Aunque se encuentra al borde de la jubilación, se encuentra que con su ridículo salario no puede costear el traslado de su familia a un barrio mejor, tras sufrir su hija adolescente Sara (Jordyn Ashley Olson) varios acosos en el barrio y con una mujer Melanie (Laurie Holden) ex-policía que tuvo que abandonar el cuerpo probablemente tras ser herida de bala.

El personaje de Ridgeman, un veterano que consigue resultados aunque sus métodos no son del agrado de los nuevos jefes, quedando de alguna manera obsoleto, es una metáfora de todos los tipos duros del cine de los 80 y 90 que ya no tienen sitio en el nuevo cine comercial, y en concreto del propio Gibson, que a pesar de seguir siendo un actor increíble, no le perdonan que insultara a los judíos que controlan los grandes estudios.

S. Craig Zahler realiza también un interesante análisis de algunos de los clichés del négro negro y los muestra con una luz que me ha parecido muy interesante. Tras suspender el jefe de policía Calvert (Don Johnson) al detective Brett Ridgeman (Gibson) y a su joven compañero Anthony Lurasetti (Vince Vaughn) por ser grabados mientras hacían un arresto, a pesar de pillar a un narco con las manos en la masa de un alijo de drogas, estos se encuentran en la tesitura de tener que hacer durante sus 2 semanas de suspensión un último golpe para conseguir algo de dinero para la jubilación y traslado de Gibson, y para que Vaughn le pueda pedir en matrimonio a su novia. NO se trata de robar ellos a nadie honrado, sino quitarle el dinero a un criminal, lo que les sitúa, dentro de su amoralidad, en un gris colocado más en la zona de luz que la de oscuridad.

Gibson y Vaughn ya habían trabajado juntos en la notable Hacksaw Ridge, aunque Gibson sólo dirigió, mientras que Vaughn protagonizó Brawl in cell block 99 de S. Craig Zahler, y se nota la química y complicidad que todos comparten, formando un equipo perfectamente engrasado. En la película, vemos la total ausencia de glamour mientras que ambos realizan un seguimiento de un criminal interpretado por Thomas Kretschmann, con la intención de robarle el botín. Las horas pasan lentas sin nada interesante que hacer o decir,con una monotonía cansina pero necesaria para llevar a cabo su plan, y esa parte me gusta al romper algunos mitos del género.

Junto a la pareja protagonista, tenemos en la película a Tory Kittles como Henry Johns, un ex-convicto que a pesar de intentar alejarse del mundo del crimen se verá envuelto al tener que cuidar de un hermano parapléjico y una madre alcohólica. Michael Jai White es Biscuit, amigo de Henry que ha cuidado de su familia pero ahora necesita algo de él, y completa el reparto Jennifer Carpenter como  Kelly Summer, una madre primeriza que debe separarse por primera vez de su hija recién nacida para volver a su trabajo en un banco de la ciudad.

El buen género negro de perdedores es el que te presenta unos personajes en rumbo de colisión con la vida a los que no puedes dejar de mirar a pesar que sabes que su historia no puede acabar bien. Eso es justo lo que tenemos en la película, que está construida a fuego lento y que incluso durante el climax hay una intencionada falta de espectacularidad, manteniendo todos los elementos muy pegados a la realidad del asfalto. De nuevo, le metáfora del título.

Gibson como “héroe” crepuscular me parece que está fantástico en el papel, mostrando una obsesión con los porcentajes que indican que habla para parecer más listo de lo que es en realidad, que no sabe en qué se está metiendo y que las cosas son más grandes que lo que él puede ya manejar. El personaje de Vaughn aparte de su presencia constante me parece que aporta menos a la trama porque diría que S. Craig Zahler busca poner el foco en el personaje de Gibson, alguien que no entiende que su momento ha pasado y que debería echarse a un lado si no quiere verse atropellado en la carretera.

Creo que la película hace además una crítica hacia los “buenistas” de salón que dan lecciones morales desde su mansión alejada de la vida real a gente que sufre día a día los crímenes que acosan la sociedad americana. Esto lo vemos en un diálogo de la mujer de Gibson, cuando dice “jamás pensé que este barrio me iba a convertir en racista”, ante el quinto ataque sufrido por su hija al bajar del autobús escolar, en contraste con el Jefe de Policía que le dice a Gibson que le falta “empatía” hacia los criminales. Sé que han acusado a la película de racista, pero me parece que reflejar la realidad no puede ser jamás racista, además que siempre en mucho peor no querer enfrentarse a los problemas y envolverse en papel burbuja para que nada te incomode.

Dentro del ritmo lento de Zahler, me llama la atención como guarda tiempo para detenerse en cada personaje secundario para darles cierta profundidad y humanidad, de forma que el espectador nos preocupemos un poco por ellos, a pesar de que algunos claramente son carne de cañón. Entiendo que puede haber espectadores que entiendan que estos momentos no aportan nada a la trama principal, pero a mi me han gustado y me han trasmitido un intento de Zahler de dotar a la película de una personalidad propia.

Conecto en este momento con el que para mi es el principal problema, que es su duración. A pesar de verla en VO en sesión de medianoche, a mi no se me hizo larga y me mantuvo super entretenido. Dicho esto, reconozco que probablemente si en lugar de 153 minutos hubiera durado 140, la película no hubiera cambiado y su ritmo hubiera sido mejor.

Además, hay una escena super sangrienta en la que buscan una llave al final de la película que no pega nada con lo visto hasta ese momento y que me pareció que molestaba más que otra cosa. Una escena que me recordó el momentazo de Bone Tomahawk, un shock pensado para llamar la atención del público de festivales, que sin embargo aquí no me aporta nada.

En todo caso, me ha gustado este Dragged across concrete y voy a seguir muy pendiente de la carrera de S. Craig Zahler, aunque sus películas no lleguen al circuito comercial en España.

Comparto el trailer de la película:

Dragged across concrete es una estupenda película de género negro con un toque de metatextualidad con la que he conectado desde el minuto uno y que recomiendo a todos los fans del noir.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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¡Saludos a todos!

Reseñas Express: Hacksaw Ridge, La Bruja y Green Room

Esta semana voy a comentar varias películas que vi durante el periodo navideño y no pude hablar sobre ellas debido a los especiales de final de año. Dos películas notables y un aprobado que fue una pequeña decepción. ¡Vamos a ello!

HACKSAW RIDGE (Hasta el último hombre) de Mel Gibson

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¿De qué va? Mel Gibson cuenta la historia de Desmond Doss (Andrew Garfield), el primer objetor de consciencia que recibió la Medalla de Honor del Congreso por su participación en la batalla de Okinawa en el Pacífico, durante la II Guerra Mundial.

Opinión: Hacksaw Ridge es una excelente película bélica que sirve para recordarnos lo buen director que es Mel Gibson. Y más teniendo en cuenta que está película ha sido realizada con un presupuesto de menos de 50 millones de dólares proveniente de inversores 100% australianos, una cifra ridícula para los estandares de Hollywood. Aunque este es un dato anecdótico teniendo en cuenta que la película está muy bien rodada y que cuenta con 2 de las escenas bélicas más sobrecogedoras que nunca vi en cine: El primer ataque americano y el posterior contraataque japonés para intentar recuperar el control del acantilado objeto de contienda en la isla de Okinawa.

Eso si, la película no es para los débiles de corazón. Ya sabemos que a Gibson le va el mostrar cabezas volando y tripas por el suelo, así que no escatima momentos de violencia “in-your-face” que resaltan perfectamente como la guerra es el infierno.

Me gustó también como aprovecha para retratar el drama de los soldados que vuelven del frente sufriendo Síndrome de Stress Post-Traumático, algo que hasta hace pocos años ni siquiera se reconocía que existiera, y que se refleja en el padre de Dodds que sirvió en la 1ª Guerra Mundial. El SSPT es un problema real y muy actual en la actualidad para muchos soldados que estuvieron en situaciones de combate, y me pareció muy buena idea que esto tenga su reflejo en la película, en contraste con las pelís bélicas clásicas en las que todos los soldados son perfectos y morían felices por su pais, al utilizarse estas películas en parte como propaganda para que los jóvenes americanos se alistaran.

Además de la cinematografía y el mensaje, el otro gran acierto de Mel Gibson fue escoger a Andrew Garfield como protagonista. Garfield está presente la mayor parte del metraje y hace un convincente retrato de este objetor de consciencia que se negaba a coger un arma pero no a ayudar en lo que podía en el campo del batalla como enfermero. Doss fue un “All-American Hero”, pero sufrió un autentico calvario durante su periodo de instrucción en el cuartel. Gracias a esta Hacksaw Ridge y a Silencio de Scorsese, se coloca por méritos propios en la lista de actores de “prestigio” y se quita todos los prejuicios que pudimos tener tras su paso por la fallida franquicia de Amazing Spider-Man de Sony.

Trailer de la película:

PUNTUACIÓN: 8.5/10 MUY RECOMENDABLE

 

LA BRUJA (The witch) de Robert Eggers

The Witch Poster

¿De qué va? Nueva Inglaterra, 1630. Un matrimonio de colonos cristianos con cinco hijos se ve obligado a abandonar el pueblo donde vivían y construyen una granja en las inmediaciones de un bosque que, según las creencias populares, está dominado por el mal. Cuando el hijo recién nacido desaparece y los cultivos no crecen, los cimientos sobre los que se asientan los valores cristianos de la familia comienzan a tambalearse al empezar a creer que un mal sobrenatural les acecha.

Opinión: La Bruja está en muchas de las listas de mejores películas del año y si hablamos de películas de terror entre las 3 mejores para la mayoría, motivo por el que me anime a verla. Y lo cierto es el excepto por los 5 últimos minutos, la película me ha encantado.

Robert Eggers, director y autor del guión nos sumerge en la dura vida de esta familia que tiene que luchar contra la naturaleza y contra sus propias creencias. La fotografía es excelente y realmente hace que sientas que las personas somos motas de polvo frente a la inmensidad del bosque y sus secretos. Además de trasmitir una tensión y un mal rollo in-crescendo que llegó a resultarme casi agobiante de ver.

Pero mejor incluso que la fotografía, el montaje y todos los aspectos técnicos es el retrato del fanatismo de la familia y su fundamentalismo religioso, que refleja muy bien lo que pudo ser esa época y la vida de los colonos americanos. La familia solo tiene un libro en casa: La Biblia. Y en sus páginas solo hay páginas y páginas “sagradas” que advierten de la existencia del Maligno y como todos los creyentes deben estar vigilantes y preparados para luchar contra él. Así que, cuando las cosechas no crecen o el hijo pequeño desaparece, en lugar de buscar una explicación lógica y racional, (a lo mejor el padre eligió mal al construir una granja en terreno baldío, y el niño desaparece por la acción de una hermitaña, no del Demonio) los padres empiezan a caer en la locura de pensar que el Mal les rodea y quien sabe si tal vez ha poseído a sus hijos. Esto provoca una espiral de locura y tensión increíble que me hizo alucinar.

Aunque todo el reparto es excelente, destaco a la hija mayor de la familia, interpretada por Anya Taylor-Joy, que se sale. Ella trasmite increíblemente bien la sensación de vértigo de una persona “normal” que de repente ve como todo su mundo se derrumba al ser acusada de estar poseída. Y como en este ambiente de paranoia incluso la broma más tonta de una niña en medio de un juego puede ser malinterpretada.

La película es casi perfecta, pero me fastidiaron los últimos 5 minutos de película, que malogran lo que para mi era la mejor parte de la historia. Si el 95% del metraje casi podría ser un documental que hace retrato realista de la vida de la época, el final introduce un elemento que rompe en parte lo mostrado hasta ese momento. Y me fastidia porque no acabo de entender qué pretendía Eggers con este giro final, lo que gana la película con la sorpresa lo pierde de sobra por la incongruencia con lo visto hasta ese momento.

Esto hace que lo que podría ser una película de sobresaliente baje un peldaño, aunque en todo caso sí creo que es una película que merece ser vista.

Trailer de la película:

PUNTUACIÓN: 8/10 MUY RECOMENDABLE

 

GREEN ROOM de Jeremy Saulnier

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¿De qué va? Los miembros de una banda de música punk que viajan por los EE.UU. con su furgoneta haciendo conciertos se ven obligados a hacer un concierto no previsto en una zona inhóspita de Oregon al fallarles una sala y estar casi sin blanca. Lo malo es que es un bar neonazi dirigido por Patrick Stewart, lo que será el comienzo de un infierno para ellos al ver algo que no deberían.

Opinión: Green Room, estrenada en 2015, adquirió cierta notoriedad al ser la última que rodó Anton Yelchin (Chekov en las nuevas películas de Star Trek) antes de su triste fallecimiento tras un accidente doméstico en su casa. Además, la película también cogió cierto prestigio entre los asistentes a festivales como el de Sitges, y se destacaba también la actuación de Patrick Stewart como el líder de los neonazis.

Sin embargo, la película globalmente me ha parecido una gran decepción por un guión que contiene un montón de giros sin sentido y locuras que me hicieron imposible disfrutarla. Además, las interpretaciones no pasan de correctas pero sin carisma, lo que es un pecado en el caso de Patrick Stewart. Su actuación parece desganada y sin chispa, pero lo cierto es que el guión tampoco le da ninguna ocasión para el lucimiento ni le hace hacer nada especialmente interesante. Una ocasión perdida total.

En lo que sí acierta Green Room es si únicamente la tomamos como ejercicio de estilo para el director Jeremy Saulnier, que también escribió el guión. La película es tensa, va directa al grano y el suspense se ve salpicado con unos estallidos de violencia brutales que consiguen impactar. La fotografía y el montaje ayudan a crear una perfecta sensación de asfixia y agobio que es justo lo que este thriller de supervivencia necesita, y que indican que Saulnier puede ser un director a tener en cuenta en el futuro.

En todo caso, globalmente la película de dejó una sensación de decepción, creo que en este caso el hype jugó totalmente en su contra.

Trailer de la película:

PUNTUACIÓN: 5/10 DECEPCIÓN

 

¿Qué os ha parecido este nuevo formato de reseñas express? ¿Visteis estas películas? Animaros y decidme qué tal en la sección de comentarios.

¡Saludos a todos!

 

Blood father, conseguir el perdón no va a ser tan fácil, Mel

Blood father significa el retorno a los cines de Mel Gibson con una buena película de cine negro que nos da a los espectadores justo lo que esperamos de ella, teniendo además la historia una entretenida metalectura de la difícil situación por la que ha pasado el actor y director australiano en la última década.

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La película aunque parezca mentira es una producción francesa dirigida por Jean-François Richet (director del remake de Asalto al distrito 13), a partir de un guión de Peter Craig. Además del omnipresente y carismático Gibson,  está protagonizada por Erin Moriaty, William H. Macy y Diego Luna.

El argumento es muy simple y directo al grano. Mel Gibson es John Link, un ex-convicto, ex-alcohólico que tras años entre rejas está intentando rehacer su vida sobrio. Cuando su hija de 19 años Lydia, a la que no ve desde que tenía 9 años, se ve involucrada en un crimen cometido por un cartel mexicano, tendrá que volver a una vida que creía olvidada para salvarla.

La película dura 90 perfectos minutos que van al grano y son un genial ejemplo de cine negro protagonizado por perdedores. Y aunque estamos claramente ante una serie B, es una película honesta que en todo momento sabe lo que es y lo que nos quiere contar, y ha sido rodada con oficio a pesar del bajo presupuesto.

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Mel Gibson pasó de estrella a pariah de forma muy notoria, y esta “fall-from-grace” es imposible de separarla de la historia de Blood Father, que casi parece un ejercicio de metalenguaje para que Mel Gibson pueda volver a pedir perdón por sus pasados pecados ante la sociedad.

Su alcoholismo y su dolor por haberse perdido casi una década de la vida de su hija nos sugieren sus 10 años de ostracismo y su propio pasado y sus excesos con la bebida. Y su personaje se pasa toda la película diciendo explícitamente que va a intentar compensar a su hija de por no haber estado ahí para ayudarla cuando lo necesitó, y que aunque antes no era una buena persona, ahora ha cambiado.

Además, cuando conocemos que durante su estancia en la cárcel no traicionó a su jefe, un líder de un grupo neonazi, que luego no quiere ayudarle y le hace el vacío, esto también sugiere un cambio en su forma de pensar, suavizando su actitud reaccionaria de hace una década y como la ha moderada en sus últimas declaraciones públicas.

La película realiza también dos superdivertidas críticas a la sociedad americana cuando muestran como la hija de Mel Gibson con 19 años puede comprar munición para pistolas, pero no puede comprar tabaco por ser menor de edad. O cuando antes las quejas de Gibson que los mexicanos roban los trabajos a los americanos, su hija le responde que “ningún americano ha recogido nunca una fruta del árbol”, que rompen con los tópicos de la extrema derecha que hemos vito en tantas y tantas películas de serie B de Charles Bronson, Chuck Norris o Steven Seagal…

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De momento, descubro asombrado que esta película solo ha sido estrenada de forma limitada en los cines de los USA y no va a ser distribuida de forma general, pasando casi directamente a venta en Bluray o mediante otras opciones de VOD (Video bajo demanda) en plataformas digitales. Ni olvido ni perdón por parte de la industria, al menos de momento.

En todo caso, Blood Father es una película que muestra la enorme inteligencia de Gibson y su conocimiento de como funciona el actual show-business, ya que realiza esta declaración pública de “disculpas” justo antes del estreno de su nueva película como director, Hacksaw Ridge, para la que ha conseguido financiación 100% independiente y ha rodado en su Australia natal.

Esta película ha recibido super buenas críticas en el pasado Festival de Cine de Venecia  y cuenta la historia real de un objetor de conciencia que se negó a empuñar un arma en la 2ª Guerra Mundial y que recibió la Medalla de Honor por salvar a otros soldados en situaciones de combate en las que entraba completamente desarmado. Algunas críticas incluso llegan a decir que podría competir de nuevo al premio de Mejor Director 21 años después de Braveheart, y podría marcar un punto y aparte definitivo para el futuro de su carrera que le devuelva a la primera división cinematográfica.

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Comparto el trailer de la película que te muestra perfectamente lo que es la película y qué se puede esperar de ella.

Blood father es una película honesta que sabe cuales son sus puntos fuertes y como explotarlos. Un buen noir de perdedores que tienen que elegir entre tumbarse y morir o levantarse y continuar con su vida, no importa lo mala que sea. Y un buen recordatorio de lo buen actor que es Mel Gibson que nos lo devuelve a la actualidad antes de su próxima película como director, Hacksaw Ridge, ambientada en la 2ª Gerra Mundial y que espero con ganas.

Una película totalmente recomendable para todos los amantes del cine negro.

PUNTUACIÓN: 7/10

¡Saludos a todos!!