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Crítica de Parker 3. El Golpe, de Darwyn Cooke (Astiberri)

Tenía ganas de retomar mis lecturas de Parker, la adaptación que Darwyn Cooke realizó en formato de novela gráfica de las novelas de género negro de Richard Stark (Donald E. Westlake), que en España publicó Astiberri. El Golpe es su tercera parte y como era de esperar, me ha encantado.

PUNTUACIÓN: 8/10

Parker, el truhán surgido de la pluma de Richard Stark (seudónimo de Donald Westlake), reúne la mejor docena de delincuentes que puede encontrar para dar su golpe más ambicioso: toda una ciudad. El equipo montado por Parker planea, prepara y ejecuta su plan con precisión militar sin percatarse de que todo está a punto de estallar en su propia cara. El golpe (The Score), considerado un hito en la serie de Parker, adapta la novela original del mismo título y fue llevado al cine en 1967 por Alain Cavalier como Saqueo en la ciudad.

El golpe es la tercera incursión de Cooke en las novelas de Parker tras El cazador (Astiberri, 2010) –que le valió los premios Eisner y Harvey al mejor autor de cómic y que ha contado con dos versiones en cine: A quemarropa, de John Boorman, y Payback, protagonizada por Mel Gibson– y La Compañía (Astiberri, 2011). El recopilatorio de ambas historias, bajo el título de Richard Stark’s Parker. The Martini Edition, ha obtenido dos premios Eisner en la San Diego Comic-Con de 2012. El golpe es la tercera de un total de cinco adaptaciones previstas de las novelas de Parker y está considerada como una de las mejores de la serie; de hecho sigue la exitosa estela de premios de las dos entregas anteriores y ha logrado el Eisner 2013 a la mejor adaptación de otro medio.

Donald Westlake falleció en diciembre de 2008, unos meses antes de la publicación del primer tomo de la serie, pero estaba entusiasmado con lo que había podido ver de los trabajos preliminares y el proceso de adaptación de Cooke, quien le había explicado: “No creo que necesite escribir más de un par de docenas de frases en cada libro. Tus palabras están ahí. Para mí tus diálogos son perfectos. Esto no es tanto un intento de interpretar tus palabras con las mías como de trasladar la historia a un medio diferente”. “Creo que estaba contento de saber cuáles serían las palabras que saldrían de la boca de los personajes”, sentencia Cooke.

La principal novedad de esta novela gráfica es la elección cromática elegida por Cooke. Y es que las novelas de Parker tienen la peculiaridad de ser novelas gráficas bitono, y si en La Compañía Cooke utilizó el azul como color básico, en este El Golpe opta por un amarillo ocre que inicialmente se ve super llamativo, pero una vez tu ojo se acostumbra funciona de maravilla y no general ningún problema.

Las novelas de Parker estaban ambientadas en el mundo de la época en la que Donald Westlake las escribió, los años 60. Para la época eran se sentían de rabiosa actualidad, pero claro, pasado medio siglo, para los lectores casi se trata de historia antigua. La elección cromática bitono ayuda a que el comic, que fue publicado originalmente en 2012, tenga una cualidad atemporal maravillosa. Al mismo tiempo, el estilo cartoon de Cooke también parece pensado para encajar en estas historias ambientadas en los años 60, y su narrativa es tan fluida y todo está contado de forma tan chula que en ningún caso “atemporal” hace que se sienta “viejuno”. Al revés, todo parece actual e interesante.

Ahora ya estamos más acostumbrados a las historias de criminales, pero imagino que la popularidad en los años 60 de este tipo de novelas noir pobladas por seres amorales y malas personas debió ser un shock en su momento. Y en este sentido, Parker es super paradigmático de esta moda. Un tipo duro de pocas palabras que sólo se preocupa por si mismo y hace lo que sea para salirse con la suya, para el que vivir gracias al botín que obtiene de robos con lo que vive a todo tren es una forma perfecta de disfrutar de su vida.

Parker no hace nada que no le reporte un beneficio personal, por eso intenta no matar durante los golpes, no porque crea que está mal sino para en todo casi minimizar una eventual condena en caso que les pillaran, pero no tiene problemas en hacerlo si cree que alguien ha descubierto su tapadera. Y por eso a pesar de ser frío con todo el mundo, durante el golpe puede mostrarse amable y empático con los rehenes para evitar males mayores. Es curioso que lo que en estas novelas disfrutamos como un criminal carismático e interesante, en la vida real sería un sociópata de manual.

El golpe deja claro desde su título de qué trata y nos lo ofrece de principio a fin, siendo una lectura super satisfactoria. Dicho esto, y entendiendo que Cooke está adaptando la novela de Westlake y obviamente no va a cambiar la historia, si se nota en el guión la simplicidad de las historias de esa época. Lo digo porque estamos tan acostumbrados en películas y series actuales de género negro, y sobre todo al subgénero de robos tipo Ocean´s 11, el giro en la historia cuando las cosas se tuercen, que también lo estas esperando durante la lectura. Giro que… no llega a producirse.

En todo caso, esto es un comentario que en absoluto quiere desmerecer la calidad de esta novela gráfica, que me ha encantado y la he devorado de una sentada. De hecho, creo que todas las recomendaciones que haga no van a ser suficientes para alabar el extraordinario trabajo que Darwyn Cooke realizó en esta serie de novelas gráficas de Parker.

Comparto algunas páginas que Astiberri comparte en su web a modo de preview de esta obra. Aprovecho también para felicitar a la editorial por su modélica edición de estas novelas gráficas de Darwyn Cooke. Su tamaño es perfecto para facilitar la lectura y el disfrute de la historia, y me gusta el formato de tapa dura es excelente teniendo en cuenta el precio, que encuentro que es ajustado. Con ediciones así, da gusto ser lector y un poco coleccionista.

Ahora si, enjoy! :

El golpe nos devuelve al mejor Darwyn Cooke en plenitud creativa y me parece que tanto su arte como la ejecuciónson maravillosas. Una novela gráfica indispensable para todos los amantes del género negro.

PUNTUACIÓN: 8/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Toxic Detective de Claudio Cerdán y Sergio Carrera

Hoy llega a las librerías una de las sorpresas comiqueras de la temporada. Toxic Detective de Claudio Cerdán y Sergio Carrera es una increíble novela gráfica de 64 páginas en blanco y negro que puede mirarle de tú a tú a los grandes del género negro americano en el mundo del comic.

PUNTUACIÓN: 8,5/10

Ray padece Sensibilidad Química Múltiple (SQM). Necesita estar en un entorno controlado libre de sustancias químicas. Cualquier tóxico, desde el lacado de los muebles hasta el perfume del jabón le enferma y fatiga. Por ello lleva varios años sin salir de casa y su único contacto humano son las videollamadas que realiza con Sweet. Se podría decir que son pareja. Pero cuando Sweet desaparece sin dejar rastro Ray decide salir a la calle para averiguar qué ha pasado. En una ciudad contaminada y hostil, Ray luchará por mantenerse con vida mientras investiga una desaparición en la que parece estar implicada la propia policía. TOXIC DETECTIVE cuenta con los guiones del premiado autor de género negro Claudio Cerdán (Los señores del humo, Cien años de perdón) y el arte de Sergio Carrera (Image, DC Comics, Boom Studios), que fusionan lo mejor del cómic europeo y la historieta argentina.

Claudio Cerdán es un conocido autor de novela negra español. Sus libros más destacados son “Cien años de perdón” o “La última palabra de Juan Elías”, continuación de la serie de Telecinco “Sé quién eres”. Su obra ha recibido numerosos galardones, entre los que destacan el Premio Novelpol a la Mejor Novela Negra de 2012 y el I Premio de Novela Ciudad de Santa Cruz. Sus libros se han publicado en diez países. Su última obra se titula “Los señores del humo” (Ediciones B, 2019) y ha ganado el Premio Negra y Mortal a la mejor novela negra del año. El País y El Mundo han incluido varios de sus libros entre lo más destacado del panorama negrocriminal.

Sergio Carrera es un ilustrador argentino que ha trabajado para las editoriales estadounidenses Image Cómics, Boom Studios, IDW Publishing, Chapterhouse y DC Comics. Decidido a contar historias más personales, creó Buenos Aires Eterna, un cómic online que se pudo leer en Iphone con éxito mundial donde fue el autor completo y que en la actualidad triunfa en el portal Webtoons. Además colaboró en varios números de la revista VIVA del periódico Clarín e incursionó en el arte de discos de músicos argentinos tales como Zolvein Vixon, Psycho Side y el británico Anthony Mullen. En la actualidad trabaja para el mercado francés.

Hay muchas cosas que me llaman la atención del proyecto, antes incluso de empezar a leer la novela gráfica. En primer lugar, si esta novela gráfica es una realidad es gracias a un crowfunding con el que los autores financiaron el proyecto, consiguiendo que el resultado final sea 100% el que ellos querían. El segundo detalle es la espectacular edición “oversize” de 30x23cm, que unido a su tapa dura ayudan a que el producto tenga un empaque muy superior a otros tomos de medida normal de Marvel, DC o Image. Aparte de para destacar la calidad del dibujo de Carrera, sobre lo que luego comentaré, me parece que la decisión de aumentar el tamaño ayuda sin duda a resaltar el elemento especial que tiene esta novela gráfica.

Conocí a Claudio Cerdán de forma totalmente casual en Twitter. Que en medio de la sobrecarga de contenidos que tenemos a nuestra disposición, se puedan conocer unas novelas estupendas casi a “puerta fría” sin casi saber nada de ellas o de su autor y que te sorprendan y te flipen, es casi un milagro. Entré en el mundo de Cerdán gracias a su relato corto Disparo de Advertencia, lo que me llevó a Un mundo peor, y me pareció unas notables muestras de género negro ambientado en España (más concretamente en Alicante) que me funcionaron como un tiro. Si no tuviera una pila de novelas pendientes de lectura enorme, sin duda ya me habría leído más novelas suyas. Cuando descubrí que Cerdán estaba preparando una novela gráfica de género negro con toques de superhéroes, tenía claro que iba a comprar esta novela gráfica y que quería ver qué nos había preparado. Reconozco que no conocía al artista argentino Sergio Carrera, pero teniendo en cuenta que me gusta apoyar mis opiniones con mi cartera, puedo afirmar que no va a ser lo último suyo que entre en mi comiteca.

Que David Galán Galindo escriba el prólogo me parece, además de un detalle muy chulo por su parte, casi la guinda del pastel. Orígenes Secretos fue para mi un descubrimiento maravilloso, teniendo en cuenta que como tantos otros fans de los comics, he tenido que aguantar siendo chaval las guasas de mis conocidos por mi afición comiquera, y ya de adulto a “artistas” que nos miran por encima del hombro como si ellos o su obra fueran más inteligentes que sus consumidores (no lo son). Si, os miro a vosotros, los James Mangold o Todd Phillips del mundo. Por contra, tanto la novela y la película de Orígenes Secretos se notaba que estaban hechas por un fan y que, incluso en la broma o la crítica al fandom, eran momentos escritos desde la verdad porque ¡Galán se estaba criticando a sí mismo!! En ningún momento se veía ninguna superioridad sino a un fan escribiendo sobre lo que ama y el mundo “real” en el que vivimos los fans, mirando a los lectores de tu a tu. Esta verdad con ADN español es precisamente lo que encuentro en Toxic Detective. Cerdán es un estupendo escritor de género negro, eso no es noticia, pero le descubro también como un gran conocedor del género superheroico, y me parece un acierto total la forma en que combina ambas sensibilidades y juega con los tópicos de ambos géneros.

Y ya entramos en Toxic Detective. Porque está genial el crowfunding, la estupenda edición en tapa dura, la introducción de Galán Galindo, la recomendación de Mark Waid o que las novelas de Cerdán me gusten. Pero como se suele decir sobre el mundo del cine “eres tan bueno como la recaudación de tu última película”. Si el envoltorio es muy bonito pero el contenido falla, todo lo anterior carecería de importancia. Y me alegra poder decir que Toxic Detective me parece un triunfo total, y una de las grandes sorpresas comiqueras del año.

Empezando por la historia de Cerdán, estamos ante lo que sería una historia de origen del héroe a priori super evidente y previsible. Y como el título sugiere, que un detective busque desentrañar el misterio de una desaparición no puede ser más típico dentro del noir. Sin embargo, la narración consigue desde el primer momento sacarnos de nuestra zona de confort superheroica al meterla de lleno en el género negro. Y al mismo tiempo, que Reick sea un protagonista enfermo de una enfermedad rara, la Sensibilidad Química Múltiple (SQM), le convierte más en una víctima en potencia que en un Steven Seagal buscando justicia, lo que también rompe muchos de los clichés del género. La forma en que conocemos su mundo y el patetismo de su solitaria vida, al comprobar que la única relación que tiene con el mundo exterior no es ni siquiera real, me parece diametralmente apuesto al ideal superheroico y dolorosamente realista, teniendo en cuenta cómo el COVID ha provocado que mucha gente se aisle del mundo y viva encerrado en sus casas. El propio uso del SQM, una enfermedad rara recién descubierta que para algunos ni siquiera es real, añade otro elemento que se siente contemporáneo, en este mundo en el que estamos valorando todos los días cómo el calentamiento global o los pesticidas están afectando a nuestra sociedad.

Cerdán conoce todos los clichés del género noir y además de usarlos con habilidad, sabe también aportar una personalidad que diferencia el comic de tantas y tantas películas de género que te las sabes de memoria desde el minuto uno. Sin embargo, me gusta que la ciudad sea tan peligrosa como el Bronx en una película de Charles Bronson, y reconozco que la primera salida de Ray me recordó el episodio de Daredevil de Frank Miller y David Michelinie en el que Matt se mete en el metro persiguiendo a Bullseye y se ve golpeado por una sobrecarga sensorial. Obviamente, no hay mayor halago que comparar algo con un comic de Frank Miller.

En Toxic Detective tenemos un caso de personas desaparecidas, policías corruptos y un montón de momentos en los que empiezas pensando que sabes lo que está pasando o tal vez no. Porque un elemento clásico del noir es la narración en primera persona del detective mientras hace sus pesquisas e investiga su caso. Pero ¿qué sucedería si el narrador no fuera de fiar? Hay varios momentos durante toda la historia en este sentido que añaden elementos ambiguos muy chulos, y varios giros que me han gustado. El típico momento en el que los “villanos” conocen que han matado el perro del hombre equivocado, por poner un símil de John Wick, me parece una escena estupenda que resalta una calculada ambigüedad mezclando lo real con lo inventado, y saca todo el partido a las posibilidades narrativas que el comic ofrece a sus autores.

También me gusta que aunque esta obra es ante todo una obra de entretenimiento, aprovechando el SQM se cuele una crítica a nuestra sociedad en la que los depredadores buscan aprovecharse de los más débiles escapando del control de las autoridades. O aprovechando su amparo. Donde hay alguien que sufre es más fácil encontrar a alguien que busca aprovecharse que a alguien ayudando. Este detalle también lo vi muy interesante.

Toxic Detective es una novela gráfica que en tan sólo 64 páginas con una historia completa autoconclusiva que va al grano y resulta super satisfactoria, con una última viñeta perfecta que resalta el elemento ambiguo de lo que acabamos de leer. En este sentido, obviamente este mundo deja abiertas todas las puertas, pero en caso que Toxic Detective se quedara como una obra cerrada, te va a dejar con buen sabor de boca sabiendo que lo principal ya está incluido en la novela gráfica.

Sobre el dibujo de Sergio Carrera, podría terminar rápido y decir que me parece una pasada y ya. Pero me alucina lo bien que plasma en la página no sólo lo que está pasando en la historia con una fluidez narrativa soberbia, sino además el feeling que cada escena necesita para que el momento funcione. Desde la opresión de la vida diaria de Ray confinado en el interior de su casa al comienzo de la historia, la ciudad de Nueva York como un enemigo palpable en lo que cada cosa está dañando al hiper sensible protagonista, o incluso la paranoia en un determinado momento en el que no tenemos claro si nos podemos fiar del narrador porque igual algo no funciona bien en su cabeza. Las sensaciones cambian mientras van leyendo esta novela gráfica y es todo mérito suyo.

Su estilo utiliza grandes manchas que transmiten el ambiente recargado y opresivo en el que se mueve Ray. Pero también sabe adaptarlo a cada momento, y en ese sentido quiero también destacar el momento en el que Ray visita una granja en la afueras, un espacio libre de contaminación, que es contado con unas viñetas con unas líneas muy finas y con grandes espacios blancos, transmitiendo la asepsia y liberación que siente el protagonista en ese momento. Es un detalle menor, si se quiere, pero importante para dotar a la página de lo que la historia necesita, confirmando lo bien que se ha plasmado el sentimiento perfecto en cada momento.

Toxic Detective tiene un feeling a álbum europeo más que a comic-book americano. El gran formato de la novela gráfica ayuda a que disfrutar de las páginas de Carrera en las que destacan además de la narrativa, unos decorados estupendos que nos trasladan al peor New York de los años 70 y 80, un mundo peligroso repleto de lobos. Todo el apartado artístico me parece una pasada, e incluso me parece que el hecho que Toxic Detective sea en blanco y negro ayuda a que todo tenga el feeling noir que mejor le encaja a la historia. Desde luego, no eché de menos el color en ningún momento.

Por ponerle un pero a un dibujo que me ha parecido espectacular, me ha sacado un pelín del comic ver a Rick dibujado como Christian Bale y al doctor Rurger Janssen vestido con la cara de Ed Harris, algo que de alguna manera da indicios de por donde pueden ir los tiros. Esto obviamente es un pero pequeñito, además que si Marvel Comics lo hizo en The Ultimates para conseguir fichar años más tarde a Samuel L. Jackson para el papel de Nick Fury en Vengadores, ¿quien soy yo para decirles a Cerdán y Carrera que no sueñen con lo que podría llegar a ser?

Toxic Detective está desde hoy en las librerías. Me ha gustado mucho esta novela gráfica y sin duda te la recomiendo. En caso que tu librero habitual no la haya pedido, puedes también comprarla en la web de Claudio Cerdán. Hasta ahora, cuando pensábamos en noir y superhéroes, era obligado pensar en Brian Michael Bendis, Greg Rucka, Michael Lark, Ed Brubaker o Sean Phillips, entre otros. A este listado de nombres ilustres del comic americanos se puede añadir por méritos propios a Claudio Cerdán y a Sergio Carrera. ¡Qué guay que un comic editado en España me haya dejado tan buen sabor de boca!

Toxic Detective me ha gustado mucho, te la recomiendo completamente. No lo dudes y dale una oportunidad . Te va a gustar.

PUNTUACIÓN: 8,5/10

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Crítica de Friend of the Devil: A Reckless book, de Ed Brubaker y Sean Phillips (Image Comics)

Fieles a su cita, Ed Brubaker y Sean Phillips acaban de publicar la segunda novela gráfica de su serie Reckless, Friend of the devil, con colores de Jacob Phillips y editada por Image Comics, que nos devuelve al Los Ángeles de los años 80 con un caso completamente nuevo.

Reseña SIN spoilers.

PUNTUACIÓN: 8/10

¡El siguiente libro de la serie superventas RECKLESS ya está aquí!

“Nadie hace ficción criminal como BRUBAKER y PHILLIPS, y su colaboración nunca se ha sentido más nueva. Explosiva. Vital. Y sí … imprudente”. – DAMON LINDELOF (Lost, Watchmen de HBO)
Los maestros del género negro superventas ED BRUBAKER y SEAN PHILLIPS están de regreso con una nueva novela gráfica original que presenta al buscalíos de alquiler Ethan Reckless. Es 1985, y las cosas en la vida de Ethan van bastante bien … hasta que una mujer desaparecida aparece en el fondo de una vieja película de serie B, y Ethan se ve atraído por los secretos ocultos de Hollywood mientras la busca entre los escombros de los días salvajes de los 70.

Otro éxito de los galardonados creadores de PULP, MIS HÉROES SIEMPRE HAN SIDO JUNKIES, CRIMINAL, y KILL OR BE KILLED, ¡Imprescindible para todos los fans de BRUBAKER y PHILLIPS!

¡Y busca el próximo libro de la serie RECKLESS en octubre!

Dado que se trata de una obra inédita en España que acaba de publicarse en USA, planteo esta reseña completamente libre de spoilers.

En mi reseña de la primera novela gráfica de Reckless ya comentaba cómo el COVID cambió la forma en que Brubaker y Phillips planteaban sus obras, siempre con la vista puesta en una distribución tradicional, primero en formato de grapa, luego en tomo, softcover, hardcover, etc… Recordando la serie de novelas gráficas que Darwyn Cooke realizó de Parker antes de su prematuro fallecimiento, y las novelas de género negro que Brubaker leía con su padre de niño, planteó a su socio Sean Phillips la posibilidad de crear su propia serie de novelas gráficas en las que cada una cuente una historia autoconclusiva con el mismo protagonismo.

Ethan Reckless es un personaje que bebe mucho de la historia personal de Brubaker y sus aventuras muestran también muchas de sus obsesiones y temas fetiches que hemos leído en otras obras suyas previas. De igual forma, la localización de la historia en Los Ángeles de los años 80 tampoco es casualidad, al ser los años de niñez y adolescencia de Brubaker en los que los dramas y problemas de esa época más le marcaron.

Entrando en la historia, se nota que Reckless tiene vocación de perdurar en el tiempo. Un primer elemento interesante es que en contraste con el actual mundo del entretenimiento planteado a partir de largas historias-río que se cuentan en múltiples novelas o temporadas televisivas, Brubaker y Phillips plantean estas novelas gráficas como si de una novela de Parker o una película de 007 se tratara, es decir contando una historia cerrada autoconclusiva que sea satisfactoria en si misma y sin continuarás ni cliffhangers. De esta forma, obviamente si compras todas conocerás mejor al protagonista, pero puedes leer esta segunda parte sin haber leído la primera sin ningún problema. Lo cual es algo totalmente premeditado que casi lo convierte en una rareza.

Tras una primera aventura en 1981, en esta segunda novela gráfica Friend of the devil saltamos a 1985, un año en el como bien indica Brubaker el crack estaba empezando a hacer estragos en la sociedad americana, y sobre todo en la californiana. Aparte de la ambientación ochentera, la narración en primera persona y el misterio que Ethan Reckless tiene que investigar conectan con los principales clichés del género negro con los que Brubaker se siente super a gusto. Ethan es un héroe atormentado por su pasado al que la posibilidad de ser feliz le es extraña, y cuya investigación en seguida sugiere que no va a tener un buen final. Es por esto que toda la historia tiene una sensación de inevitabilidad trágica estupenda que también ayuda a que empaticemos (y un poco suframos) con el protagonista.

Friend of the devil tiene 144 páginas, y ello permite a Brubaker desarrollar la historia a su ritmo sin tener que caer en giros locos o cliffhangers impactantes para mantener interesado al lector. Curiosamente, al igual que en Reckless, la novela empieza con un momentazo super potente, para luego volver atrás para conocer la historia desde el principio en orden cronológico. Tras estas 4 páginas iniciales, encontramos dos grandes capítulos de 34 y 24 páginas respectivamente, claramente separados por dos páginas en negro que remarcan el cambio y permiten incluso que respiremos y pensemos en lo que hemos leído hasta el momento. A partir de ahí, la historia no frena hasta llegar a un climax que, aunque es lógico y hasta cierto punto razonable, acaba resultando un tanto anticlimático. Sobre todo teniendo en cuenta lo fuerte que comenzó la historia.

En todo caso, se nota que Brubaker y Phillips han creado a Ethan Reckless con la intención de ser un personaje recurrente al que volver cada poco tiempo para contar una nueva aventura. De hecho, Brubaker comenta en su newsletter que inicialmente habían planteado hacer tres novelas gráficas de Reckless antes de cambiar de registro, pero la escritura le dió nuevas ideas y el plan actual es hacer cinco novelas gráficas seguidas. Teniendo en cuenta el éxito arrollador de crítica y ventas, tampoco me extraña, la verdad.

Sean Phillips comenta que el cambio de la grapa mensual al nuevo formato de novela gráfica, incluso de un tamaño de 144 páginas como éste, le ha supuesto un chorro de aire fresco y novedad que le ha sentado de maravilla. Mientras que con las grapas mensuales tiene que dibujar páginas interiores, pensar la portada más icónica y plantear diferentes opciones hasta acertar con la definitiva, controlar las pruebas de impresión, etc… lo que de facto interrumpe constantemente su trabajo, ahora puede concentrarse todo el tiempo en dibujar, en la narrativa y la creatividad, lo que le ha ayudado incluso a aumentar su productividad. De esta forma, incluso descontando las páginas en negro que separan los diferentes capítulos, tenemos más de 120 páginas dibujadas en el periodo de cuatro meses que pasó desde la publicación de la anterior novela novela gráfica, lo que suponen más de 30 páginas al mes. Ya le gustaría al 99% de los profesionales del medio mantener un ritmo como el de Phillips en los últimos meses.

El resultado gráfico me parece más que notable. Phillips se encuentra en un momento de plenitud creativa increíble. Aparte de una perfecta ambientación en los años 80 en lo referido a vestuario, vehículos y edificios, sus páginas brillan ante todo en la narrativa y la fluidez de la historia, que se convierte en una experiencia inmersiva que no puedes dejar hasta que llegas al final. De hecho, un elemento de autor veterano es que no pierde el tiempo con elementos superfluos, cuando hay que crear fondos y elementos que resalten un detalle de los personajes y la ambientación, ahí está. Sin embargo, en otras muchas viñetas sólo encontraremos una figura, un plano medio o un primer plano, lo justo para la perfecta comprensión de la historia. Dado que la narrativa es perfecta, nunca te da la sensación que Phillips sea rácano o busque quitarse trabajo que tendría que hacer. Algo que sin ir más lejos sí le noté a Mike Deodato Jr. en The Resistance.

Esto me sirve para conectar con el carismático color que aplica su hijo Jacob. Parte del éxito de estas novelas gráficas se encuentra también en los colores pastel aplicados en la página que ayudan a transmitir una sensación atemporal. Aunque se siente actual en lo referido a la historia y los personajes, te creerías si alguien digera que se había publicado por primera vez hace 25 años. Y del mismo modo, dentro de 15 años seguiré leyéndola y no creo que me deje la sensación de que ha envejecido mal. Comentaba antes sobre la falta de fondos en algunas viñetas, pero eso creo que también se explica porque Sean da espacio a su hijo para que se luzca y sea su color el que cree la ambientación y el sentimiento que necesita la página en cada momento.

Está claro que en mi caso, Brubaker, Phillips y Phillips están predicando a un converso, pero gráficamente me encanta su obra y la sensibilidad que subyace.

En la reseña de Reckless comenté que NO le encontraba nada malo a esa novela gráfica y que pensaba que todo estaba estupendamente planteado y ejecutado. Sin embargo, si tengo algo menos bueno que comentar sobre Friend of the devil. Y no me entendáis mal, me ha gustado mucho todo lo que nos han contado. El pero que le veo viene provocado porque en el último medio año he aprovechado para volver a leerme la obra completa de Brubaker y Phillips para reseñar aquellos comics que por un motivo u otro aún no había reseñado. Criminal, Fatale, La escena del crimen, incluso me he leído en estas últimas semanas Gotham Noir, cuya reseña publicaré en breve.

Y en este sentido encontrarme en este Friend of the Devil otra historia ambientada en la industria de Hollywood y con una secta satánica de por medio me dió cierta sensación de repetición, de estar leyendo algo que no acaba de ser novedoso ni original. Y eso a pesar que realmente en su desarrollo Friend of the devil no tiene nada que ver con lo leído en The Fade Out, La Escena del Crimen y Fatale entre otras. Además, ya se que la segunda novela gráfica de un personaje por definición no puede ser novedosa ni original, independientemente de la historia que contara. Eso lo se. Y también creo que es normal que dado que Brubaker admite que los asesinatos de sectas satánicas de finales de los años 70 y 80 provocó un shock tremendo en la sociedad americana, eso le marcara a él también y sea algo que quiera reflejar en su obra. Sin embargo, lo que veo lógico desde un punto de vista racional, en lo emocional hizo que no conectara como debería con esta novela gráfica. Estando muy bien, que quede claro.

De hecho, incluso un detalle menor en la historia como que Ethan Reckless esté depresivo por la muerte de su padre, algo inspirado en la propia vida de Brubaker contado por él mismo en multitud de columnas en sus comics previos, también hizo que todo tuviera una excesiva sensación de familiaridad, como si de alguna forma esto ya lo hubiera leído.

En todo caso, reafirmar que me ha gustado mucho esta novela gráfica y que por supuesto voy a comprar la siguiente, DESTROY ALL MONSTERS, prevista para octubre, sin necesidad de leer su sinopsis. Entiendo que difícilmente nadie que no sea yo pueda sentir lo mismo que yo leyendo esta novela gráfica, teniendo en cuenta que no debe ser normal que un lector lea tantas obras seguidas de un mismo equipo creativo en tan poco tiempo.

Comparto algunas páginas del comic:

Friend of the devil es un nuevo éxito de Ed Brubaker y Sean Phillips, espero que mantengan esta consistencia y calidad durante muchísimos tiempo, yo les seguiré comprando encantado.

PUNTUACIÓN: 8/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de The Damned vol. 1: Tres días muerto, de Cullen Bunn y Brian Hurtt (Oni Press)

Poder leer al equipo creativo de The Sixth Gun , Cullen Bunn en el guión, Brian Hurtt en el dibulo con color de Bill Carbtree, en un nuevo comic que combina el género negro y las aventuras sobrenaturales es una pasada. Hoy quiero analizar el primer volumen de The Damned, comic publicado en 2017 por Oni Press.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Durante la prohibición, los gansters se enriquecieron con nuestros vicios y las rivalidades entre las organizaciones criminales dieron como resultado una guerra abierta. Pero desconocido para las masas, un poder más siniestro controlaba los cárteles del crimen, utilizando la codicia, la glotonería, la lujuria y otros pecados para alimentar un comercio más lucrativo: las almas mortales. Entra Eddie, un mortal que perdió su alma hace mucho tiempo. Atrapado en medio de familias demoníacas en competencia, cualquier otro humano habría recibido el hacha hace mucho tiempo. Pero Eddie tiene un talento especial que lo mantiene en pie. La maldición de un hombre es el regalo de otro. THE DAMNED es un noir hard-boiled con demonios, y el equipo detrás de THE SIXTH GUN lo trae de vuelta con nuevos colores, un nuevo formato y una nueva historia de metralletas y fuego del infierno.

Ahí lo tienes. The Damned es una mezcla muy loca entre el género de gangsters y las aventuras sobrenaturales. Y es precisamente la combinación de géneros lo que tan buen resultado les dio a Cullen Bunn y Brian Hurtt en The Sixth Gun , un western sobrenatural que para mi es uno de los 10 mejores comics independientes publicados en este siglo XXI y que inexplicablemente sigue inédito en España. Al igual que este The Damned, lo cual más que una casualidad ya podría indicar una tendencia en contra de estos profesionales.

Este crossover de géneros es el principal elemento diferenciador del comic pero también puede significar su principal problema para que la historia enganche a los lectores. Porque hay que reconocer que leer un comic en los que unos Estados Unidos en la época de la depresión ven cómo los bajos fondos de las grandes ciudades están controlados por demonios es una idea muy loca que roza la suspensión de credulidad en muchos momentos. En virtud de si entras en el “rollo” de Bunn y Hurtt, no hay duda que disfrutarás del comic o no te lo creerás. Y en ese sentido, debo decir que estoy en el primer grupo.

A pesar de la ambientación fantástica, Bunn plantea la historia como un noir muy clásico en el que el protagonista investiga una desaparición, por lo que entramos en la clásica historia de detectives contada en primera persona que servirá para ir conociendo más detalles del misterioso protagonista, Eddie, sus habilidades especiales y el mundo en el que habita, en el que tenemos femmes fatales, amigos traidores y perdedores que acabarán pagando el precio.

En el apartado artístico, Brian Hurtt está super bien. Su lápiz tiene un estilo clásico centrado en contar la historia de la forma más clara posible, y de dotar a los personajes de una imagen diferenciada. En especial, a nuestro protagonista Eddie, un antihéroe con la cara marcada por cicatrices que muestran su violento pasado, que va a convertirse en un presente aún más peligroso, a pesar de sus habilidades. En The Damned, Hurtt tienen además el problema añadido de tener que crear una ambientación inspirada en la época de la Depresión y la Ley Seca de Estados Unidos, lo que implica un esfuerzo añadido en lo referido a vestuario, vehiculos y ambientación, que creo que saca adelante con nota.

Además del lápiz de Hurtt, el comic destaca por los colores de Bill Crabtree, que aporta unos grises y unos colores apagados que conectan perfectamente con el momento histórico en el que está situada la historia. Crabtree transmite el feeling del noir más clásico, añadiendo unos toques intensos de color en los momentos clave para enfatizar la importancia de la escena. Deste el punto de vista artístico, The Damned me parece impecable.

The Damned volumen 1 es una historia cerrada que puede leerse de forma independiente y ofrece un final satisfactorio aunque dejando los suficientes elementos abiertos para que quieras leer más aventuras ambientadas en este mundo. Esto es otro elemento positivo de este comic y que creo refleja el complejo momento que viven las editoriales pequeñas y los autores independientes en Estados Unidos. Aunque en Estados Unidos se han publicado tres volúmenes, entiendo que el formato de miniseries sucesivas permite ampliar el mundo y a la vez poder cerrar la serie en el momento que las ventas no acompañen, que creo es lo que lamentablemente pasó con esta serie, lo cual me parece una pena. En todo caso, mirando el vaso medio medio lleno, aún me faltan dos volúmenes por disfrutar.

Comparto las primera páginas del comic que seguro te van a llamar la atención:

The Damned ha empezado de forma inmejorable y me ha dejado con ganas de leer el siguiente volumen. A pesar de lo extraño del concepto del comic, creo que es una historia muy disfrutable que os recomiendo.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de La escena del crimen de Ed Brubaker, Michael Lark, Sean Phillips y James Sinclair

Aproveché el inicio de 2021 para revisar los comics de Ed Brubaker y Sean Phillips sobre los que aún no había escrito en el blog, como Fatale o los comics de Criminal publicados en Image Comics. Así que mientras espero que se publique la segunda novela gráfica de Reckless, voy a analizar el primer trabajo de la pareja: La escena del crimen, miniserie de 1999 publicada en el sello Vertigo y en la que curiosamente Phillips no dibujó, sino que entintó al gran Michael Lark.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

El investigador privado Jack Herriman ha visto demasiados cadáveres, pero esa es la maldición familiar, porque su tío es el más famoso fotógrafo de escenas del crimen desde Weegee. Recuperándose de un caso con mal final, Jack se lanza resolver el asunto de una persona desaparecida que tendría que ser fácil, pero que en cambio conduce directamente a los secretos y las mentiras de una extraña secta sexual.

La escena del crimen de Ed Brubaker y Michael Lark se publicó años antes de sus aclamadas etapas en Gotham Central y Daredevil que les consiguieron numerosas nominaciones a los premios Eisner.

En España Norma Editorial publicó esta serie en 2000 en un formato curioso medio camino de todo, al ser comics con tapa más rígida que agrupaban dos grapas USA. Posteriormente, Planeta publicó también un tono en tapa dura similar al que fue publicado en USA cuando Brubaker y Lark movieron sus obras a Image Comics.

He hablado tantas veces de Ed Brubaker y Sean Phillips que prefiero no repetirme. Su biografía más completa la podéis leer aqui.

Michael Lark es una autentica estrella del comic americano. Nominado al premio Eisner por su trabajo en Daredevil, Gotham Central, Batman Nine Lives y Terminal City. Ha ilustrado Terminal City: Aerial Graffiti, Scene of the Crime, y ha trabajado en varios otros títulos para DC / Vertigo, incluidos All-Star Comics, Superman: War of the Worlds, Sandman Mystery Theatre, The Invisibles y Legends. del Halcón. También dibujó la miniserie de Stephen King Dark Tower The Battle of Tull.

Lark comenzó en La escena del crimen una fecunda colaboración con Ed Brubaker que nos trajo a continuación etapas celebradas por crítica y público en Gotham Central o Daredevil. Actualmente está dibujando su serie de creación propia Lazarus junto a su otro gran colaborador, el escritor Greg Rucka.

La escena del crimen es una miniserie de cuatro números publicada en 1999. Ahora Brubaker, Lark y Phillips son profesionales de reconocido prestigio, y Brubaker y Phillips forman una de las parejas más celebradas en el mundo del comic americano mainstream, pero en el siglo pasado el noir era un género casi imposible de encontrar en las librerías especializadas, siendo una rara-avis para la época junto a comics como Sandman Mistery Theatre o Sam and Twitch entre otros.

Y lo cierto es que si algo es este comic es noir. Parece que Brubaker cubre todas las bases del género, un protagonista torturado por sus errores del pasado que nos cuenta la historia en primera persona, una investigación rutinaria a cargo de un detective que va a morder más de los que esperaba, y un mundo truculento en el que los inocentes suelen ser presa de depredadores sin escrúpulos. Además, Brubaker acompaña al protagonista, el investigador privado Jack Herriman , de un interesantísimo plantel de personajes secundarios, algunos de los cuales son estupendos, lo que indicaba que Brubaker tenía planes para la historia que iban más allá de esta primera miniserie.

Además me parece interesante que esta investigación gira alrededor de una secta de carácter sexual, algo que estuvo muy en boga en los años 80, y sobre lo que ha vuelto a escribir en otros comics suyos como Fatale o, más recientemente, en su novela gráfica Reckless. No tengo claro si este tema recurrente es debido a algún hecho de su vida real, o simplemente que quedó marcado en su infancia por los numerosos sucesos que protagonizaron estas sectas en los años 70 y 80.

El Brubaker de 1999 se muestra como un experto del género e incorpora además un tono de tristeza a la historia que encaja con estos personajes que han cometido muchos errores de los que responder. En este comic tiene además un detalle curioso y un tanto supérfluo, ya que marca en la página cada escena como si fuera un capítulo de un libro, algo que realmente es innecesario en un comic y que no hemos vuelto a ver en sus obras posteriores. De esta forma, la miniserie de cuatro números estaba a su vez dividida en 20 capítulos. Pero dejando aparte este detalle sin importancia, en La escena del crimen veremos elementos que Brubaker ha reflejado de una forma u otra en mucha de su obra posterior. Un trauma provocado por la falta de un familiar y el morboso atractivo que es el mundo del crimen y las muertes que provocan para los lectores, reflejado en la figura del tío de Jack, un famoso fotógrafo de escenas del crimen.

Lark dibujó y entintó el primer número, pero a partir del segundo sus lápices fueron entintados por Sean Phillips. Viendo la comparación del primer número respecto de los demás, diría que Phillips entintó de forma muy elegante sin tapar los lápices de Lark, permitiendo que las imágenes se sientan totalmente suyas. En estas páginas ya vemos al Lark super narrador que es hoy en día, un dibujante con un estilo poco corriente centrado en que todo aparezca en la página de la forma más realista posible y alejado de las poses y las splash pages espectaculares. En Lark todo es narrativa y sus páginas suelen estar bastante abarrotadas de viñetas, normalmente entre 6 y 10, planteando contar la historia de la forma más sobria posible, alejado de efectismos propios del comic de superhéroes. James sinclair fue el colorista de toda la serie y utilizó una palea de tonos apagados que recalcan el carácter realista de la historia.

El comic no tiene soluciones fáciles ni finales felices, quizá por eso deja tan buen sabor de boca y te deja con ganas de más. De hecho, resulta una pena que a pesar que DC / Vertigo anunció una segunda miniserie de La Escena del Crime, no llegó a publicarse, entiendo que porque Brubaker y Lark fueron ascendiendo en DC y recibiendo encargos cada vez más importantes.

Si tengo que ponerle un pero tras mi relectura de esta semana, diría que dentro que me ha gustado mucho La escena del crimen es casi demasiado noir, hasta el punto de casi verse venir todo lo que va pasando en el comic al ajustarse tan milimétricamente a los clichés del género. En todo caso, esto es un pero muy pequeñito para un comic super disfrutable hoy en día.

Comparto a continuación las primeras páginas del comic que seguro os engancharán:

La escena del crimen es noir en su estado más puro y a pesar de haber pasado más de 20 años desde que se publicó por primera vez, sigue siendo una excelente lectura por la que no pasan los años.

PUNTUACIÓN: 8/10

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