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Crítica de Godzilla y Kong: El nuevo imperio de Adam Wingard

Tras el éxito de Godzilla vs Kong (2021), la productora Legendary ha vuelto a contar con el director Adam Wingard para realizar Godzilla y Kong: El nuevo imperio, la siguiente película del monsterverso.

PUNTUACIÓN: 8/10

Una aventura cinematográfica completamente nueva, que enfrentará al todopoderoso Kong y al temible Godzilla contra una colosal amenaza desconocida escondida dentro de nuestro mundo. La nueva y épica película profundizará en las historias de estos titanes, sus orígenes y los misterios de Isla Calavera y más allá, mientras descubre la batalla mítica que ayudó a forjar a estos seres extraordinarios y los unió a la humanidad para siempre.

Adam Windard es un director, productor, guionista, editor, director de fotografía, actor y compositor en numerosas películas estadounidenses. Dentro del género de terror y acción ha dirigido las películas You’re Next (2011), The Guest (2014) y Blair Witch (2016). Dentro de producciones de mayor presupuesto tenemos Death Note para Netflix (2017) y Godzilla vs. Kong (2021).

La película de 115 minutos de duración cuenta con un guion de Terry Rossio, Simon Barrett y Jeremy Slater, basado en una historia de Rossio, Barrett y Adam Wingard. El presupuesto ronda los 135 millones de dólares, y en ella tenemos la fotografía de Ben Seresin, el montaje de Josh Schaeffer y la música de Tom Holkenborg y Antonio Di Iorio.

Rebecca Hall como la Dra. Ilene Andrews, Brian Tyree Henry como Bernie Hayes y Kaylee Hottle como Jia repiten sus papeles de la película anterior. Los nuevos actores de esta secuela son Dan Stevens como Trapper, Alex Ferns, Fala Chen y Rachel House.

Godzilla y Kong: El nuevo imperio es un disfrute absoluto de película. Si eres fan del monsterverso seguro la vas a disfrutar un montón. Y lo primero que tengo que decir de la película es que me ha flipado poder llegar a ver la película sin que me spoileran las sorpresas super tremendas que tiene la película en su tercio final. Al igual que en la primera Godzilla vs Kong , hay un elemento clave de la historia que Legendary ha conseguido ocultar durante la promoción de la película, y llegar a disfrutar de estas sorpresas ha sido una pasada.

Dado que soy #TeamKong (mi hijo es super #TeamGodzilla) me ha alegrado ver que Kong y su búsqueda por la Tierra Hueca de más seres como él ocupa la parte principal de la trama de la película. Esto no quiere decir que Godzilla no aparezca, antes del climax final tiene un par de combates contra Titanes que están chulos, pero la realidad es que el gorila gigante tiene preferencia en la película, como también cobra protagonismo los orígenes de Jia como miembro de la tribu perdida de los Iwi de Isla Calavera.

Me gusta que la trama sea sencilla y un poco loca, hay que reconocerlo. Pero a la vez, funciona de maravilla dentro del contexto del Monsterverse. Una de las cosas que me flipa es la enorme cantidad de minutos en los que no hay diálogos, dado que estamos con uno u otro monstruo. E incluso en la parte de los humanos. Estas escenas son perfectamente entendibles porque han conseguido que empaticemos completamente con Kong y su búsqueda de una familia. Cuando le están machacando te sabe muy mal y no quieres que nuestro héroe sufra. Y como buena película de monstruos / buddy movie que se precie, antes de trabajar en equipo vuelven a tener una pelea espectacular entre ellos. Una pelea repleta de momentazos.

Otro elemento que me parece muy acertado es la decisión de reducir el reparto de personajes humanos al mínimo posible, al tener apenas a 4 personajes. Por un lado tenemos a Jia, la niña sordomuda que conocimos en la primera Godzilla vs. Kong que es la última miembro de la tribu Iwi de Isla Calavera que queda con vida. Junto a ella está su madre adoptiva la Dra. Ilene Andrews, a los que se unen el veterinario de Kong Trapper y el podcaster de conspiraciones Bernie Hayes. De hecho, en la expedición a la Tierra Hueca les acompaña otra persona que sientes desde el primer fotograma que es carne de cañón que va a morir inmediatamente. Cosa que sucede casi inmediatamente y que sería casi un tropo del género de monstruos.

Rebecca Hall es una actriz que me gusta mucho, y desde que le descubrí en Legion, Dan Stevens es un actor que me chifla y que creo que tiene un carisma bestial en pantalla. Kaylee Hottle como Jia es el corazón de la película, y me encanta que sea ella la clave en uno de esos giros tan locos que comentaba antes. Loco pero que en el contexto de la locura máxima que es todo a mi me funciona. Por último, Brian Tyree Henry como Bernie Hayes es el encargado de los momentos divertidos, muchas veces a su costa, pero que consigue dar el equilibrio adecuado a una participación humana que está ajustada sin llegar a resultar cargante. Recuerdo como en Godzilla: King of monsters de 2019 los humanos eran lamentables, pero creo que desde entonces los productores han mejorado muchísimo, porque diría que la película mejora debido este reparto tan corto y yendo la historia al grano desde el minuto uno, limitando la parte en la superficie de la Tierra.

Aunque me declaro muy fan del personaje de Jia, que como digo es el corazón de la película, en realidad cuando vas al cine a ver una película de Godzilla y Kong, esperas espectáculo. Y El nuevo imperio es un peliculón con un montón de escenones de acción alucinantes. Si algo no es esta película es sutil, pero para triunfar necesitaba un despliegue de efectos especiales alucinante, y Adam Wingard cumple con nota.

Empezando por la creación de la Tierra Hueca y sus habitantes, el diseño de este mundo entiendo que es totalmente CGI, y ofrece un espacio que se siente casi físico. El asentamiento que descubrirán el grupo de protagonistas nos da una escala majestuosa que conecta con todo lo relacionado con este mundo. A esto hay que sumar unos combates de monstruos alucinantes y algunas sorpresas que hacen que la película sea super épica con la escala de peleas de monstruos que los aficionados le pedimos. Cuando he descubierto que el presupuesto es de 135 millones de dólares me he sorprendido gratamente, porque la película luce como si hubiera costado 200 millones o más. Este presupuesto ajustado y el que espero que sea un gran boca a boca creo que aseguran que esta película de Legendary resultará rentable, de lo que me alegro gratamente.

Por cierto, en esta película es complicado tener un villano con carisma dado que son gorilas gigantes. Esto es información del trailer, luego no estoy spoileando nada. Pero la verdad es que el Rey Cicatriz resulta un villano estupendo que consigue dar una gran sensación de peligro, empezando con su primer combate contra Kong, que como podéis imaginar no acaba bien para nuestro héroe. Sus actos son realmente malvados y ofrece el nivel de amenaza que hace que incluso con la unión de Godzilla y Kong no esté claro que puedan derrotarle.

He disfrutado muchísimo con Godzilla y Kong. De hecho, el único pero que tengo es que NO hay ninguna conexión con la serie de televisión Monarch: Legacy of Monster recién emitida en Apple TV. De hecho, que no haya ningún cameo de los protagonistas de esa serie lo he sentido casi como una estafa, dado lo publicitada que fue la pertenencia de la serie al monsterverso, cosa que esta película ha dejado un poco en entredicho. Es que de hecho, los protagonistas de la serie tras su aventura en la Tierra Hueca aparecían en las instalaciones de APEX (luego Monarch) en la Isla Calavera, luego Keiko al menos podría (debería) haber estado allí.

En realidad este es un pero pequeñito, dado que la película se disfruta un montón por si misma, resultando un entretenimiento estupendo que cuenta una historia con principio y final satisfactorio. En este sentido, Godzilla no ha cambiado su status-quo de defensor de la Tierra frente a los Titanes, pero sí puede decirse que el mundo de Kong ha cambiado para siempre. Y que ahora sí que se ha ganado el título de KING Kong.

Obviamente si te gusta este tipo de cine, vas a disfrutar de Godzilla y Kong: El nuevo imperio. Y esto me lleva a otro de los aciertos de la película, al tener muy claro Adam Wingard el tipo de película que tenía que hacer para acertar, y no arrugarse a la hora de plantear los elementos más locos de la trama, que permiten por ejemplo el alucinante combate en gravedad cero. Un cambio gravitacional que puede ser un «porque si» total, pero es que mola un montón y nos da un tipo de combate que no se habían visto hasta ahora en la franquicia.

Mientras escribo estas líneas acabo de descubrir que muchas críticas profesiones no están poniéndola bien, afirmando que «sólo nos da peleas de monstruos». ¡PERO SI ES ESO POR LO QUE FUIMOS A VERLA!!! Se vuelve a ver una desconexión tremenda entre la opinión de estos «profesionales» y el público que pagamos una entrada de cine porque queremos que nos entretengan. Godzilla y Kong: El nuevo imperio lo consigue. Para mi el éxito es total. Y si Legendary decidiera hacer una tercera película de esta serie, creo que Adam Wingard se ha ganado con su buen hacer el poder dirigirla, cerrando así SU trilogía de monstruos.

Comparto el trailer de la película:

Godzilla y Kong: El nuevo imperio es un éxito total que nos da a los aficionados la escala y potencia de combates de monstruos que estábamos demandando, superando a la primera película. No puedo recomendarla más.

PUNTUACIÓN: 8 /10

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Crítica de Road House de Doug Liman (Prime Video)

Creo que NO llegué a ver la Road House original protagonizada por Patrick Swayze. Pero tener a Jake Gyllenhaal protagonizando una película de acción dirigida por Doug Liman (franquicia Bourne) me animó a verla, aprovechando su estreno en Prime Video.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Dalton es un exluchador de la UFC que acepta un trabajo como portero en un bar de carretera de los Cayos de Florida, sólo para descubrir que este paraíso no es todo lo que parece… Remake de la película de 1989 ‘Road House’ sobre un portero de un bar con Patrick Swayze. (FILMAFFINITY)

Douglas Eric Liman (Nueva York, 1965) es un director y productor de cine estadounidense. Es conocido por dirigir las películas Swingers (1996), Go (1999), The Bourne Identity (2002), Mr. & Mrs. Smith (2005), Jumper (2008), Edge of Tomorrow (2014) y American Made (2017).

Road House es una reimaginación de la película homónima de 1989 protagonizada por Patrick Swayze, y cuenta con un guion de Anthony Bagarozzi y Charles Mondry. La película de 121 minutos de duración tiene fotografía de Henry Braham. montaje de Doc Crotzer y música de Christophe Beck. El estreno estuvo rodeado de polémica al publicar Liman una carta afirmando que no promocionaría la película como protesta ante Prime Video por no estrenar en cines la película, tras la comprar de MGM por parte de Amazon.

En el reparto el principal interés recae en Jake Gyllenhaal como el protagonista Elwood Dalton. Road House significa la primera participación de Conor McGregor en una película, interpretando al malvado Knox, al que tendrá que enfrentarse Dalton. El resto del reparto está formado entre otros por Daniela Melchior como Ellie, Billy Magnussen como Ben Brandt, Jessica Williams como Frankie, Joaquim de Almeida como El Sheriff, JD Pardo como Dell y Austin Post como Carter.

Road House es una película super divertida que recupera el feeling de las películas de los años 80 y 90 que tenían claro el elemento de entretenimiento pero sin tomarse muy en serio a si mismas. Me lo he pasado genial viéndola, porque aparte de unas escenas de acción super chulas con un Jake Gyllenhaal entregado, me he encontrado riéndome en muchísimos momentos. Sin duda Road House me ha parecido super recomendable y entretenida.

Road House tiene un elemento de western autodeclarado, al tener a un solitario llegando a un pueblo acosado por un rico que quiere hacerse con el control de toda la zona, que abandonará el pueblo tras solucionar el entuerto habiendo mejorado la vida de aquellos a los que ha conocido, buscando nuevas aventuras en otro sitio. Jake Gyllenhaal es un perfecto protagonista que llena la pantalla con su presencia, con una filosofía casi de ronin estoico que queda genial. La forma en que intenta controlarse en todo momento porque teme lo que puede hacer si se enfada es otro elemento super molón y super ochentero que aquí funciona de maravilla.

El principal reclamo de Road House además de Gyllenhaal son las escenas de acción, y tenemos coreografías estupendas y algunos planos increíbles. Luego comentaré algún elemento menos bueno de las escenas de acción, pero ver planos en los que SI hay contacto entre la mano / puño y la cara del contrario me parece una novedad super interesante para el cine de acción comercial. Además, se ha publicitado mucho la participación de Conor McGregor como el villano Knox, y creo que es un over-the-top super exagerado que diría que funciona con el tono de comedia de la película. Los dos combates de Gyllenhaal y McGregor están plagado de combos super alucinantes, justificando de sobra el visionado de la película.

Puestos a comentar elementos menos buenos, por un lado hay que reconocer que el guion está telegrafiado desde el minuto uno, viéndose venir prácticamente todo, empezando con que el personaje de Dalton vive atormentado no porque perdiera un combate cuando era profesional de la UFC, sino por la forma en que lo ganó. O que el rico que quiere hacerse con la propiedad del bar sea un niñato hijo de un padre mafioso rico, que resulta super «ostiable». Dicho esto, en realidad esta falta de sorpresas en lo relativo a la historia tampoco impidió que disfrutara de la película, en cierto sentido forma parte de su encanto.

Otro elemento que merece comentarse es la forma en que Doug Liman ha rodado la acción, ofreciendo planazos en algunos momentos pero también cosas que no acaban de cuadrar. Aunque a priori no te lo imaginas al ser peleas a puñetazos bastante tradicionales, Liman emplea muchísimos elementos digitales para rodar las peleas, por ejemplo para mostrar que SI hay contacto entre la mano y cara de los que pelean. Y esto hace que como digo haya planos super guapos, pero también otros que quedan raros. Además, diría que en algunos momentos acelera la velocidad de la imagen, lo cual también queda raro. Globalmente creo que las escenas de acción están super chulas, pero igual porque el ojo no está entrenado para estos cambios, no acaban de resultar satisfactorios.

Lo que sí me ha gustado mucho y ayudó a que disfrutara un montón la película es el elemento de humor que permea en toda la película. Como parte de no tomarse en serio a si misma, Road House tiene unos diálogos loquísimos, por ejemplo con el esbirro al que Dalton le rompe el brazo, que me recordó al mejor Turk de la etapa de Frank Miller en Daredevil. Entiendo que si alguien vino esperando una película super seria y dramática puede pensar «¿Qué cojones estoy viendo?» Pero en realidad este humor super chorra de la película con unos personajes super exagerados me hicieron disfrutar de principio a fin.

En cierto sentido tienes que estar mentalizado para lo que vas a ver en Road House para disfrutarla. Pero igual por ser espectador de esas míticas películas de acción de los años 80 y 90, el tono y todo lo que Doug Liman plantea en esta película me lo han acertado de principio a fin. Y diría que a poco que te guste el cine de acción de esa época, seguro que te lo acierta a ti también.

Comparto el trailer de la película:

Road House es una película super divertida que recupera el feeling de las películas de los años 80 y 90 que tenían claro el elemento de entretenimiento pero sin tomarse muy en serio a si mismas. Me lo he pasado genial viéndola, y la recomiendo sin duda.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Cazafantasmas: Imperio helado, de Gil Kenan

Pasé un buen rato viendo Cazafantasmas: Más allá, la película de 2021 de Jason Reitman que retomaba a los personajes de las películas clásicas de los 80. Es por esto que me he llevado a los niños a ver Cazafantasmas: Imperio helado, la continuación que ha sido escrita y dirigida por Gil Kenan, guionista junto a Reitman de la anterior película.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Después de los eventos de Oklahoma, el equipo de Cazafantasmas regresa a donde comenzó todo: ¡Nueva York! La historia de la familia Spengler continúa con un nuevo grupo de Cazafantasmas. (FILMAFFINITY)

Cazafantasmas: Imperio helado es una comedia sobrenatural dirigida por Gil Kenan a partir de un guion que escribió junto a Jason Reitman. Es la secuela de Cazafantasmas: Afterlife (2021) y la quinta película de la franquicia Cazafantasmas.

Gil Kenan (1976) es un guionista y director británico-estadounidense. Empezó dirigiendo la película de animación Monster House (2006). En imagen real ha dirigido City of Ember (2008), Poltergeist (2015) y A boy called Christmas (2021). Ese mismo año, en 2021 se estrenó Cazafantasmas: Más allá, la película que marcó el inicio de la colaboración de Kenan con Jason Reitman, hijo del mítico director y productor Ivan Reitman.

Cazafantasmas: Imperio helado es una película de 115 minutos de duración y un presupuesto de 100 millones de dólares. Cuenta con fotografía de Eric Steelberg, montaje de Nathan Orloff y Shane Reid, y música de Dario Marianelli.

Los protagonistas de Cazafantasmas: Más allá vuelven para esta continuación. Paul Rudd como Gary Grooberson-Spengler, Carrie Coon como su pareja Callie Spengler, y Finn Wolfhard y Mckenna Grace como los hijos de Callie Trevor y Phoebe Spengler.

De las películas originales encontramos a Bill Murray como el Dr. Peter Venkman, Dan Aykroyd como el Dr. Raymond «Ray» Stantz, Ernie Hudson como el Dr. Winston Zeddemore, Annie Potts como Janine Melnitz y William Atherton como el alcalde Walter Peck. Y junto a todos ellos encontramos a Kumail Nanjiani como Nadeem Razmaadi, Patton Oswalt como el Dr. Hubert Wartzki, Celeste O’Connor como Lucky Domingo y Logan Kim como Podcast, Emily Alyn Lind como la fantasma Melody, y James Acaster como el doctor Lars Pinfield.

Cazafantasmas: Imperio helado me ha gustado bastante. El primer elemento a destacar es la forma en que da protagonismo a un reparto super coral de más de 10 integrantes, dando a todos ellos uno o varios momentos de gloria. Creo que la principal virtud de esta película es un buen guion que transmite el cariño y respeto que los creativos tienen hacia estos personajes, dando un equilibrio perfecto a la familia protagonistas y a los protagonistas de las películas originales. Pero a la vez, expande de una forma que me ha parecido muy chula las posibilidades de este mundo plagado de fantasmas al crear el millonario Winston Zeddemore (Ernie Hudson) un segundo grupo de investigadores de lo paranormal, que creo que puede dar mucho juego. Otro elemento positivo es que por supuesto si has visto Cazafantasmas: Más allá seguro disfrutarás de esta película, pero la historia te da suficiente información como para que no sea imprescindible haberla visto para poder disfrutar esta.

El gancho emocional lo ofrece Mckenna Grace como la adolescente Phoebe Spengler, y creo que hace un trabajo estupendo, si bien el giro que hacen para que se libere el villano diría que está un poco cogido por los pelos, aunque entra dentro de los «errores de la adolescencia». Me gusta el carisma y la empatía que Paul Rudd añade en las películas en las que participa, siendo esta un buen ejemplo, dentro que su protagonismo es limitado por lo que comentaba del reparto coral y la distribución de minutos y protagonistas. Los que sufren este reparto de minutos es Carrie Coon y sobre todo un Finn Wolfhard que en realidad no hace casi nada de interés en toda la película, aunque está casi siempre presente. Por la parte de los clásicos, es un placer tener en pantalla a Bill Murray, aunque diría que es el que menos sale, Dan Aykroyd, Ernie Hudson y Annie Potts.

La película está planteada para todos los públicos, y esto es algo que puede ser positivo y negativo. Por el lado positivo, llevé a mi sobrino pequeño a verla con nosotros y la disfrutó sin problemas dado que no hay ningún momento perturbador que pueda resultar problemático para los más pequeños. La película tiene mucho humor y algún que otro susto bien tirado, que hace que el visionado pasara volando. En todo caso, mirando el vaso medio vacío, que esta película sea para todos los públicos igual provoca que algún espectador más mayor piense, con razón, que todo es muy blanco y sin momentos realmente aterradores. A mi no me supuso un problema, pero entiendo que esta sensación pueda existir.

Cazafantasmas: Imperio helado tiene una duración inferior a las dos horas, y puede ser un ejemplo raro de blockbuster al que le hubiera venido bien tener 10/15 minutos más para tener un climax final más potente y elaborado. En realidad el climax está bien y resulta correcto, de nuevo destacando la forma en que da protagonismo a múltiples personajes para enfrentarse al villano final. Pero diría que a la película le falta algo de ese «Imperio helado» que se promete en el trailer y en el propio título de la película, si bien como digo la película me ha gustado y da un más que correcto entretenimiento. Además, tener a un villano final que sólo aparece en los últimos minutos de película no puede ser continuista respecto a las películas previas.

Un ejemplo claro de que la película ha sufrido en la sala de montaje es que la imagen de arriba que salía en los trailers pero no ha llegado a la versión estrenada. Porque el trailer y el poster de la película sugiere que la nueva generación llevan la chaqueta roja que les diferencia de los monos grises que llevan los personajes clásicos, pero al final eso no pasa, y sólo tenemos al personaje de Lucky Domingo (Celeste O’Connor) llevando esta chaqueta. Supongo que al final debieron decidir que si todos son Cazafantasmas, todos debían llevar la misma ropa, el mono gris. Y en ese aspecto diría que Gil Kenan y Jason Reitman tienen razón, porque queda mejor así.

Como digo, puestos a comentar aspectos negativos o menos buenos, en realidad sería lo blanco que es todo, al ser una película seguro planteada para que los padres puedan llevar a los más pequeños sin problemas. Dentro que todo está bien medido y es correcto, en realidad le faltan momentos impactantes que me hicieran pensar «esto es la bomba». Y diría que este target infantil por supuesto lo impide. Y ojo que las películas clásicas eran PG13, los Cazafantasmas nunca han sido un entretenimiento para adultos, si bien algún comentario sexual de Bill Murray igual no ha envejecido bien. Dentro de ser una buena película, me quedo con la sensación que no hay nada notable, y mucho menos sobresaliente.

La película ha costado 100 millones de dólares, y me parece que lucen bastante bien en pantalla. Otra derivada de este ajustado presupuesto es que sólo necesita conseguir 250 millones de taquilla para resultar rentable. Y tengo que reconocer que me gusta la forma respetuosa en que están planteando esta nueva serie de películas, espero que tengan éxito.

No lo he comentado antes, pero por supuesto la película tiene un montón de guiños a las películas clásicas que alegran la existencia a los espectadores veteranos como yo pero no impiden el disfrute de los más pequeños. De hecho, mi hijo me comentó que hubiera molado haber visto esta película en versión original porque hay guiños a la canción clásica de Ray Parker Jr., que en castellano están bien pero hubiera molado más escuchar en inglés.

En resumen, Cazafantasmas: Imperio helado me ha dado un buen entretenimiento. No me ha cambiado la vida, pero está bien poder compartir con mi hijo estas películas que tantas alegrías nos dieron hace 40 años.

Comparto el trailer de la película:

Cazafantasmas: Imperio helado es una buena película que expande la franquicia y da momentos a todos los personajes, dando un buen entretenimiento para todos los públicos, en especial para los más pequeños.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de El clan de hierro de Sean Durkin

Tenía cierta curiosidad por ver The iron Claw (El clan de hierro), la película de Sean Durkin inspirada en hechos reales y ambientada en el mundo de la lucha libre, que cosechó muy buenas críticas para su pareja de protagonistas, Zac Efron y Jeremy Allen White.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

Basada en la vida de los inseparables hermanos Von Erich, que hicieron historia en el competitivo mundo de la lucha libre profesional a principios de la década de los 80. A través de la tragedia y el triunfo, bajo la sombra de su dominante padre y entrenador, los hermanos buscan la inmortalidad en el escenario más importante del deporte. (FILMAFFINITY)

Timothy Sean Durkin (1981) es un director de cine, guionista y productor canadiense. Antes de The iron claw, Durkin era conocido por dirigir las películas independientes Martha Marcy May Marlene (2011) y El nido (2020), además de dirigir episodios de la serie de Channel 4 Southcliffe (2013) y la miniserie de Amazon Prime Video Dead Ringers (2023).

Además de dirigir, Durkin escribe el guion esta película de 132 minutos de duración, que aunque se inspira en hechos y personas reales, es una creación propia. La película cuenta con fotografía de Mátyás Erdély, montaje de Matthew Hannam y música de Richard Reed Parry. La película es una producción de A24 y Lionsgate.

Zac Efron y Jeremy Allen White (The Bear) protagonizan la película como Kevin y Kerry Von Erich, el segundo y el cuarto hijo de Fritz Von Erich, interpretado por Holt McCallany, propietario de la WCCW y luchador retirado.

Harris Dickinson es David, el tercer hijo de Fritz, Maura Tierney como Doris Von Erich, la esposa de Fritz, Stanley Simons como Mike, el hijo menor de Fritz, Michael J. Harney como Bill Mercer, un comentarista de lucha libre profesional, Lily James como Pam Adkisson, la novia y posterior esposa de Kevin, Brady Pierce como Michael Hayes y Aaron Dean Eisenberg como Ric Flair completan el reparto.

Empezando a valorar la película, tengo que decir que NO soy fan de la lucha libre, así que toda la parte de «inspirado en hechos reales» no podía interesarme menos. Aunque si recuerdo de los 80 haber visto algún combate de Hulk Hogan o de Rick Flair, que aparece en la película. Dicho esto, Daniel Warren Johnson creó con Do a powerbomb uno de mis comics favoritos y estaba ambientado en este mundo. Así que el propio hecho de pagar una entrada de cine ya adelanta que le di una oportunidad y que fui con ganas de que me gustara.

Y empezando por los aspectos positivos, hay que valorar el trabajo de todo el reparto y cómo se han «mazado» para parecerse a los luchadores que formaban la familia Von Erich. Zac Efron, Jeremy Allen White y Harris Dickinson están hiper musculados en la película y realizan los combates que se ven en la película, lo que demuestra su compromiso con la película y como estaban dispuestos a darlo todo por ella.

Dicho esto, en realidad diría que Jeremy Allen White y Harris Dickinson están mejores en pantalla que Zac Efron, que es el teórico protagonista porque es el único de los hermanos que sobrevivió. No se si por intentar parecerse totalmente con Kevin Von Erich, pero en realidad la imagen que Efron da en pantalla es de ser alguien medio tonto que no sabe expresar lo que siente en su interior. Y cuando las criticas le ponen tan bien entiendo que es porque Kevin Von Erich es/era así, pero no he acabado de conectar con él. El que siempre está bien es Holt McCallany como el padre y patriarca de la familia, una persona para mi abusiva que para la mentalidad americana será un héroe que supo sacar lo mejor de sus hijos. Aunque su papel es también simple y sin matices, McCallany sabe dar el toque de calidad actoral que necesita el personaje y la película. En general, por la parte de los actores, estoy bastante satisfecho.

El verdadero problema de El clan de hierro lo tengo con su director y guionista, Sean Durkin. Empezando por la faceta de director, todo está rodado de forma mediocre, dejando una sensación de telefilme que da un poco de pena. En ninguna de las escenas he visto algo interesante visualmente o en la forma de contar la acción, todo se realiza de la forma más correcta pero aburrida posible, quitando el teórico interés que pudiera tener la historia.

Y luego llega el problema del guion. Porque aparte que todo está rodado de forma muy poco interesante, tenemos el problema que igual hay tantas cosas que contar, que todo aparece de forma deslavazada y casi sin conexión entre si. De hecho tras ver la película leí que los hermanos Von Erich eran seis y no cinco, pero Durkin decidió eliminar a uno porque si no era todo demasiado dramático y alargaba demasiado la película. Un tema recurrente de la película es la «maldición de los Von Erich», dado que la mayoría de hermanos murieron por distintas causas. Pero en realidad son situaciones que pasan pero no generan ningún drama ni impacto emocional por la forma en que todo está contado.

Dentro del guion hay otra cosa que me llamó la atención, y es lo blanco que es todo y como no se busca sacar elementos polémicos, supongo que por el respeto que tiene el director con esta familia. Esto no es único de esta película, en la mayoría de biopics por ejemplo de estrellas de la música se evitan al máximo para mostrar las caras más positivas posibles de las estrellas. Sin embargo, hay cosas que se sugieren pero no llegan a desarrollar, supongo que porque no pasó en la realidad. Un aspecto es que se sugiere que el padre Fritz Von Erich se quedó con el dinero de sus hijos. Y o bien lo hizo, o quizá es que estaba comprando el ascenso de sus hijos para que pudieran disputar los campeonatos. Aparte que como decía su actitud de padre que sólo quiere que sus hijos ganen cueste lo que cueste como forma de mitigar que él no pudo ni siquiera luchar por el campeonato cuando era luchador (me lo robaron), muestra una personalidad abusiva que no quería en realidad a sus hijos, sino proyectar sus obsesiones en ellos.

Otro tema es el del negocio del wrestling. Una escena muestra que en realidad en la mayoría de combates no estamos ante un deporte sino ante una coreografía más cercana al teatro. Y aunque imagino que en los combates por el título sí irán en serio, la verdad es que están arriba a los que interesa promocionar. De ahí la posibilidad que Von Erich en realidad no se quedara con el dinero de sus hijos sino que lo invirtió en pagar para que pudieran disputar campeonatos. Sea de una manera u otra, lo cierto es que soy bastante esceptico con el «deporte» de la lucha libre americana. Igual por eso no llegue a conectar con esa parte de la película.

Imagino que habrán fans del wrestling a los que esta película les haya gustado, o encantado, dado que vieron combatir a estos hermanos en los años 80. Supongo que si ya venías con la conexión emocional de casa es más fácil conectar con la película, pero en realidad Durkin no hace nada para generar esa conexión con el espectador que no sea fan de la lucha libre.

Como digo, le di una oportunidad a El clan de hierro y fui queriendo que me gustase. Pero las sensaciones han sido más decepcionantes que otra cosa. Veo difícil que vuelva a pagar por ver una película del director Sean Durkin.

Comparto el trailer de la película:

El clan de hierro es un biopic que me ha dejado completamente frío, apreciando eso si el esfuerzo de un reparto entregado.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

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Crítica de Dream scenario de Kristoffer Borgli

El reclamo de Nicolas Cage fue suficiente para animarme a ver Dream scenario, el drama dirigido por Kristoffer Borgli con una premisa muy loca que no acaba de ser llevada a lugares interesantes.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Paul Matthews, un desventurado padre de familia, ve cómo su vida da un vuelco cuando millones de extraños empiezan a verle en sueños. Pero cuando sus apariciones nocturnas toman un giro de pesadilla, Paul se ve obligado a navegar por su nuevo estrellato. (FILMAFFINITY)

Kristoffer Borgli (Oslo, Noruega, 1985) es un director de cine y guionista noruego. El primer largometraje de Borgli fue DRIB, de 2017, «un documental real basado en una falsa bebida energética». Su segundo largometraje es Sick of Myself, de 2022, una historia sobre una relación, el arte contemporáneo y la creación de una identidad/personalidad alternativa. Dream scenario es su tercera película como director y guionista.

La película de 102 minutos de duración es una producción de A24 y está producida por Ari Aster, y cuenta con fotografía de Benjamin Loeb, montaje de Kristoffer Borgli y música de Owen Pallett.

En el reparto encontramos a un omnipresente Nicolas Cage como Paul Matthews, un gris profesor universitario y hombre patético metido en un proceso kafkiano. Por este papel Cage fue nominado a Mejor Actor en los Globos de Oro en la categoría de comedia o musical (sin palabras). Julianne Nicholson interpreta a Janet Matthews, la mujer de Paul, mientras que Lily Bird y Jessica Clement son las hijas de Paul, Sophie y Hannah Matthews. Michael Cera es Trent, el jefe de una empresa de marketing viral, Kate Berlant hace de Mary, la socia de Trent y Dylan Gelula interpreta a Molly, la ayudante de Trent. Tim Meadows como Brett, el decano de la universidad de Paul, Dylan Baker como Richard, un colega de Paul, David Klein como Andy, el estudiante de Paul y Cara Volchoff como Candice, una terapeuta completan el reparto.

Leyendo comentarios sobre la película leí que se califica Dream scenario como una comedia negra con toques surrealistas. Buscando cosas positivas o interesantes sobre la película, la idea de mostrar cómo la fama en las redes sociales afecta a una persona normal que no hizo nada para merecerlo hasta acabar devorándole resulta interesante a priori, aunque en realidad se queda a medio camino sin desarrollar correctamente. Como todo en general en la película.

Dream scenario es la típica película de premisa potente ideal para agradar al público cultureta de festivales. Un hombre gris empieza a salir en los sueños de la gente sin que él sepa por qué o haga nada conscientemente para provocarlo. Aunque al principio es una anécdota simpática, al aparecer Paul pero sin interaccionar con los durmientes, a medida que la fama de Paul crece la situación tomará un giro a peor, hasta acabar destruido social y laboralmente. Quizá el problema sea ese, que plantea un premisa super friki y llamativa pero sin pretender nunca ofrecer ninguna respuesta, dejando la mayoría de elementos a la interpretación del espectador. En ese sentido, me parece un guion super tramposo que se desinfla completamente.

Nicolas Cage interpreta a Paul Matthews, una persona penosa en todos los sentidos. Mi principal objeción con la película es que no deja de serlo ni puede decirse que aprenda o mejore como persona tras los sucesos de esta película. Dice que va a escribir un libro que ni siquiera empezó, se enfada con una antigua colega porque sí ha hecho una investigación que él no llevó a cabo, es pusilánime, cobarde y no muestra ninguna empatía cuando gente a su alrededor se muestran afectadas por las pesadillas. Puestos a ponerle con las máximas connotaciones negativas y ninguna positiva, se humilla a si mismo cuando una joven quiere recrear una fantasía sexual que tuvo en un sueño en el que él participaba. Por un lado pienso que Cage es un actorazo que se arriesga en papeles muy poco agradecidos interpretando a una persona gris y lamentable. Pero al final esto me ha parecido una muestra de pornografía emocional de la peor calaña.

En cierto sentido, Dream scenario comparte elementos de El proceso de Kafka. Porque Paul adquiere una fama mediática que no merecía por algo que a priori no ha hecho. Esto se lleva al terreno de las redes sociales actuales, y cómo estas mareas primero te encumbran y luego te derriban de la peor manera posible. La película juega siempre a la ambigüedad y quiere dejar en la duda si realmente Paul provoca estos sucesos o realmente es un fenómeno aleatorio en el que él no participa y se ve introducido por casualidad, siendo amplificado por las redes sociales, a las que Paul alimenta al principio al sentirse alagado por la notoriedad que consigue.

Pero en realidad esto no es tanto así, porque el paso de sueños normales a pesadillas viene precedido por dos sucesos penosos para Paul, un intento de encuentro sexual que acaba con la mayor humillación imaginable para un hombre, y luego ver cómo la colega de Paul publica su investigación sin mencionarle, algo lógico al no haber hecho nada en un montón de años. Estos dos sucesos provocan una ola de odio y sentimientos negativos de Paul hacia él en primer lugar, pero también hacia el mundo, lo que da una explicación del cambio de los sueños. Paul parece ser el causante, aunque lo haga de forma inconsciente.

El director Kristoffer Borgli me ha parecido tramposo a más no poder. Me llama la atención aparte que aparte de las no-respuestas, Borgli se muestra alineado con ideas muy cuestionables. Como es que Paul es destruido social y laboralmente por algo que no hay ninguna prueba que sea culpa suya. Pierde el trabajo, sus alumnos le insultan y dañan su coche, es agredido en un bar donde no le quieren dejar comer e incluso no le dejan ver la función escolar de su hija. Todo ello por unos sueños convertidos en pesadilla que él no controla ni hay ninguna prueba de que los cause él (aunque la película deja entrever que si lo hace). De hecho, su mujer acaba divorciándose y liándose con su compañero de trabajo, lo que significa una nueva humillación para él. Sin embargo, ante una situación que es claramente injusta según la lógica que el director establece para su película, la única opción que le da a Paul es que hable con gente que para Borgli son radicales y ultraderecha, como Jordan Peterson y Joe Rogan. Gente cuyo único pecado es cuestionar las doctrinas dominantes que los poderosos intentan imponer a la gente normal.

La película en su parte final no deja de humillar a Paul en todas las situaciones que puede. La creación de una empresa que busca insertar spams publicitarios en los sueños de la gente podría ser una crítica a que nuestra sociedad acaba mercantilizando y sacando provecho de todo saltándose a los autores originales. Pero es tan ambigua e interpretable que es tan correcto pensar esto como casi lo contrario.

Que Paul intente conectar con su esposa con esta tecnología es la humillación definitiva para Paul. No sólo porque le hacen vestirse de forma ridícula, recordando el sueño que la mujer de Paul le dijo que le gustaría tener, sino porque en realidad Paul no llega a conectar con su esposa, pensando que él sale volando igual que su hija lo hizo al principio de la película en un sueño en el que Paul no intervino. Por la misma regla de tres, la mujer de Paul nunca estuvo en ese sueño y todo se queda en su subconsciente. Como digo, Paul es la víctima y el humillado definitivo de una película que me parece tramposa y bastante aburrida, desinflando la potente premisa a medida que avanza una trama que no puede resultar más decepcionante.

Comparto el trailer de la película:

Dream scenario me ha decepcionado bastante.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

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