Tenía ganas de reirme sin complejos con una buena comedia, y eso mismo me lo ha dado Sin malos rollos, la nueva película de Jennifer Lawrence en la que demuestra sus dotes para la comedia física.
PUNTUACIÓN: 6/10
Cuando está a punto de perder su casa de la infancia, Maddie (Jennifer Lawrence) descubre un curioso anuncio de trabajo: unos adinerados padres controladores están buscando a alguien que salga en una cita con su introvertido hijo de 19 años, Percy, antes de que este vaya a la Universidad. Para su sorpresa, Maddie descubre pronto que la torpeza de Percy no está tan clara.
Gene Stupnitsky (1977) es un guionista y productor de cine y televisión estadounidense de origen ucraniano. Suele trabajar con Lee Eisenberg, con quien fundó Quantity Entertainment. De 2005 a 2010 fue guionista, director y productor de la sitcom de la NBC The Office, por la que obtuvo tres nominaciones a los premios Primetime Emmy. También fue cocreador, guionista y productor de la serie cómica de HBO Hello Ladies (2013-2014). En 2023 fue cocreador de Jury Duty junto a Eisenberg. Stupinitsky también es conocido por su trabajo en películas de comedia de Hollywood Studio escribiendo Year One (2009), y Bad Teacher (2011) y dirigiendo Good Boys (2019) y esta Sin malos rollos.
Además de dirigir y producirla, Stupnitsky escribe el guion de la película a partir de una historia suya y de John Phillips. La comedia de 103 minutos de duración y 45 millones de presupuesto ha sido rodada en localizaciones del condado de Nassau de Nueva York. La película cuenta además con fotografía de Eigil Bryld, montaje de Brent White y música de Mychael Danna y Jessica Rose Weiss.
Jennifer Lawrence interpreta a Maddie Barker, una joven a la que las deudas aprietan y aceptará el trabajo de despertar a Percy Becker (Andrew Barth Feldman), un joven sensible que no tiene amigos ni sale de fiesta, a cambio de un coche con el que poder pagar sus deudas trabajando como conductor de Uber.
Matthew Broderick y Laura Bananti intepretan a los padres de Percy, Laird y Allison, mientras que Natalie Morales y Scott MacArthur interpretan a Sarah y Jim, una pareja amiga que Maddie. Por último, Ebon Moss-Bachrach es Gary, un antiguo lío de Maddie.
Jennifer Lawrence está estupenda en esta comedia. Hay pocas dudas que es su presencia la que vende la película y consigue que miles de espectadores como yo nos animáramos a ver la película. Si eso no es ser una ESTRELLA, que alguien me lo explique. Me parece una pasada que se preste a alguno de los puntazos de la película, porque hay una escena que dudo si no será un doble de cuerpo, me parece una locura que sea ella la que hace lo que hace en pantalla. La película sigue en cierto sentido el arco esperable en este tipo de historias, al tener a una protagonista un poco desastre necesitada de cash que mejorará como persona gracias a su relación con un crío al que supera por 12 años. Por su parte, el chaval Percy también descubrirá cosas por las que merece la pena vivir la vida. Pensando en lo inapropiado que podría resultar la relación entre ambos, la verdad es que Lawrence y Andrew Barth Feldman tienen una buena química en pantalla y están muy bien. Por supuesto, mejor Lawrence que Feldman, dado que la mayoría de situaciones son a costa de la actriz.
Dentro del humor un poco bruto de la película, con una trama que gira a los intentos de una mujer adulta a tirarse a un crío de 18 años sin experiencia para conseguir un coche que le darán los padres del crío, y cómo sus planes se van torciendo uno tras otro, quizá el pero que le encuentro a Sin malos rollos es que muchos de los mejores chistes de la película son mostrados en el trailer, de forma que cuando salieron en la película me hicieron gracia pero no tanto. Y es verdad que gracias al trailer fui a ver la película, por lo que mostrarlos seguro no puede ser algo malo. Pero a la vez los gags no me hicieron la gracia que esperaba porque se ven venir. De igual forma, el trailer en cuestión sugiere un over-the-top de principio a fin que no llega a serlo tanto, dado que en la segunda mitad predomina el elemento emocional y no tanto el humor. Unas situaciones que por otro lado están bien y ofrecen un correcto viaje emocional para ambos protagonistas, llegando a un final satisfactorio para ambos.
Dentro de no ser una comedia de morirme de risa, las situaciones si me hicieron reir en varios momentos y me tuvieron con la sonrisa en la cara todo el rato. Y aparte de las bromas sexuales, hay algunos puntazos muy buenos sobre la forma en que los jóvenes adultos de 18 años disfrutan de sus fiestas, pegados a sus pantallas de los móviles y grabando videos para tick-tock o instagram.
Junto a los protagonistas me ha sorprendido ver en papeles secundarios a Matthew Broderick como el padre de Percy, y a Ebon Moss-Bachrach (el primo de Carmy en The Bear) como un antiguo novio de Maddy. No es que sus papeles tengan mucha profundidad, pero sobre todo el ex-novio tiene también un gag muy gracioso.
Sin malos rollos no es la mejor comedia de la historia, pero me ha dado justo lo que me pedía el cuerpo. A veces no se le puede pedir más a una película.
Comparto el trailer de la película:
Sin malos rollos es una buena comedia con una Jennifer Lawrence desatada, aunque me deja con la sensación que estando bien podría hacer estado mejor y ser aún más bestia.
PUNTUACIÓN: 6/10
Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.
Wes Anderson es un género en si mismo, nadie hace las películas con su sensibilidad visual y artística, como hemos podido ver en Asteroid City, su nueva película que nos trae una constelación de estrellas de Hollywood.
PUNTUACIÓN: 7/10
En 1955, colegiales y padres de todo el país se reúnen para un concurso escolar dedicado a la observación de fenómenos astronómicos (Junior Stargazer Convention) que se lleva a cabo en una ciudad ficticia del desierto estadounidense llamada Asteroid City. La convención se verá espectacularmente interrumpida por eventos que cambian el mundo. (FILMAFFINITY)
Si hablamos de cine de autor que muestra una visión única de la vida, Wes Anderson (Texas, 1969) es uno de los nombres que automáticamente vienen a la cabeza. Director, guionista, productor y actor estadounidense, es conocido por sus películas Ladrón que roba a un ladrón (1996), Academia Rushmore (1998), The Royal Tenenbaums (2001), Vida acuática (2004), Viaje a Darjeeling (2007), Fantástico Sr. Fox (2009), Moonrise Kingdom (2012), El Gran Hotel Budapest (2014), Isla de Perros (2018) y La crónica francesa (2021).
Fue nominado al Premio Oscar en las categorías de mejor guion original por The Royal Tenenbaums, Moonrise Kingdom y The Grand Budapest Hotel. Además, tanto Fantastic Mr. Fox como Isle of Dogs fueron nominadas en la categoría de Mejor película animada. Durante su carrera ha ganados un Globo de Oro, el Oso de Plata de la Berlinale o un Premio Bafta a Mejor guión original.
Como suele ser habitual en la filmografía de Anderson, Asteroid City es una película coral con un enorme reparto, entre los que encontramos a Jason Schwartzman, Scarlett Johansson, Tom Hanks, Jeffrey Wright, Tilda Swinton, Bryan Cranston, Edward Norton, Adrien Brody, Liev Schreiber, Hope Davis, Steve Park, Rupert Friend, Maya Hawke, Steve Carell, Matt Dillon, Hong Chau, Willem Dafoe, Margot Robbie, Tony Revolori, Jake Ryan y Jeff Goldblum entre otros.
Asteroid City ha sido dirigida, escrita y coproducida por Wes Anderson a partir de una historia suya junto a Roman Coppola, hijo del gran Francis Ford Coppola. En la película de 105 minutos han trabajado varios colaboradores habituale sde Anderson como el director de fotografía Robert D. Yeoman, el montador Barney Pilling y el compositor Alexandre Desplat, en su sexta colaboración con Anderson. El elemento curioso es que Andeson no rodó el desierto en Estados Unidos, sino que se vino a Chinchón (provincia de Madrid) para rodarla.
Las películas de Anderson casi se han convertido en un género propio, y en Asteroid City vuelve a mostrar muchos de los elementos comunes que le caracterizan, empezando con que la película nos cuenta varias historias en una. Por un lado tenemos una historia de ciencia ficción en la que un grupo pintoresco de personas se reúnen en una ciudad desértica al lado del cráter de un meteorito con motivo de una reunión de jóvenes científicos, la Junior Stargazer. Lo que sucederá allí serán varias historias inclasificables que no son ni drama ni comedia con personajes que se salen de lo común, en medio de situaciones “extrañas” que se suceden a una enorme velocidad.
Pero además tenemos un elemento metatextual, al ser estos sucesos una ficción creada como obra de teatro por Conrad Earp, un importante dramaturgo interpretado por Edward Norton. Para separar ambos elementos, la obra de teatro que sucede en Asteroid City se presenta en formato rectangular de imagen y en color, con una gama cromática que recuerda los cuadros de los años 50 que mostraban elementos costumbristas con imágenes en tonos pastel. Junto a esto, la creación primero del libreto de la obra de teatro por parte de Conrad y luego la obra de teatro en si por parte del director Schubert Green (Adrien Brody) es mostrado en blanco y negro y formato cuadrado como si se viera en una televisión antigua también tipo años 50 en que se ubican ambas historias.
En lo estético, cada plano parece un cuadro colgado de una galería de arte. Individualmente, cada imagen debe tener su propia belleza y perfección, como si fuera un elemento único e irrepetible. Un uso de una gama cromática diferente a todo que aleja la historia de la realidad, una cuidada selección de los elementos y un elegante gusto por la geometría y la composición marcan cada una de las escenas. Además, la ambientación en los años 50, jugando además con narración en color o en blanco y negro le añade un toque de nostalgia al mostrar de alguna manera el viejo cliché sobre que los tiempos pasados siempre fueron mejor. La fotografía con los tonos pastel elegidos para contar la historia en el desierto me parece espectacular,
Siempre que veo en cine una película de Anderson me quedo flipado con la potencia visual de Anderson y su peculiar narrativa. Esto de alguna manera compensa que las historias de Anderson tienen siempre un elemento «chorra» que siempre de deja frío, en especial en lo referido a los arcos (o falta de ellos) de la mayoría de personajes y unas peripecias un tanto intrascendentes. Por suerte para él, aparte de la potencia visual, resulta una pasada encontrar en la misma película a actorazos como Scarlett Johansson, Tom Hanks, Edward Norton, Jason Schwartzman, Tilda Swinton, Bryan Cranston o Adrien Brody. Dentro del enorme reparto, hay actores como Willem Dafoe, Margot Robbie o Jeff Goldblum apenas tienen un cameo de una escena, pero hay un montón de sorpresas mientras descubrimos a los actores que van haciendo su aparición a lo largo de la película.
En cuanto a la historia, veo elementos de la soledad del artista que pone su trabajo por delante de su familia, algo personificado en las historias de Scarlett Johansson y Adrien Brody. También encuentro una trama referida a la creación artística, personalizado en Edward Norton y Willen Dafoe, y sobre la aceptación de la pérdida en lo que es la historia de Jason Schwartzman y su familia. Pero son elementos escasos y algo deslavazados dentro de la entrada y salida de múltiples personajes, no llegando en ningún caso a una conclusión satisfactoria.
En todo caso, no vienes a ver una película de Anderson por la historia, y en mi caso Asteroid City me ha dado lo que esperaba de ella. Me gusta tener una experiencia así cada dos / tres años, me viene bien para salirme de mi zona de confort mainstream.
Comparto el trailer de la película:
Asteroid City es otra película inclasificable de Wes Anderson. Tú decides si esto es bueno o malo.
PUNTUACIÓN: 7/10
Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.
Tenía ganas de ver Tyler Rake 2, la nueva película de Chris Hemsworth de nuevo dirigida por Sam Hargrave y que cuenta con la producción de los hermanos Russo para Netflix. Y me he encontrado con unos planos secuencia de acción alucinantes pero también alguna cosa menos buena.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
Después de sobrevivir (a duras penas) a todo lo que le sucede en la primera película, Rake regresa como mercenario australiano de operaciones encubiertas al que se encomienda otra misión suicida: rescatar a la maltrecha familia de un despiadado gángster georgiano de la prisión donde se encuentra recluida.
El director, coordinador de escenas de acción y especialista Sam Hargrave repite en la dirección de esta segunda parte de Tyler Rake. Joe Russo escribe el guión de esta secuela que se inspira en personajes creados en la novela gráfica Ciudad, de Ande Parks e ilustrada por Fernando León González. La película de 122 minutos ha sido producida por AGBO, la productora de los hermanos Russo, y cuenta con fotografía de Greg Baldi, montaje de Álex Rodríguez y William Hoy y música de Henry Jackman y Alex Belcher. La película ha sido rodada en localizaciones de República Checa y Austria.
En el reparto encontramos el retorno de Chris Hemsworth como el merenario protagonista Tyler Rake. Golshifteh Farahani como Nik Kahn y Adam Bessa como Yaz Kahn son el equipo de operaciones que ayuda a Tyler a realizar sus misiones. Tinatin Dalakishvili es Ketevan, la hermana de la ex-esposa de Tyler Mia (Olga Kurylenko, que intenta huir de un esposo violento Davit (Tornike Bziava) miembro de un grupo violento, y madre de Sandro (Andro Japaridze) y Nina (Marta Kovziashvili). Daniel Bernhardt como Konstantine, el villano de la película y un gangster georgiano líder de un grupo de asesinos sanguinarios.
¡Menuda manta de ostias acabo de ver! Tyler Rake era un apabullante ejercicio de estilo que buscaba recrear la potencia visual del cine de acción asiático. Esta secuela mantiene las señas de identidad de la primera parte, con unos larguísimos planos secuencia en varias escenas de acción que me han volado la cabeza. La entrada en la prisión, la pelea en el patio o el ataque al tren son escenas alucinantes que forman ya parte de la historia del cine de acción. Ver a Hemsworth realizar todas las complejas y larguísimas coreografías de acción me parece una salvajada, al nivel de lo que Keanu Reeves ha conseguido a John Wick.
Tyler Rake 2 es una película que justifica la suscripción de Netflix. De hecho, que una película tan de nicho como es esta que en el cine hubiera quedado relegada como serie B a una distribución mínima consiga alcanzar una audiencia masiva gracias al streaming me parece una pasada. Hay público entre el que me encuentro que no necesita historias sesudas sino películas que muestren buenas escenas de acción en las que se vea lo que está pasando. Tyler Rake 2 lo consigue de forma modélica, ya le gustaría a todo el cine comercial aparte de John Wick tener unas escenas de acción tan bestias como las que hemos disfrutado en esta película.
Para esta segunda parte Joe Russo ha planteado cierto transfondo a Tyler Rake centrada en su sentimiento de culpabilidad por la muerte de su hijo, que murió debido a una enfermedad. Esto permite a Hemsworth mostrar un cierto rango interpretativo para que la película no sea sólo acción sin más. Esto entiendo que le dio a Hemsworth el plus que necesita como artista para hacer cosas diferentes y no repetirse, pero en realidad aquí venimos a ver acción. Y creo que es algo que todos sabemos que es así.
Puestos a comentar algo menos bueno, la verdad es que los personajes resultan intrascendentes y no llegan a interesar en ningún momento. Los malos son carne de cañón, pero se podría haber dado cierta importancia a algunos esbirros, por ejemplo a la mano derecha del malo, cosa que no llega a suceder, de forma que sus muertes son como ver llover, no provocan ninguna sensación, lo cual no es buena noticia. A los aliados de Tyler únicamente los quieren ahí para ayudar a que las escenas tengan el feeling apropiado de misiones de fuerzas especiales, pero tienen la complejidad y el carisma de un ladrillo, por lo que nos dan igual si viven o mueren. Reconozco que tampoco es que necesite profundidad en los secundarios, pero la sensación que las escenas pausadas son apenas las excusas necesarias que lleven la historia de una escena de acción a la siguiente está presente a lo largo de todo el visionado.
Además, además de esta falta de interés hacia ningún personaje hay que sumar que el exceso de la complejidad de los planos secuencia provoca que haya momentos en que los combates no tienen potencia ni sensación de peligro real, al notarse el elemento de «coreografía» por encima del de combate. La película me deja flipado por haber podido realizar elementos tan complejos en planos tan largos, pero ha perdido la sensación de pelea real en la que el protagonista puede morir, como por ejemplo si tuvimos en The Raid 2, en la que también vimos un motín en una prisión mucho mejor realizado que este. De hecho, Rake sufre un disparo en una mano y eso no le impide seguir con los combates como si tal cosa.
En todo caso, Tyler Rake 2 me ha dado lo que quería y me ha dejado más que satisfecho. De hecho, Netflix ya ha confirmado la producción de la tercera película y tengo claro que la veré encantado cuando se estrene.
Comparto el trailer de la película:
Tyler Rake 2 nos da justo lo que esperábamos, unas escenas de acción alucinantes. No se le puede pedir más.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.
Tras el buen sabor de boca que nos dejó Bumblebee (Travis Knight, 2018), la franquicia de Transformers se relanza con una nueva película Transformers: El despertar de las bestias, dirigida por Steven Caple Jr y ambientada en los años 90.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
En 1994, un par de arqueólogos se ven envueltos en un antiguo conflicto a través de una aventura por todo el mundo que se relaciona con tres facciones de Transformers: los Maximals, los Predacons y los Terrorcons mientras ayudan a Optimus Prime y los Autobots en una guerra para proteger la Tierra ante la llegada de Unicron.
Steven Caple Jr. (1988) es un director de cine, productor y guionista estadounidense. Entre sus créditos se incluyen The Land (2016) y Creed II (2018). A partir de una historia de Jody Harold, en el guion definitivo aparecen acreditados además del propio Harold Darnell Metayer, Josh Peters, Erich Hoeber y Jon Hoeber. La película de 127 minutos de duración y un presupuesto estimado de 200 millones de dólares cuenta con fotografía de Enrique Chediak, montaje de Joel Negron y William Goldenberg y música de Jongnic Bontemps
Anthony Ramos interpreta a Noah Díaz, un exmilitar experto en electrónica que vive con su familia en Brooklyn. Dominique Fishback es Elena Wallace, una investigadora de artefactos en un museo cuyo jefe no deja de atribuirse el mérito de su trabajo. Lauren Vélez es Breanna Diaz, La madre de Noah, mientras que Dean Scott es Chris Diaz, el hermano menor de Noah, que sufre de una enfermedad crónica.
Dentro de las voces de los Autobots y Decepticons, tenemos a Peter Cullen como Optimus Prime, Dylan O’Brien como Bumblebee, Pete Davidson como Mirage, Liza Koshy como Arcee, y Cristo Fernández como Wheeljack. Dentro de los nuevos personajes, encontramos a Ron Perlman como Optimus Primal, Michelle Yeoh como Airazor y Peter Dinklage como Scourge, líder de los Terrorcons.
Transformers: El despertar de las bestias me ha gustado mucho más de lo que esperaba. La nueva película apadrinada por Hasbro acierta en lo fundamental en que falló Michael Bay, crear unos personajes humanos que merecen la pena y no estás deseando ostiarlos todo el rato. Noah Díaz sólo quiere ayudar a su familia a salir adelante, mientras que Elena Wallace es una joven capaz que se enfrenta al racismo de una jefa que la desmerece y a la vez se aprovecha de su inteligencia. Los dos se verán envueltos en una lucha de razas ancestrales y sus habilidades serán claves para ayudar al bien en su lucha contra el mal. Estamos en Transformers, esta película no es muy profunda, pero Anthony Ramos y Dominique Fishback aportan lo justo para que la conexión emocional funcione y queramos saber lo que les va a pasar a continuación, por lo que creo que está muy bien.
Los Autobots están geniales. Optimus Prime se encuentra en un momento bajo en el que cree que ha condenado a sus amigos a quedar varados en la Tierra. Los nuevos Mirage y Arcee molan, y me gusta que se centren en Mirage al comienzo para que no todo sea siempre los mismos Autobots. Por cierto, Bumblebee tiene menos minutos que de costumbre, pero cuando aparece roba completamente la función. Por el lado de los nuevos Maximals y Terrorcons, Optimus Primal y Airazor son super chulos, y el villano Scourge tiene una sensación de peligro brutal a lo largo de todo el metraje. El resto de robots lucen geniales pero no tienen apenas desarrollo.
Junto a humanos y robots, lo mejor de la película es el mensaje que hay que unirse si queremos vencer al mal. Si cada uno se limita a buscar sus objetivos personales, al final nuestras acciones individuales no serán suficientes, pero si todos trabajamos juntos el mal siempre será derrotado. El viaje emocional de Optimus Prime hacia la luz gracias a Noah me parece muy acertado, y en general toda la película me parece que tiene el corazón en el sitio adecuado.
Tras salir espantado por el CGI de Flash, es genial tener una película de Transformers en la que han cuidado tanto el diseño de los personajes para que luzcan espectaculares. En especial Optimus Primal y Airazor son una pasada, el nivel de detalle me parece una barbaridad. Optimus Prime, Bumblebee o Mirage están muy chulos también, pero quizá sus diseños ya los tengo más vistos. Hay que reconocer que hay algunos momentos en el climax final en los que hay tantos enemigos genéricos que la acción resulta un poco confusa, pero globalmente la acción me ha dejado más que satisfecho, con más de una sorpresa final que me parecen una interesante añadido al lore de Transformers.
Dentro que el tono es bastante ligero y aventurero, hay un par de momentos dramáticos que no esperaba que aumentan la sensación de peligro y que no todos saldrán con vida de esta aventura. Si a eso le sumamos un aumento de la tensión a lo largo de la película que nos lleva a un climax final con el destino del mundo en juego, el conjunto me parece una de las mejores películas de Transformers de toda la franquicia.
Por cierto, ambientar la película en los años 90 hace que la película siga los pasos de Bumblebee, que me pareció un éxito total cuando se estrenó y sigue siendo la mejor película de la franquicia. Esta elección temporal permite además que la película cuente con temazos de rap de la época que son la guinda del pastel. En todo caso, mejor no pensar mucho con la conexión con las primeras películas de Michael Bay, porque no creo que enlacen demasiado bien. Y probablemente tampoco lo necesiten, al tratarse de un reinicio encubierto de toda la franquicia.
Me gusta además los planes Hasbro de ampliar su universo con nuevos contenidos, algo que se presenta de alguna manera en esta película. Espero que sigan adelante con estos planes a pesar que la taquilla no parece que vaya a funcionar para esta película, que ha recaudado apenas 200 millones de dólares en su primera semana en la cartelera, una cifra totalmente insuficiente teniendo en cuenta su presupuesto de 200 millones. Espero que Hasbro lo vea como una inversión que ayuda a vender su línea de muñecos, porque con estas cifras la cosa no pinta bien.
Y es una pena, porque cuando una película muestra que tiene el corazón en el sitio correcto, el disfrute es total.
Comparto el trailer de la película:
Transformers: El despertar de las bestias es lo que debería haber sido la franquicia desde el comienzo, con lucha de robots pero también el corazón en el sitio adecuado con unos humanos con los que empatizar. Entretenimiento del bueno, ¡si señor!
PUNTUACIÓN: 7.5/10
Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.
Parece un milagro poder ver por fin la película de Flash dirigida por Andrés Muschietti. El reinicio del universo cinematográfico de los personajes de DC Comics empieza con esta película que hoy quiero valorar.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
RESEÑA SIN SPOILERS
Los mundos chocan en «Flash» cuando Barry utiliza sus superpoderes para viajar en el tiempo y cambiar los acontecimientos del pasado. Barry intenta salvar a su familia, pero sin saberlo altera el futuro y queda atrapado en una realidad en la que el general Zod ha regresado y amenaza con la aniquilación, pero en la que no hay Superhéroes a los que recurrir. A menos que Barry pueda persuadir a un Batman muy diferente para que salga de su retiro y rescate a un kryptoniano encarcelado… aunque no sea el que está buscando. En última instancia, para salvar el mundo en el que se encuentra y regresar al futuro que conoce, la única esperanza de Barry es luchar por seguir vivo. Pero ¿este último sacrificio será suficiente para reiniciar el universo?
Desde hacía muchos años, Warner barajó la idea de hacer una película de Flash. Con la creación del universo compartido de los personajes de DC Comics, Warner Bros. y DC Films anunciaron en 2014 la lista de los primeros proyectos que formarían parte del Universo extendido de DC (DCEU). Según ese planning, The Flash se estrenaría el 23 de marzo de 2018. Cinco años después de esa primera fecha de estreno y tras múltiples cambios y retrasos, la película es por fin una realidad.
Andrés Muschietti es un director argentino que ha sabido hacerse un nombre en la industria americana. Tras Mamá (2013), basada en su cortometraje homónimo, dio el salto a la primera división al ser contratado para dirigir la nueva adaptación de la novela de Stephen King It, que fue dividida en dos películas de 2017 y 2019. Tras el éxito de estas dos películas producidas por Warner, fue contratado como director, trabajando con un guion firmado por Christina Hodson (Aves de Presa, Bumblebee) a partir de una historia en la que se ha acreditado a John Francis Daley, Jonathan Goldstein y Joby Harold, lo que indica los diferentes borradores y cambios que se produjeron.
La película de 144 minutos de duración y un presupuesto estimado superior a los 200 millones de dólares cuenta con fotografía de Henry Braham, montaje de Jason Ballantine y Paul Machliss y música de Benjamin Wallfisch que utiliza música icónica de Danny Elfman, Hans Zimmer o John Williams.
En el reparto tenemos a un montón de caras conocidas que ya han sido mostradas en los diferentes trailers. Ezra Miller retoma su papel de Barry Allen / Flash. Otros actores que vuelven a interpretar personajes de DC son Michael Shannon como el General Zod, Michael Keaton como Bruce Wayne / Batman y Ben Affleck como Bruce Wayne / Batman de otra realidad. Las novedades de la película vienen con Sasha Calle como Kara Zor-El / Supergirl y tener a la española Maribel Verdú como Nora Allen, la madre de Barry.
Empezando a valorar la película, tengo que decir que el pecado original de Warner fue plantear que la primera película de Flash fuera Flashpoint, la mítica historia de DC Comics que sirvió para reiniciar el universo comiquero. Lo normal hubiera sido hacer una primer película de Flash en solitario (o dos) que nos hicieran empatizar con Barry Allen, para a continuación cambiar todo su mundo con el Flashpoint. Claramente, durante muchos años Warner no se ha regido por la lógica, así que hay que desechar estos «¿Y si… ?» si queremos disfrutar de la película. Y diría que llegué al estreno con un hype moderado y ganas de que me gustara la película.
Y la película está bien. NO es la bomba ni mucho menos, pero ofrece un buen entretenimiento a nivel general con momentos emocionantes y buen trabajo de actores. Como pasa siempre que hay un estreno, hubieron voces que calificaron a Flash como «una de las mejores películas de superhéroes de la historia». Y esta exageración me parece que no le hace ningún bien a una película que por no ser, no es ni una de las dos mejores películas de superhéroes de 2023, al ser Guardianes de la Galaxia vol. 3 y Spiderman: Cruzando el multiverso muchísimo mejores que este Flash. En el lado positivo, podéis imaginar que al tratarse de Flashpoint, hay un montón de sorpresas y cameos que en función de tu implicación con esos personajes te emocionarán más o menos. Y eso es todo lo que diré para no spoilear las numerosas sorpresas de la película.
El gran beneficiado de la película es EZRA MILLER. Tengo que reconocer que su Barry Allen me cayó mal en las películas de Snyder, convertido en el alivio cómico sin gracia que no tenía nada que ver con el personaje de los comics. La película permite a Miller desplegar sus dotes actorales al tener que interpretar a dos Barrys, lo que me ha permitido ver al buen actor que llamó la atención de los directores de casting de Warner en su momento. Tras la polémica que rodeó a Miller durante el rodaje y post-producción por los múltiples delitos que cometió en su vida real, su faceta como actor al menos queda reforzada gracias a esta película, al darle momentos dramáticos alrededor de su madre que resultan muy emocionantes. Aunque tengo alguna queja con el guion sobre lo que luego comentaré, hace una cosa muy interesante que es crear a un segundo Barry de esta realidad alternativa más joven que es aún más repelente que él, de forma que se convierte en el Barry «serio» que tiene que pensar la forma de arreglar el problema que ha causado al cambiar el pasado. Esta idea me parece muy acertada.
Ben Affleck tiene una aparición corta pero lo hace muy bien, al igual que un Michael Keaton que parece robar la película a Barry en bastantes momentos. Keaton es un gran actor que nunca repudió al personaje de Bruce Wayne, y es una gozada volver a verle de nuevo con el traje puesto. A pesar de su corta aparición, creo que Sasha Calle cumple como Supergirl y hace un buen trabajo, si bien su participación en la película es menor a lo que imaginaba. Tener las músicas clásicas de varios personajes sin duda es un plus, como lo es ver el Bat-avión de nuevo en acción, ofreciendo unos momentazos visuales superchulos.
Globalmente la película me parece que está bien, pero tiene varios problemas que muestran lo difícil que es hacer una película que guste y sea un «peliculón». Un primer problema son los efectos especiales, que me parecen terribles. Y el caso es que la primera escena de acción de la película con Flash salvando niños en el hospital mientras Batman persigue a unos villanos en la autopista está muy chula. Y también me ha gustado las escenas de vuelo del Batman Michael Keaton. Pero encontrarme un película de Warner que de nuevo vuelve a caer en un tercer acto infame con sobrecarga de mal CGI me parece incomprensible, es para abrirse las venas. Hay otro tema sobre esto y es el desastre de la zona fuera del tiempo. He leído a Muschietti comentar que el mal CGI es intencionado para resaltar de alguna manera que es una zona irreal en la que todo puede pasar. Sin embargo, por mucho que el director intente justificarlo, lo cierto es que son momentos que no funcionan precisamente por ese motivo, robando a los cameos que allí veremos del impacto emocional que hubieran podido tener dado que no te los crees. Que el director tome una decisión creativa no significa que sea CORRECTA, perfectamente puede ser un error. En todo caso, demuestra ser un caballero asumiendo él la responsabilidad y liberando a los creativos de efectos especiales.
Andrés Muschietti como director me deja sensaciones encontradas. Por un lado sabe crear momentos potentes visualmente que están muy bien, pero la la vez que se muestre satisfecho con el nivel de ejecución global no me parece positivo. Su trabajo con los actores tengo que considerarlo bueno, pero a la vez a la película le falta tensión durante el 80% del tiempo. Y entiendo que igual él no tiene control sobre el montaje final, pero hay muchos momentos que no siendo malos no te provocan un WHOA! cuando deberían. Y no se de quién es culpa, pero sucede en demasiados momentos a lo largo de la película. Leo ahora que James Gunn parece haber elegido a Muschietti para dirigir The Brave & The Bold, la nueva película de Batman y Robín, y visto Flash no tengo claro si es una buena o mala noticia. Seguro que con un buen guion la cosa mejorará, pero Flash no es LA película que se recordará del director, creo yo.
Y es que aparte de los efectos especiales o el ritmo, el guion tiene montones de aspectos cuestionables que no son graves pero te sacan un poco de la película. Como que llamen a Batman Bruce habiendo gente delante, (o su persecución chocando contra todo como si fuera un muñeco aunque eso de nuevo es el CGI). La primera aparición de Michael Keaton o la propia explicación de la lógica de la película sobre los cambios en el continuo espacio tiempo también resultan raros. La explicación se diferencia de la de Vengadores Endgame y plantea algo diferente, y es algo que no se si tiene sentido. Hace años que no leo Flashpoint y no recuerdo si esta explicación es igual o no (creo que tendré que releer el comic), pero en mi cabeza creo que no me cuadró la forma en que justifican que el cambio de Barry provoca también cambios en el pasado de esa realidad. Y de nuevo esto no es grave, la historia es la que es, pero sientes que los engranajes no encajan como deberían. Y como estos hay detalles a montones.
Al final, a Flash le hace falta la MAGIA que hace que una buena película se convierta en un peliculón. Algo que se consigue con la suma de múltiples elementos algunos de los cuales son intangibles. Ezra Miller, Ben Affleck, Michael Keaton están bien, la película a nivel general cumple como adaptación de Flashpoint, hay espectáculo y sorpresas… Pero al final no consigue fliparme en ningún momento. Por supuesto está el tema de los efectos especiales, pero también hay un problema de ritmo y de falta de tensión, al no acertar Muschietti en algo que James Gunn hace tan bien como es crear una película dramática que combine bien los momentos de humor. En Flash, la sensación de comedia domina unos momentos en los que los héroes buscan evitar el fin del mundo, y quedan raros.
Volviendo al comienzo, hay un problema insalvable también en Flash, y es que Flashpoint es la historia del fracaso del héroe. Barry intenta salvar a su madre descubriendo que el cambio ha hecho que el mundo sea mucho peor, teniendo que asumir la pérdida de su madre e intentar revertir el cambio aún ha sabiendas que su madre morirá a continuación. (Por cierto, la propia muerte de la madre de Iris está mal contada y genera una duda que tampoco ayuda). Que esta sea la primera y probablemente única película de Flash que veremos en mucho tiempo es una decepción total. Y justo por estar en Flashpoint, aparte del CGI a la película le falta un climax satisfactorio en el tercer acto, dado que la sorpresa del villano de última hora (de nuevo, un horror de CGI) resulta decepcionante.
La decisión de los dos Barrys comentaba que me parece bien por lo que significa para el adulto del presente. Pero la interacción con el joven y tonto Barry para la película en varios momentos, que son los problemas de ritmo que comentaba antes. Está claro que Barry es el protagonista titular, pero por ejemplo siendo suficiente me quedé con ganas de haber conocido un poco más a Supergirl, cuya participación queda más corta de lo que me hubiera gustado. Por cierto, que no se me olvide, el traje de Flash y sobre todo la máscara de Barry no me gusta nada. Ese es también otro problema, no uno grande y desde luego no importante, pero como decía con pequeñas chinas que la película va dejando en el camino durante el visionado.
A pesar de todo, teniendo en cuenta todos los cambios que esta película sufrió a lo largo de los años, el resultado global podría haber resultado un tren descarrilando, y siendo Warner casi hay que alegrarse que el resultado haya estado «bien». Me acuerdo ahora del villano o la falta de uno de entidad, y tras ver Flash entiendo porqué Michael Shannon ha dejado entrever que no está muy satisfecho con su participación en la película.
Por cierto, veo que me está quedando una reseña bastante negativa porque estoy intentando entender los motivos por los que no siendo mala película, no me ha flipado. Y eso habiendo llegado sin ningún hype simplemente deseando que la película me ofreciera un buen entretenimiento. Cosa que al final la película sí que ofrece al espectador. Que Warner spoileara los mejores momentos de Michael Keaton en la película para atraer espectadores al cine cuando en cierto sentido son los mejores momentos de la película si los añadimos a la escena inicial, a la larga también es un problema al quitar el elemento sorpresa y de WHOA a esas escenas, algo que en perspectiva no es algo bueno.
Por cierto, aunque no quiero convertir la reseña en una comparación, se ha hablado mucho del «fan-service» en las películas de Marvel. En Flash hay un montón de fan-service, pero para mí es un ejemplo del mal fan-service planteado como un cameo vacío que no aporta nada y encima viene lastrado por el problema del CGI. Incluso cuando la idea detrás sea buena, resaltando que todas las historias previas existen y no desaparecen porque haya una nueva película que empiece desde cero, que es lo que ha pasado hasta ahora. La idea era buena, la ejecución no tanto.
Sin embargo, reconociendo que esta película no es perfecta, creo que va a ser otra víctima del daño reputacional que sufre Warner / DC, aparte de la polémica de Ezra Miller. Además, la sensación es que poca gente fuera de los frikis tiene realmente ganas de ver a Michael Keaton como Batman. El marketing ha jugado fuerte con el elemento de nostalgia y creo que a las nuevas generaciones que son los que van mayoritariamente al cine esto es algo que no puede interesarles menos. Sobre todo si no consigues primero enganchar con el protagonista, que es Flash. Aunque no es representativo de nada, ayer viernes día de estreno en mi sala no llegábamos a las 20 personas, y anoche leí a otras personas comentar lo mismo en los cines a los que fueron. Tratándose de una super producción de más de 200 millones de presupuesto, creo que va a ser difícil que Warner recupere su inversión al menos por su paso por las salas comerciales.
Este Flaspoint tenía que servir de reinicio de la franquicia cinematográfica. Y justo el cameo final aparte de resaltar que si han habido cambios en el continuo espacio temporal, no se si a la larga no puede generar problemas para entender la nueva realidad. Entiendo que ese ya será un problema para James Gunn y los directores que vengan detrás, pero pensaba que las cosas quedarían más satisfactorias de lo que han quedado. Le queda mucho trabajo a James Gunn y a Peter Safran para recomponer una marca que sigue dañada a los ojos de los espectadores. Les deseo suerte.
Comparto el trailer de la película:
The Flash está bien. Pero se queda muy lejos del peliculón que hubiera podido ser. Una pena. Y ahora a esperar a ver qué ofrecen los próximos estrenos de Warner / DC.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.
¡Saludos a todos!
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
Debe estar conectado para enviar un comentario.