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Crítica de Sombras del pasado de Adam Cooper

Tener a Russell Crowe resulta un seguro de vida a la hora de animarte a ver una película. Hoy comento mis impresiones de Sombras del pasado, película dirigida por Adam Cooper.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Un ex detective de homicidios (Russell Crowe) que sufre pérdida de memoria vuelve a examinar un antiguo caso sobre el brutal asesinato de un profesor universitario. Mientras se somete a un novedoso tratamiento contra el Alzheimer, su investigación le revelará nuevas pistas y escalofriantes secretos del pasado. (FILMAFFINITY)

Sombras del pasado es es una película noir dirigida por Adam Cooper en su debut como director de largometrajes a partir de un guion adaptado por él mismo y Bill Collage de la novela de 2017 The Book of Mirrors de E.O. Chirovici. La película de 112 minutos de duración cuenta con fotografía de Ben Nott, montaje de Matt Villa y música de David Hirschfelder. Destacar además que la película se rodó en Australia.

En el reparto encontramos a Russell Crowe como Roy Freeman, un ex-policía retirado con problemas de memoria que está tomando un tratamiento experimental contra el Alzheimer. Karen Gillan es Laura Baines, socia del Dr. Joseph Wieder (Marton Csokas), que fue asesinado hace 10 años, un crimen del que fue acusado el joven afroamericano Isaac Samuel (Pacharo Mzembe). Tommy Flanagan es Jimmy Remis, compañero de Roy en la policía, Harry Greenwood es Richard Finn, un estudiante universitario que durante los años previos al crimen tuvo una relación con Laura, Thomas M. Wright es Wayne Devereaux, el jardinero y manitas del Dr. Wieder, Elizabeth Blackmore como Dana Finn y Lynn Gilmartin como Diane Lynch.

Sombras del pasado me parece una película más que digna dentro del subgénero del noir centrado en los personajes amnésicos o con problemas de memoria. Russell Crowe demuestra tener un buen ojo a la hora de elegir historias diferentes que le aportan cosas diferentes. El año pasado le disfruté en El exorcista del papa, y en este 2024 de momento ya le vi en estas Sombras del pasado. Y de momento, ambas se han saldado de forma positiva.

Crowe domina la película de inicio a fin, aunque en una parte importante de la película su personaje desaparece mientras conocemos los hechos que rodearon la muerte del doctor Wieder. Y es que 10 años más tarde se anima a investigarlo de nuevo (ya que él participó en la investigación con condujo a la detención de Isaac Samuel) debido a la petición del asesino convicto, que va a ser ejecutado en el plazo de un mes si no aparecen nuevas evidencias que le exoneren de este crimen. Crowe plantea una interpretación convincente de alguien que está perdiendo sus recuerdos y necesita anotarlo todo en las paredes de su casa para no olvidar las cosas básicas para poder sobrevivir. Un enfermo de Alzheimer que irá recordando cosas de su pasado a medida que tome un fármaco experimental, y que descubrirá que estuvo más cerca de la investigación de lo que creyó posible.

Junto a un Crowe que está perfecto en su papel, el reparto incluye caras conocidas como las de Karen Gillan y Marton Csokas. Gillan es Laura Baines, una antigua estudiante que colaboró con el Dr. Joseph Wieder, y navega en la línea entre una femme fatale y una mujer que quiere olvidar un pasado no agradable. Su personaje se construye bajo la ambigüedad, y la verdad es que me hubiera gustado que tuviera una mayor profundidad, dado que no hay demasiado donde rascar para que Gillan haga nada más que un trabajo funcional. Csokas tiene una cara que transmite un elemento turbio que es perfecto para transmitir la idea que el doctor que interpreta igual no era trigo limpio y quien sabe si merecía el destino que sufrió. Tommy Flanagan interpreta al compañero de Roy Freeman, alguien que sigue siendo policía y que parece que sabe más de lo que dice.

Por buscarle un pero que en realidad no lo es tanto, para bien y para mal el visionado de la película está condicionado ante el convencimiento que una historia con un protagonista amnésico nos dirigía hacia un giro final impactante como si de una película de M. Night Shyamalan se tratara. Y sin intentar adelantarme a la trama que estaba viendo, estaba más que claro que el impactante giro final solo podía ser uno, cosa que acaba sucediendo. Esto no creo que sea un problema de la historia, sino quizá del hecho que he visto muchas películas de género y ya estoy guerreado.

El pero que si que lo es sería que la película es correcta en todo momento y se puede seguir sin problemas, pero en ningún momento consigue elevarse por encima de ese nivel. Y mira que Crowe lo hace bien, pero estamos ante una historia de trama más que de personajes, y la historia no permite ningún lucimiento para los actores. Hay alguna locura perdonable sobre la capacidad de retener información por parte del personaje protagonizado por Crowe, pero creo que es algo que en ningún momento molesta o incomoda el visionado.

Dicho esto, en realidad no tengo ningún problema para que una película de este tipo esté bien. La verdad es que me entretuvo y consiguió que las casi dos horas de duración se me pasaran volando, así que no le puedo poner ningún problema.

Sombras del pasado me muestra que sigo pudiendo fiarme del ojo de Russell Crowe a la hora de elegir sus papeles. Porque Sombras del pasado me ha parecido una película más que digna.

Comparto el trailer de la película:

Sombras del pasado es un buen noir que me ha entretenido de principio a fin. No le pido más.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de El exorcista del Papa de Julius Avery

Con algo de retraso vi El exorcista del Papa, película de Julius Avery (Overlord, Samaritan) con Russell Crowe de gran protagonista, entretenida película aunque algo formulaica dentro del sub-género de terror de exorcismos.

PUNTUACIÓN: 7/10

Película sobre Gabriele Amorth, un sacerdote que ejerció como exorcista principal del Vaticano, realizando más de cien mil exorcismos a lo largo de su vida. Amorth escribió dos libros de memorias donde detalló sus experiencias luchando contra Satanás.

Julius Avery es un guionista y director de cine australiano. Escribió y dirigió varios cortometrajes premiados, incluido el corto Jerrycan, ganador del premio del jurado de Cannes en 2008. En 2014, escribió y dirigió su primer largometraje, el thriller australiano Son of a Gun, protagonizado por Brenton Thwaites, Ewan McGregor y Alicia Vikander. En 2018 dirigió la super entretenida película de terror bélico Overlord para Bad Robot Productions y Paramount Pictures, tras la que rodó Samaritan, su tercera película como director con Sylvester Stallone, estrenada en Prime el año pasado.

La película cuenta con un guion de guion Michael Petroni y Evan Spiliotopoulos, basado en las memorias del padre Gabriele Amorth An Exorcist Tells His Story y An Exorcist: More Stories. La película de 104 minutos de duración cuenta con fotografía de Khalid Mohtaseb, montaje de Matt Evans y música de Jed Kurzel. Con un presupuesto de 18 millones de dólares, fue rodada en 2022 en localizaciones en Roma y en Dublín y Limerick (Irlanda), a pesar que la parte del exorcismo está situada en España en la película.

La película está protagonizada por Russell Crowe como Amorth, el omnipresente protagonista que aguanta la película con su carisma. Junto a Crowe tenemos a Daniel Zovatto como el Padre Esquivel, Alex Essoe como Julia y Franco Nero como el Papa. Además, Laurel Marsden como Amy, Peter DeSouza-Feighoney como Henry, Cornell John como el obispo Lumumba y Ryan O’Grady como el cardenal Sulliva.

El exorcista del Papa es la típica película de serie B que sería carne de videoclub (ahora sería directa al streaming y no precisamente como un estreno potente), si no fuera por un Russel Crowe tremendo que eleva la película con su carisma y con su presencia la pantalla. Crowe me flipa y en esta película se transforma (en la V.O.) en un sacerdote italiano divertido, carismático e inteligente que habla inglés con un fuerte acento italiano. Gracias a él la película merece ser vista en pantalla grande, su personalidad es bestial.

La verdad es que la película ambientada en 1986 se mueve por territorios bastante esperables dentro del género de terror religioso en su subgénero de exorcismos. Pero también me ha gustado que se verbalice que el 98% de las situaciones en la que se llamaba a un exorcismo no eran un problema demoníaco sino mental. El éxito en la historia viene por el añadido de un hecho del pasado que enlaza con la Inquisición durante el siglo XV que tiene una importancia clave en la identidad del demonio que ha poseído al niño y que representa una amenaza que trasciende el drama concreto de esa familia, amenazando a toda la Iglesia y, por tanto, a toda la humanidad.

La dirección de Julius Avery me parece funcional y correcta, ofreciendo una buena narrativa que va al grano en todo momento. Quizá le falta a todo el conjunto algún momento realmente potente, realmente bueno. En este sentido, aunque hay algún sustito aceptable, se me hace complicado calificar a esta película de «terror». Entiendo que en parte el problema puede ser mío al haber visto muchísimas películas dentro de este género, pero lo cierto es que Avery no consigue darla a la historia la una atmósfera realmente terrorífica. La película nos ofrece algunos momentos visualmente interesantes, pero dentro que como digo no veo que haya nada especialmente mal, tampoco hay nada brillante. El comentario anterior sobre la serie B enlaza con el trabajo de Avery. Dicho esto, los efectos visuales, el maquillaje del niño poseído, la música, todo cumplen su función.

Me hace gracia que la película se venda como «inspirada en hechos reales», porque en su tramo final optan por un over-the-top que funciona como aventura cinematográfica pero no puede ser más irreal e imposible. El Padre Gabriele Amorth existió realmente y es cierto que escribió numerosos libros, «algunos muy buenos» como dicen en la propia película. Pero esto acaba convertido en un reclamo un tanto vacío.

Otro elemento curioso es que al plantear que 200 demonios escaparon del Infierno, la película está planteada como el inicio de una franquicia de películas de exorcismos, ya que han vencido a uno, quedan 199. He leído que ya se ha dado luz verde a una secuela de esta película, así que mientras el público siga acudiendo a los cines, y Russell Crowe tenga ganas de continuar, pueden alargarlo todo lo que les apetezca.

El exorcista del Papa me ha gustado. Me ha dado lo que esperaba, y esto para mi no es malo. Dicho esto, la última escena en la que Russell Crowe descubre que el Vaticano tiene una organización secreta tipo MI5 para combatir a los demonios enlaza en esta pretensión de creación de una franquicia, pero resulta realmente tonta. Que el exorcista principal del Vaticano que responde sólo ante el Papa haya estado trabajando casi en solitario rebuscando sólo información en bibliotecas durante décadas existiendo esta organización a sus espaldas es realmente ridículo. Y entiendo que algunos productores pudieran pensar que era una buena idea darle al género de exorcismos un giro a lo película de Bond o Misión Imposible, pero la ejecución al menos para mi ha sido un poco lamentable. Sobre todo pensando en el principio de la película cuando un Cardenal americano importante en el Vaticano quiere despedir a Amorth porque los exorcismos no son populares y dañan la imagen de la Iglesia. Ver ese escena sabiendo lo visto en el final resulta absurda completamente.

En cualquier caso, a pesar de este pero de última hora, la sensación que me dejó la película es buena. El exorcismo del Papa sabe en qué liga juega y ofrece un entretenimiento más que digno.

Comparto el trailer de la película:

Si te gusta el terror religioso, El exorcista del Papa ofrece un entretenimiento más que aceptable.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Dos buenos tipos, la comedia del año

A veces tienes ganas de ver una película pero por un motivo u otro no puedes verla en el cine y te quedas con el gusanillo todo el año. Eso es lo que me pasó con Dos Buenos Tipos (The nice guys), película escrita y dirigida por Shane Black, e interpretada increiblemente por Russell Crowe y Ryan Gosling. Y ahora, gracias a mi suscripción a Movistar+ pude verla por fín, y me ha parecido un peliculón y sin duda la mejor comedia de 2016.

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Dos buenos tipos es una película ambientada en Los Angeles de 1977. El detective Holland March (Ryan Gosling), que pasa por una mala racha tras la muerte de su mujer, y el «arreglador» Jackson Healy (Russell Crowe), un personaje atormentado por un oscuro suceso de su pasado cruzarán sus pasos investigando cada uno por su lado la desaparición Amelia (Margaret Qualley) hija de la Fiscal del Distrito (interpretada por Kim Basinger). Ayudados por la hija adolescente de Holland, Holly (Angourie Rice, en un papel brutal y un verdadero descubrimiento), formarán un equipo por el que pocos apostariamos.

Como en toda buena «buddy-movie», los dos protagonistas son antagónicos y no tienen nada en común, pero verán como trabajando en común se complementan y forman un gran equipo. Y en este caso tenemos

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Si. Este argumento efectivamente no difiere mucho del de miles de películas de parejas de policías que se entrenan todos los años. Pero aqui tenemos a Shane Black, guionista de Arma Letal 1 y 2 (1987 y 89), El último boy-scout (1991) o The long kiss good-bye (1996), y que prácticamente inventó el concepto de las buddy-movies.

Shane Black ha escrito Dos tipos buenos en colaboración con Anthony Bagarozzi, y es una película super entretenida y que juega con jugar con muchos conceptos trillados, pero aplicándoles su filtro personal que hacen que todas las escenas sean increiblemente divertidas y a la vez, consigue sorprender al espectador con los numerosos giros que vemos a lo largo de la película.

Lo único malo de esta excelente película es que no consiguió llamar la atención del espectador y ha pasado más bien desapercibida. No se si es la mezcla de géneros, al ser una comedia de detectives con una pizca de drama, lo que hace que sea más difícil de «vender» al gran público. O que los espectadores actuales prefieren la seguridad de lo conocido antes que probar cosas nuevas.

De hecho, esto mismo ya le pasó a Black con Kiss, kiss, bang, bang, su debut en la dirección en 2005, una película genial para recuperar, que fue también un fracaso de recaudación. La realidad es que si Black ha podido escribir y dirigir esta película ha sido por el monumental éxito que tuvo Iron Man 3, dirigida por él gracias a su colega Robert Downey Jr., al que Black contrató como protagonista en Kiss, kiss, bang bang cuando nadie le daba trabajo debido a su adicción al alcohol.

Black ha manifestado que podría estar toda la vida escribiendo a estos personajes, y a mi me gustaría, pero la realidad de la taquilla igual nos impiden disfrutar de nuevas peripecias del dúo Crowe-Gosling.

(De izquierda a derecha) Shane Black, Ryan Gosling y Russell Crowe, en el rodaje de ‘Dos buenos tipos’. Autor: Daniel McFadden / Warner Bros

Lo cierto es que la película triunfa por el carisma y conexión de sus protagonistas, que se compenetran perfectamente y entienden que lo mejor para la película era dejarse llevar y disfrutar, algo que se nota en cada fotograma.

Ryan Gosling es sorprendentemente divertido, algo que yo al menos no esperaba, y protagoniza la mayoría de locuras de la película, pero deja entrever el dolor por la pérdida de su mujer, que intenta ahogar sin mucho éxito con el alcohol.

Russell Crowe es sin duda el que se nota que mejor se lo ha pasado. El actor australiano empieza a estar mayor y un poco de vuelta de todo. Por eso aunque es el tío duro de la película, exhibe con orgullo su barriga cervecera, no tomandose a su personaje demasiado en serio.

La hija de Gosling en la película,  Holly, (Angourie Rice), es la perfecta tercera en discordia, y tiene también varios momentos geniales en la película, además de demostrar que tiene mejor entendimiento que su borracho padre. Entre los tres, forman una perfecta familia disfuncional.

Comparto el trailer de la película:

Dos buenos tipos me ha encantado, hizo que pasara dos horas geniales partiéndome de risa con las situaciones increibles que viven los protagonistas. El creador de las buddy-movies demuestra tener las ideas muy claras de como entretenerme.

Por todo esto, os la recomiendo sin dudarlo un segundo.

PUNTUACIÓN: 8/10