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Crítica de Show me a hero de David Simon (HBO)

Show me a hero es una estupenda serie de David Simon, el creador de The Wire, que cuenta una pequeña gran historia centrada en destacar la importancia de conocer a nuestros vecinos como forma de intentar mejorar nuestra sociedad.

PUNTUACIÓN: 8/10

Miniserie de 6 episodios de 2005 en la que el creador de ‘The Wire’ explora las nociones de hogar, raza y comunidad a través de las vidas de burócratas, activistas y ciudadanos de la ciudad de Yonkers, en el estado de Nueva York. Nick Wasicsko, el joven alcalde de dicha ciudad, se deberá enfrentar a una orden judicial que le obliga a construir un grupo de viviendas para familias sin recursos en los barrios blancos. El proyecto dividirá a la ciudad. (FILMAFFINITY)

David Simon es el creador de esta serie y escribe el guión junto a William F. Zorzi, basado en el libro Show me a hero de Lisa Belkin basado en una historia real. Paul Haggis (director de Crash y guionista de Million Dolar Baby  y Banderas de nuestros padres entre otras) dirige los seis episodios de esta serie.

La serie está interpretada por Oscar Isaacs como el alcalde Nick Wasicsko. Issacs ganó el Globo de Oro de 2016 como Mejor Actor  de Miniserie de Televisión. Carla Quevedo como Nay Noe Wasicsko, la esposa de Nick, con otros secundarios de lujo como Alfred Molina, Winona Ryder, Jim Belushi o John Bernthal.

La serie usa casi a modo de banda sonora una gran cantidad de canciones de Bruce Springsteen que ayudan a resaltar el elemento social de la historia. Además de Springsteen, la serie usa canciones de raperos como Public Enemy.

«Show me a hero and I´ll write you a tragedy», escribió el famoso escritor F. Scott Fitzgerald en 1945. Y en parte, esta miniserie está centrada en la caída de un buen hombre tras hacer lo correcto a pesar de tener a todo el mundo en su contra.

Pero Show me a hero no es sólo un retrato semi-biográfico de un político de un municipio pequeño del estado de Nueva York, sino un drama centrado en la relevancia de la raza y la economía en los problemas sociales que aún hoy se viven en los Estados Unidos. Detrás de esta historia del rechazo de los vecinos de Yonkers a un plan de viviendas sociales en los años 80 está el racismo que aún existe en la sociedad americana, mezclado con el elemento de la pobreza económica.

Oscar Isaacs sobresale dentro de un reparto que luce a gran nivel. Pero lo mejor de Show me a hero es que está planteada como una historia coral en la que  todas las interpretaciones transmiten realismo. La historia del ex-alcalde Nick Wasicsko es el hilo conductor de todo, pero David Simon crea un tapiz de historias de personas que luchan por salir de la pobreza y que las viviendas sociales del alcalde Wasicsko eran la clave para que pudieran salieran adelante.

Además de este elemento social, la serie muestra el interior de una alcaldía y las luchas de poder que se producen en la sombra, con partidos y candidatos que herán lo que sea para asegurarse el poder, aún siendo Yonkers un ayuntamiento pequeño y con nada en común con grandes urbes como Nueva York o Chicago. Y como a pesar de ser amigos, los diferentes concejales pueden apuñalarse por la espalda sin compasión.

Y me gusta que a pesar de todo, Simon plantee la historia con un toque de optimismo construido a partir de que el racismo y la pobreza pueden derrotarse si intentamos a conocer (y ayudar) a nuestros vecinos, aunque tengan otra raza. Y que esa es la única forma de conseguir que la sociedad mejore y derrote la lacra del racismo y la discrimación.

Comparto el trailer de esta serie:

Show me a hero me ha parecido un interesante retrato de un pequeño momento en la vida de los Estados Unidos que afectó para bien la vida de muchas personas. Una serie que considero importante que sea vista por cuanta más gente mejor debido a su elemento social.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de The Last Dance (Netflix)

The Last Dance, la serie documental estrenada en Netflix que cuenta la carrera profesional de Michael Jordan en los Chicago Bulls, es de obligado visionado si eres un fan de la NBA o en general del mundo del deporte.

PUNTUACIÓN: 8/10

Miniserie de TV (2020). 10 episodios. Docuserie repleta de material inédito de la temporada 1997-98 , que muestra la carrera del legendario baloncestista Michael Jordan, uno de los mayores iconos del deporte de todos los tiempos, y su trayectoria con los Chicago Bulls en los años 90. (FILMAFFINITY)

Este documental ha sido dirigido por Jason Hehir, y cuenta con increibles imágenes de archivo inéditas hasta ahora además de declaraciones de los principales deportistas, entrenadores y periodistas de la época, empezando por el propio Jordan, que nos ofrece sus puntos de vista de cada aspecto polémico de su vida profesional y personal.

Empezando por el principio, reconozco que The Last Dance es tan bueno como todo el mundo dice que es. También debo decir que dado que yo siempre fui un fans del Showtime de los L.A. Lakers de Magic Johnson, Kareem Abdul-Jabbar, James Worthy, A.C. Green, Byron Scott y entrenados por Pat Riley, no tenía especial interés en ver un documental de uno de nuestro más importantes rivales en la pista.

Además, aunque recuerdo haber visto los tres primeros anillos de Jordan y yo era en mi adolescencia un gran fan de la NBA que trasnochaba hasta altas horas para ver las finales de la NBA cada año, la irrupción de Canal+ y la televisión de pago impidieron que viera la segunda etapa victoriosa de Jordan con los Bulls de 1996, 1997 y 1998.

El documental me ha encantado primero y principal porque ofrece un retrato nada dulcificado de Michael Jordan y nos cuenta de forma brillante la carrera profesional de Jordan y como ganó sus 6 anillos de la NBA. No hay duda que es el mejor jugador de la historia de la NBA, pero el documental lo muestra, además como un competidor espectacular que siempre daba el máximo para ganar, como un dictador en la pista que poco más o menos que aterrorizaba a sus compañeros en los entrenamientos.

Está claro que el deporte profesional la diferencia entre ganar y perder es pequeñísima y que Jordan no exigía a los demás algo que no hiciera él primero. También es cierto que los propios jugadores como Steve Kerr reconocen que esa presión hizo que mostraran su mejor versión como deportista profesional, pero Jordan es mostrado como un bully que olía la sangre y que se cebaba con aquel jugador que él consideraba que no estaba al nivel que él creía que tenía que estar.

Las ansias de victoria de Jordan hacían que llegara a inventarse supuestos agravios de jugadores rivales que avivaran su competitividad innata. El acoso que él y Pippen llevaron a cabo contra el que años más tarde fue compañero suyo de los Bulls Tony Kukoc en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92 porque consideraban que su director deportivo ninguneaba a Pippen cuando viajó a Europa para intentar fichar a Kukoc me parece alucinante y casi increíble.

En todo caso, si Jordan es posiblemente el mejor jugador de baloncesto de la historia es precisamente por este espíritu competitivo, que dió a sus increibles condiciones físicas el plus necesario para ganar 6 anillos en 8 años. La figura de Jordan dentro y fuera de la pista está espectacularmente bien mostrada, para bien o para mal, empezando por su relación con su padre, sus supuestos problemas con el juego, o los 18 meses que abandonó el baloncesto y se convirtió en jugador profesional de Baseball.

Como decía antes, yo era muy fan de la NBA pero no conocía casi nada de la intra historia de lo que pasaba dentro de los Chicago Bulls. Por eso descubrir estas intimidades me ha parecido una pasada imposible de ver en otros deportes o en otros clubs, empezando por el futbol de aqui. Este documental es totalmente impensable en el caso del F.C. Barcelona o el Real Madrid, lo que añade un plus aún mayor de interés.

Aún hoy flipo con la decisión de los Chicago Bulls de querer desmontar en 1997 a un equipo campeón, y como a pesar de ello los jugadores y su entrenador Phil Jackson se unieron más que nunca para ganar una sexta vez, lo que significaría el «Último baile» que da nombre al documental.

Referente a Jackson, además de ser probablemente el mejor entrenador de la historia de la NBA, demuestra ser un gran psicólogo que supo unir a gente super diferente con el objetivo común de ganar. Eso incluye al indescriptible Dennis Rodman, pieza clave para el equipo. La forma en que Jackson le manejó me recordó a cuando Cruyff dijo sobre Romario que no le importaba si se iba de fiesta por las noches mientras en el campo siguiera marcando goles. Eso mismo es lo que vemos, y me alucina lo natural que muestran todas las salidas de tiesto de Rodman.

Y para salidas de tiesto, es alucinante ver el egoismo de Pippen con sus compañeros en dos momentos claves de su carrera, que son mostrados con igual claridad. En este sentido, poder escuchar las opiniones y justificaciones de los propios jugadores años más tarde me han parecido una pasada.

Otro elemento chulísimo de esta serie documental es lo bien contado que está todo. La narración no es lineal, sino que empezando en 1997 tras ganar los Bulls su quinto anillo, durante los 10 episodios vamos volviendo atrás en el tiempo para conocer la vida de Jordan y de los principales jugadores del equipo, centrándose sobre todo en Pippen, Rodman o Steve Kerr.

Esto hace que el visionado de cada episodio esté plagado de detalles desconocidos hasta ese momento que hacen que quieras seguir viendo la serie. Además, la forma en que cuentan los principales detalles de cada temporada molan mucho también, ya que al menos yo no recordaba la mayoría de detalles de los partidos o los play-offs, consiguiendocasi transmitir la tensión de un partido en directo, con el añadido de tener también las declaraciones de los rivales de Jordan como Isaiah Thomas, Reggie Miller, John Stockton o Magic Johnson.

Además, este documental sirvió para que recordara lo mucho que odiaba a los Detroit Pistons de esa época, que ganaron 2 anillos siendo literalmente unos terroristas en la pista que empleaban violencia física contra sus rivales que los árbitros nunca supieron o se atrevieron a parar. Igual que en España vimos con el Barça de Aito, los Pistons sabían que los árbitros de media pitan ¿20-22? faltas por partido, por lo que tenían vía libre para machacar a sus contrarios sabiendo que difícilmente iban a ser eliminados hicieran lo que hiciesen. Escucharles decir «si vas a darle, dale fuerte, no tiene sentido que te piten una falta por no hacerle nada al rival», me parece despreciable aún hoy, y este equipo simboliza lo peor que puede ofrecer este deporte.

Aunque la serie es larga, toca muchos palos y habla de muchos jugadores, y creo que es imposible reflejarlo todo al 100%, si creo que la contribución de Toni Kukoc en los Bulls ha quedado muy infravalorada, teniendo en cuenta su importancia para el equipo en las tres temporadas en que ganó los anillos con los Bulls. No se si porque es europeo, o si porque no encajó tanto con Jordan, pero me hubiera gustado poder oir el punto de vista del europeo que se unió a uno de los mejores equipos de la historia de este deporte, y haber conocido como vivió él esos años.

Quizá estos detalles sobre los que acabo de comentar son un buen ejemplo que explican por qué este documental me ha gustado tanto, y por qué no puedo más que recomendarlo a todos los fans del baloncesto y en general del deporte.

Comparto el trailer de este documental imprescindible:

A pesar de ser un fan de los Lakers de siempre, The Last Dance me ha maravillado y no puedo más que recomendar este documental que ofrece una visión humana y no siempre positiva de un icono deportivo a nivel mundial como es Michael Jordan.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de The Pacific (HBO)

Tras ver la excelente Hermanos de Sangre gracias a mi suscripción a HBO, era inevitable ver The Pacific, serie bélica también producida por Steven Spielberg y Tom Hank centrada en este caso en el frente del Pacífico de la Segunda Guerra Mundial, que ofrece una mirada muy diferente al conflicto bélico.

PUNTUACIÓN: 8/10

Miniserie de TV. 10 episodios. Sucesora de «Hermanos de Sangre», también producida por Steven Spielberg y Tom Hanks, y creada por Dreamworks y HBO, es la serie más cara de todos los tiempos. Se basa sobre todo en las memorias de dos soldados norteamericanos, «With the Old Breed» de Eugene Sledge y «Helmet for My Pillow» de Robert Leckie, que narran sus experiencias en la lucha contra los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). (FILMAFFINITY).

Los escritores de The Pacific están encabezados por uno de los principales escritores de Hermanos de Sangre , Bruce C. McKenna. Hugo Ambrose, hijo de Stephen Ambrose, autor del libro Band of Brothers, es asesor histórico del proyecto. Otros guionistas fueron Robert Schenkkan, Graham Yost, George Pelecanos, Larry Andries y Michelle Ashford.

Los 10 episodios de esta serie fueron dirigidos por Tim Van Patten, David Nutter, Jeremy Podeswa, Graham Yost, Carl Franklin y Tony To. The Pacific se estrenó en 2010 y su presupuesto superior a 200 millones de dólares la convirtió en la producción televisiva más cara de la historia hasta ese momento.

The Pacific vuelve a ser una serie coral, y está protagonizada por James Badge Dale es Robert Leckie, Joseph Mazzello como Eugene Sledge, Jon Seda es John Basilone, William Sadler como el teniente coronel Lewis Puller, Rami Malek es Merriell «Snafu» Shelton.

Otra sorpresa de esta serie fue comprobar que la banda sonora de The Pacific fue escrita por Hans Zimmer, que escribió el tema principal «Honor», junto a Geoff Zanelli y Blake Neely.

The Pacific es una más que notable historia bélica que cuenta igual que Hermanos de sangre con un espectacular diseño de producción que muestra la guerra en el Pacífico como si estuviéramos allí. Con una fotografía de Stephen F. Windon, la serie sobre todo en las escenas de combate tiene una calidad cinematográfica espectacular, con grandes sets y una violencia explícita super impactante. En ese sentido, se siente como un perfecto complemente de Hermanos de Sangre.

Pero lo diferente de The Pacific reside en el retrato que hace de los diferentes soldados protagonistas. Si en Hermanos de Sangre vimos a verdaderos «All-American Heroes» que hacían siempre lo correcto en el teatro europeo, en esta serie el foco se pone en los traumas que todos los soldados sufrieron por la dureza y la muerte a su alrededor, hasta el punto que todos son víctimas de libro del Síndrome de Stress Post-Traumático, un tabú aún hoy en día en el ámbito militar.

Una de las frases clave de la serie la da el padre de un soldado que está deseando ir al frente, y le dice que «confía en que cuando vuelva siga teniendo el brillo en la mirada y las ganas de vivir», algo sin duda provocado al haber luchado él en la Primera Guerra Mundial y haber vivido dramas y visto horrores que sabía tendría que vivir su hijo.

Me gusta que dentro de la visión heroica de los hombres corrientes que hicieron lo que había que hacer para defender la libertad, la serie muestra sin ambajes lo duro que fue y como este infierno te cambia. De hecho, hay algo muy poco heroico en la guerra que se reduce a matar o morir, y acaba por deshumanizarte. Algo de lo que es muy difícil volver una vez regresaron a casa.

Otra frase importante de la serie la escucha uno de los veteranos al volver a casa, cuando otro soldado de frente europeo le dice «mientras yo estaba liberando París tú estabas en una cloaca.» Y es cierto, desde nuestro punto de vista europeo parece que lo único importante pasó en Europa y todo lo demás fue secundario, menos importante.

Y la lucha en el Pacífico contra unos japoneses con ánsias de morir por su emperador hizo que cada metro fuera un infierno, agravado por las condiciones climatológicas tropicales adversas. En las junglas y montañas de esas islas olvidadas por la historia se empezó a construir una narrativa que años más tarde explotaría en Vietnam, con unos soldados que acaban no sabiendo muy bien lo que hacen allí aparte de morir, y todo por conquistar unas islas que serán abandonadas al final de la guerra.

Dentro de que The Pacific me ha gustado, me ha gustado bastante menos que Hermanos de Sangre. Es posible que sea porque vino después y el standard de calidad quedara muy alto. En todo caso, creo que es una serie muy interesante que agradará a todos los fans de las historias bélicas y que es de obligado visionado si estás suscrito a la HBO.

Comparto el trailer de esta serie:

The Pacific me he gustado por el tratamiento aún más descarnado de la guerra y las secuelas que deja en los supervivientes. Una serie muy interesante que es de visionado obligado para todos los fans del género bélico.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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Crítica de The Young Pope de Paolo Sorrentino (HBO)

Una de las series que más ganas tenía de ver aprovechando mi nueva suscripción a HBO era The Young Pope, la polémica serie de Paolo Sorrentino sobre un joven Papa interpretado por Jude Law con unas ideas revolucionarias. Tras verla, me alegra decir que la serie me ha encantado, ha sido sorprendente y llena de profundidad.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

El joven Lenny Belardo acaba de ser elegido Papa, un pontífice de menos con 50 años que se ha hecho llamar Pio XIII. Nadie sabe en el fondo que piensa sobre los temas más importantes de la Iglesia, ni cómo piensa dirigir el Vaticano. Sus primeras y controvertidas decisiones descolocarán a todo el mundo, incluyendo a los miembros de la curia y a los fieles de todo el mundo, haciendo tambalear hasta los mismos cimientos de la Iglesia. (FILMAFFINITY)

The Young Pope es una coproducción de HBO, Canal + y Sky creada y dirigida por  Paolo Sorrentino (La Gran belleza, La juventud), que ha escrito además los guiones junto a Umberto Contarello, Tony Grisoni y  Stefano Rulli. La fotografía ha sido realizada por Luca Bigazzi, creando imágenes de gran potencia.

Aunque una parte importante de la serie está ambientada dentro del Vaticano, en realidad fue rodada en los míticos estudios Cinecitá de Roma, además de en varios palacios y jardines alrededor de Roma, así como en la ciudad de Venecia.

La serie está protagonizada por un espectacular Jude Law como Lenny Bernardo, que será nombrado Papa con el nombre de Pio XIII. Además, tenemos a Diane Keaton como Sor María, una monja que cuidó de un joven Lenny, abandonado por sus padres de niño que fue criado en un hospicio de la Iglesia. Silvio Orlando es el cardenal Voiello, el poder en la sombra del Vaticano, el español Javier Cámara es el cardenal Gutiérrez, mientras que James Cromwell interpreta al cardenal Michael Spencer, el mentor en la fe de Lenny y que aspiraba al papado que le fue arrebatado tras una misteriosa votación que contra todo pronóstico le dió el puesto a Lenny.

The Young Pope es provocadora, polémica y está llena de profundas reflexiones sobre la naturaleza de la fe, de la religión y, sobre todo, del papel de la Iglesia en la sociedad contemporánea.

Jude Law crea a un alucinante Papa Pio XIII, una persona fría, distante y egoista para el que sólo importa lo que él crea, sin importarle las repercusiones que vaya a provocar. Y que sin embargo sirve como perfecto vehículo para mostrar las contradicciones de nuestra sociedad, que pide pruebas para tener fe. Y si algo queda claro, es que Pio XIII está lleno de contradicciones, aunque a medida que le conocemos, más complejo es y más nos engancha con su personalidad arrolladora y sus debilidades y flaquezas.

Paolo Sorrentino ha creado un guión muy inteligente que riega cada capítulo de sorpresas y punkarradas del Papa que mantienen el interés del espectador, mientras conocemos el interior del Vaticano y nos presenta a una persona rota por dentro por la duda que arrastra desde que fue abandonado de niño por unos padres que no le quisieron. El hecho de ser huérfano es la metáfora principal de la serie que sería transmisible a todos los seres humanos que alguna vez nos hemos sentido solos y hemos creido que nuestra existencia carece de sentido. Ir conociendo los detalles de la psicología del joven Papa ha sido un viaje increíble y en algunos momentos emocionante.

Además de Jude Law, la verdad es que todo el reparto está de 10. Diane Keaton está increíble como una monja que renunció al amor carnal pero consiguió mucho más gracias a su fe y su labor en la Iglesia, llegando a ser la madre que Lenny nunca tuvo. También Javier Cámara está espectacular, creando a un buen hombre que sin embargo tiene unos defectos y flaquezas importantes.

Otro detalle que aprovecho para destacar es su espectacular diseño de producción, que en todo momento te hace sentir dentro del Vaticano. Aunque era imposible que la Iglesia aprobara una serie de esta naturaleza, hubo momentos en que casi parecía una ruta turística por los principales espacios vaticanos.

Además, una vez vista en su conjunto, diría que este polémicopapa  que quiere romper las normas al final es un retrato muy humano que diría puede hacer ver con ojos favorables la figura de los Papas de la Iglesia Católica. Hasta el punto que al final, casi consigue devolvernos la fe, quizá no en una institución anquilosada por tradiciones anticuada, pero sin duda en las personas que la forman y realmente buscan hacer el bien al prójimo de forma desinteresada.

The young Pope me ha gustado mucho y me ha sorprendido de principio a fin al empezar a verla sin conocer nada aparte de la premisa básica. De hecho, casi recomiendo que la veáis igual que hice yo, sabiendo lo menos posible y realizando un salto de fe. Espero que acabéis igual de satisfechos que yo.

Comparto el trailer de esta serie:

The young pope me ha encantado de principio a fin. Polémica, transgresora y muy inteligente, me parece una serie con grandes ideas perfectamente ejecutada con un reparto estelar. 100% recomendable.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

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Crítica de DEVS de Alex Garland (HBO)

Decir que Alex Garland (Ex-Machina) es uno de los grandes nombres de la ciencia ficción actual no es noticia. Su última propuesta, DEVS, estrenada en HBO, es una excelente serie que me ha volado la cabeza de la mejor forma posible.
PUNTUACIÓN: 8/10
Miniserie de TV (2020). 8 episodios. Una ingeniera informática investiga los secretos del departamento de desarrollo de su empresa, puesto que cree que es responsable de la desaparición de su novio.
Alex Garland es un excelente escritor y guionista, con novelas como La Playa (1996), y giones para películas como 28 días después (2002) y Sunshine (2007), ambas junto al director Danny Boyle, o la excelente Dredd (2012). Su paso a director parecía su evolución natural para dar vida a sus ideas. Fruto de esta inquietud llegó su opera prima, la sobresaliente Ex-Machina (2015) que planteaba una interesante reflexión sobre la Inteligencia Artificial. Su segunda pelícual Aniquilación (2018), estrenada en Netflix no satisfizo las enormes expectativas que se habían creado.
El estreno de su nuevo proyecto DEVS planteado como miniserie de televisión de 8 episodios para la HBO que escribe, dirige y produce había generado una enorme expectación, más si cabe al estrenarse en pleno confinamiento, y me alegra poder decir que esta vez sí el resultado final me ha parecido espectacular.
Rob Hardy es el director de fotografía que plantea una paleta gris naturalista en el mundo real de San Franscisco que contrasta con la explosión de color dentro de DEVS. La música corre a cargo de Geoff Barrow, The Insects, Ben Salisbury, creando una partitura minimalista adornada con sonidos perturbadores que consiguen desequilibrar al espectador.
DEVS tiene como protagonistas a Lily (Sonoya Mizuno) una programadora en la empresa de alta tecnología Amaya propiedad de Forest (Nick Offerman), que sufre un trauma provocado por la muerte de su hija Amaya en un accidente años atrás. Lily investigará la desaparición de su novio Sergey (Karl Glusman) y de verá envuelta en un misterio que amenazará todo en lo que cree. Para su investigación, Lily tendrá que pedir ayuda a su ex-novio Jamie (Jin Ha) un experto en cyber seguridad, mientras se tendrán que enfrentar a Kenton (Zach grenier), el jefe de seguridad de Amaya.
Dentro del misterioso departamento DEVS de Amaya, conoceremos a su diseñadora jefe Katie (Alison Pill) que parece ser la que más sabe del objetivo último del proyecto. Lyndon (Cailee Spaeny) y Stewart (Stephen McKinley Henderson) son otros de los miembros del programa.
DEVS es una excelente muestra de ciencia ficción inteligente que consigue provocar una reflexión en el espectador. Aunque todo surge a partir de la desaparición del novio de Lily, la gran pregunta de la serie es ¿Qué es DEVS? Durante la serie varios personajes creen que se trata del departamento de desarrollo (development) de Amaya, pero las cosas no son tan simples.
Alex Garland está empeñado en hacerse las grandes preguntas de la ciencia ficción. Si en Ex Machina planteaba si una I.A. tenía derecho a la vida y a buscar su propia conservación, DEVS gira sobre la propia existencia del libre albedrío o si por el contrario, estamos en un mundo determinista de causa y efecto en el que nuestras elecciones no son nuestras al estar fijadas de antemano. Por no hablar de si nuestro universo es único a somos uno de muchos universos alternativos con infinitas opciones para cada suceso.
Garland plantea cuestiones interesantes pero no quiere dar una respuesta fácil, dejando una parte importante del juego al espectador, para que las intérprete. No se si todas las cuestiones tienen el peso dramático que Garland querría que tuvieran, pero siempre agradezco que un autor confíe en mi inteligencia y no me tome por tonto, lo cual ya es un punto muy positivo a su favor.
Dentro que estamos en un mundo actual, o al menos en un futuro muy cercano, DEVS tiene una parte mundana reflejada en San Francisco y su bahía, a menudo envuelta en niebla que nos sugiere que la realidad no está tan clara como querríamos pensar, y una parte tecnológica ubicada en las instalaciones de Amaya, que tienen un montón de elementos extraños que amenazan nuestra suspensión de credulidad, como la enorme figura de 10 metros de altura que reproduce a la hija fallecida de Forest, la verdadera obsesión del dueño de la empresa.
Otro elemento que busca romper nuestra sensación de realidad, además de la propia tecnología dentro de DEVS de colores dorados y elementos fantásticos, es la figura de Lyndon, un joven técnico de DEVS que está muy bien interpretado por una mujer, Cailee Spaeny, lo que sirve para hacer que sintamos que hay algo extraño que no acaba de encajar. Algo que se repite una y otra vez.
Garland plantea una conexión de las compañías tecnológicas que buscan crear avances revolucionarios con las sectas religiosas que creen que sus creencias, acertadas o equivocadas, crean la base que crea sus realidades. Esta conexión, y la personificación de Forest como un nuevo «mesías» me han parecido también muy interesantes. En papel de Lily cómo verso suelto será clave en la resolución de la historia y en las sorpresas que iremos descubriendo con ella.
Alex Garland hace una ciencia ficción fría. Esta frialdad y el ritmo pausado de toda la narración son quizá los elementos que pueden hacer que está serie no encaje con los gustos de todos los espectadores.
Aunque Lily y Forest sufren un gran dolor interior, y las buenas interpretaciones consiguen que lo sintamos, en muchos momentos se comportan casi como autómatas y no seres humanos, algo que también le pasa a Katie, la mano derecha de Forest. Entiendo que en parte esto es una decisión consciente de Garland que enlaza con el tema central de la serie, pero provoca que en muchos momentos sea muy difícil empatizar con los ningún personaje.
La resolución de DEVS y el plan de Forest plantea una idea muy loca, muy interesante pero muy loca. En función de si este final te encaja o no la sensación final que te dejará va a ser completamente diferente. A mi me gustó y me sorprendió, así que considero que Garland ha cumplido con su objetivo último de entretenimiento, aunque también me queda la sensación de que igual la idea no daba para tanto y todo es menos profundo de lo que Garland cree que es.
Dicho esto, el hecho que días después siga pensando en las cuestiones planteadas por Garland hacen que valore super positivamente todo el conjunto. No sé cuál va a ser la siguiente obra de Garland, no se si será película o una nueva serie de televisión. Pero tengo claro que yo la veré, me ha ganado completamente.

Comparto el misterioso trailer de esta serie:
https://youtu.be/UZC5NsNJZJ4
Alex Garland se confirma con una interesantísima voz dentro del género de la ciencia ficción. A pesar de su tono lento y sus personajes fríos, he encontrado DEVS como una serie totalmente recomendable sobre la que seguiré pensando durante bastante tiempo.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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