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Crítica de Hilda Temporada 2 (Netflix)

Netflix estrenó justo a tiempo para las vacaciones navidañas la segunda temporada de Hilda, la magnífica serie de animación creada por Luke Pearson que mantiene las señas de identidad que la convirtieron en un gran éxito para todos los públicos.

PUNTUACIÓN: 8/10

La intrépida e independiente Hilda hace nuevos amigos, conoce a criaturas mágicas y vive muchas aventuras cuando deja su bosque encantado y se va a la gran ciudad.

Hilda es una serie de animación que adapta a la pequeña pantalla los comics creados por Luke Pearson. La serie ha sido desarrollada por él, Stephanie Simpson y Kurt Mueller. La primera temporada se estrenó en el lejano otoño de 2018, y la verdad es que entendiendo la complejidad en la creación de una serie de animación, se hizo de rogar. Por suerte, los 13 episodios de esta segunda temporada me han parecido divertidísimos y saciaron mi sed de aventuras imaginativas, y me dejaron con ganas de una tercera temporada que espero no se demore tanto.

Hilda, la protagonista de esta serie, es una chica aventurera que siente una fuerte atracción hacia la naturaleza y hacia las criaturas que viven allí, a quienes siente sensibilidad hacia ellas, al considerarlos incomprendidos por los humanos. A partir de su mudanza del campo a la ciudad Trolberg, va lentamente acostumbrándose a la vida y costumbre de la ciudad, junto con encontrar nuevas aventuras. Posee un largo cabello azul, y viste un suéter y botas rojas, bufanda amarilla y vestido celeste.

Johana es la madre de Hilda, quién se desempeña como diseñadora gráfica y como empleada en una tienda. A pesar de que deja que Hilda vaya a sus aventuras, siempre suele mantener preocupación hacia cualquier peligro que ella pueda afrontar. Frida es la mejor amiga de Hilda, a quién conoce en Trolberg. Es una chica muy inteligente, organizada, perfeccionista e insegura, quién está dispuesta a ayudar a Hilda en sus aventuras con sus ideas y estrategias. Posee un cabello negro rizado, un suéter celeste y pantalones negros.

David es el mejor amigo de Hilda, a quién conoce en Trolberg. Es un chico despistado, curioso, que le gusta coleccionar rocas, y que suele tener un insecto en su cuerpo. Aunque siente temor hacia determinadas criaturas sobrenaturales, él es capaz de ayudar a sus amigos cuando se les necesite. Posee un cabello castaño, un suéter naranjo y shorts negros. Aldric es un pequeño elfo que se une a Hilda poco antes de mudarse a la ciudad, para conocer el mundo más allá de su pueblo de elfos. Suele realizar numerosos informes de prácticamente cualquier suceso u evento que para él resulta nuevo. También suele dar consejos a Hilda, así como acompañarla en sus aventuras.

En esta segunda temporada conoceremos a Erik Ahlberg, el incompetente jefe de la patrulla de seguridad de Trolberg que sólo busca la gloria, y a Gerda Gustav, adjunta de Ahlberg y ella sí una seria y ejemplar agente de la ley.

El mundo de Hilda, ya sea en el campo o en la ciudad de Trollberg, está repleto de criaturas fantásticas como gigantes, trolls de roca, elfos, fantasmas y muchos más. Conocerles a ellos y sus costumbres nos abrirá un mundo oculto en el que lo importante es querer comprender a estos seres antes que actuar en función de unos prejuicios preconcebidos que en muchos casos acaban siendo erróneos, lo que es un autentico canto a la tolerancia y la diversidad que los niños pequeños pueden entender sin problemas.

El sentimiento de «sense-of-wonder» de Hilda me sigue pareciendo maravilloso, y en mi opinión es lo que hace que sus aventuras nos gusten a los padres tanto o más que a los más pequeños. La imaginación de todos los conceptos y la forma en que combina elementos fantásticos con otros más mundanos, funciona de maravilla y ayuda a que la inmersión en este mundo sea total. Independientemente de la edad, Hilda invita a los espectadores a unirse al misterio y la emoción de la aventura y a encontrar la magia en un mundo alegre y maravilloso. Aunque Hilda debe crecer y aceptar la vida en la ciudad, no tiene por qué dejar de lado su asombro infantil. Y nos dice que nosotros y nuestros hijos tampoco deberíamos hacerlo.

Dentro que la animación es muy básica y sugiere claramente los cuentos infantiles para niños menores de 10 años (que por otro lado es exactamente lo que son los comics de Luke Pearson), los valores que presenta me parecen universales y no adscritos únicamente a la infancia.

Los padres solemos quejarnos que la televisión actual no tiene series con buenos valores para los niños. Hilda es un perfecto ejemplo de que no es así, o al menos no siempre, al haberse estrenado en Netflix, pero que hay que saber donde buscar. Y dado el cliffhanger con el que nos han dejado, espero que no tarden mucho en estrenar la tercera temporada.

Comparto el trailer de esta segunda temporada:

Hilda me encanta y creo que es una serie perfecta para ver con los más pequeños que transmite unos buenos valores de imaginación, sentido de la aventura y compañerismo, que la han convertido en visionado obligado.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Two weeks to live (HBO)

Gracias a HBO he visto Two weeks to live la nueva serie de Maisie Williams (Juego de Tronos), comedia negra en la que interpreta a una joven que tras vivir aislada en los bosques de Escocia sale al mundo a honrar la memoria de su padre fallecido hace años.

PUNTUACIÓN: 7/10

Una joven inadaptada se embarca en una misión secreta para honrar y vengar la memoria de su padre, que fue asesinado cuando era aún una niña. (FILMAFFINITY)

Two weeks to live es una miniserie de seis episodios producida por el canal Sky en Reino Unido. La serie ha sido dirigida por Al Campbell y cuena con guiones de Gaby Hull y Phoebe Eclair-Powell, con fotografía de Mattias Nyberg y música de Toydrum.

El gran reclamo de la serie es Maisie Williams como la joven Kim Noakes. Kim es dulce, inocente, no conoce casi nada del mundo y es un pez fuera del agua, pero a la vez es una tía dura preparada para el combate por su madre Tina (Sian Clifford), una desequilibrada que se alejó del mundo tras el asesinato de su marido y padre de Kim.

Cuando Kim se escapa de su casa en los bosques de Escocia, conocerá a los hermanos Nicky (Mawaan Rizwan) y Jay (Taheen Modak), dos losers de libro que la gastan una broma de mal gusto. Creyendo que el mundo va a terminar en dos semanas, Kim se embarcará en una misión para vengar a su padre, asesinado por Jimmy (Sean Pertwee) un mafioso que tiene bajo su control a dos policías corruptos, Brooks (Jason Flemyng) y Thompson (Thalissa Teixeira).

La publicidad de la serie vende resaltando a Maisie Williams, a la que califica de «dulce, inocente, tía dura.» Y es una descripción perfecta de su interpretación y del carisma con el que consigue mantener a flote la serie. El tono de la serie es el de una comedia negra, ya que sobre todo al principio, la inocencia de Kim será puesta a prueba por gente chunga, lo que sirve para que conozcamos lo dura que es y que más vale no meterse con ella. Este contraste mola y es el centro de todo.

Kim irá aprendiendo por las malas que las cosas no eran como se las habían contado y la serie está llena de sorpresas en todos los episodios que pondrán todo su mundo patas arriba. Además, descubrirá que la gente es tonta y egoísta y no deja de cometer errores que causan daño a sus semejantes. Este choque de realidad resulta duro y es el principal conocimiento que tendrá que asumir si es que quiere vivir en la sociedad moderna. Eso es, claro, si sobrevive a los acontecimientos que ha puesto en marcha al volver a la ciudad.

Un elemento clave de la serie es que son tan sólo 6 episodios de 24 minutos cada uno, lo que hace que se vea en un suspiro, dado que todo sucede super rápido de principio a fin. Cuenta con una estupenda escena de acción en el segundo episodio que es sin duda lo mejor de toda la serie. Y es que hay que reconocer que a partir de ahí la serie va cuesta abajo al ser un continuo todo vale en el que vemos a gente tonta haciendo tonterías todo el rato. La combinación de comedia negra con el drama de la protagonista encaja, pero la sensación de locura en este caso no se si no le hace un favor.

Two weeks to live es entretenida, eso hay que reconocerlo, pero no deja poso y tan pronto lo terminas de ver ya la estás olvidando. En todo caso, los guionistas han dejado abierta la historia de forma que si la audiencia funciona, no tengo duda que van a hacer una segunda temporada. Y la verdad, es que reconozco que sólo por ver a Maisie Williams la experiencia ha merecido la pena.

Comparto el trailer de esta serie:

Two weeks to live es una comedia negra moderadamente divertida que entretiene gracias a una Maisie Williams pletórica, que es el principal interés para ver la serie.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Cobra Kai Temporada 3 (Netflix)

La tercera temporada de Cobra Kai recién estrenada es Netflix ha sido un chute ochentero bestial y un viaje a la nostalgia de LAS películas clásicas de Karate Kid de la mejor manera posible, que además ha mirado hacia el futuro ofreciendo un buen cierre a varios de los argumentos principales de la serie.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Cobra Kai está ambientada 34 años después de la película original de Karate Kid, reexaminando la narrativa desde el punto de vista de Johnny Lawrence (William Zabka), y su decisión de reabrir el dojo de karate Cobra Kai que lleva a reavivar su antigua rivalidad con Daniel LaRusso (Ralph Macchio).

La tercera temporada arranca dos semanas después de la monumental pelea en el instituto en la que Miguel Díaz (Xolo Maridueña) quedó gravemente herido al final de la segunda temporada. La comunidad de All-Valley todavía está conmocionada al enfrentarse a las consecuencias. Robby Keene (Tanner Buchanan), responsable de la caída de Miguel, ha huido para escapar de la policía, mientras Samantha LaRusso (Mary Mouser), la hija de Daniel tiene ataques de pánico recordando su pelea con Tory (Peyton List) y las heridas de Miguel. Por su parte, Johnny, padre de Robby y sensei de Miguel, se siente responsable de todo, momento que fue aprovechado por su sensei John Kreese (Martin Kove) para hacerse con el control del dojo Cobra Kai.

Cobra Kai fue para mi la gran sorpresa televisiva de 2019. La serie, creada por Josh Heald, Jon Hurwitz y Hayden Schlossberg, basándose en los personajes de las películas clásicas de los años 80 creados por Robert Mark Kamen, fue producida por Youtube Red, el fracasado canal con contenidos propios de pago que intentó lanzar Youtube entre 2018 y 2019. Y como era de esperar, no funcionó porque muy poca gente se suscribió por un único contenido. La espectacular primera temporada fue estrenada en mayo de 2018 mientras que la segunda lo hizo en abril de 2019, menos de un año después de la primera, confirmando el interés que existía por la serie gracias a su original idea de mostrar la historia desde el punto de vista del «malo» de la primera película. Aunque la Youtube confirmó en su día la tercera temporada, finalmente Netflix se hizo con los derechos de la serie y la emisión de las dos primeras temporadas fueron uno de los grandes éxitos de 2020 para la cadena de streaming.

Para esta tercera temporada, sus creadores Josh Heald, Jon Hurwitz y Hayden Schlossberg escriben todos los guiones y dirigen la mayoría de los 10 episodios de que consta esta temporada, que vuelve a contar con música de Leo Birenberg y Zach Robinson.

Entrando a comentar la serie y para que no quede ninguna duda, me ha encantado esta tercera temporada, y me ha dejado muy arriba. Y eso a pesar de un par de detalles que no me han acabado de cuadrar, que luego comentaré también.

Empezando por lo fundamental, el concepto de Cobra Kai en contraste con Karate Kid me parece brillante. En esta tercera temporada me flipa como vemos cómo los actos de la pasada emporada tienen consecuencias y los que los han provocado deben pagar el precio. Precio que no siempre es físico, sino que en muchos casos es psicológico. El corazón de la serie siempre ha sido el contraste y la enemistad de Johnny y Daniel, pero consigue un buen equilibrio entre los adultos y los jóvenes adolescentes, con los dramas a los que ellos también tendrán que enfrentarse.

Los chavales adolescentes me parecen bien construidos con interesantes matices que les sitúan en territorios grises, alejándoles de los obvios «buenos y malos», cosa que me encanta. Personajes como Robby o Tory han sufrido una vida dura y sin ayudas y entiendes que lleguen a tomar las decisiones que toman, aunque obviamente son justo esas elecciones las que marcan la diferencia, ya que una vida dura no justifica la comisión de delitos ni ser un chungo.

Hay matices para todos excepto obviamente para el psicópata de John Kreese, que ese sí es un villano puro. Pero incluso para Kreese, la serie en esta temporada se detiene a mostrarnos su pasado como joven idealista que fue a Vietnam buscando servir a su patria y ser un héroe que volvió traumatizado y con el convencimiento que el «matar o morir» debía ser llevado a la práctica en todos los momentos de la vida. Esta parte de la historia no evita que siga siendo un villano de la peor calaña, pero le humaniza de forma interesante.

Pero no nos engañemos, los grandes protagonistas son Johnny Lawrence y Daniel LaRusso, y en esta temporada hay un porrón de momentazos para su lucimiento que me han flipado, ya sea cuando ellos interactúan en estos episodios, como en los momentos en que sus caminos se separan. El drama que vive Johnny justo cuando intentó hacer el bien y ve que Miguel pagó el precio lo viví como si me hubieran pegado a mi un bofetón en toda la cara. Por suerte, después de todos los malos momentos que sufre en esta temporada, el climax de esta temporada me parece bestial y sirve para reivindicarle después de todos estos años.

Por su parte, Daniel LaRusso continúa en esta temporada con su homenaje a las películas previas conectando su historia actual con las tramas de las tres películas clásicas de 1984, 1986 y 1989 de una forma que no esperaba y que me emocionó un montón. Lo reconozco, un adulto que pasa ampliamente de los 40 emocionado al borde de la lágrima viva por una serie de televisión que recuerda una película de hace 30 años no se si en muy normal, pero me devolvió a mi adolescencia y juventud de la mejor manera posible, usando personajes que jamás esperé. Que grandes. Esta revisión y homenaje a la historia previa para construir a partir de ella me parece brillante y se me queda a un cercano segundo puesto respecto el histórico momento que The Mandalorian nos hizo vivir hace apenas unas semanas.

Reconozco además que al anunciar Netflix el estreno de esta tercera temporada que había aprobado la cuarta me entró un poco de canguelo pensando que Netflix pudiera plantear alargar artificialmente una trama que no daba tanto de si. Tras ver la temporada completo, me alegro poder decir que no es el caso. Pasan un montón de cosas durante los 10 episodios y no tuve la sensación de más de lo mismo (excepto en algún momento puntual que luego comentaré), todo aporta y suma al crecimiento emocional de los personajes, y el climax es un momentazo que hace justicia tanto a Johnny como a Daniel, consiguiendo un buenísimo cierre a su enemistad de 30 años. En ese sentido, la existencia de una cuarta temporada no se ve forzada y lo que suceda se mostrará con matices diferentes a los vistos hasta ahora, dado que el capítulo fundamental de la serie se ha visto satisfactoriamente cerrado con este final.

Otro detalle interesante de Cobra Kai es la forma en que son mostradas las artes marciales. Cobra Kai, al igual que Karate Kid, muestra el karate desde un punto de vista realista alejado de las flipadas videocliperas. Además, hay que tener en cuenta que Martin Kove tiene ¡74 años!, unido a unos Ralph Macchio y William Zabka de 59 y 55 años respectivamente. Esto hace que no puedan hacer determinadas cosas, al igual que les pasa a los chavales adolescentes, que se encuentran en fase de aprendizaje, por lo que la posibilidad de plantear escenas a lo John Woo no funcionaría en ningún caso. Dicho esto, las escenas de acción de Macchio y Zabka creo que están muy bien rodadas y no piensas en ellos como en los señores mayores que son. Y a la vez, aunque globalmente diría que hay menos acción que en la segunda temporada, los guionistas se lo guardan todo para un climax y una batalla final que consigue superar el nivel de la temporada anterior y que me parece una chulada.

Como véis, esta tercera temporada me ha flipado. Sin embargo, hay algunas cosas que no me han cuadrado mientras veía la serie y que hicieron que se empezaran a ver las «costuras» narrativas. El primero y más problemático, es que tras unos primeros episodios super dramáticos en los que Johnny se hunde en la bebida y la autocompasión al hacerse responsable de pelea que hirió a Miguel, que me llegaron al corazón, una vez empieza la rehabilitación de Miguel, Johnny es usado de nuevo como recurso cómico al mostrarle como un bruto que no se ha adaptado al mundo moderno. Momentos como la creación de su perfil de Facebook me parecieron un poco bochornosos. Y entiendo que tiene que haber un equilibrio entre el drama de la comedia, y Johnny ha sido durante toda la serie el hombre anclado en los 80, pero tras tanto sufrimiento, este humor a su costa al menos a mi no me hizo ni pizca de gracia. Suerte que en el último episodio tiene ocasión de desquitarse y la serie le da el momento de gloria que todos llevábamos tiempo esperando.

El segundo detalle que me parece un recurso narrativo de párvulos es la forma en que hacen que los matones de Cobra Kai aterroricen el instituto mientras Sam y el resto de alumnos del Miyagi-Do son vistos como los violentos. Entiendo también el sentido narrativo para hacer que la tensión entre los dos grupos vaya escalando, pero creo que en este aspecto los guionistas fueron bastante obvios y deberían haberse esforzado por buscar conseguir este efecto de una forma tan burda.

Y por último, yo veo la serie en V.O. subtitulada y se produjo un detalle curioso (y un poco chungo) durante la emisión, ya que en varios momentos emocionantes, los subtítulos indicaban justo antes de ese momento «música emotiva», y cuando la música empezaba a sonar sonaba como un pegote puesto de repente en una escena que hasta ese momento no había tenido música, buscando amplificar de forma burda una emoción que la escena ya la tenía sin necesidad de esta música mal escogida y peor insertada en la escena. No se si me hubiera dado cuenta de esto de forma tan clara sin los subtítulos que lo anunciaban, pero una vez empecé a verlo, cada vez que volvía a salir el subtítulo me mataba parte de la emoción del momento, al quitarme la sorpresa y mostrarme la parte de emoción forzada.

En todo caso, estos son tres detalles menores teniendo en cuenta el enorme disfrute que estos tres episodios me han ofrecido. De forma que no puedo más que recomendar a todo el mundo esta serie, que creo que gustará a los «carrozas» fans de las películas clásicas, y también a nuestros hijos que no las conocían de nada antes de ver la serie por primera vez.

Por cierto, he llegado al final de la crítica y he conseguido NO hablar de la aparición estelar de ESE personaje que llevábamos tres temporadas esperando y que ofrece unos minutos que son oro puro y otro excelente cierre emocional para Cobra Kai. En serio, no te puedes perder esta serie, ¿qué haces que no empiezas ya a verla?

Comparto el trailer de esta tercera temporada:

La tercera temporada de Cobra Kai no podía haber sido mejor. Un chutazo de optimismo ochentero presentado de la mejor manera posible que me ha deja con unas ganas tremendas de poder ver la que espero sea la temporada final. Espero que no tarden mucho en anunciarla.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

¿Ya has visto esta serie? No puedo recomendártela más efusivamente. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Battlestar Galactica temporada 4 (Prime Video)

Termino 2020 en lo referido a las series de televisión viendo la cuarta y última temporada de Battlestar Galactica, que nos llevó la historia hasta su polémico aunque casi inevitable final.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

La tercera temporada tuvo un final cataclísmico final al asistir al retorno de Kara «Starbuck» Thrace al mundo de los vivos, afirmando que conocía el camino hasta la Tierra, mientras se reveló la identidad de 4 de los últimos 5 Cylones que seguían ocultos entre los humanos años después del primer ataque.

La última temporada constó de 21 episodios (más el especial Razor), que fueron emitidos divididos en dos mitades, la primera con los 10 primeros entre abril y junio de 2008, y la segunda parte emitida entre enero y marzo de 2009. Ronald D. Moore y David Eick repitieron como productores ejecutivos y escribieron y dirigieron los 3 últimos episodios de la serie que dieron dentido a todo lo vivido hasta ese momento.

A estas alturas de la serie no hay nuevas incorporaciones en el reparto, repitiendo los habituales Edward James Olmos (Comandante Adama), Mary McDonnell (Presidenta Laura Roslin), Katee Sackhoff (Kara “Starbuck” Thrace), Jamie Bamber (Lee “Apollo” Adama), James Callis (Gaius Baltar), Tricia Helfer (Número 6) Grace Park (Número 8, Sharon “Athena” Agathon, Boomer), Michael Hogan (Coronel Saul Tigh), Aaron Douglas (Jefe de Mantenimiento Galen Tyrol), Tahmoh Penikett (Karl “Helo” Agathon, marido de Sharon), Nicki Clyne (Cally Henderson Tyrol, esposa de Galen), Kandyse McClure (Anastasia Dualla, esposa de Apollo), Alessandro Juliani (Felix Gaeta), Donnelly Rhodes (Doctor Sherman Cottle), Callum Keith Rennie (Número 2, Leoben Conoy), Lucy Lawless (Número 3, D’Anna Biers). Dean Stockwell (Número 1, John Cavil), Matthew Bennett (Número 5, Aaron Doral), Rick Worthy (Número 4, Simon), Michael Trucco (Samuel T. Anders, marido de Starbuck), Kate Vernon (Ellen Tigh, al mujer del Coronel Tigh) y Richard Hatch (Tom Zarek).

Battlestar Galactica ha sido una más que notable serie de ciencia ficción más pendiente en resaltar lo que nos hace humanos, todo lo bueno y también lo malo, y cómo a pesar de las diferencias, hay que trabajar juntos para sobrevivir. Aunque esta temporada se estrenó en 2008, la lucha de humanos y cylones que al final tienen que trabajar unidos para sobrevivir es una metáfora muy clara de las diferencias raciales existentes en los Estados Unidos, en mi opinión.

La construcción de los personajes me parece el mayor valor de la serie, ya que vemos que todos son capaces de lo mejor y lo peor, y como cuando se cae en el miedo y la desesperación son capaces de cometer los peores actos imaginables. Esto es algo que ya vimos en las temporadas anteriores y que vamos a ver aún más claramente en esta última temporada.

Frente a una primera parte en la que la esperanza ante la posibilidad de encontrar la Tierra sería la emoción principal, la segunda parte hace caer a los personajes en la desesperación al no ser la Tierra lo que se esperaba, lo que provoca que la supervivencia de la raza humana quede en su momento más incierto. De hecho, hay momentos en los episodios 11 y 12 entre otros en los que el nihilismo y el dolor alcanzan cotas inaguantables que me dolieron en el alma.

En una serie coral como esta es difícil destacar a algún actor en concreto y creo que globalmente todos cumplen con lo que la serie necesitaba, aunque en esta temporada todos se mueven entre la desesperanza y el dolor más absoluto ante una existencia sin objetivo, que les hace caer en la depresión. El tono oscuro y depresivo de la última mitad fue una experiencia muy dura como espectador.

Dentro de este tono general, me creo a Edward James Olmos (Comandante Adama), Mary McDonnell (Presidenta Laura Roslin) y Jamie Bamber (Lee “Apollo” Adama) y su humanidad me parece tremenda. Sin embargo, James Callis como Gaius Baltar me ha parecido un actor y un personajes terribles, aunque con una bonita voz, de hecho lo peor de toda la serie. Mención aparte para Katee Sackhoff y su interpretación de Kara “Starbuck” Thrace. Este papel es EL caramelo que todo actor quiere y necesita para triunfar, dado que permite al actor expresar un rango amplísimo de emociones. Sin embargo, el guión hizo que Kara siempre estuviera con el modo «over-the-top» puesto en bucle, provocando que este personaje siempre al borde del llanto resultara extremadamente cargante. Aunque en este caso, si creo que Katee Sackhoff lo hace genial.

Parece raro que una serie de ciencia ficción espacial triunfe por los retratos psicológicos y la complejidad de sus personajes, en lugar que por sus evanturas y combates y la lucha entre el bien y el mal. De hecho, un elemento clave de la serie es que no existe el bien o el mal puros, y que todos debemos aprender a vivir con nuestra luz y nuestra oscuridad para poder salir adelante. El mensaje de unión de diferentes es un tema importante adelantado a su época, y es lo que hace que esta serie merezca mucho la pena y globalmente me haya gustado mucho, aunque no acabe de conectar con algunas de las decisiones creativas del final de la serie. Un final que en todo caso no tengo claro que era lo que Ronald D. Moore planteó desde el inicio.

Para hablar del final de la serie y algunas cosas que no me acabaron de gustar, voy a abrir una sección CON SPOILERS, sigue leyendo bajo tu responsabilidad:

Me gusta el final que presenta esta historia NO como nuestro futuro, sino como nuestro pasado y cómo la humanidad, los seres humanos, nacieron en nuestro planeta, resaltando el aspecto cíclico de la evolución. Este aspecto de cuento para niños que nos avisa que esto podría volver a suceder si no mejoramos como sociedad está bien y me parece interesante. Sin embargo, NO me ha gustado la forma en que Ronald D. Moore nos hizo llegar hasta allí.

No es sólo que el papel de los «Final 5» Cylons sea un relleno sin una importancia real en el desenlace. Durante casi toda la serie se jugó con la posibilidad de que Kara “Starbuck” Thrace fuera el último Cylon por revelar. Sin embargo, que fuera la Ellen, la mujer del Coronel Saul Tigh es un poco un bajón que provoca un bajón y la primera locura de la serie, cuando conocemos que los Final Five Cylones eran los habitantes de la Tierra Original que fueron aniquilados por un holocausto nuclear tras construir a los cylones robóticos originales. Sus mentes y consciencias no murieron sino que se trasladaron en el tiempo y ayudaron a los Cylones robóticos las primeras 7 versiones humanas que conocimos al principio de la serie. Buff, que loco todo!

Pero volviendo a Kara, al final resulta que sí había muerto en la tercera temporada y quien resucita es… ¿un ángel, el Espíritu Santo? ¿La personificación del Deau-ex-Machina? Todo lo referido a Starbuck ha acabado siendo extremadamente frustrante. Pero no menos que el todo vale que han significado las voces en la cabeza de Gaius Baltar y Caprica 6, que también han resultado ser… ¿qué? ¿la voz de Dios? Ha sido otra locura.

Me gusta la idea que esta serie sea el pasado de la humanidad. Sin embargo, la ejecución haciendo que humanos y cylones abandonen toda tecnología, vacunas etc para ser unos con la naturaleza me parece absurda rayando el ridículo. Sin embargo, esto es lo que Ronald D. Moore y así es como nos lo ha presentado.

En todo caso, aunque no encaje con la ejecución de este final, si me ha gustado el viaje que esta serie nos ha planteado y las ideas presentadas durante estas cuatro temporadas. Battlestar Galactica queda como una de las mejores series de ciencia ficción de la historia, y merece la pena su visionado.

Comparto el trailer de esta última temporada:

Battlestar Galactica ha sido una más que notable serie de ciencia ficción que merece la pena el visionado, planteando un interesante punto de vista centrado en lo que nos hace ser humanos.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Doom Patrol Temporada 2 (HBO)

La primera temporada de Doom Patrol significó una de las mayores sorpresas positivas del año 2019 en la televisión. Gracias a mi suscripción a HBO he visto la segunda, que debido al COVID se ha estrenado sin el último episodio de la temporada, que no pudo ser rodado.

PUNTUACIÓN: 5/10

Reimaginación de uno de los grupos de superhéroes más emblemáticos de DC: Robotman, Negative Man, Elasti-Girl y Crazy Jane, liderados por el científico loco Dr. Niles Caulder. Los miembros de esta peculiar patrulla rememoran las circunstancias que les llevaron a obtener sus habilidades sobrehumanas, causando toda clase de cicatrices y desfiguraciones que les impiden llevar una vida normal. Desesperados, proponen a su Caulder defender el planeta Tierra de los mayores peligros que jamás se hayan conocido.

Tras el enfrentamiento contra Mr. Nobody de la pasada temporada, esta segunda temporada arranca con Niles, Jane, Cliff, Rita, Vic y la recién descubierta hija de Niles Dorothy todavía tienen el tamaño de una miniatura y Niles tendrá que sacrificar algo precioso para salvar al equipo.

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Doom Patrol ha sido desarrollada por Jeremy Carver escritor y productor de series como Supernatural o Being Human. Aunque los personajes fueron creados en 1963 por Arnold Drake, Bob Haney y Bruno Premiani, la primera temporada estuvo prácticamente monopolizada por la etapa que el genial Grant Morrison realizó entre 1989 y 1992 que otorgó al grupo la categoría de comic de culto por su psicodelia, surrealismo y maravillosa locura general.

Carver se ha mantenido como showrunner para esta segunda temporada, una temporada que se vió acortada por culpa del COVID, ya que la pandemia canceló el rodaje del último episodio antes de poder terminarse. La decisión de los productores ha sido estrenar la temporada haciendo un “Titanes”, es decir, lanzando una serie sin final que tendremos que esperar hasta el 2021 para verlo, dado que HBO Max dió luz verde a una tercera temporada.

Otro dato es que la primera temporada tuvo 15 episodios al estrenarse dentro del canal DC Universe. Al pasar a emitirse a la vez en DC Universe y HBO Max, la serie pasó a tener 10 episodios, que finalmente se vieron acortados a nueve por culpa del Covid. Estos episodios se estrenaron a partir de junio de 2020.

La serie está protagonizada por Timothy Dalton como Niles Caulder, Un médico responsable de tratar a los miembros de Doom Patrol y darles residencia en su mansión. Aunque ayudó a salvar sus vidas, el Jefe también orquestó los eventos que hicieron que los miembros desarrollaran sus poderes como parte de un esfuerzo por proteger a su hija Dorothy, interpretada por Abigail Shapiro y que es el verdadero y casi único hayazgo de esta segunta temporada. Dorothy es una niña / adolescente primitiva que puede dar vida a sus amigos imaginarios.

Diane Guerrero es Jane. la identidad dominante de Kay Challis, una joven que desarrolló 64 identidades distintas a partir de un trauma infantil y recibió poderes para cada identidad después de un experimento al que fue sometida involuntariamente. Brendan Fraser es Cliff Steele: un cyborg y ex piloto de NASCAR cuyo cerebro fue trasplantado a un cuerpo robótico después de que un accidente automovilístico destruyera el suyo. Fraser le da voz al personaje y aparece como la versión humana de Cliff en flashbacks.

April Bowlby es Rita Farr, una ex actriz de Hollywood, nacida como Gertrude Cramp, cuya estructura celular fue alterada a un estado gelatinoso después de haber sido expuesta a un gas tóxico. Sus poderes le permiten cambiar la forma de su cuerpo, pero también le hacen luchar para mantener una forma sólida. Matt Bomer es Larry Trainor, un ex piloto de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos con una entidad de energía negativa viviendo dentro de él. Desfigurado por el accidente aéreo que se produjo cuando hizo contacto con el espíritu negativo, está cubierto con vendas especiales para evitar la propagación de la radioactividad que emite su cuerpo. Bomer le da voz al personaje y aparece como Larry sin las vendas en flashbacks.

Por último, Joivan Wade interpreta a Victor «Vic» Stone / Cyborg, un superhéroe joven y ambicioso que recibió mejoras cibernéticas de su padre Silas Star de Laboratorios Star tras un accidente que provocó la muerte de su madre. Si bien no es un residente de Doom Manor, se une al equipo debido a su larga amistad con el Jefe.

Entrando ya en materia… ¿qué ha pasado? ¿Cómo una serie tan buena en su primera temporada puede fallar de forma tan estrepitosa en su segunda? Doom Patrol lamentablemente repite el mal resultado de Titans, que tras un excelente arranque nos dió una segunda parte flojísima. De hecho, pensando en ello, esto ya no es casualidad y empieza a convertirse en una tendencia. Negativa.

La primera temporada transmitía la loca imaginación de Grant Morrison, y aparte de un gran desarrollo de los protagonistas y el drama que para ellos supuso la obtención de sus habilidades, ofrecía unos antagonistas y situaciones psicodélicas y super originales como nunca antes se habían visto en televisión. Sin embargo, toda esta segunda temporada acaba siendo aburrida y monótona, olvidando cualquier intento de crear antagonistas interesantes y centrándose en los dramas internos de los protagonistas, dramas que acaban siendo redundantes y repetitivos con lo visto anteriormente.

Teniendo en cuenta el enorme catálogo de series y películas disponibles para los espectadores en las diferentes plataformas de streaming, hay una cosa que un programa de televisión nunca debe ser, y es ser ABURRIDO. Y eso es lo peor que puedo decir de esta Doom Patrol, con un Jeremy Carver que dilapida el crédito que consiguió previamente. Veo televisión por la noche, después de cenar y una vez mi hijo se va a la cama. Y debo decir que excepto el primer episodio, me costó aguantar despierto durante el visionado de los demás. De todos. Hasta el punto que algunos tuve que volver a verlos a mediodía durante mi hora de comer para realmente enterarme de lo que había pasado. Si hubiera sido otra serie, otro concepto, no hubiera terminado de ver la temporada, pero dado el nivel previo, confié en que la cosa mejorara y nos dejara con un bang que no llegó a suceder.

Buscando los elementos positivos, me gusta el personaje de Dorothy y creo que Abigail Shapiro lo hace muy bien. También las personalidades de Jane ofrecen momentos y detalles chulos que sacan a los episodios de la monotonía reinante. Pero estos elementos son demasiado poco, demasiado tarde para salvar la temporada.

Otro elemento clave de esta temporada es que Niles Caulder se confirma como un HdP de la peor calaña que en cualquier otro concepto sería el villano de la historia. No es sólo como se ha aprovechado de Cliff, Rita y Larry al convertirles en monstruos como parte de unos macabros experimentos, es que no tiene problemas en usarlos y desecharlos como si fueran objetos que hubiera que reciclar. Sin embargo, el guión incide en su supuesto amor por Dorothy, un amor malsano que no busca ayudarla realmente ni hacerla madurar para que pueda controlar sus habilidades, y pasa de perfil por unos pecados cometidos por los que no ha pagado ningún precio.

Si tuvieran que decir quién es el “villano” de esta temporada, para mi es Niles Caulder sin duda. Porque la alternativa es que NO hay villano, sino que vemos a los personajes por controlar sus propios miedos internos, asumir su pasado y pasar páginas y controlar unas habilidades que se están descontrolando en algunos casos. Todo drama interno, cero antagonistas o situaciones nuevas interesantes.

Además del aburrimiento, Doom Patrol T2 tiene otro gran problema en mi opinión, y es que sus decorados y efectos especiales me transmiten BARATO en cada fotograma. No tengo datos del presupuesto de esta temporada y si es mucho o poco, más o menos comparado con el de la primera, pero todo luce mucho más cutre. No sólo eso, es que las manifestaciones de poderes están reducidas a la mínima expresión, como si no hubiera presupuesto y tuvieran que guardarlo casi todo para el primer y último episodio. Pero al llegar al noveno, en mi caso ya me habían perdido.

Pero la gota que colma el vaso de esta aburrida temporada es ver una historia ¡que no termina! Si en algún momento de mayo o junio leí que Doom Patro no había podido rodar el último episodio por el COVID, lo cierto es que se me había borrado completamente de la cabeza, por lo que el visionado del noveno episodio, y comprobar que Warner / DC había hecho un “Titanes”, me dejó bastante fastidiado. Hasta el punto que si llego a saberlo en el momento en que empecé a ver esta temporada que la historia no terminaba, al 99% no hubiera empezado a verla.

De hecho, siguiendo con la comparación, al menos la primera temporada de Titanes me gustó mucho, por lo que me quedé con ganas de ver el final. En el caso de la Doom Patrol, a pesar del enorme cliffhanger con que concluye el episodio, ha sido tan flojo todo lo visto que no me deja ninguna gana de ver cómo termina todo. O como mucho, que remedio, veré el primer episodio de la tercera temporada para ver cómo cierran esta historia, pero no el resto de episodios.

Comparto el trailer de esta segunda temporada:

Doom Patrol ha cometido el peor error que puede cometer una serie de televisión hoy en día, y es aburrir. Eso y el hecho de no terminar la historia han convertido este visionado en una de las decepciones televisivas del año, sobre todo teniendo en cuenta el nivel previo que tuvo la serie en su primera temporada.

PUNTUACIÓN: 5/10

¿Habéis visto esta serie? Lamentándolo mucho, en este caso no puedo recomendárosla, aunque espero vuestros comentarios. Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!