Crítica de Patrulla X: Escala Planetaria de Gerry Duggan y Pepe Larraz (Marvel Comics – Panini)

La historia de la Gala Fuego Infernal nos trae el especial Patrulla X: Escala Planetaria escrito por Gerry Duggan y dibujado por Pepe Larraz, con colores del siempre perfecto Marte Gracia, que justifica completamente el título de portada.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

¡El prólogo de la nueva serie de La Patrulla-X, que llegará este noviembre! Mientras continúa la Gala Fuego Infernal, a un mundo de distancia están ocurriendo acontecimientos a una mayor escala. No te equivoques: este cómic está dibujado por Pepe Larraz. Es el cómic más importante que se publica este mes.

Este número contiene Planet-Size X-Men USA.

Patrulla X: Escala Planetaria inicia el cambio en la franquicia mutante, al echarse a un lado Jonathan Hickman de su puesto como guionista del principal comic mutante, dejando el puesto a Gerry Duggan, escritor de la casa de gran experiencia en todos los ámbitos editoriales. Sobre la salida de Hickman de los mutantes, aunque sigue ligado a la Casa de las Ideas, te recomiendo que leas el análisis que publiqué hace unas semanas, que puedes leer aquí.

Entrando a valorar este comic, como indica el título, Escala Planetaria muestra grandes ideas a una escala poco habitual para un comic Marvel (o de cualquier editorial mainstream americana) y establece un nuevo escenario que va a marcar la franquicia mutante en el futuro cercano. Me gusta mucho que a pesar de ser un comic coral, Magneto tenga una gran importancia en la historia y de alguna manera sea el hilo conductor de todo. Chris Claremont transformó a Erik Lehnsherr de un villano de opereta sin matices en uno de los personajes más complejos e interesantes de Marvel Comics, y me gusta que en el relanzamiento de Hickman le hayan asignado una importancia capital, que este comic se encarga de recordar.

Duggan además de la historia principal añade detalles chulísimos en este comic, como la reunión de Steve Rogers y Scott Summers en la antigua mansión de Westchester ahora abandonada, equilibrando perfectamente las situaciones a nivel planetario con momentos de personajes que nos recuerdas por qué los mutantes nos engancharon y seguimos interesados en ellos tras todos estos años. El carisma que transmiten en estas páginas ofrecen momentos geniales que convierten la lectura en un placer.

Para dibujar escala e ideas más grandes que la vida, nadie mejor que “nuestro” Pepe Larraz y del increíble colorista Marte Gracia. Veo a un Larraz alucinante con el que todos los adjetivos se me quedan cortos. Y en este comic aprecio un intento de evolución en su estilo de lápiz digital, incorporando un mayor rango de sombras de grises que añaden una mayor profundidad a las imágenes. Junto a Larraz, Marte Gracia aporta una espectacularidad increíble con una paleta de color perfecta que aporta el toque perfecto que transmite la espectacularidad y la escala de lo que somos testigos.

Hace poco, Erik Larsen publicó un twit super interesante de esos pensados para generar polémica y provocar la reflexión en el mundo comiquero. En él, comentaba que siendo ante todo el comic un medio visual, los críticos “profesionales” analizaban mucho los guiones y las historias que en ellos se encuentran y muy poco en hablar del dibujo, que es al final lo que cuenta la historia. En ese sentido, Larsen afirmaba con cierta razón que un comic con un dibujo mediocre (o directamente malo) no debería en ningún caso ser calificado como “un buen comic”, cosa que sucede con demasiada frecuencia. Y que ante la disyuntiva de qué es peor, un mal guión o un mal dibujo, para Larsen obviamente es lo segundo, porque un mal guión puede ser mejorado o arreglado por un dibujante top, pero un mal dibujo arruina hasta las mejores ideas. Siguiendo esta lógica de Larsen, este Patrulla X: Escala Planetaria y en general cualquier comic con Larraz y Gracia no debería bajar del notable alto.

Sin embargo, dentro que considero que este es un buen comic con una buena idea estupendamente dibujada, muestra también algunos de los problemas de la franquicia mutante, empezando por colocarlo dentro del evento de la Gala Fuego Infernal cuando no tiene nada que ver y es algo autónomo que podría haberse publicado en cualquier momento sin cambiar una coma. A todo esto, en mi valoración de los primeros comics del evento, ya comenté que este evento me ha parecido un bluf construido a partir de lo accesorio, crear una alfombra roja de trajes de fiesta copiando la gala del Met de Nueva York, resultando todo bastante vacío. Al final de Merodeadores y Patrulla X Emma Frost invitaba a los asistentes a mirar al cielo para unos sorprendentes fuegos artificiales, que marcaban el final de la fiesta. Qué miraban es justo el objeto de este comic, y que el especial sea tan autónomo a lo pasa en la Tierra no me ha hecho cambiar de opinión.

Voy a entrar a comentar más extensamente sobre aspectos de la trama, así que entramos en territorio de SPOILERS, seguid leyendo bajo vuestra responsabilidad.

La creación de la sociedad Krakoana ha generado un nuevo marco narrativo para los mutantes y tiene muchas buenas ideas. Sin embargo, ha creado también problemas empezando por las resurrecciones, que ha matado cualquier sensación de intensidad dramática ante nada de lo que hagan los mutantes, al ser revividos como si nada al día siguiente de su muerte. Un acierto de X de Espadas fue precisamente provocar una situación en la que las muertes si serían definitivas, pero todo el tema de las resurrecciones para mi es un error garrafal que abunda en el desastre que fue la decisión de convertir a Lobezno no sólo en inmortal, sino básicamente imposible de matar y capaz de sobrevivir a explosiones atómicas.

En este sentido, X de Espadas planteó la novedad de la llegada de los mutantes de Arakko a Krakoa. Esto era una oportunidad y un problema a la vez, al tener de repente a miles de nuevos mutantes con los que poder y tener que jugar. La idea de terraformar Marte para convertirlo en el hogar de Arakko y sus mutantes hace que este comic tenga imágenes poderosísimas, y Al Ewing muestra con acierto en SWORD el punto de vista galáctico de esta nueva sociedad y el cambio en los equilibrios políticos que va a provocar. Pero diría que en gran medida esto se plantea a nivel general como una forma que quitárselos de en medio, aunque obviamente algunos mutantes de Arakko seguirán apareciendo puntualmente en Patrulla X.

Es más, aunque Magneto utiliza a mutantes de clase Omega como Éxodo, Hope Summers, Iceman o Monarca para esta terraformación, también se saca de la manga a varios mutantes de Arakko con poderes que casualmente van perfectos para conseguir llevar a buen puerto este monumental trabajo. Algo que no deja de ser un deus-ex-machina de libro un pelín tramposo. Viendo este despliegue de poder es normal que los humanos de la Tierra vean a los mutantes como una amenaza potencial para la supervivencia de la raza humana, porque con el nivel de poder exhibido los mutantes claramente podrían extinguir la vida en la Tierra en apenas minutos. Pero es más, cuando todo es posible, va a quedar raro que cualquier elemento mundano no pueda ser resuelto en minutos por los mutantes, con el añadido que al situal la escala a este nivel, es complicado que nada pueda transmitir sensación de amenaza. Con el añadido de la resurrección, para más inri.

Esta terraformación de Marte no deja de ser otro de los high-concepts marca de la casa Hickman que ya hemos visto previamente. De hecho, el propio Julián Clemente en el Spot-On de este comic recuerda que su etapa en Vengadores se inauguró precisamente con la terraformación de Marte realizada por Ex Nihilo. Es cierto que muy pronto en el relanzamiento ya nos mostraron que los mutantes habían colocado flores de teletransportación en el Jardín marciano, de alguna manera indicando que Hickman tenía planes importantes para Marte que han florecido en este comic. Pero precisamente pensando en los comics de los Vengadores y lo poco o nada que aportó este entorno marciano a la trama principal, no puedo evitar pensar que a medio largo plazo vamos a ver un nuevo genocidio como el de Genosha pero en Marte ¿provocado por Orchis y Nimrod?, que aporte la escala de amenaza real para los mutantes que hasta ahora no hemos acabado de ver, usando unos mutantes de Arakko que no dejan de ser “paja” como víctimas. Esto es pura especulación, claro, pero dentro del eterno “cambio para que todo permanezca igual” que significan los comics de Marvel, veo difícil que una sociedad como la de Arakko en Marte pueda prosperar e incluso sobrevivir a medio plazo. Espero equivocarme, claro.

Y ojo que este comic me ha gustado, ¿cómo no hacerlo con Pepe Larraz?, y tiene un montón de elementos super disfrutables sobre todo por fans veteranos de los mutantes. Pero junto a esto no puedo más que verle las costuras narrativas a todo lo que está pasando, lo cual en cierta manera me está impidiendo disfrutar como debería de la franquicia mutante.

Comparo las primera páginas del comic:

Patrulla X: Escala Planetaria es un buen comic, porque con Pepe Larraz todo es mejor. Y que muestra para bien y para mal lo que está siento el reinicio mutante ideado por Jonathan Hickman.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Espero vuestras opiniones en la zona de comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.