Crítica de Tron: Ares 3D de Joachim Rønning

Lo mejor de ir a ver una película con cero expectativas es que de vez en cuanto te sorprende para muy bien. Es justo lo que me ha pasado con Tron: Ares, la tercera película de la franquicia de Tron que ha dirigido Joachim Rønning (Kon.Tiki, Piratas del Caribe: La venganza de Salazar) que he visto esta semana en 3D.

PUNTUACIÓN: 8/10

Tercera entrega de la saga «TRON». Cuenta la historia de Ares, un programa altamente sofisticado que es enviado desde el mundo digital al mundo real en una misión peligrosa, marcando el primer encuentro de la humanidad con seres de inteligencia artificial.

Joachim Rønning (1972) es un directora noruego conocido por la película Kon-Tiki, nominada a los premios Óscar y Globo de Oro, y por las películas de Disney Piratas del Caribe: La venganza de Salazar, protagonizada por Johnny Depp, y Maléfica: Maestra del mal, protagonizada por Angelina Jolie. En 2024 estrenó Young woman and the sea, su última película antes de Tron: Ares.

Tron: Ares es la tercera película de la franquicia TRON (Steven Lisberger, 1982) y Tron: Legacy (Joseph Kosinski, 2010). La película cuenta con un guion de Jesse Wigutow, basado en una historia de David Digilio y Wigutow. La película de 119 minutos de duración cuenta con un presupuesto de 180 millones de dólares, y tiene música de Nine Inch Nails, fotografía de Jeff Cronenweth y montaje de Tyler Nelson.

En el reparto tenemos a Jared Leto como Ares, un programa superinteligente creado por Julian Dillinger. Greta Lee como Eve Kim, la actual directora ejecutiva (CEO) de ENCOM, que está buscando el Código Permanente de Kevin Flynn. Evan Peters como Julian Dillinger, director ejecutivo de Dillinger Systems y nieto de Ed Dillinger. Jodie Turner-Smith como Athena, un programa que es el segundo al mando de Ares. Hasan Minhaj como Ajay Singh, socio comercial de Eve y director de tecnología de ENCOM. Arturo Castro como Seth Flores, un colega y amigo de Eve, Gillian Anderson como Elisabeth Dillinger, madre de Julian e hija de Ed Dillinger, Jeff Bridges como Kevin Flynn, el antiguo director ejecutivo de ENCOM que anteriormente se sacrificó en la Red.

El concepto de TRON es uno de los más guapos jamás imaginado: ¿Y si una persona normal entrara en un videojuego? La premisa a partir de la que se creó la película de 1982 dirigida por Steven Lisberger se amplió al mundo digital para la secuela de 2010, Tron: Legacy, dirigida por Joseph Kosinski. Y sobre estas películas tengo que decir que nunca fueron tan buenas como el concepto en si.

Volví a ver ambas películas a modo de previa de Tron: Ares. Tron ha envejecido terriblemente mal. Es curioso como lo que fue revolucionario en su momento 40 años después es como pedir a un jugador de Play5 que pruebe un Commodore 64. La mayoría no entenderá la referencia. Sobre Tron Legacy, sigo enamorado de la música de Daft Punk y de Quora, y el diseño de producción es flipante. Pero el carisma del chaval Garrett Hedlund como el protagonista Sam Flynn es nulo y la historia era flojita. Resumiendo mucho, aunque al guion le faltó punch por todas partes, visualmente me parece una película notable que 15 años se sigue disfrutando igual.

Llegamos a Tron: Ares. Las críticas han machacado a la película de Disney. Y de vez en cuando notas que hay mucha gente que le tiene ganas a Disney y aprovecha para ir a hacer daño cuando siente que tiene una víctima propiciatoria que resulta fácil destruir. A esto se ha juntado las denuncias de comportamiento inapropiado por parte de Jared Leto hacia chicas que eran menores de edad cuando supuestamente contactó con ellas para iniciar relaciones. Lo que ha provocado un apagón de relaciones públicas por parte de Disney, que ha ocultado al protagonista en la promoción de la película.

A todo esto hay que sumar la indiferencia del público general hacia el mundo de TRON. Algo que en realidad ya pasó con las dos anteriores películas. Pensar que Tron es una franquicia popular de la que millones de espectadores se morían de ganas de ver en cine una nueva película era un claro error de base que se ha hecho patente al ver la recaudación de la película en su estreno. Sobre todo cuando los espectadores sabemos que en 3/4 meses la podremos ver «gratis» en Disney+.

Por todo lo anterior, fui a ver a ver Tron: Ares esperando ver una película con un guion «malillo» pero con un buen elemento visual. Mientras fuera entretenidilla, ya me valía. Lo que no esperaba era encontrarme un peliculón que me ha flipado al verla en 3D. Y no, este no es un caso de «es tan mala que es buena» o «Es mala, pero me lo he pasado genial». NO, amigos. Hablamos de que Tron: Ares me ha parecido fantástica. Y creo que la película va a ganar con su estreno en Disney+ y con el tiempo puede ser considerada de culto de la ciencia ficción. De hecho, no tengo duda que dentro de 4/5 meses cuando lleve unas semanas estrenada en Disney+ empezaremos a ver montones de comentarios de «¿por qué no vi esta película cuando se estrenó?

A poco que hayas visto algún trailer o visto alguna imagen, ya sabrás que la premisa de Tron: Ares cambiaba completamente el concepto original, al ser el programa digital ARES el que sale al mundo real. Esto significaba una novedad absoluta respecto a la secuela Tron: Legacy, que en cierto sentido se limitó a repetir el argumento de la primera película en una especie de remake encubierto, concepto que estuvo bastante de moda durante algunos años. Y si no, que se lo pregunten a Star Wars Episodio VII o Jurassic World. Y me gusta que se planteen cosas nuevas que amplíen las posibilidades de la historia. Y por tanto, de la franquicia cinematográfica.

Tron: Ares es la película que por fin hace justicia a la premisa original. Además de la novedad de que los programas digitales entren en el mundo real, Ares por fin explota todo el potencial de ver el interior del mundo digital, por ejemplo viendo un hackeo desde el punto de vista del programa de seguridad (Ares) que lo está realizando. A esto hay que sumar que hay también entradas desde el mundo real al digital, lo que para mi fue una sorpresa absoluta, planteando un giro super chulo. Tengo un pequeño reparo a la historia referido al climax final, luego entraré a ello en la parte de las cosas menos buenas, pero globalmente la historia en todo lo referido a los conceptos de ciencia ficción, me parece modélica.

Tron: Ares se sale con su impresionante apartado visual. El diseño de producción es increíble, desde los trajes de Ares o Athena, como la construcción de los vehículos digitales que se hacen reales. Las motos, el tanque o las naves son increíbles. Y me dieron la misma sensación que los Transformers de Michael Bay, que a pesar de ser películas terribles los autobots parecía que realmente eran una obra de ingeniería en la que cada tuerca y cada tornillo tenía una función y conseguía que te creyeras que un robot de existir realmente sería así de detallado y complejo.

El apartado visual, tanto en el mundo digital como en el real, unido a la increíble música de Nine Inch Nails, provoca momentos apabullantes que me volaron la cabeza. Igual la música de NIN no es tán icónica como la de Daft Punk, pero me ha parecido magistral. El contraste de ver en el mundo real a los programas y naves digitales con sus colores brillantes provoca un montón de imágenes memorables que en breve empezaremos a ver en las cuentas de «A perfect shot» en redes sociales. La primera persecución en el mundo real con las motos digitales o el combate entre cazas de combate y las naves digitales en el climax me perecen momentazos increíbles de Tron: Ares.

Se ha comentado como una crítica hacia Tron: Ares que NO tenga ninguna conexión con Tron: Legacy aparte de unos recortes de periódico al comienzo de la película. Obviamente, Garrett Hedlund y Olivia Wilde no aparecen en esta película. En el mundo de las franquicias cinematográficas actuales hay quien piensa que todo lo que no potencia la interconectividad entre películas es un error. Pero en mi opinión, es positivo que Disney haya planteado una película autoconclusiva y contenida que busca contar una historia única con principio y final que en realidad no necesita ni hace obligatorio tener que ver las película previas para disfrutarla. Dicho esto, me sorprendió para bien la conexión que se plantea con la primera película de Tron, jugando visualmente con el aspecto visual para resaltar donde se encuentra Ares. Esa escena me parece una chulada.

La película plantea la lucha empresarial entre empresas tecnológicas. ENCOM, la empresa de Kevin Flynn (Jeff Bridges), en 2025 ya no está dirigida por Sam Flynn (el hijo de Kevin al que conocimos en Tron: Legacy) sino por Eve Kim (Greta Lee), una genio de la informática que cree que la tecnología debe ayudar a los menos favorecidos. Por contra, Dilliger Systems, empresa dirigida por Julian Dillinger (Evan Peters), nieto de Ed Dillinger, el villano de la primera Tron, busca destruir a ENCOM para convertir las innovaciones tecnológicas en armas que pueda vender al complejo industrial-militar. Y así hacerse más rico y poderoso de lo que ya es.

Ambas empresas están en una carrera contra el reloj para llevar las construcciones digitales al mundo real. Como una impresora 3D pero con láseres generadores de luz sólida, ENCOM y Dillinger han tenido éxito en la construcción de la tecnología para conseguirlo, pero solo durante 29 minutos. Y es que las construcciones no pueden mantenerse en el mundo físico más allá de ese tiempo, debido al gasto de energía y a un problema en el código. El mcguffin de la película es el «código de permanencia», el secreto que permitirá romper la barrera de los 29 minutos y convertir las creaciones digitales en permanentes en el mundo físico.

Eve Kim de ENCOM ha encontrado el «código de permanencia» en el trabajo de Kevin Flynn, y Julian Dillinger de Dillinger Systems quiere robar este invento revolucionario. Para ello, activará a su programa de seguridad ARES (Jared Leto) para que lo consiga en el mundo real. De forma inesperada, Ares aprende más allá de su programación y se negará a seguir las órdenes de su creador. Y hasta ahí puedo leer sin entrar en spoilers.

Hablaba antes que mucha gente le tiene ganas a Disney. Pues eso multiplicado por X es el odio que se le tiene a Jared Leto. Y no es por el escándalo de este verano, hace tiempo que mucha gente le tiene una tirria que no le puede ni ver. Algo en lo que creo que ha ayudado que interpretara a Joker y a Morbius en las fracasadas películas de Warner y Sony. Digo esto porque he leído cuentas alegrándose del fracaso de Tron: Ares y gritando en redes sociales «Fuck, Leto». Y lo cierto es que desde el punto de vista actoral, Jared Leto es lo mejor de la película con muchísima diferencia. Me gusta cómo interpreta Leto a Ares y como muestra como las cosas que va aprendiendo le cambian y le convierten en un ser más empático y no el tío duro de Dillinger capaz de cualquier cosa en el mundo digital que es al principio. Pensando en Tron: Ares en su conjunto, Leto sin duda suma al positivo resultado de la película.

Lo que no suma y es uno de los dos problemas de la película son el resto de actores. Y más concretamente, lo que el guion plantea para ellos. Greta Lee hace lo que puede como la co-protagonista Eve Kim, una rica ejecutiva que en realidad es alguien «del pueblo» que quiere ayudar a la humanidad. Evan Peters como Julian Dillinger plantea un villano muy poquita cosa que no transmite nada, aumentado por una historia que le convierte en secundario de su propia villanía. Jodie Turner-Smith como Athena simplemente tiene que parecer una puta-ama, cosa que consigue gracias al apartado visual más que a verla a ella plantada delante de las cámaras. Especialmente sangrante es ver reducida a Gillian Anderson (la mítica Scully de Expediente X) a la nada más absoluta como Elisabeth Dillinger, la madre de Julian. Y el resto de secundarios, los informáticos amigos de Eve, son totalmente intercambiables y sin ningún interés dramático en la película. Como digo, excepto Leto, el factor humano de Tron Ares me parece más bien justito.

El trabajo del director Joachim Rønning me ha parecido fantástico. Como comentaba antes, hay tantos momentazos visuales increíbles que no tengo espacio para destacarlos todos. Hablando de eso, vi la película en formato Real 3D de Cinesa en mi ciudad. No estoy seguro, pero diría que el 3D de Tron: Ares es de post-producción, dado que había algunos planos en que el 3D se veía muy bien con personas o vehículos en primer plano o por ejemplo en el paso del mundo digital al real y viceversa. Pero luego en otras escenas prácticamente no se apreciaba. El 3D inmersivo de Avatar es tan alucinante que no cabe duda que todo lo que no sea acercarse al resultado que obtiene James Cameron se ve un poco como de segunda división. Pero dicho esto, tengo que decir que en los momentos en que el 3D destaca, ayudó a que la sensación de WOAH estuviera presente en los momentos más espectaculares de la película.

El flojo papel de los actores en Tron: Ares es una evidencia, pero no no me impidió disfrutar de la película. Porque tengo claro que esta es una película de ciencia-ficción de acción, no de personajes. Lo que sí afectó al visionado es que el climax final no acaba de acertar el final. Incluso cuando la forma de vencer a los programas digitales esté en la misma premisa y el guion plantee una progresión argumental totalmente lógica que no necesita caer en chorradas o giros absurdos de guion. Sin embargo, aunque Ares está salvando a Eve, que ellos no sean los que realmente terminan con la amenaza hace que este final quede un poco chof. Siendo como digo lógico. De alguna manera, el clásico meme «lo hizo un mago» ha sido actualizado a los tiempos modernos con «lo hizo un informático».

Y aunque es cierto que el final es un poco chof, quiero resaltar que me gusta porque es lógico con lo planteado por la película, hasta el punto que es casi el único final posible, algo casi inevitable. Y tengo que resaltar esto como positivo, porque estoy tan cansado de película que plantean giros absurdos con los que parece que se están riendo del espectador, que agradezco que una película caiga en ser demasiado lógico y acorde con lo que se suponía que tenía que pasar.

A pesar de este pequeño problema del climax final, Tron: Ares me ha parecido una fantástica película de ciencia-ficción que tengo claro que volveré a ver con mi hijo en cuanto se estrene en Disney+. Y que volveré a ver cada pocos años. Si tenéis oportunidad, no lo dudéis e ir a verla en la pantalla más grande posible y con el sistema de sonido más atronador, porque el subidón de adrenalina que os va a dar la película lo recordaréis.

Comparto el trailer de la película:

Tron: Ares me ha parecido un peliculón. Tal cual. Si podéis, ir a verla al cine.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de La muerte de Estela Plateada 1 de Greg Pak y Sumit Kumar (Marvel Comics – Panini)

Estela Plateada es uno de esos personajes míticos de Marvel Comics que casi nunca han tenido suerte comercial pero que siempre me han encantado. Es por esto que me he lanzado a comprar la nueva miniserie protagonizada por él, a pesar que el título sea bastante descriptivo de lo que va a suceder: La muerte de Estela Plateada, comic realizado por Grek Pak y Sumit Kumar, con color de Frank D´Armata.

PUNTUACIÓN: 8/10

El primer heraldo de Galactus regresa para defender una Tierra devastada por la guerra, pero Norrin lleva un punto de mira sobre su espalda. Existe un nuevo enemigo que no se detendrá hasta haberle arrebatado todo. Una única vida humana podría decidir su salvación o su condena. Si Estela cae, ¿Quién ejercerá el poder cósmico? ¿Y Galactus qué opina de todo esto?

Los dos últimos comics de Estela Plateada (Silver Surfer) tuvieron resultados desiguales. Estela Plateada: Negro de Donny Cates y Tradd Moore fue una maravilla, mientras que Estela Plateada: Luz Fantasmal me decepcionó muchísimo sobre todo pensando que la historia convirtió a Norrin Radd en secundario de su propio comic. Por esto creo que tengo ganas de un buen comic del personaje. En los últimos años Marvel ha publicado varios comics con «La muerte de…». Que ahora sea Estela Plateada el protagonista parecía algo que estaba cantado. El primer elemento positivo es que esta serie no está situada en un futuro lejano, sino aparentemente en el presente del Universo Marvel.

Empezando con la historia, Greg Pak presenta a la Oficina de Neutralización Alienígena, una organización dedicada a acabar con aliens que amenazan la Tierra. La Comandante Kelly Koh es una de sus mejores agentes / asesina, y es mandada donde la amenaza es importante, siempre consiguiendo los resultados esperados. Obviamente, la historia dicta que Estela Plateada se va a convertir en su siguiente objetivo, a pesar de su naturaleza compasiva y que sea un aliado conocido de la humanidad. El Director Harmon, un empresario malvado dueño de O.N.A., está buscando conseguir el poder que los aliens pueden conseguirle, y no hay nadie más poderoso que Norrin Radd. Esto provoca una situación interesante, porque Koh no puede dañar a Norrin, pero sin embargo eso forma parte del plan de Harmon. Un plan que implica a otros seres metahumanos y que nos deja con un buen cliffhanger.

Se nota que Pak es un guionista veterano, porque presenta muy bien la naturaleza compasiva de Norrin Radd y como a pesar de los años transcurridos, aún no entiende las complejas maquinaciones de los hombres. Si a eso unimos la posibilidad de que la compasión de Norrin Radd pueda ser su perdición, tenemos un buen comic Marvel que ha planteado su inicio de forma modélic. Aparte de la bondad de Norrin Radd, me quedo con ganas de saber qué trauma provocó que Kelly Koh se convirtiera en quien es hoy, algo que estoy seguro que veremos en los próximos números. Eso y la identidad de la abuela de Koh, porque es muy, muy raro que una anciana como ella viva en una estación espacial en un hábitat que recuerda a los pueblos agrícolas de Kansas. Hay más de un misterio oculto y el comic me ha dejado con ganas de descubrirlos.

En el apartado gráfico tenemos a Sumit Kumar en el dibujo con color de Frank D´Armata. Y me parece que hacen un trabajo estupendo, contando perfectamente la historia. Aunque no veo a Kumar como un super dibujante, a veces simplemente con ser un buen narrador es suficiente, y este comic es ejemplo de ello.

Quiero destacar también el portadón de Dike Ruan, una imagen poderosa lleva de fuerza y poesía. No soy de comprar comics por la portada, pero esta sin duda es de las que hacen que quieras saber lo que hay en el interior. Lo que he leído de Dike Ruan me dejó frío, me parece un dibujante correcto sin más. Pero como portadista me parece brillante.

Comparto las primeras páginas del comic:

La muerte de Estala Plateada ha conseguido captar toda mi atención. A ver qué sucede en los próximos números.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Fénix 4 de Stephanie Phillips, Alessandro Miracolo y Roi Mercado (Marvel Comics – Panini)

No tenía pensado comprar el cuarto número de Fénix de Panini, realizado por Stephenie Phillips, Alessandro Miracolo y Roi Mercado, con color de David Curiel y Java Tartaglia. Pero querer leer el final del arco me forzó a hacerlo.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Jean Grey ha ascendido a su forma más poderosa jamás vista, pero sigue necesitando todas sus habilidades para vencer a Adani, cuya conexión con la Fuerza Fénix, y con su propia mente, hace que esta batalla sea particularmente peligrosa. Además, el origen secreto de Sara Grey, la añorada hermana de Jean, asesinada por la Alianza Falange largo tiempo atrás. 

Esta grapa de Panini incluye Phoenix 10-12 USA.

Hoy el cuerpo me pide algo diferente. Esta grapa triple de Panini con los números 10 al 12 USA me vienen perfecto para comentar dos cosas que por diferentes motivos también explican que no disfrute de muchos de los comics Marvel actuales. Una parte responsabilidad de Marvel, y otra de Panini.

Desde el primer número de la colección, la trama principal ha ido sobre la amenaza que suponía para el Universo Marvel el retorno de Perrikus, el Dios Oscuro. El número 10 incluido en esta grapa triple sirve de conclusión de una historia dividida de alguna manera en dos arcos de 5 números. Y el comic que acabo de leer se podría resumir en «va Fénix, chasquea los dedos y gana». Literalmente.

Llevo algún tiempo quejándome del problema que supone para los comics de superhéroes el nivel de poder todopoderoso de sobre todo algunas heroínas del Universo Marvel como Tormenta, Capitana Marvel o Fénix. En cierto sentido, Black Panther también sufre de este problema de «putoamismo» que hace que los héroes / heroinas siempre ganen sin despeinarse. Y este comic es un ejemplo perfecto.

Las tramas de Stephanie Phillips han estado llenas de situaciones ridículas, como que Perrikus mate al padre de Adani delante suya, y Adani busque venganza contra Fénix y no contra Perrikus, porque Fénix no impidió que escapara de prisión. En serio. O que para combatir la posible amenaza futura de Fénix, a pesar que en el presente está ayudando a todo el mundo, Gladiator de los Shi´Ar permite que los asesinos de masas Perrikus y Thanos se hagan con el control del Consejo Galáctico, de facto de la galaxia entera. Como lector de comics veterano entiendo la necesidad de crear un conflicto para que pasen cosas interesantes que hagan que la lectura de este comic merezca la pena. Pero esto no puede hacerse a partir de una ridiculez. Y si tienes que hacerlo una vez podría ser inevitable, pero hacerlo dos veces ya me indica que te pasas la coherencia por el forro y esto es un todo vale lamentable. Eso es lo que ha sido este comic de Fénix, en realidad.

(Haciendo un inciso, la realidad de Marvel Comics ahora mismo es una donde parece que a los editores se la pela todo y han hecho saltar por los aires la continuidad. Por ejemplo en el primer número de Imperial de Jonathan Hickman en la que se está creando un Consejo Galáctico que en realidad ya existe en estas páginas. O haciendo que Hulk medio inteligente vaya al espacio contradiciendo dos años de etapa Philip Kennedy Johnson).

En realidad no es que Phillips engañe a nadie, porque en el primer número de esta etapa Fénix salvaba una estación espacial de un agujero Negro y evitaba que un planeta fuera aniquilado por una explosión solar. El punto de partida siempre ha sido Jean Grey es todopoderosa y puede hacer lo que le plazca. Que termine la historia chasqueando los dedos para vencer a Perrikus y los Dioses Oscuros puede decirse que es la culminación lógica al despropósito que se planteó desde el principio. Lo malo es que eso es anti-entretenimiento. Hablaba de crear un conflicto, pero cuando lo que haces no afecta al héroe, el comic tiene un problema. Y fijaros lo terrible que es decir que un comic Marvel ha tenido a Gorr, a Thanos y a Perrikus como villanos y ninguno suponía una amenaza a la protagonista. Si ningún editor de Marvel se da cuenta que es un problema, es demasiado tarde para que nadie les convenza de lo contrario.

Luego tenemos el apartado artístico de este décimo número, formado por Alessandro Miracolo en el dibujo y David Curiel en el color. Miracolo plantea una distribución de página poco habitual, podéis ver algunas páginas abajo. Y aunque en las splash-pages es resultón, en realidad su narrativa es farragosa y se hace complicado entender qué es lo que está pasando en cada viñeta. Ser dibujante de comics es mucho más que dibujar imágenes potentes (aunque en realidad Rob Liefeld se hizo rico no sabiendo dibujar), y lo que queda claro leyendo este comic es que Miracolo es un mal narrador que tiene muchísimo que mejorar.

Luego tenemos el problema del formato de publicación de Panini de grapas trimestrales con 3 números USA. En mi reseña del tercer número ya comenté que este comic no era para mi por los mismo motivos que he expuesto aquí. Pero en realidad sólo faltaba un número USA para terminar el arco que se ha desarrollado desde el número 1. Intenté pillar esta grapa de importacíón pero no fue posible, y en realidad se me olvidó decirle a mi librero que NO me guardara este comic, por lo que al final opté por comprarlo en mi librería. Y como veis, no me ha gustado el final.

Hace meses, cuando Panini redujo su línea editorial, comenté que entre que una colección no se publique y lo haga en este formato trimestral, prefería esta segunda opción. Pero tras 4 números de Panini con 12 grapas USA, lo que queda claro que hay una tercera opción que es mucho, mucho mejor que esta: publicar tomos con los arcos completos para poder leer cada historia en su totalidad sin interrupciones. Porque este segundo arco de Fénix de 5 números USA comenzó en el número dos de Panini, y han pasado 6 meses para poder leerlo completo.

Aparte del tiempo de espera y que sería mejor poder leer un arco de un tirón sin interrupciones, este formato de Panini tiene un efecto perverso añadido que es lo que realmente me fastidia: Que no coincide nunca el final de un comic de Panini con el final de un arco USA, de forma que la grapa que estás leyendo siempre te deja colgado y de alguna manera están provocando que tengas que comprar la siguiente. O al menos, lo hará hasta el quinto número (15 números USA) en que ya se alinean ambas. Y esto entiendo que es un sacacuartos tremendo de Panini hacia nosotros los lectores. Por una grapa USA que me interesaba, el número 10, me he visto «obligado» una grapa triple de 8.95 €uros. Me parece una política muy fea por parte de Panini.

Cosas como esta no ayudan a que la lectura de comics Marvel sea adecuada. Aparte que el comic en si no es demasiado bueno, o al menos no conecta con mis intereses.

En realidad sólo estoy hablando del Phoenix 10 USA, porque es la historia que me interesaba. Las dos grapas siguientes empiezan el que va a ser último arco de la colección antes de su cancelación por el evento Age of Revelation. Un arco que ha resucitado a Sara Grey, la hermana fallecida de Jean. Un personaje que apenas tuvo dos apariciones en comics Marvel antes de morir en el arco de La Alianza Falange. Phillips ha estado toda la serie mostrando lo importante que era Sara para su hermana Jean, así que no es sorpresa esta resurrección. Aunque ya veremos si es permanente o reversible. Lo malo es en el fondo me da igual, no tengo ningún interés en esta historia. Y mucho menos voy a pagar otros 8.95 €uros para hacerlo. Me sabía mal no leer el número 10 USA, pero no voy a caer dos veces en la misma piedra. O al menos, no en la colección de Fénix.

En realidad no se si después del evento Age of Revelation Marvel recuperará esta cabecera, pero pensando en que han dado a Jonathan Hickman carta blanca para recrear la vertiente galáctica del Universo Marvel como mejor prefiera, todo me sugiere que NO va a volver. De hecho, aunque no siempre conecto con las historias y el estilo de Hickman, creo que es un escritor inteligente. Y sabe que tener a un personaje omnipotente como Fénix limita mucho la posibilidad de hacer algo interesante. Porque, claro, nada es una amenaza para ella.

En todo caso, me sabe mal no haber conectado con este comic de Fénix, pero ni las historias de Philllips ni el dibujo de Miracolo y el resto de artistas me han encajado demasiado.

Comparto las primeras páginas del numero 10 USA con que empieza esta grapa de Panini:

Fénix no es para mi.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

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Crítica de Biblioteca Marvel. Los Cuatro Fantásticos vol. 16 de Stan Lee y Jack Kirby (Marvel Comics – Panini)

La Biblioteca Marvel Los Cuatro Fantásticos de Panini llega en este volumen 16 al nacimiento de Franklin Richards, uno de los momentos clave del comic de Stan Lee y Jack Kirby.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ABSOLUTO

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. Con una de las aventuras más memorables, destacadas y magistrales de la historia de Marvel. Los 4 Fantásticos viajan a La Zona Negativa y se enfrentan a Annihilus, con la vida de La Chica Invisible y del hijo nonato de ésta y Mister Fantástico en peligro. Además, Crystal se une al grupo, a tiempo para combatir contra El Mago, pero también debe volver junto a… ¡Los Inhumanos! Contiene los correos de lectores de la edición original y la cronología que lo sitúa todo en contexto. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este volumen incluya Fantastic Four 79-82 y Annual 6 USA.

Con este volumen 16 la Biblioteca Marvel Los Cuatro Fantásticos llega a 1969. Pero antes el grupo vivió varias aventuras entre la que destaca el Annual 6 con el nacimiento de Franklin Richards. Antes, en la serie regular leemos en los numero 79 y 80 dos aventuras típicas de la época. En el numero 79 USA, tras convertirse Ben Grimm en humano en la grapa anterior, en esta se enfrentará a un robot de El Pensador Loco descontrolado. Ante el peligro para Alicia, Ben decide convertirse de nuevo en La Cosa, a sabiendas que posiblemente sea para siempre.

En el número 80, tras numerosos tiras y aflojas entre Stan Lee y Jack Kirby que provocaron que Kirby optara por no crear nuevos personajes sino reutilizar a los ya existentes, en este número se presenta a un nuevo villano, el robot gigante Toomazooma, que quiere destruir la tribu de Wyatt Wingfoot en la reserva. Aunque el villano resulta bastante fallido, es un soplo de aire fresco volver a ver en esta colección conceptos nuevos. Y lo mismo con un Wyatt Wingfoot desaparecido desde que Johnny consiguió que Crystal fuera su novia.

El Annual 6 con el nacimiento de Franklin sirvió de presentación de Annhilius, al viajar Reed, Ben y Johnny a la Zona Negativa para buscar eliminar la Radiación Cósmica en la sangre de Sue, que amenazaba la vida de madre e hijo. Este especial de 48 páginas nos devuelve al Kirby más espectacular que nunca, demostrando por qué era el mejor dibujando acción más-grande-que-la-vida. El diseño de Annhilius se ha convertido en super icónico, siendo uno de los villanos más reconocibles de la historia de Marvel.

Kirby con entintado de Joe Sinnott ofrece uno de sus mejores trabajos. Y tengo que decir que leer estos comics supone una experiencia sorprendente, dado que la mayoría de páginas cuentan con sólo 4 o 5 viñetas, destacando además que Kirby planteaba muchísimas splash-pages en cada número, todas super potentes visualmente. En este annual tenemos una mítica doble spash-page con un collage fotográfico cuando los héroes entran en la Zona Negativa. El propósito de comprar la Biblioteca Marvel es precísamente por tener comics como este.

Uno de los elementos que menos me gustan y peor han envejecido de estos comics clásicos de Los Cuatro Fantásticos es el machismo que desprenden sus páginas en el trato a Sue Richards. Por este motivo me ha gustado mucho el número que continúa a este Annuel, el 81 USA. Debido a la maternidad de Sue, Crystal se postula para sustituirla como miembro oficial del grupo. Al ser una Inhumana con poderes de Elemental, está más capacitada para unirse al grupo, como veremos en esta grapa en el que le pega una paliza a El Mago. Es genial ver a una heroína asegura de si misma que no necesita que nadie venga a salvarla, en contraste con la en muchos momentos timorata Sue, que era ninguneada de forma terrible por parte de Reed. Este cambio me sugiere que en los próximos números la dinámica del grupo podía cambiar de formas interesantes, al menos hasta que Sue vuelva al grupo.

De las 19 páginas de esta grapa, 11 son páginas con 4 viñetas, dibujando además Kirby 3 splash-pages. En volúmenes anteriores comenté que debido a innovaciones en las imprentas, Marvel redujo el tamaño de los originales en que trabajaban sus artistas para abaratar costes. La respuesta de Kirby fue seguir dibujando al mismo tamaño que siempre, lo que provocó la reducción de viñetas. Esto provoca una sensación aún más espectacular, dado que todo se siente mayor mientras se lee. Y me resulta curioso que Kirby consiguiera esta sensación de majestuosidad sin pretenderlo. Ya sea por un motivo buscado o no, o cierto es que estos comics resultan super entretenidos y espectaculares.

Este volumen se completa con el número 82 USA, un número en el que Crystal vuelve a Attilan para pedir permiso a Rayo Negro para unirse a Los Cuatro Fantásticos, encontrándose que Maxumus el Loco se ha apoderado del trono y encarcelado a los miembros de la Familia Real. Estamos ante la primera parte de dos. Aunque la historia es super básica, tenemos de nuevo a un Kirby desatado que no

La Biblioteca Marvel Los Cuatro Fantásticos me está mostrando el por qué de la fama de la Primera Familia. Y lo cierto es que con Kirby desatado, es normal que los lectores flipáramos con estas aventuras. En ese sentido, los diálogos de Lee quizá son lo menos bueno de estos comics, por unos ejemplos de humor que con la sensibilidad de 2025 parecen super infantiles. Este volumen me reafirma en mi intención de comprar seguro todos los números que dibujó Kirby en Los Cuatro Fantásticos. Y luego ya se verá.

Comparto las primeras páginas del comic:

La Biblioteca Marvel Los Cuatro Fantásticos está resultando un entretenimiento a la altura de la leyenda de estos comics.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ABSOLUTO

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Crítica de Bala perdida de Darren Aronosfky

Darren Aronosfky (Pi, Requiem por un sueño, Mother!, The Whale) cambia de registro y se lanza al noir en Bala perdida, película protagonizada por Austin Butler que era de visionado obligado en pantalla grande.

PUNTUACIÓN: 7/10

Nueva York, años 90. Hank Thompson (Austin Butler) era un fenómeno del béisbol en el instituto que ya no puede seguir jugando, pero todo lo demás le va bien. Tiene una novia estupenda (Zoë Kravitz), es camarero en un antro en Nueva York y su equipo favorito está sorprendentemente luchando por el campeonato. Cuando su vecino punki Russ (Matt Smith) le pide que cuide de su gato durante unos días, Hank se encuentra atrapado en medio de un variopinto grupo de gángsters amenazantes. Todos quieren algo de él; el problema es que él no sabe por qué.

Darren Aronofsky (Nueva York, 1969) es un cineasta estadounidense. Su ópera prima, el thriller psicológico Pi (1998), le valió el premio al Mejor Director en el Festival de Cine de Sundance y un Independent Spirit Award al Mejor Guion Original. Sus siguientes películas son la rotunda obra maestra Requiem for a Dream (2000), la ininteligible The Fountain (2006), el drama The Wrestler (2008, galardonada con el León de Oro en el Festival de Cine de Venecia). Con Black Swan (2010), fue nominado al premio al mejor director en los Óscar, los premios de la Academia Británica de Cine y los Globos de Oro. Noah (2014), Mother! (2017) y The Whale (2022, Oscar a Brendan Fraser como Mejor Actor), han sido sus últimas películas.

Bala perdida es la novena película de Aronosfky, y cuenta con un guion de Charlie Huston, basada en su novela Caught Stealing. La película rodada en Nueva York con un presupuesto de 40 millones de dólares tiene una duración de 107 minutos, y cuenta con fotografía de Matthew Libatique, montaje de Andrew Weisblum y música de Rob Simonsen y de Idles.

En el reparto encontramos a Austin Butler como Henry «Hank» Thompson, Regina King como la detective Elise Roman, Zoë Kravitz como Yvonne, Matt Smith como Russ Miner, Liev Schreiber como Lipa Drucker, Vincent D’Onofrio como Shmully Drucker, Benito Martínez Ocasio como Colorado, Griffin Dunne como Paul, Carol Kane como Bubbe, Action Bronson como Amtrak y George Abud como Duane.

Darren Aronofsky es uno de esos directores cuyas películas veré siempre, normalmente sabiendo lo menos posible. Tras varios dramones intensos no, lo siguiente, en Bala perdida parece que buscaba cambiar de registro apelando al público generalista con una película en teoría más convencional. El resultado no le ha salido demasiado bien, dado que en el momento de escribir estas líneas ha recaudado apenas 32 millones de dólares en todo el mundo, a partir de un presupuesto de 40.

El caso es que la película es bastante entretenida gracias a un guion de Charlie Huston en la que adapta su propia novela Caught stealing. Una historia de género negro de perdedores en la que la mayoría de situaciones suceden por pura casualidad. En positivo, Aronofsky plantea algunos planazos super chulos, como por ejemplo un plano con dron en el que Hank (Austin Butler) intenta acceder a su casa a través de la escalera de incendios. O en una persecución en la que Hank intenta escapar de dos gangsters judíos super peligrosos.

Austin Butler es un actor estupendo que está intentando ser una estrella de cine. O más bien, sus agentes son los que lo están intentando consiguiendo que le contraten para un montón de películas recientes. Y como digo, el chaval me gusta y creo que trabaja muy bien, pero parece claro que no es una estrella capaz de atraer a público a las salas simplemente porque él protagoniza la película. Hank, su personaje, es un protagonista atípico, porque es un chaval normal que sufrió un accidente de tráfico que acabó con su carrera de jugador profesional de beisbol y en la que mató a su mejor amigo. Tras el accidente y a pesar de haber pasado varios años, no ha llegado a asumir su culpa y su responsabilidad por lo ocurrido, mudándose a Nueva York donde trabaja de camarero en un bar. Ha empezado una relación con Yvonne (Zoë Kravitz), una paramédico buenorra y super dulce e inteligente y parece que la vida está yendo bien. A partir de una confusión, su vecino Russ (Matt Smith) que trapichea con drogas se va de la ciudad, repentinamente todo el elemento criminal de Nueva York cree que Hank tiene un objeto de gran valor que custodiaba Russ. Y quieren recuperarlo.

Bala perdida es un noir de perdedores en el que Hank es pisoteado y machacado durante prácticamente toda la película y él no puede hacer nada para evitarlo, estando totalmente indefenso. Es una situación inesperada de ver en una película comercial mainstream, sobre todo con el añadido de que todo sucede por una serie de casualidades sucesivas que van aumentando el número de problemas que Hank tendrá que enfrentarse. Y la cantidad de golpes que irá recibiendo.

Bala perdida tiene una duración corta de apenas 105 minutos. Y dentro que pasan muchas cosas todo el rato la mayoría sorprendentes, lo cierto es que en los primeros 15 minutos el ritmo es pausado mientras conocemos el mundo de Hank y su relación con Yvonne. En este momento, la escena íntima de la pareja es otro momento que no acaba de ser nada de lo que debería. Intenta ser sexy pero no acaba de serlo, al interrumpirla con un humor extraño. Esto es antes que todo se vaya a mierda por la casualidad que se ponga en marcha la historia de verdad. No soy seguidor de Michael Bay y su idea que en toda película suya debe haber una explosión en los primeros 5 minutos que atrape al espectador. Pero el ritmo y el montaje es un poco extraño, primero porque cuesta que sepamos de qué va la película en realidad, alternando momentos dramáticos con situaciones extrañas con personajes peculiares pensados para añadir un toque de comedia que probablemente no sea adecuada teniendo en cuenta lo que estamos viendo.

Lo cierto es que dentro de que me gusta lo atípico de la historia, en realidad Bala Perdida no me ha hecho click. Y me parece curioso que diría que el principal problema de la película es el mismo que tuvo el Superman de James Gunn: Aronofsky equivoca completamente el tono de la película. Como digo, tenemos momentos super chungos que suceden literalmente porque si, con un pobre Han rodeado de criminales peculiares que rompen la idea de historia realista con que había empezado la película en sus primeros minutos. Tenemos a los asesinos rusos por un lado y a los asesinos judíos, que añaden un elemento exótico que rompe la supuesta seriedad y las apuestas del juego. Por ejemplo, cuando los duros asesinos judios llevan a Hank a comer con su madre porque es un festivo para su comunidad. Es una situación atípica que rompe la tensión del momento. Y como esa hay varias situaciones, como cuando la agente de narcóticos Elise Roman (Regina King) putea a Hank en su entrevista tras llamarle él tras recibir una paliza que casi le mata.

Cuando ves trainspotting desde el primer momento Danny Boyle te mostró que todo iba a ser un over-the-top super exagerado. Pero Aronosfky no hace eso. De hecho, parece que en realidad no sabe a qué carta agarrarse para esta película. Y la dirección es correcta, el diseño de producción y la música molan mucho. Los actores cumplen con lo que el director pide de ellos. Pero el humor no acaba de funcionar casi nunca y las pocas escenas de acción tienen un feeling diferente al del resto de la película.

Comentaba que me gusta Austin Butler. Pero igual él no es un casting acertado, porque él es un actorazo buenorro y super chacas que está interpretando a un perdedor indefenso que no sabe por donde le están cayendo las ostias y no tiene forma de evitarlas o de defenderse. Su figura de estrella de cine super cachas no se corresponde con alguien semi alcoholizado con una rodilla destrozada que debería ser un tirillas indefenso. Está mandando las señales equivocadas, lo que creo que es otra de las cosas que no acaban de cuadrar en Bala perdida.

En positivo, el guion de Charlie Huston tiene una cualidad circular que hace que muchas cosas tengan sentido, lo que sirve a Hank para enfrentarse a su pasado y con suerte conseguir salir vivo de toda la situación. En realidad me gusta ver un noir de perdedores que se aleje de los Parker y de todos los tipos duros super molones que dominan el género negro, con Jason Statham y similares protagonizando películas casi clónicas. En ese sentido, Bala perdida es tan original que me ha gustado verla.

Pero me resulta llamativo que Darren Aronofsky no haya acertado en su intento de hacer una película «comercial». Desde luego, los mecanismos del noir no los tiene controlados, y por eso Bala perdida es una película tan desigual, alternando momentos visual y narrativamente muy potentes con otros que no funcionan y que son como un huevo a una castaña. En ese sentido, me sabe mal por Aronofsky. Y resalta lo difícil que es hacer una película «buena».

Bala perdida lo tenía todo para haberme flipado, empezando porque Aronosfky me encantó en casi todas sus películas previas. Pero en realidad no ha sabido hacer una película «comercial» que interese al público que va a los cines regularmente, mientras que el público gafapasta ha rechazado la película precisamente por su intento de hacer algo convencional. Aunque la película sea cualquier cosa menos convencional. En ese sentido, que en alguna entrevista parecía que estuviera pidiendo perdón por hacer una película de género negro «normal» en lugar de sus dramones a los que nos tenía acostumbrados es algo que tampoco es que haya ayudado a vender la película precisamente. En lugar de abrazar que lo ha hecho porque ha querido y era lo que le pedía el cuerpo.

En todo caso, sigo pensando que Aronosfky merece ser visto en pantalla grande. Ya veremos qué película hace a continuación.

Comparto el trailer de la película:

Bala perdida no ha hecho click. A pesar de las muchas cosas interesantes, empezando por su historia fuera de lo habitual, Aronosfky no le ha cogido el truco a los convencionalismos del noir.

PUNTUACIÓN: 7/10

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