Archivo de la categoría: Películas

Crítica de 28 años después de Danny Boyle

Tenía ganas de ver 28 años después, la nueva película de Danny Boyle con guion de Alex Garland que continúa la historia de infectados que creó en la mítica 28 días después.

PUNTUACIÓN: 7/10

Años despúes de los sucesos de «28 días después» y «28 semanas después», el virus de la ira ha regresado y un grupo de supervivientes debe sobrevivir en un mundo asolado por hordas de infectados. Realizada con un iPhone 15 Pro Max y con la ayuda de numerosos accesorios especializados. (FILMAFFINITY)

Daniel Francis Boyle (Lancashire,1956) es un director y productor inglés. Es conocido por su trabajo en las películas Shallow Grave (1994), Trainspotting (1996), La playa (2000), 28 días después (2002), Sunshine (2007), Slumdog Millionaire (2008), 127 horas (2010), Steve Jobs (2015) y Yesterday (2019). Boyle fue productor de 28 semanas después (2007), secuela de su clásico de zombies, y vuelve con fuerza con esta continuación 23 años después de la película original.

Boyle produce y dirige esta película que cuenta con guion de Alex Garland (guionista habitual de Boyle y director de Ex-Machine, Aniquilación, Civil War y Warfare entre otras). La película de 115 minutos de duración ha contado con fotografía de Anthony Dod Mantle, montaje de Jon Harris y música de Young Fathers. El rodaje tuvo lugar principalmente en el norte de Inglaterra, en las regiones de North East y Yorkshire and the Humber. Uno de sus principales hechos distintivos tiene que ver con principalmente con un iPhone 15 Pro Max, recordando al rodaje de 28 días después con la videocámara digital Canon XL-1.

En el reparto tenemos a Alfie Williams como Spike, el hijo de 12 años de Jamie (Aaron Taylor-Johnson) e Isla (Jodie Comer), que irá primero con su padre en un rito de iniciación como cazador dentro de territorio infectado, y que luego intentará llevar a su madre en busca de un doctor que trate su enfermedad, el Dr. Ian Kelson interpretado por Ralph Fiennes. Edvin Ryding como Erik Sundqvist, un soldado sueco de la OTAN, Chi Lewis-Parry como «Samson», un imponente líder alfa de los infectados y Jack O’Connell como Sir Jimmy Crystal, líder de la secta de los «Jimmies» y superviviente del brote original, completan el reparto en sus papeles principales.

El género de zombies me gusta mucho, así que no es sorpresa que tuviera ganas de ver 28 años después. Entrando a valorar una película que me ha gustado, una de las primeras cosas que me han parecido curiosas es que Danny Boyle y Alex Garland parece que obvian la película de 28 semanas después, que ni fue dirigida por Boyle aunque si se mantuvo como productor. Si en la película de Juan Carlos Fresnadillo los infectados murieron de hambre en apenas unas semanas, lo que provocó el intento de recuperación de Londres, en esta película los infectados siguen viviendo tras todos estos años, manteniéndose eso si su cualidad de ser unos zombies corredores.

Danny Boyle es un director brillante a la hora de crear imágenes super impactantes. En el caso de estos 28 años después, una parte importante de este éxito está en el montaje de la película, que intercala imágenes perturbadoras en muchos momentos, o se recrea en la sangre y el gore en varias escenas en las que los protagonistas lanzan flechas a infectados y el estallido de sangre queda congelado en pantalla. Cuando terminó la película nos preguntamos si se notaba que la película estuviera rodada con un iPhone, siendo yo de los que pensaba que no. Desde luego, no como un elemento negativo de la película.

Si en 2002 los zombies corredores de 28 días después impactaron a los espectadores, la principal sorpresa y añadido de esta película son los infectados Alpha, seres a los que el virus de la rabia actúa como un chute de anabolizantes que les transforma en seres más grandes, poderosos y difíciles de matar. Estos alpha nos van a dar un par de momentazos muy fuertes en la película con su hobby de arrancar las cabezas de sus víctimas como si de predators se tratara.

Más que una película unitaria, me ha sorprendido la naturaleza episódica que tiene la película. Y es que 28 años después plantea varias historias que son casi independientes entre si. En la primera, Jamie (Taylor-Johnson) quiere iniciar a su hijo de 12 años Spike (Alfie Williams) en el trabajo de cazador / buscador de su comunidad, ubicada en la isla de Lindisfarne, una isla ubicada en la costa norte de Inglaterra unida al continente solo en momentos de marea baja por una calzada fuertemente fortificada. Jamie lleva a su hijo a territorio infectado para que se cobre su primera presa en la forma de un infectado. Su aventura se encuentra con varios problemas e imprevistos, siendo el peor cuando se encuentran a un alpha que quiere comérselos. Sin embargo, tras una misión compleja, ambos consiguen volver con vida a la isla.

La segunda parte empieza cuando Spike descubre la existencia de un doctor que podría tratar a su madre enferma Isla (Jodie Comer), lo que le hace empezar un segundo viaje aún más peligroso que el anterior. Sobre todo cuando el posible doctor Kelson es una persona enloquecida a la que ningún humano ha visto en muchos años, y el viaje les hace pasar por territorio alpha.

Como fan del cine de zombies, la verdad es que la película tiene momentos super potentes y algunos bastante chungos, pero globamente creo que ha saciado mi sed de este tipo de historias. El poderío visual de Danny Boyle sale super reforzado tras ver la película en pantalla grande.

Sin embargo, me ha costado conectar con una historia que en muchos aspectos plantea el típico «gente tonta haciendo tonterías» como motor de la historia. Si Spike no hubiera ido nunca a «tierra firme» infectada, tendría algo de sentido que se fuera con su madre enferma que apenas puede andar a buscar al doctor. Pero que lo haga tras una misión en la que casi muere, y si no lo hace es gracias a su padre, es completamente una tontería ridícula. Y si, tengo claro que sin eso no hay película, pero me llama la atención que un guionista super inteligente como Garland (y el propio Boyle) tengan que acudir a estas «trampas» porque no se les ocurren otra forma mejor de hacerlo.

La película tiene otro problema grande, que es que no acabo de creerme este mundo 28 años después del primer estallido del virus de la rabia. Empezando porque los infectados hayan sobrevivido tanto tiempo, incluso naciendo nuevos niños infectados. De nuevo, esto es un problema pequeñito, porque tengo claro que sin eso no hay película. Pero dentro de este mundo con recursos super escasos de 28 años después, me parecía super imposible que por ejemplo Jamie no recuperara las flechas con las que había matado a infectados. (¡Si hasta Daryl lo hacía en The Walking Dead). Incluso pensando en que la sangre de los infectados mancha la flecha, pensar que algo tan valioso se deje sin más en el bosque me volaba la cabeza cada vez que pasaba. Porque me muestra a unos creadores que no han pensado del todo bien este mundo.

La llegada de unos soldados suecos varados en Inglaterra al estropearse su barco también ofrece varios momentos de «gente tonta…» super decepcionantes, al disparar en modo ráfaga malgastando munición escasa cuando deberían ser quirúrgicos en su enfrentamiento con los infectados. Aunque visualmente ya digo que hay momentos chulísimos, también me sucedía que esas escenas resultaban inverosímiles. Y eso es un problema.

Cuando Spike y su madre llegan hasta el doctor interpretado por Fiennes tenemos algunos de los momentos más potentes de la película con el monumento que ha creado para los muertos, realizado con calaveras de personas fallecidas. El papel del personaje de Ralph Fiennes me parece super interesante y añade un elemento excelente, si bien comete también alguna locura ridícula cuando duerme a un alpha y no le mata, algo que es de nuevo ridículo. Como digo, en lo relativo a la historia, junto a cosas muy chulas siempre me encontraba otras que me costaban digerir, y que provocan mi sensación de decepción.

Y a todo lo anterior hay que sumar un último aspecto que este si considero lamentable. En lugar de plantear una película con una historia con principio y final, lo mínimo que se exige cuando se va al cine a ver una película, Boyle y Garland deciden NO terminar la historia, dejando la historia en un cliffhanger absoluto.

Tengo que decir que había leído la intención de Boyle de crear una trilogía de películas de la que esta 29 años después sería la primera parte. Y también a la vez que esta película habían rodado casi en secreto su continuación. Pensando que el protagonista Alfie Williams es un chaval que tiene que crecer, tiene sentido rodar la segunda película a la vez para que no crezca entre rodajes y no cuadre con que la segunda película tenga lugar justo a continuación del final de esta. Desde un punto de vista logístico, es algo que se entiende.

Pero lo que no tiene un pase es que la película podría haberse planteado con un final que diera la sensación de historia cerrada de forma satisfactoria. Y sin embargo, Boyle creo que mete la pata con el final abierto en medio del meollo con que termina esta película. Incluso sin cambiar nada, simplemente jugando con el montaje y tomando la misma solución que planteó Ryan Cloogler en Los pecadores, terminando la película en un momento concreto para luego colocar el epílogo como una escena extra entre los créditos de la película, la sensación con que me hubiera dejado la película hubiera sido radicalmente distinta. Esto en realidad sería copiar la narrativa de Marvel Studios, que plantea las claves de las siguientes películas en las escenas entre y post-créditos. Y no se si esto les da vergüenza porque sería admitir que Marvel Studios planteaban buenas ideas en la parte de narrativa serializada.

Creo que los estudios y directores como Danny Boyle se equivocan completamente con estos no-finales. Hasta ahora, la principal diferencia del cine con la televisión es que el cine ofrecía una historia completa con inicio y final. Incluso las películas de Marvel Studios, tan criticadas por gente que no sabe de lo que habla, acertaban en este aspecto ofreciendo historias con principio y final satisfactorio, que luego dejanban tramas que serán desarrolladas más adelante. La actual moda / obsesión de los estudios de crear franquicias está provocando situaciones ridículas como en Fast X (de la que 2 años después de su estreno aún no se sabe cómo o cuando va a rodarse la continuación). Que se repite en esta película al no ofrecer un final satisfactorio me parece una tomadura de pelo.

El modelo de exhibición de películas en los cines está en crisis dado que mucha gente prefiere quedarse en casa viendo cine y series en streaming. Plantear películas sin final es la forma más rápida que puedo imaginar para echar de los cines a los pocos que aún vamos. Porque para tragarme una película sin final, incluso con las cosas destacables que tiene esta película, mejor me hubiera quedado en casa y cuando estrenen la historia completa ya si eso ya las veré en casa. Me parece un error de bulto que al final quien lo va a sufrir son los cines, cuando noten que cada vez va al cine menos espectadores.

28 años después me estaba gustando incluso con las pequeñas trampitas en la historia. Pero este no final me ha dejado con las peores sensaciones posibles. Muy mal, Boyle.

Comparto el trailer de la película:

28 años después está bien hasta que comete el pecado de dejar la historia sin final. Una moda terrible que acabará pasando factura a la industria.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de 28 semanas después de Juan Carlos Fresnadillo (Disney+)

A modo de previa al inminente estreno de 28 años después en los cines, volví a ver 28 semanas después, la película del director español Juan Carlos Fresnadillo secuela de clásico del género de zombies 28 días después de Danny Boyle.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Seis meses después de que la propagación de un virus haya devastado las Islas Británicas, el ejército de los Estados Unidos declara que, vencida la epidemia, ya se puede acometer la reconstrucción del país. Los evacuados regresan entonces al país y las familias se reúnen de nuevo. Sin embargo, el virus aún no ha sido destruido y es más peligroso que nunca. (FILMAFFINITY)

28 semanas después es la continuación de 2007 del clásico de cine de zombies 28 días después dirigida por Danny Boyle y escrita por Alex Garland. Para esta continuación Boyle no pudo dirigirla al estar ocupado con el rodaje de Sunshine (2007), película también con guion de Garland. Boyle se mantuvo como productor ejecutivo, con el productor de la primera película Andrew Macdonald también involucrado en esta continuación. Garland eligió al director español Juan Carlos Fresnadillo (Tenerife, 1967) para dirigir esta película, tras quedar impresionado del trabajo de Fresnadillo en la película Intacto (2001), protagonizada por Leonardo Sbaraglia.

Fresnadillo de involucró completamente en la película. A partir del primer guion escrito por Rowan Joffé, Fresnadillo y sus colaboradores E.L. Lavigne y Jesus Olmo reescribieron completamente la historia de una familia que vuelve a reunirse tras los inicios de la reconstrucción de la sociedad en Gran Bretaña. La película de 99 minutos de duración cuenta con fotografía de Enrique Chediak, montaje de Chris Gill y música de John Murphy. Con un presupuesto de 15 millones, recaudó más de 60 en las salas comerciales, siendo además un éxito en la venta de DVDs, demostrando el tirón del género de zombies.

En el reparto tenemos a Robert Carlyle como Don, el padre de Tammy (Imogen Poots) y Andy (Mackintosh Muggleton) y marido de Alice (Catherine McCormack). Rose Byrne como Scarlet, una oficial médica estadounidense, Jeremy Renner como Doyle, un francotirador de la Fuerza Delta, Harold Perrineau como Flynn, un piloto de helicóptero e Idris Elba como Stone, un general estadounidense que supervisa el Distrito Uno, completan el reparto en sus papeles principales.

Antes de empezar mi opinión sobre la película, quiero avisaros que dado que hablamos de una película estrenada hace 18 años que todo el que ha querido verla lo ha podido hacer en Disney+ desde hace años, esta reseña va a ser FULL SPOILERS. Seguir leyendo bajo vuestra responsabilidad.

28 semanas después es una película con un montón de cosas super chulas. Empezando por un prólogo acojonante, en el que Don huye de la casa de campo donde se había refugiado con su mujer Alice, a la que abandona presa del pánico. La escena es un prodigio de tensión y dramatismo, con unos momentos bestiales como la icónica escena de Don corriendo por el campo perseguido por decenas de zombies mientras se dirige al río. La imagen de Alice mirando por la ventana mientras Don la abandona también es una pasada. Dentro de la brillantez de este prólogo, del que se dice que Boyle participó en su rodaje, quizá es necesario comentar que posiblemente sea lo mejor de la película, de forma que 28 semanas después da sensación de ir de más a menos.

Me parece curioso cómo la percepción ante este hecho ha cambiado en los espectadores durante estos 18 años. Recuerdo que cuando vi la película en el cine y la comenté con amigos, la idea general era que Don era un cobarde asqueroso que merecía morir por abandonar a su mujer, siendo este su «pecado original». Claramente Fresnadillo y su equipo de guionistas también plantean un efecto moralizante al hacer que el cobarde de la primera escena acabe sufriendo aquello de lo que escapaba. Un elemento moralizante está presente en todo el cine de terror.

Sin embargo, la llegada de The Walking Dead y otras historias y videojuegos de zombies (por ejemplo, pero no solo, The last of us) ha provocado que en la actualidad se imponga una visión más pragmática y egoísta de la vida en medio de un apocalypsis zombie. Viendo la escena, una vez Don y Alice son separados, él no tenía forma de salvarla sin ser mordido. Pensando en que en este tipo de historias los altruistas son quienes mueren primero, cosa que también veremos más adelante en esta película, creo que la visión hacia Don ya no es tan negativa como hace 18 años. En general se entiende mucho mejor que tenga un ataque de pánico y escape para salvar la vida. Esto no le convierte en un ser horrible, simplemente en una persona con las flaquezas que tendriamos todos.

Los zombies de 28 días / semanas después son transformados en segundos tras entrar en contacto con la sangre o saliva de un contagiado. Eso y que son corredores son las principales características de estos monstruos. En la parte del guion, me parece que la primera parte presenta las ideas más interesantes, como el hecho que tras 5 semanas sin alimento, la mayorías de zombies murieron de hambre. Pensando que una persona sólo puede estar ¿2/3 días? sin beber agua, tiene sentido que el cuerpo físico de los zombies muera, aunque siga siendo un arma bacteriológica a punto de estallar. Esto es una idea muy interesante. Que ello sea aprovechado para iniciar la reconstrucción me parece otra idea brillante con la que da inicio la película.

La otra gran novedad de 28 semanas después que marca su principal separación respecto a otras películas de género es el personaje de Alice. Una persona inmune al virus que no murió tras ser abandonada por Don, y que sobrevivió hasta ser encontrada por sus hijos. Frente a la visión utópica de la persona inmune como ser clave para encontrar una vacuna o cura, la película abraza el nihilismo extremo y nuestra que Alice es portadora del virus y en realidad es la que provoca el nuevo estallido de forma involuntaria, al ser besada por su marido y transmitir el virus con su saliva. Esto me parece brillante y explicaría como el virus pudo extenderse fuera de Gran Bretaña por todo el mundo, como se sugiere en el final de la película. Un desastre sin duda provocado por la decisión errónea del piloto Flynn de llevar a Francia a los hijos de Don y Alice, Tammy y Andy, tras ser mordido el niño por su padre y ser portador del virus.

Aunque el General Stone es visto como «el malo» que ordena el exterminio de la población de Londres una vez empieza un nuevo estallido del virus, en perspectiva te das cuenta que estaba haciendo lo correcto. Él tenía razón y la oficial médica Scarlet se equivocó debido a su buenismo. Unas buenas intenciones que han provocado la extensión del apocalipsis zombie por todo el mundo. En lugar de plantear llevarse a los niños a Francia debería haberlos llevado a las instalaciones militares americanas, porque esa decisión entiendo que es lo que provoca la expansión del virus por el continente europeo.

Por cierto, no recodaba que Jeremy Renner aparecía en la película interpretando al francotirador Doyle. Y la verdad es que me gusta mucho su presencia en pantalla, ofreciendo el carisma que ya en ese momento de 2007 todos sabiamos que tenía. Pensando en las fechas de producción y rodaje, diría que esta película se rodó antes que Renner fuera contratado por Marvel para interpretar a Clint Burton, en el que fue uno de los muchos castings acertados que hizo Marvel Studios en esos primeros años. Su muerte resalta la idea de que las personas altruistas mueren primero, al poner la vida de los niños por delante de su seguridad.

Pensando en otros aspectos de la película, creo que es un acierto que los hijos de Don y Alice sean unos críos guays que no quieras ostiar. Tam y Andy son unos chavales con los que empatizas y quieres proteger, a pesar del hecho de abandonar una zona de cuarentena para ir a buscar una foto de su madre, a la que creen muerta, a su casa a kilómetros de distancia. Este es un momento clave de la película que tiene que pasar o si no, no hay película, dado que es en ese momento cuando encontrarán viva a su madre malviviendo en el sótano. Y podría decirse que dado que estuvieron en Canarias de vacaciones y no vivieron el apocalipsis zombie, no saben a lo que se enfrentaban y por eso se marcharon con esa facilidad. Pero diría que es una de tantas muchas conveniencias que tiene la película. Algunas mejores que otras.

Otro de las cosas más positivas de la película es su ajustada duración inferior a los 100 minutos. Me gusta que la película vaya al grano. Tras el caos de estallido zombi, la película nos deja buenos momentos con la muerte de Renner, por ejemplo, o con la escena por el metro de Londres en la que Scarlet acaba muriendo y los niños se mueven sin ver nada ayudados por el visor del rifle de Doyle.

Visualmente, 28 semanas después sigue teniendo momentazos super chulos. Sin embargo, reconozco que por ejemplo el bombardeo del Distrito Uno no es uno de esos momentos, con una expansión del fuego y la destrucción que no ha envejecido demasiado bien. En esos momentos de pánico, entiendo el uso de la «cámara en mano» como herramienta narrativa que ayuda a transmitir el caos del momento. Sin embargo, esos momentos de «no se sabe qué está pasando» ahora me indica que era un truco más o menos apañado para tapar carencias presupuestarias, al mostrar todo con planos super cortos y casi nunca generales. No diré que queda horrible, pero si que se nota el truco. Dicho esto, en realidad estos aspectos tienen un pase.

Con lo que no puedo conectar es con las chorradas y absurdeces de la historia, que es el verdadero problema de la película y lo que impide que la disfrute. De hecho, tras volver a ver la película en Disney+ entendí por qué no había vuelto a verla desde que la vi la primera vez en el cine cuando he visto innumerables veces El amanecer de los muertos o 28 días después.

Hay una obviedad clara en películas de género. Si no hay estallido zombie no hay película. Pero dentro de la obligación de que eso pase, la ejecución, el como y por qué sucede, es bastante mejorable. Hay una primera chorrada muy grande que es más o menos aceptable, entrando en el apartado de «cosas convenientes necesarias para poner en marcha la acción»: Que Don trabaje en mantenimiento y tenga acceso a zonas restringidas. Lo que es menos aceptable es que Alice esté en aislamiento y sea portadora del virus zombi y no tenga vigilancia, lo que permite a Don entrar en la sala de contención y convertirse en zombie tras besar a su mujer. Hasta ahí podemos aceptar estas conveniencias. Lo que es una trampa grosera del guion es que Don convertido en zombi pueda salir de esta zona de aislamiento para la que se necesita una tarjeta magnética que no sabe utilizar. Terrible. Esta chorrada sumada a otras que se suceden a partir de ese momento de alguna manera me arruinaron el visionado e impidieron que disfrutara de la película. De hecho, el estallido empieza porque Don entra en una sala con centenares de civiles a la que no debería haber podido entrar por lo mismo que no debería haber podido escapar de la sala de aislamiento en primer lugar, dándose un festín con la gente indefensa. Esto para mi es un problema, porque no hay nada que odie tanto en una película como una historia que no tiene sentido en un elemento esencial.

Tras este visionado y pensando en mis vacaciones del año pasado en Londres me he dado cuenta de otra cosa. Y es que cuando Doyle, Scarlet, Tam, Andy y otro civil que es carne de cañón escapan del Distrito Uno, tienen la misión de llegar a Regent Park para ser recogidos por el helicóptero de Flynn. En ese momento hay varios planazos con ellos caminando por calles famosas y cerca de monumentos, el Parlamento, etc… Estas imágenes de los protagonistas pasando por espacios míticos de la ciudad es parte del ADN de la serie y como espectador molan. Pero en realidad el paseo que dan no tiene sentido cuando tienen que llegar al parque lo más rápidamente posible. Son momentos muy chulos, pero vacíos narrativamente.

De hecho, que vayan a Regent Park y el piloto no les coja tras matar a casi todos los zombies, obligándoles a cruzar otra vez media ciudad para alcanzar otro espacio seguro para la recogida es otra conveniencia de guion un poco absurda. Y de nuevo, el guion necesita que tras escapar de los zombis, sobrevivir a la nube tóxica y que muera Doyle protegiendo a los niños, los supervivientes entren en el metro huyendo del ejército, lo que nos da toda la escena a oscuras. Pero la ejecución de este nuevo imprevisto es un poco absurda. Como tantas cosas de la película en su segunda mitad.

Descontando estas conveniencias y absurdeces, en realidad la película me parece muy potente y tiene algunas escenas muy chulas. Además, la idea del portador inmune como vehículo de expansión del apocalipsis zombie me parece una idea genial. Pero me sabe mal quedarme con esta sensación de que con un guion un poco más trabajado la película hubiera podido ser super top y se ha quedado en un bien sin más.

A ver si la tercera parte, 28 años después, consigue dejarme con mejor sabor de boca.

Comparto el trailer de la película:

28 semanas después es una buena película que no se puede desembarazar de las tonterías de un guion poco trabajado que debería haber sido mejor.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Mountainhead de Jesse Armstrong (Max)

Jesse Armstrong triunfó como creador de Succession, así que tuve cierta curiosidad por ver Mountainhead, película estrenada en Max que plantea una crítica de trazo grueso hacia los magnates tecnológicos.

PUNTUACIÓN: 3/10

Cuatro amigos millonarios se escapan del ojo público cuando explota una crisis internacional.

Jesse David Armstrong (Oswestry, Inglaterra, 1970) es un guionista y productor británico. Conocido por escribir para una serie de varias series de comedia británicas aclamadas por la crítica, así como dramas satíricos, ha recibido numerosos elogios, incluidos dos premios BAFTA de televisión, tres premios Globo de Oro, tres premios WGA y ocho premios Emmy, además de nominaciones a un premio de la Academia y dos premios BAFTA de cine. Fue aclamado por crear la serie de HBO Succession, (2018-2023), con la que ganó cuatro veces consecutivas el premio Primetime Emmy al mejor guionista de una serie dramática.

Tras una vida en televisión, Mountainhead es su primera película como director, aunque no llegue a estrenarse en los cines debido a su estreno directamente en streaming en Max. Armstrong produce, escribe y dirige esta comedia satírica de 109 minutos de duración, que ha contado con fotografía de Marcel Zyskind y montaje de Mark Davies y Bill Henry. A pesar de ser un largometraje, los tiempos de producción recuerdan completamente a los de televisión, porque Armstrong empezó a escribir el guion en enero de este mismo año, realizándose el rodaje en la localización de la mansión de Park City, Utah, en marzo de 2025. La película se estrenó en España el 1 de junio.

En el reparto tenemos a cuatro actores en un espacio cerrado interpretando a 4 magnates tecnológicos. Steve Carell es Randall Garrett, el miembro más veterano y mentor del grupo que recientemente ha recibido un diagnóstico de cáncer incurable. Jason Schwartzman interpreta a Hugo «Souper» Van Yalk, quien, a pesar de su patrimonio neto de 521 millones de dólares, sigue siendo significativamente menos rico que sus amigos billonarios. Cory Michael Smith es Venis «Ven» Parish, propietario de Traam y la persona más rica del mundo, mientras que Ramy Youssef interpreta a Jeffrey «Jeff» Abredazi, propietario de Bilter, una empresa especializada en inteligencia artificial que es codiciada por Ven.

Estaba dudando si ver Mountainhead antes que terminara mi suscripción a Max, una vez terminé de ver The last of us. Y esto me parecía curioso, dado que Succession me gustó muchísimo. Sin embargo, este retrato / crítica satírica de cuatro de los techno-bros más ricos del mundo tenía toda la pinta de ser un panfleto infumable. Finalmente la vi. Y lamentablemente el elemento panfletario se confirmó.

Donald Trump ganó las elecciones americanas en noviembre, recibiendo una importante ayuda de Elon Musk que desmontó muchas de las mentiras de los demócratas. Y viendo los rapidísimos tiempos de producción de Mountainhead, la sensación que deja es que Armstrong pensó deprisa y corriendo una historia con la que «ajustarle cuentas» al dueño de Tesla y Twitter (ahora X). Aunque no es una norma exacta, cuando leo en wikipedia que Armstrong escribió el guion en 10 días me doy cuenta que igual debería haberle dado un par de vueltas a su historia. O a su falta de ella.

Tras ver la película y pensar en ella me doy cuenta que el intento de ataque hacia Elon Musk es evidente. Sin embargo, mientras veía la película, su no-historia me estaba dejando perplejo porque más que a Musk, la sensación que me dejaba era que a quien estaban criticando era a Mark Zuckerberg, el dueño de Facebook (ahora Meta). Que igual también, ojo. Y eso también me pasaba con el personaje interpretado por Steve Carell. ¿Está criticado a Bill Gates, a Jeff Bezos? ¿O la inspiración le vino a Armstrong de Steve Jobs, fallecido de cáncer? Al no estar al tanto de las biografías de los dueños de las empresas tecnológicas, ¿por qué debería?, la sensación era de estarme pendiendo parte de la gracia, lo cual es la peor sensación posible para una película de esta naturaleza. A todo esto, ¿A quién puede interesarle las vidas de estas personas? A mi desde luego no.

Mountainhead tiene un tema evidente. La película es una crítica hacia unos billonarios que viven aislados del mundo real en una burbuja mientras creen que el mundo tiene que plegarse a sus deseos. Estos millonarios son personas inmorales lamentables, y no se inmutan ante el dolor que viven las personas normales por todo el mundo por culpa de situaciones creadas por ellos. Aunque dicen que el dinero no les importa, hacen juegos para dejar claro dentro de este grupo de «amigos» quien es el más rico del grupo y quien el menos rico. Y lanzan todo tipo de ideas ridículas que van desde realizar un golpe de estado en los Estados Unidos o dirigir todo el continente sudamericano. Tan rápido como lanzan las ideas más alucinadas desaparece su interés en ella, pasando a la siguiente «genialidad».

Sin embargo, la película tiene un problema fundamental. Varios, en realidad. Y es que se queda a años luz de Succession a pesar de intentar recrear la mayoría de elementos que hicieron triunfar a su serie. Empezando porque intenta ser graciosa en varios momentos a costa del grupo de techno-bros, sin conseguirlo nunca. La serie tenía por ejemplo montones de momentos incómodos un poco de vergüenza ajena con las ideas ridículas de los hermanos y cómo ridiculizaban a las personas a su alrededor. Aquí esos momentos no funcionan.

Sussession tenía un contraste interesante con unos personajes asquerosos 100% ostiables que también mostraban momentos de humanidad y debilidad. En Mountainhead tampoco existe este matiz. Podría ser que el personaje de Jeff Abredazi, el propietario de la empresa de inteligencia artificial que es codiciada por Ven Parish (Elon Musk), es el único que muestra algún rastro de humanidad. Pero no lo bastante para hacerle interesante. Y mucho menos los demás. De hecho, se ha hecho un suplicio seguir las acciones de este grupo de niñatos asquerosos. Algo que reconozco que no ha ayudado al disfrute de esta película incluso teniendo clara la crítica mediante el intento de humor negro.

La no-historia de Mountainhead gira alrededor de la reunión de fin de semana de los 4 millonarios en un retiro alejado del mundo donde puedan alejarse del stress de sus complicados mundos empresariales. La reunión la organiza Hugo «Souper» Van Yalk (Jason Schwartzman), un rico acomplejado porque «sólo» posee 500 millones de dólares y no sabe como superar los 1000 millones que le convertiría en billonario (según los estándares anglosajones) como el resto de sus amigos.

La reunión tiene lugar coincidiendo con el lanzamiento en Traam, la empresa de Venis «Ven» Parish (Cory Michael Smith), el hombre más rico del mundo, de una aplicación que permite la creación de videos falsos indistinguibles de la realidad, lo que está provocando disturbios en todo el planeta. Estos videos falsos están provocando el inicio de guerras raciales, sociales, culturales y entre países en todo el mundo provocando miles de muertos que no tocan la fibra sensible de estos hombres ridículos y egoistas.

Al mismo tiempo, Randall Garrett (Steve Carell), otro milmillonario que es un poco el mentor del grupo, descubre que tiene un cáncer incurable. Debe ser jodido ser super rico y poder hacer lo que quieras y que no sea suficiente para salvar tu vida. De lo poco salvable de la película situaría la interpretación de Carell, que transmite de forma muy minimalista la sensación de vértigo y de no entender cómo él también va a morir como cualquier persona corriente. Su única tabla de salvación es conseguir que Ven Parish compre la empresa de I.A. de Jeff, con la esperanza que puedan crear la tecnología que les permita descargar la consciencia humana, lo que le convertiría en inmortal al iniciar una sociedad transhumana. Una tecnología que estiman que tardará en crearse alrededor de 5-10 años, el tiempo que le han dado de vida.

Cuando Jeff se niegue a vender, porque no traga a Ven y porque los problemas que la tecnología de Ven está creando en todo el mundo le están convirtiendo en aún más rico, al ser su I.A. lo único que puede distinguir las imágenes reales de las creadas por la tecnología de Traam, empezará el sorprendente y ridículo conflicto que se genera a partir del giro de la película. En ese momento todo lo ridículo que estaba siendo la película alcanza un nivel superior de estupidez. Y tengo claro que en parte esto es buscado para reforzar la idea que son personas ridículas, pero a mi no me funciona.

De los 4 protagonistas, Jeff es el único que parecía tener un poco de empatía ante el drama que se estaba viviendo en el resto del mundo y parecía claro que acabaría enfrentado a los demás. Sin embargo, el último giro final de la película (muy de Succession, a todo esto), sirve para que veamos que estos ricos no son personas normales, no se rigen por las mismas normas ni desde luego tienen los valores morales mínimos exigibles para vivir en sociedad. A todos esto, me hizo cierta gracia como Randall Garrett alude a filósofos y a citas de personajes históricos tergiversando lo que decían para acomodarlo a lo que necesita en cada momento. Ese pensamiento sí es típicamente trumpista y, desde una perspectiva española, totalmente Sanchista. Aunque claro, es lo mismo.

Mountainhead falla completamente en el ritmo, inexistente. En la creación de personajes y incluso tiene unos diálogos mucho menos brillantes de los que disfrutamos en Succession. Falla también en la progresión dramática. Todo parece una sombra de la brillantez que Armstrong nos regaló en la serie de televisión. Incluso diría que incluso la última sorpresa final de la película suena a «Esto ya lo he visto mejor antes».

No diré que he llevado una decepción tremenda con Mountainhead porque en realidad creo que esperaba algo así. Pero si creo que crear una película de este tipo con una fecha de caducidad tan evidente, de ahí las prisas por rodarla y estrenarla cuanto antes, van a ser una mancha en el curriculum de Jesse Armstrong. Tras Succession me dije a mi mismo que vería lo siguiente que hiciera Armstrong. Tras ver Mountainhead, me pensaré volver a ver algo suyo. No digo que no lo vaya a hacer, pero si que veré si es algo que me interesa o es mejor dejarlo correr.

Comparto el trailer de la película:

Mountainhead ha sido una decepción tremenda y un fail como una casa. No lo puedo expresar de otra manera.

PUNTUACIÓN: 3/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Blindado de David Yarovesky

David Yarovesky (Brightburn – El hijo) dirige Blindado, thriller con un protagonista confinado en un espacio reducido que ha sido producida por Sam Raimi y está protagonizada por Bill Skarsgård y Anthony Hopkins.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Un ladrón irrumpe en un todoterreno de lujo y se da cuenta de que ha tropezado con una trampa compleja y mortal tendida por una misteriosa figura.

David Yarovesky es un director curtido en el cine independiente.  The hive (2014), Brightburn – El hijo (2019) y Nightbooks (2021) son las películas previas de este director antes de Blindado, película producida por Sam Raimi que es un remake de la película argentina de acción 4×4 de 2019. Michael Arlen Ross escribe el guion de esta adaptación que ha tenido una ajustada duración de 96 minutos y un presupuesto de 3.6 millones de dólares. Blindado se rodó en Vancouver y ha contado con fotografía de Michael Dallatorre, montaje de Andrew Buckland y Peter Gvozdas, y música de Tim Williams,

Bill Skarsgård y Anthony Hopkins son los protagonistas y casi únicos actores de la película. Skarsgård es Eddie Barrish un ladrón de poca monta que intenta ser un buen padre para su hija Sarah (Ashley Cartwright). agobiado porque no puede pagar la reparación de su furgoneta, decide abrir un cochazo 4×4 para robar lo que encuentre. Por desgracia, ese vehículo pertenece a Williams (Hopkins), un señor cansado de que le hayan robado 4 veces su coche que ha convertido este vehículo en una trampa mortal. El reparto lo completa Michael Eklund como Karl, el mecánico que no deja a Eddie sacar su furgoneta del taller hasta que no le pague lo que le debe.

En muchos sentidos, Blindado es una nueva variación de Buried, la película de Rodrigo Cortés con un protagonista confinado en un espacio diminuto. En el caso de esta película, su protagonista Eddie SI sabe por qué está dentro del 4×4, dado que entró a robarlo. Bill Skarsgård aguanta él solo la película estando en pantalla el 95% del tiempo. Y la verdad es que lo hace muy bien como un perdedor que intenta jugar con las cartas que se le entregan pero que no deja de tomar las peores decisiones en el peor momento. Su ira al descubrirse encerrado y su horror cuando ve que William amenaza con matar a su hija me parece que están muy bien. Y consigue que conectemos y nos preocupemos por él. Buen trabajo.

Anthony Hopkins la verdad es que está mayor. Pero Blindado se apoya en su potente y característica voz para crear a un villano desequilibrado al que todo le da igual y busca que alguien pague por sus desgracias familiares. William, su personaje, no es que sea un villano super profundo, pero la voz de Hopkins consigue que sintamos que Eddie está en una situación en la que su vida corre peligro. Y en la que muy probablemente acabe muriendo. Sin duda, Hopkins cumple con oficio lo que la película le pide.

El rodar dentro de un espacio pequeño plantea numerosos problemas logísticos y visuales. Y me alegra comprobar que David Yarovesky los ha solucionado de forma brillante. Por ejemplo en la primera escena en que Eddie descubre estar encerrado dentro de un coche blindado que anula el wifi que se convertirá en una prisión para los próximos días, Yarovesky hace que la cámara de vueltas alrededor de Eddie DENTRO del coche. Aún no se cómo lo han hecho, pero el resultado final me parece muy acertado. Además, el uso dinámico de las diferentes cámaras consigue que la película no llegue nunca a aburrir.

Además de la tensión que se construye dentro del coche, Yarovesky acierta en la forma en que veremos que William es un psicópata que incluso amenaza a la hija de Eddie a la salida del colegio. El principal problema de estas historias en espacios cerrados es plantear giros que hagan interesante la película sin repetirse. La duración de 96 minutos creo que es ajustada, consiguiendo contar esta historia de forma adecuada hasta llegar al final.

La película muestra la difícil situación que se vive en los Estados Unidos con decenas (¿cientos?) de personas durmiendo en tiendas de campaña en la calle. Esta situación de extrema pobreza que parece ir a más genera una olla a presión social que tiene que acabar explotando por algún lado. Y que el personaje de William fuera robado repetidamente puede ser resultado de ello. Y es por eso que aún sabiendo que está mal, Eddie tiene que buscarse la vida como pueda para sobrevivir. A pesar de esta situación de extrema pobreza que se vive a su alrededor, William no deja de quejarse sobre cómo la ley protege a los delincuentes y los deja en la calle si es que llegan a detenerles para empezar. Estos dos puntos de vista contrapuestos, en los que ambos tienen su parte de razón, plantean un dilema moral interesante, dentro que la película no intenta hacer análisis sesudos de los problemas de la sociedad americana. Sólo plantear una situación de tensión hasta su violenta resolución.

Como ejercicio de tensión en un espacio pequeño, me parece que Blindado es un gran éxito que ofrece una película más que digna que sabe lo que es y qué ofrecer al espectador para que la experiencia sea satisfactoria. La película me ha gustado. No se si volveré a verla (cosa que también me ha pasado con Buried), pero me ha entretenido y me lo que pasado bien. Objetico cumplido.

Comparto el trailer de la película:

Blindado es una película efectiva que me ha entretenido. No le pido más.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Predators: Asesino de asesinos de Dan Trachtenberg (Disney+)

Disney+ ha estrenado la película de animación Predator: Asesino de asesinos que el director Dan Trachtenberg ha planteado a modo de puente entre Predator: La presa (2022) y Predator: Badlands que se estrenará este próximo mes de noviembre.

PUNTUACIÓN: 7/10

Tres de los guerreros más feroces de la historia de la humanidad se convierten en presa del asesino supremo de asesinos.

Dan Trachtenberg (1981) es un director de cine y presentador de podcasts estadounidense. Dirigió en 2016 la brillante 10 Cloverfield Lane, que le valió una nominación al Premio del Gremio de Directores de América por Dirección Destacada de un director nobel. Trachtenberg fue uno de los tres presentadores del podcast The Totally Rad Show y fue copresentador del podcast Geekdrome. También dirigió episodios del podcast Ctrl+Alt+Chicken. También el director del cortometraje de 2011 Portal: No Escape, de un episodio de Black Mirror titulado «Playtest» y del episodio piloto de The Boys. En 2021, dirigió el episodio de estreno de la serie de Peacock The Lost Symbol, donde también hace funciones de productor ejecutivo. El éxito volvió a alcanzar a Trachtenberg en 2022 con el estreno en 2022 en Disney+ de la entretenidísima Predator: La presa , que dio un nuevo impulso a la franquicia de Predator.

Tras el éxito de Predator: La presa, Disney / 20th Century Studios dio luz verde a la nueva película Predator: Badlands, que se entrenará en noviembre de este año. Mientras se encargaba de la producción de esta película, Trachtenberg informó en octubre de 2024 que había realizado una película secreta de la franquicia. En abril de 2025, se revelaron el título y la fecha de estreno de la película.

Asesino de asesinos está dirigida por Trachtenberg y codirigida por Joshua Wassung. Su guion es de Micho Robert Rutare a partir de una idea suya y de Trachtenberg. La animación corrió a cargo de Third Floor. Esta película de 90 cuenta con edición de Stefan Grube y música de Benjamin Wallfisch.

En las voces en la versión original encontramos con Lindsay LaVanchy como Ursa, Louis Ozawa como Kenji y Kiyoshi Kamakami, Rick Gonzalez como John J. Torres, Michael Biehn como Vandenberg «Vandy», Doug Cockle como Einar, Damien Haas como Anders y Lauren Holt como Freya.

Cuando me enteré de la existencia de Predator: Asesino de asesinos, la primera gran duda que me preocupó fue si esto iba a ser una película en el sentido tradicional, o en realidad estariamos ante una antología de 3 cortometrajes cada uno de los cuales estaría protagonizado por un personaje diferente, con historias inconexas entre si. En realidad, recordando la antología Love, Death & Robots, si las historias y la animación están bien, tampoco tendría problemas a priori con esta posibilidad. Sin embargo, me alegra que Dan Trachtenberg se las apaña para construir una película en la que estas tres historias están conectadas y todo tiene un sentido cuando se cierra el círculo durante el climax final de la película.

Las 3 historias son:

«The Shield / El Escudo», ambientada en Escandinavia, 841 sigue a la guerrera vikinga Ursa guía a su hijo Anders y a su clan en una expedición de venganza.

«The Sword / La Espada», ambientada en Japón, 1609. Los hermanos Kenji y Kiyoshi, hijos de un caudillo samurái, disputarán sus diferencias con un Predator intentando matarles a ambos.

Por último, «The Bullet / La Bala», situada en el Océano Atlántico durante la 2ª Guerra Mundial, en, 1942, sigue a John Torres, un piloto de cazas americano durante la Batalla del Atlántico, mientras su escuadrón investiga un misterioso avión que destruyó otra unidad.

Hay muchas cosas que me gustan de la película. Empezando porque Dan Trachtenberg rompe con la idea de Predators clónicos como si todos los miembros de la raza Yautja fueran exactamente iguales. Pensando que hay más de 1000 años entre la primera historia y la última, me gusta que los Predators y su tecnología sean diferentes. Al igual que las armas y el vestuario. En The Shield tenemos a un Predator enorme casi como un tanque, en The Sword tenemos una versión más delgada y pequeña que encaja bien con esta historia de samurais, y el Predator de The Bullet está herido y tiene múltiples cicatrices. Dan Trachtenberg comenta en entrevistas que no quería coger lo malo de otras franquicias populares como Star Wars en la que todos los aliens son casi idénticos, prefiriendo que cada individuo de los Yautja fuera diferente y único. Esto me parece una idea genial.

Un problema nuclear de la franquicia de Predator es que en muchos sentidos se siente todo como una copia y/o repetición de la fórmula, con un alien cazando gente a la que pilla desprevenida gracias a la tecnología de camuflaje. En este sentido, me gusta mucho que Trachtenberg plantee historias diferentes entre si, dentro de la premisa de base. Con los vikingos hay mucho despliegue físico y fuerza bruta por parte de todos los guerreros, todo ello con una ambientación invernal. La historia de los samurais – ronin es mucho más fluida y elegante, dentro que también hay matanza. De esta historia, mi favorita de las tres, me flipa que esta historia sea prácticamente toda sin diálogos, casi como si fuera de cine mudo. Y la novedad absoluta está en la tercera historia con una batalla aérea con una nave predator implicada, algo que es completamente nuevo dentro de esta franquicia cinematográfico.

Como comentaba, sin entrar en spoilers, me gusta cómo se plantea el climax final y la sorpresa que implica, ayudando que todo tenga una sensación más redonda que si hubieran sido 3 historias inconexas. En ese sentido, aunque los 3 protagonistas están chulos y son muy diferentes entre si, el principal valor de la película estriba en la forma en que se amplía lo que conocemos de la cultura Yautja.

Dentro de habérmelo pasado muy bien con la película, sobre todo pensando que la vi en casa, tengo algunos reparos con la animación. Para la animación de Predator Killer of killers se usó Unreal Engine, un motor de gráficos por ordenador en 3D desarrollado por Epic Games, usado en multitud de videojuegos pero que casi no se había utilizado para largometrajes. Varios profesionales que trabajaron en Arcane, incluido el animador principal de personajes Steven J. Meyer, han trabajado en este película. Esto a priori era un indicativo que se quería dar mucha importancia a este aspecto.

Y el resultado me parece que tiene luces y sombras. La violencia extrema, la sangre y el gore están guay, pero la película alterna momentos brillantes con otros muy cutres. Me ha gustado como concepto la idea que los diferentes Predators sean físicamente muy diferentes. Pero su diseño no acaba de funcionar. Y peor que el diseño es su animación, planteando unos movimientos muy raros y unas escenas en los que los Predator están casi siempre en sombra y no se les acaba de ver bien. En Arcane la animación añadía un elemento expresivo que no iba en detrimento de la narrativa sino que la complementaba. En la película de Predator no acaba de conseguir ni una cosa ni la otra de forma igual de brillante.

Otro aspecto cuestionable es el no-final de la película. Comentaba la idea de película puente previa al estreno de Predator: Badlands, pero sin querer entrar en spoilers sólo diré que este final abierto no me ha gustado. El detalle que conecta esta película con la anterior Predator: La presa está bien, pero tengo que reconocer que no ofrecer una historia completa con inicio y final no me ha gustado demasiado. Este elemento junto con la animación hace que este Killer of killer NO se sienta como una PELÍCULA sino como un complemento de las películas en imagen real. Algo secundario.

Y es una pena, porque las ideas que plantea Predator: Asesino de asesinos me parecen muy acertadas y pueden ayudar a dar aire fresco a esta franquicia que en varios momentos había dado sensación de estar quemada y parecía que con La Presa cogía un nuevo impulso.

Al no conectar con la animación, me quedo con la idea que si esta misma historia se hubiera rodado en imagen real, lo hubiera flipado el doble o el triple de lo que lo he hecho. Y es una sensación que no me gusta nada, sobre todo porque en realidad la película me gustó, a pesar de los elementos menos buenos. En todo caso, dado que está disponible en Disney+, si estás suscrito a la plataforma no hay ningún motivo para no ver la película. Si te gusta la franquicia de Predator seguro que pasarás un buen rato.

Comparto el trailer de esta película:

Predator: Killer of killers es una curiosidad entretenida.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!