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Crítica de Península de Yeon Sang-ho

Me gustó mucho Train to Busan (2016), del director coreano Yeon Sang-ho. Por eso le tenía muchas ganas a Península, su última película ambientada en el mismo mundo asolado por un estallido zombie. Y a pesar de tener detalles muy chulos, la película reconozco que me ha decepcionado.

PUNTUACIÓN: 6/10

Cuatro años después de la epidemia zombi, Corea sigue infestada de monstruos y el soldado Jung-seok, que escapó del país, se ve obligado a regresar a Seúl para recuperar un objeto valioso. Allí descubre que hay, todavía, personas sanas en la ciudad. Continuación de la aclamada película de zombis “Train to Busan”. (FILMAFFINITY)

Yeon Sang-ho (1978) es un director y escritor surcoreano que empezó en el mundo de la animación con películas como The King of Pigs (2011) y The Fake (2013). Consiguió el reconocimiento a nivel mundial gracias a su ópera prima en imagen real, la notable Train to Busan (2016). Peninsula (2020) es su última película, no tanto una continuación de Train to Busan como una nueva historia ambientada en el mismo universo.

Yeon Sang-ho dirige y escribió además el guión junto a Ryu Yong-jae. Península cuenta con fotografía de Lee Hyung-deok, música de Young-gyu Jang y montaje de Yang Jin-mo. Con un presupuesto de 16 millones de dólares que lucen de maravilla en pantalla, la película ha recaudado más de 40 en todo el mundo, confirmando el éxito internacional del cine coreano en el cine de género.

La película está protagonizada por Gang Dong-won como Jung-seok, un ex capitán de Corea del Sur, que se siente culpable por no salvar a su sobrino y hermana cuando empezó el estallido zombie. Lee Jung-hyun es Min-jung, una mujer que se quedó atrapada en Corea con sus hijas Joon (Lee Re) y Yu-jin (Lee Ye-won) y su padre, Kim (Kwon Hae-hyo) un anciano medio loco obsesionado con contactar por radio con el exterior para intentar que rescaten a su familia.

Empezando con mi valoración de la película, visualmente Península me ha gustado y tiene un montón de momentazos. Empezando por la sensación de escala y la forma en la que vemos Seúl destruida tras cuatro años del estallido zombi. Entiendo que la mayoría deben ser planos digitales que han transformado imágenes reales de Seúl, pero la verdad es que quedan estupendamente bien. Otro detalle chulo son las escenas nocturnas y algunas persecuciones de coches que no me las esperaba para nada en medio de una película de este género con la ciudad desolada y que me han dado unos momentos chulísimos, quizá precisamente por lo inesperado.

El guión aporta el detalle interesante de hacer a los zombis casi ciegos en la oscuridad, activándose sobre todo por el sonido, lo que sirve para abrir unas posibilidades nuevas para el cine de zombies. En este sentido, el guión, sobre el que luego comentaré más extensamente, me parece funcional con lo que se espera en una película de este tipo, para conseguir que la acción se mueva de un set de acción al siguiente. En todo caso, el elemento que los humanos son realmente sus peores enemigos debido a su egoismo y actitud traicionera siempre me gusta y está bien.

En general, me ha parecido que Península no es una película de terror sino más bien una aventura con zombis. De hecho, diría que la película es PG13, porque la dirección evita en todo momento los momentos gores o la violencia explícita, además de los típicos sustos con zombies saltando sobre alguien justo al girar la esquina. Sobre lo primero, no negaré que queda raro aunque no es inusual en el cine asiático de zombies, sobre lo segundo la verdad es que casi lo agradezco.

Antes de entrar en los elementos negativos, debo reconocer que el hype probablemente haya jugado en mi contra. Península es otra de las muchas películas que han sufrido por el COVID y vieron retrasado su estreno. Eso y el hecho que durante el confinamiento volviera a ver Train to Busan hizo que tuviera muchas ganas de ver esta película aún sabiendo que más que continuación se trataba de una historia diferente ambientada en el mismo mundo. Y ya había leído algún comentario sobre que no era demasiado buena, pero lo que seguro no me esperaba era la sensación de estar viendo un videojuego. Uno no muy bueno…

Acepto que al ser una película coreana, el guión en lo relativo a los personajes sea ultra básico y bordeando todo la comedia involuntaria, ya que mi sensibilidad no es la misma que la del público asiático. Sobre eso no tengo demasiada queja, sabía a lo que venía. Sin embargo, más allá de este detalle, lo cierto es que la historia es una locura que si, ya sabemos que no hay que tomarse demasiado en serio, pero no hay por donde cogerla.

Sobre todo me chirría que en todo momento veamos una avenida vacía y literalmente segundos después hayan cientos, ¡no, miles! De zombis, cumpliéndose el viejo “más no siempre es mejor”. Unos zombis CGI que quedan super falsos y nunca llegan a transmitir amenaza porque no te los acabas de creer. Esto me rompe en muchos momentos, porque como comentaba antes hay más sensación de videojuego over-the-top que de película dramática, lo cual es el principal pero de la película sobre todo si la comparamos con su predecesora.

El detalle de los zombis casi ciegos comentaba que era chulo a priori, pero choca con dos hechos graves como son el que por un lado los humanos estén en una base armando un escándalo increíble que provocaría la llegada de olas de zombies, cosa que no pasa, y por otro que en los momentos de los focos en el climax final queda super chulo visualmente pero sea todo más bien absurdo. Tampoco me cuadra la incoherencia espacial constante, ya que nunca acabas de saber donde están los personajes, donde están los zombis y como se mueven unos y otros para estar a punto de ser pillados o totalmente solos justo a continuación.

Hablando de los humanos, acepto de dentro de los clichés del género debe haber una tribu “salvaje” de humanos, pero estos es que estos son más bien tontos y ridículos. Otro tema que no se si es bueno o malo es que no hay giro o sorpresa en ningún momento. Todo se mueve por lo esperable de principio a fin. Agradezco en todo caso que el director no intentara copiar su propia fórmula de Train to Busan y optara por otro tipo de historia y sensibilidad, pero igual en este caso diferente frente a lo anterior no significa mejor.

Además, por cada detalle visual chulo o muy chulo en una escena, hay varios CGIs terribles a nivel del ZSJL que puedo aceptar en una Play 2, pero no en una película como esta. En especial, las escenas de “mareas” de zombies hacían saltar mi suspensión de credulidad por culpa de del CGI, pero también por la decisión de acelerarlas, lo cual aún pareció que hizo que todo pinte peor.

Y hablando del ZSJL, me ha parecido super curioso que el argumento de Península sea exactamente el mismo que el de Army of the Dead, con dos equipos entrando en una zona caliente para hacerse con un botín aprovechando que se supone no debe haber supervivientes humanos en la zona. En todo caso, no tengo duda que más allá de esta premisa básica, ambas van a ser completamente diferentes.

Península me ha decepcionado. Las cosas como son. En todo caso, tener una excusa para volver al cine siempre es una buena noticia.

Comparto el trailer de la película:

Península ha sido razonablemente entretenida, pero entra de lleno en la categoría de “sin más” y película que no volvería a ver, hasta el punto de sentirla como una pequeña decepción.

PUNTUACIÓN: 6/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Amanecer de los muertos de Zack Snyder

Zack Snyder es actualmente uno de los directores de cine norteamericanos que más sentimientos encontrados provoca. Genio para algunos, máximo representante de los males del “grim-n-gritty” comiquero aplicado al mundo cinematográfico. Sin embargo, su debut en la dirección, el remake de Dawn of the dead de George A. Romero de 2004 sigue siendo a día de hoy una estupenda película que ayudó a cimentar la popularidad del género de zombies.

PUNTUACIÓN: 8/10

Remake del filme de terror de George A. Romero. Una inexplicable plaga ha diezmado la población del planeta, convirtiendo a los muertos en horribles zombies que continuamente buscan carne y sangre humana para sobrevivir. En Wisconsin, un variopinto grupo de personas que han escapado a la plaga, tratan de salvar la vida refugiándose en un centro comercial, donde deben aprender no sólo a protegerse de las hordas de zombies, sino también a convivir. (FILMAFFINITY)

Zack Snyder nació en Green Bay, Wisconsin en 1966. Tras asistir al Art Center College of Design en Pasadena, California, se graduádose con un BFA en cine en 1989. Triunfó en su debut cinematográfico gracias a este remake del clásico de Dawn of the Dead (2004), que contó con guión de un también joven James Gunn.

Tras Amanecer de los muertos, sus siguientes películas le confirmaron con un poderoso director visual con un gusto por las historias basadas en el mundo del comic: 300 (2007), Watchmen (2009), Ga´Hoole: La leyenda de los guardianes (su única película de animación, 2010), Sucker Punch (2011, su única película basado en una historia original suya, lo cual explica muchas cosas), Man of Steel (2013), Batman v Superman (2016), y tras la polémica generada (que da para otro artículo), su Zack Snyder´s Justice League, recién estrenado en HBO Max.

Para esta nueva versión, James Gunn decidió no hacer un remake literal de Romero, sino contar una historia nueva únicamente manteniendo la trama general de un grupo de personas atrapadas en un centro comercial tras el estallido zombie. La película cuenta con fotografía de Matthew F. Leonetti, montaje de Niven Howie y música de Tyler Bates. Con un presupuesto de 28 millones, la película fue un gran éxito al recaudar más de 100, lo que le abrió las puertas a Snyder para su siguiente película, 300, para mi las dos mejores películas de toda su filmofrafía.

El reparto de Amanecer de los muertos me parece también un acierto. Sarah Polley, Ving Rhames, Jake Weber, Mekhi Phifer, Ty Burrell, Michael Kelly, Inna Korobkina o Tom Savini forman un variado y ecláctico plantel que dentro de los estereotipos del género, cumplen con nota con lo que la historia necesitaba.

Amanecer de los muertos es junto a 28 días después de Danny Boyle (2002) las dos película que revitalizaron el género de zombies. De formas totalmente diferentes, ambas consiguieron impactar a los espectadores con sus poderosos inicios, Boyle con las imágenes de Londres vacío y Snyder con la enfermera Ana (Sarah Polley) que sale de turno en el inicio del estallido zombie y cuando se despierta en su casa al día siguiente descubre de la peor forma posible que el mundo como ella lo conocía había desaparecido. Estos primeros 5 minutos de película con la niña y luego el shock de los zombies corredores destruyendo el vecindario de Ana ya venden la película y vistos hoy siguen ofreciendo momentos realmente poderosos para el espectador.

En los últimos años hemos asistido a una saturación de zombies, pero la película de Zack Snyder condensa la mayoría de elementos básicos del género con una historia que sabe dosificar las sorpresas y puntazos muy bien a lo largo de sus casi dos horas de metraje. Un espacio cerrado en el que personas con personalidades e intereses opuestos tendrán que aprender a colaborar, los giros con los infectados sorpresa y un montón de puntazos super sangrientos llevan en volandas al espectador hasta el explosivo final.

Snyder se ha convertido en un director con un indudable poderío visual, con un gusto por los planos espectaculares y la cámara lenta, algo que empezó a utilizar sobre todo en su siguiente película, 300. Nada de eso se aprecia en Amanecer de los muertos, en la que quizá por sería primera película optó por una narrativa más convencional, que sin embargo funciona perfectamente y va como un tiro de principio a fin. Para ser una ópera prima, Snyder cumplió con nota el encargo y realmente no se le podía pedir más.

Quizá el único pero de la película es todo lo referido a Andy, el dueño de la tienda de armas enfrente del centro comercial. Entiendo que la misión de rescate es el giro obligatorio que justifica y pone en marcha todo el climax final, pero hay una serie de “gente tonta haciendo tonterías” seguidas que son una pena, ya que podían haber planteado una solución mejor para que todo hubiera resultado más redondo.

En todo caso este es un pero pequeño comprensible en una película de género como esta. Además, merece la pena destacar su perfecto final que da completamente en la diana y nos deja en lo más alto. Un final por cierto adelantado a su época, sobre todo en lo referido a la moda de las escenas post-créditos o entre-créditos popularizadas por Marvel Studios a partir de 2008 con Iron Man. Y es que me chifla el supuesto final feliz con el que termina la película con los supervivientes escapando en el barco, que sin embargo es roto al ver cómo continúa la historia en los créditos, asistiendo a un final nihilista en el que los zombies lo dominan todo, con el icónico tema final a cargo de Disturbed. ¡Qué bueno es que una película deje casi lo mejor para el final.

Comparto el trailer de la película:

Amanecer de los muertos sigue siendo una película modélica en su género, imprescindible para los amantes del cine de zombies.

PUNTUACIÓN: 8/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Los muertos no mueren de Jim Jarmusch (Prime Video)

Jim Jarmusch es uno de los máximos exponente del cine americano independiente de los últimos años, con interesantes películas como Dead Man, Ghost Dog, Flores rotas o Patterson. Tenía cierta curiosidad en ver Los muertos no mueren, su acercamiento al género de zombies, y aprovechando que está disponible en Prime Video pude verla.

PUNTUACIÓN: 4,5/10

En la pequeña localidad de Centerville, los muertos vuelven a la vida y un variopinto grupo de personajes tendrá que hacerles frente. (FILMAFFINITY)

Jim Jarmusch escribe y dirige esta película en la que ha contado con muchos de sus colaboradores habituales, empezando por un reparto de actores super conocidos como Bill Murray, Adam Driver, Tilda Swinton, Chloë Sevigny, Steve Buscemi, Danny Glover, Selena Gomez, Caleb Landry Jones, Rosie Pérez, Iggy Pop, Sarah Driver, RZA, Carol Kane y Tom Waits entre otros.

Los muertos no mueren es una película de 104 minutos que fue estrenada en el Festival de Cannes de 2019 y cuenta con fotografía de Frederick Elmes, montaje de Alfonso Gonçalves y música de Sqürl, sumando a la canción de Sturgill Simpson que escuchamos en varios momentos de la película.

Jim Jarmusch es un autor con un punto de vista personal que se transmite en una variada filmografía que abarca más de cuatro décadas y que ha sido premiada en Cannes en varias ocasiones. En caso es que no siempre he conectado con las propuestas de Jarmusch, motivo por los que en su día no vi esta película en el cine cuando se estrenó en 2019. Aprovechando su disponibilidad en Prime Video decidí ver su versión del cine de zombies… y el resultado dista mucho de ser bueno.

¿Sabéis esas bromas que os contáis los amigos que si estás en el rollo parecen buenísimas pero vistas desde fuera son situaciones que no tienen ninguna gracia? Pues ese es el resumen perfecto de la película. Me da la sensación que Jarmusch, Murray, Driver y Swinton se lo debieron pasar bomba rodando la película con unos personajes repletos de extravagancias. Pero para el espectador, todo es muy soso y plano, hasta el punto de ser realmente aburrido, lo peor para mi que le puede pasar a cualquier película del género que sea.

El caso es que Jarmusch plantea cierta crítica social hacia una sociedad consumista que nos convierte de facto en zombies sin criterio ni inteligencia que como idea es interesante, aunque realmente no sea novedosa en el género. También hacia los negacionistas del calentamiento global que niegan la evidencia incluso aunque les esté golpeando en la cara. Y es curiosa además la crítica a la mercantilización de una obra artística, con la sobre exposición de la canción de Sturgill Simpson durante la película, hasta el punto de tener una escena en la que un personaje compra el CD de la canción, como si nos lo estuvieran “vendiendo” también al espectador comprar la B.S.O. en modo tortazo en la cara nada sutil.

Como ideas, me parecen interesantes y muestran un punto de vista cínico hacia nuestra sociedad contemporánea. El problema es que esas ideas están mal ejecutadas y resultan, de nuevo, aburridas y redundantes en una película que aunque no es larga, acaba pareciéndolo. Los muertos no mueren no provoca miedo ni asco en ningún momento durante los ataques de los zombies. Pero tampoco tiene gracia, con unos protagonistas hieráticos que resultan totalmente fallidos, incluso en los momentos en que aceptan como propios los convencionalismos del género de zombies.

Da un poco de pena (y hasta rabia) ver una película repleta de situaciones ridículas y porque sís que hay se aceptar por venir de un “autor” y ser esa su “visión” de un tema o género concreto, que no admitiríamos en una película normal de ese género y que pondriamos a caldo. Las cosas como son. En todo caso, me parece genial que un director como él pueda crear en libertad y haga lo que quiera mientras encuentre un productor que le financie. Y mientras lo consiga, supongo que le da igual la opinión del público…

Las plataformas digitales van a dar una nueva vida a una película que pasó en su día totalmente desapercibida. Sin embargo, no creo que vaya a gustar a los fans del género de zombies, y lamento decir que para los espectadores que no conocieran la obra previa de Jarmusch, tampoco creo que les deje con ganas de buscas otras películas suyas.

Comparto el trailer de la película:

Los muertos no mueren ha sido una decepción total, no os la puedo recomendar bajo ningún punto de vista.

PUNTUACIÓN: 4,5/10

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Crítica de Year Zero vol. 1, de Benjamin Percy y Ramón Rosanas (AWA Studios)

Tras las buenas sensaciones de su X-Force en Marvel, he buscado el nuevo comic del guionista Benjamin Percy en el ámbito independiente, Year Zero, comic englobado en el género de zombies realizado con el dibujante Ramón Rosanas, el colorista Lee Loughridge y con espectaculares portadas de Kaare Andrews.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Cuando los muertos caminan, los vivos corren.

Un asesino japonés, un adolescente mexicano que vive en las calles, una traductora en Afganistán, una científica en una base en el Polo Norte y un americano del medio oeste. Cinco supervivientes de una horrible epidemia global que deben usar sus habilidades únicas y sus instintos más básicos para moverse en este mundo de muertos vivientes.

Ben Percy (Wolverine) y Ramon Rosanas (Star Wars: Age of Resistance) se unen para presentar una historia épica que ofrece una mirada global al Apocalipsis Zombie y nos muestra las importantes cuestiones morales y teológicas planteadas por la pandemia e investiga su causa y posible cura.

Este primer volumen recopila los primeros cinco números editados en Estados Unidos por el editorial AWA Studios creada por Axel Alonso. Y el arranque y su propuesta de contar cinco historias de unos personajes que muy probablemente nunca lleguen a reunirse, en contraste con The Walking Dead, me ha gustado y ha conseguido captar mi atención. Benjamin Percy ha creado una buena historia que está además adornada con detalles históricos que mostrarían que los zombies de alguna manera siempre han estado con nosotros. De momento este primer tomo no ha sido más que la presentación, pero me ha dejado con ganas de saber leyendo y conocer el destino de los diferentes personajes, lo cual en si mismo es un gran éxito.

El comic cuenta con un estupendo apartado artístico. El dibujante español Ramón Rosanas realiza un detallado dibujo que dota de personalidad a los diferentes protagonista y cuenta con un enorme trabajo de fondos y detalles al situar a varios personajes en localizaciones reales de Tokio o México D.F. Sus páginas tienen además una buenísima narrativa y la fluidez entre viñetas consigue que el comic se lee en un suspiro.

Rosanas está acompañado por el también veterano colorista Lee Loughridge que opta por plantear una gama cromática diferente para ayudar al lector a entender sin necesidad de leer los textos que estamos en otra localización y personaje diferente. Y la verdad es que me parece que la idea funciona de maravilla. La guinda del pastel son las potentes portadas de Kaare Andrews, que plantea imágenes costumbristas con calidad casi fotorrealista, a los que añade elementos sangrientos que resaltan que la idílica visión va a saltar por los aires.

Comparto tres páginas del comic para que tengáis una buena sensación de lo que os váis a encontrar:

Como digo, me ha gustado este arranque de Year Zero. En todo caso, esto no ha sido más que la presentación, ahora viene lo más difícil para Percy, y es ofrecer una continuación que esté a la altura de las expectativas que están páginas plantean al lector. Espero que esté a la altura, pero de momento se ha ganado que vaya a comprarle el siguiente tomo cuando salga.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Y tu, ¿has leído este comic, qué te pareció? ¡Espero tus comentarios!!! Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

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Crítica de Train to Busan, de Yeon Sang-ho (Prime Video)

Escribiendo ayer la crítica de Seoul Station, me di cuenta que no había hablado en el blog sobre la estupenda Train to Busan (Yeon Sang-ho, 2016) dado que no pude verla hasta varios años después que se estrenara. Aprovechando estos días de confinamiento y que está disponible en Prime Video, quiero aprovechar para recomendarla, no hay excusa para no verla.

PUNTUACIÓN: 8/10

Un virus letal se expande por Corea del Sur, provocando violentos altercados. Los pasajeros de un tren KTX que viaja de Seúl a Busan tendrán que luchar por su supervivencia. (FILMAFFINITY)

Yeon Sang-ho (1978) es un director y escritor surcoreano que empezó en el mundo de la animación con películas como The King of Pigs (2011) y The Fake (2013). Consiguió el reconocimiento a nivel mundial gracias a su ópera prima en imagen real, la notable Train to Busan (2016), dirigiendo a continuación de nuevo en animación Seoul Station (2017), película que sirve de precuela de esta, tras la que estrenó Psychokinesis (2018), una película en imagen real de superhéroes desde el punto de vista coreano. Peninsula (2020) es su última película, no tanto una continuación de Train to Busan como una nueva historia ambientada en el mismo universo.

Train to Busan cuenta con un guión del propio Yeon Sang-ho junto a Park Joo-suk, y cuenta con fotografía de Lee Hyung-deok, montaje de Yang Jin-mo y música de Young-gyu Jang.

Los principales protagonistas de la película son Gong Yoo como Seok-woo, un broker obsesionado con su trabajo, Kim Su-an como Su-an, la hija pequeña de Seok-woo que tiene que ir en tren a Busan para estar con su madre, Ma Dong-seok como Sang-hwa, un duro trabajador de clase media-baja, Jung Yu-mi como Seong-kyeong, la esposa embarazada de Sang-hwa, Choi Woo-shik como Yong-guk, un adolescente jugador de baseball, Sohee como Jin-hee, amiga de Yong-guk y cheerleader del equipo y Kim Eui-sung como Yon-suk, un rico y egoista empresario que consigue subir al tren antes de que estalle el ataque zombie.

Train to Busan se convirtió en un verdadero fenómeno en Corea en 2016, convirtiéndose en la primera película que consiguió más de 10 millones de espectadores, un éxito brutal que vino acompañado además de unas críticas mayoritariamente positivas.

Es curioso como el visionado de Seoul Station y Train to Busan me hace ver que la película de animación realiza una crítica social mucho más despiadada, mientras que Train to Busan se queda en una película más genérica centrada en el entretenimiento zombie. Yeon comenta que quería representar la ira colectiva de la sociedad de una “manera simple y poderosa” al hacer una película de zombis en la que los zombis se encuentran entre las personas que protestan por el empeoramiento en la situación social del pais. Obviamente, en toda película del género hay algo de crítica social, y en Train to busan tenemos por ejemplo al rico empresario que manipula en el tren a la gente asustada en su propio beneficio, pero creo que sirve para el argumento general y no se plantea como un intento de hacer “sangre” con los defectos de la sociedad y el país (si me permitís la metáfora), como sí parece que intenta hacer Seoul Station.

Visualmente, Train to Busan tiene momentos super chulos durante todo el metraje. En lo relativo a los zombies, merece la pena destacar que Yeon Sang-ho plantea unos muertos vivientes corredores como vimos en Guerra Mundial Z y que parece que se ha impuesto en otras películas recientes. Esto aleja a la película de las versiones más clásicas del género pero consigue amplificar la sensación de peligro y que todos pueden morir.

En conexión con The Walking Dead (el comic y la serie de televisión), el verdadero problema no está en un zombie aislado, sino que la formación de mareas de zombies corriendo al unísono crea una amenaza imparable que arrasa con todo. Las escenas en las estaciones de trenes son unos notables ejemplos que dejan momentos para el recuerdo.

La principal novedad de Train to Busan ese encuentra en las escenas dentro del tren, que suponen un espacio cerrado pequeño y claustrofóbico y que permiten mostrar escenas brillantemente resueltas que transmiten las ganas de hacer cosas diferentes dentro de un género que parecía muy trillado y condenado a la repetición.

Quizá el elemento menos bueno son los personajes, que tal vez debido al gusto coreano no tienen una verdadera personalidad, quedándose en arquetipos: El duro y seco trabajador que ama sobre todo a su mujer, el broker que no tiene tiempo para su hija, el jugador de baseball y la grupie… En una película de zombies ya se sabe que la mayoría de personajes no van a sobrevivir, pero al no conseguir que empaticemos con nadie (con casi nadie, pero no digo con quién por los spoilers), la mayoría de muertes se me quedaron bastante planas.  Destacar eso si en la trama el papel de las dos hermanas ancianas, que ofrecen uno de los climax de la película.

Además, como ya me pasó en Seoul Station, la película muestra el machismo de la sociedad coreana con unos personajes femeninos que no hacen nada proactivo y tienen que ser siempre salvadas por los hombres. En este sentido, entendería que hubiera gente a la que este aspecto pudiera incluso molestarla. En todo caso, creo que este hecho es un tema menor conociendo la idiosincrasia cultural del pais, algo que los fans del cine asiático sin duda conocen de sobra, y que no impide el difrute de la película.

En resumen, Train to Busan resuelve de forma brillante todos los desafíos narrativos que plantea y que ofrece un más que buen entretenimiento para estos días de confinamiento.

Comparto el trailer de la película:

Train to Busan significó un interesante añadido a los mitos del cine de zombies planteado desde el punto de vista coreano. Una película que ningún fan del género de zombies debe perderse.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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