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Crítica de Agárralo como puedas, de Akiva Schaffer

Tenía ganas de hacerme unas risas sin más pretensiones que pasar un buen rato. Y lo he conseguido con la nueva versión de  Agárralo como puedas de Akiva Schaffer, protagonizada por Liam Neeson y Pamela Anderson.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

El torpe teniente Frank Drebin Jr. intenta resolver un asesinato vinculado a un magnate tecnológico. Mientras investiga, su unidad policial corre peligro de ser cerrada. Con la ayuda de una escritora de crímenes, Frank se verá envuelto en situaciones tan absurdas como explosivas. Reboot de la popular franquicia de comedia «Agárralo como puedas» y la serie de televisión «Police Squad!».

Akiva Daniel Shebar Schaffer (Berkeley, 1977) es un escritor, productor, director, comediante, actor y rapero estadounidense. Es miembro del grupo musical cómico The Lonely Island, junto con sus amigos de la infancia Andy Samberg y Jorma Taccone. En 2005, Saturday Night Live contrató al trío, y Schaffer se incorporó como guionista. Después de SNL, Schaffer pasó a dirigir películas como Hot Rod, The Watch, Popstar: Never Stop Never Stopping y Chip ‘n Dale: Rescue Rangers.

Además de dirigir, Schaffer escribe el guion junto a Doug Mand y Dan Gregor. La película de 85 minutos de duración y un presupuesto de 40 millones de dólares cuenta con fotografía de Brandon Trost, montaje de Brian Scott Olds y música de Lorne Balfe.

En el reparto tenemos a Liam Neeson como el teniente Frank Drebin Jr., Pamela Anderson como Beth Davenport, Paul Walter Hauser como el capitán Ed Hocken Jr., Danny Huston como Richard Cane, CCH Pounder como el jefe Davis y Kevin Durand como Sig Gustafson.

Agárralo como puedas es un intento de recuperar la popularidad de las comedias parodias de otras películas y series que triunfaron en los años 80 y 90: Aterriza como puedas, Top Secret, Hot Shots! 1 y 2 y, por supuesto, la serie de Agárralo como puedas protagonizada por Leslie Nielsen. Y en muchos aspectos, esta nueva película de Agárralo como puedas se siente como una película anacrónica, al plantear un humor que no es habitual ver en la actualidad. Un humor planteado con unos gags visuales super tontos que me hacían sonreír todo el tiempo y unos diálogos absurdos que lanzan un montón de bromas por minuto a ver si alguna alcanza el objetivo.

Este tipo de comedias super locas exigen que el espectador entre en el juego para disfrutarla. Y tengo que decir que dentro que me ha hecho pasar un buen rato, no diría que esta comedia es mejor que las clásicas antes mencionadas. Pero probablemente no sea culpa de la película, sino que yo he cambiado y soy 30 años más viejo. Y eso afecta a la forma como disfruto de la película. Excepto dos gags muy bestias que si me hicieron reír a carcajadas, la mayoría del tiempo el humor me tenía con la sonrisa en la cara. Algo que fue compartido por las pocas personas con las que compartí sesión. La sensación anacrónica también está con el tipo de humor de la película. Por ejemplo me gustó mucho un gag repetido a lo largo de la película, ver como a Frank le dan un café cuando entra en una habitación, sobre todo cerca de la comisaría. Algo que provoca situaciones super absurdas.

En el reparto tenemos a unos acertados Liam Neeson y Pamela Anderson como los protagonistas. Unos protagonistas de 73 y 58 años respectivamente, lo cual es otro elemento anacrónico de la película. Neeson comenta que el mayor desafío es actuar friamente como si los diálogos tuvieran sentido, confiando que el gag va a funcionar sin necesidad de histrionismos por su parte. Algo que al final es seguir la tradición que Leslie Nielsen popularizó en las películas clásicas. Y la vena cómica de Anderson también supone una sorpresa muy chula, con un tema musical super divertido.

Tenía ganas de reírme y pasar un buen rato. Agárralo como puedas me ha dado eso. Incluso sin haber llegado a morirme de risa, considero un dinero bien invertido. A veces no hace falta más. Objetivo cumplido.

Comparto el trailer de la película:

Agárralo como puedas me…

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Materialistas de Celine Song

No conecté con Vidas pasadas, la opera prima de la directora Celine Song que recibió varias nominaciones a los Oscars de 2024. Pero tengo que decir que Materialistas, su nueva película, me ha gustado mucho.

PUNTUACIÓN: 8/10

Lucy es una joven casamentera de Nueva York que se encarga de unir solteros para encontrar la pareja perfecta. Sin embargo, su mundo se desestabiliza al encontrarse atrapada en un triángulo amoroso con Harry, un apuesto financiero multimillonario, y su exnovio John, un actor de poco éxito.

Celine Song (nacida Song Ha-yeong, 1988) es una directora, dramaturga y guionista coreano-canadiense afincada en Estados Unidos. Song nació en Corea del Sur. Sus padres, ambos artistas, trasladaron a la familia a Markham (Ontario, Canadá) cuando ella tenía 12 años. Song cursó sus estudios universitarios en la Queen’s University de Ontario y estudió psicología, antes de obtener un máster en dramaturgia por la Universidad de Columbia de Nueva York en 2014. Entre sus obras destacan Endlings y La gaviota de Los Sims 4. Vidas pasadas fue su opera prima y recibió un montón de premios por todo el mundo, además de ls nominaciones a Mejor Película y Mejor Guion Original en los Oscars 2024.

Celine Son escribe y dirige esta película de 117 minutos de duración, que cuenta con fotografía de Shabier Kirchner, montaje de Keith Fraase y música de Daniel Pemberton. La película producida por A24 contó con un presupuesto de 20 millones de dólares, que la película ya ha amortizado de sobra, y se ha rodado en localizaciones de Nueva York.

En el reparto tenemos a tres grandes estrellas: Dakota Johnson interpreta a Lucy Mason, una actriz que se ha convertido en casamentera en Adore; Chris Evans interpreta a John, el exnovio de Lucy, que es actor de teatro y camarero; y Pedro Pascal interpreta a Harry Castillo, un hombre rico que se interesa por Lucy. Otros actores son Zoë Winters, que interpreta a Sophie, una clienta de Lucy de 39 años, y Marin Ireland, que interpreta a Violet, la jefa de Lucy en Adore.

Para hablar de Materialistas, tengo que echar la vista atrás y pensar en Vidas pasadas. En la primera película como directora de Celine Song me dio todo el rato la impresión que estábamos ante una historia romántica sobre el primer amor perdido creada por una persona que no cree en el amor romántico. De hecho, me frustré bastante cuando no dejaba de escuchar y leer a gente expresar lo mucho que les había gustado la película precisamente por lo romántico que le pareció todo.

Así que cuando acompañé a mi madre de 82 años a ver la película, la apetecía ver a Dakota Johnson, lo primero que pasó es que me puse alerta ante la supuesta premisa romántica de la directora. Y lo cierto, es que la primera mitad de la película es justo todo lo que esperaba sobre la idea mercantilizada del amor y las relaciones de pareja. Lucy (Dakota Johnson) es una matchmaker, una casamentera de una empresa de Nueva York que se encarga de reunir a hombres y mujeres que buscan pareja. Para analizar qué hombre y mujer ofrecer a cada cliente, se valoran las preferencias de los clientes (quiero que se guapo/a, rico/a, alto o delgada, que tenga una profesión importante que asegure los ingresos), convirtiendo todo en una transacción que mide el valor de cada persona. Para convencer a una clienta para que se case, debido a unas dudas de última hora, Lucy afirma que el novio la hace sentir que es valiosa, lo que es la clave para casarse. Nadie habla de amor ni de sentimientos, todo es transaccional. Y esto me parece que es bastante correcto pensando en los círculos en los que se mueven estas personas de poder adquisitivo alto de Nueva York.

El hermano del novio es Harry (Pedro Pascal), que es literalmente lo que se conoce en el mundillo como un UNICORNIO: alguien que reúne todas las cualidades que las mujeres desean: Es alto, por encima de 1.80m., es guapo super atractivo, es educado y tiene una cultura excelente, y es rico. MUY RICO. Es el novio perfecto. Harry por supuesto se fija en Lucy, pero ella no lo tiene claro porque duda de su propio valor. De nuevo, la concepción materialista de la vida. Pero como negarte una alegría cuando alguien que la va a convertir en la envidia de la ciudad se ha fijado en ti. Así que la relación surge de forma natural.

La clave que hace que la película no sea un telefilm de domingo por la tarde de Antena 3 gira en torno a John (Chris Evans), el antiguo novio de Lucy que es un actor fracasado que malvive trabajando de camarero mientras sigue esperando el gran papel que probablemente nunca vaya a llegar. John comparte piso con dos compañeros porque no tiene dinero para mantener un piso por sí sólo, y sufre el trauma de haber encontrado el amor de su vida y no poder mantenerlo por ser pobre y no poder dar a Lucy las cosas que ella deseaba.

John me ha impactado muchísimo y me ha recordado al personaje de  Hae Sung (tremenda la interpretación de Teo Yoo) en Vidas pasadas. El hombre que debería haberse casado con su novia de Corea y no lo hace porque no tiene una profesión lo bastante buena para su novia (a sus ojos). Y que aunque viaja a Nueva York para ver Nora una última vez ni siquiera la pregunta si se iría con él porque sabe que no es digno de ella desde esta perspectiva económica de la vida. La historia de Hae Sung era tristísima en Vidas pasadas, y desde luego rompía con toda pretensión de romanticismo en la historia de Celine Song.

Y en Materialistas John representa la parte del pobre que aparentemente queda atrás cuando la mujer busca algo mejor para su futuro. El drama surge porque tras años sin verse, Lucy y John se encuentran en la misma boda en la que el ella conoce a Harry, ya que John está trabajando de camarero en el convite. Esto provocará que Lucy se debata entre el unicornio que hará que todos sus deseos se hagan realidad, y un antiguo novio que lo único que puede ofrecer es amor. Amor a pesar de saber que desde el punto de vista económico y práctico que domina la vida y el trabajo de Lucy, él no sería jamás la mejor opción para nadie.

No voy a desvelar el final de la película, pero si que en este caso SI estamos ante una historia contada desde un punto de vista romántico en el que Lucy aprende que hay en la vida más cosas que el mero poder económico de las personas.

Celine Song me parece una directora estupenda. Eso ya lo descubrí en Vidas pasadas, aunque no conectara con su historia. Song coloca siempre la cámara en el sitio perfecto y consigue que el visionado sea siempre interesante. De alguna manera estamos ante una «película para chicas», dado que seguimos siempre a Lucy y sus vicisitudes y su punto de vista son el corazón de la película. En ese sentido, Dakota Johnson aparece siempre guapísima y siempre vistiendo super a la moda, lo que la convierte en el ideal de mujer al que cualquier mujer querría aspirar.

Dentro que la película me ha gustado, creo que la historia es un pelín larga y el ritmo sufre un bache importante en la parte central de la película, en la que se tienen que inventar un trauma a Lucy dado que una cita organizada por ella terminó en agresión sexual. Esto hace que dude de sus habilidades y de su papel en el mundo mientras parece que se va a casar con Harry. Esta parte me parece bastante forzada y nos aleja del drama emocional, lo cual es lo menos bueno de la película.

Otro tema interesante de Materialistas es que en realidad ninguno de los 3 protagonistas, Lucy, John o Harry son malas personas. Todos buscan encontrar el amor y, en este caso, John y Harry esperan que Lucy comparta los sentimientos que ambos tienen hacia ella. En este sentido, hay que destacar el carisma de los tres protagonistas. Dakota Johnson sale guapísima, y Chris Evans y Pedro Pascal saben transmitir todo su carisma a la película, consiguiendo que se note que estamos ante grandes estrellas. En el caso de Pedro Pascal, que es una persona empático que sabe perder con elegancia si entiendde que eso es lo mejor para la otra persona. Y Chris Evans sabe poner esa cara de perrito apaleado que hace que quieras abrazarle. Como digo, dentro que todo está contado desde el punto de vista de Dakota Johnson, los tres lo hacen estupendamente bien, y hace que merezca la pena ver la película sólo por ellos.

Sin embargo, a pesar que el final de la película destaca que sí hay lugar para el amor, en realidad esto se presenta en un mundo muy frío en el que lo principal es si puedes vender la idea que eres «valioso» de cara a una posible relación. Fruto de este materialismo, descubrimos que los mujeres se operan los pechos y la nariz, pero los hombres se hacen más altos, consiguiendo que mujeres que nunca les miraron inicien ahora la conversación. Un mundo frío y muy chungo en mi opinión. Un mundo Materialista. Y que no dudo que es el mundo al otro lado de mi ventana.

Comparto el trailer de la película.

Materialistas me ha gustado mucho, sobre todo por todo lo referido a John, y la recomiendo completamente.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Karate Kid: Legends de Jonathan Entwistle

Debido a la cantidad de estrenos veraniegos de me había quedado colgada Karate Kid: Legends, la nueva película de la saga Karate Kid que reúne a los míticos Jackie Chan y Ralph Macchio, que ha sido dirigida por Jonathan Entwistle.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Tras una tragedia familiar, una joven promesa del kung fu, Li Fong, se ve obligado a abandonar su hogar en Pekín y trasladarse a Nueva York con su madre. Li lucha por dejar atrás su pasado mientras intenta encajar con sus nuevos compañeros de clase y, aunque no quiere pelear, los problemas parecen encontrarle en todas partes. Cuando un nuevo amigo necesita su ayuda, Li se presenta a una competición de kárate, pero sus habilidades no son suficientes. El profesor de kung fu de Li, el Sr. Han, pide ayuda al «Karate Kid» original, Daniel LaRusso, y Li aprende una nueva forma de luchar, fusionando sus dos estilos en uno solo para el enfrentamiento definitivo de artes marciales. Nueva película de la saga «Karate Kid», conectada al universo de «Cobra Kai».

Jonathan Entwistle (The end of the F***ing Word) es el director de Karate Kid: Legends, que es la sexta película de la franquicia. La película cuenta con un guion de Rob Lieber que sabe ir al grano y presentar acertadamente los hitos principales de la franquicia para conseguir una película que hará las delicias de los fans. La película de 93 minutos de duración y un presupuesto de 40 millones de dólares ha contado con fotografía de Justin Brown, montaje de Dana E. Glauberman y música de Dominic Lewis.

En el reparto tenemos a Jackie Chan como el Sr. Han, un venerado maestro de un wuguan en Pekín y Ralph Macchio como Daniel LaRusso, un sensei de Miyagi-Do Karate en California. El gran descubrimiento de la película es Ben Wang como Li Fong, un joven chino que tiene como mentor a su tío abuelo, el Sr. Han, y viaja a Nueva York para empezar una nueva vida.

Joshua Jackson es Victor Lipani, padre de Mia y antiguo campeón local de boxeo, Sadie Stanley interpreta a Mia Lipani, hija de Victor y amiga de Li Fong, Ming-Na Wen es la Dra. Fong, madre de Li y sobrina del Sr. Han, Aramis Knight hace de Conor Day, el rival de Li, y Wyatt Oleff interpeta a Alan, tutor y amigo de Li.

El principal éxito de Karate Kid: Legends es que NO hace que la película gire alrededor de Mr. Han (Jackie Chan) o Daniel LaRusso (Ralph Macchio), sino que consigue que Li Fong (Ben Wang) sea un protagonista estupendo que nos importe. Li tiene un trauma en su pasado, al no poder ayudar a su hermano, que fue asesinado tras ganar un torneó de Kung-Fu en China por un rival enfurecido. Esta muerte le hizo prometer a su madre que no volvería a practicar Kung-Fu, siendo su viaje a Nueva York la oportunidad de un nuevo comienzo.

Y me gusta mucho que una parte sustancial de la película sea ver a Li respetar esa promesa, intentando no luchar, aunque los líos le busquen, e intentando ayudar al padre de su amiga Mia, Victor, que se ve obligado a volver a boxear debido a unas deudas que tiene que devolver. Que Li no quiera luchar hasta que no tenga más remedio de hacerlo, es un cambio interesante que hace que la película no sea todo escenas esperables de principio a fin. Y lo he agradecido.

Cuando el boxeo no sale bien y Victor acaba herido, Li decidirá ayudar a sus amigos compitiendo en la competición de Karate Torneo de los Cinco Distritos para pagar la deuda de Victor. Para ello su tío Mr. Han acude a ayudarle desde China, y a su vez, Han pide ayuda a Daniel LaRusso, dado que tienen 10 días para transformar los conocimientos de kung-fu de Li en karate.

«Dos ramas. Un sólo árbol». Esa es la idea clave de la aparición de Jackie Chan y Ralph Macchio. Y me gusta que lleguen cuando y llevamos una hora de película. La química de ambos es genial y las escenas en las que cada uno quiere enseñar a Li una cosa son divertidas y cumplen su función más que sobradamente. Pero me parece estupendo que la película acepte y tenga claro que son secundarios en la historia de Li.

En cierto sentido, Karate Kid: Legends puede ser considerada una «hamburguesa con queso», porque en realidad no se desvía demasiado de otras películas de la franquicia. Teniendo todos claro que tras el entrenamiento toca competir en el torneo de Karate. Otra cosa que me gusta es que el torneo en si se despache en 5 minutos, dado que todos tenemos claro que lo que queremos ver es el combate final entre Li y el malo para la ocasión, Conor. Y el combate es genial. De hecho, además del combate final, hay otra pelea en el callejón detrás de la pizzería de Victor, en la que Li le defiende de 3 matones, que me parece una pasada también.

Las películas de Karate Kid tienen un «golpe maestro». Y en Karate Kid: Legends hacen una cosa muy muy chula que refuerza la idea de legado, el del hermano fallecido de Li, pero también de pasar página y construir su propio legado. Como digo el combate final está genial, acertando en la preparación del momento clave. Y sobre el comentario de la «hamburguesa con queso», dentro de lo esperable de muchas situaciones, creo que los creadores consiguen imprimir el corazón justo que la película necesita, con el plus de la habilidad de Ben Wang en artes marciales, y del carisma de las dos veteranos estrellas. Por supuesto, Jackie Chan supera por mucho (muchísimo, son ligas, planetas diferentes) a Ralph Macchio, pero la película sabe mantener un buen equilibrio entre ambos, lo que en cierta forma también es lo que esperamos ver en la película.

Me ha gustado mucho Karate Kid: Legends. Y me sabe mal que una película casi pensada para mi estuviera a punto de no verla por la sensación esperable que tenía. Pues mientras el corazón esté en el sitio adecuado, como es el caso, la película tiene todas las papeletas para que me vaya a gustar.

Comparto el trailer de la película:

Karate Kid: Legends es un éxito absoluto. Y eso es compatible con que siga todos los hitos esperables en una película de la franquicia de Karate Kid. Me ha gustado mucho.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Feliz 12 cumpleaños, Stars-my-destination

Hoy 20 de agosto estoy de celebración, ya que mi blog stars-my-destination.com cumple 12 años. ¡Qué pasada!!

20 de Agosto de 2013. Mi primer artículo del blog fue «Star Wars. El comienzo de todo». Este blog nació como parte de un ejercicio que tuve que hacer para un curso de Community Manager. En dicho ejercicio, me pedían crear un blog y dotarlo de contenido. Dado el trabajo que me iba a costar, opté por escribir sobre lo que me gusta y empecé a hacer artículos de obras de la cultura friki: comics, cine, series y novelas. Me sigue asombrando como las cosas han cambiado en estos 12 años. En mi empresa dejé de llevar las redes sociales hace años y ahora estoy orientado en otras facetas profesionales, pero el blog sigue siendo una de las constantes de mi vida de fan de los comics, la ciencia ficción y la fantasía.

Llevo varios años escribiendo y publicando artículos en el blog todos los días. Es más, cuando los comics y las películas se me acumulan, muchos días publico 2 posts, sobre todo en fines de semana. El artículo aniversario de hoy marca un record de 1969 días consecutivos publicando posts en mi web / blog. Perdonarme el autobombo, pero no conozco ningún blog o web creada por una única persona que tenga la regularidad que tengo yo. Y voy a seguir escribiendo todos los días porque me gusta. No me planteo ningún record concreto, aunque alcanzar en septiembre 2000 días publicando va a ser una cifra bonita.

Tener esta suerte de diario de las aficiones frikis que consumo, poder recomendar aquellas obras que realmente me han gustado mucho y analizar porqué algo me ha gustado o no lo ha hecho, me sirve de terapia de relajación y me aleja de los problemas y el stress del mundo real. Agradezco enormemente los «me gusta», los comentarios y en general la enorme visibilidad que tiene mi blog, y disfruto muchísimo de poder compartir mis aficiones frikis con otros fans. Pero tengo que reconocer que seguiría escribiendo aunque nadie me leyera. Dicho esto, reconozco que me sigue volando la cabeza ver las cifras de visibilidad que tiene el blog. Muchísimas gracias, de verdad.

En mi cuenta de Twitter (para mi nunca será X) cuento que en este blog Stars-my-destination «escribo sobre cine, comics, series de TV, novelas, y en general de todo aquello que me apasiona. En este mundo de haters y gente enfadada por todo excepto por lo realmente importante, hablo en positivo de mis aficiones frikis«. Y eso sigue siendo así doce años después, aunque en alguna ocasión tenga que justificar por qué algo no me ha gustado. Estamos en un mundo tan polarizado por la situación política, las cámaras de eco y la demonización del que opina diferente, que expresar que una película comercial tiene cosas positivas y negativas y no es perfecta es tomado como un agravio. Y en el que en virtud a una supuesta «importancia» de dos películas de superhéroes, los true-fans se enfadan porque me atreva a decir que una me gustó más que la otra porque estaba comparándolas.

Estamos en un momento clave en muchos aspectos. Desde luego, pensando en la política y en el convivir de nuestra sociedad, con partidos supuestamente progresistas construyendo muros contra la mitad de la población que no les vota, insultando todos los días a quien opina diferente a ellos. Y lamentablemente esta polarización se ha trasladado a las aficiones frikis. En realidad tampoco es que sea algo de 2025, porque los acosos online y las cancelaciones son realidades desde hace muchos años. Tengo claro desde hace muchos años que los snyderzombies (y en general cualquier extremista que ataque o insulte) son malos. Pero en los últimos tiempos me estoy encontrando con otro tipo de fandom mucho más sutil y casi igual de pernicioso. Del tipo que patrimonializa algo y se cree con la potestad de decidir quien es un buen fan o de qué se puede hablar. Que usa una supuesta actitud positiva hacia un comic / película / personaje como excusa para intentar que no se hagan críticas ponderadas hacia lo que a él le gusta. Que de hecho, le molesta que se publiquen críticas que no digan lo que ellos quieren.

En cierto sentido, ese tipo de gente es mucho más «peligroso» que los snyderzombies, porque los del cultos son tan sutiles como un elefante en una cacharrería y resultan bastante ridículos. Pero estos true-fans son más inteligentes y sutiles, usando técnicas de propaganda que harían feliz a Goebbels. Empezando por el uso de la «Falacia del activista«, según la cual cuando algo (una ley, un contrato, una campaña, lo que sea) se dice que se hace para conseguir un propósito loable, si criticas cualquier aspecto de esa ley, etc… empezando por preguntarte si está produciendo los resultados que dice buscar, te acusan de no querer que ese objetivo loable se realice. Y a partir de ahí, hay barra libre para ser acusado de ser cualquier tipo de los _istas existentes.

Esta Falacia del activista mayoritariamente usada por la izquierda política lleva años siendo usada en todos los ámbitos. Y ha llegado hasta el fandom. James Gunn afirmó que quería que Superman fuera una película comiquera que devolviera el espíritu positivo de los comics. El propósito era loable y yo comulgaba al 100% con esta idea. Pero, ¿La ejecución cumplió con lo que prometía? Yo creo que no, y lo justifiqué en una crítica mucho más positiva de lo que debería haber sido. Que Superman sea mostrado como un pringado, o que Hawkgirl asesine a sangre fría a un detenido que no suponía ninguna amenaza como si fuera una villana de Kingdom Come, mostrado además como si eso fuera guay y sin que reciba ningún reproche, son dos ejemplos que resaltan algunos de los problemas de la película. Y que para mi no cumple con lo que prometía. Desde luego no muestra valores que yo quiero que mi hijo aprenda, son lo contrario a «positivos».

Por decir que no me gustaron varias cosas de Superman provocó que automáticamente en Twitter me dijeran que la crítica era porque no quería al Superman boy-scout. Si lo quiero, lo que pasa es que no lo he visto en la película de Gunn como debería haber sido mostrado. Pero es más, decir que Superman NO es una película perfecta ha servido para que me calificaran de Snyderzombie. Da igual mi larga reseña del blog y todos los matices que expresara en ella. Es el conmigo o contra mi, blanco o negro absoluto. Y me niego a apoyar la mentalidad de rebaño que se quiere imponer a ambos lados del espectro. El Snyder-cut es lo peor y rechazo cualquier tipo de acoso en redes sociales. Pero que me intenten marcar sobre qué puedo opinar denota sectarismo y una vena autoritaria muy grave. No creo eso de que «como una cosa es mala lo contrario es bueno». En el caso de estos tipos de fandoms, ambos son tóxicos.

Así que en este duodécimo cumpleaños del blog quiero expresar que ante tanto extremismo, lo único que puedo hacer es seguir expresando mis opiniones de la forma más educada y respetuosa posible, intentando siempre justificar mi punto de vista. No soy de decir «esto es una mierda», pero si creo que Marvel Comics se encuentra en el peor momento creativo de toda su vida, lo voy a decir. Explicando por qué lo creo. Buscar las cosas positivas y negativas de las cosas, porque nada es perfecto, es la forma de huir de los extremismos que saturan las redes sociales. La educación y el respeto fueron las primeras cosas que se perdieron en las redes sociales. Y creo que sólo entre todos pueden recuperarse. En ese frente si me encontraréis siempre, incluso para reconocerte el derecho a opinar algo en lo que yo no estoy de acuerdo.

Unido a esto, creo firmemente que mi opinión no es ningún ley bíblica, no creo que sea mejor que la de nadie. Y por supuesto, no creo que nadie esté equivocado por no opinar como yo, o que es «mal fan». Desde luego, no me enfado si alguien dice que no le gusta Transformers que a mi me encanta. Mientras se haga de forma educada, me chifla comentar con gente cuando no estamos necesariamente de acuerdo en algo. De hecho, mientras se haga con respeto, esas charlas realmente pueden mostrarnos matices o puntos de vista que a lo mejor no había visto, o que no había interpretado igual. Sin embargo, tengo que decir que asusta un poco la forma en que numerosos lectores y fans de los comics de repente adquieren cualidades mesiánicas y se creen líderes de opinión que nos van a mostrar lo que es ser un buen fan. Por mucho que tengas un podcast, un canal de youtube o lo que sea, tu opinión no es mejor que la de nadie. Que se tomen como un ataque personal una opinión sobre un producto mainstream de entretenimiento americano denota hasta qué punto esas personas han perdido el norte y a lo mejor sería bueno que reevaluaran sus prioridades.

Alguna vez pienso si el problema no seré yo, que me he convertido en un abuelo cebolleta que me quejo por todo. Pero luego leo un comic de Mark Waid y Dan Mora y me emociono como si fuera de nuevo el niño que compró Crisis en Tierras Infinitas 1 y Marv Wolfman y George Pérez me volaron la cabeza. Y cuando un comic me parece bueno, no es por un elemento nostálgico de recuerdo de mi niñez, sino porque tiene una buena historia y un dibujo TOP que conecta con mis gustos actuales. Unos gustos que posiblemente no hayan cambiado tanto. Me doy cuenta que el problema no soy yo. Y volviendo a Marvel Comics, la triste realidad es que lleva años sin producir de media comics con el mínimo de calidad exigible. Editados por editores lamentables que enlazan y solapan eventos continuos, escritos por gente mediocre y dibujados por artistas intercambiables sin personalidad cuya única cualidad es que cumplen los plazos de entrega. Por eso actualmente disfruto montones de comics de DC, Image y de otras editoriales antes que cualquier cosa que saque Marvel. Soy feliz leyendo Transformers, G.I. Joe, Void rivals, Green Lantern, Superman, Justice League Unlimited y muchas más. Lo bueno para mi es que he descubierto que puedo pasar sin los comics Marvel. Algo que es malo para ellos. Ya cambiarán. O no, vete tú a saber.

Gracias por acompañarme en este duodécimo cumpleaños de mi blog. Espero poder compartir frikerío contigo durante muchos años. Porque como decía antes, escribir se ha convertido en una necesidad y no voy a parar ahora. Pero la verdad es que compartir gustos y celebrar lo que nos gusta es una forma muy chula de vivir la vida. ¡Gracias a todos!

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Crítica de Weapons de Zach Cregger

Weapons, la nueva película de Zach Cregger (Barbarian), llega con un éxito de crítica y público. Una película que es mejor que vayas a ver sabiendo lo menos posible de ella.

PUNTUACIÓN: 8/10

Cuando todos los alumnos de una misma clase, salvo uno, desaparecen misteriosamente la misma noche y exactamente a la misma hora, la pequeña ciudad donde viven se pregunta quién o qué está detrás de su desaparición.

Zachary Michael Cregger es un actor, comediante, escritor, director, productor y streamer de Twitch estadounidense. Saltó a la fama como uno de los tres miembros fundadores, junto con Trevor Moore y Sam Brown, de la compañía de comedia con sede en Nueva York The Whitest Kids U’ Know. Más tarde protagonizó las comedias Friends with Benefits, Guys with Kids y Wrecked. También protagonizó la película Miss March, que codirigió y coescribió con Moore. Barbarian (2022) supuso su ópera prima como director. Weapons es su segunda película.

Cregger produce, dirige y escribe el guion de esta película de 128 minutos de duración. La película cuenta con fotografía de Larkin Seiple, montaje de Joe Murphy y música de Ryan Holladay, Hays Holladay y el propio Cregger. Sobre su producción, resulta muy interesante leer que tras el éxito de Barbarian, Cregger planteó una subasta para este guion. Michael De Luca, director ejecutivo de Warner Bros. Pictures, se puso en contacto con él para cerrar el acuerdo a través de New Line, ofreciéndole 38 millones de dólares para cubrir todos los gastos, incluidos los de producción y salarios. Cregger recibió 10 millones de dólares como guionista, director y productor, además de poder decidir el montaje final y recibir la garantía de su estreno en cines. Algo que constituye toda una rareza y el camino a seguir por otros directores y guionistas.

En el reparto tenemos a Julia Garner como Justine Gandy, una profesora que descubre que todos los alumnos de su clase, excepto uno, han desaparecido. Cary Christopher es Alex Lilly, el único niño de la clase de Justine que no ha desaparecido. Alden Ehrenreich interpreta a Paul Morgan, un policía con problemas que tiene una relación complicada con Justine. Josh Brolin es Archer Graff, el padre de uno de los niños desaparecidos que se obsesiona con el caso. Benedict Wong interpreta a Marcus Miller, el director de la escuela. Austin Abrams como James, un drogadicto sin hogar y ladrón. Amy Madigan como Gladys, la tía de Alex, y Toby Huss como Ed Locke, el capitán de policía y suegro de Paul, completan el reparto en sus papeles principales.

Debido a la clave que es la SORPRESA de la trama, voy a plantear una primera parte de la reseña 100% LIBRE DE SPOILERS. Pasando más adelante a comentar los aspectos clave de la trama.

Quiero empezar mi reseña destacando que Weapons me ha gustado bastante más que Barbarian, la primera película de Zach Cregger. Estamos ante una de esas películas que cuanto menos sepas de ella, mejor. Y que resulta sorprendente desde su original premisa de niños desaparecidos, su narrativa fragmentada con diferentes puntos de vista y el tremendo giro que supone descubrir qué ha pasado y quien es el responsable.

La película empieza con una voz de niña que dice nos va a contar la historia de la película. Esto es algo que recuerda a la estructura de los cuentos infantiles. Y más concretamente, a los cuentos infantiles originales en los que no abundaban los finales felices. A partir de ahí, uno de los principales éxitos de Zach Cregger es crear una atmósfera de tensión malsana en una comunidad que no sabe qué ha pasado en realidad y por tanto no puede empezar a sanar. Aparte de los propios niños desaparecidos, la primera víctima de la desaparición es Justine, la maestra de los niños interpretada estupendamente por Julia Garner. Todo el pueblo la ve responsable y casi culpable de la desaparición, a pesar de ser inocente. La paranoia del pueblo y el acoso al que se ve sometida es protagonista de la primera parte de la película. Weapons no es una película de terror de jump-scares, aunque alguno hay, sino de creación de tensión, y en esa parte la película es un éxito absoluto.

El siguiente éxito de Cregger está en la estructura de su guion, al plantear una historia fragmentada mientras conocemos la historia desde el punto de vista de varios vecinos del pueblo. Primero Justine, luego Paul, un agente de policía amigo de Justine, Archer, padre de uno de los desaparecidos, Marcus, el director del colegio, el drogadicto sin hogar James y así sucesivamente. Una narrativa en la que cada punto de vista añade un poco más información y misterio, hasta que lleguemos al climax en el que todo se revelará. Esta estructura me parece que está muy chula, partiendo por ejemplo que vamos a ver el mismo suceso desde el punto de vista de varios personajes, lo que implica un grado de planificación muy interesante. Aunque luego entraré a comentar elementos clave de la trama menos buenos en la parte con spoilers, tengo que valorar muy positivamente la parte de originalidad que sin duda esta estructura ofrece al espectador.

Me gusta la faceta de Cregger como escritor. Con algún reparo. Pero lo que me encanta es la faceta de Cregger como director. Tiene mucho mérito la forma en que la película consigue mantener la atención del espectador a lo largo de las más de 2 horas de película sin platear sustos fáciles cada cinco minutos. La estructura es importante, pero he visto un director sabiendo colocar y mover la cámara de la forma adecuada en cada momento para enfatizar la tensión que debe tener cada escena, consiguiendo unos resultados notables. Weapons es una película que me ha dejado con una sensación super satisfactoria, gracias a su impactante climax final, que rompe la sobriedad hasta ese momento para entrar casi en el gore para marcar al espectador con imágenes que quedan grabadas en la retina. Cregger me parece un profesional talentoso.

Tiene mérito que Weapons nunca se haga larga ni pesada cuando estás contando la historia desde tantos puntos de vista. El montaje, la música y el diseño de producción tienen un papel fundamental en el éxito de la película. Como también lo tiene el reparto, que consigue transmitir la empatía, la lástima, el patetismo o el horror que la película necesita en cada momento. Julia Garner sostiene ella sola la película en su primera hora, y tener a Josh Brolin o Benedict Wong ayuda mucho para transmitir la personalidad perfecta que necesita la película.

Creo que Weapons es una película en la que todo destaca positivamente, y ayuda a que la película se sienta diferente a todo lo que se ha estrenado en salas comerciales este año. Sólo por eso, creo que merece la pena ver Weapons en pantalla grande.

Sin embargo, aunque en general la película me ha gustado mucho, hay que señalar que la EXPLICACIÓN es a la vez el giro y la trampa de la película. Siendo muy diferentes, este giro me recuerda a La visita, la película de M. Night Shyamalan en la que la propia premisa planteaba una locura absurda sin la cual no hay película. Y en función de como aceptaras este locura, disfrutabas más o menos el climax de la película. Tengo que reconocer que esta locura de la premisa no es tan absurda en Weapons como en La visita o en Barbarian. Y posiblemente por eso me gusta más. Pero estamos ante el tipo de situación que hace que no puedas pensar demasiado en ella, porque si no te das cuenta que nada tiene sentido. Dicho esto, reconozco que la película está tan bien contada que en ningún momento pensé durante el visionado «Vaya trampa de guion me acabo de comer», porque el buen trabajo de Cregger creo que es clave para llevar a la película (y al espectador) a buen puerto.

Esto me lleva a otra reflexión sobre Weapons. Dentro que la película me ha gustado y la he encontrado original, se ha planteado un hype loquísimo con esta película, con algunas personas en redes sociales calificándola como «la mejor película del año». Y sinceramente no creo que plantear unas expectativas imposibles le vaya a hacer ningún bien a esta película. Más bien al contrario, puede generar el efecto contrario y la sensación en el espectador de «NO es para tanto».

Estamos en un mundo de blockbusters veraniegos en que el 90% de los estrenos son secuelas, reboot o reinicio de franquicias de éxito. Mirad si no algunas de las películas estrenadas este 2025: Lilo & Stitch, Jurassic World El renacer, Cómo entrenar a tu dragón, Misión Imposible: Sentencia final, 28 años después, Los pitufos, Superman, Se lo que hiciste el último verano, Destino final, Los 4 Fantásticos, Capitán América: Brave New World, Thunderbolts*, Mufasa: The Lion King, Blancanieves, Los tipos malos 2, Padre no hay más que uno 5, Los futbolísimos 2, Karate Kid Legend, Ponte en mi lugar de nuevo… Incluso Minecraft pertenece a una IP de éxito, aunque ella en si no fuera un franquicia.

Este fenómeno de alabar contenidos originales no es nuevo. Y desde cierto punto de vista, me parece loable celebrar películas que son mucho menos conocidas por parte de los espectadores frente a la familiaridad de ver una nueva película de Expediente Warren o la nueva película de superhéroes de Marvel Studios. Convencer a los espectadores que vean algo original es complicado dado que aparte de la competencia del streaming siempre hay en cartelera otras películas más fáciles de vender al pertenecer a una franquicia de éxito. Por esa parte, me alegro de haber visto Weapons y la recomiendo sin duda.

Sin embargo, que cada nueva película con una premisa original sea siempre celebrada como «Lo mejor del año» me parece un error garrafal. Porque la segunda película que veas y digas «no es para tanto» va a generar un rechazo en el espectador, que no se va a creer ni una sola patraña más que le intenten colar. Dentro de los gustos de cada uno, me parecería más honesto plantear las opiniones desde una vertiente más neutra y razonable, porque es imposible que TODO sea sobresaliente.

Creo que con todo lo expuesto ya te puedes crear una opinión sobre si ver la película en el cine. Yo me lo pasé muy bien y la recomiendo. Dicho esto, a partir de ahora voy a empezar a comentar aspectos claves de la película CON SPOILERS. Sigue leyendo bajo tu responsabilidad.

Weapons empieza y acaba con una voz en off de una niña que se supone es nuestra narradora. Esto comentaba que sugiere la idea un cuento de hadas. El recurso de la narración fragmentada con el punto de vista de diferentes personajes que van construyendo la historia es un recurso muy habitual en literatura fantástica. Y de género en general.

Me gusta mucho la forma en que presenta a los personajes para que la historia de Justine conecte con la de Paul de forma bastante orgánica. El detalle de ver los mismos hechos que ya hemos visto desde otra perspectiva es un detalle genial. Tras Paul pasamos la de Archer, luego a Marcus, después al ladrón James para terminar con conocer el punto de vista de Alex, el único niño que no desapareció, y que como estaba claro, tenía la clave de lo que estaba pasando en el pueblo.

La idea de que la causante de todo sea una BRUJA súcubo, que se alimenta de la fuerza vital de sus víctimas y ha secuestrado primero a los padres de Alex y luego a los niños para alimentarse, es a la vez una genialidad y una locura ridícula. Y en realidad, la forma en que los niños se marchan de sus casas con los brazos levantados me recordó un poco a El flautista de Hamelín, cuando hipnotiza a los niños y se los lleva. Un elemento que sin duda estaba dentro de los elementos que inspiraron de una forma u otra a Cregger. Y que conecta con la idea de cuento de hadas oscuro que comentaba antes.

La narración fragmentada va añadiendo elementos fantásticos y terroríficos a la película, de forma que hay un in-crescendo que hace que cuando finalmente se desvela la sorpresa de la bruja, el espectador ya lo asume como normal dentro de la lógica de la película. La muerte de la bruja de forma super violenta siendo literalmente despedazada por los niños secuestrados, tras crear Alex un nuevo hechizo para que los niños maten a la bruja, me parece que conecta también con los cuentos populares. Y también me gusta el hecho que el final no sea enteramente feliz, ya que aunque han matado a la bruja, sus víctimas han perdido la cabeza y no la recuperan mágicamente. Esta sensación agridulce final es algo que también me gusta mucho y también es muy de cuento.

Sin embargo, cuando hablo que el giro es al mismo tiempo la trampa me refiero a que en realidad nada de lo que pasa alrededor de la bruja tiene sentido. Empezando porque Gladys, el nombre de la bruja que dice ser tía de la madre de Alex, atrapa con un hechizo a los padres de Alex días ¿semanas? antes de raptar a los niños, sin que nadie se de cuenta. La parte del FBI investigando a la familia sin detectar nada es ridícula. Por ejemplo, que afirmen que el padre ha sufrido un ictus sin haber ido al hospital, o que lleve días ¿semanas? sin ir a trabajar y que nadie lo encuentre sospechoso. Por no hablar de las ventanas empapeladas días ANTES de la desaparición de los niños. De hecho, creo que hay una trampa en la forma en que está contado el comienzo, mostrando primero a Alex con sus padres declarando ante la policía, y luego enseñar la misma escena con Gladys en lugar de la madre de Alex. O igual es que el plano era más corto y sólo mostraba a Alex y a su padre y luego lo han abierto. Que la niña en el prólogo diga que el pueblo lo tapó todo al estar avergonzados por el trabajo de la policía (no es literal, pero es el sentido de lo que dice) no justifica la locura y el todo vale que descubrimos a partir de que Gladys hace acto de presencia en la película.

La forma en que funcionan los hechizos, cogiendo un objeto de la víctima atándolo a un palo mojado con la sangre de la bruja si me gusta. Y la forma en que las víctimas se convierten en proyectiles disparados por la bruja para matar a los que la molestan es un detalle muy guay. Que además explica el titulo de la película, Weapons (armas). Esa parte me gusta mucho. Y en realidad la película me tuvo super entretenido durante todo el visionado. No hubo nada fragante o grosero que me molestara durante el visionado. Pero si es cierto que al empezar a pensar en ella se me ha desinflado un poco.

En todo caso, la sensación de Weapons es muchísimo mejor que el visionado de Barbarian, donde ahí si sentí que el giro de los túneles era una tomadura de pelo ridícula. Me ha gustado la película de Cregger y seguro veré lo próximo que haga, aceptando que la «trampa» del guion es una parte intrínseca de su narrativa. En todo caso, que quede claro que aunque Weapons no es ni mucho menos la mejor película del año, si es una película destacable que merece verse en pantalla grande.

Comparto el trailer de la película, que está libre de spoilers:

Weapons me ha gustado y me parece original. Pero se queda a muuuucho camino de ser la mejor película del año como he leído por redes sociales.

PUNTUACIÓN: 8/10

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