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Una nueva semana con Studio Ghibli: El castillo en el cielo, El viaje de Chihiro y Cuentos de Terramar

Disfruté tanto del visionado de las películas de Studio Ghibli para la grabación del podcast de El Colmo, podéis enlazar aquí con la parte uno y dos, que me dije a mi mismo que por qué no seguir viendo más películas de Hayao Miyazaki y compartir mis impresiones. Es por esto que planteo dos nuevos artículos en los que haré comentarios generales de seis películas del estudio, empezando por El Castillo en el cielo, El viaje de Chihiro y Cuentos de Terramar.

EL CASTILLO EN EL CIELO (1986)

Una aeronave se desliza sobre un mar de nubes, en una noche de luna llena. Muska, un agente secreto del gobierno, acompaña a una chica llamada Sheeta a la fortaleza de Tedis. Repentinamente la nave es atacada por los piratas que, al igual que el gobierno, buscan el secreto de la piedra mágica de levitación que Sheeta lleva alrededor del cuello. La piedra es la llave que abrirá las puertas de La Fortaleza celeste, una isla flotante en medio del cielo creada por una misteriosa raza que hace mucho tiempo desapareció del planeta. Pazu, un joven muchacho, se hace amigo de Sheeta, le ayuda a escapar de sus seguidores y juntos se disponen a resolver el misterio de la Fortaleza Celeste. Cuando Sheeta y Pazu inician su viaje hacia la Fortaleza Celeste, ponen en marcha una cadena de acontecimientos irreversibles. En este misteriosos lugar encontrarán un tesoro mucho más grande que el poder de gobernar el mundo. (FILMAFFINITY)

El castillo en el cielo es la primera película realizada y producida por Ghibli, dado que Nausicaä en realidad fue realizada por Miyazaki en otro estudio antes del nacimiento de Ghibli. La película de 124 minutos es una aventura en estado puro en el que dos jóvenes intentan escapar a la persecución de unos piratas y del ejército mientras intentan encontrar el camino al mítico castillo que da título a la película.

Aunque la película es de 1986, yo la vi muchos años después. Y es curioso ver ya aquí muchos de los lugares comunes de la filmografía de Miyazaki, como el amor por el mundo de la aviación, que se muestra en las naves que utilizan los diferentes grupos, o que los protagonistas son huérfanos. También se nota un fervoroso antimilitarismo que hace que los chavales al final se hagan amigos de los piratas en la carrera por evitar que el poder establecido se haga con el control de una ciudad con armas con un enorme potencial destructor.

La animación es alucinante, y nos ofrece escenas gloriosas como la persecución en tren y la llegada del ejército atacándoles con cañones. Pensar que la película empleó técnicas de animación tradicional me vuela la cabeza pensando en el increíble detalle que tienen algunos de estos momentos. Los personajes son marca de la casa (parecen casi Heidi y Marco, para entendernos), y dan una estupenda sensación de familiaridad a la película. Sin embargo, el diseño del robot es realmente amenazante, me parece super acertado.

El hecho de ambientar El castillo en el cielo en un mundo mezcla de fantasía y ciencia ficción steampunk hace que haya una sensación atemporal que consigue que ver la película siga siendo un placer. De hecho, la animación tradicional también ayuda a crear este feeling atemporal. Además, estamos ante una película para toda la familia en la que están pasando cosas todo el rato y además de la aventura los personajes transmiten mucha ternura y emoción.

Hay películas que aún gustándote, no te dejan ganas de volver a verlas. No es el caso con El castillo en el cielo, una película que en mi casa la hemos visto un montón de veces.

EL VIAJE DE CHIHIRO (2001)

Chihiro es una niña de diez años que viaja en coche con sus padres. Después de atravesar un túnel, llegan a un mundo fantástico, en el que no hay lugar para los seres humanos, sólo para los dioses de primera y segunda clase. Cuando descubre que sus padres han sido convertidos en cerdos, Chihiro se siente muy sola y asustada. (FILMAFFINITY)

Hasta el estreno de El chico y la garza, sólo había visto dos películas del estudio Ghibli en el cine: La princesa Mononoke y El viaje de Chihiro. Y aunque por temática para mi Mononoke es LA PELÍCULA de Ghibli, sin duda la que más me gusta, El viaje de Chihiro es también un peliculón que merece también el calificativo de OBRA MAESTRA. Esta película confirmó la popularidad del estudio fuera de Japón y asentó el standard de calidad que Mononoke presentó al público de finales del siglo XX. Aparte de convertirse en la película más taquillera de la historia de Japón desbancando precisamente a Mononoke, Chihiro consiguió el Oscar a Mejor película de animación, la única película japonesa en conseguirlo.

Desde una óptica europea, El viaje de Chihiro puede verse como una actualización de Alicia en el País de las Maravillas de Lewis Carroll, añadiendo el contexto de los mitos y las tradiciones japonesas. La entrada de Chihiro y sus padres en el mundo de los espíritus tiene múltiples lecturas, empezando por una aventura en la que Chihiro pasará de la infancia a la madurez. También puede verse una lucha entre las costumbres y deidades que cada vez están menos presentes en la sociedad japonesa, y los cambios que impone el mundo moderno. Hay tantos simbolismos en la película que darían para un libro. Para varios, en realidad. Pero ante todo, la lucha y el drama de una niña que intenta recuperar a sus padres perdidos ofrece un conflicto sencillo y directo que consiguen que los espectadores estemos super involucrados emocionalmente con la protagonista. Y que consigue que la conclusión sea super satisfactoria.

La imaginación que desprende cada uno de los fotogramas, con un diseño que es cercano a nuestro mundo pero a la vez completamente diferente, es otro de los puntos fuertes de la película. La animación siendo Ghibli ya se sabía que iba a ser perfecta, pero en El viaje de Chihiro ascendió un peldaño más si cabe en la maravilla que genera en el espectador que ve la película por primera vez. Cada uno de los seres, deidades o demonios que vemos en la película transmiten historia y realidad, ofreciendo un viaje alucinante por una parte de la cultura japonesa.

Frente a la idea occidental, que no existe en Japón, que la animación en general es un género menor destinado para niños, El viaje de Chihiro ofrece una historia compleja con multitud de temas adultos que puede ser vista por toda la familia, aunque igual es mejor que no la vean los niños más pequeños dado que hay muchas imágenes que pueden resultar super perturbadoras. Aparte del propio momento sacado de una pesadilla en que los padres de Chihiro se conviertes en cerdos, que para un nene puede ser un shock tremendo. Como aventura sin más la película está super bien, pero cuando sumas los simbolismos que comentaba antes y unos personajes maravillosos, el éxito está mas que asegurado.

Comentaba también el elemento atemporal de las películas de Ghibli, y en este sentido El viaje de Chihiro sigue siendo un peliculón cada vez que la veo. No sólo no ha envejecido nada, es que cada vez que la vuelvo a ver descubro algo nuevo que me flipa igual o más que la primera vez que la vi. ¡QUÉ PELICULÓN!

CUENTOS DE TERRAMAR (2006)

Película de anime del Studio Ghibli dirigida por Goro Miyazaki, hijo de Hayao Miyazaki. Está basada en el tercer libro de la serie «Terramar: La costa más lejana», escrita por Ursula K. Le Guin. Una adaptación en manga se ha publicado en Japón. La historia nos sitúa en el archipiélago de Terramar, donde hay dragones, magos y espectros, talismanes y poderes. Es un mundo gobernado por la magia y, ante todo, por las palabras, pues cada cosa posee su nombre verdadero, el designado durante la Creación, que otorga a los hechiceros el dominio sobre los elementos y los animales. Sus gentes, sencillas y tranquilas, tienen como único objetivo conseguir paz y sabiduría… (FILMAFFINITY)

Aunque tengo esta película comprada en DVD desde hace un montón de años, acabo de descubrir que Cuentos de Terramar NO está dirigida por Hayao Miyazaki sino por su hijo Goro Miyazaki, que también escribió el guion junto a Keiko Niwa. Y esto explica muchas cosas.

Iba a decir que Cuentos de Terramar es probablemente la película más aburrida de todo el catálogo de Ghibli, hasta el punto que cada vez que la veo me he quedado dormido. Y no podía entender cómo era posible que esto me pasara en una película que además se basaba en las maravillosas novelas de Ursula K. Le Guin. De hecho, volvió a pasarme esta semana cuando me la puse otra vez. Tras despertar de la cabezada, tuve que volver a ponerme los últimos 45 minutos para buscarle el sentido a todo. Y la diferencia está clara. Aunque compartan el apellido, la calidad de uno no tiene nada que ver con la del otro. El talento no tiene que transmitirse en los genes.

En las historias de Ghibli normalmente hay un contexto super imaginativo e interesante en la que tienen lugar las historias de los protagonistas. Y en esta película conoceremos el reino de Terramar, un mundo medieval donde la magia y los dragones existen. Estamos en un momento de crisis en el que parece que la magia está desapareciendo y en la que los dragones que antaño marcharon a otros territorios han vuelto a avistarse en las costas. La historia sigue el camino de Arren, un joven príncipe que intenta escapar de un tremendo pecado de su pasado. Tras ser salvado de la muerte por el archimago Gavilán tendrá que enfrentarse a los fantasmas de su pasado y mirar hacia el futuro, al conocer a Tenar, una vieja amiga de Gavilán, y Therru, una joven huérfana que Tenar acogió en su casa. Pero antes, tendrán que enfrentarse al mago Cod, antiguo enemigo de Gavilán que amenaza el equilibrio del mundo.

En positivo, la animación de Ghibli es estupenda como siempre, con unos diseños de personajes y casi de edificios y animales que se sienten familiares dentro del amplio catálogo del estudio. La película se estrenó en 2006, y mantiene el feeling de historia atemporal alejada de las modas puntuales, con vocación de perdurar en el tiempo.

Sin embargo, el problema es que todo es muy aburrido, con situaciones insulsas que se acumulan una detrás de otra y diálogos interminables siempre anticlimáticos. Aparte que los viajes vitales de los protagonistas resultan absurdos. Empezando por el poderoso Gavilán, que no hace nada (literalmente) en la última media hora de película, el príncipe Arren y su crimen sin sentido seguido por una historia muy floja e incomprensible, y una Therru cuya sorprendente identidad es un porque si de libro que se sacan de la manga ya que nada previo lo habían anticipado o preparado narrativamente. La excusa de que «Cod alteraba el equilibrio» resulta endeble por no usar palabras más gruesas. Hay además una desconexión total del viaje de los protagonistas y la amenaza de Cod, que no hubieran tenido nada que ver si no fuera porque el villano se empeña en querer encontrarles una vez conoce que están en su reino. Porque desde luego Gavilán no le buscaba, estaba de paso.

De todo el catálogo de Ghibli Cuentos de Terramar es la película más decepcionante. La diferencia como narrador de Hayao Miyazaki respecto a su hijo Goro es abismal. Me sabe mal, pero esta película es super decepcionante.

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¡Saludos a todos!

Crítica de Noche de paz de John Woo

El maestro del cine de acción John Woo ha vuelto al cine comercial americano con Noche de paz, película con la interesante premisa de tener a un protagonista (Joel Kinnaman) y una película sin diálogos.

PUNTUACIÓN: 7/10

Nochebuena. Un padre atormentado (Joel Kinnaman) es testigo de la muerte de su hijo cuando éste queda atrapado en un fuego cruzado entre bandas. Roto de dolor y sin voz, debido a una herida profunda que afecta sus cuerdas vocales, decidirá someterse a un estricto entrenamiento para vengar su muerte.

John Woo (Cantón, China, 1946) es un director clave en la revolución estética y visual del cine de acción de los años 90. Sus película hongkonesas A Better Tomorrow (1986), The Killer (1989) y Hard boiled (1992) entre otras marcaron un antes y un después en el cine comercial de acción. Woo aplicó la lógica del cine de artes marciales en películas de pistoleros y asesinos, creando momentos rompedores nunca antes vistos. Matrix de las hermanas Wachowski o más recientemente la saga de John Wick no se explican sin la influencia de director afincado en Hong Kong.

Woo dió el salto a Estados Unidos con suerte dispar, empezando por Blanco humano (1993), película para lucimiento de Jean Claude Van-Damme en la que empezó a conocer el significado del concepto de «interferencia de los productores». Broken arrow (1996), Face/Off (1997), y sobre todo Misión Imposible 2 (2000) convirtieron a Woo en un conocido del gran público. Sin embargo, los fracasos de Windtalkers (2002) y Paycheck (2003) hicieron que Woo volviera al cine asiático, dirigiendo entre otras la épica película El acantilado rojo Partes 1 y 2 (2008-2009). Noche de paz, (Silent night en el original), marca el retorno de Woo al cine comercial americano.

Noche de paz es una película de 104 minutos producida por Lionsgate, productores de la saga de John Wick, con un presupuesto orientativo de 40 millones, que ha sido rodada en México D.F. La película cuenta con guion de Robert Archer Lynn, fotografía de Sharone Meir, montaje de Zach Staenberg y música de Marco Beltrami. El principal atractivo de la película es, además de volver a disfrutar de una película de Woo, su premisa de una película sin diálogos, lo que puede ser una genialidad o la clave de un fracaso.

Joel Kinnaman es el gran protagonista de la película, interpretando a Brian Godluck, un padre que tras la muerte de su hijo buscará venganza. Un argumento 100% Punisher. Scott Mescudi como el detective Dennis Vassel, Harold Torres como Playa y Catalina Sandino Moreno como Saya Godluck completarían el reparto en sus papeles principales.

Plantear una película sin diálogos es o una premisa genial para ver algo diferente en el género de la acción, o una idea fallida que no funciona en pantalla. Y me alegra poder decir que la película SI funciona y nos da un entretenimiento estupendo para todos los fans del cine de acción. El primer éxito está en las estupendas interpretaciones de Joel Kinnaman y Catalina Sandino Moreno como el joven matrimonio traumatizado por la muerte de su hijo por culpa de las bandas de (se supone) Los Ángeles. Dada la limitación que provoca la premisa, Noche de Paz se apoya en una perfecta expresividad de ambos, que transmiten todo el dolor que sienten sin necesidad de articularlo con palabras.

La película plantea una historia relativamente trillada de muerte de un familiar, recuperación del protagonista, entrenamiento y misión de venganza. Sin embargo, el montaje ayuda a cambiar en parte la percepción, amplificando la sensación de frenesí primero y de cuenta atrás inevitable en la parte final. Kinnaman se convierte en un omnipresente protagonista y gracias a su carisma y a su buen trabajo la película sale adelante y merece ser vista, aparte del hecho de tener a John Woo dirigiendo.

Porque hablamos de John Woo. Y eso provocó que mis expectativas estuvieran por todo lo alto. Y en realidad, tengo que decir que aunque la película está bien igual ese hype ha jugado en mi contra. En primer lugar porque hay menos escenas de acción de las que pensaba que habrían. Y frente a las clásicas flipadas a cámara lenta de Woo que yo esperaba, me he encontrado con una acción JohnWickizada, por decirlo de alguna manera, con tiroteos en primerísimo plano casi cuerpo a cuerpo en escaleras que ascienden. Y hay varios momentazos super chulos, pero a la vez está muy «pegada a la tierra», frente a las flipadas más locas a las que Woo nos acostumbró durante tantos años.

Si tengo que poner un pero, diría que esta sensación igual no tan buena vino porque la sala donde vi la película en los Cines Cinesa de Castellón no la proyectó bien, al verse todo excesivamente oscuro. Como si la bombilla de proyección estuviera excesivamente usada y hubiera perdido potencia. El no acabar de ver bien lo que estaba pasando, como si hubiera un velo sobre la pantalla, seguro fue un bajón. Pero dentro de que esto es así, también es cierto que la planificación de planos sobre todo en los tiroteos evita planos excesivamente generales, metiendo la cámara en medio de la acción, de forma que hay mucho frenesí pero igual la acción se resiente un poco.

Comentaba antes sobre que la historia era una típica venganza made in Punisher. Pero en realidad este personaje NO es el puto amo, sino una persona normal que en un año tiene que recuperarse de sus graves heridas iniciales, ponerse en forma y aprender el oficio de asesino, algo en lo que desde el primer momento ves que no es lo suyo, al cometer errores que a la larga pueden resultar mortales. Esta idea que este hombre no es para nada un John Wick en realidad es algo que agradezco, porque es también lo que hace que esta película tenga cosas diferentes además de la propia premisa silenciosa. Por cierto, Noche de Paz se une a la gran tradición de películas navideñas de acción.

En la sala en la que estuve el viernes casi no había público el viernes, a lo que hay que sumar que Noche de Paz sólo se ha estrenado en uno de los dos cines de Castellón. Eso me sugiere que la recaudación de la película va a ser bastante floja. Una pena, porque me parece un pecado que John Woo estrene una película y los amantes del cine de acción no vayan en masa al cine a verla. Igual es que la promoción ha sido mínima y mucha gente ni se enteró que esta película se ha estrenado. Aunque reconozco que no me ha volado la cabeza, creo que es una buena película y la recomiendo.

Comparto el trailer de la película:

Noche de paz es una buena premisa que hará disfrutar a los amantes del cine de acción. Siempre claro, que entren en la premisa y se animen a verla, cosa que parece que no ha pasado. Espero que en el streming encuentre una segunda vida que parece que no va a tener en las salas de cine.

PUNTUACIÓN:7/10

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Crítica de Napoleón de Ridley Scott

Tenía ganas de ver en el cine Napoleón, la nueva película de Ridley Scott con Joaquin Phoenix, que nos ofrece un espectáculo cinematográfico de primer orden que merece la pena verse en pantalla grande.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Los orígenes del líder militar francés y su rápido y despiadado ascenso a emperador. La historia se ve a través de la lente de la relación adictiva y volátil de Napoleón Bonaparte con su esposa y único amor verdadero, Josefina. (FILMAFFINITY)

Sir Ridley Scott va a cumplir 86 años esta semana. Y ya me gustaría llegar a su edad con la vitalidad y la cabeza del director inglés, uno de los grandes directores del cine comercial de los últimos 40 años. Debutó como director de cine con Los duelistas (1977) y obtuvo un mayor reconocimiento con su siguiente película, Alien (1979). Sus películas abarcan un amplio abanico de escenarios históricos, desde la Roma del siglo II en Gladiator (2000), la Jerusalén del siglo XII en El reino de los cielos (2005), la Inglaterra medieval en Robin Hood (2010), la antigua Menfis en Éxodo: dioses y reyes (2014), la Mogadiscio contemporánea en Black Hawk derribado (2001) y los paisajes urbanos futuristas de Blade Runner (1982) y diferentes planetas en Alien, Prometheus (2012), The Martian (2015) y Alien: Covenant (2017). Varias de sus películas también son conocidas por sus fuertes personajes femeninos, como Alien, Thelma & Louise (1991) o La Teniente O´Neil (1997). Y en general ha demostrado que puede hacer lo que quiera, con películas como Black Rain (1989), Legend (1985), Hannibal (2001) o American Gangster (2007). Aunque en alguna ocasión parecía perder el rumbo como con Prometheus (2012), luego se saca de la manga peliculones como The Martian (2015) que demuestran que quien tuvo retuvo. En los últimos años y ya sobrepasando los 80 años, Scott parece que se encuentra en una madurez creativa en la que no quiere parar, quien sabe si por el temor de no poder rodar más adelante. El último duelo (2021), La Casa Gucci (2021), Napoleón (2023) y Gladiator 2 (2024) se han rodado una detrás de la otra sin casi un segundo de respiro.

Napoleón está escrita por David Scarpa, colaborador habitual de Scott, basándose en la historia real de Napoleón Bonaparte, que describe principalmente el ascenso al poder del líder francés, así como su relación con la emperatriz Josefina, la película está protagonizada por Joaquin Phoenix y Vanessa Kirby. Aunque se dice que existe una versión de cuatro horas de la película, la versión estrenada en los cines tiene una duración de 157 minutos. La pelicula tiene fotografía de Dariusz Wolski, montaje de Claire Simpson y Sam Restivo, y música de Martin Phipps. La película ha sido producida por Apple Studios, con un presupuesto superior a los 150 millones de dólares. Y aunque parezca mentira, ninguna de las escenas fue rodada en Francia, siendo la mayoría de localizaciones inglesas, además de rodarse en Malta y en el desierto de Marruecos.

No. Napoleón no va a estar en el Top-5 de mejores películas del director inglés de ningún espectador. Quería decir esto de inicio para resaltar que quien dice esto de Napoleón parece olvidarse que Ridley Scott tiene más obras maestras, peliculones, o como lo quieras decir que probablemente ningún director vivo (si exceptuamos a Steven Spielberg) o muerto. Así que quien diga esto está diciendo una chorrada como la copa de un pino, empezando porque no es necesario que alguien haya una obra maestra para que su película pueda ser super entretenida y disfrutable. Que es precisamente el caso de Napoleón.

Cuando Ridley Scott se pone épico, Napoleón tiene unas escenas impresionantes. Poder ver el combate en la fortaleza de Toulón (1793), la batalla de Austerlitz (1805) y sobre todo la batalla de Waterloo (1815) por si solas ya merecen la pena pagar por ver la película en el cine. Aunque seguro Scott ha empleado efectos especiales CGI para rodarlas, ver escenas con cientos de soldados y caballos, cañones, explosiones y estrategias militares me ha parecido una pasada. Aunque Napoleón no es una película bélica, estas escenas son lo mejor que veremos en este campo en 2023 sin duda ninguna.

Otro elemento que me ha gustado mucho de Napoleón es que quizá por ser una película de unos ingleses retratando al Emperador francés, Napoleón no sale especialmente bien parado de la película. La película se centra en la tormentosa relación de Napoleón y Josefina, magníficamente interpretados por Joaquin Phoenix y Vanessa Kirby. En cierto sentido parece una relación tóxica por parte de los dos, al parecer que se aman y se odian e intentan putearse a partes iguales. Napoleón parece en varios momentos un niño enchochado más que el Emperador de toda Francia y un consumado estratega militar que puso en jaque a toda Europa. Phoenix y Scott parecen empeñados en quitarle toda capa de brillantez a Napoleón, mostrándole como alguien dubitativo al que en su vida familiar era más cordero que león.

Las infidelidades de Josefina fueron un asunto de la máxima actualidad en la época, y se habló de ello en los periódicos de la época. Este elemento parece un primer ejemplo histórico del fenómeno de los paparazzis, con una opinión pública pendiente de cada cotilleo. Que se robaron y se hicieron públicas la correspondencia entre la pareja es un elemento histórico conocido y me parece también muy interesante. Como también que Napoleón se divorciara de ella al no poder darle un heredero, cosa que sí consiguió con su siguiente esposa. Aunque queda un poco en segundo plano, un elemento que se transmite sobre el odio que recibió Napoleón en toda Europa viene del hecho que no era alguien de Sangre Real, sino un militar que tomó el poder por la fuerza, algo que le convertía en indigno para las casas reales de la época, una muestra de ¿racismo por ser corso?¿clasismo de la nobleza?¿Ambas cosas? En cualquier caso, es algo muy interesante.

La película de casi tres horas en ningún momento se hace larga, y resulta super entretenida de principio a fin. Aunque no soy un experto en historia, si conozco muchos de los hechos básicos de la biografía de Napoleón que aparecen en la película, como su mítica autocoronación como Emperador. Se ha criticado mucho a la película por sus inconsistencias históricas, pero creo que la película realiza una correcta narración de su historia. Por cierto, dentro de los aspectos positivos de la película quiero destacar el trabajo de algunos de los colaboradores habituales de Scott, como es el músico Martin Phipps, el montaje de Claire Simpson y Sam Restivo y, sobre todo, la fotografía de Dariusz Wolski. Una fotografía que transforma en algunos momentos a Napoleón en una película casi en blanco y negro, una decisión estilística arriesgada que creo que le sale bien en el contexto de la desastrosa campaña militar de Napoleón en Rusia.

Dentro que la película me ha gustado bastante, creo que el montaje de 4 horas mejorará bastante la película, explicando mucho mejor todo. Esto se aprecia muy claramente en personajes que aparecen y desaparecen, como el hermano de Napoleón. Desde una perspectiva española, me deja perplejo que la película no haga ni siquiera una mención a la ocupación francesa de la Península Ibérica, algo que me parece un error que se explica desde el corte del montaje, prefiriendo eliminar completamente elementos menos importantes con tal de contar bien lo que para Scott es más importante. En el corte estrenado en cine Napoleón crea una alianza con Austria primero y luego con Rusia para a continuación ser traicionado sin ninguna explicación, más allá de ser alguien indigno para poseer el trono de Francia. Como decía, esto no ha impedido que disfrutara de la película mientras la disfrutaba en el cine, pero que ahora que estoy pensando sobre ella vea obligatorio ver el montaje que se estrenará dentro de unos meses en Apple TV no es una buena sensación para una película que acabo de ver en el cine.

Y dentro de lo interesante que es la relación de amor-odio entre Napoleón y Josefina, y lo bien que lo hacen los dos protagonistas, la verdad es que me sabe un poco mal terminar de ver esta película y no saber qué pensaba el Emperador y estratega militar sobre infinidad de temas, aparte de su amor por Francia. Hubiera estado bien haber sentido que estuvimos dentro de la cabeza de Napoleón, algo que el director y el guionista eligen no hacer, al plantear su película de otra manera. Como si estuviera bien inventarse elementos para hacer la película más interesante y cinematográfica, pero no querer poner en boca de Napoleón cosas que no dijo realmente. O no se muy bien el motivo. Es curiosos que la frase «no tengo problema en reconocer cuando me equivoco, pero es que nunca lo hago» sea algo que dice prácticamente al final de la película, cuando de hecho ya había sido derrotado en Waterloo.

Dentro de las luces y sombras de la película, Napoleón nos da un entretenimiento basado en hechos reales que me ha gustado mucho mucho. De hecho, es una de esas películas que justifican de sobre el gastar tiempo y dinero para verla en pantalla grande. La espectacularidad y grandiosidad de numerosos momentos bien merecen este formato. Y esto no siempre es algo que siento con todas las películas que veo en el cine, sin ir más lejos con el visionado de The Marvels, una película «sin más» que hubiera sido mejor esperarme a ver en Disney+.

Napoleón es cine comercial en el mejor sentido, y me encantó ver la sala llena cuando la vi, con públicos de todas las edades, pero sobre todo muchas personas mayores. algo que indica que el público acude a los cines si les das algo que les interesa. Espero que consiga una buena taquilla al estar seguro que se mantendrá en pantalla todo el mes de diciembre. Ridley Scott se mantiene en perfecta forma, y cuantos más años podamos disfrutar de su trabajo, mejor para todos. Desde luego, el cine saldrá ganando.

Comparto el trailer de la película:

Napoleón justifica más que de sobre el pagar por verla en la pantalla más grande posible.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Reflexiones de Domingo 26/2023: El problema de Marvel Studios va más allá del fracaso en taquilla de The Marvels

¡Feliz domingo! Esta semana vuelvo al formato de Reflexiones de domingo para analizar la compleja situación a la que se enfrenta Marvel Studios tras el fracaso de The Marvels en la taquilla de todo el mundo. Un problema que va más allá de un desliz puntual y que refleja una crisis en el modelo creado bajo el paraguas de Disney.

The Marvels se ha estrellado en la taquilla. Tras dos semanas en cartelera ha recaudado tan sólo 70 millones en Estados Unidos y 100 millones en el resto del mundo. Estos 170 millones totales significan un importante descalabro financiero para Marvel Studios, el primero realmente grave del MCU. The Marvels recaudó en su estreno 46 millones, menos que The Incredible Hulk de 2008, y va a ser la primera película del MCU que recaude menos de 100 millones en Estados Unidos, datos que resaltan el nivel de desastre teniendo en cuenta un presupuesto superior a 220 millones de dólares.

Los motivos de este fracaso son múltiples. 

Empezando porque los que no fueron al cine no saben si la película es buena o mala. El primer corte se produce cuando los espectadores deciden pagar o no por ver una película en el cine, y The Marvels no lo ha pasado. Desde 2019 llevo comentando que Capitana Marvel no era demasiado buena, algo que iba en contra de la doctrina dominante que quería hacernos creer que si la película recaudó 1000M era porque gustó mayoritariamente al «gran público». Para mi esto no era correcto, pero que no podía demostrarse de ninguna manera porque en realidad era una cuestión de gustos particulares de cada uno. Ahora, bien, una clave para salir de dudas es ver la recaudación de la segunda parte. Si aumenta la taquilla o se mantiene dando beneficios al estudio significa que el público que vio la primera quiso volver a ver la siguiente. Por ejemplo, ahí está el éxito de Guardianes de la Galaxia vol. 3 este mismo año, que pone en duda los comentarios negativos que hubieron en su día sobre el volumen 2. Si la continuación de un blockbuster de éxito fracasa como le ha pasado a The Marvels significa que la mayoría del público que vio la primera no quiso repetir, porque no probablemente no gustara demasiado para empezar. Hay muchos ejemplos de esto. El remake de Disney de Alicia en el país de las maravillas (Tim Burton, 2010) recaudó más de 1000 millones en todo el mundo gracias a rodarse para 3D, pero en general no gustó nada al público. Alicia A través del espejo (2016), su secuela, recaudó apenas 299 millones. ¿Os suena? Una película puede funcionar en taquilla si su promoción es buena, pero los espectadores difícilmente se dejan engañar dos veces con el mismo concepto si no gustó la primera vez.

Otra clave que merece una reflexión sobre el fracaso de The Marvels es que en realidad la película no ha fracasado porque hombres blancos adultos la hayan boicoteado, sino porque el público femenino al que teóricamente se dirigía Marvel con esta historia de sororidad y mujeres fuertes que no necesitan a los hombres para salvar al mundo han ignorado completamente esta película. El mismo público que hizo de Barbie la película más taquillera del año no ha querido saber nada de esta película dirigida por una mujer, afroamericana además, y protagonizada por mujeres. Qué curioso. (Y no deja de ser algo que llevamos viendo desde hace años en el mundo del comic, cuando las editoriales se dirigen a un público diverso que no existe en el canal de las librerías especializadas, olvidándose de los clientes compradores que han mantenido el negocio con su dinero).

Los comentarios sobre lo «comiquera» que es The Marvels no es algo que haya ayudado a la película, más bien al contrario. Escribí sobre ello en mi post con la crítica de la película, pero al final la clave es que los fans de los comics somos cuatro gatos, y no pagamos los grandes presupuestos que exigen este tipo de producciones. Incidir en esta idea de nicho es lo contrario que debería hacerse con un blockbuster palomitero de gran presupuesto que debe apelar al público más amplio posible, en un momento en el que sólo las películas que venden la idea de EVENTO o concepto diferente consiguen llamar la atención del gran público. The Marvels también ha fallado con esta película al plantear una anécdota ligera sin demasiado interés y con la peor villana del MCU.

Como espectador agradezco que Marvel intentara ofrecer cosas diferentes en cada uno de los estrenos de la Fase 4, por ejemplo Shang-Chi conectando con el cine asiático de artes marciales o Eternals con una directora con una sensibilidad indy diferente al típico blockbuster. Sin embargo, de alguna manera Marvel empezó a dirigirse al nicho en lugar de mantenerse en el mainstream, lo que fue restando espectadores para los estrenos que no son los pelotazos de los personajes importantes de Marvel como Spiderman, Doctor Extraño o Black Panther. En general he opinado positivamente de todas las películas del MCU, pero esto también se fue al traste con el desastre argumental que Taika Waititi perpetró con Thor Love & Thunder, el primer blockbuster de acción que recuerdo en el que el director y guionista boicotea al protagonista para convertirle en un incompetente. Este desastre creativo tuvo una buena taquilla debido a la inercia positiva de Thor Ragnarok, pero que creo sinceramente que le ha pasado factura a Marvel en los siguientes estrenos «normales» que más necesitaban el plus de la interconexión del MCU, Quantumanía y The Marvels. Debido a esto, los espectadores ya analizan las películas del MCU como cualquier otro estreno, de forma que unas películas se verán en el cine y otras no.

El gran problema que afecta a Marvel Studio va más allá del fracaso de The Marvels, y lo ha provocado Disney con la creación de Disney+ y con su política para los estrenos cinematográficos. Tras varios años de existencia, creo que ya puede afirmarse que el actual modelo de Disney+ desincentiva a sus clientes a ir al cine cuando hablamos de películas «normales» que no son vistas por los clientes como «importantes». Una gran parte de los consumidores, sobre todo el público familiar, ha decidido que para pagar para ver una película «mala» en el cine, se quedan en casa y la ven en Netflix. Con el añadido que todos sabemos que Disney+ estrenará el último estreno de Pixar o Marvel en 3-4 meses. Si no tienes un ansia especial por ver algo, lo normal es esperarse y verla en casa. Pixar ya sufrió este problema en 2022, y parece que el problema se ha extendido también a Marvel Studios. Primero con la decepción por la taquilla de Ant-Man y la Avispa: Quantumania, y ahora con el desastre de The Marvels.

El plan de Marvel de usar las series de Disney+ para presentar personajes que luego participarían en las películas ayudando a transmitir la idea de EVENTO no era mala idea. Pudiendo ahorrarse además tener que contar en el cine el origen del héroe, lo que ayudaría a que la película fuera a tope desde el primer momento. Esto que si se hace bien era una gran idea se ha convertido en un problema cuando las series SON MALAS, de forma que los espectadores que vimos Ms. Marvel o Invasión secreta no nos dejaron con ganas de ver más cosas de Kamala y Nick Furia. Y en general el siguiente estreno televisivo. En lugar de vender la película, las series malas están desincentivando también ir a los cines.

Y el problema que han generado las series de Disney+ es más profundo. A pesar de la mentira de la «saturación del cine de superhéroes», antes de Disney+ los espectadores sólo teníamos que invertir tres o cuatro DÍAS a lo largo de todo un año para ver en el cine las películas del MCU. Y el público acudíamos y abrazamos la idea de continuidad a lo largo de las películas de Marvel Studios, que además contaban una historia particular satisfactoria en si misma. Esto ha saltado por los aires con las series de Disney+, unos contenidos que Marvel Studios confirmaba que forman parte de la continuidad del MCU y que deben verse para disfrutar del universo cinematográfico en toda su extensión. Y antes comentaba que Ms. Marvel e Invasión secreta han sido series muy malas. Pero volviendo a la idea inicial, cada vez menos espectadores están viendo estas series, no saben si son buenas o malas. Pero si saben que la anterior serie que han visto no les ha gustado, por eso no tienen incentivos para repetir.

Por supuesto una serie mala no invita a ver la siguiente, pero incluso dentro del fandom comiquero que abraza estas series hay más y más gente que afirma que teniendo ganas, no han visto series como Caballero Luna o Ms. Marvel porque no supieron o pudieron sacar el tiempo para ver los episodios semanales a lo largo de un mes y medio. Si una serie es Juego de Tronos, buscas el tiempo de donde sea para verla porque realmente te apetece, si no ves la serie de Marvel es porque en el fondo sabes que no va a ser muy buena. Con el añadido que los estrenos sucesivos han dado una sensación de producto industrial en cadena que sale porque hay un hueco que cubrir en la parrilla televisiva, no de algo mimado que es lo mejor de lo mejor. En el momento en que el espectador siente que no pasa nada por perderse una serie del MCU, la idea automáticamente se transmite a los estrenos de cine. Y al caso de The Marvels hay que remitirse.

El principal problema de Marvel Studios es que sus películas han perdido entre su público de la cualidad de EVENTO que merecía verse si o si en el cine. La pregunta obvia y fundamental que deben hacerse es ¿Cómo se recupera esta valoración? ¿Es posible siquiera o Marvel tiene que resignarse a esta nueva situación?

Y la solución ha empezado a partir de los retrasos que las huelgas de guionistas y actores han provocado, que en realidad le van a venir bien al estudio para darles tiempo a reevaluar su situación y sus próximas películas. En 2024 Marvel Studios sólo estrenará una película, Deadpool 3 con Lobezno (Hugh Jackman) de coprotagonista. Una película que creo que va a ser un gran éxito de taquilla empezando porque confío que su presupuesto no supere los 125-150 millones de dólares y por tanto sea más fácil de rentabilizar.

Captain América New World Order, Thunderbolts, Blade y Cuatro Fantásticos se estrenarán en 2025. Confío que este parón permita a Marvel mejorar todo lo posible estas películas planteándolas para apelar al gran público, no quedándose en el nicho. Por ejemplo, no apelar únicamente al público afroamericano de cara a ver a Sam Wilson (Anthony Mackie) protagonizar su primera película como Capitán América. Entre The Marvels y Deadpool 3 van a pasar 8 meses, un montón de tiempo. Y entre Deadpool y la cuarta película de Capitán América 7 meses, espero que sea suficiente para volver a crearse expectación ante una nueva película de Marvel Studios.

Tengo que hacer un inciso para comentar lo que significan las películas de Sony de su spiderverso para el espectador. Los fans hablamos y distinguimos claramente lo que es Marvel Studios, Sony e incluso Warner en lo referido al cine de superhéroes. Sin embargo, hay un importante porcentaje de público ocasional que piensa que los superhéroes son todos iguales, y por ejemplo cree que Superman, Batman o Venom podrían salir en la próxima película de Los Vengadores. Mientras que los odiadores culpan a Marvel Studios de todos los males de la industria, la realidad es que Sony va a estrenar en 2024 4 películas, por una de Marvel Studios y una de Warner (Joker 2 de Todd Phillips, que tampoco es una película «pura» de superhéroes). Y la verdad es que aparte de la película de animación Spiderman Benyond de spiderverse, los otros 3 estrenos de Sony en imagen real (Madame Web, Kraven y Venom 3) apuntan a petardazos, lo que sumaría a la tendencia de películas malas y taquillas decepcionantes. Aunque en realidad no sean películas de Marvel Studios, el efecto negativo que pueden tener sobre el género de los superhéroes es algo que ahora mismo no puede cuantificarse. Pero creo que puede tenerlo.

Junto a mejorar las películas para intentar que sean lo mejor posibles y apelen a la mayor cantidad de público posible, hay que reducir y espaciar lo máximo posible las series de televisión de Disney+. La producción de Daredevil Born Again también se ha parado al considerar los productores que lo rodado hasta ahora no daba el nivel. Y espero que los cambios mejoren la serie. Pero Marvel debe plantearse la cancelación de series «chorra» tipo la que se anunció de Agatha Harkness, que diría que no invita a hacer que el MCU sea atractivo y espectacular. Me gusta que Marvel haya probado ideas locas como los especiales de Halloween y Navidad, porque dan cosas diferentes que sólo son posibles gracias al streaming. Pero una serie de Ironheart que apele únicamente al público afroamericano no va a ayudar a hacer el MCU atractivo, al ser otra serie que puede «no verse«.

Junto a esto, obviamente Disney debe reconsiderar su política de estrenos en Disney+. En lugar de los 3/4 meses que hay ahora mismo se debería volver a los 6 meses mínimos desde que una película se estrena en el cine y se puede ver en Disney+. Esto tan sencillo ayudará que a los consumidores les «pique» saltarse un estreno en el cine, al no poderse verlo casi inmediatamente en casa. Igual algún iluminado piense que esto sería un problema que restaría suscriptores de Disney+, pero en realidad en cuanto este margen se convierta en normal no afectará negativamente, porque cuando se estrene los espectadores tendrán ganas de verla igual. Y diría que cuando estas películas se estrenen en Disney+ podrán venderse también como un evento.

Sigo considerándome fan de Marvel, de sus comics y sus películas. Que escriba estas líneas ya indica que me preocupo por el estado del MCU. La alternativa es la indiferencia que ahora mismo transmiten Warner / DC con sus estrenos cinematográficos y sus comics. Que Blue Beetle fracasara en la taquilla me da completamente igual. Aunque obviamente estos problemas existen y así los he analizado, espero que Marvel aproveche el parón que se producirá en 2024 para reconducir la situación.

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¡Saludos a todos!

Una semana con Studio Ghibli: La Princesa Mononoke, El castillo ambulante y Ponyo en el acantilado

Segunda parte de mi repaso a algunas de las películas más representativas de Studio Ghibli de Hayao Miyazaki, que volví a ver por la grabación del podcast especial de El Colmo. Por si os interesa, os dejo aquí el link a la primera parte, con mis impresiones de Nausicaä del Valle del Viento, Mi vecino Totoro y Porco Rosso.

LA PRINCESA MONONOKE (1997)

Con el fin de curar la herida que le ha causado un jabalí enloquecido, el joven Ashitaka sale en busca del dios Ciervo, pues sólo él puede liberarlo del sortilegio. A lo largo de su periplo descubre cómo los animales del bosque luchan contra hombres que están dispuestos a destruir la Naturaleza. (FILMAFFINITY)

La princesa Mononoke es LA PELÍCULA DE GHIBLI. En ninguna otra hay esta mezcla de magia y comentario social, defensa de la naturaleza y crítica al egoísmo de los seres humanos y los desmanes de la industrialización salvaje, todo ello con personajes complejos, imperfectos e inolvidables. Son más de dos horas de perfección que va más allá del cine de animación, estamos hablando de una de las mejores películas que recuerdo.

El joven príncipe Ashitaka, salva a su aldea del ataque de un Tatarigami, un demonio que destruye todo lo vivo con tan solo tocarlo, siendo herido por este. El demonio resulta ser el dios jabalí Nago, corrompido hasta convertirse en un tatarigami tras ser herido por un objeto de metal. Al no tener curación la herida que ha sufrido, y ante la extensión de la maldición, Ashitaka accede a abandonar su pueblo para nunca volver, iniciando un viaje hasta el gran bosque donde vive el Dios Ciervo, al que intentará persuadirle para que le cure, mientras descubre qué enloqueció al dios jabalí.

Durante su viaje conocerá a Jiko-bō, un monje mercenario con el forja amistad durante su viaje, pero que resulta estar a sueldo del Emperador, con órdenes que pueden destruir lo que queda del bosque. Finalmente llegará a la Ciudad de Hierro liderada por Lady Eboshi, una mujer fuerte que posee armas de fuego y ha liberado de la esclavitud y la prostitución a centenares de mujeres que viven en igualdad con los hombres de la ciudad. Cada sexo realiza trabajos diferentes dentro de esta sociedad, que vive en harmonía interna. Su pueblo la quiere y gracias a la forja y la construcción de las armas de fuego han conseguido independencia respecto de señores feudales. Pero para conseguir materias primas, no dudan en talar el bosque cercano poniendo en riesgo el orden ancentral.

San es una hija del bosque y fue criada por los lobos. Es despiadada y no se detendrá ante nada para evitar la destrucción del bosque, aunque para ello tenga que arrasar con la Ciudad de Hierro y con todos los que allí se encuentran. En medio de una situación de guerra abierta de todos contra todos, Ashitaka intentará salvar a todo el que pueda, aunque ante el avance de la industria y la guerra, la naturaleza parece abocada a su destrucción.

La mezcla de magia, mitología y elementos históricos como la gran foja y las armas de fuego ofrecen el marco perfecto para contar una historia maravillosa en la que todos excepto Ashitaka muestran grises y matices interesantes. De todos los personajes, probablemente Lady Eboshi sea el más interesante y complejo, mostrando que puedes ser un héroe que busca lo mejor para los tuyos y al mismo tiempo provocar el apocalipsis con su egoísmo y por sólo mirar el corto plazo frente al bien mayor que simboliza la naturaleza. Eboshi en algunos momentos es la heroína de su historia, seguro de su pueblo, y a ratos la villana de la historia y la culpable de la maldición de Ashitaka. La metáfora hacia la actuación de los países industriales contaminando el medio ambiente mientras buscan el progreso económico y alimentar a sus habitantes es evidente viendo la película.

La animación de La princesa Mononole probablemente sea la mejor que haya visto en una película de Ghibli, y eso que hay películas sobresalientes como Mi vecino Totoro o El viaje de Chihiro que van también sobradas en lo relativo a la animación. La fluidez de los movimientos de todos los personajes, la iconicidad de los diseños, en especial el de San con sus hermanos lobos, y unos fondos impresionantes hacen que cualquier fotograma de la película merecería enmarcarse.

En muchos aspecto es también la película más oscura y adulta del Studio, con temas que seguro se les escapan y que interesan a los adultos. Me gusta mucho el mensaje de esperanza sobre que a pesar de todo lo que la estamos haciendo, la naturaleza siempre encuentra la forma de curarse a si misma. Pero dentro de este elemento positivo, que San no pueda perdonar a los humanos por su crimen y no acepte irse con Ashitaka es otro elemento super adulto que me parece maravilloso, al no caer en el sentimentalismo barato.

He comentado sobre otras películas de Ghibli que Miyazaki siempre incorpora elementos extraños en sus argumentos. No es el caso de La princesa Mononoke (más allá del título de la película), la complejidad de la historia me ha flipado de principio a fin. ¡OBRA MAESTRA ABSOLUTA!

EL CASTILLO AMBULANTE (2004)

Narra la historia de Sophie, una joven sobre la que pesa una horrible maldición que le confiere el aspecto de una anciana. Sophie decide pedir ayuda al mago Howl, que vive en un castillo ambulante, pero tal vez sea Howl quien necesite la ayuda de Sophie. (FILMAFFINITY)

El castillo ambulante es un feroz relato antibelicista en un mundo similar a la Europa de comienzos del siglo XX, en el que la ciencia y la magia conviven sin problemas. Junto a potentes aviones y bombarderos que extienden la destrucción existen magos y brujas que son un recurso más en la guerra entre dos reinos enfrentados, sin un motivo aparente más allá de la propia guerra. Me pareció curioso descubrir en su momento que esta historia no es original de Hiyazaki, sino que se trata de una adaptación del libro El castillo ambulante de Diana Wynne Jones.

En este contexto, la protagonista absoluta de la película es Sophie, una joven que trabaja en una sombrerería y cae víctima de una maldición por parte de la Bruja del Páramo que le hace tener la apariencia de una mujer de noventa años. De carácter tímido y cerrado, tendrá que enfrentarse a sus propios miedos para poder romper el maleficio que se ha desatado sobre ella y ayudar a Howl mientras lucha por parar la guerra entre los dos reinos enfrentados. Howl Jenkins Pendragon es el amo y señor del castillo ambulante. Es un mago dotado de un gran poder, a pesar de su apariencia joven que la aborrece la guerra y trata de sabotear las naves de guerra de ambos bandos para así evitar la masacre de inocentes, a costa de perder su propia humanidad. La Bruja del Páramo es una malvada bruja que persigue a Howl para adueñarse de su corazón y que ha lanzado una maldición contra Hattie. Markl es el joven discípulo de Howl. Cálcifer un demonio de fuego, encargado de mantener la energía del castillo ambulante.

Sophie es un personaje maravilloso, y su amor hacia Howl es más que evidente. Ayudarle se convierte en su prioridad incluso por encima de liberarse de la maldición de la Bruja. La forma en que entra en el mundo mágico de Howl me gusta mucho, con unos Markl y Cálcifer que me parecen super divertidos. Hay detalles muy chulos en la historia, como por ejemplo la magia que hace que la puerta de Howl lleve a diferentes ciudades con girar la llave. También que el egoísmo de la Bruja esconda también un dolor que se fue gangrenando hasta convertirla en lo que es.

La animación es increíble como siempre. Las ciudades son super detalladas, hasta el punto de casi ver cada uno de los ladrillos de los edificios. La tecnología es estupenda y casi real, y los seres mágicos transmiten poder y peligro para la gente normal. Las transformaciones de Howl le vuelven un ser terrorífico capaz de cualquier cosa, y los momentos de vuelo son alucinantes, recordando una vez más el amor de Miyazaki por la aviación y el mundo aéreo.

La historia es profundamente pacifista, y aunque es su elemento distintivo dentro de Ghibli, quizá muestra la guerra de forma demasiado maniquea, con dos países enfrentados no se sabe muy bien por qué que parece que luchan y destruyen porque pueden, no buscando un objetivo concreto. En este sentido, Madame Suliman, la mayor Hechicera del reino, se muestra como un ser altivo al que no le importa el bienestar del país y sus habitantes, como si la guerra fuera un tablero de ajedrez y no afectara a vidas. El otro elemento que muestra que la guerra es mala es que Howl se arriesga a perder su humanidad cada vez que lucha aunque sea para salvar vidas. Algo que seguro sienten muchos veteranos de las diferentes guerras.

Está bien ser pacifista, pero a la vez podría decirse que hay guerras que deben lucharse, como la defensa de Ucrania frente a la agresión rusa. Digo esto por no irnos al recurso fácil de la 2ª Guerra Mundial y la lucha de los Aliados contra la Alemania nazi. Porque la alternativa es permitir que el agresor se quede con todo. El pacifismo en muchos aspectos es una opción de ricos ociosos, los pobres de Ucrania, por seguir con el ejemplo, no tienen mucha opción, ya que estamos hablando de luchar o morir.

Hecho este inciso, la verdad es que el castillo ambulante también me parece un peliculón. El romanticismo de sus imágenes y el carisma de los protagonistas hacen que esta película sea un disfrute de principio a fin.

PONYO EN EL ACANTILADO (2008)

La historia se centra en Sosuke, un chico de 5 años, y su relación con una princesa pez que ansía convertirse en un ser humano. Libre adaptación de «La sirenita».

Es curioso que justo la película más moderna de las que he revisionado sea la más infantil. Lo cual no quiere decir que no me guste, todo lo contrario. Ponyo en el acantilado es pura magia que nos devuelve lo mejor de la infancia, cuando todo era descubrimiento y aventura, y nuestro corazón todavía era puro. Un canto a la amistad y a la familia que me chifla.

Ponyo es un despliegue de imaginación mientras Miyazaki nos muestra el mundo marino, un mundo que ha estado mayoritariamente ausente de la obra de Miyazaki. En el mar conocemos a Fujimoto, un mago que antes fue humano y nos desprecia por nuestra contaminación y destrozos al medio ambiente. Es el padre de unos peces muy especiales, y Ponyo es la mayor y la más curiosa, y se aventurará a lo desconocido, encontrando a Sosuke, un chico de 5 años que vive en una casa al borde del mar. Ponyo es un niño imaginativo que disfruta conociendo cosas nuevas, y vive una vida feliz con su madre Lisa, cuidadora en un hogar de la 3ª edad cercano, a pesar que su padre está ausente la gran mayoría del tiempo por ser marino. Su amistad con Ponyo y la lucha de ella por convertirse en humana, aunque para ello tenga que renunciar a su magia, es el hilo conductor de la historia.

Dada la temática infantil, en realidad no hay un villano en esta película. Como mucho podemos decir que Fujimoto es sobreprotector, algo que no es tan extraño si pensamos en como somos los padres actuales. La lucha de Ponyo por ser humana tiene momentos super divertidos mientras va conociendo por primera vez elementos mundanos, como una cuchara o una sopa. O dormir en un sofá. También hay momentos dramáticos como en Totoro, cuando Sosuke y Ponyo van a buscar a Lisa, temiendo que la haya podido pasar algo tras la tormenta. El miedo a perder una madre (o un padre) es lo más terrorífico que puede imaginar un niño, y es una constante en la filmografía más infantil de Miyazaki.

La animación resalta en muchos momentos la sensibilidad infantil con diseño redondeados y formas básicas sin demasiados detalles. Algo adecuado con lo que la película quiere contar. Pero junto a eso está llena de momentazos visuales alucinantes. Empezando por todo lo que tenga que ver con el mar y las escenas de tormenta en la que el mar inunda el pueblo de Sosuke y de Lisa. La llegada de la Diosa madre de Ponyo es otro momentazo que te deja con la boca abierta, con un tamaño enorme que resalta que estamos ante la personificación de la Vida misma. Hay un montón de hallazgos visuales que hacen que la película sea super disfrutable y se vea en un suspiro.

Ponyo puede no ser igual de OBRA MAESTRA que Mononoke, pero es un peliculón que me encanta y que tengo claro que seguiré viendo con mi hijo mientras me deje. Y cuando él ya no quiera porque es mayor o ya no vive conmigo, yo la seguiré viendo y disfrutando.

Dentro que todas las películas de Ghibli me gustaron, si tuviera que hacer un ranking de estas 6 películas, mi orden de preferencia sería:

1- La Princesa Mononoke

2- Mi vecino Totoro

3- Nausicaä del valle del viento

4- El castillo ambulante

5- Ponyo en el acantilado

6- Porco Rosso

Con esto termina esta serie de microreseñas, espero que os hayan gustado. Aunque tengo que reconocer que me he quedado con ganas de ver otras películas de Ghibli, así que no descarto hacer alguna entrada adicional, aprovechando que no hablé de El viaje de Chihiro y que hace tiempo que no veo El castillo en el cielo, Cuentos de Terramar o Nicky, la aprendiz de bruja. O la colina de las amapolas… Si, sin duda, hay para un par de artículos más de Ghibli…

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